CARACTERÍSTICAS DE LA TRANSACCION
Según el doctrinario Felipe Osterling Parodi la transacción, como acto jurídico que es,
debe reunir condiciones legales, algunas de las cuales son comunes a cualquier acto
jurídico, pero otras como la relación jurídica y las concesiones mutuas son específicas
para la transacción.1[ CITATION OST08 \l 10250 ]
a. Asunto dudoso o litigioso
La transacción no es la solución de cualquier problema, sino la solución de un asunto
que debe tener carácter dudoso o litigioso. Dudoso es aquello que ofrece duda, que
tiene duda, que es poco probable, que es inseguro o eventual. Duda es la suspensión
o indeterminación del ánimo entre dos juicios o dos decisiones, o bien acerca de un
hecho o una noticia. También es una cuestión que se propone para ventilarla a
resolverla. Por último, dudar es estar el ánimo perplejo y suspenso entre resoluciones
y juicios contradictorios, sin decidirse por unos o por otros.
En realidad, la definición de un asunto dudoso es sencilla. Un asunto resulta dudoso
cuando es susceptible de más de una interpretación que lleve a soluciones jurídicas
distintas y por lo cual podría suscitarse una controversia judicial o extrajudicial. 2 Por
tanto, el que un asunto sea dudoso no es obstáculo para que sea litigioso, ya que
puede revestir ambas características.
Basta, en consecuencia, que el asunto sea dudoso, sin que sea necesariamente
litigioso. De mantenerse la duda, no es difícil que devengue en un asunto litigioso.
En efecto, puesto que la transacción puede recaer sobre derechos y obligaciones
meramente dudosos, no hace falta que haya pleito pendiente, sino que se dé el
elemento de incertidumbre en la relación jurídica entre las partes. Entonces las partes,
1
Felipe Osterling Parodi, Doctor en Derecho y Abogado en ejercicio, socio del Estudio Osterling; profesor de
Obligaciones de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Fue Presidente de la Comisión que tuvo a su
cargo el Estudio y Revisión del Código Civil de 1936, que dio origen al Código Civil de 1984. En tal condición
fue ponente del Libro VI sobre Obligaciones. Ha sido Decano de la Facultad de Derecho de la Pontificia
Universidad Católica del Perú, Ministro de Estado en la cartera de Justicia, Senador y Presidente del
Congreso de la República y Decano del Colegio de Abogados de Lima. Miembro de número de la Academia
Peruana de Derecho.
2
La transacción extrajudicial, es decir, aquella ocurrida antes del inicio de un proceso o fuera de éste, no
tendría la calidad de cosa juzgada, pues, en él sólo intervienen las personas entre las cuales existe el litigio
más no un Órgano Jurisdiccional.
si así libremente lo desean, pueden prevenir el eventual litigio por medio de la
transacción.
Sin embargo, cabe precisar que para que se produzca una transacción no
necesariamente tendremos que estar frente a un asunto estrictamente dudoso. Podría
ocurrir que nos encontremos ante un asunto de meridiana claridad, en el cual se
precisen con nitidez los derechos y obligaciones que surgen para cada parte, y que
incluso estas últimas tengan la certeza de lo que consiste aquello a lo que se han
obligado. Aquí, como se puede apreciar, entramos a la esfera de lo litigioso.
b. Concesiones recíprocas
La segunda de las características esenciales de la transacción la cual también se
encuentra establecida en el artículo 1302, es la presencia de concesiones recíprocas.
Esta situación significa que necesariamente las partes que la celebran deben ceder en
algo respecto de sus posiciones de origen, para finalmente llegar a un acuerdo por el
que ellas, si bien no satisficieron sus expectativas originales, sí lograron un convenio
cercano a dichas posiciones. Decimos que debe ser cercano, pues es precisamente
esta cercanía la que les habrá permitido ceder en algo y todavía encontrarse
satisfechas con lo acordado.
La valoración de las concesiones es realizada por las propias partes. Porque, la ley no
exige que las concesiones mutuas sean de igual valor; la exigencia en una transacción
es que haya concesiones recíprocas, no siendo relevante el que una de las partes
transija (o ceda) más o menos que la otra. Basta que cada una lo haga voluntaria y
espontáneamente, con la finalidad de dar por terminado el conflicto y evitar el litigio
que podría promoverse o terminar el ya iniciado.
c. Acto formal
La transacción, se trata de un acto jurídico cuya forma es ad solemnitatem3. La
transacción tiene que celebrarse necesariamente por escrito, bajo sanción de nulidad.
El Código Civil de 1936 prescribía que la transacción debía constar por escritura
pública4. El Código de 1984 eliminó este requisito porque se entendió que el mismo
3
Es la formalidad impuesta por la ley para la validez del acto jurídico, y no solamente para su Prueba.
4
Es un documento público en el que se realiza ante un notario público un determinado hecho o un derecho
autorizado por dicho fedatario.
desalentaba su celebración, en la medida en que no todas las transacciones recaen
sobre materias de importancia patrimonial. El legislador de 1984 comprendió que
existen casos en los cuales los costos de celebrar la transacción por escritura pública
superarían el monto que constituye materia de la propia transacción. De aquí que
optara por exigir sólo que aquélla conste por escrito.
d. Supuesto valor de cosa juzgada
El artículo 1302 también dispone que la transacción tiene carácter de cosa juzgada5.
Artículo 1302.- Noción
Por la transacción las partes, haciéndose concesiones recíprocas, deciden sobre
algún asunto dudoso o litigioso, evitando el pleito que podría promoverse o
finalizando el que está iniciado.
Con las concesiones recíprocas, también se pueden crear, regular, modificar o
extinguir relaciones diversas de aquellas que han constituido objeto de
controversia entre las partes.
La transacción tiene valor de cosa juzgada.
Como sabemos, cosa juzgada constituye lo resuelto por sentencia firme en última
instancia, en juicio contradictorio, ante un juez o tribunal, y contra la cual ya no se
admite recurso alguno. Por ello, la cosa juzgada se eleva al nivel de las verdades,
adquiere la categoría de Derecho puro y no cabe contradecirla.
e. La transacción como un acto complejo
La transacción, es un acto que puede ser altamente complejo. El Código Civil
establece que con las concesiones recíprocas también se pueden crear, regular,
modificar o extinguir relaciones diversas de aquellas que han constituido objeto de
controversia entre las partes.
Es evidente que, cuando se realizan negociaciones para llegar a una transacción, lo
que las partes buscan es concluir con el problema suscitado; y si desean esto de
modo vehemente, no será raro que recurran a cualquier medio alternativo o
5
La cosa juzgada (del latín res iudicata) es el efecto impeditivo que, en un proceso judicial, ocasiona la
preexistencia de una sentencia judicial firme dictada sobre el mismo objeto. Es firme una sentencia judicial
cuando en derecho no caben contra ella medios de impugnación que permitan modificarla.
complementario para obtener tal propósito. Entonces podría ocurrir que para llegar al
acuerdo sobre el o los puntos controvertidos, una parte ofrezca o acepte ofrecer a la
otra la realización de alguna prestación complementaria (que puede ser de dar, de
hacer o de no hacer) a lo que es materia de discusión, y de esta forma la otra parte
vea satisfechas sus expectativas y a la vez esté dispuesta a llegar a un acuerdo.
La transacción engloba, pues, una serie de actos, siendo ante todo un contrato cuyo
objeto es solucionar dificultades que han emergido de una relación jurídica obligacional
preexistente, es decir, extinguir (por medio de las concesiones recíprocas) las
obligaciones materia de conflicto.
f. Capacidad para transigir
La capacidad de disposición de los bienes comprendidos en la transacción se refiere a
cada uno de ellos en forma individual y autónoma, siendo nula la transacción si una de las
partes no podía disponer de alguno de dichos bienes.
FORMA DE LA TRANSACCIÓN
De acuerdo con su formación, los contratos pueden ser consensuales, formales o reales.
La transacción es un contrato formal6, ya que la ley le impone una forma, bajo sanción de
nulidad (ad solemnitatem). De esta manera, en el artículo 1304 del Código Civil Peruano
se dispone lo siguiente:
Artículo 1304.- «La transacción debe hacerse por escrito, bajo sanción de nulidad,
o por petición al juez que conoce del litigio».
Es requisito indispensable para su formación o celebración el que se haga por escrito, en
el caso de transacción extrajudicial o por petición al juez (evidentemente también por
escrito) en el caso de la transacción judicial. Esto no es, naturalmente, para que,
existiendo juicio, las partes puedan transigir por convenio privado y cualquiera de ellas
presente un ejemplar del mismo en el litigio, con lo que concluiría el proceso.
6
Contrato formal: es aquel en que la ley ordena que el consentimiento se manifieste por determinado
medio para que el contrato sea válido.
Resulta interesante observar cómo el criterio de formalidad o solemnidad para este acto
tiene diverso tratamiento, en función al tipo de obligación que se contraiga por medio de
las concesiones recíprocas7.
Al examinar la solución adoptada por el Código Civil de 1984, es claro que, habiendo
considerado la existencia previa de un contrato o relación jurídica obligacional, además de
un conflicto respecto de algún punto interno de ésta sumado a los actos de disposición
que implican las concesiones recíprocas y al carácter de cosa juzgada de la transacción,
el legislador de 1984 llegó a la conclusión de que era indispensable otorgar seguridad
plena a las partes, exigiendo una formalidad ad solemnitatem. Conviene subrayar que
esto se da tanto en la transacción judicial como en la extrajudicial. Ello quiere decir que,
en el caso de la transacción, la forma es constitutiva del acuerdo; sin la forma no existe
transacción. Es de relevante importancia que las concesiones mutuas consten por
escrito, a fin de que ambas partes tengan a su alcance un medio accesible para probar la
existencia del acuerdo transaccional.
LA TRANSACCION COMO ACTO JURIDICO
La transacción, como acto jurídico8 que es, debe reunir condiciones legales, algunas de
las cuales son comunes a cualquier acto jurídico, pero otras como la relación jurídica y las
concesiones mutuas le son específicas.
Respecto a estas dos características particulares de la transacción, debemos destacar
que constituyen el eje sustancial (y no meramente formal) de la figura.
La esencia de la transacción reside en una relación jurídica incierta y controvertida,
susceptible de derivar en litigio o ya latente en el terreno judicial, la misma que las partes
deciden llevar a término en forma definitiva; de esta manera, encausan su voluntad a esa
finalidad a través de concesiones recíprocas. Esta última característica, a saber, la
voluntad de prevenir o terminar un litigio judicial, traducida en concesiones recíprocas,
distingue a la transacción, no solamente de los demás modos de extinción de
obligaciones, sino de los otros contratos, aparte de todas las otras formas de conclusión
7
Las concesiones recíprocas implican que las partes deban ceder en sus pretensiones originales por lo que
en ningún caso verán satisfechos sus intereses al 100%.
8
Se define el acto jurídico como la manifestación de voluntad hecha con el propósito de crear, modificar o
extinguir derechos, y que produce los efectos queridos por su autor o por las partes porque la ley sanciona
dicha manifestación de voluntad.
de una controversia, como son, por ejemplo, la sentencia judicial, el allanamiento, el
desistimiento de la demanda, el reconocimiento de títulos y hasta el advenimiento o
conciliación.
La transacción, es un acto que puede ser altamente complejo como todo acto jurídico. El
Código Civil establece que con las concesiones recíprocas también se pueden crear,
regular, modificar o extinguir relaciones diversas de aquellas que han constituido objeto
de controversia entre las partes.
Es evidente que, cuando se realizan negociaciones para llegar a una transacción, lo que
las partes buscan es concluir con el problema suscitado; y si desean esto de modo
vehemente, no será raro que recurran a cualquier medio alternativo o complementario
para obtener tal propósito. Entonces podría ocurrir que para llegar al acuerdo sobre el o
los puntos controvertidos, una parte ofrezca o acepte ofrecer a la otra la realización de
alguna prestación complementaria (que puede ser de dar, de hacer o de no hacer) a lo
que es materia de discusión, y de esta forma la otra parte vea satisfechas sus
expectativas y a la vez esté dispuesta a llegar a un acuerdo.
En tal virtud, la ley deja abierta esta posibilidad, pudiendo así la transacción comprender
asuntos distintos a los que constituían materia de la controversia original. Tales asuntos
distintos podrán ser creados, modificados, regulados o extinguidos, ya que las partes
tendrán la más amplia libertad de configuración interna respecto de la transacción que
deseen celebrar.
Vemos que la transacción puede constituir un acto sumamente simple, pero también uno
extremadamente complejo en el que se entremezclen diversas figuras jurídicas típicas y
atípicas.
La posibilidad de que con la transacción se creen, regulen, modifiquen o extingan
relaciones jurídicas diversas de aquellas que han constituido objeto de controversia entre
las partes, significa que la ley les otorga la suficiente flexibilidad requerida a fin de que
solucionen sus controversias o problemas entre ellas mismas.
El Derecho es consciente de que con frecuencia las partes no van a poder llegar a
solucionar sus problemas recurriendo únicamente a aquellos elementos que constituyen
el objeto de la controversia, pues el margen de acción podría resultar reducido. Entonces,
dentro de una transacción podemos encontrar diversas figuras extintivas, como la
compensación9, la novación10, la condonación11, todo ello, evidentemente, dentro de un
marco contractual que a su vez crea nuevas obligaciones. La transacción engloba, pues,
una serie de actos, siendo ante todo un contrato cuyo objeto es solucionar dificultades
que han emergido de una relación jurídica obligacional preexistente, es decir, extinguir
(por medio de las concesiones recíprocas) las obligaciones materia de conflicto.
Ahora bien, si a través de un acto transaccional las partes no sólo extinguieran
obligaciones, sino que crearan otras nuevas, es natural que cualquier controversia nacida
con respecto a estas obligaciones constituirá materia susceptible de reclamo o de
eventual discusión en los Tribunales de Justicia. Ciertamente podrían producirse
incumplimientos de las obligaciones que las partes hayan asumido ejecutar en el futuro
como parte del acuerdo transaccional y, por ende, podría resolverse este contrato por
inejecución de obligaciones, vale decir, le serían aplicables las normas generales de
resolución por incumplimiento contenidas en el Código Civil respecto a los contratos con
prestaciones recíprocas.
LA TRANSACCIÓN EN EL DERECHO COMPARADO
De acuerdo con el artículo 1302 del Código Civil:
Por la transacción las partes, haciéndose concesiones recíprocas, deciden sobre
algún asunto dudoso o litigioso, evitando el pleito que podría promoverse o
finalizando el que está iniciado. Con las concesiones recíprocas, también se
pueden crear, regular, modificar o extinguir relaciones diversas de aquellas que
han constituido objeto de controversia entre las partes. La transacción tiene valor
de cosa juzgada.
Para la doctrina italiana cuando surgen conflictos de intereses entre dos o más sujetos,
que pueden desembocar, o ya lo han hecho, en una Litis judicial, la ley atribuye a las
partes mismas la posibilidad de poner fin a la discrepancia con un contrato que contemple
recíprocas concesiones y que, por medio de éstas, formule un punto de encuentro de las
9
La compensación es un modo de extinción de las obligaciones que opera cuando dos personas son
respectivamente acreedoras y deudoras una de la otra.
10
Es una forma de extinguir las obligaciones que consiste en un convenio expreso que celebran el acreedor y
el deudor, por el cual extinguen la obligación que los une (obligación primitiva) y crean, para sustituir a la
extinguida, otra nueva (obligación sustituta) que difiere de la primitiva en alguno de sus elementos
esenciales.
11
Condonación es el acto y el resultado de condonar: eximir o perdonar el pago de una deuda o el
cumplimiento de una condena.
pretensiones respectivas, en cuyo ámbito los intereses de las partes dejen de contrastar y
encuentren una, si bien parcial, satisfacción. [ CITATION Mic07 \l 10250 ]
En un aspecto elemental, y del todo general, la transacción no se diferencia de todo otro
contrato, porque ella también constituye un medio de reglamentación de determinadas
relaciones jurídicas, atribuido por la ley a la autonomía privada en relación con aquellos
derechos de los cuales los sujetos pueden disponer válidamente. Sin embargo, con un
examen más atento, no es difícil percatarse de que frente al objeto normal de los
contratos, la transacción presenta una diferencia: ella constituye una reglamentación de
segundo grado, un régimen ulterior de relaciones o situaciones ya existentes, y que han
dado lugar al conflicto ya descrito.
La autonomía de los particulares ejerce en la transacción, entonces, un poder modificativo
de la situación preexistente, a fin de eliminar los conflictos en mención. Empero, y según
la ley, dicho poder es ejercido sólo en una dirección determinada, es decir, hallando un
punto de encuentro, a medio camino, entre las pretensiones opuestas de las partes.
(Ídem)
Estima esta doctrina italiana, que en la transacción el acuerdo celebrado entre las partes
está encaminado a modificar una situación preexistente pero esta modificación solo puede
tener como objetivo poner fin a una discrepancia surgida entre las partes. Objetivo único
que lo diferenciaría de los contratos en general, constituyendo por ello una
reglamentación de segundo grado.
En lugar de confiar en el juez estatal o en un árbitro, para la solución del pleito, las partes
renuncian cada una, a algo de sus pretensiones originales, y componen la litis mediante
un acto que es expresión de la autonomía de los particulares, el cual tiene la misma
eficacia extintiva (de la litis) que una sentencia devenida cosa juzgada. Con la celebración
del contrato de transacción, cada parte manifiesta que prefiere una solución (tal vez no
plenamente satisfactoria, pero) cierta, y no un juicio, cuyo resultado podría serles
desfavorable, además de lejano en el tiempo, y cargado de gastos y fastidios. [ CITATION
Bon07 \l 10250 ]
De acuerdo con este otro sector de la doctrina italiana, la transacción reduciría los “costos
de transacción” (tiempo y dinero) en los que incurrirían las partes de llevar su pleito a
instancias judiciales o arbitrales y si bien el hacerse concesiones recíprocas implica el no
satisfacer al 100% sus respectivas pretensiones, más oneroso e ineficiente podría resultar
el prolongar y ventilar la discusión ante un juez o árbitro sumándose a ello el riesgo de ser
vencido en alguna de las sedes mencionadas.
En primer lugar, que la transacción extingue una incertidumbre, una controversia, una
disputa obligacional, y no necesariamente la obligación en sí misma, que puede
mantenerse sin la inseguridad que anteriormente la amenazaba. En segundo lugar,
observó que, en sus concesiones recíprocas, para resolver una incertidumbre
obligacional, las partes, en realidad, siempre actuaban para modificar una situación
jurídica, de modo que en el mundo jurídico siempre se aumentaba algo para eliminar la
disputa. Por lo tanto, se admite que la transacción está configurada como un verdadero
contrato, en el que las partes acuerdan sobre un objeto determinado cambiando el status
jurídico anterior para eliminar una incertidumbre obligacional, incluida la transmisión de
derechos, incluso reales
En cualquier caso, agrega, nunca hubo dudas de que la transacción constituyese un
negocio jurídico bilateral, cuyo propósito es prevenir o eliminar una incertidumbre
obligacional, es decir, una controversia, una duda que las partes hayan vinculado a una
obligación, que resuelven mediante concesiones recíprocas y mutuas.
Sostiene esta doctrina brasileña que la transacción es un negocio jurídico bilateral que
modifica una situación jurídica anterior con la finalidad de prevenir o eliminar una
incertidumbre jurídica a través de las concesiones recíprocas más que perseguir la
extinción de la obligación misma.
Autorizada doctrina nacional concibe a la transacción como un medio extintivo de las
obligaciones muy especial, pues se trata de un acto jurídico, un contrato, cuyo objetivo
fundamental es lograr que un problema se solucione. Tal problema puede tener como
origen un conflicto nacido de una relación contractual 12 o de una relación obligacional13;
aunque puede que su fuente sea otra. Conforme se encuentra regulada en el Código, la
transacción no es la solución de cualquier problema, es la solución de un asunto que debe
tener carácter dudoso o litigioso. [ CITATION CAS18 \l 10250 ]
12
La responsabilidad contractual es la obligación de una persona de cumplir con algo que se acuerda en un
contrato.
13
La relación jurídica obligatoria es aquel vínculo que une al sujeto activo (acreedor) y sujeto pasivo (deudor).
Teniendo el acreedor el derecho a exigir de su deudor un comportamiento (prestación) para que puede ver
satisfecho su interés.
BIBLIOGRAFIA
Bonilini, G. (2007). La transacción III”. En: Derecho de las relaciones obligatorias. Lecturas
seleccionadas y traducidas para uso de los estudiantes universitarios. . Lima: Jurista
Editores.
CASTILLO FREYRE, M. (2018). Derecho de las obligaciones. Lima: PUCP.
Miccio, R. (2007). “La transacción I”. En: Derecho de las relaciones obligatorias. Lecturas
seleccionadas y traducidas para uso de los estudiantes universitarios. Lima: Jurista
Editores.
OSTERLING PARODI, F. (2008). Compendio de derecho de las obligaciones. Lima: Palestra.