UNIDAD 1
TEMA 1: LA CRIMINOLOGÍA
Historia de la Criminología
LA ETAPA PRE-CIENTÍFICA DE LA CRIMINOLOGÍA
La Criminología se define como disciplina científica a mediados del siglo XIX pero antes de esa etapa
se realizaron una serie de estudios, lo que se conoce con el nombre de etapa pre - científica.
Pensamiento Utópico.
Su representante principal es Tomas Moro, (siglos XV y XVI) de él cabe destacar su teoría de la
criminalidad, para él el crimen es consecuencia de una pluralidad de factores como son la guerra, la
falta de cultura y el ambiente social, señalando como factor determinante de la criminalidad, los
factores socio-económicos.
Filosofía Política de la Ilustración.
Destaca en esta tendencia, Beccaría, escribió el libro “Del delito y de las penas”, a través de este libro
criticó la irracionalidad de las leyes penales. Decía que eran irracionales por:
· Ser un derecho injusto, se trata de forma diferente al rico del pobre.
· El poder legislativo era caótico y esto generaba inseguridad jurídica.
· Criticaba que el fundamento de la pena era el de intimidar.
· Rechazó las penas corporales y la tortura.
· El procedimiento penal era un proceso inquisitorio, no contradictorio, lo que provocaba que el
individuo no se pudiera defender.
Intentó reformar las leyes penales. El derecho de castigar, no era de intimidar sino de facilitar la
convivencia, y justificaba la pena como medida de prevención de la comisión de delitos. Defendía el
principio de legalidad en todas las leyes.
Ilustración del Siglo XVIII.
Destaca Montesquieu. En su obra “El espíritu de las Leyes” defiende la división de poderes y la
abolición de las penas desmedidas. Mantiene que las leyes tienen un doble objetivo, evitar el crimen y
proteger al individuo.
Voltaire. Partidario de restringir el arbitrio judicial, defensor por lo tanto del principio de legalidad,
contrario a la pena de muerte, la pena de confiscación y contra la tortura.
Rousseau. Obra principal “El contrato social”. Mantiene que el hombre es bueno por naturaleza y es la
sociedad la que lo pervierte.
Manuel de Lardizábal (conocido como el Beccaría español). Su obra principal “Discurso sobre las
penas contraído a las leyes criminales de España para facilitar su reforma”. En esta obra mantiene los
siguientes puntos:
· Censura las leyes vigentes en España, son crueles y arbitrarias.
· Partidario del principio de legalidad y contrario al arbitrio judicial.
· Su teoría sobre la pena es que sirve para procurar la seguridad de los ciudadanos y como fin
secundario, corregir al delincuente.
· Pena de muerte. No debe imponerse de forma imprudente, pero la admite en delitos especialmente
graves.
Feuerbach. Padre de la ciencia penal alemana. Destaca por su teoría del castigo. Dice que la pena no
es una coacción física sino psicológica que se ejerce en todos los ciudadanos y sirve para disuadir a los
ciudadanos de llevar conductas delictivas.
Escuela Clásica.
Se agrupo en un número importante de autores que aunque no se conocían comparten las mismas
ideas. Defienden los siguientes postulados:
· Respeto al Derecho, es una emanación divina, defender el Derecho natural. Carrara dice que la Ley
humana que no se adecua a la Ley natural deja de ser Derecho para convertirse en abuso.
· El Derecho penal sirve para mantener el orden natural de las cosas, la sociedad necesita castigar las
conductas contrarias a la Ley natural.
· Defender la utilización del método deductivo (parte de premisas y llega a una conclusión).
· Sólo estudian el delito y la pena, no al delincuente.
· Ayudo a codificar el delito.
· Detectaron el fracaso que existía en la lucha contra el delito y su prevención.
Contribuyeron con los científicos penitenciarios Howard y Bentham.
Howard era juez de un condado de Inglaterra y especialista en asuntos penitenciarios y se
dedicó a recorrer las prisiones de su país. Escribió “Estado de las prisiones en Inglaterra y Gales”.
Descubrió que para que las cárceles funcionasen debían de cumplirse las siguientes medidas, separar
en los establecimientos penitenciarios por sexos y edades, que existiera trabajo para los reclusos y que
debía existir higiene y alimentación adecuada.
Bentham, discípulo de Howard, Ideó un nuevo diseño para la arquitectura carcelaria. Decía que los
establecimientos penitenciarios debían ser circulares, con una torre de vigilancia al centro. Formuló
una teoría sobre la pena. “Debe servir para intimidar y así evitar la comisión de delitos y también debe
servir para que los delitos que se cometan sean menos graves. Criticó y denunció la brutalidad de las
penas de su época.
Ciencias que intentan explicar las conductas delictivas.
o Fisionomía. Trata la apariencia externa del sujeto. Relaciona lo interno con lo externo.
Belleza-Bondad, Fealdad-Maldad. Della Porta, mantiene que había algunos caracteres del físico
que tenían índole criminal (orejas, cabeza, etc.). Lavater, dice que ese hombre tendría la nariz
oblicua, el rostro deforme y pequeño con orejas grandes.
o Frenología. (Siglo XIX). Se considera el antecedente de la neurofisiología y de la
neuropsiquiatría. La causa del crimen son las malformaciones cerebrales. El médico Gall visitó un
gran número de centros penitenciarios estudiando las cabezas de condenados a muerte y elaboró
una teoría sobre las diversas malformaciones cerebrales. Dividió el cerebro en 38 regiones. Otro
autor destacable español es Mariano Cuti i Soler.
o Psiquiatría. El médico francés Pinel fue considerado el padre de la psiquiatría, es el
primero que empezó a distinguir entre delincuentes y enfermos mentales. Esquirol, elaboró
categorías clínicas, distingue entre:
· Monomanías parciales, exención parcial de la responsabilidad, la imputabilidad está disminuida.
· Monomanías totales, exención completa de responsabilidad, el sujeto es inimputable.
o Antropología, el delincuente pertenece a una subespecie humana inferior, la antropología
recibe influencia de Broca y de Darwin.
Broca estudió los cráneos de los asesinos y detectó anomalías patológicas que además se producen de
forma hereditaria.
Darwin mantiene con respecto a los delincuentes, que:
· El delincuente es una especie atávica, (no evolucionada).
· Da mucha importancia a la herencia genética.
· El hombre es producto de las fuerzas de la naturaleza. (No es libre).
Dentro de esta etapa tuvo también importancia la escuela Moral o Cartográfica, manteniendo que el
crimen es un fenómeno social de masas y analiza el crimen desde el punto de vista cuantitativo.
(Volumen, evolución, etc.). Es el antecedente de la Sociología. En el siglo XIX ya no preocupa la
arbitrariedad de las Leyes, sino la desorganización social que viene provocada por la industrialización.
Los postulados de esta escuela sobre lo que es el delito, son los siguientes:
· Es un fenómeno colectivo.
· El método utilizado para su estudio es cuantitativo.
· Tiene en cuenta factores de tiempo y lugar.
· Se da cuenta de que los factores socioeconómicos son la génesis de la criminalidad.
El primer autor que destaca en esta escuela es Quetelet, matemático, astrónomo y sociólogo francés,
formulo los postulados más destacados. Mantuvo que el crimen es una magnitud constante y regular.
También mantenía que el crimen desde el punto de vista estadístico es algo absolutamente normal en
la sociedad. Mantiene como único método valido el estadístico. Igualmente señaló una serie de
factores que intervenían en la criminalidad.
· Factores Climáticos. (Leyes Térmicas). En invierno se cometen delitos contra el patrimonio. En
verano se cometen delitos contra las personas. En primavera se cometen los delitos de carácter sexual.
· Sexo. Hay mucha más delincuencia masculina que femenina.
· Edad. El varón empieza más pronto a cometer conductas delictivas. (El varón comienza a los 12 años
y las mujeres a los 16).
LA ETAPA CIENTÍFICA DE LA CRIMINOLOGÍA. LA ESCUELA POSITIVA.
Escuela Positiva
Comienza en Italia a mediados del siglo XIX, surge como reacción frente a la escuela clásica y las
características más destacadas de esta escuela son:
· Se empiezan a estudiar las causas del delito.
· Intenta elaborar un concepto natural de delito y lo compara con el comportamiento antisocial.
· El delito es un hecho real, natural, empírico, histórico y concreto.
· Mantiene que para conocer el delito hay que estudiar al delincuente y su ambiente.
· El delincuente es una persona distinta del ciudadano honesto.
· Defienden la pena como responsabilidad social por el hecho de vivir en común.
· Defienden igualmente que debe existir una prevención especial a través de la seguridad y teniendo
en cuenta las características de cada delincuente.
· Mantiene que el Derecho Penal no va a acabar con el delito, acabará con él las medidas, sociales,
culturales, etc.
Los tres autores más importantes que crearon la criminología como ciencia, fueron:
Cesar Lombroso,(1835-1904) padre de la Criminología. Era médico y forense, realizó muchas
publicaciones de Antropología y Psiquiatría, los estudios los realizó a través de la observación
de delincuentes vivos y realizando autopsias de delincuentes fallecidos. Su obra más destacada
es “El hombre delincuente”. Es el primer autor que realiza una clasificación de delincuentes.
· Delincuentes Natos. Es un ser atávico, que tiene anomalías degenerativas, con un retroceso en la
raza, con deformidades parecidas a las del hombre primitivo. Eso le llevo a realizar un retrato de
dicho hombre.
Frente estrecha.
Gran desarrollo de los arcos supraciliares. (Una sola ceja).
Tienen un gran desarrollo de los pómulos.
Orejas en forma de asa.
Gran pilosidad. (Mucho bello).
Igualmente tenían otra serie de taras:
Insensibles al dolor.
Solían ser zurdos.
Concepto de Criminología
CONCEPTO: deriva del latín criminis: crimen o delito, y del griego logos: "conocimiento o estudio
de". Históricamente, tiene las siguientes denominaciones: antropología criminal, biología criminal,
psicología criminal y sociología criminal. El mencionado término “Criminología” fue expresado por
primera vez por el antropólogo Francés PABLO TOPINNARD a fines del año 1.883.
Entendida criminología como la ciencia multidisciplinaria que estudia el delito, el delincuente, la
víctima, así como la conducta humana desviada tanto de los casos en forma individual como de los
fenómenos de masa, a fin de determinar y explicar la génesis del fenómeno, prevenirlos, como a su
vez aplicar los tratamientos o remedios necesarios del caso.
Es la ciencia empírica e interdisciplinaria, que se ocupa del delito, del delincuente, de la víctima, del
control social del comportamiento desviado en un momento histórico y geográfico determinado.
Disciplina científica que tiene por objeto el estudio de los factores del delito, de las conductas
desviadas relacionadas con él, del delincuente y de su víctima. Todo ello contemplado desde una
óptica casual-explicativa que sirve para distinguirla de la ciencia del Derecho Penal y de la Penología.
Características:
Es una ciencia: ya que obtiene información válida, fiable y contrastada sobre el problema
criminal, obtenida gracias a un método (empírico) que descansa en el análisis y observación de
la realidad. Los dos instrumentos más eficaces son la observación individual y la estadística
Es una ciencia Causal-Explicativa
Es una ciencia del "ser"
Empírica: enfatiza en la experiencia, ligada a la percepción sensorial, en la función del
conocimiento. Ya que su objeto (delito, delincuente, víctimas y control social) se inserta en el
mundo de lo real, de lo verificable, de lo mensurable y no en el de los valores.
Interdisciplinaria: se ayuda de otras ciencias al abordar al delito concreto (balística, psicología
criminal, medicina, Biología Criminal (Antropología y Psicología criminal), y la Sociología
Criminal.)
DIFERENCIAS DE LA CRIMINOLOGÍA CON EL DERECHO:
Objeto de la Criminología
La Criminología se ocupa del delito. El criminólogo estudia la descripción del hecho criminal
(fenomenología criminal), los factores que lo producen (Etiología Criminal), la personalidad de su
autor (el delincuente) y la víctima del delito, tanto en su personalidad como en su posible condición
de factor o estímulo del hecho criminal.
Va a girar en torno a cuatro componentes, a saber:
1. DELITO: no desde el punto de vista jurídico, sino desde el comportamiento humano contrario a
la norma, el por qué de la conducta desviada, su consecuencia social y cultural en un momento
limitado geográfica y temporalmente. Para la Criminología el delito se presenta, ante todo, como
"problema social y comunitario" Es un problema de la comunidad, nace en la comunidad y en ella
debe encontrar fórmulas de solución positivas.
2. DELINCUENTE: es la persona que contraviene la norma social impuesta por el Estado en un
sitio limitado geográfica y temporalmente. La persona del delincuente alcanzó su máximo
protagonismo como objeto de las investigaciones criminológicas durante la etapa positivista.
Visión del delincuente en el mundo clásico: parte de una imagen sublime, el ser humano
es el centro del universo, dueño y señor absoluto de sus actos y de sí mismo. El dogma de la
libertad: hace a los hombres iguales (sin distinción entre delincuente y no delincuente) y
fundamenta su responsabilidad en el comportamiento delictivo al hacer mal uso de la libertad.
Para los clásicos el delincuente es un pecador que opta por el mal pudiendo y debiendo haber
respetado la ley (moral religiosa).
El positivismo criminológico: destrona al hombre privándolo del centro al negar la absoluta
libertad de éste sobe sus actos y su protagonismo en el mundo natural.
Relaciona el comportamiento del hombre en base a causas y efectos del mundo natural o social. Existe
una cadena de estímulos y respuestas, de determinantes internos (biológicos) o externos (sociales)
que explican la conducta antisocial. El infractor es un prisionero de su propia patología. Es esclavo de
su herencia, encerrado en sí o en ser incomunicado con los demás e impedido de convivir socialmente
con estos.
La filosofía correccionalista: ve en el criminal un ser inferior, incapaz de dirigir su vida, y
requiere tutela del Estado. El delincuente es como un menor de edad.
Marxismo: responsabiliza del crimen a determinadas estructuras económicas, de suerte que el
infractor deviene mera víctima inocente y fungible de aquellas: la culpable es la sociedad.
3°. VICTIMA: es quien ha padecido el delito; aquella persona física o moral que sufre un daño
producido por una persona con conducta antisocial. Disfrutó de su máximo protagonismo durante la
justicia primitiva (Ley del Talión) siendo después drásticamente "neutralizadas" por el sistema legal
moderno. El abandono de la víctima del delito es un hecho incontestable que se manifiesta en todos
los ámbitos: en el Derecho Penal (sustantivo y procesal), en la Política Criminal, en la Política Social,
en las propias Ciencias Criminológicas. Las siempre escasas inversiones públicas parecen destinarse
siempre al penado (nuevas cárceles, infraestructura, etc.), como si la resocialización de la víctima no
fuera un objetivo básico del Estado "Social" del derecho.
Es la persona que sufre violencia injusta en sí o en sus derechos, es aquella que sufre el mal sin culpa
(sujeto pasivo). En el Estado social de Derecho, las actitudes reales hacia la víctima del delito oscilan
entre la compasión y la demagogia, la beneficencia y la manipulación.
La Victimología ha llamado la atención sobre la necesidad de formular y ensayar programas de
asistencia, reparación, compensación y tratamiento de las víctimas del delito.
Cuatro de ellos merecen una mención particular:
Programa de asistencia Inmediata: Ofrecen servicios relacionados con las necesidades
más imperiosas, de tipo material, físico psicológico, que experimentan las víctimas de
determinados delitos. Sus destinatarios son, pues, colectivos muy específicos (ancianos,
mujeres violadas o maltratadas, etc.). Corren a cargo, por lo general, de instituciones privadas
(religiosas, de ámbito local).
Programas de reparación o restitución a cargo del propio infractor (restitución):
Tratan estos programas de instrumentar la reparación del daño o perjuicio padecido por la
víctima a través del pago de una cantidad de dinero, de realización de una determinada
actividad o de la prestación de ciertos servicios por el infractor mismo en beneficio de la
víctima.
Programa de compensación a la víctima: prestaciones que, en forma de seguros o
indemnizaciones, ofrecen a las víctimas de ciertos delitos, con el objeto de satisfacer parte de los
costes de dicha victimización.
Programas de asistencia a la víctima-testigo: Se dirigen, específicamente, a la víctima que ha de
intervenir como testigo en el proceso
4°. CONTROL SOCIAL (más ampliado en la unidad 6): Son todos aquellos mecanismos que
controlan socialmente la conducta de los individuos, tanto de los grupos más cercanos del centro del
poder como de los más marginados del mismo. Es el estudio de los mecanismos a través de los cuales,
la sociedad y el Estado desarrollan distintas actividades sobre los individuos, para que estos acaten las
normas penales o contravencionales.
¿Qué formas de control social podemos citar? se lo puede ejercer mediante un Control Social
Informal y un Control Social Institucionalizado (formal).
El Control Social Informal se lo puede ejercer a través de la familia, de la educación (escuela,
universidad, métodos pedagógicos); la medicina; la religión; los partidos políticos; medios
masivos; actividad artística; investigación científica, etc.
El Control Social Institucionalizado, se lo ejerce mediante las instituciones del Estado, tales como
la policía, los jueces, el personal penitenciario, etc.
Funciones y rol de la criminología.
FUNCIONES: explicar y prevenir el crimen, intervenir en la persona del infractor y evaluar los
diferentes modelos de respuesta al crimen
Entre las funciones y roles que tiene la criminología se encuentran:
1. Aporta e incrementa conocimientos seguros sobe el crimen, la víctima, el delincuente y el control
social. La criminología intenta incrementar sistemáticamente los conocimientos en el ámbito de
los problemas que estudia. Por ello su tarea principal consiste en adquirir un conjunto estable de
conocimientos seguros: la criminología suministra conocimientos, aporta un núcleo de saberes,
sistematizado, orgánico, no aislado.
2. Constituye una fuente o banco de información o datos al servicio del legislador, la práctica y las
ciencias penales. El poder informático con los nuevos sistemas de obtención de información,
almacenamiento, procesamiento y transmisión de la misma, amplía los horizontes de la
criminología. Esta información obtenida en tiempo real permite racionalizar las decisiones y
suministra algo muy valioso.
3. Debe ofrecer criterios o pautas para la solución de los problemas sociales o conflictos concretos. El
saber criminológico se origina tanto en la observación como análisis de la realidad de manera que
pueda explicarla, comprenderla y transformarla en beneficio del hombre.
4. Luchar contra la criminalidad y su prevención en forma eficaz. El rol de aporte de conocimientos
debe facilitar el control y prevención del delito.
5. Aportar materia prima para la estructuración de una Política Criminal: el aporte de datos e
información puede ser muy útil para guiar, inspirar y auxiliar al legislador a estructurar una
política criminal por medio de oportunas reformas legales.
UNIDAD 2 TEMA 2:
TEORÍAS CRIMINOLÓGICAS
Teorías de la disuasión y de la elección racional
TEORÍA DE LA ELECCIÓN RACIONAL: formulada por James Q. Wilson y Richard J.
Herrnstein y también por Donald V. Clarke y Derek B. Cornish.
Todos estos autores interpretan la acción delictiva como el resultado de una elección racional.
Reconocen que entre los antecedentes del comportamiento delictivo pueden hallarse también factores
psicológicos, sociales y experienciales del individuo. Sin embargo, consideran que la clave explicativa
de la conducta delictiva reside en que ciertos sujetos poseen una mentalidad criminal que radica en
que consideran que pueden beneficiarse de situaciones ilegales, aunque asuman un cierto riesgo de
ser detenidos.
Es la principal corriente teórica en la microeconomía y supone que el individuo o agente tiende a
maximizar su utilidad-beneficio y a reducir los costos o riesgos. Los individuos prefieren más de lo
bueno y menos de lo que les cause mal. También usado en ciencias políticas para interpretar los
fenómenos políticos a partir de supuestos básicos que derivan de principios de la economía: el
comportamiento de los individuos en el sistema político es similar al de los agentes en el mercado,
siempre tienden a maximizar su utilidad o beneficio y a reducir los costos o riesgos.
Considera que la clave explicativa del acto delictivo se encuentra en la modalidad criminal del
individuo, que encuentra deseable el acto ilegal. Explica la conducta delictiva a partir del concepto
económico de utilidad esperada.
La elección del curso de acción preferible: Las personas se hallan ante una elección, donde eligen la
acción preferible: recompensas y castigos. La elección se toma determinando las consecuencias que
tiene para el individuo, o sea, la valoración que este haga de la relación de los beneficios que puede
reportarle el delito y la conciencia de que puede evadir el castigo. El aumento de la probabilidad de ser
aprehendido y la severidad de las penas, constituye la base de la “disuasión” frente a los potenciales
actores.
En el siguiente cuadro se presenta el modelo de inicio de la conducta delictiva que fue propuesto
por Clark y Cornish. Como puede verse, el modelo contempla ocho constructos diferentes que podrían
influir sobre la elección de la conducta delictiva.
Estos constructos son:
1) los factores antecedentes: tanto psicológicos y de crianza de los sujetos como sociales;
2) las experiencias previas y el aprendizaje del sujeto;
3) sus necesidades generales (dinero, sexo, estatus, etc.);
4) la valoración de opciones;
5) las soluciones consideradas, tanto legales como ilegales;
6) la reacción del individuo ante la oportunidad de la conducta delictiva;
7) su disponibilidad para cometer el delito;
8) finalmente, la decisión de llevarlo a cabo.
Durante la década del 80 esta teoría, que podía tan fácilmente simplificar las causas del delito,
convirtiéndolo una responsabilidad de sus protagonistas, cobró una gran difusión en EEUU. Ya no se
trata de víctimas de un sistema injusto sino de sujetos ávidos de gratificación rápida a os que es
necesario disuadir.
En resumen, según esta teoría, los individuos valorarían para delinquir o no hacerlo las consecuencias
de coste y beneficio que les comporta su conducta. Su explicación de la delincuencia sería, por tanto,
la existencia de una decisión racional para delinquir. Consiguientemente, la sociedad debe disponer
normas y sanciones penales que contrarresten esta inclinación al propio beneficio.
Implícitamente, la aseveración de que existe una tendencia humana hacia la obtención de placer
presupone, por un lado, una cierta fundamentación biológica y, por otro, la existencia de un ambiente
que ofrece la disponibilidad de objetos y situaciones deseables.
En definitiva, estas teorías entroncan directamente con las teorías de la escuela italiana. El enfoque o
núcleo principal de la teoría del delito como una elección es la elección racional del que delinque, del
delincuente.
En términos generales, la teoría de la elección racional explica la conducta delictiva a partir del
concepto económico de utilidad esperada. Según ello, las personas se comportan de una manera u
otra dependiendo de las expectativas que tienen acerca de los beneficios y los costes que pueden
obtener de diferentes conductas. Estos beneficios y costes pueden ser tanto económicos como
psicológicos.
Ahora bien, que los delincuentes calculen los posibles costes y beneficios del delito no quiere decir,
obviamente, que acierten con seguridad en sus estimaciones. Además, la teoría realza la idea de la
especificidad delictiva, en cuanto que se considera que distintos delitos pueden producir diferentes
beneficios para diversos tipos de delincuentes.
FACTORES QUE MODULAN LA RELACIÓN GANANCIAS-PÉRDIDAS (son dos):
Grado de inmediatez/demora: cuánto más distanciada esté en el tiempo la obtención de la
recompensa, mayor probabilidad de delinquir. Sucede que las recompensas por los
comportamientos no delictivos tienen con frecuencia un carácter demorado, es decir no son
inmediatas (por ejemplo: para ahorrar una cierta suma de dinero con la que comprar un coche
nuevo, una persona debe trabajar durante largo tiempo, incluso años). Contrariamente, muchas
recompensas asociadas al delito tienen un resultado más inmediato (el robo es la forma más
rápida de "adquirir" un coche). Según se sabe, la fuerza de los refuerzos o recompensas decrece a
medida que se hacen más distantes en el tiempo. La inmediatez de las consecuencias podría
favorecer, en algunas personas, el incremento de su conducta delictiva a la vez que la demora en la
gratificación podría dificultar sus comportamientos no delictivos.
Castigo/incertidumbre: a mayor certidumbre del beneficio/ recompensa, será más probable
que cometa el delito. El sujeto piensa, está formado, su mente actúa, tiene la posibilidad de elegir,
sabe lo que está bien o mal, tiene valores sobre las cosas. En la valoración de las recompensas y
castigos vinculados al comportamiento no delictivo o delictivo juega también un papel
fundamental su grado de certeza o incerteza. No es seguro que una conducta acarree ciertos
beneficios, como tampoco lo es que comporte ciertos riesgos. En general, los comportamientos
delictivos suelen ir acompañados con mayor certeza de beneficios que de castigos (al menos, a
corto plazo).
Estos dos elementos pueden favorecer que algunas personas opten por la delincuencia.
De esta manera, van a jugar un papel decisivo, a la hora de optar por una determinada
conducta, las valoraciones que el individuo haga en cada caso concreto de todos los elementos
mencionados:
1) de las ganancias y pérdidas esperables;
2) de su inmediatez o demora y;
3) de su certeza o incerteza.
TEORÍA DE LA DISUACIÓN: es el fundamento sobre el cual se asientan actualmente las leyes
y la justicia penal de la inmensa mayoría de países, tal vez por la gran adaptabilidad que tienen las
ideas penales clásicas a la realidad social.
Y ello por dos razones fundamentales: En primer lugar, porque el esquema delito-pena permite
estructurar un sistema simple, coherente y fácil de operar dentro de la enorme complejidad de las
instituciones sociales. Las sociedades modernas necesitan políticas públicas que resulten lógicas y
comprensibles para los ciudadanos. El sistema penal está planteado como un encadenamiento de
causas y efectos. Ante el problema social de la delincuencia, se dictan leyes que establecen los delitos
y, como una consecuencia razonable, las sanciones que la justicia impondrá a quienes incurran en
conductas prohibidas. A continuación se estructura el sistema de control penal, integrado por la
policía, los tribunales y los sistemas de ejecución de penas (prisiones y otros mecanismos).
En las teorías sobre los efectos preventivos de las penas, se distingue entre la prevención especial o
individual, es decir el propósito de disminuir la reincidencia del individuo, por efecto del castigo
penal, y la prevención general, es decir el impacto disuasorio esperado del sistema penal en otros
potenciales delincuentes.
Estos dos tipos de efectos globales pueden obtenerse por diversos mecanismos, tal y como se ilustra
en el cuadro:
PREVENCIÓN ESPECIAL: según la doctrina penal, la prevención especial puede operar a través
de los siguientes mecanismos:
a. La Incapacitación: la permanencia en prisión del sujeto le impediría la comisión de otros
delitos en la sociedad, al menos durante el período que dure el encarcelamiento
b. La Maduración: se considera la maduración en un sentido puramente biológico; después de
una estancia en prisión el sujeto sale de ella con más edad y menos energía para delinquir.
c. Las Mejoras: suponen que el sujeto de algún modo se ha desarrollado cualitativamente durante
su estancia en la cárcel. Estas mejoras pueden provenir de la terapia, de la escolarización, del
cambio de ambiente, del desempeño de un trabajo, etc.
PREVENCIÓN GENERAL: podría favorecerse a través de:
a. La Habituación: como resultado de las normas y sanciones penales las personas automatizarían
una serie de comportamientos que se encuentran dentro de la legalidad normativa.
b. La Formación Normativa: es el efecto educativo que tendrían las normas penales a largo
plazo. Las sentencias penales reciben mucha atención en los medios de comunicación. Las normas
proyectadas de este modo son asumidas por los sujetos, y el castigo penal puede conseguir a largo
plazo educar a la población en la consideración de determinados comportamientos como
delictivos.
La Disuasión: la certeza y la prontitud dependen ante todo de la eficacia policial y de la rapidez
del procedimiento penal, mientras que la dureza está determinada por el código penal.
TEORÍA BIOLÓGICAS - ESCUELA POSITIVISTA ITALIANA (POSITIVISMO JURÍDICO)
Las teorías biológicas se pueden clasificar en tres tipos:
aquellas que intentan diferenciar entre individuos sobre la base de ciertos rasgos o características
físicas innatas (es decir, aquellas con las que nace);
aquellas que intentan rastrear la fuente de las diferencias en las características genéticas o
hereditarias; y
aquellas que intentan distinguir entre individuos sobre la base de diferencias estructurales,
funcionales o químicas en el cerebro o el cuerpo.
Las teorías biológicas del crimen ponen al individuo (no al acto) criminal en el centro de su atención
-Se interesan por los factores biológicos (fisiológicos, neurológicos, genéticos, etc.) del sujeto que
explicarían su comportamiento antisocial y/o violento hacia los demás.
Las teorías biológicas clásicas o iniciales consideraban la relación entre biología y crimen como
determinista .No tenían en cuenta el efecto del medio-ambiente y veían una relación directa de causa
efecto entre biología y crimen.
Las teorías biológicas modernas consideran que la relación es probabilística: Sujetos con
“rasgos” biológicos específicos están más predispuestos a comportamientos antisociales, agresivos o
violentos que otros individuos, pero no todos los cometerán porque otros rasgos o factores pueden
prevenirlos El medio-ambiente moldea estos rasgos, pero sobre todo actúa de detonador o inhibidor
de comportamientos delictivos ofreciendo oportunidades u obstáculos para su comisión.
CÉSAR LOMBROSO:
Lombroso (1835-1909) era italiano y médico de profesión, fue el primero desarrollar un argumento
“científico” sobre la relación entre fisionomía y comportamiento delictivo. Argumentó que hay una
relación entre el aspecto o fisionomía y la delincuencia, es decir, sujetos con ciertas fisionomías tienen
mayores tendencias a delinquir: orejas de soplillo, pelo grueso, pómulos y barbillas pronunciadas, la
incapacidad de sonrojarse o los tatuajes también son signos de baja calaña. Estas fisionomías y
comportamientos se han heredado, son de nacimiento: Son “atávicas”, heredadas de viejos
antepasados en estado primitivo o salvaje y dan lugar al hombre nacido criminal.
En su obra "El hombre delincuente" describe por su morfología (ejemplo: pómulos salientes,
cráneos deformados). El criminal nace con diferencias al sujeto normal por causas genético-
hereditarias: están condicionados a delinquir porque la genética les produce una pérdida de frenos
inhibitorios. Esta teoría se cae ante la existencia de una persona con estas características que no
delinque.
TIPOLOGÍA LOMBROSIANA:
a. Delincuente epiléptico: delinque a causa de la enfermedad (epilepsia). "Generalmente delitos
violentos y de sangre". Inimputable.
b. Delincuente habitual: debido a causa genético-hereditarias hace de su vida delictiva su forma
de vida. Delitos contra los bienes. Imputables.
c. Delincuente loco: delinque por anomalía mental en su actividad psíquica normal por factores
internos o externos. Ejemplo: alcohólico (por la época, debido a que hoy sería enfermo, pero en la
época de Lombroso, él era un delincuente), histérico, alienado.
d. Delincuente loco-moral: patología que perturba la valoración moral pero no su capacidad
cognoscitiva o volitiva. Imputable.
e. Delincuente nato o atávico: delinque por su constitución biológica: "nexorablemente va a
delinquir". Tiene todos los rasgos del delincuente (pómulos y mentón saliente, micro o
macrocefalia, etc.).
f. Delincuente ocasional: primario, poco o nada peligroso, defectos psicológicos. No tiene frenos
inhibitorios. Hay dos subtipos:
1. Pseudocriminal: ocasional. Lo hace por las circunstancias
2. Criminaloide: está empezando a delinquir por sugestión del ambiente en que habita.
g. Delincuente pasional: el delito aparece "tempestuosamente como un huracán psíquico,
anulando la voluntad e impidiendo la sana y normal percepción de los acontecimientos". Se
requiere examen psicológico para entender la criminalidad de sus actos, para determinar su
imputabilidad.
h. Delincuente profesional: delinque regularmente, el delito es su medio de vida. Posee una
"cultura criminal" perfeccionada y con conocimientos especiales. Ejemplo: punguista, descuidista.
i. Delincuente femenino: César Lombroso escribió todo un libro acerca de la mujer que delinque
(La Donna Delincuente). En él, dice que la mujer tiene menor cantidad de signos de degeneración
porque su cerebro es menos evolucionado que el del hombre, razón por la cual son más sumisas
ante la ley que los hombres. Tienen tendencias criminales aquellas con características masculinas.
Por tanto, concluye Lombroso, la mujer criminal es un verdadero monstro.
Actualmente se niega la existencia de un “delincuente nato” o “delincuente predeterminado” por
rasgos físicos o fisiológicos, pero no por ello se va a restar importancia a diversos factores biológicos
que pueden influir en el comportamiento social desviado, no como un factor determinante o
predisponente sino como un coadyuvante de alguna conducta desviada, teniendo en consideración
que el ser humano es una unidad biológica cuyas alteraciones o lesiones inciden en el
comportamiento, como es el caso del epiléptico que por trastornos neurofisiológicos tiende a
manifestaciones comiciales de diversa índole, así como alteraciones de carácter psicopatológico. Por
eso, es razonable valorar dentro de un contexto social las bases biológicas que pueden influir en la
conducta humana.
ENRICO FERRI: fue estudiante de Lombroso. Es el máximo representante de la escuela positivista
italiana del derecho penal Investiga los factores sociales y económicos. Sus principales obras fueron:
Sociología Criminal (1884)
Socialismo y Ciencia Positiva (1894)
La Escuela de Criminología Positiva (1901)
Sociología Criminal (1905)
Consideró que las razones por las cuales el hombre es delincuente son ajenas a su voluntad, el delito
para Ferri no existe, existen enfermedades que bien ha heredado o las adquirió en el transcurso de su
vida.
Alegó que los sentimientos como la religión, el honor y la lealtad no contribuían al comportamiento
criminal, pues estas ideas eran muy complicadas para tener un impacto definitivo en la moral básica
de las personas. Argumentó que eran otros sentimientos, como el odio, el amor, la vanidad los que
influenciaban grandemente pues tenían más control sobre la moral de las personas.
Hizo una tesis de "Teoría de la imputabilidad y negación del libre albedrío". Cree que el
delincuente actúa por causas ajenas a su voluntad y que deben buscarse en la sociedad. La primera
parte de su tesis trata de refutar en sentido filosófico los argumentos que pretenden sostener el libre
albedrío.
Aplicando estas premisas al derecho penal, Ferri afirma que el delito es imputable al delincuente, pero
no deseado libremente por éste; en realidad, actúa por causas que física o psíquicamente condicionan
su voluntad. Por tanto, la sociedad no puede castigar, sino tan sólo defenderse contra el desorden que
el individuo produce en una convivencia humana organizada; la sociedad debe asimismo prevenir el
delito, evitando los motivos del mal y acrecentando en diversas formas los del bien.
Sus investigaciones llevan a postular teorías sobre prevención del delito, en lugar de centrar sus
esfuerzos en castigar al delincuente (a través del poder punitivo)
RAFAEL GARÓFALO: Dentro del positivismo criminológico, Garofalo (1851-1934), junto con
Lombroso y Ferri, fue uno de los creadores de la Escuela.
Para Garofalo el delito es consecuencia de la anomalía moral del delincuente. El delincuente es
un anormal psíquico. Es causado por una anomalía moral congénita. El medio tiene poca influencia
sobre el delincuente.
Comenzó a definir la tendencia criminal de cada individuo como una violación al estado
natural de las cosas, más allá de una violación de las leyes en sí. Según este concepto, consideró como
un crimen a un acto determinado si este rompía con una de dos condiciones naturales: la probidad,
que es el estado natural de una persona en el que mantiene su honestidad e integridad; y la piedad,
que en este caso se refiere a la compasión que puede tener el criminal por el prójimo.
Además, introdujo otro concepto para referirse a delitos menores que no atentaran
directamente contra la integridad humana. Estos actos eran considerados “violaciones técnicas de la
ley” y, por tanto, el castigo no era tan severo. Según este concepto, estos actos podían ser solucionados
mediante el empleo de multas o sanciones. Sin embargo, Garofalo pensaba que los actos más graves
debían ser castigados con severidad, para proteger a la sociedad de un peligro latente.
Si la persona que cometió el delito es encontrada culpable de romper con una de las dos condiciones
naturales humanas, el criminal debía ser eliminado. Si el delito no era mayor, no había necesidad de
impartir un castigo fuerte al responsable.
Eliminación
El concepto de eliminación de Garofalo no necesariamente significaba una sentencia de muerte. Para
definir cada crimen, creó la Ley de adaptación, la cual se usaba para impartir una sentencia digna al
criminal. Sugería tres castigos para la eliminación:
– El primer tipo de castigo era la sentencia de muerte.
– El segundo castigo era la llamada eliminación parcial, que a su vez se dividía en dos ideas: el
encarcelamiento a largo plazo o el aislamiento en colonias agrarias para jóvenes que podían ser
rehabilitados.
– El tercer método era la llamada reparación forzosa. Esto significa que el criminal debía reparar el
daño hecho por la ofensa cometida.
En caso de que el crimen haya ocurrido por una situación externa (como presión grupal o necesidad
extrema) se impartía un castigo menor, pues la probabilidad de que no vuelva a ocurrir es alta.
TIPOLOGÍA DELICTIVA GARÓFALO:
1) El asesino: criminal (anómalo moral) que carece de sentimientos altruistas y de probidad. Por lo
que puede cometer delito cuando se le presente la oportunidad.
2) el violento: adolece de piedad hacia su vecino por lo que comete delitos violentos.
3) el ladrón: atenta contra la probidad. Carece de altruismo. En ocasiones se ve influenciado por el
medio ambiente.
4) el delincuente lascivo: delincuente sexual, adolece de desviación moral.
Escuelas
ESCUELA GEOGRÁFICA O CARTOGRÁFICA:
Su principal exponente fue Adolfo Quételet, fundador de la estadística. Él escribió "Física Social"
donde fija el problema del delito.
Para Quételet, el delito es un fenómeno social que puede conocerse y determinarse estadísticamente.
Los delitos se cometen año a año con una absoluta regularidad y precisión. Los factores son el clima,
la pobreza, la miseria, el analfabetismo, etc.
Fija sus famosas leyes térmicas, basadas en la influencia del medio geográfico, el clima, la
temperatura, la altitud, etc. Son 4:
1) En invierno hay más delitos contra el patrimonio que en verano. Lo dice porque en
aquél momento, en Europa no había petróleo y se robaba debido a las consecuencias que la
ausencia de este generaba, para poder satisfacer necesidades que esta no podía cumplir.
2) Los delitos contra las personas en su integridad física son mayores en verano, porque
el calor excita las personas humanas, ingieren más bebidas alcohólicas debido a las altas
temperaturas, etc.
3) Los delitos contra las personas tienden a aumentar según nos aproximemos al
Ecuador, y tienden a disminuir al alejarnos.
4) Los delitos sexuales son más frecuentes en primavera. De la misma manera que ocurre en
los animales, se produce en esta época la necesidad del hombre de aparearse. Y demostró que la
criminalidad femenina en muy inferior a la masculina.
ESCUELA ANTROPOSOCIAL O DE LYON:
Alejandro Lacassagne fue médico y fundador de esta escuela, la cual tiene un carácter positivista,
inspirado en las ideas de Comte y Pasteur (fundamentalmente de este último). Lacassagne fue el
principal opositor a Lombroso.
Para esta escuela, el criminal solo proliferaba como un microbio. Dice esto porque Pasteur decía que
un microbio solo proliferaba en un medio propicio, adecuado, de lo contrario, no.
Igualmente ocurría con el criminal: solo sería tal, o proliferaría como tal, en un medio adecuado; de
no encontrarse este medio, no delinquiría.
También para esta escuela el delincuente no es nato, no está predestinado a delinquir, es el medio
social el que facilita o predispone para delinquir.
A mayor desorganización social, mayor criminalidad e inversamente, a menor desorganización social,
menor criminalidad. Consecuentemente, los estados desorganizados tendrán mayor criminalidad que
los mejor organizados.
La Escuela de Lyon dio un gran avance a la Criminología, pero no llegaron a hacer Sociología Criminal
porque obviamente no eran sociólogos, eran un grupo de médicos. Dividen los factores criminógenos
en dos: factores predisponentes y factores determinantes. Así, con su experiencia médica, dicen que
en el cerebro existen tres zonas básicas: la frontal, la occipital y la temporal; diciendo que en la zona
frontal están las funciones intelectuales del sujeto, mientras que atrás, en la zona occipital, están las
afectivas, y en medio, en el parietal, las volitivas; que entre estas tres zonas debe haber homeostasis; si
no hay esta homeostasis el individuo tiene trastornos considerables, entre los que puede encontrarse
el estar predispuesto al crimen.
En resumen, para esta escuela, las sociedades tienen los criminales que merecen. Además la
virulencia de los crímenes será de carácter contagioso y los agentes sociales que propician el contagio
son: las prisiones, la mala lectura, el ver ejecuciones de pena de muerte, etc.
Teorías psicológicas
La teoría lombrosiana no parecería suficiente para explicar ciertos crímenes aparentemente
incoherentes, que obedecían a motivaciones triviales, extrañas y en ocasiones incomprensibles,
tampoco las explicaciones sociológicas o antilombrosianas parecían ser capaces de desentrañar el
misterio de las motivaciones profundas del crimen. Es gracias a la orientación Psicológica que una
serie de problemas se resuelven, algunos se plantean en forma diferente y, desde luego, surgen otros
nuevos.
SIGMUND FREUD: Es indiscutible la Influencia que Freud va a tener en la Criminología.
TEORÍA PSICOANALÍTICA.
PANSEXUALISMO
Toda la teoría freudiana gira alrededor del sexo; para Freud el sexo es el motor que mueve al hombre.
Todo acto humano (y por lo tanto el delito, lo antisocial, lo desviado) tiene una base, un substrato, un
significado sexual. El pansexualismo freudiano, en ocasiones algo tosco, es el punto que quizá le ha
costado más críticas, y el concepto por el cual se separaron, en principio, la mayoría de los disidentes.
LOS INSTINTOS
Freud es esencialmente naturista. Para él la conducta humana, la normal y la desviada, debe ser
comprendida como resultado de la actuación de los instintos. Por instinto debe entenderse " un
patrón no aprendido de conducta que aparece en forma completamente desarrollada en un momento
específico del crecimiento de un organismo.
El instinto básico es el "eros" o instinto de vida, instinto que es principal y básicamente sexual. A este
instinto se opone el "tánatos" o instinto de muerte. La vida y la muerte, dos aspectos que se
contraponen. A veces nos movemos buscando la vida, a veces nos movemos buscando la muerte. A
veces es la vida o la muerte de los demás, y en ocasiones es la vida o la muerte propias.
Esta idea de los instintos en teoría freudiana va a tener una repercusión extraordinaria en
Criminología, en cuanto se va a estudiar si efectivamente el hombre tiene un instinto de muerte, un
Tánatos, que lo lleva a destruir, a matar, a delinquir. Así surge la primera explicación psicoanalítica
del crimen: se trata de un predominio del Tánatos sobre el Eros, de la muerte sobre la vida.
EL COMPLEJO DE EDIPO
Basándose en una tragedia griega (magistralmente tratada por Sófocles). Freud desarrolla esta
importante parte de su teoría.
El rey de Tebas, Layo, es advertido por el oráculo que su destino es morir a manos de su futuro hijo,
por lo que Layo manda matar al recién nacido Edipo, lo que no acontece, pues el encargado de hacerlo
se arrepiente y da el pequeño a un pastor, que lo lleva a los reyes de Corinto, los que lo adoptan. Ya
adulto Edipo va al oráculo de Delfos, el que le vaticina que su destino es matar a su padre y desposar a
su madre. Edipo huye de Corinto para escapar de su destino, sin saber que en realidad corre hacia él.
En un cruce de caminos tiene un altercado con unos viajeros matando a tres de ellos, entre los que
está Layo, después se enfrenta a la Esfinge, monstruo que tenía aterrorizada a la ciudad de Tebas,
entra triunfal a ésta y se casa con la viuda reina. Yocasta. Años después, al saberse la verdad, Yocasta,
la esposa-madre, se mata; Edipo, el esposo-hijo, se saca los ojos y se va a vagar acompañado por sus
hermanas-hijas.
Para Freud todos somos Edipo, al menos en la primera infancia, en que se desea sexualmente a la
madre y se odia al padre. Esta fase debe ser superada, de lo contrario el sujeto desarrollará una serie
de anomalías, su personalidad estará mal estructurada y podrá llegar al crimen, en ocasiones por
sentimiento de culpa. El criminal, es pues, un sujeto que no resolvió su problema edìpico.
Lo anterior funciona para los hombres, y cuando Freud trata de explicar lo que pasa con el género
femenino entonces derrocha imaginación, ya que dice que en realidad lo que pasa con las mujeres es
que tienen un complejo de castración, es decir, que la niña, al observar al padre y a la madre, se da
cuenta que seguramente ella, en alguna ocasión, tuvo un órgano sexual como los hombres, pero por
desear a su mamá fue castrada y lo perdió. Entonces viene un fenómeno curioso, que la mujer va a
temer y odiar al padre, porque subconscientemente cree que èl es el castrador; y por otro lado lo va
amar por un fenómeno llamado "envidia del pene", es decir, va a amar al padre porque envidia sus
órganos genitales que sirven para poseer a la madre.
LA LIBIDO
Manifiesta que, así corno existe el hambre, en referencia al instinto de nutrición, para el instinto de
nutrición, para el instinto sexual "La ciencia usa en este sentido la palabra libido" es un término
perteneciente a la teoría de la afectividad. Es fundamentalmente el principio del placer
Esa libido o principio "del placer orienta prácticamente todas las conductas humanas, incluidas
aquellas que, en un determinado momento de la evolución de una sociedad, son rotuladas como
desviadas.
La libido se va desarrollando conjuntamente con el individuo y ese desarrollo debe ser paralelo, de lo
contrario vendrán anomalías. La libido debe tener una tendencia heterosexual, es decir, debe buscar
un ser del sexo opuesto, de lo contrario, sea que se atrase, se adelante, se revierta o se extravíe, esto
traerá problemas, entre ellos algunos que pueden considerarse criminales.
LAS ETAPAS DEL DESARROLLO
Ciertas partes del cuerpo están íntimamente relacionadas con la libido, éstas son llamadas "zonas
erógenas". Para Freud hay un orden de desarrollo, en el cual la libido se va fijando en las diversas
zonas, haciendo de éstas el centro" de interés del sujeto. De acuerdo a esto, Freud describe de la
siguiente forma ese recorrido de la libido.
1. Oral: La boca es el primer centro de interés y de placer. El recién nacido chupa y mama, y
compara el estado de satisfacción del niño después de mamar con el relajamiento posterior al
orgasmo. Esta etapa tiene como duración el primer año de vida, durante el cual el niño lleva a la
boca todo objeto posible.
2. Anal, durante ella, las fuerzas libidinosas se centran en la zona erógena del recto; al entrar en esta
fase, el niño encuentra placer en la expulsión y retención de sus excrementos. La fase anal cubre,
aproximadamente, el segundo y tercer año de vida.
3. Fálica: El interés es el pene (en la mujer el clítoris) y Freud encuentra la masturbación precoz. En
esta etapa, al principio, el interés sexual es auto-erótico. Pero pronto desemboca hacia los padres.
Esta es la etapa donde el Edipo es más claro, y la que causa mayores conflictos. Se extiende entre
el cuarto y quinto año de vida.
4. Latencia: alrededor del final del quinto año de vida la libido sufre una especie de
adormecimiento, para reaparecer solo con el advenimiento de la pubertad. En realidad la latencia,
más que una fase de la libido, es un estado intermedio entre las fases fálica y genital. En esta etapa
los deseos sexuales desaparecen, la libido queda adormecida y no es clara su situación.
5. Genital: Al llegar la adolescencia, renace el interés por los órganos sexuales, y se busca ya,
propiamente la copulación genital. Al encontrar pareja se pierde el miedo a la castración en el
hombre, y la mujer "descubre" el placer vaginal, resolviendo así su complejo de castración.
Ahora bien, el sujeto puede no evolucionar y quedar fijado" a una etapa anterior a la genital, lo que
sucede por frustración en esa etapa o por excesiva gratificación. Esto puede explicar
psicoanalíticamente algunos delitos y conductas desviadas.
Así, los sujetos "fijados" en la etapa oral caerán en desviaciones como el alcoholismo, en conductas
como el tabaquismo y la onicofagia (costumbre de comerse las uñas), o en delitos como injurias,
calumnias o difamación. Como podemos ver, el centro es placer es la boca.
Por el contrario, el individuo fijado en la fase anal es el delincuente contra la propiedad, así como
retiene el excremento (anal retentiva), así desea materiales, el usurero, el ladrón, el defraudador, son
tipos anales. Aquí se explica también cómo el ladrón gasta fácil lo que obtuvo fácil, con el mismo
placer del niño al defecar (anal expulsiva).
ESTRUCTURA DE LA PERSONALIDAD
Es el modelo empleado por gran parte del pensamiento psicológico de que utiliza la metáfora de que
el hombre actúa como si dentro de él existieran pequeños hombrecitos. Freud distingue tres niveles
topográficos en personalidad humana: el ello, el yo y el superyó.
Ello: es el conjunto de todas las fuerzas instintivas que nunca han sido conscientes o que, llegadas
a la conciencia, han sido reprimidas Esas fuerzas biológicas primitivas contenidas en el ello, aun
cuando inconscientes, están continuamente buscando formas de expresión. Al nacer, el niño es
solo ello, es un perverso polimorfo que vive exclusivamente a instancias del principio del placer. El
niño, es entonces, el modelo de un antisocial, por excelencia, dominado solo por sus propias
apetencias, sin tomar para nada en cuenta los intereses de los demás. Si durante el proceso de
socialización no aprende el niño a controlar eses tendencias agresivas y asóciales, terminará
realizando conductas socialmente inaceptables, esto es, conductas desviadas.
El superyó o superego es la inyección de todos los valores culturales impuestos al niño. En
otras palabras, el superyó freudiano es la conciencia moral (aquello que nos dice qué es bueno y
qué es malo), tomada del medio cultural donde nos desarrollamos. El superyó contiene las
valoraciones que nos permiten diferenciar una conducta que juzgamos normal de la que rotulamos
como desviada.
El yo o ego es producto de la experiencia asequible al hombre en su estado consciente de vigilia.
Son partes del yo la memoria, la capacidad de raciocinio, etc., El yo es generado como resultado de
la lucha intrapsíquica entre el principio del placer (ello) y el principio de la realidad (superyó). Es
el yo, entonces, el conciliador de las pulsiones del ello con las demandas éticas del superyó; a
través de él, podrán lograrse satisfacciones socialmente aceptables a las pretensiones del ello. Un
yo adecuadamente estructurado, se reflejará en una persona balanceada, "normal". Para lograr su
tarea conciliadora, el yo se vale de estrategias conocidas con el nombre de mecanismos de defensa
del yo, consistentes en subterfugios empleados de manera habitual e inconsciente, en procura de
liberamos de la angustia, o sentimientos de culpa o baja autoestima, generados por la lucha entre
el ello instintivo y el superyó de creación cultural.
Teorías del aprendizaje social
Sutherland propuso una de las teorías criminológicas más conocidas, la teoría de la asociación
diferencial –la cual, en el fondo, desarrolla una idea muy popular, la del efecto criminógeno de las
malas compañías-. Esta explicación del delito ha mantenido una gran influencia en Criminología. La
moderna teoría del aprendizaje social propuesta por Akers parte de la Sutherland y trata de
complementarla y mejorarla. La fuente principal a que recurre la renovación de la teoría del
aprendizaje es el conductismo, o la versión que Akers prefiere denominar “conductismo débil”. El
conductismo es una corriente de gran influencia en psicología y otras ciencias humanas y sociales. El
conductismo pone un especial énfasis en que el comportamiento es una respuesta de estímulos,
estímulos que pueden proceder del propio individuo o de su entorno. A la vez, se mantiene que en el
aprendizaje desempeñan un papel decisivo el sistema de ensayo-error y la imitación. Por ejemplo, los
sujetos tenderán a repetir las conductas que han producido resultados beneficiosos para ellos - el niño
que estudia y recibe un premio tenderá a seguir estudiando si nada cambia – y omitir las que han
resultado contraproducente –el niño se porta mal y es castigado tenderá en general a portarse mejor-.
La Teoría del Aprendizaje Social de la conducta delictiva o TAS fue desarrollada por akers
en 1966.
Esta teoría define, describe e integra los mecanismos del aprendizaje delictivo y los combina con el
concepto de reforzamiento diferencial. De acuerdo con sus autores, esta teoría podría aplicar distintos
comportamientos delictivos tales como el consumo de drogas y alcohol, la desviación sexual, la
delincuencia de cuello blanco, la delincuencia profesional, la delincuencia organizada y la
delincuencia violenta. A su tenor, en la delincuencia intervienen variables que motivan (que incitan al
delito) y variables que controlan (que previenen el mismo):” la probabilidad de que el
comportamiento sea criminal o respetuoso de las normas es una función del equilibrio de estas
influencia sobre el comportamiento”.
Sostiene que las personas aprenden nuevas conductas a través del refuerzo o castigo, a través del
aprendizaje observacional de los factores de su entorno. Si las personas ven consecuencias deseables y
positivas e la conducta observada, es más probable que la imiten, tomen como modelo y adopten.
El aprendizaje social tiene lugar a través de cuatro etapas principales:
-CONTACTO CERCANO
-IMITACIÓN DE LOS SUPERIORES
-COMPRENSIÓN DE LOS CONCEPTOS
-COMPORTAMIENTO DEL MODELO A SEGUIR
El resultado de la conducta tiene un impacto en la motivación de las personas para realizar esa
conducta específica. Las personas desean evitar las consecuencias negativas y obtener las positivas. La
conducta se refuerza, con consecuencias positivas, llevando a la persona a repetirla.
TAS sugiere que la conducta es influenciada por factores o estímulos del entorno, y no únicamente
por los psicológicos.
El propio Akers afirma que su teoría descansa básicamente sobre cuatro conceptos
fundamentales: la asociación diferencial, las definiciones, el refuerzo diferencial y la imitación
(conceptos en los que ya se deja sentir la influencia del conductismo).
Esta teoría incluye cuatro constructos principales:
1) Asociación diferencial: proceso mediante el cual uno es expuesto a definiciones normativas
favorables o desfavorables a la conducta ilegal. por ejemplo, si un joven se ve principalmente
expuesto a definiciones favorables a la infracción de la ley, entonces habrá una cierta tendencia
hacia el delito.
Este proceso de asociación diferencial puede tener dos dimensiones o modos de plasmarse en la vida
de la gente: una dimensión es la interacción que se traduce en la directa asociación o identificación
con otras personas que actúan ilícitamente, ya quedan próximas al individuo o distantes a él (ejemplo:
la identificación, a través de los medios de comunicación, con deportistas, actores, políticos y otras
personas famosas). La otra segunda dimensión normativa según la cual una persona es expuesta,
como producto de su asociación diferencial, a patrones normativos distintos de los habituales
(ejemplo: adolescente que en su grupo de amigos recibe mensajes favorables al consumo de drogas o
al robo).
Las asociaciones diferenciales pueden producirse tanto en los grupos primarios (familia o amigos)
como en los grupos secundarios y de preferencia (vecinos, iglesias, profesores, figuras de autoridad o
medios de comunicación).
Las asociaciones tenderán hacer más influyentes en los siguientes casos:
※ Cuanto más temprano aparezcan en la vida de las personas (prioridad).
※ Cuanto más dure en el tiempo (duración).
※ Cuanto más a menudo tenga lugar (frecuencia).
※ Cuanto más próximas o importantes sean para el individuo las personas envueltas en la
comunicación de las definiciones (intensidad).
Tendrían una mayor influencia sobre la persona aquellas asociaciones diferenciales las que poseen
mayor frecuencia, mayor duración, mayor prioridad (se producen antes en el tiempo) y mayor
intensidad (provienen de las relaciones más importantes para el individuo).
2) Definiciones: son los propios significados o actitudes que una persona vincula a determinada
conducta. Esto hace referencia a cómo uno define un determinado comportamiento (por ejemplo,
un joven que se encuentra con su grupo de amigos y se plantea apedrear una casa en obras puede
considerarlo como un delito o simplemente como una travesura), cómo lo justifica (por ejemplo,
pensando en el fondo que no se hace daño a nadie porque la casa todavía no está terminada) o
cómo evalúe moralmente el hecho. Cuanto más desapruebe las definiciones de un determinado
acto, más difícil será que incurra en él; y, al revés, cuanto más lo aprueben más probable será que
lo comenta.
Según Akers, estas definiciones pueden ser de dos tipos: generales o específicas.
las primeras suelen consistir en creencias morales o religiosas, valores y normas, que
acostumbran a ser favorables a la conducta pro social y contrarias a la conducta delictiva.
Las segundas orientan conductas concretas. Ejemplo: puede haber personas que tengan
firmes convicciones generales contrarias al tráfico y el consumo de drogas, pero que en cambio
consideran que el consumo esporádico de cocaína es un comportamiento aceptable. Esta creencia
puede llevarlos a consumir droga los sábados por la noche, o con su grupo de amigos, sin que este
comportamiento interfiera con sus valores generales contrarios al tráfico y consumo de drogas.
Cuanto mayor sea el número de actitudes y definiciones -específicas- contrarias a ciertos actos, menor
será la probabilidad de realizarlos.
Generalmente, las definiciones convenciones de la sociedad suelen ser negativas o contrarias a la
delincuencia. Pero en grupos o sectores sociales determinados existen creencias favorables a la
conducta delictiva, que pueden operar de dos modos diferentes: uno, haciéndola más deseable o
permisible (podría ser el caso de aquella persona que roba en su trabajo tras considerar que no le
pegan lo que merece pese a que se esfuerza mucho más que la mayoría de sus compañeros). Pero las
creencias pueden ser también neutralizadoras cuando justician o excusan la conducta. Este
mecanismo entraría en acción cuando una persona se dice a sí misma: "todo el mundo defrauda a
Hacienda. Yo también puedo hacerlo".
Las definiciones también pueden influir sobre la conducta de dos maneras distintas:
Cognitivamente (a través de ciertos valores, creencias o actitudes) o conductualmente (es decir,
precipitando algunos comportamientos ilícitos). Desde el punto de vista cognitivo ciertas
definiciones pueden hacernos más complacientes y tolerantes ante las oportunidades delictivas
que se presentan, con argumentos como "yo no he robado a nadie, sencillamente he encontrado
una cartera que tenía dinero; para que se quede con él la policía me lo quedo yo".
Desde una perspectiva conductual las creencias o definiciones pueden precipitar el
comportamiento delictivo, operando como estímulos discriminativos facilitadores. Si alguien tiene
la firme creencia de que le están pagando una miseria e su trabajo y de que debería ganar mucho
más, esta convicción podría precipitar que, si se le presentara la oportunidad de sustraer
impunemente algún dinero, lo hiciera.
Las creencias o definiciones se adquieren a través de la imitación (es decir, a partir de lo que uno ve y
oye a su alrededor, de las actitudes generales de la sociedad, de los amigos, de los padres, etc.) o bien
mediante el reforzamiento diferencial de ciertas conductas, ya que en muchas ocasiones las creencias
acaban acomodándose al comportamiento fáctico.
Por último, las creencias pueden ser intensas o no tan intensas: estar firmemente asentadas o
simplemente tolerar la conducta delictiva.
3) Reforzamiento diferencial: aquel proceso de balance entre los refuerzos y castigos anticipados
o reales que siguen o son consecuencias de la conducta. Cuanto mayor cantidad, probabilidad y
frecuencia de refuerzo obtiene una persona como resultado de su conducta delictiva, mayor
probabilidad tiene de delinquir. En el comportamiento también influyen las ventajas e
inconvenientes que se piensa tendrá como consecuencia el hecho y los que de hecho tiene una vez
que se ha cometido. Akers denomina a este proceso reforzamiento diferencial. Su influencia se
refleja en la probabilidad de que alguien quiera llevar a cabo un determinado hecho por primera
vez, pero sobre todo es decisivo de que alguien lo repita según el resultado de la primera
experiencia: un comportamiento que haya sido exitoso tenderá a repetirse; otro que no lo sea, por
ejemplo porque ha sido castigado, no. En dicho éxito desempeña un papel importante en la
respuesta que se obtenga del grupo de iguales.
El autor se refiere ahora a cuatro casos distintos:
1. Reforzamiento positivo.
2. Reforzamiento negativo.
3. Castigo directo.
4. Castigo indirecto.
Los refuerzos (y también los castigos) pueden ser de tres tipos:
A. No sociales: provienen de estimulaciones físicas directas que producen sensaciones
agradables (efectos físicos placenteros que experimenta una persona del consumo de drogas o de
alcohol)
B. Aquellos que son el resultado de características individuales que confieren a ciertos sujetos una
mayor predisposición para ciertas conductas, que les resultan en sí mismas altamente
apetecibles.
C. Sin embargo, la inmensa mayoría de los refuerzos y castigos que experimentan los seres
humanos como resultado de su conducta son producto del intercambio social. Consisten en
palabras, en respuestas que siguen al comportamiento y lo refuerzan o lo castigan. Cuando a
alguien que acaba de terminar su trabajo se le dice que "le ha quedado magnífico" se le está
reforzando su esfuerzo y aumentando la probabilidad de que en el futuro realice tareas
semejantes a ésta. Si, contrariamente, decimos "esto es estúpido" castigaremos su conducta y,
quizá, disminuya su probabilidad [Link] comportamiento de otros puede también estimular a
las personas para que realicen ciertas actividades, anticipándoles la obtención de refuerzos o
castigos futuros.
Los refuerzos sociales también pueden consistir en mensajes facilitadores de refuerzos o castigos que
serán emitidos por otras personas.
El auto reforzamiento incluye todos aquellos procesos en los que un sujeto ejerce control o
autocontrol sobre su propia conducta reforzándola o castigándola, para lo cual adopta el papel de los
otros, incluso cuando éstos están ausentes.
04) Imitación: consiste en involucrarse en alguna conducta tras la observación en otros de una
conducta semejante. La imitación depende de tres aspectos básicos:
a) de las características del modelo
b) de las características de la propia conducta observada y de la capacidad para reproducirla
adecuadamente
c) de las consecuencias observadas en el modelo: los frutos que peste obtiene de su comportamiento
Los modelos cuya conducta se suele imitar suelen ser personajes significativos en la vida,
pertenecientes a grupos primarios como familia o amigos, aunque también pueden proceder de la
información que recibimos a través de los medios de comunicación. Los modelos pueden influir
favoreciendo tanto a la conducta pro social como la delictiva.
APRENDIZAJE DE LA CONDUCTA DELICTIVA: es un proceso dinámico que se desarrolla en
dos momentos distintos: aprendizaje inicial y repetición. El aprendizaje inicial comprende el
resultado del balance entre: definiciones aprendidas; imitación de modelos; refuerzos anticipados; la
repetición consiste en el resultado del balance entre: refuerzos reales, castigos reales. También este
balance influye en las definiciones aprendidas (manteniéndolas o modificándolas).
ESTRUCTURA SOCIAL Y APRENDIZAJE SOCIAL: el último aspecto que plantea la teoría de
Akers tiene que ver con la relación entre estructura social y aprendizaje social. La teoría de Akers
enfatiza los procesos mediante los cuales se aprenden las conductas delictivas. Explica la manera en
que la delincuencia se conforma dentro de una estructura social determinada, y NO cómo se crean y
aplican las leyes, cómo funciona la justicia criminal o cuáles son los factores sociales que influyen en
que una sociedad sufra un índice de delincuencia más alto que otras.
En síntesis, la teoría reconoce que la estructura social concreta en la que viven los individuos es un
elemento de influencia fundamental, ya que constituye el ambiente en el que tiene lugar el
aprendizaje de la conducta.
La familia, amigos, escuela y otros grupos cercanos constituyen los contextos para el aprendizaje. Pero
la emisión de conductas delictivas o el acatamiento de las normas van a depender de la asociación
diferencial de los individuos, del reforzamiento diferencial, de las definiciones y de la imitación de
modelos.
Teorías de la rotulación. LA TEORÍA DEL ETIQUETAMIENTO O “LABELLING
APPROACH” LA TEORÍA DEL ETIQUETAMIENTO O “LABELLING APPROACH” DE
HOWARD BECKER.
TEORÍA DE LA ROTULACIÓN (BECKER) o ESTIGMATIZACIÓN: esta concepción afirma
que la conducta delictiva es el resultado del proceso de “rotulación” o “etiquetamiento” que efectúa la
misma sociedad, y no una enfermedad o degradación de ella. Las sociedades están altamente
diferenciadas, y las clases sociales, grupos ocupacionales y étnicos no tienen las mismas reglas ni la
misma aplicación. Las reglas creadas y mantenidas por los grupos y las calificaciones que se hacen de
los desviados son motivo de conflicto y desacuerdo, y parte del proceso político de cada sociedad. La
posibilidad de definir las reglas es invariablemente una cuestión de Poder.
La desviación no es una cualidad del acto cometido por la persona; es más bien, una
consecuencia de la aplicación por parte de otros de las reglas y sanciones a este ofensor. El desviado es
alguien a quien esta etiqueta le ha sido aplicada con éxito, el comportamiento desviado es el que la
gente ha establecido o “etiquetado” como tal. Para Becker, que tan “desviada” es una conducta,
depende en qué tanto lo vea el entorno de esta manera.
Los tipos de desviación: de la relación entre transgresión a la regla y percepción como desviación
surge el cuadro de las conductas de Becker:
1) Conducta obediente y no percibida como desviada: es la conducta conformista, no presenta
interés.
2) Conducta trasgresora y percibida como desviada: la llama "desviada pura" y es el supuesto
común de toda la teoría criminológica: el que ha violado la regla y se percibe como tal.
3) Conducta obediente y percibida como desviada: se trata del acusado falsamente, situación que
puede ocurrir judicial como extrajudicialmente (la prueba no importa y la rotulación equivale a
un prejuicio).
4) Conducta trasgresora y no percibida como desviada: la llamada desviación secreta, que según
Becker tiene una dimensión mucho mayor que la que se acepta. Se trata de personas que violan
reglas, pero nadie lo sabe o todos actúan como si no lo supieran. Se las arreglan para que nadie
conozca su "infracción" o cuentan con la secreta tolerancia de sus allegados. Ejemplo:
drogadictos.
El rótulo de "desviado", "marcado", considera a la persona un infractor y le quita valor al acto
infractor a partir del dato de la rotulación o reacción de otros. Parece que la comisión del delito o la
desviación no tuvieran importancia ni relevancia respecto a lo que ocurre después.
En la rotulación, el estigma es la culminación de un proceso de desacreditación social, basado en las
relaciones que mantienen con su entorno (sociedad) y NO basado en los atributos de un fenómeno o
una persona. Ahora bien; ¿cómo se crea en el sujeto el patrón criminal, es decir, no el acto aislado sino
la conducta habitualmente habitual o desviada? Paso crucial en el inicio de la carrera delictiva es tener
la experiencia efectiva de ser señalado, “ marcado” , “etiquetado” o “rotulado” como antisocial o
desviado, es decir, se ha revelado , para la sociedad como una persona distinta a la que se conocía
anteriormente. Esto trae drásticas consecuencias para la posterior participación social del sujeto, así
como para con la imagen que posea de sí mismo. Solamente se requiere cometer un acto criminal o
antisocial para que el fenómeno de “estigmatización” se inicie.
La reacción social es fácilmente graficable:”Quién sería capaz de hacer eso?” Solamente alguien
diferente, que no puede vivir como el resto. La identidad criminal pasa a tener control absoluto y
definitivo. Ante esta circunstancia, ¿Cuál es el siguiente paso para el ya “etiquetado”? Buscar a otros
que compartan su condición. Los grupos de marginales se organizan, de tal manera, en torno a su
marginalidad, que los ha separado del resto.
ANALISIS CRÍTICO DE LA TEORIA DEL “ETIQUETAMIENTO”
• “No dice nada respecto a la existencia y explicación de una conducta socialmente no deseada, que
oficialmente no se caracteriza como delito y que, además tampoco pretende cambiarla.
• No ofrece, pues, respuesta al problema de la desviación misma ni se preocupa de problemas básicos,
como los de control y prevención del delito o la resocialización del delincuente.
• Por último, apenas presta interés a los denunciantes y a las víctimas.”
• Muy poco o nada se analiza de la acción y reacción de controles de tipo informal, cuya acción, como
ya hemos apreciado a lo largo del tema, es generalmente mucho más importante en el medio social y
de mayor efecto y presión sobre el individuo. En efecto, encontramos referencias a la acción del poder,
al castigo, a la penalización de la conducta.......pero casi ninguna referencia a la acción del medio
familiar, de la religión, etc.
• el enfoque de la rotulación resulta incompleto, pudiendo ser aplicable únicamente a conductas
antisociales comunes cometidas por gente de estratos sociales bajos, y no a conductas delictivas
cometidas por gente de estratos sociales altos, con poderío económico y/o político ,de importancia
cada vez mayor en nuestra sociedad.
Teoría de la anomía y de la desorganización social
TEORÍAS CONSENSUALES:
TEORÍA DE LA ANOMIA Y EL FUNCIONALISMO:
ESCUELA ANÓMICA: Su fundamento teórico está basado en la anomia, que es una situación en la
cual el desarrollo social desborda al control institucional. El presupuesto está fundamentado en la
desigualdad material y una mayor división del trabajo. Sigue la responsabilidad en el campo
individual pero aparece la tendencia a socializarla. La anomia es ausencia total de valores. La persona
anómica se aparta de los principios y costumbres, de las leyes y valores generales, siendo un anormal
o desviado social.
Etimológicamente, anomia es “ausencia de norma”. No obstante, se cuestionó que la desviación
y la delincuencia se debiesen interpretar como una mera falta de orden, y por el contrario se vino a
considerar que se trataba de manifestaciones normales de ciertos sectores de la comunidad como
reaccionante determinados problemas sociales.
Además, se propugnó que la delincuencia serviría también para mantener el orden y la
cohesión social. O sea, el comportamiento delictivo funcionaria como un elemento cohesivo de la
comunidad al permitir a ésta delimitar sus fronteras identificando a los que están fuera de ella. Así,
violadores, ladrones y traficantes de droga sirven a la colectividad como referentes anti normativos
que demuestran que nosotros estamos dentro de la norma.
Quien planteó por primera vez la ausencia de norma (anomia) y de la tensión que el estado
social genera en los individuos fue Robert Merton. En el funcionalista Merton la anomia representa la
imposibilidad para ciertos individuos de acceder a los medios que sirven para obtener los fines
establecidos socialmente, o viceversa. Las formulaciones sociológicas de la anomia hechas tratan de
explicar distintas formas de conducta desviada en el seno de la sociedad global y su estructura social;
La Anomia surge de la discrepancia que hay entre las necesidades del hombre y los medios que
ofrece una sociedad concreta para satisfacerlas (concepto).
La teoría de Merton distinguiría dos niveles de discrepancia entre medios y fines:
A. En un nivel social, la disconformidad con los valores y normas imperantes, con los que ciertos
grupos no coinciden, da lugar a la anomia o ausencia de normas para tales grupos;
B. mientras que en el plano individual, la disconformidad origina tensión y sentimientos de
incomodidad y rebeldía que pueden conducir a ciertos individuos a optar por la delincuencia
como una solución.
Es decir, Merton propondría en realidad dos hipótesis teóricas:
1) la primera hacía referencia a las características de una sociedad: la anomia se produciría cuando la
estructura social es incapaz de ofrecer oportunidades legítimas para el logro de los valores
culturales.
2) tendría que ver con los sentimientos y emociones de frustración que pueden experimentar los
individuos.
Ambas hipótesis se conectarían entre ellas aduciendo que en situación de “tensión de la estructura
social” (por la imposibilidad de logro por medios legítimos de los objetivos sociales) los individuos
pueden sentirse “tensionados” y dispuestos a buscar dichos objetivos por medios no legítimos. Merton
categoriza en 4 tipos las posibles respuestas del individuo frente a este problema (llamada "Teoría de
la tensión"):
CONFORMIDAD: caso de la mayoría de los individuos. Aunque no pueden acceder al logro
máximo de los objetivos sociales aceptan sin embargo, tanto los objetivos establecidos como los
medios legítimos para llegar a ellos (se admite el trabajo y el esfuerzo personal como base del
éxito).
INNOVACIÓN: tiene lugar cuando el individuo acepta los fines sociales convencionales pero
rechaza los medios más típicos para su consecución y busca nuevos instrumentos (delictivos o
no) para el logro de sus metas.
RITUALISMO: cuando no se aceptan los objetivos sociales pero sí se acepta participar en las
actividades convencionales (trabajo, educación y vida ordenada). Esta respuesta se manifiesta
en una conducta estándar, que no da lugar a ningún tipo de innovación aunque se prescinda de
los fines sociales.
RETRAIMIENTO: cuando ni se aceptan los objetivos sociales ni tampoco los medios para su
logro, pero el individuo se limita a retraerse del juego social y, de alguna manera, se auto
margina.
Carlos Nino, en un país al margen de la ley, señala sobre la base de la sociedad argentina una
larga serie de conductas observables que configuran un conjunto social anómico: la forma en que se
transita por los espacios públicos, cómo estos son cuidados, la naturalidad con que se evaden las
responsabilidades cívicas "pago de impuestos, por ejemplo", la forma en que se contamina el
ambiente, la extensión de la corrupción, ect. Testimonios todos de una sociedad abrazada a la
ilegalidad entendida como falta de respeto a las normas; según Nino, el factor anómico opera por sí
mismo en la generación de niveles bajos de eficiencia y productividad, y distingue tres tipos de
ilegalidad diferentes:
a) La mera desviación individual que ocurre cuando los individuos encuentran conveniente "para sus
intereses" dejar de observar la ley "dado el probable comportamiento de otros".
b) La que se presenta cuando ocurre un conflicto social que lleva a un sector a desconocer la
legitimidad de la autoridad que dicta las normas en cuestión.
c) La que llama anomia boba, que implica situaciones sociales en las que todos resultan perjudicados.
La anomia boba no es resultado de intereses o valoraciones que la ley no pudo satisfacer y que se
buscan satisfacer al margen de ella: es una forma de inobservancia que produce una disfuncionalidad
en la sociedad.
TEORÍA DE LA DESORGANIZACIÓN SOCIAL (SHAN Y MCKAY) y su escuela como la
"escuela de Chicago": La tesis general de la SDT es que los delincuentes, en especial los menores
de edad, no son personas anormales. No se encuentran "desviados" en relación con su entorno. De
hecho, son bastante racionales, y responden de forma normal y racional a un entorno social anormal e
irracional. La criminalidad tiene base alrededor de un barrio específico, sin importar quién viva en él
en determinado momento. No son personas anormales. Son bastante racionales y responden de forma
normal y racional a un entorno social anormal e irracional. Una vez que la criminalidad se convierte
en parte de la cultura de la zona, se convierte en una tradición que se trasmite de generación en
generación. Por lo tanto, es el lugar y no la gente lo que importa.
Conclusiones
El origen étnico no es un factor del crimen, pero una mezcla de grupos étnicos sí lo es. La pobreza no
es causante del crimen, pero sí tiene un problema para lidiar con él debido a la falta de recursos para
hacerlo. Los valores comunes en un vecindario son esenciales a la hora de controlar el crimen, como
también lo es poder formar una unidad básica étnica, cultural y lingüística. Pero una vez que un área
determinada sufre de los elementos causales básicos del crimen, no hay punto de retorno. Se
contamina con una cultura deficiente que genera niños deficientes; y son deficientes en la medida que
responden de forma racional frente a una sociedad que no lo es, situación que los vuelve irracionales.
Teoría del Conflicto
Origen: Aproximadamente 1848. Ideas centrales: El delito es una función de la lucha de clases. El
énfasis del sistema capitalista son la competitividad y la riqueza que producen un ambiente social y
económico y en el cual el delito es inevitable.
Teorías feministas.
La relación entre la mujer y la criminología parece marcada en sus inicios por la no relación. Los
trabajos de investigación son bastante escasos y la operatividad de los sistemas de control formales
sobre la delincuencia femenina sensiblemente menor con respecto a la masculina. Parece ser que la
relativa incidencia de la mujer en las estadísticas que dan cuenta de la población criminalizada ha
hecho perdurar en el tiempo un no análisis de la condición femenina en lo que a criminología se
refiere. La criminología tradicional consideraba la delincuencia femenina se consideraba algo inusual
e impropio de las mujeres, ya que no era acorde al papel que debían desempeñar. La Criminología
Feminista trata de desmentir las tesis sexistas que han predominado a lo largo de la historia en lo que
a delincuencia se refiere. La Criminología Feminista es una corriente de pensamiento dentro de la
Criminología que pone énfasis en estudiar las diferencias de género y cómo éstas modifican el efecto
de los factores criminógenos. Se ubica en la década de los años setenta, fruto de la segunda ola del
feminismo.
Los primeros estudiosos de la criminología intentaron explicar qué caracteriza a las mujeres
delincuentes partiendo de las características biológicas y naturales atribuidas como propias al sexo
femenino. El criminólogo Cesar Lombroso afirmaba que la delincuencia femenina es una tendencia
inherente a las mujeres. Estas mujeres tenían carencias propias de la evolución, por lo que no se
habían convertido en mujeres femeninas con refinamientos morales. Las mujeres que delinquían eran
atávicas biológicas, que se podía reconocer fácilmente atendiendo a sus características craneales y
faciales, altura, pelo, color de pie, etc. En resumen, las criminales féminas eran más masculinas que
femeninas, y llegaban a comportarse y pensar como hombres.
El psicoanalítico Sigmund Freud (1948) consideraba que las mujeres habían nacido para ocupar una
posición inferior a la del hombre. Tenían por tanto, un status social más bajo que incluía el ser madres
y esposas. Él consideraba que la anatomía es destino. “Son los órganos sexuales los que determinan la
inferioridad femenina”, admitía. Según esta corriente de pensamiento, las niñas crecen considerando
que han perdido el pene como castigo y se convierten en seres vengadores. La mujer delincuente
intenta ser un hombre, y por ello utiliza la agresión y la delincuencia como reflejo de su deseo de pene.
Para evitar estas conductas desviadas lo que deben hacer es ajustar el rol a su sexo.
Otto Pollack, se une a esta tendencia de exponer razones psicológicas para diferenciar a los hombres
de las mujeres. Las mujeres son inherentemente mentirosas, afirmaba. Las mujeres engañan de
manera innata porque está en su constitución de mujer. Son seres vengativos a causa de su pasividad
sexual que es lo que les induce a delinquir.
Thomas (1967), otro pensador de la época, Para este autor, la delincuencia femenina es de tipo sexual
principalmente. La mujer criminal es considerada por Thomas como un ser sexualmente anormal.
Este autor refleja el pensamiento machista y retrograda de la época, al considerar la menstruación y el
embarazo como enfermedades de las mujeres las cuales debe aguantar por su condición femenina.
La Criminología Feminista se ha ido desarrollando en base a las críticas que han recibido las
teorías tradicionales por parte del feminismo, al reflejar una imagen machista de la mujer
delincuente y de la mujer en general, basando sus explicaciones en características fisiológicas y/o de
carácter sentimental y emocional. La Criminología feminista ha tratado de ir más allá, incluyendo los
controles que las mujeres han tenido sobre su comportamiento para que este sea acorde a las normas.
Esta corriente inició su camino con un prometedor argumento: si las mujeres cometen menos delitos,
quizá haya algo en el género, en las características de las mujeres que nos ayude a encontrar las causas
de delito.
La teoría feminista, en general es una teoría de crítica de la sociedad; que en el ámbito de la
criminología se concreta en la crítica al trato que la sociedad tiene con las mujeres delincuentes. El
feminismo desafía el orden social y la parte cultural más ancestral y arraigada en la sociedad. La
ideología patriarcal está muy interiorizada y se refleja en los procesos de socialización. De este modo,
la teoría feminista trata de indagar en las diferentes fuentes: religiosas, científicas, históricas, etc para
poder desmentir las falsedades y acabar con los prejuicios que apoyan y sustentan la dominación
sexual.
Los movimientos feministas de la década de los 60 y 70 trataron de sensibilizar el tema de la
desviación femenina, logrando contrarrestar la idea de que las mujeres tienen un menor riesgo de ser
víctimas de la violencia de los hombres. Del mismo modo, trataron de desmitificar los estereotipos
sexistas que definían a las mujeres como seres pasivos, inferiores y condicionados por su biología.
Se comienza en este momento a poner énfasis en el género: masculino/ femenino, y no tanto en el
sexo: hombre/mujer. Se pretende así, demostrar que lo “natural” no es lo determinante y que el
comportamiento está condicionado por patrones culturales propios del grupo social de pertenencia.
Se parte del hecho de que los hombres y las mujeres llevaban mucho tiempo desempeñando y
ocupando roles diferentes y posiciones en la sociedad, dejando a las mujeres relegadas a un plano
secundario. En el momento en que las mujeres tengan acceso a las mismas posiciones de la sociedad
que los hombres las diferencias se irán disminuyendo entre ellos con el paso del tiempo. De este
modo, la delincuencia de las mujeres se irá equiparando a la de los hombres. Esto es lo que se conoce
como la “tesis de la liberación”.
Actualmente, la criminología feminista trata de disminuir el mito de la mujer violenta como una
rareza y estudiar el fenómeno desde una perspectiva de género. Se intenta ver la violencia de las
mujeres como algo que puede darse de manera normal, sin tener que tratarse de pandilleras,
delincuentes o casos aislados. Moffit (2001) afirma que el comportamiento antisocial de las mujeres
se rige por las mismas normas que el de los hombres, y que los factores de riesgo asociados a unos
también valen para los otros. El hecho de sentirse como un ser vulnerable, puede ayudar a que
comprendamos por qué los roles femeninos en las actividades delictivas suelen ser de tipo
subordinado. El medio delictivo demanda fuerza física y elevados niveles de violencia, que la mujer
puede percibir que no tiene. Del mismo modo, las diferencias sexuales-reproductivas entre ambos
sexos amplían las desigualdades entre los dos géneros.
Las mayores diferencias entre los géneros se encuentran en los delitos más graves. Los delitos en los
que la participación femenina ha aumentado son principalmente delitos de menor gravedad, y se debe
a los cambios estructurales que determinana los roles de género. Los delitos más graves como el
homicidio o los delitos contra el Estado, han sufrido una variabilidad menor, y suelen producirse en la
mayoría de casos por hombres.
Teoría Integrativas.
La teoría integrativas tiene como objetivo explicar la conducta de delictiva mediante la integración de
distintos componentes de diversas teorías o planean una teoría compresiva que permite explicar por
si sola dicha problemática. Parten de la visión de la delincuencia como un fenómeno complejo de base
bio-social y en consecuencia se parte de un abordaje interdisciplinario. Su fundamentos, es tomar
como verdades parciales a las distintas teorías – Delito como elección, desviación social,
predisposiciones agresivas, aprendizaje delictual etiquetamiento y control social, teorías biológicas,
psicosociales, prevención, drogadicción, prácticas, teorías evolutiva, etc.
Paradigmas criminológicos: libre albedrío y castigo; paradigma científico; del
conflicto social
LIBRE ALBEDRÍO Y CASTIGO: en esta línea de pensamiento se atribuye a los seres humanos la
capacidad y la libertad para decidir acerca de cometer o no delitos (libre albedrío). El objetivo básico
del análisis criminológico será, por tanto, la indagación de los modos más efectivos para disuadir a los
ciudadanos de la delincuencia. Su dimensión aplicada fundamental ha sido el establecimiento de
penas para aquéllos que infrinjan la ley. Este paradigma teórico domina ampliamente el terreno de la
praxis en las políticas criminales de todos los países.
PARADIGMA CIENTÍFICO: Su presupuesto de partida es el mismo de las ciencias naturales: el
determinismo científico. Según ello, existirán una serie de factores individuales y sociales vinculados
con la aparición de la conducta delictiva. El objetivo básico de la criminología será, así pues, la
investigación de aquellos factores que se hallan en la base de la delincuencia.
Esta perspectiva ha dominado la Criminología científica, y domina en el presente la mayor parte de la
investigación criminológica. Sus principales propuestas aplicadas se dirigen a profundizar, mediante
la investigación empírica, en el conocimiento de las causas y factores determinantes de la
delincuencia para, de este modo, poderlos controlar más eficazmente.
Es preciso determinar “causalidad” y “determinismo” (causa y efecto) para la criminología. El
concepto probabilístico de causalidad sugiere que la conducta humana ni se halla completamente
determinada por fuerzas externas ni el resultado exclusivo del incondicionado ejercicio de elecciones
absolutamente libres.
PARADIGMA DEL CONFLICTO SOCIAL: en él se encuadran las teorías criminológicas del
labelillg, la criminología crítica, y las teorías marxistas y feministas. Su objetivo fundamental es
analizar los mecanismos sociales y simbólicos mediante los cuales ciertas conductas son definidas
como delictivas y ciertos individuos como delincuentes. Su propuesta aplicada fundamental sugeriría
la necesidad de erradicar, mediante las oportunas reformas sociales, económicas y legales, los
mecanismos creadores de delincuencia y de marginación y redefinir de este modo el fenómeno
criminal. Las perspectivas teóricas del conflicto tuvieron gran predicamento en Criminología a partir
de los años sesenta y lo continúan teniendo en la actualidad. Sin embargo, hasta el presente, dadas las
dificultades que se derivan de la propia magnitud de sus propuestas de cambio social, han tenido una
influencia muy limitada en el terreno la práctica.
UNIDAD 3
TEMA 3: EL DELITO
Concepto criminológico de delito
Es un problema social que nace en la sociedad y que debe encontrar en la propia sociedad las vías y
formas de solución.
Un análisis científico del delito debe perseguir, por tanto, además del castigo del infractor, la
búsqueda de la explicación del suceso delictivo, la reparación satisfactoria de la víctima y del daño
causado y su eficaz prevención y control.
A la Política Criminal le corresponde establecer los programas y decidir cuál es la mejor forma de
intervenir respecto al fenómeno criminal. A la criminología le interesa la aplicación de la política
criminal y los efectos de esa intervención.
DELITO: conducta o conductas que, siendo lesivas de valores, intereses o bienes importantes para la
comunidad (y por lo mismo, para sus miembros) están castigadas por una ley en sentido estricto. El
delito, desde una perspectiva criminológica, ha de ser considerado como un fenómeno tanto
individual como social.
El delito: desviación social, desviación estadística, enfermedad,
funcionalismo, interaccionismo simbólico
DELITOS Y DESVIACIÓN SOCIAL:
Siguiendo con otros intentos de acercarnos a la definición de delito, se planteará la posibilidad de
sustituirlo por el concepto de desviación. Esta noción puede ser tratada desde diferentes perspectivas,
aunque la discusión que sigue está inspirada en la perspectiva de Becker.
DESVIACIÓN ESTADÍSTICA
Es la visión más simple del concepto desviación, que tendería a considerar desviado todo aquello que
se aleja excesivamente del promedio estadístico, que difiere de lo común o habitual. Esta concepción
no entra a definir cómo deberían comportarse las personas, sino que únicamente describe el modo en
que suelen hacerlo, dejando de lado el debate sobre la naturaleza de la desviación.
DESVIACIÓN COMO ENFERMEDAD
Desde esta perspectiva la desviación es interpretada como algo esencialmente patológico, que
revelaría la presencia de una enfermedad. Esta concepción se basa en la analogía médica que
contrapone la salud a la enfermedad, la patología, la disfunción o la anomalía de un organismo. No
obstante, en el terreno social no existe un criterio universal que permita delimitar qué constituye una
conducta sana. No parece que se pueda aceptar una definición a este nivel de igual modo que se
asume una definición de salud física.
VISIÓN FUNCIONALISTA: la sociedad es un sistema estable, en equilibrio bien integrado y que se
autorregula. Se compone básicamente de instituciones o subsistemas interrelacionados, de forme que
un cambio en una de ellas promoverá cambios en las demás. Cada institución cumple su propia
función que contribuye a mantener unido el conjunto. Para que una sociedad funcione debe
mantenerse en armonía, sobreviviendo sus valores y objetivos en un sistema de cooperación y
consenso.
Para los funcionalistas, el conflicto y la desviación social suponen una patología en la sociedad que no
tiene por qué influir negativamente. Indican que algo no funciona correctamente dando lugar a
reacciones que van a originar reajustes del sistema buscando el equilibrio, creando cambios que
pueden resultar beneficiosos.
En síntesis, el funcionalismo estructural, concibe también la sociedad como un organismo y analiza
tanto los procesos que favorecen la estabilidad de esa sociedad ("salud"), denominados "funcionales",
como aquellos otros que pueden romperla y, por lo tanto, resultan "disfuncionales", amenazando la
estabilidad y la supervivencia de la sociedad. En esta aproximación, la delincuencia sería concebida
como un proceso desestabilizante que perturba la armonía de la comunidad.
Sin embargo, en determinados sectores del comportamiento delictivo es complejo delimitar qué es
funcional o disfuncional para una sociedad o grupo. Pueden existir concepciones muy distintas
respecto de lo que resulta beneficioso para una sociedad. Dependiendo de los objetivos que un grupo
persiga, determinados procesos sociales o comportamientos que lo alejan de sus metas serán
valorados como disfuncionales, mientras que aquellos otros que lo acercan a ellas serán considerados
funcionales. Distintas facciones o grupos sociales van a intentar que sea aceptada su propia visión de
cómo debe desarrollarse la sociedad.
En el marco de este conflicto de valores, lo que para unos parecerá destructivo será para otros una
expresión de la libertad personal. El consumo de drogas es un ejemplo. Por lo tanto, se constata que
las normas sociales que califican ciertas conductas como desviadas, son también una cuestión
"política". Esta es una vertiente del fenómeno que la perspectiva funcionalista ignora, limitado de esta
manera su adecuada compresión.
INTERACCIONISMO SIMBÓLICO: es una de las corrientes de pensamiento microsociológica,
relacionada con la antropología y la psicología social, que se basa en la comprensión de la sociedad a
través de la comunicación.
Mientras que los funcionalistas y conflictivistas estudian la sociedad en su aspecto general
pretendiendo explicar el papel que desenvuelven las fuerzas sociales para mantener la estabilidad o
provocar el cambio, para éstos ideólogos lo que importa es ¿Cómo actúan y se comportan los actores
individuales dentro de la sociedad?
Uno de los focos principales de interés para los interaccionistas simbólicos lo constituye la vida
cotidiana y las relaciones interpersonales, centrando su interés en el significado de la acción más que
en sí misma.
Se sitúa, el interaccionismo simbólico, dentro del paradigma interpretativo. Este analiza el sentido de
la acción social desde la perspectiva de los participantes y concibe a la comunicación como un medio.
Esta perspectiva relativiza más la cuestión, si cabe, al señalar que los grupos sociales no definen las
normas de un modo claro y determinado, sino que castigan las infracciones de manera esporádica, en
determinadas circunstancias. Para que esto ocurra debe existir alguien que insista en la aplicación de
una norma, reforzándola con esta exigencia y definiendo así lo que es el comportamiento desviado. De
este modo, la sociedad misma, o los grupos más poderosos, son los que crean la desviación al imponer
normas. La desviación no se concibe como un atributo del propio individuo sino como un proceso
dinámico integrado por dos partes diferenciadas: aquéllos que aplican las normas y quienes las
infringen. Cuando una persona denuncia públicamente determinado comportamiento, la comunidad
comienza a valorarlo como anormal y el infractor a ser percibido como alguien distinto o desviado.
Para el interaccionismo simbólico debe estudiarse todo el proceso que lleva a la aplicación de una
norma y al castigo de ciertas conductas, y no solamente la definición formal de los actos delictivos, ya
que, en efecto, la denuncia pública de ciertas actividades nos hace considerarlas de un modo distinto.
Además, según se ha podido comprobar durante el paso del tiempo, la mayor o menor consideración
social de determinadas conductas ilícitas guarda una estrecha relación con los logros obtenidos por
sus autores.
Del interaccionismo simbólico se puede aprender que el delito no se puede definir como un hecho
aislado, sino que es el resultado de la interacción entre varias partes. Imaginemos un cuadrado, en el
cual, en cada esquina se encuentra un actor de la sociedad. En una esquina se aprecia al autor del
delito, o sea el delincuente, en su lado opuesto, en dirección horizontal se encuentra el Control social
formal. En sentido inferior, en dirección vertical se encuentra el Control social, pero el informal. Y en
sentido contrario, horizontalmente a la izquierda, se encuentra el objeto del delito, que es la víctima.
Todos encierran en el cuadro a la acción criminal cometida, que es en sí el delito.
Siguiendo en parte la concepción presentada, la que se describe en forma gráfica en un cuadrado, se
aprecia que el delito es definido como el conjunto de interacciones que pueden surgir entre una
persona dispuesta a delinquir, un objeto o víctima atractivo, que es la presa del delincuente y un
control social, tanto formal como informal, el informal podría ser el propio crimen organizado, que no
perdona a aquellos que lo defraudan. La criminología debe ocuparse de todos y cada uno de estos
ámbitos analíticos.
De acuerdo con Hebert Blumber, quien acuña el término interaccionismo simbólico en 1938, sus
principales premisas son tres:
1) las personas actúan sobre los objetos de su mundo e interactúan con otras personas a través de los
significados de estos objetos. Es decir, a partir de símbolos: permiten trascender el ámbito del
estímulo sensorial y de lo inmediato, ampliar la percepción del entorno, incrementar la capacidad de
solución de problemas y facilitar la imaginación y la fantasía.
2) los significados son producto de la interacción social, principalmente la comunicación, que se
convierte en esencial, tanto en la constitución del individuo como en (y debido a) la producción social
de sentido.
SIGNO: otro objeto material el que desencadena el significado, y el significado, el indicador social
que interviene en la construcción de la conducta.
3) Las personas seleccionan, organizan, reproducen y transforman los significados en los procesos
interpretativos en función de sus expectativas y propósitos.
Otras premisas importantes son:
-La diferencia entre conducta interna y externa presupone que el individuo se constituye en la
interacción social (formación del yo social autoconsciente).
-que los grupos y la sociedad se constituyen sobre la base de las interacciones simbólicas de los
individuos al tiempo que las hacen posibles.
DELITO COMO ELECCIÓN
TEORÍA DE LA ELECCIÓN RACIONAL: formulada por James Q. Wilson y Richard J. Herrnstein y
también por Donald V. Clarke y Derek B. Cornish.
Todos estos autores interpretan la acción delictiva como el resultado de una elección racional.
Reconocen que entre los antecedentes del comportamiento delictivo pueden hallarse también factores
psicológicos, sociales y experienciales del individuo. Sin embargo, consideran que la clave explicativa
de la conducta delictiva reside en que ciertos sujetos poseen una mentalidad criminal que radica en
que consideran que pueden beneficiarse de situaciones ilegales, aunque asuman un cierto riesgo de
ser detenidos.
Considera que la clave explicativa del acto delictivo se encuentra en la modalidad criminal del
individuo, que encuentra deseable el acto ilegal. Explica la conducta delictiva a partir del concepto
económico de utilidad esperada.
ES DECIR, para ellos el crimen se trata de una elección individual, no se debe a la pobreza u otros
problemas sociales. Las personas se hallan ante una elección, donde eligen la acción preferible:
recompensas y castigos. La elección se toma determinando las consecuencias que tiene para el
individuo, o sea, la valoración que este haga de la relación de los beneficios que puede reportarle el
delito y la conciencia de que puede evadir el castigo.
Wilson y Hermstein parten del mismo concepto de acción humana de la Escuela Clásica, que tiene
diferentes nomenclaturas en otras disciplinas:
hedonismo o utilitarismo de la filosofía
valor o utilidad del campo de la economía
reforzamiento o recompensa de la psicología
Tienen todas en común la búsqueda del placer
Factores que modulan la relación ganancias-pérdidas:
-Grado de inmediatez/demora: cuando más distanciada esté en el tiempo la obtención, mayor
probabilidad de delinquir.
-Castigo/incertidumbre: a mayor certidumbre del beneficio, se hará.
El sujeto piensa, está formado, su mente actúa, tiene la posibilidad de elegir, sabe lo que está bien o
mal, tiene valores sobre las cosas.
Wilson y Hermstein concluyen que, en la práctica:
> La reducción de la demora y de la incertidumbre de las recompensas asociadas al comportamiento
no delictivo reduciría la probabilidad de cometer un delito
> Sin embargo, la severidad de las penas sin tomar en consideración la inmediatez y la certeza, no
garantiza la tendencia individual a cometer delitos
> Se deben recompensar las buenas prácticas de los ciudadanos
En el siguiente cuadro se presenta el modelo de inicio de la conducta delictiva que fue propuesto por
Clark y Cornish. Como puede verse, el modelo contempla ocho constructos diferentes que podrían
influir sobre la elección de la conducta delictiva.
Estos constructos son:
1) los factores antecedentes: tanto psicológicos y de crianza de los sujetos como sociales;
2) las experiencias previas y el aprendizaje del sujeto;
3) sus necesidades generales (dinero, sexo, estatus, etc.);
4) la valoración de opciones;
5) las soluciones consideradas, tanto legales como ilegales;
6) la reacción del individuo ante la oportunidad de la conducta delictiva;
7) su disponibilidad para cometer el delito;
8) finalmente, la decisión de llevarlo a cabo.
En resumen, según esta teoría, los individuos valorarían para delinquir o no hacerlo las consecuencias
de coste y beneficio que les comporta su conducta. Su explicación de la delincuencia sería, por tanto,
la existencia de una decisión racional para delinquir. Consiguientemente, la sociedad debe disponer
normas y sanciones penales que contrarresten esta inclinación al propio beneficio. Implícitamente, la
aseveración de que existe una tendencia humana hacia la obtención de placer presupone, por un lado,
una cierta fundamentación biológica y, por otro, la existencia de un ambiente que ofrece la
disponibilidad de objetos y situaciones deseables.
TEORÍA DEL DELITO COMO ELECCIÓN RACIONAL: MODELO DE INICIO DE LA
CONDUCTA DELICTIVA DE ROBO:
En términos generales, la teoría de la elección racional explica la conducta delictiva a partir del
concepto económico de utilidad esperada. Según ello, las personas se comportan de una manera u
otra dependiendo de las expectativas que tienen acerca de los beneficios y los costes que pueden
obtener de diferentes conductas. Estos beneficios y costes pueden ser tanto económicos como
psicológicos.
Ahora bien, que los delincuentes calculen los posibles costes y beneficios del delito no quiere decir,
obviamente, que acierten con seguridad en sus estimaciones. Además, la teoría realza la idea de la
especificidad delictiva, en cuanto que se considera que distintos delitos pueden producir diferentes
beneficios para diversos tipos de delincuentes.
Influencias sociales
Todas estas teorías realzan la importancia de los factores sociales en la explicación de la delincuencia.
Más concretamente, ponen de relieve el papel explicativo que la desorganización y la falta de
integración social tienen sobre la aparición de la conducta delictiva.
Se estudian los factores exógenos y físicos que dan origen o influyen en la antisocialidad y por
consecuencia en el delito. La criminología social es la rama de la Criminología general, dedicada al
estudio de la sociedad en lo que se refiere a los fenómenos de la antisocialidad, estudia el surgir
antisocial en conjunto, sus causas, como en sus formas, desarrollo, efectos y relaciones con otros
hechos sociales.
Estudia el grado en el que los sentimientos, pensamientos y acciones de las personas se ven influidas
por los demás. Se interesa en las consecuencias de las acciones de los grupos y los productos de la
cultura en la conducta individual. Estudia la manera en la que se relacionan las personas, cómo se
integran los grupos; busca comprender el motivo de la agresividad negativa, la violencia, la
inadaptación al medio, e ir en contra de las normas sociales, sus efectos sociales, etc.
Estas disfunciones sociales dan lugar a que existan diferentes grupos (raciales, lingüísticos, culturales,
etc.) que tienen objetivos, normas y posibilidades sociales distintas. De manera específica, enfatizan la
influencia que las interacciones sociales negativas o problemáticas ejercen sobre la conducta delictiva.
Las relaciones interpersonales problemáticas explican la delincuencia en la medida que generan en
los individuos tensión y estrés y conducen a la ruptura de los vínculos sociales, o lo que es lo mismo, a
la ruptura del control social informal (que es aquel que ejercen la familia, la escuela o los amigos).
Las influencias sociales se maximizan con el concepto de influencia de la mayoría, la que produce,
sobre el sujeto, que preste su conformidad. En situación de conformidad, el sujeto se somete a la
opinión de la mayoría, aun sabiendo que está equivocada, pues la conformidad con la opinión del
resto lo iguala y le da pertenencia.
Experimento de la Cárcel de Stamford: se convocó a una cantidad determinada de estudiantes
de la Universidad, nueve aproximadamente, para que estuvieran en las condiciones que un recluso y
otros como guardias. Los primeros días fueron normales, luego comenzaron a decir "quiero matar a la
gente" y todo se volvió más agresivo. Se rebelaban ante las "autoridades de prisión" y estos reprimían.
Luego, las mismas autoridades comenzaron a ser sádicos con los "presos", tanto hasta cometer actos
contra la integridad sexual de los mismos. Fuera de ese lugar no serían así, pero dentro sí: en una
situación normal ninguno sería capaz de hacer el mal, sin embargo, dentro de la prisión sí. La fuerza
de la situación hacía que personas buenas hicieran cosas malas. Se había perdido el sentido de la
ética. La mente humana tiene una capacidad infinita para hacernos buenos o malos, egoístas o
generosos.
Las influencias sociales, entonces, son las perspectivas que pueden derivar en patologías sociales y
situaciones de anomia. Su principal elemento común es la propuesta de que la delincuencia es el
resultado de la estructura y del funcionamiento social, y especialmente de los desequilibrios existentes
entre los objetivos sociales y los medios legítimos disponibles para su obtención. Esto es, entre los
objetivos sociales que se proponen a los ciudadanos (poseer más dinero y más status social; ser más,
en definitiva) y las posibilidades y recursos limitados de que disponen los individuos más frágiles de
la sociedad (los que cuentan con menores potenciales educativos o económicos, o con menores
habilidades) para el logro de tales objetivos. Esa discrepancia entre objetivos sociales y medios para
su obtención genera una tensión en los individuos, que puede traducirse en la aparición de
subculturas y de reacciones de ira, de cólera o de malestar social. Como resultado de estas reacciones,
y también de la ausencia de controles sociales para su contención, algunos individuos cometerían
actos delictivos para encarar el conflicto generado.
En definitiva, parten de las influencias sociales para explicar el delito. Explican el delito como un
funcionamiento producto de la discrepancia entre los objetivos sociales y las normas sociales como
bien a conseguir y la dificultad de alcanzarlas por los medios sociales correctos, que desembocan en
un conflicto que se soluciona intentando alcanzar los ideales sociales por vías no legales.
Las reacciones que produce esta discrepancia entre el ideal social y la falta de medios para alcanzarlo
se agrupan en dos formas:
a) reacción grupal: grupos, subculturas que reaccionan en grupos marginales.
b) reacción individual: ira, furia, cólera y profundo malestar contra la sociedad.
Estas dos formas de reaccionar desembocan finalmente en algún tipo de delito, a lo que hay que
añadir la dificultad de las instituciones o instrumentos sociales para controlar este tipo de reacciones.
Predisposiciones agresivas
La teoría psicosexual de Freud especifica que tres componentes de la personalidad (ello, yo y superyó)
desarrollan el comportamiento de la persona (o sea, el comportamiento social).
La preponderancia del el ello conlleva a la agresividad y violencia.
Ello: conjunto de todas las fuerzas instintivas que nunca han sido conscientes o que, llegadas a
la conciencia, han sido reprimidas (ejemplo del niño al nacer).
Yo: componente racional consciente de la personalidad para aprender, razonar, percibir,
recordar, etc. Su función es encontrar medios realistas para satisfacer los instintos, como
cuando un niño con hambre, recordando cómo obtiene comida, busca a su mamá y dice
"galleta". A medida de que su yo madura, pueden controlar mejor su ello racional y encontrar
maneras realistas de satisfacer sus necesidades por sí mismos.
Superyó o superego: inyección de todos los valores culturales impuestos al niño en "virtud del
principio de la realidad", valores que se oponen a la expresión de los impulsos de los otros
componentes de la personalidad. La escasa falta de desarrollo del superyó genera
preponderancia del ello en el comportamiento generando el requerimiento inmediato, el cual al
no ser satisfecho, deriva en agresividad y violencia.
Resumiendo: en la actualidad, este sector teórico concibe la agresión como una tendencia
adaptativa de los seres humanos a su entorno físico y social. Estas tendencias agresivas serían el
resultado de la selección natural operada a lo largo de la evolución de las especies, de igual manera
que el resto de características morfológicas o de comportamiento. Según ello, la agresión cumpliría un
papel adaptativo en la mayoría de las ocasiones, mejorando la supervivencia de los individuos frente a
las dificultades ambientales. Sin embargo, en algunas ocasiones algunos individuos podrían excederse
en sus manifestaciones agresivas, ya sea por razones biológicas o ambientales, y podrían acabar
delinquiendo.
En definitiva, se basan en el concepto de agresión adaptativa social, que puede relacionarse con
aspectos de la teoría sociobiológica. Consideran que es una tendencia natural que en ocasiones o por
algún tipo de alteración biológica produce conductas altamente agresivas.
Teorema de Thomas y experimento de Milgram
TEOREMA DE THOMAS: las personas que definen situaciones como reales terminan siéndolo en sus
consecuencias. Aquí, William Thomas, estadounidense, imaginó que se había producido una guerra
civil, y que la misma había terminado, pero que un Estado no sabría de su finalización, razón por la
cual seguían luchando entre sí y muriendo. Por tanto, la realidad que para ellos era así, terminó
siendo real en sus consecuencias.
Diferencias individuales
Propone que los sujetos difieren entre sí en una serie de características personales relacionadas con la
edad, sexo, la inteligencia y la personalidad. Todos estos factores pueden jugar un papel decisivo en su
influencia sobre la conducta delictiva. La variable edad aparece claramente relacionada con el
desarrollo y la evolución de las carreras criminales de muchos delincuentes. Los varones delinquen
más que las mujeres, y la investigación psicobiológica actual ha puesto de relieve la existencia de
diferencias hormonales y neurológicas asociadas al género que se relacionan con la agresividad.
Muchos delincuentes muestran algún déficit en su inteligencia social o interpersonal. Por último,
algunas teorías psicológicas han planteado la existencia de ciertos rasgos de personalidad vinculados
al comportamiento delictivo. Aunque todos los anteriores factores tienen evidentes componentes
biológicos en su base, ello no significa que estas características individuales no sean también el
resultado final de diversos elementos ambientales y sociales.
En síntesis, existen diferencias individuales que correlacionan con el crimen o delito
como son:
Edad
Sexo
Inteligencia
personalidad
Estos factores indican o informan sobre algunos factores, diferencias individuales, que se relacionan
con la delincuencia o la agresión, por ejemplo el sexo, los varones cometen muchos más delitos que
las mujeres, pero además cometen preferentemente un tipo de delito frente a las mujeres, entre ellos
el maltrato a la mujer, o violencia de género.
Son enfoques, como se ve, que pueden explicar o describir ciertas pautas dentro de la criminología,
pero no son suficientes para prevenir el crimen o el delito, incluso cuando estos factores se
interrelacionan entre sí. Pero si pueden ofrecer modelos de intervención social y educativa en algunos
aspectos.
Aprendizaje del delito
Para Sutherland, el delito es un tipo de conducta que, como cualquiera, se aprende. Se hace como se
"haría lo correcto", observando la conducta, imitándola luego y por último internalizándola.
Asociación con pares delincuentes que transmiten sus conocimientos a los más jóvenes.
Esta teoría trata de explicar con la ayuda diferencial de los grupos, el proceso por el cual una persona
se hace criminal. Una persona se hace criminal cuando aprende más modelos de favorecer la
infracción de la ley, que modelos que la desaprueban.
Sutherland estudio al ladrón profesional y observo que el hurto profesional no era una actividad
individual y aislada, sino que era algo que se aprendía en contacto con otras personas (en relación con
otros ladrones que muestran cómo hacerlo: cuál es la técnica a usar y, al mismo tiempo proporcionan
ciertas actitudes que justifican la criminalidad del acto).
Este autor insiste sobre la dimensión grupo y sobre la dimensión aprendizaje que existen, según
afirma, porque el ladrón profesional existe si está en contacto con otros ladrones profesionales. (El
ladrón profesional no será un ladrón profesional si, de alguna forma, no estuviera en contacto con
otros ladrones profesionales).
Se aprecia, entonces, que lo de "diferencial" significa que (en la mayoría de los casos) un individuo se
vuelve delincuente al estar más frecuentemente en relación con modelos criminales que con modelos
no criminales (Sutherland, no habla de individuos, sino de modelos, es decir: ejemplos, palabras,
actitudes, valores).
Para explicar esta teoría, se tiene que:
a) El proceso del cual resulta el comportamiento criminal no difiere en nada del proceso que
conduce al comportamiento normal (el individuo hace su aprendizaje del crimen en el seno de
una familia y de diversos grupos, es decir, aprendía el mismo título que él no criminal).
b) El comportamiento criminal está implicado en el sistema de la sociedad (hecho de asociaciones
de tipos diversos grupos), al igual que lo está el comportamiento normal; cada uno está
comportamiento forma parte de una misma sociedad se tiene subgrupos, su pandillas, sus planes
de sus asociaciones, más o menos accidentales; todos y cada uno de ellos son estructurados
conforme a una escala de valores que sus miembros respetan.
c) La personalidad criminal funciona en el seno de este sistema, las asociaciones se crean a partir de
los intereses propios de una cierta categoría de individuos; y la personalidad criminal está
involucrada ahí, o título que no está una personalidad normal en las asociaciones que persiguen
un fin normal; ahora bien, como las asociaciones tienen un fin cultural que les es propio, el valor
de la cultura criminal estimula en forma positiva la conducta criminal.
d) Las diferencias individuales no juegan papel alguno en el futuro de la persona criminal, sino en la
medida en que su participación en la cultura criminal sea más estrecha (un niño está más
predispuesto al crimen, más por su medio familiar deficiente que por su herencia o por los
efectos de su organismo). Se concluye de aquí, que una integración satisfactoria en una buena
sociedad, reduciría considerablemente la influencia de los factores criminógenos personales (en
una delicada cuestión de equilibrio entre las fuerzas pro y antisociales de orden individual y
colectivo).
e) Los conflictos de intereses provocados en las asociaciones diferenciales son los mismos que se
encuentran en el origen de toda especie de asociación (el ser humano prácticamente no puede
realizar nada sólo por sus propios medios, sino que, para ello, necesita relacionarse con otros que
tengan objetivos comunes).
f) El nacimiento de asociaciones en competencia más o menos violenta, puede conducir a la
desorganización de la sociedad por el debilitamiento de los valores comunitarios (a un cierto
grado, el disgregamiento cultural crea una subcultura, integrada alrededor de valores propuestos
o diferenciales a los de la comunidad; hecho que puede favorecer al surgimiento de la subcultura
criminal).
Rotulación y control social
La reacción y el conflicto social sostienen que las leyes no son, sin más, el resultado del consenso
social entre el conjunto de ciudadanos. Además, se considera que los factores individuales asociales
aducidos en los anteriores grupos teóricos no son los responsables de la delincuencia o al menos no
son los elementos más importantes. El factor fundamental es que la sociedad crea unas normas que
coinciden esencialmente con comportamientos característicos de los grupos más desvalidos de la
sociedad. Ciertos individuos son etiquetados como delincuentes, toxicómanos, etc., por razón de su
diferencia o de su fragilidad social, ya sea económica o cultural. De esta manera, las leyes y la reacción
social frente al comportamiento de algunos individuos, los más débiles de la sociedad, son, en
realidad, las que definen y crean la delincuencia. Así pues, el foco de atención de esta perspectiva
criminológica va a ser los procesos de creación de las leches y las reacciones sociales que siguen a
ciertos comportamientos.
En síntesis, se fundamenta en las leyes y normas sociales. Las leyes hacen las personas y se destinan a
las conductas determinadas mientras otras conductas son consideradas delitos, un ejemplo claro es el
de la homosexualidad, puede ser delito o no serlo según los países, la toxicomanías pueden
considerase enfermedad o por otro tipo de sociedad vicio y delito. Ante las leyes sociales reaccionan
las personas o grupos sociales contra esas leyes, o bien no atendiendo a la legislación y en contra de la
misma.
Teorías integrativas
Su objetivo es desarrollar explicaciones más amplias y comprensivas del fenómeno delictivo. Hay tres
grupos principales de perspectivas integradoras: las teorías multifactoriales, que toman en
consideración la influencia de diversos elementos sociales, personales y económicos; las teorías de los
rasgos latentes, que consideran que algunos individuos poseen ciertas características personales que
los posicionan frente a un mayor riesgo de cometer delitos; y las teorías de las etapas vitales, que
plantean que del mismo modo que los individuos evolucionan a lo largo de su vida también cambian,
paralelamente, los factores que influyen sobre su conducta delictiva.
En resumen, dentro de las teorías que intentan explicar e integrar aspectos biológicos y ambientales o
sociales se encuentran desde enfoques distintos, las siguientes:
teoría del ciclo vital, el cambio evolutivo produce cambios en las conductas y en los delitos.
rasgos de la personalidad, existen una serie de características fijas, rasgos de personalidad
latente que predisponen en circunstancias determinadas a cometer delitos
teorías multifactoriales, que estudian y explican la influencia de las diversas variables o
factores que intervienen en el delito.
UNIDAD 4
TEMA 4: EL DELINCUENTE
Concepto de delincuente
Las investigaciones sobre el delincuente (el infractor de la norma) tienen su auge en la escuela
positiva. En la Criminología moderna el estudio del delincuente queda en 2º plano y se tienen en
cuenta las situaciones sociales que le rodean.
DELINCUENTE: es aquel que ejecuta un determinado comportamiento encaminado a atacar los
valores esenciales de la sociedad y el bien produciendo con ello la vulneración de las normas que rigen
la convivencia entre los miembros de la comunidad. Es el sujeto que ha cometido un delito.
Desde el punto de vista del derecho penal, es la persona que comete un delito, que desarrolla una
acción criminal; gira en torno al Derecho Penal.
CONCEPTO DESDE EL PUNTO DE VISTA CRIMINOLÓGICO
Es un sujeto que no solamente puede desarrollar una acción sancionada por el derecho penal, sino
que tiene una noción más amplia, es decir, que tiene un problema psicológico, psíquico una razón
para delinquir.
CRIMINOLOGICAMENTE se habla de desviados ya que hay conductas que pueden desplegar
personas que no son sancionadas por el derecho penal, pero son conductas desviadas para la
criminología, todos serán considerados criminales y se estudiaran las causas porque cometen un
delito. Ej; la sociedad donde no se castiga el aborto o el consumo de drogas.
Según Lombroso, criminales y no criminales se distinguen entre sí en virtud de una rica gama de
anomalías y estigmas de origen atávico o degenerativo. El delincuente es un ser atávico; producto de
la regresión a estadios primitivos de la humanidad; un subhombre" o especie distinta e inferior al
homo sapiens. Un genuino "salto atrás hereditario". Dicha regresión se haría patente a través de
rasgos y deformaciones físicas propias de especies vivas inferiores que aún perviven en razas salvajes.
Las principales características físicas o estigmas serían, entre otras: frente huidiza y baja, gran
desarrollo de los arcos superciliares, asimetrías craneales, fusión del hueso atlas y el occipital, gran
desarrollo de los pómulos, orejas en forma de asa, tubérculo de Darwin, gran pilosidad, braza superior
a la estatura, etc.
Además de tales estigmas físicos, somáticos, señaló también, otras diversa naturaleza, sociales y
morales, hábitos y costumbres del delincuente nato": como notable analgesia (insensibilidad al dolor,
al mero tacto), agudeza visual proporcionalmente muy superior a la auditiva, gran agilidad, mayor
robustez de los miembros izquierdos, insensibilidad afectiva, falta de sentido moral y remordimiento,
cinismo, vanidad, impulsividad, crueldad, afán vindicativo, ociosidad, tendencia al juego, a las orgías,
uso frecuente del argot y de tatuajes obscenos, etcétera, propensión a asociares con otros delincuentes
formando bandas y elevados índices de reincidencia.
Diversas imágenes y estereotipos del delincuente
TIPOLOGÍA DEL DELINCUENTE:
1) CIRCUNSTANCIAL: Comisión de delitos por parte de personas comunes y corrientes que de la
noche a la mañana se ven envueltas en hechos delictivos determinados por el contexto y las
circunstancias. No premedita. Ejemplo: atropellos en estado de ebriedad; homicidio por propia
defensa; riñas con resultado de muerte; violación de leyes de tránsito; etc.
2) INSTRUMENTAL (delincuente común-habitual): guarda relación con los delincuentes
crónicos/de carrera en oficio cuya “forma de ser” en sociedad no concibe en su rutina el respeto
irrestricto de los parámetros que fija la ley. Los actos/conducta delictiva son concebidos como un
medio que sirve para la consecución de bienes materiales, especiales y montos de dinero que de
otra manera o bajo el amparo que dicta la ley, sería imposible de conseguir. Ejemplo:
delincuentes de cuello blanco (lo más difícil de probar); crimen organizado; sicarios;
narcotráfico.
3) EXPRESIVO (psicópatas): delitos o crímenes determinados por disfunciones
psicopatológicas, por tanto su estricta atribución es individual (persona a persona) y no es
aplicable a organizaciones o regímenes autoritarios/ dictatoriales (aunque sus líderes
manifiesten rasgos psicopáticos). Ejemplo: asesinos y agresores seriales; femicidas; terroristas;
racistas; abusadores; violadores sociales; asesinos de masas.
¿Qué tipologías existen?
a) Delincuente ocasional: sujeto que comete un ilícito penal actuando ante estímulos externos,
provocaciones ocasionales del medio o por oportunidad para la apropiación de bienes ajenos.
Confluyen una serie de variables ambientales y personales que provocan una conducta delictiva,
pero sin planificación, ni premeditación.
b) Delincuente habitual: aquella persona que hace del delito su modus vivendi. La conducta delictiva
que lleva a cabo es el medio para lograr dinero y bienes materiales, tratándose de una delincuencia
instrumental.
c) Delincuente habitual profesional. Llevan una vida aparentemente normal y consideran las
actividades delictivas como su profesión, su trabajo. Implica una carrera delictiva que necesita
aprendizaje, especialización y profesionalidad, actuando con una cuidadosa planificación. En estos
casos existe una organización jerárquica que juega un papel determinante en las tareas criminales
que se han de llevar a cabo. La actividad delictiva o criminal que llevan a cabo tiene gran impacto
social: Trata de personas, narcotráfico, corrupción, tráfico de armas, delincuencia financiera,
crimen organizado, etc.
d) Delincuente habitual asocial: carecen de cultura, de conocimientos avanzados y llevan a cabo
planes muy básicos. Suelen actuar solos o en pequeños grupos. Tienen problemas para integrarse
en la sociedad y el origen de su conducta delictiva viene determinada por factores sociales
vinculados a grupos humanos proclives a la delincuencia mostrando cierta hostilidad hacia el
orden establecido. Cometen delitos menos graves, pero muy numerosos.
e) Delincuente habitual reincidente. Aquellos detenidos y condenados por delitos anteriores.
f) Delincuente por convicción. Son aquellas personas que cometen un delito en base a su ideología o
a sus creencias. Consideran que su misión en el mundo está por encima de cualquier norma moral
o legal sintiéndose legitimado para llevarla a cabo. Estaríamos ante delitos como el terrorismo,
delitos de odio y la delincuencia expresiva que trata de llamar la atención sobre la identidad de
personas o grupos a través de las conductas delictivas.
g) Delincuente juvenil. Conducta delictiva determinada por la edad de los sujetos activos. La
responsabilidad penal del menor comienza a los 14 años y termina a los 18. Por debajo de esta
edad los jóvenes son inimputables.
h) Delincuentes violentos sujetos a patologías (como los trastornos de la personalidad o
enfermedades mentales) que pueden asesinar a una o a varias víctimas: sociópatas, psicópatas y
psicóticos. Sus crímenes reflejan rabia, ira o frustración siendo desproporcionado el crimen
cometido, ya que si el fin es matar a una persona no es necesaria apuñalarla 32 veces, torturarla
durante horas, o mutilarla. En este caso estaríamos ante homicidas expresivos.
i) Ciberdelincuentes. Sujetos pertenecientes a un colectivo muy específico, con conocimientos
informáticos que llevan a cabo conductas delictivas en internet: a) Ataques a sistemas informáticos
y piratería; b) Fraudes y falsificaciones; c) Publicación de contenidos ilegales y d) Ataques a la
intimidad, al honor y a la propia imagen.
j) Delincuentes de cuello blanco. Aquellos sujetos que cumplen dos condiciones:
1. Sujeto respetable que disfruta de posición de dominio social y que genera un importante
perjuicio económico
2. y Desempeña las actividades delictivas en su ámbito profesional.
El crimen como fenómeno normal
La normalidad, para Durkheim, es un estado de hecho, no un juicio moral o filosófico: es una
combinación estadística. El delito debe aceptarse como un hecho social, como parte integrante de una
sociedad, el cual no puede ser eliminado con un acto de voluntad.
En sí, el delito es un hecho normal, no deduciéndose que el criminal como individuo sea normal desde
el punto de vista biológico y psicológico.
La teoría pregona que el delito y el crimen son normales, porque una sociedad que estuviera exenta de
él es a todas luces un hecho imposible.
Hay “una conexión entre el delito y las condiciones fundamentales de la sociedad, y este (el delito) es
útil, porque las condiciones de las cuales forma parte son indispensables a la normal evolución de la
moral y el Derecho (Ejemplo de La Pampa). Sin las desviaciones no se puede verificar adaptación,
evolución, progreso; sin este KARMA la sociedad no podría evolucionar.
Para Durkheim, entonces, el delito es algo normal y útil.
Ya Zimbardo decía que el delito y el crimen son algo normal, porque el cada persona hay maldad. Esta
maldad fue estudiada por Zimbardo, que sostenía que el mal “es una puerta a la que todos somos
vulnerables y producto de esta vulnerabilidad todos somos delincuentes potenciales”. En 1971 hizo el
experimento de la Cárcel de Stamford.
Alfonso Cardoza Ortiz die que la delincuente será siempre un mal imparable de la sociedad.
Tipos de criminalidad
CRIMINALIDAD OCULTA: es la diferencia entre la criminalidad real y la aparente. Esta última
es la que se denuncia, con la cual se hacen las estadísticas. Sería la diferencia entre los delitos que
realmente se cometieron y los que llegaron a ser denunciados.
Entonces, la criminalidad oculta sería la que no se denuncia. El hecho no se denuncia o la policía no
investiga. Las razones por las cuales no se denuncia: miedo; es poco importante; empatía con el
delincuente; miedo a ser estigmatizado; porque no llega a descubrirse; para evitar ser implicado en la
investigación; porque la comunidad se muestra contraria a denunciar; por temor a represalias;
cuando existe la posibilidad de reparación por otra vía; etc.
CRIMINALIDAD LEGAL: es contrapuesta a la criminalidad oculta. Es aquella que tuvo
tratamiento dentro del sistema judicial.
CRIMINALIDAD JUDICIAL: parte de la criminalidad legal que culmina en sentencias
condenatorias.
Desde el punto de vista esencialmente jurídico, es la única delincuencia reconocida en un Estado de
derecho que parte del supuesto de que: una persona es inocente hasta que no se haya pronunciado en
su contra sentencia condenatoria irrevocable.
CRIMINALIDAD IMPUNE: son el número de infracciones penales que habiendo sido
conocidas no culminaron en sentencia condenatoria.
CRIMINALIDAD TRATADA: parte de la criminalidad judicial que señala las infracciones
penales en las que se ha producido sentencia de condena y cuyos responsables efectivamente han
cumplido la sanción impuesta.
CRIMINALIDAD GLOBAL: o inespecífica. Comprende todo el conjunto de delitos y
contravenciones sin discriminación alguna; es la mayor de infracciones penales cometidas en u
determinado tiempo y espacio, que llegó a conocimiento de las autoridades.
La normalidad del infractor como postulado
Hay individuos anormales que delinquen y otros que no, entendiendo como anormal aquella persona
que posee condiciones raras o disfuncionales. Se lo llama, el postulado de la “normalidad”, de la
persona delincuente y de la normalidad del crimen. Debemos entender el comportamiento delictivo
como algo normal, previsible y esperado. Es imposible obtener una solución al problema criminal si
no se asume esta normalidad y se sigue partiendo de un estereotipo prejuicioso del delincuente.
Delitos contra las personas (FALTA)
Delitos contra la propiedad
Según un estudio realizado en el 2010 sobre los delitos contra la propiedad, la mayoría son robos
(78%), siguiendo el robo agravado (14%), luego el hurto, daño, estafas y defraudaciones (delitos de
cuello blanco); luego la extorsión y por último, otros. Esta estadística se toma de los delitos que fueron
denunciados.
INFLUENCIAS DE LA DROGA Y EL ALCOHOL DESDE EL PUNTO DE VISTA
CRIMINOLÓGICO
Tomamos en cuenta no solo las drogas ilícitas sino que tbm los medicamentos legales, porque ya que
una vez introducidas en el organismo modifican funciones del mismo. Aspectos socioculturales son
los que van a definir en una sociedad que tipo de sustancias van a ser definidas como drogas desde un
punto de vista farmacológico y drogas desde un punto de vista ilícito, dependiendo del tipo de
sociedad. Pueden diferir de acuerdo a las sociedad en atención a las alteraciones que puede producir
en el organismo puede considerarse como drogas farmacológicas.
CLASIFICACIÓN DE LA DROGAS ILICITAS
De acuerdo al efecto que pueden causar en el organismo:
Depresores (psicolépticos). Son sustancias que enlentecen el funcionamiento cerebral de
manera progresiva, provocando acciones que van desde la desinhibición hasta el coma.
Encontramos entre ellas algunas como: heroína, alcohol y ácido y-hidroxibutírico (GHB,
también conocida como droga de la violación o agresión sexual; es una droga de club).
Estimulantes (psicoanalépticos). Son sustancias que aceleran el funcionamiento habitual
del cerebro, dando lugar a un estado de activación que puede ir desde una interferencia en el
sueño hasta estados de excitación o hiperactividad. Los más significativos son la cocaína y las
anfetaminas.
Alucinógenos (psicodislépticos). Son sustancias que alteran el funcionamiento del cerebro,
creando distorsiones perceptivas o alucinaciones. Existe una gran cantidad de sustancias
alucinógenas- despersonalizantes, pero las más características serían: cannabis, éxtasis o
MDMA, ácido lisérgico o LSD, mescalina o peyote, psilocibina, feniclidina y ketamina.
DROGAS VOLÁTILES
Son drogas que se consumen a través de la respiración
· Pegamentos industriales
· Tiner
· Gasolina
· Bencina
Según su grado de dependencia, las drogas se definen como drogas duras o blandas:
Las drogas “duras”, son aquellas que provocan una dependencia física y psicosocial, es decir, que
alteran el comportamiento psíquico y social del adicto, como el opio y sus derivados (morfina,
heroína), el alcohol, las anfetaminas y los barbitúricos.
Drogas Blandas. Son las que crean únicamente una dependencia psicosocial, entre las que se
encuentran los derivados del cáñamo, como el hachís o la marihuana, la cocaína, el ácido lisérgico,
más conocido como LSD, así como también el tabaco.
LA ADICCIÓN-DESDE EL PUNTO DE VISTA CRIMINOLÓGICO
También llamada Dependencia o drogodependencia.
Es la imperiosa necesidad que tiene una persona de consumir cualquier clase de droga, no desaparece
a pesar que el sujeto sufra las consecuencias negativas de consumir al usarla o después de consumirla.
CARACTERÍSTICA PRINCIPAL
Es una necesidad evidentemente psicológica, más psicológica que física, lo que genera o exige la
necesidad de consumirla. Es el cerebro y no el cuerpo, cuando una persona siente o cree que no puede
vivir sin consumir la sustancia y la utiliza de forma permanente y compulsiva.
EVOLUCIÓN DEL PROCESO DE ADICCIÓN
Este proceso no es instantáneo, es progresivo, depende o varía según difererentes aspectos pero sobre
todo varía de acuerdo al tipo de droga ya que unas son más adictivas que otras, independientemente
de los motivos que llevaron al sujeto a consumirla.
CARACTERISTICAS O FASES de la ADICCIÓN
1. PRIMARIA- uso
La adicción surge como consecuencia de una enfermedad o problema o trauma, puede padecerla
cualquier persona y debe atenderse en primacía en relación a las demás enfermedades.
2. PROGRESIVA- abuso
Va a ponerse cada vez peor, empeora cada día a medida que la persona no obtenga ayuda. Requiere
ayuda especializada independientemente que después el adicto deje de consumir por el tiempo que
sea, no baja la necesidad sino por el contrario se acrecienta.
3. MORTAL-adicción profunda
A medida que va progresando aumenta la posibilidad de muerte por: sobredosis, accidentes de
tránsito, suicidio, riñas, peleas como consecuencias de las drogas, no consumir alimento, ni agua,
puede suceder que la misma droga tenga un componente mortal, etc.
SÍNDROME DE LA ABSTINENCIA
Este síndrome se definiría como el conjunto de signos y síntomas orgánicos y psíquicos que se
manifiestan inmediatamente después de interrumpir el consumo de una droga de la que una persona
es dependiente. La intensidad y gravedad de este síndrome dependerán del tipo y de la cantidad de
sustancia habitualmente consumida.
SINTOMAS DEL SINDROME DE ABSTINENCIA: Serie de alteraciones que se producen en el
organismo.
ESTIMULANTES Vértigos , irritabilidad, depresiones, lentitud psicomotor (desplazo lento)
DEPRESORES Intranquilidad permanente, dolores musculares, escalofríos, piel de gallina, dolor de
cabeza.
ALCOHOL Sufrir el Delirium tremens caracterizado por una serie de alucinaciones visuales y
auditivas.
PRIMEROS CONTACTOS DEL ADICTO A LA DROGA
Normalmente son ocasionadas primariamente
· Curiosidad, sugestión, imitación.
Independientemente de que la persona comience de esta manera, siempre hay motivaciones más
profundas, más íntimas (plano sentimental, trauma infantil, plano familiar).
MECANISMO DE EVITACIÓN
Mecanismos del cuerpo, la persona busca evitar enfrentar determinado problema, desplaza el
enfrentar determinado reto o problemas con el consumo de droga. Es el escape por la salida más fácil.
Normalmente sucede en la etapa del ambiente estudiantil y de ahí e va extendiendo a otros medios o
ambientes.
EFECTOS DE LAS DROGAS UNA VEZ QUE ENTRAN AL ORGANISMO
EFECTO EN EL CEREBRO
Todos los efectos son negativos ya que va perdiendo sus capacidades intelectuales, toda droga afecta
el sistema nervioso central causando daño irreversible porque atacan a las células nerviosas y estas no
se regeneran.
CONSECUENCIAS DE LOS EFECTOS EN EL CEREBRO
· Olvidan vocablo, los adictos con el tiempo reducen su vocabulario, normalmente se torna más
grosero, inventando un tipo de jerga entre los que consumen.
· Olvidan fechas, eventos
· La persona va a gira u orientar su vida en relación a buscar más drogas
EFECTOS FISICOS
· Aspecto físico respiratorio: La marihuana causa cáncer en la boca, garganta, laringe, faringe, etc.
· Cocaína perfora el tabique nasal, destruyen el sistema digestivo produciendo sangrado estomacal,
cirrosis hepática, pancreatitis, etc. Baja generalizada en el sistema inmunológico, por lo cual tiene más
posibilidad de contraer enfermedades tales como hepatitas B, tuberculosis, etc. O contagio de HIV por
transmisión sexual no cuidada o compartir jeringas infectadas.
PUNTO DE VISTA CIENTIFICO DESDE EL PUNTO DE VITA CEREBRAL LA DROGA
ACTUA ACTIVANDO LOS CENTROS O CIRCUITOS DE PLACER DEL CEREBRO
El circuito de placer en el cerebro se activa cuando un individuo logra determinada meta que se trazó,
cuando siente emociones, amor, calma el hambre, estudia y obtiene buenas notas.
En ese momento el cerebro segrega una sustancia llamada DOPAMINA la cual al ser segregada la
persona siente placer. La droga tienen la característica de producir este funcionamiento y la persona
tiene esa sensación de placer y es allí donde se produce la adicción.
DROGAS CON RELACION CON LA DELINCUENCIA
A la hora de relacionarlos, el problema viene cuando hay que decidir cuál es la causa y cuál es la
consecuencia. Y es que tanto si el punto de partida es el análisis del consumo de drogas como si lo es
la conducta delictiva, resulta difícil apartar la existencia de ciertas características comunes a ambos
fenómenos.
En primer lugar, hay que destacar el incremento que se ha producido en los últimos años de ambos
fenómenos, tanto en el número de consumidores habituales de drogas como en el de sujetos que
realizan actividades delictivas.
En segundo lugar, hay que señalar que este incremento, en ambos casos, ha afectado concretamente a
un sector de la población: los adolescentes y los jóvenes.
En tercer lugar, ambos son conductas atípicas en la sociedad; se trata de actividades contrarias a las
normas y leyes tipificadas en nuestro ordenamiento jurídico, por lo que se incluyen en el marco de
conductas socialmente desviadas. Según la estadística penal la mayoría de los procesados son
consumidores de drogas. Evidentemente las personas que consumen tienen más posibilidades de
cometer delitos, pero no implica que exista una relación directa entre la droga y los delincuentes,
porque dependerá de otros factores tbm.
Cuando se habla de consumo de droga siempre se habla de delincuencia. Se ha planteado a menudo la
hipótesis de que la droga es un estadio o condición previa a la delincuencia. Esto debe entenderse en
el sentido de que la droga, por su coste algunas veces muy elevado y por la dificultad de su
adquisición, al ser sustancias ilegales, da lugar a la delincuencia.
El elevado precio que alcanzan en el mercado negro las drogas ilegales duras determinan que
aquellos adictos cuyos medios económicos no les permiten afrontar, de forma más o menos
prolongada, tales costos, se vean impelidos a cometer generalmente delitos contra la propiedad para
obtener dinero para conseguir la droga. Esto, actualmente es lo que se conoce como
delincuencia funcional.
Delincuencia funcional o instrumental hace referencia a aquellos delitos relacionados con las
conductas encaminadas a perpetuar el consumo, con objeto de minimizar las consecuencias
indeseables de la abstinencia.
Los delitos más típicos de este tipo de delincuencia son:
Contra el patrimonio: robos en sus diversas tipologías.
Delitos de malversación: pueden llegar a cometerlos los funcionarios públicos, adictos a las
drogas, distrayendo fondos públicos que tienen a su disposición por razón de su cargo.
Delitos de falsificación de documentos: por ej. el toxicómano, en ocasiones, falsifica recetas para
poder comprar psicotrópicos de las farmacias
Tráfico de drogas por el propio toxicómano: el individuo realiza ventas al “menudeo” (vende
pequeñas dosis de droga) a otros consumidores y, como pago, los verdaderos narcotraficantes le
dan sus correspondientes dosis.
Tenencia ilícita de armas: en este supuesto, el toxicómano llega a utilizar armas para sus robos,
sobre todo atracos a bancos, joyerías o empresas.
Delitos contra el orden público: los comete el toxicómano cuando va a ser detenido y agrede a la
policía, o bien, se resiste a la detención tras haber cometido o intentado cometer un delito contra
el patrimonio.
DELINCUENCIA RELACIONAL. Comisión de delitos relacionados con el tráfico y comercio de
drogas. Es la que se produce en torno al consumo de drogas y facilita dicho consumo. Puede
producirse en dos sentidos, bien facilitando, directa o indirectamente, la droga, o bien la obtención
del dinero para conseguirla. Por tanto se basa en el tráfico de drogas por sujetos consumidores.
DELINCUENCIA INDUCIDA. Comisión de delitos bajo la influencia de drogas. Se engloban todos
aquellos delitos que se originan a causa de los efectos producidos por el consumo de las drogas de
abuso. Las sustancias psicotrópicas ocasionan una alteración temporal de la conciencia (alteraciones
cognitivas, distorsión de la percepción de la realidad, etc.), durante el propio período de intoxicación
como durante el denominado síndrome de abstinencia. Esto se asocia en numerosas ocasiones al uso
de la violencia, generalmente de carácter impulsivo.
Puede originar delitos de índole más o menos violentos, dependiendo del carácter del sujeto y del tipo
de sustancia, como pueden ser:
Contra las personas: contra la vida, lesiones, homicidio.
Contra la libertad sexual: abusos, violación, agresiones sexuales.
Contra el orden público: atentado, resistencia, desobediencia, contra los agentes de la autoridad.
Contra la seguridad del tráfico: exceso de velocidad, conducir bajo los efectos del alcohol,
conducción temeraria…
Algunas estadísticas:
Joven, soltero, clase de social baja representa el 90% de estadística penal, este tipo de
delincuente presenta problema de consumo de droga y consumo de alcohol
Otro tipo de delincuencia, personas de 40 años de edad que son delincuentes profesionales
normalmente no consumen drogas.
los delitos más usuales son los delitos contra la propiedad por que le permite obtener dinero y
puede cubrir su necesidad
Como evitar?… la única herramienta es la prevención, y no debe ser únicamente tarea del Estado,
deberá ser de manera conjunta entre el Estado y la familia. Para eso se debe llevar una estrategia
global (publicitaria) desarrollando programas educativos, culturales, deportivos que busquen alejar a
los niños y adolescentes de la droga. Pero estas estrategias no son infalibles porque tienen que ir
acompañadas de la labor de la familia para evitar que caigan en adicción.
EL ALCOHOL
También es considerado una droga independientemente de que está legalizado su consumo y su
comercio.
EFECTOS DEL CONSUMO DE ALCOHOL
FASE DE ABSORCIÓN
Cuando se ingiere alcohol gracias a su peso molecular pasa directamente al torrente sanguino a través
de las mucosas del estómago. La concentración máxima de alcohol es de 10 a 20 min y puede durar
hasta 30 min dependiendo de la cantidad alimenticia ingerida.
FASE DE DISTRIBUCIÓN
Cuando el alcohol ya ha ingresado a la sangre se distribuye por todos los órganos y tejidos del cuerpo
dependiendo de la cantidad de alcohol consumido y se dirigen al sistema nervioso central donde va a
tener su efecto definitivo.
FASE DE METABOLIZACIÓN
Representa lo que es la metabolización del alcohol a través del hígado, alrededor de un 90% pasa a ser
metabolizado gracias a una serie de encimas que van a descomponerlo y transformarlo en anhídrido
carbónico y agua, la velocidad o efecto de intoxicación depende de las funciones básicas del
organismo.
CONSUMIDOR REGULAR Puede desencadenar una cirrosis hepática a medida que se vaya
haciendo más consumidor.
FASE DE ELIMINACIÓN
El 10% del alcohol no metabolizado por el hígado es eliminado por el cuerpo, por el aire expirado, por
la orina, por el sudor y las lágrimas.
Delitos sexuales
Para entender la violación como fenómeno social hay que interpretarla dentro del marco de las
relaciones entre hombres y mujeres en general. El temor a la violación constituye una pieza clave en el
sistema de control informal de las mujeres. Las precauciones y restricciones del libre desarrollo de su
vida, impuesto a las niñas desde una edad muy temprana, son muy distintas a la libertad dada a los
chicos.
Poco a poco les enseñan a las chicas que los hombres, fuera del círculo familiar, son potencialmente
peligrosos. En la primera adolescencia ya tienen aprendido que no deben hablar con personas
desconocidas, que deben ir acompañadas a la calle, que la noche es más peligrosa que el día, etc.
Se trata de un sistema elaborado de restricciones e inhibiciones que mantiene a la mujer en un papel
más pasivo, sumiso y miedoso que el correspondiente a los varones de la misma edad. Como expresó
la socióloga Kate Painter: …”las mujeres no temen al delito, sino a los hombres, y eso es un miedo
real; un riesgo que restringe la libertad de movimiento; a dónde pueden ir; cómo puede ir y con
quién…”
En una sociedad tradicional y machista el rol de la mujer es casarse joven, conseguir así un varón
protector y siempre vivir rodeada de su familia. El miedo a las agresiones sexuales ayuda a aceptar
este rol tradicional y sumiso.
La violación y los demás delitos contra la libertad sexual tienen, por tanto, repercusiones más allá de
la víctima concreta de la agresión. Tampoco es un asunto que solamente preocupe a las personas del
sexo femenino, sino que influye negativamente en la relación entre mujeres y hombres en general.
LA VIOLACIÓN: por lo general, las víctimas suelen ser jóvenes, y más aún que su agresor.
Característicamente, suele ocurrir durante la noche; con más de un agresor; sin necesidad de uso de
arma; el coito vaginal fue el acto sexual cometido con más frecuencia; la víctima suele sufrir lesiones;
la mujer suele presentar resistencia.
ABUSOS SEXUALES: son "menos graves" que la violación pero más frecuentes. Son, por ejemplo:
el sexo forzado en el ámbito familiar, tocamientos callejeros, intento de violación y acoso sexual en el
trabajo.
LA PSICOLOGÍA DEL DELINCUENTE SEXUAL
CARACTERÍSTICAS DEL DELINCUENTE SEXUAL:
Es algo mayor que el delincuente común, con una edad media cercana a 30 años
Tiene escasos estudios, dos terceras partes no han llegado más que a la enseñanza primaria
La mayoría suele estar integrado laboralmente, siendo "obrero sin cualificar" la categoría más
frecuente
Dos de cada tres delincuentes sexuales no tenían una pareja estable cuando ocurrió el hecho
Entre una tercera parte y la mitad tienen antecedentes penales, siendo el delito contra la
propiedad el más frecuente. Menos de un 10% han sido condenados por delitos sexuales
anteriormente
Estos delincuentes no suelen padecer trastornos mentales
COGNICIÓN-AGRESIÓN SEXUAL: se intenta localizar factores psicológicos y situacionales
que puedan explicar el desencadenamiento de las agresiones sexuales, estudiando la topografía de
la excitación sexual, las actitudes hacia las mujeres y niños, las distorsiones cognitivas, y la
competencia social de los agresores.
Respecto a las actitudes no se ha podido demostrar todavía que los violadores, pese a su conducta de
violencia sexual, sean, como grupo, más conservadores y negativos en sus actitudes hacia las mujeres
que los no-violadores.
Respecto de la competencia psicosocial, necesaria claramente para una conducta sexual apropiada,
también la investigación obtuvo resultados ambivalentes. En algunos casos la violación se ha
considerado una alternativa a la escasa capacidad para lograr relaciones sexuales consentidas; así
algunos estudios han encontrado que efectivamente los violadores son menos asertivos, más ansiosos,
y presentan limitadas habilidades sociales y de resolución de problemas. Unas deficientes habilidades
cognitivas para solucionar problemas interpersonales pueden hacer que estos sujetos generen menos
respuestas alternativas y eficaces ante ciertos obstáculos y metas, y consecuentemente muestren
mayor número de conductas desadaptativas para conseguirlas.
De modo parecido, un funcionamiento cognitivo limitado puede provocar una interpretación errónea
de las claves emitidas por las mujeres, interpretando como muestra de interés lo que son mensajes
emocionales negativos. Sin embargo, la evidencia empírica que afirma que los violadores como grupo
son poco eficaces en sus habilidades sociales no es todavía excluyente.
Con respecto a si los violadores son menos empáticos que los no violadores, estudios afirman su
menor empatía y sus mayores problemas para mantener y fomentar relaciones íntimas y duraderas.
Pero la característica más importante es, según Lakey, "la distorsión cognitiva que se manifiesta por
una corriente de mala información y extrañas creencias y actitudes, que forman la base de
decisiones tomadas a partir de falsas percepciones y errores de pensamiento". Según este
planteamiento, los agresores sexuales no entienden la conexión entre evento, pensamiento y
sentimientos: se crean una idea, se forman una opinión sobre lo que desearían que pasara y actúan
como si fuera a ocurrir de verdad, sin importarles las posibilidades reales, sin consideraciones
morales, ignorando las reglas sociales, tomando lo que quieren y sirviéndose de sus propios criterios,
lo que potencia la falta de respeto por los derechos y sentimientos de los demás y el surgimiento de
conductas delictivas.
SADISMO Y MASOQUISMO-ESTUPRO
LOS MOTIVOS DE LA VIOLACIÓN:
LAS TIPOLOGÍAS: del delincuente nunca suelen ser satisfactoria. Una de las clasificaciones más
populares relativas a los violadores la ha desarrollado Nicholas Groth, donde aparecen tres
componentes de modo necesario en la psicología de los agresores sexuales:
1. hostilidad,
2. poder
3. y sexualidad:
En la violación de hostilidad hay más violencia de la necesaria para consumar el acto, de modo
tal que la excitación sexual es consecuencia de la propia exhibición de fuerza del agresor, al tiempo
que es una expresión de hostilidad y rabia hacia las mujeres. El sexo es un arma y la violación el
modo en que éste es usado para herir y degradar a sus víctimas.
En la violación de poder la meta es la conquista sexual como compensación a la vida rutinaria
del agresor. Es decir, la violación es el medio por el que el sujeto afirma su identidad personal y su
adecuación sexual. La satisfacción sexual alcanzada no parece elevada, ya que sus fantasías se
centran más en la dominación de la otra persona.
Por último, en la violación sádica, a diferencia de la de hostilidad, no hay una explosión de
agresión concomitante con la agresión, sino que el asalto es aquí totalmente premeditado,
proporcionando la perpetración de las lesiones una satisfacción sexual ascendente.
Otra de las tipologías más extendidas es la elaborada por el Centro de Tratamiento Bridgewater, de
Massachusetts, donde se hace una distinción entre cuatro grupo de violadores:
1) El violador de agresión desplazada: no presenta ninguna excitación sexual inicial, ya que la
violación tiene el sentido de agraviar y humillar a la víctima empleando con frecuencia el sadismo.
Agresión desplazada significa aquí que la víctima no ha jugado ningún rol directo en el
desencadenamiento de la agresión. Tendría semejanzas importantes con el tipo de violador sádico
anterior.
2) El violador compensatorio: está motivado fundamentalmente por el deseo de demostrar a su
víctima su competencia sexual, en un intento de compensar su falta de adecuación para una vida
socialmente ajustada. Se correspondería con la violación de poder de Groth.
3) El violador sexual-agresivo: debe infligir daño físico para sentir excitación sexual, y se parece
claramente al violador hostil de Groth.
4) El violador impulsivo: cuya acción es el resultado de aprovechar una buena oportunidad,
usualmente presente en el transcurso de otros hechos delictivos como el robo.
Más modernamente, Ronald Holmes ha completado con técnicas apropiadas de interrogatorio una de
las tipologías desarrolladas por Knight y Prentky, donde se distinguen cuatro tipos básicos,
diferentes a los anteriores:
1) El violador de afirmación de poder: se correspondería con el compensatorio, y es el menos
violento de los violadores, así como el menos competente desde el punto de vista social. De un bajo
nivel académico, tiende a permanecer soltero y a vivir con sus padres. Tiene pocos amigos, sin
pareja sexual y usualmente es una persona pasiva, poco atlética. Suele visitar tiendas donde se
vende material pornográfico, y puede presentar otras desviaciones sexuales como travestismo,
exhibicionismo, fetichismo o voyerismo. Por lo que respecta al proceso de violación, la motivación
es básicamente sexual, buscando elevar su auto-estima. Su agresión sexual es una materialización
de sus fantasías, de ahí que opere bajo la idea de que sus víctimas realmente disfrutan de la
relación sexual, razón por la que puede conservar un diario de sus asaltos, los que continuaran
periódicamente hasta que sea atrapado.
2) El violador por venganza: quiere desquitarse, mediante su agresión, de todas las injusticias,
reales o imaginarias, que ha padecido en su vida. Su infancia ha sido difícil, con sucesos
habituales de malos tratos, divorcio de los padres, y diversas experiencias con familias acogedoras
y padres adoptivos, pese a que es considerado socialmente competente. Su percepción de sí mismo
es la de "macho" y atlético, suele estar casado y es descrito por sus amigos como violento e
impulsivo. En general, la violación es el resultado de una discusión anterior con una mujer
significativa en su vida, como madre o esposa, produciéndose de forma impremeditada y con el fin
de dañar a la víctima. En efecto, puede llegar hasta el asesinato de ella; empleará cualquier arma
que esté a su disposición y exigirá de su víctima, a la que pretende aterrorizar, cualquier vejación y
humillación.
3) El violador depredador: intenta expresar en su agresión su virilidad y su masculinidad. Se
siente superior solo por ser hombre, se siente legitimado por ello para violar. Su infancia es similar
a la del violador por venganza, peros u vida doméstica actual es más tormentosa que la de éste. Le
gusta vestir llamativamente y frecuenta bares de encuentros. La víctima suele estar en el sitio
equivocado en el momento equivocado; es una víctima de la oportunidad. Empleará la violencia
que sea necesaria para dominarla. La agresión es un acto de depredación, y no se preocupa por
ocultar su identidad.
4) Violador sádico: de todos los tipos es el más peligroso de todos. El propósito es la expresión de
sus fantasías agresivas y sexuales. Quiere dañar a sus víctimas tanto física como psicológicamente.
Su infancia ha sido difícil y en su adolescencia ya manifiesta problemas sexuales; en su edad adulta
suele estar casado y ostentar una posición de clase media, teniendo el respeto de sus vecinos.
Muchos de ellos tienen personalidades antisociales y son bastante agresivos en su vida diaria,
especialmente cuando son criticados o resultan obstaculizados en su búsqueda de satisfacción
personal. Se trata de una persona inteligente, que planea sus asaltos, difícil de apresar. Su agresión
está dirigida a disfrutar horrorizando a la víctima, de ahí que utilice parafernalia variada y un
ritual en su ejecución. Generalmente su violencia irá incrementándose, llegando probablemente a
matar a sus víctimas.
LA PREDICCIÓN DE REINCIDENCIA EN EL DELITO SEXUAL: la reincidencia de estos
suele ser menor que entre los delincuentes contra la propiedad, pero esto no ocurre en el caso de los
delincuentes persistentes, cuyos porcentajes de reincidencia en diferentes estudios se sitúan en un
rango mayor.
Las tareas de predicción de la peligrosidad, por consiguiente, han de tener en consideración la
gravedad y la frecuencia de las agresiones sexuales mostradas en su carrera delictiva.
También es importante el estudio de la historia sexual del agresor: sus experiencias, su conocimiento
acerca de la sexualidad, así como la evaluación de las preferencias sexuales, esto es, su orientación
sexual (varones/mujeres, niños/adultos).
Delitos intrafamiliares y basados en el género (falta)
Delincuencia organizada
Es un tipo de actividad criminal que implica la existencia de grupos con unas reglas de actuación, con
un propósito definido (que puede ser político en el caso del terrorismo o económico en las mafias) y
que tiende a transmitir sus normas y pautas a los nuevos allegados a la organización.
♺ EL TERRORISMO: algunos lo consideran una forma de delincuencia organizada, cuestión que
se explicará en los próximos dos puntos de esta unidad.
♺ LAS MAFIAS: existe un "submundo" de organizaciones criminales implicadas en delitos como
fraude, robo, extorsión, secuestro y asesinatos. En todo el mundo, la principal fuente de ingresos
para estos grupos lo constituyen los productos y servicios que son ilegales (como las drogas), pero
que tienen una gran demanda en la población. Además del narcotráfico, el crimen organizado se
encarga de la "trata de blancas" o redes de prostitución, de controlar el juego o de organizar
negocios de préstamos a un gran interés (y por supuesto ilegales), sin olvidar a los que trafican con
productos legales pero mediante el contrabando, como el alcohol o el tabaco. En general, las
mafias incluyen coaliciones locales, nacionales (e internacionales) que dan cobijo a los mafiosos o
"gangsters" propiamente dichos, y a todos aquellos que colaboran con sus proyectos, como
políticos, hombres de negocios o representantes de diferentes organizaciones. Se comprende
entonces que muchos de los que colaboran en las mafias son personas que tienen negocios legales.
La actividad mafiosa se amolda a las circunstancias de cada país.
♺ UN MERCADO INTERNACIONAL: hoy el crimen organizado ha logrado un estatus
claramente internacional, especialmente en lo referente al contrabando de drogas. Las actuales
condiciones económicas del mercado mundial permiten que importantes cantidades de dinero
provenientes del crimen organizado se disuelvan en complicadas transferencias y escrupulosos
"blanqueos", que en muchas ocasiones alimentan el imperio de las mafias y entorpecen la
persecución policial de sus responsables. Ante tanto dinero, la corrupción de muchos funcionarios
es casi inevitable, y cuando éstos están en situaciones de poder ayudan a entorpecer la acción de la
ley.
♺ DELITOS DE CUELLO BLANCO/EL DELINCUENTE MAFIOSO: los delitos de cuello
blanco son los cometidos por personas de clase alta o media alta generalmente. Se hacen por
medio de sus conocimientos en los ámbitos profesionales y en el mundo de los negocios, la
política, etc. Quienes realizan estos delitos tienen mucho poder económico e influencia en los
órganos encargados de la justicia, por lo que se les hace más fácil escapar de una condena o
contratar abogados más hábiles para así eludir la aplicación de algunas penas. Este tipo de delito
es económico. Se trata de profesionales funcionarios, parecen honrados (lo que hace más fácil que
se camuflen entre la sociedad).
Al no ser un delito fácil de comprobar ya que se basa, más que nada, en estafas y robos muy bien
organizados, especiales y sofisticados, es más difícil que se lleve a cabo una condena al descubrirse el
crimen.
Muchos gánsteres serían delincuentes comunes, contra la propiedad o violentos, si no existieran
grupos organizados que operaran en su medio. En el plano del crimen, del asesinato o de la extorsión,
es el asesino o criminal profesional el que opera; en el plano de la gestión es donde aparecen los
"hombres de negocios", criminales que sólo manejan negocios ilegales o que combinan éstos con otros
negocios legales.
En los grupos organizados o mafias pueden describirse tres tipos de delincuentes:
1. Personas cercanas a los de la delincuencia de cuello blanco: son funcionarios, hombres de negocios
y empleados de una cierta responsabilidad que hacen dejación de sus funciones o colaboran más
activamente para el sostenimiento del negocio. Es el caso de funcionarios que venden licencias,
aduaneros que admiten sobornos o responsables de bancos que acceden a blanquear dinero. Son
colaboradores de las mafias, comprados por su ambición.
2. Delincuentes que reciben una socialización en la cultura de una mafia: aquí están las mafias más
organizadas como la Cosa Nostra o los Yakuza japoneses. Estos sujetos, cuando ostenten en su
edad adulta cargos de responsabilidad, llevarán negocios legales e ilegales, y defenderán con la
violencia su poder (como hacía Al Capone). El núcleo relacional de estos jóvenes define los
negocios criminales como los padres honrados hablan a sus hijos en la confianza de que prosperen
en un bufete de abogados o una cadena de cafeterías.
3. Chicos o adultos marginales: cuya pertenencia a las mafias es una aspiración para alcanzar un
mayor estatus (como en chicos desheredados que ven las mafias de las favelas brasileñas o los
carteles de la droga colombianos como metas deseables). La mayoría de estos últimos serían
delincuentes comunes si no existieran las organizaciones criminales organizadas.
LÍNEAS DE RESPUESTA ANTE EL CRIMEN ORGANIZADO:
El VIII Congreso de ONU para la prevención del delito y el tratamiento del delincuente celebrado en
La Habana, estableció una serie de recomendaciones nacionales e internacionales para combatir el
crimen organizado, que son:
MEDIDAS NACIONALES: dentro de las medidas que debería tomar cada nación, hay a su vez
distintas líneas de actuación. En primer lugar, estrategias preventivas:
Se trata de informar y educar a la comunidad, requiriendo el apoyo de los medios de
comunicación social.
El desarrollo de las investigaciones sobre la estructura de la delincuencia organizada y la
evaluación de la eficacia de las medidas adoptadas para combatirla.
Deben promoverse programas detallados con objeto de poner obstáculos a los delincuentes
en potencia, reducir las oportunidades de delinquir y hacer más visible el delito, así como
crear y dotar organismos que tengan como fin la lucha contra la corrupción.
El aumento de la eficiencia de los mecanismos de represión y de la justicia penal, haciendo
hincapié en la coordinación entre las distintas agencias implicadas.
La mejora de la capacitación de los policías y el personal de la administración de justicia, en
especial en nuevas tecnologías y nuevos hallazgos acerca del desarrollo de la delincuencia
organizada.
El reconocimiento y apoyo a los países productores de drogas por sus esfuerzos en la
erradicación de la producción y elaboración ilícitas.
Respecto a la legislación penal:
a) Seguir promoviendo la tipificación legal de nuevos delitos con respecto al blanqueo de
dinero y a la defraudación sistemática, así como el delito de abrir y cerrar cunetas con
nombre falso y los delitos informáticos.
b) Desarrollar la figura del decomiso del producto del delito.
En la esfera de la investigación penal:
a) Debe concentrarse la atención en los nuevos métodos de investigación de delitos, y en especial en
las técnicas elaboradas por los diversos países para seguir "el rastro del dinero".
b) La interceptación de telecomunicaciones y el uso de métodos de vigilancia electrónicos son
también importantes y eficaces.
c) Desarrollar los programas para la protección de testigos contra la violencia y la intimidación.
Entre las actividades de represión y administración de la justicia penal:
a) establecer un organismo interinstitucional expresamente encargado de hacer frente a la
delincuencia organizada, y aumentar la eficacia de los organismos existentes, incluyendo cursos de
especialización.
MEDIDAS INTERNACIONALES:
A. Desarrollar acuerdos de cooperación e intercambios de información más eficaces.
B. Tomar medidas para impedir que el dinero del delito organizado llegue al mercado financiero
legal.
C. Mayor control en identificación de vehículos de tierra, mar y aire que puedan usarse en la
distribución del tráfico ilícito.
D. Mayor apoyo a las actividades de investigación comparada y de obtención de datos sobre la
delincuencia organizada a escala transnacional, sus causas y sus relaciones con la inestabilidad
política y con otras formas de delincuencia, así como sobre la prevención y control de este tipo
de delincuencia.
Terrorismo
Es el uso sistemático del terror, para coaccionar a sociedades o gobiernos, utilizado por una amplia
gama de organizaciones políticas en la promoción de sus objetivos, tanto por partidos políticos
nacionalistas y no nacionalistas, de derecha como de izquierda, así como también por corporaciones,
grupos religiosos, racistas, colonialistas, independentistas, revolucionarios, conservadores y
gobiernos en el poder.
El terrorismo, como táctica, es una forma de violencia que se distingue del terrorismo de estado por el
hecho de que en éste último caso sus autores pertenecen a entidades gubernamentales. Se distingue
también de los actos de guerra y de los crímenes de guerra en que se produce en ausencia de guerra.
La presencia de actores no estatales en conflictos armados ha creado controversia con respecto a la
aplicación de las leyes de guerra.
La palabra “terrorismo” tiene fuertes connotaciones políticas y posee elevada carga emocional y esto
dificulta consensuar una definición precisa. Es común el uso de la palabra por parte de gobiernos para
acusar a sus opositores. También es común que las organizaciones e individuos que lo practican
rechacen el término por injusto o impreciso. Tanto los unos como los toros suelen mezclar el concepto
con la legitimidad o ilegitimidad de los motivos propios o de su antagonista. A nivel académico se opta
por atender exclusivamente a la naturaleza de los incidentes sin especular sobre los motivos ni juzgar
a los autores.
Delincuencia juvenil
CONCEPTO DE DELINCUENCIA JUVENIL: en cuestiones jurídicas, se entiende a la
delincuencia como el acto de cometer un delito, contemplado en un determinado código penal. La
delincuencia juvenil son los actos delictivos cometidos por menores, o conductas que la sociedad
rechaza ya que viola las normas vigentes. Es menor toda persona que no ha alcanzado los 18 años de
edad, a los cuales se los considera con una responsabilidad penal no total.
CONCEPTO: acto de cometer un delito contemplado en un determinado Código Penal cometido por
menores, o conductas que la sociedad rechaza ya que viola las normas vigentes. Las causas son la
droga, el entorno, la familia.
Es un fenómeno social a nivel mundial, ya que sucede en todas partes; en países desarrollados y en los
menos industrializados; en las familias pobres y hasta en las más ricas, es decir que es un problema
que se da en todas las clases sociales.
Cada Estado está sujeto a sus propias leyes y sistema. Hay países (como en Irlanda) donde la edad de
imputabilidad es desde los siete años. Además, los castigos y penas también varias según las leyes de
cada Estado.
Se suele preguntar qué lleva a niños y jóvenes a realizar estas conductas, y las causas son:
Primero, un factor fundamental es la familia: el primer grado de responsabilidad es la familia, ya
sea porque esta se encuentra ausente o es agresiva, o ambas. Debido a los comportamientos
agresivos del individuo, tiene el rechazo de amigos, lo cual lo juntará con otros y traerá más
agresividad aquél rechazo. Esto lleva al delincuente juvenil a convertirse en tal.
La delincuencia juvenil y el entorno social: hay tres medios de apoyo que con los cambios sociales,
se han debilitado como para dar una respuesta efectiva al desarrollo de la niñez y de los
adolescentes:
La familia: los medios de comunicación suprimieron la jerarquía y hegemonía que la
familia tenía como formadora de costumbres sociales. Además, la incorporación de la mujer
al sistema laboral y otros cambios en la estructura familiar, como la ausencia generalizada
del padre, replantean las relaciones del niño y del joven.
La escuela: se caracteriza por un marcado énfasis academicista y por la competitividad
feroz, borrando el sentido comunitario y la promoción del desarrollo integral de los jóvenes.
Sistemas de Asistencia y Recreación: como apoyos alternativos, son mínimos e
insuficientes para satisfacer las necesidades de la población juvenil.
Factores que influyen en la delincuencia juvenil en el centro urbano. Hay una serie de factores
individuales y biográficos que caracterizan al delincuente juvenil y que llevan a la conclusión de
que él es una persona con un gran conjunto de deficiencias, y una de ellas es que comete delitos.
Estos serían los componentes del aprendizaje del delito, y son:
impulsivo; con afán de protagonismo;
fracaso escolar;
consumidor de drogas;
baja autoestima;
familia desestructurada;
clase baja;
falto de afectividad;
agresivo; sin habilidades sociales;
poco equilibrio emocional; inadaptado; frustrado.
Causas de la delincuencia juvenil:
1. Una primera categoría de jóvenes delincuentes se definiría por rasgos de anormalidad patológica,
fundamentalmente:
a. Menores delincuentes por psicopatías: esta última es entendida como la patología
integrada, conjuntamente, de la incapacidad de quien la padece de sentir o manifestar
simpatía o alguna clase de calor humano para con el prójimo, en virtud de la cual se le utiliza
y manipula en beneficio del propio interés, y de la habilidad para manifestarse con falsa
sinceridad en orden a hacer creer a sus víctimas que es inocente o que está profundamente
arrepentido, y todo ello, para seguir manipulando y mintiendo. A consecuencia, el menor es
incapaz de adaptarse a su contexto y actuar como tal, porque el trastorno de la personalidad
que sufre le impide inhibirse respecto de conductas o comportamientos contrarios a las
normas. El menor así tiende a perpetrar actos antisociales según la orientación nuclear de la
propia psicopatía, siendo de destacar en este sentido los actos que expresan frialdad y
crueldad por parte del sujeto.
b. Menores delincuentes por neurosis: es una grave perturbación del psiquismo de
carácter sobrevenido y que se manifiesta en desórdenes de la conducta, pudiendo ser su
origen muy diverso como fracasos, frustraciones, abandono o pérdida de seres muy queridos,
etc. Criminológicamente, el neurótico trata de hacer desaparecer la situación de angustia que
sufre cometiendo delitos con el fin de obtener un castigo que le permita liberarse del
sentimiento de culpabilidad que sobre él pesa.
c. Menores delincuentes por auto referencias subliminadas de la realidad: son
aquellos que por la confluencia de predisposiciones psicobiológicas llegan a mezclar fantasía
y juego de una forma tan intensa que empiezan a vivir fuera de la realidad. Es precisamente
ese estado anómalo el que puede conducirlos a cometer actos antisociales.
2. Una segunda categoría integrada por jóvenes con rasgos de anormalidad no patológica:
a. Menores delincuentes con trastorno antisocial d la personalidad: menores cuyas
principales son la hiperactividad, excitabilidad, ausencia de sentimiento de culpa,
culpabilidad con los animales y las personas, fracaso escolar, y son poco o nada
comunicativos. Una de las principales causas de esto es la ausencia o figura distorsionada de
la madre, aunque nada quita valor a la disfuncionalidad del rol paterno. En muchos casos se
trata de menores que viven en la calle, en situación permanente de abandono.
b. Menores delincuentes con reacción de huida: se trata normalmente de menores que
han sufrido maltrato en el hogar y por ello abandonan el mismo. Son menores
psicológicamente débiles y que en lugar de responder a la agresión, eligen la huida sin plazos,
y casi siempre sin rumbo. Ese alejamiento los hace propicios al reclutamiento por parte de
los responsables de la delincuencia organizada, que les escogen para llevar a cabo
actuaciones simples pero de gran riesgo como transporte de drogas en su propio cuerpo.
Consecuencias de la delincuencia juvenil:
1) DESEQUILIBRIO MENTAL: de los jóvenes que ingresan a la delincuencia.
2) DESINTEGRACIÓN FAMILIAR O DETERIORO DEL NÚCLEO FAMILIAR
3) PROMISCUIDAD SEXUAL Y FALTA DE VALORES MORALES: que arriesgan al
contagio de enfermedades de trasmisión sexual.
4) DESTRUCCIÓN DE VALORES
5) MUERTES PREMATURAS: por las llamadas broncas callejeras.
Delincuencia y exclusión social
EXCLUSIÓN SOCIAL. Concepto: hace referencia a los obstáculos que encuentran determinadas
personas para participar plenamente en la vida social, viéndose privadas de alguna o varias de las
opciones consideradas como fundamentales para su desarrollo humano. La exclusión social puede
definirse como «el proceso de desafiliación social, económica y relacional, constituyéndose como un
problema multidimensional, tanto en sus causas (desempleo, bajos ingresos, enfermedad, ruptura
familiar) como en el acceso precario a los derechos que constituyen la ciudadanía.
La delincuencia es un fenómeno multifactorial, los factores que influyen en la comisión de
delitos son múltiples, entre los que tienen especial importancia los factores sociales. La situación de
exclusión social en la que se encuentran muchas personas puede ser el origen de la realización de una
conducta delictiva, de ahí la importancia de averiguar las causas que llevan a este estado.
Bajo la denominación «exclusión social», se incluyen situaciones muy heterogéneas como la pobreza,
la emigración, la desigualdad, el género. Este término engloba todas aquellas situaciones en las que se
encuentran los sujetos que no participan de las condiciones de vida normalizada establecidas por la
sociedad y que no tienen acceso a los bienes de consumo.
UNIDAD 5
TEMA 5 LA VÍCTIMA
Redescubrimiento de la víctima en la criminología: factores que lo explican
Por qué perdió la víctima su inicial protagonismo y por qué lo recupera ahora son dos hechos que
requieren de interpretación. Durante muchos años la víctima ha estado olvidada.
Pruebas del olvido de la víctima:
· Mientras se han formulado derechos para los delincuentes, no se han formulado derechos para la
víctima.
· Se ha buscado más el castigo para el delincuente que la forma de reparar el daño de la víctima.
· Las inversiones públicas realizadas por el Estado, se han hecho para el penado y no para ayudar a la
víctima.
El interés por la víctima surge por las siguientes circunstancias:
· Intentan explicar la relación entre la víctima del delito y los espectadores de delitos violentos.
(Sorprende que nadie actúe al ver un delito violento).
· Otra de las circunstancias por las que se empieza a estudiar a la víctima son las encuestas de
victimización.
· Los movimientos feministas que se encargaron de hacer ver los casos de maltratos y violencia
familiar.
En el proceso histórico de la humanidad la actuación de las víctimas en drama del proceso penal para
hacer valer sus derechos ha pasado por tres etapas: la víctima ha pasado por tener un gran
protagonismo, ha sido luego neutralizada y en esta etapa moderna ha logrado su resurgimiento o
redescubrimiento.
El declive de la víctima en el sistema penal guarda un estrecho paralelismo con el nacimiento del
propio Estado y del "proceso penal" como instituciones públicas: el Derecho Penal estatal surge,
precisamente, con la neutralización de la víctima, disociando a ésta de su posición natural junto al
delincuente.
En los comienzos del proceso penal, como ahora, la reacción ante el delito implicaba la existencia de
un conflicto entre delincuente y víctima, en esas primitivas organizaciones, la reacción frente al delito
era la venganza privada. La venganza privada fue la primera reacción ante el delito, en la cual el
ofendido se tomaba la justicia por propia mano. El temor era que ésta responda al delito con el delito,
convirtiéndose en delincuente (víctima justiciera), o que se socialice el interés de la víctima por
determinados grupos próximos a la misma en situaciones victimógenas similares. Lo que
desencadenaría peligrosas reacciones de venganza en nombre de la inseguridad, de la justicia o de la
prevención del delito y una política criminal emocional, pasional, nada recomendable. Al quedar la
venganza en manos de las víctimas, se producía una nueva lesión a la comunidad y un
desencadenamiento de delitos, que en algunas ocasiones eran más graves y numerosas que el delito
que se pretendía vengar, lo que conllevo a reacciones en cadena, donde se buscaba eliminar al
oponente para evitar a su vez la retaliación y esto se lograba con la cruel eliminación del grupo. Con el
fin de poner límites a esa arbitraria y desproporcionada venganza privada, se implanto la ley Talión
“ojo por ojo y diente por diente, animal por animal”. Esa ley implicaba una mayor consideración en la
respuesta ante el delito, colocando límites a los excesos del ofendido. El legislador primitivo tuvo, al
parecer, con la ley del talión, proteger a quien primeramente infringió la norma social, es decir, al
delincuente y no precisamente a la víctima.
A medida que se avanza con el paso del tiempo, con el surgimiento de un mayor progreso social,
empiezan aparecer formas históricas de compensación que buscaba una limitación a la crueldad de la
Ley del Talión. Así la ley de las 12 tablas que mantenía la ley del Talión, estipulada su aplicación a “no
ser que la víctima lo determine de otra manera de acuerdo con el malhechor”, lo que constituye los
inicios de la solución del conflicto mediante la conciliación. En la compensación o composición
monetaria se encuentra una aceptable forma de resarcimiento a la víctima.
El fin de esta etapa de esplendor se da por la creciente intervención de poderes centralizados, en las
Ciudades -Estados, que en su nueva organización impone normas, regula las prohibiciones e impone
sanciones y se convierten en definidores de la contienda entre las partes y que empiezan precisamente
por apropiarse de parte de la compensación económica, la cual en la mayoría de los casos debía ser
compartida con la comunidad o con el rey, dándose nacimiento a la sanción de multa.
El Estado se apropia del conflicto que surge con el delito entre víctima y victimario. Así, la víctima va
desapareciendo del escenario. La persecución penal fue asumida por el Estado, el rol de la víctima
dentro del proceso fue desapareciendo, el sistema procesal inquisitivo con las facultades ilimitadas del
juez, convirtió al conflicto penal en una lucha entre el representante estatal que debía resguardar los
valores de la sociedad y el transgresor de esos valores, de tal forma que los intereses de la víctima
quedaron totalmente al margen de la contienda penal.
El fortalecimiento del proceso inquisitivo genera la total neutralización de la víctima dentro del
proceso penal, la víctima sale de su posición como interviniente procesal, los roles protagónicos los
llevará adelante el Juez y el delincuente, desapareciendo por ello el ofendido totalmente del escenario.
De esta manera, como lo explica la victimología, la víctima es expropiada de su conflicto, por el
Estado, en donde su interés se ve reemplazado por el concepto abstracto bien jurídico tutelado, que
viene a ser el orden jurídico establecido y su derecho a perseguir sus derechos en la acusación se ve
suprimido en aras de la persecución estatal promovida por la vigencia del principio de oficialidad de
la acción penal.
El Derecho Penal se ha orientado en forma unilateral hacia el autor del delito, dejando a la víctima en
una posición marginal, cuando no limitada a su participación como testigo en el esclarecimiento del
hecho delictivo; incluso como testigo se convierte en destinatario de serios compromisos y
obligaciones, y portador de pocos o ningún derecho.
Por otro lado, la criminología consideraba a las víctimas como un sujeto pasivo, neutro, estático, que
no contribuía en nada al hecho criminal.
La situación de las víctimas, empieza a cambiar a partir de los años cincuenta por influencia
principalmente del desarrollo de una nueva ciencia penal como es la victimología.
A mediados del presente siglo es que el movimiento victimológico emprende estudios sobre lo que
Mendelsohn llama la "Pareja Criminal", dándole a la víctima una visión más activa, capaz de
contribuir en la génesis y dinámica de una conducta delictiva.
El progresivo interés por la víctima fue acompañado e incentivado por diversos factores o
circunstancias:
En primer lugar, al legado de los pioneros de la nueva ciencia, quienes demostraron la recíproca
interacción de los miembros de la pareja criminal: autor-víctima, contribuyendo a un nuevo
enfoque de esta última como sujeto activo (no como un mero objeto), dinámico, capaz de influir en
la configuración del hecho delictivo mismo, en su estructura y explicación. Poco a poco se van
desarrollando las investigaciones respecto a las víctimas, pasando del estudio de la pareja criminal
y fenómeno de interacción al estudio de otro tema del que resulta un núcleo de conocimientos
sobre actitudes y propensiones de los sujetos para convertirse en víctimas, tipología victimaria,
daños que padecen las víctimas como consecuencia del delito (victimización secundaria), la
criminalización de determinadas infracciones equivocadamente denominadas "delitos sin
víctimas"
En segundo lugar, al desarrollo en el seno de la Psicología Social de una rica gama de modelos
teóricos adecuados para interpretar y explicar los datos aportados por las investigaciones
victimológicas, huérfanas hasta entonces del marco de referencia.
Otro factor que intervino es el perfeccionamiento y credibilidad que las encuestas de victimización
empezaron a adquirir en esta década; las cuales permitieron obtener datos sobre la población
realmente victimizada, abarcando no sólo las víctimas oficiales sino también aquellas otras no
incluidas por no haberse denunciado el delito.
Otro factor, en la década de los setenta se estudia sobre la dinámica de la intervención de los
espectadores en las situaciones de emergencia; estudios de psicólogos sociales en torno a
comportamientos de asistencia o de abandono hacia la víctima del delito capaces de arrojar luz
sobre reacciones insolidarias y pasivas de testigos presenciales de algún crimen violento que
habrían asombrado a la opinión pública.
Los movimientos feministas, por último, al llamar la atención sobre la violencia específicamente
dirigida contra la mujer (victimización sexual, violencia física, etc.), impulsaron numerosas
investigaciones teóricas y concretos programas de asistencia a aquélla. Y sirvieron de modelo a
otros colectivos de alto riesgo de victimización.
Estos y otros factores contribuyeron a la consolidación de la Victimología durante los años setenta.
En efecto, la moderna Victimología no pretende una inviable regresión a tiempos pasados, a la
venganza privada y a la represalia, porque una respuesta institucional y serena al delito no puede
seguir los dictados emocionales de la víctima. El movimiento victimológico persigue una redefinición
global del status de la víctima y de las relaciones de ésta con el delincuente, el sistema legal, la
sociedad, los poderes públicos, la acción política (económica, social, asistencial, etc.).
Victimología: historia, concepto y objeto de estudio
Se atribuye a Mendelshon, el acuñar la expresión victimología. Se cree que es en 1.956, cuando
puede afirmarse que formalmente empieza la Victimología, pues fue en este año cuando Benjamín
Mendelsohn habla con propiedad de la Victimología y señala el ámbito de esta que debe ser una nueva
ciencia. En 1959 publica un artículo que lleva por nombre La victimología, ciencia actual y convoca a
un congreso sobre la materia en la ciudad santa de Jerusalén, donde confluirían profesionales de
diversas ciencias que tienen que ver con esta novísima rama. El mérito de Benjamín Mendelsohn es
inmenso, aunque algunos autores le nieguen la paternidad de la Victimología. Gracias a sus llamados
y a partir de su primer artículo, científicos de diversas partes del mundo occidental empiezan a
ocuparse de la víctima como un objeto digno de tomarse en cuenta y los trabajos de investigación se
suceden periódicamente desde entonces.
La victimología satisface por completo las necesidades de la sociedad, y su definición como
ciencia de las víctimas resulta ser la más adecuada; por eso deberá tomar en consideración todos los
fenómenos que provocan la existencia de víctimas, en la medida en que tienen alguna relación con la
sociedad.
La perspectiva de la víctima implica más interés por la situación concreta, donde ocurrió el
hecho, por factores dinámicos en los cuales la interacción entre los partes es importante, por factores
situacionales, y por medidas de prevención.
La década de los setenta es, sin duda, el período de consolidación de la Victimología como una
disciplina científica. La celebración del I Simposio Internacional de Victimología (Jerusalén, 1973) al
cual muy pronto siguieron otros, atrajo la atención de especialistas de distintas procedencias y, sobre
todo, permitió un reconocimiento internacional para la Victimología. Ahí se decidió, además, que
estas reuniones se celebrarían en el futuro cada tres años.
Se puede, en la actualidad, distinguir entre cuatro tendencias dentro de esta sociedad de
victimología (áreas de conocimientos que hoy cubre la Victimología):
1) Se concentra en la atención a la persona victimizada, especialmente en la ayuda psicológica y
psiquiátrica a la víctima de un delito. La agresión puede tener efectos tardíos, en forma de
depresiones, ansiedad, alteraciones del sueño y otros problemas psíquicos. Dichos trastornos
se resumen bajo la etiqueta "Síndrome de trastorno post-traumático". La Victimología ha
llamado la atención sobre la necesidad de formular y ensayar programas de asistencia,
reparación, compensación y tratamiento de las víctimas del delito. En los últimos años se han
establecido en numerosos países fondos de compensación estatales para atenuar las
necesidades económicas que tiene la víctima.
2) Una información fiable y contrastada sobre el crimen real que existe en una sociedad es
imprescindible tanto para formular un diagnóstico científico como para diseñar los oportunos
programas de prevención. Existe, sin embargo, una criminalidad oculta que no detectan las
estadísticas oficiales, constituyendo las encuestas de victimización una insustituible fuente de
información sobre la criminalidad real de una sociedad. El estudio de las víctimas desconocidas
u ocultas demostró una extraordinaria utilidad, principalmente en sus aplicaciones al
descubrimiento de la cifra negra de la criminalidad. Se realizan encuestan en países del mundo
para establecer la frecuencia del delito y las circunstancias que lo rodean. Estos estudios son
importantes para elaborar teorías sobre la victimación, y políticas para prevenirla.
3) Preocupación sobre la suerte de la víctima en el proceso penal. El estado ha asumido el papel
de la víctima durante el proceso penal, para después olvidarse de ella. La Sociedad de
Victimología fue un impulsor importante para "La Declaración de las Naciones Unidas sobre
los Derechos de las Víctimas del delito". Esta declaración recomienda, por ejemplo:
a. que las víctimas de delitos deben de ser informadas sobre el procedimiento;
b. que deben tener una oportunidad para presentar su punto de vista y sus preocupaciones
durante el procedimiento judicial;
c. que se deben utilizar mecanismos informales para resolver conflictos, incluyendo
mediación, arbitraje y principios de la justicia de tradición en etnias minoritarias.
4) Movimiento político a favor de un tipo de víctima en particular. En varios países los
movimientos feministas han reivindicado el derecho de las mujeres a pasear por la calle, a
cualquier hora, sin sufrir acosos sexuales. También han logrado que se abrieran centros de
atención a la víctima de agresiones sexuales, y casas de acogida para mujeres maltratadas.
Respecto al concepto de victimología: El término Victimología es muy amplio, ya que recoge
todo lo referente a la víctima, desde factores que llevan a convertirse en ella, el proceso por el que
pasa mientras lo es, y las consecuencias derivadas de todo ello.
La idea de los primeros autores que usaron este término (Mendelson y Hans von Hentig), fue la de
formar una nueva ciencia autónoma que así se llamara, distinta del derecho penal y también de la
Criminología.
El término victimología fue acuñado por Benjamín Mendelshon en la década del 40. El consideraba,
contrario al criterio de la cátedra, que la victimología no era una rama de la Criminología, sino que era
una ciencia en sí misma: que su objeto de estudio es una entidad fuera de la Criminología aunque esta
lo aborde (“víctima”). Considera a la Victimología como una ciencia autónoma con objeto, métodos y
fines propios. Esta posición autonomista está encabezada por el mismo Mendelsohn; su punto de
partida es el siguiente: "Durante siglos, el criminal ha permanecido únicamente al derecho, como una
noción abstracta".
Objeto de estudio de la victimología: El objeto de estudio es, en primer lugar, la víctima en
general. Pero el objeto de estudio de la Victimología no puede limitarse a la víctima en sí misma sino
en la complejidad de su situación, en este sentido abordaremos el objeto desde tres niveles de
interpretación:
a) Nivel individual (la víctima es toda persona natural o jurídica sobre la cual ha recaído una acción u
omisión punible).
b) Nivel conductual (la victimización, considerada como resultado de una conducta antisocial contra
una persona o grupo de personas; también podemos definirla como el mecanismo por el cual una o un
grupo de personas llegan a convertirse en víctimas).
c) Nivel general (la victimidad ,es el conjunto de factores que predispone a una o un grupo de
personas a ser víctimas, siendo factores de victimidad: la persona, la sociedad y la naturaleza en
estado normal o alterado).
Es decir que el objeto de estudio no se suscribe a la víctima, su personalidad y características; debe
estudiarse también su conducta aislada y su relación con la conducta criminal; así como el fenómeno
victimal en general.
OBJETIVOS DE LA VICTIMOLOGÍA:
>Desarrollar un análisis pormenorizando el papel de la víctima en el fenómeno criminal (“víctima
provocadora”).
>Analizar la asistencia psicológica, terapéutica y jurídica
>Investigar la victimización secundaria
>Examinar la criminalidad real a partir de los informes de las víctimas
>Resaltar la importancia de la actitud “de, para, o con la víctima” a la hora de concretar la pena en
cada delito
TIPOLOGÍA DE LAS VÍCTIMAS (MENDELSHON):
1) VÍCTIMA ENTERAMENTE INOCENTE O IDEAL: nada hizo o aportó para desencadenar la
situación criminal por la que se ve damnificada.
2) VICTIMA DE CULPABILIDAD MENOR O POR IGNORANCIA: acto poro reflexivo causa
su propia victimización. Se da un impulso no voluntario al delito. Ejemplo: enamorados que tienen
relaciones sexuales en un parque y una pandilla los sorprende, viola a la chica y mata al joven.
3) LA VÍCTIMA ES TAN CULPABLE COMO EL INFRACTOR (víctima voluntaria):
suicidio tirándola a la suerte; suicidio por adhesión (secta); eutanasia; pareja criminal: intentan el
suicidio.
4) LA VICTIMA ES MAS CULPABLE QUE EL INFRACTOR: se subdivide en:
a) víctima provocadora: su conducta incita a la autora a cometer la ilicitud penal. Ejemplo: mujer
que sabe que su esposo es extremadamente celoso y lo provoca hasta que este la mata.
b) victima por imprudencia: determina el accidente por falta de control. Ejemplo: la persona que
deja las llaves en el auto.
5) LA VCITIMA ES MÁS CULPABLE O ÚNICAMENTE CULPABLE: se subdivide en:
a) victima-infractor: ha cometido una infracción y resulta víctima. Ejemplo: se va a defender de un
ladrón y lo terminan matando.
b) víctima simulante: acusa y logra imputar para que la justicia cometa un error.
c) víctima imaginaria: individuos, por lo general, con serias psicopatías, demente senil; paranoico
reivindicador; mitómano.
A partir de esto, Mendelshon hizo una clasificación de las víctimas en relación a la graduación
de la pena y las posicionó en distintos grupos:
1º GRUPO: se encontraría la víctima inocente. Aquí al infractor se le aplica la totalidad de la pena o
integral, sin disminución, ya que la víctima no ha tenido ningún rol.
2º GRUPO: se encuentran la victima provocadora, por imprudencia, la voluntaria y por ignorancia.
Han colaborado en la acción nociva y existe una culpabilidad recíproca, por lo cual la pena debe ser
menor para el victimario.
3º GRUPO: se encontraría la victima agresora, la simuladora y la imaginaria. El inculpado debe ser
excluido de toda penal, ya que la víctima tiene total atribución.
TEORÍAS SOBRE LA VICTIMACIÓN:
-LA VÍCTIMA IDEAL: el criminólogo Nils Christie se pregunta cuál sería la víctima ideal y llega a la
siguiente conclusión: "una señora mayor regresa a su casa a mediodía después de haber visitado a su
hermana enferma. Le obstruye en el camino un hombre grande y brutal, que la golpea sobre la cabeza
y quita su bolso de mano que tenía todo su dinero (la mensualidad de la seguridad social) y él le roba
para comprarse drogas". El caso tiene, según él, las cinco características siguientes:
a) da pena de ella. Personas vulnerables, como niños, mujeres y mayores, son más aptos para el papel
de víctima.
b) la víctima realizó una tarea honorable (cuidar a su hermana).
c) estaba en un lugar irreprochable: en la calle a plena luz del día. Por la noche ya no es tan ideal.
d) el delincuente era grande y malo.
e) no se conocían mutuamente.
La víctima ideal nos ayuda a obtener una visión del delincuente ideal: lo bueno y lo malo, la virtud y el
vicio. Sin embargo, las víctimas ideales, aunque existen, no son los casos más frecuentes. Una víctima
más típica puede ser una prostituta, o más bien un varón, joven, borracho, que llega a pelearse con sus
compañeros a la salida de un bar y ellos le quitan el dinero. Este joven corre más riesgo de sufrir
delitos.
AYUDA Y ASISTENCIA A LA VÍCTIMA DEL DELITO:
Hay algunas propuestas para potenciar el papel de la víctima en el proceso penal. Sin embargo, el
derecho penal y procesal no habla de víctimas, sino de sujetos pasivos o perjudicados. La víctima del
delito queda reducida a un mero testigo de su propia causa, con la obligación de declarar, pero con
escasos derechos. Muchos ven como una "segunda victimación" las experiencias traumáticas que
sufre la víctima en sus encuentros con la justicia penal.
Participación de la víctima durante el proceso penal:
a) DELITO: las partes implicadas en un conflicto recurren a la vía penal, porque es menos costosa y
lenta que la vía civil, ya que es gratis poner una denuncia con la finalidad de reivindicar un derecho
penal o conseguir una indemnización de la otra parte. La denuncia penal en muchos casos se deriva
de un conflicto civil entre dos conocidos, una forma de vengarse, protegerse o presionar a la otra
parte, denunciando, por ejemplo, amenazas, coacciones, falsedad en un documento público, etc.
b) DENUNCIA: información a la víctima sobre los pasos del proceso (que reciba una copia de la
denuncia y firme un documento de que ha sido informada sobre sus derechos) y el derecho de
personarse como parte. Ofrecimiento de ayuda para resolver los problemas que ha causado el delito.
Teléfono de contacto con la policía para preguntas.
c) DETENCIÓN: medidas provisionales de protección a la víctima: en muchos casos de malos tratos y
amenazas, la víctima teme por su propia vida. Por ello, recurre a la justicia para pedir protección
inmediata, para evitar que esto vuelva a ocurrir, con menos preocupación por el castigo penal al
infractor.
d) DILIGENCIAS PREVIAS O SUMARIO:
-mediación/conciliación/restitución
-abogado de oficio para la víctima
-coordinación de las declaraciones y pruebas aportadas por la víctima, para evitar comparecencias
innecesarias
-declaración sobre los daños sufridos y las sugerencias de la víctima sobre la condena
-ayuda económica estatal a la víctima
e) JUICIO PENAL:
-juicio de conformidad, en caso de haber llegado a un pacto de acuerdo con el acusado
-notificación de la sentencia a la víctima
f) CUMPLIMIENTO DE CONDENA (PRISIÓN...): condiciones impuestas por el juez: indemnización
a la víctima, servicio comunitario
g) RÉGIMEN ABIERTO: condiciones impuestas para conseguir permisos de fin de semana, tareas de
trabajo, etc.
h) LIBERTAD CONDICIONAL: condiciones impuestas para conseguir la libertad condicional
Concepto de victima
El concepto de víctima, en el ámbito jurídico, es un concepto problemático, ya que encierra
innumerables cuestiones que han dado lugar a intensos debates, muchos de los cuales aún no han
sido resueltos. Si esta condición es privativa de la persona física o no, cuales son y cuales no las causas
de la victimización, si se es víctima sólo de los delitos y actos criminales o, por el contrario, de otros
males, accidentes o sucesos de la más variada naturaleza, etc., son algunas de las actuales discusiones
que impiden que exista consenso en la doctrina científica sobre la posibilidad de operar con un
concepto unitario de víctima.
VICTIMA: es aquella persona física o moral que sufre un daño producido por una conducta
antisocial (por tanto injusta) propia o ajena (este o no tipificada), aunque no sea el detentador del
derecho vulnerado.
De acuerdo a lo anteriormente expuesto, se trata de una definición amplia que afecta tanto a sujetos
individuales como a personas morales, a derechos de personalidad (vida, integridad física, honor,
libertad) como reales (propiedad) tanto a los titulares de los derechos como a los allegados, deudos,
etc.
Según la ONU: es una persona que ha sufrido un perjuicio, a consecuencia de una acción u omisión
que constituye un delito con arreglo a la legislación nacional o al Derecho Internacional.
La víctima que interesa a la victimología, es el ser humano que padece daño en los bienes
jurídicamente protegidos por la norma penal: vida, salud, propiedad, honor, honestidad, etc.; por el
hecho de otro e incluso a factores accidentes, mecánicos o naturales.
En definitiva, es la persona que sufre violencia injusta en sí o en sus derechos. Es aquel que sufre un
mal, en su persona, bienes o derechos, sin culpa suya. Es el sujeto pasivo del delito.
VULNERABILIDAD DE LA VÍCTIMA Y RIESGO DE VICTIMIZACIÓN:
La víctima vulnerable es aquella que por su condición tiene menos posibilidades de defender sus
derechos o de defendieres ante violencia, agresión, etc.; es más propensa a ser víctima de un delito. La
vulnerabilidad es el resultado de la acumulación de desventajas y mayor posibilidad de presentar un
daño, derivado de un conjunto de causas sociales y de algunas características personales y/o
culturales. Esto guarda estrecha relación con las 100 Reglas de Brasilia, pacto internacional firmado
por nuestro país, donde los Estados deben adoptar su legislación para que las víctimas tengan más
posibilidad de acceder a la justicia y demás cuestiones.
Grupos vulnerables: mujeres, niños(as), inmigrantes, grupos étnicos, nacionales,
raciales, no heterosexuales, jóvenes en situación de calle, personas con discapacidad,
adultos mayores, población indígena, que más allá de su pobreza, viven en situación de
riesgo.
Además de estos la Comisión Nacional de [Link]. agrega como vulnerables a las personas con
VIH/SIDA, las personas con preferencias sexuales distintas al heterosexual, los enfermos mentales,
etc.
Los factores de vulnerabilidad de la víctima adquieren una relevancia decisiva en orden al análisis del
riesgo de victimización –que es, siempre, un riesgo diferencial- y se comportan como moduladores
entre el hecho delictivo y el daño psíquico (psíquico o socio económico). Dichos factores reclaman un
estudio individualizado -persona a persona- y han de ponerse en relación con cada tipo concreto de
delito. Pues la víctima potencial exhibe un riesgo mayor o menor -es más o menos vulnerable- con
relación a determinados sucesos y no a otros. No existe un riesgo genérico ni homogéneo sino un
riesgo diferencial que varía con cada persona y delito. Por ello, ante hechos similares, unas víctimas
reaccionan y afrontan los mismos de forma adaptativa, y otras, lo hacen traumáticamente.
Conceptualmente, no deben confundirse los factores de riesgo (especial predisposición de algunas
personas para seducir al criminal) con el grado de vulnerabilidad (física, psíquica o socioeconómica)
que, aun cuando preexista al momento de la victimización, entra en escena una vez acaecida ésta,
favoreciendo la producción de trastornos o secuelas derivados del hecho criminal. No obstante, en la
medida que la percepción por el infractor de la «vulnerabilidad» de su víctima propicia el «paso al
acto», los factores de vulnerabilidad pueden considerarse, en bloque, como «elementos de riesgo»,
por más que se trate de conceptos distintos.
Las investigaciones criminológicas de los últimos lustros han demostrado que existen datos objetivos
determinantes de la específica vulnerabilidad de las personas o grupos de personas en quienes
concurren (ejemplo: situaciones criminógenas, cualidades o carencias de tales individuos, estilos de
vida, estereotipos sociales, etc.). Y han evidenciado, también, que los índices de victimización no se
reparten de forma homogénea en el cuerpo social sino de forma muy desigual entre los diversos
subgrupos.
Es decir, que el riesgo de victimización es un riesgo selectivo y diferencial. Así, parece obvio que
algunos segmentos sociales son particularmente propensos a la victimización porque asumen riesgos
superiores a los restantes, como sucede a ciertas profesiones con relación a delitos específicos.
También, el grado de integración o marginación social de la persona o grupo al que ésta pertenece y la
mayor o menor exposición al riesgo derivada de su estilo de vida (ejemplo: contacto mayor o menor
con extraños) es otro factor objetivo de riesgo según acreditados estudios de victimización.
Los estudios de victimización concluyen que un primer criterio de distribución del riesgo de
victimización es fundamentalmente objetivo y situacional, porque se asocia a las características de
ciertas estructuras victimógenas: ambientales, espaciales, urbanísticas, etc. Hay momentos y espacios
en los que determinados grupos de población corren un alto riesgo de convertirse en víctimas de
ciertos delitos, a tenor de tales investigaciones.
Investigaciones ecológicas y ambientales han constatado, por ejemplo, el especial atractivo que tienen
para el crimen determinadas áreas de la gran ciudad o concretos espacios físicos de ésta (ejemplo:
ascensores, pasadizos, edificios de gran altura, etc.) precisamente por el diseño arquitectónico o
urbanístico de los mismos.
Determinadas circunstancias personales del individuo pueden, también, abocar especialmente a éste
al status de víctima porque constituyen un factor adicional de riesgo. No existe, sin duda, la víctima
nata, pero si la víctima propicia. Limitaciones físicas y características psíquicas o sociales, por
ejemplo, pueden incrementar el grado de vulnerabilidad de la víctima. Así, la debilidad corporal del
individuo, su limitada capacidad de autodefensa, su indecisión, o su conocido potencial económico,
etc. elevan el riesgo de victimización al incentivar la decisión, normalmente selectiva, del infractor.
Por otras razones, la condición o inclinaciones sexuales del individuo (homosexualidad, lesbianismo,
etc.) contribuyen a concitar la agresividad social proyectando sobre estas minorías índices
significativos de victimización.
Por último, la imagen –la percepción social de éste- y el estilo de vida del individuo influyen, también,
en la vulnerabilidad de la víctima o riesgo de victimización. La imagen que ofrece una persona
adquiere relevancia tanto en el perfil del infractor como en el de la víctima. La imagen triunfadora y
atractiva del delincuente, su excelente tarjeta de presentación, es uno de los rasgos distintivos de
cierta clase de criminalidad («cuello blanco»). En sentido inverso, la imagen perdedora de otras
personas puede convertir a las mismas en víctimas propicias del delito al operar como blanco o
reclamo para el infractor en el momento deseleccionar su objetivo.
En cuanto al estilo de vida, todo parece indicar que influye en el riesgo de victimización. Unas veces,
de modo directo e inmediato, ofreciendo al delincuente oportunidades objetivas y facilidades
(ejemplo: el aislamiento o la marginación social de la víctima). Otras, mediato o indirecto, a través de
ciertos estereotipos, imágenes y símbolos que operan en el proceso de deliberación criminal o en el
posterior momento de su racionalización y auto justificación por el infractor (técnicas de
neutralización).
En cuanto al especial riesgo de victimización de determinados grupos y colectivos de personas, como
policías, taxistas, encargados de gasolineras, menores, ancianos, turistas, divorciados, homosexuales,
prostitutas, drogodependientes, etc. existen ya estudios de interés.
"Prejuicios" de la víctima: victimización secundaria, reparación del daño y
recuperación socio-psicológica de la víctima
Una vez cometido el delito, todas las miradas se dirigen al delincuente. El castigo del hecho y la
resocialización del autor polarizan en torno a su persona todos los esfuerzos del Estado. El proceso
penal garantiza la vigencia efectiva de los derechos del acusado reconocidos por las leyes.
Por el contrario, la víctima inocente del delito sólo inspira, en el mejor de los casos, compasión, a
menudo desconfianza, recelo, sospechas. Sus derechos no son objeto de un reconocimiento legal tan
solemne como los del acusado.
La sociedad olvida sus padecimientos, los propios órganos e instancias del control penal, con su
indiferencia burocrática, incrementan y perpetúan los efectos nocivos derivados del delito
(victimización secundaria).
La Victimología trata de llamar la atención sobre estos y otros extremos: sobre la variada y compleja
gama de daños que padece la víctima, sobre el muy distinto origen y etiología de los mismos
(victimización primaria o secundaria), sobre la eventual necesidad de reinserción o resocialización de
la víctima estigmatizada y marginada por la propia experiencia criminal, sobre los programas de
tratamiento, etc.
El proceso de victimización
Inicialmente, es necesario analizar que el hecho delictivo o trágico como tal genera en las víctimas
consecuencias que sobrepasan los efectos legales y dolorosos iniciales. Es obvio comprender, que a
través de la consecuencia natural de una pérdida de cualquier naturaleza, tanto económica, como
física, psicológica o social, la víctima sufre la sensación de vulnerabilidad e impotencia por el daño
causado y que esto produce consecuencias en todas las actividades rutinarias que venía
desempeñando.
Dependiendo de estas consecuencias producidas por la acción del delito la victimología ha
considerado que existen tres grados de victimización, denominados victimización primaria,
victimización secundaria y victimización terciaria.
1. Victimización primaria. Proceso por el cuál una persona sufre, de modo directo o
indirecto, daños físicos o psíquicos derivados de un hecho delictivo o acontecimiento traumático.
Deriva de haber padecido un delito y va acompañada de efectos físicos, económicos y psicosociales
que se mantienen en el tiempo. La víctima no solo sufre los perjuicios derivados del daño, sino
que en muchos casos, se produce otra serie de consecuencias que inciden en la gravedad material
del daño producido.
2. Victimización secundaria. Es alusiva a las respuestas del sistema legal, a las expectativas
de la víctima y la actitud de ésta ante el mismo. Es considerada la más negativa, ya que es
producida por el propio sistema que victimiza a quien se dirige a solicitar justicia. El término
victimización secundaria fue acuñado por Khüne (1986) para referirse a todas las agresiones
psíquicas (no deliberadas poro efectivas) que la víctima recibe en su relación con los profesionales
de los servicios sanitarios, policiales, o de la judicatura (interrogatorios, reconstrucción de los
hechos, asistencia a juicios, identificaciones de acusados, lentitud y demora de los procesos, ect),
así como los efectos del tratamiento informativo del suceso por parte de los medio de
comunicación.
3. Victimización terciaria. En cuanto a esta definición existe controversia entre los autores.
Por un lado, se denomina victimización terciaria al resultado de las consecuencias negativas de las
dos anteriores y consiste en el comportamiento que adopta la víctima como resultado de la
victimización, intentando sacar provecho o aceptando su rol como tal. De igual manera, a veces
emerge como resultado de las vivencias y los procesos de adscripción y etiquetamiento. De otro
punto de vista, es entendida como socio estructural, institucional, colectivo y abuso del poder. Por
otro lado, los autores describen la victimización terciaria como las situaciones en que un detenido
o acusado puede resultar victimizado por parte de los operadores del sistema legal durante la fase
de investigación, juzgamiento y ejecución de la sentencia. Esta tendencia extiende la
problematización victimológica hasta la persona del criminal cuando sus derechos o bienes
pueden resultar vulnerados en tales circunstancias.
Volviendo a la victimización secundaria: La trasgresión del sentimiento de inviolabilidad,
porque la mayoría de las personas tienden a tenerse por inmunes a los ataques delictivos, crea una
situación traumática, que altera, en muchas ocasiones, a la víctima y su familia.
Posee tres etapas:
1) ETAPA DE DESORGANIZACIÓN: shock causado por el suceso. La víctima no sabe qué hacer; se
mezclan sentimientos de miedo, angustia, venganza y vulnerabilidad. Tiene un grado de
desorientación general: no sabe el día, la hora, el lugar, etc. Lo primero que debe plantearse la víctima
es si hará o no la denuncia.
2) ETAPA DE REDEFINICIÓN COGNITIVO-CONDUCTUAL: resolución de la victima de revelar lo
ocurrido. Define qué hará con el hecho: denunciarlo o no, si le creerán, si conviene o no contarlo, a
quién, etc. Por lo general la víctima suele guardar silencio hasta una conversación informal con
amigas.
3) ETAPA TRAUMÁTICA: es la etapa luego de los delitos graves: se afecta la afectividad, el sueño,
tendencia al aislamiento, afecta las relaciones sexuales, pérdida del autoestima, padece de
desconfianza, la angustia, los deseos de venganza, las depresiones y fobias, nace la idea, en ocasiones,
de suicidio.
-EFECTOS COLATERALES DE LA VÍCTIMA DEL DELITO: la víctima del delito sufre efectos
colaterales: sufre por el delito; daño en su persona o pertenencias; humillación social; terror por su
vida y de su familia; se siente vulnerable; crea una situación de estrés; se acentúa la sensación de
inseguridad y se vislumbra la desperfección institucional de la población y la impunidad del
delincuente.
El estrés y la conmoción que representa la agresión en la persona de la víctima y en su familia
dependen del tipo de delito, la personalidad de la víctima, las características del delincuente, las
circunstancias delictivas y los daños sufridos.
Las consecuencias sobre el delito varían según la gravedad del delito y la personalidad de la víctima,
pero se pueden determinar:
-CONSECUENCIAS INMEDIATAS Y TRAUMÁTICAS: estrés, miedo y demás. Son las primeras en
presentarse.
-CONSECUENCIAS EMOCIONALES Y SOCIALES: tristeza, desconfianza, pérdida de la dignidad,
humillación, ira, rechazo al medio social, etc.
Son las secuelas que siguen al estrés y la conmoción por el delito sufrido, nuevos síntomas que siente
la víctima, que pueden aparecen semanas o Meneses después.
Implican graves cambios en el comportamiento y la personalidad de la víctima.
-CONSECUENCIAS FAMILIARES Y SOCIALES: el núcleo familiar se ve trastocado por la
sintomatología de la víctima. Se acrecienta el nivel de desconfianza hacia los terceros con vínculo en
su hogar y se instala la patología de la paranoia, comenzando un control enfermizo sobre sus afectos,
producto de su trauma, justificado en la “sana intencipn” de que ellos no pasen por el mismo drama
que tuvieron que atravesar.
En cuanto a la relación entre el autor y la víctima, esta puede pertenecer al grupo familiar del autor
del delito; puede ser conocida o desconocida.
Programas de prevención, asistencia, reparación y tratamiento de las víctimas
Una de las primeras manifestaciones de la Victimología fueron la formulación y ensayo de programas,
estrategias y mecanismos de asistencia, de reparación, compensación y tratamiento de las víctimas.
Surgieron en la década de los 70.
1) PROGRAMAS DE ASISTENCIA INMEDIATA: ofrecen servicios relacionados con las necesidades
más imperiosas, de tipo material, físico o psicológico, que experimentan las víctimas de ciertos delitos
frecuentemente no denunciados. Sus destinatarios son, pues, colectivos muy específicos (ancianos,
mujeres violadas o maltratadas, etc.). Corren, por lo general, a cargo de instituciones privadas
(religiosas, de ámbito local), independientes de la Administración. Generalmente reciben asesoría
legal, intervención terapéutica, acompañamiento, y en ocasiones ayuda material y económica.
2) PROGRAMAS DE REPARACIÓN O RESTITUCIÓN A CARGO DEL PROPIO INFRACTOR
(RESTITUTION): estos tratan de instrumentar la reparación del daño o perjuicios padecidos por la
víctima a través del pago de una cantidad de dinero, de la realización de una determinada actividad o
de la prestación de ciertos servicios por el infractor mismo y en beneficio de la víctima. A diferencia de
los programas privados anteriores, estos discurren en el seno del sistema jurídico-penal y pretenden
desarrollar una positiva relación delincuente-víctima. La reparación de esta manera implica una
respuesta al delito razonable y humanitario que compromete al infractor con una respuesta más allá
de la consecuencia legal. Sin embargo, la viabilidad de estos programas se circunscribe a delitos de
poca gravedad y atendiendo a las particulares condiciones del sujeto activo del delito.
3) PROGRAMAS DE COMPENSACIÓN A LA VÍCTIMA: su particularidad estriba en el carácter
público de los fondos con que se financian y el carácter monetario de las prestaciones que, en forma
de seguros o indemnizaciones, ofrecen a las víctimas de ciertos delitos, con el objeto de satisfacer
parte de los costos de dicha victimización. Su fundamento suele centrarse en la idea de solidaridad
social hacia la víctima inocente y en la necesidad de que el Estado asuma unos costos que tienen su
origen en su propio fracaso en la prevención del delito. Evita el desamparo de la víctima en los casos
de insolvencia del infractor. La prestación de este tipo de ayuda depende de diversos requisitos como:
inocencia de la víctima, cooperación de esta con el sistema legal, solicitud expresa de las ayudas,
eventual demostración de la falta de medios que justifique dicha petición, etc. No obstante, ni el
Estado puede convertirse en una gigantesca aseguradora universal, ni la víctima en tenedora de una
póliza de máxima cobertura con cargo a fondos públicos.
Trauma y declaración judicial de la víctima
Revictimización: La revictimización es un proceso que puede producirse al hacer pasar
nuevamente al testigo por una situación que lo ubica en el lugar de víctima de una vulneración de
derechos. Asimismo, la falta de cuidados en el trato por parte de los funcionarios del Estado
involucrados en este proceso, o la ausencia de mecanismos de asistencia acordes, pueden producir un
efecto de retraumatización.
Retraumatización: puede tener como efecto, la actualización del episodio traumático, poniendo
nuevamente de manifiesto antiguas sintomatologías.
Normas de Brasilia para el tratamiento de las víctimas
Las 100 Reglas de Brasilia constituyen una declaración efectiva en toda Latinoamérica de una política
judicial con perspectiva garantista de los derechos humanos. Por ende, en el marco de los trabajos
realizados por la Cumbre Iberoamericana en su edición XIV, consideraron necesaria la elaboración de
las mismas.
Sin embargo, no se limitan a establecer solo las bases de reflexión sobre los problemas de acceso a la
justicia de las personas en situación de vulnerabilidad, sino que también recogen recomendaciones
para los órganos públicos y para quienes prestan servicios en el sistema judicial.
Estas Reglas fueron elaboradas en el 2008 durante la Cumbre Judicial Iberoamericana realizada en
Brasilia, de la que participaron países como Costa Rica, Andorra, España, Cuba, Portugal, República
Dominicana, Guatemala, México, Honduras, Nicaragua, Panamá, Puerto Rico, El Salvador, Argentina,
Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, Perú, Uruguay, Venezuela y Paraguay, que es el primer país
en implementarlas internamente, a través de la Acordada Nº 633/10, en el ámbito de la justicia.
OBJETIVO GENERAL:
-Facilita el acceso a la justicia de las personas en situación de vulnerabilidad según edad,
discapacidad, comunidades indígenas, género, trata de personas
-Remover los obstáculos para garantizar el acceso efectivo a la justicia sin discriminación de las
personas en situación de vulnerabilidad
-Sensibiliza a los administradores del servicio de justicia
Según este pacto, se consideran en condición de vulnerabilidad aquellas personas que, por razón de su
edad, género, estado físico o mental, o por circunstancias sociales, económicas, étnicas y/o culturales,
encuentran especiales dificultades para ejercitar con plenitud ante el sistema de justicia los derechos
reconocidos por el ordenamiento jurídico.
Podrán constituir causas de vulnerabilidad, entre otras, las siguientes: la edad, la discapacidad, la
pertenencia a comunidades indígenas o a minorías, la victimización, la migración y el desplazamiento
interno, la pobreza, el género y la privación de libertad.
La concreta determinación de las personas en condición de vulnerabilidad en cada país dependerá de
sus características específicas, o incluso de su nivel de desarrollo social y económico.
UNIDAD 6
TEMA 6 CONTROL SOCIAL
Concepto de control social
El control social es un término que ha sido utilizado desde el nacimiento de la Sociología para
analizar la organización social y el desarrollo de la sociedad industrial. Es, por tanto, en Estados
Unidos donde a finales del S. XIX se utiliza el término “control social” para tratar de integrar a todas
las personas que se incorporaron al mercado laboral de un país en expansión y que necesitaba de la
mano de obra de inmigrantes para poder desarrollarse. La variedad de personas, su diferente
procedencia cultural, sus costumbres, su religión, etc., hicieron necesario que se buscara una solución
que procurara solucionar todos los problemas que surgían de la interrelación de los individuos y estas
diferencias se trataron de solucionar mediante la instauración de normas comunes que permitieran la
convivencia y el desarrollo tanto de los individuos como de la sociedad a la que pertenecían, de modo
que tuvieran la seguridad de una convivencia organizada. El término control social fue utilizado por el
Sociólogo Edward Ross; y en esta primera utilización el autor excluía los controles por parte del poder
estatal. Por ello, eran los propios individuos integrantes de la sociedad los que ejercían el control por
medio de la persuasión, consiguiendo que estos interiorizaran las conductas que garantizaban el
orden social. Si bien, Ross, prestó especial interés por conocer cuáles eran las condiciones sociales que
facilitaban la armonía entre los individuos.
¿Qué es el control social? Toda sociedad presenta una estructura de poder con grupos que
dominan y grupos que son dominados, y, conforme a esta estructura de poder, podemos decir que el
Control Social son todos aquellos mecanismos que controlan socialmente la conducta de los
individuos, tanto de los grupos más cercanos del centro del poder como de los más marginados del
mismo.
CONCEPTO: el control social o regulación social Es el conjunto de presiones, directas e indirectas,
que se ejercen sobre los miembros individuales o colectivos de un grupo o una sociedad para corregir
las diferencias de comportamiento o de actitud ante las reglas sociales, y las normas adoptadas por el
grupo social o la comunidad estudiada.
Debe entenderse a ciertos procesos sociales que recaban la conformidad del individuo, sometiéndolo a
pautas, modelos y requerimientos del grupo; cohesión, disciplina. (Concepto social de Pablos de
Molina).
Semánticamente significa fiscalización, dominio, inspección, intervención, preponderancia,
mando sobre alguien o algo. Equivaldría, por tanto, a fiscalización, dominio, inspección, etc. sobre un
grupo o grupo de personas, sobre sus ideas y creencias, sobre su actividad e interactividad.
Es el estudio de los mecanismos a través de los cuales la sociedad despliega la supremacía sobre los
individuos, consiguiendo que estos acaten sus normas de carácter penal. Se refiere a la condición
social que existe para mantener separados a los delincuentes de la sociedad. El control social es
impulsor de una nueva Criminología que es más dinámica.
Control social formal e informal
El control social es un sistema de regulación que se integra al cuerpo social y necesariamente ocupa
un espacio que debe visualizarse en una doble arista de manifestación:
1) el espacio físico: ocupado por las instituciones comunitarias, de justicia, etc.; las cuales usan
edificios, tecnologías, y personal.
2) el espacio social: entendido como el conjunto de ideas, códigos conductuales, influencias,
direccionamiento, efectos, etc.
Sabiendo cual es el concepto de control social hay que establecer cuáles son los métodos o las vías por
medio de la cuales una sociedad puede persuadir y orientar el comportamiento de los individuos que
la componen tanto a nivel externo como interno, consiguiendo el cumplimiento de los valores que la
sociedad entiende que son necesarios para que esta se desarrolle con normalidad. Así podemos
establecer dos tipos de control social: informal y formal.
Algunas de las diferencias del control social formal e informal son:
• El control social formal incluye declaraciones escritas, formalizadas y codificadas en leyes, reglas y
regulaciones. Mientras que el control informal no contiene ninguna regla escrita.
• Las agencias de control formales son agencias autorizadas creadas por el gobierno y las agencias de
control informales son creadas por redes sociales y organizaciones pero no por el gobierno.
• El control formal es mucho más efectivo y fuerte que el control social informal. Cualquier situación
que no puede ser manejada por control informal está sujeta a formal.
• El control formal es efectivo incluso para grandes grupos de población, pero el control informal es
efectivo solo para un pequeño grupo de personas.
CONTROL SOCIAL INFORMAL: El control social informal trata de modelar al individuo de
modo que tenga una disciplina tanto interna como externa que le permita convivir en sociedad, de
modo que desde su nacimiento se ve sometido a la acción de modelado que ejercen la familia, la
educación escolar, la religión, el trabajo, etc…, el control social informal cumple su objetivo si el
individuo mantiene sus conductas dentro de las reglas que ha establecido la sociedad. Asimismo el
control social informal procura que el individuo este más identificado y cohesionado con la
sociedad a la que pertenece, socializándolo. Otra de las características que definen a este tipo de
control social es que al no estar institucionalizadas no tienen precisión y no son regulares ya que
no se encuentran contenidas en normas escritas y formalizadas. Si bien son consideradas más
importantes en los procesos de socialización de los individuos ya que generan un hábito y forma de
actuar determinado.
CONTROL SOCIAL INFORMAL – Grupos.
La familia: Es el primer grupo de referencia para el ser humano, “en su seno el individuo no sólo
nace, crece y se desarrolla sino también va adquiriendo las primeras nociones de vida e incorpora, a
través de las relaciones afectivas con los adultos, vivencias de amor, de respeto, de justicia y de
solidaridad”. Se considera que una familia disfuncional es un factor de riesgo para el surgimiento de
conductas antisociales.
La escuela: Se le atribuye un papel fundamental al igual que a la familia. A ella se integra el
individuo en edades tempranas, cuando ya está preparado para salir del seno familiar y adquirir otros
tipos de conocimientos a través de la enseñanza y el contacto con personas ajenas que son portadoras
de otros valores. “El colegio se convierte en un campo para el ejercicio de la socialización”. En esta
etapa comienza a manifestarse ya la influencia del grupo, cuyas pautas debe aceptar el individuo con
el objetivo de formar parte de él, o por el contrario, no aceptarlas, por no corresponderse estas con sus
patrones de conducta y normas.
La Religión: Esta siempre se caracterizó por ser un instrumento de dominación muy fuerte, tan es
así que cuenta con un Estado propio (El Vaticano). La religión, en algunas regiones o países tiene un
fuerte arraigo dentro la sociedad a tal punto que la orientación religiosa de los Estados se hace constar
en las leyes constitucionales y cuenta con centros de enseñanza importantes a los que los miembros
de la sociedad aspiran al objeto de obtener una formación profesional de consideración.
Los medios de comunicación: Estos intervienen en el proceso de socialización de los individuos
particularmente la televisión que, bien utilizada puede llegar a ser un instrumento eficaz para el
desarrollo y enriquecimiento humano. A esta se le atribuye una función educativa, además de la
informativa y la de proporcionar entretenimiento, que es la que más se le ha criticado por
considerarse que hace un uso indiscriminado de imágenes y temas con éste fin, incluyendo de manera
predominante el delito y la violencia en general, resultando paradójico el hecho de que sean estos
temas los que más prefieran los niños.
Las organizaciones de masas: Están insertas dentro de la sociedad como una forma de
organización de los individuos, tienen sus propias reglamentaciones y aplican sanciones morales a
aquellos que se desvían del cumplimiento de las normas establecidas por la sociedad.
CONTROL SOCIAL FORMAL: entra en funcionamiento de forma directa cuando el control
informal falla (aunque también la amenaza de sanción frena el comportamiento de los individuos)
ya que se reserva las medidas más coercitivas que la sociedad puede llevar a cabo contra los
individuos y de este modo trata de evitar los comportamientos más graves y, por tanto, no
deseados por la sociedad. Es el que se encuentra regulado en normas, leyes, etc. y que ejercen las
instituciones sobre los individuos, desplegando su poder coactivo, evitando o castigando las
conductas más graves y coadyuvando de este modo a mantener el orden social. Es centralizado por
el Estado, poseedor de la exclusividad represiva, lo que se conoce como monopolio legítimo de la
fuerza. El representante por excelencia de este tipo de control lo constituye el sistema punitivo o el
sistema de justicia penal. Es ejercido por aquellas personas que tienen encomendada la vigilancia,
seguridad o control como actividades profesionales; se incluyen aquí a los vigilantes, policías,
jueces, fiscales, funcionarios de prisiones, etc. Dedica sus esfuerzos a las estrategias
resocializadoras o de socialización sustitutiva. El sistema de control formal empieza a actuar ante
la comisión del delito y actúa preventivamente con la policía, continua con el debido proceso de los
tribunales penales y concluye en la ejecución de la pena por parte del servicio penitenciario.
CARACTERISTICAS:
Una característica que podemos aportar del control social es que independientemente de
que recaiga en las diferentes instituciones es variable a lo largo del tiempo, ya que los
comportamientos que una sociedad estima que son peligrosos para el desarrollo de la misma en
un momento dado, nada o poco pueden tener que ver con los comportamientos que estima que
son perjudiciales para la misma o para sus individuos en otro (p.e.: delitos relacionados con las
tecnologías). Si bien, podemos observar que a lo largo del tiempo ha habido comportamientos
que han permanecido, con pocas variaciones, como especialmente protegidos (pe.: relacionados
con la vida o integridad de las personas). Esto mismo ocurre con las penas o castigos que se
imponen a los comportamientos que se regulan.
Otra de las características que podemos observar es que los comportamientos se
encuentran establecidos en normas lo que requiere de ciertas formalidades (sistema de
aprobación, publicidad de las mismas, desarrollo de los diferentes procedimientos, establece los
derechos de la víctima, los derechos del autor, vías de resolución del conflicto, etc.). No podemos
olvidar que la norma, el proceso y la sanción son tres elementos fundamentales para cualquier
institución que ejerza el control social formal, ya que de este modo define claramente cuáles
son los modelos de conducta y los comportamientos que pretende conseguir de los individuos
que pertenecen a esa sociedad y advierte a los individuos cuales pueden ser las consecuencias de
su incumplimiento y el proceso que se ha de llevar a cabo para imponer la sanción que
corresponda al comportamiento que previamente ha sido regulado como antisocial.
Es importante observar que no toda la actividad que despliega el control social proviene de la coerción
del derecho o de las normas ya que estas solamente ejercen su actividad cuando el comportamiento
del individuo se ha ejecutado o estando obligado ha dejado de realizarlo; ya que el control social
formal ejerce otra actividad no menos importante como es la prevención.
Es evidente que la respuesta de las instituciones que configuran el control social formal pueden
dirigirse a tres ámbitos de actuación: prevención, control o represión.
La prevención estaría constituida por las políticas que tratan de impedir el inicio o la continuidad de
cualquier actividad delictiva mediante la utilización de los instrumentos tanto
penales/administrativos como los que no lo son; y que deben de ser contemplados como un modo de
abordar el problema por todos lo que componen la sociedad de modo que estos influyan de una
forma determinante tanto en el origen como en las causas que lo favorecen el surgimiento o la
continuidad del delito.
Se habla de tres niveles de prevención:
1. Prevención primaria: se dirige a toda la sociedad antes de que ocurra el delito o en el
proceso de su desarrollo. Tiene por objetivo el saneamiento de la sociedad para evitar o reducir
la incidencia del fenómeno delictivo y de los riesgos de su comisión.
2. Prevención secundaria: se realiza sobre personas o grupos que, por sus actos, se puede
afirmar que tienen la posibilidad de cometer delito o adoptar modos de vida que las puedan
convertir como socialmente peligrosas.
3. Prevención terciaria: centrada en determinados individuos o sectores poblacionales
después de ocurrido el hecho delictivo para evitar que persistan en su conducta dañosa. En esta
etapa o nivel se trabaja en la reeducación o reinserción del individuo.
CONCLUSIÓN DE AMBOS CONTROLES: Los controles formales e informales no actúan
independientemente en la comunidad social, sino que unos y otros tienden a solaparse. En muchas
situaciones conflictivas la denuncia a la policía (es decir, la demanda de intervención de los controles
formales) es en realidad el último recurso utilizado por los ciudadanos cuando ya han fracasado los
intentos de arreglar sus conflictos de una forma más personal.
El control formal está delimitado por la ley, que especifica las medidas que se pueden utilizar
para aclarar un hecho delictivo, y las sanciones que se pueden aplicar a los delincuentes. El control
informal también está parcialmente acotado por la ley, en la medida en que los insultos, la
discriminación social o los actos de "auto-justicia" suelen hallarse prohibidos. Sin embargo, el control
social sutil y diario encuentra muchas menos restricciones formales.
El cotilleo, la sonrisa burlona o el miedo a perder una amistad o un trabajo influyen
decisivamente en el comportamiento humano, pudiendo inhibir ciertos delitos del mismo modo que
en ciertas ocasiones pueden también instigarlos.
Puede afirmarse que el control informal es mucho más activo y eficaz contra la delincuencia
que el formal, ya que sin la existencia de personas motivadas e interesadas en que se cumplan las
leyes, la policía y los tribuales poco podrían hacer. De hecho el control informal es un excelente
elemento de prevención de la delincuencia. Esto nos llevaría también a una reflexión sobre la
distribución de los recursos destinados a la lucha contra la delincuencia, puesto que parece que la
prevención es, en general, más eficaz que la represión, y el control informal más que el formal.
Control formal e informal juegan un papel trascendental en la formación de la personalidad de
los individuos y en la comprensión de los procesos que conducen a determinados sujetos a ser
delincuentes habituales.
Control social penal: actuación, agentes, estrategias, portadores y sanciones
Entrando en el control penal como modalidad del control social formal hay que decir que
sólo se aplica cuando el resto de controles falla ya que además de contemplar los castigos más graves
es el último escalón de control del que dispone la sociedad y que ejecutan las instituciones. Es
evidente que los comportamientos que abarca serán los que se consideran más reprobables por la
sociedad. Podemos decir que el derecho penal se convierte de este modo en la última ratio e impone a
los miembros de una sociedad unas determinadas normas de conducta y, por ello, un modo de
desarrollar su actividad individual para que se encuentre en armonía con la del resto de individuos
que integran esa sociedad, haciendo posible la convivencia. Hay que tener en cuenta que en las
sociedades democráticas este poder que se otorga al derecho penal como instrumento de control
formal no es ilimitado y que está sometido a controles que permiten que los individuos mantengan los
derechos y garantías de los individuos (legalidad, irretroactividad, proporcionalidad, taxatividad,
defensa, etc.).
El análisis del control social penal corresponde a la Sociología criminal, por lo que la obligada
remisión a la teoría sociológica del Labelling Approach se completará con los problemas generales que
suscita el control social penal.
Sociedad e individuo, conservación del statu quo y cambio social, se hallan en permanente
forcejeo, en cuanto a principios antagónicos. Es obvio, por ello, que la sociedad necesita ejercer su
dominio sobre los individuos que la componen, desplegando una rica gama de mecanismos que
aseguren la conformidad de éstos a sus normas. Por control social se entiende el conjunto de
instituciones, estrategias y sanciones sociales que pretenden promover y garantizar dicho
sometimiento del individuo a los modelos y normas comunitarias.
El control social penal es un subsistema en el sistema global del control social; difiere de éste
por sus fines (prevención o represión del delito) y por los medios de que se sirve (penas, medidas de
seguridad, etc.).
Actuación: el sistema jurídico-penal, ocupa un lugar secundario, puramente confirmador y
asegurador de otras instancias mucho más sutiles y eficaces. La norma penal no crea, en efecto,
nuevos valores, ni constituye un sistema autónomo de motivación del comportamiento humano en
sociedad. Está claro, pues, que la función motivadora de la norma penal sólo puede ser eficaz si va
precedida o acompañada de la función motivadora de otras instancias de control social. Un Derecho
penal sin esa base social previa sería tan ineficaz como insoportable, y quedaría vacío de contenido o
constituiría la típica expresión de un Derecho penal puramente represivo, que sólo tendría eficacia
como instrumento de terror.
Características específicas del Derecho como Control Social
1.- La Coercibilidad: Esta característica ha sido definida como la posibilidad lógica de que la
norma jurídica se cumpla, aún en contra de la voluntad del sujeto obligado. Es decir, que la persona
que integra un grupo social sabe (o se presume que sabe) que si no cumple con lo establecido en dicha
norma, se le aplicará la sanción jurídica respectiva, a través de la fuerza coactiva del Estado. Esta
característica le da al Derecho la eficacia e importancia como forma de control social. Se puede
afirmar entonces, que la coercibilidad es la coacción en potencia.
2.- La Sanción Jurídica: La sanción como consecuencia de la violación de una norma jurídica,
cuenta con el apoyo del aparato coactivo del Estado para su ejecución, es decir, que goza de la
coacción para hacerse cumplir. Las sanciones en los demás tipos de control social son ejercidas por la
colectividad. Se puede decir que la coacción es la materialización de la posibilidad lógica contenida en
la coercibilidad.
3.- Es un Control Social Complementario: Por cuanto entra en funcionamiento cuando los
controles sociales persuasivos han sido insuficientes para lograr hacer cumplir determinadas normas
sociales. Es decir, si los controles persuasivos fallan, la sociedad apelará al Derecho como la única
forma de control social coactivo.
Por ello, en una sociedad que exista una alta aceptación del orden social y la mayoría de sus
integrantes adapten su conducta a las normas sociales, el Derecho como control social coactivo y
complementario será utilizado con menos frecuencia, aún cuando permanece latente, a la espera de
cualquier situación que amerite su utilización. En cambio, en aquella sociedad en la cual el respeto
por el orden social se ha ido perdiendo, será necesaria la utilización más frecuente del Derecho y una
presencia más palpable de la representación a través del aparato coactivo del Estado.
Evolución y tendencias en el control social penal
1) Cabe ante todo hablar de un proceso histórico de racionalización del control social formal,
especialmente del "penal", que es su modalidad más agresiva. Dicha dinámica conduce a la evaluación
empírica y realista de sus efectos, de su impacto, con el objeto de asumir la necesidad de su
intervención, pero circunscribiendo ésta a los conflictos más graves que la reclamen, tanto por
razones de prevención general como estrictamente garantistas. La idea de subsidiariedad, o el
postulado de la intervención mínima del Derecho Penal expresan fielmente esta tendencia.
2) Pero el citado proceso de racionalización del Derecho Penal no solo afecta a los
presupuestos de la intervención de éste, sino a su propio contenido, porque no se trata
exclusivamente de delimitar y restringir al máximo las condiciones y requisitos del ius puniendi sino
de controlar su ejercicio: el contenido, extensión y formas concretas de la reacción penal. Decisivo no
es sólo cuándo (bajo qué presupuestos) puede intervenir el Derecho Penal sino cómo ha de hacerlo
entonces.
3) Por último, en conflictos específicos y de escasa relevancia social (domésticos o
protagonizados por infractores jóvenes y menores) se observa una clara tendencia a sustituir la
intervención del sistema legal y sus instancias oficiales por otros mecanismos informales, no
institucionalizados, que operan con mayor agilidad y carecen de efectos estigmatizantes.
La evolución histórica del control social no es uniforme ni lineal. Se pueden apreciar quiebras,
retrocesos, contradicciones que ponen en peligro el lógico hilo conductor del proceso y su correcta
valoración.
El problema social y criminológico de la violencia de género
El conjunto de mujeres que sufren violencia a manos de sus parejas o exparejas constituyen un
gran grupo de victimización. Este grave problema social es uno de los que mayores propuestas
políticas han sugerido y se han implementado. Uno de los principales aspectos aplicados del
conocimiento criminológico es el conocimiento de este tipo de fenomenología y su adecuado
tratamiento.
Un tipo de prevención que se dirige a la población en general y su objetivo fundamental es que
no se produzcan casos de violencia de género. Se puede incidir en la supresión de factores de riesgo en
cuanto a agresores y víctimas, pero también en cuanto a las situaciones en las que se producen los
hechos delictivos. Aquí debemos indicar que la prevención debe ir más allá de potenciar la igualdad
efectiva entre hombres y mujeres.
La prevención secundaria es la que detecta y analiza los factores relacionados con los grupos de
riesgo, aquí cobra especial importancia la prevención en aquellos casos detectables, pero que nunca
llegan al sistema. Los grupos de especial riesgo son aquellos en los que es muy probable que se pueda
producir la violencia por múltiples factores. Con una adecuada detección de necesidades
victimológicas y criminógenas en la red asistencial. Evaluación y gestión del riesgo de violencia en las
víctimas que se acercan a cualquier punto de información o atención del sistema (sanitario, servicios
sociales, etc.). Inclusión de un criminólogo/a para esta evaluación.
Luego existe la PREVENCIÓN TERCIARIA respecto al TRATAMIENTO DE VÍCTIMAS Y
AGRESORES. Este tipo de prevención es la que intenta evitar la victimización repetida, y, muy
importante, la reincidencia delictiva. Desde Criminología sabemos que aquellas víctimas con las que
se trabaja para potenciar sus recursos en cuanto a su protección y autoestima, por ejemplo, son
capaces de romper la dinámica violenta; y, en el caso de los agresores, aquellos que se someten a
tratamiento (sobre todo si se produce en medio abierto) se producen reducciones muy importantes de
la reincidencia.
Tratamiento de agresores (evitación de la reincidencia). Mejora del tratamiento de los
agresores, sobre todo en medio abierto. Potenciación de las medidas para preparar la reentrada
en sociedad de aquellos que estén encarcelados. En este caso los tratamientos más efectivos
deben cumplir con las siguientes premisas: deben estar basados en modelos teóricos sólidos,
estar dirigidos a las necesidades criminógenas, contar con profesionales adecuados y apoyo por
parte de las ejecutivas de los centros o instituciones. Por este motivo sería de gran interés
contar con criminólogos/as.
Implementación de pautas específicas para evitar revictimización.
INTERVENCIÓN ESPECÍFICA EN EL SISTEMA DE JUSTICIA: Una de las principales
funciones de la Criminología es aportar información en el ámbito de la justicia. Valoración del riesgo
de violencia para una mejor protección de la víctima y asesoramiento en la implementación de
medidas más efectivas para evitar la reincidencia.
INTERVENCIÓN ESPECÍFICA EN EL SISTEMA POLICIAL: En el ámbito policial aún existe
una falta de formación específica, incluso en la sensibilidad del problema. Tanto en los agentes
encargados de realizar valoraciones de riesgo, porque no han sido formados para ello, como para una
atención integral.
UNIDAD 7
TEMA 7 REACCIÓN FRENTE AL DELITO
Reacción frente al delito. Formal e Informal.
La Reacción frente al delito puede definirse como los modos en que la sociedad reacciona
frente al hecho antisocial y reprime al delincuente.
Hay dos clases de reacciones frente al delito: la Reacción Formal y la Reacción Informal.
La Reacción Formal: se da cuando la respuesta al delito es tratada por las instituciones: se
revisa y se juzga la conducta delictiva, (policía, tribunales y cárceles). En el marco de la reacción
formal, se encuentran aparentemente satisfechas las Garantías Constitucionales.
La Policía: Es la institución de seguridad pública, nacional o provincial, cuyo objetivo es
velar por el bienestar de los ciudadanos, defender las garantías y el cumplimiento de las
leyes. Su accionar está dirigido hacia la prevención, investigación y represión del delito en el
marco de la ley. Fuera del estado de derecho, este objetivo fijado para el accionar policial
tiende a desnaturalizarse.
Los tribunales penales: Su función consiste en llevar adelante los procesos penales
establecidos en el Código de Procedimientos Penal para determinar si una persona es o no
penalmente responsable del delito por el cual se encuentra imputado. Se le critica su
funcionamiento anómalo: la discriminación, el acceso restringido a determinados sectores de
la población y a las decisiones que perjudican a los más débiles. Los tribunales han merecido
creciente atención por cuanto sus fallos representan sanciones emblemáticas frente a la
delincuencia (mensaje social). La globalización y la adopción de estándares internacionales
sobre la privación de la libertad han implicado la ampliación del mandato y los poderes de
los tribunales. El acceso a la justicia ha sido considerado como limitado, no sólo debido a
minusvalía socioeconómica, sino a la distancia cultural entre el grueso de la población y el
sistema.
Servicio Penitenciario: Es una Fuerza de seguridad Nacional o Provincial, cuya misión es
resguardar y custodiar los procesados con prisión preventiva y condenados por la comisión
de un delito.
Reacción Informal: es aquella reacción social, ajena a los mecanismos institucionales.
La “vindicta publica por reacción inmediata” o “Justicia por Mano propia”: es la utilización como
práctica abusiva, fomentada por los mismos funcionarios gubernamentales, producto de respuestas
desorganizadas de la población, como consecuencia de la percepción de ineficacia estatal para
contener la delincuencia (Los pepe, en Colombia; las Brigadas de la muerte, en Brasil).
Modelos de Reacción al delito: Disuasorio y Resocializador.
Modelo Disuasorio o Clásico: este modelo tiene, como respuesta al delito, una acentuada
pretensión punitiva. Es decir, que se centra en el castigo para todo aquel que se encuentre en
conflicto con la ley penal. Para este sistema de reacción al delito, el aumento de las penas, la
creación de más delitos, el aumento de la cantidad de efectivos policiales, jueces, fiscales y
cárceles, así como la expansión del derecho penal son claves para enfrentar el crimen. Este sistema
tiene una mirada limitada del delito y lo ubica como un enfrentamiento formal y simbólico entre el
Estado y el imputado. Para el Estado solo hay dos partes o protagonistas del conflicto: el infractor
y el Estado. Los demás no cuentan, así como tampoco la víctima, la cual es una pieza a la que el
Estado la pone a un lado al momento de reaccionar contra el delito. Es un sistema obsesionado por
satisfacer la pretensión punitiva del Estado y en la que éste exhibe la fuerza victoriosa del derecho
sobre el culpable como instrumento reactivo. Su eficacia depende de la capacidad disuasoria del
castigo y el incremento de la delincuencia se explica por la debilidad de la amenaza penal. Este
modelo intimida pero no convence, ya que en lugar de resolver el delito lo potencia: No convence
porque la capacidad preventiva de un terminado medio no depende de su naturaleza (penal o no
penal), sino de los efectos que tenga. Toda intervención penal acarrea elevados costes sociales.
Más intervención Penal, no significa necesariamente menos crimen. El efecto disuasorio real de la
pena, no es la gravedad de la misma, sino la prontitud con que se imponga. El sistema fracasa, no
convence pues el sistema legal no actúa sobre las causas del crimen. Su capacidad de prevención
tiene límites insalvables y, a medio o largo plazo no resuelve por sí mismo el problema criminal.
Partiendo de experiencias empíricas, se desmiente la supuesta eficacia preventivo-espacial de la
pena, pues incapaz de evitar la reincidencia. Los índices de reincidencia aumentan cuantas más
veces ha ingresado en prisión el sujeto y más rigurosas, estrictas y duraderas son las penas
recibidas demostrando parcialmente su ineficacia preventivo-general.
Modelo Resocializador: La idea de “readaptación social” de la persona encarcelada por la
comisión de un delito, (también denominada “resocialización” o “reinserción”), está basada en una
serie de supuestos que pueden resumirse en:
• Principio de Legitimidad: Potestad del estado para reprimir la criminalidad de la cual son
responsables determinados individuos.
• Principio “del bien y el mal”: el delito es un daño para la sociedad: la desviación criminal está
mal, la sociedad bien constituida está bien.
• Principio de Prevención: La pena no tiene la función de castigar, sino la de prevenir el crimen
abstractamente previsto en la ley. Tiene la función de crear una justa y adecuada contra-motivación y,
una vez impuesta la pena, se debe resocializar al delincuente.
• Principio de Igualdad: al ser la criminalidad la violación de la ley penal, la reacción penal se
aplica de modo igual a todos los autores de delitos.
• Principio del “Delito Natural”: casi todas las figuras delictivas previstas en las leyes de todo
tiempo y lugar, representan la ofensa a intereses fundamentales para las condiciones de existencia de
una sociedad y solo una pequeña parte de los delitos representa la violación a órdenes económicos,
políticos, o de otro orden.
En términos prácticos, se busca reinsertar al reo mediante la educación y las actividades
laborales o el aprendizaje de artes y oficios. El término “resocialización” representa un proceso de re-
introducción del individuo en la sociedad, rehabilitando los contactos sociales del interno y
procurando atenuar los efectos negativos de la pena denominados “prisionización”. Esto es lo que
llamaríamos: “El ideal resocializador”.
MODELO RESOCIALIZADOR / ETAPAS / EXPLICANDO COMO SE RESOCIALIZA AL
REO
Consiste en la rehabilitación social mediante etapas o grados, basado en el estado del sujeto y
en su progresivo tratamiento.-
ETAPAS
1) OBSERVACION
2) TRATAMIENTO
3) SALIDAS TRANSITORIAS (Se dan cuando el penado cumple con el 505 de la condena)
4) CONDICIONAL (Se da cuando se cumple 2/3 de prisión)
Debate sobre la resocialización
La idea de Resocializar al delincuente ha generado en la doctrina penal las actitudes más
dispares. Para unos, se trata de la anhelada alternativa al retribucionismo, y su fracaso implicaría un
retorno inevitable hacia éste.
Para otros, de un imperativo ideológico. Baste recordar las democracias populares, partidarias
fervorosas y entusiastas de la resocialización del infractor –del cambio de la actitud interna de éste en
el sentido de la moral socialista – precisamente por coherencia con el humanismo socialista y la
indispensable unidad del Derecho y la Moral socialista.
Sin embargo, la idea de resocialización, como la de tratamiento, es radicalmente ajena a los
postulados y dogmas del Derecho Penal clásico, que profesa un retribucionismo incompatible con
aquélla. Y su legitimidad (la del ideal resocializador) se cuestiona desde las más diversas orientaciones
científicas progresistas o pseudo-progresistas: la llamada criminología crítica, determinados sectores
de la psicología y del psicoanálisis, ciertas corrientes funcionalistas, neo-marxistas e interaccionistas,
etc.
Algunos, incluso, afirman que la resocialización del delincuente es una mera utopía, un mito,
un engaño o, simplemente, una declaración ideológica, propugnando entonces, como única
alternativa válida, la lucha contra las estructuras sociales, la radical no intervención del Derecho
Penal o su utópica supresión.
DEBATE SOBRE LA RESOCIALIZACIÓN: programa feminista el cual está acentuado en el infractor.
Lo importante es la reinserción, reincorporar y readaptar. El modelo prioriza un programa de corte
educativo.
CONSIDERACIONES CRÍTICAS:
1) El concepto resocialización es ambiguo e impreciso
2) la cárcel no es capaz de lograr el fin de la resocialización pues le corresponde a la familia, iglesia y
sociedad
3) fin de la prisión debe ser la reparación y asistencia de los privados de la libertad
4) como está planteado el sistema penitenciario, diciendo que es culpable
5) solo ve a la sociedad como víctima del delito
6) los que defienden la resocialización se olvidan de la presión social y culpan solo al delincuente
7) el estado debe resolver otros temas como ser el desempleo, la opresión.
Nothing work. What Work.
En el año 1974 en Estados Unidos, se empezaron a realizar estudios acerca de la eficacia de los
programas de rehabilitación con personas que tenían pasado delictivo. De allí es que nace una
doctrina criminológica denominada “Nothing Works”.
La teoría se funda sobre una base empírica de un estudio pormenorizado sobre 231 programas
de rehabilitación diferentes aplicados entre los años 1945 y 1967 realizados en las cárceles
Norteamericanas.
Dicho trabajo, al igual que otras teorías, llega a la conclusión de que la rehabilitación no tenía
un efecto significativo para reducir la reincidencia criminal, es decir que “nada servía en materia de
programas de rehabilitación.
Se comienza entonces con toda una postura criminológica acerca de que los tratamientos
carcelarios no conducen a nada bueno y que el estar privado de la libertad tampoco. Este segundo
postulado aumentó la controversia, ya que se afirma que el solo hecho de estar encerrado no genera
rehabilitación, lo que precisamente, hace necesario el proceso terapéutico. En cambio, el primer
postulado llevó a suponer que si estos tratamientos no funcionaban, carecía entonces de sentido
gastar dinero y emplear recursos humanos para dicho fin.
Toda la anterior perspectiva “nothing Works”, al parecer, generó que se incrementara la pena
de muerte en varias partes de Estados Unidos. Por otra parte, también generó la visión de que sería
mejor encerrar al delincuente y tirar la llave sin hacer nada por él.
Más adelante se admitió que el anterior análisis fue precipitado, ya que en la rehabilitación o
tratamiento habían cosas que no funcionaban, otras que medianamente funcionaban y, por último,
algunas que no funcionaban tan mal pudiendo mejorarse y funcionar bien, además de algunas que era
necesario mantenerlas, sobre todo los controles psicológicos y la actividad laboral que los alejara del
ocio.
Actualmente existen detractores de la rehabilitación, que sostienen el “Nothing Works”,
llegando incluso a considerar que los programas de rehabilitación pueden proveer a las personas con
pasado criminal o conducta delictiva de materia prima para ser mejores delincuentes y facilitarles su
labor.
Como contrapartida al “Nothing Works”, surge el “What Works”, el cual se basa en
encontrando sólidas evidencias de que algunos programas de rehabilitación funcionaban. De acuerdo
con las investigaciones, se ha afirmado que la rehabilitación logra reducir la conducta delictual en
algunos reclusos. Pero que no se trata de descubrir si algún programa funciona o no, sino en cómo y
para quién funciona.
Así, los programas de rehabilitación efectivos son aquellos que logran adecuarse a las
necesidades, circunstancias y estilos de aprendizaje de los individuos. Los programas de tratamiento
deben entonces ser diferenciados para poder encontrar una mayor eficacia, tanto individual como
grupal.
Las condiciones para que los programas de rehabilitación logren disminuir la
reincidencia son las siguientes:
• Los servicios deben prestarse principalmente a los individuos de alto riesgo.
• Las necesidades criminológicas deben ser claramente identificadas.
• El programa debe adecuarse a las necesidades de los individuos.
• Hay que tener en cuenta los estilos de aprendizaje de cada individuo.
Los programas más efectivos en reducir la reincidencia son aquellos basados en aprendizajes
sociales o en principios de conducta, los que buscan construir capital humano en los infractores.
Los factores que influyen en el éxito de los programas son:
• Características del programa: Los programas se adapten a las necesidades específicas de los
individuos y que exista suficiente evidencia empírica sobre su eficacia
• Características del infractor: Los programas deben seleccionar candidatos apropiados y buscar
satisfacer las necesidades y deseos de estos. Dentro de esta característica existen principios de
selección de estos:
Riesgo: los reclusos de alto riesgo se benefician más que los de bajo riesgo.
Necesidades: los programas deben dar respuesta a las necesidades criminológicas.
Sensibilidad: los programas deben adecuarse a las características individuales de los infractores.
Discreción profesional: tener en cuenta situaciones que no han sido considerados en los otros
principios
Integridad del programa: el programa debe ser estable.
Los programas efectivos son aquellos que conjugan el programa con las necesidades,
circunstancias y estilos de aprendizaje de los individuos. El éxito del programa no depende sólo del
tipo de programa sino que también de las condiciones del contexto en que ésta el individuo.
Modelo integrador
Solucionar, a través de una forma que no sea la punitiva, la cuestión acerca del delincuente.
Considera a las partes: víctima y victimario.
MODELO ACTUAL: es el que más se identifica con el disuasorio.
UNIDAD 8
TEMA 8 PREVENCIÓN DEL DELITO
LA PREVENCION DEL DELITO EN EL ESTADO “SOCIAL Y DEMOCRATICO DE
DERECHO
El CRIMEN es “un problema interpersonal y comunitario. Es una realidad “próxima”,
cotidiana, hasta doméstica. Es un problema “de la comunidad, que nace y debe resolverse en esta.” Un
problema social que necesita de un orden en su diagnóstico y su tratamiento.
Ya vimos que la Criminología Clásica considero al delito como un enfrentamiento formal,
simbólico y directo entre dos rivales: El Estado y el Infractor. La pretensión punitiva del estado se
agota con la condena. No interesan la reparación del daño, los padecimientos de la víctima o la
resocialización del reo.
La Criminología Moderna sostiene una imagen más compleja del suceso delictivo, visualizando
el rol activo y dinámico de sus protagonistas. Delincuente- Victima- Comunidad. En La Criminología
Moderna Cobran relevancia los “factores que interactúan en el escenario Criminal “
-El Transfundo Humano en el delincuente y la Victima.
-Los costos personales y sociales que genera el delito.
-Efectúa un diagnóstico de la génesis y la dinámica criminal
-Enfatiza como imprescindible el debate Político-Criminal
-Refuerza los conceptos de técnicas intervención y de control
CONCEPTO DE PREVENCIÓN
Por la palabra prevención entendemos aquellas medidas y acciones dispuestas con anticipación con el
fin de evitar o impedir que se presente un fenómeno peligroso, para reducir sus efectos sobre la
población. Por consiguiente, “Prevención del delito” no es más que tomar medidas y realizar acciones
para evitar una conducta o un comportamiento que puedan dañar o convertir a la población en
sujetos o víctimas de un ilícito.
Esta Prevención puede ser: Como Disuasión y Obstaculización
Un sector de la doctrina entiende a la prevención como el efecto Disuasorio de la Pena. Este se
implementa mediante instrumentos NO PENALES, que alteran el escenario criminal, modificando
algunos de los elementos (espacio físico, diseño arquitectónico, urbanismo, participación
comunitaria, etc.)
Prevenir= Disuadir con la amenaza del castigo = Proceso motivacional que opera sobre el infractor.
Otra corriente sostiene que esta disuasión debe interpretarse como DIRECTA. Por lo cual existe un
proceso Disuasorio Mediato:
Este se implementa mediante Instrumentos NO PENALES, que alteran el escenario criminal,
modificando algunos de sus elementos: (espacio físico, diseño arquitectónico, urbanismo,
participación comunitaria, etc.)
De esta manera en forma extralegal, se colocan trabas, OBSTACULOS, para que el criminal
inhiba su pulsión criminal.
Prevención del Delito primaria, secundaria y terciaria.
La prevención se divide en: “Primaria, Secundaria y Terciaria”.
Prevención primaria: Se orienta a las causas mismas del conflicto criminal, para neutralizarlo
antes de que se manifieste el problema. La educación y socialización, vivienda, trabajo, bienestar
social y calidad de vida son ámbitos esenciales. Es la más eficaz, pero actúa a medio y largo plazo, y
reclama prestaciones sociales e intervención comunitaria.
Prevención secundaria: Actúa cuando y donde se manifiesta el problema. Opera a corto y
medio plazo y se orienta a grupos concretos de la sociedad, que poseen un mayor riesgo de padecer
o crear el problema criminal. La Prevención policial, el orden urbano, la utilización del diseño
arquitectónico como autoprotección, el desarrollo en barrios bajos de organizaciones Clubes,
desarrollar en estos barrios programas deportivos, etc., son medidas esenciales de la Prevención
secundaria.
Prevención terciaria: Esta dirigida a la población reclusa y su objetivo es evitar la reincidencia
de los mismos. Es la de carácter más punitivo.
Sus críticos dicen que es:
Tardía: ya que actúa cuando ya se cometió el delito.
Parcial: porque su objeto se dirige solo al penado.
Insuficiente: Ya que no neutraliza las causas del problema criminal.
MODELOS DE PREVENCIÓN DEL DELITO.
Existen dos modelos de respuesta tradicional al problema de la prevención del delito:
I. Modelo Clásico. El Derecho Penal es la respuesta primaria y natural al delito. Su eficacia
depende de la capacidad Disuasoria de la pena o Amenaza de Castigo. El incremento de la
delincuencia se explica por la debilidad de la amenaza penal. No convence porque la capacidad
preventiva de un terminado medio no depende de su naturaleza (penal o no penal), sino de los
efectos que tenga. Toda intervención penal acarrea elevados costes sociales. Más intervención
Penal, no significa necesariamente menos crimen. Ninguna política criminalista real puede
prescindir de LA PENA pero tampoco puede convertirse a LA PENA como principio y fin de la
prevención.
II. MODELO NEOCLÁSICO. El efecto disuasorio está asociado a la efectividad del sistema legal
penal. Se atribuye la criminalidad al fracaso o fragilidad del sistema legal y a sus bajos
rendimientos. Ante el delito hay que Mejorar la infraestructura: Mas y mejores jueces, mas
cantidad de policías, mejores cárceles con programas de rehabilitación. No convence pues el
sistema legal no actúa sobre las causas del crimen. A medio y largo plazo no resuelve por sí
mismo el problema criminal. No es el fracaso del sistema legal lo que produce el incremento de
delincuencia, sino al revés, es el incremento de esta, lo que produce la fragilidad y fracaso del
sistema legal. Partiendo de experiencias empíricas, se desmiente la supuesta eficacia
preventivo-espacial de la pena, pues incapaz de evitar la reincidencia; pues los índices de
reincidencia aumentan cuantas más veces ha ingresado en prisión el sujeto y más rigurosas y
estrictas y duraderas son las penas recibidas. Se verifica parcialmente su eficacia preventivo-
general pues el riesgo que se descubra el delito y se detenga al infractor es un elemento esencial
para la prevención del crimen. ( se sustenta en criminalidad “registrada” )
III. PREVENCIÓN SITUACIONAL. No se interesa por la causas del delito (prevención
primaria), sino por sus manifestaciones o formas de aparición, creando programas que
neutralicen las oportunidades, pero dejando intactas las causas del problema. Centra sus
investigaciones y programas en la delincuencia utilitarista de las bajas clases sociales urbanas,
que alarma mucho al ciudadano. Se presentan como una alternativa a los modelos clásicos. Y,
el concepto de oportunidad posee mucha importancia porque permite explicar porque el delito
se concentra en determinados espacios y momentos. Han sido objeto de muchas críticas,
algunas por sobredimensionar el factor oportunidad. Otras las comparten con las teorías
neoclásicas de concepción economicistas, que creen que el infractor se guía por el binomio
coste/beneficio, por su escasa eficacia y formulándolas grandes reparos éticos.
Seguridad
Seguridad pública, seguridad privada y prevención del crimen
a. Con arreglo a la legislación en vigor, corresponde a la Policía el deber específico de prevenir la
delincuencia. Sin embargo, y por las razones que se indicarán, el recurso a la seguridad
privada se ha agudizado en la actualidad. El proceso privatizador exhibe hoy tres notas muy
características: que es objeto de regulación jurídica más completa y sistematizada, que su
conformación es prioritariamente empresarial y que ha aumentado cuantitativamente la
contratación de servicios de seguridad no solo a instancia de particulares y empresas e
instituciones sino incluso de la propia Administración Pública. A estos modelos de prevención, que
se rigen por criterios distintos, se añade la denominada gestión personal de la seguridad,
modalidad potenciada por la victimología y las modernas teorías situacionales que hace referencia
a una actividad de autodefensa con adopción de medidas desde dentro y sin la intervención de
ningún servicio externo para garantizar la propia seguridad, previa a la propia seguridad privada.
Conceptualmente, la seguridad privada pertenece al control social formal, mientras la gestión
personal de la seguridad se inserta en el control social informal.
El incremento de los servicios de seguridad privada y sus causas: esto responde a tres factores:
I. la significativa multiplicación de los objetos susceptibles o necesitados de protección,
II. el sentimiento de inseguridad y miedo al delito y
III. desde luego, la crisis del sistema de seguridad pública.
Ello explica que la seguridad privada cubra cada vez más espacios sociales, a costa de la pública, y que
este proceso parezca hoy irreversible.
b. La eficacia preventivo-general de la seguridad privada: el avance arrollador de la seguridad
privada como estrategia de prevención de la criminalidad, y de la denominada gestión persona de
la seguridad, a costa de la seguridad pública suscita numerosas cuestiones ideológicas, político-
criminales, criminológicas, etc. Una de ellas es, precisamente, la eficacia preventivo general de la
seguridad privada. La seguridad privada no persigue objetivos de justicia ni la protección de
intereses colectivos. Quien concierta servicios privados de seguridad es porque desconfía de la
eficacia de los servicios públicos, de la lentitud y escaso rendimiento de éstos.
Programas de prevención
1) Programas de Prevención sobre determinadas "áreas geográficas":
Estos programas operan sobre el factor "espacial", y acusan una inequívoca inspiración
"ecológica". Su presupuesto doctrinal (Escuela de Chicago) es la existencia en todo núcleo urbano
industrializado de un determinado espacio, geográfico y socialmente delimitado, que concentra las
más elevadas tasas de criminalidad: áreas muy deterioradas, con pésimas condiciones de vida, pobre
infraestructura y significativos niveles de desorganización social, residencia obligada de los grupos
humanos más conflictivos (emigrantes, minorías raciales, marginados, etc.) y menesterosos.
Los teóricos de la Escuela de Chicago sugirieron una actitud social de compromiso y de
intervención por parte de los poderes públicos en estas áreas deprimidas (vastos programas de
reordenación y equipamiento urbano, mejoras infraestructurales, dotación de servicios, etc.), al
estimar que de este modo se aliviarían los "problemas sociales" de las grandes urbes, con el
correlativo refuerzo de los mecanismos e instancias del control social y disminución de los índices de
delincuencia.
Prevenir significa, entonces, controlar, vigilar reprimir y de hecho se controla, se vigila y se
reprime siempre a los mismos, los grupos humanos que habitan los barrios conflictivos y "peligrosos",
acentuándose de este modo el impacto selectivo y discriminatorio del control social so pretexto de una
inteligencia de acción preventiva (recte: policial).
En términos de prevención, entendida ésta en su acepción genuina (prevención primaria), lo
deseable es que el Estado "social" vuelque todos sus esfuerzos, positivamente, en favor de las áreas
geográficas deprimidas, mejorando la calidad de vida en ellas, el bienestar de sus ciudadanos, los
niveles de salud, educación, cultura, los servicios e infraestructura, etc. Interesa, pues, una
intervención social y comunitaria, a través de prestaciones positivas, no una estrategia disuasoria,
represiva y policial. Tales áreas geográficas deben ser objetivos prioritarios de política social, no
ghettos, "reservas", ni "zonas de alto riesgo".
2) Programas de Prevención del delito en el diseño arquitectónico y urbanístico,
dirigidos a la remodelación de la convivencia urbana:
Estos programas de prevención se orientan hacia la reestructuración urbana y utilizan el diseño
arquitectónico para incidir positivamente en el hábitat físico y ambiental, procurando neutralizar el
elevado riesgo criminógeno o victimario que exhiben ciertos espacios y modificar, también de forma
satisfactoria, la estructura "actitudinal" y "motivacional" del vecino o habitante de éstos.
Constando, pues, la significativa incidencia de los factores arquitectónicos, urbanísticos y
ambientales en la delincuencia ocasional, surge una nueva concepción prevencionista que pretende
intervenir en los escenarios criminógenos, sus edificaciones y anexos, remodelando sobre otros
parámetros la convivencia urbana.
De una parte, se dificulta la comisión del delito mediante la interposición de barreras reales o
simbólicas que incrementan el riesgo para el infractor potencial (ejemplo: medidas dirigidas a
mejorar las vías de acceso a los recintos, los puntos de observación activa y pasiva, iluminación, etc.).
De otra, se fomentan actitudes positivas en el vecindario, de responsabilización y solidaridad
(sentido de comunidad); actitudes imprescindibles para mejorar el rendimiento del control social
informal ya que, según todos los indicios, las elevadas tasas de delincuencia no se explican sólo y
exclusivamente por razón de las características físicas y arquitectónicas de ciertos espacios, sino por el
anonimato y ausencia de sentimiento de vecindad de sus habitantes que en parte genera el propio
hábitat urbano y que, desde luego, deteriora la efectividad del control social.
En definitiva se trata de una arquitectura preventiva que aprovecha la selectividad espacio-
ambiental del crimen urbano.
3) Programas de orientación comunitaria:
El crimen se define como problema comunitario, la prevención del delito como prevención
comunitaria y la intervención en el mismo, también, como intervención comunitaria. Prevención y
comunidad son conceptos necesariamente interrelacionados, hasta el punto de que ya no puede
comprenderse la prevención del crimen en un sentido policial, ni siquiera situacional, desligado de la
comunidad: la prevención es la prevención comunitaria, prevención EN la comunidad y prevención
DE la comunidad. Reclama una movilización de todas las fuerzas vivas, una dinamización social, y
una actuación o compromiso de todas ellas en el ámbito local.
4) Programas de prevención "victimal":
La política criminal clásica trata de prevenir el delito dirigiendo el mensaje disuasorio de la
pena al infractor potencial (prevención criminal); o reinsertando al penado para que no vuelva a
delinquir (prevención de la reincidencia).
La prevención victimal parte de una comprobación empírica por nadie cuestionada en el sector
de los seguros: que el riesgo de victimización no se reparte de forma igual y uniforme en la población,
ni es producto del azar o la fatalidad, que se trata de un riesgo diferencial, calculable, cuya mayor o
menor probabilidad depende de diversas variables: personales, situacionales, sociales (relacionadas
con la propia víctima).
Las "tablas de riesgo" demuestran que hay colectivos humanos especialmente propicios para
convertirse en víctima del delito (niños y menores, ancianos, marginados, extranjeros, etc.) y
situaciones en las que el ciudadano contribuye a su propia victimización (legítimamente sin duda,
pero no siempre de forma consciente).
Los programas de prevención victimal pretenden informar y concienciar a las víctimas
potenciales de los riesgos que asumen, fomentando actitudes maduras de responsabilidad y
autocontrol, en defensa de sus propios intereses. Y persiguen, también, un cambio de mentalidad de
la sociedad hacia la víctima del delito: mayor sensibilidad y solidaridad con quien padece las
consecuencias de éste.
La estrategia más eficaz para conseguir tales objetivos se articula a través de campañas:
campañas generales de los medios de comunicación, campañas técnicas y organización de actividades
comunitarias.
Las primeras persiguen cambios de actitudes, hábitos, estilos de vida y comportamiento en la
población general.
Las de carácter técnico se orientan hacia determinados colectivos y grupos de riesgo,
particularmente vulnerables, para alentarles, sugiriendo medidas de prevención elementales
(ejemplo: adoptar sistemas de seguridad).
Las campañas de orientación comunitaria, por último, van dirigidas al barrio o vecindario. El
propósito es recabar de éstos una mayor vigilancia del entorno, una mayor implicación en la activa
prevención del delito, que incremente los riesgos para el delincuente.
5) Programas de Prevención del delito de inspiración político social ("lucha contra la
pobreza", "igualdad de oportunidades", "bienestar social", "calidad de vida"):
Buena parte de los crímenes de una sociedad tiene sus raíces en conflictos como situaciones
carenciales básicas, desigualdades irritantes, conflictos no resueltos, etc. Una Política Social se
convierte, entonces, en el mejor instrumento preventivo de la criminalidad ya que puede intervenir
positivamente en las causas últimas del problema del que el crimen es mero síntoma o indicador.
Los programas así son de prevención primaria: genuina y auténtica prevención. Pues, si cada
sociedad tiene el crimen que se merece, una sociedad más justa que asegure a todos sus miembros un
acceso efectivo a cotas satisfactorias de bienestar y calidad de vida (en sus muy diversos ámbitos como
salud, educación y cultura, vivienda, etc.), reduce correlativamente su conflictividad y las tasas de
delincuencia y los reduce, además, del modo más justo y racional compaginando la máxima
efectividad con el menor coste social.
6) Programas de Prevención de la criminalidad orientados a la reflexión axiológica:
revisión de actitudes, valores y pautas sociales de comportamiento:
El comportamiento humano hunde sus raíces en un sutil entramado de actitudes, motivaciones
y valores. Estos últimos configuran un marco referencial básico que guía y orienta al individuo. Los
valores oficiales y los realmente vividos, subterráneos de una sociedad trazan el perfil más
representativo de ésta.
En consecuencia, existe también una correlación inevitable entre los valores sociales de una
determinada comunidad histórica concreta y la criminalidad de dicha comunidad: unos y otra
constituyen las dos caras de una misma moneda.
Por ello, cualquier proyecto serio de prevención criminal a medio y largo plazo exige una
revisión profunda del marco axiológico o tabla de valores sociales. Para evitar ciertos
comportamientos individuales a futuro de forma eficaz es preciso sustituir los valores sociales que los
sustentan en el presente, o modificar determinados mensajes y actitudes que hacen posible una
lectura criminógena de tales valores.
7) Programas de Prevención de la criminalidad de orientación cognitiva
(entrenamiento y adquisición de habilidades cognitivas):
Si la adquisición de habilidades cognitivas ha demostrado ser una eficaz técnica de
intervención resocializadora, porque aísla al delincuente de influencias criminógenas, parece lógico
suponer que una temprana adquisición por el joven de tales habilidades evitaría que éste se involucre
en comportamientos delictivos. Despliega, pues, su eficacia en el ámbito de la intervención y
prevención.
8) Programas de Prevención de la reincidencia:
Se dirigen al penado o infractor y pretenden que no vuelva a delinquir, que no consolide
definitivamente su estatus de desviado. Son programas de prevención terciaria, que tratan de evitar la
reincidencia del infractor, no de prevenir la desviación primaria.
a) Programas que articulan mecanismos alternativos a la intervención del
sistema legal o que mitigan ésta:
Se sugiere reemplazar la intervención del sistema legal por otros mecanismos que eviten dicho
impacto criminógeno: o que lo mitiguen. No otro es el origen de la libertad vigilada bajo prueba
(probation) o bajo palabra (parole); de los sistemas de apoyo al infractor primario (advocacy), de
inserción o reinserción (reintegration), de asesoramiento (counseling); y, en general, de los
sustitutivos (diversión): arresto fin de semana, días-multa, trabajos a favor de la comunidad,
reparación del daño y conciliación (restitution), etc.
c) Programas de intervención:
Pretende producir un efecto resocializador en el penado, con el fin de que no reincida, a través
de una intervención (tratamiento) en el mismo. La finalidad específica de dicha intervención es
pedagógica o terapéutica, no preventiva; (el impacto preventivo se produce, pues, de forma mediata,
extrínseca).
Técnicas de intervención en el medio penitenciario existen innumerables, bien de psicoterapia
(métodos analíticos, psicodrama, terapia familiar, grupos de encuentro, terapia corporal, terapia de
realidad), bien de modificación de conducta (técnicas aversivas, basadas en el control de
contingencias, de modelado, de habilidades sociales, de intervención cognitivo-conductual, etc.).
Particular interés tienen las técnicas orientadas a la prevención siguiendo el modelo cognitivo: parten
de estudios empíricos que parecen haber detectado significativas carencias o disfunciones en procesos
cognitivos del infractor.
Fracasa, en éste, la llamada cognición interpersonal, el control de sí mismo y de la
impulsividad, el pensamiento abstracto y la percepción social. El delincuente, por ello, exhibe una
poderosa rigidez cognitiva, un inequívoco "ocus de control externo", bajo niveles de autoestima y
acusado "egocentrismo".
En consecuencia, se pretende neutralizar tales limitaciones cognitivas con un variado espectro
de técnicas de solución de problemas, de habilidades sociales, de control emocional, de razonamiento
crítico, de desarrollo de valores, de habilidades de negociación, de pensamiento creativo, etc.
Bases de una moderna política criminal de prevención del delito
Una moderna política criminal de prevención del delito debe descansar sobre las siguientes bases:
1) El objetivo final de esta debe ser controlar el crimen razonablemente, no erradicarlo, lo cual es un
fin utópico y poco realista.
2) En el marco de un Estado Social y democrático de derecho, la prevención del delito suscita
inevitablemente el problema de los medios o instrumentos utilizados, y el de los costes sociales de
la prevención. El control exitoso de la criminalidad no justifica el empleo de toda suerte de
programas, ni legitima el elevado coste social que determinadas intervenciones implican.
3) Prevenir implica intervenir en la etiología del problema criminal, neutralizando sus causas. Contra
motivando al delincuente (con amenazas de penas, por ejemplo), las causas quedan intactas, lo
que no basta.
4) La efectividad de los programas de prevención debe plantearse a medio y largo plazo. Un
programa es más eficaz cuando más se acerca etiológicamente a las causas del conflicto que el
delito exterioriza. Los programas de prevención primaria son más útiles que los de prevención
secundaria o terciaria.
5) La prevención debe contemplarse, ante todo, como prevención social y comunitaria, precisamente
porque el crimen es un problema social y comunitario.
6) La prevención del delito implica prestaciones positivas, aportaciones y esfuerzos solidarios que
neutralicen situaciones carenciales, conflictos, desequilibrios, necesidades básicas. Sólo
reestructurando la convivencia, redefiniendo positivamente la relación entre sus miembros y estos
con la comunidad, cabe esperar resultados satisfactorios en orden a la prevención del delito.
7) La prevención del delito, la prevención científica y eficaz del delito, presupone una definición más
compleja y matizada del escenario criminal, y de los factores que interactúan en el mismo.
Requiere una estrategia coordinada y pluridireccional: el infractor no es el único protagonista del
suceso delictivo, puesto que otros datos, variables y facturas configuran éste. Los programas de
prevención deben orientarse selectivamente hacia todos y cada uno de ellos (espacio físico, hábitat
urbano, colectivos victimarios, clima social, etc.). Pero una prevención estrictamente situacional
no basta.
8) Se evita, también, delito previniendo la reincidencia. Pero, desde luego, mejor que prevenir “más”
delito, sería producir o generar menos criminalidad.
UNIDAD 9
TEMA 9 EL SISTEMA CRIMINAL
Concepto de sistema criminal
Es aquella parte del sistema judicial que se encarga de aplicar la ley de carácter penal y someter
a ella a quienes podrían haber incurrido en un acto delictivo.
El sistema criminal está compuesto por los 3 componentes institucionales que intervienen en
la persecución y castigo del delito desde que este fue cometido: La policial, Los tribunales y El sistema
penitenciario.
El sistema criminal es en definitiva la aplicación del sistema penal con las garantías del debido
proceso. En su función el sistema criminal considera que la solución social de conflictos es el
tratamiento de la antijuridicidad. Para ello, se sirve de un número limitado de principios ordenadores.
Estos principios son, por ejemplo, el de la legítima defensa, el de autoprotección, el de
prevalencia del Derecho y el de proporcionalidad. La misión del sistema criminal consiste aquí en
aplicar del modo más completo posible, el catálogo de los principios de legalidad como reguladores
sociales.
La última de las categorías, la culpabilidad, viene acuñada, desde el punto de vista político-
criminal por la teoría de los fines de la pena.
Franz von Liszt sostuvo que el delito es el resultado de causas de diversa índole, unas de
carácter individual, otras de carácter externo, físicas y sociales, primordialmente económicas.
La ley, como tal-y por tanto también el Código Penal-, "no es instrumento de configuración
social, sino solamente un medio para la elaboración y ordenación de la coexistencia de las libertades"
Concepto de política criminal.
Cualquier definición que se tome como referencia de la Política Criminal, parte de una premisa,
debe entenderse fundamentalmente como política del Estado y por tanto de los grupos dominantes
por lo que siempre está ideologizada y representa los intereses y puntos de vista de las fuerzas
hegemónicas sin por ello dejar de estar vinculada estrechamente al desarrollo histórico del Derecho,
al contenido científico de lo jurídico y de otras disciplinas como la criminología, la filosofía del
derecho o la sociología criminal.
Günter Kaiser dice:
“la Política Criminal pretende la exposición sistemática y ordenada de las estrategias, tácticas y
medios de sanción social para conseguir un control óptimo del delito. Por lo tanto, apunta sobre todo
al análisis científico de las correspondientes reflexiones y procesos de formación de la voluntad del
legislador, en especial a la renovación del concepto del delito y del sistema de sanciones. "
Un autor de la escuela francesa de política criminal sostenía “Toda política criminal es
necesariamente sustentada y apoyada por una filosofía penal, una reflexión sobre los fundamentos de
la justicia, la legitimidad y los límites del derecho de castigar, los derechos del hombre, el tratamiento
de la sociedad a los delincuentes y el rol de la moral en la regulación de la vida colectiva. Como todos
los sistemas jurídicos, el derecho penal se construye sobre la influencia conjunta de las necesidades
coyunturales del momento y las ideologías criminales. ”
El derecho penal aparece como uno de los más importantes instrumentos de la política
criminal pero no es más que un elemento de ese instrumento.
El Derecho Penal del enemigo
Es aquel que se aparta de los fines ordinarios del Derecho Penal, es decir, de la reafirmación
del ordenamiento jurídico o de la norma infringida conforme a la ideología de la llamada actualmente
prevención general positiva, de la prevención especial rehabilitadora o de reinserción social. Se
trataría de una legislación de lucha o de guerra contra el enemigo cuyo único fin sería su exclusión. El
derecho penal del enemigo consiste en sancionar la conducta de un sujeto peligroso en una etapa muy
anterior a un hecho delictivo, sin esperar a una lesión posterior tardía. Se sancionan la conducta y la
peligrosidad del sujeto y no sus actos.
La reacción del ordenamiento jurídico frente a esta criminalidad se caracteriza porque no se
trata en primera instancia de la compensación de un daño a la vigencia de la norma, sino de la
eliminación de un peligro. La privación o negación de la condición de persona a determinados
individuos y con ello la atribución a ellos de la condición de enemigos, constituye pues el paradigma y
el centro de gravedad del Derecho Penal del enemigo como un ordenamiento punitivo diferente,
excepcional y autónomo con respecto al Derecho Penal ordinario.
El fin principal del Derecho Penal del enemigo es la seguridad cognitiva. En él no se trata ya
como sucede en el Derecho Penal general de la conservación o mantenimiento del orden, sino de la
producción en el entorno de las condiciones soportables por medio de los cuales sean eliminados
todos aquellos que no ofrecen la garantía cognitiva mínima que es necesaria para poder ser tratados
como personas. El derecho penal del enemigo es la regulación de la exclusión de los enemigos, la cual
se justifica en tanto en cuanto éstos son actualmente no personas.
El Derecho Penal del enemigo presenta las siguientes características:
※ En su estructura presenta tipos penales que anticipan la punibilidad a actos que sólo tienen el
carácter de preparatorios de hechos futuros
※ Presenta una desproporcionalidad de las penas: la punibilidad de actos preparatorios no iría
acompañada de ninguna reducción de la pena con respecto a la fijada para los hechos
consumados.
※ Se basa en numerosas leyes denominadas leyes de lucha o combate.
※ Realiza una restricción de garantías y derechos procesales de los imputados: se pone en cuestión la
presunción de inocencia, por ser opuesta o contraria a la veracidad en el procedimiento, se
introducen medidas amplias de intervención de las comunicaciones, de investigación secreta o
clandestina, de incomunicación, se reducen considerablemente las exigencias de licitud y
admisibilidad de la prueba, se amplían los plazos de detención policial para el cumplimiento de los
fines investigadores, así como la prisión preventiva y en ámbito teórico se reivindica incluso la
licitud de la tortura.
※ A nivel penitenciario se presenta regulaciones propias restrictivas de derechos: las que endurecen
las condiciones de clasificación de los internos, las que limitan los llamados beneficios
penitenciario o las que amplían los requisitos de la libertad condicional.
※ Es un derecho penal de autor: el derecho penal del enemigo es incompatible con el principio del
hecho. El principio del hecho se entiende como aquel principio genuinamente liberal de acuerdo
con el cual debe quedar excluida la responsabilidad jurídico-penal por meros pensamientos, es
decir como rechazo de un Derecho Penal orientado con base en la "actitud interna del autor".
Precisamente el Derecho Penal del enemigo es un derecho penal de autor, porque se dirige en
forma directa y específica a los enemigos (no personas) eliminándolos porque representa un
peligro muy grave y serio para la sociedad. Por medio del Derecho penal de autor se etiqueta al
ciudadano como enemigo y luego se le va a liquidar por su calidad de enemigo aunque no fuese
responsable ya de ningún acto.
La doctrina de la "Tolerancia cero"
Uno de los sistema de represión que podría decirse presenta rasgos del Derecho Penal del
enemigo es lo que se denomina la doctrina "Tolerancia Cero"·
Fue en Nueva York, donde se aplicó la doctrina de la "Tolerancia Cero" que dieron a las fuerzas
del orden carta blanca para perseguir agresivamente a la pequeña delincuencia y expulsar a los
enemigos y a los sin techo a los barrios desheredados.
Se partió de la teoría de la "ventana rota" formulada en 1982 por James Q. Wilson y George
Kelling. Esta presunta teoría sostiene que si se lucha paso a paso contra los pequeños desórdenes
cotidianos se logra hacer retroceder las grandes patologías criminales. Esta teoría, nunca confirmada
empíricamente, sirve de coartada criminológica para la reorganización de la actividad policial
impulsada por William Bratton, responsable de la seguridad del subterráneo de Nueva York
ascendido a jefe de la policía municipal.
El objetivo de ésta reorganización es calmar el temor de las clases medias y altas las que votan-
mediante el hostigamiento permanente a los pobres en los espacios públicos (calles, plazas,
estaciones, ómnibus y subterráneos, etcétera). Para ello se emplean tres medios: la multiplicación de
los efectivos y equipamientos de las brigadas, la reasignación de las responsabilidades operativas a los
comisarios del barrio con la obligación de obtener resultados en términos cuantitativos y un
relevamiento informatizado que permite el despliegue constante y la intervención casi instantánea de
las fuerzas del orden y redunda en una aplicación inflexible de la ley contra infracciones menores
como la ebriedad, la mendicidad, los atentados contra las costumbres, las meras amenazas y otros
comportamientos antisociales vinculados a las personas sin techo.
La Doctrina de la "Tolerancia Cero" apunta al subproletariado que representa una mancha y
una amenaza, a los pequeños revendedores de drogas, a las prostitutas, los mendigos, los vagabundos,
entre otros.
Bratton "aplana" el organigrama policial y despide en masa a sus oficiales de alto rango: que su
edad promedio se reduce de algo más de sesenta años a unos cuarenta. Transforma las comisarías en
"centros de ganancia"; la ganancia en cuestión es la disminución estadística de los delitos registrados.
Con la doctrina de la "tolerancia cero", Bratton da la espalda a la "policía comunitaria"
(derivado norteamericano de la "policía de cercanías" a la que debía su éxito como jefe de la policía de
Boston. La técnica del "stop and Frisk" medida emblemática de la "tolerancia cero" consistente en
controlar, detener y en caso de necesidad someter a un cacheo en la calle a cualquier persona que
pueda ser "razonablemente sospechosa" de un crimen o delito.
El Derecho penal, en particular por la garantía de presunción de inocencia:
En éste tipo de Derecho, no opera el derecho penal de autor, ya que el ciudadano o persona no
es juzgado, por lo que es, sino por sus actos constitutivos de infracción al ordenamiento jurídico
penal. La distinción entre un "Derecho penal del ciudadano" y un "Derecho penal del enemigo" gira, a
su vez, en torno a la diferencia entre el restablecimiento de la "vigencia de la norma" como fin esencial
de la pena, y la "eliminación de peligros futuros": el Derecho penal del ciudadano tendría como fin el
mantenimiento (restablecimiento o reparación) de la vigencia de la norma, mientras que el Derecho
penal del enemigo se dirige al combate de peligros.
Jakobs hace la distinción entre "persona", entidad titular de derechos y deberes capaz de
emitir actos con significado en la sociedad, y el "enemigo", individuo que representa una simple
fuente de peligro contra la cual hay que defenderse.
Roles institucionalizados del sistema criminal argentino
En la práctica abarca desde que se detecta una sospecha de delito hasta que se impone y ejecuta
una pena.
En un sentido limitado, abarca desde la actividad del legislador, del público, de la policía de los
jueces y funcionarios y de la ejecución penal. En un sistema más amplio, entendiendo por sistema
penal al "control social institucionalizado", caben en él acciones controladoras y represoras.
En un sentido más amplio, pueden tener contenido sancionatorio acciones que se encubren en
discurso de tipo terapéutico o asistencial.
Segmentos del sistema penal, los básicos actualmente son:
1) Policial,
2) Judicial y
3) Ejecutivo. (Penitenciario)
El derecho penal institucional forma parte de los mecanismos sociales que tienen por finalidad
obtener determinados comportamientos individuales en la vida social, compartiendo su tarea con la
ética y la moral sin identificarse con éstas. Exteriormente procura alcanzar sus fines declarando
ciertos comportamientos como indeseables y amenazando su realización con sanciones rigurosas. Es
en este sentido que el derecho penal es un instrumento de control social, que opera junto a otros
instrumentos de idéntica finalidad, pero con sanciones que se ajustan a un procedimiento
determinado para su aplicación y están preestablecidas de un modo específico en lo referente a sus
alcances, duración, derechos que afecta, etcétera.
El derecho penal forma parte del control social primario, por oposición al control social
secundario que trata de internalizar las normas y modelos de comportamiento sin recurrir a la
sanción o al premio (ejemplo: sistema educativo).
Se puede afirmar que el derecho penal procura mantener un determinado equilibrio del
sistema social, amenazando y castigando. Se castiga cada vez que la amenaza fracasa en su intención
de castigar. En realidad deben distinguirse entre los delitos cometidos y los sancionados ya que los
primeros en general superan a los segundos.
En resumen, cabe señalar que el derecho penal forma parte del aparato de imposición
necesario para el mantenimiento de la estabilidad de una sociedad.
Sistema de Justicia Penal
Sistema de Justicia Penal. Principios fundamentales del derecho penal:
Principio de culpabilidad: no se puede aplicar una pena (sanción retributiva) si el autor no
ha obrado culpablemente es decir de modo que le sea reprochable. Debe haber una participación
subjetiva. Algo que está en el alma del individuo, de modo que se pueda penar. Este principio no
está explícito en la Constitución, pero se deduce del principio de legalidad.
Garantía de la defensa en juicio: Se proscribe toda aplicación de pena sin un juicio previo
fundado en ley anterior al hecho del proceso. Se asegura el individuo tenga un debido proceso
legal a través de un juicio, cuyas etapas principales e ineludibles son: una acusación, una defensa,
oportunidad de producir prueba y una sentencia dictada por juez competente (artículo 18º citado
anteriormente).
CARACTERES DEL DERECHO PENAL:
Es derecho público: pues es el Estado el que establece cuáles son los delitos y ejecuta las penas
que a ellos corresponden; pues por encima de los intereses particulares el derecho penal tiende a
resguardar el interés general (orden público).
Es un derecho garantizador: la exigencia de una ley previa contenida en el principio nullum
crimen nulla poena sine lege tiene por objeto garantizar al ciudadano contra todo exceso del
Estado en materia de represión, es decir, el Estado no puede reprimir conductas no tipificadas.
Es un derecho complementario, accesorio o secundario, ya que refuerza la tutela que el
resto del derecho ya acuerda a los bienes jurídicos.
Es un derecho normativo: surge del propio objeto de nuestra disciplina, es decir, el estudio de
las normas. Podemos decir que el derecho penal intenta regular la vida social a través de ellas.
Es un derecho valorativo: su naturaleza valorativa deriva de ese carácter normativo, porque
las normas contienen juicios de valor, el derecho penal ha debido valorar hechos que ya fueron
valorados por el ordenamiento jurídico.
Es un derecho obligatorio. Puede ser enfocado desde dos puntos de vista:
1. La ley penal es obligatoria para todos los individuos.
2. Rige también respecto de los órganos encargados de aplicarla (jurisdiccional
-juez-, acción –Ministerio Público Fiscal- Defensoría oficial, Cámara, Suprema
Corte.
Es un derecho igualitario: proviene del principio de igualdad ante la ley. Art. 16 de la C.N.
Ante igualdad de circunstancias y condiciones se debe aplicar la misma ley. Esto no es igual a
identidad.
Es un derecho sancionador: el Estado como "última ratio" (última razón) impone sanciones.
Es un derecho finalista: su fin es proteger a los individuos. Tutela y protege bienes jurídicos.
Es un derecho irrefragable o inderogable: sólo puede ser derogado o modificado por una ley
de igual jerarquía.
Servicio de probation
La Probation surge de la necesidad de la humanización del proceso penal, es un método de
tratamiento que la justicia impone a quienes han cometido infracciones con penas leves. En el curso
de su aplicación la persona que ha sido sometida a él, continúa viviendo en el seno de su familia y
comunidad organizando su vida conforme a las condiciones prescritas por el juez o autoridad
competente bajo la supervisión y apoyo socio-humanístico del agente de Probación.
El tratamiento de reeducación es uno de los elementos fundamentales que caracteriza a este
instituto, implica un estudio profundo e integral de la persona que ha cometido un delito a la vez de
una supervisión y seguimiento por parte de profesionales preparados en las condiciones de prueba
muy bien analizadas por el juez, con el propósito de su rehabilitación, impidiendo y garantizando
futuras reincidencias, teniendo en cuenta la reconocida capacidad criminógena de la propia cárcel y a
su vez reduciendo la población carcelaria.
La suspensión del juicio a prueba o “suspensión del proceso a prueba” o “probation” es la
suspensión de ese trámite judicial. La idea es que se suspenda el trámite del proceso para que el
sospechado cumpla con ciertas pautas de conducta y, una vez cumplidas y transcurrido el plazo de
suspensión, se resuelva su desvinculación definitiva. Queda absuelto. Como veremos, la suspensión
del juicio a prueba no se puede conceder para todos los delitos, ni tampoco a todas las personas
sospechadas de cometerlos y, además, se tienen que dar varios requisitos.
OBJETIVOS DEL INSTITUTO:
A) Bregar por una justicia más eficiente en cuanto a sus resultados.
B) Mejorar la problemática criminológica, creando una estructura adecuada para su desarrollo.
C) Implementar el rol del oficial de prueba como figura esencial para aplicar el método de
tratamiento y supervisión cumpliendo el objetivo de la "puesta a prueba"
D) Capacitación y entrenamiento a profesionales universitarios o expertos en todo el país.
E) Se propone que los que se postulen deberán ser seleccionados por medio de una entrevista
anterior a los cursos y se deberá tener en cuenta cualidades personales, intelectuales, madurez,
respeto a las personas y responsabilidad
CARACTERÍSTICAS DEL SISTEMA DE PROBATION:
A) La Probation no es simplemente un método de suspensión de la pena ya que mediante ella la
justicia se esfuerza en ayudar al sujeto puesto a prueba para que logre su rehabilitación en la
comunidad.
B) El Sistema de Probation en lugar de condenar la conducta ofrece una nueva oportunidad a la
persona que está sometida a un proceso, exigiendo al mismo tiempo un serio propósito de
disciplina personal siendo el consentimiento un factor previo y esencial.
C) Modificación del sistema de Administración de Justicia en especial en su concepción puramente
punitiva y negativa, hacia un enfoque positivo y resocializador.
D) Necesidad de solucionar no sólo problemas delictivos sino sociales como drogas, accidentes de
tránsito, prostitución, etcétera.
E) Bregar por una estructura jurídica orientada más a la prevención y tratamiento del delincuente
que a la simple represión y castigo a título de retribución para poder cumplir con la
"Humanización del Sistema Penal".
F) El sistema de Probation no sólo rehabilita al delincuente sino que previene futuras reincidencias.
G) Capacitación y empleo a profesionales desocupados para cubrir las funciones.
H) Provee de recursos al juez para determinar la resolución apropiada a la causa penal.
I) Transformación de la persona que ha violado la ley en una persona socialmente responsable,
modificando la conducta del delincuente, motivando el cambio en su actitud y en relación con la
sociedad en cuanto a la restitución que reconoce debe proveer.
J) Evitar las consecuencias estigmatizantes del encarcelamiento y el juicio penal en delitos menos
graves.
K) Ahorrar recursos materiales y humanos ya que muchos casos quedan pendientes, archivados,
paralizados o a la espera de la extinción de la acción penal.
L) Ventaja de que el tratamiento se cumpla en libertad observando la necesidad del trabajo integral
del que ha cometido la falta y su contexto, sin olvidar la repercusión del mismo en la sociedad
VENTAJAS EN CUANTO A LA EXTENSIÓN DEL MÉTODO:
A) Puede aplicarse a personas "No Delincuentes". Que por circunstancias como el abandono,
influencias desfavorables del medio, de la familia, tienen necesidad de orientación, seguimiento y
cuidados especiales. Debido que es un método preventivo que intenta la readaptación social en
caso de peligro.
B) Si bien la juventud o ausencias a condenas anteriores son favorables también podría
instrumentarse con reincidentes y condenación condicional.
C) Mayor eficiencia en justicia por la distribución de tareas, capacitación a nuevos profesionales y
reentrenamiento a los existentes.
D) Menor cantidad de establecimientos carcelarios y logros sociales en cuanto a políticas educativas
que comiencen a funcionar.
E) Disminución de las patologías sociales en menores, delincuencia juvenil, adicción a sustancias
tóxicas y violencia.
F) Fortalecimiento y perfeccionamiento del desarrollo y la sana educación de la personalidad
humana, las condiciones educativas, sanitarias, económicas culturales y sociales.
G) Promoción del trabajo en la comunidad para protección de la seguridad general. Trabajo con
todos los sectores: Medios de Comunicación, Instituciones Educativas, de Salud, Religiosas,
Recreativas, etcétera.
H) Significativos ahorros en los recursos económicos, dado que además de reducirse la necesidad de
cárceles, vigilancia, investigaciones, administración de justicia, etc., el mismo sistema genera
recursos que cubren los gastos para la administración del sistema de probation.
I) Generación de actividades económicas autónomas y rentables conducidas y con ocupación de
imputados, que garantizan su reinserción social de manera segura y duradera.
PROBATION EN EL CÓDIGO PENAL
De la suspensión del juicio a prueba
ARTÍCULO 76.- La suspensión del juicio a prueba se regirá de conformidad con lo previsto en las
leyes procesales correspondientes. Ante la falta de regulación total o parcial, se aplicarán las
disposiciones de este Título.
ARTICULO 76 bis.- El imputado de un delito de acción pública reprimido con pena de reclusión o
prisión cuyo máximo no exceda de tres años, podrá solicitar la suspensión del juicio a prueba.
En casos de concurso de delitos, el imputado también podrá solicitar la suspensión del juicio a
prueba si el máximo de la pena de reclusión o prisión aplicable no excediese de tres años.
Al presentar la solicitud, el imputado deberá ofrecer hacerse cargo de la reparación del daño en
la medida de lo posible, sin que ello implique confesión ni reconcimiento de la responsabilidad civil
correspondiente. El juez decidirá sobre la razonabilidad del ofrecimiento en resolución fundada. La
parte damnificada podrá aceptar o no la reparación ofrecida, y en este último caso, si la realización del
juicio se suspendiere, tendrá habilitada la acción civil correspondiente.
Si las circunstancias del caso permitieran dejar en suspenso el cumplimiento de la condena
aplicable, y hubiese consentimiento del fiscal, el Tribunal podrá suspender la realización del juicio.
Si el delito o alguno de los delitos que integran el concurso estuviera reprimido con pena de
multa aplicable en forma conjunta o alternativa con la de prisión, será condición, además, que se
pague el mínimo de la multa correspondiente.
El imputado deberá abandonar en favor del estado, los bienes que presumiblemente
resultarían decomisados en caso que recayera condena.
No procederá la suspensión del juicio cuando un funcionario público, en el ejercicio de sus
funciones, hubiese participado en el delito.
Tampoco procederá la suspensión del juicio a prueba respecto de los delitos reprimidos con
pena de inhabilitación.
Tampoco procederá la suspensión del juicio a prueba respecto de los ilícitos reprimidos por las
Leyes 22.415 y 24.769 y sus respectivas modificaciones.
ARTICULO 76 ter.- El tiempo de la suspensión del juicio será fijado por el Tribunal entre uno y tres
años, según la gravedad del delito. El Tribunal establecerá las reglas de conducta que deberá cumplir
el imputado, conforme las previsiones del artículo 27 bis.
Durante ese tiempo se suspenderá la prescripción de la acción penal. La suspensión del juicio
será dejada sin efecto si con posterioridad se conocieran circunstancias que modifiquen el máximo de
la pena aplicable o la estimación acerca de la condicionalidad de la ejecución de la posible condena.
Si durante el tiempo fijado por el Tribunal el imputado no comete un delito, repara los daños
en la medida ofrecida y cumple con las reglas de conducta establecidas, se extinguirá la acción penal.
En caso contrario, se llevará a cabo el juicio y si el imputado fuere absuelto se le devolverán los bienes
abandonados en favor del Estado y la multa pagada, pero no podrá pretender el reintegro de las
reparaciones cumplidas.
Cuando la realización del juicio fuese determinada por la comisión de un nuevo delito, la pena
que se imponga no podrá ser dejada en suspenso.
La suspensión de un juicio a prueba podrá ser concedida por segunda vez si el nuevo delito ha
sido cometido después de haber transcurrido ocho años a partir de la fecha de expiración del plazo
por el cual hubiera sido suspendido el juicio en el proceso anterior.
No se admitirá una nueva suspensión de juicio respecto de quien hubiese incumplido las reglas
impuestas en una suspensión anterior.
ARTICULO 76 quater.- La suspensión del juicio a prueba hará inaplicables al caso las reglas de
prejudicialidad de los artículos 1101 y 1102 del Código Civil, y no obstará a la aplicación de las
sanciones contravencionales, disciplinarias o administrativas que pudieran corresponder.
Sistema de penas. Argentina y Derecho Comparado
PENA DE MUERTE:
Generalidades. La pena de muerte es la que pone un fin inmediato a la vida del
delincuente. La norma constitucional.
Esto dice la Constitución: “Quedan abolidos para siempre la pena de muerte por causas políticas,
toda especie de tormento y los azotes” (art. 18).
También en 1994 se le dio jerarquía constitucional al Pacto de San José de Costa Rica que, si
bien no suprime la pena de muerte, establece un principio de progresividad hacia el abolicionismo. Se
trata de que los países que la tengan no extiendan las listas de delitos castigados con ella, y de que los
países que no la tienen en su legislación, no la instituyan (art. 4).
Doctrinas legitimadoras y abolicionistas.
Los argumentos contrarios y favorables a la pena capital los expone Fontán Balestra, en base a
la obra Les châtiments corporales de Laurent.
A) En contra. Que es irreparable (en caso de error judicial); que la vida humana es inviolable;
que los jueces son falibles (o sea, se equivocan a veces); que se impide toda enmienda al
penado; que es contraria al progreso de las costumbres; que no es pena ejemplar (no detuvo a
ningún asesino en el camino del crimen); y que no es lo bastante severa (se teme menos la
muerte que la certeza de un castigo largo y penoso).
B) A favor. Que es un instrumento de defensa social al mismo tiempo que un instrumento de
sanción moral; que le temen los malhechores y el público en general; que la seguridad social
exige eliminar todo elemento peligroso (Ferri y Garófalo la defendieron); que es justa (en el
sentido de ser proporcionada al delito); y que existe desde tiempos inmemoriales.
PENAS CORPORALES:
Naturaleza.
Las define Núñez como “las que causan dolor, aflicción o incomodidad al cuerpo humano”.
Tales eran la pena de los azotes, la flagelación, la rotura de miembros, la picota, el cepo, la castración
y otras mutilantes, etc.
Su abolición.
Así habla la Constitución, en su art. 18, ya desde 1853: “Quedan abolidos para siempre la
pena de muerte por causas política, toda especie de tormento y los azotes”. Además, el Pacto de San
José de Costa Rica (de jerarquía constitucional), en su art. 5.2, dice: “Nadie puede ser sometido a
torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes. Toda persona privada de libertad será
tratada con el respeto debido a la dignidad inherente al ser humano”.
PENAS PRIVATIVAS DE LIBERTAD:
Concepto: Las penas privativas de libertad se caracterizan por la internación del condenado en un
establecimiento cerrado, en el cual debe permanecer durante el tiempo que la sentencia determine.
En consecuencia, la libertad de que la pena priva es fundamentalmente la libertad ambulatoria, sin
perjuicio de otras restricciones que el régimen necesariamente comporta” (Soler).
Duración: Una pena privativa de libertad puede ser perpetua o temporal. Así, el homicidio simple es
conminado con “reclusión o prisión de 8 a 25 años” (art. 79), en tanto que el homicidio agravado lo es
con “reclusión perpetua o prisión perpetua” (art. 80). Señala Creus que “es difícil encontrar en la
práctica una pena privativa de libertad perpetua que se ejecute como tal”, ya que existen institutos
jurisdiccionales o políticos que “normalmente convierten las penas impuestas como perpetuas en
temporales”: tales la libertad condicional, la amnistía y el indulto y la conmutación de penas.
PENA DE MULTA:
Naturaleza.
La multa es una pena pecuniaria (afecta al patrimonio). “Es el pago de una suma de dinero al
Estado, impuesta como retribución por el delito cometido” (Creus).
Es cierto que nuestro derecho no veda la posibilidad de dar al pago otro destino diferente (es
decir, que no vaya al Estado), pero el mismo seguirá siendo multa en cuanto se imponga como
retribución por el delito cometido.
PENA DE INHABILITACIÓN:
Concepto: Explica Soler que “las inhabilitaciones son incapacidades referidas a esferas
determinadas de derechos. En ningún caso la inhabilitación importa que el sujeto quede despojado de
todo derecho; la muerte civil es una institución relegada a la historia”.
Clases.
1. Inhabilitación perpetua y temporal. Esto es, según la duración. Esta clasificación se cruza
con la próxima, y da a luz la inhabilitación absoluta perpetua, absoluta temporal, especial
perpetua y especial temporal. Ejemplos de perpetuidad: arts. 174, 214, 256, 261, 265, 268, etc.
“Para todos los efectos, en los plazos de inhabilitación no se computará el tiempo que el inhabilitado
haya estado prófugo, internado o privado de su libertad” (art. 20 ter, párr. 3).
2. Inhabilitación absoluta y especial. Según la mayor o menor extensión de la pena, con
respecto a la esfera de derechos, se distingue la inhabilitación absoluta (art. 19) y la
inhabilitación especial (art. 20). Como lo hace notar Soler, es algo equívoca la expresión
inhabilitación absoluta, porque incluso ésta recae sólo sobre determinados derechos. Veamos
ambas.
3. Inhabilitación perpetua. Dice el art. 19, C.P., que la misma importa:
a. Privación del empleo o cargo público que ejercía el condenado, aunque provengan de
elección popular. No interesa la jerarquía administrativa que estuviese ocupando; tampoco
si era rentado u honorario, accidental o permanente.
b. Privación del derecho electoral. Se quita al condenado el derecho de votar para elegir los
miembros de los poderes del Estado, municipalidades o Convenciones Constituyentes.
c. Incapacidad para obtener cargos, empleos y comisiones públicas. La prohibición para
obtener cargos o empleos públicos futuros implica la prohibición de proponerse en
elecciones convocadas para constituir los poderes del Estado, municipalidades o
Convenciones Constituyentes. Comisión pública es la facultad que se da a uno para que
ejerza temporalmente algún cargo público, rentado o no, ejecutivo o de mero carácter
representativo o consultivo.
d. Suspensión del goce de toda jubilación, pensión o retiro, civil o militar. Dicha suspensión
comprende no sólo los beneficios actuales de que disfrute el condenado en el momento de la
condena sino cualquier otro que obtuviera después de ella. Dada la suspensión, los
beneficios serán los percibirán los parientes del condenado con “derecho a pensión”; sin
embargo, el juez, “por razones de carácter asistencial”, puede disponer que parte de esos
beneficios —que no puede pasar de la mitad de ellos— la perciba la víctima del hecho o los
deudos que estaban a su cargo o, si el condenado no tuviese parientes, que la víctima o sus
deudos a cargo puedan llegar a percibir la totalidad. Eso sí, “en ambos casos hasta integrar
el monto de las indemnizaciones fijadas”.
4. Inhabilitación especial. “Si bien tiene el estricto carácter de una pena, ejerce un efecto
preventivo evidente, pues importa limitar la actividad de un sujeto, precisamente en la esfera en
que delinquió [...]. Este pena [...] de ordinario funciona como pena complementaria, procede
cuando el hecho es consecuencia del desarrollo de la actividad de la cual la inhabilitación priva”
(Soler). Puede consistir en la prohibición de ejercer una profesión (medicina, por ejemplo) o bien
un determinado derecho, que no sea propiamente una profesión, como manejas automóviles;
incluso puede versar sobre derechos políticos. La regula el art. 20 del Código:
La inhabilitación especial producir la privación del empleo, cargo, profesión o derecho sobre que
recayere y la incapacidad para obtener otro del mismo género durante la condena.
La inhabilitación especial para derechos políticos producirá la incapacidad de ejercer durante la
condena aquéllos sobre que recayere.
LA REINCIDENCIA:
Concepto: El art. 50 del Código la regula: “Habrá reincidencia siempre que quien hubiera cumplido,
total o parcialmente, pena privativa de libertad impuesta por un tribunal del país cometiere un nuevo
delito punible también con esa clase de pena”. Puede haber sido impuesta por tribunal extranjero,
siempre que lo sea por “un delito que pueda, según la ley argentina, dar lugar a extradición”.
Como se ve, reincidencia no es el mero volver a incurrir en un delito, sino que requiere que se
confirmen ciertos extremos legales. No se confunde con la noción criminológica de habitualidad.
Clases.
A) Reincidencia ficta y real. Hay reincidencia ficta si basta la sola existencia de condena
anterior, aunque no haya comenzado a cumplirse; y real cuando requiere el cumplimiento,
aunque más no sea parcial, de la pena anteriormente impuesta.
B) Reincidencia específica y genérica. Hay reincidencia específica cuando se requiere que el
nuevo delito sea de la misma especie que el que fue objeto de la condena anterior. En cambio,
reincidencia genérica si el nuevo delito puede ser de cualquier especie.
El Código argentino sigue un régimen de reincidencia real y genérica.
Efectos. Hoy sólo tiene estos dos efectos:
1. Es pauta que el juez debe considerar al momento de la individualización de la pena (“las
reincidencias en que hubiere incurrido”, dice el art. 41, inc. 2º).
2. “La libertad condicional no se concederá a los reincidentes” (art. 14).
EXTINCIÓN DE LA PENA:
Normalmente la pena se extingue por su cumplimiento, pero se trata de ver que existen
circunstancias que la extinguen antes de su cumplimiento, sea que se la esté ejecutando o que haya
sentencia firma pero no haya comenzado aún a ejecutarse.
Hipótesis legales.
1) Muerte del condenado. No obstante, la multa ha suscitado dudas en algunos derechos penales
especiales (v. I-2), pues cierta doctrina y jurisprudencia la han entendido como transmisible a sus
herederos.
2) Amnistía. La Constitución prevé como atribución del Congreso “conceder amnistías generales”
(art. 75, inc. 20). Por su parte, el Código dice: “La amnistía extinguirá la acción penal y hará cesar
la condena y todos sus efectos, con excepción de las indemnizaciones debidas a particulares” (art.
61). Su efecto es “hacer desaparecer el hecho como fuente de pena, aunque no suprime su ilicitud,
pues deja subsistente la eventual consideración de ésta, como causa de indemnizaciones” (Soler).
Deben ser generales, no pudiendo referirse a un hecho determinado cometido por cierto sujeto:
podrían amnistiarse los hurtos habidos en ciertas fechas, pero no los cometidos por Cuervo.
3) Indulto. La Constitución dice del Presidente: “Puede indultar y conmutar penas por delitos
sujetos a jurisdicción federal, previo informe del tribunal correspondiente, excepto en los casos de
acusación por la Cámara de Diputados” (art. 99, inc. 5º). El indulto es un perdón que extingue la
pena y sus efectos (art. 68, C.P.); por ello, lógico sería que no pudiera indultarse a procesados (no
hay pena que indultar y se perjudica la defensa en juicio), pero lo cierto es que en ocasiones la
Corte ha avalado esto. Deben ser individuales, aunque en la práctica ha habido indultos generales.
Paralela a la facultad de indultar existe la de conmutar las penas, que importa un perdón no total
sino parcial de la pena. Comparemos la amnistía con el indulto.
4) Prescripción. Todas las penas —excepto la inhabilitación— se prescriben por el paso del tiempo
sin que se las ejecute. El término a partir del cual se computa el curso de la prescripción depende
de si hubo o no comienzo de ejecución de la pena:
a. si la pena no comenzó a ejecutarse, el término inicial es la medianoche del día en que la
sentencia, notificada al reo, ha quedado firme;
b. si la pena comenzó a ejecutarse y se quebrantó por cualquier causa, el término inicial es la
medianoche del día en que se quebrantó (art. 66).
5) Perdón del ofendido. El perdón del ofendido es causa de extinción de la pena impuesta por
delitos de acción privada: debe ser expreso y estar integrado jurisdiccionalmente, esto es,
presentado ante el juez que condenó a quien ahora el ofendido está perdonando.
En caso de ser varios los ofendidos, el perdón deben formularlo todos (“la parte ofendida” dice el art.
69); en caso de ser varios los condenados por la ofensa, “el perdón a favor de uno de ellos aprovechará
a los demás”.
UNIDAD 10
TEMA 10 LA CÁRCEL
El origen de las cárceles se pierde en la noche de los tiempos, pues surgieron cuando el hombre
tuvo necesidades de poner a buen recaudo a sus enemigos.
Las primeras cárceles fueron cuevas, tumbas, cavernas, etc., lugares inhóspitos a donde se
enviaban desterrados a los enemigos del Estado.
Ya en la Biblia encontramos mencionados a lugares que no eran precisamente cárceles en el
sentido moderno del término, tal como las conocemos en la actualidad. Eran lugares adaptados para
cumplir con la finalidad de separar a todos aquellos que eran considerados peligrosos para la sociedad
y el Estado, aislándolos.
El hecho de que la mayoría de un grupo humano tenga encerrado, estigmatizado y
desacreditado a un conjunto reducido de su propia población hizo que ya desde los orígenes de la
cárcel existieran debates y polémicas acerca de la existencia de la cárcel. Paralelamente ya desde el
principio de su devenir existencial han surgido multitudinarias y diversas teorías tan heterogéneas
como dispares. La prisión aparece relativamente tarde, pues se entendía que los recluidos no generan
ningún beneficio y por el contrario son parásitos que deben ser alimentados. Por tanto, se buscan
otras soluciones tales como la esclavitud, el maltrato físico, la mutilación o la muerte.
Partiendo de la idea que se tiene de lo que debería ser la prisión (instrumento decastigo, de
escarmiento o de reinserción) van a surgir las grandes líneas las Escuelas Jurídico Penales.
A lo largo de la historia cada sociedad ha reaccionado de un modo diverso frente a las
conductas antisociales de sus integrantes. Los correctivos aplicados por el poder para reconducir los
comportamientos desordenados se han traducido en sanciones como el descuartizamiento, la
crucifixión, la lapidación, mutilación, exposición pública, trabajos forzados, expatriación,
maceramiento entre otras, hasta llegar en su fase moderna, a la segregación; aislamiento del
delincuente como terapia para sus males: nace la prisión.
En sus primeros momentos la prisión es un establecimiento destinado a la custodia de los
reclusos. En la antigüedad salvo casos excepcionales, los delincuentes convictos no quedaban
confinados en prisiones, sino que eran sometidos con penas corporales o pecuniarias. Así, las penas
privativas de la libertad, son un concepto relativamente moderno.
Los vestigios que nos han dejado las civilizaciones más antiguas (China, Egipto, Israel y
Babilonia) nos muestran a la prisión como un lugar de custodia y tormento, siendo aprovechada en
determinadas ocasiones para averiguar determinados aspectos del proceso criminal. Las prisiones
antiguas se emplearon, para retener personas que disgustasen de cualquier forma a los gobernantes
en turno. Refiriéndonos a Egipto, se hace referencia a las prisiones de Estado donde cumplían pena
los “presos del faraón”, y en diversos paisajes se dan pinceladas acerca de su régimen penitenciario.
Tales centros fueron generalmente mazmorras subterráneas o construcciones abovedadas en
las que poco o nada se respetaba la condición humana del preso.
El origen de la palabra cárcel lo encontramos en el vocablo latino coercendo que significa
restringir, coartar; otros dicen que tiene su origen en la palabra carca, término hebreo que significa
meter una cosa.
-Hacia el año 640 d. C. cuando encontramos la cárcel construida como tal, en Grecia y Roma,
destinada a encerrar a los enemigos de la patria.
-El Ergastulum, destinado a todos los esclavos que tenían la obligación de trabajar, término
griego que significa labores forzadas.
-El Pritanio, carcel especial para los que atentaban contra el Estado
En el Medievo no se encuentran cárceles, ya que en esta época se concebía la pena como
venganza privada. En la época de la composición feudal surge la necesidad de construir prisiones
cuando “los delincuentes” no podían pagar los tributos al señor feudal se los encerraba a modo de
composición, por el delito cometido. Todos los derechos antiguos y ordenamientos medievales
establecen que la prisión es un lugar retención, “la cárcel de custodia”.
Aunque no existe unanimidad, el más antiguo sistema de prisión conocido (en el sentido de
establecimiento destinado al cumplimiento de la pena) es la cárcel, que data de 1166, en que Enrique
II de Inglaterra mandó construir una en Claredon, donde promulgó sus famosas constituciones. En
esta época la cárcel se hallaba sometida al arbitrio de príncipes y gobernantes que la imponían en
función del status social y que podía conmutarse por prestaciones en metálico o en especie, quedando
como residuo cuando el crimen no tenía suficiente gravedad cuando el crimen no mereciera penas
rutilantes o la muerte.
El contexto punitivo medieval es más que sombrío. Así, a título de ejemplo, las siguientes penas
alternativas: la rueda, el aceite hirviendo, maceramiento, desmembramiento por rueda o con caballos,
el ahogamiento, la galera (o buque con motor de sangre), la muerte por saetas o por el fuego eran
penas comunes a la época. En este contexto las mazmorras era una situación mucho menos gravosa.
Como vimos en la Edad Media el encierro continúa aplicándose con carácter preventivo para
luego someter al delincuente a todo tipo de castigos aberrantes o a la muerte en plazas o lugares
públicos ante grandes multitudes. Enfermos mentales, delincuentes de todo tipo, prostitutas,
mendigos, ancianos y hasta niños aguardaban su pena apilados en calabozos subterráneos y muchas
veces en lugares que originalmente estaban destinados a otro fin.
Con el hundimiento del feudalismo y la subsiguiente desorganización social inundaron la
Europa de los siglos XIV y XV de hordas de mendigos, indigentes y prostitutas que vagaban por
ciudades y campos entregándose con frecuencia al robo, al saqueo e incluso al asesinato. La
superación del feudalismo y la llegada del mercantilismo, exigieron nuevos planteamientos en el
mercado de trabajo, y en la configuración de los presidios existentes y en la orientación de su
funcionamiento.
Las casas de asilo/corrección para mendigos y prostitutas, cuyo primer ejemplo aparece en
Inglaterra en 1552, fueron pronto imitadas en Alemania (1558) y Holanda (1595). Poco a poco todos
los estados europeos se fueron adaptando la prisión como pena represiva aunque todavía subsistieran
como castigos corrientes los corporales, (azotes, galeras, muerte) los pecuniarios y el destierro con
frecuencia a las recién descubiertas colonias americanas. Utilizadas al principio como lugar de
reclusión para los acusados en espera de juicio, pronto admitieron estas cárceles a delincuentes
menores y reclamados por deudas. Reflejo de esta situación de depósito es la arquitectura de dichas
cárceles: así algunas cárceles eran un depósito de aguas, las torres de las ciudades, las cámaras bajas
de los tribunales de justicia o los sótanos de las casas consistoriales. Aparece en Ámsterdam las
Rasphuis (prisiones para hombres donde se encargaban de raspar madera) y las Sphinuis donde se
encargaban de labores de hilandería para mujeres).En 1600 se completaran ambas instituciones con
una tercera destinada jóvenes rebeldes entregados para su reforma por los propios familiares. De esta
forma aunque no de manera predeterminada se ocupaba a los reclusos en una actividad productiva
que pudo haber sido útil como un intento para reeducarlos, pero que tal como se planteó no actuaba
positivamente en la conformación psico-social del sujeto recluso.
Hasta el siglo XVI la regla general del encarcelamiento es la custodia hasta el momento del
juicio, sin embargo avalado por múltiples circunstancias van a aparecer la prisión como pena.
A principios del siglo XVII y tomando como punto de partida las experiencias inglesas, surgen
en Holanda institutos para hombres y mujeres, donde se inició una incipiente readaptación social
tomando como base el trabajo.
Durante el siglo XVII regía el absolutismo monárquico, dándose en consecuencia, una
organización política que se caracterizaba por el despotismo y la arbitrariedad. La organización del
sistema penal era reflejo de esa situación política, a grado tal que presentaba el cuadro «más
repugnante que conoce la historia de la humanidad». Los caracteres del sistema penal de esa época,
eran los siguientes:
Las penas se caracterizaban por su enorme crueldad: torturas, mutilaciones y pena de
muerte agravada por crueles suplicios.
La prueba más utilizada era la confesión, la cual generalmente se obtenía mediante la
tortura.
Existía gran desproporción entre el delito y la pena que le correspondía.
Se permitía la aplicación analógica de la ley penal.
El procesado carecía de una debida defensa en juicio.
Las cárceles carecían de higiene. La arbitrariedad en el orden político desencadenó la reacción y
surgieron nuevas ideas que, basadas en el derecho natural y la razón, combatieron la arbitrariedad y
el despotismo.
Hasta hace dos siglos, la restricción de la libertad, por lo general, sólo se consideró a los fines
de guarda y tormento físico del acusado hasta que éste fuese juzgado y condenado, desconociendo
totalmente a la cárcel pública como forma de ejecutar una pena. Pronto, algunos estados,
fundamentalmente aquellos con poderío económico y político, advirtieron la valiosa fuerza productiva
que representaban los condenados y se dedicaron a su explotación. Durante los siglos XVI, XVII e
incluso en algunos casos hasta el siglo XVIII, países como Francia, Inglaterra, España y Portugal,
implantaron el encierro para tener mano de obra en trabajos forzosos.
No será hasta el siglo XVIII cuando se encuentren en Europa las dos primeras manifestaciones
de establecimientos penitenciarios propiamente dichos, es decir, de lugares construidos
específicamente para servir de prisión. Los primeros fueron el hospicio de San Michele en Roma
(Italia) en 1704 y la prisión de Gante (Bélgica) en 1773.
El edificio de San Michele, erigido en Roma por Clemente XI para delincuentes jóvenes, fue
diseñado de tal forma que fuera posible conciliar la separación nocturna de los presos y el trabajo
en común diurno.
En Gante, se funda La Maison de Force (Bélgica). Régimen que separaba en distintos pabellones a
hombres, mujeres y mendigos.
En este siglo la arquitectura del sistema penitenciario pasó por grandes cambios. Ya en la
prisión de Gante se veía un nuevo desarrollo, en la que los distintos pisos se encontraban rodeados de
una hilera de celdas, dormitorios, comedores, salas, almacenes y talleres en los que los presos
pudieran trabajar.
Howard El autor británico en 1777, escribe una obra titulada «El estado de las prisiones de
Inglaterra y Gales» En dicho tratado se describe el horroroso estado de las prisiones europeas, que
Howard había visitado a través de sus viajes. En su obra, Howard, propugna una reforma al sistema
penitenciario, sosteniendo que, en los establecimientos carcelarios, se deberán dar las siguientes
condiciones:
Cárceles higiénicas, para evitar enfermedades y epidemias.
Separar a los condenados por delitos mayores, de los condenados por delitos menores.
Incentivar el trabajo de los condenados de las cárceles.
Adopción del sistema celular, o sea: el aislamiento del condenado en una celda, de manera que
se evite la promiscuidad y la corrupción moral de los presos.
Es la persona que más ha influido en el progreso y humanización de las cárceles y en la concepción del
sistema penitenciario actual. La concepción penitenciaria de Howard es un establecimiento destinado
a la reclusión de sujetos penados a un régimen expiatorio, que al mismo tiempo trata de regenerarlos.
Como consecuencia de esta labor se crea la corriente denominada Penitenciarismo, encauzada a erigir
establecimientos apropiados al cumplimiento de la sanción privativa de la Libertad. Se puede
observar por lo tanto este cambio de denominación Prisión por Penitenciaría, ya que justamente nos
marca el cambio de destino del edificio de encierro. Su formulación básica era: Aislamiento, trabajo e
Instrucción del hombre en Prisión; propugna por tanto el cambio del castigo (simplemente expiatorio
y corporal) por la Pena (método para transformar al individuo). Aislamiento solo nocturno evitando
contaminaciones morales y físicas.
LA SITUACIÓN A FINALES DEL EL SIGLO XVIII Y PRINCIPIOS DEL XIX: LA
GENERALIZACIÓN DEL CAMBIO
Es en esta época los planteamientos humanitarios acerca de los castigos corporales y las
mutilaciones van cediendo paso a la idea de la pena reclusión. Es este momento cuando surge un
nuevo saber, que tiene objeto científico el conocimiento y la ordenación jurídica de la administración
del sistema penitenciario. La prisión aparece en esta período como el gran invento social que permite
asociar varias funciones: la de corregir al culpable, la de garantizar la seguridad, la de aislar al
delincuente y la del escarmiento.
LA SITUACIÓN DURANTE EL SIGLO XIX.
Así nos tenemos que remontar al Siglo XIX, en pleno auge del positivismo social mecanicista
cuando surgen bajo la pluma de un neurólogo Cesare Lombroso, en su libro “Il uomo delincuente”, se
sostenía que los delincuentes son una modalidad de la especie humana, un fenómeno de nacimiento-
delincuente nato - caracterizado por su atavismo o regreso a épocas no superadas de la evolución del
“homo sapiens”, atavismo que provenía de un fondo epiléptico y que producía una frialdad de
sentimientos y una indiferencia entre el bien y el mal, que hacía al delincuente nato análogo al loco
moral. El tratamiento penitenciario tiene por fin asegurar la defensa social y ha de tener una función
preventiva. No debe tener una duración relacionada con la gravedad del delito sino sobre todo con la
personalidad del delincuente y la segregación de la sociedad debe ser por un tiempo determinado
hasta que se constate que puede actuar en la vida libre por estar readaptado.
El modelo precursor de la carcel moderna.
Jeremy Bentham (Londres, 26 de febrero de 1748— Londres, 6 de junio de 1832) fue un
Filósofo inglés, padre del utilitarismo Ideologo de la reforma penitenciaria, elabora por encargo
de Jorge III un modelo de cárcel (el Panopticon) en la cual se vigilara todo desde un punto, sin ser
visto.
“Bastaría una mirada que vigile, y cada uno, sintiéndola pesar sobre sí, terminaría por interiorizarla
hasta el punto de vigilarse a sí mismo.”
LA CARCEL MODERNA: A comienzos del siglo XIX, en Estados Unidos se fueron desarrollando
primeros de los tres grandes sistemas penitenciarios modernos o contemporáneos
1- Sistema FILADENFICO o PENSILVANICO
2-Sistema AUBURNIANO o NEOYORQUINO
3-Sistema PENITENCIARIO PROGRESIVO.
SISTEMA FILADENFICO o PENSILVANICO: En dos localidades de Pensilvania –Pittsburgh
(1818) y Filadelfia (1829)– se construyeron prisiones en las que –de acuerdo con los ideales religiosos
de William Penn–( Quaequero) El sistema de basaba en:
Se mantenían aislados a los reclusos en sus celdas durante todo el día con la intención de que
recapacitasen y se arrepintieran de sus acciones delictivas.
Silencio absoluto y completa soledad, de modo que ninguno pudiera ejercer una mala influencia
sobre los demás.
El sistema FILADELFICO fracasó, precisamente, por el carácter tan absoluto del aislamiento al que
se sometía a los presos, dañándolos física y mentalmente y dificultando su posible reinserción social.
La mayoría de los presos no comprendían las lecturas de la Biblia y terminaban volviéndose locos.
Sistema AUBURNIANO o NEOYORQUINO: El capitán Elam Lynds –primer alcaide de Sing
Sing y defensor del uso del látigo para imponer disciplina– creó entonces el denominado sistema
auburniano o neoyorquino, en la década de 1820, en la penitenciaría de Auburn, Nueva York.
En este método, aunque se mantenía el aislamiento nocturno, se permitía a los presos que convivieran
durante el día para realizar diversas tareas comunes –como fabricar escobas o muebles– pero
manteniendo siempre un estricto código de silencio
Sistema PENITENCIARIO PROGRESIVO: Las fallas del sistema Auburniano , llevaron a
replantear la idea del aislamiento que se sustituyó por otra propuesta basada en la evolución
individual de cada preso, dando lugar a los llamados sistemas progresivos penitenciarios donde el
periodo de reclusión se dividía en diferentes grados, de modo que el interno pudiera avanzar de una
fase a la siguiente y obtener mejores condiciones de vida (progresión de grado) retroceder (regresión
de grado) si empeoraba su conducta.
SISTEMA UTILIZADO EN ARGENTINA: es el sistema resocializador-progresivo.
Resocializador porque busca que el reo vuelva a incertarse, reeducarse, en sociedad.
Progresivo ya que va en etapas, que son cuatro: introducción; tratamiento; salidas transitorias (al 50%
de la pena); y libertad condicional (2/3 partes).
La sanción de la ley 24.660 el 19 de junio de 1996 tuvo por objeto actualizar el marco
normativo de la ejecución penitenciaria de las penas a través del sistema de principios y pautas de
política penitenciaria que conformara la incorporación al marco constitucional de los instrumentos
internacionales en virtud de la reforma de 199461. De esta manera, el artículo 75 inciso 22 de la
Constitución Nacional ha permitido ampliar el ámbito de regulación jurídica de las penas,
incorporando un conjunto de principios derivados, entre otros, del art. 5 de la Convención Americana
y 10 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.
Se destaca, con ello:
a) que ninguna pena puede afectar la dignidad humana ni las seguridades y libertades
personales
b) que toda persona cuenta con el derecho a condiciones carcelarias exentas de torturas u otros
tratos crueles, inhumanos o degradantes
c) que su pena no trascienda de su persona hacía familiares o terceros
d) garantizarse la separación de procesados y condenados y
e) determinación del objetivo o finalidad de la ejecución de las penas privativas de libertad.
El principio de progresividad en la individualización de la pena durante su ejecución penitenciaria.
Ley 24660 ARTICULO 6º — El régimen penitenciario se basará en la progresividad, procurando
limitar la permanencia del condenado en establecimientos cerrados y promoviendo en lo posible y
conforme su evolución favorable su incorporación a instituciones semiabiertas o abiertas o a secciones
separadas regidas por el principio de autodisciplina.
Períodos
ARTICULO 12. — El régimen penitenciario aplicable al condenado, cualquiera fuere la pena impuesta,
se caracterizará por su progresividad y constará de:
a) Período de observación;
b) Período de tratamiento;
c) Período de prueba;
d) Período de libertad condicional.
Período de observación
ARTICULO 13. — Durante el período de observación el organismo técnico-criminológico tendrá a su
cargo:
a) Realizar el estudio médico, psicológico y social del condenado, formulando el diagnóstico y el
pronóstico criminológico, todo ello se asentará en una historia criminológica debidamente foliada y
rubricada que se mantendrá permanentemente actualizada con la información resultante de la
ejecución de la pena y del tratamiento instaurado;
b) Recabar la cooperación del condenado para proyectar y desarrollar su tratamiento. A los fines de
lograr su aceptación y activa participación, se escucharán sus inquietudes;
c) Indicar el período y fase de aquel que se propone para incorporar al condenado y el
establecimiento, sección o grupo al que debe ser destinado;
d) Determinar el tiempo mínimo para verificar los resultados del tratamiento y proceder a su
actualización, si fuere menester.
Período de tratamiento
ARTICULO 14. — En la medida que lo permita la mayor o menor especialidad del establecimiento
penitenciario, el período de tratamiento podrá ser fraccionado en fases que importen para el
condenado una paulatina atenuación de las restricciones inherentes a la pena. Estas fases podrán
incluir el cambio de sección o grupo dentro del establecimiento o su traslado a otro.
Período de prueba
ARTICULO 15. — El período de prueba comprenderá sucesivamente:
a) La incorporación del condenado a establecimiento abierto o sección independiente de éste, que se
base en el principio de autodisciplina;
b) La posibilidad de obtener salidas transitorias del establecimiento;
c) La incorporación al régimen de la semilibertad.
Período de libertad condicional
ARTICULO 28. — El juez de ejecución o juez competente podrá conceder la libertad condicional al
condenado que reúna los requisitos fijados por el Código Penal, previo los informes fundados del
organismo técnico-criminológico y del consejo correccional del establecimiento. Dicho informe
deberá contener los antecedentes de conducta, concepto y dictámenes criminológicos desde el
comienzo de la ejecución de la pena.
ARTICULO 29. — La supervisión del liberado condicional comprenderá una asistencia social eficaz a
cargo de un patronato de liberados o de un servicio social calificado, de no existir aquél. En ningún
caso se confiará a organismos policiales o de seguridad.
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En la segunda mitad del Siglo XIX surgió en Norteamérica un movimiento penitenciario
preocupado por la reforma de los delincuentes jóvenes El centro penitenciario tipo «reformatorio»
principió a funcionar en 1876.
El establecimiento londinense de 1901, fue un momento en que comenzaron los ensayos
reformadores con jóvenes reincidentes de entre 16 a 21 años. También se basaba en sentencias
indeterminadas en el tiempo de condena (que comprendía entre nueve meses y tres años).
Será en 1870 cuando en el Congreso de Cincinati los americanos abandonan su sistema
autóctono y se unen a la denominada “era progresiva”, basada en la utilización de mecanismos para la
paulatina rehabilitación.
A principios del siglo XX surgió como una moda en Estados Unidos analizar las posibilidades
penitenciarias. Hacia los años veinte del siglo XX, Estados Unidos sufrió una auténtica epidemia
delictiva suficientemente conocida e inmortalizada tanto en la literatura como en el cine, esta
explosión delictiva exigió un notable esfuerzo para explicar las causas y encarar los remedios, sobre
todo frente al crimen organizado, creyéndose en lo rentable de emplear grandes presupuestos para
adecuar a los delincuentes dentro de la figura del “american dream”. Así se producen fenómenos de
esterilización masiva.
Modernas tendencias. La presunta crisis del Derecho Penitenciario
El tratamiento penitenciario exigía, primero la “neutralización del síndrome carcelario
“evitando que las discrepancias socioculturales previas que habían sido el caldo de cultivo del delito se
agregue al nefasto aprendizaje que conlleva in situ el ambiente carcelario. Ello conllevaba una serie de
cambios estructurales dentro de la prisión, que incidían especialmente en aspectos del régimen y
topografía de la cárcel, utópica por sus costos e irrealizable mientras esta fuera lugar de custodia.
OBRA DE ROBERTO PETTINATO:
Roberto Pettinato nació el 3 de septiembre de 1908 en Buenos Aires, Argentina. Fue Director
Nacional de Institutos Penales durante el gobierno de Juan Domingo Perón y creador de la Escuela
Penitenciaria de la Nación. Creó la Escuela Penitenciaria de la Nación, que es una de las escuelas de
formación de agentes carcelarios más antiguas del mundo.
LA CARCEL COMO REACCION SOCIAL AL DELITO
La relación de la reacción Social es La Política Criminal que se aplica en un determinado
Estado de Derecho. La sanción penal en sus variantes más severas, que nos remite: a la pena de
muerte y la privación de libertad, “representa una peculiar cirugía social en la que los cirujanos y sus
instrumentos (sistema penal) extirpan una parte del cuerpo social (el justiciable) que ha demostrado
con su comportamiento (el acto delictivo) ser portador de determinada "malignidad social“ (Beccaria-
1789). Desde la Criminología, sería imposible prescindir de este mecanismo regulador de la conducta
humana, pues su ausencia generaría un comportamiento antisocial sin control.
La existencia de leyes penales y de sus mecanismos de aplicación, aportan en la práctica un
relativo orden social. Por consiguiente, "el Derecho Penal y la sanción, evitan la anarquía. Pero se
espera demasiado cuando se supone que a través de las penas duras se reducirá sustancialmente la
criminalidad existente".
La realidad contradictoria entre el "deber ser" y el "ser" del Sistema Penal genera una de las
críticas más importantes y reiterativas a esta forma de control. La “incriminación” en el ejercicio de la
Justicia Penal, el desempeño de la función retributiva o represiva implica la imposición de un
"sufrimiento doloroso" al penado y colateralmente a su familia y otros individuos asociados al
mismo. Este subproducto dañoso de la acción del Sistema Penal "es en cierto sentido una
paradoja moral, pues se persigue el bienestar de la sociedad, la restricción del uso y amenaza de la
coacción, la salvaguardia de la libertad, y la promoción de la dignidad humana, recurriendo a
actividades que implican coerción, privación de la libertad y desmedro de la dignidad humana".
La pretendida función del Sistema Penal Argentino, en la aplicación de las penas puede
dividirse en:
1) Función Retributiva: En teoría es Imponer un castigo justo al delincuente.
2) Función Neutralizante: garantiza la separación de este individuo del cuerpo social, logrando
su incapacitación para cometer nuevos ilícito.
3) Función Defensista: Responde a la demanda de protección o de defensa de la sociedad.
4) Función Resocializadora como objetivo esencial encontramos la pretensión reeducativa que
garantizaría supuestamente la reinserción del sancionado en su vida post-carcelaria
Estas pretensiones o finalidades de la pena, en la realidad se logran cumplir de manera parcial
y solo desde la óptica retributiva y de la prevención especial negativa (Neutralización)
Función de la cárcel dentro del sistema criminal
El objetivo de las prisiones o cárceles varía según las épocas y, sobre todo, las sociedades. Su
principal cometido es resocializar al reo mediante programas, aunque además:
Proteger a la sociedad de los elementos peligrosos
Disuadir a quienes pretenden cometer actos contrarios a la ley
Reeducar al detenido para su inserción en la sociedad
Impedir que los acusados puedan huir comprometiendo su próximo proceso, se habla, en este
caso, de prisión preventiva
Estudio de los fenómenos socioculturales que surge de la interacción entre los individuos, la
sociedad y los medios carcelarios y temas que caen dentro del ámbito de la sociología.
Distintas escuelas sociológicas insisten en poner los factores relacionados tales como la
interacción y destacan a los seres humanos en sus relaciones concentrando su actuación en sus
diversos papeles y funciones
REGLAS MINIMAS PARA EL TRATAMIENTO DE RECLUSOS - PRIMER CONGRESO
DE NACIONES UNIDAS SOBRE PREVENCION DEL DELITO Y TRATAMIENTO DEL
DELINCUENTE (Ginebra 1955)
Principio fundamental: Las reglas que siguen deben ser aplicadas imparcialmente. No se debe
hacer diferencias de trato fundadas en prejuicios, principalmente de raza, color, sexo, lengua, religión,
opinión política o cualquier otra opinión, de origen nacional o social, fortuna, nacimiento u otra
situación cualquiera. Por el contrario, importa respetar las creencias religiosas y los preceptos
morales del grupo al que pertenezca el recluso.
1. Registro.
2. Observaciones preliminares
3. Separación de categorías
4. Locales destinados a los reclusos
5. Higiene personal
6. Ropas y cama
7. Alimentación
8. Ejercicios físicos
9. Servicios médicos
10. Disciplina y sanciones: Las penas corporales, encierro en celda oscura, así como toda sanción
cruel, inhumana o degradante quedarán completamente prohibidas como sanciones disciplinarias.
11. Medios de coerción
12. Información y derecho de queja de los reclusos. Todo recluso deberá tener en cada día
laborable la oportunidad de presentar peticiones o quejas al director del establecimiento o al
funcionario autorizado para representarle.
13. Contacto con el mundo exterior: Los reclusos estarán autorizados para comunicarse
periódicamente, bajo la debida vigilancia, con su familiar y con amigos de buena reputación, tanto
por correspondencia como mediante visitas.
14. Biblioteca: Cada establecimiento deberá tener una biblioteca para el uso de todas las categorías
de reclusos, suficientemente provista de libros instructivos y recreativos. Deberá instarse a los
reclusos a que se sirvan de la biblioteca lo más posible.
15. Religión
16. Depósitos de objetos pertenecientes a los reclusos
17. Notificación de defunción, enfermedades y traslados
18. Traslado de reclusos
19. Personal penitenciario
20. Inspección: Inspectores calificados y experimentados, designados por una autoridad
competente, inspeccionarán regularmente los establecimientos y servicios penitenciarios. Velarán
en particular para que estos establecimientos se administren conforme a las leyes y los
reglamentos en vigor y con la finalidad de alcanzar los objetivos de los servicios penitenciarios y
correccionales.
Reglas aplicables a categorías especiales
Condenados
Tratamiento: El tratamiento de los condenados a una pena o medida privativa de libertad debe tener
por objeto, en tanto que la duración de la condena lo permita, inculcarles la voluntad de vivir
conforme a la ley, mantenerse con el producto de su trabajo, y crear en ellos la aptitud para hacerlo.
Dicho tratamiento estará encaminado a fomentar en ellos el respeto de sí mismos y desarrollar el
sentido de responsabilidad.
Clasificación e individualización: Los fines de la clasificación deberán ser:
a) Separar a los reclusos que, por su pasado criminal o su mala disposición, ejercerían una
influencia nociva sobre los compañeros de detención;
b) Repartir a los reclusos en grupos, a fin de facilitar el tratamiento encaminado a su readaptación
social.
Privilegios, Trabajo. Instrucción y recreo, Relaciones sociales, ayuda pos penitenciaria.
Personas detenidas o en prisión preventiva
A los efectos de las disposiciones siguientes es denominado "acusado" toda persona arrestada o
encarcelada por imputársele una infracción a la ley penal, detenida en un local de policía o en prisión,
pero que todavía no ha sido juzgada. El acusado gozará de una presunción de inocencia y deberá ser
tratado en consecuencia. Sin perjuicio de las disposiciones legales relativas a la protección de la
libertad individual o de las que fijen el procedimiento que se deberá seguir respecto a los acusados,
estos últimos gozarán de un régimen especial cuyos puntos esenciales solamente se determinan en las
reglas que figuran a continuación. Los acusados serán mantenidos separados de los reclusos
condenados. Los acusados jóvenes serán mantenidos separados de los adultos. En principio, serán
detenidos en establecimientos distintos.
Sentenciados por deudas o a prisión civil
En los países cuya legislación dispone la prisión por deudas u otras formas de prisión dispuestas por
decisión judicial como consecuencia de un procedimiento no penal, los así sentenciados no serán
sometidos a mayores restricciones ni tratados con más severidad que la requerida para la seguridad y
el mantenimiento del orden. El trato que se les dé no será en ningún caso más severo que el que
corresponda a los acusados a reserva, sin embargo, de la obligación eventual de trabajar. *En la
actualidad, hay seis estados de Estados Unidos donde puedes ser encarcelado por deudas sin pagar.
Estos estados son Minnesota, Illinois, Indiana, Arizona, Arkansas y Washington.
Reclusos, detenidos o encarcelados sin haber cargos en su contra
Sin perjuicio de las disposiciones del artículo 9 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos,
las personas detenidas o encarceladas sin que haya cargos en su contra gozarán de la misma
protección prevista en la primera parte y en la sección C de la segunda parte. Asimismo, serán
aplicables las disposiciones pertinentes de la sección A de la segunda parte cuando esta aplicación
pueda redundar en beneficio de este grupo especial de personas bajo custodia, siempre que no se
adopten medidas que impliquen que la reeducación o la rehabilitación proceden en forma alguna
respecto de personas no condenadas por un delito pena.
EFECTOS PSICOSOCIALES DE LA CÁRCEL- PRISIONIZACIÓN.
Efectos espaciales
Algunos han estudiado la cárcel como un escenario de conducta (Barker).
Decir esto supone aceptar que tiene una serie de características físicas, propiedades conductuales y
temporales.
La importancia de poder determinar si esas cualidades facilitan la consecución de la meta-
resocialización- (lo que justifica ese escenario de conducta), si todas esas características ayudan a
conseguir el objetivo. Esto se ha estudiado por la psicología ambiental. En los últimos años se ha
querido diseñar lugares que cumplan con los objetivos de la prisión.
Hay cárceles dirigidas a la reinserción, con edificios lo más parecidos posible a los contextos de
una urbanización.
Otras que tienen como finalidad la rehabilitación de gente que comete su primer delito, y otras
de alta seguridad, para gente que ha cometido delitos violentos.
Lo importante no es solo el diseño de la prisión, sino también el sitio donde la cárcel debe
ubicarse ya que es un lugar muy grande.
Lo importante no es solo el diseño de la prisión, sino también el sitio donde la cárcel debe
ubicarse ya que es un lugar muy grande.
La mayoría de la gente rechaza que se construya una cárcel cerca de su casa o de su pueblo.
Hay dos razones para esto:
Los problemas que genera la cárcel (delincuencia, ruidos, huidas, gran tráfico de vehículos y
personas los días de visita, posibilidad de motines, etc.)
Desde la mirada de la Psicología La Cárcel produce una ruptura del individuo con el resto de su
entorno.
La psicología social quiere cambiar la representación que la cárcel tiene como lugar de castigo,
y señalar que no solo hay gente peligrosa. Se quiere hacer ver que es un lugar de rehabilitación, no de
castigo.
El preso sufre cambios en su comportamiento:
A) CAMBIOS EN LA AUTOESTIMA - Efectos internos
B) CAMBIOS EN LA VIDA COTIDIANA: Efectos externos
A) CAMBIOS EN LA AUTOESTIMA:
La autoestima no solo depende de lo que nosotros hacemos, de lo que pensamos, sino que
también depende de lo que los otros piensan sobre nosotros mismos. Es una característica de
personalidad más o menos duradera, pero puede sufrir alteraciones. La entrada en prisión produce un
descenso brusco de la autoestima, además de un efecto de socialización alternativa (por el hecho de
ser una institución cerrada).
Hay una serie de características sobre la Autoestima que contribuyen al proceso de prisionización:
Adopción de un rol inferior (utilizan un lenguaje carcelario para comunicarse con los demás) y
desarrollo de un nuevo pensamiento y costumbres. Cuando la persona entra en prisión el nivel de
autoestima desciende, a medida que pasa el tiempo la autoestima puede empezar a subir, pero el
tipo de estímulos o factores que contribuyen a esto puede ser perjudicial: El desarrollo de un
nuevo pensamiento y costumbres.
Adaptación al contexto carcelario:
Con la prisionización aparece un proceso inverso. A medida que el proceso de adaptación es mayor
empieza a socializarse. Cuando llega el momento de salir se produce también un descenso (comienza
a retomar sus amistades y costumbres anteriores). También influyen las relaciones sociales, los lazos
que mantiene con el exterior, si son fuertes el proceso de prisionización es más lento.
B) CAMBIOS EN LA VIDA COTIDIANA:
Se entiende la existencia de grandes dificultades para la adaptación al entorno anormal de la
prisión. Hay gente que es incapaz de adaptarse a este contexto, lo cual produce efectos en el resto de
la población carcelaria como:
*Exageración de las situaciones: (en la vida normal nosotros podemos escapar de las situaciones,
en este caso hay que adaptarse).
*Autoafirmación, que puede ser hostil (se convierten en agresivos) o de sumisión (adoptando un
rol pasivo), ninguno de los cuales favorece la adaptación.
*Dominio o sumisión en las relaciones interpersonales. En las cárceles no hay
individualidad, siempre está con alguien. Los presos son conscientes de que dentro de la cárcel
pueden ser víctimas de un delito y que la institución no tiene nada que ver (entonces se hacen fuertes
o sumisos).
*Alteración de la sexualidad. Las relaciones sexuales están anormalizadas, la mayoría no tiene la
oportunidad de tener relaciones sexuales cada 15 días con su pareja, por tanto la masturbación es muy
importante. También la homosexualidad como alternativa se hace prominente. Muchos son
sometidos a relaciones constantes sin que puedan hacer nada para evitarlo.
*Ausencia de control sobre la propia vida: El sujeto percibe que no puede controlar nada de lo
que hace, todo está establecido (hay horarios para todo y es difícil alterar esa rutina). Esto, sumado a
las relaciones interpersonales tan distorsionadas produce una serie de efectos, como el estado de
ansiedad, que difícilmente baja al salir de la cárcel.
*Hay ausencia de responsabilidades y de expectativas de futuro, la mayoría de las
atribuciones son externas, lo que genera indefensión y pasividad, que se generalizará al salir de la
cárcel.
*Aparece la pérdida de vínculos (no tiene trabajo, ni amigos, ni familia, son rechazados fuera de
la cárcel, por ello muchos quieren volver a ella).
Hay una alteración de la afectividad: Necesitan mucho de los demás, saber que alguien está
con ellos, pero con el tiempo los contactos con el exterior se reducen y en el interior aumentan los
problemas, produciéndose un egocentrismo protector (basado en la desconfianza), son personas
completamente insensibles, todo lo cual constituye una personalidad que tiene un mal futuro fuera de
la cárcel. Forman Grupos de Pertenencia más para protegerse que por afectividad.
Efectos derivados del clima social carcelario interno
El clima social es el resultado total de la vivencia y del trabajo global dentro de una
organización (tipo de relaciones entre funcionarios, presos,...), el clima social de la cárcel va
cambiando cuando cambian los presos, cuando hay un cambio político. Es posible establecer
clasificación de los presos en función de cómo se adaptan a los climas. Según Schrag habría varios
tipos de internos:
*Interno prosocial: El cual se lleva bien con los funcionarios y trata de colaborar con ellos y con la
institución. Son presos novatos o que han cometido su primer delito.
*Interno antisocial: Este se considera a sí mismo como un verdadero delincuente, lo cual le
produce orgullo. Rechaza a los funcionarios y a los que califica como falsos delincuentes (como los
anteriores), delegan la responsabilidad en la cárcel.
* Interno pseudosocial: Son los más pragmáticos, utilizan todos los recursos de los que disponen
(se llevan bien con los funcionarios y con los delincuentes, según el momento). Son los mediadores y
los que obtienen ganancias (mejor celda, mejor trato,...).
*Internos asociales: Son las personas conflictivas y que encabezan todas las revueltas y motines.
Los cuatro derechos fundamentales del hombre son, tras la Declaración de los Derechos del
Hombre y del Ciudadano de 1789: la libertad, la propiedad, la seguridad y la resistencia contra la
opresión, el primero de estos derechos (por su misma naturaleza) queda suspendido durante el
cumplimiento de una condena. Pero el segundo y el tercero (propiedad y seguridad) están
garantizados por la ley.
En teoría, el encarcelamiento de una persona debe impedir, únicamente, la libertad para
moverse a su antojo. En la práctica, la prisión restringe diversos derechos fundamentales
(expresión, vida familiar, derechos cívicos, intimidad, dignidad).
Paulatinamente los detenidos van adquiriendo el derecho a protestar contra las decisiones de
la administración penitenciaria.
LA PENA DE MUERTE.
A lo largo de su historia, la pena de muerte ha sido usada por prácticamente todas las naciones
del globo, pero a lo largo de las últimas décadas, muchos estados la han prohibido.
Amnistía Internacional clasifica los países en cuatro categorías. Sesenta aún mantienen y aplican la
pena de muerte en su legislación. Noventa y uno la han abolido completamente. Once la mantienen
para crímenes cometidos en circunstancias excepcionales como, por ejemplo, crímenes cometidos en
tiempo de guerra. Treinta y cinco mantienen leyes que permiten la aplicación de la pena de muerte
para crímenes ordinarios, pero han permitido que la pena no se use durante por lo menos 10 años.
China, Irán, Arabia Saudita, Irak y Estados Unidos fueron los países que más personas ejecutaron
durante 2012. Estados Unidos fue durante 2012 uno de los cinco países que realizó mayor número de
ejecuciones en el mundo, junto a China, Arabia Saudita, Irak e Irán. Además, Estados Unidos fue el
único país en las Américas que aplicó la pena de muerte, de acuerdo al examen anual que realiza
Amnistía Internacional.
Riesgos y necesidades
Las condiciones de detención tanto en el ámbito federal como en la provincia de Buenos Aires
son realmente preocupantes. El encierro en condiciones de hacinamiento y sobrepoblación pone en
serio riesgo la vida y la salud de los detenidos, y constituye, sin lugar a dudas, el sometimiento a un
trato cruel, inhumano y degradante. La situación es particularmente grave en la provincia de Buenos
Aires, donde el trato inhumano de los detenidos así como su sometimiento a torturas es el resultado
de la violencia sistemática y estructural que organiza la vida intramuros, incompatible con un
ordenamiento democrático de la sociedad.
HOY: mala alimentación, servicio médico (25% de los internos con sida), trabajo y educación,
tratamiento social en las cárceles, las condiciones de detención en Nación y provincia son
preocupantes por superpoblación y hacinamiento. Las cárceles en la Argentina se caracterizan por
la venganza colectiva.
SEGURIDAD- ACCESO-DERECHOS Y TRATAMIENTO
Ley 24660 de ejecución penal
Normas de trato.
Denominación
ARTICULO 57. — La persona condenada sujeta a medida de seguridad que se aloje en instituciones
previstas en esta ley, se denominará interno. Al interno se le citará o llamará únicamente por el
nombre y apellido.
Higiene
ARTICULO 58. — El régimen penitenciario deberá asegurar y promover el bienestar psicofísico de los
internos. Para ello se implementarán medidas de prevención, recuperación y rehabilitación de la
salud y se atenderán especialmente las condiciones ambientales e higiénicas de los establecimientos.
ARTICULO 60. — El aseo personal del interno será obligatorio.
ARTICULO 61. — El interno deberá cuidar el aseo de su alojamiento y contribuir a la higiene y
conservación del establecimiento.
Alojamiento
ARTICULO 62. — El alojamiento nocturno del interno, en lo posible, será individual en los
establecimientos cerrados y semiabiertos.
Vestimenta y ropa
ARTICULO 63. — La Administración proveerá al interno de vestimenta acorde al clima y a la estación,
para usarla en el interior del establecimiento.
ARTICULO 64. — Al interno se le proveerá de ropa suficiente para su cama individual, la que será
mudada con regularidad.
ALIMENTACIÓN
ARTICULO 65. — La alimentación del interno estará a cargo de la administración; será adecuada a
sus necesidades y sustentada en criterios higiénico-dietéticos. Sin perjuicio de ello y conforme los
reglamentos que se dicten, el interno podrá adquirir o recibir alimentos de sus familiares o visitantes.
La prohibición de bebidas alcohólicas será absoluta.
Información y peticiones
ARTICULO 66. — A su ingreso al establecimiento el interno recibirá explicación oral e información
escrita acerca del régimen a que se encontrará sometido, las normas de conducta que deberá observar,
el sistema disciplinario vigente, los medios autorizados para formular pedidos o presentar quejas y de
todo aquello que sea útil para conocer sus derechos y obligaciones. Si el interno fuere analfabeto,
presentare discapacidad física o psíquica o no comprendiese el idioma castellano, esa información se
le deberá suministrar por persona y medio idóneo.
ARTICULO 67. — El interno podrá presentar peticiones y quejas al director del establecimiento y
dirigirse sin censura a otra autoridad administrativa superior, al juez de ejecución o al juez
competente.
Registro de internos y de instalaciones
ARTICULO 70. — Para preservar la seguridad general, los registros en las personas de los internos,
sus pertenencias y locales que ocupen, los recuentos y las requisas de las instalaciones del
establecimiento, se efectuarán con las garantías que reglamentariamente se determinen y dentro del
respeto a la dignidad humana.
Recompensas
ARTICULO 105. — Los actos del interno que demuestren buena conducta, espíritu de trabajo,
voluntad en el aprendizaje y sentido de responsabilidad en el comportamiento personal y en las
actividades organizadas del establecimiento, serán estimulados mediante un sistema de recompensas
reglamentariamente determinado.
Trabajo
Principios generales
ARTICULO 106. — El trabajo constituye un derecho y un deber del interno. Es una de las bases del
tratamiento y tiene positiva incidencia en su formación.
ARTICULO 107. — El trabajo se regirá por los siguientes principios:
a) No se impondrá como castigo;
b) No será aflictivo, denigrante, infamante ni forzado;
c) Propenderá a la formación y al mejoramiento de los hábitos laborales;
d) Procurará la capacitación del interno para desempeñarse en la vida libre;
e) Se programará teniendo en cuenta las aptitudes y condiciones psicofísicas de los internos, las
tecnologías utilizadas en el medio libre y las demandas del mercado laboral;
f) Deberá ser remunerado;
g) Se respetará la legislación laboral y de seguridad social vigente.
Formación profesional
ARTICULO 114. — La capacitación laboral del interno, particularmente la de los jóvenes adultos, será
objeto de especial cuidado. El régimen de aprendizaje de oficios a implementar, será concordante con
las condiciones personales del interno y con sus posibles actividades futuras en el medio libre.
ARTICULO 116. — Los diplomas, certificados o constancias de capacitación laboral que se expidan, no
deberán contener referencias de carácter penitenciario.
Remuneración
ARTICULO 120. — El trabajo del interno será remunerado, salvo los casos previstos.
ARTICULO 121. — La retribución del trabajo del interno, deducidos los aportes correspondientes a la
seguridad social, se distribuirá simultáneamente en la forma siguiente:
a) 10 % para indemnizar los daños y perjuicios causados por el delito, conforme lo disponga la
sentencia;
b) 35 % para la prestación de alimentos, según el Código Civil;
c) 25 % para costear los gastos que causare en el establecimiento;
d) 30 % para formar un fondo propio que se le entregará a su salida.
Educación
ARTICULO 133. — Derecho a la educación. Todas las personas privadas de su libertad tienen derecho
a la educación pública. El Estado nacional, las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires
tienen la responsabilidad indelegable de proveer prioritariamente a una educación integral,
permanente y de calidad para todas las personas privadas de su libertad en sus jurisdicciones,
garantizando la igualdad y gratuidad en el ejercicio de este derecho, con la participación de las
organizaciones no gubernamentales y de las familias.
Asistencia médica
ARTICULO 143. — El interno tiene derecho a la salud. Deberá brindársele oportuna asistencia médica
integral, no pudiendo ser interferida su accesibilidad a la consulta y a los tratamientos prescriptos.
Los estudios diagnósticos, tratamientos y medicamentos indicados, le serán suministrados sin cargo.
Asistencia espiritual
ARTICULO 153. — El interno tiene derecho a que se respete y garantice su libertad de conciencia y de
religión, se facilite la atención espiritual que requiera y el oportuno contacto personal y por otros
medios autorizados con un representante del credo que profese, reconocido e inscrito en el Registro
Nacional de Cultos. Ninguna sanción disciplinaria podrá suspender el ejercicio de este derecho.
Relaciones familiares y sociales
ARTICULO 158. — El interno tiene derecho a comunicarse periódicamente, en forma oral o escrita,
con su familia, amigos, allegados, curadores y abogados, así como con representantes de organismos
oficiales e instituciones privadas con personería jurídica que se interesen por su reinserción social.
Asistencia postpenitenciaria
ARTICULO 172. — Los egresados y liberados gozarán de protección y asistencia social, moral y
material pospenitenciaria a cargo de un patronato de liberados o de una institución de asistencia
pospenitenciaria con fines específicos y personería jurídica, procurando que no sufra menoscabo su
dignidad, ni se ponga de manifiesto su condición. Se atenderá a su ubicación social y a su alojamiento,
a la obtención de trabajo, a la provisión de vestimenta adecuada y de recursos suficientes, si no los
tuviere, para solventar la crisis del egreso y de pasaje para trasladarse al lugar de la República donde
fije su residencia.
UNIDAD 11
TEMA 11 INVESTIGACIÓN CRIMINOLÓGICA
Diferencias entre ciencias empíricas y ciencias dogmáticas
La metodología utilizada en las investigaciones criminológicas procede de las ciencias sociales y
naturales como, por ejemplo, la sociología, psicología y la biología. Todas ellas usan métodos
empíricos de trabajo, o sea, se basan en la observación del mundo que nos rodea, y el establecimiento
de hipótesis a partir de estas observaciones. Esta metodología es conocida también como el método
hipotético-inductivo.
En cambio, los juristas aplican una metodología hermenéutica y deductiva, donde lo que se
pone en marcha es una labor de interpretación de enunciados normativos. Un jurista podría escribir,
por ejemplo, un libro sobre la pena privativa de libertad para mujeres, sin nunca haber visitado una
cárcel para mujeres. Se basaría en un análisis de leyes y reglamentos, por ejemplo el contraste entre
los derechos constitucionales, la legislación social y el reglamento penitenciario, pero no necesita más
datos que los textos escritos, ni más herramientas que el bolígrafo.
El criminólogo, para pronunciarse sobre el mismo tema, analizaría datos estadísticos sobre
hombres y mujeres en la cárcel, realizaría entrevistas o pasaría una temporada como funcionario o
recluso.
Las diferencias en el tipo de metodología utilizada dan lugar a distintos modos de pensar,
situándose de un lado la jurisprudencia y de otro la Criminología.
Aparte de esa diferencia en el método, existe también una diferencia importante en la forma de
enseñar y reflexionar sobre su propia metodología. Los psicólogos y médicos dedican una parte
sustancial de su carrera a cursos donde les enseñan métodos. La jurisprudencia no presta mucha
atención a la enseñanza de sus propios métodos de trabajo, aparte de un curso de introducción sobre
la filosofía del derecho.
La criminología tiene sus propios objetos de estudio. La delincuencia es un tipo de
comportamiento que se tiende a ocultar. Es más fácil obtener información so el desarrollo intelectual
de escolares que sobre su implicación en pequeños hurtos. El criminólogo gasta más tiempo en
conseguir confianza y colaboración y en conseguir el permiso para utilizar datos administrativos.
Otra particularidad de la Criminología es que las actitudes y opiniones sobre fenómenos
delictivos son muy volátiles, dependen casi por completo del contexto de la pregunta y de quien
pregunta. Los encuestados o entrevistados pueden expresar una opinión sobre la delincuencia,
mientras la conducta real es todo lo contrario. Eso da por resultado que la medida de valores y
opiniones tenga menos interés para el criminólogo que para el psicólogo, pedagogo y sociólogo.
Las encuestas en Criminología se han desarrollado como instrumentos para medir el delito, en
forma de auto denuncia o encuesta de victimización. Los sondeos de opinión y la medida de valores
tienen menos relevancia, nos interesan más los hechos que las opiniones sobre los hechos.
Finalmente, la criminología nos presenta unos problemas éticos más agudos que en otras
ciencias. No es lo mismo un experimento controlado o una entrevista clínica en la medicina que en la
criminología. El fin principal de la medicina es el desarrollo de tratamientos que mejoren la salud y el
bienestar de sus pacientes. El criminólogo con frecuencia se encuentra entre grupos con intereses
opuestos, por ejemplo las víctimas, los delincuentes y el aparato de justicia, y no está claro de
antemano quién se beneficia de la investigación.
Investigación empírica: modelo conceptual, hipótesis, modelo operativo, recogido de
datos, análisis de datos, revisión del modelo conceptual y objetividad de la
investigación.
MODELO CONCEPTUAL: paso inicial de todo proyecto científico es la elección de un tema de
estudio. Esta elección no es neutral, sino que sobre ella influyen las preferencias e intereses del
investigador, pero también hemos de contar con otros factores que pueden influir, como los intereses
de su director de tesis, las líneas de investigación que cuentan con una beca del Ministerio, la temática
de moda dentro de esa rama de la ciencia. Así, la parcialidad de las ciencias sociales está más en su
elección de temas de estudio, que en la interpretación de los resultados.
La elección del tema puede, también, estar motivada por preferencias personales. Tomamos como
ejemplo un estudio sobre malos tratos domésticos. La elección del tema puede tener su origen en
prácticas realizadas por el investigador en algún centro que atienda a mujeres maltratadas, o porque
el Ministerio de Asuntos Sociales haya prestado ayuda a la investigación, siendo ésta una de las líneas
de trabajo preferentes. No es casualidad que un elevado porcentaje de estudios sobre malos tratos
sean realizados por investigadoras, quizás porque los hombres se sienten menos afectados por el
problema y despierta menos su interés.
Es totalmente legítimo y ético elegir un tema de investigación según las preferencias e intereses
del investigador. Lo que no es admisible es intentar conseguir resultados que correspondan con estas
preferencias.
HIPÓTESIS: una vez seleccionado el tema de estudio, el diseño de un proyecto empírico se inicia
con un modelo conceptual sobre algunos aspectos del mismo, es decir, tendremos que formular
nuestras teorías e hipótesis sobre la cuestión de interés. Con ellas intentaremos bien ofrecer una
explicación novedosa, que aporte nuevos datos al conocimiento de ese tema, o bien replicar estudios
ya desarrollados por otros investigadores y confirmar o no sus resultados.
Los siguientes pasos en nuestra tarea investigadora irán encaminados a la comprobación
empírica de las hipótesis formuladas. Ejemplo: nuestro modelo conceptual puede incluir la hipótesis
de que los casos de malos tratos en la pareja tienen su origen en tradiciones machistas, en
estereotipos sobre el rol social que corresponde a la mujer, por lo cual regiones o países con fuertes
tradiciones machistas tendrán más malos tratos a la mujer que otras regiones donde el rol de la mujer
es más igualitario.
A esta hipótesis se podría haber llegado, bien por la revisión de estudios antropológicos o
psicológicos, bien por la observación de nuestro contexto, que puede ser en este caso datos aportados
por varios centros de asistencia a mujeres maltratadas.
MODELO OPERATIVO: una vez especificadas nuestras hipótesis, se procede a determinar cómo se
abordará su estudio, cómo se accederá a esos datos, qué fuentes resultarán más adecuadas, el proceso
se puede llamar "hacer operativas" las hipótesis. Este modelo operativo consiste en formular una
estrategia para acceder a esa información. Las preguntas claves en esta fase de la investigación son
¿dónde y cómo vamos a recoger los datos que iluminan nuestra hipótesis? ¿Cómo conseguimos el
permiso para acceder a estos datos? ¿Qué tipo de problemas podemos encontrarnos?
En el caso dado anteriormente se pueden recoger datos de las siguientes fuentes:
a) denuncias por malos tratos presentadas a la policía
b) partes de lesiones (los médicos están obligados a rellenarlos cuando han atendido a una persona
que sufría lesiones físicas)
c) Centro de la Mujer
d) Servicios Sociales
f) Encuesta a la población en general
Algo que hay que tener en cuenta en cualquier estudio es el hecho de que las fuentes de
información que se usen son incompletas. Así, el análisis de denuncias presentadas no resultaría
válido como una fuente de información porque la mayoría de los casos de malos tratos no llegan a
conocimiento de los juzgados. Los partes de lesiones de los hospitales no son todos bien
cumplimentados, puede faltar, por ejemplo, la causa de la lesión. Además presentan otra
incompletitud, y es que no incluyen más que el maltrato físico, con lo cual no tendríamos información
sobre los casos en que el maltrato es de tipo psíquico.
Respecto al Centro de la Mujer, se puede pensar que tampoco todas las mujeres que sufren
malos tratos acuden a estos centros: por falta de información sobre su existencia y sus funciones, su
localización en zonas urbanas, etc. en relación a los Servicios Sociales podríamos enumerar
inconvenientes semejantes.
Con mucha frecuencia, los investigadores llegan a la conclusión de que los datos necesarios
para comprobar las hipótesis del estudio están fuera de su alcance. Esto se resuelve reduciendo de la
hipótesis a algo más modesto y concreto.
RECOGIDA DE DATOS: una vez elegidas nuestras fuentes de información y la muestra sobre la
que vamos a trabajar, pasamos a la fase de recogida de datos. Siempre resulta conveniente realizar en
primer lugar un "estudio piloto", que simplemente consiste en "probar" nuestro modelo operativo en
una pequeña muestra antes de realizarlo a gran escala. Esto nos permitirá hacer las modificaciones
que sean necesarias a fin de optimizar este modelo.
Otro punto que hay que destacar en relación a la recogida de datos es la necesidad de
desmitificar la encuesta como "EL MÉTODO" por excelencia. De hecho, hay muchos otros que pueden
resultar más adecuados. A continuación se comentan métodos como el análisis documental,
entrevistas personales a los interesados o a informantes clase, personas relevantes dentro de una
comunidad que pueden tener un gran conocimiento sobre el tema que se estudia. Existe un enorme
abanico de métodos que pueden ser utilizados en cualquier proyecto y antes de decidirnos a usar una
encuesta hay que preguntarse si es posible obtener esa misma información de otra forma. Si se
responde afirmativamente, resulta inadecuado utilizar la encuesta como método de trabajo, no sólo
por el esfuerzo que supone realizar un cuestionario y aplicarlo a una población numerosa y bien
seleccionada como para permitirnos llegar a conclusiones que tengan cierta validez estadística, sino
porque es un método adecuado únicamente para algunos problemas (por ejemplo encuestas de
opinión durante campañas electorales) y no la panacea que se pretende hacer de ella.
ANÁLISIS DE DATOS: una vez obtenidos los datos hemos de pasar a su análisis. Aquí también
aparece un mito: cuantos más datos en el ordenador y más sofisticado sea el programa informático,
mejor será nuestra investigación.
Desde luego, en análisis estadístico resulta fundamental cuando los datos que hemos recogido
son de carácter cuantitativo. No obstante, la información también puede proceder de métodos que nos
ofrecen datos más cualitativos. Dependiendo del método de trabajo que hayamos seleccionado
obtendremos un tipo u otro de datos, que analizaremos de forma distinta. Pero no hemos de
considerar que los datos cualitativos son menos científicos, pues recogidos con rigor metodológico y
sometidos a un adecuado análisis pueden ofrecer una información más contextualizada y rica que los
datos estadísticos.
REVISIÓN DEL MODELO CONCEPTUAL: la parte final del diseño será la revisión del modelo
conceptual y sus hipótesis o bien su confirmación a la luz del análisis de datos realizados. No podemos
quedarnos en el apartado anterior, ya que eso supondría una mera recopilación de datos, sino que con
ellos ha de dar respuesta a la pregunta inicial que se planteaba en el modelo conceptual, se han de
relacionar datos y teorías. Tener una teoría resulta fundamental en la investigación, puesto que es un
enfoque que ayuda a entender el mundo, a situarse ante la realidad.
OBJETIVIDAD DE LA INVESTIGACIÓN (CRIMINOLÓGICA): el investigador es una persona
inmersa en el mismo mundo que está estudiando y de ello surge la subjetividad, no puede mantenerse
completamente al margen de sus propias preferencias u opiniones. Los investigadores pueden dejarse
llevar por sus preferencias personales a la hora de elegir el tema sobre el que van a trabajar y también
es perfectamente lícito que lo enfoquen desde sus propias opiniones, siempre que no pretendan
ocultar sus creencias personales bajo un velo de cientificidad.
Tampoco el análisis de datos puede verse influido por las opiniones del investigador; si los
resultados no responden a lo que habíamos previsto, tendremos que publicarlos igualmente y analizar
los posibles errores para que sirvan de ayuda a otros investigadores.
Además de esto, también hay que tener en cuenta que la posibilidad de influir en la
investigación dependerá mucho del método de trabajo que se aplique: los que se basan en el contacto
directo con personas, pueden verse más afectados por los sesgos que introduce el investigador que
aquéllos que se basan en datos estadísticos, análisis documental, etc.
Muestras y medidas
A veces se utiliza una muestra que permite extrapolar las conclusiones de nuestro estudio a
toda la población. Esta forma de estudiar la realidad tiene ventajas y desventajas. Existen diversas
formas de seleccionar una muestra:
Accidental: las personas pasan a formar parte de la muestra por casualidad de forma accidental.
Esta muestra refleja muy mal la totalidad, muchos no querrán contestar; no toda la población de
interés está a esa hora en esa zona etcétera.
Intencional: elegimos a una o varias personas que a nuestro juicio reúnen las características
típicas de la población que queremos estudiar. Este tipo de muestra tiene la ventaja de ofrecernos
una información más rica y llena de matices pero lleva a plantearnos si realmente la persona que
hemos elegido es representativa de lo que queremos estudiar.
Por cuotas: aquí se trata de establecer una serie de características como edad sexo y estatus
social qué nos van a servir como criterios para seleccionar dentro de la población total los objetos
de estudio. Es decir, una vez que tengamos estos criterios se busca a personas que reúnan esos
requisitos. Este tipo de muestra es muy utilizada en las encuestas de opinión.
Estratificada: la muestra se selecciona por estratos en general en relación a diferencias
geográficas.
Aleatoria: es el tipo de muestra ideal coma la que realmente representa la totalidad de la
población punto el método utilizado para elegir a los componentes de la muestra es el azar punto
todos los miembros del universo que queremos estudiar tienen la misma probabilidad de ser
incluidos coma así podemos generalizar desde los datos obtenidos de la muestra, dentro del
margen de error estadístico correspondiente.
Una cuestión que frecuentemente se plantea es el tamaño de la muestra y como no existe una regla
única de cuántos casos hay que estudiar para que sea una investigación científica, se depende de dos
factores: los puntos homogeneidad de los datos y el nivel de confianza estadística. El margen de
confianza es la media estadística que nos indica el intervalo en el que pueden oscilar los resultados.
Encuestas
Las encuestas constituyen, sin duda, un método útil de trabajo que, en ocasiones, puede
ofrecernos una información inestimable: encuestas de opinión sobre la justicia o la seguridad
ciudadana, encuestas de victimación, preguntas tipo autoinforme, etc. Son muchos los aspectos que
han de tenerse en cuenta para conseguir una información válida y fiable mediante las encuestas.
Algunos de ellos a continuación:
Formas de administración
-por escrito y por correo
-por escrito, con visita inicial/recogida personal del cuestionario
-por teléfono
-mediante entrevista personal
Alternativas de respuesta:
-cerradas
-categorizadas
-semi-abiertas
Cada una de ellas presenta ventajas e inconvenientes.
Si se decide aplicar un cuestionario por correo, probablemente obtengamos una muestra
muy sesgada. Desde luego, enviar un cuestionario junto a una carta donde se explica el objetivo de la
investigación es una forma fácil de administrar nuestro cuestionario. Sin embargo, debido a que esta
información se recibe junto a una gran cantidad de folletos publicitarios, puede que no obtengamos
respuesta más que de aquellas personas que no tenían otra cosa que hacer, quizás entre el 5 y el 20%
de la muestra. Si a este envío por correo se suma una llamada telefónica, se consigue
incrementar la tasa de respuesta.
El uso del teléfono plantea el problema de dejar fuera de nuestra muestra a un porcentaje de
personas, residentes en zonas rurales, marginados o jóvenes sin teléfono. Sin embargo, mediante el
teléfono se consiguen tasas muy elevadas, hasta un 80%, de respuesta.
La entrevista personal es un método tradicional y eficaz para obtener información, pero a
la vez costoso y proclive a variaciones según como actúe el entrevistador. La reticencia del
entrevistado de recibir a desconocidos en su domicilio puede ser considerable. La principal ventaja
consiste en que la entrevista personal permite la posibilidad de ser más extensa que un cuestionario,
se recogen respuestas más completas y contextualizadas, y se pueden resolver confusiones en la
interpretación de las preguntas.
Una encuesta que no consiga una tasa de respuestas del 70-80% no es muy fiable, en caso que
las personas que han contestado a nuestras preguntas tengan unas características diferentes a
aquellas que no lo hicieron.
PREGUNTAS CERRADAS Y SEMI-ABIERTAS: en las preguntas cerradas se ofrece a los
encuestados las repuestas de antemano, han de limitarse a seleccionar la casilla con la que se
identifiquen y marcarla.
Las categorizaciones presentan opciones definidas en las que el sujeto ha de incluirse. Se ha de
prestar mucha atención a las opciones que se ofrecen. Si la persona no encuentra ninguna casilla que
refleje lo que le ha ocurrido o lo que opina, el cuestionario está mal formulado.
Las preguntas semi-abiertas ofrecen al encuestado la posibilidad de añadir los datos que
considere interesantes o comentarios. Constituyen una opción que permite obtener información más
detallada, precisa y matizada.
Entrevistas
Es un proceso de comunicación verbal, por medio del cual se recoge información con una
finalidad específica.
Tipos de entrevistas:
CLÍNICA: relacionada con la salud del paciente. Su finalidad es ayudarle a solucionar sus
problemas de salud. Al contrario, en la entrevista pericial realizada por un psicólogo o psiquiatra
forense, la información solicitada puede perjudicar los intereses de la persona observada, y el
forense debe avisar al paciente sobre esto.
PROFUNDA: son entrevistas en las que se intenta conocer la mayor cantidad de datos posibles
sobre la persona. Se trata de elaborar una historia de vida e interesa profundizar en la información
que se nos ofrece, lo que puede llevar varias sesiones.
FOCAL/CENTRADA: en este tipo de entrevista se centra en alguna experiencia o tema concreto.
Se entrevista a esa persona en concreto porque se sabe que puede tener algo que decir al respecto,
por ejemplo sobre su experiencia como víctima de un delito, como policía, etc.
INVESTIGADORA: suele usarse como estrategia para obtener información sobre un tema de
interés; interesa el asunto concreto y la persona solamente si puede aportar datos sobre ese tema.
Una persona envía a otra que puede dar algún dato y ésta a su vez puede conocer a otra que tenga
más información.
EN GRUPOS: es una forma más barata y rápida de obtener información. En algunos casos
resultan inadecuadas, porque el efecto que causa el grupo distorsiona las respuestas de los
individuos. El entrevistador plantea algún tema o pregunta y escucha la discusión posterior.
Fases de una entrevista: como fase previa a la puesta en marcha de una investigación basada en la
metodología de entrevista, al igual que en las encuestas, se ha de realizar un proyecto piloto: una serie
de entrevistas abierta que nos permitan tener una idea de cómo pueden desarrollarse las restantes y
lograr así planificarlas de modo más estructurado, elaborando un protocolo que sirva de guía al
entrevistador. Nunca se debe iniciar un proyecto a gran escala sin saber realmente lo que la gente
puede responder.
Una vez en la entrevista, el entrevistador ha de cuidar los siguientes aspectos, siguiendo unas
pautas de comportamiento que faciliten la consecución de sus objetivos:
-obtener la confianza de la persona que tiene delante
-orientar sobre los fines de la entrevista
-controlar la situación sin intimidar al otro
-saber escuchar: estar atento e interesado a lo que se cuenta
-resumir la información dada hacia el final de la entrevista, y comprobar que se ha interpretado
correctamente
-mantener una estricta confidencialidad en el manejo de la información dada. Se deben guardar
apuntes, cintas o disquetes del ordenador en un lugar bajo llave, destruirlos de forma segura cuando
ya no haga falta, y nunca guardar nombres y direcciones en el mismo lugar que los datos de las
entrevistas.
Observación
Tiene varias formas de llevarse adelante:
LA OBSERVACIÓN DOCUMENTAL: existe mucha información sobre delitos y víctimas en la
cantidad de datos que año tras año pueden extraerse de estadísticas oficiales, sentencias o
reportajes en los medios de comunicación. Al igual que en las encuestas, se puede seleccionar una
muestra de estos datos.
Análisis de dossiers: actas policiales o judiciales pueden ser analizados para iluminar el tema de
interés.
Seguimiento de casos: suelen ser estudios de las personas que han recibido un tratamiento o una
sanción penal, para averiguar el efecto de esta medida. Este seguimiento de casos puede hacerse de
modo meramente documental, a través de registros o en base a la recopilación de datos procedentes
de diversas fuentes.
LA OBSERVACIÓN DIRECTA: el observador se mantiene al margen de la situación que
observa. la observación resulta adecuada en el estudio de conductas relacionadas con el tráfico,
como el uso de cinturones de seguridad, cascos, control de velocidad, etc. es mucho más simple y
fiable hacer observaciones en alguna calle de la ciudad, que plantearse el preguntar a los
conductores por estas cuestiones.
OBSERVACIÓN EXPERIMENTAL: la observación puede aumentar su complejidad si
establecemos hipótesis más elaboradas. En este tipo de diseño se trata de introducir una variable
independiente, controlando los demás factores que pudiesen incidir en los resultados, y realizar un
seguimiento sobre el desarrollo posterior.
El método experimental también plantea problemas metodológicos a pesar de sus muchas
ventajas y, sobre todo, éticos para los criminólogos. Por ello, un requisito ético que ha de cumplirse en
todos los experimentos es la voluntariedad en la participación. No sería aceptable perjudicar a un
grupo de personas, por ejemplo, prologando su estancia en la cárcel 6 meses, simplemente para
conocer qué efectos produce. No es aceptable disminuir la calidad de ida de un grupo de personas
solamente para servir a la ciencia. En todo caso, la participación en un proyecto experimental debe de
ser voluntaria, y se les debería permitir dejar el proyecto si así lo deciden.
En relación a los problemas prácticos y metodológicos que planea este tipo de observación, son:
para que las diferencias observadas entre dos grupos sean estadísticamente significativas los
grupos han de ser grandes, lo que es difícil de obtener debido a la complejidad en algunos casos de
reclutar una muestra cuantiosa y de la pérdida de la muestra que aparece a medida que se
desarrolla el estudio.
no hay lugar para la improvisación al desarrollar el proyecto, cambios no previstos hacen
disminuir las posibilidades de evaluar y comparar resultados, pues nunca podría determinarse si
los resultados finales son debidos a nuestro programa o a otros hechos ocurridos durante su
aplicaciones. Es necesaria cierta rigidez si se quiere conseguir al final resultados comparables.
OBSERVACIÓN PARTICIPANTE: es un método surgido de la antropología: los antropólogos,
para estudiar culturas primitivas, convivían en ellas, compartiendo sus actividades y formando
parte de esas comunidades.
Es el método más adecuado para abordar temas difíciles, contextualizar las observaciones y
acercarse a realidades ajenas. El antropólogo ha de mantenerse a mitad de camino entre el
acercamiento necesario para comprender lo que sucede ante él y el distanciamiento de la realidad que
está observando. Es un método que exige una gran dedicación personal del investigador, tiempo y
paciencia.
Investigación en la acción O Action Re-Search:
Si se elige este tipo de observación es porque el investigador tiene que gestionar alguna
actividad, y analizar qué sucede a lo largo del proceso. Resulta muy útil para comprobar el
funcionamiento de la policía, los juzgados, etc.
Este tipo de investigación en la acción se puede criticar por incitar a alguien, que en contras
circunstancias no hubiera delinquido, a cometer un delito. Sin embargo, los delitos observados no se
denuncian a las autoridades, y los estudios pueden ser muy útiles para conocer el control social
informal y el ambiente de un barrio.
Interpretación de los datos
INTERPRETACIÓN DE LOS DATOS: en definitiva, es necesario utilizar todos los métodos a nuestro
alcance para acercarnos a la comprensión del fenómeno delictivo, desde aquéllos más hermenéuticos
y cualitativos a los más precisos.
Los hechos que se establecen a través de una encuesta, observación o serie de entrevistas
pueden dar lugar a interpretaciones distintas. Aunque un fenómeno esté correlacionado con otro, no
siempre indica que uno sea la causa de otro. Puede ser que los dos fenómenos covaríen, pero que
ambos dependan de un tercer factor, que no se ha detectado en la investigación. La mera compilación
de datos, por rigurosa y "científica" que sea, no sirve para mucho.
UNIDAD 12
TEMA 12 PROBLEMAS ACTUALES DE LA CRIMINOLOGÍA
Femicidio (art. 80 inc. 11) Art. 80: “Se impondrá reclusión perpetua o prisión
perpetua, pudiendo aplicarse lo dispuesto en el artículo 52, al que matare: …11. a una
mujer cuando el hecho sea perpetrado por un hombre y mediare violencia de
género”.-
Aspectos generales. El femicidio no fue incorporado como figura penal autónoma sino que se lo
considera un agravante del homicidio.
Este dispositivo se erige en la parte nuclear de la reforma originada por la ley 26.791, pues el
andamiaje de argumentos legislativos se centró, justamente en esta cuestión.
Propiamente las palabras “femicidio” o “feminicidio” no tienen una definición concreta en el
Diccionario de la Real Academia Española, pero dichos neologismos fueron creados y tienen su origen
en los estudios realizados por movimientos feministas anglosajones que introdujeron dicho concepto
en los años noventa, más concretamente creados a través de la traducción del vocablo inglés femicide.
“La noción de femicidio incluye, entonces, tanto los crímenes cometidos dentro de la llamada
esfera ‘privada’ como ‘pública’, tal como lo hace la definición de violencia contra la mujer contenida
en la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer
(Convención de Belém do Pará). En su artículo 1°, la Convención señala que “debe entenderse por
violencia contra la mujer cualquier acción o conducta, basada en su género, que cause muerte, daño o
sufrimiento físico, sexual o psicológico a la mujer, tanto en el ámbito público como en el privado”.
De hecho, cualquiera sea la amplitud del término que se utilice para determinar la muerte de
una mujer en un contexto determinado, no resultaría aconsejable utilizar una noción demasiado laxa
de la locución a los fines penales, de lo contrario se desvirtuaría su objetivo. En realidad, el femicidio
contempla la muerte de una mujer en un contexto de género o sea que no se estaría en presencia de
esta casuística ante un hecho de violencia de cualquier intensidad pero sólo efectuado contra una
mujer. Buompadre lo define como la muerte de una mujer en un contexto de género, por su
pertenencia al género femenino – porque es una mujer.
Según este autor, nuestro Código Penal de 1921 no hablaba de género y fue pensado en
términos de neutralidad con respecto a los sexos, por lo tanto no existe una definición de violencia de
género como tampoco un elemento o herramienta conceptual para dilucidar la cuestión y define esta
primera etapa en la que se pone cierto énfasis en los casos de malos tratos en el ámbito familiar que se
plasmaría en la ley 24.414 de la Protección contra la Violencia Familiar. El uso de la expresión
“violencia de género” es tan reciente como el propio reconocimiento de la realidad del maltrato a las
mujeres. Es significativo que hasta muy avanzado el siglo pasado no se encuentre ninguna referencia
precisa a esa forma específica de violencia en los textos internacionales.
La posición subordinada de la mujer respecto del varón no proviene de las características de las
relaciones familiares sino de la propia estructura social fundada todavía sobre las bases del dominio
patriarcal. Bien es verdad que, en la práctica, es en el contexto doméstico donde con mayor frecuencia
se manifiesta este tipo de violencia. Porque es allí donde adquieren más intensidad las relaciones
entre hombre y mujer. Pero eso no significa que la familia sea la causa de la violencia de género.
También las agresiones sexuales o el acoso laboral son manifestaciones de este fenómeno y nada
tienen que ver con el contexto familiar. De ahí lo inapropiado de identificar violencia de género con
violencia doméstica.
¿Qué es género? Según la Organización Mundial de la Salud, el género se refiere a los
conceptos sociales de las funciones, comportamientos, actividades y atributos que cada sociedad
considera apropiados para los hombres y las mujeres. Por ende, alude a los estereotipos, roles
sociales, condición y posición adquirida, comportamientos, actividades y atributos apropiados que
cada sociedad en particular construye y asigna a hombres y mujeres. Es decir, es el conjunto de
comportamientos, pautas y actitudes que se asocian cultural e históricamente a las personas en virtud
de su sexo. Al hablarse de género nos remitimos a una categoría relacional, se trata de una
construcción social.
El género se diferencia del sexo: el primero es lo culturalmente construido, pero el
segundo es lo biológicamente dado. El sexo designa las características biológicas de los cuerpos.
“Violencia de género” es aquélla que se ejerce sobre la mujer por el hecho de serlo; “violencia
doméstica” es la ejercida sobre cualquier miembro de la comunidad familiar. Aunque emparentados,
se trata de fenómenos diferentes, debidos a causas distintas y necesitadas de respuestas penales
autónomas. La confusión de ambos conceptos ha conducido a que la violencia contra las mujeres
quede diluida entre otras muchas manifestaciones de agresividad originadas en causas ajenas al sexo
de la víctima, dando lugar a una respuesta desenfocada del Derecho penal no carente de peligrosos
efectos prácticos.
En el caso en tratamiento – violencia de género – las cuestiones se precipitan a raíz de ciertos
hechos de resonancia, A MODO de ejemplo se menciona el caso del homicidio de “Carla Figueroa”,
víctima de su esposo en un hecho ocurrido en 2011. Tomaselli – marido de Carla – fue condenado a la
pena de prisión perpetua como autor responsable del delito de homicidio agravado por el vínculo.
Otro caso emblemático como el de “Wanda Taddei” en el que Eduardo Vázquez – integrante
del grupo musical “Callejeros” – fue condenado a prisión perpetua por ser considerado autor del
delito de homicidio agravado por el vínculo. Posteriormente, se produjeron una seguidilla de
homicidios de mujeres por quemaduras, con lo cual se precipitaron varias iniciativas legislativas para
sancionar estos casos de femicidio, hasta concretarse la formulación de la actual legislación prevista
en la ley 26.761.-
En efecto, la incorporación de nuevas figuras calificadas claramente estuvo guiada por la
repercusión mediática que tuvo el caso conocido como “Wanda Taddei” por el cual, se condenó a
prisión perpetua por homicidio calificado por el vínculo, a Eduardo Arturo Vásquez, quien fuera su
cónyuge.
GÉNERO Y SEXO
GÉNERO O SEXO: las mujeres pueden embarazarse. Los hombres tienen cerebros para
ciencias duras. Las mujeres nacen queriendo servir a los demás. Hombres racionales, mujeres
emocionales. Los hombres son naturalmente inclinados a la guerra. La realización de las mujeres
pasa por ser madres y esposas. Los hombres son proclives a la política.
GÉNERO OPUESTO A SEXO: el primero descubre las funciones socialmente,
culturalmente; y el sexo describe las diferencias biológicas.
DIFERENCIAS SEXUALES: funciones distintas de nuestro cuerpo.
DISCRIMINACIÓN CONTRA LAS MUJERES: denota toda distinción, exclusión o
restricción basada en el sexo que tenga por objeto menoscabar o anular en las distintas esferas
sociales.
FEMINISMO: ideología de igualdad y respeto por la mujer en la sociedad y práctica
política para lograr esos objetivos en todos los ámbitos.
La ley 26.842 modificó la normativa sobre prevención y sanción de la trata de personas y
asistencia a las víctimas y fue sancionada por el Congreso en el año 2012. La ley 26.842 reformuló
la anterior 26.364 con el objetivo de profundizar los mecanismos contra la trata de personas y fue
sancionada tras conocerse el fallo que dejó en libertad a los 13 imputados por el secuestro de
Marita Verón, la joven tucumana que desapareció hace años y cuya madre, Susana Trimarco, se
convirtió en un emblema de la lucha contra este delito.
A partir de esta iniciativa se crea el Consejo Federal para la Lucha contra la Trata y Explotación
de Personas y para la Protección y Asistencia a las Víctimas, que funcionará dentro del ámbito de
la Jefatura de Gabinete de Ministros.
Su fin será "constituir un ámbito permanente de acción y coordinación institucional para el
seguimiento de todos los temas vinculados a esta ley", dice el texto de la norma.
A su vez, se constituirá también en la Jefatura de Gabinete el Comité Ejecutivo para la Lucha
contra la Trata y Explotación de Personas y para la Protección y Asistencia a las Víctimas.
El objetivo es, entre otros, diseñar "estándares de actuación, protocolos y circuitos de
intervención que contribuyan a prevenir y combatir" los delitos de trata y explotación.
Trabajará además en "desarrollar acciones eficaces orientadas a aumentar la capacidad de
detección, persecución y desarticulación de las redes de trata y explotación", y "asegurar a las
víctimas el respeto y ejercicio pleno de sus derechos y garantías".
Asimismo se crea en el ámbito del Ministerio Público Fiscal el Sistema Sincronizado de
Denuncias sobre los Delitos de Trata y Explotación de Personas.
En tanto, la nueva ley sustituye el artículo 125 bis del Código Penal y dice que quienes
promuevan o facilitan la prostitución de una persona serán penados "con prisión de cuatro a seis
años de prisión, aunque mediare el consentimiento de la víctima".
El tema del consentimiento es uno de los cambios fundamentales de la nueva norma, ya que
muchas veces no se podía llegar a una condena porque la víctima aseguraba que había consentido
la relación de explotación sexual debido a que estaba amenazada.
La pena será de 5 a 10 años de prisión para quienes sometan a una persona a explotación
sexual y aumenta de 10 a 15 años si la víctima es menor de 18 años.
La modificación alcanza asimismo al artículo 140 del Código Penal por la que quedó
establecido que "serán reprimidos con reclusión o prisión de cuatro a quince años el que redujere a
una persona a esclavitud o servidumbre, bajo cualquier modalidad, y el que la recibiere en tal
condición para mantenerla en ella".
Criminología: “Escuela Positivista Italiana”: “Lombroso y Garófalo”.-
CESARE LOMBROSO.-
ENFOQUE ANTROPOBIOLÓGICO
A partir del método expermimental inductivo que empleaba en hospitales,
Lombroso establece que Los delincuentes con delitos graves en común tienen taras
genéticas. Como ser:
protuberancia en la frente.
pómulos salientes .
ojos achinados.
protuberancias en el cráneo.
El criminal nace con diferencias del sujeto “normal”. Es diferente a las personas
normales por causas genético hereditarias.
Rompimiento de los frenos inhibitorios. Los individuos determinados para el
delito sobrepasan los frenos inhibitorios que tienen las personas normales.
TIPOLOGÍA LOMBROSIANA
En El Hombre Delincuente, Lombroso establece una tipología:
DELINCUENTE EPILÉPTICO
Individuo que sufre de epilepsia y comete a causa de esta enfermedad un
delito. Generalmente cometen delitos violentos. Una característica de estos
delincuentes es que siempre utilizan armas blancas para cometer delitos violentos..
por ejemplo para diferenciarlos de un impostor que quiere escudarse en su epilepsia
en un delito violento, se debe ver si el cuchillo ingresó varias veces y en un mismo
ángulo. Ya que es la característica de estos delincuentes si acuchillan lo hacen en el
mismo lugar y en el mismo ángulo. Desde el punto de vista clínico y los fenómenos
electroencefalográficos, se reconoce cuatro subdivisiones, la que afecta a estos
delincuentes es la epilepsia mayor o Gran Mal. Es inimputable.
EL DELINCUENTE HABITUAL
Es la persona que observa un género de vida delictiva al extremo de llegar a
constituir un tipo permanente de personalidad criminal. Puede ser delincuente
profesional, pero por lo menos una parte considerable de su actividad es de carácter
criminoso. Es imputable.
DELINCUENTE LOCO
Es aquel en que el delito es la manifestación o revelación de una anomalía mental,
de su individualidad psíquica anormal. El delito en éstos no es más que un episodio
en su anomalía mental, es considerado criminalmente inimputable. En esta clase de
delincuentes se considera al alienado, al alcohólico, al histérico (ataca mas a
mujeres).
DELINCUENTE LOCO-MORAL
Estado psicopatológico que impide o perturba la normal valoración de la
conducta desde el punto de vista moral, pero dejando subsistente la capacidad
cognoscitiva y volitiva. Es imputable.
DELINCUENTE NATO O ATÁVICO
Persona que esta determinada a cometer delitos por causas hereditarias. Se basa
en que la constitución biológica de ciertas personas les lleva inexorablemente a la
delincuencia. Presenta rasgos como ser: protuberancia en la frente, pómulos y
mentón salientes,labios partidos y algunas veces microcefalia. Es imputable.
DELINCUENTE OCASIONAL
Se trata de un delincuente primario, poco o nada peligroso, generalmente exento
de defectos psicológicos, pero susceptible de convertirse en habituales. No tiene
frenos inhibitorios. Esta clase de delincuentes no puede refrenar sus impulsos, ante
la ocasión reacciona por impulso. Es imputable. El delincuente ocasional se puede -a
su vez-clasificar en:
PSEUDOCRMINAL.
Es ocasional, no es un criminal, las circunstancias hacen que cometa el delito.
CRIMINALOIDE.
Persona que esta empezando a delinquir por sugestión del ambiente
DELINCUENTE PASIONAL
Aquel en que el delito prorrumpe tempestuosamente, como un huracán psíquico,
anulando la voluntad e impidiendo la sana y normal recepción de los
acontecimientos. Paradeterminar su imputabilidad o inimputabilidad se requiere en
todo caso un atento análisis psicológico.
DELINCUENTE PROFESIONAL
Es el que participa regularmente y como medio normal de vida,en una cultura
criminal perfeccionada y dotada de un cuerpo de aptitudes y
conocimientos especializados. Es imputable.
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_________________________________________
Anexo: “La delincuente femenina” (*):
Lombroso sospechaba que las mujeres destinadas a cometer crímenes
desarrollaban una fuerza inusual, en tanto que las prostitutas se dedicaban a este
comercio debido a su particular belleza. Tales planteamientos resultan difíciles de
reconciliar con la observación directa, y Lombroso, tras años de estudiar fotos de
delincuentes femeninas, de medir sus cráneos y cuantificar sus bíceps y tatuajes, se
encontró prácticamente donde había empezado. Los signos inequívocos de
degeneración, como deformaciones craneales o hirsutismo simiesco, se
manifestaban en muy contadas ocasiones. Con el tiempo, Lombroso cayó en la
cuenta de que las delincuentes femeninas mostraban menor cantidad de signos de
degeneración por la simple razón de que eran menos evolucionadas que los
hombres. Con lo cual, las mujeres primitivas resaltaban menos entre los restantes
miembros de su sexo. Dedujo que, puesto que las mujeres son, por naturaleza, más
sumisas ante la ley que los hombres, la infrecuente criminal femenina ha de ser
genéticamente masculina. Por ende, las mujeres condenadas sufrían un doble
ostracismo: el legal y el social. Lombroso dice: “En consecuencia, esta doble
excepción hace de la mujer criminal un verdadero monstruo”.
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______________________________________
II) RAFAEL GARÓFALO.-
DELITO
Es la violación de los sentimientos de piedad y probidad en la medida media en
que son poseídos por una sociedad determinada.
Los sentimientos pueden ser: Fundamentales como: el de piedad y de probidad;
Cuando se ataca la vida o la integridad corporal se está violando el sentimiento de
piedad, y cuando se desconoce la propiedad el de probidad. Secundarios como el
patriotismo, la religión, el honor, el pudor.
DELINCUENTE
El delincuente es un anormal psíquico. Es causado por una anomalía moral
congénita. El medio tiene poca influencia sobre el delincuente.
TEORÍA DE LA TEMIBILIDAD
Establece su Teoría de la Temibilidad para sancionar al autor de un delito. La
temibilidad es la perversidad constante y activa que hay que temer de parte del
delincuente. Arturo Rocco critica esta teoría, dice que la temibilidad no es
característica del autor sino mas bien es repercusión social de esa característica.
TESIS DE LA PELIGROSIDAD
Más tarde, se abandona esta teoría y se la reemplaza por la Tesis de la
Peligrosidad como base de la responsabilidad criminal. Por ejemplo si alguien da un
abortivo a una mujer no embarazada, no se debe sancionar el daño objetivo, en
realidad no lo hay, sino la peligrosidad subjetiva que emana de la personalidad del
autor.
PRINCIPIOS
Enuncia Principios como: La Prevención Especial como fin de la pena. La Teoría
de la Defensa Social como base del derecho de castigar. Métodos de graduación de
la pena.
TIPOLOGÍA
Para que exista un delincuente nato establece cuatro tipos:
1) El asesino
Criminal nato que no tiene sentimientos de altruismo y de probidad, por lo que
puede cometer delito cuando se le presente la oportunidad.
2) El delincuente violento
Le falta sentimiento de piedad, por lo que comete delitos violentos.
3) El ladrón
El el que atenta contra la probidad. Este sentimiento no tiene raíces profundas en
estos individuos. Le falta el sentimiento altruista y está influenciado por el medio
ambiente.
4) El delincuente lascivo
No encaja en las anteriores, podría ser delincuente sensual.
LA PENA
La pena tiene por objeto de defender a la sociedad de los inadaptados y los
socialmente peligrosos, en casos graves, a los primeros se les debe aplicar la pena
capital y a los segundos abandonarlos en una isla.
CLASES DE PENAS
Pena de muerte para los asesinos.
Cadena perpetúa para los delincuentes violentos.
Trabajo en colonias agrícolas de ultramar para los ladrones.
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______________________________________________
La teoría biosocial
Los estudiosos siempre han tratado de identificar los determinantes biológicos de la
delincuencia y la violencia. De hecho, el registro histórico indica que muchos de los primeros
criminólogos - incluyendo Cesare Lombroso (1835-1909), Raffaele Garofalo (1852-1934) y Enrico
Ferri (1856-1929) - que se cree que ciertas características físicas indican una "naturaleza criminal"
( ver discusiones en Englander, 2007; Siegel y McCormick, 2006; Ellis, 2005; Fishbein, 2001;
Paternoster y Bachman, 2001).
Manuscrito de Lombroso L'Uomo delinquente (El hombre Penal) es quizás el más famoso de
estos primeros esfuerzos por establecer una relación directa entre la biología y la delincuencia
(Lombroso, 1876). Un profesor de medicina en la Universidad de Turín, Lombroso llevó a cabo su
investigación en el sistema penitenciario italiano. Como parte de su trabajo, él recogió detalladas
mediciones anatómicas de los presos y las compararon con las mediciones tomadas de
"ordinarios" los ciudadanos italianos. Según Lombroso, los delincuentes poseían ciertas
características físicas (incluyendo largos brazos y dedos, dientes afilados, cantidades anormales de
vello corporal, las mandíbulas extendidas, etc) que los distinguió de los ciudadanos comunes. En
suma, sostuvo que los delincuentes eran atavists - throwbacks biológicos para un período anterior
de la evolución humana. Asimismo sostuvo que estos atavists realiza actividades delictivas,
incluida la violencia, porque era instintivo para ellos para hacerlo. Por último, debido a que son el
producto de fuerzas biológicas, Lombroso consideró que los delincuentes no tienen libre albedrío y
por tanto no están moralmente responsable de sus acciones.
La obra de Lombroso y sus contemporáneos fue descontado en gran parte por los criminalistas
[Link] empezar, muchos de estos primeros estudios se basaron en muestras pequeñas, no
aleatorias, y rara vez participan grupos de control adecuados. Además, muchos de los rasgos
físicos que estos eruditos supone estar determinada genéticamente podría haber sido causado por
las condiciones sociales desfavorecidas, incluidas la mala nutrición y la salud. Lombroso también
tuvo en cuenta los múltiples factores sociales que pueden llevar a la criminalidad. Así, después de
ser despedido como metodológicamente erróneo e ingenuo, biocriminology cayó en desgracia
durante el siglo 20. Durante este período, los estudiosos volvieron su atención a las explicaciones
más sociológicas de la conducta criminal (véase más adelante).
El interés por los correlatos biológicos de la delincuencia, sin embargo, se reavivó en 1970
después de la publicación del libro de Edmund O. Wilson, titulado La sociobiología . Wilson
(1975) argumenta que las personas son organismos biosociales cuyos comportamientos están
influidos tanto por sus características físicas y las condiciones ambientales que se enfrentan. En
lugar de considerar criminales como las personas cuyos comportamientos están totalmente
controlados o predeterminado por sus características biológicas, los modernos teóricos de la bio-
sociales creen que las condiciones físicas, ambientales, y sociales interactúan de manera compleja
para producir el comportamiento humano (ver Englander, 2007; Ellis, 2005; Fishbein, 2001;
Yaralian y Raine, 2001). Pensadores Biosociales hacer una pregunta básica: Cuando se enfrentan
con los mismos factores de estrés ambiental, ¿por qué algunas personas se dedican a la violencia,
mientras que la mayoría de las personas no lo hacen? Asimismo, sostienen que ciertas anomalías
biológicas o discapacidades físicas pueden hacer que algunas personas sean más propensas a la
violencia o agresión que otros. La perspectiva de muchos sociobiólogos fue capturado por van den
Bergle (1974: 779):
Lo que parece ya no es sostenible en este momento es una teoría del comportamiento humano
que ignora la biología y se basa exclusivamente en el aprendizaje sociocultural. La mayoría de los
científicos se han equivocado en su rechazo dogmático y feliz ignorancia de los parámetros
biológicos de nuestro comportamiento
En las siguientes secciones describir brevemente algunos de los temas importantes dentro de la
tradición bio-criminológica. En primer lugar vamos a revisar los factores bioquímicos que se cree
que afectan el comportamiento. A continuación, vamos a discutir la supuesta relación entre la
función cerebral y la violencia, seguida de un debate sobre la posible relación entre la genética y el
crimen. Por último, repasaremos brevemente puntos de vista con respecto a la causalidad
evolutiva crimen.
Condiciones bioquímicas y el Delito
Algunos teóricos creen que las condiciones biosociales bioquímicos - incluidas las adquiridas
mediante la dieta - puede controlar o influir en el comportamiento violento. Los factores
bioquímicos que pueden influir en la agresión gama de nutrición a las alergias.
Las deficiencias nutricionales
Biocriminologists mantener que los niveles mínimos de vitaminas y minerales son necesarios
para el funcionamiento normal del cerebro. La investigación médica sugiere que una nutrición
adecuada es especialmente importante durante la primera infancia. Las deficiencias nutricionales
en esta etapa de desarrollo del niño puede dar lugar a graves problemas físicos, mentales y de
comportamiento (Liu y Wuerker, 2005;. Neisser et al, 1996). La investigación también sugiere que
la mejora de calidad de la dieta puede reducir la delincuencia y mejorar dramáticamente el
funcionamiento mental y el rendimiento académico de los adolescentes (ver Schoenthaler y Bier,
2000). Otros estudios indican que las deficiencias en potasio, calcio, aminoácidos, péptidos, sodio
y otros nutrientes puede conducir a la depresión, manía, y problemas cognitivos. Estos problemas
de salud mental, a su vez, aumenta significativamente la probabilidad de un comportamiento
violento. Del mismo modo, los estudios han encontrado una fuerte relación entre el
comportamiento antisocial y cantidades insuficientes de vitaminas B3, B6 y C (Siegel y
McCormick, 2006; Liu y Wuerker, 2005; Krassner, 1986).
Las dietas altas en azúcar e hidratos de carbono también se han vinculado a la violencia, la
agresión y otros problemas de comportamiento (Gans, 1991). Uno de los experimentos con los
jóvenes encarcelados, por ejemplo, encontró que la reducción de los alimentos dulces y bebidas en
la dieta prisión producido un descenso del 45 por ciento de la violencia institucional (Schoenthaler
y Doraz, 1983). Sin embargo, estudios más recientes sugieren que la mayoría de la gente nunca con
alto contenido de azúcar / carbohidratos dietas de cometer actos de violencia grave y que, para
algunas personas, el azúcar en realidad tiene un efecto calmante que reduce la agresión (Gray,
1986;. Wolraich et al, 1994).
Otros estudios indican que la forma en que el cerebro metaboliza la glucosa puede determinar
si el azúcar hace que el comportamiento antisocial. Hipoglucemia, por ejemplo, es una condición
que hace que la glucosa a caer por debajo del nivel necesario para mantener el funcionamiento
normal del cerebro (el cerebro es el único órgano que obtiene la totalidad de su energía a partir de
glucosa). Los síntomas de hipoglucemia incluyen ansiedad, depresión, insomnio, nerviosismo,
cambios de humor, las fobias y las rabietas. Una serie de importantes estudios han encontrado una
relación significativa entre la hipoglucemia y la violencia - incluyendo asalto, homicidio y
violación. Además, los estudios de las poblaciones penitenciarias se han encontrado altas que las
tasas normales de hipoglucemia habitualmente entre los reclusos violentos (Seigel y McCormick,
2006; Virkkunen, 1986).
Influencias hormonales
En su manuscrito titulado El sentido moral , famoso criminólogo James Q. Wilson sostiene que
las hormonas y los neurotransmisores puede explicar las diferencias de género en el
comportamiento [Link] que las diferencias de género en la exposición a los andrógenos
(hormonas sexuales masculinas) explicar por qué los hombres son naturalmente más violentos
que las mujeres y por qué las mujeres son más cariño y empatía (Wilson, 1993). Los niveles
hormonales también han dado a entender que explicar el por el envejecimiento de la violencia. En
otras palabras, algunos investigadores creen que la disminución en el comportamiento violento
con la edad está directamente relacionada con la edad relacionadas con la disminución de los
niveles de andrógenos. Muchos han observado que tanto la violencia como la producción de
andrógenos en varones pico durante la adolescencia (Gove, 1985; Booth y Osgoode, 1993; Piquero
y Brezina, 2001). Otros han argumentado que un aumento artificial del nivel de hormonas
masculinas en el cuerpo - por el uso de esteroides - pueden contribuir a episodios explosivos de la
violencia, a menudo referido como "roid rage" Estudios recientes han proporcionado un apoyo
limitado a esta hipótesis (ver Pedersen et al. , 2001; Isacsson et al, 1998)..
Varios teóricos biosociales están estudiando la relación entre los niveles de hormonas y el
comportamiento violento. De hecho, varios estudios han producido resultados que sugieren que
anormalmente altos niveles de andrógenos están, de hecho, en correlación con el comportamiento
agresivo (véase Ellis, 2005; Raine, 2002; Fishbein, 2001; Rappaport y Thomas, 2004). La
testosterona es el andrógeno más abundante. Las investigaciones sugieren que la exposición
prenatal a altos niveles de testosterona - a veces como resultado de la intervención médica - a
veces puede dar lugar a mayores niveles de agresión en las niñ[Link] el contrario, durante el
desarrollo fetal, los hombres que están expuestos a los fármacos que reducen los niveles de
andrógenos mostrar menores niveles de agresión a través de la niñez y la adolescencia (véase Reiss
y Roth, 1993). Los estudios de poblaciones de presos también han encontrado que los niveles de
testosterona son significativamente más altas entre los delincuentes condenados por delitos
violentos que entre los condenados por delitos contra la propiedad (Kreuz y Rose, 1972).
En un meta-análisis exhaustivo de la literatura de investigación, los investigadores de la
Universidad de Queen en Ontario encontró una relación pequeña pero estadísticamente
significativa entre los niveles de testosterona y la violencia. Sin embargo, este estudio también
encontró que la influencia de los andrógenos varía dramáticamente de estudio a estudio y de
cultura a cultura. Además, los investigadores todavía tienen que determinar la causalidad. Por
ejemplo, aunque algunos sostienen que los niveles de testosterona causa la violencia, la evidencia
reciente sugiere que la participación en o la observación de los comportamientos violentos pueden
causar un aumento dramático en los niveles de testosterona (ver libro et al., 2001).
Los altos niveles de testosterona se cree que aumenta la probabilidad de que el
comportamiento violento de tres maneras distintas. En primer lugar, la presencia de la hormona
sexual masculina se cree que reducen la sensibilidad de un individuo a estímulos ambientales
adversos. Las personas con altos niveles de testosterona son por lo tanto más propensos a tomar
riesgos, más propensos a buscar estimulación excesiva y más capaz de tolerar el dolor en su
búsqueda de emociones. En segundo lugar, los andrógenos también están vinculados a los ataques
cerebrales que, bajo situaciones de estrés, pueden dar lugar a inestabilidad emocional. Finalmente,
la exposición a andrógenos provoca funcionamiento neocortical a ser menos concentrado en el
hemisferio izquierdo del cerebro. El hemisferio izquierdo del neocórtex, por supuesto, es la parte
del cerebro que determina sentimientos de simpatía por los demás. Así, estos tres factores, solos o
en combinación, pueden ayudar a explicar la aparente relación entre los niveles de hormonas
masculinas y comportamiento violento (Ellis, 2005).
Hay que destacar que los andrógenos no son el único factor de riesgo hormonales asociados
con el comportamiento violento. Durante mucho tiempo se ha sospechado, por ejemplo, que la
aparición del ciclo menstrual a menudo desencadena la liberación de cantidades excesivas de
hormonas sexuales femeninas (estrógenos y progesterona). Este aumento en los niveles de
hormonas femeninas pueden, a su vez, contribuye a un aumento en el comportamiento
antisocial. Este fenómeno se conoce comúnmente como síndrome premenstrual (PMS). La posible
relación entre el PMS y la violencia fue documentada por primera vez en Inglaterra, donde los
estudios identificaron que las mujeres tenían más probabilidades de cometer suicidio o
involucrarse en otras conductas agresivas justo antes o durante la menstruación (ver Dalton, 1971;
Horney, 1978). Más recientemente, Diana Fishbein, un líder biocriminologist, documentó que un
número desproporcionado de mujeres encarceladas cometieron sus crímenes durante la fase
premenstrual (ver Fishbein, 2001; Fishbein, 1996).
En resumen, aunque algunos estudios sugieren que puede haber una relación moderadamente
fuerte entre los niveles hormonales y la violencia, los criminólogos se mantienen cautelosos sobre
el poder explicativo de esta correlación. Después de todo, nunca la gran mayoría de los varones
con altos niveles de testosterona participar en la violencia grave. Del mismo modo, la gran mayoría
de las mujeres experimentan su ciclo de menstruación cada mes y nunca adoptar un
comportamiento agresivo. Las investigaciones futuras, por lo tanto, mejor debe identificar en qué
circunstancias los niveles hormonales pueden aumentar la probabilidad de un comportamiento
violento.
Alergias
Las alergias se refieren a las reacciones del cuerpo a sustancias extrañas (Seigel y McCormick,
2006).Alergias cerebrales causar una reacción en el cerebro. Neuroallergies afectar al sistema
nervioso. Tanto las alergias cerebrales y neuroallergies se han relacionado con problemas
mentales, emocionales y de comportamiento. Un creciente cuerpo de investigación sugiere que
también hay un vínculo entre las alergias y la depresión, hiperactividad, agresividad y violencia
(Liu y Wuerker, 2005; Raine, 2002; Marshall, 1993). La mayoría de las alergias cerebrales y
neuroallergies son causadas por la exposición a ciertos tipos de alimentos - incluyendo leche, trigo,
huevos, nueces y chocolate. El maíz, por ejemplo, es un alérgeno sospechoso cerebral que se ha
ligado a los países con más alta que las tasas de homicidio promedio (Mawson y Jacobs, 1978). El
argumento no es que las alergias la causa directa de la violencia. Por el contrario, aquellos que
sufren de la tensión de una reacción alérgica doloroso pueden ser más propensos a actuar de
forma violenta cuando se les presentan estímulos negativos.
La exposición a contaminantes ambientales
Estudiosos sociobiológica también han llamado una conexión entre la exposición a los
contaminantes peligrosos - incluyendo cobre, mercurio, cloro, colorantes artificiales, colorantes
alimentarios, etc - y la conducta agresiva y antisocial (véase Rappaport, 2004; Ellis, 2005). Una
gran parte de la investigación reciente se ha centrado en la posible relación entre la intoxicación
por plomo y la violencia. Un estudio, por ejemplo, encontró que las comunidades con las mayores
concentraciones de plomo en el aire también informó de los niveles más altos de homicidio y otras
formas de violencia (Stretesky y Lynch, 2001). Varios estudios también han encontrado que el
envenenamiento por plomo es uno de los predictores más importantes de la delincuencia y la
criminalidad macho adulto persistente (ver Denno, 1996; McCall y Land, 2004). Needleman
(1996), por ejemplo, dio seguimiento a varios cientos de niños entre las edades de siete a once
años y encontró que aquellos con altas concentraciones de plomo en sus huesos eran mucho más
propensos a mostrar problemas de déficit de atención, la pobreza del lenguaje, la delincuencia y la
agresión. Ingestión de plomo de alta también está vinculada a las puntuaciones de CI más bajos -
un factor que puede contribuir a la violencia juvenil (Neisser et al, 1996.).
Condiciones neurofisiológicos y el Delito
Algunos académicos creen que las anormalidades neurológicas y físicas adquiridas temprano
en la vida - incluso ya en la etapa fetal - Comportamiento impacto a lo largo de la vida (ver
Arseneault et al, 2000; Moffit et al, 1994; Moffit, 1990.).. Se prestará especial atención se ha
puesto en cómo el deterioro de las funciones cerebrales básicas (razonamiento abstracto, la
resolución de problemas habilidades, destrezas motoras, etc) pueden aumentar la probabilidad de
comportamiento criminal y violento.
Alteraciones neurológicas y Violencia
Una de las medidas más importantes de la actividad neurológica normal es el
electroencefalograma (EEG).Un EEG se refiere a los impulsos eléctricos emitidos por las ondas
cerebrales. Estos impulsos pueden ser registrados por los electrodos colocados en el cuero
cabelludo (Seigel y McCormick, 2006: 165). Varios estudios han encontrado que los criminales
violentos - incluyendo asesinos - tienen mucho más altos registros de EEG que los no violentos
criminales tienen (ver revisión en Rowe, 2001). Además, los estudios sugieren que del 50 al 60 por
ciento de los adolescentes violentos habitualmente tienen lecturas de EEG anormales, en
comparación con sólo el cinco a quince por ciento de la población general (Rowe, 2001). La
investigación también sugiere que los pacientes psiquiátricos con alteraciones del EEG son muy
combativo y con frecuencia sufren de manifestaciones periódicas de rabia extrema (Rowe,
2001). En algunos estudios, los investigadores, utilizando datos de ondas cerebrales han predicho
dentro del 95 por ciento de precisión la reincidencia de los delincuentes violentos (ver Yaralian y
Raine, 2001). En resumen, el análisis de EEG demuestra que las medidas de la actividad cerebral
anormal se asoció significativamente con el comportamiento antisocial y violento. La razón exacta
de esta asociación, sin embargo, aún no se ha descubierto.
Síndrome de Alcoholismo Fetal
Síndrome de Alcohol Fetal (FAS) se desarrolla cuando los fetos están expuestos a altos niveles
de alcohol en el útero. Estos niños posteriormente demostrar retrasos en el desarrollo y la
conducta desviada - incluyendo la violencia. Comunes los problemas cognitivos asociados con FAS
son las dificultades de aprendizaje, control de impulsos, la necesidad de satisfacción inmediata,
problemas del habla y la incapacidad para considerar las consecuencias a largo plazo de las
acciones de uno. La investigación también sugiere que una alta proporción de niños con SAF en
última instancia, demostrar un comportamiento agresivo (véase la revisión de Fishbein, 2001).
Se estima que sólo el uno por ciento de todos los niños nacen con síndrome de alcohol fetal. Sin
embargo, los estudios también sugieren que entre el 40 y el 80 por ciento de todos los niños en
hogares de crianza son afectados por esta discapacidad. Los estudios también estiman que al
menos la mitad de los jóvenes delincuentes que comparecen en los tribunales provinciales o
territoriales tenían madres que bebían en exceso durante el embarazo (Gideon et al., 2003).
Disfunción cerebral mínima
Disfunción cerebral mínima (MBD) está relacionado con anomalías en la estructura
cerebral. En su forma más grave, MDB se asocia con grave comportamiento antisocial, incluyendo
la hiperactividad, poca capacidad de atención, las rabietas y la agresividad. MDB también ha sido
vinculada a episodios de rabia explosiva y con frecuencia ha sido considerado como un predictor
significativo tanto de los suicidios y homicidios sin motivo. Algunos estudios han encontrado que
hasta un 60 por ciento de los reclusos presentan síntomas de Disfunción Cerebral Mínima (Seigel
y McCormick, 2006; Monroe, 1978).
Déficit de atención / hiperactividad
Estimaciones médicos sugieren que entre el tres y el cinco por ciento de los niños, en su
mayoría varones, sufren de Déficit de Atención / Hiperactividad (AD / HD). De hecho, el TDA / H
es la razón más común que los niños son remitidos a las clínicas de salud mental. Las posibles
causas de esta discapacidad incluyen daño neurológico, el estrés prenatal, alergias a los alimentos
y la genética. La investigación también ha encontrado una fuerte relación entre el TDA / H y el
bajo rendimiento escolar, la intimidación y la falta de respuesta al castigo (Faraone,
1993). También existe una fuerte asociación entre el TDA / H y el inicio temprano de la
delincuencia crónica y persistente comportamiento violento (Weiss y Murray, 2003; Moffit y Silva,
1988;. Hart et al, 1994).
Lesión Cerebral y Enfermedades
Los tumores cerebrales se han relacionado con graves problemas psicológicos, incluyendo
alucinaciones y episodios psicóticos. Las personas con tumores cerebrales son más vulnerables a la
depresión, irritabilidad, rabietas y conducta homicida. Además, la investigación sugiere que
normalmente tranquilas y pacíficas individuos pueden llegar a ser extremadamente violento
después de desarrollar un tumor. Cuando los tumores son removidos, sin embargo, los patrones
normales de comportamiento pueden reanudar. Los estudios también indican que las lesiones en
la cabeza causadas por accidentes puede aumentar drásticamente el comportamiento violento y la
agresividad entre individuos normalmente pasivas (Ellis, 2005). Un estudio de Montreal jóvenes
también encontró que el daño cerebral fetal aumentado considerablemente el riesgo de violencia
en los niños una vez que llegaron a los 16 y 17 años de edad (Tremblay et al., 2002). Por último,
una amplia variedad de enfermedades del sistema nervioso - incluyendo epilepsia, arteriosclerosis
cerebral, la demencia senil y la corea de Huntington - también puede dar lugar a trastornos
afectivos, incluyendo episodios de ira y rabia (Fishbein, 2001; Rowe, 2001).
Química del Cerebro y la Violencia
Los neurotransmisores son compuestos químicos que influyen en la actividad cerebral. Las
investigaciones sugieren que los niveles anormales de ciertos neurotransmisores - incluyendo la
dopamina, la serotonina y de la monoamino oxidasa - están relacionadas con la agresión y la
violencia. Por ejemplo, las personas con una historia de la violencia impulsiva tienen a menudo
una reducción en la función del sistema de la serotonina (Badaway, 2003). Los estudios de los
delincuentes violentos habitualmente finlandeses, por ejemplo, muestran que los niveles bajos de
serotonina están relacionados con la hiperactividad y la agresión (Virkkunen et al., 1989). La
investigación también sugiere que los individuos con una baja oferta de la monoaminooxidasa
(MAO) son más propensos a participar en la búsqueda de sensaciones actividades - incluyendo el
comportamiento violento. Es interesante observar que las mujeres generalmente tienen niveles
mucho más altos de MAO que los hombres hacen, un hecho que podría ayudar a explicar las
diferencias de género en la agresión (Huizinga et al, 2006;. Ellis, 1991).
La excitación Theory
De acuerdo a la teoría de la excitación, los cerebros de las personas funcionan de manera
diferente en respuesta a la entrada del medio ambiente. En general, la gente trata de mantener un
nivel óptimo de excitación. El exceso de estimulación provoca la ansiedad y el miedo, mientras que
muy poca estimulación conduce al aburrimiento y la depresión. Sin embargo, los individuos
también difieren dramáticamente con respecto a su capacidad cognitiva para procesar los
estímulos ambientales. En otras palabras, algunas personas se sienten cómodas con muy poca
estimulación, mientras que otros requieren un alto nivel de aporte ambiental. Estos "buscadores
de sensaciones" o "buscadores de emociones" son mucho más propensos a participar en una
amplia variedad de actividades de riesgo - incluyendo el comportamiento violento. Por desgracia,
todos los factores que determinan el nivel óptimo de un individuo de la excitación aún no han sido
determinadas. Las fuentes posibles incluyen la química del cerebro (incluyendo los niveles de
serotonina) y la estructura del cerebro (ver reseña en Raine et al, 1997;. Ellis, 2005; Fishbein,
2001; Ellis, 1996).
La genética y la Violencia
Los criminólogos primero, como Lombroso, a menudo se cree que la conducta antisocial tenían
una base genética. En otras palabras, se cree que algunas personas son "criminales natos." Como
se mencionó anteriormente, este primer trabajo ha sido ampliamente desacreditada por los
pensadores ilustrados. En la década de 1960, sin embargo, el debate sobre la genética y la violencia
emergió una vez más. Gran parte de este renacimiento centrado en el famoso "XYY"
controversia. XY es el patrón cromosómico normal para varones. Sin embargo, algunos hombres
de la población general tiene un cromosoma Y extra. Muchos llegaron a creer que estos hombres
XYY eran mucho más agresivos que los "normales" de los hombres y, a menudo participan en
actos graves de violencia - incluyendo homicidio. Esto llevó a las sugerencias de que los varones
XYY deben ser identificados al nacer y monitoreado cuidadosamente por el Estado con el fin de
prevenir la violencia. Sin embargo, la investigación encontró eventual que los delincuentes más
violentos - incluyendo la mayoría de los asesinos en serie - no tienen un cromosoma Y extra. El
interés en la teoría XYY posteriormente disminuida (Sarbin y Miller, 1970). Sin embargo, varios
estudiosos contemporáneos siguen siendo muy interesados en la genética. Algunos teóricos de la
bio-sociales, por ejemplo, han ido tan lejos como para afirmar que ciertos rasgos de la
personalidad violentos - incluyendo psicopatía - puede ser heredada (Carey y DiLalla, 1994).
Los estudios en gemelos han convertido en uno de los métodos más populares para examinar
una posible base genética para la agresión. Si los rasgos heredados en realidad causar un
comportamiento, los gemelos deberían ser muy similares en su propensión a la violencia. Sin
embargo, los gemelos ya que son los más educados en el entorno social, la determinación de si su
comportamiento es el producto de las condiciones de la biología o social es muy difícil de
determinar. Los investigadores han intentado superar este obstáculo mediante la comparación
idénticos (MZ) gemelos fraternales con (DZ) gemelos del mismo sexo. Gemelos MZ son
genéticamente idénticas, mientras que los mellizos sólo comparten la mitad de sus genes. Por lo
tanto, si los genes en realidad agresión impacto, los gemelos idénticos deben ser más similares en
su comportamiento violento que los mellizos son. Un número de estudios han producido
resultados que son consistentes con esta hipótesis (Seigel y McCormick, 2006; Rowe,
1986). Mednick y Christiansen (1977), por ejemplo, estudió a más de 3.000 parejas de gemelos y
encontró un 52 por ciento de la correspondencia en el comportamiento agresivo de los gemelos
idénticos, en comparación con una tasa de correspondencia de sólo el 22 por ciento de los gemelos
fraternos. Otros investigadores han concluido que las personas que comparten genes también
comparten rasgos de personalidad similares, independientemente del entorno social en el que se
plantearon (100). Esto ha llevado a algunos expertos a concluir biosociales que los gemelos
idénticos pueden compartir características genéticas que aumentan - o disminución - su
probabilidad de involucrarse en conductas violentas y / o delictivas (ver Rowe, 1995).
Otros estudios, sin embargo, han encontrado muy poca evidencia de que los gemelos idénticos
son más similares en la conducta criminal que los mellizos o hermanos no gemelos son. Los
autores de estos informes sostienen que los hermanos a menudo comparten similares entornos
sociales y que es el entorno social, no los genes, que produce similitudes en el comportamiento
violento (Carey, 1992). Teoría del contagio, por ejemplo, sostiene que los hermanos, especialmente
a los gemelos, a menudo se comportan de forma similar, ya que son criados en las mismas familias
y están expuestos a las mismas condiciones sociales y económicas. Por otra parte, la mayoría de los
hermanos, especialmente los gemelos, desarrollar una relación emocional estrecha y
frecuentemente desarrollan los mismos intereses. Por lo tanto, debido a su cercanía emocional, los
gemelos tienen más probabilidades de influir en los demás comportamientos de otros
hermanos. Esta hipótesis es apoyada también por la investigación que sugiere que los gemelos
idénticos se comportan más similar en la primera infancia y los adultos que lo hacen en la
[Link] la adolescencia, los jóvenes a menudo tratan de romper con la familia y
establecer sus propias identidades. Esto explica por qué, durante los años de la adolescencia, los
jóvenes están más influidos por sus compañeros de los miembros de la familia (Jones y Jones,
2000; Fishbein, 2001).
Sin embargo, el apoyo a una explicación genética de la violencia también ha recibido algún
apoyo de los estudios de adopción. La lógica sostiene que las explicaciones genéticas para el
crimen se admite cuando la conducta de una persona joven es más similar a la de los padres
biológicos de lo que es la de los padres adoptivos. Por otra parte, las explicaciones sociales se
admite cuando la conducta de una persona joven es más similar a la de los padres adoptivos de lo
que es la de los padres biológicos. Varios estudios europeos han descubierto que la criminalidad de
los padres biológicos es un predictor significativo de la violencia juvenil, incluso después de
controlar el comportamiento de los padres adoptivos y otras variables ambientales. Sin embargo,
la evidencia también sugiere que el ambiente social que se encuentra en una casa de adopción
tiene un impacto muy significativo. Por ejemplo, los índices de violencia son más bajos cuando los
padres biológicos y adoptivos no son violentos. Sin embargo, los índices de violencia entre los
jóvenes adoptada aumentar cuando sea la biológica o los padres adoptivos tienen antecedentes de
comportamiento violento. Por último, los más altos niveles de violencia entre los niños adoptados
se produce cuando ambos los padres biológicos y adoptivos tienen un pasado criminal (Walters,
1992). Estos hallazgos indican que las condiciones genéticas y sociales pueden interactuar de
maneras complejas para aumentar o disminuir la probabilidad de violencia y comportamiento
criminal.
Evolución y Violencia
La última teoría biosocial a considerar se basa en las ideas sobre la evolución
humana. Expertos en la materia afirman que, como seres humanos evolucionaron, ciertos rasgos,
las emociones y las características convirtió genéticamente arraigada. Celos, por ejemplo, es una
emoción humana que puede haber evolucionado con el fin de mantener juntas a las familias y
aumentar la probabilidad de reproducción (véase Siegel y McCormick, 2006).
La teoría evolutiva más ha sido utilizada a menudo para explicar las diferencias de género tanto
en el comportamiento violento y la actividad sexual. Según algunos teóricos de la evolución, con el
fin de asegurar su legado genético, es ventajoso para los machos para aparearse con tantas
hembras como sea posible. Por otro lado, debido a los efectos físicos de un largo período de
gestación, es ventajoso para las hembras a aparearse con sólo unos pocos machos - especialmente
aquellos que se cree que son la crianza o llevar el mejor material genético. Debido a estas
diferentes estrategias de apareamiento, se ha argumentado que los machos más agresivos
históricamente han sido capaces de aparearse con el mayor número de mujeres. Desde una
perspectiva evolutiva, la violencia se cree que se han desarrollado como una estrategia
reproductiva masculina, ya que puede: 1) eliminar o impedir la competencia genética (es decir,
evitar que los machos rivales de conseguir la oportunidad de aparearse), 2) servir como un método
para la visualización física fuerza (superioridad genética) y atraer a las hembras, y 3) determinar
las hembras y aparearse salir con otros hombres. En nuestro pasado lejano, por lo tanto, la
agresión masculina puede a menudo han llevado al éxito reproductivo. Si es así, los rasgos
agresivos sería más probable que los rasgos pasivos que se transmiten a la siguiente generación de
hombres. Por lo tanto, se asume a menudo por los expertos biosociales que los descendientes de
los hombres representan agresivo para el hecho de que, incluso en la sociedad moderna, los
hombres siguen siendo más violentos que las mujeres (Ellis y Walsh, 1997).
Cabe señalar que otras versiones mucho más complejas en teoría de la teoría evolutiva han
surgido en los últimos años (véase Siegel y McCormick, 2006, por ejemplo, para una discusión
detallada de R / K Teoría de selección y Teoría Cheater). Sin embargo, en el núcleo de todas las
teorías de la evolución es la idea de que el comportamiento violento y agresivo se ha mantenido
dentro de las culturas humanas, ya que ha demostrado ser una estrategia exitosa reproductiva -
especialmente para los hombres.
Crítica
Teóricos Biosociales se enfrentan a una serie de críticas serias (Englander, 2007; Walters y
White, 1989; Ellis, 2005; Fishbein, 2001; Seigel y McCormick, 2006). En primer lugar, la
investigación biosocial es a menudo plagada de problemas metodológicos. Muchos estudios, por
ejemplo, se basan en muestras pequeñas y no representativas y no controlan adecuadamente el
impacto de las variables [Link]ías biosociales también fallan en explicar las diferencias
regionales y temporales en las tasas de criminalidad violenta. Por ejemplo, las teorías biosociales
no puede comenzar a abordar por qué las provincias canadienses occidentales tienen mucho más
altas tasas de homicidios que las provincias orientales. Tampoco pueden abordar por qué Estados
Unidos tiene una tasa mucho más alta de crimen violento que el de Canadá o los países
europeos. Por otra parte, las teorías biosociales no puede totalmente en cuenta los cambios en el
comportamiento violento en el tiempo. Por ejemplo, en América del Norte, la tasa de crimen
violento aumentó significativamente entre los años 1950 y 1990. A partir de la década de 1990, sin
embargo, la tasa de delitos violentos comenzaron a disminuir. ¿Cómo pueden sociobiológicas
teorías - por sí mismos - representan cambios tan significativos geográficas y longitudinal?¿Las
personas en British Columbia genéticamente diferentes de la gente en Nueva Escocia? ¿El
maquillaje de base biológica de los seres humanos cambiar entre los años 1990 y 1950?
Algunos criminólogos biosociales también han sido acusados de parcialidad racial y de clase
(Roberts y Gabor, 1990). Si, por ejemplo, la biología puede explicar la violencia y de los pobres y
las minorías raciales cometen un número desproporcionado de actos violentos, a continuación, de
manera implícita este tipo de personas son inherentemente inferiores o defectuoso. Los críticos
argumentan que sería mucho más productivo - y empíricamente precisa - para centrarse en los
factores sociales (la opresión, el racismo, la exclusión social, la presión económica, etc) que
producen las diferencias raciales y de clase en el comportamiento violento que para gastar
nuestros esfuerzos tratando de descubrir las bases genéticas de la criminalidad. Tales eruditos, sin
embargo, advierten que las teorías biosociales puede ser atractivo para algunos, ya que pueden ser
utilizados para justificar la desigualdad social y desviar la atención de los esfuerzos de prevención
del delito que pudiera desafiar el status quo.
Implicaciones de política
Un número de tratamientos médicos con base biológica o intervenciones han sido utilizados
para tratar los delincuentes violentos (ver Englander, 2007; Ellis, 2005). Los programas de
prevención, por ejemplo, a veces han centrado en mejorar la dieta de los jóvenes en riesgo. Otras
iniciativas han tratado alergias específicas. Neurocirugía también ha sido utilizado para extraer
tumores cerebrales y corregir las condiciones anormales neurofisiológicos asociados con la
agresión. Sin embargo, las estrategias más comunes para hacer frente a los determinantes
biológicos de la conducta violenta implican la administración de los medicamentos
recetados. Medicamentos que disminuyen los niveles de testosterona o aumentar los niveles de
hormonas sexuales femeninas, por ejemplo, se han utilizado para tratar violentos delincuentes
sexuales. Castración química también se ha utilizado en Estados Unidos para disminuir las
amenazas planteadas por los pedófilos crónicos. Del mismo modo, el tratamiento más común para
el TDA / H consiste en la administración de estimulantes - incluyendo Ritalin y Dexedrine - que
contribuyen al control de los episodios emocionales o violentas. Personas propensas a la violencia
también han sido tratados con fármacos antipsicóticos que ayudan a controlar los niveles de
neurotransmisores. Finalmente, los narcóticos se usan a veces para producir un estado de ánimo
elevado en aquellos con altos niveles de excitación.
Algunos criminólogos sostienen que los tratamientos de orientación biológica son la mejor
estrategia para hacer frente crónicas, vida-reincidentes. Para apoyar su argumento, a menudo
señalan el hecho de que, una vez que sus códigos genéticos estaban rotas, una serie de rasgos
hereditarios que causan la enfermedad han sido tratados exitosamente con medicamentos. ¿Puede
el mismo tipo de soluciones, se preguntan, se utiliza para hacer frente a la violencia? El potencial
de una relación genes-violencia es, con mucho, el tema más polémico frente a los criminólogos
biosociales. Después de todo, esta relación sugiere que las propensiones violentas están presentes
desde el nacimiento y no puede ser alterado. Por lo tanto, plantea una serie de importantes
cuestiones morales. Por ejemplo, si la prueba genética podría identificar un "gen de la violencia",
debe fetos con este gen ser abortado? Del mismo modo, si somos capaces de identificar
marcadores biológicos que aumentan el riesgo de violencia, en caso de personas con estas
características ser objeto de una mayor vigilancia por parte del sistema de justicia penal?
Afortunadamente, estas no son cuestiones que tenemos que abordar en el presente informe. Los
teóricos están Biosociales ni cerca de demostrar una base genética para el crimen - y muchos
criminólogos creen que nunca será.
UNIDAD 5. LA VICTIMA
-En que consiste el síndrome de Estocolmo:
El síndrome de Estocolmo es una reacción psicológica en la que la víctima de un secuestro,
violación o retención en contra de su voluntad, desarrolla una relación de complicidad y
un fuerte vínculo afectivo, con quien le ha dañado física y/o psicológicamente.
Principalmente se debe a que malinterpretan la ausencia de violencia contra su persona
como un acto de humanidad por parte del agresor.
Las víctimas que experimentan el síndrome muestran regularmente dos tipos de reacción
ante la situación: por una parte, tienen sentimientos positivos hacia sus secuestradores;
mientras que, por otra parte, muestran miedo e ira contra las autoridades policiales o
quienes se encuentren en contra de sus captores. A la vez, los propios secuestradores
muestran sentimientos positivos hacia los rehenes.
Existen varias posibles causas para tal comportamiento:
• Tanto el rehén o la víctima como el autor del delito persiguen la meta de salir ilesos del
incidente, por ello cooperan.
• Los rehenes tratan de protegerse en un contexto de situaciones que les resultan
incontrolables, por lo que tratan de cumplir los deseos de sus captores.
• Los delincuentes se presentan como benefactores ante los rehenes para evitar una
escalada de los hechos. De aquí puede nacer una relación emocional de las víctimas por
agradecimiento con los autores del delito.
• Con base en la historia de desarrollo personal, puede verse el acercamiento de las
víctimas con los delincuentes, una reacción desarrollada durante la infancia. Un infante
que percibe el enojo de su progenitor, sufre por ello y trata de «comportarse bien», para
evitar la situación. Este reflejo se puede volver a activar en una situación extrema.
• La pérdida total del control que sufre el rehén durante un secuestro es difícil de
asimilar. Se hace más soportable para la víctima convenciéndose a sí misma de que tiene
algún sentido, y puede llevarla a identificarse con los motivos del autor del delito.
• Este comportamiento surge debido a la presión psicológica que tiene el rehén al
saberse aislado, abandonado, amenazado y quizás olvidado por la policía.
-victimologia: concepto, objeto de [Link] término Victimología es muy amplio, ya que recoge todo
lo referente a la víctima, desde
factores que llevan a convertirse en ella, el proceso por el que pasa mientras lo es, y las
consecuencias derivadas de todo ello.
La idea de los primeros autores que usaron este término (Mendelshon y Hans von Hentig),
fue la de formar una nueva ciencia autónoma que así se llamara, distinta del derecho
penal y también de la Criminología.
El término victimología fue acuñado por Benjamín Mendelshon en la década del 40. El
consideraba, contrario al criterio de la cátedra, que la victimología no era una rama de la
Criminología, sino que era una ciencia en sí misma: que su objeto de estudio es una
entidad fuera de la Criminología aunque esta lo aborde (“víctima”). Considera a la
Victimología como una ciencia autónoma con objeto, métodos y fines propios. Esta
posición autonomista está encabezada por el mismo Mendeshon; su punto de partida es
el siguiente: "Durante siglos, el criminal ha permanecido únicamente al derecho, como
una noción abstracta".
Objeto de estudio de la victimología: El objeto de estudio es, en primer lugar, la víctima
en general. Pero el objeto de estudio de la Victimología no puede limitarse a la víctima en
sí misma sino en la complejidad de su situación, en este sentido abordaremos el objeto
desde tres niveles de interpretación:
a) Nivel individual (la víctima es toda persona natural o jurídica sobre la cual ha recaído
una acción u omisión punible).
b) Nivel conductual (la victimización, considerada como resultado de una conducta
antisocial contra una persona o grupo de personas; también podemos definirla como el
mecanismo por el cual una o un grupo de personas llegan a convertirse en víctimas).
c) Nivel general (la victimidad, es el conjunto de factores que predispone a una o un
grupo de personas a ser víctimas, siendo factores de victimidad: la persona, la sociedad y
la naturaleza en estado normal o alterado).
Es decir que el objeto de estudio no se suscribe a la víctima, su personalidad y
características; debe estudiarse también su conducta aislada y su relación con la conducta
criminal; así como el fenómeno victimal en general.
OBJETIVOS DE LA VICTIMOLOGÍA:
>Desarrollar un análisis pormenorizando el papel de la víctima en el fenómeno criminal
(“víctima provocadora”).
>Analizar la asistencia psicológica, terapéutica y jurídica
>Investigar la victimización secundaria
>Examinar la criminalidad real a partir de los informes de las víctimas
>Resaltar la importancia de la actitud “de, para, o con la víctima” a la hora de concretar la
pena en cada delito.
-Concepto de víctima:
Es aquella persona física o moral que sufre un daño producido por una conducta antisocial
(por tanto injusta) propia o ajena (este o no tipificada), aunque no sea el detentador del
derecho [Link] acuerdo a lo anteriormente expuesto, se trata de una definición amplia
que afecta
tanto a sujetos individuales como a personas morales, a derechos de personalidad (vida,
integridad física, honor, libertad) como reales (propiedad) tanto a los titulares de los
derechos como a los allegados, deudos, etc.
Según la ONU: es una persona que ha sufrido un perjuicio, a consecuencia de una acción u
omisión que constituye un delito con arreglo a la legislación nacional o al Derecho
Internacional.
La víctima que interesa a la victimología, es el ser humano que padece daño en los bienes
jurídicamente protegidos por la norma penal: vida, salud, propiedad, honor, honestidad,
etc.; por el hecho de otro e incluso a factores accidentes, mecánicos o naturales.
En definitiva, es la persona que sufre violencia injusta en sí o en sus derechos. Es aquel
que sufre un mal, en su persona, bienes o derechos, sin culpa suya. Es el sujeto pasivo del
delito
-Clasificación de las victimas según Mendelshon.
1) VÍCTIMA ENTERAMENTE INOCENTE O IDEAL: nada hizo o aportó para desencadenar la
situación criminal por la que se ve damnificada.
2) VICTIMA DE CULPABILIDAD MENOR O POR IGNORANCIA: acto poro reflexivo causa su
propia victimización. Se da un impulso no voluntario al delito. Ejemplo: enamorados que
tienen relaciones sexuales en un parque y una pandilla los sorprende, viola a la chica y
mata al joven.
3) LA VÍCTIMA ES TAN CULPABLE COMO EL INFRACTOR (víctima voluntaria): suicidio
tirándola a la suerte; suicidio por adhesión (secta); eutanasia; pareja criminal: intentan el
suicidio.
4) LA VICTIMA ES MAS CULPABLE QUE EL INFRACTOR: se subdivide en:
a) víctima provocadora: su conducta incita a la autora a cometer la ilicitud penal. Ejemplo:
mujer que sabe que su esposo es extremadamente celoso y lo provoca hasta que este la
mata.
b) victima por imprudencia: determina el accidente por falta de control. Ejemplo: la
persona que deja las llaves en el auto.
5) LA VCITIMA ES MÁS CULPABLE O ÚNICAMENTE CULPABLE: se subdivide en:
a) victima-infractor: ha cometido una infracción y resulta víctima. Ejemplo: se va a
defender de un ladrón y lo terminan matando.
b) víctima simulante: acusa y logra imputar para que la justicia cometa un error.
c) víctima imaginaria: individuos, por lo general, con serias psicopatías, demente senil;
paranoico reivindicador; mitómano.
A partir de esto, Mendelshon hizo una clasificación de las víctimas en relación a la
graduación de la pena y las posicionó en distintos grupos:
1º GRUPO: se encontraría la víctima inocente. Aquí al infractor se le aplica la totalidad de
la pena o integral, sin disminución, ya que la víctima no ha tenido ningún rol.
2º GRUPO: se encuentran la victima provocadora, por imprudencia, la voluntaria y por
ignorancia. Han colaborado en la acción nociva y existe una culpabilidad recíproca, por lo
cual la pena debe ser menor para el victimario.3º GRUPO: se encontraría la victima agresora,
la simuladora y la imaginaria. El inculpado
debe ser excluido de toda penal, ya que la víctima tiene total atribución.
-Normas de Brasilia: grupos vulnerables, tratamientos para las victimas.
Las 100 Reglas de Brasilia constituyen una declaración efectiva en toda Latinoamérica de
una política judicial con perspectiva garantista de los derechos humanos. Por ende, en el
marco de los trabajos realizados por la Cumbre Iberoamericana en su edición XIV,
consideraron necesaria la elaboración de las mismas.
Sin embargo, no se limitan a establecer solo las bases de reflexión sobre los problemas de
acceso a la justicia de las personas en situación de vulnerabilidad, sino que también
recogen recomendaciones para los órganos públicos y para quienes prestan servicios en el
sistema judicial.
Estas Reglas fueron elaboradas en el 2008 durante la Cumbre Judicial Iberoamericana
realizada en Brasilia, de la que participaron países como Costa Rica, Andorra, España,
Cuba, Portugal, República Dominicana, Guatemala, México, Honduras, Nicaragua,
Panamá, Puerto Rico, El Salvador, Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador,
Perú, Uruguay, Venezuela y Paraguay, que es el primer país en implementarlas
internamente, a través de la Acordada Nº 633/10, en el ámbito de la justicia.
OBJETIVO GENERAL:
-Facilita el acceso a la justicia de las personas en situación de vulnerabilidad según edad,
discapacidad, comunidades indígenas, género, trata de personas
-Remover los obstáculos para garantizar el acceso efectivo a la justicia sin discriminación
de las personas en situación de vulnerabilidad
-Sensibiliza a los administradores del servicio de justicia
Según este pacto, se consideran en condición de vulnerabilidad aquellas personas que,
por razón de su edad, género, estado físico o mental, o por circunstancias sociales,
económicas, étnicas y/o culturales, encuentran especiales dificultades para ejercitar con
plenitud ante el sistema de justicia los derechos reconocidos por el ordenamiento jurídico.
Podrán constituir causas de vulnerabilidad, entre otras, las siguientes: la edad, la
discapacidad, la pertenencia a comunidades indígenas o a minorías, la victimización, la
migración y el desplazamiento interno, la pobreza, el género y la privación de libertad.
La concreta determinación de las personas en condición de vulnerabilidad en cada país
dependerá de sus características específicas, o incluso de su nivel de desarrollo social y
económico.
Grupos vulnerables: mujeres, niños(as), inmigrantes, grupos étnicos,
nacionales, raciales, no heterosexuales, jóvenes en situación de calle,
personas con discapacidad, adultos mayores, población indígena, que
más allá de su pobreza, viven en situación de [Link]ás de estos la Comisión Nacional de
[Link]. agrega como vulnerables a las personas
con VIH/SIDA, las personas con preferencias sexuales distintas al heterosexual, los
enfermos mentales, etc.
Los factores de vulnerabilidad de la víctima adquieren una relevancia decisiva en orden al
análisis del riesgo de victimización –que es, siempre, un riesgo diferencial- y se comportan
como moduladores entre el hecho delictivo y el daño psíquico (psíquico o socio
económico). Dichos factores reclaman un estudio individualizado -persona a persona- y
han de ponerse en relación con cada tipo concreto de delito. Pues la víctima potencial
exhibe un riesgo mayor o menor -es más o menos vulnerable- con relación a
determinados sucesos y no a otros. No existe un riesgo genérico ni homogéneo sino un
riesgo diferencial que varía con cada persona y delito. Por ello, ante hechos similares, unas
víctimas reaccionan y afrontan los mismos de forma adaptativa, y otras, lo hacen
traumáticamente.
Conceptualmente, no deben confundirse los factores de riesgo (especial predisposición de
algunas personas para seducir al criminal) con el grado de vulnerabilidad (física, psíquica o
socioeconómica) que, aun cuando preexista al momento de la victimización, entra en
escena una vez acaecida ésta, favoreciendo la producción de trastornos o secuelas
derivados del hecho criminal. No obstante, en la medida que la percepción por el infractor
de la «vulnerabilidad» de su víctima propicia el «paso al acto», los factores de
vulnerabilidad pueden considerarse, en bloque, como «elementos de riesgo», por más
que se trate de conceptos distintos.
Las investigaciones criminológicas de los últimos lustros han demostrado que existen
datos objetivos determinantes de la específica vulnerabilidad de las personas o grupos de
personas en quienes concurren (ejemplo: situaciones criminógenas, cualidades o
carencias de tales individuos, estilos de vida, estereotipos sociales, etc.). Y han
evidenciado, también, que los índices de victimización no se reparten de forma
homogénea en el cuerpo social sino de forma muy desigual entre los diversos subgrupos.
Es decir, que el riesgo de victimización es un riesgo selectivo y diferencial. Así, parece
obvio que algunos segmentos sociales son particularmente propensos a la victimización
porque asumen riesgos superiores a los restantes, como sucede a ciertas profesiones con
relación a delitos específicos. También, el grado de integración o marginación social de la
persona o grupo al que ésta pertenece y la mayor o menor exposición al riesgo derivada
de su estilo de vida (ejemplo: contacto mayor o menor con extraños) es otro factor
objetivo de riesgo según acreditados estudios de victimización.
Los estudios de victimización concluyen que un primer criterio de distribución del riesgo
de victimización es fundamentalmente objetivo y situacional, porque se asocia a las
características de ciertas estructuras victimógenas: ambientales, espaciales, urbanísticas,
etc. Hay momentos y espacios en los que determinados grupos de población corren un
alto riesgo de convertirse en víctimas de ciertos delitos, a tenor de tales investigaciones.
Investigaciones ecológicas y ambientales han constatado, por ejemplo, el especial
atractivo que tienen para el crimen determinadas áreas de la gran ciudad o concretos
espacios físicos de ésta (ejemplo: ascensores, pasadizos, edificios de gran altura, etc.)
precisamente por el diseño arquitectónico o urbanístico de los mismos. Determinadas
circunstancias personales del individuo pueden, también, abocar
especialmente a éste al status de víctima porque constituyen un factor adicional de riesgo.
No existe, sin duda, la víctima nata, pero si la víctima propicia. Limitaciones físicas y
características psíquicas o sociales, por ejemplo, pueden incrementar el grado de
vulnerabilidad de la víctima. Así, la debilidad corporal del individuo, su limitada capacidad
de autodefensa, su indecisión, o su conocido potencial económico, etc. elevan el riesgo de
victimización al incentivar la decisión, normalmente selectiva, del infractor.
Por otras razones, la condición o inclinaciones sexuales del individuo (homosexualidad,
lesbianismo, etc.) contribuyen a concitar la agresividad social proyectando sobre estas
minorías índices significativos de victimización.
Por último, la imagen –la percepción social de éste- y el estilo de vida del individuo
influyen, también, en la vulnerabilidad de la víctima o riesgo de victimización. La imagen
que ofrece una persona adquiere relevancia tanto en el perfil del infractor como en el de
la víctima. La imagen triunfadora y atractiva del delincuente, su excelente tarjeta de
presentación, es uno de los rasgos distintivos de cierta clase de criminalidad («cuello
blanco»). En sentido inverso, la imagen perdedora de otras personas puede convertir a las
mismas en víctimas propicias del delito al operar como blanco o reclamo para el infractor
en el momento deseleccionar su objetivo.
En cuanto al estilo de vida, todo parece indicar que influye en el riesgo de victimización.
Unas veces, de modo directo e inmediato, ofreciendo al delincuente oportunidades
objetivas y facilidades (ejemplo: el aislamiento o la marginación social de la víctima).
Otras, mediato o indirecto, a través de ciertos estereotipos, imágenes y símbolos que
operan en el proceso de deliberación criminal o en el posterior momento de su
racionalización y auto justificación por el infractor (técnicas de neutralización).
En cuanto al especial riesgo de victimización de determinados grupos y colectivos de
personas, como policías, taxistas, encargados de gasolineras, menores, ancianos, turistas,
divorciados, homosexuales, prostitutas, drogodependientes, etc. existen ya estudios de
interés.
Programas de prevención, asistencia, reparación y tratamiento de las
víctimas
Una de las primeras manifestaciones de la Victimología fueron la formulación y ensayo de
programas, estrategias y mecanismos de asistencia, de reparación, compensación y
tratamiento de las víctimas. Surgieron en la década de los 70.
1) PROGRAMAS DE ASISTENCIA INMEDIATA: ofrecen servicios relacionados con las
necesidades más imperiosas, de tipo material, físico o psicológico, que experimentan las
víctimas de ciertos delitos frecuentemente no denunciados. Sus destinatarios son, pues,
colectivos muy específicos (ancianos, mujeres violadas o maltratadas, etc.). Corren, por lo
general, a cargo de instituciones privadas (religiosas, de ámbito local), independientes de
la Administración. Generalmente reciben asesoría legal, intervención terapéutica,
acompañamiento, y en ocasiones ayuda material y económica.
2) PROGRAMAS DE REPARACIÓN O RESTITUCIÓN A CARGO DEL PROPIO INFRACTOR
(RESTITUTION): estos tratan de instrumentar la reparación del daño o perjuicios padecidos
por la víctima a través del pago de una cantidad de dinero, de la realización de una
determinada actividad o de la prestación de ciertos servicios por el infractor mismo y en
beneficio de la víctima. A diferencia de los programas privados anteriores, estos discurren
en el seno del sistema jurídico-penal y pretenden desarrollar una positiva relación
delincuente-víctima. La reparación de esta manera implica una respuesta al delito
razonable y humanitario que compromete al infractor con una respuesta más allá de la
consecuencia legal. Sin embargo, la viabilidad de estos programas se circunscribe a delitos
de poca gravedad y atendiendo a las particulares condiciones del sujeto activo del delito.
3) PROGRAMAS DE COMPENSACIÓN A LA VÍCTIMA: su particularidad estriba en el carácter
público de los fondos con que se financian y el carácter monetario de las prestaciones
que, en forma de seguros o indemnizaciones, ofrecen a las víctimas de ciertos delitos, con
el objeto de satisfacer parte de los costos de dicha victimización. Su fundamento suele
centrarse en la idea de solidaridad social hacia la víctima inocente y en la necesidad de
que el Estado asuma unos costos que tienen su origen en su propio fracaso en la
prevención del delito. Evita el desamparo de la víctima en los casos de insolvencia del
infractor. La prestación de este tipo de ayuda depende de diversos requisitos como:
inocencia de la víctima, cooperación de esta con el sistema legal, solicitud expresa de las
ayudas, eventual demostración de la falta de medios que justifique dicha petición, etc. No
obstante, ni el Estado puede convertirse en una gigantesca aseguradora universal, ni la
víctima en tenedora de una póliza de máxima cobertura con cargo a fondos públicos.
UNIDAD 6. CONTROL SOCIAL
-Concepto de control social:
el control social o regulación social Es el conjunto de presiones, directas e indirectas, que
se ejercen sobre los miembros individuales o colectivos de un grupo o una sociedad para
corregir las diferencias de comportamiento o de actitud ante las reglas sociales, y las
normas adoptadas por el grupo social o la comunidad estudiada.
Debe entenderse a ciertos procesos sociales que recaban la conformidad del individuo,
sometiéndolo a pautas, modelos y requerimientos del grupo; cohesión, disciplina.
(Concepto social de Pablos de Molina).
Semánticamente significa fiscalización, dominio, inspección, intervención,
preponderancia, mando sobre alguien o algo. Equivaldría, por tanto, a fiscalización,
dominio, inspección, etc. sobre un grupo o grupos de personas, sobre sus ideas y
creencias, sobre su actividad e interactividad.
Es el estudio de los mecanismos a través de los cuales la sociedad despliega la supremacía
sobre los individuos, consiguiendo que estos acaten sus normas de carácter penal. Se
refiere a la condición social que existe para mantener separados a los delincuentes de la
sociedad. El control social es impulsor de una nueva Criminología que es más dinámica.
-Control social formal e informal:❖ CONTROL SOCIAL INFORMAL: El control social informal
trata de modelar al individuo
de modo que tenga una disciplina tanto interna como externa que le permita convivir
en sociedad, de modo que desde su nacimiento se ve sometido a la acción de
modelado que ejercen la familia, la educación escolar, la religión, el trabajo, etc…, el
control social informal cumple su objetivo si el individuo mantiene sus conductas
dentro de las reglas que ha establecido la sociedad. Asimismo el control social informal
procura que el individuo este más identificado y cohesionado con la sociedad a la que
pertenece, socializándolo. Otra de las características que definen a este tipo de control
social es que al no estar institucionalizadas no tienen precisión y no son regulares ya
que no se encuentran contenidas en normas escritas y formalizadas. Si bien son
consideradas más importantes en los procesos de socialización de los individuos ya
que generan un hábito y forma de actuar determinado.
CONTROL SOCIAL INFORMAL – Grupos.
La familia: Es el primer grupo de referencia para el ser humano, “en su seno el individuo
no sólo nace, crece y se desarrolla sino también va adquiriendo las primeras nociones de
vida e incorpora, a través de las relaciones afectivas con los adultos, vivencias de amor, de
respeto, de justicia y de solidaridad”. Se considera que una familia disfuncional es un
factor de riesgo para el surgimiento de conductas antisociales.
La escuela: Se le atribuye un papel fundamental al igual que a la familia. A ella se integra
el individuo en edades tempranas, cuando ya está preparado para salir del seno familiar y
adquirir otros tipos de conocimientos a través de la enseñanza y el contacto con personas
ajenas que son portadoras de otros valores. “El colegio se convierte en un campo para el
ejercicio de la socialización”. En esta etapa comienza a manifestarse ya la influencia del
grupo, cuyas pautas debe aceptar el individuo con el objetivo de formar parte de él, o por
el contrario, no aceptarlas, por no corresponderse estas con sus patrones de conducta y
normas.
La Religión: Esta siempre se caracterizó por ser un instrumento de dominación muy
fuerte, tan es así que cuenta con un Estado propio (El Vaticano). La religión, en algunas
regiones o países tiene un fuerte arraigo dentro la sociedad a tal punto que la orientación
religiosa de los Estados se hace constar en las leyes constitucionales y cuenta con centros
de enseñanza importantes a los que los miembros de la sociedad aspiran al objeto de
obtener una formación profesional de consideración.
Los medios de comunicación: Estos intervienen en el proceso de socialización de los
individuos particularmente la televisión que, bien utilizada puede llegar a ser un
instrumento eficaz para el desarrollo y enriquecimiento humano. A esta se le atribuye una
función educativa, además de la informativa y la de proporcionar entretenimiento, que es
la que más se le ha criticado por considerarse que hace un uso indiscriminado de
imágenes y temas con éste fin, incluyendo de manera predominante el delito y la violencia
en general, resultando paradójico el hecho de que sean estos temas los que más prefieran
los niños.
Las organizaciones de masas: Están insertas dentro de la sociedad como una forma de
organización de los individuos, tienen sus propias reglamentaciones y aplican sanciones
morales a aquellos que se desvían del cumplimiento de las normas establecidas por la
sociedad.
❖ CONTROL SOCIAL FORMAL: entra en funcionamiento de forma directa cuando el
control informal falla (aunque también la amenaza de sanción frena el
comportamiento de los individuos) ya que se reserva las medidas más coercitivas que
la sociedad puede llevar a cabo contra los individuos y de este modo trata de evitar los
comportamientos más graves y, por tanto, no deseados por la sociedad. Es el que se
encuentra regulado en normas, leyes, etc. y que ejercen las instituciones sobre los
individuos, desplegando su poder coactivo, evitando o castigando las conductas más
graves y coadyuvando de este modo a mantener el orden social. Es centralizado por el
Estado, poseedor de la exclusividad represiva, lo que se conoce como monopolio
legítimo de la fuerza. El representante por excelencia de este tipo de control lo
constituye el sistema punitivo o el sistema de justicia penal. Es ejercido por aquellas
personas que tienen encomendada la vigilancia, seguridad o control como actividades
profesionales; se incluyen aquí a los vigilantes, policías, jueces, fiscales, funcionarios
de prisiones, etc. Dedica sus esfuerzos a las estrategias resocializadoras o de
socialización sustitutiva. El sistema de control formal empieza a actuar ante la
comisión del delito y actúa preventivamente con la policía, continua con el debido
proceso de los tribunales penales y concluye en la ejecución de la pena por parte del
servicio penitenciario.
CARACTERISTICAS:
▪ Una característica que podemos aportar del control social es que
independientemente de que recaiga en las diferentes instituciones es variable a lo
largo del tiempo, ya que los comportamientos que una sociedad estima que son
peligrosos para el desarrollo de la misma en un momento dado, nada o poco pueden
tener que ver con los comportamientos que estima que son perjudiciales para la
misma o para sus individuos en otro (p.e.: delitos relacionados con las tecnologías). Si
bien, podemos observar que a lo largo del tiempo ha habido comportamientos que
han permanecido, con pocas variaciones, como especialmente protegidos (pe.:
relacionados con la vida o integridad de las personas). Esto mismo ocurre con las
penas o castigos que se imponen a los comportamientos que se regulan.
▪ Otra de las características que podemos observar es que los
comportamientos se encuentran establecidos en normas lo que requiere de ciertas
formalidades (sistema de aprobación, publicidad de las mismas, desarrollo de los
diferentes procedimientos, establece los derechos de la víctima, los derechos del
autor, vías de resolución del conflicto, etc.). No podemos olvidar que la norma, el
proceso y la sanción son tres elementos fundamentales para cualquier institución
que ejerza el control social formal, ya que de este modo define claramente
cuáles son los modelos de conducta y los comportamientos que pretende conseguir
de los individuos que pertenecen a esa sociedad y advierte a los individuos cuales
pueden ser las consecuencias de su incumplimiento y el proceso que se ha de llevar a
cabo para imponer la sanción que corresponda al comportamiento que previamente
ha sido regulado como [Link] importante observar que no toda la actividad que despliega
el control social proviene
de la coerción del derecho o de las normas ya que estas solamente ejercen su actividad
cuando el comportamiento del individuo se ha ejecutado o estando obligado ha dejado de
realizarlo; ya que el control social formal ejerce otra actividad no menos importante como
es la prevención.
Es evidente que la respuesta de las instituciones que configuran el control social formal
pueden dirigirse a tres ámbitos de actuación: prevención, control o represión.
La prevención estaría constituida por las políticas que tratan de impedir el inicio o la
continuidad de cualquier actividad delictiva mediante la utilización de los instrumentos
tanto penales/administrativos como los que no lo son; y que deben de ser contemplados
como un modo de abordar el problema por todos lo que componen la sociedad de modo
que estos influyan de una forma determinante tanto en el origen como en las causas que
lo favorecen el surgimiento o la continuidad del delito.
Se habla de tres niveles de prevención:
1. Prevención primaria: se dirige a toda la sociedad antes de que ocurra el delito o en
el proceso de su desarrollo. Tiene por objetivo el saneamiento de la sociedad para
evitar o reducir la incidencia del fenómeno delictivo y de los riesgos de su
comisión.
2. Prevención secundaria: se realiza sobre personas o grupos que, por sus actos, se
puede afirmar que tienen la posibilidad de cometer delito o adoptar modos de vida
que las puedan convertir como socialmente peligrosas.
3. Prevención terciaria: centrada en determinados individuos o sectores
poblacionales después de ocurrido el hecho delictivo para evitar que persistan en
su conducta dañosa. En esta etapa o nivel se trabaja en la reeducación o
reinserción del individuo.
Algunas de las diferencias del control social formal e informal son:
• El control social formal incluye declaraciones escritas, formalizadas y codificadas
en leyes, reglas y regulaciones. Mientras que el control informal no contiene
ninguna regla escrita.
• Las agencias de control formales son agencias autorizadas creadas por el
gobierno y las agencias de control informales son creadas por redes sociales y
organizaciones pero no por el gobierno.
• El control formal es mucho más efectivo y fuerte que el control social informal.
Cualquier situación que no puede ser manejada por control informal está sujeta a
formal.
• El control formal es efectivo incluso para grandes grupos de población, pero el
control informal es efectivo solo para un pequeño grupo de personas.
-Problema social y criminológico de la violencia de género, definición de
violencia de género, tipos:El conjunto de mujeres que sufren violencia a manos de sus parejas o
ex parejas
constituyen un gran grupo de victimización. Este grave problema social es uno de los que
mayores propuestas políticas han sugerido y se han implementado. Uno de los principales
aspectos aplicados del conocimiento criminológico es el conocimiento de este tipo de
fenomenología y su adecuado tratamiento.
Un tipo de prevención que se dirige a la población en general y su objetivo
fundamental es que no se produzcan casos de violencia de género. Se puede incidir en la
supresión de factores de riesgo en cuanto a agresores y víctimas, pero también en cuanto
a las situaciones en las que se producen los hechos delictivos. Aquí debemos indicar que la
prevención debe ir más allá de potenciar la igualdad efectiva entre hombres y mujeres.
La prevención secundaria es la que detecta y analiza los factores relacionados con
los grupos de riesgo, aquí cobra especial importancia la prevención en aquellos casos
detectables, pero que nunca llegan al sistema. Los grupos de especial riesgo son aquellos
en los que es muy probable que se pueda producir la violencia por múltiples factores. Con
una adecuada detección de necesidades victimológicas y criminógenas en la red
asistencial. Evaluación y gestión del riesgo de violencia en las víctimas que se acercan a
cualquier punto de información o atención del sistema (sanitario, servicios sociales, etc.).
Inclusión de un criminólogo/a para esta evaluación.
Luego existe la PREVENCIÓN TERCIARIA respecto al TRATAMIENTO DE VÍCTIMAS Y
AGRESORES. Este tipo de prevención es la que intenta evitar la victimización repetida, y,
muy importante, la reincidencia delictiva. Desde Criminología sabemos que aquellas
víctimas con las que se trabaja para potenciar sus recursos en cuanto a su protección y
autoestima, por ejemplo, son capaces de romper la dinámica violenta; y, en el caso de los
agresores, aquellos que se someten a tratamiento (sobre todo si se produce en medio
abierto) se producen reducciones muy importantes de la reincidencia.
● Tratamiento de agresores (evitación de la reincidencia). Mejora del tratamiento de
los agresores, sobre todo en medio abierto. Potenciación de las medidas para
preparar la reentrada en sociedad de aquellos que estén encarcelados. En este
caso los tratamientos más efectivos deben cumplir con las siguientes premisas:
deben estar basados en modelos teóricos sólidos, estar dirigidos a las necesidades
criminógenas, contar con profesionales adecuados y apoyo por parte de las
ejecutivas de los centros o instituciones. Por este motivo sería de gran interés
contar con criminólogos/as.
● Implementación de pautas específicas para evitar re victimización.
-INTERVENCIÓN ESPECÍFICA EN EL SISTEMA DE JUSTICIA: Una de las principales
funciones
de la Criminología es aportar información en el ámbito de la justicia. Valoración del riesgo
de violencia para una mejor protección de la víctima y asesoramiento en la
implementación de medidas más efectivas para evitar la reincidencia.
INTERVENCIÓN ESPECÍFICA EN EL SISTEMA POLICIAL: En el ámbito policial aún existe
una
falta de formación específica, incluso en la sensibilidad del problema. Tanto en los agentes
encargados de realizar valoraciones de riesgo, porque no han sido formados para ello,
como para una atención integral.-Concepto de violencia de género:
La violencia basada en género (VBG) es cualquier acto de violencia física, sexual,
psicológica y/o económica contra la mujer. La VBG es una manifestación extrema de la
desigualdad relacionada con el género, impuesta a las mujeres y a las niñas a causa de su
posición subordinada dentro de la sociedad.
La violencia contra la mujer se ejerce de diversas formas, incluidas la violencia en el hogar;
las violaciones; la trata de mujeres y niñas; la prostitución forzada; la violencia en
situaciones de conflicto armado; la esclavitud sexual y el embarazo forzado; el infanticidio
femenino y la selección prenatal del sexo del feto en favor de bebés masculinos; la
mutilación genital femenina y otras prácticas y tradiciones perjudiciales.
Las consecuencias de la VBG a menudo son devastadoras y prolongadas y afectan la salud
física y el bienestar mental de las mujeres y las niñas. Al mismo tiempo, sus repercusiones
ponen en peligro el desarrollo social de otros niños en la familia, de la familia como
unidad, de las comunidades donde viven las personas afectadas y de la sociedad en
general.
UNIDAD 4. EL DELINCUENTE
-Concepto desde el punto de vista criminológico:
Es un sujeto que no solamente puede desarrollar una acción sancionada por el derecho
penal, sino que tiene una noción más amplia, es decir, que tiene un problema psicológico,
psíquico una razón para delinquir.
-Cómo influyen los estereotipos del delincuente
1) CIRCUNSTANCIAL: Comisión de delitos por parte de personas comunes y corrientes
que de la noche a la mañana se ven envueltas en hechos delictivos determinados por
el contexto y las circunstancias. No premedita. Ejemplo: atropellos en estado de
ebriedad; homicidio por propia defensa; riñas con resultado de muerte; violación de
leyes de tránsito; etc.
2) INSTRUMENTAL (delincuente común-habitual): guarda relación con los delincuentes
crónicos/de carrera en oficio cuya “forma de ser” en sociedad no concibe en su rutina
el respeto irrestricto de los parámetros que fija la ley. Los actos/conducta delictiva son
concebidos como un medio que sirve para la consecución de bienes materiales,
especiales y montos de dinero que de otra manera o bajo el amparo que dicta la ley,
sería imposible de conseguir. Ejemplo: delincuentes de cuello blanco (lo más difícil de
probar); crimen organizado; sicarios; narcotráfico.
3) EXPRESIVO (psicópatas): delitos o crímenes determinados por disfunciones
psicopatológicas, por tanto su estricta atribución es individual (persona a persona) y
no es aplicable a organizaciones o regímenes autoritarios/ dictatoriales (aunque sus
líderes manifiesten rasgos psicopáticos). Ejemplo: asesinos y agresores seriales;
femicidas; terroristas; racistas; abusadores; violadores sociales; asesinos de masas.
-Distintas tipologías de delincuentes:
Lombroso establece que Los delincuentes con delitos graves en común tienen taras
genéticas. El criminal nace con diferencias del sujeto “normal”. Es diferente a las personas
normales por causas genético hereditarias. Rompimiento de los frenos inhibitorios. Los
individuos determinados para el delito sobrepasan los frenos inhibitorios que tienen las
personas normales
1) Delincuente Epiléptico: Individuo que sufre de epilepsia y comete a causa de esta
enfermedad un delito. Generalmente cometen delitos violentos.
2) Delincuente Habitual: Es la persona que observa un género de vida delictiva al extremo
de llegar a constituir un tipo permanente de personalidad criminal
3) Delincuente Loco: Es aquel en que el delito es la manifestación o revelación de una
anomalía mental, de su individualidad psíquica anormal. Es Inimputable
4) Delincuente Loco Moral: Estado psicopatológico que impide o perturba la normal
valoración de la conducta desde el punto de vista moral, pero dejando subsistente la
capacidad cognoscitiva y volitiva. Es imputable.
5) Delincuente Nato: Persona que está determinada a cometer delitos por causas
hereditarias. Se basa en que la constitución biológica de ciertas personas les lleva
inexorablemente a la delincuencia.
6) Delincuente Ocasional: Se trata de un delincuente primario, poco o nada peligroso,
generalmente exento de defectos psicológicos, pero susceptible de convertirse en
habituales. El delincuente ocasional se puede -a su vez-clasificar en:
a) Pseudocriminal: Es ocasional, no es un criminal, las circunstancias hacen que cometa el
delito.b) Criminaloide: Persona que empieza a delinquir por la sugestión del ambiente
c) Delincuente Pasional: Aquel en que el delito prorrumpe tempestuosamente, como un
huracán psíquico, anulando la voluntad e impidiendo la sana y normal recepción de los
acontecimientos.
d) Delincuente Profesional: Es el que participa regularmente y como medio normal de
vida, en una cultura criminal perfeccionada y dotada de un cuerpo de aptitudes y
conocimientos especializados.
7) Delincuente Femenino: Lombroso cayó en la cuenta de que las delincuentes femeninas
mostraban menor cantidad de signos de degeneración por la simple razón de que eran
menos evolucionadas que los hombres
En la actualidad nuestro estereotipo de delincuente es el es delincuente común, es aquel
que comete delitos clásicos como hurto, robo, violación, homicidio, etc.
-Que es el terrorismo, tipos de organizaciones internacionales:
(Algunos lo consideran una forma de delincuencia organizada)
Es el uso sistemático del terror, para coaccionar a sociedades o gobiernos, utilizado por
una amplia gama de organizaciones políticas en la promoción de sus objetivos, tanto por
partidos políticos nacionalistas y no nacionalistas, de derecha como de izquierda, así como
también por corporaciones, grupos religiosos, racistas, colonialistas, independentistas,
revolucionarios, conservadores y gobiernos en el poder.
El terrorismo, como táctica, es una forma de violencia que se distingue del terrorismo de
estado por el hecho de que en éste último caso sus autores pertenecen a entidades
gubernamentales. Se distingue también de los actos de guerra y de los crímenes de guerra
en que se produce en ausencia de guerra. La presencia de actores no estatales en
conflictos armados ha creado controversia con respecto a la aplicación de las leyes de
guerra.
La palabra “terrorismo” tiene fuertes connotaciones políticas y posee elevada carga
emocional y esto dificulta consensuar una definición precisa. Es común el uso de la
palabra por parte de gobiernos para acusar a sus opositores. También es común que las
organizaciones e individuos que lo practican rechacen el término por injusto o impreciso.
Tanto los unos como los toros suelen mezclar el concepto con la legitimidad o ilegitimidad
de los motivos propios o de su antagonista. A nivel académico se opta por atender
exclusivamente a la naturaleza de los incidentes sin especular sobre los motivos ni juzgar a
los autores.
1- Dominación por el terror.
2- Sucesión de actos de violencia ejecutados para infundir terror.3- Actuación criminal de
bandas organizadas , que reiteradamente y por lo común de
modo indiscriminado, pretende crear alarma social con fines políticos
Delincuencia organizada
Es un tipo de actividad criminal que implica la existencia de grupos con unas reglas de
actuación, con un propósito definido (que puede ser político en el caso del terrorismo o
económico en las mafias) y que tiende a transmitir sus normas y pautas a los nuevos
allegados a la organización.
♺ EL TERRORISMO: algunos lo consideran una forma de delincuencia organizada,
cuestión que se explicará en los próximos dos puntos de esta unidad.
♺ LAS MAFIAS: existe un "submundo" de organizaciones criminales implicadas en delitos
como fraude, robo, extorsión, secuestro y asesinatos. En todo el mundo, la principal
fuente de ingresos para estos grupos lo constituyen los productos y servicios que son
ilegales (como las drogas), pero que tienen una gran demanda en la población.
Además del narcotráfico, el crimen organizado se encarga de la "trata de blancas" o
redes de prostitución, de controlar el juego o de organizar negocios de préstamos a un
gran interés (y por supuesto ilegales), sin olvidar a los que trafican con productos
legales pero mediante el contrabando, como el alcohol o el tabaco. En general, las
mafias incluyen coaliciones locales, nacionales (e internacionales) que dan cobijo a los
mafiosos o "gánster" propiamente dichos, y a todos aquellos que colaboran con sus
proyectos, como políticos, hombres de negocios o representantes de diferentes
organizaciones. Se comprende entonces que muchos de los que colaboran en las
mafias son personas que tienen negocios legales. La actividad mafiosa se amolda a las
circunstancias de cada país.
♺ UN MERCADO INTERNACIONAL: hoy el crimen organizado ha logrado un estatus
claramente internacional, especialmente en lo referente al contrabando de drogas. Las
actuales condiciones económicas del mercado mundial permiten que importantes
cantidades de dinero provenientes del crimen organizado se disuelvan en complicadas
transferencias y escrupulosos "blanqueos", que en muchas ocasiones alimentan el
imperio de las mafias y entorpecen la persecución policial de sus responsables. Ante
tanto dinero, la corrupción de muchos funcionarios es casi inevitable, y cuando éstos
están en situaciones de poder ayudan a entorpecer la acción de la ley.
♺ DELITOS DE CUELLO BLANCO/EL DELINCUENTE MAFIOSO: los delitos de cuello
blanco
son los cometidos por personas de clase alta o media alta generalmente. Se hacen por
medio de sus conocimientos en los ámbitos profesionales y en el mundo de los
negocios, la política, etc. Quienes realizan estos delitos tienen mucho poder
económico e influencia en los órganos encargados de la justicia, por lo que se les hace
más fácil escapar de una condena o contratar abogados más hábiles para así eludir la
aplicación de algunas penas. Este tipo de delito es económico. Se trata de
profesionales funcionarios, parecen honrados (lo que hace más fácil que se camuflen
entre la sociedad).Al no ser un delito fácil de comprobar ya que se basa, más que nada, en
estafas y robos
muy bien organizados, especiales y sofisticados, es más difícil que se lleve a cabo una
condena al descubrirse el crimen.
Muchos gánsteres serían delincuentes comunes, contra la propiedad o violentos, si no
existieran grupos organizados que operaran en su medio. En el plano del crimen, del
asesinato o de la extorsión, es el asesino o criminal profesional el que opera; en el plano
de la gestión es donde aparecen los "hombres de negocios", criminales que sólo manejan
negocios ilegales o que combinan éstos con otros negocios legales.
En los grupos organizados o mafias pueden describirse tres tipos de delincuentes:
1. Personas cercanas a los de la delincuencia de cuello blanco: son funcionarios, hombres
de negocios y empleados de una cierta responsabilidad que hacen dejación de sus
funciones o colaboran más activamente para el sostenimiento del negocio. Es el caso
de funcionarios que venden licencias, aduaneros que admiten sobornos o
responsables de bancos que acceden a blanquear dinero. Son colaboradores de las
mafias, comprados por su ambición.
2. Delincuentes que reciben una socialización en la cultura de una mafia: aquí están las
mafias más organizadas como la Cosa Nostra o los Yakuza japoneses. Estos sujetos,
cuando ostenten en su edad adulta cargos de responsabilidad, llevarán negocios
legales e ilegales, y defenderán con la violencia su poder (como hacía Al Capone). El
núcleo relacional de estos jóvenes define los negocios criminales como los padres
honrados hablan a sus hijos en la confianza de que prosperen en un bufete de
abogados o una cadena de cafeterías.
3. Chicos o adultos marginales: cuya pertenencia a las mafias es una aspiración para
alcanzar un mayor estatus (como en chicos desheredados que ven las mafias de las
favelas brasileñas o los carteles de la droga colombianos como metas deseables). La
mayoría de estos últimos serían delincuentes comunes si no existieran las
organizaciones criminales organizadas.
LÍNEAS DE RESPUESTA ANTE EL CRIMEN ORGANIZADO:
El VIII Congreso de ONU para la prevención del delito y el tratamiento del delincuente
celebrado en La Habana, estableció una serie de recomendaciones nacionales e
internacionales para combatir el crimen organizado, que son:
⮲ MEDIDAS NACIONALES: dentro de las medidas que debería tomar cada nación, hay a
su vez distintas líneas de actuación. En primer lugar, estrategias preventivas:
▪ Se trata de informar y educar a la comunidad, requiriendo el apoyo de los
medios de comunicación social.
▪ El desarrollo de las investigaciones sobre la estructura de la delincuencia
organizada y la evaluación de la eficacia de las medidas adoptadas para
combatirla.
▪ Deben promoverse programas detallados con objeto de poner obstáculos a los
delincuentes en potencia, reducir las oportunidades de delinquir y hacer más
visible el delito, así como crear y dotar organismos que tengan como fin la lucha
contra la corrupción.▪ El aumento de la eficiencia de los mecanismos de represión y de la
justicia
penal, haciendo hincapié en la coordinación entre las distintas agencias
implicadas.
▪ La mejora de la capacitación de los policías y el personal de la administración de
justicia, en especial en nuevas tecnologías y nuevos hallazgos acerca del
desarrollo de la delincuencia organizada.
▪ El reconocimiento y apoyo a los países productores de drogas por sus esfuerzos
en la erradicación de la producción y elaboración ilícitas.
Respecto a la legislación penal:
a) Seguir promoviendo la tipificación legal de nuevos delitos con respecto al
blanqueo de dinero y a la defraudación sistemática, así como el delito de abrir
y cerrar cunetas con nombre falso y los delitos informáticos.
b) Desarrollar la figura del decomiso del producto del delito.
En la esfera de la investigación penal:
a) Debe concentrarse la atención en los nuevos métodos de investigación de delitos, y
en especial en las técnicas elaboradas por los diversos países para seguir "el rastro
del dinero".
b) La interceptación de telecomunicaciones y el uso de métodos de vigilancia
electrónicos son también importantes y eficaces.
c) Desarrollar los programas para la protección de testigos contra la violencia y la
intimidación.
Entre las actividades de represión y administración de la justicia penal:
a) establecer un organismo interinstitucional expresamente encargado de hacer frente a
la delincuencia organizada, y aumentar la eficacia de los organismos existentes,
incluyendo cursos de especialización.
⮲ MEDIDAS INTERNACIONALES:
A. Desarrollar acuerdos de cooperación e intercambios de información más eficaces.
B. Tomar medidas para impedir que el dinero del delito organizado llegue al mercado
financiero legal.
C. Mayor control en identificación de vehículos de tierra, mar y aire que puedan
usarse en la distribución del tráfico ilícito.
Mayor apoyo a las actividades de investigación comparada y de obtención de datos sobre
la delincuencia organizada a escala transnacional, sus causas y sus relaciones con la
inestabilidad política y con otras formas de delincuencia, así como sobre la prevención y
control de este tipo de delincuencia
-Delitos intrafamiliares y basados en género.
La violencia basada en género (VBG) es cualquier acto de violencia física, sexual, psicológica
y/o económica contra la mujer. La VBG es una manifestación extrema de la desigualdad
relacionada con el género, impuesta a las mujeres y a las niñas a causa de su posición
subordinada dentro de la [Link] violencia contra la mujer se ejerce de diversas formas,
incluidas la violencia en el hogar;
las violaciones; la trata de mujeres y niñas; la prostitución forzada; la violencia en
situaciones de conflicto armado; la esclavitud sexual y el embarazo forzado; el infanticidio
femenino y la selección prenatal del sexo del feto en favor de bebés masculinos; la
mutilación genital femenina y otras prácticas y tradiciones perjudiciales.
Las consecuencias de la VBG a menudo son devastadoras y prolongadas y afectan la salud
física y el bienestar mental de las mujeres y las niñas. Al mismo tiempo, sus repercusiones
ponen en peligro el desarrollo social de otros niños en la familia, de la familia como unidad,
de las comunidades donde viven las personas afectadas y de la sociedad en general.
Violencia intrafamiliar
La violencia intrafamiliar es la que se da en la propia familia cuando una persona (mujer,
hombre, adulto/a, niño/a) es víctima de un abuso físico y/o psicológico ejercido por otra
persona de mayor poder, sea hombre o mujer. Se refiere a toda situación de maltrato que
ponga en peligro la vida o la integridad física y/psíquica de las personas. Generalmente se
transforma en una situación que se repite una y otra vez. La violencia intrafamiliar es un
delito y está penada por la ley [Ley No 20.066]
La violencia intrafamiliar incluye:
● Abuso físico o maltrato físico: es la conducta dirigida a ocasionar algún daño en el
cuerpo de la persona: empujones, tirones de pelo, cachetadas, torceduras,
mordeduras, cortes, golpes con puños, golpes con objetos, palizas, quemaduras,
etc. Cuando se le hace a una niña o un niño, se habla de maltrato infantil.
● Abuso psicológico o violencia emocional: es lo que se hace para causar temor y
miedo, para controlar la conducta, sentimientos y pensamientos de la persona que
está siendo agredida: descalificaciones, burlas, insultos, extorsiones,
manipulaciones, garabatos, negar permisos sin justificación, abandono, amenaza,
etc. ejemplos: “eres una inútil”, “no sirves para nada”, “eres flojo”, “eres
tonta”, etc.
Las mujeres víctimas de violencia durante la infancia, tienen mayor riesgo de sufrir
violencia psicológica, física y sexual por parte de sus parejas en la edad adulta, y también
sus hijos/as tienen mayor riesgo de sufrir de algún tipo de violencia.
Violencia sexual
La violencia sexual es un delito, independientemente de si se ocasiona o no daño físico a la
víctima.
La violencia sexual es “toda actividad sexual no voluntaria, forzada mediante la violencia
física, o por cualquier forma de coerción, agresión o abuso. Su práctica implica una relación de
sometimiento en la cual la víctima ha rechazado el acto sexual o en que no ha tenido
capacidad de consentir, esto último especialmente en el caso de niños/as. En el caso de
los/as niños/as, es toda aproximación sexual, porque éste no se encuentra en condiciones
de comprender y son inapropiadas para su desarrollo psicosexual”.
Se considera como abuso sexual también “la actividad sexual inducida prevaliéndose de
una situación de superioridad dada la particular condición de la víctima, por trastorno o
deficiencia mental, o por dependencia económica, laboral, desamparo, inexperiencia o
ignorancia”.
Todas las personas sin importar la edad, el sexo, la religión o la clase social (pobres o ricos)
pueden sufrir violencia sexual. Sin embargo, la mayoría de las personas que han sufrido
violencia sexual son y han sido las mujeres (niñas, adolescentes y adultas).
En la mayor parte de los casos la violencia sexual ocurre dentro del hogar de la víctima,
siendo el agresor alguien cercano, muchas veces, el propio padre. Según los estudios, el
abuso sexual en adolescentes es más frecuente de lo que se piensa. Sin embargo, la
mayoría de las veces el delito no se denuncia, lo que se conoce como “círculo de silencio”,
en el que participan el padre, la madre, la familia y los propios afectados/as.
Hay varias formas de violencia sexual:
● Violación: se considera violación cuando hay penetración vaginal, anal o por la
boca, haciendo uso de la fuerza o la intimidación, a una persona mayor de 14 años,
o si se encuentra privada de juicio o es incapaz de oponer resistencia. En menores
de 14 años la penetración por parte de otra persona es considerada siempre una
violación, aunque no sea con violencia y haya consentimiento del o la menor.
● Violación del cónyuge o el conviviente: se considera delito sólo si la violación se
efectúa haciendo uso de fuerza o intimidación.
● Abuso sexual: se refiere a toda acción de tipo sexual distinta a la penetración, con
contacto corporal, que realiza una persona para su propia satisfacción, en una
persona mayor de 14 años, si se ha usado fuerza o intimidación, o la víctima se
encuentra privada de juicio o es incapaz de oponer resistencia, por ejemplo:
manosear el cuerpo, los genitales y el ano, masturbar a la persona u obligarle a
hacerlo, introducir objetos en ano, boca o vagina. En menores de 14 años cualquiera
de estos hechos siempre se considera abuso. Las mujeres víctimas de abuso sexual
durante la infancia, tienen mayor riesgo de sufrir violencia física y sexual por parte
de sus parejas en la edad adulta, así también sus hijos/as tienen mayor riesgo de
sufrir de abuso sexual [Ley No 19.927].
● Corrupción de menores: se refiere a actos de contenido sexual con el fin de excitar
o excitarse, en menores de 14 años, como: hacer ver o escuchar material
pornográfico, emplear a una/un menor en producción de material pornográfico,
hacer ver o presenciar actos sexuales. En personas mayores de 14 años y menores
de 18 años es delito cuando ha habido uso de fuerza o intimidación [Ley No 19.927].
● Acoso sexual: es cuando una persona realiza requerimientos indebidos de tipo
sexual no consentidos, que amenacen o perjudiquen la situación laboral de la víctima [Ley No
20.005].
-Influencias de la droga y el alcohol.
Tomamos en cuenta no solo las drogas ilícitas sino que tbm los medicamentos legales,
porque ya que una vez introducidas en el organismo modifican funciones del mismo.
Aspectos socioculturales son los que van a definir en una sociedad que tipo de sustancias
van a ser definidas como drogas desde un punto de vista farmacológico y drogas desde un
punto de vista ilícito, dependiendo del tipo de sociedad. Pueden diferir de acuerdo a las
sociedad en atención a las alteraciones que puede producir en el organismo puede
considerarse como drogas farmacológicas.
CLASIFICACIÓN DE LA DROGAS ILICITAS
De acuerdo al efecto que pueden causar en el organismo:
⮲ Depresores (psicolépticos). Son sustancias que enlentecen el funcionamiento
cerebral de manera progresiva, provocando acciones que van desde la desinhibición
hasta el coma. Encontramos entre ellas algunas como: heroína, alcohol y ácido yhidroxibutírico
(GHB, también conocida como droga de la violación o agresión
sexual; es una droga de club).
⮲ Estimulantes (psicoanalépticos). Son sustancias que aceleran el funcionamiento
habitual del cerebro, dando lugar a un estado de activación que puede ir desde una
interferencia en el sueño hasta estados de excitación o hiperactividad. Los más
significativos son la cocaína y las anfetaminas.
⮲ Alucinógenos (psicodislépticos). Son sustancias que alteran el funcionamiento del
cerebro, creando distorsiones perceptivas o alucinaciones. Existe una gran cantidad
de sustancias alucinógenas- despersonalizantes, pero las más características serían:
cannabis, éxtasis o MDMA, ácido lisérgico o LSD, mescalina o peyote, psilocibina,
feniclidina y ketamina.
DROGAS VOLÁTILES
Son drogas que se consumen a través de la respiración
· Pegamentos industriales
· Tiner
· Gasolina
· Bencina
Según su grado de dependencia, las drogas se definen como drogas duras o blandas:
Las drogas “duras”, son aquellas que provocan una dependencia física y psicosocial, es
decir, que alteran el comportamiento psíquico y social del adicto, como el opio y sus
derivados (morfina, heroína), el alcohol, las anfetaminas y los barbitúricos.
Drogas Blandas. Son las que crean únicamente una dependencia psicosocial, entre las que
se encuentran los derivados del cáñamo, como el hachís o la marihuana, la cocaína, el ácido
lisérgico, más conocido como LSD, así como también el tabaco.
LA ADICCIÓN-DESDE EL PUNTO DE VISTA CRIMINOLÓGICO
También llamada Dependencia o drogodependencia.
Es la imperiosa necesidad que tiene una persona de consumir cualquier clase de droga, no
desaparece a pesar que el sujeto sufra las consecuencias negativas de consumir al usarla o
después de consumirla.
CARACTERÍSTICA PRINCIPAL
Es una necesidad evidentemente psicológica, más psicológica que física, lo que genera o
exige la necesidad de consumirla. Es el cerebro y no el cuerpo, cuando una persona siente o
cree que no puede vivir sin consumir la sustancia y la utiliza de forma permanente y
compulsiva.
EVOLUCIÓN DEL PROCESO DE ADICCIÓN
Este proceso no es instantáneo, es progresivo, depende o varía según difererentes aspectos
pero sobre todo varía de acuerdo al tipo de droga ya que unas son más adictivas que otras,
independientemente de los motivos que llevaron al sujeto a consumirla.
CARACTERISTICAS O FASES de la ADICCIÓN
1. PRIMARIA- uso
La adicción surge como consecuencia de una enfermedad o problema o trauma, puede
padecerla cualquier persona y debe atenderse en primacía en relación a las demás
enfermedades.
2. PROGRESIVA- abuso
Va a ponerse cada vez peor, empeora cada día a medida que la persona no obtenga ayuda.
Requiere ayuda especializada independientemente que después el adicto deje de consumir
por el tiempo que sea, no baja la necesidad sino por el contrario se acrecienta.
3. MORTAL-adicción profunda
A medida que va progresando aumenta la posibilidad de muerte por: sobredosis,
accidentes de tránsito, suicidio, riñas, peleas como consecuencias de las drogas, no
consumir alimento, ni agua, puede suceder que la misma droga tenga un componente
mortal, etc.
SÍNDROME DE LA ABSTINENCIA
Este síndrome se definiría como el conjunto de signos y síntomas orgánicos y psíquicos que
se manifiestan inmediatamente después de interrumpir el consumo de una droga de la que
una persona es dependiente. La intensidad y gravedad de este síndrome dependerán del
tipo y de la cantidad de sustancia habitualmente consumida.
SINTOMAS DEL SINDROME DE ABSTINENCIA: Serie de alteraciones que se producen en el
organismo.
🠺 ESTIMULANTES Vértigos , irritabilidad, depresiones, lentitud psicomotor (desplazo
lento)
DEPRESORES Intranquilidad permanente, dolores musculares, escalofríos, piel de gallina,
dolor de cabeza.
🠺 ALCOHOL Sufrir el Delirium tremens caracterizado por una serie de alucinaciones
visuales y auditivas.
PRIMEROS CONTACTOS DEL ADICTO A LA DROGA
Normalmente son ocasionadas primariamente
· Curiosidad, sugestión, imitación.
Independientemente de que la persona comience de esta manera, siempre hay
motivaciones más profundas, más íntimas (plano sentimental, trauma infantil, plano
familiar).MECANISMO DE EVITACIÓN
Mecanismos del cuerpo, la persona busca evitar enfrentar determinado problema, desplaza
el enfrentar determinado reto o problemas con el consumo de droga. Es el escape por la
salida más fácil.
Normalmente sucede en la etapa del ambiente estudiantil y de ahí e va extendiendo a otros
medios o ambientes.
EFECTOS DE LAS DROGAS UNA VEZ QUE ENTRAN AL ORGANISMO
🠺 EFECTO EN EL CEREBRO
Todos los efectos son negativos ya que va perdiendo sus capacidades intelectuales, toda
droga afecta el sistema nervioso central causando daño irreversible porque atacan a las
células nerviosas y estas no se regeneran.
CONSECUENCIAS DE LOS EFECTOS EN EL CEREBRO
· Olvidan vocablo, los adictos con el tiempo reducen su vocabulario, normalmente se torna
más grosero, inventando un tipo de jerga entre los que consumen.
· Olvidan fechas, eventos
· La persona va a gira u orientar su vida en relación a buscar más drogas
🠺 EFECTOS FISICOS
· Aspecto físico respiratorio: La marihuana causa cáncer en la boca, garganta, laringe,
faringe, etc.
· Cocaína perfora el tabique nasal, destruyen el sistema digestivo produciendo sangrado
estomacal, cirrosis hepática, pancreatitis, etc. Baja generalizada en el sistema
inmunológico, por lo cual tiene más posibilidad de contraer enfermedades tales como
hepatitas B, tuberculosis, etc. O contagio de HIV por transmisión sexual no cuidada o
compartir jeringas infectadas.
PUNTO DE VISTA CIENTIFICO DESDE EL PUNTO DE VITA CEREBRAL LA DROGA ACTUA
ACTIVANDO LOS CENTROS O CIRCUITOS DE PLACER DEL CEREBRO
El circuito de placer en el cerebro se activa cuando un individuo logra determinada meta
que se trazó, cuando siente emociones, amor, calma el hambre, estudia y obtiene buenas
notas.
En ese momento el cerebro segrega una sustancia llamada DOPAMINA la cual al ser
segregada la persona siente placer. La droga tienen la característica de producir este
funcionamiento y la persona tiene esa sensación de placer y es allí donde se produce la
adicción.
DROGAS CON RELACION CON LA DELINCUENCIA
A la hora de relacionarlos, el problema viene cuando hay que decidir cuál es la causa y cuál
es la consecuencia. Y es que tanto si el punto de partida es el análisis del consumo de
drogas como si lo es la conducta delictiva, resulta difícil apartar la existencia de ciertas
características comunes a ambos fenómenos.
En primer lugar, hay que destacar el incremento que se ha producido en los últimos años
de ambos fenómenos, tanto en el número de consumidores habituales de drogas como en
el de sujetos que realizan actividades delictivas.
En segundo lugar, hay que señalar que este incremento, en ambos casos, ha afectado
concretamente a un sector de la población: los adolescentes y los jó[Link] tercer lugar,
ambos son conductas atípicas en la sociedad; se trata de actividades
contrarias a las normas y leyes tipificadas en nuestro ordenamiento jurídico, por lo que se
incluyen en el marco de conductas socialmente desviadas. Según la estadística penal la
mayoría de los procesados son consumidores de drogas. Evidentemente las personas que
consumen tienen más posibilidades de cometer delitos, pero no implica que exista una
relación directa entre la droga y los delincuentes, porque dependerá de otros factores
tbm.
Cuando se habla de consumo de droga siempre se habla de delincuencia. Se ha planteado a
menudo la hipótesis de que la droga es un estadio o condición previa a la delincuencia. Esto
debe entenderse en el sentido de que la droga, por su coste algunas veces muy elevado y
por la dificultad de su adquisición, al ser sustancias ilegales, da lugar a la delincuencia.
El elevado precio que alcanzan en el mercado negro las drogas ilegales duras
determinan que aquellos adictos cuyos medios económicos no les permiten afrontar, de
forma más o menos prolongada, tales costos, se vean impelidos a cometer generalmente
delitos contra la propiedad para obtener dinero para conseguir la droga. Esto, actualmente
es lo que se conoce como delincuencia funcional.
Delincuencia funcional o instrumental hace referencia a aquellos delitos
relacionados con las conductas encaminadas a perpetuar el consumo, con objeto de
minimizar las consecuencias indeseables de la abstinencia.
Los delitos más típicos de este tipo de delincuencia son:
⇨ Contra el patrimonio: robos en sus diversas tipologías.
⇨ Delitos de malversación: pueden llegar a cometerlos los funcionarios públicos, adictos a
las drogas, distrayendo fondos públicos que tienen a su disposición por razón de su
cargo.
⇨ Delitos de falsificación de documentos: por ej. el toxicómano, en ocasiones, falsifica
recetas para poder comprar psicotrópicos de las farmacias
⇨ Tráfico de drogas por el propio toxicómano: el individuo realiza ventas al “menudeo”
(vende pequeñas dosis de droga) a otros consumidores y, como pago, los verdaderos
narcotraficantes le dan sus correspondientes dosis.
⇨ Tenencia ilícita de armas: en este supuesto, el toxicómano llega a utilizar armas para
sus robos, sobre todo atracos a bancos, joyerías o empresas.
⇨ Delitos contra el orden público: los comete el toxicómano cuando va a ser detenido y
agrede a la policía, o bien, se resiste a la detención tras haber cometido o intentado
cometer un delito contra el patrimonio.
DELINCUENCIA RELACIONAL. Comisión de delitos relacionados con el tráfico y comercio de
drogas. Es la que se produce en torno al consumo de drogas y facilita dicho consumo.
Puede producirse en dos sentidos, bien facilitando, directa o indirectamente, la droga, o
bien la obtención del dinero para conseguirla. Por tanto se basa en el tráfico de drogas por
sujetos consumidores.
DELINCUENCIA INDUCIDA. Comisión de delitos bajo la influencia de drogas. Se engloban
todos aquellos delitos que se originan a causa de los efectos producidos por el consumo de
las drogas de abuso. Las sustancias psicotrópicas ocasionan una alteración temporal de la
conciencia (alteraciones cognitivas, distorsión de la percepción de la realidad, etc.), durante el
propio período de intoxicación como durante el denominado síndrome de abstinencia.
Esto se asocia en numerosas ocasiones al uso de la violencia, generalmente de carácter
impulsivo.
Puede originar delitos de índole más o menos violentos, dependiendo del carácter del
sujeto y del tipo de sustancia, como pueden ser:
⇨ Contra las personas: contra la vida, lesiones, homicidio.
⇨ Contra la libertad sexual: abusos, violación, agresiones sexuales.
⇨ Contra el orden público: atentado, resistencia, desobediencia, contra los agentes de la
autoridad.
⇨ Contra la seguridad del tráfico: exceso de velocidad, conducir bajo los efectos del
alcohol, conducción temeraria…
Algunas estadísticas:
☞ Joven, soltero, clase de social baja representa el 90% de estadística penal, este tipo
de delincuente presenta problema de consumo de droga y consumo de alcohol
☞ Otro tipo de delincuencia, personas de 40 años de edad que son delincuentes
profesionales normalmente no consumen drogas.
☞ los delitos más usuales son los delitos contra la propiedad por que le permite
obtener dinero y puede cubrir su necesidad
Cómo evitar?… la única herramienta es la prevención, y no debe ser únicamente tarea del
Estado, deberá ser de manera conjunta entre el Estado y la familia. Para eso se debe llevar
una estrategia global (publicitaria) desarrollando programas educativos, culturales,
deportivos que busquen alejar a los niños y adolescentes de la droga. Pero estas estrategias
no son infalibles porque tienen que ir acompañadas de la labor de la familia para evitar que
caigan en adicción.
EL ALCOHOL
También es considerado una droga independientemente de que está legalizado su
consumo y su comercio.
EFECTOS DEL CONSUMO DE ALCOHOL
FASE DE ABSORCIÓN
Cuando se ingiere alcohol gracias a su peso molecular pasa directamente al torrente
sanguino a través de las mucosas del estómago. La concentración máxima de alcohol es de
10 a 20 min y puede durar hasta 30 min dependiendo de la cantidad alimenticia ingerida.
FASE DE DISTRIBUCIÓN
Cuando el alcohol ya ha ingresado a la sangre se distribuye por todos los órganos y tejidos
del cuerpo dependiendo de la cantidad de alcohol consumido y se dirigen al sistema
nervioso central donde va a tener su efecto definitivo.
FASE DE METABOLIZACIÓN
Representa lo que es la metabolización del alcohol a través del hígado, alrededor de un
90% pasa a ser metabolizado gracias a una serie de encimas que van a descomponerlo y
transformarlo en anhídrido carbónico y agua, la velocidad o efecto de intoxicación depende
de las funciones básicas del organismo.
CONSUMIDOR REGULAR Puede desencadenar una cirrosis hepática a medida que se vaya
haciendo más consumidor. FASE DE ELIMINACIÓN
El 10% del alcohol no metabolizado por el hígado es eliminado por el cuerpo, por el aire
expirado, por la orina, por el sudor y las lágrimas.
UNIDAD 3. EL DELITO
-Concepto criminológico de delito:
Es un problema social que nace en la sociedad y que debe encontrar en la propia sociedad
las vías y formas de solución.
Un análisis científico del delito debe perseguir, por tanto, además del castigo del infractor,
la búsqueda de la explicación del suceso delictivo, la reparación satisfactoria de la víctima
y del daño causado y su eficaz prevención y control.
DELITO: conducta o conductas que, siendo lesivas de valores, intereses o bienes
importantes para la comunidad (y por lo mismo, para sus miembros) están castigadas por
una ley en sentido estricto. El delito, desde una perspectiva criminológica, ha de ser
considerado como un fenómeno tanto individual como social.-Aprendizaje del del delito según
Sutherland:
Para Sutherland, el delito es un tipo de conducta que, como cualquiera, se aprende. Se
hace como se "haría lo correcto", observando la conducta, imitándola luego y por último
internalizándola. Asociación con pares delincuentes que transmiten sus conocimientos a
los más jóvenes.
Esta teoría trata de explicar con la ayuda diferencial de los grupos, el proceso por el cual
una persona se hace criminal. Una persona se hace criminal cuando aprende
más modelos de favorecer la infracción de la ley, que modelos que la desaprueban.
Sutherland estudio al ladrón profesional y observo que el hurto profesional no era una
actividad individual y aislada, sino que era algo que se aprendía en contacto con otras
personas (en relación con otros ladrones que muestran cómo hacerlo: cuál es la técnica a
usar y, al mismo tiempo proporcionan ciertas actitudes que justifican la criminalidad del
acto).
Este autor insiste sobre la dimensión grupo y sobre la dimensión aprendizaje que existen,
según afirma, porque el ladrón profesional existe (el ladrón profesional no será un ladrón
profesional si, de alguna forma, no estuviera en contacto con otros ladrones
profesionales).
Se aprecia, entonces, que lo de "diferencial" significa que (en la mayoría de los casos) un
individuo se vuelve delincuente al estar más frecuentemente en relación con modelos
criminales que con modelos no criminales (Sutherland, no habla de individuos, sino de
modelos, es decir: ejemplos, palabras, actitudes, valores).
Para explicar esta teoría, se tiene que:
a) El proceso del cual resulta el comportamiento criminal no difiere en nada del proceso
que conduce al comportamiento normal (el individuo hace su aprendizaje del crimen en el
seno de una familia y de diversos grupos, es decir, aprendía el mismo título que él no
criminal).
b) El comportamiento criminal está implicado en el sistema de la sociedad (hecho de
asociaciones de tipos diversos grupos), al igual que lo está el comportamiento normal;
cada uno está comportamiento forma parte de una misma sociedad se tiene subgrupos,
su pandillas, sus planes de sus asociaciones, más o menos accidentales; todos y cada uno
de ellos son estructurados conforme a una escala de valores que sus miembros respetan.
c) La personalidad criminal funciona en el seno de este sistema, las asociaciones se crean a
partir de los intereses propios de una cierta categoría de individuos; y la personalidad criminal
está involucrada ahí, o título que no está una personalidad
normal en las asociaciones que persiguen un fin normal; ahora bien, como las asociaciones
tienen un fin cultural que les es propio, el valor de la cultura criminal estimula en forma
positiva la conducta criminal.
Sino en la medida en que su participación en la cultura criminal sea más estrecha (un niño
está más predispuesto al crimen, más por su medio familiar deficiente que por
su herencia o por los efectos de su organismo). Se concluye de aquí, que una integración
satisfactoria en una buena sociedad, reduciría considerablemente la influencia de los
factores criminógenos personales (en una delicada cuestión de equilibrio entre las fuerzas
pro y antisociales de orden individual y colectivo).
e) Los conflictos de intereses provocados en las asociaciones diferenciales son los mismos
que se encuentran en el origen de toda especie de asociación (el ser humano
prácticamente no puede realizar nada sólo por sus propios medios, sino que, para ello,
necesita relacionarse con otros que tengan objetivos comunes).
f) El nacimiento de asociaciones en competencia más o menos violenta, puede conducir a
la desorganización de la sociedad por el debilitamiento de los valores comunitarios (a un
cierto grado, el disgregamiento cultural crea una subcultura, integrada alrededor de
valores propuestos o diferencial a los de la comunidad; hecho que puede favorecer al
surgimiento de la subcultura criminal).
UNIDAD 2: TEORIAS CRIMINOLOGICAS
-TEORICAS CRIMINOLOGICAS BIOLOGICAS:
TEORÍA BIOLÓGICAS - ESCUELA POSITIVISTA ITALIANA (POSITIVISMO JURÍDICO)
Las teorías biológicas se pueden clasificar en tres tipos:
☞ aquellas que intentan diferenciar entre individuos sobre la base de ciertos rasgos o
características físicas innatas (es decir, aquellas con las que nace);
☞ aquellas que intentan rastrear la fuente de las diferencias en las características
genéticas o hereditarias; y
☞ aquellas que intentan distinguir entre individuos sobre la base de diferencias
estructurales, funcionales o químicas en el cerebro o el cuerpo.
Las teorías biológicas del crimen ponen al individuo (no al acto) criminal en el centro de su
atención -Se interesan por los factores biológicos (fisiológicos, neurológicos, genéticos,
etc.) del sujeto que explicarían su comportamiento antisocial y/o violento hacia los demás.
Las teorías biológicas clásicas o iniciales consideraban la relación entre biología y crimen
como determinista .No tenían en cuenta el efecto del medio-ambiente y veían una
relación directa de causa efecto entre biología y crimen.
Las teorías biológicas modernas consideran que la relación es probabilística: Sujetos con
“rasgos” biológicos específicos están más predispuestos a comportamientos antisociales,
agresivos o violentos que otros individuos, pero no todos los cometerán porque otros
rasgos o factores pueden prevenirlos El medio-ambiente moldea estos rasgos, pero sobre
todo actúa de detonador o inhibidor de comportamientos delictivos ofreciendo
oportunidades u obstáculos para su comisión.
CÉSAR LOMBROSO:
Lombroso (1835-1909) era italiano y médico de profesión, fue el primero desarrollar un
argumento “científico” sobre la relación entre fisionomía y comportamiento delictivo.
Argumentó que hay una relación entre el aspecto o fisionomía y la delincuencia, es decir,
sujetos con ciertas fisionomías tienen mayores tendencias a delinquir: orejas de soplillo,
pelo grueso, pómulos y barbillas pronunciadas, la incapacidad de sonrojarse o los tatuajes
también son signos de baja calaña. Estas fisionomías y comportamientos se han heredado,
son de nacimiento: Son “atávicas”, heredadas de viejos antepasados en estado primitivo o
salvaje y dan lugar al hombre nacido criminal.
En su obra "El hombre delincuente" describe por su morfología (ejemplo: pómulos
salientes, cráneos deformados). El criminal nace con diferencias al sujeto normal por
causas genético-hereditarias: están condicionados a delinquir porque la genética les
produce una pérdida de frenos inhibitorios. Esta teoría se cae ante la existencia de una
persona con estas características que no delinque.
TIPOLOGÍA LOMBROSIANA:
a. Delincuente epiléptico: delinque a causa de la enfermedad (epilepsia). "Generalmente
delitos violentos y de sangre". Inimputable.b. Delincuente habitual: debido a causa genético-
hereditarias hace de su vida delictiva
su forma de vida. Delitos contra los bienes. Imputables.
c. Delincuente loco: delinque por anomalía mental en su actividad psíquica normal por
factores internos o externos. Ejemplo: alcohólico (por la época, debido a que hoy sería
enfermo, pero en la época de Lombroso, él era un delincuente), histérico, alienado.
d. Delincuente loco-moral: patología que perturba la valoración moral pero no su
capacidad cognoscitiva o volitiva. Imputable.
e. Delincuente nato o atávico: delinque por su constitución biológica: "nexorablemente
va a delinquir". Tiene todos los rasgos del delincuente (pómulos y mentón saliente,
micro o macrocefalia, etc.).
f. Delincuente ocasional: primario, poco o nada peligroso, defectos psicológicos. No
tiene frenos inhibitorios. Hay dos subtipos:
1. Pseudocriminal: ocasional. Lo hace por las circunstancias
2. Criminaloide: está empezando a delinquir por sugestión del ambiente en
que habita.
g. Delincuente pasional: el delito aparece "tempestuosamente como un huracán
psíquico, anulando la voluntad e impidiendo la sana y normal percepción de los
acontecimientos". Se requiere examen psicológico para entender la criminalidad de
sus actos, para determinar su imputabilidad.
h. Delincuente profesional: delinque regularmente, el delito es su medio de vida. Posee
una "cultura criminal" perfeccionada y con conocimientos especiales. Ejemplo:
punguista, descuidista.
i. Delincuente femenino: César Lombroso escribió todo un libro acerca de la mujer que
delinque (La Donna Delincuente). En él, dice que la mujer tiene menor cantidad de
signos de degeneración porque su cerebro es menos evolucionado que el del hombre,
razón por la cual son más sumisas ante la ley que los hombres. Tienen tendencias
criminales aquellas con características masculinas. Por tanto, concluye Lombroso, la
mujer criminal es un verdadero monstro.
Actualmente se niega la existencia de un “delincuente nato” o “delincuente
predeterminado” por rasgos físicos o fisiológicos, pero no por ello se va a restar
importancia a diversos factores biológicos que pueden influir en el comportamiento social
desviado, no como un factor determinante o predisponente sino como un coadyuvante de
alguna conducta desviada, teniendo en consideración que el ser humano es una unidad
biológica cuyas alteraciones o lesiones inciden en el comportamiento, como es el caso del
epiléptico que por trastornos neurofisiológicos tiende a manifestaciones comiciales de
diversa índole, así como alteraciones de carácter psicopatológico. Por eso, es razonable
valorar dentro de un contexto social las bases biológicas que pueden influir en la conducta
humana.
ENRICO FERRI: fue estudiante de Lombroso. Es el máximo representante de la escuela
positivista italiana del derecho penal Investiga los factores sociales y económicos. Sus
principales obras fueron:
Sociología Criminal (1884)
Socialismo y Ciencia Positiva (1894)
La Escuela de Criminología Positiva (1901)Sociología Criminal (1905)
Consideró que las razones por las cuales el hombre es delincuente son ajenas a su
voluntad, el delito para Ferri no existe, existen enfermedades que bien ha heredado o las
adquirió en el transcurso de su vida.
Alegó que los sentimientos como la religión, el honor y la lealtad no contribuían al
comportamiento criminal, pues estas ideas eran muy complicadas para tener un impacto
definitivo en la moral básica de las personas. Argumentó que eran otros sentimientos,
como el odio, el amor, la vanidad los que influenciaban grandemente pues tenían más
control sobre la moral de las personas.
Hizo una tesis de "Teoría de la imputabilidad y negación del libre albedrío". Cree que el
delincuente actúa por causas ajenas a su voluntad y que deben buscarse en la sociedad. La
primera parte de su tesis trata de refutar en sentido filosófico los argumentos que
pretenden sostener el libre albedrío.
Aplicando estas premisas al derecho penal, Ferri afirma que el delito es imputable al
delincuente, pero no deseado libremente por éste; en realidad, actúa por causas que física
o psíquicamente condicionan su voluntad. Por tanto, la sociedad no puede castigar, sino
tan sólo defenderse contra el desorden que el individuo produce en una convivencia
humana organizada; la sociedad debe asimismo prevenir el delito, evitando los motivos
del mal y acrecentando en diversas formas los del bien.
Sus investigaciones llevan a postular teorías sobre prevención del delito, en lugar de
centrar sus esfuerzos en castigar al delincuente (a través del poder punitivo)
RAFAEL GARÓFALO: Dentro del positivismo criminológico, Garofalo (1851-1934), junto
con Lombroso y Ferri, fue uno de los creadores de la Escuela.
Para Garofalo el delito es consecuencia de la anomalía moral del delincuente. El
delincuente es un anormal psíquico. Es causado por una anomalía moral congénita. El
medio tiene poca influencia sobre el delincuente.
Comenzó a definir la tendencia criminal de cada individuo como una violación al
estado natural de las cosas, más allá de una violación de las leyes en sí. Según este
concepto, consideró como un crimen a un acto determinado si este rompía con una de
dos condiciones naturales: la probidad, que es el estado natural de una persona en el que
mantiene su honestidad e integridad; y la piedad, que en este caso se refiere a la
compasión que puede tener el criminal por el prójimo.
Además, introdujo otro concepto para referirse a delitos menores que no
atentaran directamente contra la integridad humana. Estos actos eran considerados
“violaciones técnicas de la ley” y, por tanto, el castigo no era tan severo. Según este
concepto, estos actos podían ser solucionados mediante el empleo de multas o sanciones.
Sin embargo, Garofalo pensaba que los actos más graves debían ser castigados con
severidad, para proteger a la sociedad de un peligro latente.
Si la persona que cometió el delito es encontrada culpable de romper con una de las dos
condiciones naturales humanas, el criminal debía ser eliminado. Si el delito no era mayor,
no había necesidad de impartir un castigo fuerte al responsable.
EliminaciónEl concepto de eliminación de Garofalo no necesariamente significaba una
sentencia de
muerte. Para definir cada crimen, creó la Ley de adaptación, la cual se usaba para impartir
una sentencia digna al criminal. Sugería tres castigos para la eliminación:
– El primer tipo de castigo era la sentencia de muerte.
– El segundo castigo era la llamada eliminación parcial, que a su vez se dividía en dos
ideas: el encarcelamiento a largo plazo o el aislamiento en colonias agrarias para jóvenes
que podían ser rehabilitados.
– El tercer método era la llamada reparación forzosa. Esto significa que el criminal debía
reparar el daño hecho por la ofensa cometida.
En caso de que el crimen haya ocurrido por una situación externa (como presión grupal o
necesidad extrema) se impartía un castigo menor, pues la probabilidad de que no vuelva a
ocurrir es alta.
TIPOLOGÍA DELICTIVA GARÓFALO:
1) El asesino: criminal (anómalo moral) que carece de sentimientos altruistas y de
probidad. Por lo que puede cometer delito cuando se le presente la oportunidad.
2) el violento: adolece de piedad hacia su vecino por lo que comete delitos violentos.
3) el ladrón: atenta contra la probidad. Carece de altruismo. En ocasiones se ve
influenciado por el medio ambiente.
4) el delincuente lascivo: delincuente sexual, adolece de desviación moral.
-LA TEORIA DEL APRENDIZAJE SOCIAL DE LA CONDUCTA DELICTIVA O TAS fue
desarrollada por akers en 1966.
Esta teoría define, describe e integra los mecanismos del aprendizaje delictivo y los
combina con el concepto de reforzamiento diferencial. De acuerdo con sus autores, esta
teoría podría aplicar distintos comportamientos delictivos tales como el consumo de
drogas y alcohol, la desviación sexual, la delincuencia de cuello blanco, la delincuencia
profesional, la delincuencia organizada y la delincuencia violenta. A su tenor, en la
delincuencia intervienen variables que motivan (que incitan al delito) y variables que
controlan (que previenen el mismo):” la probabilidad de que el comportamiento sea
criminal o respetuoso de las normas es una función del equilibrio de estas influencia sobre
el comportamiento”.
Sostiene que las personas aprenden nuevas conductas a través del refuerzo o castigo, a
través del aprendizaje observacional de los factores de su entorno. Si las personas ven
consecuencias deseables y positivas e la conducta observada, es más probable que la
imiten, tomen como modelo y adopten.
El aprendizaje social tiene lugar a través de cuatro etapas principales:
-CONTACTO CERCANO
-IMITACIÓN DE LOS SUPERIORES
-COMPRENSIÓN DE LOS CONCEPTOS
-COMPORTAMIENTO DEL MODELO A SEGUIR
El resultado de la conducta tiene un impacto en la motivación de las personas para realizar
esa conducta específica. Las personas desean evitar las consecuencias negativas y obtener las
positivas. La conducta se refuerza, con consecuencias positivas, llevando a la persona a
repetirla.
TAS sugiere que la conducta es influenciada por factores o estímulos del entorno, y no
únicamente por los psicológicos.
El propio Akers afirma que su teoría descansa básicamente sobre cuatro conceptos
fundamentales: la asociación diferencial, las definiciones, el refuerzo diferencial y la
imitación (conceptos en los que ya se deja sentir la influencia del conductismo).
1) Asociación diferencial: proceso mediante el cual uno es expuesto a definiciones
normativas favorables o desfavorables a la conducta ilegal. por ejemplo, si un joven
se ve principalmente expuesto a definiciones favorables a la infracción de la ley,
entonces habrá una cierta tendencia hacia el delito
2) Definiciones: son los propios significados o actitudes que una persona vincula a
determinada conducta. Esto hace referencia a cómo uno define un determinado
comportamiento (por ejemplo, un joven que se encuentra con su grupo de amigos y
se plantea apedrear una casa en obras puede considerarlo como un delito o
simplemente como una travesura), cómo lo justifica (por ejemplo, pensando en el
fondo que no se hace daño a nadie porque la casa todavía no está terminada) o
cómo evalúe moralmente el hecho. Cuanto más desapruebe las definiciones de un
determinado acto, más difícil será que incurra en él; y, al revés, cuanto más lo
aprueben más probable será que
3) Reforzamiento diferencial: aquel proceso de balance entre los refuerzos y castigos
anticipados o reales que siguen o son consecuencias de la conducta. Cuanto mayor
cantidad, probabilidad y frecuencia de refuerzo obtiene una persona como resultado
de su conducta delictiva, mayor probabilidad tiene de delinquir. En el
comportamiento también influyen las ventajas e inconvenientes que se piensa
tendrá como consecuencia el hecho y los que de hecho tiene una vez que se ha
cometido.
4) Imitación: consiste en involucrarse en alguna conducta tras la observación en otros
de una conducta semejante. La imitación depende de tres aspectos básicos:
a) de las características del modelo
b) de las características de la propia conducta observada y de la capacidad para
reproducirla adecuadamente
c) de las consecuencias observadas en el modelo: los frutos que este obtiene de su
comportamiento.
Los modelos cuya conducta se suele imitar suelen ser personajes significativos en
la vida, pertenecientes a grupos primarios como familia o amigos, aunque también
pueden proceder de la información que recibimos a través de los medios de
comunicación. Los modelos pueden influir favoreciendo tanto a la conducta pro
social como la delictiva.-TEORÍA DE LA ROTULACIÓN (BECKER) o ESTIGMATIZACIÓN:
esta concepción afirma que
la conducta delictiva es el resultado del proceso de “rotulación” o “etiquetamiento” que
efectúa la misma sociedad, y no una enfermedad o degradación de ella. Las sociedades
están altamente diferenciadas, y las clases sociales, grupos ocupacionales y étnicos no
tienen las mismas reglas ni la misma aplicación. Las reglas creadas y mantenidas por los
grupos y las calificaciones que se hacen de los desviados son motivo de conflicto y
desacuerdo, y parte del proceso político de cada sociedad. La posibilidad de definir las
reglas es invariablemente una cuestión de Poder.
La desviación no es una cualidad del acto cometido por la persona; es más bien,
una consecuencia de la aplicación por parte de otros de las reglas y sanciones a este
ofensor. El desviado es alguien a quien esta etiqueta le ha sido aplicada con éxito, el
comportamiento desviado es el que la gente ha establecido o “etiquetado” como tal. Para
Becker, que tan “desviada” es una conducta, depende en qué tanto lo vea el entorno de
esta manera.
Los tipos de desviación: de la relación entre transgresión a la regla y percepción como
desviación surge el cuadro de las conductas de Becker:
1) Conducta obediente y no percibida como desviada: es la conducta conformista, no
presenta interés.
2) Conducta trasgresora y percibida como desviada: la llama "desviada pura" y es el
supuesto común de toda la teoría criminológica: el que ha violado la regla y se
percibe como tal.
3) Conducta obediente y percibida como desviada: se trata del acusado falsamente,
situación que puede ocurrir judicial como extrajudicialmente (la prueba no importa
y la rotulación equivale a un prejuicio).
4) Conducta trasgresora y no percibida como desviada: la llamada desviación secreta,
que según Becker tiene una dimensión mucho mayor que la que se acepta. Se trata
de personas que violan reglas, pero nadie lo sabe o todos actúan como si no lo
supieran. Se las arreglan para que nadie conozca su "infracción" o cuentan con la
secreta tolerancia de sus allegados. Ejemplo: drogadictos.
-TEORIA DE LA ANOMIA Y DESORGANIZACION SOCIAL
La Anomia es una teoría que hace referencia a la desorganización social, que se da
cuando las normas no satisfacen al individuo, produciéndose un vacío de normas, o
cuando el individuo no esta integrado a la sociedad, no se considera atado a las
regulaciones sociales que para él han dejado de funcionar.
Para Durkheim, la anomia es el fracaso o ausencia de un sistema de convicciones morales
arraigadas colectivamente para una persona o grupo social.
De aquí inicia la teoría de la anomia, Durkheim reconoce dos formas de anomia: Anomia
aguda, producida en casos de rápido y violento cambio social, en los cuales las
reglas tradicionales son eliminadas y los individuos y las clases pierden su lugar y su
proporción.
Anomia crónica, que surge al aceptarse indiscriminadamente la doctrina del progreso más
rápido y despiadado, en la que las relaciones industriales y comerciales quedan libres de
todas las restricciones.
• Teoría de desorganización social
A principios de 1940, los sociólogos Clifford Shaw y McKay Henry llevaron a cabo
investigaciones sobre el comportamiento criminal en la ciudad de Chicago. Lo que salió de
su trabajo se dio a conocer "teoría de la desorganización social" (SDT), y su escuela como
la "escuela de Chicago"
La tesis general de la SDT es que los delincuentes, en especial los menores de edad, no
son personas anormales. No se encuentran "desviados" en relación con su entorno. De
hecho, son bastante racionales, y responden de forma normal y racional a un entorno
social anormal e irracional.
Las conclusiones básicas de la TDS se basan en que la criminalidad tiene base alrededor
de un barrio específico, sin importar quién viva en él en determinado momento. Una vez
que la criminalidad se convierte en parte de la cultura de la zona, se convierte en una
tradición que se transmite de generación en generación.
UNIDAD 1: LA CRIMINOLOGIA
Historia y Evolución del Concepto de Criminología:
La palabra Criminología deriva del latín criminis y del griego logos, que significa el tratado
o estudio del crimen. Las definiciones, incumbencias, divisiones y alcances de esta Ciencia,
fueron variando de acuerdo a los distintos autores, Criminólogos y lugar geográfico, según
los diversos enfoques y encuadres teóricos, como asimismo de acuerdo a la época en las
que fueron expresadas.
El mencionado término “Criminología” fue expresado por primera vez por el antropólogo
Francés PABLO TOPINNARD a fines del año 1.883.
Según Rafael GARÓFALO, a fines de 1.885, la Criminología es la ciencia del delito.
GARÓFALO la definió como la ciencia general de la criminalidad y de las penas, y a su vez
edita un primer libro llamado precisamente Criminología.
VONT LISZT como MEZGER la definen como la ciencia que tiene por objeto de indagación,
la etiología criminal.
QUINTANILLA SALDAÑA en el año 1.929 la define como la ciencia del crimen o estudio
científico de la criminalidad, sus causas y medios para combatirla.
En 1.940 ABRAHAMSEN expresa que la Criminología permite la investigación a través de
la etiología del delito, buscando tratar de curar al delincuente y previniendo la conducta
criminal.
HURWITZ en 1.945 señala que la Criminología estudia los factores individuales y sociales
que fundamentan la conducta delictual.
RENE RESTEN refiere que la Criminología es la aplicación de la Antropología diferencial al
delito, de los factores criminógenos de origen biológico, fisiológico, psicológico y
sociológico.
Para GUNTHER KAISER la Criminología es la ciencia que estudia al delito.
HANS GOPPINGER refiere que la Criminología es la ciencia empírica e interdisciplinaria,
relacionada con el surgimiento, la comisión y la evitación del crimen.
GARCIA PABLOS DE MOLINA, la define como la ciencia empírica e interdisciplinaria que se
ocupa del crimen, del delincuente, la víctima y del control social del comportamiento
[Link] QUIROZ considera a la Criminología como la ciencia sintética, causal
explicativa,
natural y cultural de las conductas antisociales.
LUIS MARCÓ DEL PONT señala que la Criminología es un poderoso instrumento para la
prevención de los delitos y de las conductas desviadas dentro de un adecuado marco
político criminal.
Según JOSÉ INGENIEROS la Criminología es la ciencia multidisciplinaria que estudia la
conducta humana peligrosa, constituya delito o no, tanto de los casos en forma individual
como de los fenómenos de masa.
Como concepción amplia podemos decir que Criminología es la investigación, estudio y
análisis multidisciplinario y empírico del delito, del delincuente, las Teorías de la ejecución
de la pena, el Control social, la prevención criminal, el tratamiento resocializador y la
victimología como elemento integrante del estudio y acerbo criminológico.
Nuestra definición:
Producto de un enfoque amplio, Estudio Criminal se permite definir a la
Criminología como la ciencia multidisciplinaria que estudia el delito, el delincuente, la
víctima, así como la conducta humana desviada tanto de los casos en forma individual
como de los fenómenos de masa, a fin de determinar y explicar la génesis del fenómeno,
prevenirlos, como a su vez aplicar los tratamientos o remedios necesarios del caso.
Etimología
La palabra Criminología deriva de la lengua latina "criminis", que significa 'delito', 'crimen'.
La actual denominación: Criminología, al parecer, fue establecida por el antropólogo
francés Paul Topinard (1830-1911), si bien adquirió carta de naturaleza gracias al jurista
italiano Rafael Garófalo (1852-1934) perteneciente a la Escuela Positivista (JIMENEZ DE
ASUA, Luis, Tratado de Derecho Penal, Tomo I, Bs. As., Argentina. Losada, 5ª, 1950, pp.
101; CAJIAS K., Huáscar, Criminología, La Paz , Bolivia, Juventud, 5ª, 1997. pp. 67).
Históricamente tuvo las siguientes denominaciones:
● Antropología criminal,
● Biología criminal,
● Psicología criminal,
● Sociología criminal, que hoy pueden reputarse de [Link]ón como ciencia
La Criminología es la ciencia empírica e interdisciplinaria que se ocupa del delito, del
delincuente, de la víctima y del control social del comportamiento desviado.
Es "ciencia" porque aporta un núcleo de conocimientos verificados. Por su método
empírico es una ciencia donde predomina la observación de la realidad, es "empírica"
porque se basa en hechos, por su "objeto" se ocupa del delito, del delincuente, de la
víctima y del control social.
El "delito" es aquel comportamiento humano que, a juicio del legislador, está en contradicción
con
los fines del Estado y exige como sanción una pena (criminal) (ANTOLISEI, Francesco, Manual
de
Derecho Penal, Santa Fe de Bogotá, Colombia, Temis, 8ª, 1988, pp. 119).
El "delincuente" es el sujeto a ha cometido un delito. La "víctima" es aquel que sufre un
mal, en su persona, bienes o derechos, sin culpa suya (CABANELLAS,
Guillermo, Diccionario enciclopédico de Derecho usual, Tomo VIII, Buenos Aires, Argentina,
Heliasta, 24ª, 1996 , pp. 368). El "control social del comportamiento desviado" es el
estudio de los mecanismos a través de los cuales la sociedad despliega la supremacía
sobre los individuos, consiguiendo que estos acaten sus normas de carácter penal.
Concepción amplia y restrictiva
La concepción restrictiva circunscribe a la Criminología a la investigación del delito, del
delincuente y la ejecución de la pena. No toma en cuenta el control social.
La acepción amplia considera la reacción social, su análisis, estrategias y procesos de
control social, que forma parte del objeto de estudio de la Criminología.
A la víctima también se lo debe tomar en este otro sentido: en el de la inducción al delito.
Por ejemplo exhibir joyas en lugares donde el delincuente fácilmente pueda actuar.
En la concepción amplia, también se debe tomar en cuenta—como se dijo arriba—el
control social. Ésta se refiere a la condición social que existe para mantener separados a
los delincuentes de la sociedad.
Objeto de la criminología
El objeto de la Criminología son el delito, el delincuente, la víctima y el control social.
El delito. El concepto de delito cambia con la evolución de la sociedad y la cultura, es
temporal y espacialmente relativo, circunstancial. Es decir el concepto cambia de acuerdo
con el tiempo y la cultura. Para la Criminología el delito se presenta, ante todo, como
"problema social y comunitario" Es un problema de la comunidad, nace en la comunidad y
en ella debe encontrar fórmulas de solución positivas.
El delincuente como objeto. La Criminología tradicional potencia al máximo el
protagonismo de la persona del delincuente, por el contrario la moderna Criminología –de
corte sociológico—el examen y significado de la persona del delincuente pasa a un
segundo plano, desplazándose el centro de interés de las investigaciones hacia la
conducta delictiva, la víctima y el control social.
La víctima
El interés por la víctima como objeto es un fenómeno reciente: a partir de la Segunda
Guerra Mundial. El dispositivo penal—el sustantivo y el procesal—no toman en cuenta a la
víctima para neutralizarla, a fin de recobrar para el Estado el monopolio de la reacción
penal.
La Criminología olvidó a la víctima porque quizá la sociedad se identifica con quien realiza
la conducta prohibida.
El control social
El control social es impulsor de una nueva Criminología más dinámica e interaccionista.
Obligados a admitir que no se puede estudiar a la Criminología prescindiendo de la
reacción social.
El control social es el estudio de los mecanismos a través de los cuales la sociedad
despliega su supremacía sobre los individuos, consiguiendo que estos acaten sus normas
de carácter penal.
CIENCIAS DE LAS QUE SE NUTRE: El carácter interdisciplinar permite a la criminología
hacer suyas diversas nociones de otras ciencias de forma individual frente a la
multidisciplinariedad que agruparía la totalidad de postulados. Jescheck y Weigend
califican la criminología como una rama científica “interdisciplinar” en tanto trabaja con
datos facticos sirviéndose de otras ramas del saber cómo la sociología, el derecho penal, la
psicología, la psiquiatría, las ciencias naturales, etc. Conformando todas ellas una unidad
de conocimiento propia. Sobre este aspecto Serrano Maíllo se muestra claro al afirmar
que “muchas veces se ha confundido que la criminología es un mero batiburrillo, inconexo
de diversas disciplinas madre” en clara alusión a esa remisión a otras ciencias para
completar su contenido a través de diversas, variables, conceptualizaciones, de otros
sectores lo cual no lleva a una dispersión de conocimiento sino a una unidad científica en
donde “son relevantes enfoques y variables provenientes de disciplinas distintas”.
La criminología es algo más que la biología crimina, que la psicología criminal o que la
sociología criminal. Montavani, por su parte, conjuga ambos términos al especificar que se
trata de una disciplina autónoma, “pluridisciplinar” debido a la multiplicidad de
competencia y conocimientos requeridos e “interdisciplinar” motivada por la necesidad de
dialogo con diversas disciplinas (biología, medicina, psicología, psiquiatría, psicoanálisis,
sociología, antropología, ciencias económicas, ciencias jurídicas.