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LEGALES

La teoría de Dawkins sugiere que los genes son egoístas y compiten entre sí, pero el altruismo a nivel genético puede facilitar la supervivencia del grupo humano. Se argumenta que los grupos con más individuos altruistas tienen mayor probabilidad de sobrevivir, lo que contradice la teoría darwinista del egoísmo individual. Además, los humanos, como la primera especie racional, tienen la capacidad de elegir entre comportamientos egoístas y altruistas, lo que les permite actuar independientemente de su programación genética.
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La teoría de Dawkins sugiere que los genes son egoístas y compiten entre sí, pero el altruismo a nivel genético puede facilitar la supervivencia del grupo humano. Se argumenta que los grupos con más individuos altruistas tienen mayor probabilidad de sobrevivir, lo que contradice la teoría darwinista del egoísmo individual. Además, los humanos, como la primera especie racional, tienen la capacidad de elegir entre comportamientos egoístas y altruistas, lo que les permite actuar independientemente de su programación genética.
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Enfoque científico del egoísmo y el altruismo

Representación simplificada de la teoría de Dawkins acerca del «egoísmo» de la información genética.


Todos los genes, como unidades de supervivencia, son en sí mismos «egoístas», compitiendo entre sí y
con los de otros individuos. Una vez alcanzado cierto grado de organización durante el proceso
evolutivo de las especies, la información genética que produzca un fenotipo egoísta será a la larga
autodestructiva a nivel del grupo humano, mientras que la que produzca un fenotipo altruista (de
egoísmo altruista a nivel de gen) facilitará la supervivencia de dicha información. Con los genes
actuando irracionalmente, y bajo la «ley natural del más fuerte», se producirá inevitablemente una
supremacía del «gen de egoísmo altruista». El intercambio de la reproducción sexual a su vez repartirá
dicha información genética entre toda la población.6

Richard Dawkins interpreta ambas actitudes como las expresiones del instinto de


conservación del individuo (egoísmo) y de la especie (altruismo). Explica que, según una
teoría aceptada por algunos biólogos, heredamos los genes responsables de tales actitudes
de especies antecesoras, y que, antes de nuestra llegada, la evolución biológica estuvo
probablemente controlada por un mecanismo denominado «selección de grupos»; en virtud de
este mecanismo, los grupos de individuos en los que hubiese más miembros dispuestos a
sacrificar su vida por el resto tendrían mayor probabilidad de sobrevivir que los que estaban
compuestos por individuos egoístas; esto daría como resultado que el mundo terminase
poblado por individuos altruistas. Es una teoría que, aunque proporciona una explicación para
el hecho de que actualmente el altruismo predomine en el mundo, genera gran controversia
en el mundo científico por contradecir directamente la teoría darwinista; por ello, la explicación
personal del autor acerca de la supervivencia del altruismo en el marco darwinista del
egoísmo individual es que la unidad de supervivencia no es el individuo, sino el gen; es decir,
bajo este punto de vista, los seres humanos y los grupos de seres humanos somos
«máquinas de supervivencia» «creadas» por los genes en su propio beneficio. 6
En cualquier caso, argumenta Dawkins, por el hecho de ser la primera especie racional,
también somos la primera especie en la historia de la evolución capaz de elegir entre ambos
tipos de comportamiento de forma voluntaria, actuando por lo tanto de forma «independiente»
a nuestra propia programación genética.6
La evolución parece producirse mediante procesos solapados entre sí y progresivamente
refinados. A un nivel inmediato, funciona mediante un simple, gigantesco e irracional proceso
de ensayo y error; los éxitos de determinado estado de organización facilitan su continuación.
No obstante, a medida que la organización se va desarrollando cada vez más, aparecen de
forma espontánea métodos de predicción estratégica, que eligen caminos indirectos que, a
corto plazo, incluso pueden parecer un error, pero que, considerados en conjunto, constituyen
un acierto; este tipo de «conductas» han podido observarse en modelos virtuales de evolución
programados en una computadora; la conducta agresiva y egoísta constituye un primer nivel
de superorganización, en virtud de la cual el individuo «comprende» que para su
supervivencia debe «atacar» a sus rivales antes de acudir directamente a la recompensa, y la
conducta altruista es un segundo nivel que surge en el momento en que los individuos
desarrollan la capacidad de comunicarse entre sí; en modelos computacionales se ha
observado el desarrollo completamente espontáneo de combinaciones de ambos
mecanismos, de tal modo que un individuo se comunica con otros varios y «miente» al resto
en beneficio del grupo. El egoísmo, de este modo, aparece desde la perspectiva del grupo
como un comportamiento táctico, y el altruismo como un comportamiento estratégico.

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