Consumidor
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Comercio tradicional con dependiente y comprador (o consumidor) de los productos o artículos en venta.
Interior de un supermercado en la Municipalidad de Quilicura, en la Región Metropolitana de
Santiago, Chile.
Puesto de alimentos vendidos al paso, cerca de la Estación Bura Surasak del tren metropolitano
elevado en Bangkok, Tailandia.
Comprando antes de las festividades de Navidad del año 2011, en Lansing, Míchigan, Estados Unidos.
En economía, un consumidor es una persona u organización que
demanda bienes o servicios a cambio de dinero proporcionados por el productor o
el proveedor de bienes o servicios. Es decir, es un agente económico con una
serie de necesidades.
También se define como aquel que consume o compra productos para
el consumo. Es por tanto el actor final de diversas transacciones productivas.
En el ámbito de los negocios o la administración, cuando se habla de consumidor
en realidad se hace referencia a la persona como consumidor. El consumidor es la
persona u organización a la que el marketing dirige sus acciones para orientar e
incitar a la compra, estudiando el proceso de toma de decisiones del comprador.
El Derecho del consumo es la denominación que se da al conjunto de normas
emanadas de los poderes públicos destinada a la protección del consumidor o
usuario en el mercado de bienes y servicios, otorgándole y regulando ciertos
derechos y obligaciones.
Índice
• 1El consumidor en la teoría neoclásica
• 2El consumidor en otros modelos económicos
• 3Comportamiento del consumidor
o 3.1Proceso de decisión de compra
• 4Legislación sobre derechos de los consumidores
o 4.1Carta Europea de Protección de los Derechos de los Consumidores
o 4.2Legislación española
o 4.3Legislación argentina
• 5Véase también
• 6Referencias
• 7Enlaces externos
El consumidor en la teoría neoclásica[editar]
En la teoría (neo)clásica de microeconomía, se entiende que un consumidor posee
un presupuesto que puede ser gastado en un amplio abanico de productos (bienes
y servicios) disponibles en el mercado. Bajo la asunción de racionalidad, esta
elección de gasto presupuestario se realiza de acuerdo con las preferencias del
consumidor; otras ideas, para maximizar su función de utilidad, o para priorizar las
necesidades por sobre los deseos del consumidor a lo largo del tiempo, se
considera que el consumidor puede invertir una proporción de su presupuesto
para obtener un mayor presupuesto en periodos futuros. Esta elección de
inversión puede incluir tasas de interés fijo.
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