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Constructivismo en Psicología: Perspectivas

El documento presenta un resumen del constructivismo en psicología. De acuerdo al constructivismo, todo lo que percibimos y creemos es el resultado de nuestra experiencia y del lenguaje que usamos. No existe una realidad objetiva independiente, sino que cada persona construye su propia versión de la realidad. El constructivismo enfatiza que los conocimientos son narrativos, plurales y están en constante cambio. No busca una verdad absoluta sino enfoques útiles que permitan el cambio.

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Constructivismo en Psicología: Perspectivas

El documento presenta un resumen del constructivismo en psicología. De acuerdo al constructivismo, todo lo que percibimos y creemos es el resultado de nuestra experiencia y del lenguaje que usamos. No existe una realidad objetiva independiente, sino que cada persona construye su propia versión de la realidad. El constructivismo enfatiza que los conocimientos son narrativos, plurales y están en constante cambio. No busca una verdad absoluta sino enfoques útiles que permitan el cambio.

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Pharos

ISSN: 0717-1307
[email protected]
Universidad de Las Américas
Chile

Onnetto, Humberto
Constructivismo, en Psicología
Pharos, vol. 11, núm. 1, mayo-junio, 2004, pp. 37-49
Universidad de Las Américas
Santiago, Chile

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CONSTRUCTIVISMO EN ...  37

CONSTRUCTIVISMO , EN PSICOLOGIA.

Constructivism, in Phychology.

Humberto Onetto. *

ABSTRACT. RESUMEN.

The attempt to describe or to talk about El intento de describir o de hablar sobre


“something” which lies outside of us, ei- “algo” que está fuera de nosotros, ya sea una
ther a situation or a person, necessarily situación o una persona, necesariamente exige
requires a unique construction of our per- una singular construcción de nuestra
ception. In other words, everything that percepción. Es decir, todo aquello que llega a
reaches to us and affects our senses, sets in nosotros y afecta nuestros sentidos acciona un
motion a process to confer meaning to it, proceso para atribuirle significado, en lo cual
process in which our acquired and lived nuestra experiencia adquirida y vivenciada
experience plays a key job. Therefore, as cumple una importantísima labor.
Humberto Maturana says, we witness an Presenciamos, pues, como bien dice Humberto
age in which objectivity is under doubt. Maturana, una época en que la objetividad está
Intrasubjectivity stands up to declare with entre paréntesis. La intersubjetividad se hace
scientific emphasize that perhaps the only presente para declarar con fuerza científica
certainty which we can state is that of que quizás la única certeza que podemos afirmar
uncertainty. es aquella de la incerteza.

1. EL CONSTRUCTIVISMO EN PSICOLOGIA.

El constructivismo es una corriente posmoderna, personalizada en Bateson,


Gernen, Watzlawick, Maturana, White y otros.

Uno de sus presupuestos básicos es que cuanto sabemos y creemos es fruto


del lenguaje con que comprendemos y transmitimos nuestras percepciones y
que, sobre una misma realidad, puede darse diferentes puntos de vista, todos
ellos igualmente válidos.

Al hablar, vamos creando la realidad junto con nuestros interlocutores. Así


es como, sobre la base de nuestra biografía, creamos y modificamos nuestra
identidad, que retocamos permanentemente en virtud del contexto, de las
circunstancias de nuestra interacción y de las características y expectativas de
PHAROS, v.11.n.1, Mayo-Junio 2004.

Los americanos cuentas que un día se reunieron tres árbitros de béisbol y


empezaron a hablar sobre su trabajo. Uno de ellos decía: “Hay jugadas de éxito
y jugadas fallidas, y yo determino lo que es cada cual”. Otro decía: “Hay,
efectivamente, jugadas de triunfo y de fracaso, y yo sanciono lo que veo que
son”. Mientras el tercero apuntó: “No existen jugadas de éxito o fracaso, en
tanto que yo no las haya sancionado como tales”. Evidentemente, el primero que
habló pretendía ser objetivo, creía que hay una realidad independiente de su
proceso psicológico perceptivo y anterior al mismo. Los otros dos eran
constructivistas, el segundo más radical que el primero.

Un antecedente filosófico del constructivismo puede enraizarse en Kant,


cuyas ideas a priori, juicios sintéticos a priori, analítica y dialéctica trascenden-
tales reflejan el carácter sistematizador y unificador del espíritu humano.

El constructivismo posmoderno considera que el cerebro no es un mero


recipiente donde se depositan las informaciones, sino una entidad que construye
la experiencia y el conocimiento, los ordena y da forma. Este es un planteamien-
to netamente kantiano.

El constructivismo tiene dos vertientes:

a. La teorética, que pretende la integración de los múltiples enfoques teóricos,


que aspiran a explicar qué es el hombre en su conjunto, la universalidad del
ser humano.

b. La personalista, relativa a cada persona concreta, que sólo pretende una


versión específica, individualizada de quien y cómo es cada quien, en su caso
particular, único e irrepetible.

Según Bruner (1) hay dos formas de conocer la realidad:

A. Pardigmática: Su objetivo es la verdad consensuada por la comunidad


científica, que trabaja con sus métodos tradicionales.

B. Narrativa: Sólo pretende la credibilidad; es el mundo de las historias y de


las intenciones que transforman el tiempo.
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1.1 CARACTERISTICAS DEL CONSTRUCTIVISMO.

a) NARRATIVO.

Cada uno de nosotros tiene para sí un relato de su propia vida y además


cuenta historias, todas verídicas, que extrae de su biografía. Al trasladar estas
narraciones, fijamos recuerdos, eliminamos ciertos desgarros internos, creamos
nuestra identidad, la retocamos de forma sucesiva, vamos dando consistencia al
sentimiento de nuestra existencia, nos otorgamos significación, porque justifi-
camos y cargamos de congruencia nuestras actuaciones pasadas y vamos
perfilando nuestro sentido teleológico, lo que nos da razón de ser.

Nuestra representación del mundo, y aún nuestra propia identidad, no se


corresponden con una descripción estática y fija, sino que son una historia viva
o dos versiones de la misma historia, que se desplazan evolutivamente al ritmo
y compás con que el propio narrador se desplaza por el tiempo.

b) PLURAL.

Los discursos, tanto los como relativos al individuo, son múltiples, diferen-
tes, y todos válidos, ya que parten de puntos de vista, prácticas e historias
distintas.

En el plano teorético, este sentido plural quiere decir que ningún cuerpo
teórico abarca en sí mismo todos los puntos de vista que son pertinentes
respecto a un conjunto de fenómenos concretos. Son saberes acumulativos,
complementarios. Así pues, en el plano teorético, el constructivismo se sitúa en
un plano interdisciplinar. Los diferentes enfoques sobre el ser humano, las
teorías psicológicas, biológicas, sociológicas, antropológicas, etc., aun siendo
irreductibles entre sí, son complementarias. Y, dentro de cada uno de los
encuadres posibles, ha de mantenerse este mismo respeto mutuo entre las
diferentes aportaciones de cada escuela, porque cualquier conocimiento sobre
el hombre sigue siendo una construcción mental, individual o colectiva, realiza-
da desde una perspectiva peculiar.

En el plano individual, las historias acerca de nosotros mismos, que fabrica-


mos con nuestra familias, son muy diferentes entre sí, no es el mismo relato el
PHAROS, v.11.n.1, Mayo-Junio 2004.

c) RADICAL.

El movimiento constructiva defiende que, puesto que no hay un criterio


válido para discernir si una teoría es mejor que otra, hay que refrendar aquellos
planteamientos que sean útiles, coherentes con su contexto, no excluyentes
y facilitadores del cambio. Esto nada tiene que ver con el relativismo, que
consagra cualquier punto de vista como equivalente a cualquier otro, ni con el
mero pragmatismo que se desinteresa por el valor de la verdad para centrarse
en lo que funciona..., sin más pretensiones.

Ortega y Gasset llegó a afirmar que toda realidad es perspectiva, porque las
cosas sólo son reales en tanto que “son para mí”, un punto de vista para el yo.
El ser definitivo del mundo que no es la materia, ni el alma, ni cosa alguna
determinada, sino una perspectiva que organiza la realidad. El perpectivismo de
Ortega no sólo pretendió superar el sustancialismo eleático (Parménides), sino
que es también un importante antecedente constructivista.

Este perspectivismo quizá permita aunar la pluralidad de enfoques que


convergen en las ciencias humanas y el carácter protéico de cada uno de ellos.
Ha muchas teorías, quizás demasiadas; pero, además, cada una de ellas muta
constantemente y prolifera generando nuevos aportes, porque el hombre viene
debatiéndose, hasta ahora, entre la búsqueda de la verdad y la imposibilidad de
encontrar certezas absolutas. Es como una condena tantálica: siempre la verdad
ahí, al alcance de la mente; pero, antes, hemos de luchar con los espejismos de
la inmediatez, el escepticismo de la incertidumbre, el relativismo de la subjeti-
vidad y la inconsistencia del saber contingente.

d) POSMODERNO.

El enfoque constructivista no pretende conseguir una descripción única de la


realidad, que sea a la vez objetiva, independiente del observador y que contenga
toda la verdad y sólo la verdad.

El hombre se ha viso arrastrado con fuerza por la esperanza, o la utopía, de


conseguir un conocimiento objetivo, incontestable, radicalmente independiente
tanto del observador como del teórico, y no contaminado por los instrumentos
lógicos y metodológicos de la investigación. Pero, después del principio de
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e) SOCIAL.

El constructivismo explica el carácter diferencial de los planteamientos


teóricos en la diversidad de sus orígenes, en las múltiples situaciones,
prácticas y contextos situacionales de donde arranca cada uno de ellos.

Todos los sistemas filosóficos, al igual que las creencias religiosas y las
teorías científicas son hijos de su tiempo; nacen como una respuesta creativa del
hombre ante las necesidades que le acucian en esa circunstancia histórica donde
surge el constructo.

El constructivismo, especialmente, enfatiza la creación evolutiva e interactiva


de las virtualidades lingüísticas, tanto para expresa las vivencias, como para
articular las posibilidades de cambio.

El lenguaje adscribe significado a toda conducta, y no digamos, a la


enfermedad o al síntoma. Un mismo acto es polisémico por sí mismo, pero,
además, es conceptualizado y catalogado de forma muy distinta, según sea el
talante del perceptor. Por ejemplo, “dar un beso” puede significar:

i)Una muestra de afecto y simpatía.


ii)Ritual de saludo, vacío de contenido.
iii)Norma de cortesía obligada.
iv) Manifestación erótica.
v) Provocación y aún acoso (beso robado).
vi) Señal de traición (beso de Judas).
vii) Signo de paz.
viii) Signo de respeto (beso en la mano)
ix) Bendición (beso en la frente).
x) Señal de acatamiento y subordinación (beso en los pies, o en el anillo
episcopal).
xi) Muestra de veneración religiosa.
xii) Ternura.
xiii) Compasión.

Pero un beso cruzado en público, entre personas de diferente sexo, que sea
observado por un creyente taliban, puede ser considerado pecado y, por lo tanto,
PHAROS, v.11.n.1, Mayo-Junio 2004.

f) PERCEPCION.

Hoy día, dentro del mundo de la Psicología, nadie discute el carácter


constructivista que tiene toda percepción; casi nadie pretende tener la verdadera
interpretación de nada, después que la Teoría de la Forma haya demostrado la
contundencia de las leyes de proximidad, semejanza, figura-fondo, pregnancia
y completamiento.

2.- EL CONSTRUCTIVISMO EN PSICOTERAPIA.

El continente constructivista tiene muchos puertos de acceso.

El Grupo de Palo Alto, junto con Bateson, Bandler, Grinder y muchos


representantes de la terapia familiar sistémica, hablan del “mapa de represen-
tación del mundo”, fabricado por cada persona, a partir de la percepción de su
propia experiencia. Toda experiencia es VAOS; es decir, una señal visual,
auditiva, olfativa o somestésica, que constituye nuestra percepción de dicha
experiencia. Estas percepciones sufren una serie de transformaciones, antes de
configurar la estructura profunda de representación del mundo, algo así como
el archivo secreto de nuestra experiencia. Cuando hablamos de nuestra
experiencia, recurrimos a este archivo y, en el proceso de extracción de la
información, ésta sufre otra serie de transformaciones o arreglos, tras los cuales
se configura lo que Bandler y Grinder llaman “la estructura de superficie”, el
relato que hace la persona sobre qué fue lo que vivió. En terapia es importante
tener en cuenta este largo e intrincado proceso, porque lo que nos cuenta el
cliente, a pesar de él mismo, no responde exactamente a su experiencia real.

El método de las hipótesis divergentes, establecidas por terapeutas distintos,


ha demostrado que el éxito en la terapia es independiente de la veracidad de las
hipótesis que animan la intervención del terapeuta. Incluso, Lise Small (2), dice
que ella no trabaja con hipótesis alguna, sino que hace la terapia y luego trata de
explicarla.

La terapia integrativa, que no ecléctica, sienta dos planteamientos, arriesga-


dos a primera vista, pero fácilmente contrastables en la práctica:
CONSTRUCTIVISMO EN ...  43

B- Los diferentes enfoques teóricos se polarizan sobre un aspecto concreto de


la vivencia humana, magnifican su importancia y lo contraponen a otros de
forma excluyente. Así resulta imposible construir una teoría sintética que
abarque todos los componentes.

A título de ejemplo, mientras el Neoconductismo enfatiza la cognición, M.


Klein se encastilla en la afectividad; la escuela de Pablo Alto destaca el factor
verbal, mientras Reich el sexo y Pierrakos el cuerpo; Roger apalanca en la
permisividad, en tanto que Lazarus lo hace sobre la estructura; Freud defendió
la “distancia”, pero Virgnia Satir es partidaria del contacto; las familias
psicoanalíticas trabajan sobre el pasado y el transfer y, en cambio, la Gestalt no
sale del presente; Skinner se imita a estudiar la conducta individual en estado
simplicísimo, pero Jung se interesa por la presencia operativa de la cultura y sus
arquetipos; hay un psicoanálisis del Yo (Adler) y un psicoanálisis social (Fromm,
Sullivan, Fromm, Richman); Erickson con su hipnosis, ordalías e historias
trabaja sólo sobre el individuo, en tanto que el Análisis Transaccional destaca el
estudio fenomenológico de la interacción, la urdiembre de las transacciones.
Hay 250 escuelas de psicoterapia contrapuestas entre sí, pero no vamos a hacer
la relación de todas ellas..

3.- EL ANALISIS TRANSACCIONAL TIENE CARACTER


CONSTRUCTIVISTA.

En parte no y en parte sí. El análisis estructural y funcional de los estados del


yo, las leyes de las transacciones, tanto en el modelo de Berne como en el de
Graham Barnes, la economía de caricias de Steiner y el concepto de posición
existencial caen, claramente, de la vertiente del modelo paradigmático de
Brunner, se refieren a realidades fenomenológicas, susceptibles de ser percibidas
y definidas metodológicamente.

En cambio, los conceptos de argumentos de vida, juegos y miniargumentos,


corresponden con el modelo narrativo del constructivismo posmoderno; sus
contenidos y significaciones pueden surgir y desaparecer en el contexto de
nuestras interacciones, se modifican, adoptan versiones diferentes, todas ellas
fieles a la realidad, presentan roles, personajes, héroes y heroínas que se
relacionan entre sí en clave dramática desde un comienzo hasta un desenlace,
desde una intencionalidad hasta un resultado de éxito o de fracaso.
PHAROS, v.11.n.1, Mayo-Junio 2004.

sus mayores. En cierto sentido, anticipa su identidad. En su origen el guión es


una gran prolepsis, una expectativa interna y externa, que nos propulsa en la
dirección de su contenido.

En la vejez, el otro extremo del tiempo biológico, el anciano hace la crónica


de su vida, que presenta como un balance, donde faltarán, probablemente,
elementos en el debe y en el haber, según haya sido la identidad constituida,
aquella con la que se haya identificado la persona o que le interesa presentarnos
ahora por los motivos que le conciernan.

El guión, en tanto que drama, secuencia o cuento existencial, genera historias


transformadoras e intencionales.

Las historias transformadoras revisan el pasado, recuperan elementos que


estaban en la sombra y sumergen otros, por la ley de la figura-fondo, convierten
en figura lo que era fondo y viceversa. Estas transformaciones alteran y sesgan
nuestras identidades; nos permiten activar determinados estados del yo y
desactivar otros, al tiempo que los modificamos.

Las historias intencionales son impulsos que emergen del guión y están
protagonizados por el héroe o heroína del mismo. Con un guión del tipo de
“constructor de imperios”, el héroe puede pasar de ser el número uno en una
oposición de prestigio, a un frenesí de enriquecimiento material sin límites, para
luego escalar las máximas cotas de prestigio social, para terminar siendo el preso
de mayor categoría de la cárcel, acosado por la víctima de las proezas urdidas
desde el guión.

El guión infantil no es una historia que se mantenga a lo largo de toda la vida


como única, inmutable, predominante sobre cualquier circunstancia y refractaria
a las influencias que ejercen los acontecimientos y sucesos que van sucediéndose
en el entorno de la persona. El guión es una construcción viva, que va
evolucionando en paralelo con el desarrollo biográfico de la persona.

Los materiales que utilizamos para ir elaborando y reformando esta construc-


ción del guión de vida son:

a. El pasado: Nos aporta muchos materiales, tales como los euhemeri, los
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b. La interacción: Los padres, abuelos, hermanos, profesores, amigos,


compañeros, novio, novia, hijos, jefes, vecinos y toda persona que se nos
cruza y tiene alguna significación para nosotros nos echa encima su propia
“alteridad” (4) , con todas sus consecuencias: nos proyecta expectativas
positivas y características negativas que condicionan nuestro desarrollo.
Podemos encontrarnos con Pigmalión dispuesto a reconocernos valor,
confirmar nuestros aciertos y agrandar nuestra autoestima y posibilidades de
desarrollo futuro, O por el contrario, si nos topamos con Dracón todo será
exigencias, devaluará nuestros éxitos, restará importancia a los logros y nos
sumergirá en la impotencia.

La circunstancia: Es como el nido biopsicosocial, el “unwelt”, el espacio


y tiempo donde nacemos. Esta circunstancia externa nos ofrece oportunidades
y nos impone dificultades; la riqueza cultural, los medios materiales y el
desarrollo afectivo e intelectual nos brindan un cierto confort de partida, o nos
condenan a afrontar la necesidad más perentoria de la pura supervivencia. Pero
ese nido de la primera infancia no es siempre idéntico, lo transformamos para
bien o para mal, lo enriquecemos o lo empobrecemos; y, una vez transformado,
nos sigue transformando. El hombre está en proceso permanente de osmosis
con su medio.

La labranza de nuestra identidad se fundamenta en el proceso de elaboración


de la historia de nuestra vida, que integra el guión y las historias transformadoras
e intencionales. Son procesos interdependientes: la historia de nuestra biografía
retroalimenta permanentemente nuestra identidad, al tiempo que ésta orienta el
sentido de nuestra biografía, propulsa ciertas decisiones y hasta los modos de
pensar y sentir. La elaboración sobre la biografía conserva y cambia nuestros
recuerdos. Los recuerdos conservados nos permiten, no obstante, contactar
con nuestra experiencia, con los viejos tramos de acción dramática, en una
secuencia de escenas que tienen comienzo, desarrollo y fin. Cada relato parcial,
abarca un tramo de tiempo mayor o menor, pero siempre habrá sido selectivo,
habrá sacado a la luz ciertos acontecimientos y descalificado otros. El conjunto
de relatos parciales, la historia completa de vamos urdiendo, nos revela una
significación y hasta nos confiere un sentido o razón de ser.

4.- LA AYUDA CONSTRUCTIVISTA.


PHAROS, v.11.n.1, Mayo-Junio 2004.

hacer surgir una historia nueva. De aquí que el rol del terapeuta sea activo: no
es un oyente activo sino un facilitador que participa en la conversación con la
intención de crear un “umwelt” nuevo, lleno de seguridad, donde el cliente pueda
expresarse con plenitud y encontrarse con todo su potencial.

La terapia transaccional crea un contexto nuevo que permita la emergencia


de otra historia, el proyecto existencial de vida, con un personaje distinto, que
ha de ser un “authentés” (5), autor y protagonista a un tiempo de ese proyecto.

En concreto, el tratamiento gira sobre ciertos ejes que son claves en pro de
construir esa historia nueva que transforme al “paciente”, no ya en un cliente,
sino en un “authentés”, un autor, que tiene iniciativa y crea, y que es actor
porque protagoniza el guión que se diseña a sí mismo. Veamos cuales son esos
ejes:

MacNeel (6) determina los siete componentes de la terapia de Redecisión


transaccional, tal como la han practicado los Goulding. A saber:

1) Enfasis en el poder personal y la responsabilidad: Cada uno somos


creadores de cuanto ocurre en nuestra vida y, por tanto, responsables de ello.
Cada uno participamos activamente en generar los éxitos y los problemas.

2) Generar un ambiente enriquecedor: El clima terapéutico ha de ser


acogedor (sin crítica), nutritivo (caricias) y facilitar de sentimiento eutónicos
(alegría, seguridad, amor).

3) Modelo de facilitador: Sano coherente, vital, permisivo.

4) Separación entre mito y realidad: Los mitos están fabricados a partir de


una percepción infantil de la realidad que viene sesgando las historias
posteriores.

5) Confrontación de incongruencias: Pueden presentarse entre el discurso


oral y el no-oral, y al interior de cada uno de ellos.

6) Técnicas.
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1. Resaltar lo que es posible, lo que tiene posibilidades de efectuarse de forma


distinta a como se comporta el problema. Es obvio que la persona no ha
vivido siempre con el problema que lo trae a consulta y, por lo tanto,
anteriormente, la persona se ha manejado con otra habilidad, usando otros
recursos, que le permitían no tener dificultades; incluso, actualmente, la
persona puede alternar momentos y circunstancias en las que no convive con
el problema y momentos en los que lo sufre.

2. Situarse de cara al futuro: El problema se generó en el pasado, donde se


han fraguado las condiciones que han cristalizado en el problema actual;
ahondando arqueológicamente en el pasado puede que no encontremos
energía, ni ocurrencias para avanzar. La solución hay que situarla en el
futuro y el terapeuta ha de animar a su cliente a que mire más hacia el
porvenir.

3. Fijar objetivos: Las ambiciones y expectativas de la persona pueden


convertirse en objetivos concretos, un campo de interés hacia el cual
podemos orientar la atención del cliente. No importa demasiado que tales
esperanzas hayan dormido durante años y estén añosas, se pueden rehabilitar
y adecuar a la edad y a la circunstancia actual real de la persona, para que ésta
encuentre su razón de ser.

4. Recuperar el poder: “El poder está en el paciente”, dicen los Goulding (7),
el que quiere cambiar o no, es el cliente; él fue el inventor de la situación que
atraviesa, quería adaptarse y diseñó un modo que resultó fallido, pero la
creatividad que generó ese sistema adaptativo sigue siendo suya. El
terapeuta ni siquiera sabe sobre el cliente tanto como éste sabe sobre sí
mismo; es un experto, pero no tiene el poder en la relación terapéutica.
Efectivamente, no tiene que dejarse manipular por su cliente, pero tampoco
tiene que manipularlo a él. La misión del terapeuta es ayudar al cliente a que
recupere su poder.

5. Reforzar el poder. La transformación del sistema que constituye la persona


será posible en tanto que ésta asuma sus posibilidades de desarrollo,
acreciente su consciencia sobre los puntos fuertes en los que pueda apoyarse
para afrontar sus dificultades, prevenirlas y generar un sistema de vida nuevo
que cancele los capítulos aciagos anteriores y garantice un desenvolvimiento
PHAROS, v.11.n.1, Mayo-Junio 2004.

ejemplo: “Te sentiste desesperado, entonces”, en vez de “te sientes


desesperado”.

6.2. Cambiar los sustantivos por verbos. Por ejemplo, en lugar de diagnos-
ticar “sufres una depresión”..., decir “ tú te desvalorizas a ti mismo”.

6.3. Sugerir expectativas de cambio. Preguntar “¿aún no has despedido


a...?”, vale inmensamente más que sentenciar “todavía no te es posi-
ble...”

6.4. Usar verbos que indican que la persona es quien tiene el poder. Decir
"está claro que no quienes hacer eso", en vez de "está claro que no
puedes hacerlo".

6.5. Fantasear con la situación que se creará cuando el cliente no tenga el


problema que lo trae a consulta, cómo va a ser su vida, que podrá
contarle a sus nietos o a sus amigos.

No nos adentraremos sobre las posibilidades de intervenciòn en el campo


reparentalizador.

BIBLIOGRAFIA Y FUENTES.

1.Brunner, L:: Actual minds, possible worlds. Cambridge (Mass), Harvard


Univ. Press, 1986.

2.- Small, Lise "L'esperience d'une psychothérapie intégrative", Actualités en


Analyse Transactionelle, vol. 23, nº 91, julio 1999.

3. Allen, James y Barbara: "Un nouveau type d'analyse transactionelle: une


version du travail sur le scénario a partir d'une sensibilité constructionista",
Actualités en Analyse Transactionelle. Enero, 2000, vol 24, nº 93.

4. Usamos este término en el sentido que lo usa Ortega en "El hombre y la Gente",
Revista de Occidente. España.
CONSTRUCTIVISMO EN ...  49

6. McNeel: Los siete componentes de la terapia de redecisión. Rev. De A.T. y


Psicología Humanista, nº 10, Madrid, 1985.

7. Allen James y Barbara 3 supra.

8. Goulding, Robert y MAry: "The power is in the patient".

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