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Cáncer: Definición, Síntomas y Causas

El cáncer se define como un crecimiento anormal de células que pueden invadir otros tejidos. Puede originarse en cualquier parte del cuerpo. Los principales tipos son sarcomas, carcinomas y leucemias. El cáncer se debe a factores como la herencia, sustancias químicas, radiaciones, infecciones, virus y traumas. Las células cancerosas se dividen de forma descontrolada y pierden la capacidad de morir, formando tumores malignos.
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Cáncer: Definición, Síntomas y Causas

El cáncer se define como un crecimiento anormal de células que pueden invadir otros tejidos. Puede originarse en cualquier parte del cuerpo. Los principales tipos son sarcomas, carcinomas y leucemias. El cáncer se debe a factores como la herencia, sustancias químicas, radiaciones, infecciones, virus y traumas. Las células cancerosas se dividen de forma descontrolada y pierden la capacidad de morir, formando tumores malignos.
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El Cáncer

Definición
El Cáncer: Es un crecimiento tisular producido por la
proliferación continua de células anormales con capacidad
de invasión y destrucción de otros tejidos.
El cáncer, que puede originarse a partir de cualquier tipo
de célula en cualquier tejido corporal, no es una
enfermedad única sino un conjunto de enfermedades que
se clasifican en función del tejido y célula de origen.
Existen varios cientos de formas distintas, siendo tres los
principales subtipos: los sarcomas proceden del tejido
conectivo como huesos, cartílagos, nervios, vasos
sanguíneos, músculos y tejido adiposo. Los carcinomas
proceden de tejidos epiteliales como la piel o los epitelios
que tapizan las cavidades y órganos corporales, y de los
tejidos glandulares de la mama y próstata. Los carcinomas incluyen algunos de los
cánceres más frecuentes.

Síntomas : Los signos y síntomas causados por el cáncer varían según la parte del
cuerpo afectada. Algunos signos y síntomas generales asociados con el cáncer, pero no
específicos de esta enfermedad, son:

 Fatiga

 Bulto o zona de engrosamiento que puede palparse debajo de la piel

 Cambios de peso, como aumentos o pérdidas de peso no intencionales

 Cambios en la piel, como pigmentación amarillenta, oscurecimiento o


enrojecimiento de la piel, llagas que no se curan o cambios en lunares existentes

 Cambios en los hábitos de evacuación de la vejiga o los intestinos

 Tos persistente o dificultad para respirar

 Dificultad para tragar

 Ronquera

 Indigestión persistente o malestar después de comer

 Dolor muscular o articular persistente, sin causa aparente

 Fiebre o sudoraciones nocturnas persistentes, sin causa aparente

 Sangrado o hematomas sin causa aparente


Origen del cáncer
Ciertos factores son capaces de originar cáncer en un porcentaje de los individuos
expuestos a ellos. Entre éstos se encuentran la herencia, los productos químicos, las
radiaciones ionizantes, las infecciones o virus y traumas. Los investigadores estudian
como estos diferentes factores pueden interactuar de una manera multifactorial y
secuencial para producir tumores malignos. El cáncer es, en esencia,
un proceso genético. Las alteraciones genéticas pueden ser heredadas, o producidas en
alguna célula por un virus o por una lesión provocada de manera externa.
a. Herencia: Se calcula que de un 5 a un 10% de los cánceres tienen un origen
hereditario. Algunas formas de cáncer son más frecuentes en algunas familias: el
cáncer de mama es un ejemplo de ello. El cáncer de colon es más frecuente en las
familias con tendencia a presentar pólipos de colon. Una forma de retinoblastoma
sólo aparece cuando está ausente un gen específico. Estos genes, denominados
genes supresores tumorales o antioncogenes, previenen en condiciones normales la
replicación celular. Su ausencia elimina el control normal de la multiplicación celular.
En algunos trastornos hereditarios, los cromosomas tienen una fragilidad intrínseca;
estos procesos conllevan un riesgo elevado de cáncer.
b. Sustancias Químicas: El alquitrán de hulla y sus derivados se considera
altamente cancerígenos. Sus vapores en algunas industrias (ej. Refinerías) se
asocian con la elevada incidencia de cáncer del pulmón entre los trabajadores
Hoy en día se sabe que el benzopireno, sustancia química presente en el carbón,
provoca cáncer de la piel en personas cuyo trabajos tienen relación con
la combustión del carbón.
El arsénico se asocia con cáncer del pulmón, pues los trabajadores de minas
de cobre y cobalto, fundiciones y fábricas de insecticidas presentan una incidencia
de este tipo de cáncer mayor de los normal. En los trabajadores de las industrias
relacionadas con el asbesto, la incidencia es de hasta 10 veces más que lo normal.
Una sustancia producida por el hongo Aspergillus flavus, llamada aflatoxina, y que
contamina alimentos mal conservados, ocasiona cáncer de hígado en
algunos animales. Se ha encontrado que en países donde la contaminación de
alimentos por mohos es frecuente, la incidencia de cáncer del hígado y estómago es
alta.
El cigarrillo es otro agente cancerígeno, se ha determinado que la muerte por cáncer
del pulmón es 6 veces mayor entre fumadores que entre no fumadores. El cigarrillo
es tan pernicioso debido a las sustancias que contiene; nicotina, ácidos y óxidos
de carbono y alquitrán.
El alcohol es también un importante promotor; su abuso crónico incrementa de
manera importante el riesgo de cánceres que son inducidos por otros agentes.
c. Radiaciones: Las radiaciones ionizantes son uno de los factores causales más
reconocidos. La radiación produce cambios en el ADN, como roturas o
trasposiciones cromosómicas en las que los cabos rotos de dos cromosomas
pueden intercambiarse. La radiación actúa como un iniciador de la carcinogénesis,
induciendo alteraciones que progresan hasta convertirse en cáncer después de un
periodo de latencia de varios años. Los rayos ultravioletas del sol y los rayos
X aumentan la propensión a adquirir cáncer de la piel y leucemia. La
excesiva exposición a lso rayos solares, por parte de personas de piel blanca,
aumenta el riesgo.
d. Infecciones o virus: Existen cada vez más evidencias de que algunas infecciones
pueden llegar a provocar cáncer y, en concreto, aquellas relacionadas con los
cánceres de estómago, hígado, cérvix y con el sarcoma de Kaposi (un tipo especial
de cáncer que aparece en enfermos de SIDA). Se ha relacionado la bacteria
Helicobacter pylori con el cáncer de estómago. Distintos estudios demuestran que
personas infectadas con esta bacteria tienen cuatro veces más probabilidad de
desarrollar este tipo de cáncer.
Los virus son la causa de muchos cánceres en animales. En el ser humano, el virus
de Epstein-Barr se asocia con el linfoma de Burkitt y los linfoepiteliomas, el virus de
la hepatitis con el hepatocarcinoma, y el virus herpes tipo II o virus del herpes genital
con el carcinoma de cérvix. Todos estos virus asociados a tumores humanos son del
tipo ADN. El virus HTLV, sin embargo, es del tipo ARN, o retrovirus, como la mayor
parte de los virus asociados a tumores en animales. Produce una leucemia humana.
En presencia de una enzima denominada transcriptasa inversa, induce a la célula
infectada a producir copias en ADN de los genes del virus, que de esta manera se
incorporan al genoma celular. Estos virus del tipo ARN contienen un gen
denominado oncogén viral capaz de transformar las células normales en células
malignas. Distintas investigaciones han demostrado que los oncogenes virales
tienen una contrapartida en las células humanas normales: es el protooncogén, u
oncogén celular. Los productos de los oncogenes (las proteínas que producen) son
factores de crecimiento (o proteínas necesarias para la acción de tales factores de
crecimiento), que estimulan el crecimiento de las células tumorales
e. Traumas: Se considera perjudicial la irritación mecánica producida sobre una
porción de la piel y la fricción ejercida sobre lunares. El cáncer de labio en los
fumadores de pipa se asocia con la irritación crónica producida por la pipa sobre
un grupo de células en el labio. En la India, una alta incidencia de cáncer del
abdomen y la ingle se relaciona con la vestimenta (una especie de guayuco) de uso
muy generalizado

Causas del cáncer : Las causas del cáncer están fuertemente influenciadas por los
hábitos de vida, que  son fundamentales a la hora de
desarrollar determinadas enfermedades como la
obesidad, las enfermedades cardiacas y el cáncer.
Las células normales se dividen y mueren durante un
periodo de tiempo programado. Sin embargo, la célula
cancerosa o tumoral “pierde” la capacidad para morir
y se divide casi sin límite (Figura 1). Tal multiplicación
en el número de células llega a formar unas masas,
denominadas “tumores” o “neoplasias”, que en su
expansión pueden destruir y sustituir a los tejidos
normales.

A. Las células normales se dividen de forma


controlada. Cuando una célula normal desarrolla
mutaciones u otras alteraciones que no pueden ser
adecuadamente reparadas activa su propio programa
de muerte celular para así controlar su desarrollo y
crecimiento. Este proceso es conocido como “apoptosis”.
B. Las células cancerosas desarrollan mutaciones que no son reparadas y pierden la
capacidad para morir. 

Algunos cánceres pueden no formar tumores, como sucede típicamente en los de origen
sanguíneo. Por otra parte, no todos los tumores son “malignos” (cancerosos). Hay
tumores que crecen a un ritmo lento, que no se diseminan ni infiltran los tejidos los
vecinos y se los considera “benignos”.

Las 6 características comunes del cáncer

Primero, sabemos que las células cancerosas derivan de células normales. El cáncer de
mama procede de tejido mamario normal y retiene algunas características, como los
receptores de estrógeno. Las células cancerosas del cáncer de próstata derivan de
células normales de próstata y retienen algunas de esas características, como la
sensibilidad a ciertas hormonas como la testosterona. Es por eso que se usa la castración
(médica o quirúrgica) en el tratamiento del cáncer de próstata y los antiestrógenos como
el tamoxifeno son efectivos.

Pero algo ocurre en el transcurso de que esas células originalmente


normales se convierten en cancerosas, y todas comparten ciertos
rasgos. Además de los 6 rasgos que se encontraron originalmente y
los 2 que se añadieron en 2011, también se señaló que los
cánceres no son un pegote enorme de un solo tipo de célula, sino
que los cánceres son masas complejas con múltiples tipos distintas
de células dentro.

1. Mantenimiento de señalización proliferativa


El primer rasgo, y se puede decir que el más fundamental, es que las células de cáncer
continúan replicándose o creciendo en cantidad, a diferencia de las células normales, que
no lo hacen. Es decir, tu hígado no continúa creciendo durante toda la vida hasta que el
abdomen esté relleno de un glóbulo gigante de hígado. Sino que llega a su tamaño adulto
y mantiene ese tamaño, aproximadamente. Las células viejas del hígado mueren y son
reemplazadas por células nuevas, pero el tamaño del órgano se mantiene relativamente
constante.

Hay genes normales que aumentan el crecimiento (oncogenes, algo así como el pedal
acelerador) y genes que reducen el tumor (genes de supresión tumoral, los frenos). En
una situación normal se mantiene un estado estable, y cuando se desregula, puede
producirse un crecimiento excesivo (sería como pisar el acelerador a fondo, o quitar el pie
del freno). Se han descubierto muchas mutaciones genéticas de este tipo, pero la
pregunta fundamental se mantiene: ¿por qué han mutado? ¿Fue solo un accidente
aleatorio? Eso es lo que solíamos pensar, que todo era simplemente un accidente. Sin
embargo, hay una notable similitud entre todos los cánceres que parece indicar que esto
no es un hecho aleatorio. ¿Por qué de repente todas las células deciden en un momento
dado continuar creciendo? Es difícil creer que todo esto sea una coincidencia.

Además de los factores genéticos, las señales de las células colindantes también juegan
un papel en determinar el crecimiento de las células (teoría de la organización de tejidos).
Es decir, una célula madre ubicada cerca de otras células hepáticas puede convertirse en
una célula hepática. Pero esa señalización de célula a célula es difícil de medir de forma
experimental y por eso no se comprende bien. Por sí sola, la célula puede defenderse de
este crecimiento excesivo activando la senescencia o apoptosis. Es decir, las células no
son inmortales, solo duran un cierto tiempo. Al igual que un motor que se revoluciona
demasiado, se rompe. Las células se dividen constantemente y finalmente envejecen y
mueren.

2. Elusión de los supresores de crecimiento

Los genes supresores tumorales actúan como frenos para detener el crecimiento de
células normales, así como de tumores. Para seguir creciendo, el cáncer debe burlar a
estos genes o acabar con ellos. Además, cuando se hacen crecer células en cultivo, estas
no crecen continuamente. Esto se conoce como inhibición por contacto. Cuando una
población de células se vuelve grande, actúa para inhibir cualquier mayor crecimiento.

3. Resistencia a la muerte celular

La muerte celular programada también se conoce como el fenómeno de apoptosis. En


ciertas condiciones, las células reciben una señal de que cierta célula debería morir. El
más estudiado es el sensor de daño en el ADN, que funciona por medio del supresor
tumoral TP53, que entonces induce la apoptosis. Las células con ADN dañado mueren y
se recuperan las partes celulares. Los tumores encuentran formas de evitar la apoptosis,
de forma más común con la evolución de mutaciones de la vía TP53, que la desactiva.
Hay muchas semejanzas entre las vías de la apoptosis y la autofagia, el proceso de
reciclado celular de partes subcelulares y orgánulos. Y lo que es importante, la autofagia
tiene efectos buenos y malos. Aunque la autofagia puede potencialmente retrasar la
aparición del cáncer; una vez establecido, puede mejorar la sobrevivencia del cáncer
poniéndolo en un estado latente.

4.

Activación de replicación inmortal

Las células cancerosas son inmortales. Las células normales solo pueden replicarse un
cierto número de veces antes de morir. Si el cáncer no fuera inmortal, no sería un gran
problema, solo tendríamos que esperar a que se murieran. Pero no lo hacen. Los
telómeros que protegen los extremos de los cromosomas son crucialmente importantes
para desarrollar la inmortalidad. Las células normales tienen telómeros que
progresivamente se acortan cuantas más veces se dividan. Así que con el tiempo, a
medida que los telómeros se acortan, las células envejecen. La telomerasa es una enzima
que añade más telómeros a los cromosomas. Las células normales no la tienen, y las
células inmortales, incluyendo las células cancerosas, sí. Eso bloquea el envejecimiento
(senescencia) y la apoptosis.

5. Inducción de angiogénesis
A medida que el cáncer crece, necesita vasos sanguíneos para llevar nutrientes al centro
del tumor y eliminar los desechos. Sin obtener esta capacidad de crear nuevos vasos
sanguíneos, los tumores morirían. Esto llevó al desarrollo de varios medicamentos que se
dirigían y bloqueaban receptores específicos en esta vía. Había mucho optimismo de que
estos medicamentos pudieran detener múltiples cánceres. Desafortunadamente, estos
medicamentos eran en el mejor de los casos mínimamente efectivos. El cáncer con el
tiempo encontraba una forma de evitar la vía particular que estaba bloqueada.

6. Activación de invasión y metástasis

El cáncer metastatiza. Esto significa que se mueve de su lugar original a lugares lejanos.
Por ejemplo, si el cáncer de mama se quedara en la mama, sería increíblemente fácil de
tratar. Simplemente extirpas la mama y ya está. Esto no siempre funciona, porque muy a
menudo, en un estado avanzado de la enfermedad, el cáncer de mama se ha desplazado
de la mama original al hígado, los huesos y el cerebro. Estas metástasis son
responsables de prácticamente todas las muertes asociadas con el cáncer. Los cánceres
que no se mueven son llamados benignos porque son muy fáciles de tratar. Los lipomas,
por ejemplo, un crecimiento excesivo de tejido adiposo, son más una molestia que una
enfermedad real, porque no metastatizan.

De todo lo que los cánceres hacen, la capacidad de metastatizar es quizá la más


compleja. Conlleva múltiples pasos. Las células cancerosas deben escaparse de su
estructura circundante. Las células mamarias, por ejemplo, se mantienen juntas
adhiriendo moléculas, es por eso que no encuentras células mamarias normales en los
pulmones. Entonces, estas células mamarias deben constituirse en un entorno totalmente
extraño. El cáncer de mama, por ejemplo, a menudo metatastiza en los huesos. Pero el
entorno del hueso es totalmente diferente del de la mama. Es como si los humanos
salieran a la superficie de Marte y esperaran prosperar.
Por lo que estas células metastáticas deben romper su tejido original, evitar de algún
modo todas las células que intentan matarlas, establecer una nueva colonia en un entorno
totalmente extraño y prosperar. Esto significa que las células ahora deben desarrollar una
serie totalmente nueva de mutaciones para sobrevivir.

Típicamente, la metástasis es algo que ocurre en un momento avanzado del transcurso


del cáncer, así que se daba por supuesto que el cáncer permanecía intacto hasta que
llevaba ya un tiempo. Sin embargo, hay nuevas evidencias que parecen indicar que
pueden liberarse micrometástasis del cáncer original al principio, pero estas células que
se han desprendido, simplemente no sobreviven. También es posible que estas
micrometástasis sobrevivan en un estado latente. Esto puede hacer que sean
relativamente inmunes a la quimioterapia estándar, que mata las células que se dividen
de forma activa.

Estos son los 6 rasgos principales del cáncer. Al desglosarlos, se reduce a estos puntos
principales sobre el cáncer, que proceden todos de una célula originalmente normal.

1. Crecen.
2. Son inmortales.
3. Se desplazan
FASES DEL CÁNCER?

La duración de este proceso en adultos depende del tipo de cáncer y oscila entre
meses y décadas. En el caso de los niños, todo este proceso se produce con mucha
mayor rapidez, pudiendo incluso durar sólo unos meses. Esto es debido a que las células
que constituyen los tumores en la infancia son células más inmaduras, que se dividen y
multiplican con mayor rapidez que las que constituyen los cánceres del adulto, por lo que
el desarrollo y evolución de los tumores en niños se producen en un periodo de tiempo
menor.

ETAPA 0
Lo primero que ocurre son los cambios celulares que dotan a las células de las
características de malignidad, es decir, de multiplicación descontrolada y capacidad de
invasión. Es la etapa más larga de la enfermedad y se denomina fase de inducción. En
ningún caso es diagnosticable ni produce sintomatología. Esta fase puede durar
hasta 30 años.

ETAPA IA
La segunda etapa se denomina fase “in situ”. Se caracteriza por la existencia de la
lesión cancerosa microscópica localizada en el tejido donde se ha originado. En los
adultos suele durar entre 5 y 10 años dependiendo del tipo de cáncer. 
En ella, tampoco aparecen síntomas o molestias en el paciente. En determinados casos
como en el cáncer de mama, cuello uterino o colon, la enfermedad se puede diagnosticar
en esta fase mediante técnicas que permiten su detección precoz.

ETAPA IIA
Posteriormente, la lesión comienza a extenderse fuera de su localización de origen e
invade tejidos u órganos adyacentes. Estamos ante la fase de invasión local. En la edad
adulta dura entre 1 y 5 años. La aparición de síntomas de la enfermedad depende del
tipo de cáncer, de su crecimiento y de su localización.

METÁSTASIS
Por último, la enfermedad se disemina fuera de su lugar de origen, apareciendo lesiones
tumorales a distancia denominadas metástasis. Es la etapa de invasión a distancia. La
sintomatología que presenta el paciente suele ser compleja. Depende del tipo de tumor,
de la localización y extensión de las metástasis.

ETAPA IV: FASE TERMINAL


Esta fase se caracteriza por la existencia de enfermedad oncológica
avanzada, progresiva e irreversible (incurable), también se conoce cómo cáncer
terminal.
No responde a los tratamientos empleados habitualmente. Se acompaña de múltiples
síntomas que provocan gran malestar en el enfermo disminuyendo su calidad de vida y la
de la familia.
Es un tiempo de intenso dolor, pero también de trascendental importancia. Si el enfermo y
la familia se han preparado, este tiempo facilita el reencuentro con uno mismo y con los
seres queridos.
El área de la medicina que se ocupa de la atención a los pacientes en esta fase de la
enfermedad son los cuidados paliativos o medicina paliativa.

¿CÓMO EVOLUCIONA EL CÁNCER?


La evolución de cada cáncer está sujeta a múltiples factores que van a interactuar entre
sí. Estos factores varían dependiendo tanto del tumor como del paciente.   
Recuerda que “No existen enfermedades, sino enfermos”.

Las características de las células de un tumor maligno son:

DISPLASIA : Los mecanismos reguladores que mantienen el equilibrio de las células son
incapaces de controlar su división, produciendo un cúmulo de células. Normalmente da
lugar a un bulto o tumor.

NEOPLASIA : Las células presentan variaciones en su forma, tamaño y función. Estas


células dejan de actuar como deben y adquieren nuevas propiedades que configuran el
carácter maligno (cáncer).

CAPACIDAD DE INVASIÓN : El cáncer puede extenderse por el organismo, utilizando


para ello diferentes vías. Las más comunes son:
 La propagación local. Las células tumorales invaden los tejidos vecinos,
infiltrándose en ellos.
 La propagación a distancia. Ocurre cuando algún grupo de células malignas se
desprende del tumor original donde se generó para trasladarse a otros lugares del
organismo (metástasis) . Fundamentalmente, se propagan por los vasos
sanguíneos y linfáticos. La malignidad de un tumor viene determinada por la
agresividad de sus células, que le confiere una mayor o menor capacidad de
invasión

Diferencias entre las células cancerosas y las células normales

Las células cancerosas difieren de las células normales de muchas maneras que les
permiten crecer sin control y se vuelven invasivas. Una diferencia importante es que las
células cancerosas son menos especializadas que las células normales. Esto quiere decir
que, mientras las células normales maduran en tipos celulares muy distintos con
funciones específicas, las células cancerosas no lo hacen. Esta es una razón por la que,
al contrario de las células normales, las células cancerosas siguen dividiéndose sin
detenerse.

Además, las células cancerosas pueden ignorar las señales que normalmente dicen a las
células que dejen de dividirse o que empiecen un proceso que se conoce como muerte
celular programada, o apoptosis, el cual usa el cuerpo para deshacerse de las células que
no son necesarias.

Las células cancerosas pueden tener la capacidad para influir en las células normales, en
las moléculas y en los vasos sanguíneos que rodean y alimentan las células de un tumor
— una zona que se conoce como el microambiente. Por ejemplo, las células cancerosas
pueden inducir a las células normales cercanas a que formen vasos sanguíneos que
suministren oxígeno y nutrientes, necesarios para que crezcan los tumores. Estos vasos
sanguíneos también retiran los productos de deshecho de los tumores.

Las células cancerosas, con frecuencia, son también capaces de evadir el sistema
inmunitario, una red de órganos, tejidos y células especializadas que protege al cuerpo
contra infecciones y otras enfermedades. Aunque ordinariamente el sistema inmunitario
elimina del cuerpo las células dañadas o anormales, algunas células cancerosas son
capaces de "esconderse" del sistema inmunitario.

Los tumores pueden también usar el sistema inmunitario para seguir vivos y crecer. Por
ejemplo, con la ayuda de algunas células del sistema inmunitario que impide
ordinariamente una respuesta inmunitaria descontrolada, las células cancerosas pueden
de hecho hacer que el sistema inmunitario no destruya las células cancerosas.

Cómo aparece el cáncer

Cáncer es causado por ciertos cambios en


los genes, las unidades físicas básicas de la
herencia. Los genes están organizados en
cadenas largas llamadas cromosomas de
ADN empacado estrechamente.
Crédito: Terese Winslow

El cáncer es una enfermedad genética— es decir, es causado por cambios en los genes
que controlan la forma como funcionan nuestras células, especialmente la forma como
crecen y se dividen.

Los cambios genéticos que causan cáncer pueden heredarse de los padres. Pueden
suceder también en la vida de una persona como resultado de errores que ocurren al
dividirse las células o por el daño del ADN causado por algunas exposiciones del
ambiente. Las exposiciones ambientales que causan cáncer son las sustancias, como los
compuestos químicos en el humo de tabaco y la radiación, como los rayos ultravioleta del
sol. (Nuestra página de Causas y prevención del cáncer tiene más información).

El cáncer de cada persona tiene una combinación única de cambios genéticos. Conforme
sigue creciendo el cáncer, ocurrirán cambios adicionales. Aun dentro de cada tumor,
células diferentes pueden tener cambios genéticos diferentes.

En general, las células cancerosas tienen más cambios genéticos, como mutaciones en el


ADN, que las células normales. Algunos de estos cambios pueden no estar relacionados
con el cáncer; pueden ser el resultado del cáncer y no su causa.

"Causantes" de cáncer

Los cambios genéticos que contribuyen al cáncer


tienden a afectar tres tipos principales de genes
— proto-oncogenes, genes supresores de
tumores y genes reparadores del ADN. Estos cambios se llaman a veces "causantes" de
cáncer.

Los proto-oncogenes se dedican al crecimiento y división celular normal. Sin embargo,


cuando estos genes se alteran en ciertas maneras o son más activos de lo normal, ellos
pueden convertirse en genes causantes de cáncer (u oncogenes), al permitir a las células
que crezcan y sobrevivan cuando no deberían.

Los genes supresores de tumores se dedican también a controlar el crecimiento y la


división celular. Las células con algunas alteraciones en los genes supresores de tumores
pueden dividirse en una forma sin control.

Los genes reparadores del ADN se dedican a arreglar un ADN dañado. Las células con
mutaciones en estos genes tienden a formar mutaciones adicionales en otros genes.
Juntas, estas mutaciones pueden causar que las células se hagan cancerosas.

Conforme los científicos han aprendido más acerca de los cambios moleculares que
resultan en cáncer, ciertas mutaciones se han encontrado juntas en muchos tipos de
cáncer. A causa de esto, los cánceres se caracterizan a veces según los tipos de
alteraciones genéticas que se cree son causantes, no solo por el sitio del cuerpo en
donde se forman y por la forma como se ven las células cancerosas al microscopio.

En la metástasis, las células cancerosas se separan del sitio donde se formaron


inicialmente (cáncer primario), se desplazan por medio del sistema vascular o linfático, y
forman nuevos tumores (tumores metastásicos) en otras partes del cuerpo. El tumor
metastásico es el mismo tipo de cáncer que el tumor primario.

Cuando el cáncer se disemina

Un cáncer que se ha diseminado desde el lugar en donde empezó primero a otras partes
del cuerpo se llama cáncer metastático. El proceso por el cual las células del cáncer se
diseminan a otras partes del cuerpo se llama metástasis.
El cáncer metastático tiene el mismo nombre y el mismo tipo de células cancerosas que el
cáncer original o primario. Por ejemplo, el cáncer de seno, o mama, que se disemina a los
pulmones y forma un tumor metastático se llama cáncer metastático de seno y no cáncer
de pulmón.

Al observarlas al microscopio, las células del cáncer metastático tienen en general el


mismo aspecto que las células del cáncer original. Además, las células del cáncer
metastático y las células del cáncer original tienen de ordinario algunas características
moleculares en común, como la presencia de cambios específicos en el cromosoma.

El tratamiento puede ayudar a prolongar las vidas de algunas personas con cáncer
metastático. Aunque, en general, el objetivo principal de los tratamientos para cáncer
metastático es controlar el crecimiento del cáncer o aliviar los síntomas que causa. Los
tumores metastáticos pueden causar un grave daño al funcionamiento del cuerpo, y la
mayoría de la gente que muere por cáncer muere por enfermedad metastática.

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