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Historia de la Misión Santa María Suamca

Este documento describe los orígenes de la comunidad de Santa Cruz en Sonora, México. Comenzó como una misión establecida por los jesuitas en 1680 para congregar a los grupos indígenas pimas y apaches. La misión buscó sedentarizar a estas culturas a través de la agricultura y la ganadería. Aunque los pimas participaron en el mestizaje, los apaches mantuvieron su cultura de manera distinta. La comunidad actual de Santa Cruz desciende de esta mezcla de pimas y españoles y se sustenta

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Historia de la Misión Santa María Suamca

Este documento describe los orígenes de la comunidad de Santa Cruz en Sonora, México. Comenzó como una misión establecida por los jesuitas en 1680 para congregar a los grupos indígenas pimas y apaches. La misión buscó sedentarizar a estas culturas a través de la agricultura y la ganadería. Aunque los pimas participaron en el mestizaje, los apaches mantuvieron su cultura de manera distinta. La comunidad actual de Santa Cruz desciende de esta mezcla de pimas y españoles y se sustenta

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Capítulo 1.

El Nacimiento de una comunidad y la


Frontera Étnica. Entre la Pimería Alta y la Apachería, la
misión de Santa María de Suamca 1680-1768

El nacimiento de Santa Cruz como comunidad remite al intento de establecer

una de las instituciones coloniales que fue la misión, pretendiendo un

conglomerado formado en los linderos de las culturas indias de la Pimería y la

Apachería.

La etapa colonial en la historia de la comunidad de Santa Cruz, corresponde a

su proceso de nacimiento, entonces se comenzó con la transformación del

entorno, pero esto no es un caso aislado sino que se da como parte de un

proceso avasallador de las naciones indias, lo cual influye hasta en las

comunidades más pequeñas, con distintas particularidades. En Santa Cruz a

diferencia de todas las demás comunidades en las que se dio el mestizaje

entre la raza nativa y el europeo, se distingue la convivencia con la etnia

apache que no participa en la mezcla, pero si en las construcciones culturales.

Esto se puede percibir a través de todos los sentidos, por la vista en la manera

en que su paisaje está conformado, en el olor y el gusto de los alimentos que

componen la dieta diaria y de los cuales hacemos alarde, con el sentimiento

que producen nuestras edificaciones de adobe o de cal y canto, el tacto de las

riendas de las bestias decoradas con motivos muy mexicanos y el sonido de

las palabras de los mayores, que cuentan acerca de tiempos difíciles, aquellos

de la conquista de un territorio indómito.

18
En lo cultural la población actual de Santa Cruz es hija del mestizaje entre

pimas y españoles y en lo económico de la agricultura y la ganadería, que aún

hoy son las actividades principales de la comunidad. Estas actividades

ofrecieron las bases del sedentarismo a ese primer proyecto y el factor

“civilizante”, al que los apaches se resistieron. Este aspecto sería definitorio

en la historia de la comunidad pues marcaría la línea de separación entre

ambos grupos. A esta línea la hemos definido como la frontera étnica.

Para conocer su historia debemos desentrañar su pasado más antiguo y aquí

es donde nace la pregunta: ¿Cuáles son los orígenes de lo que hoy conocemos

como la comunidad de Santa Cruz, Sonora?:

La conformación de la Pimería Alta

Durante el siglo XVI la Corona Española emprendió la conquista del Nuevo

Mundo, con la justificación de convertir al catolicismo a las almas que se

encontrasen en las nuevas tierras, esa fue la consigna de la época para la

expansión colonial. Sobre esta perspectiva, se avanzó en la búsqueda frenética

de riquezas y metales preciosos que generó mitos como el de las ciudades de

Cíbola y Quivira. Esta fue la motivación de las huestes españolas cargadas de

ambición, llevándolas adelante por territorios desconocidos.

De esta manera los peninsulares enfrentaron a los pueblos con los que se

encontraron, estos pueblos a veces asimilaron fácilmente el sistema español,

por miedo o conveniencia, algunos de estos grupos no lo asimilaron nunca

19
como es el caso de yaquis, seris y apaches, que conforman en mayor o menor

medida el espacio sonorense de hoy.25

A partir de la caída de Tenochtitlán, la conquista se fue extendiendo, para la

segunda década del siglo XVI, hacia lo que se conocería como la Nueva

Galicia, por Nuño de Guzmán. Podemos notar que fue un avance relativamente

rápido, mientras que para la Gran Chichimeca, manera como se conoció al

norte del país en ese periodo, tardaría muchos años. Por lo tanto, no podemos

ver estas dos áreas bajo la misma óptica, pues en estas dos “conquistas” se

dio una dinámica diferente, marcada por dos aspectos fundamentales: a)

escasos descubrimientos metálicos y b) el enorme desierto poblado por

“salvajes” que mermaban el interés peninsular en el norte, es por eso que se

ha llamado a la primera incursión, una conquista fracasada.

Haciendo una salvedad, debe considerarse que los acercamientos a la historia

de la frontera no deben darse bajo la óptica de los prejuicios actuales y que

debemos de entender que lo que hoy conocemos como la frontera entre

Estados Unidos de América y México no es producto de la generación

espontánea y es parte de un proceso. Más específicamente en el límite

geográfico entre Arizona y Sonora se encontraba un territorio que en un

principio fue llamado por los primeros europeos como la Pimería Alta habitada

por nativos que se hacían llamar O´otam, o “ la gente”26, vivían principalmente

de la caza y de la recolección, en una especie de simbiosis con el medio

ambiente desértico y del somontano circundante.

25
Roberto Acosta, Apuntes Históricos Sonorenses: la conquista temporal y espiritual del yaqui y del
mayo, Gobierno del Estado de Sonora, Hermosillo 1983, pp. 43-44
26
Luis R González, Etnología y Misión en la Pimería Alta 1715-1740, Universidad Autónoma de
México, México 1977, pp. 27-65

20
Estos lugares que en la actualidad se encuentran en el vecino estado

americano, formaban parte del espacio cultural que comprendía la Pimería Alta,

de ahí que en algunas de estas comunidades aún hoy se compartan algunos

aspectos culturales con los sonorenses y mexicanos.

Los grupos pimas de finales de este periodo practicaban escasamente la

agricultura y la alfarería, encontraban su principal sustento a través del

conocimiento de la naturaleza y de sus ciclos, de las diversas estaciones

lluviosas y de sequía, los productos aprovechables y los lugares en donde

abundaban. Conocimiento que sólo se daba mediante la experiencia y la

observación ya que habían habitado estos territorios desde siglos atrás.27

Este conocimiento fue aprovechado por los misioneros jesuitas, primeros en

lograr un contacto pacífico y una hegemonía en estos territorios, pues fue por

ellos y por medio de la religión católica que lograron congregar a estos grupos

en torno a “misiones”, que en realidad eran parajes escogidos a modo de que

en ellos se pudieran explotar la agricultura y la ganadería y ,de esta manera

sustituir los recorridos semi-nómadas de estos grupos pimas, con la intención

de sedentarizarlos mediante la producción de alimentos abundantes en una

sola área.28

Estos grupos practicaban una agricultura incipiente que se apoyaba de los

lechos de los ríos en las temporadas de lluvias, y cuando éstas mermaban

seguían desplazándose en su territorio aprovechando diversos recursos de

acuerdo a una zafra bien definida, logrando la ventaja de una producción

agrícola sostenida en combinación con la práctica de la ganadería lo cual

27
Cynthia Radding, Entre el desierto y la sierra las naciones o’odham y tegúina de Sonora, 1530-184,
Instituto Nacional Indigenista, México DF 1995 pp. 1-18
28
Ídem pg. 59-64

21
estabilizaría a estas comunidades en sus inicios. Una de estas misiones,

ubicada en lo que se denominó la Pimería Alta fue Santa María Suamca.29

Los estudios arqueológicos han brindan información sobre la presencia cultural

previa al contacto español. En esta región se han ubicado evidencias de caza

con tecnología lítica Clovis cuya antigüedad es de diez mil años. Igualmente se

han encontrado vestigios de agricultura estacional mediante trincheras o

plataformas cercanas a las fuentes y corrientes de agua.

Pudiera especularse que la colonización española, en particular la misional y

luego la militar, avanzó hasta estos parajes a sabiendas de que eran los límites

de conflicto entre naciones indígenas.

Con el paso del tiempo, esta zona que se ubica entre las aguas del río Gila al

norte y Cucurpe al sur, el Desierto de Altar al este y lo que se denominó la

Opatería al oeste, para principios del siglo XVIII estaba salpicada de pequeñas

aglomeraciones de nativos que aprovechaban los recursos próximos a su

ubicación, siendo trastocados por la Compañía de Jesús, institución a la que

se le encomendó la evangelización de la Pimería Alta. Los jesuitas se ocuparon

de aprovechar estas pequeñas poblaciones o campamentos, llamados

“rancherías”, para asentar sus misiones y aprovechar de una manera eficiente

los recursos de este territorio. De esta manera se dio por concluida una primera

fase que fue la del contacto.

El asentamiento de una misión no solo consistía en que un misionero se

avecindara en una comunidad y enseñara la práctica de la agricultura y la

ganadería, sino que también se encargaba de dar instrucción católica a sus

habitantes, de tal manera que esta instrucción se convirtiera en el eje de la

29
Beatriz Braniff Cornejo, tesis para obtener grado de Doctora en Antropología, la frontera
protohistórica Pima- Opata en sonora México, proposiciones arqueológicas preliminares, Facultad de
Filosofía y letras UNAM México 1985. pp. 304-334

22
comunidad, y que los códigos morales y ético religiosos permearan las

conciencias de los nativos30.

Las misiones eran comunidades religiosas pero también entes económicos,

debido a esta dualidad en la organización se pretendía una producción que

generara excedentes disponibles para la venta o para el crecimiento de esa

población o de otras misiones. Existía una organización del trabajo en la que en

ocasiones, se podía dar la especialización de la labor, así como una pequeña

transformación de las materias primas, como la conservación de los alimentos

necesaria para sobrellevar el invierno, por mencionar un ejemplo.31

Cabe destacar que la etapa de misión fue una de las primeras fases de la

conformación de la frontera étnica, pues aquí es donde se introdujo la religión

católica, situación que llevaría a etiquetar al apache como “bárbaro” en

comparación con los indios misionales. Esta distinción formaría parte de la

barrera étnica que se fue construyendo a lo largo del periodo de contacto de los

españoles para finalizar en lo que fue una frontera étnica, en cuyos límites las

diferencias entre los apaches y mexicanos fueron irreconciliables.

30
Eusebio Francisco Kino, Crónica de la Pimería Alta favores celestiales, Gobierno del Estado de Sonora,
Hermosillo Sonora 1985.pp 23
31
Sergio Ortega e Ignacio del Rio, Historia General de Sonora II de la conquista al estado libre y
soberano de Sonora, Gobierno del estado de Sonora, Hermosillo 1985 pp. 53-63

23
Surgimiento de la Misión de Santa María de Suamca, 1680 -

1730

A la par de sus actividades religiosas, los padres de la Compañía de Jesús se

dieron a la tarea de cartografiar los nuevos territorios conocidos con el fin de

dar a conocer sus nuevos descubrimientos y los posibles lugares para ubicar

misiones, como lo demandaba el imperio Español.

En uno de estos mapas, el de la Nueva Navarra de 1710, se incluía la

Pimería Alta, el cual se puede encontrar en el libro de Francisco Eusebio

Kino32, padre pionero en la colonización de la Pimería, allí se localiza una

pequeña comunidad cuyo nombre era el de Santa María de Bogotá, ubicado en

las márgenes del rio del mismo nombre.

Los ríos que existen en nuestro estado, por su condición desértica son muy

apreciados, sin contar que para la época, servían como líneas de comunicación

y lugares indispensables para el desarrollo de la agricultura y el asentamiento

de nuevas poblaciones. De tal manera, que haciendo un cruce con mapas

actuales podemos afirmar que Santa María de Bogotá fue el embrión que daría

como resultado al final de este proceso, la comunidad de Santa Cruz.

Santa María de Bogotá, era el nombre españolizado y al parecer fue cambiado

casi de inmediato por el de Santa María de Suamca, pues los habitantes pimas

conocían el paraje con el nombre de Suamca y por ser esto más práctico pues

facilitaba su ubicación por parte de los nativos, se quedó este último como

nombre de la comunidad, en la cual poco a poco se dieron los primeros

32
Sergio Ortega e Ignacio del Rio, Historia General de Sonora II de la conquista al estado libre y
soberano de Sonora, Gobierno del estado de Sonora, Hermosillo 1985, pp. 117

24
asentamientos al notarse las ventajas que daba la vida en comunidad y el

acceso a alimentos que la misión producía en base al trabajo organizado de los

indios neófitos, como se llamó a los nuevos convertidos de la religión católica.

Suamca tuvo la característica de ser un Pueblo de Misión, también con el

rango de “Cabecera”, que por un tiempo contó con una residencia en la cual

habitaba el misionero quien utilizando esta comunidad como su centro, hacía

recorridos hacia otras comunidades conocidas como “Visitas”, que no contaban

con la residencia de un padre de misión. En el caso de Suamca, estas visitas

eran las comunidades de San Luis de Bacoancos al este y San Lázaro al sur33.

Otra de las responsabilidades del misionero y para efectos de administración

religiosa y económica, era realizar un recuento de las defunciones, bautizos y

matrimonios que se realizaban en la comunidad, estos documentos eran


34
conocidos como “Fes” desde la época colonial. Es por medio de estas fes

que es posible rastrear antecedentes de sus habitantes indios y luego

españoles única forma por la que pudimos encontrar un poco de información

sobre estos lugares.

Si Suamca fue un Pueblo de Misión, podemos suponer que en sus inicios fue

una ranchería indígena, una especie de campamento desde donde los nativos

se movían hacia los recursos para colectar, hasta los últimos años del siglo

XVII. De todos los asentamientos de su género en la Pimería Alta, esta misión

es la menos conocida y sin ruinas o vestigios arqueológicos visibles es casi

imposible definir su ubicación exacta, lo único que se pudo rescatar con el paso

33
Sergio Ortega e Ignacio del Rio, Historia General de Sonora II de la conquista al estado libre y
soberano de Sonora, Gobierno del estado de Sonora, Hermosillo 1985 pp. 45 y Charles W. Polzer. Kino a
Legacy, The University of Arizona, Tucson, Arizona 1998. pp.33-37
34
Fe de bautismo: es el registro de nacimiento de personas durante la época colonial organizado por la
Iglesia. Museo del Parque Nacional de Tumacácori en adelante MPNT

25
del tiempo es una serie documental preservada por el Departamento del

Interior Estadounidense en el Museo del Parque Nacional de Tumacácori en el

vecino estado de Arizona. 35

El más antiguo documento localizado en el que se habla de estas tierras, es

una carta que narra que en las inmediaciones de lo que hoy es el Municipio de

Santa Cruz, había un territorio casi despoblado, por el cual se conducían

manadas de ganado bronco procedente de otras regiones, conducido por Juan

Munguía o José Romo de Vivar, por allá de los años de 1680. 36

Mapa de Eusebio Francisco Kino 1701, tomado de Sergio Ortega e Ignacio


del Rio, Historia General de Sonora II de la conquista al estado libre y
soberano de Sonora, Gobierno del estado de Sonora, Hermosillo 1985 pp.
116 -117

35
Estas Fuentes pueden ser consultadas en línea atreves de un link del departamento del interior de
Estados Unidos.http://home.nps.gov/applications/tuma/detail2.cfm?Event_ID=907
36
Donald T. Garete, Juan Bautista De Anza, Basque Explorer in the New World, University of Nevada
2003.pp. 34

26
Los autores reportan que entonces no existía ninguna misión o visita en la

zona, pero sí una ranchería indígena conocida como Suamca, a pesar de

contar con condiciones apropiadas para el surgimiento de una misión. Al no

haber documentos en el archivo, anteriores a 1693 en los depósitos de

Tumacácori, siendo el más antiguo una fe de bautismo, expedida en 1693 en

Cucurpe, que dicta que dicho evento se dio en Suamca,37 en base a este dato

podemos estimar la fundación de Santa María Suamca entre los años de 1680

y 1693.

En base a esta delimitación temporal y espacial de la fundación de Santa

María Suamca es posible afirmar que este es el antecedente más antiguo de

la población que hoy conocemos como Santa Cruz, pero con el afán de

precisar la hipótesis, es necesario ubicar mejor la antigua misión.

Para lograr lo anterior se hizo uso de la cartografía histórica disponible y de

acuerdo al mapa presentado por Kino y por Juan Mateo Mange,38 en lo que

respecta a la Misión de Suamca, ésta se ubica a orillas del río Santa María,

mismo que cumple con las características de curso que presenta el Río Santa

Cruz39 como se conoce actualmente, si el citado mapa se cruza con uno

actual, vemos que el nombre del río no es el mismo, de aquí surge la pregunta

¿Dónde pierde el nombre de río Santa María y es sustituido por el nombre de

río Santa Cruz?:


M

37
Fe de bautismo, MPNT http://home.nps.gov/applications/tuma/detail2.cfm?Event_ID=907
38
Mange Juan Mateo, Diario de las exploraciones en Sonora Luz de Tierra Incógnita, Gobierno del
Estado de Sonora, Hermosillo 1985.
39
Este río es el que da forma al valle del mismo nombre ubicado más al norte.

27
Acercamiento sobre el mapa de Kino en el que se ubica el lugar que
ocupa la misión de Santa María Suamca, tomado de Sergio Ortega e
Ignacio del Rio, Historia General de Sonora II de la conquista al estado
libre y soberano de Sonora, Gobierno del estado de Sonora, Hermosillo
1985, pp. 116 -117

28
A finales del siglo XVII, existía una ranchería cerca de la misión de Guebavi

visible desde las inmediaciones de las montañas Huachuca ubicadas al noreste

de Santa Cruz actual, a la que Kino llamó Santa María de Bogotá y a la que los

nativos se referían con diferentes nombres: Soamca, Soanca y Suanca

Confirmando lo que el citado mapa contiene.

En aquella época, los ríos recibían el nombre de las comunidades a su vera,

por lo que al río de nuestra atención se le dio el nombre de Santa María. Ya en

el siglo XVIII, el Padre Velarde dibuja a este río como arroyo sin nombre y de

lugar en lugar se le daba el de río Santa Cruz como se conoce actualmente, o

un nombre diferente, como por ejemplo: Tubac de Suamca, de Bac, etc. Todas

las anteriores fueron comunidades en las inmediaciones geográficas de la

Santa Cruz actual y por las cuales corre el río del mismo nombre,40 lo cual sí es

preciso.

40
Luis González R., Etnología y Misión en la Pimería Alta 1715-1740, Universidad Autónoma de
México, México 1977, pp. 27-65

29
El actual río Santa Cruz, mapa elaborado por el autor.

Para el año de 1768, casi un siglo después, Suamca había sido destruida41 por

los apaches hasta los cimientos, perdiéndose en el olvido y con ello su nombre,

así el río pierde también el nombre de Santa María remplazándose por el de

Santa Cruz que en la actualidad se mantiene en uso. El municipio de Santa

Cruz y el condado al otro lado de la frontera llevan el mismo nombre. ¿Pero de

dónde sale el nombre de Santa Cruz?

41
Charles W. Polzer, Kino a Legacy, The University of Arizona, Tucson Arizona 1998. p. 149

30
Para responder esta pregunta tendremos que regresar sobre la composición

del espacio geográfico de un pueblo de Misión, ya que si bien este era

físicamente solo una comunidad, compartía nexos con otras cercanas en las

que no existía la posibilidad de que radicara el misionero, a las cuales se les

conocía como visitas, donde el misionero otorgaba servicios religiosos en

determinados periodos a fin de abarcar el mayor territorio posible. Esto hizo

que en un periodo formativo un mismo misionero congregara a nativos en

diversas rancherías, y fue una costumbre bautizar a los indios neófitos y

contabilizarlos a fin de tener un registro de las “almas convertidas”.

Haciendo una búsqueda en los libros de bautismos y de matrimonios que se

conservan en Tumacácori, se encontró que para los años de 1732, se realizó

un bautismo en una pequeña visita que se llamaba Santa Cruz de Baisi, que

según un censo elaborado por Javier Ignacio Keller S.J42 en el año de 1735,

contaba con una población de 21 hombres y de 30 mujeres, lo que pudiera

sugerir que de esta pequeña visita surge lo que hoy conocemos como Santa

Cruz. Otras obras a cargo del padre Keller eran la misión de Suamca y sus

visitas más cercanas, entre ellas la conocida como San Lázaro, muy reiterada

en los textos.

Posteriormente, por otra fe de bautismo expedida por el mismo Keller en el

mismo año, ubicada en el mismo libro, se puede constatar la existencia de otra

visita llamada Santa Cruz de Haivani. Sea como fuere contamos con que

existían a las menos dos visitas con el nombre “Santa Cruz”, a inmediaciones

del río que hoy conocemos como Santa Cruz, antes Santa María.43

42
Biografía Emitida por, http://home.nps.gov/applications/tuma/Detail.cfm?Personal_ID=81
43
Departamento del Interior de Estados Unidos de América, Base de datos Misión 2000, Tumacácori
Arizona, http://home.nps.gov/applications/tuma/Detail.cfm?Personal_ID=81

31
Las dos visitas mencionadas fueron registradas el mismo día, el 3 de mayo,

día de la Santa Cruz. Esta era una costumbre, el llamar a las comunidades

según el día en que fueron visitadas por primera vez.

Otro aspecto que podemos utilizar para ubicar Suamca en las inmediaciones

del Santa Cruz actual, es el de la comunicación, cruzando la información

obtenida con la de un mapa actual, podemos observar que si hacemos un

recorrido desde Cucurpe siguiendo los cauces naturales de los ríos y evitando

las montañas, se genera una ruta que pasa por lo que es la misión de Dolores

al Sureste de Magdalena y continuamos por la senda hasta donde se presume

se encontraba la desaparecida Misión de Remedios, así se puede generar una

ruta libre de serranía y con la presencia de agua, vital para la sobrevivencia de

seres humanos y animales indispensables para el traslado, la misma ruta pasa

por la extinta Cocóspera, todo lo anterior evitando la sierra de Imuris, hasta

llegar al valle de San Luis y así hasta el actual valle de Santa Cruz en Arizona,

trayecto que se utilizaría por todo tipo de viajeros a lo largo de este periodo y

posteriormente hasta la fundación del puerto fronterizo de Nogales y la

construcción de líneas ferroviarias a finales del siglo XIX.

32
Localización de las misiones con respecto a localidades que existen en la
actualidad, mapa elaborado por el autor.

Otro elemento importante para esta explicación es que Santa María Suamca

geográfica contaba con dos visitas reiteradas en los textos de Kino y otros, que

son San Luis de Bacoancos y San Lázaro, esta última en la actualidad se

33
llama Ejido Miguel Hidalgo. Si recorremos la ruta antes mencionada vemos

que se puede tomar un atajo siguiendo el río sin necesidad de llegar a Suamca.

Ahora que ya podemos ubicarnos espacialmente en Suamca y en un contexto

geográfico con relación a otros, se puede abordar lo que sucedía en aquella

localidad periférica de la Corona Española.

Este contexto geográfico es importante, pues de esta manera logramos ubicar

que durante la época colonial y hasta la década de los ochentas del siglo XIX,

este punto fue el paso obligado para las personas que transitaban hacia el valle

del río Santa Cruz que se encuentra en la actualidad en el estado de Arizona,

en donde se encontraban las misiones de Guebavi, Tumacácori y San Javier

del Bac, que al pasar el tiempo se convertirían en oasis en medio de los

territorios habitados por los indios apaches, para los viajeros y para los anglos

que tomarían posesión de Arizona después de la guerra de Estados Unidos y

México.

Adicionalmente, por este conducto no sólo se iba hacia el valle de Santa Cruz

en el vecino país sino que se recorría todo el actual suroeste norteamericano,

pues fue por aquí por donde el Caballero de Anza cruzó en sus expediciones

para explorar California, y anteriormente fue también donde Kino se abrió paso

para llegar hacia las misiones que había localizado más al norte.44

44
Montané Martí Julio Cesar, En busca del Juan Bautista de Anza , en Memoria Simposio sobre Juan
Bautista de Anza tiempo , vida y obra 1788-1988, Sociedad Sonorense de Historia, Hermosillo 1988

34
Las misiones de la Pimería Alta en tiempos de Kino, tomado de Sergio
Ortega e Ignacio del Rio, Historia General de Sonora II de la conquista al
estado libre y soberano de Sonora, Gobierno del estado de Sonora,
Hermosillo 1985, pp. 116 -117

35
Trazos de vida en Santa María Sumaca, 1730-1768

Años después de la muerte de Francisco Eusebio Kino en 1711, llegaron a la

Pimería Alta tres misioneros jesuitas, que jugarían un papel importante en el

desenvolvimiento de la zona durante gran parte del siglo XVIII.

En 1730 fueron enviados desde España Felipe Segesser, Johannes Baptista

Grazhoffer e Ignacio Xavier Keller de origen suizo, austriaco y bohemio

respectivamente. Fueron presentados al Rectorado en Cucurpe en agosto de

aquel año y entre los años de 1732 y 1735 fueron enviados a Guebavi, San

Xavier del Bac y Suamca, donde hacían falta misioneros; cabe mencionar que

en 1732 se creó la Gobernación de Sonora.45

Xavier Keller llegó a Santa María por aquellos años para sustituir a Juan de

Castillejo, que se hacía cargo desde los tiempos de Kino de las misiones de

Cocóspera y de Suamca46 simultáneamente, ocupando este puesto por lo

menos veinte años. Keller, de fuerte temperamento, logró consolidar la misión

de Santa María al menos por el tiempo que la ocupó logrando hacerse de un

buen número de cabezas de ganado y de tierras cultivadas.

Estas actividades económicas fueron las principales para la existencia y

manutención de la misión y sus habitantes, lo cual proveía de estabilidad

alimentaria y permitía el crecimiento sostenido de la comunidad y un desarrollo

en materia religiosa, eje rector de la misión. Esto le valdría a Keller convertirse

en líder moral de la comunidad y un soporte de la misma.

45
Departamento del Interior de Estados Unidos de América, Base de datos Misión 2000, Tumacácori
Arizona, http://home.nps.gov/applications/tuma/Detail.cfm?Personal_ID=81
46
Kino Eusebio Francisco, Crónica de la Pimería Alta favores celestiales, Gobierno del Estado de Sonora,
Hermosillo Sonora 1985, pp. 22

36
Revuelta Pima de 1751 y el debilitamiento de las misiones
jesuitas.

Desde principios del siglo XVIII, España se había visto inmersa en una serie de

guerras con Francia e Inglaterra. En estos conflictos España fue derrotada en

el año de 1713, cuando de manera forzada tuvo que firmar la paz de Utrecht,

donde cedía territorios en el Mediterráneo y perdía la supremacía como primer

potencia mundial. Esto desembocó en una crisis del sistema colonial español,

viéndose la necesidad de hacer una reorganización de fondo para aprovechar

mejor los recursos que se obtenían del vasto Imperio Español de ultramar.47

Esta reorganización también radica en la entrada de una nueva casa reinante

en España, la de los Borbones, cuyo proyecto que hoy conocemos como

Reformas Borbónicas, de carácter económico y político tuvo consecuencias

que hoy en día son todavía visibles.48

El visitador José de Gálvez fue el gran operador de estas reformas en Sonora y

Sinaloa, con el cometido de lograr que la corona recuperara el control de

instituciones que se habían desarrollado con cierta independencia de la

metrópoli y de esta manera recuperar ingresos, que tanta falta hacían en

España. Una de estas instituciones fue la Iglesia que administraba grandes

territorios, en este caso a través de la Compañía de Jesús, asentada en la

Pimería Alta donde se ubicó Santa María Suamca.49

47
Enciclopedia Universal Ilustrada Europea- Americana ESPASA-CALPE, Tomo LXVI, Talleres
Tipográficos de la editorial Espasa- Calpe S.A., Madrid 1929, págs. 177-182
48
Departamento del Interior de Estados Unidos de América, Base de datos Misión 2000 Tumacácori Az,
http://home.nps.gov/applications/tuma/Detail.cfm?
49
Ibíd.

37
Una de las medidas emprendidas por la Corona para “reconquistar” estos

territorios fue incrementar el ejército. En una zona de frontera como la Pimería

Alta esto se hizo más evidente, de tal manera que el recién nombrado

Gobernador Diego Ortiz de Parrilla, haciendo uso de su autoridad nombró a un

indio de la Misión de Saric, llamado Luis de Oacpicagigua como Capitán

General de Auxiliares Pimas, fuerzas creadas para ayudar a los soldados

presídiales en su lucha contra los apaches; el Capitán fue conocido desde este

momento como Luis de Saric.50

Luis de Saric era un pima, que había sido gobernador tradicional de su

comunidad y poseía algunas tierras de labranza, con esto se había hecho de

un gran valor moral con respecto a los demás nativos, y en el momento en que

fue nombrado Capitán de Auxiliares, inició una correría por todos los confines

de la Pimería Alta conociendo a distintas figuras, específicamente a los

Misioneros de la Compañía de Jesús. Uno de estos fue Ignacio Xavier Keller

misionero de Suamca, con quien tendría un roce infortunado, ya que uno de los

sargentos de Luis, de nombre Pedro de la Cruz, también conocido como

Chiguagua, fue humillado por Keller, cuando en una visita a Suamca, el

misionero lo llamó “perro pima” haciendo referencia a que portaba vestimenta

española y no la que caracterizaba a los pimas, y a que portaba un bastón de

autoridad que pertenecía a Luis de Saric.

Esto enfureció a Luis de Saric, quien transmitió a los pimas el hastío que le

producía la supremacía de los padres de las misiones y que en ellos recayeran

todas las decisiones, y diciendo que solo servían para darle azotes a la gente.

50
Ibíd.

38
Y de hecho es bien sabido, que algunos misioneros hacían uso de castigos

corporales en sus misiones.

Así se dio un resquebrajamiento en la estructura de las misiones que se habían

implantado en la Pimería Alta, que luego se convirtió en una revuelta que

iniciaría con la muerte de dos padres misioneros, Tomás Tello y Enrique

Ruehn, de Caborca y San Marcelo de Sonoita respectivamente, el conflicto

siguió extendiéndose resultando en la muerte de otras 113 personas más y

terminaría hasta la expulsión de los misioneros de Santa María de Suamca, de

los Ángeles de Guebavi y de San Javier del Bac.

Ignacio Xavier Keller, al ser expulsado, asentó que el verdadero culpable de

esta rebelión había sido el Gobernador de Sonora y Sinaloa, Diego Ortiz de

Parrilla, quien había convertido a Luis de Saric en su títere al otorgarle un

bastón de autoridad, volviendo permisible la rebeldía de los indios hacia los

padres jesuitas.

A la partida de Keller, otro jesuita de nombre Diego Barrera ocupa su lugar.51

El misionero gestor deja finalmente Santa María Suamca, después de sentar

las bases de una misión más fuerte, ya evangelizada, reducida y organizada.

51
Burrus S.J. y Zubillaga S.J., el Noroeste de México documentos sobre las Misiones Jesuitas 1600-
1769, UNAM, México 1986, pp. 74

39
El declive de Santa María Suamca, 1767-1769

Al llegar Diego Barrera, la comunidad se enfrentó a una desintegración

sistemática, Barrera era un criollo que nació en México y sirvió como misionero

primero en Maicoba en 1755 y después en Comuripa en el año de 1757, 52 de

donde sería reasignado a Suamca para sustituir a Xavier Keller, probablemente

este misionero tendría más experiencia que Keller pero no pudo acoplarse a

ésta.

Barrera serviría en Suamca hasta el momento de la expulsión de los Jesuitas

en 1767. Con la expulsión se dio la estocada de muerte al proyecto de los

misioneros de esta orden. Suamca era uno de los lugares más lejanos de los

dominios españoles y donde hasta ese momento, no alcanzaba a cabalidad el

control de la Corona Española por su condición de frontera étnica y la

constante amenaza de grupos hostiles como el de los apaches.

Al ser proscritos los jesuitas, el padre Francisco Roche llega a Suamca,53 a

hacerse cargo de la administración religiosa del lugar y no de los bienes

materiales. De esta manera los españoles obtuvieron los bienes de la iglesia y

por fin penetraron en la comunidad y la estructura de las misiones jesuitas.

El pueblo fue atacado por los apaches en dos ocasiones: en 1768, primero en

el otoño, cuando robaron ganado, después regresaron en noviembre para

acabar con la misión y quemar casas y el lugar donde Roche se alojaba; éste

con cinco heridos logró desalojar a los sobaiporis de Santa María y

reagruparlos en Santiago de Cocóspera donde permanecerían algún tiempo.

52
Documento Emitido por el Departamento del Interior de Estados Unidos de América, Base de datos
Misión 2000 Tumacácori Az, http://home.nps.gov/applications/tuma/Detail.cfm?
53
Cyntia Radding, Noroeste de México no 3, estructuras socio-económicos de las misiones de la Pimería
Alta 1768-1850, Instituto Nacional de Antropología e Historia, Hermosillo, pp. 84

40
Estos ataques constantes fueron decisivos en la vida de la comunidad y su

organización, la Pimería Alta se veía amenazada en todo momento, a tal grado

que esta situación era parte de la vida cotidiana y, hasta cierto punto, la

comunidad que se formaría después, aprendió a convivir en medio de la

constante amenaza a su seguridad que constituían los apaches. Esto dio paso

a que se pensara en buscar una solución armada a este conflicto.

Es aquí donde podemos empezar a ver la existencia de una frontera entre

nómadas y sedentarios que perduraría hasta mediados del siglo XIX. Desde

este momento todos los esfuerzos de la comunidad irán enfocados hacia la

convivencia con el apache, ya que su supervivencia dependía de esta

convivencia violenta.54

54
William L. Merrill, La Economía Política de las Correrías: Nueva Vizcaya al final de la Época Colonial,
en Nómadas y Sedentarios en el Norte de México, Homenaje a Beatriz Braniff, UNAM México 2000, pp.
623

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