Mercados perfectos y mercados Imperfectos.
ESTRUCTURA DE MERCADOS.
El término estructura de mercado se refiere a todas las características de un mercado, que
influyen en el comportamiento de los compradores y vendedores cuando se juntan para
comerciar.
De acuerdo con el número de productores, los mercados se pueden clasificar en 4 grandes
estructuras, que son:
• Competencia perfecta
• Competencia monopolística
• Oligopolio
• Monopolio
Estructura de Competencia Competencia Oligopolio Monopolio
mercado perfecta monopolístic
a
Número de Muchas Muchas Pocas Una
empresas
Producto Homogéneo Diferenciado Homogéneo (único-sin
(Idéntico) Sustitutos)
Barreras Ninguna Algunas Muchas Todas (acceso
bloqueado)
Control Ninguno Poco Considerable Alto o regulado
sobre el P
Concentració Ninguna Baja Baja Total
n
Ejemplos Productos Restaurantes, Autos, acero Energía
agrícolas panaderías Agua potable
De acuerdo a los consumidores, los mercados se clasifican en
• Competencia perfecta.
• Oligopsonio.
• Monopsonio.
Estructuras Competencia Oligopsoni Monopsonio
de Perfecta o
mercado
Número de Muchos Pocos Único consumidor
consumidores
Número de Muchos Muchos Muchos
productores
Ejemplos Frutas y Aviones Armas de uso
verdura exclusivo del
ejército
3.1 Mercados Perfectos.
Mercado que cumple estas condiciones: producto homogéneo; gran número de
compradores y de vendedores; libertad de entrada en el mercado; información perfecta;
ningún vendedor o comprador puede influir en el precio; no hay colusión; los
consumidores maximizan sus utilidades y los vendedores sus beneficios, y la mercancía es
transferible (Pearce). Perfect market.
Mercado en el que compradores y vendedores disponen de información sobre la totalidad
de ofertas y demandas y condiciones del mercado, pudiendo actuar en él libremente y a
los precios formados en función de la oferta y la demanda.
3.1.1 Competencia Perfecta, características y estrategias empresariales.
Los mercados reales no cumplen con las condiciones del modelo descrito de competencia
perfecta, y por ello se les denomina mercados imperfectos.
Algunos mercados, como el de ciertos productos agrícolas homogéneos (los cereales, por
ejemplo) o la venta al por menor de bienes o servicios estándar, se acercan bastante al
ideal del mercado perfecto, pero son una minoría dentro del enorme entramado de
industrias que forman el sistema económico y no son, por tanto, representativos.
La realidad económica, por el contrario, se define por la existencia de grandes empresas
con elevado poder de mercado, que consiguen a través de estrategias como la
diferenciación del producto, o mediante ventajas como las economías de escala.
La imperfección de los mercados conduce al establecimiento de los precios por encima del
coste marginal de las empresas. Y el mayor precio respecto a la situación de competencia
perfecta, determina una menor cantidad de producción al enfrentarse con una demanda
decreciente.
El poder para fijar los precios convierte a las empresas en precio-decisoras, en
contraposición a las empresas competitivas, que son precio-aceptantes. Esta situación
tiene como consecuencia la no existencia de una función o curva de oferta en estos
mercados: las empresas deciden un precio y la demanda determina la cantidad a producir,
pero se trata de combinaciones precio-cantidad discretas, que no siguen un patrón
continuo. El análisis de los mercados del tema 4, por tanto, se refiere a empresas que
operan en mercados competitivos, cuya función de oferta coincide con la de coste
marginal.
La eficiencia social descrita para la competencia perfecta se convierte en ineficiencia en
este tipo de mercados: las empresas no producen al menor coste medio posible ni venden
al menor precio, tomando el poder en los mercados en detrimento del consumidor, que
pierde su soberanía.
Sin embargo, como hemos visto, no todos los mercados son imperfectos en la misma
medida. A continuación se analizan los distintos modelos definidos, ordenados de menor a
mayor grado de competencia o, dicho de otra forma, de mayor a menor poder de
mercado.
El monopolio
La máxima imperfección se alcanza en el monopolio, cuando una sola empresa controla
todo el mercado. La ineficiencia social, por tanto, también es máxima: el monopolista
logra el mayor beneficio extraordinario posible, al establecer un precio elevado que, como
hemos visto, implica una menor cantidad de producción. Todo ello en comparación al
mercado ideal, la referencia teórica que utiliza el análisis económico.
El resultado ineficiente del monopolio, que incluye costes medios de producción por
encima del mínimo, ha llevado a la mayoría de los países capitalistas establecer algún tipo
de regulación o ley antimonopolio que impide la formación de mercados de este tipo.
3.2 Mercados Imperfectos, características y estrategias empresariales.
Los mercados reales no cumplen con las condiciones del modelo descrito de competencia
perfecta, y por ello se les denomina mercados imperfectos.
La imperfección de los mercados conduce al establecimiento de los precios por encima del
coste marginal de las empresas. Y el mayor precio respecto a la situación de competencia
perfecta, determina una menor cantidad de producción al enfrentarse con una demanda
decreciente.
Las principales características de la competencia imperfecta son:
• El número de oferentes es tan corto que uno solo puede influir para modificar los
precios.
• No existe plena movilidad de mercancías y factores productivos, puesto que hay
algún tipo de control.
• No hay tipificación del producto, pero existen los productos diferenciados.
• No hay plena libertad para permitir la entrada de nuevos oferentes al mercado.
• No existe perfecto conocimiento de todos los movimientos ocurridos en el
mercado.
3.2.1 Monopolio – Monopsonio.
Un monopolio (del griego monos 'uno' y polein 'vender') Es una situación de privilegio
legal o fallo de mercado, en el cual existe un productor (monopolista) que posee u n gran
poder de mercado y es el único en una industria dada que posee unproducto, bien,
recurso o servicio determinado y diferenciado.
Para que exista un monopolio, es necesario que en dicho mercado no existan productos
sustitutos, es decir, no existe ningún otro bien que pueda reemplazar el producto
determinado y, por lo tanto, es la única alternativa que tiene el consumidor para comprar.
Suele definirse también como (mercado en el que sólo hay un vendedo), pero dicha
definición se correspondería más con el concepto de monopolio puro.
El monopolista controla la cantidad de producción y el precio, aunque no de manera
simultánea, dado que la elección de la producción o del precio determinan la posición que
se tiene respecto al otro; vale decir, el monopolio podría determinar en primer lugar la
tasa de producción que maximiza sus ganancias para luego, determinar, mediante el uso
de la curva de demanda, el precio máximo que puede cobrarse para vender dicha
producción.
3.2.2 Competencia Monopolística.
La competencia monopolista o monopólica es un tipo de competencia en la que existe una
cantidad significativa de productores actuando en el mercado sin que exista un control
dominante por parte de ninguno de estos en particular. Ésta es muy frecuente dentro de
los mercados de productos que se encuentran normalmente en los supermercados, donde
existen productos de diferentes marcas, pero con características particulares y dentro de
cada grupo de producto, las características los hacen diferentes unos de otros, pero lo
suficientemente parecidos para competir con otros productores y entre sí.
La cuestión clave en este caso es que se presenta una diferenciación del producto,
mercancía no homogénea; es decir, un producto en particular, dependiendo del
productor, puede tener variaciones que le permitan ser, en algún aspecto, diferente a los
demás productos similares hechos por otras empresas. La competencia, entonces, no se
dará por precios sino, por ejemplo, por la calidad del producto, el servicio durante la venta
o postventa, la ubicación y el acceso al producto, la publicidad y el empaque, etc.
Lo importante para este análisis es que la diferenciación del producto significa que cada
vendedor tiene libertad para subir o bajar los precios debido a la diferenciación de
productos (en comparación con la competencia perfecta, donde los vendedores son
tomadores de precios). La diferenciación del producto hace que la curva de la demanda de
cada vendedor tenga pendiente negativa.
Otra característica para destacar de la competencia monopolística es la de la fácil entrada
y salida a la industria por parte de los productores. Un gran número de productores de un
bien determinado permite que las empresas no necesiten grandes cantidades de dinero,
ni un gran tamaño, para competir; los costos, sin embargo, se pueden incrementar por la
necesidad de buscar diferenciarse de los demás competidores.
3.2.3. Oligopolio.
En microeconomía, un oligopolio (del griego oligo=pocos, polio=vendedor) es un mercado
dominado por un pequeño número de vendedores o prestadores de servicio (oligopólicos-
oligopolistas).
Debido a que hay pocos participantes en este tipo de mercado, cada oligopólico está al
tanto de las acciones de sus competidores. Dado que las decisiones de una empresa
afectan o causan influencias en las decisiones de las otras, se establece una situación de
equilibrio en el grupo de oferentes, con lo cual deja de existir competencia de mercado.
El oligopolio supone la existencia de varias empresas en un mercado determinado que
ofrecen un mismo producto, pero de tal forma que ninguna de ellas puede imponerse
totalmente en el mercado pues esta situación implicaría la aparición de un monopolio.
Hay por ello una aparente lucha entre las mismas para poder llevarse la mayor parte de la
cuota del mercado en la que las empresas toman continuamente decisiones estratégicas,
teniendo en cuenta las fortalezas y debilidades de la estructura empresarial de cada
competidor. Lo trascendente por tanto, en el oligopolio, es la falta de competencia real, lo
cual afecta a los consumidores (demandantes de bienes o servicios).
Por medio de su posición las empresas oligopólicas ejercen poder de mercado provocando
efectos negativos para los consumidores entre los que se cuentan: que los precios sean
más altos, la producción sea inferior, bajos niveles de calidad o impidiendo el ingreso de
nuevos oferentes.
CONCLUSIÓN
La ausencia de competencia perfecta y, por lo tanto, la preeminencia de estructuras de
competencia imperfecta en la realidad, pareciera que nos invita a olvidarnos cada vez más
de la primera.
Sin embargo, suele argumentarse sobre las virtudes didácticas de la misma como primer
paso para comprender estructuras de mercado más complejas y reales.
Hay algo más que eso en el análisis de las empresas competitivas. Si el objetivo de la
economía es la eficiencia, la única referencia teórica es esa estructura de mercado. Esto
es, si despreciamos la importancia de la misma, ¿contra qué contrastaremos el
desempeño de las economías en términos de eficiencia? Está claro que no existiría
parámetro alguno y, en todo caso, tendríamos que esforzarnos por establecer uno nuevo.