ARTICULO DE OPINIÓN SOBRE EL POEMA “SIEMPRE DE PIE” DEL MAESTRO MARCIAL
RAMOS GONZALES
POR ROCCA VILLARREAL FERNANDO
En este presente artículo comentaré mis opiniones acerca poema “Siempre de pie”
perteneciente al laureado docente Marcial Ramos Gonzales (q.e.p.d.), conocido en toda la
provincia por su invaluable labor docente, que también es recordado por su injusto y
totalmente arbitrario cese de labores a cargo de la cúpula que mantiene en un régimen casi
totalitario a nuestra casa de estudios superiores transformándola prácticamente ahora en un
local de campaña de cierto partido político.
Hablar de Marcial Ramos Gonzales es hablar de lucha, de dignidad y compromiso, esto se ve
reflejado perfectamente en el poema “Siempre de pie”, se llega a empatizar con el sentimiento
del autor y la frustración de saber que no se puede hacer nada. El clímax político que se vivía
en la universidad José Faustino Sánchez Carrión no era reciente, ya que fue un proceso de
largos años donde fueron ganando influencias y puesto en distintas áreas administrativas.
Mientras sucedía esto nuestro docente fue perseguido por sus ideales hasta que cumplieron su
cometido y lo alejaron de los salones de clases.
Entrando de lleno al poema empieza con estos versos:
“Hoy hace un año. ¡Maldita sea!
Abusivamente nos botaron del trabajo.
Nadie nos emplea. […]”
Esta primera estrofa nos muestra en primera instancia la realidad en la que nuestro autor se
encontraba, ya se cumplía 1 año desde tal infundado despido. La frase “nadie nos emplea”
sentencia las limitaciones en las que Marcial Ramos estaba después de dar casi toda su vida a
la enseñanza de nuevas generaciones. Nos habla de manera explícita, directa y nos muestra un
mensaje claro hacia los principales artífices de su ilegal separación. El autor deja un mensaje
de lucha, nunca hay que rendirse a pesar que las situaciones vengan en contra nosotros,
nuestra voluntad como dice el nombre del poema debe estar ¡Siempre de Pie!.
“[…] Nadie sabe para quién trabaja,
vendremos de cenizas cubiertos. […]”
Deseo finalizar con esas líneas pertenecientes a la última estrofa del poema porque es la clara
muestra de la voluntad de nuestro docente, cual ave fénix de las cenizas sus ideales renacen
en nosotros las nuevas generaciones que no estamos de ayayeros para recibir ayuda en algún
curso, o por un trabajo, ni mucho menos vendemos nuestro voto a una secta de corruptos que
llevan años viviendo del dinero de nuestra universidad. Seamos una generación consciente de
los problemas que hay en nuestra universidad y enfoquémonos en mejorarla.