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“El maestro chico” Habilidoso carpintero; por su reducida talla se lo apodé “el
maestro chico” y en este caso el apodo le gané a su nombre y apellido. Era trabajador
itinerante. Muri en un lamentable accidente cuando se enredé en el estribo de su
cangalla y su caballo lo arrastré.
Miguel Abello: Antiguo criancero de la zona de la Piedra de Pilo Lil
Juan de Dios Ocare Fue criancero. Tuvo su puesto en una pequefisima fraccién
‘como una cufia entre el campo de don Enrique Prieto “EI Kaiser’, Froilén Moscoso y
Francisco Acufia. Igual que a Doroteo Prieto la tenencia de esta tierra le fue otorgada en
1948 por un Decreto del Cnel. Juan D. Perén, Se casé con una de las criadas de “El
Kaiser’, dofia Mercedes Rojas. Tuvo varios hijos, sélo recuerdo a Genoveva. Su puesto lo
‘compré Doroteo Prieto y luego de la muerte de éste sus sucesores se lo transfirieron 2
Facundo Figueroa
Evangelina Guifiez Vda. De Jara. Auténtica matriarca del pago, ya viuda crié
varios hijos e hijas y administré con inteligencia y mano de hierro su capital en animales.
Llegé a ser muy prdspera y respetada. Los descendientes que recuerdo fueron: Martin,
Flor, *Licha”, Rosa, “Chele"...
Lisandro Guifiez: hermano de dofia Evangelina.
Fortunato Gutiérrez. Hijo de don Damin Gutiérrez (querrero del Paraguay y de
la Conquista del Desierto). Casado con dofia Esther Jara tuvieron a Florencio, Inocencio,
Ursula y Eustaquia (Taco). Criancero menor y peén de tareas generales en los
establecimientos préximos. Era muy morocho, fumador y simpatico.
Segundo Ocares, su mujer dofia Rosalia, de sus hijos conoci a: Norberto,
Zenaida y Clarisa. Trabajé en “Los Remolinos' y en la “Estancia Pilo Lil’
Segundo Hernan Prieto Hijo de don Hernan Prieto Castro y de dofia Felicinda
Romero. Fue balsero, primero de Vialidad Nacional y luego de Vialidad Provincial sucedié
a su padre como Jefe de la Balsa. Se casé con Herminda Figueroa con quien tuvo a
Gerardo, Américo, Eduardo (“Negro”), Nomando (‘Petiso”), Herminda (‘Negrita’),
Bernabé ("Chingo”) y Nieves. Fue un referente de la época por su correccién y excelente
nivel de vecindad. Mencionado en la famosa milonga de Marcelo Berbel “Balsa de Pilo Lil”
cuando refiriéndose a su hijo Gerardo Prieto dice: ‘mipadre fue tu balsero....”
40[Escriba aqui]
1970-Frente al” Galpén de Frutos” del bolche. De nie de Inq. a Der. Segundo H. Prieto; “Teo” Prieto, Esther Jara, Carmela Toro,
Petronila Infante |dofa Peta), Luisa Ramirez, Manica de Bogderich, Maria E. Sogdanich. Sentadas de l2q_aDer: Dora Toro, Susana
A.Casilo, Javier H. iglesias, Manel C. Castillo, Sonia E. Iglesias, Eneas Prieto y Victor L. Castillo,
Acomienzos de la década de 1970 instalé un pequefio comercio en su casa.
Ismael Prieto (“Malito”) Hijo de don Heman Prieto Castro y de dofia Aurelia
Pinto, como su padre y sus hermanos Segundo y Leonidas, fue uno de los clasicos y
recordados balseros. No formé familia.
Leonidas Prieto Como los dos anteriores y hermano de ellos, fue balsero. En el
pago se lo conocia como “el Leén” o “Leoneito”, fue muy apreciado por sus cualidades de
buen vecino y permanente buen humor. Se casé con Laura Figueroa y tuvo como hijos a
Carlos y Deidama.
Luis Gerardo Prieto hijo de Segundo Herman, también fue balsero por un tiempo.
Se casé con Clarisa, una de las hijas de don Segundo Ocares.
Marcelo Berbel en su milonga surera “Balsa de Pilo Lil” sin nombrarlo lo menciona
‘como protagonista del tema cuando dice: “mi padre fue tu balsero, /mi abuelo también lo
fue” ya que Gerardo fue balsero al igual que su padre Segundo Hernan y su abuelo
Hernan.
Onofre Castillo casado con Griselda Adela Prieto (mi hermana), fue balsero
durante dos 0 tres afios. Luego se radicé en San Martin de los Andes.
Antonio Herrera Residia frente a Pilo Lil, sobre la margen derecha del rio; era el
hombre econémicamente fuerte de la zona, poseia un muy importante numero de
vacunos, lanares y equinos. Era el arrendatario del campo correspondiente a la Estancia
Pilo Lil, nombre que no usaba; al casco de la suya se la llamaba simplemente “Estancia
de Herrera" y luego “Estancia Vieja’. A fines de la década de 1950 al reintegrar el campo a
41[Escriba aquil
su propietaria Dofia Evelia Flores Criado de Feméndez ("la Yaya’), don Antonio se radicé
en Chile.
Héctor Américo Herrera. Hijo mayor de don Antonio Herrera se cas6 con Paz
Arriegada ("la Pacita’), hija de don Juan Arriegada. Luego de que su padre se retirara de
la zona, él también se radicé en Chile. Hombre corpulento, pelirrojo de personalidad
exultante y ampulosa; muy buen vecino.
José Argentino Herrera. Hijo de don Antonio Herrera y hermano de Maria
Herrera de Roca y de Héctor Américo Herrera, al ausentarse definitivamente su padre, é!
también lo hizo, radicandose en Chile
Maria Herrera. Hija de don Antonio Herrera, hermana de los anteriores, se caso
en Junin de los Andes con Alfredo Roca (hijo de Simén Roca Jalil), uno de los mas
acreditados comerciantes de la zona.
Juan Arriegada, Ocupaba un pequefio espacio en la zona de “La Medialuna”
sobre la margen derecha del rio en el campo de “Las Brefias”. El y su esposa eran
chilenos. Tuvieron una descendencia numerosa de la que recuerdo a Luis (Chito),
Orlando, Silvia y Paz.
Don Juan se caracterizé por su gran capacidad de trabajo, su enorme cuota de
ingenio y creatividad para adaptarse al medio y vivir decorosamente con los escasos
recursos disponibles en el bosque y en la época. Con su mujer ¢ hijas “hacian huerta y
quinta’, con sus hijos varones cazaban, pescaban y realizaban tareas de campo. Su casa
era una hermosa muestra del esfuerzo y la artesania; todo estaba absolutamente hecho @
mano desde la casa misma hasta los minimos detalles de la misma. Entre las actividades
a destacar en su quehacer cotidiano el “lavado de oro” ocupaba parte importante de su
dia. Esta actividad la realizaba al pie de una barranca junto al rio, muy préxima a su casa.
Para hacer “el lavado" habia desviado de una vertiente proxima una pequefiisima acequia
por la que corria el agua que erosionando suavemente la barranca era dirigida hacia una
serie de canaletas de madera. En el piso de estas canaletas habia pequefios trozos de
“metal desplegado” con los que se colaba el agua y se retenian el ripio y pequenias
basuras que trafa la corriente; a continuacién colocaba una especie de alformbra de cuero
de chivo esquilado con el pelo en contra de la corriente. Al circular el agua depositaba en
el metal desplegado la basura mds grande y en el cuero de chivo los residuos mas
pesados el oro y el “fierrilo” (imaduras de hierro). Dio la casualidad que la barranca que
era lavada por el agua resulté ser un antiguo cementerio indigena que al ser erosionada
tan suavemente le permitid a Don Juan desenterrar, ademds de los esqueletos, en
perfecto estado jarrones, cantaros, armas y utensilios de mucho valor arqueolégico.
(Ver Los Pirquineros del Aluminé.)
Octavio Ramirez. Vivia en la zona de la Medialuna sobre la margen derecha de!
rio en el campo de Bernal. Era vecino de don Juan Arriegada, y como él, también hacia
alarde de su esfuerzo y creatividad para mejorar el estandar de vida dentro de las
precariedades del lugar y de la época. Tuvieron varios hijos con su esposa de apellido
Figueroa. Don Octavio también, como su vecino Arriegada, fue un criancero multifacética
a[Escriba aqui)
y por supuesto "buscador de oro”.
Don Ramirez (padre de Octavio) honorable viejo de origen chileno, sumamente
respetado y a quien lamentablemente traté muy poco.
Elias Sepulveda ("El Negro’) casado con dofia Trinidad ("Trini") Salazar, tuvieron
a lsolina, Florencio, Graciela, etc. Ademas de pequefio criancero y peén de tareas
generales, fue “jangadero" en el acarreo de rollizos de madera desde Quillén hasta
Neuquén. Se destacé notablemente en esta ultima actividad por su agilidad, rapidez y
coraje en su desplazamiento sobre los maderos como en el manejo de los remos.
Adrian Contreras (el “Giiacho"). Casado con dofia Natividad. Criancero; tuvo
varios hijos, recuerdo sdlo a Roberto. Muy buen esquilador a maquina y gran jugador de
“Truco”.
Agustina Mufioz ("La Panqueca’) Le decian ast por ser originaria de la costa del
Arroyo Panqueco (préximo a Aluminé) le transfirid su sobrenombre a una piedra muy
préxima al actual puente, a la que utiliz6 como vivienda al llegar a Pilo Lil. Formé pareja
con Valentin, uno de los hijos de dofia Petronila Infante (Dofia “Peta")
Valentin Infante casado con dofia Agustina Mufioz (la “Panqueca"). Tuvieron a
Adelaida y a Avelino. Fue por supuesto criancero y pedn en tareas generales, trabajé
mucho tiempo en la Estancia Huechahue de Fenton Wood y también al servicio de mi
padre.
Cirilo Cisterna (°Chilo") murié nevado junto a su hijo volviendo de pifionear entre
el Valle de La Magdalena y Nahuel Mapi a principios del inviemo de 1948, Una patrulla de
Gendarmeria lo encontré congelado de pie, junto a un fire
Roman Alfaro ("E| Guanaco’), Criancero. Su mujer fue dofia Maria con quien tuvo
a Ruperto, Maria y otros.
Facundo Figueroa, ocupa un muy importante lugar en mis recuerdos més
recientes, 6! fue pedn de mi padre, luego su puestero y finalmente quedé con la tenencia
de la parcela que don Juan de Dios Ocare le vendiera a mi padre. Facundo afectivamente
estuvo muy préximo: mi madre fue su comadre; estuvo presente en el aciago momento
del accidente que terminé acelerando la muerte de mi viejo, Don Facundo se casé con
Margarita Betanciud quien tenia dos hijos Emesto y Maria Betanciud; con Facundo
tuvieron a Arturo Figueroa y a la ahijada de mi madre: Susana Figueroa.
Siempre por ia margen izquierda del rio y aguas abajo de la Piedra de Pill Lil se
ubicaban pobladores como los Linqueo, los Toro, los Parra, los Garrido y los Linares
“pobres’, todos de raigambre indigena a pesar de los apellidos impuestos.
Cruzando el rio (Dto. Huilliches) y ya perteneciendo a la tribu (actual reserva) de
Aucapén, habitaban apellidos como: los Linares “ricos’ (Don José, por ejemplo), Ignacio,
Juan, Luciano y Avelino Huenufil; Ceferino Huenuquir, Huillipan, Cahuin, Antiman,
43[Escriba aqui]
Calluquir, Valdebenito, Antihual, Millalaf, Francisco, Antonio y Aurelio Tripailaf y otros.
Con la estancia "Los Remolinos’ Pilo Lil tenia una intima relacién; existia un ir y
venir de apellidos de puesteros, alambradores, troperos y peones que urdian una trama
vecinal permanente y dindmica como con don Juan Infante y familia; don Luis Cisterna
(‘el burro”), y su mujer dofia Paula, Juan Millaqueo, Segundo Sanchez, Aristides Mufioz,
Ambrosio Prieto, Rolando Prieto y tantos mas.
Juan Prado (“El Vasco") Fue puestero y recorredor de don Antonio Herrera,
también de Dario y Carlos Bernal. (Tuvo una época de tanta carencia que se cubria con
un poncho largo sin importar la época del afio. Debajo del poncho, decian, tenia solo
“huilas” (hilachas).
Juan Godoy, lo recuerdo como un muy pequefio criancero.
Fernando Godoy hijo del anterior, quien se lo dejé “encargado” a mi padre en
1954 para que vaya a la escuela; por tal motivo fue mi compafiero de infancia
Ismael! Gonzalez. Originalmente habilitado de don Carlos Bemal ocupé el area
proxima al arroyo Nahuel Mapi en “Las Brefias". Se convirtié en un importante criancero.
Casado en segundas nupcias con Lidia Prado, tuvo a “Pasito”. De un matrimonio anterior
habia tenido a Alejandro.
Agustina Arias la recuerdo como una digna sefiora muy anciana y activa.
Petronila Infante (*dofia Peta") madre de Valentin Infante y de Miguel “Peto”
entre otros. Una de las ancianas emblematicas de mi nifiez. Poseia un excepcional
sentido del optimismo que le permitia superar y disimular las enormes carencias a las que
la pobreza la sometia. Solia decir que siempre tenia “harto de todo...”
Carlos Pinilla hijo de don Luis Pinilla se cas6é con dofia Nazaria Acufia (hija de
don Francisco Acufia), sélo retengo el apodo del menor de sus hijos: “Pichén’
Eleodoro Cisterna, casado con dofia Cecilia tuvieron varios hijos cuyos nombres
se me escapan salvo el de Jorge Cisterna. Quedé en el recuerdo aquel famoso derrumbe
© corrimiento de tierra que en 1952 trasladé sobre si a un pifio de cabras de su propiedad.
Este corrido de tierra se debié a la gran cantidad de lluvia caida y terminé modificando
levemente el cauce del rio.
Justino Sandoval: pirquinero, evadido de una cércel chilena, fue buscador de oro
por un breve tiempo en La Medialuna (1950). Desaparecié repentinamente luego de
robarle el oro a su vecino Sotelo. A posteriori se lo acusé de la muerte de su mujer e
hijastras.
Sotelo era un chileno buscador de oro en La Medialuna. Tenia un hijo que vivid
un tiempo en mi casa para poder concurrir a la escuela, se llamaba: Felipe Sotelo.
44[Escriba aqui]
Aladino Hernandez ("Ruedas Altas") Aparecié con la Empresa “Red Caminera
S.A." alla por 1959/60. Era un chileno enorme (préximo a los 2 mts.), sumamente gentil y
condescendiente, especialmente con mujeres y nifios. Por su altura nada comin adquiria
un aspecto casi grotesco cuando cabalgaba. Era un especie de “buscavidas” compraba y
vendia cualquier cosa desde animales a madera aserrada o ropa; contrabandeaba
ingenuamente y a caballo, pilas, hojas de afeitar, peines y bijouterie de mala calidad de
Argentina a Chile y de alli traia senuelos para pesca, cochayuyo, mariscos secos, algun
poncho de castilla o espuelas chilenas.
Como aguantando el chaparrén inmigrante quedaron disimulados y mezclandose
con él algunos aborigenes como los Toro, los Painemil, los Garrido, los Parra 0 los
Lingueo. Es necesario recordar que muchos apelativos indigenas fueron cambiados por
apellidos huincas, a veces por imposicion de los jueces de paz y otras por conveniencia
de los propios interesados. Es asi como hubieron rostros _indigenas portando apellidos
espafioles: Castillo, Septiveda, Toro, Soto, Pereyra, Valdebenito, Parra, Ramos, Castro,
Vega, Retamal, etc. etc
Una dulzona y nostalgiosa mescolanza de nombres, de apellidos y de apodos se
me atragantan en la memoria. He tratado de ampliar las referencias de los que recuerdo y
de otros slo hago mencién de su nombre o su apodo, mi afecto es parejo para todos
ipero ocurre que hay cosas que no me acuerdo...! Reitero por ello mi pedido de disculpas
por las omisiones y confusiones que el tiempo y la vejez me provocan. A los que ya
mencioné les agrego los cronolégicamente posteriores es decir mas coeténeos a mi
estadia final en Pilo Lil:
José Celedonio Guifiez (Chele), hijo menor de dofia Evangelina y casado con
Maria Juana Jara (hija de Eliseo Jara y Juana Prieto).
Didgenes Torres Prototipo de! gaucho neuquino; ejecutaba con destreza todas
las tareas camperas y era un absoluto conocedor del campo cordillerano y sus
circunstancias. Fue puestero de Adem, desvinculado de éste se establecié en Pilo Lil a
fines de la década de 1960. Le compré el puesto y los “adelantos” a don Eliseo Jara.
Permanecié uno o dos afios y luego se retirs con destino a Colonia Valentina en las
proximidades de Neuquén.
Horacio Ferrada Procedente de San Martin de los Andes, llegé como balsero de
Vialidad Provincial finalizando la década de 1960. Permanecié varios afios adapténdose e
integrandose al ambiente; llegé a ser muy apreciado por el comtin de la gente; fue famoso
jugador de “truco” en los boliches del pago. Su apodo: “E! Medio Menso’,
José Ferrada: También originario de San Martin de los Andes y como su hermano
Horacio llego a Pilo Lil a fines de los ahos 60 como balsero de Vialidad Provincial.
Estando de turno, una noche, se encandilé con las luces de un vehiculo en la margen de
enfrente, pis en falso el portalén de la balsa y murié ahogado.
Se asoman a la memoria nombres, apodos y apellidos que desordenadamente
menciono: Adelaida Pinto, Corina Rodriguez, Andolinda Alfaro, Gregorio Mora, Hermosilla
45(Escriba aqui]
(peén de Los Remolinos), Rat! Trujilo, Nicolas Toro, Carolina Toro, Carmela Toro,
Armando Toro, Marcos Parra, Hilario Parra, Domingo Parra, Lunes Parra, Paulina Pinto,
Esteban Mufioz ("Paiote"), Domingo Mufioz, Genoveva Figueroa, Juan Ortega ("tengo 7
afios de estudio!"), Mena (de la Medialuna), Martin Jara casado con la Adela Moscoso,
Juan Escalona casado con la Olga Infante, José de La Rosa, Raimundo Alfaro, Valeriano
Mufoz, Seimira, Flor Jara, Rosa Jara hijas de dofia Evangelina, Pancho Prieto, Sabino
Barros, Alfonso Alfaro, Rosalia Parra (‘La Rosa Loca’), Mamerto Parra, Rubén Mufioz,
Felisa Figueroa, Domingo Figueroa, Antonio Figueroa, Miguel Gutiérrez (“Miguel Peto”),
Samuel Huinca casado con dofa Florinda. Juan, Carlos, la “Cuca”, René, la "Negra",
todos Huinca. Antonio Arias (“Pollo Cocio" 0 “Boca’e pito"), Segundo Sanchez (Segura):
casado con la Eustaquia Gutiérrez (“Taco”), Herminio Diaz: casado con Ursula Gutiérrez,
Segundo Figueroa ("Chundo”), Rudecindo Casanova ("El Champdo’) Integraba la
‘cuadtrilla de Vialidad Provincial para el mantenimiento de la ruta 23 entre Pilo Lil y Junin
de los Andes aprox.1969/72. Eliseo Diaz, igual que el anterior. Roberto Catalan, Antonio
Troncoso, Ursula de Troncoso, Domitiia Linares, Eva Coronado, Julia Coronado, Raquel
Coronado, Raul Prieto, Isabel de Prieto, Luis Lechini, Orlando Migoni, Juan Navarrete,
Raul Salazar.
En la década del 60 se incorporé a la némina de habitantes la familia de la duefia
de la Estancia Pilo Lil, es decir: dofia Evelia Flores Criado ("la Yaya"), Manuel Fernandez
(su esposo), Florencio Fernandez (su cufiado), José Flores (su sobrino) y Laura Guaymas
de Flores (esposa de este tltimo).
LOS BOLICHES
El primer bolichero de Pilo Lil, se llamo Pedro Castro y fue socio habilitado de!
“turco” Neme, quien ya tenia un bolichito en Rahue. Este Pedro Castro se casé con Lucila
Figueroa.
Esta primera casa comercial funcién intermitentementes en la vivienda de don
Francisco Acufia, entre 1920 y 1930.
E| segundo bolichero fue el mismisimo “turco” Neme que separado de su socio
Castro continué *bolicheando” en el puesto de Acufia.
En vista del notable movimiento de la zona, mas o menos en 1941/42, se instal6
en un rancho alquilado por don Enrique Prieto, un comerciante de Zapala llamado José
Kreiter. El rancho ocupado por Kreiter, muchos afios después fue mi casa. Quedaba justo
enfrente de la balsa construida por Enrique Prieto ("Kaiser").
A fines de 1945 se asociaron mi padre Doroteo con el maestro Jorge Carlucci
(quien aporté 70 pesos moneda nacional) para comprar frutos y vender “vicios” en
Aucapan. Les alquilaba el rancho para local, el indio Valdebenito. Este mismo negocio se
trasladé de Aucapén a Pilo Lil al mismo rancho utilizado por Kreiter 0 sea mi casa
La ubicacién de este negocio resultaba estratégica ya que por estar en el borde
del campo de mi abuelo, quedaba exactamente frente a la balsa que cruzaba el Aluminé
Debido a la incomunicacién vial (no existian ni asomos de caminos) la mercaderia
para aprovisionar estos negocios se transportaba con cargueros, a lomo de burro o de
caballo y provenia eventualmente de Aluminé o Rahue y en gran medida de “La Zulemita”
en Catan Lil
46[Escriba aqui]
En aquella época apareci6 la Gendarmeria que instalé su Puesto junto al rio
Aluminé a unos 600 u 800 metros aguas arriba; por ese tiempo mi madre elaboraba
“trolitas" de grasa de capén o de chivo para canjear por tejidos o pieles a los indios de
Aucapan.
‘Aquel tiempo coincidié con mi aparicién, por ello y para no descuidarme mientras
atendia el boliche, mi madre armé mi “andador’ clavando varios palos en el suelo a modo
de corral. (Recordemos que el piso era de tierra.) Mi madre hacia pan casero y tortas
fritas que les vendia a aquellos primeros gendarmes.
Entre estos gendarmes quedaron para el recuerdo los nombres de Julierak,
Aguilar, Aranguez, Sandoval, Sabaris, Garcia, Estrada y otros que borronea el tiempo.
Todavia mis padres no habian podido comprar farol a kerosene y se iluminaban
con candiles de grasa.
En el puesto de Francisco Acufia, en el mismo rancho donde funcionara el ya
mencionado “boliche” de Castro y luego Neme se instalé un nuevo comercio el de Emilio
Nazar habilitado de don Juan Nadur de Aluminé y Quillén. A este negocio lo alcancé a
conocer en mi primerisima infancia (Aprox. 1951).
A partir de 1950 el negocio de mi padre comenzé a prosperar, primero lentamente
y luego con mayor vigor. Tuvo periodos de mucho esfuerzo y sacrificio (cuando mi padre
Salia a comprar frutos del pais al campo y quedaba mi madre en el local o cuando mi
padre se ausentaba a Quillén para cubicar madera en rollizos, que después era acarreada
(suelta 0 en jangadas) por la corriente de los rios hasta la mismisima ciudad de Neuquén
No existian aun diques ni represas. Al construirse la “huella de auto” (la realizé el Ejército
a pala y pico) desde El Tropezén hasta Pilo Lil, la comunicacién vial con Junin de los
Andes queds habilitada y ya aumentaron las posibilidades de comerciar.
En 1958 retorné a nuestro hogar mi hermano mayor Danilo (quien dejé su carrera
policial en Buenos Aires) y colaboré con mi padre en la atencién del local comercial.
Mas © menos en 1960 el negocio conocié su mejor época porque se iniciaron los
trabajos de la Ruta de Rahue a Pilo Lil y el movimiento de gente fue mucho, ello sumado
a que no existian a la fecha competidores comerciales. Habian quedado en Quillén: el
negocio de Parra y en Malleo el de Biorkman y para toda la zona intermedia el nuestro en
Pilo Lil.
Vinieron después épocas de mucha inestabilidad econémica que mi padre fue
sorteando con suerte diversa y tratando de diversificar sus ingresos entre el campo y el
comercio.
En la antigua ubicacién de los primeros negocios de Castro, Neme y Nazar es
decir en lo que habia sido el puesto de Acufia, se instalé con uno nuevo don Teodosio
Araneda.
Mi padre le cedié su negocio a mi hermano Danilo; a éste no le fue bien y
finalmente lo abandoné para irse a trabajar a San Martin de Los Andes.
Pasado un breve tiempo, mi padre reabrié el negocio con poquisima mercaderia y
reinicié con gran dificultad su tarea comercial.
a7[Escriba aqui]
ESTAFETA PiLo-
NEUQUEN
von
“Lequiesda: Pato del Boiche de Don Doroteo y Galpén de los Frutos. 1969/1970
‘Dacecha: Doroteo Oscar Prieto “Don Teo" alos 23 afios en la entrada de su boliche- 1963
Una legua aguas arriba del Aluminé también inicié su actividad comercial un
nuevo local de ramos generales, el de Marciano Prieto. Ya eran tres negocios en Pilo Lil
para una poblacién en franco retroceso
En marzo de 1968 retorné a Pilo Lil luego de mi Servicio Militar y comencé a
ayudar a mi padre quien ya evidenciaba el desgaste de sus 63 anos; al poco tiempo en
abril de 1969 tuvo un fatal accidente que lo llevd a la muerte y yo debi hacerme cargo del
negocio y del campo.
Comercialmente me tocé la buena época de la construccién del puente ya que
trajo un importante movimiento de personal. Si bien la competencia era ya con dos
48[Escriba aqui]
negocios el de Araneda y el de Marciano a los que se sumé otro el de mi tio Segundo
Prieto, a la saz6n jefe de la balsa.
Finalizados los trabajos del puente e inaugurado éste en 1972 se inicid una
brusca decadencia econémica en la zona. Desaparecieron los sueldos de los balseros, de
los empleados en la obra del puente a los que se sumé la depreciacién brutal del precio
de la lana.
Pilo Lil, habla decaido. Mucha gente de la poca que habia se fue; yo también.
LA ESCUELA Y LOS MAESTROS
Don Enrique Prieto Lagos ("El Kaiser’) gestioné ante las autoridades dal Territorio
Nacional la instalacién de una Escuela; apuntalando esa gestion trajo al primer maestro
que hubo en Pilo Lil, se llamd Santucho y fue contratado (1914) por don Enrique para que
alfabetice a algunos de sus hijos y a los de sus allegados. La experiencia fue muy
reducida, ignoro las razones de su corta duracién; pero si sé que fueron sus alumnos mi
padre Doroteo, mis tios Francisco, Valentina y Luisa y también Mercedes Rojas, la mujer
de Juan de Dios Ocare
Este maestro dio clase durante muy breve tiempo en la casa de don Enrique,
después llamado “Puesto Viejo”.
Posteriormente (1915/16) don Enrique habilité parte de su molino harinero para
aula y vivienda de lo que posteriormente se conocié como la “Escuela Vieja” en la que sus
primeros maestros fueron Ramén Puertas y esposa, ya subvencionados por el Estado
Nacional a través de las autoridades Territoriales,
Puertas y sefiora permanecieron alrededor de dos afios. Colaboraron en la puesta
en funcionamiento de los dos ranchos cedidos por don Enrique, los vecinos Pedro Suarzo
y Juan Polanco. (Segiin me contaron fueron alumnos: los hijos de Suarzo y Polanco
ademés de Luisa Prieto y una tal Eugenia cuyo apellido no me lleg6.) Esta intentona fue el
germen de la futura Escuela Nacional N°51, que aiios mas tarde alrededor de 1925/26 se
ubicé en la pampita entre los puestos de Moscoso y Acura. Alli al pie de una suave
lomada se levantaron dos largos ranchos de adobe con techos de chapa; uno el de ia
vivienda del director y maestro tenia de Oeste a Este alineados un dormitorio
independiente (para servicio o para un maestro no familiar), un dormitorio matrimonial, un
comedor y una cocina. Poseia piso de cemento alisado. El otro rancho se ubicaba
pendiente abajo a unos doce o quince metros aproximadamente del anterior y constaba
de dos aulas: la de arriba y la de abajo; este posefa unicamente piso de tierra.
La construccién como dijimos era de barro con ventanas y puertas de cierta
calidad para la época
En el frente es decir en Ia parte mas baja del predio se alzaba el mastil para la
bandera. Originalmente fue una vara de lenga y a posterior’ lo sucedieron otros de alamo.
Tanto la casa particular como las aulas poseian sendos W.C. 0 letrinas con
paredes de adobe y relativamente distantes de la edificaciones.
Esta construccién originalmente estaba dentro del contexto del lugar y de la
época.
ag[Escriba aqui]
Los primeros en utilizar estas instalaciones fueron el maestro Marziali, quien se
ahogé bajidndose en el rio, frente mismo a la escuela. Lo sucedieron los hermanos
Barduill. Después de ellos hubo un periodo importante de vacancia al que siguid la etapa
mas recordada de la Escuela, la de Jorge Carlucci y esposa. Estos maestros, eran de
Buenos Aires, tenian un pequefio hijo: Roberto; se comprometieron muy fuertemente con
el lugar y siendo muy trabajadores y laboriosos mejoraron notablemente todas las
instalaciones, ademas de cumplir su tarea docente. Personalmente elaboraron cercos,
tranqueras, portones, muebles y forestaron con frutales, sauces, dlamos y plantas de
jardin, Esto ocurria ya avanzada la primera mitad de la década de 1940.
Carlucci dejé para la escuela varios muebles de su propia confeccién y un
cercado hermoso y sumamente prolijo de cafia colihue alrededor de la casa habitacién.
Lamentablemente el transcurso del tiempo y la desidia de los afios posteriores erosioné y
degradé todo hasta convertir a esta escuela en una clasica “escuela rancho’.
‘A Jorge Carlucci lo siguié en la funcién Enrique Omar Isasi y su esposa Nora
Zingoni quienes se mantuvieron en la escuela hasta comenzado el afio1955.
El agua se proveia con una delgada acequia que originalmente derivaba de una
pequefia vertiente y luego, al secarse ésta, debié prolongarse la acequia hasta el vecino
campo de Acufia, mas tarde de Araneda. Por supuesto al no haber instalaciones ni
caiierias, el agua corria permanentemente hasta dos pequefios estanques uno para la
casa y otro para las aulas; de alli se extraia el agua con baldes. Una de las tareas
cotidianas para los maestros que se sucedieron fue limpiar y mantener esa pequena
acequia que por estar a cielo abierto era permanentemente victima de los efectos del
viento, la tierra, las hojas y los animales que la rompian y desviaban el curso de agua
Otro de los problemas cotidianos era la provision de leria para calefaccion y para
cocinar. Los maestros debian destinar parte de sus ingresos para la compra de lefia. Es
bueno recordar que cuando se establecié esta escuela, los pocos montes proveedores de
lefia ya habian sido talados, especialmente los de chacay 0 molle y los de sauce y alamo
alin no se habian afianzado ya que originalmente no existian
‘A los problemas de la escasez de agua y dificultades con Ia lefia se afiadia el
mantenimiento del cercado perimetral ya que los animales del vecindario insistian
permanentemente con invadir la huerta o quinta escolar, donde con gran esfuerzo, se
producian algunas verduras y frutas.
50(Escriba aqui]
‘Grupo de nifios en el patio de la Escuela n‘51—Afo 1971
La falta de mantenimiento oficial de las instalaciones y no el mal uso de las mismas fue
deteriorando al conjunto, transcurrieron mas de tres décadas sin asistencia econémica
para refacciones y mejoras. Llegados los afios 70, el revoque de las paredes, al estado de
los techos, de las aberturas, del mobiliario era francamente deprimente; los W.C. 0
letrinas se habian derruido, el problema del agua y de la leita se habia agudizado. Dar
clase en esas aulas era casi una aventura: los vidrios estaban rotos o suplidos por
cartones, cuando llovia las goteras del techo convertian al piso de las aulas en una
especie de lodazal interno en el que se bamboleaban los desvencijados bancos de un
alumnado que pugnaba entre atender la clase o esquivar las goteras.
Durante décadas, a partir del maestro isasi, se intents conformar una
cooperadora escolar para atenuar tanta carencia y dificultad. La buena voluntad de los
vecinos, siempre estuvo, pero la economia local fue deteriorandose hasta extremos
angustiantes. La ayuda vecinal empezé casi a ser simbdlica y no pasaba de organizar
algin chocolate con tortas fritas 0 pan dulce para determinadas fechas patrias 0
representativas o el reparto esporadico de caramelos y gallatitas a los chicos. Los
integrantes mas o menos consuetudinarios que se intercambiaban en la Cooperadora
eran don Adolfo Rodriguez, don Marciano Prieto, don Tomas Moscoso, don Doroteo
Prieto, don Segundo Prieto, don Eliseo Jara, don Femando Prieto, don Teodosio Araneda,
don Leonidas Prieto por citar algunos,
Las sucesivas crisis econémicas que sufrié el pais fueron despoblando el paraje y
este despoblamiento se sintié en el numerario del alumnado; ya no eran treinta o cuarenta
st[Escriba aqui]
nifios para cubrir dos aulas, sino que con una sola alcanzaba; el total de! alumnado
oscilaba entre los 7 y los 14 chicos; casi todos con asistencia muy discontinua; tanto que
era comuin que los maestros salieran a recorrer los ranchos para insistir ante los padres
con los beneficios de la alfabetizacién y la instruccién,
Repasando, los maestros que ejercieron en estas instalaciones de la Escuela
Nacional N°51 desde comienzos de la década de 1940 fueron: Marziali (que se ahogé en
el rio Aluminé, casi frente a la escuela); los hermanos Barduill; Jorge Carlucci y esposa;
Enrique Omar Isasi y su mujer Nora Zingoni; Noelia W. Berenguer Marengo (la mujer del
escritor Alberto Rodriguez); Martha Fabry; Margarita Moretti; Monica Hougham, las
hermanas Marini, Lucero, Eduardo Villegas, Parodi (y esposa cuyo nombre no recuerdo),
Zulema Boffa, Eduardo y Nilda Gonzélez y finalmente Maria Bogdanich, mi mujer, quien
permanecié en el cargo desde febrero de 1968 hasta noviembre de 1972, La siguieron, ya
a comienzos de 1973, |a sefiora Villena, Laura Guaymas y quién sabe cudntos mas...
El Dr. Gregorio Alvarez en su “Donde estuvo El Paraiso” (Edit. “Pehuén” 1957 -
Pags. 200 2 202) brinda un excelente pantallazo de lo que era la Escuela 51 alld por el
Maria Bogdanich y sus alumnos de la Escuela N'51—Afo 1971
afio 1956, las maesiras a las que alude sin nombrarlas, son Martha Fabry y Margarita
Moret. Quiza como reconocimiento a esa mencién bibliografica, afios después, los
Integrantes de ta Cooperedora battlzaron a ésta como "Cooperadora Escnar Dr. Gregorio
lvarez".
Llegada la década del 70 el deterioro edilicio convirtié a la casa habitacién en
inhabitable y a la Unica aula en casi inutilizable; Maria Bogdanich a la saz6n directora y
maestra, aprovechando la construccién del puente sobre el Aluminé, gestioné ante la
Empresa Contegrand & Alfonso y obtuvo de ella la colaboracién para la reparacién de
aberturas, revoques y techo del aula mas la realizacién del piso de cemento. Finalizada la
obra del puente y para la inauguracién del mismo se hizo presente en Pilo- Lil (jpor
52(Escriba aquil
primera vez un gobernador!) Don Felipe Sapag, quien por pedido de la misma docente se
apersoné en la escuela con parte de su gabinete y comprometid la provision de estufas a
lefia y reparacion de sanitarios para los nifios, aclarando que la escuela por ser nacional
no era formaimente de su responsabilidad. Lo importante fue que la ayuda provincial se
concretd.
Una de las dificultades con las que chocaba la continuidad educativa de los nifios
era el periodo lectivo: de setiembre a mayo (por cuestiones climaticas) pero la
supervivencia econémica de los pobladores (crianceros) exigia “veranar’ con los animales
en la cordillera, circunstancia que por realizarse familiarmente reducia el tiempo de
asistencia a clases (aproximadamente de diciembre a marzo)
Otro de los graves inconvenientes era lo poco atractivo que resultaba para los
postulantes a docentes una “escuela rancho" a gran distancia de los centros poblados y
con tantos Impedimentos de comunicacién: sendas mas que caminos, cruce de rios por
vados y en balsa, incomunicacién postal, carencia de servicios sanitarios, altos costos de
alimentos e insumos, etc. etc. Este factor incidia para que los arriesgados y sufridos
maestros que aceptaban el cargo no duraran mucho en él, salvo honrosas y destacadas
excepciones caso de Carlucci, Isasi, las hermanas Marini, Lucero, Zulema Boffa, Maria
Bogdanich y algun otro.
Intentando ilustrar lo antedicho agrego a continuacién un relato tomado del libro
“Entre Coirones y Neneos” (Pag.67 a 71).
‘DONA MARY”
Un destino mathumorado por frustaciones juveniles y embroncado de pequefos conllictos
familiares, qued flotando, casi como un olvido mas, en la neblina pegajosa de “su” Rosario, alla en Santa
Fe.
Legé un febrero caluroso y polvoriento, en la camioneta del estanciero “del otro lado del rio": y
como ei rio, lege sorprendiéndose de tanta curva en el camino, de tanto cafiadén, de tanto cerro.
Alla en Neuquén, en el casi ignoto Consejo de Educacién, le habian asignado la Escuela 51, una
de aquellas a las que no queria ir nadie y los que iban no querian quedarse.
El nombre del paraje le repiqueteaba en los oidos como un cascabeleo magico, y fe gustaba
repetito para si: Pio Li, Pio Lil
Un alarde veraniego de yuyos y melosa que amarilleaba reseco le dio la bienvenida al patio
inmenso, mitad campo y mitad desolacién; era su nuevo domicilio; unos cuantos dlamos, algin ciruelo
apestado, dos manzanos silvestres y un sauco le ponfan una imprescindible y casi angustiada pincolada do
verde a la pedregosa aridez que descendia desde el cer.
Las torpes siluetas de dos aplastados y descascarados ranchos de adobe queriendo mimetizarse
con e! suelo, se le metieron impiadosas en sus sorprendidas retinas de chica de ciudad; lejos estaba de
‘suponer que andando el tiempo se Ie instalarian en fo mas profundo del afecto.
El hombre de la camioneta hablaba de algo que ella no escuchaba por pensar en lo sorprendente
que suele ser fa vida: en pocos dias habia pasado de “su” Rosario a Buenos Aires, de ahi en un tren
polvoriento @ casa de unos parientes en Cipollet, después Neuquén y finalmente Pilo Lil, (Quién dirfal
Bajé del vehiculo con la misma ansiedad y la misma osadia del primer astronauta al pisar fa Luna,
apreté con fuerzas las manitas de Javier y Sonia, esos dos pedacitos suyos que eran razén y motivo del
impensado destino que estaba inaugurando,
Ei hombre de la camioneta descargé el colchén de estopa, los dos bolsos can ropa y una caja con
«algo de vailla: ese era todo su equipaje, es mas, es0s eran todos sus bienes.
En of Consejo, fe habian dado las llaves de la escuela; no fueron necesarias al menos para la
casa particular que le franqued fa entrada con solo desatar un tiento que mantenia la puerta junta, mas que
cerrado.
Aferrandose a las manos de sus hijos, como a dos anclas, ingres6 desafiante a la penumbra del
53{Escriba aqui}
rancho; lo recarrié, eran dos piezas amplias, una especie de sala y una cocina, todas en hitera y todas con
el mismo tufilo a pobreza, a desolacion y a humo antiquo.
En rapido inventario descubrio que de los muebles originalmente provistos por ef Consejo sélo
quedaba un destartalado armario y una cama turca de una plaza y con una pata rota; de la cocina, ni
noticias, apenas un agujero en el techo que alcahueteaba que por ali alguna vez habia pasado un cao.
i
|
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‘Maria Bogdanich y sus alumnos de la Escuela N°51 ~ Afio 1968
La sensacién de caroncia era tanta que pensd que las paredes ahumadas, las telaraias y o! piso
de tierra resuitaban casi imprescindibles.
Er estanciero se despidié no sin antes reiterarle que quedaba a su disposicién @ indicarte fos
nombres de los vecinos mas proximos. Ella seguia aferrada a las manos de sus hijos como pidiéndoles €
insuflandoles coreje.
‘Comenzaba a sentirse sola; estaba sola y en un lugar desconocido y muy lefano; estaba sola y
tenia miedo y sabia que no debia demostrario, La vida le exigia ser heroina y ella era solo una mujer, casi
una muchacha...
Respird aquel aire nuevo y casi tibio que Je regalaba Pilo Lil, lo hizo con bronca, dolida y
desafiante; Sonia insistia con su fanto, Javier con sus preguntas y ella no sabia qué hacer ni qué
responder.
‘Sabia que le estaba prohibido lorar. ;Pero qué ganas tertiles tenia de hacerio!
Junté el poco coraje que atin guardaba, le arrimd algunos viejos consejos de su padre y volvi6 a
respirar hondo; le cambié jos pafales a Sonia, le sacudié (a ropita pueblera a Javier, volvié a tomarios de la
‘mano y sin pensar mas se dingié al almacén que le indicara el estanciero. Aun no sabia que al almacén se
le llaniaba “boliche’.
Ef bolichero se encargo de divulgar su llegada y ef comentario de “la escuela tiene maestra’
recorié los cerros y cafiadanes y desde todos fos puestas donde habia “koltros” fueron amiméndose a “a
ot”.
Al segundo dia ya empez6 a trabajar inscribiendo alumnos, limpiando la casa, quitando tolarafias,
barriendo, quemando basura; y sus delicadas manos de chica rosarina perdieron la suavidad y se llenaron
de espinas y ampottas que después serian callos...
Descubrié que trabajar mucho Je aseguraba llegar extenuada a la noche y poder as/ alejar fos,
miedos que la soledad, el silencio y la oscuridad inventan,
La gente le regalé una solidaridad, que tal vez ella. no esperaba y ella le regalé a la gante sus
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