La Eneida.
Juan F. Anaya Castillo y Jose David Riaño Moscarela.
Lic. Elvia Vanessa Vizcaino.
Castellano.
Colegio Idphu Bilingüe de Santa Marta.
Santa Marta
2021
La Eneida.
La Eneida fue una epopeya que fue escrita por Virgilio, esto a causa de que el emperador
Augusto, cabe resaltar que fue el primero de Roma, pidió a Virgilio que la escribiera para
glorificar al imperio romano dándole su origen basado en hechos míticos. Para empezar su
escrito, pidió ayuda a la musa de la poesía épica: Calíope; y reescribió las obras homéricas,
tomando como inicio la guerra troyana y de ahí llegar a la fundación de la famosa ciudad,
teniendo como base la forma en que narraban los griegos. Virgilio invirtió entre diez y once
años escribiendo la obra, tratando de alcanzar la perfección con ella, llegando al punto de ir a
Grecia para terminarla, pero enfermó y murió en el camino de regreso a Roma, su afán de
perfección lo impulsó a que, en su lecho de muerte, ordenara que la obra fuera quemada por
considerarla imperfecta y como era de esperarse, el emperador Augusto impidió esto.
La obra se divide en 12 libros los cuales pueden ser clasificados en dos partes, la primera siendo
la versión virgiliana de la Odisea, relatando el viaje de Eneas para arribar en Italia. Mientras
que los otros 6 libros, se basan en la Ilíada y los Ciclos troyanos, siendo cuando Eneas realiza
sus diversas conquistas en el territorio italiano.
También cabe resaltar las figuras literarias que utiliza Virgilio a lo largo de la Eneida, tales
como: la aliteración, es decir, la repetición de fonemas semejantes en un texto, un ejemplo de
esto puede ser un trabalenguas, como el famoso “tres tristes tigres tragaban trigo en un trigal”;
las onomatopeyas, las cuales son la representación de algún sonido en una palabra que sea una
imitación de aquel sonido, como por ejemplo: “Boom”, que viene a ser la onomatopeya de una
explosión; la sinécdoque, el símil, la personificación y otras metáforas. También cabe resaltar
el hecho de que esta epopeya tiene un inicio del tipo in media res, que fue usado del mismo
modo en sus fuentes de inspiración, este tipo de inicio se refiere a que una historia comienza
en medio de la historia, siendo una forma poco convencional de empezar.
La Eneida empieza Eneas de Troya huye junto a su familia y pueblo luego de la guerra. En la
confusión, Eneas pierde a su esposa Creúsa, lo que lo obliga a volver a Troya y buscarla en las
ruinas de la ciudad, esta se le aparece como si fuera un fuera un fantasma y le dice que no llore
por ella, porque el destino de Eneas es casarse con una mujer de sangre Real. Con un gran pesar
en su corazón, Eneas parte hacia Italia en busca de un nuevo lugar donde vivir con su gente.
Cuando Juno (equivalente a Hera) se da cuenta del destino que tienen los troyanos, serán
aquellos que van a fundar la gloriosa Roma, por lo que decide evitar que lleguen a Italia en su
rencor aún vigente por los troyanos. Para lograr su cometido, habla con uno de los hijos de
Neptuno (Poseidón en mitología griega): Eolo, proponiéndole un intercambio en el que tome
control de los vientos para que no logren arribar en Italia a cambio de ofrecerle por esposa a
una de sus ninfas, este último acepta hacerlo, pero le niega a Juno desposar a la ninfa. Cuando
esto sucede, los troyanos quedan dispersos; al enterarse de esto, Neptuno toma esto como un
ultraje, puesto que el mar fue el reino que se le designó, así que, en venganza, ayuda a los
troyanos a llegar a salvo a Libia, solo que llegan por separado en dos grupos.
Eneas y el resto de su grupo, llegan a la ciudad de Dido y se encuentran con los otros troyanos
con los que se habían separado en altamar, estos se presentan ante la Reina y le piden
hospitalidad, la cual terminan recibiendo. Allí, Cupido y Venus (conocida como Afrodita por
los griegos) ejecutan un plan para hacer que Dido se enamore de Eneas, pero ella se termina
suicidando cuando este último parte por órdenes de Júpiter (Zeus), no sin antes maldecir a la
casta de Eneas y a su pueblo, justificando el conflicto entre Cartago (la ciudad de Dido) y
Roma.
En su camino a Italia, a Eneas se le aparece el espíritu de su padre, el cual le pide que vaya a
los reinos de Plutón (Hades), Eneas acepta y lleva como acompañante a Sibila de Cumas, la
cual era un profeta que escribió sus predicciones en verso. Luego de recorrer todo el Averno,
Eneas se encuentra a Anquises, y este le muestra la gloria que le espera a su futura
descendencia: El Imperio romano.
El arco final de la Eneida comienza cuando los troyanos arriban a Italia, donde el rey Latino
les ofrece su hospitalidad y ofrece a su hija Lavinia para que se case con Eneas, puesto que una
vez le profetizaron que su hija se iba a casar con un extranjero. Turno, rey de los rútulos, primo
y pretendiente de Lavinia, le declara la guerra a Eneas, provocando una batalla entre rútulos y
troyanos, siendo ayudados por Juno y Venus respectivamente. Llega un punto de la guerra
donde Turno reta a Eneas a un combate a muerte entre ambos, donde Eneas resulta ser el
ganador luego de varios acontecimientos que solo extendieron la batalla.
Ya teniendo una idea de la historia, se puede hablar con tranquilidad sobre los personajes más
destacables de la historia.
Eneas, protagonista de la historia y teniendo el nombre de la misma; es uno de los
sobrevivientes de la masacre en Troya. Su personalidad puede resumirse en una piadosa y
respetuosa por los Dioses, un líder nato, un hábil guerrero que infunde temor a sus enemigos,
razón por la que el combate contra Turno se extendía tanto.
Dido, reina de Cartago, la cual abandonó la tierra de Tiro cuando su esposo fue asesinado y
fundó Cartago. Fue una ficha más en el juego de que tenían los Dioses con el destino de Eneas,
causándole un enorme pesar al hacer que se enamorara profundamente de él y luego haciendo
que la hubiera abandonado, acabando con su vida por ello.
Turno, el rey de los rútulos, es el antagonista principal de Eneas el cual no sea una deidad. Fue
el pretendiente y futuro esposo de la hija del rey Latino hasta la llegada de Eneas, lo cual
despierta un odio hacia este y empieza la guerra, la cual pierde junto a su vida tratando de
vencer al destino.
Juno, Reina de los Dioses, hermana y esposa de Júpiter, es el antagonista divino de la historia,
la cual guarda un rencor a los troyanos a causa de que Paris le hizo perder en un concurso de
belleza donde él era el juez. Su personalidad vengativa, la cual fue heredada de su contraparte
griega, es la que la impulsa a perseguir a Eneas y su pueblo para evitar que consigan la gloria.
Venus, madre de Eneas y Diosa del amor, es el apoyo divino para los troyanos, la cual apoya
a su hijo incondicionalmente en las dificultades en las que le pone Juno, causando la rivalidad
entre ambas diosas durante todo el trayecto, demostrando su amor materno por el troyano.