0% encontró este documento útil (0 votos)
1K vistas14 páginas

Mitología Griega y Astrología. Un Viaje Al Pasado

Este documento resume las relaciones entre la mitología griega y la astrología. Explica cómo los dioses griegos se asocian con diferentes planetas y conceptos astrológicos. Cronos se relaciona con Saturno y el karma. Zeus y Júpiter simbolizan la justicia y los valores morales. Neptuno representa la fantasía e ilusiones, al igual que el dios Poseidón.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
1K vistas14 páginas

Mitología Griega y Astrología. Un Viaje Al Pasado

Este documento resume las relaciones entre la mitología griega y la astrología. Explica cómo los dioses griegos se asocian con diferentes planetas y conceptos astrológicos. Cronos se relaciona con Saturno y el karma. Zeus y Júpiter simbolizan la justicia y los valores morales. Neptuno representa la fantasía e ilusiones, al igual que el dios Poseidón.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Mitología griega y astrología:

un viaje al pasado
La mitología no es solamente la agrupación de una serie leyendas
sobre seres supra-humanos. Estas leyendas simbolizan las energías
inherentes del Cosmos. Su estudio otorga gran conocimiento acerca
de la naturaleza de cada planeta o signo astrológico.
Aunque nos cueste creerlo, la mitología tiene un componente
mucho más espiritual de lo que creemos. Nos cuenta
simbólicamente cómo brotó la materia, todo lo que conocemos ahora,
desde la Nada (eso que en Cábala se llama Or-En-Sof).
Efectivamente, lo mismo trata de explicar el Árbol de la Vida de la
Cábala. Paradójicamente, son muchísimas las similitudes que tiene la
mitología griega con la Cábala.
Asimismo, y como es natural, la mitología griega se asemeja
enormemente a otras cosmogonías, como la egipcia, la védica o la
hinduista.

Nix y su hijo Hypnos (la noche y el sueño)


Los dioses greco-romanos y la
astrología
Veamos algunas relaciones entre los Astros y los Dioses greco-romanos.
Por el momento, vamos a centrarnos en los planetas principales,
dejando de lado los asteroides (entre los que se encuentran Atenea,
Psique, Quirón y Eros).

Mitología griega y astrología: planetas interiores

Mitología griega y astrología: planetas exteriores


La Teogonía de Hesíodo
Teogonía literalmente significa ‘Origen de los Dioses’. La Teogonía de
Hesíodo es uno de los documentos más antiguos donde se narra
la creación del Universo y la genealogía de los diferentes dioses. Fue
redactada entre los siglos VIII y VII a.C.
Al principio, sólo existía el «espacio vacío» que podemos identificar
con el Caos (el estado primordial del Cosmos antes de que existiese
nada). Caos se relaciona con la figura del Huevo Primordial de
los mitos órficos.

El Huevo Primordial o Huevo Cósmico del Orfismo

Más tarde, germinó Gea (la Tierra). Y tras ella,


nacieron Eros, Érebo (el infierno, las tinieblas) y el Abismo (Tártaro).
Eros se relaciona en la actualidad con el asteroide 433 Eros.
«Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas
estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se
movía sobre la faz de las aguas» Génesis 1:2.
Gea, en este momento, simboliza la materia en proceso de
manifestarse. Se asemeja a la Shejiná cabalística y a
la Shakti hinduista (figuras femeninas arquetípicas). Eros representa el
anhelo de amor erótico y su consiguiente transformación. Eros es la
fuerza espiritual que obliga a los átomos a juntarse y mezclarse.
«Gea», por A. Feuerbach (1875)

De Caos también nació Nix, denominada popularmente como Nocte o


Nox, es decir, la diosa primordial de la Noche. Érebo es el infierno,
el principio masculino o yang, y Nix es la noche, el principio femenino
o yin. Al mezclarse ambos por acción de Eros, nacen los dos luminosos:
el Éter (elemento más sutil y puro que el aire) y Hemera (diosa
primordial del Día, también conocida como Amar o Dies). Como
vemos, de la unión de los principios yin y yang de la oscuridad,
nacen los principios yin y yang de la Luz.
«Y dijo Dios: Haya luz, y hubo luz» * «Y vio Dios que la luz
era buena, y separó Dios la luz de las tinieblas» – Génesis
1:3-4
 
Mitología griega y astrología: Nix, Érebo, Éter y Hemera

 
De Gea brotó Urano, y de la unión de ambos nacieron los 12
titanes. Gea y Urano es la primera pareja arquetípica.
Urano simboliza astrológicamente el anticonformismo, la revolución, la
necesidad de Libertad del Espíritu, cuyo signo regente es Acuario.
Es por ello que en esta llamada Era de Acuario la energía que reine
sea el disconfort, la rebelión y los movimientos sociales cobren gran
importancia.
Al nacer el duodécimo titán (Cronos), Gea y Urano decretaron que no
volvería a nacer ningún otro titán. Por ello, dieron a luz a los cíclopes y
a los hecatónquiros (gigantes de 100 brazos y 50 cabezas).
Los hecatónquiros recuerdan a los arquetipos divinos de las religiones orientales.

Saturno: el karma,
la severidad, el Maestro
El más joven de los 12 titanes nacidos de Gea y Urano era Cronos, es
decir, Saturno. Éste era un titán terrible y maléfico y, por ello, llegó a
castrar a su padre Urano. Tras ello, se alzó como regente de los dioses
junto a su hermana titánide y esposa Rea (la cual simboliza la
menstruación y la fertilidad).
De paso, Cronos aprovechó y encerró a sus hermanos los cíclopes, los
hecatónquiros y a los gigantes en el Tártaro.
Homero exaltó la imagen de Rea como «madre de todos los dioses».
Esta titánide guarda una gran relación con la Luna. Cabe también
señalar que el nombre de Rea en latín es Opis, es decir, ‘abundancia’.
 
«Cronos castrando a su padre Urano», G. Vasari (1564)

Como bien dice el dicho: «cree el ladrón que todos son de su


condición». Por ello, Cronos, temeroso de que alguno de sus hijos
hiciera con él lo que él mismo hizo con su padre, decidió devorar a
todos y cada uno de sus vástagos a medida que éstos iban
naciendo (recordemos el famosísimo cuadro «Saturno devorando a
su hijo» de Francisco de Goya).

Saturno devorando a su hijo


Rea llegó a odiar hasta tal punto a Cronos que, cuando Zeus iba a
nacer, la titánide acudió a Gea y a Urano para pedirles consejo. Así
pues, Rea decidió esconder al pequeño en el monte Ida (Creta) y
envolver una piedra en un pañal. De este modo, le hizo creer a Cronos
que esa piedra era su hijo.
 

Rea dándole la piedra a Cronos

Júpiter: la justicia y los valores


morales
Cuando Zeus (Júpiter) creció, decidió ejercer Justicia. Envenenó a su
padre con un ungüento que hizo vomitar a sus hermanos y a la piedra.
Tras este fortuito acontecimiento, Cronos y Zeus lucharon por el trono
del capitolio divino. Zeus liberó a los cíclopes del Tártaro y junto a sus
hermanos, vencieron al maléfico Cronos y lo desterraron para siempre
en el Tártaro.
Hay muchas teorías sobre quién crió a Zeus los años que permaneció
oculto en el monte Ida. La mayoría de historiadores apuntan que fue
Gea quien lo crió. Sin embargo, otros estudiosos sostienen que fue o
bien la cabra Amaltea, la ninfa Adamantea, Melisa (sacerdotisa de
Démeter) o la ninfa Cinosura. Sea como sea, de poco importa.

Júpiter (izq), Mercurio (centro) y la Virtud (dcha) por Dosso Dossi (1518).

 
Vemos pues que no es casualidad que la astrología tradicional relacione
al planeta Saturno con el karma. 
Saturno, junto con Plutón y Marte, son los planetas más
kármicos y conflictivos de toda una carta astral, imponiendo
siempre pruebas y bloqueos.
Júpiter, por su parte, simboliza en astrología los valores
morales, la Justicia, la religión, los viajes, la filosofía, la
«heroicidad». Zeus liberó mesiánicamente a sus hermanos del
malvado «karma», amparado bajos unos férreos valores morales. Por
ello, se alzó victorioso como rey del Olimpo.
La energía de Júpiter, en esencia, siempre es benéfica (de hecho,
se le conoce como el «Gran Protector» o «Gran Benefactor»). Saturno,
sin embargo, emana una energía gris, melancólica, oscura y muy
conflictiva. Por ello, Saturno es el Gran Maestro de la astrología, el
Padre severo que nos castiga y nos insta a aprender estrepitosamente.
 

Neptuno: La fantasía e
ilusiones
Uno de los dioses que Zeus salvó del vientre de Saturno
fue Poseidón (Neptuno). Este dios es el protector supremo de todos
los mares y aguas, y todos los habitantes y transeúntes de las aguas
deben obedecerlo. Neptuno no vestía ropajes lujosos ni excéntricos,
pues su mera presencia ya intimidaba al más poderoso de los héroes.
Fue muy aclamado en Atenas y en Corinto, y sus ciudadanos temían
hacerle enfadar, pues sus emociones, fluctuantes como el agua, podían
provocar absolutas calamidades.
En la Ilíada se comenta que cuando los tres dioses primordiales (Zeus,
Hades y Poseidón) se rifaron a suertes el Mundo, la Tierra y el Cielo
fueron destinados a Zeus, los mares fueron dados a Poseidón y el
Inframundo fue otorgado a Hades.
 

Poseidón con su séquito marino


 Poseidón tenía su hogar en el gran Abismo marino, donde todo es
engañoso, oscuro, mágico e irreal. Neptuno astrológicamente gobierna
todo lo relacionado con los sueños, las ilusiones, las alucinaciones, la
fantasía, la imaginación, la confusión… También es un planeta
profundamente espiritual. Su signo regente, Piscis, es el culmen
espiritual del Zodíaco (aunque su energía se ve más claramente cuando
se tiene Piscis como Ascendente y no como signo solar en la carta
astral).
Una energía de Neptuno benéfica nos otorgaría una profunda
naturaleza mística, imaginación, fantasía y grandes capacidades
artísticas. Sin embargo, los aspectos negativos de Neptuno pueden dar
lugar a drogadicción, problemas mentales, fanatismo y necesidad
de evadirse constantemente.
 
Un ejemplo clásico de la energía autodestructiva de Neptuno la
encontramos en Kurt Cobain, quien en su carta de suicidio dijo:
» […] pero a pesar de ello no puedo superar la frustración,
la culpa y la hipersensibilidad hacia la gente. Sólo hay bien
en mí, y pienso que simplemente amo demasiado a la
gente. Tanto, que eso me hace sentir jodidamente triste.
 El típico Piscis triste, sensible, insatisfecho, ¡Dios mío!
¿Por qué no puedo disfrutar? ¡No lo sé! Tengo una mujer
divina, llena de ambición y comprensión, y una hija que me
recuerda mucho a como fui yo. Llena de amor y alegría,
confía en todo el mundo porque para ella todo el mundo es
bueno y cree que no le harán daño. Eso me asusta tanto
que casi me inmoviliza…».
 

Plutón: lo oculto, la muerte, la


sexualidad
Como bien sabemos, Plutón era la versión romana del Hades griego,
siendo Plutón más benévolo que el temible Hades. Hades era tanto el
nombre de este Dios, como el nombre del Inframundo en sí mismo (el
Tártaro en la Mitología romana). El apelativo Hades se asemeja al
hebreo ‫שאול‬ sheol, que se podría traducir como ‘tumba’ o ‘sepulcro’.

Ilustración de Gustave Doré para la Divina Comedia de Dante Alighieri en el que vemos a Virgilio (izq) y a
Dante (dcha) inmersos en las profundidades del Inframundo

 
Hades/Plutón (que no Pluto, pues éste sería el Dios de la riqueza)
era el Señor supremo del Inframundo, un paraje oscuro, sombrío y
nebuloso donde moraban las almas de los muertos. Se decía que una
vez se entraba en él, no había escapatoria (a excepción de Hércules,
Teseo y otros grandes héroes).
La amante de Hades fue -muy a su pesar- la preciosa Perséfone, con
la cual no tuvo descendencia.
«El rapto de Perséfone», de Hans von Aachen (1587)

 
Plutón es el planeta más enigmático de todos. Gobierna todo lo
relacionado con la muerte, la destrucción, la transmutación, la
sexualidad y la sublimación más poderosa y espiritual posible del Alma.
En astrología, Plutón es el regente de la casa VIII, la casa de la
muerte y de la sexualidad. Esta casa puede incluso decirnos cómo y
cuándo vamos a morir o cómo va a ser nuestra próxima encarnación.
Su signo zodiacal es Escorpio, un signo profundamente transformador.
Podría decirse que es el signo que más fuerza y capacidad de cambio
tiene de todo el Horóscopo. Sin embargo, y debido a este gran impulso
que tiene, puede encaminar a uno a los más oscuros derroteros…
hacia la completa destrucción del Espíritu.
 
Conclusión
La mitología puede ofrecernos grandes destellos sobre
el conocimiento oculto de la astrología. Finalmente, todas las
doctrinas, todas las Ciencias, todas las filosofías llevan al mismo
camino: el Autoconocimiento de Uno mismo. Éste es el sendero
para conocer a Dios, pues la realidad que conocemos no es más que
una ilusión.

[Link]

También podría gustarte