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Este documento resume el libro de Frances Haskell sobre la historia de las exposiciones artísticas temporales de maestros antiguos. Haskell analiza cómo las circunstancias en que fueron exhibidas estas obras reflejaban la estima en que eran tenidas e influenciaron cómo fueron comprendidas. Aborda exposiciones desde el siglo XVIII en adelante en ciudades como Londres, Países Bajos, Manchester, Italia y París. A través del análisis de catálogos y críticas, ofrece información valiosa sobre

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Este documento resume el libro de Frances Haskell sobre la historia de las exposiciones artísticas temporales de maestros antiguos. Haskell analiza cómo las circunstancias en que fueron exhibidas estas obras reflejaban la estima en que eran tenidas e influenciaron cómo fueron comprendidas. Aborda exposiciones desde el siglo XVIII en adelante en ciudades como Londres, Países Bajos, Manchester, Italia y París. A través del análisis de catálogos y críticas, ofrece información valiosa sobre

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SECCIÓN VIII

EL MUSEO EFÍMERO

Los maestros antiguos y el auge de las exposiciones artísticas


Frances Haskell
Editorial Crítica, Barcelona, 2002, 259 págs.

FRANCIS HASKELL empezó a trabajar en la publicación de este libro poco antes de morir, el 18 de enero del
2000. El autor, como catedrático de Historia del Arte de la Universidad de Oxford, colaboró como comisario
en el Ashmolean Museum y en la Wallace Collection, así como en diversos comités asesores de importantes
exposiciones temporales –en España especialmente con el Museo del Prado, que le dedicó un rendido homenaje
el año de su muerte- . Además, su preocupación por estas instituciones culturales se subrayó por el hecho de
que muchos de sus amigos más cercanos trabajaron en museos o en galerías, así como su propia esposa, que
había sido conservadora del Hermitage.

Su principal tesis, sostenida ya en la museografía, asombrándonos


otros libros del autor – entre ellos el con el enorme bagaje de sus cono-
más conocido La historia y sus imá- cimientos y la finura de sus pensa-
genes- versa sobre la historia de las mientos intelectuales.
exposiciones temporales de Arte –y
Semejante estudio requiere un
en particular sobre pintura de los
análisis profundo de los escritos
maestros antiguos- y cómo las cir-
sobre historia del arte y sobre el
cunstancias en que fueron expues-
pensamiento de los más significa-
tas estas obras reflejaban la estima
tivos teóricos, críticos, anticuarios,
en la que eran tenidas e influencia-
coleccionistas y público en gene-
ron la forma en que fueron com-
ral, además de un interés por la
prendidas. Se trata realmente de un
libro apasionante, no sólo por la historia del gusto y por las actitu-
gran cantidad de méritos intrín- des culturales de los diferentes
secos, sino por lo que aporta a países. El arte y sus imágenes son
nuestra especifica situación de síntomas, síntesis mentales y refle-
búsqueda y profundización de jos del pensamiento y de la socie-
aspectos museográficos y modelos dad que los producen.
historiográficos más adecuados. En forma de pequeños “artículos”
La ambición intelectual de este casi independientes –se trata en
trabajo no se centra únicamente realidad de seis de sus apreciadísi-
en la historiografía artística –a la mas conferencias, estructuradas en
que sin duda Haskell ha dotado de nueve capítulos- aborda una intere-
un nuevo camino y metodología- sante investigación sobre este tipo
sino que, dentro de un enfoque de exposiciones temporales, desde
“cultural”, totalmente abierto y las más modestas de algunas
nuevo, con una consideración his- galerías londinenses a finales del
tórica interdisciplinar, ha llegado a siglo XIX, hasta las más brillantes
estudiar la difícil y muy actual e internacionales celebradas en
cuestión de la historia del gusto a Londres desde 1815, en los Países
través de los siglos. Y para nuestra Bajos, en Manchester en 1857, en
satisfacción lo ha hecho aplicando Italia en 1930, en París en 1921 y
su conocido método al mundo de 1934, etc.

246
Recensiones

A través de la lectura de este apa- didáctica y la divulgación-, las atri- ción podía tener la organización
sionante libro caemos en la cuenta buciones más o menos optimistas de elegantes soirées y cenas con
de que algunos temas en relación de las obras -incluyendo la forma fines lucrativos... ¡realmente muy
con las exposiciones temporales de referirse a ellas y cómo va cam- actual!
que hoy nos preocupan especial- biando a lo largo del tiempo: desde
Las criticas independientes son
mente, aparecían ya desde las pri- la directa adjudicación del nombre
con frecuencia más interesantes
meras muestras celebradas en el del artista, hasta el famoso “atri-
que el propio catálogo oficial.
siglo XVIII. Al hilo de sus páginas buido a” o “escuela de”-, el precio
Algunos de los ensayos más rele-
descubrimos las diversas formas con que se tasaron las pinturas, el
vantes sobre arte fueron escritos
que existían de exponer –desde un número de copias por parte de pin-
como respuesta a la celebración
punto de vista puramente estético tores contemporáneos, el cambio
de estas exposiciones. Por ello el
“por la satisfacción del ojo”o bien en la apreciación de los temas
autor se detiene en las aportacio-
por escuelas u orden cronológico o -desde el histórico, religioso, retra-
nes de algunos de los críticos mas
sistemático-, las distribuciones y to, etc, hasta el paisaje-, el auge y
interesantes como Hazlitt, Payne,
ubicación de cada una de las pintu- decadencia de los estilos y el descu-
Henry James, Venturi, Berenson,
ras, la evolución de las cartelas, el brimiento de nuevas técnicas.
Clark y Longhi, entre otros.
tamaño de las obras, el uso de
Como fuentes de donde obtiene
marco y/o cristal, el tipo de espa- A lo largo de este análisis, Haskell
esta ingente información observa-
cios, la iluminación empleada, el está en condiciones de ofrecernos
mos que todo le vale, desde las
número de visitantes, los horarios, datos vitales como la evolución del
notas manuscritas en los márgenes
la cuantía de su entrada, las ventas, gusto por los diferentes pintores y
de los catálogos de venta y subas-
el montaje de la exposición, la escuelas y sus notables diferencias
tas, hasta los diarios, panfletos de
duración de la misma, la situación con las apreciaciones actuales, las
propaganda y, especialmente, el
geográfica de la sala –cerca o lejos relaciones entre las exposiciones
estudio de los catálogos. Éstos,
del centro- e incluso la idea de sobre maestros antiguos y los artis-
aunque documentos efímeros, son
disuadir al público a que entrara en tas jóvenes del momento, los con-
analizados por el autor exhaustiva-
el recinto con ropa de trabajo y dicionantes de la política oficial o
mente, detallando sus niveles cul-
zuecos, “ya que levantaban perju- religiosa, o el interés oculto por ele-
turales y de erudición, los precios,
diciales nubes de polvo”. var la reputación cultural de un país
las ilustraciones, el uso de la foto-
a través de sus escuelas artísticas, la
También nos informa sobre otros grafía -entorno al 1900 los museos
glorificación de un único pintor
temas interesantísimos, más conec- más importantes poseían ya su
como símbolo de toda una nación,
tados con la historia del gusto, propio departamento fotográfico-,
o el carácter patriótico de su arte.
como la forma de “ver” las pintu- las atribuciones, los intereses de los
ras, la preferencia por los colores benefactores y prestadores, los res- Pero quizá haya un tema que preo-
suaves –típicos de una pintura ponsables del montaje y de la cupa particularmente a nuestro
deteriorada- o bien el interés por la selección... y por abordar llega autor y tiene mucho que ver con
restauración y la limpieza, la hasta comentarios que pueden razones de poder político, econó-
influencia sobre el coleccionismo, la parecer triviales, aunque en reali- mico o publicitario: es el asunto del
crítica y el mercado del arte en las dad no lo son: como mero ejemplo préstamo indiscriminado de obras
distintas épocas, la creencia en el el hecho de detectar -ya en 1817- de arte. Irónicamente Haskell co-
valor pedagógico – el interés por la la influencia que sobre una exposi- mienza su libro con esta emblemá-

247
SECCIÓN VIII

tica frase: “A muchos kilómetros mitad del siglo XX fueron políticas, Nadie podía haber imaginado el
por encima de nosotros, los aviones nacen hoy de las exigencias de cambio que se operó durante la
vuelan por el cielo cargados de publicidad y financiación de los segunda mitad del siglo XX, cuan-
Tizianos y Poussins, Van Dycks y mismos museos. Muchas veces las do la gran mayoría de museos de
Goyas”. decisiones de ceder cuadros im- todo el mundo comenzaron a pre-
portantes residen únicamente en parar sus exposiciones. Hoy en día
Realmente, hasta que los museos
el deseo de conseguir -entre insti- los visitantes consideran casi más
comenzaron a prestar sus pinturas
tuciones- prestamos equiparables importantes a éstas que a la colec-
de una forma regular, lo que no
a cambio. El contexto extremada- ción permanente.
tuvo lugar hasta 1918 –con la
mente “político” y nacionalista en
excepción de la National Gallery Los patrocinadores y los gobiernos
el que se celebraban alguna de
que no lo hizo hasta los años miden el éxito de los museos en
estas exposiciones, fue el respon-
1950- no se pudieron llevar a cabo función de la publicidad que sólo la
sable de ofrecer una perspectiva
las celebraciones de grandes expo- inauguración de nuevas galerías
sesgada de las obras que represen-
siciones internacionales. Haskell o la celebración de exposiciones
taban los distintos países, conside-
nos habla sin ambages del “chan- temporales puede estimular. Las
rándolas siempre en su sentido más
taje e intimidación” que algunas normas se han convertido en direc-
innovador, responsable del rumbo
instituciones tuvieron que sufrir a trices y por ello muchas veces son
radical que alteró la pintura en
lo largo de la historia por su nega- ignoradas por lo que se refiere a los
toda Europa. Así, como fin último
tiva a prestar piezas. límites o la prohibición de piezas
de muchas de estas muestras esta-
que pueden ser trasladadas o pres-
En un capítulo ameno y esclarece- ba el demostrar que el arte de sus
tadas. Actualmente no se admite
dor –Botticelli al servicio del Fascis- respectivos maestros antiguos se
este hecho con facilidad ni se abor-
mo- nos da cuenta de como adelantó a los “movimientos
da una solución o vía para que pue-
Mussolini tuvo que “obligar” a modernos” de Francia e Ingla-
da interrumpirse esta tendencia.
algunos museos italianos a permi- terra. Y no sólo a Corot o Consta-
tir que sus pinturas viajaran por ble, sino también a Courbet y Su fina crítica incluye también a la
Europa. Muchas instituciones que Manet, lo que según el autor es política de las grandes pinacotecas
habitualmente no consideraban una tendencia que desgraciada- de Florencia, Madrid, París y
que el traslado de las obras al mente sigue vigente hoy y constitu- Londres concebidas, en principio,
extranjero fuera seguro -como por ye un evidente obstáculo para la como depósitos permanentes y
ejemplo las británicas en 1930-, justa apreciación del pasado. donde es “muy frecuente ver hoy
fueron tácitamente coaccionadas que las salas dedicadas a la “expo-
Sin actitudes vacilantes es funda-
a hacerlo, con destino a una expo- sición permanente” –una expre-
mentalmente en el último capítulo
sición que contaba con un fuerte sión que creo desaparecerá en un
del libro –Un legado permanente-
respaldo gubernamental. Algunas futuro muy próximo- han sido
donde Haskell concentra toda su
en Estados Unidos se han visto vaciadas para albergar una exposi-
crítica sobre la verdadera amenaza
avocadas a cambiar su política y ción temporal”.
que estos espectáculos internacio-
sus estatutos para adaptarse a
nales “tan fascinantes como mal Por lo que se refiere al personal del
esta creciente demanda.
organizados” representaron -y museo, considera que el trabajo
Las presiones para el préstamo de representan- para la prosperidad de de los conservadores está siendo
obras, que durante la primera los museos. desviado, desde el estudio de las

248
Recensiones

colecciones permanentes, a la hipótesis, reflejadas en su libro Los temporáneo, pero no han sido las
confección de catálogos con desti- primitivos flamencos, de 1955, únicas. Otras muestras de menor
no a exposiciones temporales. “El pueden considerase- a pesar de formato han reforzado la aproxi-
ideal del director moderno es muy que hoy se rechaza por completo mación a aspectos menos conoci-
posible que se corresponda con su concepto de “simbolismo ocul- dos de su colección, bien fruto de
una persona bien relacionada a to”- uno de los “legados perma- la investigación histórica (Arte
nivel político, con una aptitud nentes de la exposición de Brujas Protegido), de la ordenación y
especial para la publicidad, con celebrada hace más de un siglo”. catalogación de fondos (Carlos de
entusiasmo, energía y “visión”... Haes), de labores de restauración y
Brillantemente Francis Haskell ter-
Un compromiso profundo con el contextualización de obras maes-
mina estas espléndidas páginas
bienestar de las obras a su cargo, tras (La Adoración de los Magos
al igual que un conocimiento téc- -que también coinciden con el fin
de Rubens o La serie de Aquiles),
nico de ellas, es muy posible que de su propia vida- con la poética
bien han facilitado el acceso a
ya no sean condiciones previas idea de que la temporalidad de
fondos de difícil contemplación
para ejercer este puesto”. una exposición de arte provoca
(Dibujos boloñeses en la colección
una emoción especial, que se
Pero, a pesar del enorme peso y del Prado, o la Estela de Goya en
resume en la convicción de que
realidad de estas críticas, Haskell la colección de dibujos del siglo
nunca podremos volver a ver lo
sigue siendo un esteta y un XIX en el Museo del Prado).
que ésta nos ofrece: algo muy
romántico y considera que las antiguo, o procedente de una Formada por mi trayectoria profe-
grandes exposiciones temporales, colección privada inaccesible... sional de los últimos años en el
desarrolladas a partir de la segun- podría ser nuestra última oportu- mundo de las exposiciones tempo-
da mitad del siglo XX contribuye- nidad, así que mejor ir. rales de un museo como el Prado,
ron, no solamente al desarrollo el libro de Francis Haskell, El Museo
de la historia del arte, sino que Begoña Torres1
efímero. Los maestros antiguos y el
ayudaron a modificar nuestra Museo Romántico, Madrid
auge de las exposiciones artísticas,
comprensión del mismo, todo lo me parece un buen punto de par-
cual generó una importantísima ***
tida para reflexionar acerca de este
trascendencia en el arte contem- La propuesta de la SGME de reali- fenómeno que se ha convertido
poráneo y también en los círculos zar una recensión bibliográfica -como dice el autor- en un elemen-
intelectuales más importantes. sobre el mundo de las exposicio- to tan imprescindible en las insti-
Como ejemplo de esta influencia nes coincide con un año especial- tuciones occidentales como los
que podemos catalogar como mente significativo en el programa museos públicos y las monografías
intelectual desarrolla dos jugosos de exposiciones temporales del ilustradas de artistas. La mayor
ejemplos: el maravilloso libro de Museo Nacional del Prado: parte de los libros que se editan
Johan Huizinga El otoño de la Vermeer y el interior holandés, sobre el mundo de las exposiciones
Edad Media, que surgió de la visi- Tiziano y Manet en el Prado. Este ofrecen estudios y análisis sobre las
ta del autor a la exposición de los ciclo de grandes exposiciones ha fases y elementos de su organiza-
primitivos flamencos, llevada a supuesto la reincorporación del ción, así como sobre la aplicación
cabo en Brujas en 1902 y que a su Museo a los circuitos internacio- de estrategias de gestión en los
vez inspiró al “inventor” de la ico- nales de exposiciones, sin duda
nología Erwin Panofsky, cuyas centro del mundo artístico con- 1
E-mail: [email protected]

249
SECCIÓN VIII

múltiples aspectos que afectan al hasta su asentamiento definitivo nos. Con alguna excepción como
complejo mundo en el que tienen en el universo de los museos, lugar la de Fernando de Médicis, que
lugar. Muy pocos, sin embargo, en el que adquieren un carácter de pretendió impulsar la orientación
centran su enfoque o dedican imperativo moral. Pero es también del arte moderno en Florencia, la
alguno de sus capítulos a presen- una evolución histórica del propio selección de obras de maestros
tar la exposición desde el punto de término “maestro antiguo” que se antiguos en estas muestras res-
vista de su evolución histórica, de amplía al compás de la idea de pondía más a la exaltación del
su influencia en la historia del arte, progreso de las artes, desde la esplendor del propietario que a la
y su repercusión en la concepción exclusiva interpretación del calidad, belleza y autenticidad de
y percepción que el público y el Renacimiento italiano del siglo las obras.
profesional del mundo artístico XVI, hasta la feliz incorporación de
Del espacio religioso pasaron a los
experimentan a partir de la con- los primitivos de los siglos XIV y
salones de marchantes y subasta-
templación de las exposiciones XV, de otras escuelas y latitudes,
dores en el París del siglo XVIII,
temporales. para finalizar reconociendo como
entre los que destaca la singular
Francis Haskell, catedrático de la “antiguo” a todo artista anterior a
figura de Mammès-Claude Pahin
Universidad de Oxford, escribió la Revolución francesa. Tampoco
de La Blancherie, cuya innovadora
este libro poco antes de fallecer en hay que olvidar que la palabra
idea de honrar a los artistas
enero de 2002, recogiendo las “antiguo” guarda en los siglos
mediante la celebración de la pri-
conferencias impartidas en la pasados un implícito enfrenta-
mera exposición de artistas france-
University of Southern California miento con la modernidad en la
ses fallecidos y la convocatoria de la
en 1997 y en la Scuola Normale búsqueda de espacios expositivos
primera exposición monográfica de
Superiore de Pisa y en la Univer- y dominio del mercado. La con-
un artista vivo, Joseph Vernet, no
sidad de Udine, en 1999. Como quista de su lugar e independencia
tuvieron seguidores. Tal y como se
subraya Nicholas Penny en el en las salas de exposiciones de los
pone de manifiesto en el segundo
Prefacio y Agradecimientos, era el modernos, permitirá superar esa
capítulo, todavía en la última déca-
historiador del arte más idóneo rivalidad y consagrar su influencia
da del siglo XVIII y comienzos del
para llevar a cabo una historia del sobre los artistas vivos.
XIX, las exposiciones servían para
concepto de exposición y más Aunque se considera que el inven- ensalzar el poder de su propietario
concretamente del de “exposición to de las exposiciones de maestros y más que nunca justificaron los
de maestros antiguos”, ya que su antiguos se impuso de forma triunfos militares y las campañas
conocimiento de las instituciones regular en la segunda mitad del napoleónicas al exponer sus trofeos
de arte y de las actitudes culturales siglo XIX en Inglaterra, en el pri- en la Grand Galerie y Salon Carré
de los países occidentales a lo mer capítulo se abordan sus ante- del Louvre. Fueron, a juicio del
largo de las cuatro últimas centu- cedentes. Éstos se sitúan en las autor, las más brillantes exposicio-
rias, ha sido un lugar común en su pequeñas exposiciones que duran- nes jamás realizadas, no sólo por la
dilatada trayectoria profesional. te algunos días al año tenían lugar riqueza de lo que mostraron, sino
El Museo efímero es un estudio en los claustros de conventos y porque permanecieron ajenas a
sobre la evolución histórica del atrios de iglesias, principalmente cualquier juicio moral sobre su exis-
concepto de “exposición de maes- en Roma en el siglo XVII, con moti- tencia. El tercer y cuarto capítulos
tros antiguos”, desde sus inicios vo de la conmemoración de las relacionan los primeros modelos de
conmemorativos y comerciales festividades de sus santos patro- exposición acumulativa y erudita

250
Recensiones

que se habían visto en Francia, con estudio global de la producción para la consecución de los présta-
el desarrollo del fenómeno expositi- del artista a partir de la valoración mos. Sin embargo, a pesar de la
vo en Inglaterra, sumida entonces de los parámetros de autoría y magnífica reunión de obras maes-
en el debate sobre la existencia de autenticidad de las obras. tras, el éxito conseguido fue sólo
una escuela nacional y su defensa parcial, porque siempre permane-
Como demuestra el capítulo VI, el
frente al arte antiguo. Con la venta ció la insatisfacción pública de
nacionalismo estuvo muy presente
de la colección d´Orleans se estimu- haber contribuido a publicitar el
en las exposiciones de arte del
ló el coleccionismo de arte antiguo fascismo italiano.
siglo XIX, a través de esquemas
en Inglaterra y fueron precisamente competitivos de gran repercusión El siglo XX supone la entrada de
las colecciones privadas quienes como las conmemoraciones de las exposiciones en la vida de los
tomaron la alternativa a la hora de centenarios de nacimientos y museos. En los años centrales del
crear museos temporales que muertes de artistas que comenza- siglo, integradas en la planifica-
pudiesen rivalizar con los museos ron a celebrarse con exposiciones ción regular de sus actividades,
del continente. La British sobre su obra conocida: Miguel acrecientan su carácter docente y
Institution, la Royal Academy y más Ángel (1875), Rubens (1877), alcanzan una importante repercu-
tarde, el Burlington Fine Arts Club, Rembrandt (1898) y Velázquez sión en los círculos académicos e
asumieron el papel de guías y tute- (1899). También las exposiciones intelectuales. El capítulo VIII incide
ladores en la consolidación de las de “primitivos” como la de Brujas en este cambio de rumbo y su
exposiciones de maestros antiguos, (1912), Paris y Siena (1904) sirvie- repercusión en la investigación
teniendo su punto de partida en la ron para subrayar la antigüedad y artística. Exposiciones como
exposición dedicada al primer artis- autoridad de las naciones que Pittura italiana del Sei e Settecento
ta inglés fallecido, sir Joshua estos artistas representaban. Poco en el Palacio Pitti (1922) y Peintres
Reynolds. después de la Primera guerra de la réalité, en el Museo del
El capítulo V analiza la influencia mundial, las exposiciones de Louvre (1934), defendieron un
de las exposiciones como escuelas nacionales salen a otros modelo revisionista de la historia
Treasures of Art in Great Britain, países a modo de antiguas emba- del arte que fue determinante
celebrada en Manchester en 1857, jadas, iniciándose en 1920 en para las exposiciones de posguerra
y Holbein en Dresde en 1871, en Londres, con la dedicada a los celebradas en Bolonia y Milán en
la evolución y desarrollo de los artistas españoles bajo la dirección la segunda mitad de siglo, para F.
estudios de la Historia del arte. de Aureliano de Beruete, y conti- Haskell aún no superadas. El últi-
Ambas, nacidas bajo el impulso de nuándose con muestras similares mo capítulo recoge dos conclusio-
la investigación artística alemana, de Suecia, Bélgica y Holanda. nes vitales del fenómeno expositi-
permitieron, gracias a los nuevos Como culminación de este con- vo: el carácter mágico que rodea a
esquemas expositivos, la compara- cepto expositivo se celebraría en una experiencia irrepetible y el
ción entre escuelas, artistas y esta misma ciudad en 1931, Arte incesante estímulo de continuidad
obras. Así, mientras la primera Italiano 1200-1900. que se transmite de unas a otras.
acrecentó la exaltación de los dife- El capítulo VII se detiene en la Todos los aspectos que componen
rentes caracteres de las escuelas complejidad de su organización y en la actualidad el mundo de las
nacionales, basadas en la tradi- en detallar las presiones ejercidas exposiciones temporales desde la
ción, la fe religiosa y la raza, la tanto por parte del gobierno italia- preparación del proyecto expositi-
segunda sentó las bases para un no como por los organizadores vo hasta el análisis de las conse-

251
SECCIÓN VIII

cuencias políticas, económicas y la publicidad que sólo puede ser


culturales de estos acontecimien- estimulada a través de la celebra-
tos, están presentes en la evolu- ción de nuevas exposiciones. Para
ción trazada en los diferentes contrarrestar esta amenaza, hace
capítulos de este libro, aportando una llamada al sentido de la res-
datos de interés como el primer ponsabilidad en todos los ámbitos
préstamo de un Museo a una de decisión de las exposiciones y
exposición de un país extranjero entre sus notas propone la realiza-
en 1898; el desarrollo de la inves- ción de exposiciones temporales
tigación artística escrita a partir de fruto de las conclusiones de foros
exposiciones temporales que sus- internacionales dedicados a la
citaron polémica; la importancia investigación. Aún queda mucho
de la fotografía en los estudios por hacer sobre la historia de las
comparativos o la influencia deter- exposiciones y por reflexionar
minante de la exposición Primiti- sobre la evolución que han experi-
vos flamencos, celebrada en Brujas mentado en el último siglo, pero El
en 1902, en el inicio y desarrollo Museo efímero puede ser una
de la carrera profesional de dos de guía ineludible a la hora de aden-
los más afamados profesores del trarse y de comprender de forma
siglo pasado como J. Huizinga y E. global este fenómeno inseparable
Panofsky. de nuestro universo de conoci- Begoña Torres es doctora en Historia
miento. del Arte por la Universidad Complutense
Pero la amplísima mirada de F.
Haskell es también crítica al subra- Judith Ara Lázaro de Madrid. Pertenece al cuerpo facultativo
yar los riesgos a los que seguimos Museo Nacional del Prado, Madrid de conservadores de museos (1986).
enfrentándonos. Por una parte, el
Es Directora del Museo Romántico
préstamo de obras de maestros
antiguos en proyectos de escasa desde 1997.
calidad, en los que la política inva-
de la esfera de decisión; la difícil Judith Ara es licenciada en Historia del
evaluación de los daños que las
Arte por la UAM y pertenece al cuerpo
obras sufren; la priorización de
exposiciones temporales frente al de ayudantes de Archivos, Bibliotecas y

estudio y conservación de las Museos (sección Museos, 1991) y al


colecciones permanentes de los cuerpo facultativo de conservadores de
museos y la investigación relacio-
museos (1998). Ocupa desde octubre
nada con las mismas; el carácter
del año 2000 la Subdirección General
sustitutivo que se otorga a los
catálogos de exposiciones que Adjunta de Conservación en el Museo
harán de las necesarias monografí- Nacional del Prado, responsable de las
as de artistas proyectos fallidos. áreas de Registro, Exposiciones,
Por otra, la búsqueda incesante de
Educación y Edición.

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