Cap 2
Definición y descripción del producto
La fabricación de cigarros en La Aurora se realiza bajo un sistema de aseguramiento de calidad
diseñado específicamente para lograr el resultado que se busca en un cigarro: entregar al
fumador apariencia, sabor, aroma y determinada fortaleza en los cigarros. Para conseguirlo, el
personal del Departamento de Calidad de La Aurora está presente a lo largo de todo el proceso
de manufactura de cigarros.
Se denomina habano a todos los tabacos o puros en los cuales el 100% del tabaco que los
compone es cultivado y manufacturado en república dominicana y cuba tras múltiples y severos
controles tanto a nivel del proceso agrícola de cultivo, fermentación, secado e inclusive
añejamiento.
los científicos de vegetal han determinado que la hoja del tabaco se originó en la zona andina
entre Ecuador y Perú, los primeros cultivos datan de por lo menos tres mil años aC. Al momento
de la colonización, el consumo del tabaco estaba extendido en casi toda América. Los
colonizadores encontraron con asombro, que además de fumarse, el tabaco se aspiraba por la
nariz, se masticaba, se comía, se bebía, se untaba en el cuerpo, otras investigaciones también
señalan que se usaba en gotas para los ojos y se usaba en enemas.
Descripción
El tabaco de la aurora ADN DOMINICANO
El Andullo es un tabaco difícil de trabajar y sumamente exclusivo en la elaboración de cigarros,
su fortaleza, aroma embriagador y dulzor, en combinación con una liga bien balanceada
proporciona una experiencia en la fumada completamente excepcional.
Nota de cata
Las notas especiadas y a madera de este cigarro se fusionan de manera agradable con toques de
dulzura que se transforman en un final con sabor a galletas graham. El cigarro quema
uniformemente durante toda la fumada.
Liga
Capa: Valle del Cibao (República Dominicana).
Capote: Camerún (África).
Tripa: Valle del Cibao (República Dominicana), Pennsylvania, Nicaragua.
Estimación de la demanda
Respecto a las exportaciones de tabaco se destaca Estados Unidos como nuestro socio principal,
al cual exportamos el 84.24% del total exportado al mundo, durante el año 2017. Los cinco
destinos más importantes, luego de los EEUU son, Alemania (3.5%), Honduras (1.6%), los
Países Bajos (1.1%) y Suiza (1.1%). Asimismo, cabe destacar el incremento de nuestras
exportaciones hacia Sri Lanka en 18,285.71% en el año 2017 respecto al 2016, ocupando el
séptimo lugar en el año 2017. Además de Indonesia, con un aumento del 655.81%, las Filipinas,
que incrementó sus importaciones de este rubro desde nuestro país en un 208.81% y Panamá,
que aumentó sus compras a productores dominicanos por un 476.28% entre el 2016 y el 2017.
Los diez mayores importadores de tabaco dominicano concentran el 95.7% del total de nuestras
exportaciones tabacaleras al mundo.
Recopilación y recolección de datos
La fabricación de cigarros en La Aurora se realiza bajo un sistema de aseguramiento de calidad
diseñado específicamente para lograr el resultado que se busca en un cigarro: entregar al
fumador apariencia, sabor, aroma y determinada fortaleza en los cigarros. Para conseguirlo, el
personal del Departamento de Calidad de La Aurora está presente a lo largo de todo el proceso
de manufactura de cigarros.
Ocho niveles de control de calidad
En resumen, en La Aurora realizamos ocho niveles de control de calidad:
El desempeño y el funcionamiento: análisis del tiro (ni muy alto, ni muy bajo) y el humo. “Ésa
es la función del cigarro, quemar perfectamente para producir humo; es decir, que el objetivo es
producir la cantidad y con la calidad que entregue las mejores percepciones de sabor, aromas,
fortalezas”, resalta el gerente de Calidad de La Aurora, Willman Hernández.
La estética: la forma del cigarro.
Características especiales: definidas por el master blender de La Aurora, en cuanto a notas,
fortaleza, etcétera.
Cumplimiento de los estándares del producto.
Durabilidad del cigarro
Calidad percibida por terceros: los consumidores son los expertos y quienes dicen si un cigarro
está bueno o no.
La calidad del producto y el servicio, que es una combinación de todos los aspectos.
Confiable: que lo que compren los consumidores les dé confianza para volverlo a comprar en un
futuro. Los fumadores son los expertos, los que dicen si un cigarro está bueno o no.
Garantizar la liga de los cigarros
En concreto, trabajamos para garantizarla liga definida por el master blender. Cada tipo de
tabaco, en función del piso foliar del que proceda, tiene sus propias características en cuanto a
aroma, sabor, fortaleza, combustibilidad, etcétera. Cuando los diferentes tabacos se mezclan
forman un blend con unas características específicas.
En Control de Calidad, se trabaja para “asegurar que esa liga definida se cumpla sin dificultades
en la colocación de las hojas en tabaquería, ya que ello permitirá la consistencia que se necesita
para una marca”, tal y como subraya el gerente de Calidad de La Aurora.
“Nos aseguramos que los empuñeros, principalmente, que son quienes hacen el blend, realicen
las mezclas con las cantidades idóneas –explica Willman–. Las características de un cigarro
dependen de lo que la compañía y el master blender hayan definido para un cigarro. Nuestro
objetivo es asegurar que esa liga se cumple sin dificultades”.
Asegurar la estética
El fumador de cigarros Premium usa los cinco sentidos a la hora de degustar un cigarro. Emplea
la vista para comprobar la estética del cigarro y el oído para testear si está muy seco o muy
húmedo. Además, utiliza el tacto para chequear la construcción del cigarro; el olfato, en frío y
al prenderlo, para apreciar aromas, y el gusto para detectar las notas tanto en frío como una vez
encendido el cigarro.
Por ello, también se aplican controles para asegurar la estética del cigarro:
Brillo y color de la capa: no todas las capas tienen brillo, pero el tabaquero, al estirarla con los
dedos, consigue sacarle brillo y que se adhiera mejor al envolverla. “El objetivo es que la capa
se vea con cierta nitidez y luminosa”, detalla Willman. También se controla que las venas no
sean muy protuberantes, puesto que hay ciertos tipos de tabaco que presentan venas muy
fuertes.
Construcción excelente: que el cigarro no tenga baches o huecos. Para ello, en La Aurora
aseguramos que las hojas estén correctamente dispuestas, de forma que, al apretarlo y tantearlo,
no se hunda el dedo.
Cabeza perfecta: a pesar de que la cabeza se corta a la hora de fumarlo, es una de las cosas que
tiene que estar más perfectas. “Es parte de la estética”, dice el gerente de Calidad de La Aurora.
Ausencia de manchas y roturas en el cigarro
Ceniza uniforme. Una ceniza compacta, sólida y gris clara es una muestra de una buena
construcción del cigarro y la calidad del tabaco.
Supervisión de la construcción de los cigarros
“Los empuñeros son los que desempeñan el proceso más crítico, más que los roladores”, explica
Willman Hernández. Y añade: “El empuñero es el que hace el blend y realiza la construcción
del cigarro. Tiene que asegurarse que el tabaco procedente del piso ligero quede en el centro, el
viso después y el seco fuera; en el caso de que estén los tres pisos foliares en el blend”.
Para una fumada perfecta, se realiza también un control de la homogeneización de las distintas
humedades de los tabacos que forman la liga del cigarro. “La humedad idónea del cigarro para
fumarlo es 13.5 –expone Willman–. En el ‘aging room’ se homogenizan las diferentes
humedades de las tres partes del cigarro (tripa, capote y capa)”.
Finalmente, pero no menos importante, en La Aurora llevamos un estricto control de detección
y eliminación de la Lasioderma, que es el enemigo número 1 del tabaco. Para evitar la aparición
de este insecto realizamos un doble proceso, que es muy costoso pero efectivo: fumigación con
fosfina y tratamiento del cigarro en frío.
“Con ambos métodos aseguramos la eliminación de la Lasioderma en cualquiera de sus cuatro
etapas. Es un proceso costoso, pero garantizamos que el cigarro se vaya libre de infestación”,
destaca Willman Hernández.
Involucrar a todo el personal en los controles de calidad
Para asegurar la calidad en la producción, en La Aurora “involucramos y hacemos partícipes a
todo el personal, desde los primeros procesos que hacemos al tabaco, hasta la elaboración del
cigarro y el empaque”, tal y como señala Willman Hernández. “Trabajamos para que se perciba
la calidad. Tenemos que hacer que el cigarro salga con la calidad que se requiere”, subraya el
gerente de Calidad.
Las herramientas para conseguir los niveles de calidad excelentes por los que apostamos en La
Aurora son tener una mano de obra entregada y motivada, contar con los mejores tabaqueros del
país y con más experiencia y un sistema de producción adecuado a estos propósitos: “Es una
industria manual, artesanal, pero tiene procedimientos e instructivos”, afirma Willman.
Todo ello, acompañado del control de los materiales (cajas, anillos, estuches, entre otros); la
supervisión de los métodos, las garantías a la hora de la recepción del material y en el momento
de despachar el producto.