LA CAPACIDAD PROCESAL
Es la capacidad de realizar actos válidos en el proceso, lo que supone poder
ejercitar en él las facultades humanas de la inteligencia y de la voluntad, de
acuerdo con lo dispuesto por la ley, asumiendo libremente la responsabilidad de
los propios actos.
La capacidad procesal es necesaria tanto para la parte demandante como para la
demandada. La falta de capacidad procesal no implica la incapacidad de ser parte
en un proceso, pues se puede ser menor o carecer de uso de razón, y titular de
derechos que defender por medio de los padres, tutores o curadores.
Capacidad procesal en trabajo: De lo anterior se puede apreciar que la
ley tiene previstos los casos de excepción, entre los cuales encontramos lo
relativo a la capacidad en el campo laboral:
El Artículo 31 del Código de Trabajo, indica que tienen también capacidad
para contratar su trabajo, para percibir y disponer de la retribución
convenida y, en general, para ejercer los derechos y acciones que se
deriven del presente Código, de sus reglamentos y de las leyes de previsión
social, los menores de edad, de uno u otro sexo, que tengan catorce años o
más y los insolventes y fallidos.
De manera general, toda persona natural con capacidad procesa, puede
elegir entre comparecer o estar en juicio personalmente o por medio de
representante.
Toda persona jurídica, no obstante su capacidad procesal, sólo puede
hacerlo por medio de la persona o personas individuales que para ello están
autorizadas por su régimen constitutivo.
Toda persona sin capacidad procesal sólo puede ejercer sus derechos en
juicio por medio del representante que la ley dispone.