Grupo Apostólico Juventud Matrimonial
Retiro III
Hora Santa
“El Perdón en el matrimonio signo sanación y arrepentimiento”
1.-Cantos de inicio
Cantemos al amor de los amores
Momento Introductorio
El Símbolo de los Apóstoles vincula la fe en el perdón de los pecados a la fe en el
Espíritu Santo, pero también a la fe en la Iglesia y en la comunión de los santos. Al
dar el Espíritu Santo a su apóstoles, Cristo resucitado les confirió su propio poder
divino de perdonar los pecados: "Recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonéis
los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedaran sin
perdonar" (Jn 20, 22-23).
En el momento en que hacemos nuestra primera profesión de Fe, al recibir el
santo Bautismo que nos purifica, es tan pleno y tan completo el perdón que
recibimos, que no nos queda absolutamente nada por borrar, sea de la falta
original, sea de las faltas cometidas por nuestra propia voluntad, ni ninguna pena
que sufrir para expiarlas...
2.- Canto
Espíritu Santo ven ven
El espíritu de Dios se mueve en este lugar
Cristo, después de su Resurrección envió a sus apóstoles a predicar "en su
nombre la conversión para perdón de los pecados a todas las naciones" (Lc 24,
47). Este "ministerio de la reconciliación" (2 Co 5, 18), no lo cumplieron los
apóstoles y sus sucesores anunciando solamente a los hombres el perdón de Dios
merecido para nosotros por Cristo y llamándoles a la conversión y a la fe, sino
comunicándoles también la remisión de los pecados por el Bautismo y
reconciliándolos con Dios y con la Iglesia gracias al poder de las llaves recibido de
Cristo, que ha muerto por todos los hombres, quiere que, en su Iglesia, estén
siempre abiertas las puertas del perdón a cualquiera que vuelva del pecado (cf. Mt
18, 21-22).
El Credo relaciona "el perdón de los pecados" con la profesión de fe en el Espíritu
Santo. En efecto, Cristo resucitado confió a los apóstoles el poder de perdonar los
pecados cuando les dio el Espíritu Santo.
Hoy es Dios te llama a la reconciliación
Indicación: Se les entregaran un corazón roto
El matrimonio fue instaurado por nuestro señor Jesucristo en las bodas de Canan en
donde derramo Gracias y bendiciones, asi de la misma manera hoy aquí presente quiere
instaurarse en ustedes, en sus matrimonios y hacerse presente en cada uno; viéndose
reflejad@ en nuestro espos@.
3.- Canto
Dios esta aquí
¿Solamente el perdón, podría ser un “te perdono, pero te lo recordaré toda la vida?”; o
quizás decir “te perdono”, pero conservando la herida en el alma”?. “Sanar” es hacer que
ya no exista herida alguna. La diferencia está en nuestra fe en cristo, en el amor y se
vive como amor de Dios, el perdonar tiene que ser definitivamente sanar; y no habría
amor de cristianos si no se perdonase así. “sí, te perdono, y lo hago no solamente para
vivir en paz nuestro matrimonio, sino porque te amo como Dios te ama”. “Como el
Padre me amó a mí, así os he amado yo a vosotros; permaneced en mi amor” dice el
señor.
4.- Canto
Con y por Amor
Somos en verdad continuadores del amor de Jesucristo? . “en eso se conocerá que sois
discípulos míos, si os amáis unos a otros como os he amado yo”. San Pablo dice a los
Romanos el amor grande de Dios se ha manifestado “cuando nosotros éramos
pecadores, dio su vida por nosotros”; no porque éramos justos, sino para hacernos justos.
La sanación no es instantánea, quizás será laboriosa y requiera algo de tiempo; pero es
la sanación verdadera es lo que nos distinguirá como matrimonios cristianos, desde la
exigencia de su fe, y como expresión de su amor distinto, amando como Dios nos ama.
Es cuando, con esa sanación, habrán quedado tan de veras amándose más y sintiéndose
mejor. Vale mucho el amor sincero que se fortalece con la sanación. Ese amor, que
vuelve a hacernos felices, es el que le hace feliz a Cristo cuando, sanados comulgamos
juntos, o rezamos tomados de la mano. Dios lo ve y se goza con ese amor restablecido.
El Cuerpo de Cristo disfruta en su cielo como verdadero Señor y Rey. Y lo gozan también
los hijos, que sin saber lo que paso notan que los padres se han reconciliado. No
esperemos que llegue el dia para perdonarnos y sanarnos cuando tengamos que
despedirnos porque uno de los dos se muere. Entonces sería tarde; y ya no serviría para
nada.
Mas bien hoy tienes la oportunidad de perdonar y sanar a tu espos@ hoy Dios te permite
reivindicarte, dejar a un lado es carcasa impenetrable, dejar a un lado ese hombre
orgulloso o esa mujer caprichosa hoy Dios quiere tocar tu corazón. Permitele…..
Hoy te pedimos señor que nos llenes de tu amor infinito para perdonar a tu
compañero de vida, te pedimos primero perdón a Dios, porque no hemos entendido
que el matrimonio es perfecto; los que somos imperfectos; somos nosotros.
5.- Canto
Nadie te ama como yo
El perdón no siempre llega a la “sanación”. Pero entre los esposos cristianos solamente
es perdón verdadero, con el amor de Cristo, cuando se logra la verdadera “sanación”. Es
como el perdón de Dios por medio de su Hijo: que nos perdona sanándonos. Con ese
perdón vuelve a hacernos “hijos y herederos”, como nos hizo en el Bautismo,
recibiéndonos de nuevo con el mismo abrazo.
Las heridas en el matrimonio son, con frecuencia, por cosas triviales. Porque me
levantaste la voz; por no avisarme cuando ibas a llegar tarde; porque lo dijiste sin
consultármelo; porque no me expresaste gratitud cuando lo esperaba. Heridas
“irracionales” a veces. Pero son heridas, que producen dolor y necesitan ser sanadas. Y
si una herida es más grave, mayor es la razón para sanarse: porque necesita sentirse
perdonado el que te hirió pero te ama, y tú le amas también a él; y porque sólo tú puedes
ayudarle a ser bueno como él lo desea. El quiere amarte más sinceramente desde hoy;
como debes quererlo también tú. Quieran los dos hacerse felices sanándose.
6.- Canto
Entrega
Indicación: En este momento vamos a recordar todas aquellas veces en que hemos
ofendido a nuestro espos@. Por muy pequeñas que sean las ofensas tenemos que
profundizar en nuestra alma y nuestro corazón. Hemos ofendido de palabra, de obra
y de pensamiento. Hemos mal pensado, gritado, insultado, oprimido, hemos
maldecido, hemos sido infieles……….
Esperamos un par de minutos para reflexionar.
Indicación: Ahora en presencia de nuestro señor Jesúcristo, vamos a pedir perdón
a nuestro esposo. Por todas esas ocasiones que hemos ofendido e incluso sin
querer hacerlo.
7.- Canto
Guitarra instrumental de fondo y/o la canción “De aquí hasta el final”
Esperamos a que terminen la indicación.
Ahora vamos a tomar el corazón partido y lo van a reparar con hilos de oro.
Dándole significado e importancia al arrepentimiento y al reconocernos como
seres humanos y permitirle guiar nuestro matrimonio y no nuestro berrinches y
caprichos. Dejemos que el señor se apodere de nuestra familia y dejemos que la
guie a donde el quiere que vayamos.
Ofreceros nuestro matrimonio ahora curado y sanado a nuestro señor.
Pasemos al altar en pareja a depositar nuestro corazón
con fervor y agradecimiento.
Canto
Enamorados ante ti señor