FONDO ESPECIAL DE BECAS - Ministerio de minas y Energía.
Naturaleza
jurídica. Fines. Desarrollo legal
Hubo diversas reglamentaciones y finalmente, el Gobierno nacional las armonizó
y actualizó en el decreto 483 de 1990, mediante el cual reguló el funcionamiento
del Fondo Especial de Becas del Ministerio de Minas y Energía. En este decreto
se define el Fondo como “un mecanismo de administración de los recursos
provenientes del cumplimiento de las obligaciones estipuladas en los artículos 18
y 71 del decreto ley 1056 de 1953, 19 de la ley 10 de 1961 y 234 del decreto ley
2655 de 1988, así como de los rendimientos y recuperaciones obtenidos en el
manejo de los mismos”. Como se advierte, no se trata de un fondo con
personería jurídica sino de un fondo - cuenta, de los señalados en el artículo 2º
del decreto ley 3130 de 1968. Los recursos del Fondo están destinados a tres
fines educativos, a saber: El otorgamiento de becas. La concesión de apoyos
financieros. La adquisición de elementos educativos, la cual se extiende a la
contratación de docentes y de servicios para la capacitación de funcionarios del
Ministerio.
NOTA DE RELATORIA: Concepto 456 de 21 de agosto de 1992, Sala de
Consulta. Levantada la reserva legal con auto de 5 de junio de 2002.
FONDO ESPECIAL DE BECAS DEL MINISTERIO DE MINAS Y ENERGÍA -
Desvinculación por supresión del cargo no genera condonación del
crédito / CRÉDITO EDUCATIVO A SERVIDORES DEL MINISTERIO DE MINAS
- Pago mediante prestación de servicios. Supresión del cargo / SUPRESIÓN
DEL CARGO - Servidores del Ministerio de Minas beneficiarios de crédito
educativo
La desvinculación del Ministerio de Minas y Energía de empleados beneficiarios
de apoyo financiero educativo en la modalidad de “credito condonable por
servicios”, por razón de la supresión de los respectivos empleos ordenada
conforme al decreto ley 1674 de 1997, no es causal para disponer la condonación
de dichos créditos. Los funcionarios del Ministerio de Minas y Energía, a quienes
se les suprime el cargo en virtud del mandato contenido en el decreto
mencionado, podrán recibir el beneficio de la condonación del crédito que les
hubiere otorgado el Fondo Especial de Becas mediante el cumplimiento de la
obligación de prestar servicios en el mismo Ministerio, bajo contratos de
prestación de servicios que eventualmente puedan celebrarse con estricta
sujeción a los requisitos previstos en el artículo 32 numeral 3º de la ley 80 de
1993, o mediante la prestación de servicios en otra entidad, en la forma prevista
en el contrato que rige el respectivo “crédito condonable por servicios”.
NOTA DE RELATORIA: Levantada la reserva legal con auto de 5 de junio de
2002.
CONSEJO DE ESTADO
SALA DE CONSULTA Y SERVICIO CIVIL
Consejero ponente: CÉSAR HOYOS SALAZAR
Santa fe de Bogotá, D.C., tres (3) de junio de mil novecientos noventa y
ocho (1998).-
Radicación número: 1099
Actor: SECRETARIO GENERAL DEL MINISTERIO DE MINAS Y ENERGÍA
Referencia : CRÉDITOS EDUCATIVOS A SERVIDORES PUBLICOS
DEL MINISTERIO DE MINAS Y ENERGIA. Su pago mediante
prestación de servicios. Efectos de la supresión del cargo en el cual
se prestan.
El señor Secretario General del Ministerio de Minas y Energía, doctor Juan
Manuel Otoya Rojas, encargado de las funciones del despacho del Ministro,
relata que con sujeción a disposiciones legales existe en dicho Ministerio un
Fondo Especial de Becas, cuyos recursos se emplean en becas y apoyos
financieros con fines educativos para funcionarios del mismo, o de hijos de éstos.
Los apoyos tienen dos modalidades : préstamos y créditos condonables por
prestación de servicios. Estos últimos consisten en una suma de dinero que se
otorga a una persona natural, con fines educativos, y con la obligación para el
beneficiario de prestar servicios al Ministerio de Minas y Energía. Actualmente,
por mandato legal el Ministerio debe suprimir varios empleos, entre ellos los de
algunos servidores públicos beneficiarios de créditos condonables que cumplen
con la obligación de prestar servicios a dicho organismo. Lo anterior ha suscitado
el problema para cuya solución se formula a la Sala la siguiente consulta :
1. Como consecuencia de la desvinculación forzosa, es viable
considerar que ante la imposibilidad de cumplir con la obligación de
condonar un crédito con la prestación del servicio, se pueda
condonar definitivamente la deuda a aquellos funcionarios del
Ministerio de Minas y Energía, a quienes se les suprimen los cargos
por disposición de la ley y que actualmente son beneficiarios de este
tipo de créditos, liberándolos de la obligación de cancelarlos ante su
conversión en préstamo, en los términos del reglamento, contrato y
pagaré suscritos ?
2. Entonces, cuál sería el procedimiento a seguir para los
referidos casos ?
1. CONSIDERACIONES
1.1 Fondo Especial de Becas del Ministerio de Minas y Energía. Tuvo
origen en el artículo 18 del Código de Petróleos ( decreto 1056 de 1953), que
imponía a todo contratista de petróleos la obligación de dar enseñanza técnica
gratuita en las labores de explotación del petróleo, por períodos mínimos de dos
años, a tres alumnos cuya elección y remuneración por sus servicios al industrial,
eran determinadas de común acuerdo entre el Gobierno y el contratista. El
artículo 119 del mismo código disponía que la mencionada obligación debía
cumplirse a partir de la fecha en que comenzara la explotación, y el artículo 71
asignaba al Gobierno el deber de proveer la formación, tanto en el exterior como
en el país, del personal colombiano técnico y práctico en la industria del petróleo
en sus distintos ramos.
Posteriormente, el artículo 19 de la ley 10 de 1961 modificó el citado artículo 18
del código y sustituyó la obligación de atender directamente los contratistas de
petróleos la capacitación, por una contribución económica destinada a dotar de
recursos al Fondo Especial de Becas del entonces llamado Ministerio de Minas y
Petróleos.
Dicho artículo dispuso:
“La persona que celebre con el Estado contrato de exploración y
explotación de petróleo se obliga a depositar mensualmente, en el
Fondo Especial de Becas del Ministerio de Minas y Petróleos para
atender el sostenimiento de becas en el exterior, la suma de un tercio
de centavo de dólar (US$1/3 centavos) por cada barril de petróleo
obtenido en la explotación.
Esta obligación reemplaza la establecida en el artículo 18 del Código
de Petróleos”.
La norma anterior fue reglamentada por el artículo 38 del decreto 1348 de 1961,
en el sentido de asignar a la División de Petróleos del Ministerio de Minas, la
función de determinar el valor con el que cada explotador de petróleo debía
contribuir al sostenimiento de las aludidas becas.
Después, el artículo 234 del Código de Minas (decreto ley 2655 de 1988),
estableció la contribución en el caso de las explotaciones mineras.
La norma aludida prescribió:
“Capacitación de funcionarios.- Los titulares de derechos mineros
desde que inicien la explotación, deberán contribuir al Fondo de Becas
del Ministerio de Minas y Energía con una cuota anual, equivalente a
uno, dos o tres salarios mínimos mensuales vigentes, dependiendo de
que se trate de proyectos de pequeña, mediana o gran minería,
respectivamente.
Dichas sumas se pagarán a la presentación de los informes anuales de
explotación y serán destinadas a la educación de los empleados del
Ministerio y sus familiares”.
Hubo diversas reglamentaciones y finalmente, el Gobierno nacional las armonizó
y actualizó en el decreto 483 de 1990, mediante el cual reguló el funcionamiento
del Fondo Especial de Becas del Ministerio de Minas y Energía.
En este decreto se define el Fondo como “un mecanismo de administración de los
recursos provenientes del cumplimiento de las obligaciones estipuladas en los
artículos 18 y 71 del decreto ley 1056 de 1953, 19 de la ley 10 de 1961 y 234 del
decreto ley 2655 de 1988, así como de los rendimientos y recuperaciones
obtenidos en el manejo de los mismos”.
Como se advierte, no se trata de un fondo con personería jurídica sino de un
fondo - cuenta, de los señalados en el artículo 2º del decreto ley 3130 de 1968.
En anterior oportunidad, la Sala, mediante el concepto número 456 del 21 de
agosto de 1992, expresó que la contribución de las empresas explotadoras de los
recursos petroleros y mineros a este Fondo, tiene carácter parafiscal. En efecto,
los elementos que configuran dicha contribución encajan en la definición legal de
parafiscalidad, que posteriormente fue adoptada en el artículo 2º de la ley 225 de
1995, por cuanto es un gravamen establecido con carácter obligatorio por la ley,
que afecta a un determinado y único grupo económico y se utiliza para beneficio
del propio sector.
Explicó la Sala, en esa oportunidad, que esta contribución “tiene una doble
finalidad de inversión social, primero una inmediata que es la educación misma
de las personas favorecidas con las becas o los préstamos y segundo una
mediata que es el mejoramiento de la industria minera y del petróleo que permite
el desarrollo social y económico del país”.
La Sala concluyó que “las becas y los préstamos implementados por el
Ministerio de Minas y Energía, que tienen como recursos principales las
contribuciones parafiscales de las personas explotadoras de petróleo y de los
titulares de derechos mineros, no son auxilios ni donaciones y por lo mismo no
están incluidos en la prohibición del artículo 355, inciso 1º de la Constitución
Nacional”.
La administración del mencionado Fondo se realiza directamente por el Ministerio
de Minas y Energía o mediante un contrato celebrado por éste con una entidad
pública o privada, cuyo objeto social prevea la administración de recursos
educativos (art. 5º decreto 483/90), siendo en la actualidad el Instituto
Colombiano de Crédito Educativo y Estudios Técnicos en el Exterior - ICETEX, y
cuenta para su funcionamiento con una Junta Administradora, presidida por el
Ministro o su delegado (arts. 6, 7 y 8) y un Comité de Becas y Apoyos Financieros
(arts. 9 y 10).
Los recursos del Fondo están destinados a tres fines educativos, a saber:
a) El otorgamiento de becas.
b) La concesión de apoyos financieros.
c) La adquisición de elementos educativos, la cual se extiende a la
contratación de docentes y de servicios para la capacitación de funcionarios
del Ministerio.
1.2 Modalidades y condiciones del crédito otorgado por el Fondo. De
acuerdo con las definiciones que trae el artículo 1º del decreto 483 de 1990, los
apoyos financieros son de dos clases: el crédito condonable por prestación de
servicios y el préstamo.
El primero consiste, según el literal a) del citado artículo, “en una suma de dinero
que se otorga a una persona natural, con fines educativos, y con la obligación
para el beneficiario de prestar servicios al Ministerio de Minas y Energía”,
mientras el segundo, según el literal b) del mismo artículo, consiste igualmente en
una suma de dinero que se otorga a una persona natural, con fines educativos,
pero con la obligación para dicha persona de reembolsarlo junto con sus réditos,
dentro de unos plazos determinados, en moneda legal.
La cuestión enunciada en la consulta se refiere, de manera exclusiva, a una clase
de los apoyos financieros, el crédito condonable por prestación de servicios;
particularmente se quiere resolver el problema que surge por la supresión de
empleos, que determina la desvinculación del Ministerio de Minas y Energía de
empleados que cumplen en sus cargos con la obligación de prestar los servicios
que les impone su carácter de beneficiarios de esa especie de créditos.
Dichos créditos se otorgan a los empleados del Ministerio, para la realización de
estudios universitarios, tecnológicos o de posgrado (en el país o en el exterior),
en áreas relacionadas con las actividades del Ministerio (artículos 3-a y 4-1 del
decreto 483/90).
Cabe anotar que la Sección Primera del Consejo de Estado, en sentencia del 16
de diciembre de 1996 (Exp. 3890), declaró nulos los literales c) y d) del artículo 3º
del decreto 483 de 1990, que extendían las becas y los apoyos financieros del
Fondo a los hijos de los pensionados del Ministerio y a los funcionarios de las
entidades adscritas o vinculadas al mismo, por cuanto encontró que se había
excedido la potestad reglamentaria del Presidente, ya que el artículo 234 del
decreto ley 2655 de 1988 establece como beneficiarios del Fondo solamente a
los empleados del Ministerio y sus familiares.
El artículo 13 del decreto 483 de 1990 dispone que los beneficiarios de los
apoyos financieros otorgados por el Fondo, deben suscribir un contrato con la
entidad administradora, que es el ICETEX, contrato que contendrá como mínimo
las siguientes cláusulas especiales : obligaciones académicas, laborales y
financieras del beneficiario; garantías; causales de suspensión y cancelación de
los apoyos financieros y sus efectos; sujeción a la disponibilidad presupuestal
para los desembolsos o la prórroga de los apoyos financieros; formas de
prestación de servicios y plazos de reembolso.
Por su parte, el numeral 33 del reglamento del Fondo dispone que “Los
beneficiarios de apoyos financieros para realizar estudios en el país o en el
exterior, deberán suscribir conjuntamente con un codeudor, un contrato y un
pagaré que respalden ante el ICETEX y el Fondo, las obligaciones adquiridas y
responder mancomunada y solidariamente por las mismas”.
.
Los desembolsos de las sumas de dinero del crédito condonable, que se hacen
en el transcurso de los estudios, pueden ser suspendidos en forma definitiva o
temporal, cuando ocurran los hechos que consignan los numerales 34 y 35 del
reglamento del Fondo. Esos eventos, para la suspensión definitiva son : el
incumplimiento de las obligaciones contractuales y reglamentarias por parte del
beneficiario, el abandono injustificado del programa, la mala conducta académica
o laboral del beneficiario, el retiro del centro docente por bajo rendimiento
académico, la adulteración de documentos, el cambio de programa de estudio o
centro docente, sin autorización del Comité de Becas y Apoyos Financieros del
Fondo, la utilización de los dineros en fines distintos de aquellos para los cuales
fueron concedidos, la no información al ICETEX sobre los ingresos adicionales de
que trata el numeral vigésimo primero del reglamento, la muerte o la invalidez
física que impida la realización de los estudios, la expresa voluntad del
beneficiario, supeditada a la aceptación del Comité de Becas, el cierre del
programa y la desvinculación del Ministerio; y para la suspensión temporal, son :
el retiro temporal del beneficiario del programa de estudios, debidamente
justificado, y el cierre temporal del centro docente en el cual se realiza el
programa de estudios.
Cuando se produzca la suspensión temporal o definitiva de los desembolsos, que
implica la no terminación de los estudios, el beneficiario deberá reintegrar al
Fondo el total de lo recibido, más los intereses del plan de amortización, de
conformidad con lo establecido en el reglamento de crédito educativo vigente del
ICETEX. De la anterior consecuencia sólo se exceptúa la suspensión derivada de
la muerte o la invalidez física del beneficiario.
Otorgado el crédito condonable por servicios, el beneficiario debe suscribir un
contrato, cuyo contenido difiere según se adelanten los estudios en el país o en el
exterior.
En el contrato para estudios en el país se estipula : “El BENEFICIARIO suscribirá
un pagaré con espacios en blanco a favor del ICETEX, con la firma de
codeudores, el cual deberá llenar el acreedor de acuerdo con las autorizaciones
estipuladas en la cláusula décima séptima”. La cláusula citada establece :
“Siempre y cuando el beneficiario dé cumplimiento a su obligación de
prestar servicios no se llenará el pagaré con espacios en blanco. Este sólo
será llenado por ICETEX, de acuerdo con el art. 622 del Código de
Comercio, cuando exista incumplimiento del beneficiario de prestar
servicios y previa autorización del Comité Administrativo. En el pagaré con
espacios en blanco, queda claramente expresa la obligación de pagar al ICETEX
la suma que adeuda el beneficiario por concepto del crédito aprobado a su favor y
compuesto de la siguiente manera: capital, intereses y prima de seguro durante
los períodos de estudio y de gracia. Debe estipularse también, el plazo para el
pago, el monto de las cuotas mensuales, la tasa de interés establecida en el plan
de amortización, las tasas de prima de seguro y de interés de mora y la fecha de
vencimiento” (negrillas fuera del texto original).
En las cláusulas 8ª y 15 de dicho contrato se estipula que en caso de que el
beneficiario incumpla su obligación de prestar servicios, se hará efectiva la
obligación de pagar el crédito, con lo cual se especifica que ésta es la obligación
original del beneficiario.
En el “Contrato individual para estudios en el exterior - Modalidad crédito
educativo condonable por servicios”, se establece igualmente que el ICETEX
destina una línea de crédito a favor del beneficiario para realizar estudios en el
exterior, con los compromisos para éste de “suscribir a favor del ICETEX un
pagaré con la firma de dos (2) codeudores por valor de la financiación estipulada
en la cláusula primera… y amortizar el préstamo de que trata el presente
contrato, junto con los intereses, en el término de sesenta (60) meses en cuotas
mensuales que oportunamente le fijará el ICETEX, en caso de no prestar sus
servicios a las entidades que se indican en la cláusula quinta” (letras I y J
cláusula tercera).
Así mismo, se estipula en dicho contrato la obligación para el beneficiario de
prestar sus servicios, por un tiempo igual al doble del cual estuvo financiado y por
ningún motivo menor a un año “para efectos de la condonación” (cláusula quinta)
y se establece en varios apartes del mismo, que si el beneficiario no cumple con
esta obligación, es deber del ICETEX hacer efectiva la deuda (cláusulas sexta,
séptima y novena).
El mencionado contrato expresa que el beneficiario, a su regreso al país, debe
prestar sus servicios al Ministerio de Minas y Energía, a sus entidades adscritas o
vinculadas o a universidades colombianas como profesor de tiempo completo, y
que dentro de los tres meses siguientes a su regreso, debe formular la
correspondiente solicitud de empleo al Ministerio (cláusula quinta). Añade la
estipulación que si tales instituciones no pudieren emplear al beneficiario, la Junta
Administradora (deberá ser el Ministro, por la atribución del art. 14 del decreto
483/90) podrá condonar gradualmente la deuda por servicios prestados a
empresas o entidades distintas en el país, con autorización previa.
De lo expuesto se pueden extraer las siguientes conclusiones: a) que el apoyo
financiero llamado “crédito condonable por prestación de servicios”, es un
contrato de mutuo de dinero que se entrega a medida que avanzan los estudios;
b) que durante la etapa de los estudios, los desembolsos de dinero pueden ser
suspendidos en forma temporal o definitiva, cuando ocurran hechos determinados
en el reglamento y en el contrato, evento en el cual el monto del dinero recibido
debe ser restituido a la entidad que lo prestó en la forma y término previstos en el
reglamento; c) que una vez realizados los estudios, el beneficiario del crédito
debe prestar sus servicios al Ministerio de Minas y Energía o a otras entidades y
en caso de incumplimiento de dicha obligación el crédito será exigible, para lo
cual se llenará el pagaré que fue suscrito en blanco, y conforme a las
instrucciones pertinentes.
1.3 La condonación del crédito. La condonación o remisión es un modo de
extinguir las obligaciones, la cual se produce mediante la “renuncia gratuita que
hace el acreedor en favor del deudor del derecho de exigir el pago de su crédito.
Si la remisión no es gratuita y el acreedor recibe un equivalente del derecho que
renuncia, no hay propiamente remisión. La remisión a título oneroso, por lo tanto,
no tiene una fisonomía jurídica propia y constituirá, en su caso, una dación en
pago, una novación, una transacción” 1.
La remisión puede ser voluntaria o forzada, total o parcial, testamentaria o por
acto entre vivos. De manera general, la remisión es voluntaria, pues no puede
imponerse al acreedor que deserte de sus derechos; por excepción, en los
procesos concursales puede darse una remisión forzada, cuando por mayoría de
los acreedores se aprueba un acuerdo sobre remisión de parte de las deudas que
resulta obligatoria para aquellos acreedores minoritarios que no la aprobaron.
En el caso que nos ocupa, no existe propiamente una condonación o remisión
porque la entidad acreedora no renuncia de manera gratuita a cobrar el crédito;
por el contrario, lo sujeta a una condición, o mejor contraprestación, que el
deudor, una vez realizados los estudios financiados con el crédito, preste sus
servicios al Ministerio de Minas y Energía u otra entidad, de acuerdo con lo
1
MEZA BARROS, Ramón. Manual de derecho civil. De las obligaciones. 6ª edición, edit. Jurídica de
Chile, Santiago, 1979, pág. 448.
establecido en el reglamento respectivo. Tampoco puede considerarse que la
prestación de servicios constituya una dación en pago, por cuanto el empleado no
paga con el valor de su trabajo dado que recibe la remuneración legalmente
establecida para el cargo que desempeña. Es más bien una novación, porque al
culminar los estudios se consolida el monto del crédito y el deudor queda
obligado a prestar sus servicios personales, lo que constituye ya una obligación
de “hacer”. Si no lo hace, se mantiene la obligación anterior de “dar” una suma
de dinero.
La novación se da porque concurren los requisitos de capacidad de las partes
contratantes, el animus novandi y una mutación del objeto de la obligación. En
efecto, hay una expresa voluntad del acreedor y del deudor de sustituir la
obligación de pagar una suma determinada de dinero por la prestación de
servicios personales durante un plazo determinado.
La prestación de los servicios es en el Ministerio de Minas y Energía, en sus
entidades adscritas o vinculadas o en universidades colombianas como profesor
de tiempo completo, o con previa autorización de la Junta Administradora a otras
entidades en Colombia, por un tiempo igual al doble del cual estuvo financiado y
por ningún motivo menor a un año “para efectos de la condonación”.
El numeral 30 del reglamento del Fondo establece la obligación del beneficiario
de informar al Ministerio, dentro de los tres meses siguientes a la terminación de
los estudios, su disponibilidad de cumplir los compromisos contractuales
adquiridos con éste, básicamente la prestación de sus servicios a la entidad y el
artículo 31 del mismo fija unos términos de prestación de servicios al Ministerio,
de acuerdo con la clase de estudios realizados, para que la condonación sea
concedida.
Pero dicha obligación de prestar servicios no impone una correlativa del
Ministerio de dar empleo al beneficiario del crédito, pues ello vulneraría las
normas de acceso al servicio por concurso público, en los casos de carrera, y de
las que establece el ingreso en la modalidad de libre nombramiento y remoción.
Eventualmente, podría implicar un contrato de prestación de servicios, si se
satisfacen los requisitos que para el efecto estatuye el artículo 32 numeral 3º de
la ley 80 de 1993.
La facultad de condonar el crédito, por la prestación de servicios, está atribuida al
Ministro de Minas y Energía, por disposición del artículo 14 del decreto 483 de
1990, en cuanto le confiere la competencia de autorizar la condonación, “con
fundamento en la solicitud motivada del interesado y las causales probadas que
aduce para ello”. Dicha norma debe interpretarse en armonía con el numeral 31
del reglamento del Fondo, que fija, según la clase de estudios, los diferentes
plazos, durante los cuales el beneficiario debe prestar sus servicios al Ministerio o
a la entidad que éste designe, “para efectos de condonación de los créditos por
prestación de servicios”.
El reglamento y el contrato contemplan dos casos en los cuales hay lugar a
condonación sin la prestación de los servicios, ellos son : la muerte y la invalidez
física o mental total y permanente del beneficiario. Estos eventos pueden ocurrir
durante la etapa de estudios o después de concluidos.
En consecuencia, salvo en los casos antes indicados, el beneficiario del crédito
educativo debe prestar sus servicios en la forma reseñada en los párrafos
anteriores so pena de incumplir el contrato y como consecuencia de ello deberá
pagar la totalidad del crédito, junto con sus réditos en moneda legal colombiana.
1.4 La desvinculación del Ministerio. Ocurre que el Gobierno nacional, en
ejercicio de las facultades extraordinarias conferidas por el artículo 30 de la ley
344 de 1996, sobre racionalización del gasto público, dictó el decreto 1674 de
1997, por medio del cual suprimió y fusionó algunas dependencias del Ministerio
de Minas y Energía.
Tales medidas conllevan la supresión de cargos de funcionarios que son
beneficiarios de créditos condonables por prestación de servicios, los cuales
serán desvinculados de la entidad y, por consiguiente, no podrán cumplir el
requisito que sustenta el derecho a la condonación.
Se cuestiona si esa desvinculación forzosa, que hace imposible cumplir con la
obligación de prestar los servicios estipulada en el contrato de crédito
condonable, determina la exoneración de la obligación de pagar el crédito.
El literal l) del numeral 34 del reglamento del Fondo contempla la desvinculación
del Ministerio como causal para suspender definitivamente los desembolsos del
crédito, terminar el contrato y convertir el crédito condonable en préstamo, es
decir, reembolsable en moneda legal. La norma antedicha no distingue acerca de
la desvinculación, ni le aporta algún calificativo. Pero es claro que la mencionada
norma se refiere a la desvinculación que ocurre en la etapa de estudios, no a la
posterior a éstos, y más concretamente a la que acaece cuando el deudor está
cumpliendo con su obligación de prestar los servicios.
La desvinculación del servicio público puede ser voluntaria, como cuando el
funcionario presenta renuncia del cargo y le es aceptada. Para este caso, el
contrato del crédito condonable prevé que, en la etapa de estudios, se declara la
suspensión definitiva de los desembolsos y se contabiliza el monto de lo
entregado para consolidar el crédito e incorporarlo en el pagaré que se suscribió
en blanco. Si la desvinculación es voluntaria, durante la etapa en que el
beneficiario está prestando los servicios, debe concluirse que ella configura un
incumplimiento de dicha obligación y por ende deberá pagar el crédito en moneda
legal.
Si la desvinculación es forzosa, esto es, producida en uno de los casos previstos
en la ley de carrera administrativa distintos de la renuncia regularmente aceptada,
deben distinguirse varias situaciones :
a) La primera sería la del empleado que es retirado por invalidez absoluta,
para la cual el contrato prevé la condonación.
b) La segunda, cuando se trata de un hecho imputable al beneficiario del
crédito como serían: la declaratoria de insubsistencia del nombramiento del
empleado escalafonado en la carrera cuando haya obtenido una calificación de
servicios no satisfactoria, la destitución, la declaratoria de vacancia del empleo
por abandono del mismo, y el retiro por orden o decisión judicial. En estos
eventos debe aplicarse el mismo procedimiento previsto en la etapa de
estudios para la “mala conducta académica o laboral del beneficiario
plenamente comprobada”, que determina la suspensión definitiva de los
desembolsos y la orden de llenar el pagaré por el monto del crédito. Esto
porque la conducta del beneficiario determinó su retiro del servicio.
c) La tercera situación sería la del empleado que es retirado del servicio con
derecho a jubilación o por edad de retiro forzoso. En estos casos debe tenerse
en cuenta que el empleado sabía la proximidad de la ocurrencia de uno de
esos eventos y por ende que no podría cumplir plenamente el tiempo previsto
para la prestación de servicios. Por consiguiente, el empleado que se
encuentre en esta situación debe asumir el pago del crédito en moneda legal,
en la proporción no cumplida de la prestación de servicios.
d) La cuarta sería cuando el retiro del empleado beneficiario del crédito, que
cumple con la prestación de servicios al Ministerio, obedece a una causa como
la supresión del empleo ordenada en desarrollo de una norma con fuerza de
ley, como lo es el decreto 1674 de 1997, el vencimiento del período para el
cual fue nombrado o elegido el empleado, que determina para el funcionario la
imposibilidad de seguir prestando el servicio en el Ministerio de Minas y
Energía. En estas circunstancias no debe darse la misma consecuencia
prevista para quien voluntariamente incumple o se coloca en imposibilidad de
cumplir. Aquí debe seguirse el procedimiento establecido en el contrato para
las “formas de prestación de servicios”, de conformidad con lo previsto en el
artículo 13 del decreto 483 de 1990 y en el reglamento del Fondo, o sea la
posibilidad de prestar los servicios en otra entidad distinta al Ministerio.
Igualmente, la Sala considera que el mismo tratamiento indicado en el párrafo
precedente debe aplicarse cuando se trata de un empleo de libre nombramiento y
remoción y el nominador ejerce libremente esa potestad respecto de un
empleado que cumple con la obligación de prestar servicios por ser beneficiario
de un crédito condonable.
Por consiguiente, en relación con los beneficiarios que realizan estudios en el
exterior se aplicará lo previsto en el parágrafo segundo de la cláusula quinta del
contrato, esto es : “Si el Ministerio o las entidades descentralizadas, adscritas o
vinculadas al mismo, o a las Universidades a que hace referencia la presente
cláusula, no pudieren emplear al beneficiario, después de haber terminado sus
estudios y ofrecido sus servicios conforme al parágrafo primero, la Junta
Administradora podrá condonar gradualmente la deuda por servicios prestados
en el país, previamente autorizados”. Para tal fin, el beneficiario deberá acreditar
semestralmente la prestación de sus servicios (parágrafo 3º).
2. LA SALA RESPONDE :
2.1 La desvinculación del Ministerio de Minas y Energía de empleados
beneficiarios de apoyo financiero educativo en la modalidad de “credito
condonable por servicios”, por razón de la supresión de los respectivos
empleos ordenada conforme al decreto ley 1674 de 1997, no es causal para
disponer la condonación de dichos créditos.
2.2 Los funcionarios del Ministerio de Minas y Energía, a quienes se les
suprime el cargo en virtud del mandato contenido en el decreto mencionado,
podrán recibir el beneficio de la condonación del crédito que les hubiere
otorgado el Fondo Especial de Becas mediante el cumplimiento de la
obligación de prestar servicios en el mismo Ministerio, bajo contratos de
prestación de servicios que eventualmente puedan celebrarse con estricta
sujeción a los requisitos previstos en el artículo 32 numeral 3º de la ley 80 de
1993, o mediante la prestación de servicios en otra entidad, en la forma
prevista en el contrato que rige el respectivo “crédito condonable por servicios”.
Transcríbase al señor Ministro de Minas y Energía. Igualmente, envíese copia a
la Secretaría Jurídica de la Presidencia de la República.
(Pasan las firmas)
AUGUSTO TREJOS JARAMILLO JAVIER HENAO HIDRON
Presidente de la Sala
CESAR HOYOS SALAZAR LUIS CAMILO OSORIO ISAZA
ELIZABETH CASTRO REYES
Secretaria de la Sala