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Mecánica Avanzada de Estructuras

Mecánica Avanzada de Estructuras

Miguel Cervera Ruiz


José M. González López

Universidad Politécnica de Cataluña


Centro Internacional de Métodos Numéricos en Ingeniería

Publicado por:
Mecánica Avanzada de Estructuras

Miguel Cervera Ruiz


José M. González López

2020

© Centro Internacional de Métodos Numéricos en Ingeniería (CIMNE)


Gran Capitán s/n, 08034 Barcelona, España
www.cimne.com

ISBN: 978-84-121101-3-5
A nuestros estudiantes

I
II
Prólogo
“Mecánica Avanzada de Estructuras” tiene el objetivo de proporcionar a los estudiantes
de grado de ingenierı́a una visión y una comprensión extendida del análisis estructural
y de sus aplicaciones, más allá del comportamiento estático y lineal de estructuras de
barras. El planteamiento del texto coincide con el de asignaturas de Mecánica de Es-
tructuras que, con diferentes nombres, desarrollan la materia de Teorı́a de Estructuras
en las diversas titulaciones de grado y master en ingenierı́a. La obra recoge la experien-
cia docente de los autores en asignaturas relacionadas con el Análisis de Estructuras en
la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de Barcelona.

El libro se presenta como una extensión del cálculo estático de estructuras de barras
desarrollado en el libro “Mecánica de Estructuras”, por lo que se suponen conocimien-
tos previos de elasticidad lineal y teorı́a de estructuras, ası́ como de algebra matricial y
ecuaciones diferenciales. Los desarrollos teóricos se acompañan con abundantes ejem-
plos y figuras explicativas.

En el Capı́tulo 1 se establecen las bases de cálculo para el proyecto y diseño de estruc-


turas, introduciendo el concepto incertidumbre y su tratamiento, el tipo de acciones
sobre una estructura, los distintos escenarios y la combinación de acciones a considerar
en el cálculo. Se presenta el cálculo de lı́neas de influencia y su aplicación directa en
la determinación de las envolventes de esfuerzos, que permiten determinar las acciones
de cálculo en proyecto.

En el Capı́tulo 2 se estudian las estructuras funiculares, arcos y cables. Se desarrolla


la metodologı́a de cálculo en cada tipologı́a.

En el Capı́tulo 3 se aborda el pandeo y la inestabilidad estructural. Se desarrolla el


análisis de segundo orden, partiendo del análisis de la respuesta estructural de vigas
cuando el equilibrio se plantea en la configuración deformada. Esto permite introducir
el concepto de carga crı́tica de pandeo, bifurcación y divergencia de equilibrio. Final-
mente, se extiende el análisis de segundo orden al estudio de estructuras complejas
mediante el cálculo matricial.

En el Capı́tulo 4 se afronta análisis estructural más allá del lı́mite elástico del material,
hasta el colapso de la estructura. El objetivo de este Capı́tulo es determinar tanto la

III
carga última de la estructura como el mecanismo de colapso. Esto implica introducir
conceptos como el momento plástico de la sección y el de rótula plástica. Se presentan
los teoremas fundamentales del análisis lı́mite ası́ como las metodologı́as derivadas de
los mismos.
En el Capı́tulo 5 se desarrolla la formulación de placas delgadas. Las placas son ele-
mentos estructurales en los que existen dos dimensiones predominantes, por lo que el
problema asociado es bidimensional. La formulación desarrollada se aplica a los dos
casos de mayor interés: placas rectangulares y placas circulares.
El Capı́tulo 6 está dedicado al cálculo dinámico. Se estudia un sistema dinámico de un
grado de libertad para introducir y estudiar las caracterı́sticas diferenciadoras del prob-
lema dinámico en relación al problema estático. Los métodos se extienden a sistemas
de múltiples grados de libertad, lo que lleva a la formulación matricial del problema
dinámico.
Los autores agradecen la contribución de los profesores Prof. Benjamı́n Suárez, cuyos
años de docencia son el origen de esta obra, Prof. Ramon Codina, por su ayuda,
comentarios y sugerencias en varios de los capı́tulos, y al Prof. Gabriel Bugeda, por
acometer la revisión del manuscrito. Asimismo, agradecemos a Raúl Giménez por la
delineación de las figuras que complementan el texto y a Irene Cervera por la realización
de la portada.
Agradecemos igualmente a la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Caminos,
Canales y Puertos de Barcelona y al Centro Internacional de Métodos Numéricos en
Ingenierı́a (CIMNE) por el apoyo recibido a través de sus programas de innovación
docente que han permitido la elaboración de este material.
Finalmente, agradecemos a nuestras familias el apoyo y comprensión recibidos, sin los
cuales no hubiera sido posible este trabajo.

Miguel Cervera Ruiz y José Manuel González López


Barcelona, Julio de 2020

IV
Índice

1 Análisis estructural y seguridad 1


1.1 Introducción . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1
1.2 Conceptos generales . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2
1.2.1 Vida útil . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2
1.2.2 Incertidumbres . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2
1.3 Criterios de seguridad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 3
1.3.1 Métodos deterministas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 3
1.3.2 Métodos probabilistas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4
1.3.3 Métodos semiprobabilistas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4
1.4 Acciones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4
1.4.1 Normativas aplicables . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4
1.4.2 Tipos de acciones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5
1.4.2.1 Acciones variables: Sobrecarga de uso . . . . . . . . . . 6
1.4.2.2 Acciones variables: Acción del viento . . . . . . . . . . 7
1.4.2.3 Acciones variables: Carga de nieve . . . . . . . . . . . . 8
1.4.2.4 Acciones variables: Cargas térmicas . . . . . . . . . . . 9
1.4.2.5 Acciones accidentales: Acciones sı́smicas . . . . . . . . 9
1.4.2.6 Acciones accidentales: Incendio . . . . . . . . . . . . . . 10
1.4.2.7 Acciones accidentales: Impacto . . . . . . . . . . . . . . 11
1.4.3 Valores de cálculo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 11
1.5 Método de los estados lı́mite . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 13
1.5.1 Definición y categorı́as . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 13
1.5.2 Combinaciones de acciones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 14
1.6 Lı́neas de influencia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 20
1.6.1 Definición de lı́nea de influencia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 20
1.6.2 Lı́neas de influencia de estructuras articuladas . . . . . . . . . . 21
1.6.3 Lı́neas de influencia de vigas de plano medio . . . . . . . . . . . 24
1.6.4 Aplicación de las lı́neas de influencia . . . . . . . . . . . . . . . . 30

V
1.6.4.1 Sistemas de cargas puntuales . . . . . . . . . . . . . . . 30
1.6.4.2 Cargas distribuidas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 32
1.7 Envolventes de esfuerzos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 35

2 Cables y arcos 49
2.1 Introducción . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 49
2.2 Cables . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 50
2.2.1 Antecedentes . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 50
2.2.2 Hipótesis de cálculo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 51
2.2.3 Cable sometido a cargas concentradas . . . . . . . . . . . . . . . 52
2.2.4 Cable sometido a cargas distribuidas . . . . . . . . . . . . . . . . 54
2.3 Arcos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 65
2.3.1 Antecedentes . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 65
2.3.2 Arco indeformable . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 66
2.3.3 Arco deformable . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 70
2.3.4 Arco triarticulado . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 71

3 Inestabilidad 83
3.1 Introducción . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 83
3.2 Niveles de aproximación geométrica. Análisis de segundo orden . . . . . 84
3.3 Teorı́a de Euler para columnas esbeltas. Piezas ideales . . . . . . . . . . 85
3.3.1 Carga crı́tica en piezas simples . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 86
3.3.1.1 Viga articulada . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 86
3.3.1.2 Viga empotrado-articulada . . . . . . . . . . . . . . . . 88
3.3.1.3 Viga biempotrada . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 89
3.3.1.4 Viga en ménsula . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 91
3.3.1.5 Viga biarticulada con apoyo elástico . . . . . . . . . . . 92
3.3.2 Longitud efectiva de pandeo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 94
3.3.3 Verificación estructural a pandeo. Concepto de esbeltez . . . . . 96
3.4 Piezas no ideales . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 102
3.4.1 Axil excéntrico . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 103
3.4.2 Deformación inicial . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 104
3.4.3 Pieza con carga transversal . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 106
3.5 Energı́a potencial total estacionaria. Método de Rayleigh-Ritz . . . . . . 110
3.5.1 Pieza biarticulada con carga axial de compresión . . . . . . . . . 110
3.5.2 Pieza con carga transversal . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 113
3.5.3 Método de Rayleigh-Ritz . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 114
3.5.4 Comportamiento real de las estructuras . . . . . . . . . . . . . . 116

VI
3.6 Formulación matricial del problema de inestabilidad . . . . . . . . . . . 117
3.6.1 Estructuras reticuladas de plano medio . . . . . . . . . . . . . . 118
3.6.1.1 Matriz elemental de rigidez . . . . . . . . . . . . . . . . 118
3.6.1.2 Matriz de rigidez aproximada. Matriz geométrica . . . 121
3.6.2 Estructuras articuladas planas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 123
3.6.3 Transformación de coordenadas y ensamblaje de la matriz global 124
3.6.4 Resolución del problema no lineal . . . . . . . . . . . . . . . . . . 125
3.6.4.1 Método de Picard . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 125
3.6.4.2 Método de Newton-Raphson . . . . . . . . . . . . . . . 125
3.6.4.3 Criterios de Convergencia . . . . . . . . . . . . . . . . . 126
3.6.4.4 Esquema de resolución del problema no lineal . . . . . . 126
3.6.5 Análisis lineal de bifurcación . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 127

4 Análisis plástico 139


4.1 Introducción . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 139
4.2 Relación tenso-deformacional. Comportamiento plástico . . . . . . . . . 140
4.3 Plastificación en estructuras articuladas . . . . . . . . . . . . . . . . . . 143
4.3.1 Estructura articulada de tres barras . . . . . . . . . . . . . . . . 144
4.3.2 Estructura articulada de cinco barras . . . . . . . . . . . . . . . 148
4.4 Plastificación en estructuras reticuladas . . . . . . . . . . . . . . . . . . 152
4.4.1 Plastificación en sección: Momentos elástico y plástico . . . . . . 152
4.4.1.1 Sección rectangular . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 155
4.4.1.2 Sección romboidal . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 156
4.4.1.3 Sección corona y circular . . . . . . . . . . . . . . . . . 157
4.4.1.4 Sección doble T simétrica . . . . . . . . . . . . . . . . . 158
4.4.1.5 Sección doble T asimétrica . . . . . . . . . . . . . . . . 159
4.4.2 Efecto del esfuerzo axil en el momento plástico . . . . . . . . . . 160
4.4.3 Análisis elasto-plástico en vigas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 162
4.4.3.1 Viga biarticulada con carga puntual . . . . . . . . . . . 164
4.4.3.2 Viga biarticulada con carga distribuida . . . . . . . . . 165
4.4.3.3 Viga biapoyada con voladizo bajo carga distribuida . . 167
4.4.3.4 Viga empotrado-articulada bajo carga distribuida . . . 169
4.4.3.5 Viga biempotrada con cargas puntuales simétricas . . . 171
4.4.3.6 Viga biempotrada con cargas puntuales asimétricas . . 173
4.4.3.7 Viga continua de dos vanos . . . . . . . . . . . . . . . . 175
4.5 Implementación computacional del análisis elasto-plástico . . . . . . . . 177
4.6 Análisis lı́mite plástico . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 184
4.6.1 Teoremas del análisis lı́mite plástico . . . . . . . . . . . . . . . . 184

VII
4.6.1.1 Teorema de unicidad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 184
4.6.1.2 Teorema estático o del lı́mite inferior . . . . . . . . . . 185
4.6.1.3 Teorema cinemático o del lı́mite superior . . . . . . . . 185
4.6.2 Método cinemático . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 186
4.6.2.1 Viga biarticulada bajo carga puntual . . . . . . . . . . 188
4.6.2.2 Viga biarticulada bajo carga distribuida . . . . . . . . . 188
4.6.2.3 Viga biarticulada con voladizo con carga distribuida . . 189
4.6.2.4 Viga biempotrada bajo cargas puntuales asimétricas . . 191
4.6.2.5 Viga continua de dos vanos . . . . . . . . . . . . . . . . 194
4.6.3 Combinación de mecanismos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 196
4.6.3.1 Pórtico pilar-dintel con carga de viento . . . . . . . . . 197
4.6.3.2 Pórtico hiperestático asimétrico . . . . . . . . . . . . . 200

5 Flexión de placas delgadas 205


5.1 Generalidades . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 205
5.2 Hipótesis estructurales . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 207
5.3 Placas rectangulares . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 208
5.3.1 Desplazamientos y deformaciones . . . . . . . . . . . . . . . . . . 209
5.3.2 Tensiones y esfuerzos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 211
5.3.3 Ecuaciones de equilibrio . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 212
5.3.4 Condiciones de contorno . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 215
5.3.5 Solución de Navier . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 217
5.3.5.1 Carga distribuida uniforme . . . . . . . . . . . . . . . . 219
5.3.5.2 Carga distribuida lineal creciente en x . . . . . . . . . . 221
5.3.5.3 Carga distribuida en banda . . . . . . . . . . . . . . . . 222
5.3.5.4 Carga puntual . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 224
5.3.6 Otras soluciones para placas rectangulares delgadas . . . . . . . 226
5.4 Placas circulares . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 227
5.4.1 Ecuación de equilibrio . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 227
5.4.2 Soluciones para placas circulares . . . . . . . . . . . . . . . . . . 229
5.4.2.1 Carga distribuida uniforme . . . . . . . . . . . . . . . . 230
5.4.2.2 Carga distribuida lineal . . . . . . . . . . . . . . . . . . 234
5.4.2.3 Carga puntual en el centro de la placa . . . . . . . . . . 238
5.4.2.4 Momento distribuido en el borde . . . . . . . . . . . . . 241

6 Dinámica de estructuras 245


6.1 Introducción . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 245
6.2 Sistemas con un grado de libertad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 247

VIII
6.2.1 Vibración libre no amortiguada . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 247
6.2.2 Vibración libre amortiguada . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 249
6.2.2.1 Sobreamortiguamiento . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 251
6.2.2.2 Amortiguamiento crı́tico . . . . . . . . . . . . . . . . . 251
6.2.2.3 Inframortiguamiento . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 252
6.2.3 Vibración forzada armónica . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 260
6.2.4 Vibración forzada no armónica . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 267
6.2.4.1 Respuesta dinámica frente a funciones de excitación sim-
ples . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 267
6.2.4.2 Respuesta dinámica para una excitación general.
Integral de Duhamel . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 271
6.2.5 Espectros de respuesta para cargas impulsivas . . . . . . . . . . . 273
6.2.6 Espectros de respuesta para cargas rampa-escalón con tiempo
finito de incremento . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 277
6.2.7 Espectros sı́smicos de respuesta . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 279
6.2.7.1 Espectro de respuesta para una aceleración en la base . 279
6.2.7.2 Pseudo-espectros de respuesta sı́smica . . . . . . . . . . 281
6.2.7.3 Pseudo-espectros sintéticos y espectros de diseño . . . . 282
6.3 Sistemas con múltiples grados de libertad . . . . . . . . . . . . . . . . . 284
6.3.1 Vibración libre. Frecuencias y modos propios de vibración . . . . 284
6.3.2 Vibración libre amortiguada . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 286
6.3.3 Vibración forzada . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 286
6.4 Trabajos virtuales y minimización de la energı́a potencial . . . . . . . . 287
6.4.1 Principio de Hamilton o de Mı́nima Acción . . . . . . . . . . . . 287
6.4.2 Conservación de la energı́a . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 288
6.5 Solución numérica de la ecuación de equilibrio dinámico.
Método de Newmark . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 291
6.5.1 Sistema dinámico con un grado de libertad . . . . . . . . . . . . 291
6.5.2 Sistema dinámico con múltiples grados de libertad . . . . . . . . 297
6.6 Solución modal de la ecuación de equilibrio . . . . . . . . . . . . . . . . 297
6.6.1 Frecuencias y modos propios de vibración . . . . . . . . . . . . . 298
6.6.2 Descomposición y superposición modal . . . . . . . . . . . . . . . 299
6.7 Análisis sı́smico de edificios . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 301
6.7.1 Introducción . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 301
6.7.2 Idealización estructural . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 302
6.7.3 Análisis modal . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 303

IX
6.7.3.1 Componentes modales de fuerzas dinámicas, esfuerzos
cortantes y momentos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 304
6.7.3.2 Valores de diseño . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 305

A Fórmulas y desarrollos matemáticos 315


A.1 Análisis estructural . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 315
A.1.1 Distribución más desfavorable de cargas para momentos flectores
positivo y negativo en una viga continua de dos vanos . . . . . . 315
A.1.2 Distribución más desfavorable de cargas para flecha en una viga
continua de dos vanos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 317
A.2 Estructuras funiculares . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 318
A.2.1 Funciones hiperbólicas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 318
A.2.2 Aproximación de una función mediante un desarrollo en serie de
Taylor . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 318
A.3 Inestabilidad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 319
A.3.1 Constantes propias de la formulación del problema de inestabilidad319
A.3.2 Solución de una ecuación diferencial ordinaria de segundo orden 319
A.3.3 Matriz de rigidez aproximada por el método de Rayleigh-Ritz . . 319
A.4 Cálculo de placas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 323
A.4.1 Series de Fourier . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 323
A.4.2 Fórmulas trigonométricas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 323
A.4.3 Integrales polinomio-trigonométrica . . . . . . . . . . . . . . . . 324
A.4.4 Integrales polinomio-logaritmo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 324
A.4.5 Transformación de coordenadas cartesianas a polares . . . . . . . 325
A.5 Cálculo dinámico . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 326
A.5.1 Función exponencial imaginaria . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 326
A.5.2 Relaciones entre constantes de integración . . . . . . . . . . . . . 326
A.5.3 Método de reducción de orden para EDO’s de segundo orden . . 327
A.5.4 Cálculo de la rigidez de un pórtico para un desplazamiento hori-
zontal del dintel . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 328

B Tablas 331

X
XI
XII
1 Análisis estructural y seguridad

1.1 Introducción

La ingenierı́a estructural es la rama de la ingenierı́a que trata la concepción, el diseño y


la construcción de las estructuras necesarias para desarrollar las actividades humanas.
Como tal, la ingenierı́a estructural contempla cuatro criterios básicos que las estruc-
turas, como cualquier otro ingenio humano, deben satisfacer; éstos son:

• funcionalidad: toda estructura debe servir para aquello para lo que ha sido con-
cebida.

• seguridad: toda estructura debe soportar las cargas a las que se ve sometida
durante su vida útil.

• economı́a: toda estructura debe construirse aprovechando los recursos materiales


disponibles.

• estética: toda estructura debe tener una apariencia exterior adecuada.

El Análisis de Estructuras tiene como objetivo fundamental determinar la respuesta


de las estructuras cuando éstas se ven sometidas a las diferentes acciones que deben
soportar durante su construcción y vida útil. Por“respuesta estructural” se entiende
la determinación de los estados de tensión y deformación a los que la estructura va
a estar sometida por efecto de los diferentes estados de carga que se consideran. La
determinación de los estados de tensión es necesaria de cara a satisfacer los criterios de
resistencia que establecen las correspondientes normativas y los usos de buena práctica
para garantizar la seguridad de las estructuras. Por su parte, la determinación de los
estados de deformación suele ser necesaria para satisfacer los criterios de rigidez, que
están a menudo ligados a requisitos de funcionalidad. Por tanto, el Análisis de Es-
tructuras pretende establecer las condiciones de resistencia y rigidez de las estructuras

1
2 CAPÍTULO 1. ANÁLISIS ESTRUCTURAL Y SEGURIDAD

analizadas.

En este primer capı́tulo se presentan algunos conceptos generales a tener en cuenta en


el diseño y comprobación de estructuras como son la vida útil de diseño, las normativas
que en cada caso ha de cumplir el proyecto, los tipos de acciones o las incertidumbres y
cómo se afrontan. Se describe la metodologı́a de los estados lı́mite empleada habitual-
mente en el Análisis Estructural, incluyendo el concepto de combinación de acciones.
Las acciones de proyecto se calculan a partir del concepto de envolvente de esfuerzos.
Se presenta la metodologı́a para la determinación de dichas envolventes de esfuerzos
mediante el uso de lı́neas de influencia. El capı́tulo se completa con diversos ejemplos
ilustrativos de la aplicación de los conceptos desarrollados.

1.2 Conceptos generales

Una estructura debe ser proyectada, construida y mantenida para soportar las acciones
que le afectan tanto durante el periodo de construcción como durante la vida útil
prevista en el proyecto, manteniendo su funcionalidad.

1.2.1 Vida útil

Se define la vida útil de una estructura como el periodo de tiempo a partir del final de su
ejecución durante el cual debe garantizar unos requisitos de seguridad y funcionalidad
de proyecto, además de unas condiciones estéticas aceptables. Esto requiere un plan
de seguimiento y mantenimiento durante ese periodo.

La vida útil nominal es un parámetro que debe ser fijado por la propiedad de la es-
tructura al inicio del proyecto. Este valor nunca será inferior a lo indicado en las
reglamentaciones aplicables en cada caso. En la Tabla 1.1 se detallan las vidas útiles
para algunos tipos de estructura según la Instrucción de Hormigón Estructural (EHE-
08) en su capı́tulo I “Principios generales”, artı́culo 5◦ .

1.2.2 Incertidumbres

No es posible garantizar la seguridad absoluta en la respuesta de una estructura, por lo


que es necesario disponer de métodos para evaluar la incertidumbre de las variables que
intervienen en las acciones sobre las estructuras y en la respuesta de éstas. Se puede
distinguir:

- Incertidumbre fı́sica: El valor de las acciones ası́ como de la resistencia y rigidez de


la estructura no son variables deterministas, sino variables aleatorias que siguen
1.3. CRITERIOS DE SEGURIDAD 3

Tipo de estructura Vida útil nominal


- Estructuras de carácter temporal. 3-10 años
- Elementos estructurales reemplazables, que no forman parte 10-25 años
de la estructura principal (barandillas, apoyos de tuberı́as)
- Edificios o instalaciones agrı́colas o industriales, 15-50 años
y obras marı́timas.
- Edificios de viviendas u oficinas, puentes u obras de paso de 50 años
longitud inferior a 10 m y estructuras de ingenerı́a civil
(salvo las marı́timas) de repercusión económica baja o media
- Edificios públicos de salud y educación. 75 años
- Edificios de carácter monumental o de importancia especial. 100 años
- Puentes de longitud total superior a 10 m y 100 años
obras de ingenierı́a civil de repercusión económica alta.

Tabla 1.1: Vida útil nominal para diversos tipos de estructura (EHE-08)

una determinada distribución de probabilidad con un valor promedio y una varia-


bilidad asociada. Estos valores son desconocidos y aunque pueden ser estimados,
el valor de cálculo está sometido a la incertidumbre derivada del empleo de un
número necesariamente finito de muestras.
- Incertidumbre sobre modelo: El diseño de estructuras hace uso de modelos de
cálculo que aproximan la realidad fı́sica pero introducen hipótesis simplificativas
que es necesario verificar. La mayor o menor adecuación de las mismas a la
realidad condicionará la bondad de los resultados obtenidos.

1.3 Criterios de seguridad

La seguridad de una estructura se basa en garantizar que la solicitación actuante (S)


es menor que la respuesta estructural (R) en todos los supuestos de comportamiento
de la estructura tanto durante su ejecución como durante su vida útil.
Para evaluar la seguridad de un diseño se emplean distintos métodos que pueden agru-
parse en tres categorı́as: métodos deterministas, métodos semiprobabilistas y métodos
probabilistas.

1.3.1 Métodos deterministas

Los métodos deterministas determinan la solicitación (S) y la respuesta (R) a par-


tir de valores nominales, tratados como si fueran ciertos. Se introducen coeficientes
4 CAPÍTULO 1. ANÁLISIS ESTRUCTURAL Y SEGURIDAD

de seguridad (de mayoración y minoración) con valores convencionales basados en la


experiencia.

1.3.2 Métodos probabilistas

En los métodos probabilistas se trata la solicitación (S) y la respuesta (R) como varia-
bles aleatorias, de naturaleza incierta, asignándoles distribuciones de probabilidad. Los
coeficientes de seguridad se introducen de manera objetiva para cuantificar la proba-
bilidad de fallo.

1.3.3 Métodos semiprobabilistas

La mayorı́a de las normativas modernas, como la instrucción de hormigón estructural


(EHE-08) o la instrucción de acero estructural (EAE-11), siguen el planteamiento pro-
babilista pero con un tratamiento simplificado en el que únicamente se tiene en cuenta
la aleatoriedad de las variables más significativas: las acciones en el cálculo de la solic-
itación y las resitencias en el cálculo de la respuesta. Este planteamiento identifica a
los métodos semiprobabilistas.

En los métodos semiprobabilistas se definen unos valores de referencia a los cuales se


aplican coeficientes de mayoración (o minoración) para definir los denominados valores
caracterı́sticos ligados a una baja probabilidad, tı́picamente el 5%, de ser excedidos, o
contrariamente, de no ser alcanzados. Los valores de los coeficientes son fijados por la
normativa, aunque la norma no detalla el desarrollo de la obtención de los mismos.

En el diseño y comprobación de estructuras se emplea el método de los estados lı́mites


últimos enmarcados en esta categorı́a. Este método tiene en cuenta de forma sencilla
el carácter aleatorio tanto de la solicitación sobre la estructura como de la respuesta de
ésta. El valor de cálculo de una variable se obtiene a partir de un valor representativo,
ponderado mediante un coeficiente parcial de seguridad.

Dichos coeficientes parciales de seguridad no tienen en cuenta los posibles errores hu-
manos; éstos deben ser evitados mediante mecanismos de control de calidad sobre el
proyecto, la ejecución, el uso y el mantenimiento de la estructura.

1.4 Acciones

1.4.1 Normativas aplicables

En España, las acciones de diseño de una estructura están definidas en los siguientes
reglamentos vigentes:
1.4. ACCIONES 5

- EHE-08 Instrucción de Hormigón Estructural (Ministerio de Fomento. BOE


22/08/08. https://www.fomento.gob.es).

- EAE-11 Instrucción de acero estructural (Ministerio de fomento BOE 27/05/11.


https://www.fomento.gob.es).

- CTE Código Técnico de Edificación (Ministerio de Vivienda. BOE 28/03/06.


https://www.codigotecnico.org).

- IAP-11 Instrucción sobre las acciones a considerar en el proyecto de puentes de


carretera (Ministerio de Fomento. BOE 29/09/11. https://www.fomento.gob.es).

- IAPF-07 Instrucción relativa a las acciones a considerar en el proyecto de puentes


de ferrocarril (Ministerio de Fomento. BOE 17/12/07. https://www.fomento.gob.es).

Todas estas normativas están adaptadas a las normas desarrolladas en el ámbito europeo
(Eurocódigos).

1.4.2 Tipos de acciones

En las normativas vigentes las acciones se clasifican de diversos modos, con especial
relevancia a su variación en el tiempo:

- Permanentes (G): Son las acciones que actúan en todo momento y son constantes
en posición y magnitud. Habitualmente comprenden el peso propio y las cargas
muertas.

- Permanentes de valor no constante (G*): Son las acciones que actúan en todo
momento pero cuya magnitud no es constante. Se consideran en esta categorı́a
fuerzas de pretensado, asientos, acciones reológicas, etc.

- Variables (Q): Son las acciones externas que pueden actuar o no sobre la estruc-
tura. Tı́picamente, se consideran como acciones variables las sobrecargas de uso,
las acciones climáticas como viento, nieve, etc.

- Accidentales (A): Son las acciones cuya probabilidad de actuación durante un


periodo de referencia establecido es pequeña, pero cuya importancia puede ser
considerable en ciertas estructuras, como es el caso del sismo, de explosiones,
impactos, etc.

A continuación se describen con detalle las diferentes acciones de tipo variable o acci-
dental junto con las consideraciones necesarias para su aplicación.
6 CAPÍTULO 1. ANÁLISIS ESTRUCTURAL Y SEGURIDAD

1.4.2.1 Acciones variables: Sobrecarga de uso

La sobrecarga de uso es el peso de todo lo que puede gravitar sobre la estructura por
razón de su utilización.

En edificios, la sobrecarga de uso puede simularse con una carga uniformemente repar-
tida. El CTE define dicha carga distribuı́da según el uso del edificio a proyectar. Para
comprobaciones locales de capacidad portante se define una carga concentrada actuando
sobre cualquier punto de la zona. La Figura 1.1 muestra algunos valores caracterı́sticos
de sobrecarga de uso definidos por el CTE.

En puentes de carretera, la IAP define las sobrecargas de uso a tener en cuenta como
un tren de cargas que consta de: a) componentes verticales (fuerzas gravitatorias) y b)
componentes horizontales (fuerzas de frenado, arranque y fuerza centrı́fuga).

Las componentes verticales del tren de cargas son:

• Una sobrecarga uniforme de 4 kN/m2 extendida en toda la plataforma del tablero


o en parte de ella, según sea más desfavorable para el elemento en estudio.

• Uno o dos vehı́culos de 600 kN repartidos en 6 cargas puntuales de 100 kN en


número y posición determinados por la propia instrucción.

Figura 1.1: Valores caracterı́sticos de la sobrecarga de uso (CTE)


1.4. ACCIONES 7

• Una sobrecarga uniforme de 4 kN/m2 extendida en toda la superficie o en parte


de ella, según sea más desfavorable para el elemento en estudio de aceras, pistas
de ciclistas o ciclomotores, medianas que estén separadas de la plataforma del
tablero.

1.4.2.2 Acciones variables: Acción del viento

La distribución y el valor de las presiones que ejerce el viento sobre una estructura
y las fuerzas resultantes dependen de varios factores: la geometrı́a y las dimensiones
de la estructura, las caracterı́sticas y permeabilidad de sus superficie y la dirección,
intensidad y racheo del viento.

En edificios, la acción del viento qe es una presión perpendicular a la superficie en cada


punto expuesto y puede expresarse como (CTE):

qe = qb · ce · cp (1.1)

donde qb es la presión dinámica del viento, que de forma simplificada puede adop-
tarse igual a 0,5 kN/m2 , ce es el coeficiente de exposición, variable con la altura del
punto considerado, y cp es el coeficiente eólico o de presión, dependiente de la forma y
orientación de la superficie respecto al viento (Figura 1.2).

Figura 1.2: Coeficientes de exposición y eólicos (CTE)

En puentes, la acción del viento puede asimilarse a una carga estática, salvo en estruc-
turas muy flexibles en las que puede originarse fenómenos vibratorios importantes. El
8 CAPÍTULO 1. ANÁLISIS ESTRUCTURAL Y SEGURIDAD

empuje producido por el viento se calcula por separado para cada elemento del puente,
según la expresión (IAP):
 
1 2
F = CD · A · ρ VC (1.2)
2

donde F es el empuje horizontal del viento, CD es el coeficiente de arrastre del elemento


considerado (Figura 1.3), A es el área neta total del elemento expuesta al viento y
proyectada sobre un plano normal a éste, y el término entre paréntesis es la presión
básica de cálculo, en la que ρ es la masa especı́fica del aire y VC es la velocidad de
cálculo del viento.

Figura 1.3: Coeficientes de arrastre CD para las secciones más usuales (IAP)

1.4.2.3 Acciones variables: Carga de nieve

La intensidad y distribución de la carga de nieve depende del clima del lugar, del tipo
de precipitación y del relieve del entorno. En el caso de edificios depende de la forma
del edificio o de la cubierta, de los efectos del viento y de los intercambios térmicos en
los paramentos exteriores.

Según el CTE, en cubiertas planas de edificios de pisos situados en localidades de altitud


inferior a 1.000 metros, es suficiente considerar una carga de nieve de 1 kN/m2 . Para
otros casos, el código especifica los pasos a seguir para calcular la carga de nieve; por
ejemplo, en estructuras ligeras sensibles a la carga vertical, o cuando el viento origina
un depósito irregular de nieve sobre las cubiertas, etc.
1.4. ACCIONES 9

En puentes, la IAP calcula el valor de la sobrecarga de nieve según la zona climática


donde se sitúa la estructura.

1.4.2.4 Acciones variables: Cargas térmicas

Las variaciones de temperatura producen deformaciones en los elementos estructurales,


que en caso de estar impedidas dan lugar a tensiones que deben tenerse en cuenta en el
proyecto de una estructura. En edificios, los efectos de la acción térmica pueden obte-
nerse a partir de la variación de la temperatura media de los elementos estructurales,
separadamente para el verano (dilatación) y el invierno (contracción). En el CTE se
dan tablas que proporcionan los valores de las temperaturas ambiente extremas, en
verano y en invierno, según la situación geográfica de la estructura.

En puentes, la IAP tiene en cuenta: la componente de variación uniforme de tempe-


ratura del elemento estructural y el gradiente térmico en las secciones transversales
del mismo. La componente de variación uniforme de temperatura depende de la tem-
peratura efectiva mı́nima y máxima que puede alcanzar el elemento en un periodo de
tiempo determinado. Su valor depende de la tipologı́a estructural del elemento, de sus
dimensiones, de los materiales que lo constituyen y de los valores de la temperatura en
el lugar donde se ubique el puente. El gradiente térmico se define como la diferencia
de temperatura positiva entre la fibra superior y la inferior del tablero, dividida por la
distancia entre ambas fibras. Esta variación se supone lineal entre ambas fibras.

1.4.2.5 Acciones accidentales: Acciones sı́smicas

Las diversas normativas existentes - puentes, edificación,etc - exigen en caso de peli-


grosidad sı́smica, incluir en el proyecto de una estructura el estudio sı́smico de la misma,
realizado según la Norma de Construcción Sismorresistente: Parte General y Edificación
(NCSE). En la Figura 1.4 puede verse el mapa de peligrosidad sı́smica del territorio na-
cional de la citada norma, que proporciona el valor máximo de aceleración que sufrirı́a
el terreno frente a un terremoto, denominado aceleración sı́smica básica (ab ), que es
un valor caracterı́stico de la aceleración horizontal de la superficie del terreno que di-
vide generalmente un territorio nacional en zonas de igual aceleración, y expresado en
relación al valor de gravedad (g), teniendo en cuenta las caracterı́sticas geotécnicas del
terreno de cimentación.

En la misma figura se muestra el coeficiente de contribución k, que tiene en cuenta


la influencia de los distintos tipos de terremotos esperados en la peligrosidad sı́smica
de cada punto. Estos valores del terreno se obtienen del análisis instrumental de los
registros sı́smicos en sismógrafos o acelerógrafos.
10 CAPÍTULO 1. ANÁLISIS ESTRUCTURAL Y SEGURIDAD

Figura 1.4: Mapa de peligrosidad sı́smica en España

La construcción debe resistir la acción horizontal del sismo en todas las direcciones, lo
que obliga a analizarlo en más de una dirección. Por lo general, basta hacerlo en dos
direcciones ortogonales en planta.

1.4.2.6 Acciones accidentales: Incendio

El Documento Básico de Seguridad en caso de Incendios (DB-SI) del CTE fija los
criterios a seguir en caso de incendio en edificios. El aumento de temperatura que se
produce en el incendio de un edificio afecta a su estructura de dos formas diferentes.
Por un lado, los materiales sufren una modificación importante de sus propiedades
mecánicas. Por otro, las deformaciones que sufren los elementos estructurales debido
al incremento de temperatura dan lugar, en general, a tensiones que se suman a las
debidas a otras acciones.

En caso de incendio, las acciones a considerar son las mismas acciones permanentes y
variables que en el cálculo de situación persistente, si es probable que actúen durante el
incendio. Además, si para el cálculo de la resistencia al fuego se emplean los métodos
indicados en el DB-SI, puede tomarse como efecto de la acción del incendio únicamente
el derivado del efecto de la temperatura en la resistencia del elemento estructural.
1.4. ACCIONES 11

1.4.2.7 Acciones accidentales: Impacto

El impacto de un cuerpo sobre la estructura o uno de los elementos estructurales de la


misma provoca acciones que dependen de la masa, de la geometrı́a y de la velocidad
del cuerpo impactante, ası́ como de la capacidad de deformación y el amortiguamiento
tanto del cuerpo como del elemento sobre el que impacta.

El impacto de un cuerpo puede representarse mediante una fuerza estática equivalente


que tenga en cuenta los parámetros que intervienen.

En edificios, según el CTE, los valores de cálculo de las fuerzas estáticas equivalentes
debidas al impacto de vehı́culos de hasta 30 kN de peso total son de 50 kN en la
dirección paralela a la vı́a y de 25 kN en la dirección perpendicular, no actuando
simultáneamente.

En puentes, según la IAP, el impacto de un vehı́culo contra un elemento estructural


se asimila a una carga estática cuya resultante se encuentre situada a 1, 2 m sobre la
superficie del pavimento, de valor igual a 1000 kN en la dirección del tráfico y a 500 kN
en sentido perpendicular a dicha dirección.

En el caso de puentes que crucen cursos de agua navegables, es necesario tener en cuenta
la posibilidad de la colisión de una embarcación contra los elementos de la estructura.

1.4.3 Valores de cálculo

Las normativas vigentes proporcionan el valor caracterı́stico (Sk ) de una acción, que
es su valor de referencia a efectos de proyecto. El valor caracterı́stico puede venir
determinado por un valor medio, un valor nominal o, en los casos en que se fije mediante
criterios estadı́sticos, por un valor correspondiente a una determinada probabilidad de
no ser superado durante un perı́odo de referencia, que tiene en cuenta la vida útil de
la estructura y la duración de la acción.

El valor caracterı́stico viene afectado por un coeficiente de simultaneidad (ψ) que da


lugar al valor representativo de dicha acción.

Las acciones permanentes (Fk ) vienen afectadas por un coeficiente de simultaneidad


(ψi Fk ). En cambio, las acciones variables (Qk ) pueden presentar diversos valores rep-
resentativos:

- Valor de combinación (ψ0 Qk ): es el valor representativo de las acciones variables


que actúan simultáneamente con otra acción variable, considerada ésta como
determinante, en las combinaciones poco probables.
12 CAPÍTULO 1. ANÁLISIS ESTRUCTURAL Y SEGURIDAD

- Valor frecuente (ψ1 Qk ): es el valor representativo de la acción variable que sólo


es sobrepasado durante periodos de corta duración respecto de la vida útil de la
estructura.

- Valor cuasipermanente (ψ2 Qk ): es el valor representativo de la acción variable


que es sobrepasado durante una gran parte de la vida útil de la estructura.

Para las acciones accidentales el valor representativo es el propio valor caracterı́stico.

En las Tablas 1.2 y 1.3 se muestran respectivamente algunos ejemplos de coeficiente


de simultaneidad para sobrecargas en edificios y para diversas cargas variables como
nieve, viento o acción térmica.

Uso del elemento ψ0 ψ1 ψ2


Zonas residenciales y domésticas 0,7 0,5 0,3
Zonas de oficinas 0,7 0,5 0,3
Zonas de reunión 0,7 0,7 0,6
Zonas comerciales 0,7 0,7 0,6
Zonas de almacenamiento 1,0 0,9 0,8
Zonas de tráfico (peso ≤ 30 kN) 0,7 0,7 0,6
Zonas de tráfico (30 kN ≤ peso ≤ 160 kN) 0,7 0,7 0,6
Cubiertas no accesibles 0,0 0,0 0,0

Tabla 1.2: Coeficientes de simultaneidad para sobrecargas de uso en edificios

Uso del elemento ψ0 ψ1 ψ2


Nieve en edificios situados a más de 1000 m sobre el mar 0,7 0,5 0,2
Nieve en edificios situados a menos de 1000 m sobre el mar 0,5 0,2 0,0
Viento 0,6 0,2 0,0
Acción térmica 0,6 0,5 0,0

Tabla 1.3: Coeficientes de simultaneidad para acciones variables

El valor de cálculo (Sd ) de la acción se obtiene a partir del valor representativo modi-
ficado por un coeficiente de ponderación (γi ) en función de la naturaleza de la acción
y de su condición de favorable o desfavorable para el estado lı́mite en estudio.
1.5. MÉTODO DE LOS ESTADOS LÍMITE 13

Estados lı́mite últimos


Persistente o transitoria Accidental
Tipo de acción Efecto Efecto Efecto Efecto
favorable desfavorable favorable desfavorable
Permanente γG = 1, 0 γG = 1, 35 γG = 1 γG = 1
Permanente no constante γG∗ = 1, 0 γG∗ = 1, 50 γG∗ = 1 γG ∗ = 1
Variables γQ = 0, 0 γQ = 1, 50 γQ = 0 γQ = 1
Accidentales - - γA = 1 γA = 1

Tabla 1.4: Coeficientes de ponderación para estados lı́mite últimos

Estados lı́mite de servicio


Efecto Efecto
Tipo de acción
favorable desfavorable
Permanente γG = 1 γG = 1
Permanente de valor no constante γG∗ = 1 γG ∗ = 1
Variable γQ = 0 γQ = 1

Tabla 1.5: Coeficientes de ponderación para estados lı́mite de servicio

1.5 Método de los estados lı́mite

1.5.1 Definición y categorı́as

Se denominan estados lı́mite de una estructura a aquellos estados o situaciones de ésta


tales que, si se rebasan los mismos, la estructura queda fuera de servicio o deja de
satisfacer la función para la que fue diseñada.
Debe comprobarse que la estructura no supere ninguno de los estados lı́mite en cualquiera
de las situaciones de proyecto indicadas, considerando los valores de cálculo de las accio-
nes, de las caracterı́sticas de los materiales y de los datos geométricos.
Los estados lı́mite se clasifican en dos categorı́as:
- Estados lı́mite últimos: se relacionan con la seguridad.
Bajo la combinación más desfavorable de las acciones ponderadas, la estructura
y cada elemento que la forma debe ser estáticamente estable y las tensiones no
deben sobrepasar la capacidad resistente en cada escenario.
14 CAPÍTULO 1. ANÁLISIS ESTRUCTURAL Y SEGURIDAD

Son estados lı́mite últimos los referentes al equilibrio, la rotura, el pandeo, la


fatiga, la rotura frágil, y en general todas aquellas situaciones que comprometan
la seguridad de la estructura.
- Estados lı́mite de servicio: se relacionan con la funcionalidad.
Bajo la combinación más desfavorable de las acciones caracterı́sticas, las defor-
maciones calculadas no deben sobrepasar en ningún punto los valores lı́mite pre-
scritos.
Son estados lı́mite de servicio los referentes a deformaciones o desplazamientos ex-
cesivos, agrietamientos, durabilidad, vibraciones, corrosión y aquellas situaciones
que, no comprometiendo la seguridad estructural, sı́ afectan a la funcionalidad de
la estructura.
Para cada estado lı́mite se define un valor de cálculo teniendo en cuenta las diferentes
combinaciones de acciones actuantes sobre la estructura.

1.5.2 Combinaciones de acciones

Una combinación de acciones es en un conjunto de acciones compatibles actuando


simultáneamente para una comprobación determinada. Cada combinación está formada
por las acciones permanentes, una acción variable determinante y una o varias acciones
variables concomitantes. Cualquiera de las acciones variables puede ser determinante.

Situaciones persistentes o transitorias


P P
j≥1 γG,j Gk,j + γQ,1 Qk,1 + i>1 γQ,i ψ0,i Qk,i

Situaciones accidentales
P P
j≥1 γG,j Gk,j + γa Ak + γQ,1 ψ1,1 Qk,1 + i>1 γQ,i ψ2,i Qk,i

Situaciones con sismo


P P
j≥1 γG,j Gk,j + γa AE,k + i≥1 γQ,i ψ2,i Qk,i

Tabla 1.6: Combinaciones de acciones para Estado Lı́mite Último

Las normativas establecen las combinaciones de cargas que han de considerarse para
1.5. MÉTODO DE LOS ESTADOS LÍMITE 15

los estados lı́mite último y de servicio. En el caso de los estados lı́mite últimos las
combinaciones a considerar se muestran en la Tabla 1.6:

Las combinaciones a considerar en la verificación de los estados lı́mite de servicio se


muestran en la Tabla 1.7:

Situaciones poco probables


P P
j≥1 γG,j Gk,j + γQ,1 Qk,1 + i>1 γQ,i ψ0,i Qk,i

Situaciones frecuentes
P P
j≥1 γG,j Gk,j + γQ,1 ψ1,1 Qk,1 + i>1 γQ,i ψ2,i Qk,i

Situaciones cuasipermanentes
P P
j≥1 γG,j Gk,j + i≥1 γQ,i ψ2,i Qk,i

Tabla 1.7: Combinaciones de acciones para Estado Lı́mite de Servicio

En éstas, los valores G, Q, ψ y γ se definen

• Gk,j : Valor caracterı́stico de las acciones permanentes.

• Qk,1 : Valor caracterı́stico de la acción variable determinante.

• Qk,i>1 : Valor caracterı́stico de la acción variable no determinante.

• ψm,i : Coeficiente de simultaneidad para la carga variable i-ésima, con m =


0, 1, 2 . . .

• γ∗ : Coeficientes de ponderación de las acciones.

Ejemplo: Distribución de cargas para estado lı́mite de equilibrio al vuelco

Sea una viga continua formada por un vano de longitud l y dos voladizos de distinta
longitud li , ld . Supóngase por simplicidad que ld > li .

La viga está sometida a una carga permanente g y dos cargas variables, una sobrecarga
de uso distribuida qsc y una sobrecarga de uso puntual Q, que pueden actuar o no en
cualquier parte de la estructura.
16 CAPÍTULO 1. ANÁLISIS ESTRUCTURAL Y SEGURIDAD

Determinar la combinación de cargas más desfavorable para verificar el estado lı́mite


de equilibrio al vuelco.
Datos: g (kN/m), qsc (kN/m), Q (kN )
ELU equilibrio: γGf av = 0, 95,γGdes = 1, 10,γQ = 1, 50

Figura 1.5: Viga continua con dos voladizos

Para verificar la estabilidad al vuelco de la estructura se supone que éste se produce


cuando falla alguno de los apoyos, lo que permite el vuelco de la viga girando alrededor
del otro.
La verificación a vuelco requiere identificar los momentos estabilizadores (Mest ) y deses-
tabilizadores o volcadores (Mdes ) en todos los escenarios posibles. Puesto que el punto
de giro para el vuelco puede ser cualquiera de los dos apoyos es necesario identificar la
situación más desfavorable. Los momentos desestabilizadores son los producidos por
las cargas situadas en el voladizo, mientras que los estabilizadores son los producidos
por las cargas situadas en el resto de la viga. En estas condiciones la situación más
desfavorable será aquella en la que las cargas variables se aplican en el voladizo más
largo (ld ) maximizando los momentos volcadores y minimizando los estabilizadores.
La relación de momentos estabilizadores y desestabilizadores es la siguiente:

(li + l)2
Mest = γGf av g
2
ld2 l2
Mdes = γGdes g + γQ qsc d + γQ Qld
2 2

Figura 1.6: Distribución de cargas para ELU equilibrio al vuelco


1.5. MÉTODO DE LOS ESTADOS LÍMITE 17

Nótese que la ponderación de la carga permanente g no es la misma en toda la viga


sino que se diferencia su condición de favorable o desfavorable.
Si Mest > Mdes la estructura cumple el estado lı́mite de equilibrio. En caso contrario,
se deben proyectar soluciones estructurales para verificar su cumplimiento.

Ejemplo: Distribución de cargas para estados lı́mite de rotura y deformación

Sea una viga contnua formada por dos vanos iguales de longitud l, sometida a una
carga distribuida permanente g y una carga distribuida variable q que puede actuar o
no en cualquier parte de la viga.
Determinar las combinaciones de carga más desfavorables para los estados lı́mite últimos
de rotura a momentos flector positivo y negativo, y para el estado lı́mite de servicio de
deformación.
Datos: g (kN/m), q (kN/m)
ELU rotura: γGf av = 1, 0, γGdes = 1, 35, γQ = 1, 50

Figura 1.7: Viga continua de dos vanos

Para determinar la situación más desfavorable se notan como q1 y q2 las cargas actuantes
en cada uno de los vanos.
Comprobación a Estado lı́mite Último de rotura
La distribución de las cargas más desfavorable para los máximos momentos flectores
positivo y negativo no es la misma, por lo que es necesario identificar dicha distribución
para cada caso.
La ley de momentos flectores en el primer vano en función de q1 y q2 es
x
M12 (x) = [q1 (7l − x) − q2 l] 0≤x≤l
16
La distribución de momentos flectores en el segundo vano se comporta de forma simétrica
al primero, al ser de la misma longitud, intercambiando las cargas y la coordenada x
18 CAPÍTULO 1. ANÁLISIS ESTRUCTURAL Y SEGURIDAD

Figura 1.8: Distribución de cargas para máximo flector positivo

por su complementaria 2l − x. Por ello, las conclusiones extraı́das analizando el primer


vano son generales.
max,(+)
El máximo momento flector positivo en el primer vano es M12 y se da en la
coordenada x max,(+) .
q1 l 2 q2 2
   
max,(+) q2 l
M12 = 7− xmax,(+) = 7 −
512 q1 q1 16

Analizando la expresión anterior, se observa que el máximo flector positivo en un vano


es creciente con la carga aplicada sobre el propio vano (q1 ) y decreciente con la carga
aplicada en el vano contiguo (q2 ). En consecuencia, el máximo momento flector positivo
se obtiene maximizando la carga en uno de los vanos y minimizando la carga en el
contiguo. Particularizando para las cargas actuantes sobre la viga, la distribución de
cargas para el máximo momento flector positivo es

q1 = γGdes g + γQ q q2 = γG∗ g

En definitiva, la distribución de cargas más desfavorable para momentos flectores po-


sitivos se muestra en la Figura 1.8.
El máximo momento flector negativo M max,(−) se produce en el apoyo intermedio y su
valor es
l2
M max,(−) = (q1 + q2 )
16
El máximo flector negativo es creciente con la carga de los vanos adyacentes por lo que
la situación más desfavorable es aquella en la que la carga es máxima en ambos vanos,

Figura 1.9: Distribución de cargas para máximo flector negativo


1.5. MÉTODO DE LOS ESTADOS LÍMITE 19

es decir
q1 = q2 = γGdes g + γQ qsc

La distribución de cargas más desfavorable para el momento flector negativo es, por
tanto, la mostrada en la Figura 1.9.

Comprobación a Estado Lı́mite de Servicio de deformación

Suponiendo la misma notación que la empleada en el cálculo anterior, la flecha en el


primer vano es
1 
q1 x 4x3 − 9lx2 + 3l3 − q2 lx l2 − x2
 
f12 (x) = 0≤x≤l
96EI

La flecha máxima en función de q1 y q2 se localiza en las cercanı́as del punto medio del
vano 12. El cálculo de esta flecha y su ubicación exacta es complejo. Pos simplicidad
de cálculo, se considera la flecha en el centro luz (CL) del vano

max,CL l4
f12 = (7q1 − 3q2 )
764EI

A la vista de la expresión anterior, la fecha es creciente con la carga en el propio


vano (q1 ) y decreciente con la carga en el vano contiguo (q2 ). Por tanto, la situación
más desfavorable para la flecha se da en un vano con la máxima carga mientras con
carga mı́nima en el vano contiguo. Atendiendo a las cargas actuantes sobre la viga, tal
distribución es
q1 = γGdes g + γQ q q2 = γGdes g

Ls distribución de cargas para la máxima flecha en el vano (12) se muestra en la Figura


1.10

Los valores máximos de momentos y flechas obtenidas a partir de las combinaciones


más desfavorables deben ser inferiores a las correspondientes capacidades de respuesta
estructural y deformación máxima.

Figura 1.10: Distribución de cargas para máxima flecha en el vano 1


20 CAPÍTULO 1. ANÁLISIS ESTRUCTURAL Y SEGURIDAD

1.6 Lı́neas de influencia

1.6.1 Definición de lı́nea de influencia

Muchas estructuras se proyectan para resistir cargas móviles además de cargas fijas
tales como el peso propio. En el caso de puentes, por ejemplo, se considera la carga
de un tren o de un camión desplazándose a lo largo de toda la longitud del tablero,
Figuras 1.11a y b.

En estos casos, los efectos estructurales (reacciones, esfuerzos flector y cortante) de-
penden del punto de aplicación de la carga. El análisis de la variación de estos efectos
estructurales en función de la posición de las cargas móviles, ası́ como la determinación
de sus valores máximos se hace mediante las lı́neas de influencia.

Figura 1.11: Cargas móviles (a) ferrocarril (b) vehı́culos de carretera

Se define como lı́nea de influencia de un efecto estructural (reacción, esfuerzo, defor-


mación. . . ) a la curva y(x) que representa la variación de dicho efecto en una sección,
cuando una carga unitaria recorre la estructura, siendo x la abscisa del punto de inci-
dencia de la carga, s la abscisa de la sección sobre que la que se calcula dicho efecto e
y(x) el valor del efecto en la sección considerada (Figura 1.12).

Figura 1.12: Lı́nea de influencia del momento flector en la sección S


1.6. LÍNEAS DE INFLUENCIA 21

Figura 1.13: Ley del momento flector y lı́nea de influencia del mismo en la sección S

Debe señalarse la diferencia con la definición de ley que es la variación a través de la


estructura de un cierto efecto (esfuerzos, flechas, giros), para una carga o sistema de
cargas fijos (Figura 1.13).
A continuación, se desarrollan algunos ejemplos para estructuras articuladas y vigas
rectas de plano medio isostáticas.

1.6.2 Lı́neas de influencia de estructuras articuladas

En las estructuras articuladas como la mostrada en la Figura 1.14, las lı́neas de in-
fluencia para los axiles en las barras de interés se obtienen considerando una carga
unitaria que se mueve a lo largo de un cordón de la estructura determinando, para
cada posición, el correspondiente valor del axil en dicha barra. Es habitual considerar
sólo cargas aplicadas en los nudos o e interpolar linealmente los valores de influencia
obtenidos.

Figura 1.14: Puente articulado bajo carga móvil


22 CAPÍTULO 1. ANÁLISIS ESTRUCTURAL Y SEGURIDAD

Ejemplo: Articulada triangular

Para la cercha de la Figura 1.15, determinar las lı́neas de influencia del axil en las
barras 1, 2 y 3 cuando la carga se supone aplicada en los nudos del cordón inferior.

Figura 1.15: Cercha articulada triangular

Lı́nea de influencia de las reacciones


Por equilibrio, se calculan las reacciones para una carga unitaria P = 1 situada a una
distancia x cuyo origen se sitúa en el extremo izquierdo:
30 − x x
V1 = V2 =
30 30
Su representación gráfica son las lı́neas de influencia para las reacciones V1 y V2 según
se muestra en la Figura 1.16:

Figura 1.16: Lı́neas de influencia de las reacciones V1 y V2

Para hallar las lı́neas de influencia de los axiles se emplea el método de las secciones
cortante la estructura por un plano vertical que incluye a las barras en estudio. La
Figura 1.17 muestra el esquema de cálculo:
1.6. LÍNEAS DE INFLUENCIA 23

Figura 1.17: Resolución de la estructura articulada por el método de las secciones

Lı́neas de influencia de los axiles en las barras 1,2,3

En el caso de la barra (1) los axiles se pueden obtener planteando el equilibrio de


momentos respecto al nudo A de cada una de las partes de la estructura.

Cuando la carga unitaria está en la parte izquierda del plano de corte, se tiene:

2 · 0, 93N1 + 25V2 = 0 ⇒ N1 = −13, 44V2 0≤x<5

Mientras que cuando la carga unitaria actúa a la derecha de A, puede escribirse:

2 · 0, 93N1 + 5V1 = 0 ⇒ N2 = −2, 69V1 5 ≤ x ≤ 30

El signo negativo indica que el axil en la barra (1) es de compresión. En la Figura 1.18
puede verse la lı́nea de influencia correspondiente al esfuerzo axil en dicha barra.

Figura 1.18: Lı́nea de influencia del axil en la barra 1

En la barra (2) vertical, sólo hay axil cuando la carga está aplicada en el nudo A en
cuyo caso el valor del axil coincide con el de la carga aplicada (Figura 1.19).
24 CAPÍTULO 1. ANÁLISIS ESTRUCTURAL Y SEGURIDAD

Figura 1.19: Lı́nea de influencia del axil en la barra 2

En el caso de la barra (3) el axil se obtiene por equilibrio de momentos respecto de F .


Cuando la carga está a la izquierda del nudo (A) el axil se obtiene como

2N3 = 25V2 ⇒ N3 = 12, 5V2 0≤x≤5

Cuando la carga unitaria actúa a la derecha de A, puede escribirse:

2N3 = 5V1 ⇒ N3 = 2, 5V2 0 < x ≤ 30

El axil en la barra (3) es positivo lo que significa que la barra está traccionada. En la
Figura 1.20 se representa la lı́nea de influencia del axil de dicha barra.

Figura 1.20: Lı́nea de influencia del axil en la barra 3

1.6.3 Lı́neas de influencia de vigas de plano medio

La determinación de las lı́neas de influencia en un vigas reticuladas de plano medio


es conceptualmente análogo al desarrollado para las estructuras articuladas. La carga
unitaria puede actuar en cualquier sección y por tanto no se requiere interpolación.
A continuación, se desarrollan algunos ejemplos para piezas rectas de plano medio
isostáticas. Se mantendrá la convención de signos h habitual para los momentos flec-
tores.

Ejemplo: Viga con voladizo

Sea un viga continua en voladizo con las dimensiones indicadas en la Figura 1.21.
Determinar las lı́neas de influencia de las reacciones, del momento flector y del esfuerzo
cortante, en la sección A y en la sección B a la izquierda del apoyo 1.
1.6. LÍNEAS DE INFLUENCIA 25

Figura 1.21: Viga con voladizo

Lı́neas de influencia de las reacciones


Las lı́neas de influencia de las reacciones en los apoyos se determinan estableciendo el
equilibrio para una carga unitaria P situada a una distancia x del extremo izquierdo.
Las expresiones para dichas reacciones son:
30 − x x − 10
V1 = V2 =
20 20

Gráficamente las lı́neas de influencia de las reacciones se muestran en la Figura 1.22:

Figura 1.22: Lı́neas de influencia de las reacciones V1 y V2

Lı́neas de influencia del momento flector y esfuerzo cortante en A


Conocidas las lı́neas de influencia de las reacciones en los apoyos de la viga pueden
obtenerse las correspondientes lı́neas de influencia del momento flector y del esfuerzo
cortante escribiendo las ecuaciones que relacionan dichos esfuerzos con V1 y V2 . Cuando
la carga está a la izquierda de A los esfuerzos se calculan en función de V2 y si dicha
carga está a la derecha de A los esfuerzos se calculan en función de V1 .
26 CAPÍTULO 1. ANÁLISIS ESTRUCTURAL Y SEGURIDAD

Por tanto, el momento flector y el esfuerzo cortante en la sección A se expresan como

x − 30
MA = 15V2 = 0, 75 (30 − x) TA = −V2 = 0 < x ≤ 15
20
x − 10
MA = 5V1 = 0, 25 (x − 10) TA = V1 = 15 < x ≤ 30
20

Las lı́neas de influencia del momento flector y del cortante en la sección A se representan
en la Figura 1.23.

Figura 1.23: Lı́neas de influencia del momento flector y del cortante en A

Lı́neas de influencia del momento flector y esfuerzo cortante en B

Cuando la carga está aplicada en el voladizo el esfuerzo cortante en B es igual a la


carga, es decir a la unidad mientras que el momento flector es igual a la distancia entre
la carga y la sección de referencia B:

MB = 10 − x TB = 1 0 < x ≤ 15

Cuando la carga está aplicada en el vano tanto el momento flector como el esfuerzo
cortante en la sección B son nulos.

MB = 0 TB = 0 15 < x ≤ 30

Las lı́neas de influencia del momento flector y del esfuerzo cortante en la sección B
situada a la izquierda del apoyo 1 se muestran en la 1.24.
1.6. LÍNEAS DE INFLUENCIA 27

Figura 1.24: Lı́neas de influencia del momento flector y del cortante en B

Ejemplo: Viga con dos vanos

Sea un viga continua de dos vanos con las dimensiones indicadas en la Figura 1.25.
Determinar las lı́neas de influencia de las reacciones en los tres apoyos, del del momento
flector en el apoyo 2 y del cortante en la sección O donde se encuentra la rótula.

Figura 1.25: Viga continua de dos vanos y rótula

Lı́neas de influencia de las reacciones

Para determinar las lı́neas de influencia de las reacciones en los tres apoyos se plantean
las condiciones de equilibrio considerando la fuerza unitaria P aplicada a la izquierda
y a la derecha de la rótula O.

De esta manera, para la reacción V1 se obtiene


 1
 V1 = 10 (10 − x) 0 ≤ x ≤ 12

 V = 1 (x − 18)

12 < x ≤ 18

1
30
28 CAPÍTULO 1. ANÁLISIS ESTRUCTURAL Y SEGURIDAD

Para la reacción V2 se tiene:


1

 V2 = 10 x

 0 ≤ x ≤ 12

 V2 = 1 (18 − x)

12 < x ≤ 18

5

Y, finalmente, para la reacción V3 :



 V3 = 0 0 ≤ x ≤ 12
 V = 1 (x − 12) 12 < x ≤ 18
3
6

En la Figura 1.26 se representan las lı́neas de influencia de las reacciones V1 , V2 y V3 .

Figura 1.26: Lı́neas de influencia de las reacciones

Lı́nea de influencia del momento flector en 2


Para determinar la lı́nea de influencia del momento flector en el apoyo 2 se consideran
dos situaciones:
En primer lugar, cuando la carga actúa a la izquierda de la rótula. En ese caso, la
reacción V3 es nula. Por tanto, el momento flector M2 es nulo cuando la carga actúa
1.6. LÍNEAS DE INFLUENCIA 29

en el primer vano, entre los apoyos 1 y 2 mientras que cuando la carga actúa entre
el apoyo 2 y la rótula dicho momento es igual a la carga unitaria multiplicada por su
distancia a 2.

La segunda situación a considerar es cuando la carga actúa a la derecha de la rótula;


en ese caso, el momento flector en el apoyo 2 puede calcularse exclusivamente mediante
la reacción V1 .

Por tanto, la lı́nea de influencia del momento flector en 2 es:



M =0 0 ≤ x ≤ 10
 2


M2 = 10 − x 10 < x ≤ 12
 1
 M2 = 10V1 = (x − 18)
 12 < x ≤ 18
3

La Figura 1.27 muestra la lı́nea de influencia del momento flector en la sección 2.

Figura 1.27: Lı́nea de influencia del momento flector el apoyo 2

Lı́nea de influencia del esfuerzo cortante en O

Para la lı́nea de influencia del cortante en la sección de la rótula O el razonamiento es


similar al presentado anteriormente.

En el caso de que carga actúe a la izquierda de la rótula, al ser nula la reacción V3


también lo es el cortante en O. En el segundo supuesto la reacción V3 varı́a entre V3 = 0
(carga encima de la rótula) y V3 = 1 (carga encima del apoyo 3). En consecuencia, la
lı́nea de influencia del esfuerzo cortante en O es:

 TO = 0 0 ≤ x ≤ 12
1
 TO = (18 − x) 12 ≤ x ≤ 18
6

La Figura 1.28 muestra la lı́nea de influencia del esfuerzo cortante en la sección 2.


30 CAPÍTULO 1. ANÁLISIS ESTRUCTURAL Y SEGURIDAD

Figura 1.28: Lı́nea de influencia del cortante en O

1.6.4 Aplicación de las lı́neas de influencia

1.6.4.1 Sistemas de cargas puntuales

Si se conoce la lı́nea de influencia de una carga puntual, puede conocerse el efecto que
produce un sistema de varias cargas puntuales por aplicación directa del principio de
superposición (Figura 1.29) mediante la expresión:
X
YS = Pi yiS (xi ) (1.3)
i

donde Pi es el valor de cada una de las cargas puntuales que conforman el sistema de
cargas, y yiS es el valor de la lı́nea de influencia para un determinado efecto sobre la
sección S en el punto de aplicación de la carga Pi .

Figura 1.29: Estructura sometida a un sistema de cargas

Ejemplo: Tren de cargas puntuales

Sea un viga barticulada de 15 m de longitud, sometida a un tren de cargas formado


por tres cargas, una central de 30 kN y dos adyacentes de 20 kN con una separación
de 2 m entre todas ellas.

Se supone conocida la lı́nea de influencia del momento flector en la sección A situada


a 5 metros a la derecha del apoyo 1. Determinar el momento flector en la sección A
debido al tren de cargas.
1.6. LÍNEAS DE INFLUENCIA 31

Figura 1.30: Viga biarticulada sometida a un tren de cargas

A partir de la lı́nea de influencia del momento flector en A representada en la Figura


1.31, se identifica la posición más desfavorable del tren de cargas que maximiza la
influencia sobre la sección A.

Es habitual que la posición más desfavorable sea la de colocar las tres cargas de manera
que la carga central se sitúe en la sección de influencia máxima mientras las dos cargas
adyacentes se sitúan a ambos lados de la central. Sin embargo, la influencia de las
cargas adyacentes depende de las pendientes de la lı́nea de influencia a ambos lados
del valor máximo. Cuando una de las dos pendientes es mayor del doble de la otra, la
disposición de cargas que maximiza la influencia del tren de cargas es la consistente en
las tres cargas situadas en el tramo de viga con mayor pendiente en la lı́nea de influencia,
con una de las cargas adyacentes coincidente con el valor de máxima influencia. Esta
relación de pendientes se da cuando la sección está situada entre el apoyo y un tercio
de la luz de la viga.

Figura 1.31: Disposición del tren de cargas


32 CAPÍTULO 1. ANÁLISIS ESTRUCTURAL Y SEGURIDAD

Conocida la disposición de las cargas, la expresión (1.3) permite calcular el máximo


momento flector sobre A como

MA = 20 (2, 0) + 30 (3, 33) + 20 (2, 67) = 193, 3 kN m

1.6.4.2 Cargas distribuidas

Si se conoce la lı́nea de influencia y(x) debida a una carga puntual unitaria, es posible
conocer el efecto de una carga repartida q (x) que actúa sobre una cierta longitud de la
viga. Ası́ por ejemplo, para la viga de la Figura 1.32 bajo carga repartida q(x) entre A
y B, el momento flector en la sección S puede calcularse utilizando la lı́nea de influencia
del momento flector en S, mediante la expresión:

Figura 1.32: Viga bajo carga repartida

Z B
S
Y = q (x) y (x) dx (1.4)
A

o bien, en el caso particular de que la carga repartida q sea uniforme:


Z B
S
Y =q y (x) dx = q S AB (1.5)
A

donde S AB es el área sombreada de la lı́nea de influencia comprendida entre las secciones


A y B.

Ejemplo: Viga con dos voladizos bajo carga distribuida

La viga continua en voladizo de la Figura 1.33 está sometida a una carga uniformemente
distribuida q = 4 kN/m y dos cargas puntuales de 20 kN cada una, separadas 2 m.
Las cargas pueden actuar sobre cualquier parte de la viga.
1.6. LÍNEAS DE INFLUENCIA 33

Determinar la disposición de las cargas para los valores extremos del momento flector
sobre la sección A. En cada caso, determinar las reacciones y los momentos flectores
máximos positivo y negativo en A.

Figura 1.33: Viga biarticulada con voladizo

En primer lugar, se determinan las lı́neas de influencia de las reacciones V1 y V2 repre-


sentadas en la Figura 1.34
1 1
V1 = (x − 4) V2 = (20 − x)
16 16

Figura 1.34: Lı́neas de influencia de las reacciones V1 y V2

A partir de las lı́neas de influencia de las reacciones, se calcula la lı́nea de influencia del
momento flector en A como
 3
 MA = 6V2 = 8 (20 − x) 0 < x ≤ 10

 M = 10V = 5 (x − 4)

10 < x ≤ 20

A 1
8
34 CAPÍTULO 1. ANÁLISIS ESTRUCTURAL Y SEGURIDAD

La lı́nea de influencia del momento flector en la sección A se muestra en la Figura 1.35.

Figura 1.35: Lı́nea de influencia del momento flector en A

Las áreas de influencia positiva y negativa en la lı́nea de influencia del momento flector
son
A+ = 0, 5 · 16 · 3, 75 = 30 A− = 0, 5 · 4 · (−2, 5) = −5

Analizando la lı́nea de influencia, se puede inducir la disposición de las cargas para ma-
ximizar los momentos flectores positivos y negativos suponiendo que las cargas pueden
actuar en cualquier parte de la estructura. Este planteamiento lleva a dos disposiciones
para ambos escenarios que se muestran en la Figura 1.36

Figura 1.36: Disposición de las cargas para máximos momentos flectores en la sección A
(a) flectores positivos (b) flectores negativos

En el escenario de máximo flector positivo (posición I) la carga distribuida actúa en la


fracción de viga con influencia positiva mientras que las cargas puntuales se sitúan de
1.7. ENVOLVENTES DE ESFUERZOS 35

forma que una de ellas se aplica encima de la sección A donde se observa la máxima
influencia mientras que la segunda carga se aplica al lado de la anterior con mayor
influencia, en esta caso a su izquierda. Ası́, las reacciones para este escenario se calculan
como
6 8

V1 = 4 · 0, 5 · 16 · 1 + 20 16 + 16 = 49, 5 kN
10 8

V2 = 4 · 0, 5 · 16 · 1 + 20 16 + 16 = 54, 5 kN

mientras que el máximo momento flector positivo en A es

max,(+)
MA = 4 · 0, 5 · 16 · 3, 75 + 20 (3, 75 + 3, 0) = 255 kN m

En el escenario de máximo momento negativo (posición II) todas las cargas actúan
en la parte negativa de la lı́nea de influencia. La carga distribuida actúa en todo el
voladizo mientras que las cargas puntuales se colocan en el extremo, maximizando su
influencia. En este caso, las reacciones en los apoyos son

V1 = 4 · 0, 5 · 4 · (−0, 25) + 20 (−0, 25 − 0, 125) = −9, 5 kN


V2 = 4 · 0, 5 · 4 · (2, 25) + 20 (1, 25 + 1, 125) = 65, 5 kN

mientras que el máximo momento flector negativo en A se calcula como

max,(−)
MA = 4 · 0, 5 · 4 · (−2, 5) + 20 (−2, 5 − 1, 25) = −95 kN m

1.7 Envolventes de esfuerzos

Si se conoce un número suficiente de lı́neas de influencia de un esfuerzo en diferentes


secciones y, por tanto, los correspondientes valores máximos (positivos y negativos),
se pueden dibujar las lı́neas envolventes que indican los valores extremos que puede
alcanzar dicho esfuerzo, en las distintas secciones de una viga para cualquier posición
de la carga.

Ası́, la Figura 1.37 muestra la envolvente del momento flector en una viga biarticulada
para cargas puntuales. La envolvente lo es de las lı́neas de influencia del momento
flector en las distintas secciones de la viga.
36 CAPÍTULO 1. ANÁLISIS ESTRUCTURAL Y SEGURIDAD

Figura 1.37: Envolvente del momento flector de una viga biarticulada

Ejemplo: Envolvente de momentos flectores en viga biarticulada

Sea una viga biarticulada de longitud l = 30 m sometida a un tren de cargas formado


por tres cargas de 20 kN separadas 1, 5 m.

Determinar la envolvente de momentos flectores, considerando secciones de cálculo


definidas a intervalos de 1, 5 m a lo largo de la longitud de la viga.

Figura 1.38: Viga biarticulada sometida a un tren de cargas

En primer lugar, se calculan las reacciones, que únicamente dependen de la posición de


la carga. En este caso son:
l−a a
V1 = V2 =
l l

Las expresiones halladas para las reacciones dan lugar a las correspondientes lı́neas de
influencia cuya representación es trivial.

Envolvente de momento flector para carga unitaria

En primer lugar, se determinan las lı́neas de influencia del momento flector en las seccio-
nes situadas a intervalos de 1, 5 m siguiendo el procedimiento explicado anteriormente.
1.7. ENVOLVENTES DE ESFUERZOS 37

Estas lı́neas de influencia son bilineales, según la Figura 1.39, con un valor máximo que
corresponde a la carga unitaria aplicada en x = a.

Figura 1.39: Lı́nea de influencia del momento flector en la sección A

El valor máximo de la influencia para cada sección dada por s = a se calcula como

a(l − a)
y(x)max = y(x)|x=a = aV1 =
l

Aplicando la expresión obtenida para secciones situadas a intervalos de 1, 5 m pueden


dibujarse las respectivas lı́neas de influencia del momento flector. Puede observarse que
la expresión obtenida para la influencia máxima en x = a representa una parábola que
es la envolvente de las lı́neas de influencia del momento flector según muestra en la
Figura 1.40.

Figura 1.40: Envolvente de las lı́neas de influencia del momento flector


38 CAPÍTULO 1. ANÁLISIS ESTRUCTURAL Y SEGURIDAD

Envolvente del momento flector para un tren de cargas

El valor del momento flector en la sección s = a para el tren de cargas dado puede
calcularse utilizando la lı́nea de influencia del momento flector en dicha sección situando
el tren de cargas en la posición más desfavorable según muestra la Figura 1.41.

Figura 1.41: Valores de influencia para el tren de cargas

El máximo momento flector positivo se calcula en función de la posición de la sección


de cálculo como

a(l − a) a(l − a) (l − a) − 1, 5 a(l − a) a − 1, 5


M max = 200 + 200 + 200
l l l−a  l a
l−a
= 200 3a − 1, 5
l

Los valores del máximo momento flector para las diferentes posiciones del tren de cargas
(Figura 1.41) se indican en la Tabla 1.8.

La Figura 1.42 muestra la envolvente de esfuerzos flectores en la viga para el tren de


cargas dado. El máximo momento flector absoluto se obtiene en el centro de la viga
(a = 15 m) y su valor es de 4200 kN m.
1.7. ENVOLVENTES DE ESFUERZOS 39

a l−a a(1 − a)/l M max


(m) (m) (m) (kNm)
1,5 28,5 1,425 555
3,0 27,0 2,700 1320
4,5 25,5 3,825 1995
6,0 24,0 4,800 2580
7,5 22,5 5,625 3075
9,0 21,0 6,300 3480
10,5 19,5 6,825 3795
12,0 18,0 7,200 4020
13,5 16,5 7,425 4155
15,0 15,0 7,500 4200

Tabla 1.8: Momentos flectores máximos para el tren de cargas

Figura 1.42: Envolvente de los máximos momentos flectores

Ejemplo: Envolvente de momentos flectores en viga con voladizo

Sea una viga continua en voladizo cuyo vano apoyado tiene una longitud l = 12 m con
un voladizo de longitud lv = 4 m. La viga está sometida a la acción de su peso propio,
g = 8 kN/m, y una sobrecarga de uso uniformemente distriuda qsc = 12 kN/m.

Determinar la envolvente de momentos flectores considerando secciones de cálculo a


intervalos de 2 m.
40 CAPÍTULO 1. ANÁLISIS ESTRUCTURAL Y SEGURIDAD

Figura 1.43: Viga en voladizo

Se denomina x a la posición de la carga unitaria P móvil a lo largo de toda la viga,


mientras que la variable s nota la posición de la sección de referencia. Primeramente,
se determinan las reacciones sobre la viga que no dependen de la sección de referencia
sino únicamente de la posición de la carga móvil unitaria P .

l−x x
V1 = V2 =
l l

Sea s = a la posición de la sección donde se calcula el momento flector, definida a


intervalos de 1, 5 m según la Figura 1.44.

Figura 1.44: Definición de los intervalos de cálculo

Se determinan las lı́neas de influencia del momento flector en una sección genérica
situada a una distancia s = a al apoyo izquierdo, para lo cual se distinguen dos casos
en función de la situación de la sección de referencia.

Lı́neas de influencia del momento flector en una sección situada en el vano

En primer lugar, se considera una sección situada en el vano, es decir, 0 ≤ a ≤ 12. En


este caso el cálculo de la influencia depende de la posición de la carga unitaria, a la
izquierda, 0 ≤ x ≤ 12, o a la derecha de la sección, 12 ≤ x ≤ 16.
1.7. ENVOLVENTES DE ESFUERZOS 41

Ası́, la lı́nea de influencia para la sección s = a es


 x
 y(x) = (l − a)V2 = (12 − a) 0≤x≤a
12
 y(x) = aV = a(12 − x) a ≤ x ≤ 16
1
12

Los valores relevantes de esta lı́nea de influencia con 0 ≤ a ≤ 12, se dan en la propia
sección de referencia y en el extremo del voladizo

a(12 − a) max,(−) a
y(x)max,(+)
x=a = y(x)x=l+lv = −
12 3

La lı́nea de influencia del momento flector para una sección genérica situada en el vano
de la viga se representa en la Figura 1.45.

Figura 1.45: Lı́nea de influencia del momento flector para una sección en el vano

En consecuencia, las áreas de influencia positiva y negativa en función de la posición


de la sección de referencia s = a se calculan como
 
+ 1 a(l − a) a(l − a) − 1 1 2
A = 12 = A = − a 4=− a
2 12 2 2 3 3

Lı́neas de influencia del momento flector en una sección situada en el voladizo

En segundo lugar, se considera una sección situada en el voladizo, es decir, 12 ≤ a ≤ 16.


La influencia en este caso se calcula como
(
M (x) = 0 x≤a
M (x) = − (x − a) x≥a

La lı́nea de influencia del momento flector se representa en la Figura 1.46.


42 CAPÍTULO 1. ANÁLISIS ESTRUCTURAL Y SEGURIDAD

Figura 1.46: Lı́nea de influencia del momento flector para una sección en el voladizo

La lı́nea de influencia calculada para 12 ≤ a ≤ 16 presenta únicamente área de influencia


negativa, que para s = a se calcula como

1
A− = − (16 − a)2
2

Envolventes de flectores positivos y negativos

Para dibujar las envolventes de los momentos flectores positivos y negativos se calcula
la integral de la lı́nea de influencia del momento flector para cada sección. Las áreas
de influencia de la Tabla 1.9 se obtienen integrando las partes, positiva y negativa, de
la lı́nea de influencia del momento flector para cada sección.

Se calcula el valor del momento flector debido al peso propio, g = 8 kN/m, multipli-
cando dicho peso propio por el área (positiva+negativa) de la lı́nea de influencia del
momento flector en cada sección.

Figura 1.47: Envolventes de momentos flectores

Para cada sección, se obtiene el valor del máximo momento positivo y negativo debido a
la sobrecarga qsc = 12 kN/m, multiplicando dicha carga por el área positiva y negativa,
1.7. ENVOLVENTES DE ESFUERZOS 43

áreas influencia (kNm2 /kN) Momento = p·área (kNm) Extremos


(+) (−)
a (m) Positivo Negativo Suma Mpp Ms Ms M max M min
1 0 0 0 0 0 0 0 0 0
2 2 10 -1,33 8,67 69,4 120 -16 189,4 53,4
3 4 16 -2,67 13,33 106,6 192 -32 298,6 74,6
4 6 18 -4,00 14,00 112,0 216 -48 328,0 64,0
5 8 16 -5,33 10,67 85,4 192 -64 277,4 21,4
6 10 10 -6,67 3,33 26,6 120 -80 146,6 53,4
7 12 0 -8,00 -8,00 -64,0 0 -96 -64,0 -160,0
8 14 0 -2,00 -2,00 -16,0 0 -24 -16,0 -40,0
9 16 0 0 0 0 0 0 0 0

Tabla 1.9: Determinación de los momentos flectores máximos en las secciones de cálculo

respectivamente, de la lı́nea de influencia. Téngase en cuenta que la sobrecarga puede


ser una carga móvil y, por tanto, hay que considerar la posición más desfavorable.

Finalmente, por combinación de los valores debidos al peso propio más la sobrecarga
(+)
(positivo y negativo), se obtienen los valores extremos, M max = Mpp + Msc y el
(−)
valor M min = Mpp + Msc que permiten dibujar las envolventes del máximo y mı́nimo
momento flector.

En la Tabla 1.9 se reúnen todos los pasos realizados. La Figura 1.47 representa las
envolventes de flectores positivos y negativos. La zona sombreada de la figura indica el
rango de los momentos flectores posibles.

Ejemplo: Viga con dos voladizos no simétrica

Sea una viga continua con un tramo central de longitud l y dos voladizos de longitudes
li y ld con las dimensiones que se indican en la Figura 1.48. Las cargas que actúan
sobre la estructura son:

- El peso propio de la viga g (γG∗ ,γG∗∗ )

- Una sobrecarga de uso uniforme q (γQ ) que puede actuar sobre cualquier parte de la
estructura

- Una sobrecarga de uso puntual móvil Q (γQ )

(a) Determinar si es necesario anclar los apoyos (ELU de equilibrio).

(b) Calcular y dibujar la lı́nea de influencia de las reacciones en los apoyos.


44 CAPÍTULO 1. ANÁLISIS ESTRUCTURAL Y SEGURIDAD

(c) Calcular y dibujar la lı́nea de influencia del momento flector en las secciones A,B
y en las secciones de los apoyos.
(d) Calcular y dibujar la envolvente de momentos en el vano central, acotando los
valores máximos en las secciones 1,A,B,2.
Datos: g = 3 kN/m, q = 5 kN/m, Q = 15 kN , li = 3 m, l = 14m, ld = 4 m a = 4 m
ELU equilibrio: γGf av = 0, 95, γGdes = 1, 10, γQ = 1, 50
ELU rotura: γGf av = 1, , γGdes = 1, 35, γQ = 1, 50

Figura 1.48: Viga con dos voladizos no simétrica

Para analizar el estado lı́mite de equilibrio respecto al vuelco alrededor del apoyo 2 se
toman momentos respecto del apoyo 2 con las cargas mayoradas en función de si el
momento es estabilizador o volcador según se muestra en la Figura 1.49.

Figura 1.49: Distribución de cargas para Estado Lı́mite de equilibrio

Los momentos estabilizadores y desestabilizadores se calculan como

172
Mest =0, 95 · 3 · = 411, 8 kN m
2
42 42
Mdes =1, 1 · 3 · + 1, 5 · 5 · + 1, 5 · 15 · 4 = 176, 4 kN m
2 2

Puesto que Mest > Mdes no es necesario anclar la viga en el apoyo 1. El vuelco respecto
del apoyo 1 es menos crı́tico.
1.7. ENVOLVENTES DE ESFUERZOS 45

Para el estudio de las lı́neas de influencia se calculan las reacciones en función de la


posición de una carga unitaria P cuya posición viene dada por el parámetro x:
17 − x x−3
V1 = V2 =
14 14

Las lı́neas de influencia de las reacciones en los apoyos se muestran en la Figura 1.50.

Figura 1.50: Lı́neas de influencia de las reacciones V1 y V2

Análisis de la sección a la izquierda del apoyo 1

La lı́nea de influencia del momento flector en la sección justo a la izquierda del apoyo
1 es independiente de las reacciones en los apoyos y vale

M1− (x) = x − 3 0≤x≤3

En este caso únicamente existe área negativa A− = −4.5. Los valores extremos de los
momentos flectores en 1− se calculan como
max,(+)
M1 − = 1, 0 · 3 · A− = −13, 5 kN m
max,(−)
M1 − = 1, 35 · 3 · A− + 1, 5 · 5 · A− + 1, 5 · 15 · (−3) = −119, 5 kN m

Análisis de la sección A

La lı́nea de influencia del momento flector en la sección A puede calcularse a partir de


las reacciones:
5

 MA (x) = (x − 3) 0 ≤ x ≤ 7

7
2
 MA (x) = (17 − x) 7 < x ≤ 21

7

Las áreas positiva y negativa en la lı́nea de influencia del momento flector en la sección
A son A+ = 20 y A− = −5.5. Los valores extremos de los momentos flectores en A se
46 CAPÍTULO 1. ANÁLISIS ESTRUCTURAL Y SEGURIDAD

calculan como

max,(+)
MA = 1, 35 · 3 · (A+ + A− ) + 1, 5 · 5 · A+ + 1, 5 · 15 · (2, 86) = 273, 0 kN m
max,(−)
MA = 1, 0 · 3 · (A+ + A− ) + 1, 5 · 5 · A− + 1, 5 · 15 · (−2, 14) = −46, 0 kN m

Análisis de la sección B

La lı́nea de influencia del momento flector en la sección B puede calcularse a partir de


las reacciones:
3

 MB (x) = (x − 3) 0 ≤ x ≤ 11

7
 MB (x) = 4 (17 − x) 11 < x ≤ 20

7

Las áreas positiva y negativa en las lı́neas de influencia del momento en la sección A
son A+ = 24 y A− = −6.5. Los valores extremos de los momentos flectores en B se
calculan como

max,(+)
MB = 1, 35 · 3 · (A+ + A− ) + 1, 5 · 5 · A+ + 1, 5 · 15 · (3, 43) = 328, 0 kN m
max,(−)
MB = 1, 0 · 3 · (A+ + A− ) + 1, 5 · 5 · A− + 1, 5 · 15 · (−2, 29) = −47, 7 kN m

Análisis de la sección a la derecha del apoyo 2

La lı́nea de influencia del momento flector en la sección a la derecha del apoyo 2 es


también independiente de las reacciones en los apoyos:

M2+ (x) = 21 − x 17 ≤ x ≤ 21

En este caso únicamente existe área negativa A− = −8. Los valores extremos de los
momentos flectores en 2+ se calculan como

max,(+)
M2+ = 1, 0 · 3 · A− = −24, 0 kN m
max,(−)
M2+ = 1, 35 · 3 · A− + 1, 5 · 5 · A− + 1, 5 · 15 · (−4) = −182, 4 kN m

Las gráficas de las lı́neas de influencia de las secciones calculadas anteriormente se


muestran en la Figura 1.51.
1.7. ENVOLVENTES DE ESFUERZOS 47

Figura 1.51: Lı́neas de influencia para el flector en el apoyo 1, secciones A,B y apoyo 2

Con los valores hallados puede calcularse la envolvente de momentos flectores en el


tramo central, Figura 1.52.

Figura 1.52: Envolventes de momentos flectores


48 CAPÍTULO 1. ANÁLISIS ESTRUCTURAL Y SEGURIDAD
2 Cables y arcos

2.1 Introducción

Una estructura funicular (o antifunicular) es aquella que, bajo una determinada carga,
se ve sometida únicamente a esfuerzo axil de tracción (o de compresión). Dentro de
las estructuras funiculares lineales se distinguen básicamente dos tipologı́as: cables y
arcos. Los cables y las estructuras suspendidas adoptan la forma adecuada en función
de la carga, de tal forma que se alcance el equilibrio en su configuración deformada,con
todos los elementos en tracción.

Figura 2.1: Tiplogı́as de estructuras funiculares y antifuniculares

El comportamiento estructural de las estructuras funiculares es relativamente sencillo

49
50 CAPÍTULO 2. CABLES Y ARCOS

y además altamente eficiente. Por ello las estructuras funiculares se han usado en
ingenierı́a y arquitectura desde la más remota antigüedad hasta en los más innovadores
diseños.

En la Figura 2.1 se muestran algunas estructuras funiculares sencillas: cables traba-


jando exclusivamente a tracción en la fila superior y arcos trabajando exclusivamente
a compresión en la fila inferior.

Un cable del que cuelga una fuerza puntual se deforma en dos tramos rectos. Si soporta
n cargas puntuales la deformada define una poligonal de n + 1 tramos. Si el cable se ve
sometido a una carga repartida el cable se deforma según una parábola o una catenaria.

Si se invierte la forma del cable el arco correspondiente trabaja exclusivamente a com-


presión para las mismas cargas. Para una determinada carga existe por tanto una única
forma funicular y la correspondiente forma antifunicular. Nótese que en todos los casos
es imprescindible que los apoyos sean fijos.

2.2 Cables

2.2.1 Antecedentes

Los cables flexibles se han utilizado para formar sistemas estructurales desde tiempos
prehistóricos hasta la actualidad. Algunas de las primeras estructuras hechas por el
hombre fueron puentes colgantes construidos con materiales naturales para atravesar
rı́os y barrancos. Los cables se han utilizado en puentes militares desde el siglo XV.
En tiempos modernos, los cables de acero se emplean en la construcción de puentes de
gran luz (Figuras 2.2 y 2.3). Hoy en dı́a, los records de luz y de altura se baten con
puentes y torres atirantados (Figura 2.4).

Figura 2.2: Puentes atirantados (a) Puente de Brooklyn (b) Golden Gate
2.2. CABLES 51

Figura 2.3: Estructuras atirantadas (a) Puente de Russki Island (b) Torre de Collserola

Estructuralmente, los cables son extremadamente eficientes ya que el material trabaja


exclusivamente a tracción, evitando tanto el pandeo por compresión como la variación
de tensión en la sección por flexión. Los cables pueden utilizarse para formar estructuras
complejas, estáticamente indeterminadas y de comportamiento no lineal, cuando la
extensión de los mismos afecta al equilibrio de fuerzas. Tales situaciones están fuera
del alcance de este capı́tulo, en el que únicamente se estudian cables isostáticos que
sufren pequeños desplazamientos.

Figura 2.4: Estructuras atirantadas en construcción.


(a) puente de Broklyn (b) torre de Collserola

2.2.2 Hipótesis de cálculo

El cálculo de cables se realiza bajo las siguientes hipótesis:

∗ Cable perfectamente flexible: el cable resiste exclusivamente a esfuerzo axil, su


resistencia a flexión y cortante es nula.
52 CAPÍTULO 2. CABLES Y ARCOS

∗ Cable inextensible: la longitud del cable permanece invariable durante el proceso


de carga y deformación.

2.2.3 Cable sometido a cargas concentradas

Un cable de peso despreciable sometido a cargas puntuales adopta una forma poligonal
de tramos rectos cada uno de los cuales está sometido a esfuerzo axil constante. Un
cable fijado en sus extremos sometido a n cargas puntuales da lugar a n + 1 tramos
rectos que configuran la deformada del cable y a n + 2 nudos incluyendo los apoyos, en
los que se puede plantear el equilibrio de fuerzas.

Figura 2.5: Cable sometido a cargas concentradas

Por un lado, las incógnitas son las 4 reacciones, los axiles en los n+1 tramos y las flechas
en los n nudos, lo que supone un total de 2n + 5 incógnitas; por otro lado, en cada
nudo puede establecerse el equilbrio de fuerzas horizontales y verticales, lo que supone
un total de 2n + 4 ecuaciones. Por tanto, en general, el sistema no está determinado y
para cada sistema de cargas existe una familia de formas funiculares.

Para poder resolver la estructura es necesario añadir una condición adicional que de-
termina una única solución. Esta condición puede ser la longitud del cable, el axil en
alguno de los tramos del cable o la flecha en algún nudo.

Ejemplo: Cargas concentradas

Un cable está fijado en dos puntos y soporta dos cargas de valor P1 y P2 . La deformada
del cable se muestra la Figura 2.6.

Determinar la dimensión h y el axil en cada tramo del cable.

Datos: a = 2 m, b = 2 m, P1 = 3 kN , P2 = 8 kN
2.2. CABLES 53

Figura 2.6: Cable sometido a dos cargas puntuales

El problema tiene 8 incógnitas en fuerzas {H1 , V1 , H4 , V4 , T12 , T23 , T34 , h}. El número
de nodos permite establecer 8 ecuaciones de equilibrio por lo que el problema tiene
solución única. Los ángulos de inclinación de los distintos tramos son función de h:
     
h 4−h 2
α12 = arctan α23 = arctan α34 = arctan = 53, 1◦
2 2 1, 5

Las ecuaciones de equilibrio global de la estructura son:


X
FH = H1 + H4 = 0
X
FV = V1 + V4 − 11 = 0
X
M1 = 2H4 + 5, 5V4 − 6 − 32 = 0

El equilibrio del nudo 4 relaciona las reacciones en dicho nudo y el axil T34 :

H4 = T34 cos α34


V4 = T34 sin α34

La anteriores ecuaciones permiten obtener el axil T34 y las reacciones en 1 y 4:

T34 = 6, 79 kN H1 = −4, 07 kN V1 = 5, 57 kN H4 = 4, 07 kN V4 = 5, 43 kN
54 CAPÍTULO 2. CABLES Y ARCOS

Por equilibrio del nudo 3 se tiene


X
FH = T23 cos α23 − T34 cos α34 = 0
X
FV = T23 sin α23 + T34 sin α34 − 8 = 0

lo que permite obtener el axil T23 y el valor de α23 y en consecuencia de h:

T23 = 4, 82 kN α23 = 32, 3◦ → h = 2, 74 m

Conocido el valor de h puede obtenerse el ángulo α12 = 53.87◦ . Por equilibrio del nudo
2 se tiene
X
FH = T12 cos α12 − T23 cos α23 = 0
X
FV = T12 sin α12 − T23 sin α23 − 3 = 0

lo que permite obtener el axil T12 = 6, 9 kN .

2.2.4 Cable sometido a cargas distribuidas

Se considera un cable sometido a una carga distribuida por unidad de proyección ho-
rizontal. La distancia entre apoyos es 2l y la flecha en el punto medio es f según se
muestra en la Figura 2.7. Se sitúa el origen de coordenadas en el punto del cable cuya
pendiente es nula, con el eje de ordenadas hacia arriba y el eje de abscisas hacia la
derecha.

Se considera un elemento diferencial del cable, en cuyos extremos actúa un cierto axil
T y T + dT con inclinaciones θ y θ + dθ.

Figura 2.7: Cable bajo carga uniformemente distribuida en proyección horizontal


2.2. CABLES 55

Planteando el equilibrio de dicho elemento diferencial se obtiene


X
FH = −T cos θ + (T + dT ) cos(θ + dθ) = 0 (2.1a)
X
FV = −T sin θ + (T + dT ) sin(θ + dθ) − q(x)dx = 0 (2.1b)

Considerando las aproximaciones

sin dθ ≈ dθ cos dθ ≈ 1 (2.2)

y las expresiones para el seno y el coseno de la suma de ángulos

sin(θ + dθ) = sin θ cos dθ + cos θ sin dθ = sin θ + dθcos θ (2.3a)


cos(θ + dθ) = cos θ cos dθ − sin θ sin dθ = cos θ − dθsin θ (2.3b)

y despreciando los términos de segundo orden, se obtienen las siguientes relaciones entre
el axil T y la carga q(x)
d
[T cos θ] = 0 (2.4a)
dx
d
[T sin θ] = q(x) (2.4b)
dx

que indican que la componente horizontal del axil es constante mientras que la compo-
nente vertical varı́a linealmente si la carga q(x) es constante. En tal caso, las ecuaciones
que relacionan la tensión y el ángulo θ son:

T cos θ = H (2.5a)
T sin θ = qx (2.5b)

El ángulo θ es la pendiente del cable, igual al giro de cada sección con respecto a la
horizontal. De las expresiones (2.5a) y (2.5b) se tiene
dy qx qx2
tan θ = = ⇒ y(x) = +C (2.6)
dx H 2H

Las condiciones de apoyo en x = 0 y x = l permiten determinar tanto la constante de


integración C como el valor del axil H:

y(x)|x=0 = C = 0 (2.7a)
ql2 ql2
y(x)|x=l = =f ⇒H= (2.7b)
2H 2f
56 CAPÍTULO 2. CABLES Y ARCOS

Sustituyendo el valor de H en y(x) se obtiene la ecuación de la parábola que describe


la forma del cable:  x 2
y(x) = f (2.8)
l

La ley de axiles se obtiene de la relación de equilibrio (2.5a):


s  2 s 2
H p dy l  x 2
T = = H 1 + tan2 θ = H 1+ = ql + (2.9)
cos θ dx 2f l

El axil mı́nimo se da en el punto de la deformada con pendiente nula. Puesto que


la componente horizontal del axil es constante y la componente vertical varı́a con la
distancia al origen, el axil máximo se produce cuando la componente vertical es máxima
es decir, en el punto más alejado del origen:
s  2
max H l
T = T (x)|x=l = max
= ql 1 + (2.10)
cos θ 2f
ql2
T min = T (x)|x=0 =H = (2.11)
2f

En el caso de un cable sometido a su propio peso la carga q no se distribuye por unidad


de proyección horizontal, sino que se distribuye a lo largo de la longitud del cable. Se
define el parámetro arco s como longitud medida sobre el cable con origen arbitrario.
El problema se plantea como se indica en la Figura 2.8:

Figura 2.8: Cable bajo peso propio

Las ecuaciones de equilibrio en el elemento diferencial de cable son ahora

d
[T cos θ] = 0 (2.12a)
dx
d
[T sin θ] = q(s) (2.12b)
ds
2.2. CABLES 57

En este caso la componente horizontal del axil permanece constante mientras que la
componente vertical varı́a linealmente con la directriz del cable a través de la longitud
s. Integrando las ecuaciones anteriores e imponiendo las correspondientes condiciones
de apoyo q(s) = q, con s(x)|x=0 = 0, se tiene

T cos θ = H (2.13a)
T sin θ = qs (2.13b)

de donde se obtiene
dy qs
tan θ = = (2.14)
dx H
El parámetro arco s puede relacionarse con las coordenadas cartesianas x, y a nivel
diferencial a través de la siguiente expresión:
s  2
Z Z xp Z x
2 2
dy
s = ds = (dx) + (dy) = 1+ dx (2.15)
0 0 dx

Derivando (2.14) se obtiene la ecuación diferencial del cable actuando bajo su propio
peso: s  2
d2 y q ds q dy
2
= = 1+ (2.16)
dx H dx H dx

La solución es la ecuación de la curva catenaria, expresada en función de la componente


horizontal de la tensión H y de la constante C:
H q 
y(x) = cosh x +C (2.17)
q H

Las condiciones de apoyo en x = 0 y x = l permiten determinar ambas:


H
y(x)|x=0 = 0 ⇒C = − (2.18a)
q
   
H ql
y(x)|x=l = f ⇒f = cosh −1 (2.18b)
q H

La expresión (2.18b) es una ecuación implı́cita que relaciona la flecha f y el axil H y


que requiere solución numérica. Determinado el valor de H, la ley de flechas y la ley
de pendientes son
Hh  qx  i
y(x) = cosh −1 (2.19)
q H
 qx 
y 0 (x) = sinh (2.20)
H
58 CAPÍTULO 2. CABLES Y ARCOS

El axil del cable y sus valores extremos pueden calcularse en función de cos θ.
s  2
H p dy  qx 
T = = H 1 + tan2 θ = H 1+ = Hcosh = qy + H (2.21)
cos θ dx H

El axil mı́nimo se da en el punto de la deformada con pendiente nula. Puesto que la


componente horizontal del axil es constante y la componente vertical varı́a con la flecha
y, el axil máximo se produce cuando la componente vertical es máxima es decir, en el
punto más alejado del origen.

T max = T (y)|y=f = qf + H (2.22)


T min = T (y)|y=0 = H (2.23)

Ejemplo: Parábola vs catenaria

El peso de un cable de longitud l se modela como una carga uniformemente distribuida


q en su proyección horizontal.

Calcular flecha que alcanzará el cable si la componente horizontal de la fuerza en


los anclajes es H. Resolver el problema suponiendo carga distribuida por unidad de
proyección horizontal y por unidad de longitud de cable.

Datos: l = 100 m, q = 0, 1 kN/m, H = 7.5, 10, 15, 25, 50 kN

Figura 2.9: Cable bajo carga uniformemente distribuida

Suponiendo una carga distribuida actuando por unidad de proyección horizontal, la


deformada del cable es una parábola. En este caso, la flecha se calcula como

ql2
f=
8H
2.2. CABLES 59

Por su parte, si se considera la carga distribuida por unidad de longitud del cable, la
deformada es una catenaria. La expresión para la flecha en este caso es
   
H ql
f= cosh −1
q 2H

La flecha obtenida para los distintos valores de la reacción horizontal de anclaje H


en ambos casos, además de la relación de flechas de la parábola y de la catenaria, se
muestran en Tabla 2.1.

Anclaje (kN) fpar (m) f /l Anclaje (kN) fcat (m) f /l fcat /fpar
7,5 16,7 1/6 7,5 17,3 1/6 1,038
10 12,5 1/8 10 12,8 1/8 1,021
15 8,3 1/12 15 8,4 1/11 1,009
25 5,0 1/20 25 5,0 1/19 1,003
50 2,5 1/40 50 2,5 1/39 1,001

Tabla 2.1: Solución parábola vs solución en catenaria

Se observa que para relaciones f /l < 1/12 la diferencia de flechas es inferior al 1%,
mientras que para valores 1/8 < f /l < 1/6 dicha diferencia alcanza valores de hasta el
5%. A nivel ingenieril es habitual suponer que ambas curvas coinciden.

Teniendo en cuenta que sinh 0 = 0 y cosh 0 = 1, el desarrollo en serie de Taylor para


la solución de la catenaria en el entorno de x = 0 es

X d(2n) x2n qx2
y(x) = ≈ + θ(x4 )
dx2n (2n)! 2H
n=1

Por tanto, la función catenaria es muy similar a la parábola en las cercanı́as de x = 0.


Esta similitud se acentúa a medida que disminuye el valor λ = f /l.

Ejemplo: Carga distribuida sobre proyección horizontal

Un cable de 40 m de longitud y sección transversal A anclado a dos puntos de apoyo,


está sometido a una carga uniformemente distribuida q en proyección horizontal.

Determinar la tensión máxima del cable cuya flecha máxima es f .

Datos: l = 20 m, f = 5 m, A = 25 cm2 , q = 10 kN/m


60 CAPÍTULO 2. CABLES Y ARCOS

Figura 2.10: Cable sometido a carga distribuida en proyección horizontal

Debido a la carga distribuida, la deformada del cable será una parábola de ecuación:

qx2
y(x) =
2H

Conocida la flecha en los extremos y(x)|x=20 = 5 m, se obtiene el valor de la componente


horizontal de la tensión H constante en todo el cable como
ql2
H= = 400 kN
2f

La ley de pendientes se calcula como la derivada de la ley de flechas, lo que permite


calcular la inclinación en cualquier sección del cable, en particular en los apoyos.
qx
y 0 (x) = → y 0 (x)|x=20 = 0, 5 ⇒ θmax = 26, 6◦
H

La tensión máxima se da en dichos apoyos y se calcula como

H
T max = = 447, 2 kN
cos θmax

A este resultado puede llegarse conociendo la reacción vertical en el apoyo, que es


V = ql/2 = 200 kN , coincidente con la componente vertical del axil en el mismo. En
consecuencia, dicho axil puede calcularse como
p
T = H 2 + V 2 = 447, 2 kN

Alternativamente, se puede calcular la tensión máxima como


s  2
max l
T = ql 1 + = 447, 2 kN
2f
2.2. CABLES 61

La tensión máxima en el cable se da en los apoyos y es

T max
σ max = = 178, 9 MPa
A

Ejemplo: Carga distribuida con desnivel en apoyos

Un cable está soportado en dos extremos situados a una distancia l con un cierto
desnivel, según muestra la Figura 2.11.

Determinar los axiles en los apoyos y en el punto más bajo del cable. Dimensionar la
sección del mismo si la tensión admisible es σ adm .

Datos: l = 100 m, h1 = 40 m, h2 = 20 m, q = 1 kN/m, σ adm = 200 M P a

Figura 2.11: Cable sustentado en apoyos a distinto nivel bajo carga uniformemente distribuida

Puesto que los apoyos no están a la misma altura, la parábola no es simétrica. El punto
más bajo se sitúa a una distancia a del apoyo izquierdo. En dicho punto de pendiente
nula se sitúa el origen de coordenadas con lo que las flechas son conocidas en los apoyos.
Esto permite plantear dos ecuaciones en las que las incógnitas son la distancia a y la
reacción horizontal H:

q(l − a)2
f1 = = h1 = 40 m
2H
qa2
f2 = = h1 − h2 = 20 m
2H

De ambas ecuaciones se obtienen los valores a = 41, 4 m y H = 42, 9 kN , que a su vez


constituye el valor del axil T en el punto de pendiente nula. El axil en cualquier punto
del cable se calcula a partir del valor de H y de la pendiente θ del cable

H
T =
cos θ
62 CAPÍTULO 2. CABLES Y ARCOS

En los apoyos 1 y 2 se tiene


(
dy qx y10 = tan θ1 = 1, 37 ⇒ θ1 = 53, 8◦ ⇒ T1 = 72, 6 kN
= ⇒
dx H y20 = tan θ2 = 0, 97 ⇒ θ2 = 44, 0◦ ⇒ T2 = 59, 6 kN

El axil máximo se produce en el apoyo 1 y por tanto en ese punto se da la máxima


tensión. El dimensionamiento del cable se hace para dicho punto:
T max T max
σ max = ≤ σ adm ⇒ A ≥ adm = 3, 63 cm2
A σ

Ejemplo: Cubierta suspendida

Un cable se encuentra sostenido por dos mástiles de altura h entre dos puntos 2 y 3
cubriendo una luz total l. La flecha máxima en el centro del vano central es f . El
esquema se completa con dos cables 12 y 34 que hacen las veces de tirantes de retenida
anclándose en unos muertos de cimentación colocados a una distancia d de los mástiles,
según muestra la Figura 2.12. El peso propio de los cables se considera despreciable. La
estructura debe resistir una carga q uniformemente distribuida en proyección horizontal
entre ambos mástiles.
Determinar el trazado del cable y el axil máximo en el tramo 23.
Calcular la fuerza necesaria en los tirantes de retenida de tal manera que los mástiles
reciban únicamente cargas verticales en los puntos 1 y 4.
Datos: l = 40 m, h = 15 m, d = 15 m, f = 3 m, q = 10 kN/m

Figura 2.12: Cubierta suspendida


2.2. CABLES 63

La sección con pendiente nula se sitúa en el punto medio del tramo 23 por la simetrı́a
del problema.

En estas condiciones, la flecha en ambos extremos es f = 3 m para x = ±20 m. En


consecuencia, el trazado del cable es una parábola cuya ecuación es
 x 2 3x2
y(x) = f =
l 400

La reacción horizontal H es
ql2
H= = 666, 7 kN
2f

Conocida la ley de flechas puede calcularse la ley de pendientes mediante la derivada


de la anterior, lo que permite obtener el ángulo en el soporte, es decir en x = 20 m
qx
y 0 (x) = ⇒ y 0 (x)|x=20 = tan θmax = 0, 30 → θmax = 16, 7◦
H

El axil máximo se dará en los puntos más alejados del origen de coordenadas, es decir,
en los soportes, y se calcula como

H
T max = = 696 kN
cos θmax

Finalmente, para que los soportes reciban únicamente una carga vertical, es necesario
que los cables de retenida, con inclinación α = 45◦ , proporcionen una componente
horizontal que equilibre la componente horizontal H en los anclajes (Figura 2.13).

Figura 2.13: Equilibrio de fuerzas en el extremo del poste

Por tanto, la tensión necesaria en los tirantes de retenida es

H
T0 cos α = H ⇒ T0 = = 942, 8 kN
cos α
64 CAPÍTULO 2. CABLES Y ARCOS

Ejemplo: Cubierta suspendida con desnivel

Un cable se encuentra sostenido por dos mástiles de diferentes alturas h1 y h2 entre


dos puntos 2 y 3 cubriendo una luz total l con una flecha máxima f . El esquema se
completa con dos cables 12 y 34 anclados a distancias d1 , d2 de ambos mástiles, según
muestra la Figura 2.14.

El peso propio de los cables se considera negligible. La estructura debe resistir una
carga q uniformemente distribuida entre ambos mástiles.

Determinar el trazado del cable y el axil máximo en el tramo 23.

Calcular la fuerza necesaria en los tirantes de retenida de tal manera que los mástiles
reciban únicamente cargas verticales en los puntos 1 y 4.

Datos: l = 30 m, h1 = 15 m, h2 = 10 m, d1 = 15 m, d2 = 10 m, f = 6 m, q = 10 kN/m

Figura 2.14: Cubierta suspendida con apoyos a distinto nivel

Puesto que los apoyos no están a la misma altura, la parábola no es simétrica. El punto
más bajo del cable en el que la pendiente es nula se sitúa a una distancia a del apoyo
izquierdo desconocida. En él se sitúa el origen para el cálculo de flechas, con lo que
éstas se conocen en los apoyos. Esto permite plantear dos ecuaciones en las que las
incógnitas son la distancia a y la reacción horizontal H.

qa2 q(l − a)2


f2 = =6m f3 = =1m
2H 2H
2.3. ARCOS 65

De ambas ecuaciones se obtienen los valores a = 21, 3 m y la reacción horizontal en


el apoyo H = 378, 2kN . Conocido el valor de H la ley de la parábola que sigue la
directriz del cable es
y(x) = 0, 01322x2

en cuyo vértice se sitúa el origen de coordenadas, quedando éste situado a 21,3 m del
apoyo izquierdo y a 8,7 m del apoyo derecho. En dicho vértice se da una tensión igual
a H en la dirección tangente a dicha parábola, es decir, horizontal.

La tensión en cualquier punto del cable se calcula a partir del valor de H por lo que
para conocerla en los apoyos basta con obtener el valor del ángulo θ en dichos puntos.
Esto se consigue con la ley de giros derivando la ecuación de la parábola.
(
dy qx y20 = tan θ2 = 0, 56 ⇒ θ2 = 29, 4◦ ⇒ T2 = 434, 1 kN
= = 0, 02644x →
dx H y20 = tan θ3 = 0, 23 ⇒ θ3 = 13, 0◦ ⇒ T3 = 388, 1 kN

Ambos tirantes de retenida están inclinados a α1 = α2 = 45◦ con la horizontal por


lo que tensión del cable necesaria para que los mástiles sólo reciban cargas verticales
ha de ser la necesaria para que sus componentes horizontales equilibren la componente
horizontal del cable que es constante y de valor H:

H
T0 cos α = H ⇒ T0 = = 534, 8 kN
cos α

2.3 Arcos

2.3.1 Antecedentes

Los antiguos romanos fueron los primeros en usar los arcos en la construcción de puentes
y acueductos, empleando la forma semicircular debido a la facilidad de su construcción.
Los arcos romanos y románicos se construı́an con bloques de piedra o dovelas, y con
juntas secas o con mortero. Durante la Edad Media, los arcos góticos se generalizan en la
construcción de las grandes catedrales europeas, combinados con el uso de contrafuertes
que proporcionan el necesario empuje horizontal en los apoyos. En el siglo XVIII
se utilizaron arcos de mamposterı́a para construir numerosos puentes, muchos de los
cuales sobreviven hoy en dı́a sobrellevando cargas muy superiores a las de diseño. En
la actualidad, los arcos son de acero o de hormigón armado o pretensado y puede
soportar cargas tanto de tracción como de compresión, salvando luces de varios cientos
de metros.
66 CAPÍTULO 2. CABLES Y ARCOS

Figura 2.15: Puente del Milenio (2008)

Se puede considerar las estructuras en arco como sistemas simétricos respecto a los ca-
bles. En los arcos, la directriz coincide con la directriz funicular de un cable sometido
a cargas de signo opuesto, por lo que cuando nos referimos a arcos hablamos de estruc-
turas antifuniculares de las cargas.

Cabe citar algunas particularidades de los arcos:

- Los arcos son rı́gidos, por lo que cada configuración es antifunicular de un único es-
tado de carga. En consecuencia, cualquier variación de carga implica la aparición
de esfuerzos flectores en el arco.

- Dada la rigidez caracterı́stica de los arcos, se plantean alternativas en los apoyos,


de modo que existen arcos biempotrados, biarticulados, triarticulados, etc.

- Los arcos antifuniculares trabajan a compresión, por lo que es necesario tener


en cuenta el fenómeno del pandeo; esto suele requerir mayores secciones, lo que
implica mayor peso.

2.3.2 Arco indeformable

Se considera una arco biarticulado sometido a una carga repartida de valor q(x) cualquiera,
como se muestra en la Figura 2.16. La estructura es hiperestática de grado 1 por tener
4 reacciones incógnita en los apoyos frente a las tres ecuaciones de la estática en una
estructura plana.
2.3. ARCOS 67

Figura 2.16: Superposición de estados para el problema de arco indeformable

Para resolver la estructura se considera la descomposición del problema en dos casos


simples. El estado I está conformado por la estructura con la carga aplicada con uno
de los apoyos en los que se ha liberado el movimiento horizontal. El estado II se
define con el mismo apoyo simple que el estado I sobre el que se aplica únicamente una
fuerza horizontal desconocida H. Los efectos en reacciones, esfuerzos, tensiones, etc,
en la estructura original se obtienen mediante la superposición de la solución de ambos
estados.

En el estado I las reacciones horizontales son nulas. En dicho arco curvo sometido a
una carga distribuida arbitraria la resultante de fuerzas verticales y el momento flector
{QV , MV } en cada sección son equivalentes a los correspondientes a una viga recta
de longitud igual a la luz del arco. Esto significa que los esfuerzos en cada sección del
arco {Nq , Qq , Mq } pueden calcularse proyectando las resultantes de fuerzas y momentos
según el ángulo θ que determina la orientación en dicha sección.

En el estado II, la única reacción es la horizontal en el apoyo fijo de valor igual a


H, por lo que la resultante de fuerzas en cada sección será exclusivamente horizontal
con ese valor; por tanto, los esfuerzos en el arco en este estado II {NH , QH , MH }
pueden calcularse proyectando dicha resultante y calculando asimismo la resultante de
68 CAPÍTULO 2. CABLES Y ARCOS

momentos que en este caso depende de la coordenada y de la sección.


En la Figura 2.17 se muestra el criterio de signos para los esfuerzos definidos frontal-
mente y dorsalmente en una sección de arco. Nótese que la orientación de cortante y
axil depende de la orientación θ de la sección.
En la Figura 2.18 se muestra la superposición de los esfuerzos debidos a los estados I y
II y su proyección.
La superposición de ambos estados permite expresar los esfuerzos en el arco de forma
general para cualquier carga:

N =Nq + NH = QV sin θ + H cos θ (2.24a)


Q =Qq + QH = QV cos θ − H sin θ (2.24b)
M =Mq + MH = Mq − Hy (2.24c)

En el arco se da por tanto un acoplamiento flexión-axil determinado por la relación


entre axiles y momentos flectores. Para que la estructura trabaje exclusivamente a axil
(de compresión), la ley de flectores en el arco debe anularse. Esto se traduce en una
condición para la geometrı́a con respecto a la ley de momentos debidos a la carga y la
reacción H. La condición de antifunicularidad que define la lı́nea de empujes del arco
es
Mq (x)
M (x) = 0 ⇒ y(x) = (2.25)
H
Esta es la condición de la forma antifunicular asociada a la carga q(x) aplicada. Esta
forma es única y supone además una condición adicional que permite resolver la es-
tructura de forma unı́voca.

Figura 2.17: Convenio de signos para la definición de esfuerzos sobre una sección de arco
(a) Definición frontal y dorsal (b) Variación del ángulo que define la orientación de la sección
2.3. ARCOS 69

Figura 2.18: Superposición de esfuerzos. Estado I + Estado II

Dado un arco caracterizado por su geometrı́a en términos de su luz l, la flecha en el


punto medio f , y la carga q(x), la reacción antifunicular Haf puede calcularse a través
de la flecha conocida en x = l/2:

Mq (x) Mq (x)|x=l/2 Mq (x)
Haf = = ⇒ y(x) = (2.26)
y(x) x=l/2
f Haf

Cuando el arco es antifunicular, derivando (2.25) puede establecerse la siguiente relación:

dy 1 dMq (x) QV (x)


tan θ = = = ⇒ QV = Haf tan θ (2.27)
dx Haf dx Haf

Sustituyendo en las expresiones de los esfuerzos en el arco en la situación de estructura


antifunicular, se verifica que el cortante es nulo mientras que el axil en el arco presenta
una expresión dependiente de la fuerza H y el ángulo θ:

H
N = QV sin θ + H cos θ = (2.28a)
cos θ
Q = QV cos θ − H sin θ = 0 (2.28b)

La condición de antifunicularidad es particular para cada caso de carga y la ley de mo-


mentos flectores del Estado I asociada. En el caso de arco sometido a carga uniforme-
mente distribuida una geometrı́a parabólica permite recuperar las ecuaciones funicu-
lares. En el caso de un trazado parabólico la geometrı́a queda totalmente determinada
mediante su luz l y su flecha máxima f . En este caso la ecuación del trazado y la ley
de pendientes en el arco son:

4f 4f
y(x) = x (l − x) y 0 (x) = tan θ(x) = (l − 2x) (2.29)
l2 l2
70 CAPÍTULO 2. CABLES Y ARCOS

La traza de la generatriz del arco viene dada por una función y(x) y la orientación de
cada sección θ(x) se determina a través de su derivada tan θ = y 0 (x): La determinación
de la ley de momentos flectores involucra la geometrı́a del arco y en particular la función
y(x) que permite situar una sección con respecto a su origen. Por su parte, las leyes
de axil y cortante se refieren a la resultante de fuerzas en dirección normal y paralela
a cada sección usando las expresiones
1 1
sin θ = √ cos θ = √ (2.30)
1+ tan−2 θ 1 + tan2 θ

Como consecuencia de ello, la ley de cortantes en arcos ya no es la derivada de la ley


de momentos flectores.

2.3.3 Arco deformable

En el apartado anterior se ha determinado la directriz de un arco antifunicular y los es-


fuerzos asociados a la misma suponiendo que la geometrı́a de la estructura es invariable.
En esas condiciones el arco trabaja exclusivamente a axil.
Sin embargo la geometrı́a no es invariable por diversos motivos:
- El arco no es infinitamente rı́gido por lo que el arco se deforma por acción del
axil.
- Los apoyos no son infinitamente rı́gidos por lo que pueden producirse desplaza-
mientos, variando la forma del arco.
- El arco puede deformarse debido a incrementos de temperatura, acciones reológicas,
asientos, fluencia, etc.

Figura 2.19: Configuraciones antifunicular y deformada

Si la directriz del arco coincide con la lı́nea de empujes el arco es antifunicular, pero
la variación de la directriz con respecto a la lı́nea de empujes provoca la aparición de
flexiones.
Por ejemplo, considerando la deformación por axil, disminuye la reacción H con res-
pecto al valor de la reacción antifunicular. En este caso los esfuerzos flectores en la
2.3. ARCOS 71

estructura son:
M = MV − Hy 6= 0 (2.31)

La reacción H es inversamente proporcional a la flecha f . En cuanto a la deformación,


si la relación f /l > 1/10 los acortamientos por deformación ya son relevantes. En arcos
de hormigón se suele cumplir
f 1 1
≈ ÷ (2.32)
l 5 7

por lo que la deformabilidad del arco suele despreciarse.

2.3.4 Arco triarticulado

La introducción de una rótula en una de las secciones intermedias del arco implica
que la estructura queda estáticamente determinada (Figura 2.20), es decir la reacción
H se puede determinar exclusivamente a partir de las ecuaciones de equilibrio y de la
condición de rótula:

Figura 2.20: Arco triarticulado bajo cargas verticales

X
FH = H1 − H3 = 0 (2.33a)
X X q
FV = V1 + V3 − FV = 0 (2.33b)
X X q
M1 = V 3 l − M1 = 0 (2.33c)
X l X q
M2− = V1 − Hf + M2 − = 0 (2.33d)
2

La primera ecuación determina que ambas reacciones horizontales son iguales a un valor
H que puede obtenerse de la ecuación de momento flector nulo en la rótula. Por su
parte, las reacciones verticales V1 y V3 se obtienen de las ecuaciones de equilibrio global
de fuerzas verticales y de momentos.
72 CAPÍTULO 2. CABLES Y ARCOS

De esta forma, la reacción H está estáticamente determinada, pero no la condición de


antifunicularidad.

En el caso paticular de un arco triarticulado de luz l sometido a una carga distribuida


uniforme de valor q y cuya flecha en el centro es f , la estructura es isostática por lo que
las reacciones pueden obtenerse exclusivamente por equilibrio y la condición de rótula
en la sección 2:
ql ql2 Mq
V1 = V3 = H= = (2.34)
2 8f f

Se cumple que la ley de flectores en este arco es idénticamente nula

M = MV − Hy = 0 (2.35)

ya que MV es una ley parabólica con valor máximo ql2 /8. Por tanto, un arco parabólico
con apoyos al mismo nivel sometido a carga uniformemente distribuida es siempre un
arco antifunicular y, por tanto, trabaja exclusivamente a axil de compresión.

Ejemplo: Arco triarticulado bajo carga distribuida

Sea un arco triarticulado parabólico de luz l cuya flecha en el centro es f , sometido a


una carga distribuida de valor q.

Calcular el trazado de la lı́nea directriz del arco y la ley de esfuerzos axiles.

Datos: l = 90 m, f = 13 m, q = 30 kN/m

Figura 2.21: Arco triarticulado bajo carga distribuida

El arco triarticulado es una estructura isostática, por lo que las reacciones pueden
2.3. ARCOS 73

obtenerse exclusivamente por equilibrio:

H1 = 2337 kN H3 = −2337 kN
V1 = 1350 kN V3 = 1350 kN

La geometrı́a del arco antifunicular viene dada por la ecuación de la parábola y su


derivada que ofrece el la inclinación de cada sección, ambas expresadas en los ejes
globales:
4f  x
y(x) = 2 x (l − x) = 0, 58x 1 −
l 90
4f  x
y 0 (x) = 2 (l − 2x) = 0, 58 1 −
l 45

Puesto que se trata de un arco antifunicular, la única ley que es necesario definir es la
de axiles. Para ello se calcula el valor del axil en las secciones relevantes teniendo en
cuanta la simetrı́a: sección de apoyo (1), sección a cuartos de luz (A) y sección de la
rótula (2).

Sección apoyo izquierdo (1):

Las coordenadas (x, y) de la sección son (0;0).


La pendiente de la directriz en 1 es tan θ1 = 0, 52 y su inclinación es θ1 = 30, 0◦ .
El esfuerzo axil en la sección 1 es

N1 = 1350 sin θ1 + 2337 cos θ1 = 2698 kN (→←)

Sección cuarto de luz izquierda (A):

Las coordenadas (x, y) de la sección son (22,5;9,75).


La pendiente de la directriz en A es tan θA = 0, 28 y su inclinación es θA = 16, 1◦ .
El esfuerzo axil en la sección A es

NA = 675 sin θA + 2337 cos θA = 2433 kN (→←)

Sección rótula (2):

Las coordenadas (x, y) de la sección son (45;13).


La pendiente de la directriz en 2 es tan θ2 = 0, 0 y su inclinación es θ2 = 0, 0◦ .
El esfuerzo axil en la sección 2 es

N2 = 2337 cos θ2 = 2337 kN (→←)


74 CAPÍTULO 2. CABLES Y ARCOS

La ley de axiles en el arco expresada en kN se muestra en la Figura 2.22.

Figura 2.22: Ley de esfuerzos axiles

Ejemplo: Arco triarticulado bajo carga distribuida asimétrica

Sea un arco triarticulado parabólico de luz l cuya flecha en el centro es f , sometido a


una carga distribuida de valor q en la mitad derecha de su luz, según muestra la Figura
2.23.

Determinar el trazado de la lı́nea directriz del arco y las leyes de esfuerzos de la estruc-
tura.

Datos: l = 20 m, f = 3, 5 m, q = 10 kN/m

Figura 2.23: Arco triarticulado bajo carga distribuida asimétrica

La carga que soporta el arco aplicada a una viga recta darı́a lugar a una ley momentos
lineal en la mitad izquierda y parabólica en su mitad derecha. La geometrı́a parabólica
incumple la condición de antifunicularidad por lo que la respuesta del arco incluirá los
tres esfuerzos: axil, cortante y momento flector.

La estructura es isostática, por lo que las reacciones pueden obtenerse exclusivamente


2.3. ARCOS 75

por equilibrio:
H1 = 71, 4 kN H3 = −71, 4 kN
V1 = 25 kN V3 = 75 kN

La ecuación de la parábola y la ley de pendientes son:


 x  x
y(x) = 0, 7x 1 − y 0 (x) = 0, 7 1 −
20 10

Para dibujar las leyes de esfuerzos se calculan éstos en secciones relevantes del arco:
apoyos, secciones a cuartos de luz y rótula central.
Sección apoyo izquierdo (1):
Las coordenadas (x, y) de la sección son (0;0).
La pendiente de la directriz en 1 es tan θ1 = 0, 7 y su inclinación es θ1 = 35, 0◦ .
Los esfuerzos en la sección 1 son

N1 = 25 sin θ1 + 71, 4 cos θ1 = 72, 9 kN (→←)


Q1 = 25 cos θ1 − 71, 4 sin θ1 = −20, 5 kN (↓↑)
M1 = 0

Sección cuarto de luz izquierdo (A):


Las coordenadas (x, y) de la sección son (5,0;2,625).
La pendiente de la directriz en A es tan θA = 0.35 y su inclinación es θA = 19.3◦ .
Los esfuerzos en la sección A son

NA = 25 sin θA + 71, 4 cos θA = 75, 7 kN (→←)


QA = 25 cos θA − 71, 4 sin θA = 0
MA = −62, 5 kN m ( )

Sección rótula (2):


Las coordenadas (x, y) de la sección son (10;3,5).
La pendiente de la directriz en 2 es tan θ2 = 0, 0 y su inclinación es θ2 = 0, 0◦ .
Los esfuerzos en la sección 2 son

N2 = 25 sin θ2 + 71, 4 cos θ2 = 71, 4 kN (→←)


Q2 = 25 cos θ2 − 71, 4 sin θ2 = 25, 0 kN (↑↓)
M2 = 0
76 CAPÍTULO 2. CABLES Y ARCOS

Sección cuarto de luz derecho (B):


Las coordenadas (x, y) de la sección son (15;2,625).
La pendiente de la directriz en B es tan θB = −0, 35 y su inclinación θB = −19, 3◦ .
Los esfuerzos en la sección B son

NB = −25 sin θB + 71, 4 cos θB = 75, 7 kN (→←)


QB = −25 cos θB − 71, 4 sin θB = 0
MB = 62, 5 kN m ( )

Sección apoyo derecho (3):


Las coordenadas (x, y) de la sección son (20;3,5).
La pendiente de la directriz en 3 es tan θ3 = −0, 7 y su inclinación es θ3 = −35, 0◦ .
Los esfuerzos en la sección 3 son

N3 = −75 sin θ3 + 71, 4 cos θ3 = 101, 5 kN (→←)


Q3 = −75 cos θ3 + 71, 4 sin θ3 = −20, 5 kN (↓↑)
M3 = 0

La ley de momentos flectores en la mitad izquierda del arco es:


(
M12 (x) = 25x − 0, 875x(20 − x) 0≤x≤5
M (x) = 2
M23 (x) = 25x − 0, 875(20 − x) − 5(x − 10) 5 ≤ x ≤ 10

Las leyes de esfuezos del arco en kN y m se muestran en la Figura 2.24.

Figura 2.24: Leyes de esfuerzos: (a) axil (b) cortante (c) momento flector
2.3. ARCOS 77

Ejemplo: Arco triarticulado bajo cargas puntuales simétricas

Sea un arco triarticulado parabólico de luz l cuya flecha en el centro es f , sometido a


dos cargas puntuales simétricas de valor P , según muestra la Figura 2.25.
Determinar el trazado de la lı́nea directriz del arco y las leyes de esfuerzos de la estruc-
tura.
Datos: l = 20 m, f = 3, 5 m, P = 10 kN

Figura 2.25: Arco triarticulado bajo cargas puntuales simétricas

La carga que soporta el arco aplicada a una viga recta darı́a lugar a una ley momentos
lineal-constante-lineal en la luz del arco. La geometrı́a parabólica incumple la condición
de antifunicularidad por lo que la respuesta del arco incluirá los tres esfuerzos: axil,
cortante y momento flector.
Las reacciones pueden obtenerse mediante las ecuaciones de equilibrio:

H1 = 14, 3 kN H3 = −14, 3 kN
V1 = 10 kN V3 = 10 kN

La ecuación de la parábola y la ley de pendientes son:


 x  x
y(x) = 0, 7x 1 − y 0 (x) = 0, 7 1 −
20 10

Para dibujar las leyes de esfuerzos se calculan éstos en secciones relevantes del arco:
apoyos, secciones a cuartos de luz y rótula central.
Sección apoyo izquierdo (1):
Las coordenadas (x, y) de la sección son (0;0).
La pendiente de la directriz en 1 es tan θ1 = 0, 7 y su inclinación es θ1 = 35, 0◦ .
78 CAPÍTULO 2. CABLES Y ARCOS

Los esfuerzos en la sección 1 son

N1 = 10 sin θ1 + 14, 3 cos θ1 = 17, 4 kN (→←)


Q1 = 10 cos θ1 − 14, 3 sin θ1 = 0 (↑↓)
M1 = 0

Sección cuartos de luz izquierda (A):

Las coordenadas (x, y) de la sección son (5;2,625).


La pendiente de la directriz en A es tan θA = 0, 35 y su inclinación es θA = 19, 3◦ .
Los esfuerzos en la sección A son

NA− = 10 sin θA + 14, 3 cos θA = 16, 8 kN (→←)


NA+ = 14, 3 cos θA = 13, 5 kN (→←)
QA− = 10 cos θA − 14, 3 sin θA = 4, 7 kN (↑↓)
QA+ = −14, 3 sin θA = −4, 7 kN (↓↑)
MA = 12, 5 kN m ( )

Sección rótula (2):

Las coordenadas (x, y) de la sección son (10;3,5).


La pendiente de la directriz en 2 es tan θ2 = 0, 0 y su inclinación es θ2 = 0, 0◦ .
Los esfuerzos en la sección 2 son

N2 = 14, 3 cos θ2 = 14, 3 kN (→←)


Q2 = −14, 3 sin θ2 = 0 (↑↓)
M2 = 0

La ley de momentos flectores en 0 ≤ x ≤ l/2 puede expresarse como:


(
M1A (x) = 10x − 0, 5x(20 − x) = 0, 5x2 0≤x≤5
M (x) =
MA2 (x) = 10x − 0, 5x(20 − x) − 10(x − 5) = 0, 5(x − 10)2 5 ≤ x ≤ 10

El resto de secciones se obtienen mediante una extensión simétrica de los resultados


obtenidos. Las leyes de esfuezos del arco en kN y m se muestran en la Figura 2.26.
2.3. ARCOS 79

Figura 2.26: Leyes de esfuerzos: (a) axil (b) cortante (c) momento flector

Ejemplo: Arco triarticulado bajo carga puntual

Sea un arco triarticulado parabólico de luz l cuya flecha en el centro es f , sometido a


una carga puntual de valor P , según muestra la Figura 2.27.

Determinar el trazado de la lı́nea directriz del arco y las leyes de esfuerzos de la estruc-
tura.

Datos: l = 20 m, f = 3, 5 m, P = 100 kN

Figura 2.27: Arco triarticulado bajo carga puntual

La carga que soporta el arco aplicada a una viga recta darı́a lugar a una ley momentos
bilineal en la luz del arco. La geometrı́a parabólica incumple la condición de antifu-
nicularidad por lo que la respuesta del arco incluirá los tres esfuerzos: axil, cortante y
momento flector.
80 CAPÍTULO 2. CABLES Y ARCOS

La estructura es isostática gracias a la rótula situada en el centro del arco, por lo que
las reacciones se calculan por equilibrio:
H1 = 71, 4 kN H3 = −71, 4 kN
V1 = 25 kN V3 = 75 kN

La ecuación de la parábola y la ley de pendientes son:


 x  x
y(x) = 0, 7x 1 − y 0 (x) = 0, 7 1 −
20 10

Para dibujar las leyes de esfuerzos se calculan éstos en secciones relevantes del arco:
apoyos, sección a cuartos de luz y rótula central.
Sección apoyo izquierdo (1):
Las coordenadas (x, y) de la sección son (0;0).
La pendiente de la directriz en 1 es tan θ1 = 0, 7 y su inclinación es θ1 = 35, 0◦ .
Los esfuerzos en la sección 1 son
N1 = 25 sin θ1 + 71, 4 cos θ1 = 72, 9 kN (→←)
Q1 = 25 cos θ1 − 71, 4 sin θ1 = −20, 5 kN (↓↑)
M1 = 0

Sección cuarto de luz izquierdo (A):


Las coordenadas (x, y) de la sección son (5;2,625).
La pendiente de la directriz en A es tan θA = 0, 35 y su inclinación es θA = 19, 3◦ .
Los esfuerzos en la sección A son
NA = 25 sin θA + 71, 4 cos θA = 75, 7 kN (→←)
QA = 25 cos θA − 71, 4 sin θA = 0
MA = −62, 5 kN m ( )

Sección rótula (2):


Las coordenadas (x, y) de la sección son (10;3,5).
La pendiente de la directriz en 2 es tan θ2 = 0, 0 y su inclinación es θ2 = 0, 0◦ .
Los esfuerzos en la sección 2 son
N2 = 25 sin θ2 + 71, 4 cos θ2 = 71, 4 kN (→←)
Q2 = 25 cos θ2 − 71, 4 sin θ2 = 25, 0 kN (↑↓)
M2 = 0
2.3. ARCOS 81

Sección cuarto de luz derecho (B):

Las coordenadas (x, y) de la sección son (15;2,625).


La pendiente de la directriz en B es tan θB = −0, 35 y su inclinación es θB = −19, 3◦ .
Los esfuerzos en la sección B son

NB − = 25 sin θB + 71, 4 cos θB = 59, 2 kN (→←)


NB + = −75 sin θB + 71, 4 cos θB = 92, 2 kN (→←)
QB − = 25 cos θB − 71, 4 sin θB = 47, 2 kN (↑↓)
QB + = −75 cos θB − 71, 4 sin θB = −47, 2 kN (↓↑)
MB = 12, 5 kN m ( )

Sección apoyo derecho (3):

Las coordenadas (x, y) de la sección son (20;0).


La pendiente de la directriz en 3 es tan θ3 = −0, 7 y su inclinación es θB = −35, 0◦ .
Los esfuerzos en la sección 3 son

N3 = 75 sin θ3 + 71, 4 cos θ3 = 101, 5 kN (→←)


Q3 = −75 cos θ3 − 71, 4 sin θ3 = −20, 5 kN (↓↑)
M3 = 0

La ley de momentos flectores en la mitad izquierda del arco puede expresarse como:

(
M1B (x) = 2, 5x(x − 10) 0 ≤ x ≤ 15
M (x) = 2
MB2 (x) = 2, 5x[(x − 25) − 325] 15 ≤ x ≤ 20

Las leyes de esfuezos del arco en kN y m se muestran en la Figura 2.28.


82 CAPÍTULO 2. CABLES Y ARCOS

Figura 2.28: Leyes de esfuerzos: (a) axil (b) cortante (c) momento flector
3 Inestabilidad

3.1 Introducción

La resistencia de materiales se ocupa de la capacidad de los elementos estructurales


para soportar esfuerzos que originan distintos estados de tensión. Esta resistencia
depende de las propiedades del material empleado en la construcción del elemento
estructural considerado. Sin embargo, se observa en la práctica que determinados
elementos estructurales, particularmente las columnas y vigas esbeltas, pueden fallar
al ser sometidos a cargas axiales de compresión, para valores de los esfuerzos inferiores
a los determinados por la resistencia del material.

Los elementos estructurales sometidos a cargas axiales de compresión se conocen como


columnas o bielas. Las columnas son elementos estructurales verticales que soportan
vigas y losas; las bielas son elementos a compresión en estructuras articuladas. Por
ejemplo, una pieza recta esbelta sometida a una carga de compresión axial tal como
el que se muestra en la Figura 3.1a flecta súbitamente con grandes desplazamientos
laterales según se observa en la Figura 3.1b. Este fenómeno se conoce como inestabilidad

Figura 3.1: Pandeo de una viga esbelta sometida a carga axial de compresión

83
84 CAPÍTULO 3. INESTABILIDAD

o pandeo.

Dicho fenómeno se desarrolla dentro del rango elástico, por lo que la pieza recupera su
forma recta inicial cuando se retira la carga axial. Esta constatación pone de manifiesto
las limitaciones del análisis de primer orden de la resistencia de materiales, en particular,
el principio de rigidez que desprecia la deformación de la pieza en el planteamiento de
las condiciones de equilibrio.

El análisis de segundo orden, considerando la deformación de la pieza en las condiciones


de equilibrio, permite estudiar la inestabilidad y explicar fenómenos asociados como la
bifurcación de equilibrio o la divergencia de equilibrio. Tales fenómenos establecen un
criterio adicional en cuanto a la verificación estructural de la pieza, que depende no
sólo de las propiedades del material y de la geometrı́a de la sección sino también de la
geometrı́a de la pieza a través de un parámetro denominado esbeltez.

Cuanto más corto (menos esbelto) es una pieza en relación a sus dimensiones transver-
sales, más probable es que falle por resistencia y menos probable es su fallo por pandeo.
Recı́procamente, cuando más esbelta es la pieza, más posible es que pandee antes de
que se produzca el agotamiento del material. Existe un valor lı́mite de esbeltez que
separa el fallo por resistencia del fallo por inestabilidad.

En este capı́tulo se plantea el análisis de segundo orden en vigas para estudiar el


fenómeno de la inestabilidad de columnas esbeltas bajo carga axial. A partir de la
ecuación diferencial de equilibrio se obtienen las leyes de la deformada en la que se
hallan implı́citas las soluciones de equilibrio que se identifican fı́sicamente con el pan-
deo. Asimismo, se derivan expresiones para la carga crı́tica de pandeo bajo diversas
condiciones de vinculación, para posteriormente extender el análisis a piezas sometidas
a carga axial y cargas transversales.

Las expresiones obtenidas para piezas simples se integran en la formulación matricial,


aplicable a piezas de estructuras reticuladas y articuladas; esto permite el planteamiento
general del problema de inestabilidad estructural en estructuras de barras y el análisis
lineal de bifurcación de pandeo.

3.2 Niveles de aproximación geométrica. Análisis de segundo orden

En el análisis lineal de estructuras se parte de la hipótesis de que los desplazamientos y


los giros que se producen son tan pequeños que las relaciones cinemáticas, constitutivas
y de equilibrio se pueden establecer sobre la geometrı́a indeformada. En la práctica
existen multitud de situaciones en las cuales esta hipótesis de pequeños movimientos
3.3. TEORÍA DE EULER PARA COLUMNAS ESBELTAS. PIEZAS IDEALES 85

no es válida y es necesario distinguir la configuración deformada y la configuración


indeformada. Esta diferenciación da lugar a diferentes niveles de análisis:
1. Pequeños desplazamientos: Análisis lineal. Deformaciones, tensiones y equilibrio
se establecen en la configuración indeformada.
2. Análisis de segundo orden: Análisis no lineal. Las deformaciones y tensiones se
establecen en la configuración inicial, pero el equilibrio se plantea en la configu-
ración deformada.
3. Grandes desplazamientos y pequeñas rotaciones: Análisis no lineal. Las medidas
de deformación y tensión distinguen la configuración inicial y la deformada. Se
establecen las transformaciones correspondientes a todas las magnitudes de una
a otra configuración.
4. Grandes deformaciones: Análisis no lineal. No se hace hipótesis alguna sobre la
magnitud de las deformaciones. Las ecuaciones constitutivas se establecen en su
forma más general.
En este capı́tulo se presenta una aproximación al análisis de estabilidad de estructuras
en su forma más habitual. Para ello se presenta el análisis de segundo orden, es decir:
- Las deformaciones y tensiones se definen sobre la estructura indeformada, de igual
manera que en el análisis lineal.
- Las ecuaciones de equilibrio, tanto a nivel diferencial como integral, se establecen
en la estructura deformada.
Al depender las leyes de esfuerzos de los movimientos producidos, el problema estruc-
tural resultante es no lineal. Esto introduce una complejidad cualitativamente distinta
de la propia del análisis lineal.

3.3 Teorı́a de Euler para columnas esbeltas. Piezas ideales

En el siglo XVIII Euler estudió el fenómeno de la inestabilidad por pandeo considerando


diversos ejemplos de columnas esbeltas sometidas a compresión. En la teorı́a de Euler
se considera una pieza ideal, tal que:
- La pieza es perfectamente recta.
- El axil actuante N se aplica en el centro de gravedad de la sección transversal, es
decir, está perfectamente centrado.
- El material de la pieza es perfectamente elástico.
86 CAPÍTULO 3. INESTABILIDAD

- No hay cargas transversales.

- La inercia a flexión de la sección (EI) se mantiene constante en toda la viga.

- Se cumple la hipótesis de Bernouilli-Navier, según la cual las secciones rectas


permanecen planas y normales a la directriz de la pieza en la deformación. Como
consecuencia de esta hipótesis, y suponiendo pequeños movimientos y pequeños
giros, la ecuación diferencial de la viga viene dada por

M (x)
y 00 (x) = (3.1)
EI

siendo EI la rigidez a flexión de la viga supuesta constante en toda ella.

En los desarrollos de este capı́tulo se define el parámetro k en función del axil N y la


rigidez a flexión EI como
r
N N
k := ⇒ k2 = (3.2)
EI EI

3.3.1 Carga crı́tica en piezas simples

3.3.1.1 Viga articulada

Se considera una viga biarticulada de longitud l sometida a una carga axial N , según
muestra la Figura 3.2, dando lugar a una ley de flechas y(x).

Figura 3.2: Pieza biarticulada. Equilibrio en la configuración deformada

La ley de esfuerzos en este caso es M (x) = −N y(x) por lo que la ecuación diferencial
de equilibrio de la viga es
y 00 (x) + k 2 y(x) = 0 (3.3)

La solución de la ecuación diferencial de equilibrio es

y(x) = A sin(kx) + B cos(kx) (3.4)


3.3. TEORÍA DE EULER PARA COLUMNAS ESBELTAS. PIEZAS IDEALES 87

Aplicando las condiciones de apoyo en los extremos se obtiene

y(x)|x=0 = 0 → B = 0 (3.5a)
y(x)|x=l = 0 → A sin(kl) = 0 (3.5b)

La segunda ecuación tiene dos posibles soluciones: Una de ellas corresponde a la


solución trivial del problema en la que A = 0 y por tanto y(x) = 0. La segunda
solución es
EI
sin(kl) = 0 ⇒ N = m2 π 2 2 m = 1, 2, . . . (3.6)
l

Es decir, existen infinitas soluciones para la ecuación de equilibrio y sus condiciones


de apoyo en la configuración deformada, con una amplitud A indeterminada. Esta
situación se denomina inestabilidad estructural.

El valor mı́nimo de la carga que produce la inestabilidad de la pieza se obtiene para


m = 1 y se denomina carga crı́tica de Euler (NE ):

EI
NE := π 2 (3.7)
l2

Se observa que la carga crı́tica depende de la rigidez a flexión de la viga y su longitud.

Una situación de equilibrio es estable cuando, sometida a una perturbación, la estruc-


tura tiende a recuperar el equilibrio. Por el contrario, una situación de equilibrio es
inestable cuando una perturbación provoca que se pierda el equilibrio. Entre ambas
situaciones, se puede definir el equilibrio neutro. La Figura 3.3 refleja estas situaciones
de equilibrio.

Figura 3.3: Situaciones de equilibrio (a) Estable (b) Neutro (c) Inestable
88 CAPÍTULO 3. INESTABILIDAD

Obsérvese que al ir aumentando la carga N progresivamente, el equilibrio pasa de tener


una solución única estable para N < NE a tener dos soluciones, ambas en equilibrio.
Un estado es de equilibrio estable con N < NE y flecha y(x) = 0 y el otro es de
equilibrio neutro con N = NE y y(x) indeterminada. A este fenómeno se le conoce
como bifurcación de equilibrio.

La carga crı́tica para la pieza biarticulada se toma como referencia para las cargas
crı́ticas de vigas simples con diferentes condiciones de apoyo. A este efecto se define
el factor τ = Ncr /NE como la relación entre la carga Ncr en un determinado caso y la
carga crı́tica de Euler.

3.3.1.2 Viga empotrado-articulada

Se considera una pieza empotrado-articulada de longitud l sometida a un esfuerzo axil


N según muestra la Figura 3.4

Figura 3.4: Pieza empotrado-articulada. Equilibrio en la configuración deformada

Una viga empotrado-articulada es una estructura hiperestática de grado 1. En conse-


cuencia, los esfuerzos pueden expresarse en función de una incógnita hiperestática; por
ejemplo, la reacción V1 en el apoyo. La ley de momentos flectores para este caso puede
expresarse como
M (x) = V1 x − N y(x) (3.8)

La ecuación diferencial de equilibrio de la viga es

V1
y 00 (x) + k 2 y(x) − k 2 x=0 (3.9)
N

La solución de la ecuación diferencial de equilibrio en flechas y su derivada, la ley de


3.3. TEORÍA DE EULER PARA COLUMNAS ESBELTAS. PIEZAS IDEALES 89

giros, son las siguientes:

V1
y(x) = A sin(kx) + B cos(kx) + x (3.10)
N
V1
y 0 (x) = Ak cos(kx) − Bk sin(kx) + (3.11)
N

Aplicando las condiciones de apoyo en flechas y giros se obtiene

y(x)|x=0 = 0 ⇒ B = 0 (3.12a)
N
y(x)|x=l = 0 ⇒ V1 = −A sin(kl) (3.12b)
l
y 0 (x) x=l = 0 ⇒ A [kl cos(kl) − sin(kl)] = 0

(3.12c)

La tercera ecuación tiene dos posibles soluciones. La primera es para A = 0, una


solución trivial con flecha nula. La segunda implica resolver la ecuación implicita
tan z = z con z = kl, cuya solución es z = z ∗ = 4.493409 rad. Despejando el valor del
axil en función de z ∗ , se obtiene la carga crı́tica de la pieza:

EI EI
kl = z ∗ ⇒ Ncr = (z ∗ )2 = 20, 19 2 (3.13)
l2 l

Expresada como múltiplo de la carga crı́tica de Euler Ncr = τ NE , la carga crı́tica de


una viga empotrado-apoyada es
2
z∗

Ncr = ≈ 2, 046NE (3.14)
π

La función de flechas y(x) puede escribirse finalmente como


 x
y(x) = A sin(kx) − N sin(kl) (3.15)
l

donde A es una constante arbitraria.

3.3.1.3 Viga biempotrada

Se considera ahora el caso de una pieza biempotrada sometida a esfuerzo axil N , con
reacciones M0 en ambos extremos empotrados y cuya flecha se nota por y(x).
90 CAPÍTULO 3. INESTABILIDAD

Figura 3.5: Pieza biempotrada. Equilibrio en la configuración deformada

Una viga biempotrada con carga simétrica como es el caso, es una estructura hiper-
estática de grado 1. En consecuencia, los esfuerzos pueden expresarse en función de
una incógnita hiperestática; por ejemplo, el momento reacción M0 en los apoyos. La
ley de momentos expresada en función de M0 es

M (x) = −N y(x) + M0 (3.16)

La ecuación diferencial de equilibrio de la viga es, por tanto,

M0
y 00 (x) + k 2 y(x) − k 2 =0 (3.17)
N

La solución de la ecuación de equilibrio en flechas y su derivada, la ley de giros, son:

M0
y(x) = A sin(kx) + B cos(kx) + (3.18)
N
y 0 (x) = Ak cos(kx) − Bk sin(kx) (3.19)

Aplicando las condiciones de apoyo en desplazamientos y giros en el extremo x = 0 se


obtienen las siguientes condiciones:

M0
y(x)|x=0 = 0 ⇒ B = − (3.20a)
N
0

y (x) x=0 = 0 ⇒ Ak = 0
(3.20b)

De la segunda ecuación se obtienen dos soluciones. Si k = 0 entonces N = 0 lo que da


lugar a una solución trivial. Si A = 0 se obtiene la siguiente solución para la ley de
flechas
M0
y(x) = (1 − cos(kx)) (3.21)
N
M0
y 0 (x) = k sin(kx) (3.22)
N
3.3. TEORÍA DE EULER PARA COLUMNAS ESBELTAS. PIEZAS IDEALES 91

Las condiciones de apoyo en el extremo x = l llevan a sendas condiciones para kl:

y(x)|x=l = 0 ⇒ cos(kl) = 1 ⇒ kl = 2mπ m = 1, 2, . . . (3.23a)


0
y (x)|x=l = 0 ⇒ sin(kl) = 0 ⇒ kl = mπ m = 1, 2, . . . (3.23b)

La condición de giro nulo en el extremo x = l se cumple automáticamente si se cumple


la condición de flecha nula en x = l. La inestabilidad de la viga se produce para los
valores de N que cumplen ambas condiciones simultáneamente, por lo que la carga
crı́tica viene determinada por la condición de flecha nula.

EI
Ncr = 4m2 π 2 , m = 1, 2, . . . (3.24)
l2

La solución en flechas adopta la siguiente forma:

M0 l 2
  
2mπ
y(x) = 1 − cos x , m = 1, 2, . . . (3.25)
4EIm2 π 2 l

El mı́nimo valor de la carga N que lleva a la inestabilidad de la pieza se obtiene para


m = 1. Se observa que la carga crı́tica obtenida para la viga biempotrada presenta un
factor τ = 4:
EI
Ncr = 4π 2 2 = 4NE (3.26)
l

3.3.1.4 Viga en ménsula

Se considera una pieza en ménsula de longitud l sometida a un esfuerzo axil N según


muestra la Figura 3.6.

Figura 3.6: Pieza en ménsula. Equilibrio en la configuración deformada

La ley de momentos flectores depende de la flecha en el extremo de la ménsula yl , al


considerarse la deformada de la viga en las ecuaciones de equilibrio:

M (x) = −N y(x) + N yl (3.27)


92 CAPÍTULO 3. INESTABILIDAD

Por tanto, la ecuación diferencial de equilibrio de la viga es

y 00 (x) + k 2 y(x) − k 2 yl = 0 (3.28)

La solución de la ecuación diferencial de equilibrio es

y(x) = A sin(kx) + B cos(kx) + yl (3.29)

Aplicando las condiciones de apoyo en el extremo x = 0 se obtiene

y(x)|x=0 = 0 ⇒ B = −yl (3.30a)


y 0 (x) x=0 = 0 ⇒ Ak = 0

(3.30b)

La segunda ecuación tiene dos posibles soluciones, la primera de las cuales lleva a la
solución trivial con axil nulo, mientras que la segunda solución implica que A = 0. La
función de flechas y(x) puede por tanto escribirse como

y(x) = yl (1 − cos(kx)) (3.31)

En el extremo libre x = l se tiene


π
y(x)|x=l = yl ⇒ kl = m , m = 1, 3, . . . (3.32)
2

Los valores de la carga N que cumplen esta condición son


EI
Ncr = m2 π 2 , m = 1, 3, . . . (3.33)
4l2

Existen por tanto infinitas soluciones para la ecuación de equilibrio y sus condiciones
de apoyo. La carga crı́tica mı́nima se obtiene para m = 1 como múltiplo de la carga
crı́tica de Euler con un factor τ = 1/4:

1 EI 1
Ncr = π 2 2 = NE (3.34)
4 l 4

3.3.1.5 Viga biarticulada con apoyo elástico

Se considera una Viga biarticulada de longitud l, con un apoyo elástico que restringe
el giro en el apoyo derecho, cuya constante es km . Dicha viga se encuentra sometida a
un esfuerzo axil N , según muestra la Figura 3.7.
3.3. TEORÍA DE EULER PARA COLUMNAS ESBELTAS. PIEZAS IDEALES 93

Figura 3.7: Pieza biarticulada con apoyo elástico. Equilibrio en la configuración deformada

Las reacciones pueden calcularse en función del momento reacción M que es desconocido
ya que depende del giro en el extremo 2 φ2 .
M
V1 = = −V2 (3.35)
l

La ley de momentos expresada en función de la reacción V1 en la configuración defor-


mada es
M (x) = V1 x − N y(x) (3.36)

En consecuencia, la ecuación diferencial de la viga puede expresarse como:


V1
y 00 (x) + k 2 y(x) − k 2 x=0 (3.37)
N

siendo el V1 dependiente del giro ϕ2 .


La solución de la ecuación diferencial es:
V1
y(x) = A sin(kx) + B cos(kx) + x (3.38)
N

Aplicando las condiciones de apoyo se obtiene

y(x)|x=0 = 0 → B = 0 (3.39a)
V1 l
y(x)|x=l = 0 → A sin(kl) + =0 (3.39b)
N

La derivada de la función desplazamiento permite obtener la ley de giros:


V1
y 0 (x) = A kcos(kx) + (3.40)
N

La tercera condición de apoyo está relacionada con el momento incógnita en el extremo


2 y el giro en x = l:
V1 M V1 l
y 0 (x)|x=l = A kcos(kl) + = = (3.41)
N km km
94 CAPÍTULO 3. INESTABILIDAD

Las condiciones de apoyo en x = l constituyen un sistema de ecuaciones cuyas incógnitas


son la constante A y la reacción V1 . Despejando la reacción V1 en la primera ecuación
y sustituyendo en la segunda se obtiene:
  
Nl
A klcos(kl) − sin(kl) 1 − =0 (3.42)
km

Esta ecuación tiene dos posibles soluciones. La solución trivial es A = 0 con lo que
la flecha es nula. La segunda solución es que se anule el término que multiplica a la
constante A, lo que se transforma en un ecuación implı́cita:
 
Nl
kl = tan(kl) 1 − (3.43)
km

En el caso km → 0, la viga se comporta como si el muelle no existiera, es decir como


una viga biarticulada. Para km 6= 0, la ecuación 3.43 se transforma en una ecuación
del tipo tan(α) = 0.
EI
tan(kl) = 0 ⇒ kl = mπ ⇒ Ncr = m2 π 2 (3.44)
l2

La menor de estas cargas crı́ticas es Ncr = NE , es decir, la carga crı́tica de Euler,


coincidente con la hallada en 3.3.1.1.
En el caso km → ∞ el extremo 2 se comporta como un empotramiento, y la pieza como
una viga empotrado-apoyada. La ecuación 3.43 se transforma en una ecuación del tipo
tan(z) = z cuya solución z ∗ = 4, 493409 es conocida.
EI
tan(kl) = kl ⇒ kl = z ∗ ⇒ Ncr = (z ∗ )2 (3.45)
l2

La menor de estas cargas crı́ticas es Ncr = 2, 046NE , la carga crı́tica de una viga
empotrado-articulada, hallada en 3.3.1.2.

3.3.2 Longitud efectiva de pandeo

Dependiendo de las condiciones de apoyo, la carga crı́tica en piezas simples puede ex-
presarse en función de la carga crı́tica de Euler para la pieza biarticulada. Se introduce
ası́ el concepto de longitud efectiva de pandeo aplicable a toda pieza simple en función
de sus condiciones de apoyo.
Dada una pieza de longitud l sujeta a unas determinadas condiciones de apoyo, la
longitud efectiva de pandeo le se define como la longitud de una pieza biapoyada cuya
3.3. TEORÍA DE EULER PARA COLUMNAS ESBELTAS. PIEZAS IDEALES 95

carga crı́tica es la misma que la de la pieza dada. Dado el factor τ , Ncr = τ NE , la



longitud efectiva de pandeo se calcula como le = l/ τ .

En la Figura 3.8 se muestran las longitudes efectivas de pandeo para distintas piezas
simples.

Figura 3.8: Longitud efectiva de pandeo en piezas simples

En la Figura 3.9 se muestra la determinación experimental de las longitudes efectivas


de pandeo para vigas simples con distintas condiciones de apoyo.

Figura 3.9: Determinación experimental de la longitud efectiva de pandeo en vigas simples


96 CAPÍTULO 3. INESTABILIDAD

Biarticulada Biempotrada Empotrado-articulada Ménsula


1
Carga crı́tica (Ncr ) NE 4NE 2.046NE 4 NE
Longitud de pandeo (le ) 1 1/2 0, 7 2

Tabla 3.1: Cargas crı́ticas y longitudes de pandeo en vigas simples

La Tabla 3.1 resume las cargas crı́ticas para las distintas vigas simples ası́ como su
longitud de pandeo asociada.

3.3.3 Verificación estructural a pandeo. Concepto de esbeltez

La verificación estructural de una pieza sometida a axil de compresión en un análisis


lineal se efectúa a nivel tensional mediante un criterio lı́mite de resistencia expresado
como
N
σ= < σ adm (3.46)
A

siendo σ adm el valor admisible de tensión para el material.


En el marco del análisis de segundo orden, se establece una condición resistente adicional
debida a la existencia del fenómeno de bifurcación de equilibrio o pandeo. Este criterio
lı́mite resistente adicional se establece a nivel de esfuerzo axil como N < Ncr , pero
puede trasladarse a nivel tensional mediante el concepto de esbeltez.
Sea una pieza con longitud efectiva de pandeo le y módulo elástico E, sometida a un
axil N uniforme en toda la pieza. Sea r el radio de giro mı́nimo de la sección, tal que
r2 := I/A, siendo I el momento de inercia mı́nimo y A el área de la sección. La tensión
crı́tica de pandeo σ adm,in es
Ncr π 2 EI π2  π 2
σ adm,in = = = E = E (3.47)
A A le2 le 2 λ

r

donde λ es la esbeltez de la pieza expresada como la relación entre su longitud y el


radio de giro.
Nótese que el criterio de verificación estructural a pandeo en tensiones establece un
lı́mite de tensión σ adm,in que depende del material a través de su módulo de elasticidad
E y de un parámetro geométrico como es la esbeltez λ.
Se observa en la expresión (3.47) que la tensión crı́tica y la esbeltez son inversamente
proporcionales, por lo que a mayor esbeltez la pieza presentará mayor riesgo de ines-
tabilidad al verse reducida su tensión crı́tica. Esta función hiperbólica se denomina
3.3. TEORÍA DE EULER PARA COLUMNAS ESBELTAS. PIEZAS IDEALES 97

hipérbola de Euler. La consideración del análisis de segundo orden en la verificación


estructual de una pieza sometida a axil superpone dos criterios lı́mite: resistencia y
pandeo.
La hipérbola de Euler se ve trucada en el tramo inicial donde el criterio de resistencia
es más restrictivo. Existe por tanto un valor lı́mite de esbeltez λ0 que separa ambos
criterios de resistencia y delimita el rango de tensión admisible para el diseño estructural
de la pieza: r
E
λ0 = π (3.48)
σ adm

En la Figura 3.10 se han representado ambos criterios a través de la relación entre


ambas tensiones lı́mite σ adm,in /σ adm que permite delimitar la zona admisible para la
respuesta de dicha pieza.

Figura 3.10: Zona admisible de tensión de una pieza a compresión en análisis de segundo orden

Ejemplo: Carga crı́tica en viga biarticulada

Sea una viga biarticulada de lontigud l. Determinar la carga crı́tica de la viga para dos
secciones transversales, según muestra la Figura 3.11:
a) Sección rectangular de hormigón de dimensiones b y h.
b) Sección tubular de acero formada por la unión de dos perfiles UPN200, de los cuales
se conocen sus propiedades mecánicas y la posición de su centro de gravedad (G).
Datos: l = 8 m, b = 30 cm, h = 20 cm, Eh = 20 GP a, btub = 30 cm, htub = 20 cm,
Ea = 200 GP a
98 CAPÍTULO 3. INESTABILIDAD

Figura 3.11: Viga biarticulada y secciones transversales (a) rectangular (b) tubular

La carga crı́tica de una viga biarticulada es la carga crı́tica de Euler, que depende de
la elasticidad del material, de la longitud de la viga y de la inercia de la sección.
EI
Ncr = π 2
l2

Conocidas las dos primeras variables, cada sección transversal presenta dos inercias
principales. La carga crı́tica se calcula con la menor de ambas.
En la sección rectangular los momentos de inercia son
1
Iy = 20 · 303 = 45 000 cm4
12
1
Iz = 30 · 203 = 20 000 cm4
12

La inercia mı́nima es Iz = 20 000 cm4 , con lo que el pandeo se produce alrededor del
eje horizontal z y la carga crı́tica de pandeo la viga (a) es
EI
Ncr = π 2 = 616, 9 kN
l2

La sección tubular se construye mediante la unión de dos secciones en U cuyas carac-


terı́sticas mecánicas son:

OG = 5, 49 cm A = 32, 2 cm2 Iy1 = 148 cm4 Iz1 = 1910 cm4

siendo OG la distancia entre el centro de la sección tubular y el centro de gravedad


de la sección, A el área de la sección y Iy1 , Iz1 las inercias de la sección repecto
de ejes horizontal y vertical baricéntricos de cada perfil. En estas condiciones, las
caracterı́sticas mecánicas de la sección tubular son:
 
2
Iy =2 Iy1 + A · OG = 2237 cm4
Iz =2Iz1 = 3820 cm4
3.3. TEORÍA DE EULER PARA COLUMNAS ESBELTAS. PIEZAS IDEALES 99

La inercia mı́nima es I = 2237 cm4 , con lo que el pandeo se produce alrededor del eje
vertical y y la carga crı́tica de pandeo de la viga (b) es
EI
Ncr = π 2 2 = 441, 6 kN
l
La carga crı́tica de la viga con sección tubular (b) es menor que la carga crı́tica de la
viga con sección rectangular (a) por lo que el pandeo se producirá antes en el caso (b)

Ejemplo: Incremento de temperatura

Sea una viga biempotrada de lontigud l, sección transversal A, inercia I, fabricada en


un material de con módulo elástico E y coeficiente de dilatación α, según muestra la
Figura 3.12.
Determinar el incremento de temperatura ∆T uniforme en toda la viga necesario para
provocar el pandeo de la misma. Particularizar el resultado para una sección transversal
circular de radio R.
Datos: ∆T (o C), l (m), R (m), A (m2 ), I (m4 ), E (kN/m2 ), α (o C −1 )

Figura 3.12: Viga biempotrada y sección transversal

El axil producido por un incremento de temperatura ∆T uniforme en toda la viga es


N = EAα∆T

Para que la viga pandee dicho axil ha de alcanzar el valor crı́tico, que se expresa como un
múltiplo de la carga crı́tica de Euler. En el caso de una viga biempotrada, Ncr = 4NE .
En consecuencia, el incremento de temperatura necesario para provocar el pandeo de
la viga será
4NE I 4π 2
N = Ncr = 4NE ⇒ ∆T = = 4π 2 =
EAα Aαl2 αλ2
En el caso particular de que la sección transversal sea circular de radio R la esbeltez y
la carga crı́tica son
1 πR 2
 
2l
λ= ⇒ ∆T =
R α l
100 CAPÍTULO 3. INESTABILIDAD

Ejemplo: Carga de colapso en estructura articulada

Sea una estructura articulada formada por dos barras de sección transversal A, cons-
truidas en un material cuya tensión lı́mite es σ adm . Sobre el nudo 2 de dicha estructura,
actúa una carga P vertical, según muestra la Figura 3.13.
Determinar carga de colapso de la estructura considerando el dimensionamiento por
resistencia y por pandeo.
Datos: l = 2 m, α = 20◦ , E = 200 GP a, A = 16 cm2 , I = 21, 33 cm4 , σ adm =
300 M P a

Figura 3.13: Estructura articulada de dos barras

Planteando el equilibrio de fuerzas en el nudo 2 se obtienen los axiles en ambas barras


P P
N1 = (T ) N2 = − (C)
tan α sin α

La barra 1 está traccionada por lo que únicamente puede fallar por tensión cuando ésta
alcance el valor lı́mite σ adm :
N1 P
σ1 = = = σ adm ⇒ Pres,1
max
= Aσ adm tan α = 174, 7 kN
A Atan α

La barra 2 está comprimida por lo que puede fallar por tensión cuando ésta alcance
el valor lı́mite σ adm o bien por pandeo si el axil alcanza el valor crı́tico. Al ser una
estructura articulada, la carga crı́tica por pandeo es la carga de Euler NE :
N2 P
σ2 = = = σ adm ⇒ Pres,2
max
= Aσ adm sin α = 164, 2 kN
A A sin α
P max EI
N2 = = NE ⇒ Ppan = NE sin α = π 2 2 cos2 α sin α = 31, 8 kN
sin α l2
3.3. TEORÍA DE EULER PARA COLUMNAS ESBELTAS. PIEZAS IDEALES 101

La menor de las cargas de colapso es la de pandeo de la barra 2, por lo que la es-


tructura fallará por esta razón mucho antes que por resistencia, para un valor de
P max = 31, 8 kN .

Ejemplo: Articulada con tres barras

Sea una estructura articulada formada por tres barras de sección circular con radios
R1 , R2 y R3 construida con un material cuya tensión lı́mite es σ adm , sobre la que actúa
una carga P vertical según indica la Figura 3.14.
Determinar la carga crı́tica de pandeo de la estructura.
Datos: h = 2 m, α = 60◦ , E = 200 GP a, σ adm = 300 M P a, R1 = R3 = 4 cm,

R2 = 2 2 cm

Figura 3.14: Estructura articulada de tres barras

Las propiedades mecánicas de las barras son:

A1 = A3 = πR12 = 50, 3 cm2 I1 = I3 = 14 πR14 = 201, 1 cm4


A2 = πR22 = 25, 1 cm2 I2 = 14 πR24 = 50, 3 cm4

La estructura es hiperestática por lo que su resolución requiere las condiciones de


equilibrio y una condición de compatibilidad de movimientos.
La estructura es simétrica por lo que N1 = N3 . La ecuación de equilibrio de fuerzas
verticales es X
FV = 2N1 cos α + N2 + P = 0

La condición de compatibilidad sobre el movimiento vertical del nudo 1 expresada en


términos de los alargamientos de las barras es
 
A1
δ1 = δ2 cos α ⇒ N1 = N2 cos2 α
A2
102 CAPÍTULO 3. INESTABILIDAD

Resolviendo, los axiles que soporta la estructura son

P 2
N1 = N3 = − N2 = − P
3 3

Todas las barras están comprimidas por lo que pueden fallar por tensión o por pandeo.
Los valores de la carga P máxima para la barra 1 (y por simetrı́a la barra 3) para
ambos supuestos son las siguientes:

N1 P
σ1 = = = σ adm ⇒ Pres,1
max
= 3A1 σ adm = 4524 kN
A1 3A1
P max EI1
N1 = = NE ⇒ Ppan,1 = 3NE = π 2 2 cos2 α = 744 kN
3 l1

En el caso de la barra central 2 los valores para la carga P máximos son los siguientes:

N2 2P 3
σ2 = = = σ adm ⇒ Pres,2
max
= A2 σ adm = 1131 kN
A2 3A2 2
2 max 3 EI2
N2 = P = NE ⇒ Ppan,2 = NE = 3π 2 2 = 372 kN
3 2 2l2

La menor de las cargas de fallo es la de pandeo en la barra central 2 por lo que la


estructura fallará por esta razón mucho antes que por resistencia, para un valor de
P = 372 kN .

3.4 Piezas no ideales

Una vez analizado el caso de la pieza ideal, la teorı́a de Euler se extiende a condiciones
distintas de las establecidas para piezas ideales. Se consideran los casos en los que la
carga axial sobre la viga no se aplica de forma centrada, la viga presenta una curvatura
inicial o bien la pieza está sometida a carga transversal.

Para las expresiones obtenidas en esta sección se definen dos parámetros:

El parámetro ρ se define como ρ := N/NE relación entre el axil aplicado (N ) y la carga


crı́tica de Euler (NE ), mientra que el parámetro β se define como β := kl/2. Existe
una relación entre ambos establecida como
r
kl π N π√
β= = = ρ (3.49)
2 2 NE 2
3.4. PIEZAS NO IDEALES 103

3.4.1 Axil excéntrico

Se considera una pieza recta biarticulada de longitud l sometida a un esfuerzo axil N


excéntrico cuyo punto de aplicación se sitúa a una distancia e de la directriz de la pieza,
con el mismo convenio que la función y(x), según muestra la Figura 3.15.

Figura 3.15: Equilibrio en la configuración deformada de una pieza con axil excéntrico

La función y(x) define la posición de la directriz en la configuración deformada. El


momento flector en cada sección viene dado por el valor del axil aplicado N y la
distancia entre la sección y la recta de aplicación de dicho axil,
M (x) = −N (y(x) − e) (3.50)

La ecuación diferencial de equilibrio de la viga es la siguiente:


y 00 (x) + k 2 y(x) − k 2 e = 0 (3.51)

La solución de la ecuación diferencial de equilibrio es:


y(x) = Asin(kx) + Bcos(kx) + e (3.52)

Aplicando las condiciones de apoyo en ambos extremos se obtiene


y(x)|x=0 = 0 ⇒ B = −e (3.53a)
 
kl
y(x)|x=l = 0 ⇒ A = −e tan (3.53b)
2

La solución de la ecuación es
y(x) = e [1 − tan(β)sin(kx) − cos(kx)] (3.54)

Analizando la solución obtenida, se observa la presencia del factor tan β en la misma.


Este término no está acotado para ciertos valores de β lo que determina el valor del
axil crı́tico de la viga
EI
tan β → ±∞ ⇒ Ncr = m2 π 2 m = 1, 3, . . . (3.55)
l2
104 CAPÍTULO 3. INESTABILIDAD

La menor de las cargas crı́ticas se da para m = 1 y es Ncr = NE .

Este resultado permite extraer algunas conclusiones en cuanto a la inestabilidad de la


pieza:

- La carga crı́tica Ncr es la misma que en el caso de la pieza ideal. Una vez más,
la carga crı́tica depende únicamente de las condiciones de apoyo.

- Para un axil diferente al crı́tico, la flecha no es nula sino que evoluciona de forma
continua con la relación ρ = N/NE . La Figura 3.16 muestra la evolución del
término tan β en función de ρ.

- No se produce por tanto, bifurcación de equilibrio, sino divergencia de equilibrio.

Figura 3.16: Divergencia de equilibrio debida a un axil excéntrico

3.4.2 Deformación inicial

Se considera una pieza biarticulada de longitud l sometida a un esfuerzo axil de com-


presión de valor N , como se aprecia en la Figura 3.17. La viga presenta una defor-
mación inicial determinada por la función y0 (x) que denota la coordenada vertical de
cada sección respecto a la configuración con curvatura nula, siendo ŷ(x) la función
que denota la posición final de cada sección en la configuración deformada. Se cumple
entonces que y(x) = ŷ − y0 (x) donde y(x) es la deformación de la pieza.

Figura 3.17: Equilibrio en la configuración deformada de una pieza con curvatura inicial

Al plantearse el equilibrio en la configuración deformada el momento flector en cada


3.4. PIEZAS NO IDEALES 105

sección debido al axil N , depende de la posición final de cada sección y(x)

M (x) = −N ŷ(x) = −N (y(x) + y0 (x)) (3.56)

La ecuación de equilibrio es, por tanto,

y 00 (x) + k 2 y(x) + k 2 y0 (x) = 0 (3.57)

La solución la ecuación diferencial de equilibrio para la pieza con curvatura inicial,


depende de la función y0 (x). Por simplicidad, se supone una función sinusoidal de la
forma  x
y0 (x) = y0 sin π (3.58)
l
donde y0 (x) es la amplitud de la curvatura inicial. La ecuación diferencial de equilibrio
ahora es  x
y 00 (x) + k 2 y(x) + k 2 y0 sin π =0 (3.59)
l
La solución de la ecuación diferencial puede escribirse en función del parámetro ρ como
ρ  x
y(x) = Asin(kx) + Bcos(kx) + y0 sin π (3.60)
1−ρ l

Aplicando las condiciones de apoyo en ambos extremos se obtiene

y(x)|x=0 = 0 ⇒ B = 0 (3.61a)
y(x)|x=l = 0 ⇒ Asin(kl) = 0 (3.61b)

La condición de apoyo (3.61b) tiene dos posibles soluciones. La primera solución, A = 0,


implica que la solución de la ecuación en y(x) es la solución particular
ρ  x
y(x) = y0 sin π (3.62)
1−ρ l

En consecuencia, para axiles diferentes del valor crı́tico la solución para la posición final
de cada sección de la pieza ŷ(x) es
1  x
ŷ(x) = y0 sin π (3.63)
1−ρ l

La segunda solución de la condición de apoyo (3.61b) es


EI
sin(kl) = 0 ⇒ Ncr = m2 π 2 m = 1, 2, . . . (3.64)
l2
106 CAPÍTULO 3. INESTABILIDAD

De esta solución se extrae un valor de la carga crı́tica de pandeo para el axil aplicado
N igual a la carga crı́tica de Euler (NE ), coincidente con la carga crı́tica de una pieza
biarticulada ideal. La flecha en este caso es de amplitud A indeterminada.

A la vista de los resultados pueden extraerse las siguientes conclusiones acerca de


la flecha obtenida para el problema de inestabilidad en el caso de pieza biarticulada
sometida a esfuerzo axil de compresión con curvatura inicial y0 (x) senoidal:

- La solución general para la flecha es de la forma ŷ(x) = f (ρ)y0 (x), es decir, la


compresión supone un factor de escala de ampliación aplicado sobre la función de
curvatura inicial y0 (x).

- La carga crı́tica Ncr es la misma que en el caso de la pieza ideal. Es decir, la


carga crı́tica depende únicamente de las condiciones de apoyo.

- En el caso de una pieza no ideal, la flecha y(x) varı́a progresivamente con el


axil aplicado N a través de la relación ρ = N/NE . Luego no se produce una
bifurcación de equilibrio entre una solución trivial nula y la solución en pandeo.

- Cuando el axil tiende al valor crı́tico Ncr , la flecha tiende a una ası́ntota vertical.
Esta respuesta estructural se conoce como divergencia de equilibrio. La Figura
3.18 muestra la evolución del factor f (ρ) que gobierna la evolución de la flecha
para una sección de la viga dada.

Figura 3.18: Divergencia de equilibrio debida a la curvatura inicial

Al problema de pandeo de una viga con deformación inicial también se le conoce como
pandeo con curvatura inicial χ0 (x). La relación entre deformación y curvatura es
χ0 (x) = y 00 (x).

3.4.3 Pieza con carga transversal

Se considera una pieza recta biarticulada de longitud l sometida a un esfuerzo axil N


y a una carga transversal distribuida q(x) según se muestra en la Figura 3.19.
3.4. PIEZAS NO IDEALES 107

Figura 3.19: Pieza biarticulada sometida a axil y carga transversal

Se denota por Mq (x) la componente de la ley de flectores debida a la carga repartida en


la pieza biapoyada, suponiendo el convenio de signos habitual. Ası́, la ley de momentos
flectores es

M (x) = −N y(x) + Mq (x) (3.65)

La ecuación diferencial de equilibrio de la viga queda

Mq (x)
y 00 (x) + k 2 y(x) − k 2 =0 (3.66)
N

La solución de la ecuación de equilibrio depende de la naturaleza de la función Mq (x),


habitualmente polinómica. La solución particular de la ecuación de equilibrio para
cualquier función Mq (x) cuya derivada cuarta sea nula y en particular para polinomios
de grado menor o igual a 3 es

Mq (x) Mq00 (x)


yp (x) = − (3.67)
N N k2

La solución de la ecuación de equilibrio es por tanto conocida para leyes de flector


cuadráticas o cúbicas asociadas a cargas distribuidas uniformes o lineales, lo que incluye
la mayorı́a de los casos. Conocida la solución particular y la solución completa el
problema se resuelve siguiendo el procedimiento habitual.

En el caso particular de que la carga sea uniforme (Figura 3.20) la resolución del
problema de segundo orden es la siguiente:
108 CAPÍTULO 3. INESTABILIDAD

Figura 3.20: Pieza biarticulada sometida a axil y carga distribuida

La ley de esfuerzos debida exclusivamente a la carga distribuida es


1
Mq (x) = qx (l − x) (3.68)
2

La ecuación diferencial de equilibrio de una viga sometida a axil y carga distribuida


uniforme es por tanto
q
y 00 (x) + k 2 y(x) − k 2 x(l − x) = 0 (3.69)
2N

Según la expresión (3.67) la solución de la ecuación de equilibrio es

qx(l − x) q
y(x) = Asin(kx) + Bcos(kx) + + (3.70)
2N N k2

Aplicando las condiciones de apoyo en los extremos se obtienen las constantes de inte-
gración:
q
y(x)|x=0 = 0 ⇒ B = − (3.71a)
N k2  
q kl
y(x)|x=l =0⇒A=− 2
tan (3.71b)
Nk 2

La solución completa para la función de flechas y(x) es


   
q kl 1 2
y(x) = − tan sin(kx) + cos(kx) − k x(l − x) − 1 (3.72)
N k2 2 2

La solución para la función de flechas y(x) puede reescribirse en función de β como

ql4 h  x  x
2 x
  x i
y(x) = − tan(β)sin 2β + cos 2β − 2β 1 − − 1 (3.73)
16EIβ 4 l l l l
3.4. PIEZAS NO IDEALES 109

La expresión obtenida no conduce a una bifurcación de equilibrio sino que evoluciona


de forma progresiva con la carga.

El término tan β merece especial atención. El paraḿetro β depende del axil N pero su
tangente no está acotada, por lo que existe un valor de β para el cual dicha función, y
en consecuencia la flecha y(x), tiende a infinito.
π
tan β → ∞ ⇒ β = m , m = 1, 3, . . . ⇒ Ncr = NE (3.74)
2

Por tanto, existe un valor crı́tico del axil de compresión, para el cual la flecha tiende
a infinito. Este axil crı́tico es igual al hallado en la misma viga biarticulada sin carga
repartida, lo que permite extraer algunas conclusiones relevantes:

- La carga crı́tica de una pieza simple no depende de la carga transversal sino


del axil aplicado y de las condiciones de apoyo. En consecuencia, el análisis de
inestabilidad puede llevarse a cabo obviando dicha carga.

- La respuesta obtenida al añadir la flexión debida a la carga transversal no presenta


bifurcación de equilibrio.

- La solución en flechas del problema es una función no nula que tiende a una
ası́ntota vertical cuando el axil aplicado tiende a la carga crı́tica en la cual la
flecha tiende a un valor infinito.

Particularizando la expresión (3.73) en el centro de la viga se obtiene

5ql4 12 2cos−1 β − β 2 − 2

y(x)|x=l/2 = − (3.75)
384EI 5β 4

La flecha en la sección central puede expresarse como el producto del resultado obtenido
en un análisis lineal de primer orden y un factor amplificador dependiente de β, es
decir, de la relación entre el axil aplicado N y la carga crı́tica de Euler NE en una viga
biarticulada, lo que pone de manifiesto la influencia del análisis de segundo orden.

y(x)|x=l/2 ≡ f (β)y(x)|lineal
x=l/2 (3.76)

Desarrollando la función cos−1 en serie de Taylor, tomando los primeros términos y


recordando que ρ = π42 β, se tiene que

1 5ql4
y(x)|x=l/2 ≈ − (3.77)
1 − ρ 384EI
110 CAPÍTULO 3. INESTABILIDAD

donde resulta que el factor de amplificación de la flecha máxima debida a la no linea-


lidad geométrica es igual al obtenido en el apartado de pieza con deformación inicial,
expresión (3.63). Esta conclusión es válida para vigas simplemente apoyadas sometidas
a cualquier carga simétrica.

Es notoria la similitud entre los casos de pieza con axil excéntrico, con curvatura inicial
o con carga transversal. Todos estos casos coaparición de un término de flexión.

Es asimismo notorio que la carga crı́tica es idéntica en todos los casos, lo que permite
afirmar que la expresión de dicha carga no depende de las imperfecciones en cuanto
a la forma de la directriz o el punto de aplicación del axil, sino únicamente de las
condiciones de apoyo.

3.5 Energı́a potencial total estacionaria. Método de Rayleigh-Ritz

Los estados de equilibrio neutro de una pieza elástica que pandea se corresponden
con estados de energı́a potencial total estacionaria. Este hecho se puede utilizar para
determinar la carga crı́tica de la pieza, lo que resulta particularmente útil cuando se
desconoce la deformada de la pieza pandeada.

3.5.1 Pieza biarticulada con carga axial de compresión

Se considera la pieza biarticulada recta de la Figura 3.21, sometida a una fuerza ho-
rizontal de valor N , que produce un esfuerzo axil centrado. La longitud inicial de la
viga es l. Si se desprecia la deformación por axil, una vez deformada la viga debido al
pandeo, la proyección horizontal de la viga es l0 = l − δ, siendo δ el desplazamiento del
apoyo móvil.

Figura 3.21: Deformación de una pieza biarticulada debido al pandeo


3.5. ENERGÍA POTENCIAL TOTAL ESTACIONARIA. MÉTODO DE RAYLEIGH-RITZ 111

La energı́a potencial total de la pieza se expresa como

Π := U + H (3.78)

donde U es la energı́a interna de deformación y H es la energı́a de las fuerzas externas,


en este caso la fuerza axial N .

Si se desprecia la energı́a de deformación debida al axil, la única componente de la


energı́a de deformación se debe a la flexión.
l l
M 2 (x)
Z Z
1 1 2
U = Uf lexion := dx = EI y 00 (x) dx (3.79)
2 0 EI 2 0

donde se ha supuesto la relación elástica entre momento flector y curvatura

M (x)
y 00 (x) = (3.80)
EI

la energı́a potencial de la fuerza externa N es

H = −N δ (3.81)

donde δ es el movimiento eficaz asociado a N , coincidente con el incremento de proyección


horizontal de la viga deformada.

Se considera un elemento diferencial dl0 en la viga deformada y sus proyecciones hori-


zontal dx y vertical dy. Nótese que la diferencia de longitud entre dl0 y dx al deformarse
la viga es la responsable del desplazamiento δ. Existe una relación geométrica entre
estos tres elementos diferenciales:
s  2
0
p
2 2
dy
dl = dx + dy = 1 + dx (3.82)
dx

Suponiendo que y 0 (x) << 1 puede aproximarse la expresión anterior como


"  2 #
1 dy
dl0 ≈ 1 + dx = dx + dδ (3.83)
2 dx

de donde se identifica el incremento de la proyección horizontal de la viga debido a la


deformación, dδ = 12 (y 0 (x))2 dx.
112 CAPÍTULO 3. INESTABILIDAD

En consecuencia, el desplazamiento efectivo del axil N puede establecerse como


Z l  2
1 dy
δ= dx (3.84)
0 2 dx

con lo cual la energı́a potencial debido a la fuerza externa es

1 dy 2
Z l  
H=− N dx (3.85)
0 2 dx

Ası́, la energı́a potencial total es


Z l Z l
1 00
2 1 2
Π=U +H = EI y (x) dx − N y 0 (x) dx (3.86)
0 2 0 2

Los estados de equilibrio son los puntos estacionarios de este potencial. Sin embargo,
la ecuación (3.86) es integral y no puede resolverse para hallar la deformada y(x). Para
imponer la condición de estacionariedad, es necesario suponer una función y(x) como
aproximación a la solución. Supóngase que la función y(x) se desarrolla en serie de
Fourier en la forma

X  x
y(x) = λm sin mπ (3.87)
l
m=1

Esta función de flecha verifica las condiciones de apoyo de la pieza biarticulada:

y(x)|x=0 = y(x)|x=l = 0 y 00 (x)|x=0 = y 00 (x)|x=l = 0 (3.88)

Nótese que la función y(x) queda parametrizada en función de sus coeficientes de Fourier
λm , por lo que determinar la función de flecha y(x) se reduce a obtener tales coeficientes.
Sustituyendo la expresión de la flecha (ec. 3.87), en la expresión de la energı́a potencial
(ec. 3.86) e integrando se tiene
∞ ∞
π4 X
4 2 π2 X 2 2
Π=U +H = EI m λ m − N m λm (3.89)
4l3 4l
m=1 m=1

Los puntos de potencial estacionario se obtienen derivando la energı́a potencial total


respecto a cada uno de los coeficientes λm e igualando a cero:

π2 π 2 EI
 
∂Π
= m2 2 − N λm = 0 (3.90)
∂λm 2l l
3.5. ENERGÍA POTENCIAL TOTAL ESTACIONARIA. MÉTODO DE RAYLEIGH-RITZ 113

de donde se observa que la condición de equilibrio presenta dos soluciones término a


término. Por un lado, λm = 0 es la solución trivial con flecha nula. Por otro lado, si
λm 6= 0, la condición de equilibrio se cumple para un determinado valor crı́tico del axil
N:
π 2 EI
Ncr = m2 2 , m = 1, 2, . . . (3.91)
l

Se observa que cada término del desarrollo en serie de y(x) representa una función
armónica, y viene asociado a un valor crı́tico del axil. La Figura 3.22 representa los
tres primeros términos de dicho desarrollo en serie. Nótese que las cargas crı́ticas son
múltiplos de la carga crı́tica de Euler. En particular, para el primier término, m = 1,
la carga crı́tica es Ncr = NE . Obsérvese que el resultado obtenido es el mismo por el
método diferencial y por el método integral.

La energı́a de deformación U , y también la total Π, se incrementan con la carga crı́tica,


por lo que la carga crı́tica de Euler es la que involucra menor energı́a de deformación.

3.5.2 Pieza con carga transversal

El problema de inestabilidad anterior se generaliza fácilmente para el caso de que la


pieza esté sometida, además, a una carga transversal q(x). Únicamente es necesario
añadir en el término de la energı́a de las fuerzas externas H, la debida a la carga

Figura 3.22: Modos de inestabilidad para los tres primeros armónicos


114 CAPÍTULO 3. INESTABILIDAD

transversal. Z l
H = −N δ − q(x)y(x)dx (3.92)
0

con lo que la expresión de la energı́a potencial total es


Z l Z l Z l
1 2 1 2
Π=U +H = EI y 00 (x) dx − N y 0 (x) dx − q(x)y(x)dx (3.93)
0 2 0 2 0

Supóngase una función de carga de tipo senoidal de la forma q(x) = q0 sin π xl . En




este caso, la condición de estacionariedad para m = 1 es


π 2 π 2 EI
 
l
2
− N λ1 − q0 = 0 (3.94)
2l l 2

Nótese que el término debido a la carga transversal no depende del axil N por lo que
no modifica la parte izquierda de la ecuación de equilibrio, sino la parte derecha. Esta
observación lleva a la conclusión de que la carga crı́tica de la viga no se ve modificada
por la carga transversal q(x), sino que depende únicamente de las condiciones de apoyo.
En este caso también se concluye que la amplitud λ1 tiende a infinito.
Si el axil no alcanza el valor crı́tico, la amplitud λ1 de los modos de deformación sı́ está
definida y depende de las cargas transvesales.
Las conclusiones halladas mediante el planteamiento energético (integral), coinciden
con las obtenidas en 3.4.3.

3.5.3 Método de Rayleigh-Ritz

En las secciones anteriores se ha usado la estacionariedad de la energı́a potencial total


para encontrar los valores de las cargas crı́ticas de pandeo. El método energético de
Rayleigh-Ritz se puede utilizar para resolver el problema de estabilidad de una pieza
de forma aproximada.
En el desarrollo en serie de Fourier para la flecha y(x) del apartado anterior, tomando
un número finito de términos M en la expresión (3.87), la solución y(x) obtenida es
aproximada debido al error de truncamiento. La solución del problema se reduce a
determinar las amplitudes λm , m = 1, 2, . . . , M a partir de las correspondientes M
ecuaciones algebraicas (3.90).
Sin embargo, la versatilidad del método de Rayleigh-Ritz es aún mayor. La posibili-
dad de aproximar las cargas de pandeo a partir de suponer funciones de deformación
aproximadas y parametrizadas tiene una gran trascendencia.
3.5. ENERGÍA POTENCIAL TOTAL ESTACIONARIA. MÉTODO DE RAYLEIGH-RITZ 115

Sea la pieza en voladizo de la Figura 3.23 en un estado de equilibrio neutro de pandeo,


siendo yl la flecha en el extremo, desconocida.

Figura 3.23: Pieza en voladizo deformada

Se considera como función de aproximación un polinomio de grado 3. Nótese que la


solución del mismo problema en un análisis de primer orden es precisamente una función
cúbica. Esta función de aproximación ha de cumplir las condiciones de apoyo:

y(x)|x=0 = 0 y(x)|x=l = yl
0
(3.95)
y (x)|x=0 = 0 M (x)|x=l = EIy 00 (x)|x=l = 0

Las cuatro condiciones de apoyo anteriores permiten definir la función cúbica de aprox-
imación de la solución en función del parámetro yl , ası́ como sus derivadas:
yl 2 3yl 3yl
y(x) = x (3l − x) y 0 (x) = x (2l − x) y 00 (x) = (l − x) (3.96)
2l3 2l3 l3

La ley de momentos flectores es M (x) = N (yl − y(x)). Sustituyendo en la expresión


(3.86) se tiene  
17 42EI
Π= yl N l N − (3.97)
70EI 17l2

La derivada parcial de la energı́a respecto del parámetro yl y la condición de estacio-


nariedad quedan  
∂Π 17 42EI
= yl N l N − =0 (3.98)
∂yl 35EI 17l2

de donde se obtienen dos soluciones para el parámetro yl : la solución trivial yl = 0, lo


que implica flecha nula, o bien, si yl 6= 0, la condición de equilibrio se cumple para un
valor crı́tico del axil N que constituye la carga crı́tica de la viga.
42EI
Ncr = = 0, 2503NE (3.99)
17l2

Este resultado es una aproximación al valor real, Ncr = 0, 25NE , hallado en 3.3.1.4,
con un error de sólo el 0, 16 %.
116 CAPÍTULO 3. INESTABILIDAD

Las cargas crı́ticas obtenidas por este método son siempre superiores a los valores
exactos. Esto se debe a que el error de aproximación de la deformada se traduce en
una aproximación por exceso de la rigidez de la pieza, con el consiguiente incremento
en la estimación de la carga crı́tica.

3.5.4 Comportamiento real de las estructuras

Las estructuras reales pueden colapsar para valores de cargas muy diferentes a las cargas
crı́ticas predichas por el análisis lineal de bifurcación de pandeo. En este apartado se
describen algunos tipos de colapso por pandeo suponiendo comportamiento elástico
lineal del material y aplicación gradual de la carga.

La Figura 3.24 muestra gráficamente diferentes tipos de colapso, siendo P un valor


representativo de la carga y D un desplazamiento en un determinado grado de libertad.

En la Figura 3.24a la trayectoria anterior al pandeo es lineal hasta llegar al punto de


bifurcación, tras el cual existen dos posibles trayectorias de equilibrio: una estable y
otra inestable. Una pieza no ideal seguirá la trayectoria estable. En esta trayectoria
la carga aplicada aumenta, lo que significa que la estructura posee cierta resistencia
más allá de la carga crı́tica. La estructura finalmente colapsa en un cierto punto en
el máximo de la curva, más allá del cual no existe una configuración de equilibrio. La
carga correspondiente a dicho punto máximo se considera la carga de pandeo.

El problema más allá de la carga de colapso se vuelve dinámico; la curva adquiere una
pendiente descendente, situación en la cual el sistema libera energı́a elástica en forma
de energı́a cinética.

Por el contrario, en la Figura 3.24b el comportamiento de un pieza ideal en la solución

Figura 3.24: Comportamiento de estructuras reales


3.6. FORMULACIÓN MATRICIAL DEL PROBLEMA DE INESTABILIDAD 117

primaria por debajo de la carga crı́tica es no lineal. Una vez alcanzado el punto de
bifurcación la pieza no ideal sigue la solución bifurcada estable en la que disminuye la
carga aplicada, por lo que el la estructura no resiste mayor carga más allá del pandeo.

Por el contrario, en la rama inestable la carga aumenta hasta alcanzar una carga lı́mite
que provoca el colapso de la estructura.

En consecuencia, es necesario saber que la carga de colapso de una estructura puede


ser inferior o superior a la carga crı́tica para la que se da la bifurcación, que las im-
perfecciones afectan de manera notable al valor de aquella y que el comportamiento no
lineal previo a la bifurcación puede ser importante. Considerar la aplicación de la carga
como dependiente de la propia deformación de la estructura introduce en general un
mayor grado de no linealidad en el problema, ya que la inestabilidad de la estructura
deformada puede variar.

El análisis del colapso de una estructura por inestabilidad es un problema complejo


que requiere conocimiento y experiencia, especialmente cuando el cálculo se lleva a
cabo por ordenador. Un análisis de esta naturaleza requiere un estudio detallado de
la geometrı́a, de los grados de libertad del problema y de los modos de pandeo que
incorpora la respuesta para que su simulación numérica lleve a resultados realistas.

3.6 Formulación matricial del problema de inestabilidad

El problema de estabilidad en piezas rectas puede expresarse matricialmente para su


incorporación en programas de cálculo matricial de estructuras. Se trata en esta sección
la formulación matricial del análisis de segundo orden para estructuras reticuladas de
plano medio y para estructuras articuladas planas. Se obtiene para cada caso la matriz
de rigidez de la pieza, que incorpora una componente dependiente del axil N .

El análisis de segundo orden es un problema geométricamente no lineal y, por tanto,


su resolución requiere un esquema basado en algoritmos de predicción-corrección iter-
ativos. En esta sección se presentan algunos de los esquemas utilizados habitualmente.

Además de la solución estructural del problema, es igualmente relevante la identificación


de los escenarios en los que se produce la inestabilidad de la estructura o análisis de
bifurcación. Por ello, se presenta también en esta sección la metodologı́a para obtener
los estados de carga que producen la bifurcación de equilibrio de la estructura. La
sección se cierra con dos ejemplos ilustrativos.
118 CAPÍTULO 3. INESTABILIDAD

3.6.1 Estructuras reticuladas de plano medio

3.6.1.1 Matriz elemental de rigidez

La matriz elemental de rigidez es la forma matricial de las ecuaciones elásticas de


una pieza, que establecen la relación entre las fuerzas y momentos actuantes en los
extremos de la pieza y los movimientos (desplazamientos y/o giros) que se producen en
los mismos.

En problemas no lineales no es aplicable el principio de superposición, por lo que las


cargas en las barras no pueden trasladarse a los nudos para luego superponer ambos
estados de cargas, como establece el procedimiento habitual en el cálculo matricial de
estructuras para el caso lineal. En el problema no lineal las cargas en las barras deben
tenerse en cuenta en el proceso de obtención de la matriz de rigidez. Por simplicidad
se supone en los desarrollos siguientes que las cargas están aplicadas en los nudos.

Se considera una pieza recta de una estructura reticulada de plano medio, de sección
transversal A y rı́gidez a flexión EI, ambas uniformes a lo largo de la pieza. La longitud
de la pieza es l y sus extremos se notan como a y b.

La pieza inicialmente recta en su configuración indeformada, se deforma hasta adquirir


una nueva configuración denominada configuración deformada. Se definen los ejes (x, y)
locales a la pieza en su configuración indeformada. Se consideran los esfuerzos en los
extremos de la pieza {Fxa , Fya , Ma , Fxb , Fyb , Mb }, y los movimientos en ambos extremos
{ua , va , θa , ub , vb , θb } expresados en dichos ejes locales, según muestra la Figura 3.25.

Figura 3.25: Fuerzas y movimientos en extremos de pieza reticulada plana

Planteando el equilibrio en la configuración deformada se obtienen las siguientes rela-


3.6. FORMULACIÓN MATRICIAL DEL PROBLEMA DE INESTABILIDAD 119

ciones entre los esfuerzos:


X
Fx = Fxa + Fxb = 0 → Fxa = −Fxb = N (3.100a)
X
Fy = Fya + Fyb = 0 → Fya = −Fyb (3.100b)
X
Mza = Ma + Mb + Fyb l − Fxb (vb − va ) = 0 → (3.100c)
1
Fyb = (Ma + Mb ) + Fxb (vb − va )
l

donde se observa que los momentos dependen de la deformación transversal de la pieza


a través de la diferencia (vb − va ). Esta dependencia es no lineal, y para (vb → va )
desaparece y se recuperan las expresiones de la teorı́a lineal.
A partir de los esfuerzos en los extremos pueden obtenerse las leyes de axiles y flectores
en función de aquellos:
N (x) = Fxa = −Fxb = N (3.101)
M (x) = −Ma − N (v(x) − va ) + Fya x (3.102)

donde v(x) es la ley de flechas en la pieza. Nótese que en esta sección se considera
positivo el axil de compresión.
En el caso de la ley de axiles, si el axil N (x) = N es uniforme, el alargamiento de la
pieza se expresa a partir de la relación elástica
Fxb l
δ = ub − ua = (3.103)
EA

y, por tanto, las ecuaciones elásticas de los axiles en los extremos de la pieza son las
conocidas expresiones lineales:

EA EA
Fxa = (ua − ub ) Fxb = − (ua − ub ) (3.104)
l l

En el caso de la deformación por flexión, obtener la ley de flechas v(x) exige integrar
la ecuación de equilibrio
k2
v 00 + k 2 v + (Ma − Fya x − N va ) = 0 (3.105)
N

con las condiciones de apoyo en flechas y giros en los extremos que, de forma general,
se expresan como
v(x)|x=0 = va v(x)|x=l = vb
(3.106)
v 0 (x)|x=0 = θa v 0 (x)|x=l = θb
120 CAPÍTULO 3. INESTABILIDAD

Se define el parámetro ρ = N/NE como la relación entre el axil actuante sobre la pieza
N la carga crı́tica de Euler NE .
La solución de la ecuación (3.105) depende del signo del axil, por lo que se distinguen
dos casos:
 +   + 
2α 2α
N > 0 (ρ > 0) → v(x) = A+ sin x + B + cos x + vp (x) (3.107a)
l l
 −   − 
− 2α − 2α
N < 0 (ρ < 0) → v(x) = A sinh x + B cosh x + vp (x) (3.107b)
l l
√ √
donde α+ = π2 ρ y α− = π2 −ρ. Las constantes A+ , A− , B + y B − se obtienen
imponiendo las condiciones de apoyo v1 , v2 , θ1 , θ2 en los extremos.
Nótese que para el caso N = 0, es decir, ρ = 0, se recupera el caso lineal.
Por su parte, la solución particular de la ecuación (3.105) es
1
vp (x) = (Fyb x + N va − Ma ) (3.108)
N

Una vez obtenida la solución v(x), empleando la ley de momentos flectores, se pueden
evaluar explı́citamente las relaciones entre los momentos Ma y Mb con los movimientos
en los extremos. Seguidamente, por equilibrio, se determinan también Fya y Fyb . Estos
resultados pueden expresarse matricialmente en la forma

f 0 = K0 d0 (3.109)

siendo f 0 y d0 los vectores de fuerzas y movimientos en los extremos de la pieza expre-


sados en ejes locales

f 0 = [Fxa , Fya , Ma , Fxb , Fyb , Mb ]T (3.110)


d0 = [ua , va , θa , ub , vb , θb ]T (3.111)

y siendo K0 la matriz de rigidez elemental expresada en ejes locales


 EA
− EA

l 0 0 l 0 0
EI EI
 0
 φ
l3 1
φ
l2 2
0 − EI φ
l3 1
EI
φ 
l2 2 
EI EI
 0 φ
l2 2 l φ4 0 − EI φ
l2 2
EI
l φ3 

K0 =  EA (3.112)

 − l EA 
0 0 l 0 0 
EI EI EI EI
 
 0 − l 3 φ1 − l 2 φ2 0 φ
l3 1
− l 2 φ2 
EI EI
0 φ
l2 2 l φ3 0 − EI φ
l2 2
EI
l φ4
3.6. FORMULACIÓN MATRICIAL DEL PROBLEMA DE INESTABILIDAD 121

donde φi son las denominadas funciones de estabilidad, explicitadas como

φ1 (ρ) = 2φ2 (ρ) − π 2 ρ


φ2 (ρ) = S(ρ) [1 + C(ρ)]
(3.113)
φ3 (ρ) = S(ρ)C(ρ)
φ4 (ρ) = S(ρ)

con las funciones S(ρ) y C(ρ) definidas como



 S + (α) = 1 − 2α cotan(2α) α ρ > 0

tan α − α

S(ρ) = (3.114)
1 − 2β cotanh(2β)
 S − (β) =

 β ρ<0
tanh β − β

2α − sin(2α)

+
 C (α) = si ρ > 0


sin(2α) − 2αcos(2α)
C(ρ) = (3.115)
2β − sinh(2β)
 C − (β) =

 si ρ < 0
sinh(2β) − 2βcosh(2β)

Las expresiones mostradas en este parágrafo ofrecen la solución exacta al problema


de inestabilidad de una pieza reticulada. Nótese que para N → 0, es decir, ρ → 0,
la matriz de rigidez (3.112) tiende a la matriz elástica elemental del análisis lineal de
primer orden.

3.6.1.2 Matriz de rigidez aproximada. Matriz geométrica

La solución exacta del problema de inestabilidad puede ser costosa de calcular en un


problema general, por lo cual resulta útil obtener una aproximación de la matriz de
rigidez. Para ello se plantea expresar la matriz de rigidez K0 mediante el desarrollo en
serie de Taylor alrededor de ρ = 0, punto correspondiente a la solución de problema
lineal:

∂K0

K0G |ρ6=0 ≈ K0G |ρ=0 +ρ (3.116)
∂ρ ρ=0

De esta forma la matriz de rigidez para el análisis de segundo orden puede descompo-
nerse en dos matrices:
K0 = K00 + ∆K0 (3.117)
122 CAPÍTULO 3. INESTABILIDAD

donde K00 es la matriz de rigidez del análisis lineal y ∆K0 es una matriz dependiente
del esfuerzo axil N , que explı́citamente se calcula como

∂K0

K0G =ρ (3.118)
∂ρ ρ=0

La matriz K0 depende de ρ a través de las funciones φi , i = 1, 2, 3, 4 y éstas a su


vez, dependen de las funciones S(ρ) y C(ρ). Nótese que las funciones S(ρ) y C(ρ) son
continuas y de derivada continua en ρ = 0; por lo tanto, las funciones de estabilidad φi
también lo son. El desarrollo de las funciones de estabilidad en serie de Taylor hasta
el término lineal es
6
φ1 (ρ) = 12 − π 2 ρ + θ(ρ2 )
5
2 1
φ2 (ρ) = 6 − π ρ + θ(ρ2 )
10 (3.119)
2 1 2
φ3 (ρ) = 2 + π ρ + θ(ρ )
30
2
φ4 (ρ) = 4 − π 2 ρ + θ(ρ2 )
15
Sustituyendo en la expresión de la matriz de rigidez (3.112) se obtiene la matriz ∆K0 .
Esta matriz ha de interpretarse como la componente de la rigidez de la pieza debida
al análisis de segundo orden, es decir, debida a la consideración de la deformada en el
establecimiento del equilibrio de la pieza. La matriz ∆K0 es proporcional al axil N y
puede expresarse como
 
0 0 0 0 0 0

 0 − 5l6 1
− 10 0 5l6 − 101 

1 2l 1 l
 0 − 10 − 15 0 10 
∆K0 = K0G = N  30  (3.120)


 0 0 0 0 0 0 
0 5l6 1
0 − 5l6 1
 
 
10 10
1 l 1 2l
0 − 10 30 0 10 − 15

donde K0G es la denominada matriz geométrica de la pieza. Nótese que las filas y
columnas primera y cuarta de la matriz K0G son nulas, puesto que la componente de
fuerza-desplazamiento en la dirección de la directriz de la pieza no añade términos a la
inestabilidad con respecto al problema lineal.
Idéntico resultado aproximado se puede obtener siguiendo método de Rayleigh-Ritz tal
como se expuso en 3.5.3. El desarrollo completo de este punto puede consultarse en el
apartado A.3.3 del apéndice.
3.6. FORMULACIÓN MATRICIAL DEL PROBLEMA DE INESTABILIDAD 123

El problema de inestabilidad puede expresarse por tanto de forma matricial mediante


la expresión
K0 d0 = K00 + K0G d0 = f 0
 
(3.121)

3.6.2 Estructuras articuladas planas

La obtención de la matriz de rigidez de una pieza articulada plana es análoga a la


ya expuesta para una pieza reticulada, teniendo en cuanta las particularidades de las
piezas articuladas.

Se considera una pieza recta de una estructura articulada, de sección transversal A y


rgidez a axial EA ambas uniformes a lo largo de la La pieza. La longitud de la pieza es
l y sus extremos se notan como a y b. La pieza inicialmente recta en su configuración
indeformada, se deforma hasta adquirir la configuración deformada. Se definen los ejes
(x, y) locales a la pieza en su configuración indeformada. Se consideran los esfuerzos
en los extremos de la pieza {Fxa , Fya , Fxb , Fyb }, y los movimientos en ambos extremos
{ua , va , ub , vb } definidos en dichos ejes, según muestra la Figura 3.26.

Figura 3.26: Fuerzas y movimientos en extremos de pieza articulada plana

En el caso de las estructuras articuladas, la matriz de rigidez exacta y la matriz


geométrica se obtienen directamente de las ecuaciones de equilibrio en la configuración
deformada, al no existir término de flexión.
X
Fx = Fxa + Fxb = 0 → Fxa = −Fxb = N
X
Fy = Fya + Fyb = 0 → Fya = −Fyb (3.122)
X v b − v a
Mza = Fyb l − Fxb (vb − va ) = 0 → Fyb = Fxb
l

La componente de fuerzas en la dirección de la pieza se resuelve análogamente al caso


reticulado. Si el axil N es uniforme en todas las secciones de la pieza Fxa = −Fxb = N ,
124 CAPÍTULO 3. INESTABILIDAD

las ecuaciones elásticas en este caso son


EA EA
Fxa = (ua − ub ) Fxb = − (ua − ub ) (3.123)
l l

Las ecuaciones de equilibrio permiten encontrar las relaciones entre esfuerzos y movimien-
tos en los extremos:
K0 d0 = K00 + K0G d0 = f 0
 
(3.124)

donde K00 es la matriz de rigidez del problema lineal y K0G es la matriz geométrica de
una pieza articulada, ambas explicitadas a continuación:
   
1 0 1 0 0 0 0 0
EA  0 0 0 0  N  0 −1 0 1 
K00 = K0G = (3.125)
   
l  −1 0 −1 0 l
   
  0 0 0 0 
0 0 0 0 0 1 0 −1

Nótese que, análogamente al caso reticulado, las filas/columnas primera y tercera de


la matriz K0G , correspondientes al esfuerzo axil y al movimiento en la dirección de la
pieza, son nulas.

3.6.3 Transformación de coordenadas y ensamblaje de la matriz global

En los apartados anteriores se establece el procedimiento para determinar la matriz


elemental local K0 para una pieza simple definida en un sistema local de coordenadas,
en piezas reticuladas y articuladas. La resolución del problema se realiza en coordenadas
globales por lo que es necesario transformar las matrices de rigidez locales al sistema
global. Se define una matriz de transformación de coordenadas T para cada pieza dada
la orientación de los ejes locales respecto de los ejes globales. Mediante dicha matriz
pueden expresarse los vectores de esfuerzos y movimientos en coordenadas globales:

f = Tf 0 → f 0 = TT f 0 d = Td0 → d0 = TT d0 (3.126)

Empleando las expresiones (3.126) en las ecuaciones matriciales (3.121) y (3.121) se


obtiene la matriz de rigidez elemental global de la pieza K como

K = TK0 TT (3.127)

El procedimiento de ensamblaje de la matriz se realiza según el prodecimiento estándar,


independientemente de si el problema es lineal o no lineal, involucrando dos factores:
el equilibrio estático de fuerzas y la compatibilidad de movimientos en los nudos.
3.6. FORMULACIÓN MATRICIAL DEL PROBLEMA DE INESTABILIDAD 125

3.6.4 Resolución del problema no lineal

La matriz de rigidez global de la estructura depende del valor del axil N de cada pieza,
que a su vez depende de los movimientos (d) en los extremos de las piezas. Nótese
que esta dependencia se produce a través de los desplazamientos locales en la dirección
de la pieza indeformada (ua , ub ). Esto significa que la matriz de rigidez depende de la
solución del problema, por lo que el sistema de ecuaciones puede expresarse

K(d)d = f (3.128)

Se trata de un sistema de ecuaciones no lineal que requiere técnicas especı́ficas para su


resolución. Existen diversos algoritmos para resolver este tipo de sistemas. A contin-
uación se citan dos de ellos: el método de Picard y el método de Newton-Raphson.

3.6.4.1 Método de Picard

El método de Picard o de punto fijo se plantea de la siguiente forma:


Dada una estimación inicial d0 se calcula dk , k = 1, 2, . . . vector de desplazamientos
solución del problema, como la solución del sistema lineal de ecuaciones

K(dk−1 )dk = f (3.129)

Expresando la solución como dk = dk−1 + ∆dk , donde dk−1 es el vector de despla-


zamientos en la iteración anterior, conocido, el sistema de ecuaciones (3.129) puede
escribirse en forma incremental como

K(dk−1 )∆dk = f − K(dk−1 )dk−1 (3.130)

De esta expresión puede obtenerse ∆dk , lo que permite actualizar el vector de despla-
zamientos d de forma iterativa hasta alcanzar una nivel de tolerancia dada.
Es habitual emplear como aproximación inicial d0 = 0, lo que implica que la primera
iteración d1 equivale a la solución del problema lineal. El método de Picard converge
linealmente a la solución con el número de iteraciones, es decir, la función log k dk −
dk−1 k decrece linealmente con k.

3.6.4.2 Método de Newton-Raphson

El método de Newton-Raphson es una alternativa al método de Picard que permite


mejorar la convergencia ya que la velocidad a la que converge a la solución es cuadrática,
126 CAPÍTULO 3. INESTABILIDAD

a costa de un mayor coste computacional ya que require el cálculo de la derivada de


la matriz de rigidez respecto de los axiles N de las piezas que componen la estructura.
El planteamiento del método de Newton-Raphson puede consultarse en los libros de
cálculo numérico y se presenta brevemente a continuación:
Dada una aproximación conocida de la solución dk−1 , la matriz de rigidez K dk−1


puede expresarse según un desarrollo en serie de Taylor como


    ∂K    
K dk−1 + ∆d = K dk−1 + dk−1 ∆dk + Θ k ∆dk k2 (3.131)
∂d

Despreciando los términos de segundo orden y superiores, puede plantearse el algoritmo


de Newton-Raphson de la siguiente forma: dada una solución aproximada dk−1 se
pretende hallar dk = dk−1 +∆dk siendo ∆dk la solución del sistema lineal de ecuaciones
definido como

∂  k−1  
K+ K dk−1 ∆dk = f − K dk−1 dk−1 (3.132)
∂d

El sistema de ecuaciones (3.132) se resuelve iterativamente hasta que se alcanza un


cierto nivel de tolerancia.

3.6.4.3 Criterios de Convergencia

Los métodos de resolución de sistemas de ecuaciones no lineales implican un procedi-


miento iterativo hasta que se obtiene una solución suficientemente cercana a la solución
atendiendo a un cierto criterio de convergencia. Dada una tolerancia τ , se plantean
tres posibles criterios de convergencia:
- Convergencia en desplazamientos: k ∆dk k=k dk − dk−1 k< τ .
- Convergencia en fuerzas residuales: k f − K dk dk k< τ .

 
- Convergencia en energı́a: dk f − K dk dk < τ .
donde k · k es una norma vectorial a definir.
En problemas estructurales el criterio más empleado es la convergencia en fuerzas resi-
duales.

3.6.4.4 Esquema de resolución del problema no lineal

Finalmente, la resolución de un análisis de segundo orden sobre una pieza o una estruc-
tura requiere un esquema iterativo en desplazamientos d. Seguidamente se muestra
3.6. FORMULACIÓN MATRICIAL DEL PROBLEMA DE INESTABILIDAD 127

el esquema de resolución de una estructura bajo el análisis de segundo orden, que


incorpora los elementos presentados en los apartados anteriores:

1) Inicializar el iterador k = 0.

2) Fijar la aproximación inicial d0 = 0 y calcular la matriz K d0 .




3) Se ejecuta un bucle en k para los desplazamientos d hasta verificar la convergencia.

3.1) Actualizar el iterador k = k + 1.

3.2) Hallar ∆dk para actualizar la solución en desplazamientos. Esto supone re-
solver un sistema de ecuaciones como el presentado en (3.129) o bien en (3.132).

3.3) Actualizar la solución en desplazamientos dk .

3.4) Calcular los esfuerzos axiles en las barras a partir de los desplazamientos actu-
alizados dk .

3.5) A partir de los axiles hallados en las barras de la estructura, calcular las ma-
trices de rigidez de cada barra K dk en particular la matriz geométrica, que


depende del axil en cada barra.

3.6) Obtener la matriz de rigidez de la estructura K en el paso k.

3.7) Conocido el vector desplazamientos dk pueden determinarse el residuo en des-


plazamientos y en fuerzas según se explicita en 3.6.4.3.

3.8) Se verifica el/los criterios de convergencia k · k< τ .

4) Si se verifica la convergencia de la solución se resuelve la estructura calculando las


reacciones y los esfuerzos. En caso contrario, es preciso continuar el procedimiento
iterativo en el punto 3.

3.6.5 Análisis lineal de bifurcación

En la sección 3.3 se anticipa que en el análisis de segundo orden el criterio de diseño


estructural incorpora la verificación por inestabilidad además del criterio resistente. A
nivel matricial este procedimiento se traduce en el denominado análisis de bifurcación,
para determinar la carga crı́tica que produce el pandeo de la estructura.

Sea una estructura de la que se conoce su geometrı́a y las propieades mecánicas de sus
componentes y sea un sistema de cargas expresado en el sistema global, definido por el
vector f , que no provoca el pandeo de la estructura.
128 CAPÍTULO 3. INESTABILIDAD

El sistema de ecuaciones que relaciona esfuerzos y movimientos en la estructura viene


dado por las expresiones (3.117) y (3.125) para estructuras reticuladas y articuladas
respectivamente. Mediante las oportunas transformaciones de coordenadas se obtiene
un sistema de ecuaciones para la estructura de la forma

(K0 + KG ) d = f (3.133)

donde K0 es la matriz elástica del análisis de primer orden y KG es la matriz geométrica


de la estructura, dependiente de los axiles en cada barra, obtenida mediante la lineal-
ización de la matriz de rigidez del análisis de segundo orden obtenida en 3.6.1.2.

La determinación de la carga crı́tica de inestabilidad supone un aumento progresivo


de las cargas manteniendo constante la relación entre ellas, por lo que el sistema de
cargas aplicado puede expresarse a través de un factor de proporcionalidad λ tomando
el sistema de cargas como referencia, f0 , de modo que el sistema de cargas aplicado
durante el proceso es f = λf0 . El análisis de bifurcación consiste en determinar el factor
de carga λ que provoca la inestabilidad estructural, o sea, el factor λ necesario para
que la matriz de rigidez de la estructura, una vez aplicadas las condiciones de apoyo,
sea singular, dando lugar a un sistema de ecuaciones indeterminado y, por tanto, sin
solución única, lo que provoca la bifurcación de la solución.

Sea d0 el vector desplazamientos calculado a partir de f0 mediante un análisis lineal.


La matriz geométrica KG depende de los axiles de las barras y, por tanto, de los despla-
zamientos. Sea KG0 la matriz de rigidez geométrica calculada con d0 . La dependencia
de KG con respecto a d es no lineal. Sin embargo, en este punto es necesario suponer
como aproximación la relación lineal entre ambos, de forma que para un factor de carga
λ y un vector de cargas λf0 se supone KG ≈ λKG0 .

En consecuencia, el sistema de ecuaciones (3.133) puede escribirse como

[K0 + λKG0 ] d = λf0 (3.134)

Existe un valor del factor de carga λc que da lugar a una matriz de rigidez de la
estructura singular, es decir, para λ = λc se cumple

[K0 + λc KG0 ] d = 0 (3.135)

Esta expresión convierte el problema de inestabilidad en un problema de autovalores


generalizado en λ para la matriz K0 que puede resolverse numéricamente.
3.6. FORMULACIÓN MATRICIAL DEL PROBLEMA DE INESTABILIDAD 129

Los métodos numéricos para la obtención de autovalores transforman el problema gene-


ralizado en un problema estándar a través de la factorización de Cholesky aplicada a la
matriz KG0 . Sin embargo, el problema de estabilidad presenta una dificultad añadida
debido a que la matriz KG0 es en general singular por lo que no es invertible. Para
soslayar este inconveniente, se define la transformación µ = 1/λ aplicada al factor de
carga y se reescribe el problema de autovalores (3.135) de la siguiente forma:

[K0 + λc KG0 ] d = 0 ⇒ [KG0 + µc K0 ] d = 0 (3.136)

siendo µc = 1/λc los autovalores del problema redefinido, donde ahora la matriz K0
sı́ es invertible. Los autovalores µc pueden hallarse mediante el método de iteración
vectorial directa o de las potencias. Los factores de carga del problema de inestabilidad
λc son los inversos de los hallados numéricamente µc , mientras que los autovectores
no varı́an. La mı́nima carga crı́tica dada por el factor λc viene dada por el máximo
autovalor µc y su autovector asociado.

Según lo dicho, la matriz KG0 es, en general, singular; el número de autovalores no


nulos y sus autovectores asociados es menor o igual al orden de la matriz de resolución
de la estructura. Los vectores d para los cuales KG0 d = 0 están asociados a autovalores
infinitos, puesto que K0 es no singular, y no son de interés para el análisis de bifurcación.
Una vez obtenidos los factores de carga, y considerando el menor de ellos, λmin = λcr ,
el sistema de cargas que ocasiona la inestabilidad de la estructura es λcr f0 .

Es preciso remarcar que la carga crı́tica en una estructura se obtiene como un factor
multiplicador de carga respecto de un sistema de cargas de referencia, y se obtiene
suponiendo dos aproximaciones: la linealización de la matriz rigidez de segundo orden
y la relación lineal de la propia matriz geométrica con respecto a los desplazamientos.
Puede demostrarse que, en general, el resultado obtenido mediante este procedimiento
supone una sobrestimación de la carga crı́tica, quedando por tanto del lado de la inse-
guridad.

En el análisis de bifurcación puede emplearse el siguiente algoritmo:

1. Fijar la aproximación inicial del autovalor µ0 = 0 y elegir un vector inicial de


desplazamientos arbitrario δ 0 .

2. Fijar k = 0.

3. Calcular d0 = −KG0 δ 0 .

4. Actualizar k = k + 1.
130 CAPÍTULO 3. INESTABILIDAD

5. Resolver K0 δ k = dk−1 .

6. Si δ kT dk−1 = 0 fijar µ0 = 0, cambiar la elección de δ 0 y volver al punto 2.

7. Calcular d̂k = −KG0 δ k .


   
8. Calcular µk = δ k d̂k / δ k d̂k−1 .
1/2
9. Calcular dk = d̂k / δ kT dk−1 .

10. Si |µk − µk−1 | ≥ τ volver al punto 4.


1 1
11. Calcular el factor de carga crı́tica pandeo λc = µc = µk
.
1/2
12. Calcular el modo crı́tico de pandeo δc = δ k / δ kT dk−1 .

La tolerancia τ que detiene el proceso iterativo se normaliza tomando τ = |µk | con


0 <  << 1. El autovalor µc obtenido mediante el algoritmo anterior es el máximo
autovalor de los posibles. Si el valor resultante de λc es negativo, la estructura pandea
en el sentido contrario al vector de cargas f multiplicado por |λc |.

Ejemplo: Viga empotrado-articulada

Sea una viga empotrado-articulada de longitud l con sección transversal A e inercia I


respecto del eje horizontal, y cuyo módulo elástico es E, sometida a una carga P en la
dirección de su directriz según se muestra en la Figura 3.27.

Realizar un análisis de inestabilidad de la viga mediante formulación matricial para


determinar su carga crı́tica.

Datos: P (kN ), l (m), A (m2 ), I (m4 ), E (N/m2 )

Figura 3.27: Viga empotrado-articulada sometida a axil de compresión

La carga crı́tica de la viga depende del estado de cargas. En este caso la viga trabaja
exclusivamente a esfuerzo axil N , con N = P . El análisis de inestabilidad de la viga
se lleva a cabo a través de las matrices de rigidez y goemétrica de la estructura. Si
3.6. FORMULACIÓN MATRICIAL DEL PROBLEMA DE INESTABILIDAD 131

se considera la viga formada por una única barra la matriz de rigidez global de la
estructura es

EA
− EA
 
l 0 0 l 0 0
12EI
 0
 l3
− N 5l6 6EI
l2
1
− N 10 0 − l3 + N 5l6
12EI 6EI
l2
1
− N 10 

6EI 1 4EI 2l
 0
l2
− N 10 l − N 15 0 − 6EI
l2
+ N 10 1 2EI
l + N 30
l 
K =  EA
 
 − l EA 
0 0 l 0 0 
− 12EI + N 5l6 − 6EI 1 12EI
N 5l6 − 6EI 1
 
 0
l3 l2
+ N 10 0 l3
− l2
+ N 10 
6EI 1 2EI l
0 l2
− N 10 l + N 30 0 − 6EI
l2
+ N 10 1 4EI
l − N 15
2l

Al aplicarse las condiciones de apoyo, la matriz reducida es de orden 2, de modo que


el sistema de ecuaciones resultante es
" #" # " #
EA
l 0 u2 −P
=
0 4EI 2l
l − N 15 θ2 0

La inestabilidad se produce cuando el determinante de la matriz reducida del sistema


se anula. En este problema dicha matriz es de orden 2, para los grados de libertad
correspondientes al movimiento horizontal y el giro en el nudo 2. Obsérvese que el grado
de libertad correspondiente al movimiento horizontal u2 no está relacionado con N por
lo que el polinomio caracterı́stico es de orden 1 en N . La condición de inestabilidad se
concreta en la expresión:  
4EI 2l
−N =0
l 15
cuya solución ofrece un valor para la carga crı́tica de la viga expresada como

30EI
Ncr = = 3, 040NE
l2

El valor obtenido en el cálculo diferencial es Ncr = 2, 046NE , lo que implica un error


del 48, 6%. La diferencia se debe a que la función de aproximación de la solución del
problema – en este caso polinómica de tercer grado – no es exacta. Por tanto, la
precisión de la carga crı́tica ası́ como de la solución estructural depende del grado de
aproximación de dicha función.

Para incrementar la precisión en el cálculo de la carga crı́tica de la viga puede con-


siderarse una nueva función aproximadora o bien resolver el problema con un mayor
número de subdivisiones de la viga, por ejemplo en dos barras. Esta técnica mejora la
capacidad de la función aproximadora para reproducir la solución exacta.
132 CAPÍTULO 3. INESTABILIDAD

Figura 3.28: Viga empotrado-articulada sometida a axil discretizada en dos barras

En la Figura 3.28 se muestra la nueva discretización del problema considerando dos


barras.

Una vez determinadas las matrices locales y realizadas las operaciones estándar de
ensamblaje y aplicación de las condiciones de apoyo, la matriz reducida del sistema es
de orden 5. El sistema de ecuaciones a resolver es el siguiente:

EA
− EA
    
l 0 0 l 0 u2 0
192EI
 0
 l3
− N 24
5l 0 0 24EI
l2
− N 101 
 ν2  
  0 

16EI 2l 4EI l
 0 0 − N 15 0 l + N 60 θ2 = 0
    
 EA l  
 − l EA    
0 0 l 0  u3   −P 
24EI 1 4EI l 8EI l
0 l2
− N 10 l + N 60 0 l − N 15 θ3 0

Nótese que a pesar de que el orden de la matriz reducida del sistema es 5, el poli-
nomio caracterı́stico es de orden 3 ya que dos de los grados de libertad corresponden
al movimiento horizontal en los nudos 2 y 3. Existen por tanto tres soluciones para el
problema de autovalores:

EI EI EI
Ncr,1 = 20, 7 Ncr,2 = 75, 1 Ncr,3 = 197, 5
l2 l2 l2

El menor de los valores hallados que hace singular la matriz de rigidez es

EI
Ncr = 20, 7 = 2, 098NE
l2

Se observa cómo la carga crı́tica calculada ha disminuido de forma significativa con


respecto a la obtenida con un único elemento de barra y se aproxima notablemente a
la carga crı́tica exacta calculada en el problema continuo Ncr,exacta = 2, 046NE , con un
error del 2, 5%.
3.6. FORMULACIÓN MATRICIAL DEL PROBLEMA DE INESTABILIDAD 133

Al subdividir la pieza original en dos barras se aumentan los grados de libertad del
problema y en consecuencia la flexibilidad de la función de aproximación lo que deriva
en una aproximación más precisa a la solución exacta y consecuentemente a la carga
crı́tica de la estructura.

Ejemplo: Carga crı́tica de un pórtico de dos barras

Sea un pórtico formado por dos vigas con dimensiones según muestra la Figura 3.29,
con sección transversal A e inercia I respecto al eje de flexión uniformes y módulo
resistente E. Dicho pórtico está sometido a una carga V vertical en su vértice superior
y a una carga H horizontal en el apoyo derecho, con la relación V = 2, 5H.
Realizar un análisis lineal de inestabilidad de la estructura mediante formulación ma-
tricial para determinar su carga crı́tica.
Datos: h = 5 m, α = 30◦ , EA = 106 kN , EI = 104 kN m2

Figura 3.29: Pórtico reticulado de dos barras

Problema lineal inicial


El análisis de inestabilidad de la estructura es un problema no lineal, ya que las matrices
de rigidez dependen de los axiles en cada barra, es decir, de la solución del propio
problema.
Se toman como valores de referencia para la carga horizontal H = −1 kN y para
la carga vertical un valor equivalente al coeficiente V = −2, 5 kN . Considerando el
sistema de ejes global de la figura anterior, el vector de cargas externas es el siguiente:

f0 = [H1x V1y M1 0 −2, 5 0 −1 V3y 0]T


134 CAPÍTULO 3. INESTABILIDAD

Como paso previo a la solución del problema lineal se obtiene la solución del problema
lineal para las cargas de referencia f0 , lo que permite obtener los axiles en ambas barras
para dicha carga de referencia.
El ensamblaje de las matrices elementales da lugar a la matriz de rigidez lineal de la
estructura. El pórtico está constituido por tres nudos con tres grados de libertad por
nodo, luego ambas matrices de rigidez son cuadradas y simétricas de orden 9.
La matriz de rigidez K0 de la estructura no depende de las cargas, ni por tanto de los
axiles en las barras, y por tanto no varı́a en todo el procedimiento:
 
960 0 −2400 −960 0 −2400 0 0 0

 0 200000 0 0 −200000 0 0 0 0 

−2400 0 8000 2400 0 4000 0 0 0
 
 
 

 −960 0 2400 75990 −43249 2700 −75030 43249 300 

K0 = 
 0 −200000 0 −43249 225090 520 43249 −25090 520 


 −2400 0 4000 2700 520 12000 −300 −520 2000 

0 0 0 −75030 43249 −300 75030 −43249 −300
 
 
−25090 −520 −43249 −520
 
 0 0 0 43249 25090 
0 0 0 300 520 2000 −300 −520 4000

Los axiles obtenidos en la solución del problema lineal son los siguientes:

N1 = 2, 10 kN (→←) N2 = 1, 07 kN (→←)

Estos axiles determinan las matrices geométricas elementales de ambas barras. Me-
diante las operaciones de rotación de ejes y ensamblaje apropiadas, se obtiene la matriz
geométrica KG de la estructura, para el estado de cargas de referencia f0 , que incorpora
los axiles N1 y N2 obtenidos en ambas barras:
 
−0, 5030 0 0, 2096 0, 5030 −0, 0000 0, 2096 0 0 0

 0 0 0 0 0 0 0 0 0 

0, 2096 0 −1, 3972 −0, 2096 0, 0000 0, 3493 0 0 0
 
 
 

 0, 5030 0 −0, 2096 −0, 5350 −0, 0555 −0, 2630 0, 0320 0, 0555 −0, 0534 

KG0 =
 0 0 0 −0, 0555 −0, 0961 −0, 0925 0, 0555 0, 0961 −0, 0925 


 0, 2096 0 0, 3493 −0, 2630 −0, 0925 −2, 8214 0, 0534 0, 0925 0, 3560 

0 0 0 0, 0320 0, 0555 0, 0534 −0, 0320 −0, 0555 0, 0534
 
 
−0, 0555 −0, 0961
 
 0 0 0 0, 0555 0, 0961 0, 0925 0, 0925 
0 0 0 −0, 0534 −0, 0925 0, 3560 0, 0534 0, 0925 −1, 4242

En este punto se introduce la hipótesis de linealidad de la matriz geométrica KG


suponiendo que para un estado de cargas λ (H, V ) la matriz geométrica es KG = λKG0 ,
siendo KG0 la matriz geométrica obtenida a partir de los axiles solución del problema
lineal.
3.6. FORMULACIÓN MATRICIAL DEL PROBLEMA DE INESTABILIDAD 135

El sistema de ecuaciones de la estructura en este supuesto se escribe como

[K0 + λKG0 ] d = λf0

Una vez aplicadas las condiciones de apoyo se obtiene el sistema de ecuaciones reducido
que de forma sintética adquiere la forma
h i
K̂0 + λK̂G0 d̂ = λf̂0

y cuya matriz de rigidez K̂ = K̂0 + λK̂G0 es cuadrada de orden 5 y se explicita a


continuación:
 
75990 − 0, 5350λ −43249 − 0, 0555λ 2700 − 0, 2630λ −75030 + 0, 0320λ 300 − 0, 0534λ

 −43249 − 0, 0555λ 225090 − 0, 0961λ 520 − 0, 0925λ 43249 + 0, 0555λ 520 − 0, 0925λ 

2700 − 0, 2630λ 520 − 0, 0925λ 12000 − 2, 8214λ −300 + 0, 0534λ 2000 + 0, 3560λ
 
 
 
 −75030 + 0, 0320λ 43249 + 0, 0555λ −300 + 0, 0534λ 75030 − 0, 0320λ −300 + 0, 0534λ 
300 − 0, 0534λ 520 − 0, 0925λ 2000 + 0, 3560λ −300 + 0, 0534λ 4000 − 1, 4242λ

Determinar la carga crı́tica de la estructura equivale a encontrar los valores de λ que


hacen singular la matriz de rigidez de la estructura, lo que transforma el problema de
inestabilidad en un problema de autovalores generalizado para la matriz K̂0 .

Problema de autovalores

El análisis de bifurcación de equilibrio se transforma por tanto en un problema de


autovalores para la matriz K̂0 donde los autovalores λi son los factores multiplicativos
del estado de carga inicial f0 que provocan el pandeo de la estructura, y los autovectores
correspondientes d̂i constituyen los modos de pandeo de la misma.

En el análisis lineal del problema, la matriz de rigidez reducida es no singular, por lo


que el número de autovalores no nulos es igual al orden de la matriz. En el caso del
análisis de bifurcación, la matriz geométrica es semidefinida positiva, lo que da lugar
a una matriz reducida con un número de autovalores no nulos desconocido ’a priori’,
pero en todo caso menor o igual al orden de la matriz. La obtención de los autovalores
λi se realiza aplicando técnicas numéricas según se expone en 3.6.5

La solución del problema de autovalores da lugar a cuatro factores λi y cuatro autovec-


tores asociados representados en la Tabla 3.2:
136 CAPÍTULO 3. INESTABILIDAD

λc 698,7 2474,3 5860,0 881885,4


GL Modo 1 Modo 2 Modo 3 Modo 4
u2 0,688 0,591 -0,367 0,018
v2 0,000 0,001 0,000 0,506
θ2 -0,186 0,089 -0,623 -0,044
u3 0,688 0.590 -0,367 -0,858
θ3 0,139 -0,542 -0,586 -0,077

Tabla 3.2: Análisis de bifurcación. Factores de carga y modos de pandeo

Los factores de carga hallados permiten establecer los estados de carga que provocan
la inestabilidad de la estructura. Asimismo, permiten aproximar los axiles en ambas
barras en pandeo. En la Tabla 3.3 se detallan todas estas magnitudes expresdas en
(kN):

Factor de carga Carga H Carga V Axil N1 Axil N2


λ1 698,7 698,7 1746,9 1464,4 746,4
λ2 2474,3 2474,3 6185,7 5185,5 2642,9
λ3 5860,0 5860,0 14650,2 12281,4 6259,4
λ4 881885,4 881885,4 2204713,5 184823,1 941976,3

Tabla 3.3: Análisis de bifurcación. Estados de carga y axiles en las barras

El estado de carga crı́tico que provoca el pandeo de la estructura está formado por una
carga horizonal H = 698, 7 kN y una carga vertical V = 1746, 9 kN .

Merece la pena analizar los axiles encontrados en el estado crı́tico con respecto los
valores de la carga crı́tica en los casos simples estudiados en este capı́tulo. La Tabla
3.4 muestra las cargas crı́ticas de Euler de cada barra (NE,i ) y las cargas crı́ticas de
cada barra atendiendo a sus condiciones de apoyo (Ncr,i ). En este caso, la barra (1)
se aproxima a una viga empotrado-articulada mientras que la barra (2) se aproxima a
una viga biarticulada. Esta comparación ofrece una medida de la influencia tanto del
grado de empotramiento en los nudos como de la influencia del resto de la estructura
sobre cada barra.
3.6. FORMULACIÓN MATRICIAL DEL PROBLEMA DE INESTABILIDAD 137

Magnitud Barra 1 Barra 2


Axil crı́tico (Ni ) 1464,4 746,4
Carga crı́tica de Euler (NE,i ) 3947,8 987,0
Relación Ni /NE,i 0,37 0,76
Carga crı́tica (Ncr,i ) 8077,3 987,0
Relación Ni /Ncr,i 0,18 0,76

Tabla 3.4: Análisis de bifurcación. Axiles crı́ticos en relación a los casos simples

Se observa cómo el axil crı́tico en la estructura es notablemente menor a la carga


de pandeo de cada viga por separado lo que lleva a concluir que el ensamblaje de la
estructura reduce la carga crı́tica del conjunto.
138 CAPÍTULO 3. INESTABILIDAD
4 Análisis plástico

4.1 Introducción

En las estructuras dimensionadas por métodos elásticos, las tensiones debidas a las
cargas mayoradas no sobrepasan en ningún punto de la estructura el lı́mite elástico del
material. Este proceder tiene dos serios inconvenientes.

Por un lado, el análisis elástico es muy sensible a las imperfecciones estructurales (por
ejemplo, apoyos y enlaces no perfectamente rı́gidos o elásticos) o a acciones de difı́cil
determinación (variaciones térmicas, descensos de apoyos, etc). Por otro lado, la su-
peración local del lı́mite elástico no suele llevar al colapso estructural; bien al contrario,
la ruina de la estructura se da generalmente para cargas muy superiores a las cargas
últimas obtenidas en régimen elástico.

Ambos inconvenientes son tanto más serios cuanto mayor es el grado de hiperestatismo
de la estructura, y cuanto más dúctil es el material empleado. Si el material conserva
la capacidad de transmitir tensiones más allá del lı́mite elástico, la estructura puede
soportar cargas superiores gracias a un proceso de redistribución de tensiones; este
proceso tiende a ser tanto más extensivo cuanto mayor es el grado de indeterminación
estática de la estructura.

Por estas consideraciones surgen los métodos de análisis elasto-plástico y análisis lı́mite
plástico objeto de este Capı́tulo en el que se trata de determinar la carga última de
la estructura y el mecanismo de colapso asociado considerando un comportamiento
elasto-plástico del material.

Estos métodos se aplican en la práctica en el diseño de estructuras metálicas articuladas


y reticuladas, ya que producen diseños notablemente más económicos que los métodos
elásticos, sin pérdida de seguridad.

139
140 CAPÍTULO 4. ANÁLISIS PLÁSTICO

En este capı́tulo se repasa en primer lugar el comportamiento experimental elasto-


plástico. A continuación se estudia la plastificación bajo esfuerzo axil, y su aplicación
al análisis elasto-plástico de estructuras articuladas, seguida de la plastificación bajo
esfuerzo flector, y su aplicación al análisis elasto-plástico de estructuras reticuladas.
Ambos análisis se abordan mediante el método incremental, apto tanto para el cálculo
manual como computacional.

Seguidamente se plantea el análisis lı́mite plástico como alternativa clásica al método


incremental pero menos apto para el cálculo automático. Se enuncian primero los tres
teoremas fundamentales del análisis lı́mite plástico: el teorema de unicidad, el teorema
estático o del lı́mite inferior y el teorema cinemático o del lı́mite superior.

El capı́tulo termina con la aplicación del método cinemático al cálculo de cargas de


colapso en estructuras reticuladas tales como vigas y pórticos.

4.2 Relación tenso-deformacional. Comportamiento plástico

La respuesta de un sólido frente a un sistema de cargas se caracteriza por la relación


entre tensiones y deformaciones. Tal relación se establece a través de una ley constitu-
tiva que depende del tipo de material. Según se ha expuesto en el apartado anterior,
la capacidad resistente de los materiales no se agota en la respuesta elástico-lineal sino
que existe un rango plástico más allá.

De forma general, el comportamiento de un material se caracteriza a través de ensayos


experimentales estandarizados y tı́picamente mediante curvas uniaxiales de tracción
o de compresión por su sencillez de ejecución e interpretación. En la Figura 4.1 se
muestra una curva tensión-deformación obtenida a partir del ensayo de una probeta
de sección y longitud conocidas (A, l) sometida a una carga uniaxial P , en la que
se muestran diversos tramos asociados a distintos comportamientos resistentes, que
pueden resumirse de la siguiente forma:

• Tramo proporcional (OA): El material mantiene la proporcionalidad entre tensión


y deformación, es decir se cumple la ley de Hooke, y por tanto el comportamiento
del material puede caracterizarse mediante dos parámetros: el módulo de Young
(E) y el coeficiente de Poisson (ν). Este tramo viene determinado por el lı́mite
de proporcionalidad en tensiones (σP ).

• Tramo elástico no lineal (AB): En este tramo la respuesta del material conserva
su reversibilidad - elasticidad - por lo que ante una descarga, la trayectoria tenso-
deformacional es la misma que en carga, llegando en último término hasta la
4.2. RELACIÓN TENSO-DEFORMACIONAL. COMPORTAMIENTO PLÁSTICO 141

posición inicial indeformada en caso de ausencia de carga. Sin embargo, la relación


tensión-deformación ya no es lineal. Este tramo se desarrolla entre el lı́mite de
proporcionalidad (σP ) y el lı́mite elástico (σE ).
• Tramo plástico (BD): Una vez superado el lı́mite elástico (σE ) las deformaciones
dejan de ser reversibles en su totalidad, ya que ante un descenso de la carga, la
rama de descarga en la curva tensión-deformación no es la misma que la de carga,
sino paralela a ésta, dando lugar a deformaciones irreversibles o permanentes.
Dentro de este tramo, puede existir o no dependiendo del material un tramo de
fluencia (CD) en el cual la deformación aumenta sin aumento de tensión. La
tensión a la cual se produce dicho fenómeno se denomina lı́mite de fluencia (σF ).
• Tramo de endurecimiento por deformación (DE): Superado un determinado valor
de deformación, el incremento de la deformación exige un incremento de tensión
es decir se produce un endurecimiento del material, que habitualmente viene
acompañado de la pérdida de la uniformidad de las deformaciones en la pieza
ensayada, produciéndose una localización de las mismas.
• Tramo de estricción (EF): En este tramo la localización de las deformaciones es
apreciable, lo que se conoce como estricción. La tensión máxima observada en el
ensayo se considera la tensión de rotura (σR ).

Figura 4.1: Curva tensión-deformación uniaxial

La diversidad de materiales existentes hace que este esquema sea general, por lo que
cada material puede presentar algunos de los comportamientos antes descritos. En
ingenierı́a es relevante la clasificación de los materiales en función de su comportamiento
en plasticidad. De esta forma se habla de materiales dúctiles y frágiles.
Los materiales dúctiles se caracterizan por un amplio rango plástico, alcanzando la ro-
142 CAPÍTULO 4. ANÁLISIS PLÁSTICO

tura después de un nivel de deformación muy elevado. Esto suele deberse a la existencia
de un tramo de fluencia en el cual la deformación crece a tensión constante. Ası́, en este
tipo de materiales εD ≈ 20εA y εF ≈ 200εA . En estos materiales en general pueden
observarse todos los tramos especificados. Son materiales dúctiles el acero o el cobre,
y en general los metales.
Por el contrario, en los materiales frágiles los tramos elástico no lineal (AB) y de
fluencia (CD) son mucho más pequeños o no se encuentran bien definidos, por lo
que habitualmente no se consideran. La rotura del material por tanto, se produce a
deformaciones notablemente menores que en el caso de materiales dúctiles εF ≈ 5εA
por lo que la estructura “no avisa” antes de colapsar. Por convenio, en estos materiales
se toma como tensión de fluencia aquella que da lugar a una deformación permanente
del 0, 2%. Son materiales frágiles el hormigón, el vidrio o la fundición.
En la Figura 4.2 se muestran las curvas tensión-deformación caracterı́sticas para mate-
riales dúctiles y frágiles.

Figura 4.2: Comportamiento en rango plástico. Respuesta dúctil y frágil

Es necesario precisar que la categorización de los materiles en dúctiles o frágiles no es


unı́voca en cada material, ya que depende de la temperatura o la velocidad de aplicación
de carga, por lo que la clasificación anterior para los materiales habituales en ingenierı́a
civil es válida para las condiciones habituales de temperatura y carga.
Además de las diferencias en cuanto a los comportamientos en el rango plástico, pueden
señalarse otras de no menor importancia. Los materiales dúctiles suelen presentar un
comportamiento similar a tracción y compresión. Por su parte, materiales como el
hormigón muestran respuestas diferentes en ambos casos, más dúctiles a compresión
4.3. PLASTIFICACIÓN EN ESTRUCTURAS ARTICULADAS 143

con lı́mites resistentes más altos y más frágiles a tracción con resistencias del orden de
un 10% más bajas.

En el análisis plástico de estructuras existen diversos modelos para el tratamiento de


la plasticidad. En general se considera la tensión de fluencia σF como el valor lı́mite
de tensión a partir del cual se desarrolla el comportamiento plástico. En este texto
se considera el modelo de plasticidad mostrado en la Figura 4.3 en el cual el tramo
porporcional viene definido por el módulo de elasticidad E hasta un lı́mite de tensión
definido por la tensión de fluencia σF a partir del cual se asume un comportamiento en
fluencia indefinido, sin endurecimiento por deformación.

Figura 4.3: Modelo tenso-deformacional para plasticidad

4.3 Plastificación en estructuras articuladas

Las estructuras articuladas son estructuras de barras enlazadas entre sı́ mediante ar-
ticulaciones y que trabajan fundamentalmente sometidas a esfuerzo axil.

En un pieza sometida exclusivamente a axil se aplica la hipótesis de deformación de


Bernouilli según la cual una sección sometida a axil puro sufre una deformación tal
que las secciones permanecen planas y paralelas a sı́ mismas. Según los postulados
de la teorı́a de resistencia de materiales, esta hipótesis da lugar a una distribución de
tensiones normales uniforme en toda la sección cuyo valor es σ = N/A siendo A el área
de la sección transversal. Un aumento paulatino de la carga incrementa la tensión en
toda las fibras que conforman la sección, permaneciendo el valor de la tensión uniforme
en dicha sección. En consecuencia, el valor lı́mite de tensión de fluencia σF se alcanza
en el mismo instante en todos los puntos de la sección para un valor del axil NP := AσF
144 CAPÍTULO 4. ANÁLISIS PLÁSTICO

denominado axil de plastificación.

En las estructuras articuladas con cargas en los nudos, el axil es uniforme en cada una
de las barras. Esto da lugar a una respuesta estructural en la cual la plastificación
se da en cada barra, en todas las secciones y en todos los puntos de la sección en el
mismo instante, por lo que el mecanismo de colapso de la estructura se traduce en una
secuencia de plastificación referida al orden en que las barras alcanzan la tensión de
fluencia σF o equivalentemente el axil de plastificación.

Cuando una de las barras alcanza el esfuerzo axil de plastificación, el axil en dicha barra
es fijo y conocido, es decir, deja de ser una incógnita en las ecuaciones de equilibrio,
reduciendo ası́ el grado de indeterminación estática. El colapso de la estructura se
produce cuando la estructura ha reducido su indeterminación estática lo suficiente
como para convertirse en un mecanismo, es decir, que la estructura se encuentra en
un estadio en el que no puede garantizar el equilibrio estable, por lo que se produce el
colapso.

Analizar el comportamiento de una estructura articulada desde el punto de vista del


cálculo elasto-plástico implica conocer la secuencia de barras que plastifican y la carga
última que produce el colapso de la estructura. En esto consiste el llamado método
elasto-plástico incremental.

Notación: En este capı́tulo se notan las cargas últimas de colapso de una estructura
como Pu o bien qu según la naturaleza puntual P o distribuida q de la carga. El valor de
carga que da lugar a una plastificación parcial de la estructura sin alcanzar el colapso
de la misma se nota como Pp(i) siendo i el paso asociado a dicha carga.

4.3.1 Estructura articulada de tres barras

La estructura articulada de la Figura 4.4 está formada por tres barras, una barra
vertical y dos barras inclinadas un ángulo α = 45◦ . La estructura está sometida a una
carga vertical de valor P aplicada en el vértice en el que confluyen las tres barras.

Analizar el comportamiento plástico de la estructura y determinar la carga de colpaso


de la misma y la secuencia de colapso que se sigue hasta agotar la capacidad resistente
de la estructura.
4.3. PLASTIFICACIÓN EN ESTRUCTURAS ARTICULADAS 145

Figura 4.4: Estructura articulada de tres barras

La longitud de la barra 2 es h mientras que las longitudes de las barras 1 y 3 es



h/sin α = 2h.
La estructura es una vez hiperestática por lo que requiere la plastificación de al menos
dos barras para alcanzar el colapso.
Paso 1: Resolviendo la estructura para una carga P los axiles son
P sin2 α P
N1 = N3 = 3 = √
1 + 2sin α 2+ 2
P 2P
N2 = 3 = √
1 + 2sin α 2+ 2

En el rango elástico, todos los axiles son proporcionales a la carga P , al igual que las
tensiones.
La plastificación de una barra se da cuando la tensión en un punto de la sección alcanza
el valor de la tensión de fluencia σF o equivalentemente el axil alcanza el valor del axil
de plastificación NP = AσF . Al ser el axil uniforme en toda la barra, el proceso de
plastificación se da en toda la barras según la magnitud del axil.
La barra (2) plastifica cuando el axil alcanza el valor de plastificación NP lo que sucede
para un valor de la carga P calculado como
√ !
2P 2
N2 = √ = NP ⇒ Pp1 = 1 + NP
2+ 2 2

Para un valor de la carga Pp1 los axiles en las barras de la estructura son
1
N1,1 = N3,1 = NP N2,1 = NP
2
146 CAPÍTULO 4. ANÁLISIS PLÁSTICO

Paso 2: Hasta este instante las relaciones carga-desplazamiento mantienen la pro-


porcionalidad propia del régimen elástico. Una vez alcanzada la plastificación en una
barra se pierde el comportamiento elástico. Si la carga P sigue aumentando, el axil en
la barra (2) no aumenta, ni tampoco la tensión, al haber alcanzado el lı́mite de fluencia,
por lo que es el resto de las barras las que soportan dicho incremento, hasta que alguna
de ellas alcanza igualmente el lı́mite de fluencia σF en tensiones. Puesto que las barras
(1) y (3) soportan el mismo axil por la simetrı́a del problema, la plastificación se da en
ambas simultáneamente.

El problema elasto-plástico se resuelve determinando la evolución de la respuesta de la


estructura de forma incremental. A partir de la distribución de axiles y movimientos
en la estructura para la carga Pp1 , determinada en el paso 1, se considera un estado
incremental definido en la Figura 4.5.

Figura 4.5: Estado incremental después de la plastificación de la barra 2

Al haber eliminado una incógnita (el axil N2 ), el problema incremental es isostático.


Resolviendo se obtiene
∆P
N1,∆ = N3,∆ = √
2

Los esfuerzos totales se calculan sumando los obtenidos en el paso 1 a los incrementos
calculados
1 ∆P
N1 = N3 = NP + √ N2 = NP
2 2

La plastificación de las barras (1) y (3) se produce cuando el axil en estas barras alcanza
el valor de plastificación.

1 ∆P 2
N1 = N3 = NP + √ ⇒ ∆P = NP
2 2 2
4.3. PLASTIFICACIÓN EN ESTRUCTURAS ARTICULADAS 147

y por tanto la carga total aplicada es


 √ 
Pp2 = Pp1 + ∆P = 1 + 2 NP

Alcanzada la carga Pp2 , la estructura no puede admitir más carga ya que todas las
barras han plastificado, lo que supone el colapso de la misma. Por tanto, la carga de
colapso de la estructura es Pu = Pp2 .

La evolución de los alargamientos de las barras permite igualmente visualizar la pérdida


de proporcionalidad propia de del análisis plástico.

Las barras (1) y (3) evolucionan en régimen elástico durante todo el proceso, por lo
que su alargamiento se calcula a través de la relación elástica en cada paso.
√ √
N1,1 2h 2NP h
δ1,1 = δ3,1 = =
EA√ √2EA
N1,2 2h 2NP h
δ1,2 = δ3,2 = =
EA EA

La barra (2), plastificada en primer lugar, se mueve por el rango elástico hasta el
instante 1 y en el rango plástico entre los instantes 1 y 2. En el primer intervalo, el
alargamiento de la barra (2) se calcula mediante la relación elástica.

N2,1 h NP h
δ2,1 = =
EA EA

En el segundo intervalo el alargamiento de la barra ya no sigue la relación elástica


sino que se deforma para conservar las relaciones de compatibilidad de movimientos
con el resto de las barras. En este caso la condición de compatibilidad en cuanto al
alargamiento de las barras es
δ1 = δ3 = δ2 sin α

Imponiendo esta condición de compatibilidad, el alargamiento final de la barra (2) es

2NP h
δ2,2 =
EA

En la Figura 4.6 se muestran las trayectorias del axil normalizado η = N/NP en todas
las barras, todas ellas traccionadas (a), en función de la carga normalizada al axil de
plastificación ρ = P/NP y (b) en función del alargamiento normalizado ν = δ/δ0 hasta
el colapso de la estructura, con δ0 = NP h/EA.
148 CAPÍTULO 4. ANÁLISIS PLÁSTICO

Figura 4.6: Trayectorias fuerza-desplazamiento hasta colapso


(a) carga-axil (b) alargamiento-axil

En la figura se aprecia cómo la barra (2), que plastifica en primer lugar, pierde la
proporcionalidad entre axil y alargamiento, mientras que las barras (1) y (3) mantienen
la linealidad durante todo el proceso de carga.

Es relavante señalar también el incremento en la pendiente entre el axil y la carga que


se aprecia en las barras (1) y (3) en el momento en el que plastifica la barra (2). Esta
variación es debida a la redistribución de esfuerzos producido por la plastificación de
la barra (2).

4.3.2 Estructura articulada de cinco barras

El marco articulado de la Figura 4.7 está formada por cinco barras de sección constante
A, dos laterales verticales, una superior horizontal y dos diagonales que se cruzan sin
cortarse, con una inclinación α = 45◦ . La estructura soporta una carga horizontal P
aplicada en el el nudo superior izquierdo.

Analizar el comportamiento plástico de la estructura y determinar la carga de colpaso


de la misma y la secuencia de fallo que se sigue hasta que se agota la capacidad resistente
de la estructura.

Datos: P [kN ], h = 6 m, A = 6 cm2 , E = 200 GP a, σF = 250 M P a


4.3. PLASTIFICACIÓN EN ESTRUCTURAS ARTICULADAS 149

Figura 4.7: Estructura articulada. Situación inicial

Siendo todas las barras de igual sección transversal A y del mismo material, la plasti-
ficación de cualquiera de ellas se alcanza para un axil de plastificación

NP = AσF = 150 kN

La estructura es una vez hiperestática por lo que el colapso estructural requiere la


plastificación de al menos dos barras.

Paso 1: Resolviendo la estructura por el método de equilibrio para una carga P se


obtienen los siguientes axiles, ordenados por su magnitud en valor absoluto:

10 + 2 2
N1 = P = 0, 558P
23 √
13 − 2 2
N2 = N3 = − P = −0, 442P
√ 23
−4 + 13 2
N4 = P = 0, 625P
23 √
4 + 10 2
N5 = − P = −0, 789P
23

En el rango lineal del problema todos los axiles conservan la proporcionalidad con
respecto a la carga. El máximo axil se da en la barra (5), que se encuentra comprimida.
El valor de la carga que ocasiona la plastificación de la barra (5) es

23
N5 = −NP ⇒ Pp1 = √ NP = 1, 268NP
4 + 10 2
150 CAPÍTULO 4. ANÁLISIS PLÁSTICO

Para la carga de plastificación Pp1 los axiles en todas las barras son:

1 2−3 2
N1,1 = √ NP = 0, 707NP N2,1 = N3,1 = NP = −0, 561NP
2 4

3− 2
N4,1 = NP = 0, 793NP N5,1 = −NP
2

Una vez que la barra (5) ha plastificado, el valor del axil en dicha barra permanece
constante con valor NP comprimiendo la barra. Al conocerse el axil N5 el grado de
hiperestatismo se reduce, por lo que el problema resultante es isostático.

Paso 2: Una vez que se produce la primera plastificación el problema pierde su linea-
lidad, es decir, la relación entre axiles y alargamientos no viene dada por la expresión
obtenida de la elasticidad. Sı́ se conservan las relaciones de equilibrio y compatibilidad
de movimientos, en particular las relaciones entre alargamientos (locales) y movimientos
(globales).

El problema plástico se resuelve determinando la evolución de esfuerzos y movimientos


en la estructura de forma incremental.

Se parte de la distribución de axiles y movimientos en la estructura para la carga Pp1 . Se


considera un estado incremental definido por la geometrı́a de la estructura eliminando
la barra plastificada ya que ésta no puede incrementar su axil y por tanto su aportación
incremental es nula, tal como se muestra en la Figura 4.8.

Figura 4.8: Estado incremental después de la primera plastificación

Se resuelve el estado incremental y se obtienen los axiles en función de ∆P :



N1,∆ = 0 N2,∆ = N3 = −∆P N4,∆ = 2∆P
4.3. PLASTIFICACIÓN EN ESTRUCTURAS ARTICULADAS 151

Los esfuerzos sobre la estructura se calculan mediante la superposición de los esfuerzos


en el momento de la primera plastificación y los obtenidos en el estado incremental.

1 2−3 2
N1,2 = √ NP N2,2 = N3,2 = NP − ∆P
2 4

3− 2 √
N4,2 = NP + 2∆P N5,2 = −NP
2

Obsérvese que la proporcionalidad inicial entre axiles y carga se ha perdido y que el


orden de barras más cargadas es susceptible de variar, por lo que identificar la barra
más cargada no es trivial. El valor de ∆P que provoca la plastificación en la siguiente
barra se produce en la barra (4) con


2−1
∆P = √ NP
2 2

Para este incremento de carga los axiles en las barras en el paso 2 son

NP NP
N1,2 = √ N2,2 = N3,2 = − √ N4,2 = NP N5,2 = −NP
2 2

Una vez han plastificado las barras (5) y (4) la estructura se convierte en un mecanismo
hipoestático y no puede soportar más carga. La carga de colapso será entonces


Pu = Pp1 + ∆P = 2NP = 212, 14 kN

En lo que se refiere a los alargamientos de las barras, se mantienen las conclusiones


obtenidas en el ejemplo anterior. El alargamiento de las barras sigue la relación elástica
mientras no alcanzan el axil de plastificación. A partir de que se alcanza este umbral,
los alargamientos de las barras plastificadas se determinan por compatibilidad con los
alargamientos de las barras no plastificadas calculados en el rango elástico.

La Figura 4.9 muestra las trayectorias del axil normalizado η = N/NP en todas las
barras (a) en función de la carga normalizada al axil de plastificación ρ = P/NP y (b)
en función del alargamiento normalizado ν = δ/δ0 , hasta el colapso de la estructura.
152 CAPÍTULO 4. ANÁLISIS PLÁSTICO

Figura 4.9: Trayectorias fuerza-desplazamiento hasta colapso


(a) carga-axil (b) alargamiento-axil

Las anteriores gráficas permiten extraer conclusiones representativas del comportamiento


elasato-plástico. En la Figura 4.9a se observa cómo la relación entre los axiles y la carga
varı́a, aumentando la pendiente en algunos casos, debido a la redistribución de esfuerzos
al perder la estructura la contribución de la barra (5) ya plastificada.

Por su parte, en la Figura 4.9b se puede apreciar la pérdida de linealidad entre axil y
deformación en la barra (5), linealidad que sı́ se conserva en el resto de barras. Cuando
la barra (4) plastifica, se produce el colapso estructural.

Este ejemplo pone de manifiesto cómo la resolución del problema plástico, esencial-
mente no lineal, se afronta mediante la solución de una secuencia de problemas lineales
incrementales con los condicionantes estructurales adecuados.

4.4 Plastificación en estructuras reticuladas

4.4.1 Plastificación en sección: Momentos elástico y plástico

En el caso de estructuras reticuladas en las que el esfuerzo de flexión es predominante,


al incrementar las cargas que actúan sobre la estructura van apareciendo secciones con
zonas plastificadas que adquieren una mayor flexibilidad de giro, hasta alcanzar un
carácter de rótula. Estas secciones se denominan rótulas plásticas.

En este apartado se estudia la distribución de tensiones en secciones solicitadas por


momento flector considerando las hipótesis elastoplásticas y la formación de la rótula
plástica.

Se mantiene como hipótesis básica de deformación la hipótesis de Navier-Bernoulli


4.4. PLASTIFICACIÓN EN ESTRUCTURAS RETICULADAS 153

según la cual las secciones transversales de una viga permanecen planas y normales a
la directriz de la viga deformada.

En flexión simple recta, el eje neutro pasa por el centro de gravedad y es perpendicular
al plano de solicitación a flexión. Para un momento flector Mz la distribución de
tensiones y deformaciones en régimen elástico es lineal con la coordenada y que mide
la distancia al eje neutro,
Mz
σz = − y (4.1)
Iz

El lı́mite elástico de la sección se alcanza cuando la fibra más solicitada – máxima


distancia al eje neutro – alcanza la tensión de fluencia σF . El momento flector Mz que
provoca esta situación se denomina momento elástico (ME ) y se calcula como

ME = W z σ F (4.2)

siendo Wz = Iz /|y max | el módulo resistente correspondiente.

En un análisis elastoplástico las fibras que alcanzan este nivel tensional no pueden
incrementarlo y entran en la rama plástica de la curva de comportamiento. Sin embargo,
las fibras con un nivel inferior de tensión sı́ pueden aumentarla hasta alcanzar la tensión
lı́mite. Ası́, el momento plástico de la sección respecto al eje z es

MP = 2mez (Ω̂)σF (4.3)

siendo mez (Ω̂) el momento estático de la parte de la sección por encima del eje z de
flexión.

La sección se considera agotada cuando todas las fibras alcanzan la tensión de fluencia
σF . El momento flector asociado a esta distribución de tensiones se denomina mo-
mento plástico (MP ). La Figura 4.10 muestra la evolución de la sección hasta su total
plastificción.

Figura 4.10: Evolución de las tensiones en una sección durante la plastificación por flexión
154 CAPÍTULO 4. ANÁLISIS PLÁSTICO

Ambos momentos – elástico y plástico – son caracterı́sticas fı́sicas de la sección ya que


no dependen más que de su geometrı́a y de las propiedades del material que la conforma.
Se denomina factor de forma de la sección a la relación entre ambos momentos:
MP
f := ≥1 (4.4)
ME

El factor de forma f es una medida del intervalo de momento flector entre el comienzo
de la plastificación y el agotamiento de la sección.
La Figura 4.11 muestra los factores de forma para las secciones más habituales.

Figura 4.11: Factores de forma para algunas secciones habituales

La Figura 4.12 muestra los diagramas normalizados momento/curvatura para algunas


secciones habituales, siendo χP = MP /EIz .

Figura 4.12: Diagramas momento curvatura para distintos factores de forma

Finalmente, se detalla a continuación el cálculo de los momentos elástico y plástico, ası́


como el factor de forma, de algunas de estas secciones.
4.4. PLASTIFICACIÓN EN ESTRUCTURAS RETICULADAS 155

4.4.1.1 Sección rectangular

Sea una sección rectangular de ancho b y altura h como muestra la Figura 4.13, que
soporta un momento flector en dirección z.

Figura 4.13: Sección rectangular

El área de la sección es A = bh, la inercia con respecto al eje horizontal es Iz = bh3 /12,
mientras que la coordenada de su fibra más alejada del eje de flexión es |y max | = h/2.
El momento elástico de la sección es el que produce la tensión de fluencia σF en el
punto de máxima tensión y se calcula como
Mz max Mz bh2
σ= y = = σF ⇒ ME = Wz σF = σF
Iz Wz 6

Alternativamente, el momento elástico también puede calcularse integrando la dis-


tribución de tensiones normales en la sección respecto al eje neutro en el instante en
el que comienza la plastificación en las fibras más alejadas. Las tensiones normales se
distribuyen linealmente en y según la expresión σ = 2σhF y.
Z h
bh2
Z
2 2σF
ME = σ(y)y dΩ = b y 2 dy = σF
Ω −h h 2
6

El momento plástico de la sección puede calcularse análogamente haciendo σ(y) = σF


y teniendo en cuenta la simetrı́a horizontal del problema
Z h
bh2
Z
2
MP = σF ydΩ = 2σF ybdy = σF
Ω 0 4

La relación entre ambos momentos es el factor de forma f


MP
f= = 1, 5
ME
156 CAPÍTULO 4. ANÁLISIS PLÁSTICO

4.4.1.2 Sección romboidal

Sea una sección sección romboidal de la que se conocen sus diagonales, horizontal b y
vertical h sometida a un momento flector en dirección z.

Figura 4.14: (a) Sección romboidal (b) sección cuadrada

El área de la sección es A = bh/2, la inercia con respecto al eje horizontal es Iz = bh3 /48,
mientras que la coordenada de su fibra más alejada del eje de flexión es |y max | = h/2.

El momento elástico de la sección puede calcularse conocida la inercia de la sección o


bien integrando el momento de la distribución de tensiones en el instante del comienzo
de la plastificación.

bh2
ME = Wz σF = σF
24
Z h
bh2
 
2 2σF 2y
ME = 2 y·y·b 1− dy = σF
0 h h 24

El momento plástico de la sección se calcula a partir del momento estático de la


semisección superior
h
bh2
Z  
2 2y
MP = 2 σF y · b 1 − dy = σF
0 h 12

El factor de forma de la sección es


MP
f= =2
ME
4.4. PLASTIFICACIÓN EN ESTRUCTURAS RETICULADAS 157

Para el caso particular en el que la sección romboidal es cuadrada, es decir se cumple


que b = h, los valores del momento elástico y plástico son
h3 h3
ME = σF MP = σF
24 12

4.4.1.3 Sección corona y circular

Sea una sección en corona con radio exterior R y radio interior r, siendo el espesor
e = R − r, sometida a un momento flector en dirección z.

Figura 4.15: (a) sección corona (b) circular

El área de la sección, la coordenada de su fibra más alejada del eje de flexión es y max
y la inercia de la sección respecto de cualquier eje son
πR4
  r 2    r 4 
2 max
A = πR 1 − |y |=R I= 1−
R 4 R

El momento elástico de la sección es el que produce la tensión de fluencia σF en el


punto de máxima tensión y se calcula como
πR3
  r 4 
ME = Wz σF = 1− σF
4 R

Por su parte, el momento plástico de la sección puede calcularse como


  r 3 
4
MP = mez (Ω̂)σF = R3 1 − σF
3 R

En consecuencia el factor de forma de la sección es


r 3

MP 16 1 − R
f= =
ME 3π 1 − r 4

R
158 CAPÍTULO 4. ANÁLISIS PLÁSTICO

Para el caso particular de una sección circular maciza, esto es r = 0, los momentos
elástico, plástico y el factor de forma se particularizan en
πR3 4 16
ME = σF MP = R3 σF f= = 1, 70
4 3 3π

Alternativamente, el momento plástico de la sección circular maciza puede calcularse


como Z R p πR2 4R 4
MP = 2 σF y · 2 R2 − y 2 dy = 2σF = R3 σF
0 2 3π 3

4.4.1.4 Sección doble T simétrica

Sea una sección sección en doble T de altura h, ancho de las alas b y espesor e, sometida
a un momento flector en dirección z.

Figura 4.16: Sección doble T simétrica

El área de la sección es A = (2b + h)e, la coordenada de la fibra más alejada del eje
neutro es |y max | = h/2 y la inercia de la sección respecto de su eje principal de inercia
es
h3 e be3 beh2 h2 e
Iz = + + ≈ (h + 6b)
12 6 2 12
El momento elástico de la sección puede hallarse mediante la forma general
h2 e
 
6b
M E = Wz σF = 1+ σF
6 h

o bien integrando el momento producido por las tensiones normales en el instante en


que comienza la plastificación
h2 e
   
h 1 h 2h 6b
ME = 2 bσF e + σF · e = 1+ σF
2 2 2 32 6 h
4.4. PLASTIFICACIÓN EN ESTRUCTURAS RETICULADAS 159

Por su parte el momento plástico se calcula integrando el momento que producen las
tensiones normales σ = σF

h2 e
   
h h h 4b
MP = 2 σF eb + σF e = 1+ σF
2 2 4 4 h

El factor de forma de la sección es


MP h + 4b
f= = 1, 5
ME h + 6b

Para el caso particular en que la relación canto/ancho sea (b/h = 1/2) se tiene un factor
de forma de f = 1, 125.

4.4.1.5 Sección doble T asimétrica

Sea una sección sección en doble T asimétrica con respecto al eje normal a su alma. La
sección tiene una altura h, el ancho de las alas es b y b0 para el ala inferior y superior
respectivamente, mientras que el espesor e es uniforme en toda la sección. La sección
se encuentra sometida a un momento flector en dirección z.

Figura 4.17: Sección doble T asimétrica

Las caracterı́sticas geométricas de las sección, área, posición del dentro de gravedad
y distancia desde el centro de gravedad a la fibra superior más alejada (y max ) son las
siguientes:

h2 h2
0 b0 h + 2 max bh + 2
A = e(b + b + h) yG = y =
b+ b0 + h2 b + b0 + h
2
160 CAPÍTULO 4. ANÁLISIS PLÁSTICO

La fibra inferior más alejada se sitúa a una distancia h − y max . Si b > b0 , el centro de
gravedad se sitúa por debajo de la mitad de la altura, por lo que la tensión máxima
se da en la fibra superior con un valor igual a la tensión de fluencia σ sup = σF . En la
fibra inferior, la tensión correspondiente es
h
σ inf = σF
y max −1

En caso de que b < b0 , la situación es la opuesta, con la tensión máxima en la fibra


inferior más alejada.
En estas condiciones el momento elástico de la sección es:
(h − y max )2 (y max )2 (h − y max )3
 
0 max
ME = σ F e b y +b + +
y max 3 3y max

El momento plástico de la sección es


(y max )2 (h − y max )2
 
MP = σF e b0 y max + b(h − y max ) + +
2 2

El factor de forma f de la sección es la relación entre ambos momentos.

4.4.2 Efecto del esfuerzo axil en el momento plástico

Cuando una sección está sometida a flexión compuesta, es decir, a la acción simultánea
de un axil N y un momento flector M , la combinación de esfuerzos determina el valor
lı́mite de los esfuerzos que provocan la plastificación total de la sección.
Se plantea en este apartado el estudio de la influencia del axil en la plastificación de
la sección;los casos de axil puro y flexión simple son casos lı́mite de ésta. En la Figura
4.18 se muestran las distribuciones de tensión en plastificación para los tres casos: axil
puro, flexión compuesta y flexión simple.
A modo de ejemplo, consideremos el caso de una sección rectangular de dimensiones
hxb. Los resultados obtenidos son extrapolables para otras secciones.
En una sección rectangular el axil de plastificación NP y el momento plástico MP son
bh2
NP = bhσF MP = σF (4.5)
4

En flexión compuesta el eje neutro no pasa por el centro de gravedad sino que se sitúa
a una distancia y0 según se aprecia en la Figura 4.18b. A partir de las distribuciones
4.4. PLASTIFICACIÓN EN ESTRUCTURAS RETICULADAS 161

Figura 4.18: Leyes de tensión en plastificación


(a) Axil puro (b) Flexión compuesta (c) Flexión simple

de tensiones, los esfuerzos NP,F C y MP,F C que provocan la plastificación de la sección


son  2 
h 2
NP,F C = 2by0 σF MP,F C = b − y0 σ F (4.6)
4

La resultante de tensiones en el caso de flexión compuesta puede reescribirse en función


del axil de plastificación NP como

y0 h NP,F C
NP,F C = 2b NP ⇒ y0 = (4.7)
h 2 NP

lo que permite expresar la resultante de momentos como


"  #
NP,F C 2

MP,F C = MP 1 − (4.8)
NP

Por tanto, la actuación del axil reduce el momento flector que plastifica la sección en
la medida que el axil actuante se aproxima al axil de plastificación NP . La Figura 4.19
muestra la influencia del axil sobre el momento flector en el estado de plastificación
MP,F C para una sección rectangular.

En la misma figura se muestra una aproximación de la función de interacción para


secciones en doble T cuya expresión analı́tica es:
NP,F C
MP,F C = MP NP ≤ 0, 15
MP

NP,F C

NP,F C (4.9)
MP,F C = 0,85 1− NP NP > 0, 15

Esto significa que en una sección en doble T sometida a un axil menor al 15% del axil
de plastificación el momento de plastificación puede ser considerado en su totalidad.
162 CAPÍTULO 4. ANÁLISIS PLÁSTICO

Figura 4.19: Influencia de la interacción del axil. Secciones Rectangular y Doble T

Esto es debido a que el alma de la sección soporta parte de la carga axial mientras que
su contribución al momento plástico es mı́nima.

El esfuerzo cortante puede igualmente reducir el valor del momento plástico de una
sección en algunos casos. En caso de considerar la interacción con el cortante se requiere
una superficie de interacción tridimensional.

4.4.3 Análisis elasto-plástico en vigas

El momento plástico de una sección marca el momento flector máximo que puede
soportar dicha sección una vez se ha producido la plastificación de todas sus fibras.
Para momentos mayores al momento plástico, todas las fibras fluyen sin resistencia, lo
que implica el giro libre de dicha sección. Esta situación se traduce en el concepto de
rótula plástica necesario para determinar el mecanismo de colapso y la carga última en
vigas y en pórticos.

En el caso de los pórticos reticulados, los esfuerzos axiles reducen el momento de plas-
tificación de las secciones, aunque su influencia suele despreciarse en la práctica.

Las rótulas plásticas van apareciendo en diferentes secciones hasta que se produce el
colapso plástico de la estructura. Este colapso se produce cuando el equilibrio estático
no puede garantizarse. Se denomina mecanismo de colapso a la configuración deformada
de la estructura en la cual no se garantiza el equilibrio por carecer de las suficientes
coacciones internas y/o externas (estado hipoestático o mecanismo). Se denomina carga
última al valor de la carga que provoca el colapso de la estructura.

Para una estructura con un grado de hiperestatismo n es necesario, en general, que se


produzcan al menos n + 1 rótulas plásticas para provocar su colapso. Un mecanismo
4.4. PLASTIFICACIÓN EN ESTRUCTURAS RETICULADAS 163

de colapso que cumple esta condición se denomina mecanismo completo. En función de


la geometrı́a de la estructura o el caso de carga, pueden darse mecanismos de colapso
con un número de rótulas superior a n + 1 dando lugar a un mecanismo supercompleto
o bien colapsar una parte de la estructura con un número de rótulas inferior a n + 1 lo
que se conoce como mecanismo incompleto o parcial.

El proceso de formación de las n+1 rótulas plásticas es un proceso secuencial que puede
determinarse analı́ticamente hasta llegar a la formación del mecanismo de colapso. En
cada uno de los pasos, el momento flector en las secciones en las que ya se ha alcanzado
el momento plástico MP no puede aumentar, mientras que sı́ puede hacerlo en las
demás secciones de la estructura. A este proceso se le denomina redistribución plástica
de esfuerzos. Este proceso es no lineal, es decir, las leyes de esfuerzos que se producen
en los diferentes estadios que conducen al mecanismo de colapso no son proporcionales
a la carga actuante.

Una consecuencia de lo anterior es que no es necesaria la resolución elástica de la es-


tructura para obtener la carga última. Conocido el mecanismo de colapso, ésta puede
obtenerse a partir de consideraciones de equilibrio exclusivamente. Este hecho se ex-
plota en el análisis lı́mite que se trata en la sección 4.6.

Además, la magnitud de la carga última no depende de las imperfecciones estructurales


o de otras acciones concurrentes como los descensos de apoyos, tal como ocurre en el
análisis elástico.

El principio de superposición no puede aplicarse en el análisis plástico. De hecho el


comportamiento estructural depende tanto del orden de aplicación de las cargas como
de sus valores finales. Es habitual en el análisis elasto-plástico de estructuras considerar
que todas las cargas se aplican simultánemente y que los valores relativos entre ellas se
mantienen constantes durante el proceso de carga (carga proporcional).

Como en el caso de las estructuras articuladas, el análisis elasto-plástico de las estruc-


turas reticuladas se hace de forma incremental:

• Se resuelve la estructura, supuesta elástica, bajo la carga nominal de se deter-


mina el valor de ésta para alcanzar el valor del momento plástico MP en una
determinada sección.

• Dicha sección se convierte en una rótula plástica sobre la cual actúa un momento
plástico constante MP , que pasa a tratarse como un valor conocido de la ley de
flectores. La rótula disminuye en uno el grado de hiperestatismo de la estructura.

• Se incrementa el valor de la carga, lo que da lugar a la formación de sucesivas


164 CAPÍTULO 4. ANÁLISIS PLÁSTICO

rótulas plásticas.

• Se procede de forma incremental, aumentando la carga y el número de rótulas


plásticas, hasta que se produce el colapso de la estructura, con la formación de
un mecanismo. La carga asociada a dicha situación es la carga crı́tica de colapso
buscada.

A continuación se presentan algunos ejemplos de aplicación del análisis elasto-plástico


sobre estructuras de vigas.

4.4.3.1 Viga biarticulada con carga puntual

Sea una viga biarticulada de longitud l cuya sección transversal tiene un momento
plástico MP , sometida a una carga puntual P en su punto medio.

Figura 4.20: Viga biarticulada con carga puntual

La estructura considerada es isostática, por lo que el número de rótulas plásticas nece-


sarias para su colapso es nr = 1. Esta rótula aparecerá en el punto de máximo momento
flector, que por simetrı́a se encontrará en el punto medio de la viga.

La ley de momentos flectores es



 Px
 0≤x< l
2 2
M (x) =
 P (l − x)
 l
≤x≤l
2 2

Conocido el valor del momento máximo y el valor del momento plástico de la sección
puede calcularse la carga de colapso de la viga:

Pl 4MP
M max = = MP ⇒ P u =
4 l

El mecanismo de colapso que alcanza la estructura se muestra en la Figura 4.21.


4.4. PLASTIFICACIÓN EN ESTRUCTURAS RETICULADAS 165

Figura 4.21: Mecanismo de colapso en una viga biarticulada con carga puntual

En el instante de la plastificación y para el valor de la carga de colapso, la ley de


momentos es 
 2MP x

0 ≤ x < 2l
M (x) = l
2MP

 (l − x) 2l ≤ x ≤ l
l
Conocida la ley de momentos flectores se puede calcular la fracción de la viga en la que
ha comenzado la plastificación, es decir, aquellas secciones en las cuales ME ≤ M ≤
MP . Para una sección rectangular con un coeficiente de forma f = 1, 5 se tiene
2ME f l l
M (x) = x = ME ⇒ x p = =
l 2f 3

Por tanto la zona de plastificación es un intervalo centrado en el punto medio de la viga


con radio l/6 con lo que la longitud de viga plastificada es l/3.

4.4.3.2 Viga biarticulada con carga distribuida

Sea una viga biarticulada sometida a una carga distribuida de valor q cuya sección
transversal tiene un momento plástico MP .

Figura 4.22: Viga biarticulada con carga repartida

La estructura considerada es isostática por lo que el número de rótulas plásticas nece-


sarias para su colapso es nr = 1. Esta rótula aparecerá en el punto de máximo momento
flector, que por simetrı́a se encontrará en el punto medio de la viga.
166 CAPÍTULO 4. ANÁLISIS PLÁSTICO

La ley de momentos flectores es

ql
M (x) = x(l − x) 0≤x≤l
2

Conocido el valor del momento máximo y el valor del momento plástico de la sección,
puede calcularse la carga de colapso de la viga.

ql2 8MP
M max = = MP ⇒ q u = 2
8 l

El mecanismo de colapso de la estructura se muestra en la Figura 4.23.

Figura 4.23: Mecanismo de colapso de una viga biarticulada con carga distribuida

Conocido el valor de la carga repartida necesaria para la consecución del momento


plástico la ley de momentos flectores es
x  x
M (x) = 4MP 1− 0≤x≤l
l l

Conocida la ley de momentos flectores se puede calcular la fracción de la viga en la


hay plastificación, es decir, aquellas secciones en las cuales ME ≤ M ≤ MP . Esta
longitud depende del factor de forma de la sección. Para una sección rectangular con
un coeficiente de forma f = 1, 50 se obtiene
 r  
4MP l 1 x1 = 0, 211 l
M (x) = 2 lx − x2 = ME ⇒ x =

1± 1− =
l 2 f x2 = 0, 789 l

Por tanto la zona de plastificación es un intervalo centrado en el punto medio de la viga


con radio 0, 289 l, con lo que la longitud de viga plastificada es 0, 578 l.
4.4. PLASTIFICACIÓN EN ESTRUCTURAS RETICULADAS 167

4.4.3.3 Viga biapoyada con voladizo bajo carga distribuida

Sea una viga biarticulada formada por un vano de longitud l y un voladizo de longitud
αl con 0 ≤ α ≤ 1 sometida a una carga repartida q en toda su longitud. Considerar el
caso particular α = 0.25. La viga se encuentra sometida a una carga distribuida q en
toda su longitud.

Figura 4.24: Viga con voladizo bajo carga repartida

La estructura es isostática por lo que es necesaria únicamente nr = 1 rótula para


alcanzar la situación de colapso. Dicha rótula puede aparecer en el vano biapoyado o
bien en su apoyo derecho, rompiendo la continuidad de la viga con el voladizo.
Por equilibrio, las reacciones de la viga son:

ql ql
V1 = (1 − α2 ) V2 = (1 + α)2
2 2

En consecuencia, la ley de momentos de la viga es

 ql (1 − α2 )x − qx2 0 ≤ x ≤ l

2 2
M (x) =
 q [(1 + α)l − x]2 l ≤ x ≤ (1 + α)l
2

Los valores máximos positivos y negativos de la ley de flectores y su localización son:

ql2 l
M max,(+) = (1 − α2 )2 en xmax = (1 − α2 )
8 2
ql2 α2
M max,(−) = en x = l
2

Ambos valores dependen de la longitud relativa del voladizo expresada en función del
parámetro α. Existen dos situaciones de colapso posibles en función de la magnitud
relativa de ambos máximos, según se muestra en la Figura 4.25:
168 CAPÍTULO 4. ANÁLISIS PLÁSTICO

Figura 4.25: Leyes de momentos flectores en colapso


(a) Colapso del vano (b) Colapso del voladizo

La Figura 4.26 muestra los correspondientes mecanismos de colapso.

Figura 4.26: Mecanismos de colapso en viga con voladizo


Los valores de α que igualan ambos momentos máximos son α0 = 2 ± 1. La situación
del máximo positivo M max,(+) está limitada por la condición |α| < 1. El valor α =

2 + 1 da lugar a una ley de momentos flectores cuyo máximo flector positivo se sitúa

fuera de la viga. De modo que el único valor de α con sentido fı́sico es α = α0 = 2 − 1.
Para valores de α < α0 se tiene que M max,(+) > M max,(−) y por tanto el valor del
momento plástico se alcanza en el vano, siendo la carga de colapso:
ql2 8 MP
M max,(+) = (1 − α2 )2 = MP ⇒ qu =
8 (1 − α ) l2
2 2

Para valores de α > α0 se tiene que M max,(−) > M max,(+) y por tanto, el valor del
momento plástico se alcanza antes en la sección del apoyo, y la carga de colapso es:
ql2 α2 2 MP
M max,(−) = = MP ⇒ q u = 2 2
2 α l
En el caso lı́mite en el cual α = α0 se producen dos rótulas plásticas simultáneamente,
dando lugar a un mecanismo de colapso supercompleto.
El caso particular de α = 0, 25 se encuentra en el primer caso (α < α0 ), por lo que
el colapso se produce por la aparición de una rótula plástica en el vano. La carga de
colapso es
2048 MP 15
qu = 2
en x = l
225 l 32
4.4. PLASTIFICACIÓN EN ESTRUCTURAS RETICULADAS 169

Nótese que la rótula plástica no se produce exactamente en el centro del vano sino
ligeramente a la izquierda de este punto.

4.4.3.4 Viga empotrado-articulada bajo carga distribuida

Sea una viga empotrado-articulada sometida a una carga distribuida q en toda su


longitud, cuya sección tiene un momento plástico MP .

Figura 4.27: Viga empotrado-articulada bajo carga distribuida

La viga es hiperestática de grado n = 1 por lo que el número de rótulas plásticas


necesarias para su colapso es nr = 2. La ley de momentos flectores elástica del la
Figura 4.28(1) se expresa como

5qlx ql2 qx2


M (x) = − − 0≤x≤l
8 8 2

Paso 1: El momento máximo se sitúa en el empotramiento. Conocido el valor del


momento plástico de la sección, puede calcularse la carga necesaria para que se produzca
la primera rótula plástica.

ql2 8MP
M max = = MP ⇒ qp1 = 2
8 l

Dicha rótula disminuye en uno el grado de hiperestatismo de la viga, dando lugar a


una viga isostática, pero no provoca el colapso de la misma.

Paso 2: En un segundo paso se resuelve la viga fijando el valor del momento flector
en el empotramiento, ya que éste no puede superar el valor del momento plástico MP .
Nótese que la rótula plástica fija el valor del momento flector pero permite el giro lo que
lleva a un nuevo esquema estructural equivalente formado por una viga biarticulada
con un momento MP aplicado en el extremo que ha plastificado. La ley de momentos
flectores en este nuevo esquema según muestra la Figura 4.28(2) se expresa como:

qx2
 
ql MP
M (x) = −MP + + x− 0≤x≤l
2 l 2
170 CAPÍTULO 4. ANÁLISIS PLÁSTICO

Figura 4.28: Leyes de flectores


(1) Elástico (2) 1a rótula plástica (3) 2a rótula plástica (colapso)

El nuevo momento flector máximo se sitúa allı́ donde se anula la derivada primera de
la ley de momentos, es decir
 
dM (x) ql MP l MP
= + − qx = 0 ⇒ xmax = +
dx 2 l 2 ql

En la sección correspondiente a xmax el momento máximo vale


MP 2
 
max q l
M = −MP + +
2 2 ql

Nuevamente se calcula el valor de la carga repartida q para alcanzar el valor del mo-
mento plástico en la sección xmax :
√ MP qp2a = 0, 34 Ml2P

max
M = MP ⇒ qp2 = (6 ± 4 2) 2 →
l qp2b = 11, 65 Ml2P

La primera de las soluciones es menor que la carga obtenida en el primer paso qp1 , por
lo que la carga de colapso de la viga es qu = qp2b .
El mecanismo de colapso de una viga empotrado-articulada se muestra en la Figura
4.29.

Figura 4.29: Mecanismo de colapso en una viga empotrado-articulada bajo carga distribuida
4.4. PLASTIFICACIÓN EN ESTRUCTURAS RETICULADAS 171

4.4.3.5 Viga biempotrada con cargas puntuales simétricas

Sea una viga biempotrada sometida a dos cargas puntuales iguales de valor P situadas
de forma simétrica, cuya sección transversal presenta un momento plástico MP .

Figura 4.30: Viga biempotrada bajo cargas puntuales simétricas

Debido a la simetrı́a del problema, la estructura tiene un grado de hiperestatismo igual


a dos, por lo que se precisan nr = 3 rótulas plásticas para alcanzar la situación de
colapso. Las posibles rótulas plásticas se dan en los empotramientos (A,D) y en los
puntos de aplicación de las cargas (B,C).

Resolviendo el problema elástico se observa que el momento máximo se da en ambos


empotramientos simultáneamente (Figura 4.31), lo que permite hallar el valor de la
carga Pp1 necesaria para producir las dos primeras rótulas.

2P l 9MP
M max = = MP ⇒ Pp1 =
9 2l

Este valor de la carga no produce el colapso de la viga, sino la aparición de una rótula
plástica en cada uno de los empotramientos (A,D), en los cuales el valor del momento
flector es MP .

Incrementando el valor de la carga P , el comportamiento de la ley de flectores ya no


es lineal puesto que el valor del flector en los extremos de la viga ha alcanzado su valor
máximo y no puede incrementarse.

El comportamiento de la viga en rango plástico se determina mediante un estado in-


cremental en el cual se consideran rótulas convencionales en las secciones que han al-
canzado el momento plástico de modo que la evolución de la ley de flectores en la viga
frente a un incremento de carga se calcula superponiendo los estados 1 y ∆1 (Figura
4.31).

Esta operación permite determinar la situación de la siguiente rótula plástica. Ésta se


produce por simetrı́a, en el punto de aplicación de ambas cargas (B,C), con lo que el
172 CAPÍTULO 4. ANÁLISIS PLÁSTICO

mecanismo de colapso está conformado por cuatro rótulas y la carga asociada a este
escenario es

3MP 6MP
M max = 0, 5MP + ∆P l/3 = MP ⇒ ∆P = ⇒ Pp2 =
2l l

Esta configuración provoca el colapso de la estructura por lo que la carga última para
este problema es Pu = Pp2 .

La evolución de la ley de flectores de la viga en todo el proceso se muestra en la Figura


4.31:

Figura 4.31: Evolución de la ley de flectores


Secuencia de aparición de rótulas plásticas hasta el colapso final de la viga

El mecanismo de colapso de la viga biempotrada se muestra en la Figura 4.32.

Figura 4.32: Mecanismo de colapso en una viga biempotrada bajo cargas puntuales simétricas
4.4. PLASTIFICACIÓN EN ESTRUCTURAS RETICULADAS 173

4.4.3.6 Viga biempotrada con cargas puntuales asimétricas

Sea una viga biempotrada sometida a dos cargas puntuales P y 2P situadas según se
indica en la Figura 4.33, cuya sección transversal presenta un momento plástico MP .

Figura 4.33: Viga biempotrada bajo cargas puntuales asimétricas

La estructura es dos veces hiperestática por lo que requieren nr = 3 rótulas para llegar
al colapso. Existen cuatro posibles rótulas plásticas, dos en los empotramientos (A,D)
y dos más en los puntos de aplicación de las cargas (B,C).
La resolución del problema elástico da lugar a una ley de flectores como se muestra en
la Figura 4.34, en la cual el momento máximo se da en el empotramiento derecho, lo
que permite determinar la carga necesaria para producir la pimera rótula plástica.
30P l 27MP MP
M max = = MP ⇒ Pp1 = = 2, 7
81 10l l

Tras la formación de la primera rótula la viga pasa comportarse como una viga empotrado-
articulada con un valor fijo del momento flector MP en el extremo derecho (D). Al haber
plastificado una sección, la proporcionalidad entre carga y esfuerzo flector se pierde. El
comportamiento de la viga en el rango plástico se determina superponiendo a la dis-
tribución de flectores en el instante de la plastificación de (D), un estado incremental
que tiene en cuenta la variación del momento flector en la viga sin incrementar su valor
en la sección plastificada. En la nueva configuración el valor máximo del momento se
da en el empotramiento izquierdo (A). El valor de la carga que ocasiona la segunda
rótula plástica en dicha sección es Pp2 :

39∆P l 27MP 81MP MP


M max = 0, 8MP + = MP ⇒ ∆P = ⇒ Pp2 = = 3, 1
81 65l 26l l

Tras la formación de dos rótulas plásticas, el problema es isostático por lo que es


necesaria una nueva rótula plástica para alcanzar el colapso. En el tercer paso, la ley
de flectores se corresponde con la de una viga biapoyada con las cargas puntuales y
dos momentos en los extremos de valor MP . El momento máximo se da en el punto
174 CAPÍTULO 4. ANÁLISIS PLÁSTICO

de aplicación de carga 2P . Para alcanzar la plastificación en esta sección el valor de la


carga es

5∆P l 63MP 18MP MP


M max = 0, 73MP + = MP ⇒ ∆P = ⇒ Pp3 = = 3, 6
9 130l 5l l

Figura 4.34: Evolución de la ley de flectores


Secuencia de aparición de rótulas plásticas hasta el colapso final de la viga

Una vez producida la tercera rótula la estructura se convierte en un mecanismo agotando


su capacidad resistente, con lo que la carga de colapso es

MP
Pu = Pp3 = 3, 6
l

En la Figura 4.34 se muestran las sucesivas leyes de momentos flectores a medida que
se forman las rótulas, en las que se aprecian los valores de los momentos flectores en
los puntos crı́ticos, hasta el colapso final de la viga.

El mecanismo de colapso de la viga biempotrada bajo dos cargas puntuales no simétricas


se muestra en la Figura 4.35.
4.4. PLASTIFICACIÓN EN ESTRUCTURAS RETICULADAS 175

Figura 4.35: Mecanismo de colapso en una viga biempotrada bajo cargas puntuales
asimétricas

4.4.3.7 Viga continua de dos vanos

Sea una viga continua formada por dos vanos iguales de longitud l, sometida a dos
cargas puntuales P y 2P según se indica en la Figura 4.36. Los momentos plásticos de
las secciones son 2MP y MP en el primer y segundo vano respectivamente, incluyendo
éste la sección en el nudo 2.

Figura 4.36: Viga continua de dos vanos bajo cargas puntuales

La viga tiene un grado de hiperestatismo n = 1, por lo que requiere nr = 2 rótulas


plásticas para el colapso. Las rótulas pueden situarse en los puntos de aplicación de
las cargas (A,C) o en el apoyo central (B), rompiendo la continuidad de la viga entre
ambos vanos.

Paso 1: La resolución del problema elástico da lugar a una ley de momentos flectores
en tramos lineales, como se muestra en la Figura 4.37(0), en la cual el máximo se da
en el punto de aplicación de la carga mayor (A). Sin embargo, al ser los momentos
plásticos diferentes en ambos vanos no se garantiza que la primera rótula se produzca
en la sección de momento máximo. De hecho:

23P l 128MP
MA = = 2MP ⇒ Pp1,A =
64 23l
18P l 64MP
MB = = MP ⇒ Pp1,B =
64 18l
176 CAPÍTULO 4. ANÁLISIS PLÁSTICO

En consecuencia, la primera rótula se produce en el apoyo central (B) para una carga

64MP
Pp1 =
18l

La ley de flectores para esta carga se muestra en 4.37(1). Esta carga no produce el
colapso de la viga continua.

Paso 2: Si se incrementa el valor de la carga P , la respuesta de la estructura se


determina a través de un estado incremental definido por la misma geometrı́a a la que
se añade una rótula en el apoyo 2 que rompe la continuidad de la viga, véase Figura
4.37(∆1).

La localización de la siguiente rótula se determina mediante la superposición de los


estados 1 y ∆1. La situación de la segunda rótula se determina analizando las secciones
(A) y (C):

23 l 13MP
MA = MP + ∆P = 2MP ⇒ ∆PA =
18 2 9l
7 l 22MP
MC = MP + ∆P = MP ⇒ ∆PC =
18 4 9l

Por tanto, la segunda rótula plástica se produce en el punto (A) de aplicación de la


carga 2P . La ley de flectores resultante para este incremento de carga se muestra en
4.37(2). Una vez alcanzada la segund rótula la estructura colapsa al ser un mecanismo.
La carga de colapso de la estructura es

5MP
Pu = Pp1 + ∆P =
l

La evolución de la ley de flectores de la viga en todo el proceso se muestra en la Figura


4.37.
4.5. IMPLEMENTACIÓN COMPUTACIONAL DEL ANÁLISIS ELASTO-PLÁSTICO 177

Figura 4.37: Evolución de la ley de flectores


Secuencia de aparición de rótulas plásticas hasta el colapso de la viga

El mecanismo de colapso de la viga continua se muestra en la Figura 4.38.

Figura 4.38: Mecanismo de colapso en viga continua de dos vanos

4.5 Implementación computacional del análisis elasto-plástico

En el apartado anterior se han presentado ejemplos de vigas resueltas por el método


elasto-plástico incremental. Este método consiste en la resolución de una secuencia de
problemas lineales en los que se incorporan en la estructura las rótulas plásticas ya
formadas y se determina la sección en la que se formará la siguiente.
Cada uno de los problemas lineales a resolver requiere obtener los esfuerzos en toda
la estructura lo que en general se resuelve empleando herramientas computacionales
basadas en el cálculo matricial.
El procedimiento incremental es totalmente sistemático, lo cual permite su imple-
178 CAPÍTULO 4. ANÁLISIS PLÁSTICO

mentación en una herramienta computacional de análisis de estructuras. Esta im-


plementación se ilustra y se describe en esta sección.

Se considera una estructura de la cual se conoce su geometrı́a y propiedades mecánicas


asociadas al cálculo elasto-plástico (E, A, I, σF , MP ), sometida a un sistema de cargas
{Pi }. Dichas cargas se incrementan manteniendo la relación entre ellas, de modo que
el sistema de cargas puede expresarse a partir de una carga de referencia P0 como
{Pi } = {βi P0 }, siendo βi los coeficientes que relacionan cada carga con la carga de
referencia. Habitualmente se escoge una carga de referencia unitaria P0 = 1.

Al ser el análisis plástico un problema no lineal, la proporcionalidad entre las car-


gas {Pi } y los esfuerzos {E} producidos en la estructura sólo se mantiene a nivel
incremental. Ası́, el incremento de carga en el paso k se determina mediante un fac-
tor multiplicador αk aplicado al conjunto de cargas simultáneamente, de forma que
{∆Pi }k = αk {P0 } = αk βi {P0 }.

Los pasos para implementar el análisis elasto-plástico son:

1) Se define la geometrı́a, las barras con sus propiedades mecánicas y las condiciones
de apoyo.

2) Se define la carga de referencia y el sistema de cargas {P0 } sobre la estructura.

3) Se determinan los esfuerzos {E}0 para el estado de cargas de referencia.

4) Se inicializa el proceso y el contador de rótulas plásticas k = 1.

5) Se ejecuta un bucle que se repite tantas veces como sea necesario hasta llegar al
colapso de la estructura.

5.1) Se determina el factor de carga αk para obtener la siguiente rótula, su uicación


y los esfuerzos asociados a este escenario {E}k .

5.2) Se define el estado incremental (∆k) como el problema estructural que incluye
las k rótulas plásticas en las secciones en las que ya se ha alcanzado el momento
plástico en los pasos anteriores. En este estado incremental las rótulas plásticas
se consideran rótulas de momento nulo ya que la sección correspondiente no
admite incremento de momento flector.

5.3) Se resuelve dicho estado incremental como problema elástico sometido a las
fuerzas de referencia {P0 } obteniendo los esfuerzos incrementales {∆E}k co-
rrespondientes.

5.4) Los esfuerzos totales se calculan superponiendo los esfuerzos {E}k asociados
4.5. IMPLEMENTACIÓN COMPUTACIONAL DEL ANÁLISIS ELASTO-PLÁSTICO 179

a la rótula k con los esfuerzos obtenidos para el estado incremental {∆E}k


multiplicados por un factor a determinar.
5.5) Se actualiza el contador de rótulas plásticas k.
6) El bucle se ejecuta hasta que el estado incremental se convierte en un mecanismo, lo
que se traduce en una matriz de rigidez singular. En este paso se detiene el cálculo.
El mecanismo de colapso es el que detiene el bucle por ser la estructura un mecanismo.
La carga última de la estructura es la suma de los sucesivos incrementos de carga
obtenidos: " #
X X
{Pi }u = αk {P0 } = αk {P0 } (4.10)
k=1 k=1

De aquı́ puede definirse para cargas proporcionales, el factor de la carga de colapso αu


como X
αu = αk (4.11)
k=1

En el caso de que el procedimiento se aplique a estructuras reticuladas porticadas, la


influencia del esfuerzo axil y la consiguiente reducción del momento de plastificación
puede ser tenida en cuenta si se desea, sin esfuerzo adicional. Para ello, basta con
conocer el correspondiente diagrama de influencia axil-momento de la sección.
Sustituyendo las referencias a rótulas plásticas en este esquema por barras plastificadas,
el procedimiento es directamente aplicable a estructuras articuladas.

Ejemplo: Pórtico hiperestático asimétrico

La Figura 4.39 muestra un pórtico plano formado por dos pilares de longitudes l y 3l/4
unidos por un dintel de longitud l. La sección transversal es igual para todas las barras
y se caracteriza por un momento plástico de valor MP . La estructura está sometida a
una carga horizontal P aplicada en el nudo 2 y otra carga puntual de valor 4P aplicada
en el centro del dintel.
Determinar mediante el cálculo elasto-plástico, el mecanismo de colapso y la carga
última de la estructura.
La estructura presenta un grado de hiperestatismo de n = 2, por lo que se requieren
nr = 3 rótulas para alcanzar el colapso. Las posibles rótulas plásticas se sitúan en el
empotramiento (A), en los nudos rı́gidos (B,D) y en el punto de aplicación de la carga
4P (C), lo que supone un total de 4 posibles rótulas plásticas para formar el mecanismo
de colapso.
180 CAPÍTULO 4. ANÁLISIS PLÁSTICO

Figura 4.39: Pórtico asimétrico bajo cargas puntuales

El sistema de cargas de referencia es el formado por las cargas {P0 , 4P0 } = {1, 4} con
P0 = 1 carga de referencia. El incremento de las cargas mantiene la relación entre ellas
por lo que el sistema de cargas aplicado siempre puede expresarse como αP0 {1, 4}.

En este caso además, la estructura presenta todas sus dimensiones en función de l. La


dependencia de geometrı́a y carga respecto de un valor de referencia permite expresar los
esfuerzos flectores como múltiplos de P0 l. Por simplicidad, los resultados presentados
a continuación se resuelven para una estructura con l = 1 sin pérdida de generalidad,
ya que los resultados son fácilmente escalables para cualquier valor de l.

Se resuelve el pórtico para el sistema de referencia con P0 = 1 empleando herramientas


computacionales, resultado que se muestra en la Figura 4.40(0). Nótese que los valo-
res representados deben ser interpretados como múltiplos del factor P0 l, en este caso
unitario.

Paso 1: La linealidad del problema permite identificar la ubicación de la primera rótula


plástica, situada en la sección del punto medio del dintel (C) punto de aplicación de la
carga vertical. El factor necesario para obtener una rótula plástica en dicha sección es
MP
M max = 0, 676P l → α1 M max = MP ⇒ α1 = 1, 479
P0 l

Para el sistema de cargas α1 P0 (1, 4) la ley de esfuerzos es la representada en la Figura


4.40(1). Una vez alcanzada la plastificación de una sección el problema pierde su
linealidad puesto que el valor del momento flector en dicha rótula es MP y la ley de
4.5. IMPLEMENTACIÓN COMPUTACIONAL DEL ANÁLISIS ELASTO-PLÁSTICO 181

momentos no puede incrementarse en esta sección.


Se define un estado incremental incorporando una rótula convencional en la sección
plastificada (C) y sometido al sistema de cargas de referencia.
Se resuelve este estado incremental obteniendo una ley de esfuerzos representado en
la Figura 4.40(∆1). Nótese que el problema a resolver no es el mismo que el inicial
debido a la rótula en (C). Este problema se desarrolla ı́ntegramente en el rango elástico
lineal por lo que la proporcionalidad se mantiene entre el incremento de carga ∆P y
el esfuerzo flector. Esto permite la aplicación del principio de superposición por lo que
el estado 2 se define como superposición de la ley (1) con el estado incremental (∆1)
multiplicado por el factor α2 .

Estado [2] = Estado [1] + α2 · Estado [∆1]

Paso 2: A partir de este nuevo estado es posible calcular la ubicación de la segunda


rótula plástica resolviendo una serie de ecuaciones en α2 . Es preciso observar que
la jerarquı́a entre los momentos flectores al principio y al final del incremento no se
mantiene necesariamente, ya que los esquemas estructurales que se resuelven en los
sucesivos incrementos de cargas son distintos e incluso pueden determinar incrementos
de momento flector de signo contrario al del estado precedente.
La determinación de la siguiente rótula implica resolver tantas ecuaciones como posibles
rótulas resten en el problema, hallando el valor de α2 correspondiente a cada uno de
ellas. El factor multiplicador incremental de la carga será el mı́nimo de los factores
hallados. En este caso, la segunda rótula se da en el nudo 3 (D) y el valor de α2 es
MP
0, 90MP + α2 1, 31P l = MP ⇒ α2 = 0, 077
P0 l

Aplicando el factor multiplicador hallado, el estado (2) se muestra en la Figura 4.40(2)


en el que aparecen dos rótulas plásticas.
Las dos secciones plastificadas no son suficientes para colapsar la estructura por lo que
es necesario definir un nuevo estado incremental a partir de la geometrı́a del pórtico en
la que aparecen dos rótulas en las secciones que han plastificado, y sometido al mismo
sistema de cargas de referencia.
Se resuelve el estado incremental del paso 2 obteniendo una nueva ley de momentos
flectores que determinan la variación del flector, cuyos resultados se muestran en la
Figura 4.40(∆2).
182 CAPÍTULO 4. ANÁLISIS PLÁSTICO

Conocidos los resultados del nuevo estado incremental puede definirse el estado 3 como
superposición del estado (2) y el estado incremental (∆2) multiplicado por un factor
α3 .
Estado [3] = Estado [2] + α3 · Estado [∆2]

Paso 3: El estado (3) permite determinar la ubicación de la tercera rótula a partir de


las correspondientes ecuaciones lineales en α3 . En este caso la tercera rótula se da en
el empotramiento (A) para un valor de α3 calculado como
MP
0, 35MP + α3 3P l = MP ⇒ α3 = 0, 222
P0 l

Aplicando el factor multiplicador hallado, el estado 3 se muestra en la Figura 4.40(3)


en el que ya aparecen tres rótulas plásticas. Estas rótulas convierten a la estructura
en un mecanismo ya que las coacciones internas y externas ya no pueden garantizar
el equilibrio del pórtico. Definido un nuevo estado incremental con tres rótulas el
problema no tiene solución determinada incluso una vez aplicadas las condiciones de
apoyo, ya que la matriz de rigidez reducida del problema es singular.
El sistema de cargas que produce el colapso de la estructura se obtiene por superposición
de los sucesivos sistemas de cargas. Al ser éstos incrementales, la carga de colapso se
calcula directamente como la suma de los factores multiplicadores αk :
X MP
αu = αk = 1, 778
P0 l

El sistema de cargas de colapso es {Pu , 4Pu }, con Pu = αu P0 = 1, 778 MlP . En la Tabla


4.1 se resume el procedimiento de resolución descrito anteriormente. Se presentan en
ella los valores de ley de momentos en cada estado y el valor del factor multiplicador
αk en cada paso.

ESTADO MA MB MC MD α [ MP /P0 l ]
Estado de referencia -0,23Pl -0,04P0 l 0,68P0 l -0,61P0 l α1 = 1, 479
Estado 1 -0,34MP -0,06MP MP -0,90MP
Estado incremental ∆1 0,07P0 l -0,69P0 l 0 -1,31P0 l α2 = 0, 077
Estado 2 -0,35MP -0,11MP MP MP
Estado incremental ∆2 -3P0 l -2P0 l 0 0 α3 = 0, 222
Estado 3 MP -0,55MP MP MP
Estado incremental ∆3 Mecanismo

Tabla 4.1: Análisis elasto-plástico de un pórtico por el método elasto-plástico incremental


4.5. IMPLEMENTACIÓN COMPUTACIONAL DEL ANÁLISIS ELASTO-PLÁSTICO 183

Figura 4.40: Análisis elasto-plástico incremental de un pórtico


184 CAPÍTULO 4. ANÁLISIS PLÁSTICO

Obsérvese que la resolución de un problema elasto-plástico supone en la práctica la


resolución de una secuencia de problemas incrementales elásticos. Cada uno de los
pasos se compone de un cálculo estructural y una superposición de resultados.

Nótese igualmente que el cálculo se realiza sobre el estado inicial y los estados incre-
mentales (∆1, ∆2, ∆3) y su objetivo es evaluar la variación de la ley de momentos
flectores para el sistema de cargas de referencia. Entre los sucesivos estados incremen-
tales únicamente varı́an las coacciones internas, al añadir una rótula de momento nulo
en cada incremento, lo que hace que el proceso sea fácilmente sistematizable.

Los estados (1, 2, 3) se obtienen por superposición, y no requieren de cálculo estructural


adicional alguno.

4.6 Análisis lı́mite plástico

Se denomina análisis lı́mite plástico a los métodos destinados a calcular estimaciones de


la carga de colapso de una estructura sin la necesidad de recurrir al análisis incremental.

El análisis lı́mite plástico se ha usado mucho en la práctica debido al esfuerzo de cálculo


reducido que requiere. A pesar de esto, hay que resaltar que la aplicación del mismo
no es sistemática y, por tanto, difı́cil de automatizar, y que se trata de un método
aproximado en la mayorı́a de los casos.

El análisis lı́mite de estructuras se fundamenta en tres teoremas, llamados teoremas


lı́mite, basados en la conservación de energı́a, y que permiten establecer los lı́mites
inferior y superior de la carga de colapso. Los teoremas son válidos para estucturas
elastoplásticas que se deforman con pequeños desplazamientos, de forma que las ecua-
ciones de equilibrio se plantean en la configuración indeformada.

Estos teoremas son: el teorema de unicidad, el teorema estático o del lı́mite inferior y
el teorema cinemático o del lı́mite superior.

4.6.1 Teoremas del análisis lı́mite plástico

4.6.1.1 Teorema de unicidad

El estado de colapso plástico de una estructura elastoplástica es único y está definido


por el cumplimiento simultáneo de tres condiciones:

1) condición de equilibrio, tal que las fuerzas internas están en equilibrio con las cargas
externas.
4.6. ANÁLISIS LÍMITE PLÁSTICO 185

2) condición de fluencia, tal que la tensión de fluencia no se excede en ningún punto


de la estructura. En el caso de las estructuras articuladas esta condición se traduce
en que el axil en una barra no excede el valor del axil de plastificación NP . El caso
de estructuras reticuladas, la condición equivalente es que el momento flector no
excede el valor del momento plástico MP en ninguna sección.

3) condición de mecanismo, tal que la estructura es un mecanismo hipoestático total


o parcial. Esta condición se garantiza mediante el suficiente número de elementos
en plastificación, barras (articuladas) o secciones en rótula plástica (reticuladas).

4.6.1.2 Teorema estático o del lı́mite inferior

El teorema estático o del lı́mite inferior establece que cualquier distribución de esfuerzos
compatible con las ecuaciones de equilibrio, en la cual no se supera el axil/momento
plástico en ninguna sección, está originada por una carga igual o inferior a la carga
última de colapso es decir la carga que verifica el teorema estático cumple

Pestatico ≤ Pultima

4.6.1.3 Teorema cinemático o del lı́mite superior

El teorema cinemático o del lı́mite superior establece que cualquier mecanismo de co-
lapso cinemáticamente admisible, obtenido mediante la distribución arbitraria de sec-
ciones/rótulas plásticas en distintas secciones de la estructura, es provocado por una
carga de colapso igual o mayor a la carga última de colapso.

Es decir que, conociendo todos los posibles mecanismos de colapso de la estructura, que
cumplan las condiciones de compatibilidad, y conocidas las cargas de rotura asociadas
a dichos mecanismos, la carga última es la menor de todas ellas. Como consecuencia
de ello, puede afirmarse que cada una de las cargas obtenidas en cada uno de los
mencionados mecanismos cumple

Pcinematico ≥ Pultima

La aplicación de los teoremas lı́mite da lugar a los étodos estático (o de equilibrio) y


cinemático (o de mecanismo). El más utilizado en la práctica, es el método cinemático,
con una comprobación para determinar la carga de colapso, verificando el cumplimiento
del teorema estático. Su aplicación a estructuras reticuladas planas se expone a con-
tinuación.
186 CAPÍTULO 4. ANÁLISIS PLÁSTICO

4.6.2 Método cinemático

El análisis lı́mite plástico de una estructura reticulada mediante el teorema cinemático


requiere los siguientes pasos:
- Se determinan las secciones susceptibles de formar rótulas plásticas. Dichas
secciones son: apoyos y nudos, puntos de aplicación de las cargas puntuales o
bien los puntos medios de las barras sometidas a carga repartida.
- Se identifican los mecanismos de colapso posibles, totales o parciales.
- Se calcula la carga última para cada uno de los mecanismos propuestos, obte-
niendo valores en función del momento plástico MP .
- La menor de todas las cargas obtenidas es la carga última de colapso.
- La carga última de colapso ha de cumplir el teorema estático, por lo que este
teorema sirve de verificación del resultado obtenido.
Dependiendo de la complejidad de la estructura, la obtención de todos los mecanismos
posibles puede ser ardua y laboriosa. En este caso puede recurrirse a la técnica de
combinación de mecanismos.
La carga última asociada a un mecanismo de colapso puede calcularse mediante el
principio de los trabajos virtuales, tal como se describe brevemente a continuación.
Sea una estructura en equilibrio estático, sometido a un sistema de cargas Pi cuyos
movimientos eficaces son δi . El principio de los trabajos virtuales establece que para
cualquier campo de desplazamientos virtuales δ(x), compatible con las condiciones de
apoyo del sólido, se cumple que el trabajo virtual externo y el trabajo virtual interno
son iguales.
Para la aplicación del teorema cinemático se toma como campo de desplazamientos
virtuales el correspondiente al mecanismo de colapso, es decir, se supone que toda la
deformación de la estructura se debe a movimientos de las rótulas plásticas y que la
energı́a elástica es despreciable. En estas circunstancias, el trabajo interno es
X
Wi = M P i θi (4.12)

donde MP i y θi con el momento plástico y el giro de la rótula i-ésima.


En el caso de cargas puntuales Pi el trabajo virtual externo es
X
We = Pi δi (4.13)
i
4.6. ANÁLISIS LÍMITE PLÁSTICO 187

donde δi son los movimientos eficaces de las fuerzas.

En el caso de una carga distribuida q(x), el trabajo virtual de las fuerzas externas se
obtiene integrando el trabajo realizado por un diferencial de carga en una sección dx
Z l
We = q(x)δ(x)dx (4.14)
0

donde δ(x) es la ley de flechas de la viga.

Es habitual que el valor de la carga repartida sea uniforme, con lo que la expresión
anterior se simplifica calculando el trabajo virtual externo We como el valor de la carga
q por el área delimitada por la función de desplazamientos virtuales. Si se supone una
rótula en el centro, la deformada de la viga es de forma triangular con desplazamiento
virtual máximo δ max , y

Z l
l
We = q δ(x)dx = qδ max (4.15)
0 2

Una vez obtenida la mı́nima carga de colapso de los mecanismos de colapso disponibles,
únicamente puede asegurarse que dicha carga es mayor o igual a la carga de colapso
de la estructura según el enunciado del teorema cinemático. Por tanto es preciso una
verificación adicional para lo cual se emplea el teorema estático. Se trata de encon-
trar para el mecanismo de colapso y para su carga de colapso asociada, una ley de
esfuerzos flectores que cumpla las condiciones de equilibrio, junto con las condiciones
de rótula plástica implı́citas, en las cuales el momento flector es un valor conocido igual
al momento plástico de la sección.

Al tratarse de un mecanismo, el número de ecuaciones es sobreabundante y compa-


tible por lo que el equilibro permite determinar las reacciones de la estructura, y en
consecuencia el valor del momento flector en todas las secciones. Si la ley de momen-
tos flectores hallada no supera el valor del momento plástico en ninguna secciı́on, la
carga última verifica el teorema estático por lo que puede asegurarse que dicha carga es
menor o igual a la carga última de la estructura. La combinación de ambos teoremas,
cinemático y estático, permite concluir que la carga última y el mecanismo de colapso
asociado son los buscados.

Notación: La carga última de colapso producida por un cierto mecanismo de colapso


se nota como Pu,m(j) siendo j la numeración del mecanismo asociado a dicha carga.
188 CAPÍTULO 4. ANÁLISIS PLÁSTICO

4.6.2.1 Viga biarticulada bajo carga puntual

Sea la viga biarticulada bajo carga puntual analizada en 4.4.3.1 cuyo mecanismo de
colapso se muestra en la Figura 4.41.

Figura 4.41: Viga biarticulada bajo carga puntual. Mecanismo de colapso

Aplicando el principio de los trabajos virtuales se obtiene



We = P δ 4MP
⇒ Pu =
Wi = MP 2θ = MP 4δl l

Puede comprobarse que la carga última obtenida por el méodo incremental y el método
cinemático coinciden para el mismo mecanismo de colapso.

4.6.2.2 Viga biarticulada bajo carga distribuida

Sea la viga biarticulada bajo carga distribuida analizada en 4.4.3.2 cuyo mecanismo de
colapso se muestra en la Figura 4.42.

Figura 4.42: Viga biarticulada bajo carga distribuida. Mecanismo de colapso

Aplicando el principio de los trabajos virtuales se obtiene

We = ql2 δ

8MP
⇒ qu =
Wi = MP 2θ = MP 4δl l2
4.6. ANÁLISIS LÍMITE PLÁSTICO 189

De nuevo, la carga última obtenida por el método cinemático es exacta, ya que se ha


considerado el mecanismo de colapso exacto.

4.6.2.3 Viga biarticulada con voladizo con carga distribuida

Sea la viga biapoyada con voladizo con carga distribuida analizada en 4.4.3.3 mediante
el método incremental y reproducida en la Figura 4.43.

Figura 4.43: Viga con voladizo

Resolviendo ahora el problema mediante el método cinemático, se consideran dos


mecanismos elementales de colapso según la Figura 4.44, donde se supone de forma
aproximada, que la rótula plástica en el mecanismo 1 está en el punto medio del vano.

Figura 4.44: Mecanismos de colapso en viga con voladizo

Se determinan las correspondientes cargas últimas mediante el principio de los trabajos


virtuales según se muestra en la Tabla 4.2.
Para α = 0, 25, la carga de colapso menor es la que se da en el mecanismo 1, por lo que
aplicando el teorema cinemático se puede afirmar que qu,m1 ≥ qu .
El mecanismo 1 y su carga de colapso han de verificar el teoerma estático. Dada la
carga qu,m1 las ecuaciones de equilibrio de la viga son:
X 80MP
FV = V1 + V2 − =0
7l2
X 64MP 5l 5l
M1 = V 2 l − =0
7l2 4 8
190 CAPÍTULO 4. ANÁLISIS PLÁSTICO

Las reacciones que equilibran la estructura son:

30 MP 50 MP
V1 = (↑) V2 = (↑)
7 l 7 l

Mecanismo 1: Colapso del vano

We = q 21 lδ − q 12 αlδ l/2

= qlδ 12 − α2
 
4 MP 64 MP
⇒ qu,m1 = =
Wi = MP 2 l/2δ
= 4MlP δ 2 2
1/2 − α l α= 1
7 l2
4

Mecanismo 2: Colapso del voladizo

We = qlδα

2 2MP MP
δ ⇒ qu,m2 = 2 2 = 32 2
Wi = MP αl α l α= 1 l
4

Tabla 4.2: Mecanismos y cargas de colapso

Conocidas las reacciones, la ley de flectores para el mecanismo 1 de colapso se muestra


en la Figura 4.45.

Figura 4.45: Ley de momentos flectores en colapso

La ley de flectores verifica que MA− = MA+ = MP , mientras que el momento flector
en el apoyo 2 es M2 = 2MP /7 < MP .

Se cumple por tanto que la ley de momentos flectores no supera el valor del momento
plástico en ninguna sección, por lo que el teorema estático permite concluir que la carga
de colapso qu,m1 es menor o igual a la carga última.

El cumplimiento simultáneo de ambos teoremas permite asegurar que qu,m1 es la carga


última de la estructura.
64MP
qu =
7l2
4.6. ANÁLISIS LÍMITE PLÁSTICO 191

Recobrando el caso general en α resuelto en 4.4.3.3 con la carga de colapso en función


del parámetro α, existe la posibilidad de que ambos mecanismos de colapso se den
simultáneamente cuando ambas cargas de colapso se igualan. Esto sucede para un
valor de α de r
1
qu,m1 = qu,m2 ⇒ α = ≈ 0, 408
6
En este caso, se producen dos rótulas plásticas simultáneamente, dando lugar a un
mecanismo de colapso supercompleto.
Nótese que tanto la carga última de colapso de la viga como el valor de α que iguala las
cargas de colapso de los dos mecanismos posibles difieren ligeramente de los obtenidos
mediante el método elasto-plástico incremental que proporciona el valor exacto.
2048MP √
método incremental qu = αcr = 2 − 1 ≈ 0, 414
225l2

64MP 1
método cinemático qu = αcr = √ ≈ 0, 408
7l2 6

El error cometido en el cálculo de la carga de colapso es del 0, 446%. Esto es debido


a que en la aplicación del método cinemático se supone, por simplicidad, que la rótula
plástica está situada en el punto medio del vano cuando su ubicación exacta es en
x = 15l/32 = 0, 46875l.

4.6.2.4 Viga biempotrada bajo cargas puntuales asimétricas

Sea la viga biempotrada sometida a dos cargas puntuales analizada en la sección 4.4.3.6
y reproducida en la Figura 4.46.

Figura 4.46: Viga biempotrada bajo cargas puntuales asimétricas

Existen cuatro rótulas posibles que combinadas dan lugar a cuatro mecanismos ele-
mentales de colapso, según muestra la Figura 4.47, cuyas cargas de colapso asociadas
se calculan mediante el principio de los trabajos virtuales, según se detalla en la Tabla
4.3.
192 CAPÍTULO 4. ANÁLISIS PLÁSTICO

Figura 4.47: Mecanismos de colapso en viga biempotrada bajo cargas puntuales asimétricas

Mecanismo 1 
We = 2P δ 6MP
3δ 6δ 3δ 12MP δ ⇒ Pu,m1 =
W i = MP l + MP l + MP l = l l

Pδ Mecanismo 2 
We = 2P δ + 2 = 5P2 δ 18MP MP

9MP δ ⇒ Pu,m2 = = 3, 6
Wi = MP 3δ
2l + MP 3δ
2l + 3δ
l + MP 3δl = l 5l l

2P δ Mecanismo 3 
We = P δ + 2 =
2P δ 9MP MP

9MP δ ⇒ Pu,m3 = = 4, 5
Wi = MP 3δ
2l + MP 3δ
2l + 3δ
l + MP 3δl = l 2l l

Mecanismo 4 
We = P δ 12MP
3δ 6δ 3δ 12MP δ ⇒ Pu,m4 =
W i = MP l + MP l + MP l = l l

Tabla 4.3: Mecanismos y cargas de colapso

Conocidas las cargas últimas de todos los mecanismos elementales de colapso posibles,
la menor de las cargas últimas es la carga última de colapso de la viga, lo que sucede
para el mecanismo 2.
4.6. ANÁLISIS LÍMITE PLÁSTICO 193

Esta conclusión debe ser corroborada por el teorema estático, para lo cual se establecen
las ecuaciones de equilibrio para el mecanismo 2 cuya carga de colapso es Pu,m2 =
18MP /5l:
X 54MP
FV = V1 + V2 − =0
5l
X 6MP
M1 = V2 l − =0
l

Las reacciones que equilibran la estructura son:


24MP 30MP
V1 = (↑) V2 = (↑)
5l 5l

La ley de flectores para el mecanismo de colapso 2 se muestra en la Figura 4.48.

Figura 4.48: Ley de momentos flectores en colapso

Se verifica que MC = MP , mientras que el momento flector en la sección bajo la carga


P es MB = 0, 6MP < MP .
Se observa que la ley de momentos flectores no supera el valor del momento plástico
en ninguna sección por lo que se aplicando el teorema estático se puede concluir que la
carga de colapso Pu,m2 es menor o igual a la carga crı́tica.
El cumplimiento simultáneo de ambos teoremas, cinemático y estático, permite asegurar
que Pu,m2 es la carga última de la estructura.
Se considera el mecanismo 3 y su carga asociada Pu,m3 = 9MP /2l para la verificación
del teorema estático, a modo de contraejemplo. Las ecuaciones de equilibrio para el
mecanismo 3 y las reacciones que equilibran la estructura son las siguientes:

FV = V1 + V2 − 27M
P 
2l
P
=0 12MP 15MP
P → V1 = (↑) V2 = (↑)
M1 = V2 l − 6MP = 0 2l 2l

La ley de momentos flectores para este mecanismo de colapso, verifica que MB = MP


mientras que el momento flector en la sección bajo la carga 2P es MC = 1, 5MP > MP .
194 CAPÍTULO 4. ANÁLISIS PLÁSTICO

Al superarse el valor del momento plástico en la sección C no se verifica el teorema


estático por lo que la carga de colapso Pu,m3 no es la carga última de la estructura.

4.6.2.5 Viga continua de dos vanos

Sea la viga continua formada por dos vanos iguales de longitud l, sometida a dos cargas
puntuales P y 2P según se indica en la Figura 4.49. Los momentos plásticos son 2MP
y MP en el primer y segundo vano respectivamente, incluyendo éste la sección en el
nudo 2.

Se aplica el método cinemático al análisis plástico de la viga continua resuelto en 4.4.3.7


mediante el método elasto-plástico incremental.

Figura 4.49: Viga continua de dos vanos

La viga tiene un grado de hiperestatismo n = 1, por lo que requiere nr = 2 rótulas


plásticas para el colapso. Las rótulas pueden situarse en los puntos medios de los vanos
(A,C) o en el apoyo central (B) rompiendo la continuidad de la viga entre ambos vanos.
Con esta premisa pueden darse tres mecanismos elementales de colapso, según muestra
la Figura 4.50.

Figura 4.50: Mecanismos de colapso en viga continua de dos vanos


4.6. ANÁLISIS LÍMITE PLÁSTICO 195

Las cargas últimas de los tres mecanismos de colapso se determinan mediante el prin-
cipio de trabajos virtuales como se muestra en la Tabla 4.4.

Mecanismo 1: Colapso del primer vano



We = 2P δ 5MP
⇒ Pu,m1 =
Wi = 2MP 2δl · 2 + MP 2δl = 10Ml P δ l

Mecanismo 2: Colapso ambos vanos



We = 2P δ − P δ = P δ 12MP
⇒ Pu,m2 =
Wi = 2MP 2δl · 2 + MP 2δl · 2 = 12Ml P δ l

Mecanismo 3: Colapso del segundo vano



We = P δ 6MP
2δ 2δ 6MP δ ⇒ Pu,m3 =
W i = MP l · 2 + MP l = l l

Tabla 4.4: Mecanismos y cargas de colapso

La mı́nima de las cargas de colapso es la correspondiente al mecanismo 1 Pu,m1 en el


cual colapsa el primer vano, de la que puede aseguarse que Pu,m1 ≥ Pu .
Aplicando el teorema estático, pueden establecerse las siguientes ecuaciones de equili-
brio en la estructura, además de la condición de rótula plástica en (A).
X 15MP
FV = V1 + V2 + V3 − =0
l
X 25MP
M1 = V2 l + 2V3 l − =0
2
X l
MA− = V1 = 2MP
2

Las reacciones que equilibran la estructura son


4MP 19MP 3MP
V1 = (↑) V2 = (↑) V3 = (↑)
l 2l 2l

Se verifica que MB = MP y MC = 0, 75MP . Se cumple por tanto, que la ley de


momentos flectores no supera el valor del momento plástico en ninguna sección por lo
196 CAPÍTULO 4. ANÁLISIS PLÁSTICO

que en aplicación del teorema estático permite concluir que la carga de colapso Pu,m1
es menor o igual a la carga última.
La ley de flectores para el mecanismo 1 de colapso se muestra en la Figura 4.51.

Figura 4.51: Ley de momentos flectores en colapso

El cumplimiento simultáneo de ambos teoremas permite asegurar que la carga última


de la estructura es
5MP
Pu =
l
Nótese que la carga última de la estructura coincide con la hallada por el método
incremental en 4.4.3.7.

4.6.3 Combinación de mecanismos

El análisis lı́mite plástico de estructuras reticuladas mediante el método cinemático


permite la utilización de la combinación de mecanismos de colapso plástico. El método
de combinación de mecanismos es debido a Symonds y Neal (1952). El método parte
de unos mecanismos elementales que activan el número suficiente de rótulas plásticas
que llevan a mecanismos de colapso simples independientes entre sı́. Mediante la com-
binación de los mecanismos elementales se obtienen los diferentes mecanismos posibles
de colapso. La carga de colapso de la estructura es la menor de las cargas lı́mite de
todos los mecanismos evaluados, elementales o combinados.
La aplicación del método precisa de los siguientes pasos:
1) Elegir las secciones susceptibles de plastificar (empotramientos, nudos rı́gidos, pun-
tos de aplicación de cargas puntuales, puntos medios de aplicación de cargas dis-
tribuidas).
2) Construir los mecanismos elementales calculando para cada uno de ellos la carga
lı́mite.
3) Combinar convenientemente los mecanismos elementales. Determinar la carga de
colapso de los mecanismos combinados.
4.6. ANÁLISIS LÍMITE PLÁSTICO 197

4) Elegir de entre todos los mecanismos, elementales y combinados, el que tenga la


menor carga última en aplicación del teorema cinemático.

5) Determinar el diagrama de momentos flectores y verificar que se cumple el teorema


estático.

4.6.3.1 Pórtico pilar-dintel con carga de viento

Sea un pórtico formado por dos barras de longitud l y sometido a una carga repartida
en su pilar de valor q según se indica en la Figura 4.52. Las secciones transversales de
la estructura tienen un momento plástico MP .

Figura 4.52: Pórtico pilar-dintel

La estructura es una vez hiperestática, por lo que se requieren nr = 2 rótulas para


alcanzar el colapso plástico.

Figura 4.53: Mecanismos de colapso del pórtico pilar-dintel


198 CAPÍTULO 4. ANÁLISIS PLÁSTICO

Las posibles rótulas se dan en el empotramiento (A), el punto medio del pilar (B) y en
el nudo de unión entre el pilar y el dintel (C). Para este conjunto de rótulas los posibles
mecanismos elementales de colapso plástico se muestran en la Figura 4.53.
Para cada mecanismo elemental se calcula la carga última aplicando el principio de los
trabajos virtuales según se muestra en la Tabla 4.5.

Mecanismo 1: Traslacional elemental

We = 21 qlδ ql2

4MP
δ δ → = −MA + MC ⇒ qu,m1 = 2
Wi = −MA l + MC l 2 l

Mecanismo 2: Traslacional inferior

We = 34 qlδ 3ql2

16MP
→ = −2MA + 2MB ⇒ qu,m2 =
Wi = −MA 2δl 2δ
+ MB l 4 3l2

Mecanismo 3: Traslacional superior

We = 14 qlδ ql2

16MP
→ = −2MB + 2MC ⇒ qu,m3 =
Wi = −MB 2δl 2δ
+ MC l 4 l2

Tabla 4.5: Mecanismos y cargas de colapso

Aplicando la metodologı́a de la combinación de mecanismos, las anteriores ecuaciones


pueden escribirse ordenadamente, como se muestra ne la Tabla 4.6:

Mecanismo Carga (ql2 ) MA MB MC qu (MP /l2 )


m1 1/2 -1 0 1 4
m2 3/4 -2 2 0 16/3
m3 1/4 0 -2 2 16
2m1-m2 1/4 0 -2 2 16
m2-m3 1/2 -2 4 -2 16

Tabla 4.6: Tabla de mecanismos para pórtico pilar-dintel

Mediante la tabla de mecanismos pueden definirse nuevos mecanismos de colapso de


4.6. ANÁLISIS LÍMITE PLÁSTICO 199

forma sencilla debido a la linealidad de las ecuaciones de equilibrio. También puede


observarse que existen relaciones lineales entre mecanismos. Concretamente, se cumple
que m2 + m3 = 2m1 .
En cuanto a la carga última, la menor de las cargas obtenidas es la correspondiente
al mecanismo traslacional de todo el pilar qu,m1 . Aplicando el teorema cinemático se
puede afirmar que la carga qu,m1 es mayor o igual a la carga última de colapso de la
estructura qu .
Para verificar si qu,m1 es la carga de colapso, se emplea el teorema estático. Las ecua-
ciones de equilibrio en la estructura para el mecanismo en cuestión son:
X 4MP
FH = H1 + =0
X l
FV = V1 + V3 = 0
X
M2 + = V 3 l = M P

Las reacciones que equilibran la estructura son:


4MP MP MP
H1 = (←) V1 = (↓) V3 = (↑)
l l l

Conocidas las reacciones, y suponiendo el origen de coordenadas en el empotramiento,


la ley de momentos flectores en todo el pórtico es
( h 2 i
M12 (y) = MP 1 − 2 yl − 1
M (x) =
M23 (x) = MP 1 − xl


representada en la Figura 4.54

Figura 4.54: Ley de momentos flectores en colapso


200 CAPÍTULO 4. ANÁLISIS PLÁSTICO

El valor del momento flector en el extremo superior del pilar es conocido de valor
M2 = MP . Derivando la expresión de la ley de momentos, se tiene que en y = l se
encuentra el extremo relativo de la parábola, por lo que el valor del momento plástico
MP no se supera en ninguna sección, cumpliendo ası́ el teorema estático. Por esta
razón puede asegurarse que la carga última que ocasiona esta distribución de flectores
es inferior o igual a la carga última de colapso de la estructura.

Al cumplirse simultáneamente los teoremas estático y cinemático puede afirmarse que


la carga qu,m1 = 4MP /l2 es la carga de colapso de la estructura.

4.6.3.2 Pórtico hiperestático asimétrico

Sea un pórtico formado por dos pilares de diferente longitud {l, 0.75l} y un dintel de
longitud l, sometido a dos cargas puntuales P y 4P según indica la Figura 4.55. Las
secciones transversales de la estructura se caracterizan por un momento plástico MP .

Figura 4.55: Pórtico asimétrico con cargas puntuales

La estructura es dos veces hiperestática, por lo que se requieren nr = 3 rótulas plásticas


para alcanzar el colapso. Las posibles rótulas se dan en el empotramiento (A), en el
extremo superior del pilar izquierdo (B), en el punto de aplicación de la carga 4P (C)
y en extremo superior del pilar derecho (D). Los mecanismos elementales de colapso
para estas rótulas se muestran en la Figura 4.56:

Para cada mecanismo elemental se calcula la carga última a partir del principio de los
trabajos virtuales, cuyos resultados se muestran en la Tabla 4.7.
4.6. ANÁLISIS LÍMITE PLÁSTICO 201

Figura 4.56: Mecanismos de colapso del pórtico asimétrico

Mecanismo 1: Traslacional elemental



We = P δ 4 10MP
→ P l = −MA + MB − MD ⇒ Pu,m1 =
Wi = −MA δl δ 4δ
+ MB l − MD 3l 3 3l

Mecanismo 2: Dintel

We = 4P δ 2MP
→ 4P l = −2MB + 4MC − 2MD ⇒ Pu,m2 =
Wi = −MB 2δl 2δ 2δ
+ MC l 2 − MD l l

Mecanismo 3: Traslacional derecha

We = P δ + 4P2 δ = 3P δ

7 16MP
δ δ 4δ δ
 → 3P l = −MA +2MC − MD ⇒ Pu,m3 =
Wi = −MA l + MC l 2 − MD 3l + l 3 9l

Mecanismo 4: Traslacional izquierda

We = 4P 2δ 5 
3 − Pδ = 3Pδ  5 7 8
→ P l = MA − MB + MC ⇒ Pu,m4 =
18MP
δ 4δ δ 8δ
Wi = MA l − MB 3l + l + MC 3l 3 3 3 5l

Tabla 4.7: Mecanismos y cargas de colapso


202 CAPÍTULO 4. ANÁLISIS PLÁSTICO

Las ecuaciones anteriores pueden reescribirse ordenadamente en una tabla de mecanis-


mos, como muestra la Tabla 4.8:

Mecanismo Carga (P l) MA MB MC MD Pu (MP /l)


m1 1 -1 1 0 -4/3 10/3
m2 4 0 -2 4 -2 2
m3 3 -1 0 2 -7/3 16/9
m4 5/3 1 -7/3 8/3 0 18/5
2m1+m2 6 -3 0 4 -4/3 16/9
-3m1+2m2 5 3 -7 8 0 18/5

Tabla 4.8: Tabla de combinación de mecanismos

Mediante la combinación de mecanismos puede observarse que existen relaciones lineales


entre los mecanismos planteados. Concretamente, se cumple que m3 = 2m1 + m2,
mientras que m4 = −3m1 + 2m2.

Por otro lado, la menor de las cargas obtenidas es Pu,m3 . Por el teorema cinemático se
sabe que esta carga es mayor o igual a la carga última de colapso de la estructura.

Para verificar que efectivamente es la carga última, se recurre al teorema estático. Las
ecuaciones de equilibrio de la estructura, ası́ como las condiciones de rótula plástica
que permiten determinar la ley de momentos flectores del mecanismo de colapso, son
las siguientes:
X 16MP
FH = H1 + H4 + =0
9l
X 64MP
FV = V1 + V4 − =0
9l
X 16MP
M1 = MP + V4 l + H4 l −
3l
X 32MP
M3− = −MP + V1 l − H1 l − = −MP
9l
X 3l
M3+ = −H4 = −MP
4

Lsa reacciones que equilibran la estructura son:

4MP 28MP 4MP 4MP


H1 = (←) V1 = (↑) H4 = (←) V4 = (↑)
9l 9l 3l l
4.6. ANÁLISIS LÍMITE PLÁSTICO 203

Conocidas las reacciones, la ley de momentos para el mecanismo 3 de colapso se muestra


en la Figura 4.57:

Figura 4.57: Ley de momentos flectores en colapso

El valor del momento flector en el punto superior del dintel es M2− = −5MP /9, inferior
al momento plástico. Por tanto, el valor del momento plástico no se supera en valor
absoluto en ninguna sección. Por esta razón puede asegurarse que la carga Pu,m3 que
ocasiona esta distribución de flectores es inferior o igual a la carga de colapso de la
estructura Pu .
Combinando las conclusiones obtenidas de los teoremas estático y cinemático puede
afirmarse que la carga Pu,m3 es la carga de colapso de la estructura.

16MP
Pu =
9l

Este resultado coincide con el calculado por el método incremental en 4.5, con l = 2 m.
204 CAPÍTULO 4. ANÁLISIS PLÁSTICO
5 Flexión de placas delgadas

5.1 Generalidades

Las placas son elementos estructurales planos muy utilizados en ingenierı́a civil y en
edificación. Ası́, en la Figura 5.1 se muestra el tablero de hormigón armado y pretensado
de un puente, y en las Figuras 5.2 y 5.3 edificios con forjados rectangulares y circulares,
también de hormigón armado.

Figura 5.1: Plataforma de puente

Una placa plana es un elemento estructural que, como las vigas, soporta cargas transver-
sales trabajando principalmente a flexión y torsión. En una viga que soporta cargas
transversales actúan un momento flector y un esfuerzo cortante. En una placa, actúan
los momentos flectores, un momento torsor y dos esfuerzos cortantes según se muestra
en la Figura 5.4. A estos esfuerzos pueden superponerse los debidos a las cargas en el
plano de la placa, llamados esfuerzos de membrana, que no se tratarán aquı́.

205
206 CAPÍTULO 5. FLEXIÓN DE PLACAS DELGADAS

Figura 5.2: Forjados rectangulares (a) Forjado de hormigón (b) Forjado mixto

Figura 5.3: Forjados circulares (a) Marina Towers (Chicago) (b) Torres Blancas (Madrid)

En la misma figura se observa la superficie media, que en placas homogéneas se define


como la superficie equidistante de las superficies superior e inferior de la placa. La
distancia entre estas superficies se denomina espesor, relativamente pequeño comparado
con las dimensiones de la superficie media.

El comportamiento de las placas, como el de las vigas, viene determinado en gran


medida por la magnitud del espesor en comparación con las otras dimensiones de la
placa. Ası́, se pueden clasificar las placas como de pequeño, moderado o gran espesor.
Además, en las placas de pequeño espesor, se puede considerar que las flechas son
pequeñas o no.

En este capı́tulo trataremos exclusivamente placas homogéneas de pequeño espesor, con


5.2. HIPÓTESIS ESTRUCTURALES 207

Figura 5.4: Definición de los esfuerzos en una placa rectangular: Mx , My , Mxy , Qx , Qy

flechas pequeñas, las conocidas como placas de Kirchhoff.

Se describen a continuación las hipótesis de comportamiento de las placas delgadas.


Se plantea y se resuelve primero el problema de las placas delgadas rectangulares en
coordenadas cartesianas. Después se plantea y se resuelve el problema de las placas
delgadas circulares en coordenadas cilı́ndricas.

Se consideran únicamente casos de geometrı́a, carga y condiciones de apoyo relativa-


mente sencillos. En la literatura se encuentran resueltos muchos otros casos de interés
con solución analı́tica. En la actualidad, los métodos numéricos permiten calcular pla-
cas de geometrı́a y cargas arbitrarias, espesores variables, materiales anisótropos o por
capas, etc.

5.2 Hipótesis estructurales

La teorı́a de placas delgadas de Kirchhoff-Love (1888) es una extensión de la teorı́a de


vigas de Euler-Bernouilli. Las hipótesis en las que se basa son:

1. Antes de cargar la placa, la superficie media de la placa es plana.

2. El espesor es pequeño comparado con las dimensiones transversales (luces) de la


placa.

3. El material es homogéneo, isótropo y elástico lineal.

4. Las lı́neas rectas normales al plano medio antes de la deformación permanecen


rectas y normales a la deformada del plano medio.

5. Los desplazamientos normales a la superficie media (flechas) son pequeños com-


208 CAPÍTULO 5. FLEXIÓN DE PLACAS DELGADAS

parados con el espesor, y las pendientes del plano medio deformado son pequeñas.

6. Los puntos de la superficie media sólo tienen movimientos normales a la misma;


esto es, la superficie media es una superficie neutra, sin deformaciones ni tensiones
en su plano.

7. La tensión normal al plano medio es despreciable, esto es, se considera un estado


plano de tensiones. En el caso general, de carga distribuida sobre la placa, la
tensión normal al plano medio debe equilibrar la carga en dirección normal, sin
embargo, se desprecia al ser mucho menor que las tensiones en el plano de la
placa.

La hipótesis 2 se considera válida para espesores menores a 1/10 de la luz menor. Para
espesores mayores, la deformación debida a los cortantes cobra importancia y se ha
de tener en cuenta en la teorı́a de placas moderadamente gruesas de Reissner-Mindlin
(1945-1951).

Las hipótesis 4,5 y 6 implican que todos los puntos situados en la normal al plano
medio de la placa tienen la misma flecha. Por tanto, la deformación de la placa está
completamente determinada por la deformada (ley de flechas) de la superficie media.

La hipótesis 4 implica que las deformaciones angulares transversales son nulas. Esta es
la hipótesis de Kirchhoff, especı́fica de las placas delgadas.

Las hipótesis 3,4 y 6 implican que las distribuciones de tensiones a través del espesor
son lineales, con valores proporcionales a la distancia al plano medio.

De lo anterior se comprueba la estrecha relación entre la teorı́a de placas de Kirchhoff-


Love y la teorı́a de vigas de Euler-Bernouilli.

Las hipótesis 2, 5 y 6 están relacionadas. La rigidez a flexión de la placa es proporcional


al espesor al cubo. Si el espesor es muy pequeño, esta rigidez se hace despreciable. En-
tonces, la placa tiene que cambiar de forma para soportar las cargas laterales. En este
caso, similar al de los cables, se habla de membranas en vez de placas. El correspon-
diente problema es no lineal, ya que las ecuaciones de equilibrio deben plantearse sobre
la geometrı́a deformada.

5.3 Placas rectangulares

Se plantea y resuelve en esta sección el problema de placas rectangulares delgadas.


Se emplea para ello un sistema de referencia cartesiano (x, y, z) que se muestra en la
5.3. PLACAS RECTANGULARES 209

Figura 5.5. La superficie media se representa en el plano xy mientras que el eje z es


normal a la misma por lo que las flechas w son desplazamientos según el eje z.

Figura 5.5: Placa delgada rectangular. Ejes y movimientos

5.3.1 Desplazamientos y deformaciones

Los desplazamientos según los ejes x, y, z se notan como u, v, w, respectivamente. Por


su parte los giros se obtienen como derivadas de la flecha respecto de las direcciones
x, y y se notan en adelante como θx y θy donde el subı́ndice indica la dirección de la
derivada.
∂w ∂w
θx := θy := (5.1)
∂x ∂y

Nótese que según esta definición el giro θx se produce en el plano xz y el ángulo θy en


el plano yz.
Sean en consecuencia (u, v, w) los movimientos de un punto (x, y, z) de la placa según
los ejes cartesianos definidos en la Figura 5.5. Según las hipótesis de Kirchhoff-Love,
los desplazamientos en cualquier punto del plano medio de la placa pueden expresarse
como:

u(x, y, z) = −zθx (x, y) (5.2a)


v(x, y, z) = −zθy (x, y) (5.2b)
w(x, y, z) = w(x, y) (5.2c)

donde z es la coordenada normal al plano medio en el punto (x, y). La Figura 5.6
muestra una interpretación geométrica de las expresiones anteriores.
210 CAPÍTULO 5. FLEXIÓN DE PLACAS DELGADAS

Figura 5.6: Hipótesis sobre desplazamientos en una placa rectangular

En estas condiciones, las deformaciones pueden expresarse a partir de los desplazamien-


tos como
∂u ∂2w ∂u ∂v ∂2w
εx = = −z 2 γxy = + = −2z
∂x ∂x ∂y ∂x ∂x∂y
∂u ∂2w ∂w ∂u
εy = = −z 2 γxz = + =0 (5.3)
∂x ∂y ∂x ∂z
∂w ∂v ∂w
εz = =0 γyz = + =0
∂z ∂z ∂y

Se observa como la hipótesis de normalidad (4) da lugar a distorsiones γxz y γyz nulas en
todos los puntos de la placa. En consecuencia una placa delgada presenta únicamente
tres componentes de deformaciı́on {εx , εy , γxy } que pueden expresarse en forma de vec-
tor:
∂2w 
 
  
   

∂x 2 

 ε x 


 ∂2w 
 
 
 χ x 

ε= εy = −z = −z χ y = −zχ (5.4)

 γ   ∂y 2  
 χ 
2
   
 2∂ w 
xy 



 xy

∂x∂y

donde χ es el vector de curvaturas. Los signos negativos se deben a la convención de


signos adoptada. Ası́, una curvatura positiva (Figura 5.6) da lugar a acortamientos
(ε < 0) en puntos por encima del plano medio (z > 0).
5.3. PLACAS RECTANGULARES 211

5.3.2 Tensiones y esfuerzos

El estado de tensiones presenta las correspondientes componentes de tensión del estado


plano {σx , σy , τxy }. Siendo el material homogéneo, isótropo y elástico lineal, se obtienen
las tensiones a partir de las deformaciones mediante la ley de Hooke
∂2w 
 
    −z 2

∂x
 
 σx  1 ν 0  
2
  
 E   ∂ w 
σ= σy = ν 1 0 −z (5.5)

 1−ν
2  ∂y 2 


 τ  1−ν 
0 0  2

 −2z ∂ w 
xy 2






∂x∂y

donde E y ν son el módulo elástico y el coeficiente de Poisson del material. La relación


tensión-deformación en el problema elástico en forma matricial es

σ = Cε (5.6)

donde C es la matriz constitutiva elástica en tensión plana. Nótese que la placa delgada
está a la vez en su estado de deformación plana y de tensión plana; esta inconsistencia
proviene de despreciar el efecto Poisson en la dirección transversal.
Los esfuerzos actuantes en la placa, cortantes (Qx ,Qy ), momentos flectores (Mx ,My ) y
momento torsor (Mxy ) adoptan el convenio de signos descrito en la Figura 5.7.

Figura 5.7: Esfuerzos y tensiones en una placa rectangular

Los esfuerzos en una placa se obtienen integrando las tensiones a lo largo del espesor t
en cada punto del plano medio. Ası́:
 
 Mx 
  Z t
2
Z t
2 t3
M= My =− zCεdz = z 2 Cχdz = Cχ = Dχ (5.7)
 M 
  − 2t − 2t 12
xy
212 CAPÍTULO 5. FLEXIÓN DE PLACAS DELGADAS

donde M es el vector de momentos, y D es la matriz de rigidez explicitada como

 
1 ν 0
t3 Et3
D= C= ν 1 0 (5.8)
 
12 12(1 − ν 2 )
 
1−ν
0 0 2

Se denomina rigidez de la placa al escalar D definido como

Et3
D= (5.9)
12(1 − ν 2 )

La rigidez de una placa presenta una forma similar a la rigidez a flexión de una viga
rectangular de ancho unidad y canto igual al espesor de la placa. El término de Poison
(1 − ν 2 ) en el denominador resulta en una rigidez superior a la rigidez de la viga.

Sustituyendo las curvaturas de la ec. 5.4 en la definición de los momentos (ec. 5.7), los
momentos flectores y torsor son:
t
∂2w ∂2w
Z  
2
Mx = − σx zdz = D + ν (5.10a)
− 2t ∂x2 ∂y 2
t  2
∂ w ∂2w
Z 
2
My = − σx zdz = D ν 2 + (5.10b)
− 2t ∂x ∂y 2
t
∂2w
Z
2
Mxy = − τxy zdz = D(1 − ν) (5.10c)
− 2t ∂x∂y

Nótese que al integrar sobre el espesor [m] los esfuerzos en una placa se expresan como
momento por unidad de anchura [N m/m].

5.3.3 Ecuaciones de equilibrio

Se considera un volumen diferencial Ω de placa de dimensiones dx, dy sometida a una


carga repartida de valor q(x, y). Sobre este volumen diferencial actúan los esfuerzos
cortantes Qx , Qy y momentos flectores Mx , My , que experimentan una variación dife-
rencial a lo largo del volumen de modo que los esfuerzos en el extremo opuesto de Ω
son Q0x , Q0y , Mx0 , My0 :

∂Qx ∂Mx
Q0x = Qx + dx Mx0 = Mx + dx (5.11)
∂x ∂x
5.3. PLACAS RECTANGULARES 213

Figura 5.8: Equilibrio sobre un volumen diferencial de placa rectangular

Sobre dicho volumen Ω se plantean las ecuaciones de equilibrio de fuerzas y momen-


tos (Figura 5.8). Simplificando términos diferenciales de orden inferior y operando
convenientemente se obtienen las ecuaciones de equilibrio de la placa.
P
El equilibrio de fuerzas verticales Fz = 0 es:
   
∂Qx ∂Qy
dx dy + dy dx + q dxdy = 0
∂x ∂y

de donde se obtiene la ecuación de equilibrio para los cortantes Qx , Qy

∂Qx ∂Qy
+ +q =0 (5.12)
∂x ∂y

P
La ecuación de equilibrio de momentos Mx = 0 es
       
∂My ∂Mxy ∂Qy ∂Qx dy dx
dy dx + dx dy + Qy + dy dx + dx dy + qdxdy =0
∂y ∂x ∂y ∂x 2 2

de donde se obtiene la ecuación de equilibrio para el momento flector My y el momento


torsor Mxy
∂My ∂Mxy
+ + Qy = 0 (5.13)
∂y ∂x
P
Análogamente, para el equilibrio de momentos My = 0
       
∂Mx ∂Mxy ∂Qx ∂Qy dx dx
dx dy+ dy dx+ Qx + dx dydx+ dy dx +q dxdy =0
∂x ∂y ∂x ∂y 2 2
214 CAPÍTULO 5. FLEXIÓN DE PLACAS DELGADAS

de donde se obtiene la ecuación de equilibrio para el momento flector Mx y el momento


torsor Mxy
∂Mx ∂Mxy
+ + Qx = 0 (5.14)
∂x ∂y

Sustituyendo las expresiones de los momentos {Mx , My , Mxy } en las ecuaciones de


equilibrio de momentos se obtienen las expresiones para los cortantes en función de la
flecha w(x, y):
 3
∂3w
 3
∂3w
 
∂ w ∂ w
Qx = −D + Q y = −D + (5.15)
∂x3 ∂x∂y 2 ∂y 3 ∂x2 ∂y

Obsérvese que los esfuerzos cortantes se obtienen de la ecuación de equilibrio, y no


integrando las correspondientes tensiones tangenciales. Recuérdese que por hipótesis,
se desprecia la deformación por cortante.
Derivando las ecuaciones de equilibrio de momentos y sustituyendo en la ecuación
de equilibrio de fuerzas verticales se obtiene la ecuación de equilibrio de la placa en
términos de los momentos:
∂ 2 Mx ∂Mxy ∂ 2 My
+ 2 + =q (5.16)
∂x2 ∂x∂y ∂y 2

Finalmente, sustituyendo nuevamente las expresiones de los momentos en la ecuación


anterior se obtiene la ecuación de equilibrio de la placa en términos de la flecha w(x, y):
∂4w ∂ 4 w(x, y) ∂ 4 w(x, y) q(x, y)
4
+ 2 2 2
+ 4
= (5.17)
∂x ∂x ∂y ∂y D

o bien de forma sintética


q(x, y)
∆2 w(x, y) = (5.18)
D
donde ∆2 (·) representa el operador biarmónico o bilaplaciano. La ecuación (5.18) se
denomina ecuación biarmónica de placas delgadas.
Una extensión de la ecuación (5.18) se deriva para el caso en que la placa se encuentra
sobre un lecho elástico de rigidez k. La reacción de éste equivale a una carga repartida
q 0 = −kw por lo que la ecuación de equilibrio queda como
q(x, y) − kw(x, y) kw(x, y) q(x, y)
∆2 w(x, y) = → ∆2 w(x, y) + = (5.19)
D D D

Esta ecuación se usa por ejemplo en el cálculo de una placa apoyada sobre un terreno
elástico, lo que es habitual en losas de cimentación en edificación.
5.3. PLACAS RECTANGULARES 215

5.3.4 Condiciones de contorno

Sea una placa rectangular delgada cuyos contornos son paralelos a los ejes cartesianos
y se encuentran situados en x = x0 , x = xf y y = y0 , y = yf . Las condiciones de
contorno de una placa rectangular se aplican en cada uno de sus bordes en función
de los movimientos y/o esfuerzos prescritos en sus ellos. Se consideran tres tipos de
condiciones de contorno: borde empotrado, borde apoyado o borde libre.

Figura 5.9: Condiciones de contorno de borde empotrado

Si el borde x = x0 está empotrado, como se muestra en la Figura 5.9, la flecha en dicho


contorno y el giro de la placa en una plano normal al mismo son nulos:
∂w(x, y)
w(x, y)|x=x0 = 0 θ(x, y) = =0 (5.20)
∂x

x=x0

Si el borde x = x0 está apoyado, según se muestra en la Figura 5.10, tanto la flecha


como el momento actuante en un plano normal al contorno son nulos:

∂ 2 w(x, y) ∂ 2 w(x, y)
w(x, y)|x=a = 0 Mx (x, y)|x=x0 = +ν =0 (5.21)
∂x2 ∂y 2

x=x0

El momento flector Mx depende de las curvaturas de la flecha en ambas direcciones


x, y. Sin embargo, al estar el borde apoyado la curvatura a lo largo del mismo es nula,
2
es decir, se cumple que χy = ∂∂yw2 = 0 con lo cual la condición de momento Mx nulo se
modifica siendo las condiciones de contorno efectivas

∂ 2 w(x, y)
w(x, y)|x=x0 = 0 Mx (x, y)|x=x0 = =0 (5.22)
∂x2

x=x0
216 CAPÍTULO 5. FLEXIÓN DE PLACAS DELGADAS

Figura 5.10: Condiciones de contorno de borde apoyado

Si el borde x = xf está libre, como se observa en la Figura 5.11, tanto el cortante


Qx como el momento flector Mx y el torsor Mxy son nulos en x = xf . Esto supone
tres condiciones de contorno, sobreabundantes para la ecuación diferencial de placas
delgadas, que es de segundo orden.

Figura 5.11: Condiciones de contorno de borde libre

Kirchhoff propuso en 1850 que el sistema de esfuerzos formado por el cortante y el


momento torsor que actúan en un plano, puede expresarse a través de un cortante
∂M
equivalente Vx , de forma que Vx = Qx − ∂yxy , con lo cual las condiciones de contorno
5.3. PLACAS RECTANGULARES 217

para el borde libre son realmente dos:



∂ 2 w(x,y)
Mx (x, y)|x=xf = ∂x2 x=x
=0
f
∂ 3 w(x,y)

3 w(x,y) (5.23)
Vx (x, y)|x=xf = ∂x3
+ (2 − ν) ∂ ∂x∂y 2 =0
x=xf

5.3.5 Solución de Navier

Navier propuso en 1820 una solución para la ecuación diferencial de equilibrio de una
placa rectangular simplemente apoyada basada en la teorı́a de desarrollos en serie de
funciones de Fourier.
Sea una placa rectangular apoyada en sus cuatro bordes, de dimensiones a, b en las
direcciones x, y respectivamente según muestra la Figura 5.12. La placa está sometida
a una carga distribuida q(x, y) en cada punto.

Figura 5.12: Solución de Navier para placa rectangular

La función de carga puede desarrollarse en doble serie de Fourier en la forma


∞ X ∞
X  x  y
q(x, y) = qmn sin mπ sin nπ (5.24)
a b
m=1 n=1

donde el coeficiente de Fourier de la función de carga qmn se calcula como


Z x=a Z y=b
4  x  y
qmn = q(x, y) sin mπ sin nπ dxdy (5.25)
ab x=0 y=0 a b

Navier propuso una solución para la flecha w(x, y) a partir de un desarrollo en doble
serie de Fourier:
∞ X ∞
X  x  y
w(x, y) = wmn sin mπ sin nπ (5.26)
a b
m=1 n=1
218 CAPÍTULO 5. FLEXIÓN DE PLACAS DELGADAS

donde wmn son coeficientes de Fourier a determinar.

La solución de Navier cumple por construcción las condiciones de contorno w(x, y) = 0,


Mx = 0 y My = 0 en los cuatro bordes apoyados de la placa.

Sustituyendo la solución de Navier en la ecuación de equilibrio, operando e identificando


término a término se obtienen los coeficientes de Fourier para la flecha como
qmn
wmn = 2 (5.27)
m2 n2

Dπ 4 + 2
a2 b

con lo que la solución para la flecha queda totalmente determinada en función de los
coeficientes de la carga qmn
∞ ∞
1 XX qmn  x  y
w(x, y) = sin mπ sin nπ (5.28)
Dπ 4 2 2 a b
 2 
m=1 n=1 m n
+
a2 b2

Una vez determinada la flecha w(x, y) el resto de magnitudes puede obtenerse derivando
según las expresiones obtenidas anteriormente. Los momentos flectores pueden expre-
sarse como:
∞ ∞ m2 2
1 XX a2
+ ν nb2  x  y
Mx (x, y) = 2 qmn h i2 sin mπ sin nπ (5.29a)
π m2 2 a b
m=1 n=1
a2
+ nb2
∞ ∞ 2 2
1 XX νma2
+ nb2  x  y
My (x, y) = q mn h sin mπ sin nπ (5.29b)
π2 2 2 a b
i
m2 n
m=1 n=1
a2
+ b2
∞ ∞ mn
1−ν X X ab
 x  y
Mxy (x, y) = q mn 2 cos mπ cos nπ (5.29c)
π2 a b
h i
m2 n2
m=1 n=1
a2
+ b2

Los cortantes se expresan como:


∞ ∞
1 XX m  x  y
Qx (x, y) = − qmn m2 n2
cos mπ sin nπ (5.30a)
πa 2 + 2
a b
m=1 n=1 a b
∞ X ∞
1 X n  x  y
Qy (x, y) = − qmn m2 2 sin mπ cos nπ (5.30b)
πa
m=1 n=1 a2
+ nb2 a b
5.3. PLACAS RECTANGULARES 219

mientras que los cortantes equivalentes son:


∞ ∞ m2 2
1 XX a2
+ (2 − ν) nb2  x  y
Vx (x, y) = − qmn m 2 2 cos mπ sin nπ (5.31a)
πa
m=1 n=1 a2
+ nb2 a b
∞ ∞ 2 2
1 XX (2 − ν) m
a2
+ nb2  x  y
Vy (x, y) = − qmn m2 n2
sin mπ cos nπ (5.31b)
πa 2 + 2
a b
m=1 n=1 a b

Se presentan a continuación las soluciones para placas rectangulares simplemente apo-


yadas en sus cuatro contornos para algunos casos de carga simples. En cada caso
se explicita el cálculo del coeficiente de Fourier qmn de la función de carga q(x, y) lo
que determina completamente la función de flechas w(x, y) y por tanto la solución del
problema.

5.3.5.1 Carga distribuida uniforme

Sea una placa rectangular simplemente apoyada de dimensiones a, b, espesor t y rigidez


D, sometida a una carga distribuida q(x, y) = q uniforme (Figura 5.13).

Figura 5.13: Placa rectangular bajo carga distribuida uniforme

Los coeficientes de Fourier para la función de carga q(x, y) son:


Z aZ b
4  x  y 4q
qmn = q sin mπ sin nπ dxdy = (1 − cos(mπ)) (1 − cos(nπ))
ab 0 0 a b mnπ 2

Para valores pares de m ó n el término cos(mπ) = cos(nπ) = 1 por lo que el coeficiente


de Fourier de la carga únicamente presenta valores no nulos para valores impares de m
y n:
16q
qmn = m, n = 1, 3, 5 . . . (5.32)
mnπ 2
220 CAPÍTULO 5. FLEXIÓN DE PLACAS DELGADAS

La Figura 5.14 representa las funciones de carga q(x, y), y de flecha w(x, y) solución
del problema.

Figura 5.14: Desarrollo en serie de Fourier


(a) función de carga distribuida uniforme (b) solución w(x,y)

En este punto es interesante verificar la hipótesis inicial según la cual, la tensión normal
al plano medio de la placa σz es despreciable frente a las tensiones normales en el plano
de la placa σ y σy . La tensión σz es del orden del la carga repartida q.
Según la expresión 5.5 la tensión σx puede explicitarse en función de la flecha w como
 2
∂2w

E ∂ w
σx = −z +ν 2 =
1 − ν 2 ∂x2 ∂y
 
E X mπ 2  nπ 2  x  y
=z w mn + sin mπ sin nπ
1 − ν2 a b a b

Analizando el coeficiente que multiplica el producto de senos puede inducirse el orden


de magnitud de la tensión σx con respecto a la carga q. La expresión para la tensión
σy y el razonamiento posterior serı́an análogos.
Suponiendo z max = t/2 correspondiente a la tensión máxima, suponiendo a = b por
simplicidad y obviando la influencia del coeficiente de Poison (ν) en el orden de mag-
nitud de la tensión, ésta puede aproximarse como
  
96 a 2 1
σx ≈ 4
q (5.33)
π t mn (m2 + n2 )

Considerando el primer término del desarrollo m = n = 1, la tensión σx depende de la


relación entre las dimensiones de la placa a, b y el espesor t al cuadrado. Esta relación
5.3. PLACAS RECTANGULARES 221

se establece para placas delgadas en al menos un orden de magnitud a/t > 10, por
lo que la relación entre las tensiones en el plano de placa σx , σy y la tensión normal
al plano medio σz es de al menos dos órdenes de magnitud, confirmando la hipótesis
inicial.

5.3.5.2 Carga distribuida lineal creciente en x

Sea una placa rectangular apoyada de dimensiones a, b, espesor t y rigidez D, sometida


a una carga repartida q(x, y) linealmente creciente con la coordenada x con un valor
máximo q en x = a (Figura 5.15).

Figura 5.15: Placa rectangular bajo carga linealmente distribuida ascendente en x

La carga repartida lineal q(x, y) es de la forma


x
q(x, y) = q 0≤x≤a
a

Los coeficientes de Fourier para la función de carga q(x, y) son:


Z aZ b
4 x  x  y
qmn = q sin mπ sin nπ dxdy
ab 0 0 a a b

El coeficiente de Fourier está definido para todos los valores de m naturales, mientras
que los términos en n pares se anulan. Nótese que esto último es debido a la simetrı́a
horizontal de la carga.
8q
(−1)m+1 n = 1, 3, 5 . . .
mnπ 2
La Figura 5.16 representa las funciones de carga q(x, y), y de flecha w(x, y) solución
del problema.
222 CAPÍTULO 5. FLEXIÓN DE PLACAS DELGADAS

Figura 5.16: Desarrollo en serie de Fourier


(a) función de carga linealmente distribuida ascendente (b) solución w(x,y)

5.3.5.3 Carga distribuida en banda

Sea una placa rectangular simplemente apoyada de dimensiones a, b, espesor t y rigidez


D, sometida a una carga distribuida q(x, y) en banda de valor q en todo el ancho a en
dirección x y una banda centrada en b0 de ancho 2 en dirección y según muestra la
Figura 5.17.

Figura 5.17: Placa rectangular bajo carga distribuida en banda

Los coeficientes de Fourier para la función de carga q(x, y) son:


Z a Z b0 +
4  x  y
qmn = qsin mπ sin nπ dxdy
ab 0 b0 − a b
 
16q b0  
= sin nπ sin nπ m = 1, 3, 5 . . .
mnπ 2 b b
5.3. PLACAS RECTANGULARES 223

b
Para el caso particular en la que la carga en banda actúe en el intervalo 2 ≤ y ≤ b, el
coeficiente de Fourier es
8q h  π i
qmn = cos n − cos (nπ) m = 1, 3, 5 . . .
mnπ 2 2

La Figura 5.18 representa las funciones de carga q(x, y), y de flecha w(x, y) solución
del problema.

Figura 5.18: Desarrollo en serie de Fourier


(a) función de carga distribuida en banda (b) solución w(x,y)

Para resolver el caso de carga distribuida en lı́nea de valor q centrada en y = b0 , se


considera una carga en banda de amplitud 2 centrada en y = b0 , cuya resultante es
equivalente a la carga en lı́nea dada (Figura 5.19); es decir, se define q(x, y) de la forma
q
q(x, y) = 0 ≤ x ≤ a, b0 −  ≤ y ≤ b0 + 
2

Figura 5.19: Placa bajo carga distribuida en lı́nea


224 CAPÍTULO 5. FLEXIÓN DE PLACAS DELGADAS

La solución para esta carga en banda es la obtenida anteriormente para la función


q(x, y). La carga en lı́nea supone el caso lı́mite del anterior para  → 0 por lo que los
coeficientes de Fourier asociados son

b0 sin nπ b
    
8q 8q b0
qmn = lim sin nπ = sin nπ m = 1, 3, 5 . . .
→0 bmπ b nπ b bmπ b

Para el caso particular en el que la carga esté situada en la lı́nea media b0 = b/2, se
obtiene
n−1 8q
qmn = (−1) 2 m, n = 1, 3, 5 . . .
bmπ

La Figura 5.20 representa las funciones de carga q(x, y), y de flecha w(x, y) solución
del problema.

Figura 5.20: Desarrollo en serie de Fourier


(a) función de carga distribuida en lı́nea (b) solución w(x,y)

5.3.5.4 Carga puntual

Sea una placa rectangular simplemente apoyada e dimensiones a, b, espesor t y rigidez


D, sometida a una carga puntual P situada en el punto de coordenadas (xP , yP ) según
muestra la Figura 5.21.

Se considera una carga repartida sobre una superficie rectangular de dimensiones 2ξ,2
según x, y respectivamente, centrada en el punto de aplicación de la carga, cuya resul-
tante es P , es decir se define q(x, y) de la forma

P
q(x, y) = xP − ξ ≤ x ≤ xP + ξ, yP −  ≤ y ≤ yP + 
2ξ2
5.3. PLACAS RECTANGULARES 225

Figura 5.21: Placa rectangular bajo carga puntual aplicada en (xP , yP )

Los coeficientes de Fourier para la función de carga q(x, y) son:


Z xP +ξ Z yP +
4 P  x  y
qmn = sin mπ sin nπ dxdy
ab xP −ξ yP − 2ξ 2 a b
 
4P  xP  ξ  y 
P
 
= sin mπ sin mπ sin nπ sin nπ
mnπ 2 ξ a a b b

La carga puntual es el caso lı́mite del anterior para ξ,  → 0 por lo que los coeficientes
de Fourier se calculan como
 
ξ  
sin mπ sin nπ
4P  xP  a  yP 
b
qmn = lim sin mπ sin nπ 
ξ→0 ab a ξ b nπ
→0 mπ
| {za } | {zb }
1 1
4P xP 
  y 
P
= sin mπ sin nπ
ab a b

Para el caso particular en el que la carta puntual P está aplicada en el centro de la


placa, es decir, xP = a/2 y yP = b/2, los términos con m o n pares se anulan, y se
obtiene
m+n−2 4P
qmn = (−1) 2 m, n = 1, 3, 5 . . .
ab

La Figura 5.22 representa las funciones de carga q(x, y), y flecha w(x, y) solución del
problema para una carga puntual en un punto (x, y) arbitrario de la placa.
226 CAPÍTULO 5. FLEXIÓN DE PLACAS DELGADAS

Figura 5.22: Desarrollo en serie de Fourier


(a) función de carga puntual (b) solución w(x,y)

5.3.6 Otras soluciones para placas rectangulares delgadas

La solución de la ecuación biarmónica en placas rectangulares simplemente apoyadas se


puede obtener por el método clásico de Navier, tal como se ha mostrado en la sección
anterior.

Existen también soluciones analı́ticas para placas rectangulares por el método del doble
desarrollo en serie de Fourier para otras condiciones de apoyo, empotradas, libres y
combinaciones de éstas. Ası́ por ejemplo, la solución de Hencky (1913) para placas
rectangulares con los cuatro bordes empotrados.

Algo más general es el método de Lèvy (1899), que propone una solución en serie de
Fourier de la forma

X  x
w(x, y) = Ym (y) sin mπ (5.34)
a
m=1

que satisface de forma natural las condiciones de contorno simplemente apoyado, flecha
y momento flector Mx nulos en los contornos x = 0 y x = a. De las derivadas de
las funciones Ym (y) se obtienen ecuaciones diferenciales ordinarias de cuarto orden que
satisfagan las condiciones de contorno adecuadas en los bordes y = 0 y y = b.

Ninguna de estas soluciones resulta tan fácil de obtener como el caso simplemente apo-
yado resuelto mediante la solución de Navier, para el cual las condiciones de contorno se
satisfacen a priori, pero la mayorı́a de los casos de interés práctico pueden encontrarse
en la literatura.
5.4. PLACAS CIRCULARES 227

5.4 Placas circulares

5.4.1 Ecuación de equilibrio

El estudio de placas delgadas circulares se lleva a cabo con las hipótesis de Kirchhoff-
Love enunciadas en la sección 5.2, por lo que las ecuaciones de gobierno son las mismas
obtenidas allı́.
La geometrı́a de revolución del problema hace que sea recomendable utilizar coorde-
nadas cilı́ndricas (r, ϕ, z) tales que las coordenadas (r, z) describen la superficie media
de la placa y el eje z es el eje perpendicular a dicha superficie media.
El cambio de coordenadas entre las coordenadas (x, y) y las coordenadas (r, ϕ) según
la Figura 5.23 es el siguiente:
( ( p
x = rsin ϕ r = x2 +y 2
(x, y) ≡ ⇒ (r, ϕ) ≡ y (5.35)
y = rcos ϕ ϕ = arctan
x

Figura 5.23: Transformación de coordenadas cartesianas-cilı́ndricas

Las derivadas del cambio de variable entre las coordenadas cartesianas y cilı́ndricas se
detalla en el apéndice A. La ecuación biarmónica de flexión de placas se expresa en
coordenadas cilı́ndricas como
q(r, ϕ)
∆2 w(r, ϕ) = (5.36)
D
siendo el operador Laplaciano en coordenadas cilı́ndricas
∂2 1 ∂ 1 ∂2
∆= + + (5.37)
∂r2 r ∂r r2 ∂ϕ2
228 CAPÍTULO 5. FLEXIÓN DE PLACAS DELGADAS

La ecuación de equilibrio de la placa se puede resolver desarrollando la función flecha


w(r, ϕ) en doble serie de Fourier, de forma análoga a la solución propuesta para las
placas rectangulares.

Figura 5.24: Esfuerzos en placas circulares

En coordenadas cilı́ndricas los momentos flectores Mr , Mϕ y el momento torsor Mrϕ


se expresan en función de las derivadas de la flecha en la forma:

∂2w 1 ∂ 2 w 1 ∂w
  
Mr = D +ν + (5.38a)
∂r2 r2 ∂ϕ2 r ∂r
 2  2

∂ w 1 ∂ w 1 ∂w
Mϕ = D ν 2 + + (5.38b)
∂r r2 ∂ϕ2 r ∂r
2
 
1 ∂ w 1 ∂w
Mrϕ = (1 − ν)D − (5.38c)
r ∂r∂ϕ r2 ∂ϕ

Por equilibio, se pueden obtener también los cortantes Qr y Qϕ :


Qr = D ∆w(r, ϕ) (5.39a)
∂r

Qϕ = D ∆w(r, ϕ) (5.39b)
∂ϕ
5.4. PLACAS CIRCULARES 229

mientras que los cortantes equivalentes Vr y Vϕ son

1 ∂2w
  
∂ 1−ν ∂ 1 ∂w
Vr = D ∆w + − (5.40a)
∂r r ∂ϕ r ∂r∂w r2 ∂ϕ
∂ 1 ∂2w
  
1 ∂ 1 ∂w
Vϕ = D ∆w + (1 − ν) − (5.40b)
r ∂ϕ ∂r r ∂r∂w r2 ∂ϕ

Si tanto la geometrı́a como la carga son de revolución la solución del problema mantiene
dicha simetrı́a por lo que las expresiones anteriores se simplifican notablemente ya que
la función q = q(r, ϕ) y la función de flecha w = w(r, ϕ) son únicamente función de r.
En estas condiciones, las derivadas respecto a ϕ se anulan y la ecuación de equilibrio
es    
2 1 d d 1 d dw(r) q(r)
∆ w(r) = r r = (5.41)
r dr dr r dr dr D
o equivalentemente   
d 1 d dw
Qr = D r (5.42)
dr r dr dr

En el caso de placa circular con carga de revolución la ecuación de equilibrio puede


integrarse directamente conocida la ley de cortantes Qr (r) obteniendo ası́ la solución
en flecha w(r), que queda completamente determinada imponiendo las correspondientes
condiciones de contorno. En este caso, los esfuerzos se expresan como
 2   2 
∂ w ν ∂w ∂ w 1 ∂w
Mr = D + Mϕ = D ν 2 + Mrϕ = 0 (5.43)
∂r2 r ∂r ∂r r ∂r
  
∂ 1 ∂ ∂w
Qr = Vr = D r Qϕ = V ϕ = 0 (5.44)
∂r r ∂r ∂r

5.4.2 Soluciones para placas circulares

A continuación se muestra la resolución de diversos casos de placas circulares simples


con diferentes casos de cargas y condiciones de contorno. Por simplicidad de notación,
en este apartado referido a las placas circulares, las leyes de flechas, giros y curvaturas
se expresan en función de la coordenada radial adimensional ρ := r/R, es decir, la
coordenada radial en relación al radio de la placa de tal forma que 0 ≤ ρ ≤ 1.
Para cada caso, se presentan los resultados en dos gráficos: movimientos en la placa
(flechas y giros) y momentos flectores (radial y circunferencial). Cada función resultado
n
adquiere la forma f (ρ) = qRD g(ρ), donde el primer término es dimensional y define
las unidades mientras que la función g(ρ) es adimensional y muestra la variación del
resultado en cada caso. Esta expresión permite extender los resultados obtenidos a
230 CAPÍTULO 5. FLEXIÓN DE PLACAS DELGADAS

cualquier placa circular escalando la carga q, o bien el radio de la placa R o bien la


rigidez D.

La resolución de una placa circular con carga de revolución involucra el cálculo de la


ley de cortantes Qr . Para ello es necesario determinar la resultante de fuerzas F sobre
un elemento de placa de radio r debida a una carga distribuida de revolución q = q(r).
Dicha resultante se calcula como
Z φ=2π Z r Z r
F = q(r)rdrdϕ = 2π q(r)rdr (5.45)
φ=0 0 0

En el caso particular de que la carga sea uniforme q(r) = q la resultante de fuerzas es

F = πR2 q (5.46)

5.4.2.1 Carga distribuida uniforme

Sea una placa circular de radio R, espesor t y rigidez D sometida a una carga distribuida
q uniforme en toda su superficie.

Dado un valor de la coordenada radial r el equilibrio de fuerzas verticales de una porción


de placa de radio r permite hallar la ley de cortantes Qr

1
2πrQr = qπr2 ⇒ Qr = qr 0≤r≤R
2

Integrando sucesivamente la ley de cortantes se obtienen las expresiones para el giro


φ(r) y la flecha w(r) en toda la placa:

qr3 r C2
φ(r) = + C1 +
16D 2 r
qr4 r2
w(r) = + C1 + C2 ln r + C3
64D 4

Nótese que la ley de cortantes no depende de las condiciones de contorno sino de las
condiciones de carga por lo que el resultado anterior permite particularizar la solución
para distintas condiciones de contorno de la placa. Se plantea la solución del problema
para dos casos: borde empotrado y borde apoyado.

Sea una placa circular con el borde empotrado según se muestra en la Figura 5.25.
5.4. PLACAS CIRCULARES 231

Figura 5.25: Placa circular empotrada bajo carga unformemente distribuida

La condición de empotramieto implica que las flechas y los giros son nulos en el contorno,
es decir,
w(r)|r=R = 0 φ(r)|r=R = 0

A las condiciones anteriores es preciso añadir la condición de giro nulo en el centro de la


placa debido a la simetrı́a, lo que se traduce en que C2 = 0. Aplicando las condiciones
mencionadas las constantes de integración son

−qR2 qR4
C1 = C2 = 0 C3 =
8D 64D

En consecuencia, las leyes de curvaturas, giros y flechas en toda la placa son

qR2 
1 − ρ2

χ(r) = −
16D
qR3 
ρ 1 − ρ2

φ(r) = −
16D
qR4  2
w(r) = 1 − ρ2
64D

La flecha máxima se da en el centro de la placa y alcanza el valor

qR4
ω(r)|r=0 =
64D

Las leyes de momentos flectores en direcciones radial y circunferencial son



qR2
M (r)| = − (1 + ν)

2
 r r=0
qR  
16
(1 + ν) − (3 + ν)ρ2 →

Mr (r) = − 2
16
 Mr (r)|r=R = 2qR


16
232 CAPÍTULO 5. FLEXIÓN DE PLACAS DELGADAS


qR2
M (r)| = − (1 + ν)

2
 ϕ r=0
qR  2
 
16
Mϕ (r) = − (1 + ν) − (1 + 3ν)ρ → 2
16
 Mϕ (r)|r=R = 2qR ν


16
Las flechas y los giros junto con los momentos radiales y circunferenciales se representan
en la Figura 5.26.

Figura 5.26: Placa circular empotrada bajo carga unformemente distribuida


(a) leyes de flechas y giros (b) Leyes de momentos flectores radial y circunferencial

Sea una placa circular con el borde apoyado según se muestra en la Figura 5.27

Figura 5.27: Placa circular apoyada bajo carga unformemente distribuida

La condición de apoyo implica que las flechas y los momentos radiales son nulos en el
contorno, es decir,
w(r)|r=R = 0 Mr (r)|r=R = 0

Aplicando estas condiciones de contorno y teniendo en cuenta que C2 = 0 por simetrı́a,


las constantes de integración son
−qR2 3 + ν qR4 5 + ν
C1 = C2 = 0 C3 =
8D 1 + ν 64D 1 + ν
5.4. PLACAS CIRCULARES 233

En consecuencia, las leyes de curvaturas, giros y flechas en toda la placa son

qR2 3 + ν
 
χ(r) = − − 3ρ2
16D 1 + ν
qR3
 
3+ν 2
φ(r) = − ρ −ρ
16D 1 + ν
qR4 4
 
3+ν 2 5+ν
w(r) = ρ −2 ρ +
64D 1+ν 1+ν

El giro en el contorno exterior alcanza el valor

qR3
φ(r)|r=R = −
8D(1 + ν)

La flecha máxima se da en el centro de la placa y es

qR4 5 + ν
ω(r)|r=0 =
64D 1 + ν

Las leyes de momentos flectores en direcciones radial y circunferencial son

qR2 qR2
(3 + ν) 1 − ρ2 → Mr (r)|r=0 = −
 
Mr (r) = − (3 + ν)
16 16


qR2
M (r)| = − (3 + ν)

2
   ϕ r=0
qR 1 + 3ν 2 
16
Mϕ (r) = − (3 + ν) 1 − ρ → 2
16 3+ν
 Mϕ (r)|r=R = − 2qR (1 − ν)


16

Las flechas y los giros junto con los momentos radiales y circunferenciales se representan
en la Figura 5.28.
234 CAPÍTULO 5. FLEXIÓN DE PLACAS DELGADAS

Figura 5.28: Placa circular apoyada bajo carga unformemente distribuida


(a) leyes de flechas y giros (b) Leyes de momentos flectores radial y circunferencial

5.4.2.2 Carga distribuida lineal

Sea una placa circular de radio R, espesor t y rigidez D sometida a una carga disribuida
q(r) lineal ascendente con la coordenada r de valor máximo q en su contorno.

La función de carga distribuida para toda la placa se expresa como

r
q(r) = q 0≤r≤R
R

El equilibrio de fuerzas verticales de una porción de placa de radio r proporciona la ley


de cortantes Qr

r r 2 qr2
2πrQr = q 2π r ⇒ Qr = 0≤r≤R
2 R 3 3R

Integrando sucesivamente la ley de cortantes, se obtienen las expresiones para la ley de


giros φ(r) y de flechas w(r):

qr4 r C2
φ(r) = + C1 +
45DR 2 r
qr5 r2
w(r) = + C1 + C2 ln r + C3
225DR 4

Las constantes de integración en estas expresiones se obtienen prescribiendo las condi-


ciones de contorno de la placa lo que permite particularizar el resultado anterior para
borde empotrado y borde apoyado.
5.4. PLACAS CIRCULARES 235

Sea una placa circular con el borde empotrado según se muestra en la Figura 5.29.

Figura 5.29: Placa circular empotrada bajo carga linealmente distribuida

La condición de empotramieto implica que las flechas y los giros son nulos en el contorno,
es decir,
w(r)|r=R = 0 φ(r)|r=R = 0

Aplicando estas condiciones de contorno y teniendo en cuenta que el giro en el centro


de la placa ha de ser nulo las constantes de integración son

2qR2 qR4
C1 = − C2 = 0 C3 =
45D 150D

En consecuencia, las leyes de curvaturas, giros y flechas en toda la placa son

qR2 
1 − 4ρ3

χ(r) = −
45D
qR3 
ρ 1 − ρ3

φ(r) = −
45D
qR4  5
2ρ − 5ρ2 + 3

w(r) =
450D

La flecha máxima se da en el centro de la placa y es

qR4
ω(r)|r=0 =
150D

Las leyes de momentos flectores en direcciones radial y circunferencial son



qR2
M (r)| = − (1 + ν)

2
   r r=0
qR 4+ν 3 
45
Mr (r) = − (1 + ν) 1 − ρ → 2
45 1+ν
 Mr (r)|r=R = 3qR


15
236 CAPÍTULO 5. FLEXIÓN DE PLACAS DELGADAS


qR2
M (r)| = − (1 + ν)

2
   ϕ r=0
qR 1 + 4ν 3 
45
Mϕ (r) = − (1 + ν) 1 − ρ → 2
45 1+ν
 Mϕ (r)|r=R = qR ν


15

Las flechas y los giros junto con los momentos radiales y circunferenciales se representan
en la Figura 5.30.

Figura 5.30: Placa circular empotrada bajo carga linealmente istribuida


(a) leyes de flechas y giros (b) Leyes de momentos flectores radial y circunferencial

Sea una placa circular con el borde apoyado según se muestra en la Figura 5.31

Figura 5.31: Placa circular apoyada bajo carga linealmente distribuida

La condición de apoyo implica que las flechas y los momentos radiales son nulos en el
contorno, es decir,
w(r)|r=R = 0 Mr (r)|r=R = 0

Aplicando estas condiciones de contorno y teniendo en cuenta que la flecha en el centro


es finita, las constantes de integración son
2qR2 4 + ν qR4 6 + ν
C1 = − C2 = 0 C3 =
45D 1 + ν 150D 1 + ν
5.4. PLACAS CIRCULARES 237

En consecuencia, las leyes de curvaturas, giros y flechas en toda la placa son


qR2 4 + ν
 
3
χ(r) = − − 4ρ
45D 1 + ν
qR3
 
4+ν 3
φ(r) = − ρ −ρ
45D 1 + ν
qR4
 
4+ν 18 + 3ν
w(r) = 2ρ5 − 5ρ2 +
450D 1+ν 1+ν

El giro en el contorno exterior es


qR3
φ(r)|r=R = −
15D(1 + ν)

La flecha máxima se da en el centro de la placa y es


qR4 6 + ν
ω(r)|r=0 =
150D 1 + ν

Las leyes de momentos flectores en direcciones radial y circunferencial son


qR2 qR2 4 + ν
(4 + ν) 1 − ρ3 → Mr (r)|r=0 = −
 
Mr (r) = −
45 45 1 + ν

qR2
 Mϕ (r)|r=0 = − (4 + ν)

qR2
  
1 + 4ν 3 45
Mϕ (r) = − (4 + ν) 1 − ρ →
45 4+ν  qR2
r=R = − (1 − ν)
 M (r)|
 ϕ
15

Figura 5.32: Placa circular apoyada bajo carga linealmente istribuida


(a) leyes de flechas y giros (b) Leyes de momentos flectores radial y circunferencial
238 CAPÍTULO 5. FLEXIÓN DE PLACAS DELGADAS

Las flechas y los giros junto con los momentos radiales y circunferenciales se representan
en la Figura 5.32.

La resolución de una placa circular sometida a carga lineal descendente es análoga a la


aquı́ presentada; la solución se presenta en el apéndice A por simplicidad.

5.4.2.3 Carga puntual en el centro de la placa

Sea una placa circular de radio R, espesor t y rigidez D sometida a una carga puntual
P aplicada en el centro de la placa.

El equilibrio de fuerzas verticales de una porción de placa de radio r proporciona la ley


de cortantes Qr
P
2πrQr = P ⇒ Qr = 0≤r≤R
2πr

Integrando la ley de cortantes, se obtienen las expresiones para el giro φ(r) y la flecha
w(r):
 
Pr 1 r
φ(r) = ln r − + C1 + C2
4πD 2 2
P r2 r2
w(r) = [ln r − 1] + C1 + C2 ln r + C3
8πD 4

Las constantes de integración en estas expresiones se obtienen prescribiendo las condi-


ciones de contorno de la placa lo que permite particularizar el resultado anterior para
borde empotrado y borde apoyado.

Sea una placa circular con el borde empotrado según se muestra en la Figura 5.33

Figura 5.33: Placa circular empotrada bajo carga puntual

La condición de empotramieto implica que las flechas y los giros son nulos en el contorno,
5.4. PLACAS CIRCULARES 239

es decir,
w(r)|r=R = 0 φ(r)|r=R = 0

Aplicando estas condiciones de contorno y teniendo en cuenta que el giro en el centro


de la placa es nulo, las constantes de integración son

P R2
 
P 1
C1 = − ln R − C2 = 0 C3 =
2πD 2 16πD

En consecuencia, las leyes de curvaturas, giros y flechas en toda la placa son

P
χ(r) = (ln ρ + 1)
4πD
PR
φ(r) = ρln ρ
4πD 
P R2
  
2 1
w(r) = 2ρ ln ρ − +1
16πD 2

La flecha máxima se da en el centro de la placa y es

P R2
ω(r)|r=0 =
16πD

Las leyes de momentos flectores en direcciones radial y circunferencial son



P  Mr (r)|r=0 = −∞
Mr (r) = [(1 + ν)ln ρ + 1] → P
4π  Mr (r)|r=R =


P  Mϕ (r)|r=0 = −∞
Mϕ (r) = [(1 + ν)ln ρ) + ν] → Pν
4π  Mϕ (r)|r=R =

Las flechas y los giros junto con los momentos radiales y circunferenciales se representan
en la Figura 5.34.

Sea una placa circular con el borde apoyado según se muestra en la Figura 5.35

La condición de apoyo implica que las flechas y los momentos radiales son nulos en el
contorno, es decir,
w(r)|r=R = 0 Mr (r)|r=R = 0
240 CAPÍTULO 5. FLEXIÓN DE PLACAS DELGADAS

Figura 5.34: Placa circular empotrada bajo carga puntual


(a) leyes de flechas y giros (b) Leyes de momentos flectores radial y circunferencial

Figura 5.35: Placa circular apoyada bajo carga puntual

Aplicando estas condiciones de contorno y teniendo en cuenta que la flecha en el centro


es finita, las constantes de integración son

P R2 3 + ν
 
P 1−ν
C1 = − 2lnR + C2 = 0 C3 =
4πD 1+ν 16πD 1 + ν

En consecuencia, las leyes de curvaturas, giros y flechas en toda la placa son


 
P ν
χ(r) = ln ρ +
4πD 1+ν
 
PR 1
φ(r) = ρ ln ρ −
4πD 1+ν
2
   
PR 2 3+ν 3+ν
w(r) = ρ 2ln ρ − +
16πD 1+ν 1+ν
5.4. PLACAS CIRCULARES 241

El giro en el contorno exterior es

PR
φ(r)|r=R = −
4πD(1 + ν)

La flecha máxima se da en el centro de la placa y es

P R2 3 + ν
ω(r)|r=0 =
16πD 1 + ν

Las leyes de momentos flectores en direcciones radial y circunferencial son

P
Mr (r) = (1 + ν)ln ρ → Mr (r)|r→0 → −∞


P  Mϕ (r)|r→0 → −∞
Mϕ (r) = [(1 + ν)ln ρ − (1 − ν)] → P
4π  Mϕ (r)|r=R = − (1 − ν)

Las flechas y los giros junto con los momentos radiales y circunferenciales se representan
en la Figura 5.36.

Figura 5.36: Placa circular apoyada bajo carga puntual


(a) leyes de flechas y giros (b) Leyes de momentos flectores radial y circunferencial

5.4.2.4 Momento distribuido en el borde

Sea una placa circular de radio R, espesor t y rigidez D sometida a un momento radial
distribuido en el borde exterior de valor constante M según muestra la Figura 5.37.
242 CAPÍTULO 5. FLEXIÓN DE PLACAS DELGADAS

Figura 5.37: Placa circular empotrada bajo momento radial distribuido

El equilibrio de fuerzas verticales de una porción de placa de radio r proporciona la ley


de cortantes Qr

2πrQr = 0 ⇒ Qr = 0 0≤r≤R

Integrando la ley de cortantes, se obtienen las expresiones para el giro φ(r) y la flecha
w(r)

C1 C2
χ(r) = − 2
2 r
r C2
φ(r) = C1 +
2 r
r 2
w(r) = C1 + C2 ln r + C3
4

Las constantes de integración en estas expresiones se obtienen prescribiendo las condi-


ciones de contorno de la placa en este caso el valor conocido del momento radial Mr = M
en el contorno.

w(r)|r=R = 0 Mr (r)|r=R = M

Aplicando las condiciones de contorno para el borde apoyado, y teniendo en cuenta que
la flecha en el centro es finita, las constantes de integración son

2M M R2
C1 = C2 = 0 C3 = −
D(1 + ν) 2D(1 + ν)
5.4. PLACAS CIRCULARES 243

En consecuencia, las leyes de curvaturas, giros y flechas en toda la placa son


M
χ(r) =
D(1 + ν)
MR
φ(r) = ρ
D(1 + ν)
M R2 
1 − ρ2

w(r) = −
2D(1 + ν)

El giro en el contorno exterior es


MR
φ(r)|r=R =
D(1 + ν)

La flecha máxima se da en el centro de la placa y es

M R2
ω(r)|r=0 = −
2D(1 + ν)

Las leyes de momentos flectores en direcciones radial y circunferencial son

Mr (r) = Mϕ (r) = M

Las flechas y los giros junto con los momentos radiales y circunferenciales se representan
en la Figura 5.38.

Figura 5.38: Placa circular bajo bajo momento radial distribuido


(a) leyes de flechas y giros (b) Leyes de momentos flectores radial y circunferencial
244 CAPÍTULO 5. FLEXIÓN DE PLACAS DELGADAS
6 Dinámica de estructuras

6.1 Introducción

A menudo, las fuerzas que actúan sobre las estructuras son variables y dependientes del
tiempo. De hecho, prácticamente todas las estructuras se ven sometidas a una u otra
forma de carga dinámica a lo largo de su vida útil, ya sean éstas debidas a fenómenos
naturales o a la actividad humana. Ası́, en la Figura 6.1 se muestran acciones de natu-
raleza periódica regular debidas a equipos mecánicos en funcionamiento o a la acción
del oleaje. Las funciones regulares pueden ser armónicas simples o más complejas. En
la Figura 6.2 se muestran acciones de naturaleza no periódica de larga duración, tales
como las acciones sı́smicas o el viento, mientras que en la Figura 6.3 se indican cargas
impulsivas tales como las debidas a impactos y explosiones.

La dinámica de estructuras difiere de la estática de estructuras en dos aspectos impor-


tantes. La primera diferencia es que, por definición, el problema dinámico depende del
tiempo. Dado que las fuerzas actuantes dependen del tiempo, la respuesta estructural
también lo hace; por tanto, la solución del problema dinámico consiste en una historia
de soluciones, o una sucesión de soluciones para varios instantes de interés, expresada a
través de una función del tiempo. Obtener esta sucesión de soluciones es siempre más
costoso que obtener la solución única del problema estático.

Figura 6.1: Acciones dinámicas. (a) Equipos mecánicos (b) Oleajes

245
246 CAPÍTULO 6. DINÁMICA DE ESTRUCTURAS

Figura 6.2: Acciones dinámicas. (a) Impactos (b) Viento

La segunda diferencia es que el análisis y el diseño de las estructuras sometidas a cargas


dinámicas requieren la consideración de las fuerzas de inercia y las fuerzas de amor-
tiguamiento. Las fuerzas de inercia son proporcionales a la masa de la estructura, no a
su rigidez, y a la aceleración, derivada segunda del desplazamiento respecto al tiempo,
mientras que las fuerzas de amortiguamiento son proporcionales a la velocidad, derivada
primera del desplazamiento respecto al tiempo, o a la velocidad de deformación.

Por un lado, la aparición de la masa como caracterı́stica estructural adicional a la


rigidez hace que las consideraciones mecánicas sean distintas, y más complejas, que las
propias del cálculo estático.

Por otro lado, como consecuencia de la consideración de estas derivadas temporales, las
ecuaciones de equilibrio de fuerzas se convierten en ecuaciones diferenciales respecto al
tiempo, cuya solución requiere una interpretación en términos fı́sicos y estructurales.
Todo esto hace que el cálculo dinámico de estructuras precise de técnicas de resolución
distintas del cálculo estático y que la interpretación de los resultados sea también
diferente.

En este Capı́tulo se hace una introducción al cálculo dinámico de estructuras. Se trata


primero la dinámica de sistemas con un grado de libertad, sometido a vibraciones
libres y forzadas, amortiguadas y no amortiguadas. A continuación, se extienden estos
casos a los sistemas con varios grados de libertad, utilizando para ello la notación
matricial e introduciendo el concepto de modos de vibración del sistema y las técnicas

Figura 6.3: Acciones dinámicas. (a) Sismos (b) Explosiones


6.2. SISTEMAS CON UN GRADO DE LIBERTAD 247

de análisis por descomposición modal. Por último, se presenta la aplicación de estas


técnicas al estudio de estructuras de edificación, haciendo uso de métodos simplificados
de idealización de la estructura. A lo largo de todo el Capı́tulo se supone que la
respuesta de la estructura es lineal respecto de las acciones. Esto implica que los
movimientos de las estructuras son pequeños (las ecuaciones de equilibrio se plantean
en la configuración original) y que los materiales son elásticos lineales.

6.2 Sistemas con un grado de libertad

6.2.1 Vibración libre no amortiguada

La Figura 6.4 muestra el esquema de un sistema dinámico de un grado de libertad


compuesto por una masa m. Sobre dicha masa actúa la fuerza ejercida por el soporte
proporcional al desplazamiento x(t) desde la posición de equilibrio y a la rigidez del
soporte k. Esta fuerza se opone siempre al movimiento.

Figura 6.4: Sistema de un grado de libertad. Movimiento libre no amortiguado

Aplicando la segunda ley de Newton, la resultante de fuerzas elásticas fe (t) = −kx(t)


se traduce en una aceleración de la masa m expresada como la derivada segunda del
desplazamiento, de modo que
− kx(t) = mẍ(t) (6.1)

o bien
mẍ(t) + kx(t) = 0 (6.2)

Escrito de esta manera, el término mẍ(t) se puede interpretar com una fuerza de inercia
que se opone al movimiento y tiene, por tanto, el mismo sentido positivo que la fuerza
elástica (principio de D’Alembert). Ası́ el sistema dinámico se puede estudiar como un
sistema estático con fuerzas de inercia.
248 CAPÍTULO 6. DINÁMICA DE ESTRUCTURAS

Dividiendo por la masa, la ecuación (6.2) puede reescribirse obteniendo la ecuación del
movimiento dinámico:
ẍ(t) + ω 2 x(t) = 0 (6.3)
p
siendo ω := k/m la denominada frecuencia natural del sistema expresada en rad/s.
La solución de la ecuación diferencial de segundo orden es de la forma x(t) = Aert ,
donde r es un número complejo. Derivando, sustituyendo en la ecuación del movimiento
y operando, la ecuación de equilibrio queda de la siguiente forma:

Aert r2 + ω 2 = 0 → r = ±iω
 
(6.4)

La solución de la ecuación diferencial para el desplazamiento del sistema es una combi-


nación lineal de las dos soluciones obtenidas y requiere por tanto determinar dos con-
stantes de integración a partir de las condiciones iniciales del movimiento x(t = 0) = x0 ,
ẋ(t = 0) = ẋ0 .
x(t) = A1 eiωt + A2 e−iωt (6.5)

La solución obtenida es un movimiento oscilatorio donde ω es la frecuencia de oscilación


alrededor de la posición de equilibrio, de modo que x(t) puede expresarse como una
función sinusoidal, siendo las constantes de integración, A amplitud o desplazamiento
máximo del movimiento (A = xmax ), y ϕ el ángulo de desfase del movimiento en el
instante inicial. La función de desplazamiento y sus derivadas temporales, velocidad y
aceleración, quedan como

x(t) = A sin(ωt + ϕ) (6.6a)


ẋ(t) = Aω cos(ωt + ϕ) (6.6b)
2
ẍ(t) = −Aω sin(ωt + ϕ) (6.6c)

Las relación entre las constantes de integración A, ϕ y las condiciones iniciales del
movimiento son:
s  2
2 ẋ0 ωx0
A = x0 + tan ϕ = (6.7)
ω ẋ0

La frecuencia natural de oscilación ω determina un periodo T expresado en segundos,


y una frecuencia angular f expresa en Hz o s−1 , dadas por las expresiones
2π 1
T := f := (6.8)
ω T
6.2. SISTEMAS CON UN GRADO DE LIBERTAD 249

Figura 6.5: Vibración libre no amortiguada

En la Figura 6.5 se representan las tres funciones halladas para el desplazamiento, ve-
locidad y aceleración en un sistema dinámico que vibra libremente sin amortiguamiento.

6.2.2 Vibración libre amortiguada

En la Figura 6.6 se muestra un sistema de un grado de libertad en el que aparece un


amortiguador cuya acción se opone al movimiento en función de la velocidad adquirida
por el sistema y caracterizado por un parámetro de amortiguamiento c.

Figura 6.6: Sistema de un grado de libertad. Movimiento libre amortiguado

Añadiendo la fuerza de amortiguamiento fa (t) = −cẋ(t) a la ecuación de equilibrio


dinámico (6.2), ésta queda como

mẍ(t) + cẋ + kx(t) = 0 (6.9)


250 CAPÍTULO 6. DINÁMICA DE ESTRUCTURAS

que dividiendo por la masa puede reescribirse como

ẍ(t) + 2β ẋ(t) + ω 2 x(t) = 0 (6.10)

siendo β un parámetro de amortiguamiento definido como β := c/2m.


La solución de la ecuación diferencial de segundo orden es nuevamente de la forma
x(t) = Aert . Derivando y sustituyendo en la ecuación (6.2) se obtiene

Aert r2 + 2βr + ω 2 = 0

(6.11)

Descartando la solución trivial A = 0 en la que el movimiento es nulo, el término


de la izquierda sólo se anula cuando la función de segundo grado entre paréntesis es
igualmente nula, lo que lleva a dos soluciones para el parámetro r:
p
r1,2 = −β ± β 2 − ω 2 (6.12)

La solución de la ecuación diferencial para el desplazamiento del sistema es una com-


binación lineal de las dos soluciones obtenidas y depende de la relación entre la fre-
cuencia natural ω y el parámetro de amortiguamiento β. Se define el coeficiente de
amortiguamiento ν := β/ω. Analizando el subradicando β 2 − ω 2 , existen tres posibles
situaciones en términos de las variables mencionadas que se resumen en la Tabla 6.1.

CASO Coef. amortiguamiento Raı́ces r1,2


Sobreamortiguamiento β>ω ν>1 2 raı́ces reales
Amortiguamiento crı́tico β=ω ν=1 1 raı́z real múltiple
Inframortiguamiento β<ω ν<1 2 raı́ces complejas

Tabla 6.1: Vibración libre amortiguada

Se define el amortiguamiento crı́tico (cc ) como el valor de amortiguamiento para la


cual β = ω y puede calcularse como cc = 2mω. Consecuentemente, el coeficiente
de amortiguamiento ν puede definirse como la relación entre el amortiguamiento del
sistema (c) y el amortiguamiento crı́tico (cc ). Este coeficiente determina el tipo de
respuesta dinámica del sistema.
El coeficiente de amortiguamiento permite reescribir las soluciones de la ecuación dife-
rencial como p  p 
r1,2 = −β ± β 2 − ω 2 = −ω ν ± ν 2 − 1 (6.13)
Se analizan a continuación los tres casos posibles para la solución del sistema dinámico
en vibración libre amortiguada.
6.2. SISTEMAS CON UN GRADO DE LIBERTAD 251

6.2.2.1 Sobreamortiguamiento

El coeficiente de amortiguamiento es ν > 1 y por tanto las dos raı́ces son reales
 p 
r1,2 = −ω ν ± ν 2 − 1 (6.14)

Dichas raı́ces conducen a una solución de la ecuación diferencial para desplazamientos


y velocidades de la forma

x(t) = Aer1 t + Ber2 t (6.15a)


ẋ(t) = Ar1 er1 t + Br2 er2 t (6.15b)

Considerando las condiciones iniciales x0 y ẋ0 se obtienen las constantes A,B


√ ẋ0 √ ẋ0
x0 (ν + ν 2 − 1) − x0 (−ν + ν 2 − 1) +
A= √ ω B= √ ω (6.16)
2 ν2 − 1 2 ν2 − 1

Las funciones de desplazamiento y velocidad correspondientes al caso sobreamortiguado


se muestran en la Figura 6.7.

Figura 6.7: Vibración libre con sobreamortiguamiento

6.2.2.2 Amortiguamiento crı́tico

En este caso el coeficiente de amortiguamiento es ν = 1 y por tanto existe una única


raı́z r = −β = −ω que conduce a una solución de la ecuación diferencial para los
252 CAPÍTULO 6. DINÁMICA DE ESTRUCTURAS

desplazamientos y las velocidades de la forma

x(t) = Ae−ωt + Bte−ωt (6.17a)


−ωt −ωt
ẋ(t) = −Aωe + Be (1 − ωt) (6.17b)

Considerando las condiciones iniciales x(0) = x0 y ẋ(0) = ẋ0 , se obtienen valores para
las constantes A,B
A = x0 B = ẋ0 + ωx0 (6.18)

De este modo, la solución para la vibración libre con amortiguamiento crı́tico es

x(t) = e−ωt [x0 + (ẋ0 + ωx0 )t] (6.19a)


ẋ(t) = e−ωt [−ωx0 + (ẋ0 + ωx0 ) (1 − ωt)] (6.19b)

Las funciones de desplazamiento y velocidad correspondientes al caso de amortiguamiento


crı́tico se muestran en la Figura 6.8.

Figura 6.8: Vibración libre con amortiguamiento crı́tico

6.2.2.3 Inframortiguamiento

El coeficiente de amortiguamiento es ν < 1 y, por tanto, las dos raı́ces obtenidas son
complejas p
r1,2 = −ων ± iω 1 − ν 2 = −ων ± iων (6.20)
6.2. SISTEMAS CON UN GRADO DE LIBERTAD 253


siendo ων := ω 1 − ν 2 la denominada frecuencia amortiguada del sistema.

La solución de la ecuación diferencial y su derivada son de la forma

x(t) = Ae−νωt [sin (ων t + ϕ)] (6.21a)


ẋ(t) = Ae−νωt [ων cos (ων t + ϕ) − ων sin (ων t + ϕ)] (6.21b)

De las condiciones iniciales x0 y ẋ0 , se obtienen valores para las constantes A, ϕ


s
ẋ0 + ωνx0 2
 
2 x0 ων
A = x0 + tan ϕ = (6.22)
ων ẋ0 + ωνx0

Las funciones de desplazamiento y velocidad correspondientes al caso inframortiguado


se muestran en la Figura 6.9.

En la gráfica se observa como la función de desplazamiento evoluciona siguiendo una


función sinusoidal cuya amplitud decrece exponencialmentes según el término e−ωνt .
Conociendo las amplitudes A1 y A2 en dos máximos sucesivos puede obtenerse el amor-
tiguamiento del sistema (Figura 6.10). La relación entre ambas amplitudes se expresa
como

A1 e−νωt √2πν
= −νω(t+T ) = eνωTν = e 1−ν 2 (6.23)
A2 e ν

Figura 6.9: Vibración libre con inframortiguamiento


254 CAPÍTULO 6. DINÁMICA DE ESTRUCTURAS

de donde puede calcularse el coeficiente de amortiguamiento del sistema a partir del


decremento ∆
 
A1 2πν 1
∆ := ln =√ ⇒ν= s (6.24)
A2 1−ν 2 
2π 2

1+

Figura 6.10: Determinación del coeficiente de amortiguamiento ν mediante decremento


logarı́tmico

Ejemplo: Ménsula con peso en el extremo

Sea un peso W que oscila sobre un soporte fabricado en acero de módulo E, con una
longitud l y una sección transversal cuadrada de lado a. El desplazamiento inicial del
sistema es x0 y la velocidad inicial ẋ0 . El coeficiente de amortiguamiento del sistema
es ν.

Determinar la respuesta dinámica del sistema en el caso de vibración libre y vibración


libre amortiguada.

Datos: W = 98, 1 N , l = 2 m, a = 2 cm, x0 = 0, 3 m, ẋ0 = 2 m/s, ν = 0, 25,


E = 210 GP a
6.2. SISTEMAS CON UN GRADO DE LIBERTAD 255

Figura 6.11: Sistema dinámico en ménsula

La inercia del soporte es la correspondiente a la sección transversal

a4
I= = 1, 33 · 10−8 m4
12

La rigidez del sistema se calcula como la relación entre la carga y el desplazamiento


producido en un esquema estructural en ménsula
3EI
k= = 1050 N/m
l3

En el caso de vibración no amortiguada, la frecuencia, el periodo y la frecuencia angular


naturales de la estructura son
r
k 2π 1
ω= = 10, 25 rad/s T = = 0, 613 s f = = 1, 63 Hz
m ω T

Conocidas las condiciones iniciales del movimiento, se determinan las constantes de


integración que constituyen la amplitud A y el ángulo de desfase ϕ de la respuesta
dinámica del sistema:
s  2
max 2 ẋ0 ωx0
A=x = x0 + = 0, 36 m tan ϕ = ⇒ ϕ = 0, 99
ω ẋ0

Las funciones de desplazamiento, velocidad y aceleración son

x(t) = 0, 358 sin(10, 25t + 0, 99)


ẋ(t) = 3, 670 cos(10, 25t + 0, 99)
256 CAPÍTULO 6. DINÁMICA DE ESTRUCTURAS

En el caso de vibración libre amortiguada para un coeficiente de amortiguamiento del


sistema ν = 0, 25, se tiene un caso de inframortiguamiento y la frecuencia amortiguada,
periodo y frecuencia angular son entonces
p
ων = ω 1 − ν 2 = 9, 92 rad/s Tν = 0, 633 s fν = 1, 58 Hz

Para este caso las constantes de integración son:


s
ẋ0 + ωνx0 2
 
2 x 0 ων
A = x0 + = 0, 41 m tan ϕ = ⇒ ϕ = 0, 82 rad
ων ẋ0 + ωνx0

En consecuencia las funciones de desplazamiento y velocidad para el oscilador amor-


tiguado son

x(t) = 0, 41 e−2,56t sin (9, 92t + 0, 82)


ẋ(t) = 0, 41 e−2,56t [9, 92 cos (9, 92t + 0, 82) − 2, 56 sin (9, 92t + 0, 82)]

Ejemplo: Impacto en viga biarticulada

Se deja caer una masa m desde una altura H sobre una estructura asimilable a una
viga biarticulada de hormigón de longitud l en su punto medio. La sección transversal
de la viga es rectangular de ancho b y canto h. El sistema tiene un amortiguamiento
de valor c.

Determinar la respuesta dinámica del sistema en el caso de vibración libre y vibración


libre amortiguada.

Datos: m = 1000 kg, H = 1 m, l = 10 m, b = 20 cm, h = 50 cm, Eh = 25 GP a,


c = 5000 N s/m

Figura 6.12: Viga biarticulada bajo impacto dinámico


6.2. SISTEMAS CON UN GRADO DE LIBERTAD 257

Al caer libremente la masa impacta con la viga a una velocidad v0 que supone la
velocidad inicial del movimiento vibratorio
p
v0 = 2gh = 4, 43 m/s

El impacto de la masa provoca la vibración de la viga. Se supone que la velocidad


inicial del movimiento vibratorio es igual a la transmitida por la masa ẋ0 = 4, 43 m/s.
Considerando ese instante inicial, el desplazamiento inicial es x0 = 0.

El movimiento oscilatorio considerando alrededor de la posición de equilibrio en el caso


de vibración libre no amortiguada se caracteriza de la siguiente forma:

La inercia de la viga con respecto al eje horizontal correspondiente a la flexión en el


plano vertical
bh3
I= = 2, 083 · 10−3 m4
12

La rigidez del sistema es la relación entre la fuerza aplicada y la flecha estática en el


centro de la viga biarticulada.

P l3 P 48EI
δ= = ⇒ k = 3 = 2500 kN/m
48EI k l

A partir de la masa y la rigidez del sistema se calculan la frecuencia y el periodo


naturales de la estructura que determinan su vibración libre:
r
k
ω= = 50 rad/s → T = 0, 126 s
m

En este caso la condición inicial en desplazamientos es x0 = 0, luego el ángulo de


desfase es ϕ = 0 mientras que la amplitud es A = 88, 7 · 10−3 m. Las funciones de
desplazamiento y velocidad quedan completamente determinadas:

x(t) = 88, 7 · 10−3 sin(50t)


ẋ(t) = 4, 430 cos(50t)

En el caso de vibración libre amortiguada es necesario determinar en primer lugar el


amortiguamiento crı́tico y el coeficiente de amortiguamiento:
c
cc = 2mω = 105 N s/m → ν = = 0, 05
cc
258 CAPÍTULO 6. DINÁMICA DE ESTRUCTURAS

El sistema está inframortiguado, con lo cual tanto la frecuencia como el periodo de


vibración serán los amortiguados:

ων = 49, 94 rad/s Tν = 0, 126 s fν = 7, 948 Hz

La amplitud A calculada para el caso amortiguado resulta ser A = 88, 6 · 10−3 m. Las
funciones de desplazamiento y velocidad quedan completamente determinadas:

x(t) = 88, 6 · 10−3 e−2,5t sin (49, 94t)


ẋ(t) = 88, 6 · 10−3 e−2,5t [49, 94cos (49, 94t) − 2, 5 sin (49, 94t)]

Ejemplo: Pórtico con movimiento horizontal

Sea un pórtico formado por dos pilares iguales de altura h y separados una distancia
b y un forjado rı́gido de masa m, que se desplaza horizontalmente. Los pilares son de
hormigón y de sección cuadrada de lado a. Las condiciones iniciales son x0 y ẋ0 . El
amortiguamiento del sistema es ν.

Determinar la respuesta dinámica del sistema en el caso de vibración libre y vibración


libre amortiguada.

Datos: m = 2400 kg, h = 5 m, b = 4 m, a = 30 cm, Eh = 20 GP a, ν = 5%,


x0 = 0, 10 m, ẋ0 = 0, 50 m/s.

Figura 6.13: Pórtico con movimiento horizontal


6.2. SISTEMAS CON UN GRADO DE LIBERTAD 259

En primer lugar se estudian las caracterı́sticas dinámicas del pórtico para oscilar la-
teralmente. Para calcular la rigidez del sistema es preciso conocer la inercia de los
pilares:
a4
I= = 6, 75 · 10−4 m4
12
La rigidez del sistema es la relación entre el desplazamiento estático producido por una
carga en el esquema estructural abordado. Para evaluarla se calcula la rigidez de cada
pilar suponiendo que está empotrado en ambos extremos y suponiendo que no existe
desplazamiento horizontal relativo entre los nudos del pórtico.

F h3 F 12EI
u= = ⇒ kpilar =
12EI kpilar h3

La rigidez lateral del pórtico es la suma de las rigideces de ambos pilares.


12EI
k = 2kpilar = 2 = 2, 6 · 106 N/m
h3

La frecuencia y el periodo naturales de vibración se calculan como


r
k
ω= = 32, 9 rad/s → T = 0, 191 s
m

Conocidas las condiciones iniciales del movimiento, se determinan las constantes de


integración que constituyen la amplitud y el ángulo de desfase de la respuesta dinámica
del sistema:
s  2
ẋ0 ωx0
A = xmax = x20 + = 0, 101 m tan ϕ = ⇒ ϕ = 1, 42 rad
ω ẋ0

Las funciones de desplazamiento, velocidad y aceleración son

x(t) = 0, 101 sin(32, 9t + 1, 42)


ẋ(t) = 3, 329 cos(32, 9t + 1, 42)

En el caso de vibración libre amortiguada la respuesta viene dada por el coeficiente


de amortiguamiento ν = 0.05, lo que implica que el sistema está inframortiguado. La
frecuencia y el periodo amortiguado del sistema son:
p
ων = ω 1 − ν 2 = 32, 87 rad/s → Tν = 0, 191 s
260 CAPÍTULO 6. DINÁMICA DE ESTRUCTURAS

El amortiguamiento crı́tico y el amortiguamiento del sistema puede calcularse a partir


del coeficiente de amortiguamiento:

cc = 2mω = 157744, 1 N s/m → c = νcc = 7887, 2 N s/m

Conocidas las condiciones iniciales las constantes de integración son:


s
ẋ0 + ωνx0 2
 
2 x0 ων
A = x0 + = 0, 102 m tan ϕ = ⇒ ϕ = 1, 37 rad
ων ẋ0 + ωνx0

En consecuencia, las funciones de desplazamiento y velocidad para el sistema son

x(t) = 0, 102e−1,65t sin (32, 87t + 1, 37)


ẋ(t) = 0, 102e−1,65t [32, 87 cos (32, 87t + 1, 37) − 1, 65 sin (32, 87t + 1, 37)]

6.2.3 Vibración forzada armónica

En la Figura 6.14 se muestra un sistema de un grado de libertad de rigidez k con


amortiguamiento c y sometido a una excitación externa de tipo armónico de amplitud
F0 y frecuencia forzada θ.

Figura 6.14: Sistema de un grado de libertad. Vibración forzada amortiguada

Nuevamente, la solución para el desplazamiento del sistema proviene del equilibrio


dinámico de fuerzas elásticas fe (t) = −kx(t), de amortiguamiento fa (t) = −cẋ(t), de
inercia fi (t) = −mẍ(t) y exterior F (t) = F0 sin(θt).

mẍ(t) + cẋ(t) + kx(t) = F0 sin(θt) (6.25)

La ecuación diferencial del movimiento es:


F0
ẍ(t) + 2νω ẋ(t) + ω 2 x(t) = sin(θt) (6.26)
m
6.2. SISTEMAS CON UN GRADO DE LIBERTAD 261

La solución de la ecuación diferencial es la combinación de la solución general del caso


homogéneo y una solución particular:

x(t) = xg (t) + xp (t) (6.27)

La solución general del problema homogéneo es conocida porque corresponde al caso


de vibración libre amortiguada:

xg (t) = Ae−ωνt sin(ων t + ϕ) (6.28)

siendo las constantes de integración A y ϕ


s
ẋ0 + ωνx0 2
 
2 x0 ων
A = x0 + tan ϕ = (6.29)
ων ẋ0 + ωνx0

La solución particular del problema tiene en cuenta la función forzada y es del tipo

xp (t) = B sin(θt + ψ) (6.30a)


ẋp (t) = Bθ cos(θt + ψ) (6.30b)
2
ẍp (t) = −Bθ sin(θt + ψ) (6.30c)

dependiente de una amplitud B y un ángulo de desfase ψ. Sustituyendo en la ecuación


diferencial de equilibrio se obtienen los valores de las constantes B y ψ:
F0 1 2νγ
B= tan ψ = (6.31)
1 − γ2
p
k (1 − γ )2 + 4ν 2 γ 2
2

siendo γ := θ/ω la relación entre la frecuencia forzada y la frecuencia natural del


sistema. La constante B es la amplitud dinámica del movimiento Adin . Identificando el
término Aest = F0 /k como el desplazamiento (o amplitud) obtenido en el caso estático,
se puede expresar la amplitud dinámica como una amplificación de la amplitud estática
a través de un factor de amplificación fdin dependiente de las condiciones dinámicas,
fundamentalmente del amortiguamiento ν y de la relación de frecuencias γ:
1
Adin = Aest fdin → fdin = p (6.32)
(1 − γ 2 )2 + 4ν 2 γ 2

El comportamiento del factor de amplificación dinámica con respecto a la relación de


frecuencias forzada/natural (γ) para distintos valores de ν se muestra en la Figura 6.15.
262 CAPÍTULO 6. DINÁMICA DE ESTRUCTURAS

Figura 6.15: Factor de amplificación dinámica

En función de la relación de frecuencias se pueden observar diversos casos:

• Caso estático: θ = 0 → γ = 0 → Adin = Aest .

• Amplificación dinámica: θ = ω → Adin = Aest /2ν.

El efecto de amplificación dinámica se da por tanto cuando la frecuencia forzada


es similar a la frecuencia natural de la estructura. En el caso lı́mite, γ = 1,
la amplificación dinámica fdin depende exclusivamente del coeficiente de amor-
tiguamiento, es decir fdin = 1/2ν.

Para la situación de amortiguamiento crı́tico, ν = 1, la amplitud dinámica del


movimiento es la mitad de la deformación estática, mientras que cuando el coe-
ficiente de amortiguamiento tiende a cero, ν → 0, la amplitud dinámica tiende a
infinito. A este fenómeno se le conoce con el nombre de resonancia.
1
ν → 1 ⇒ Adin = Aest
2
ν → 0 ⇒ Adin → ∞

• Amortiguamiento dinámico: θ >> ω → γ → ∞ ⇒ Adin → 0

El oscilador actúa por tanto, como un filtro de frecuencias, porque responde dinámicamente
a frecuencias forzadas similares a la frecuencia natural del sistema, anula la respuesta
6.2. SISTEMAS CON UN GRADO DE LIBERTAD 263

Figura 6.16: Respuesta dinámica forzada armónica


Soluciones homogénea (azul), particular (verde) y total (rojo)

del sistema para frecuencias suficientemente mayores y tiende a la respuesta estática


para frecuencias forzadas cercanas a cero.

Volviendo a la ecuación (6.27), la respuesta dinámica del sistema a una excitación ex-
terna es la combinación de las dos soluciones, homogénea y particular. La solución
homogénea o transitoria depende de las condiciones iniciales y su influencia es decre-
ciente de forma exponencial, de modo que a tiempo infinito la solución es únicamente
la solución particular o permanente.

En la Figura 6.16 se muestran las soluciones homogénea, particular y total para una
vibración forzada, en la cual se puede apreciar cómo la solución homogénea (transitoria)
se amortigua disminuyendo su amplitud tendiendo a anularse en t → ∞, mientras que
la solución particular conserva su amplitud. En consecuencia, a medida que transcurre
el tiempo la solución coincide con la solución particular.

Ejemplo: Depósito de agua con motor

Un depósito de sección transversal S contiene agua hasta una altura h. El agua se eleva
hasta el depósito mediante una bomba cuya masa es mb . Dicho depósito está situado
sobre un soporte de acero, de longitud l y de sección transversal circular tubular de
diámetro exterior D y espesor e.

La bomba ejerce una fuerza F0 girando a una frecuencia θ. El sistema tiene un coefi-
ciente de amortiguamiento ν.

Determinar la altura de agua para la cual se igualan las frecuencias natural y forzada.
264 CAPÍTULO 6. DINÁMICA DE ESTRUCTURAS

Explicar las condiciones necesarias para que el sistema entre en resonancia y calcular
la amplitud del movimiento dinámico.
Datos: mb = 500 kg, S = 1 m2 , l = 8 m, D = 25 cm, e = 1 cm, Eacero = 200 GP a,
F0 = 100 N , θ = 5 rad/s, ν = 2, 5%

Figura 6.17: Depósito de agua con motor

En primer lugar se calculan las caracterı́sticas dinámicas del sistema en el que la masa de
agua se supone concentrada y el soporte aporta la rigidez que determina el movimiento
vibratorio.
La inercia de la sección transversal del pilar es
π 4
R − (R − e)4 = 5, 44 · 10−5 m4

I=
4

A partir de la inercia a flexión del pilar, la rigidez del sistema estructural se calcula
suponiendo que éste se comporta como una ménsula
3EI
k= = 63750 N/m
l3

La masa del sistema depende de la altura de agua e incluye la masa de la bomba y por
tanto puede calcularse como m = 500 + 1000h. La frecuencia natural de vibración del
sistema se calcula como r
63750
ω=
500 + 1000h
6.2. SISTEMAS CON UN GRADO DE LIBERTAD 265

La relación de frecuencias γ es gamma = θ/ω. En resonancia esta relación es igual a


la unidad, es decir ω = θ = 5 rad/s. Puesto que la frecuencia natural depende de la
altura de agua, existirá una cierta altura de agua para la cual la frecuencia natural y
forzada sean iguales. Esto se consigue con una altura de agua h = 2.05 m.

En este caso, la amplitud del movimiento dinámico es

F0 1 F0 1
Adin = q = · = 0, 031 m = 31 mm
k 2 2 2 2 k 2ν
(1 − γ ) + 4ν γ

Para el caso no amortiguado, ν → 0, la amplitud dinámica tiende a infinito y se


produce el fenómeno de resonancia. Para el caso de ν = 1, la amplitud es A = 21 Aest =
0, 784 · 10−3 m, siendo la respuesta estática Aest = F0 /k = 1, 57 · 10−3 m.

Ejemplo: Fleje con motor

La Figura 6.18 muestra un fleje de acero simplemente biapoyado de longitud l, rigidez


EI y sección rectangular de ancho b y canto h. Sobre el punto medio del fleje descansa
un motor cuyo peso es Wmotor que contiene una una masa excéntrica de peso Wexc que
gira a una velocidad θ en sentido antihorario a una distancia R de su centro de giro.
El coeficiente de amortiguamiento del sistema es ν.

Determinar las ecuaciones del movimiento oscilatorio para la masa excéntrica y la


amplitud dinámica del movimiento.

Datos: Ef leje = 210 GP a, b = 20 cm, h = 5 cm, Wmotor = 80 kN (incluye la


excéntrica), Wexc = 0, 5 kN , R = 25 cm, l = 3 m, θ = 300 rpm, ν = 10%

Figura 6.18: Esquema de fleje con motor

La inercia a flexión de la sección del fleje según el eje horizontal es

bh3
I= = 2, 083 · 10−6 m4
12
266 CAPÍTULO 6. DINÁMICA DE ESTRUCTURAS

La rigidez del sistema se calcula para un esquema estructural de viga biarticulada con
carga centrada:
P l3 P 48EI
f= = ⇒ k = 3 = 7, 78 · 105 N/m
48EI k l

El motor, incluyendo la masa excéntrica, tiene una masa M = 8154, 9 kg, que es la
masa oscilante. Por su parte, la excéntrica tiene una masa me = 51 kg y su movimiento
es diferente al del motor excluyendo la excéntrica. Por tanto, la aportación inercial de
la masa que vibra pero no rota, M − me , y la masa que vibra y además rota, me , se
han de considerar por separado.
La función de movimiento de la masa excéntrica ye (t) está relacionada con la vibración
del fleje y(t). La función de movimiento de la masa excéntrica y sus derivadas se
expresan como:

ye (t) = y(t) + Rsin(θt)


ẏe (t) = ẏ(t) + Rθcos(θt)
ÿe (t) = ÿ(t) − Rθ2 sin(θt)

La ecuación del movimiento oscilatorio del sistema se obtiene sumando las fuerzas de
inercia de las masas M −me y me , las fuerzas viscosas y las fuerzas elásticas que actúan
sobre la masa oscilante M , según se muestra en la Figura 6.19

Figura 6.19: Fuerzas actuantes sobre el motor y la excéntrica

A partir del esquema anterior, se establece la ecuación de equilibrio dinámico del sis-
tema:

(M − me ) ÿ(t) + me ÿe + cẏ(t) + ky(t) = 0


M ÿ(t) + cẏ(t) + ky(t) = me Rθ2 sin(θt)
6.2. SISTEMAS CON UN GRADO DE LIBERTAD 267

La ecuación anterior es la correspondiente a un movimiento forzado armónico en la cual


se identifica el valor de la fuerza F0 = me Rθ2 = 12, 6 kN .
Despreciando la masa distribuida del fleje frente a la masa del motor, y conocida la
rigidez del sistema, se obtienen frecuencia y periodo naturales de vibración:
r
k
ω= = 9, 797 rad/s → T = 0, 641 s
m

El amortiguamiento crı́tico es cc = 2mω = 158790 N s/m y el amortiguamiento del


sistema es c = νcc = 15879 N s/m.
La frecuencia de giro de la masa excéntrica es θ = 300 rpm = 31, 416 rad/s.
En este caso, la solución para la función de desplazamiento vertical es:
F0 1
y(t) = Ae−νωt sin(ων t + ϕ) + p sin(θt + ψ)
k (1 − γ )2 + 4ν 2 γ 2
2

donde la relación de frecuencias es γ = θ/ω = 3, 21, y la frecuencia amortiguada alcanza


un valor de ων = 9, 748 rad/s.
El término F0 /k es la flecha producida por la misma fuerza F0 de forma estática, que
en este caso vale xest = 16, 2 mm, mientras que la amplitud dinámica del movimiento
se obtiene a partir de la anterior, multiplicada por un factor de amplificación dinámica
fdin = 0, 097 con lo que Adin = 1, 6 mm.
Para alcanzar el estado de resonancia, la frecuencia de la masa excéntrica deberı́a ser
igual a la frecuencia natural del sistema, es decir, θ = ω = 9, 797 rad/s, por lo que no
se produce resonancia en el sistema.

6.2.4 Vibración forzada no armónica

6.2.4.1 Respuesta dinámica frente a funciones de excitación simples

Se consideran las funciones elementales impulso, escalón y rampa como funciones tem-
porales para la excitación forzada de un sistema dinámico con frecuencia natural ω,
representadas en la Figura 6.20 y definidas de la siguiente forma:

Fimp (t) = δ(t − t0 ) (6.33a)


Fesc (t) = H(t − t0 ) (6.33b)
Fram (t) = (t − t0 )H(t ≥ t0 ) (6.33c)
268 CAPÍTULO 6. DINÁMICA DE ESTRUCTURAS

Figura 6.20: Funciones elementales de excitación. (a) Impulso (b) Escalón (c) Rampa

siendo δ(t) la función delta-Dirac y H(t) la función de Heaviside standard cuya amplitud
es unitaria. Ası́ definidas, la tres funciones se relacionan entre sı́:

Fimp (t) = Ḟesc (t) (6.34a)


Fesc (t) = Ḟram (t) (6.34b)

Según se vio en 6.2.3, el equilibrio de fuerzas para una sistema dinámico de masa m
y rigidez k, con k = mω 2 , sobre el que actúa una fuerza exterior F (t), da lugar a la
ecuación del movimiento
F (t)
ẍ(t) + 2νω ẋ(t) + ω 2 x(t) = (6.35)
m

Se determina a continuación la solución para la función escalón Fesc = H(t), t > 0


tomando como referencia t0 = 0 con H(0) = 1 por simplicidad. Las soluciones para las
funciones impulso y rampa son respectivamente la derivada y la integral de la solución
para la función escalón.
La solución de la ecuación de movimiento (6.25) es la suma de la solución general de
la ecuación homogénea y una solución particular:

xesc (t) = xesc,g (t) + xesc,p (t) (6.36)

La solución general y parte transitoria de la respuesta dinámica adopta la forma ya


conocida, con ων frecuencia amortiguada del sistema, según la ecuación (6.28):

xg (t) = Ae−ωνt sin(ων t + ϕ) (6.37)

La solución particular, componente estacionaria de la respuesta dinámica, es:


1
xesc,p (t) = (6.38)
k
6.2. SISTEMAS CON UN GRADO DE LIBERTAD 269

esto es, xesc,p = xest la solución estática para una fuerza unidad.
Dadas las condiciones iniciales, x0 = ẋ0 = 0, las constantes de integración son:

1 1 − ν2
A= √ tan ϕ = (6.39)
k 1 − ν2 ν

Superponiendo ambas soluciones, el desplazamiento para una excitación del sistema


dinámico según una función escalón y con condiciones iniciales nulas es
 
1 −ωνt
xesc (t) = xest 1 − √ e sin (ων t + ϕ) (6.40)
1 − ν2

A tiempo infinito la solución es la solución particular xesc,p

lim xesc (t) = xest (6.41)


t→∞

Nótese que la solución dinámica obtenida se expresa como la solución estática bajo
una fuerza constante, xest , multiplicada por un factor de amplificación dependiente del
tiempo y de los parámetros dinámicos.
Siendo la función impulso la derivada de la función de Heaviside, la respuesta dinámica
ante una excitación forzada dada por un impulso es la derivada de la solución xesc (t):
ω
ximp (t) = ẋesc (t) = xest √ e−ωνt sin (ων t) (6.42)
1 − ν2

A tiempo infinito el desplazamiento producido por un impulso amortiguado tiende a


anularse
lim ximp (t) = 0 (6.43)
t→∞

Siendo la función rampa la integral de la función de Heaviside, la respuesta dinámica


ante una excitación forzada dada por una función rampa es la integral definida en el
intervalo (0, t) de la solución xesc (t):

e−ωνt 2ν 2 − 1
  

xram (t) = xest t − + 2νcos (ων t) + √ sin (ων t) (6.44)
ω ω 1 − ν2

En este caso, a tiempo infinito la solución dinámica es


 

lim xram (t) = xest t − (6.45)
t→∞ ω
270 CAPÍTULO 6. DINÁMICA DE ESTRUCTURAS

Figura 6.21: Respuesta frente a excitaciones elementales


(a) Impulso (b) Escalón (c) Rampa
6.2. SISTEMAS CON UN GRADO DE LIBERTAD 271

es decir, a tiempo infinito, la respuesta dinámica replica la función rampa que excita el
sistema con un retraso en el tiempo tr = 2ν/ω.
En la Figura 6.21 se muestran las respuestas obtenidas para las tres funciones de ex-
citación simple obtenidas, normalizadas a la respuesta estática.
Se muestran las respuestas para dos coeficientes de amortiguamiento distintos, ν = 1% y
ν = 5%, durante 10 periodos de oscilación, donde se puede observar tanto la naturaleza
oscilatoria de la respuesta como su tendencia a tiempo infinito.
En los desarrollos anteriores se han empleado las siguientes relaciones trigonométricas

consecuentes con el valor de tan ϕ del que se obtiene que sin ϕ = 1 − ν 2 y cos ϕ = ν:
p
sin (ων t + ϕ) = ν sin (ων t) + 1 − ν 2 cos (ων t)
p (6.46)
cos (ων t + ϕ) = ν cos (ων t) − 1 − ν 2 sin (ων t)

6.2.4.2 Respuesta dinámica para una excitación general.


Integral de Duhamel

Sea una función de excitación F (t) general que se discretiza en una serie de impulsos
sucesivos de duración ∆τ , tal como se muestra en la Figura 6.22.

Figura 6.22: Discretización de una fuerza general en impulsos sucesivos

La función de excitación general puede escribirse como:


X
F (t) = F (τ )∆τ δ(t − τ ) (6.47)
t<τ
272 CAPÍTULO 6. DINÁMICA DE ESTRUCTURAS

Como el problema es lineal, la solución se puede obtener analı́ticamente mediante la


superposición de la solución para cada uno de los sucesivos impulsos que conforman la
función de excitación general (Figura 6.23).

Figura 6.23: Impulsos sucesivos y sus correspondientes soluciones

Por tanto, la solución se expresa como


X
x(t) = F (τ )∆τ ximp (t − τ )
t<τ
X 1 −ων(t−τ )
= F (τ )∆τ e sin (ων (t − τ )) (6.48)
t<τ
mω 2

Haciendo ∆τ → dτ y reemplazando el sumatorio por la integral correspondiente se


obtiene la expresión conocida como integral de Duhamel o integral de convolución:
Z t
1
x(t) = F (τ )e−ων(t−τ ) sin(ων (t − τ ))dτ (6.49)
mων 0

En lo anterior se ha supuesto que el oscilador se encuentra en reposo para t = 0, esto


es, las condiciones iniciales son nulas (x0 = ẋ0 = 0). De no ser ası́, la solución requiere
la superposición de la vibración libre correspondiente con sus constantes A, ϕ según lo
descrito en 6.2.2.
6.2. SISTEMAS CON UN GRADO DE LIBERTAD 273

6.2.5 Espectros de respuesta para cargas impulsivas

Se considera la respuesta dinámica de un sistema dinámico no amortiguado, sometido


a un impulso. Este impulso se caracteriza por una fuerza de referencia F0 aplicada
durante un intervalo de tiempo según una función rectangular Frec (t) = F0 , 0 ≤ t ≤ tf ,
según se muestra en la Figura 6.24. Tras la apliación del impulso, el sistema vibra
libremente.

Figura 6.24: Impulso rectangular de duración tf

La solución para el caso de la función de impulso rectangular se obtiene mediante la


expresión (6.49) aplicada a la función Frec (t) = F0 en el intervalo de aplicación del
impulso. Z t
1
x(t) = F0 (τ ) sin (ω(t − τ )) dτ (6.50)
mω 0

que se expresa en función de la solución estática xest = F0 /k, donde k es la rigidez del
sistema, con k = mω 2

x(t) = xest (1 − cos (ωt)) 0 ≤ t ≤ tf (6.51)

La respuesta es obviamente igual a la obtenida en 6.2.4.1 para la función escalón H(t)


en la ecuación (6.40) obviando el amortiguamiento. El desplazamiento y la velocidad
en el instante t = tf se notan xf y ẋf respectivamente y son

xf = xest (1 − cos (ωtf )) ẋf = xest ω sin (ωtf ) (6.52)

La solución para t > tf en vibración libre es de la forma

x(t) = A sin (ω (t − tf ) + ϕ) t > tf (6.53)

siendo las constantes de integración para la solución ası́ definida A, ϕ, las correspondien-
tes a la vibración libre obtenidas en 6.2.1, expresiones (6.7), aplicadas a las condiciones
274 CAPÍTULO 6. DINÁMICA DE ESTRUCTURAS

iniciales en este intervalo, que ahora son xf y ẋf :


s  2  
2 ẋf q ωxf ωtf
A = xf + = xest 2 (1 − cos(ωtf )) tan ϕ = = tan (6.54)
ω ẋf 2

Finalmente la respuesta dinámica puede escribirse como


(
x(t) 1 − sin ωt 0 ≤ t ≤ tf
= (6.55)
2 (1 − cos ωtf ) sin ω(t − 21 tf ) tf < t
p
xest

La respuesta dinámica obtenida x(t) se expresa en función de la respuesta estática xest ,


afectada por un factor de amplificación dinámica fdin .
La respuesta obtenida presenta dos partes: el intervalo de excitación y el intervalo de
vibración libre. Se observa que la amplificación dinámica fdin de la respuesta depende
del término ωtf o, equivalentemente, de la relación tf /T , es decir, de la duración del
impulso en relación al periodo natural del sistema. La Figura 6.25 muestra la respuesta
dinámica para impulsos rectangulares para diversos valores de la relación tf /T :

Figura 6.25: Respuesta a un impulso rectangular de duración tf

Si se considera la máxima amplificación de toda la respuesta dinámica, es necesario


distinguir dos situaciones según si el instante de finalización del impulso tf es superior
o no a la mitad del periodo.
Para tf ≤ 0, 5T , la máxima respuesta depende de la relación tf /T , mientras que para
max = 2.
tf > 0, 5T la máxima amplificación dinámica en la respuesta es fdin
6.2. SISTEMAS CON UN GRADO DE LIBERTAD 275

Un factor de amplicación dinámica de 2 se traduce en que el desplazamiento máximo


producido por una fuerza impulsiva es el doble del producido si la fuerza se aplica
estáticamente, es decir, muy lentamente. Lo mismo sucede con los esfuerzos y las
tensiones en la estructura.

Nótese que si el instante en el que se deja de aplicar la carga tf es un múltiplo natural


del periodo, es decir tf /T = 1, 2, 3 . . ., la respuesta en vibración libre es nula.

Se considera ahora la función de impulso triangular decreciente definida como Ftri (t) =
F0 (1 − t/tf ) , 0 ≤ t ≤ tf , actuando sobre un oscilador simple no amortiguado, según
se muestra en la Figura 6.26.

Figura 6.26: Impulso triangular decreciente de duración tf

La solución en este intervalo se obtiene mediante la integral de Duhamel (ec. 6.49):


Z t  
1 τ
x(t) = F0 1 − sin(ω(t − τ ))dτ (6.56)
mω 0 tf

cuya solución se expresa nuevamente en función de la solución estática xest = F0 /k:


  
sin(ωt) t
x(t) = xest cos(ωt) + − 1− (6.57)
ωtf tf

El desplazamiento y la velocidad en el instante t = tf se notan xf y ẋf respectivamente


y son
   
sin (ωtf ) 1 + cos (ωtf )
xf = xest cos (ωtf ) + ẋf = xest ω − sin (ωtf )
ωtf ωtf
(6.58)

La solución para t > tf en vibración libre es nuevamente de la forma

x(t) = A sin (ω (t − tf ) + ϕ) t > tf (6.59)


276 CAPÍTULO 6. DINÁMICA DE ESTRUCTURAS

siendo las constantes de integración A, ϕ, las correspondientes a la vibración libre, cuyas


condiciones iniciales son ahora xf y ẋf :
s  2
ẋf ωxf
A= x2f + tan ϕ = (6.60)
ω ẋf

La Figura 6.27 muestra la respuesta dinámica frente a un impulso triangular para


diversos valores de la relación tf /T .

Figura 6.27: Respuesta a un impulso triangular de duración tf

En este caso la amplificación dinámica máxima varı́a con la relación tf /T tanto en


el intervalo de excitación como de vibración libre. Nótese que dicha amplificación es
siempre creciente con la relación tf /T .

En las expresiones obtenidas en las secciones anteriores para la respuesta de sistemas


dinámicos de un grado de libertad sometidos a diversos tipos de cargas impulsivas
(rectangular y triangular) se observa que el factor de amplificación dinámica, definido
como la relación entre la máxima amplitud de la respuesta dinámica y la amplitud de
la respuesta estática (ec. 6.32) sólo depende de la relación entre la duración del impulso
y el periodo natural del sistema, tf /T .

En la Figura 6.28 se representa la evolución de la amplificación dinámica máxima obser-


vada en cada respuesta, para cargas impulsivas rectangulares, triangulares y senoidales,
actuando sobre un sistema no amortiguado.
6.2. SISTEMAS CON UN GRADO DE LIBERTAD 277

Figura 6.28: Amplificación dinámica máxima para diversas funciones de impulso

Estos diagramas de amplificación dinámica máxima, constituyen los espectros de res-


puesta en desplazamientos de las fuerzas impulsivas consideradas. En sistemas amor-
tiguados se pueden obtener espectros de respuesta para cada factor de amortiguamiento.

Los espectros de respuesta permiten evaluar directamente los máximos efectos espe-
rados para una carga dinámica que actúa sobre un sistema dinámico de un grado de
libertad.

6.2.6 Espectros de respuesta para cargas rampa-escalón con tiempo finito


de incremento

Especialmente interesante resulta el espectro de respuesta dinámica de un sistema


sometido a una excitación formada por una tramo en rampa ascendente hasta un cierto
instante tr en el que la función de excitación alcanza un valor F0 que se mantiene
constante de forma indefinida, según muestra la Figura 6.29.

Figura 6.29: Función rampa


278 CAPÍTULO 6. DINÁMICA DE ESTRUCTURAS

La expresión analı́tica de la función de excitación es


(
F0 ttr t ≤ tr
Framp (t) = (6.61)
F0 t > tr

La respuesta se obtiene aplicando la integral de Duhamel (ec. 6.49) en ambos tramos


de la función de excitación, obteniéndose
  
 xest t − sin(ωt) t ≤ tr
xramp (t) = h tr ωtr i (6.62)
 xest 1 − 1 (sin(ωt) − sin(ω(t − tr )) t > tr
ωtr

siendo xest = F0 /k la respuesta estática para la carga F0 .


La respuesta dinámica obtenida depende de la relación tr /T , siendo T el periodo natural
del sistema dinámico. La Figura 6.30 muestra la respuesta obtenida para diversos
valores de la relación tr /T .

Figura 6.30: Respuesta dinámica a una función rampa-escalón

El espectro de respuesta dinámica está formado por el valor máximo de cada una de
las curvas anteriores, dependiente de la relación tr /T , tal como se muestra en la Figura
6.31.
Nótese que la respuesta dinámica, y el correspondiente espectro, correspondiente a una
función de excitación formada por tramos lineales puede obtenerse por superposición
de las respuestas de sucesivas funciones rampa-escalón.
6.2. SISTEMAS CON UN GRADO DE LIBERTAD 279

Figura 6.31: Amplificación dinámica máxima para una excitación rampa-escalón

6.2.7 Espectros sı́smicos de respuesta

6.2.7.1 Espectro de respuesta para una aceleración en la base

Si el sistema dinámico es excitado por una aceleración en la base, la determinación de


la respuesta del sistema relativa al movimiento de la base se plantea considerando como
fuerza de excitación del sistema la fuerza de inercia debida a la aceleración de la base o
acelerograma, es decir, F (t) = −ma(t). La ecuación del movimiento respecto a la base
es, por tanto,
ẍ(t) + 2νω ẋ(t) + ω 2 x(t) = −a(t) (6.63)

donde x(t) es ahora el movimiento del oscilador relativo a la base.

La solución para una función de aceleración a(t) general se obtiene mediante la integral
de Duhamel: Z t
1
x(t) = − a(τ )e−νω(t−τ ) sin(ων (t − τ ))dτ (6.64)
ων 0

Durante muchos años el mayor terremoto del cual se disponı́an registros fue el terremoto
de El Centro (California, 1940), por lo que este evento se emplea a menudo como
referencia para la respuesta sı́smica de un sistema estructural. La Figura 6.32 muestra
la componente Norte-Sur de la aceleración registrada en el terremoto del El Centro.

Una función de aceleración a(t) arbitraria, en general no armónica, como la mostrada


en la Figura 6.32, puede entenderse como una superposición ponderada de armónicos
con diferentes frecuencias (descomposición de Fourier). Según lo expuesto en 6.2.3 el
sistema dinámico actúa como un filtro de frecuencias, es decir, la respuesta dinámica
280 CAPÍTULO 6. DINÁMICA DE ESTRUCTURAS

es mayor en amplitud para las frecuencias más cercanas a la frecuencia natural del
sistema. De este modo, dicha respuesta x(t) y en particular su valor máximo max|x(t)|
están fuertemente condicionadas por la frecuencia natural del sistema ω.
Dado un acelerograma asociado a un evento sı́smico y un sistema dinámico caracte-
rizado por su frecuencia natural ω y su amortiguamiento ν, se obtiene una respuesta
en desplazamientos x(t), de la cual se considera el desplazamiento máximo. La curva
de desplazamientos máximos obtenida en la respuesta de un sistema dinámico Sd (ω, ν)
dado un valor de ν se denomina desplazamiento espectral :

Sd (ω, ν) = max|x(t)| (6.65)

Variando el coeficiente de amortiguamiento ν se obtiene un haz de desplazamientos


espectrales.
Análogamente, se definen la velocidad espectral Sv (ω, ν) y la aceleración espectral
Sa (ω, ν) como las curvas de valores máximos de las respectivas funciones de veloci-
dad y aceleración dinámicas obtenidos a partir de una excitación sı́smica dada para
todo el rango de frecuencias naturales ω y fijado un coeficiente de amortiguamiento ν:

Sv (ω, ν) = max|ẋ(t)| Sa (ω, ν) = max|ẍ(t)| (6.66)

Nótese que la dependencia de las funciones espectrales con respecto a la frecuencia


natural ω puede expresarse equivalentemente en función de su periodo T , por lo que es
frecuente encontrar ambas versiones en la literatura.
La Figura 6.33 muestra el espectro de respuesta en aceleración para el acelerograma de
El Centro y para diversos grados de amortiguamiento. Concretamente, cada punto de
estas curvas es la aceleración máxima obtenida cuando se integra la respuesta para el

Figura 6.32: Aceleración registrada en El Centro


6.2. SISTEMAS CON UN GRADO DE LIBERTAD 281

acelerograma prescrito, con un determinado periodo (frecuencia) natural del sistema y


grado de amortiguamiento.

Figura 6.33: Espectro de respuesta en aceleración para el sismo de El Centro (California, 1940)

6.2.7.2 Pseudo-espectros de respuesta sı́smica

En estructuras de ingenierı́a civil, los coeficientes de amortiguamiento están en el rango


0.002 < ν < 0.20, por lo que habitualmente se aproxima la frecuencia amortiguada con

la frecuencia natural, es decir, ων = ω 1 − ν 2 ≈ ω. En estas condiciones, se tiene que
los llamados pseudo-espectros de aceleración y desplazamiento son proporcionales:

Sa (ω, ν) = ω 2 Sd (ω, ν) (6.67)

Además, se define el pseudo-espectro de velocidad como


Z t
−νω(t−τ )

Sv = max −
a(t)e sin (ω(t − τ )) dτ (6.68)
0

Se comprueba que el pseudo-espectro de velocidad resulta en valores muy parecidos al


espectro real.

De esta manera, se pueden relacionar los pseudo-espectros de velocidad y desplaza-


miento en la forma:
Sv (ω, ν) = ωSd (ω, ν) (6.69)
282 CAPÍTULO 6. DINÁMICA DE ESTRUCTURAS

En la práctica, se suelen utilizar los pseudo-espectros en lugar de los espectros, ya que


para ellos se cumple que
1
ωSd (ω, ν) = Sv (ω, ν) = Sa (ω, ν) (6.70)
ω

con lo que basta conocer uno de los tres para obtener los restantes.

6.2.7.3 Pseudo-espectros sintéticos y espectros de diseño

Los espectros o pseudo-espectros de respuesta presentados anteriormente se han definido


para un acelerograma dado. Esto significa que para conocer la máxima respuesta de un
sistema dinámico frente a un evento sı́smico general serı́a necesario obtener el espectro
de respuesta para múltiples acelerogramas. En la práctica se emplean espectros sı́smicos
de respuesta sintéticos que son la envolvente de la respuesta para varios terremotos
naturales o generados artificialmente.
En las normativas estructurales, las acciones sı́smicas se consideran a través de espectros
de diseño como el mostrado en la Figura 6.34. Estos espectros son formas simplificadas
de espectros de respuesta construidos a partir de acelerogramas reales o sintéticos,
normalizados a la máxima aceleración del suelo.

Figura 6.34: Esquema de espectro sintético de respuesta

A partir de los años 70 del pasado siglo el volumen de información registrada acerca
de los eventos sı́smicos en todo el mundo empieza a ser los suficientemente importante
como para plasmar la influencia del tipo de suelo en la respuesta de la estructura. La
Figura 6.35 muestra cuatro espectros de aceleración normalizados correspondientes a
un cierto número de terremotos registrados en distintos tipos de suelo, para un total de
104 registros. Los tipos de suelo considerados son: rocas y suelos duros (tipo I), suelos
profundos sin cohesión (tipo II) y arcillas/arenas blandas o medias (tipo III). La curva
A-B-C-D define un espectro de respuesta conservador para suelos duros de tipo I.
6.2. SISTEMAS CON UN GRADO DE LIBERTAD 283

Figura 6.35: Espectro sintético de respuesta en función de las caracterı́sticas del suelo

Ejemplo: Determinación de valores espectrales

Sea una estructura cuya respuesta dinámica se modela mediante un único grado de
libertad con periodo natural de oscilación T = 1 s. Determinar el máximo absoluto
de la aceleración, el máximo desplazamiento relativo y la máxima pseudo-velocidad
relativa en dos casos:

(a) excitación de la base igual a la componente norte-sur del sismo de El Centro.

(b) un espectro de diseño sı́smico con una aceleración máxima del suelo igual a 0, 32g.
Suponer un amortiguamiento de la estructura del 10% del amortiguamiento crı́tico.

En la Figura 6.36 se muestra el espectro de pseudo-velocidades correspondiente al ter-


remoto de El Centro (a) y el espectro sintético de diseño (b). Ambos gráficos presentan
sendos ejes en escala logarı́tmica e incluyen diferentes coeficientes de amortiguamiento.

Conocido el periodo natural de vibración T = 1 s puede determinarse la frecuencia


natural de la estructura ω = 6, 28 rad/s que relaciona los pseudo-espectros de respuesta
en desplazamientos, velocidades y aceleraciones.

Para determinar los valores espectrales frente a la aceleración del terremoto de El


Centro, conocido el periodo T , el espectro de pseudo-velocidad de la Figura 6.36a
ofrece, para un amortiguamiento del 10%, un valor Sv = 0, 485 m/s. A partir de
este valor se obtienen los máximos valores de desplazamiento y aceleración según las
expresiones (6.70), dando como resultado Sd = 7, 71 cm y Sa = 0, 310g. Nótese que la
aceleración se obtiene en términos absolutos.
284 CAPÍTULO 6. DINÁMICA DE ESTRUCTURAS

Figura 6.36: Espectros de respuesta


(a) pseudo-espectros para el terremoto de El Centro (b) espectro sintético de diseño

En el caso del espectro sintético de respuesta, los valores espectrales se obtienen di-
rectamente de la gráfica para las tres magnitudes de respuesta. Estos valores han de
escalarse al factor dado por la máxima aceleración del suelo con respecto a la gravedad,
es decir, f = 0, 32. La velocidad de diseño se obtiene a partir del valor espectral de
la Figura 6.36b como Sv = 0, 32 · 1, 530 = 0, 490 m/s. El desplazamiento máximo
se obtiene como Sd = 0, 32 · 24, 9 = 7, 98 cm mientras que la aceleración máxima es
Sa = 0, 32 · 0, 899 = 0, 288g.

En la Tabla 6.2 se resumen los valores de diseño obtenidos por ambos métodos.

Sd (cm) Sv (m/s) Sa (m/s2 )


Espectro respuesta El Centro 7,71 0,485 0,310g
Espectro sintético 7,98 0,490 0,288g

Tabla 6.2: Valores de diseño sı́smico

6.3 Sistemas con múltiples grados de libertad

6.3.1 Vibración libre. Frecuencias y modos propios de vibración

Se consideran n masas mi , i = 1, . . . , n, unidas en serie por n elementos estructurales


cuyas rigideces son conocidas ki , i = 1, . . . , n, según muestra la Figura 6.37. Se consid-
6.3. SISTEMAS CON MÚLTIPLES GRADOS DE LIBERTAD 285

era el caso de oscilación libre no amortiguada.


En ausencia de amortiguamiento cada una de las masas está sometida a una fuerza
elástica debida a la rigidez del sistema que determina la resultante de fuerzas sobre
la misma masa y su aceleración. Dichas fuerzas toman en consideración los valores
relativos de desplazamiento entre masas, lo que determina la ecuación de equilibrio
dinámico del sistema.

Figura 6.37: Esquema de un sistema dinámico con n = 3 grados de libertad

Por ejemplo, para un sistema con n = 3 grados de libertad el sistema de ecuaciones


que resulta del equilibrio dinámico es el siguiente:
masa 1 : m1 ẍ1 + k1 x1 − k2 (x2 − x1 ) = 0
masa 2 : m2 ẍ2 + k2 (x2 − x1 ) − k3 (x3 − x2 ) = 0 (6.71)
masa 3 : m3 ẍ3 + k3 (x3 − x2 ) = 0

El sistema de ecuaciones se puede escribir en forma matricial como


       
m1 0 0 ẍ1 k1 + k2 −k2 0 x1 0
 0 m2 0   ẍ2 + −k k + k −k x =  0  (6.72)
       
  2 2 3 3  2 
0 0 m3 ẍ3 0 −k3 k3 x3 0

o bien, de forma sintética, la ecuación de equilibrio para el caso de vibración libre se


escribe como
Mẍ + Kx = 0 (6.73)

donde M es la matriz de masa, K es la matriz de rigidez del sistema dinámico y x,


ẍ son los vectores desplazamiento y aceleración respectivamente, que agrupan a los n
grados de libertad.
286 CAPÍTULO 6. DINÁMICA DE ESTRUCTURAS

6.3.2 Vibración libre amortiguada

En el caso del movimiento vibratorio libre amortiguado, la ecuación del movimiento


de un sistema de n grados de libertad incorpora las correspodientes fuerzas de amor-
tiguamiento, representadas por un término adicional Cẋ, siendo C la matriz de amor-
tiguamiento del sistema y ẋ el vector de velocidades para los n grados de libertad. El
sistema de ecuaciones en este caso, en forma matricial es

Mẍ + Cẋ + Kx = 0 (6.74)

Es habitual considerar el amortiguamiento de Rayleigh, en el cual la matriz de amor-


tiguamiento C se expresa como combinación lineal de las matrices de masa M y de
rigidez K
C := αM + βK (6.75)

siendo α y β dos valores escalares denominados coeficientes de Rayleigh.

6.3.3 Vibración forzada

El problema de la vibración forzada, amortiguada o no, de un sistema dinámico de n


grados de libertad se escribe añadiendo a la ecuación de equilibrio (6.76) el correspon-
diente término de funciones de fuerza externa aplicada F(t).

Mẍ + Cẋ + Kx = F(t) (6.76)

donde F(t) es un vector de componentes Fi (t) que dependen del tiempo y que adoptan
la forma

F = [F1 (t) F2 (t) ... Fn (t)] (6.77)

En el caso particular de un sistema dinámico excitado por una aceleración en la base


dada por un acelerograma a(t), la ecuación del movimiento del sistema se puede escribir
como
Mẍ + Cẋ + Kx = −MI a(t) (6.78)

donde I es un vector unitario que indica la dirección de la aceleración de la base y x,


ẋ, ẍ son los vectores de desplazamiento, velocidad y aceleración respecto de la base.
Este es el planteamiento habitual para el tratamiento de un sismo sobre una estructura
entendido como vibración forzada del sistema.
6.4. TRABAJOS VIRTUALES Y MINIMIZACIÓN DE LA ENERGÍA POTENCIAL 287

6.4 Trabajos virtuales y minimización de la energı́a potencial

En las secciones 6.2 y 6.3 se ha obtenido la ecuación de equilibrio de fuerzas para


sistemas dinámicos con uno y varios grados de libertad, respectivamente, mediante
la aplicación directa de la segunda ley de Newton (o, alternativamente, aplicando la
primera ley de Newton y el principio de D’Alambert, considerando la fuerza de inercia).
En Mecánica, las ecuaciones de equilibrio se pueden obtener a partir del Principio de
Hamilton o Principio de la Mı́nima Acción. Este principio variacional es una general-
ización al caso dinámico del principio de los trabajos virtuales.
Las ecuaciones de equilibrio diferencial y el principio variacional son completamente
equivalentes. En lo que sigue, se demuestra el principio de Hamilton a partir de la
ecuación de equilibrio.

6.4.1 Principio de Hamilton o de Mı́nima Acción

Sea un sistema dinámico cuya ecuación de equilibrio de fuerzas es

Mẍ + Cẋ + Kx − F = 0 (6.79)

donde los tres primeros sumandos son las fuerzas internas (de inercia, amortiguamiento
y resistente, respectivamente) y el cuarto sumando son a las fuerzas externas.
Sea δx una variación arbitraria del campo de desplazamientos, compatible con las
condiciones de apoyo. Sea un intervalo de tiempo [t1 , t2 ], tal que δx(t = t1 ) = δx(t =
t2 ) = 0.
Multiplicando la ecuación (6.79) por δxT , integrando en el tiempo en el intervalo [t1 , t2 ]
y operando, se tiene que
Z t2      Z t2
1 1 T T
δ xT Cẋ dt = 0

δ ẋMẋ − δ x Kx − x F dt + (6.80)
t1 2 2 t1

que puede reescribirse como


Z t2 Z t2
δ (K − V ) dt + δ Ḋdt = 0 (6.81)
t1 t1

donde K = 12 ẋT Mx es la energı́a cinética, U = 12 ẋT Kx es la energı́a de deformación,


H = −xT F es la energı́a potencial de las fuerzas externas, V = U + H es la energı́a
potencial total y Ḋ es la disipación de energı́a producida por el amortiguamiento.
288 CAPÍTULO 6. DINÁMICA DE ESTRUCTURAS

La diferencia L = K − V se llama función Lagrangiana y caracteriza el estado de un


sistema mecánico. Para sistemas conservativos, el principio de Hamilton se escribe
Z t2
δ (K − V ) dt = 0 (6.82)
t1

En problemas estáticos, la energı́a cinética es nula y el principio de Hamilton se reduce


al principio de los trabajos virtuales:

δV = δU + δH = 0 (6.83)

o sea, el trabajo virtual interno es igual al trabajo virtual externo.

6.4.2 Conservación de la energı́a

Multiplicando la ecuación de equilibrio (6.79) por las velocidades ẋT , se tiene

ẋT Mẍ + ẋT Kx − xT F + ẋT Cx = 0 (6.84)

o sea  
d 1 T 1 T
ẋ Mẋ + x Kx − x F + ẋT Cx = 0
T
(6.85)
dt 2 2

que puede reescribirse como


h i
K̇ + U̇ + Ḣ + Ḋ = 0 (6.86a)
Ė + Ḋ = 0 (6.86b)

siendo E la energı́a total definida como E = K + U + H. Se observa que si la disipación


de energı́a es nula, Ḋ = 0, la energı́a total se conserva.

En mecánica de sólidos rı́gidos, al ser la deformación nula, se cumple U = 0; entonces

K̇ + Ḣ = 0 (6.87)

que constituye el Teorema de las Fuerzas Vivas.

A continuación se presentan dos ejemplos sobre la conservación de la energı́a, para


ilustrar los desarrollos de esta sección.
6.4. TRABAJOS VIRTUALES Y MINIMIZACIÓN DE LA ENERGÍA POTENCIAL 289

Ejemplo: Vibración libre

Comprobar que la energı́a se conserva en un sistema no amortiguado de un único grado


de libertad en vibración libre.
En el apartado 6.2.1 se presentan la solución en desplazamientos y velocidades para un
movimento oscilatorio libre no amortiguado:

x(t) = A sin(ωt + ϕ) (6.88a)


ẋ(t) = Aω cos(ωt + ϕ) (6.88b)

donde A es la amplitud de movimiento oscilatorio y ϕ es el ángulo de fase, determinados


a partir de las condiciones iniciales según
s  2
2 ẋ0 ωx0
A = x0 + tan ϕ = (6.89)
ω ẋ0

En consecuencia, la energı́a cinética se calcula como


1 1
K = mẋ2 = kA2 cos2 (ωt + ϕ) (6.90)
2 2

mientras que la energı́a elástica es


1 1
U = kx2 = kA2 sin2 (ωt + ϕ) (6.91)
2 2

de donde de concluye que la energı́a total es


1
E = K + U = kA2 = cte (6.92)
2

Ejemplo: Vibración forzada

Comprobar que la energı́a se conserva en un sistema de un grado de libertad en vibración


forzada por una carga impulsiva escalón rectangular.
Según lo visto en 6.2.5, la respuesta ante una carga impulsiva rectangular suponiendo
condiciones iniciales nulas, es

x(t) = xest (1 − cos ωt) (6.93a)


ẋ(t) = xest ω sin ωt (6.93b)
290 CAPÍTULO 6. DINÁMICA DE ESTRUCTURAS

La respuesta se muestra en la Figura 6.38. Se consideran tres instantes A, B, C de la


trayectoria ascendente en la oscilacón del sistema y dos instantes A’, B’ en la trayec-
toria descendente, representados sobre la gráfica, en los que se evalúan las diferentes
componentes de la energı́a E.

Figura 6.38: Respuesta dinámica a un impulso rectangular

La Tabla 6.3 muestra el valor de las componentes de la energı́a en los instantes A, B,


C y A’, B’ para constatar la conservación de la energı́a total E durante la respuesta
dinámica del sistema, con k = 1, 2 . . .

t/T0 Ref x ẋ U K H E
k A,A’ 0 0 0 0 0 0
k 1 1 2 1 2
2 + 4 B,B’ xest ωxest 2 kxest 2 kxest −kx2est 0
k + 12 C 2xest 0 2kx2est 0 −2kx2est 0

Tabla 6.3: Evolución de la energı́a en la respuesta dinámica a un impulso rectangular

En la situación inicial, t = 0, la energı́a total es nula, E = 0. En ausencia de amor-


tiguamiento, el sistema es conservativo, dE/dt = 0 y la energı́a total E es nula en todo
momento.
6.5. SOLUCIÓN NUMÉRICA DE LA ECUACIÓN DE EQUILIBRIO DINÁMICO.
MÉTODO DE NEWMARK 291

6.5 Solución numérica de la ecuación de equilibrio dinámico.


Método de Newmark

La solución del problema dinámico implica resolver una ecuación diferencial de se-
gundo orden con condiciones iniciales en desplazamientos y velocidades. A menudo, la
obtención de la solución analı́tica del problema dinámico es imposible en la práctica
y resulta necesaria la solución numérica del mismo. Para ello es preciso discretizar el
dominio temporal en intervalos finitos de tiempo [tn , tn+1 ] de amplitud ∆t aproximando
la solución en el instante tn+1 a partir de la solución conocida en el instante tn .

La integración numérica puede plantearse para un único grado de libertad o bien para
n grados de libertad. Se presenta a continuación el método de Newmark para la inte-
gración numérica de la ecuación de equilibrio dinámico en ambos casos.

6.5.1 Sistema dinámico con un grado de libertad

La ecuación del movimiento de un sistema dinámico de un grado de libertad sometido


a vibración forzada es

mẍ + cẋ + kx = F (t) (6.94)

donde m, c y k son la masa, el amortiguamiento y k la rigidez del sistema, F (t) es la


fuerza actuante y x(t), ẋ(t) y ẍ(t) son el desplazamiento, la velocidad y la aceleración,
respectivamente.

En el caso de una aceleración conocida de la base del sistema a(t), la fuerza actuante
es F (t) = −ma(t) y el movimiento x(t) es relativo a la base del sistema dinámico.

Sean dos instantes en el tiempo tn y tn+1 y ∆t el incremento de tiempo entre ambos


instantes sucesivos ∆t = tn+1 − tn . Sean xn , ẋn y ẍn el desplazamiento, la velocidad y
la aceleración conocidas en tn .

El método de integración temporal de Newmark aproxima las funciones de desplaza-


miento y velocidad mediante una serie de Taylor truncada en el término correspondiente
a la tercera derivada del desplazamiento, introduciendo dos parámetros γ y β. Aproxi-
mando la aceleración mediante une esquema de diferencias finitas, el desplazamiento,
292 CAPÍTULO 6. DINÁMICA DE ESTRUCTURAS

velocidad y aceleración en tn+1 se aproximan como:


 
1
xn+1 = xn + ∆tẋn + − β ∆t2 ẍn + ∆x = xPn+1 + ∆x (6.95a)
2
γ ∆x γ
ẋn+1 = ẋn (1 − γ) ∆tẍn + = ẋPn+1 + ∆x (6.95b)
β ∆t β∆t
∆x
ẍn+1 = (6.95c)
β∆t2

donde xPn+1 y ẋPn+1 son predicciones de los valores de xn+1 y ẋn+1 calculados a partir
de los valores conocidos en tn .

Los parámetros γ y β controlan la estabilidad y el amortiguamiento numérico del


método. Para γ = 1/2 no hay amortiguamiento numérico, mientras que para γ > 1/2
sı́ lo hay. La Tabla 6.4 resume los parámetros γ y β más usados en la práctica. Para
β = 0 el método es explı́cito y se toma como incógnita ẍn+1 .

Parámetros Método Tipo Estabilidad


γ = 1/2, β = 1/4 Aceleración constante Implı́cito Incondicional
γ = 1/2, β = 1/6 Aceleración lineal Implı́cito Incondicional
γ = 1/2, β = 0 Diferencias centradas Explı́cito Condicional ∆t ≤ 2/ω

Tabla 6.4: Parámetros del método de Newmark

Sustituyendo las aproximaciones (6.95b) en la ecuación (6.94) escrita para tiempo tn+1 ,
se tiene  
1 γ P P

m + c + k ∆x = F n+1 − cẋ n+1 + kx n+1 (6.96)
β∆t2 β∆t

o bien

k ∗ ∆x = Fn+1

(6.97)

siendo

1 γ
k∗ = m+ c+k (6.98)
β∆t2 β∆t

=Fn+1 − cẋPn+1 + kxPn+1

Fn+1 (6.99)
6.5. SOLUCIÓN NUMÉRICA DE LA ECUACIÓN DE EQUILIBRIO DINÁMICO.
MÉTODO DE NEWMARK 293

∗ /k ∗ y ẋ
De la ecuación (6.97) se obtiene ∆x = Fn+1 n+1 y ẍn+1 sustituyendo ∆x en la
ecuación (6.95b).

Esta implementación del método de Newmark en forma de predicción-correción en des-


plazamientos es también aplicable en problemas no lineales. En este caso, la corrección
∆x se hace de forma iterativa.

Ejemplo: Integración por el método de Newmark de un pulso triangular

Sea un sistema dinámico no amortiguado de un grado de libertad caracterizado por


su masa m y su rigidez k. Sobre este sistema actúa un pulso triangular durante un
intervalo de tiempo 2tp , siendo tp el instante de tiempo en el que alcanza su magnitud
máxima F0 , según muestra la Figura 6.39.

Determinar la respuesta dinámica del sistema mediante integración numérica, emple-


ando el método de Newmark y comparar los resultados con la solución exacta.

Datos: m = 1 kg, k = 3948 N/m, F0 = 1 N , tp = 0, 05 s

Figura 6.39: Función de pulso triangular

La masa m y la rigidez k del sistema determinan su frecuencia y periodo naturales


ω = 62, 8 rad/s y T = 0, 1 s.

La solución analı́tica en desplazamientos para un función impulso triangular puede


obtenerse mediante la integral de Duhamel, (ec. 6.49). La velocidad y la aceleración
del sistema se obtienen derivando sucesivamente respecto del tiempo. El desplazamiento
es 
 ωt − sin ωt 0 ≤ t ≤ tp
xtri (t) 
= ω(2tp − t) + 2sin ω(t − tp ) − sin ωt tp < t ≤ 2tp
xtri,0 
 −sin ω(t − 2t ) + 2sin ω(t − t ) − sin ωt 2t < t
p p p

siendo xtri,0 = F0 /kωtp una amplitud de referencia. La función de velocidad del sistema
294 CAPÍTULO 6. DINÁMICA DE ESTRUCTURAS

dinámico es

 1 − cos ωt 0 ≤ t ≤ tp
ẋtri (t) 
= −1 + 2cos ω(t − tp ) − cos ωt tp < t ≤ 2tp
ẋtri,0 
 −cos ω(t − 2t ) + 2cos ω(t − t ) − cos ωt 2t < t
p p p

siendo ẋtri,0 = F0 /ktp un factor de amplitud para la velocidad. Por su parte, la función
de aceleración de sistema se expresa como


 sin ωt 0 ≤ t ≤ tp
ẍtri (t) 
= −2sin ω(t − tp ) + sin ωt tp < t ≤ 2tp
ẍtri,0 
 sin ω(t − 2t ) − 2sin ω(t − t ) + sin ωt 2t < t
p p p

siendo ẍtri,0 = ωF0 /ktp un factor de amplitud para la aceleración.

La solución puede ser aproximada mediante integración numérica tal como se explica en
la sección 6.5. Se utilizan los parámetros de integración γ = 1/2 y β = 1/4. Nótese que
para los parámetros escogidos el método de Newmark es incondicionalmente estable.
La integración numérica se realiza con diversos incrementos de tiempo ∆t en relación
al periodo natural T del sistema, ∆t/T = {1/5, 1/10, 1/20} para evaluar su grado de
aproximación.

La Figura 6.40 muestra la solución exacta (rojo) y las tres aproximaciones numéricas
para los tres pasos de tiempo. Se observa en ella que las soluciones aproximadas mues-
tran un cierto error tanto en amplitud como en fase, respecto de la solucióon analı́tica.El
error se reduce de forma cuadrática a medida que se reduce el incremento de tiempo
utilizado en el cálculo.

En la Tabla 6.5 se comparan las soluciones analı́tica y numérica en desplazamientos,


velocidades y aceleraciones en los instantes t = tp y t = 2tp correspondientes al intervalo
en el que se aplica el impulso.

En la Tabla 6.6 se muestran valores en el intervalo de oscilación libre, los instantes


de tiempo y magnitud en el primer máximo en oscilación libre (tmax1 , (·)max1 ) y en el
segundo máximo en vibración libre (tmax2 , (·)max2 ).
6.5. SOLUCIÓN NUMÉRICA DE LA ECUACIÓN DE EQUILIBRIO DINÁMICO.
MÉTODO DE NEWMARK 295

Figura 6.40: Solución analı́tica vs numérica para un impulso triangular


(a) desplazamientos (b) velocidades (c) aceleraciones
296 CAPÍTULO 6. DINÁMICA DE ESTRUCTURAS

(·)tp (·)2tp
Desplazamientos
Exacta 3,142 0,000
Newmark ∆t/T = 1/5 2,684 1,183
Newmark ∆t/T = 1/10 3,044 0,389
Newmark ∆t/T = 1/20 3,116 0,102
Velocidades
Exacta 2,000 -4,000
Newmark ∆t/T = 1/5 1,516 -3,380
Newmark ∆t/T = 1/10 1,995 -3,971
Newmark ∆t/T = 1/20 2,000 -3,998
Aceleraciones
Exacta 0,000 0,000
Newmark ∆t/T = 1/5 -0,171 -1,183
Newmark ∆t/T = 1/10 0,097 -0,389
Newmark ∆t/T = 1/20 0,025 -0,102

Tabla 6.5: Evaluación de la aproximación numérica mediante el método de Newmark a la


respuesta dinámica. Tramo de impulso triangular

tmax1 (·)tmax1 tmax2 (·)tmax2


Desplazamientos
Exacta 0,175 4,000 0,275 4,000
Newmark ∆t/T = 1/5 0,200 3,033 0,300 3,558
Newmark ∆t/T = 1/10 0,180 3,983 0,280 3,954
Newmark ∆t/T = 1/20 0,175 3,991 0,275 3,973
Velocidades
Exacta 0,150 4,000 0,250 4,000
Newmark ∆t/T = 1/5 0,160 3,559 0,280 3,381
Newmark ∆t/T = 1/10 0,150 3,915 0,260 3,896
Newmark ∆t/T = 1/20 0,150 3,994 0,250 3,979
Aceleraciones
Exacta 0,125 4,000 0,225 4,000
Newmark ∆t/T = 1/5 0,140 3,380 0,240 3,380
Newmark ∆t/T = 1/10 0,130 3,941 0,230 3,988
Newmark ∆t/T = 1/20 0,125 3,996 0,225 3,983

Tabla 6.6: Evaluación de la aproximación numérica mediante el método de Newmark a la


respuesta dinámica. Tramo de oscilación libre
6.6. SOLUCIÓN MODAL DE LA ECUACIÓN DE EQUILIBRIO 297

6.5.2 Sistema dinámico con múltiples grados de libertad

En sistemas con múltiples grados de libertad, la ecuación del movimiento en forma


matricial es
Mẍ + Cẋ + Kx = F(t) (6.100)

Esta ecuación se puede resolver por el método de Newmark escribiendo las ecuaciones
(6.94) y (6.97) en forma vectorial. Esto es

xn+1 = xPn+1 + ∆x (6.101a)


γ
ẋn+1 = ẋPn+1 + ∆x (6.101b)
β∆t
1
ẍn+1 = ∆x (6.101c)
β∆t2

con
  
1
xPn+1 = xn + ∆tẋn + − β ∆t2 ẍn (6.102a)
2
ẋPn+1 = ẋn + (1 − β) ∆tẍn (6.102b)

El incremento ∆x se obtiene de resolver el sistema

K∗ ∆x = F∗n+1 (6.103)

siendo
1 γ
K∗ = 2
M+ C+K (6.104)
β∆t β∆t
F∗n+1 = Fn − CẋPn+1 − KxPn+1 (6.105)

6.6 Solución modal de la ecuación de equilibrio

Las ecuaciones matriciales (6.73), (6.74) y (6.76) son ecuaciones diferenciales de segundo
orden en el tiempo que se resuelven conocidas las correspondientes condiciones iniciales
en desplazamientos x(t)|t=0 = x0 y ẋ(t)|t=0 = ẋ0 .
Dado que la matriz de rigidez K y en su caso la matriz de amortiguamiento C no
son diagonales, la respuesta de los distintos grados de libertad está acoplada. Para la
resolución de la ecuación diferencial de equilibrio existe una alternativa basada en la
obtención de las frecuencias propias y los modos propios de vibración del sistema. Estos
298 CAPÍTULO 6. DINÁMICA DE ESTRUCTURAS

modos propios de vibración permiten el desacoplamiento de las ecuaciones diferenciales


del sistema, conviritiendo un problema de n grados de libertad en una secuencia de
n problemas de un solo grado de libertad modal, cuya solución se ha obtenido en las
secciones anteriores para todos los casos.

A continucación se describe el proceso de obtención de las frecuencias y los modos


propios de vibración, la descomposición modal del problema y la superposición modal
que lleva a la solución del problema dinámico.

6.6.1 Frecuencias y modos propios de vibración

La solución de la ecuación de equilibrio matricial se expresa como

x(t) = asin(ωt + ψ) (6.106a)


ẋ(t) = aωcos(ωt + ψ) (6.106b)
ẍ(t) = −aω 2 sin(ωt + ψ) (6.106c)

donde a es un vector de amplitudes incógnita, ω es la frecuencia del movimiento oscila-


torio y ψ es el ángulo de desfase.

Sustituyendo estas expresiones en la ecuación del movimiento libre no amortiguado


(6.73) se obtiene
K − ω 2 M asin(ωt + ψ) = 0

(6.107)

Para que este sistema de ecuaciones tenga solución distinta de la trivial, a = 0, la


matriz entre paréntesis K − ω 2 M debe ser singular, es decir su determinante debe


ser nulo:
K − ω 2 M = 0 (6.108)

Esta condición implica la resolución de un problema de autovalores ωi2 y sus autovec-


tores asociados ai con i = 1, . . . , n. Los autovectores colocados en columan conforma
la matriz de valores propios Ω2 su raı́z da lugar a la matriz espectral de frecuencias
propias de vibración Ω:
   
ω12 ω1
ω22 ω2
   
Ω2 = 
   
..
 Ω = 
..
 (6.109)

 . 


 . 

ωn2 ωn
6.6. SOLUCIÓN MODAL DE LA ECUACIÓN DE EQUILIBRIO 299

Un problema dinámico con n grados de libertad tiene, por tanto n frecuencias propias
de vibración ωi con sus correspondientes periodos de vibración propios Ti = 2π/ωi .
Cada una de las frecuencias propias tiene asociado un vector propio ai que define el
modo de vibración asociado a dicha frecuencia ωi .

Se define un vector propio normalizado ϕi como el vector propio dividido por su primera
componente, es decir
1
ϕi = ai (6.110)
ai1

Asimismo, se definen los vectores propios ortonormalizados respecto a la matriz de


masa M como
1
ϕ̂i = ai (6.111)
ai · M · ai

Los vectores propios ortonormalizados colocados en columna constituyen la denominada


matriz modal Φ: h i
Φ̂ = ϕ̂1 ϕ̂2 . . . ϕ̂n (6.112)

Los vectores propios presentan algunas propiedades destacables con respecto a las ma-
trices de rigidez K y de masa M:

• Los vectores propios son ortogonales entre sı́, es decir ϕ̂Ti · ϕ̂j = 0, i 6= j.

• Los vectores propios son ortogonales con respecto a la matriz de masa, es decir
ϕ̂Ti Mϕ̂j = 0, i 6= j.

• Los vectores propios normalizados son ortogonales con respecto a la matriz de


rigidez, es decir ϕ̂Ti Kϕ̂j = 0, i 6= j.

• En particular, la ortonormalidad de los vectores permite asegurar que se cumple

Φ̂T MΦ̂ = I Φ̂T KΦ̂ = Ω2 (6.113)

Una alternativa a la integración directa para el análisis de sistemas dinámicos lineales


es la descomposición modal, que se describe a continuación.

6.6.2 Descomposición y superposición modal

Sea la ecuación dinámica:


Mẍ + Cẋ + Kx = F(t) (6.114)
300 CAPÍTULO 6. DINÁMICA DE ESTRUCTURAS

Gracias a las propiedades de los autovectores o modos propios de vibración del sistema
ϕ̂i , i = 1, . . . , n, linealmente independientes, la solución x = x(t) puede escribirse como

x = Ωz (6.115)

donde Ω es la matriz modal y z = z(t) es un vector cuyas componentes zi (t) representan


la participación de cada modo en la solución x(t).
Nótese que esta manera de escribir la solución del sistema dinámico no introduce ningún
tipo de aproximación si se consideran todos los modos del sistema. Por otro lado, este
planteamiento implica la superposición de las soluciones en los n grados de libertad por
lo que únicamente es aplicable en problemas lineales.
Introduciendo la transformación modal de la ecuación del movimiento, premultipli-
cando por ΩT y aplicando las propiedades de los autovectores ortonormalizados (6.113)
además del amortiguamiento de Rayleigh C = αM+βK, se obtiene un sistema de ecua-
ciones dinámicas desacopladas de la forma

z̈i + 2ξi ωi żi + ωi2 zi = pi (t) i = 1, . . . , n (6.116)

donde  
1 α
ξi = + βωi (6.117)
2 ωi

es la fracción del amortiguamiento crı́tico correspondiente al modo i y pi (t) = ΩT F(t) i


 

es el término de fuerzas externas correspondiente a dicho modo.


Nótese que las n ecuaciones modales (6.116) al estar desacopladas pueden resolverse
individualmente como un problema de un grado de libertad. Las correspondientes
condiciones iniciales son

z0i = zi (t = 0) = ϕTi Mx0 ż0i = żi (t = 0) = ϕTi Mẋ0 (6.118)

Cada una de dichas ecuaciones es la correspondiente a un sistema dinámico de un


grado de libertad cuya solución ha sido presentada en apartados anteriores. Si pi (t) es
armónica se puede obtener la solución exacta para zi (t) de la forma descrita en 6.2.3;
si pi (t) no es armónica se puede emplear la integral de Duhamel descrita en 6.2.4.2.
También puede obtenerse la solución numérica paso a paso integrando las ecuaciones
desacopladas (6.116) mediante el método de Newmark, según se explica en la sección
6.5.
6.7. ANÁLISIS SÍSMICO DE EDIFICIOS 301

Calcular la matriz modal Ω implica conocer los n modos del sistema. A menudo
esto es innecesario. En la mayorı́a de los problemas, los modos correspondientes a
las frecuencias más altas participan poco en la respuesta estructural y su contribución
puede despreciarse. En la práctica, sólo se necesita conocer la respuesta modal de
un reducido número de modos de baja frecuencia. Por tanto, únicamente se requiere
plantear y resolver las m primeras de las n ecuaciones modales (6.116).

Esta aproximación es particularmente útil cuando las estructuras se discretizan con


métodos de elementos finitos. En este caso, el número de grados de libertad de la es-
tructura puede ser muy elevado y, sin embargo, el número de modos propios a considerar
en la solución numérica puede reducirse a unos pocos.

6.7 Análisis sı́smico de edificios

6.7.1 Introducción

La respuesta de una estructura ante acciones sı́smicas viene determinada fundamental-


mente por su frecuencia ω o periodo T naturales y su grado de amortiguamiento, lo que
lleva a la definición de los espectros de respuesta para valores máximos de desplaza-
miento, velocidad y aceleración. La Tabla 6.7 muestra valores tı́picos para los periodos
de vibración en estructuras de edificación de tipologı́as comunes.

ESTRUCTURA Periodo natural (s)


Edificios con marco rı́gidos de 1 piso 0,15
Edificios con marco rı́gidos de 10 pisos 1,10
Edificios con marco rı́gidos de 20 pisos 1,90
Edificios arriostrados de 1 piso 0,1
Edificios arriostrados de 10 pisos 0,8
Edificios arriostrados de 20 pisos 1,3
Presa de gravedad 0,20
Puente en suspensión 20

Tabla 6.7: Periodos naturales para algunas estructuras de edificación

En la Tabla 6.8 se notan algunos valores del coeficiente de amortiguamiento de algunas


estructuras habituales. Estos valores son notablemente inferiores al amortiguamiento
crı́tico, por lo que la respuesta dinámica de edificios suele ser infraamortiguada.
302 CAPÍTULO 6. DINÁMICA DE ESTRUCTURAS

ESTRUCTURA Coeficiente de amortiguamiento


Uniones soldadas 0,01
Uniones atornilladas 0,02
Hormigón pretensado no fisurado 0,015
Hormigón armado no fisurado 0,020
Hormigón armado fisurado 0,035
Pared de cortante de madera encolada 0,10
Pared de cortante de madera atornillada 0,15
Estructura de hormigón dañada 0,050
Estructura de acero dañada 0,075

Tabla 6.8: Coeficientes de amortiguamiento para algunas estructuras habituales

En esta sección se desarrolla el método dinámico para el análisis sı́smico de edificios,


tal como se describe en varios códigos normativos de acciones tales como el ASCE 7,
“Minimum Design Loads and Associated Criteria for Buildings and Other Structures”.

6.7.2 Idealización estructural

La idealización estructural para una edificación convencional se basa en las siguientes


hipótesis:

• La masa de la estructura se concentra a nivel de los forjados de los pisos.

• Se desprecia la deformación por axil y cortante en todos los elementos estruc-


turales.

• Se considera únicamente la rigidez a flexión de los pilares.

• Se considera que los forjados son mucho más rı́gidos que los pilares, por lo que se
suponen nulos los giros en los nudos que los unen.

Las anteriores hipótesis definen un sistema de masas concentradas y rigideces para los
grados de libertad del edificio, que de forma esquemática pueden observarse en la Figura
6.41.

Considerando las hipótesis anteriores, los grados de libertad se reducen a un único


movimiento horizontal por piso. En estas condiciones, son de aplicación los resultados
de 6.3.1 referidos a sistemas con múltiples grados de libertad.
6.7. ANÁLISIS SÍSMICO DE EDIFICIOS 303

Figura 6.41: Esquema de idealización estructural dinámica en un edificio

6.7.3 Análisis modal

El análisis modal se basa en la determinación de la respuesta máxima de la estructura


en términos de desplazamientos y aceleraciones, y a partir de los anteriores, los esfuerzos
cortantes y momentos flectores, y ocasionalmente momentos torsores. Las especifica-
ciones de este método se encuentran en la normativa americana ASCE 7-6. Los valores
máximos de la respuesta de la estructura se pueden obtener bien mediante los espec-
tros de respuesta de la estructura diseccionados en 6.2.7 o bien mediante integración
numérica según lo expuesto en la sección 6.5.

En el primer caso, los espectros de respuesta se definen para un sistema de un único


grado de libertad, lo que significa que su empleo requiere la descomposición modal
del problema de modo que la respuesta se obtiene a través de la superposición de las
correspondientes respuestas modales ponderadas por su factor de participación modal.
Conocidos los n modos de vibración de un sistema dinámico (sección 6.6), los factores de
participación modal βm , m = 1, . . . , n asociados a cada uno de los modos de vibración
se calculan como
φTm M1
βm = (6.119)
φTm Mφm

Según la idealización estructural adoptada (Figura 6.41), cada piso i del edificio está
asociado a un ńico grado de libertad de movimiento horizontal.

La respuesta máxima de cada grado de libertad i debida al modo m se calcula mediante


el producto del factor de participación del modo, βm , la componente correspondiente
al grado de libertad i del vector modal m-ésimo φi,m , y el valor espectral asociado al
304 CAPÍTULO 6. DINÁMICA DE ESTRUCTURAS

modo m, S(ωm ):

xmax
i,m =βm φi,m Sd (ωm ) (6.120a)
ẋmax
i,m =βm φi,m Sv (ωm ) (6.120b)
ẍmax
i,m =βm φi,m Sa (ωm ) (6.120c)

A partir de los desplazamientos horizontales, la norma ASCE 7 define los desplaza-


mientos relativos entre forjados ∆x cuyas contribuciones modales para cada grado de
libertad i se calculan como
∆xmax
i,m = xi,m − xi−1,m (6.121)

suponiendo que x0,m = 0.

6.7.3.1 Componentes modales de fuerzas dinámicas, esfuerzos cortantes y


momentos

Conocidos los valores máximos modales de desplazamientos y aceleraciones pueden


determinarse los valores máximos de los esfuerzos dinámicos. La Figura 6.42 muestra
un esquema de las fuerzas sı́smicas y los esfuerzos dinámicos actuantes sobre cada piso.
Se obvia en adelante la notación (·)max por simplicidad.

Figura 6.42: Esquema de esfuerzos dinámicos

La fuerza sı́smica Fi,m que actúa sobre el piso i debido al modo m se calcula mediante
la segunda ley de Newton como el producto de la masa en cada grado de libertad mi y
la aceleración máxima asociada al modo m:
n
X
Fi,m = mi ẍi,m (6.122)
m=1
6.7. ANÁLISIS SÍSMICO DE EDIFICIOS 305

A partir de las fuerzas sı́smicas puede determinarse la contribución modal al esfuerzo


cortante Qi en el pso i como la resultante de las fuerzas sı́smicas por encima de dicho
piso:
X n
Qi,m = Fk,m (6.123)
k=i+1

En particular, la componente modal del esfuerzo cortante en la base del edificio se


calcula como
X n
Q0,m = Fk,m (6.124)
k=1

El cálculo de la componente modal del momento flector Mi,m en cada piso i del edificio
es la resultante de los momentos producidos por las fuerzas sı́smicas Fi,m en los niveles
superiores. Si hi es la altura de cada piso respecto del suelo, la componente del momento
Mi,m se calcula como
Xn
Mi,m = Fk,m (hk − hi ) (6.125)
k=i+1

Particularmente, la contribución modal del momento en la base del edificio es


n
X
Mbase,m = M0,m = Fk,m hk (6.126)
k=1

Finalmente, se define la contribución modal al momento torsional M ti,m en el piso i


como
M ti,m = Qi,m ei (6.127)

siendo ei la excentricidad del esfuerzo cortante Qi,m con respecto al centro de torsión
de la masa mi . Nótese que la excentricidad ei tendrá en general dos componentes en el
plano del forjado. La normativa ASCE 7-16 requiere desplazar el centro de la masa mi
un 5% de la dimensión del edificio en dirección normal a cada dirección considerada.

6.7.3.2 Valores de diseño

Existen diversos métodos o criterios para determinar los valores de diseño en un edificio
a partir de las contribuciones modales de las magnitudes anteriores. Habitualmente se
emplea el método SRSS (Square Root of Sum of Squares) que define tales valores de
diseño a partir de la norma ecuclı́dea aplicada a las componentes modales. En el caso de
306 CAPÍTULO 6. DINÁMICA DE ESTRUCTURAS

los desplazamientos horizontales, velocidades y aceleraciones, las expresiones a emplear


son
v v v
u n u n u n
uX uX uX
xi = t (xi,m )2 ∆xi = t (∆xi,m )2 ẍi = t (ẍi,m )2 (6.128)
m=1 m=1 m=1

Se emplean igualmente como valores de diseño las fuerzas dinámicas y los cortantes en
cada piso, además del cortante en la base del edificio, todos ellos calculados como
v v v
u n u n u n
X 2
X 2
uX
(Q0,m )2
u u
Fi = t (Fi,m ) Qi = t (Qi,m ) Q0 = t (6.129)
m=1 m=1 m=1

Finalmente, también se define como valor de diseño el momento en cada piso, el mo-
mento en la base del edificio y el momento torsional, calculados como
v v v
u n u n u n
uX 2
X 2
uX
(M ti,m )2
u
Mi = t (Mi,m ) M0 = t (M0,m ) M ti = t (6.130)
m=1 m=1 m=1

Este método de estimación de la respuesta máxima es satisfactorio si las frecuencias


de los distintos modos están suficientemente separadas. En caso contrario, la respuesta
puede ser subestimada.
Existen alternativas para el cálculo de los valores de diseño tales como el método CQC
(Complete Quadratic Contribution) especificado en la normativa ASCE 4 (CQC-4).

Ejemplo: Vibración libre en edificios. 2 grados de libertad

La Figura 6.43a muestra el esquema de un edificio construido en hormigón, de alturas


h1 y h2 , separación entre pilares b y cuyos forjados presentan unas masas m1 y m2 . Las
caracterı́sticas de la estructura son:
- Los forjados son rı́gidos, con lo que se desprecian los movimientos horizontales
relativos y los giros en los nudos.
- La sección transversal en los pilares es cuadrada de lado a.
- El amortiguamiento del sistema es c (N s/m).
Se considera en primer lugar el edificio constituido por el primer piso únicamente.
Plantear el análisis de la respuesta dinámica del pórtico en vibración libre amortiguada,
6.7. ANÁLISIS SÍSMICO DE EDIFICIOS 307

conocido el amortiguamiento del sistema c y dadas unas condiciones iniciales x0 y ẋ0 ,


especificando el cálculo de las magnitudes relevantes.

Plantear igualmente el análisis de la respuesta dinámica del pórtico frente a una ex-
citación armónica de amplitud F0 y frecuencia θ. Analizar igualmente si se dan las
condiciones para que el sistema entre en resonancia.

Posteriormente se añade el segundo piso al pórtico inicial, con las caracterı́sticas men-
cionadas. Calcular las frecuencias propias y los modos naturales de vibración del sis-
tema y dibujar esquemáticamente éstos últimos.

El edificio se encuentra sometido a una excitación sı́smica y su espectro de respuesta


se muestra en la Figura 6.43b. Suponiendo la máxima aceleración del suelo 0.3g, de-
terminar la máxima aceleración en ambos forjados.

Datos: m1 = 10000 kg, m2 = 15000 kg, h1 = 3 m, h2 = 4 m, b = 5 m, a = 35 m,


x0 = 0, 25 m, ẋ0 = 0, 05 m/s, Ehormigon = 25 GP a, c = 50000 N s/m, F0 = 50kN ,
θ = 250 rpm

Figura 6.43: Esquema de un edificio de dos pisos y espectro sintético de respuesta

La inercia de los pilares, la rigidez de cada pilar individual y la rigidez del primer piso
son:

I1 = 1, 25 · 10−3 m4
12EI1
k1 = 2kpilar = 2 = 27, 8 · 106 N/m
h31
308 CAPÍTULO 6. DINÁMICA DE ESTRUCTURAS

La frecuencia natural del sistema y el periodo asociado son


r
k1
w= = 52, 716 rad/s T = 0, 1192 s
m1

El amortiguamiento crı́tico y el coeficiente de amortiguamiento son:


c
cc = 2mω = 1, 054 · 106 N s/m → ν = = 0, 05
cc

Dado el amortiguamiento del sistema, la frecuencia amortiguada es ων = 52, 650 rad/s.

Conocidas las condiciones iniciales x0 y ẋ0 , la función de desplazamiento en el caso de


vibración libre amortiguada es

x(t) = 0, 250e−2.64t sin (52, 650t + 1, 52)

En el caso de vibración forzada armónica, los valores caracterı́sticos de la excitación


son
F0 = 50 kN θ = 250 rpm = 26, 180 rad/s

La relación de frecuencias es por tanto γ = θ/ω = 0, 497, lo que dado el coeficiente de


amortiguamiento ν = 5% supone un factor de amplificación dinámica de fdin = 1, 325.

La respuesta estática es xest = 1, 80 mm que debido a la naturaleza dinámica del


problema se amplifica hasta Adin = 2, 38 mm.

Para que el sistema entre en resonancia, se han de cumplir dos condiciones: γ = 1 y


ν = 0, lo que no se da en este caso, por lo que no se produce la resonancia del sistema
dinámico.

Para el estudio del edificio con dos pisos, se adopta un sistema con 2 grados de libertad
horizontales x1 y x2 en los forjados.

Las masas son conocidas, mientras que las rigideces dependen de la inercia de la sección
transversal y de la altura del piso. En este caso las inercias son iguales para ambos
grados de libertad, pero no lo son las alturas de ambos pisos. Las rigideces para cada
grado de libertad del sistema dinámico son

12EI 12EI
k1 = 2 = 27, 8 · 106 N/m k2 = 2 = 11, 7 · 106 N/m
h31 h32
6.7. ANÁLISIS SÍSMICO DE EDIFICIOS 309

En consecuencia, el sistema de ecuaciones diferenciales del problema dinámico es:


" #" # " # " # " #
10000 0 ẍ1 39, 5 −11, 7 x 1 0
+ · 106 =
0 15000 ẍ2 −11, 7 11, 7 x2 0

La ecuación caracterı́stica del problema de autovalores es

150 · 106 ω 4 − 0, 71 · 1012 ω 2 + 326 · 1012 = 0

Los valores propios, frecuencias naturales y periodos naturales de vibración son:

ω12 = 514, 9 (rad/s)2 → ω1 = 22, 7 rad/s → T1 = 0, 277 s


ω22 = 4217, 9 (rad/s)2 → ω2 = 64, 9 rad/s → T2 = 0, 097 s

Los autovectores asociados a cada autovalor que definen los modos de vibración de la
estructura se calculan como sigue y se representan en la Figura 6.44.

Para el primer valor propio ω1 = 22, 7 rad/s:


" #" # " # " #
34, 36 −11, 72 1 0 1
= ⇒ ϕ1 =
−11, 72 4, 00 a12 0 2, 931

Para el segundo valor propio ω2 = 64, 9 rad/s:


" #" # " # " #
−2, 67 −11, 72 1 0 1
= ⇒ ϕ2 =
−11, 72 −51, 55 a22 0 −0, 227

Figura 6.44: Modos de vibración de la estructura


310 CAPÍTULO 6. DINÁMICA DE ESTRUCTURAS

Los factores de participación de cada modo de vibración en la respuesta de la estructura


se calculan como

Mϕ1 Mϕ2
β1 = = 0, 389 β2 = = 0, 611
ϕT1 Mϕ1 ϕT2 Mϕ2

Para el primer periodo natural, T1 = 0, 277 s, el acelerograma sintético proporciona


un valor de aceleración Sa1 = 3, 0 · 0, 3g = 8, 38 m/s2 , mientras que para el segundo
periodo natural, T2 = 0, 097 s, la aceleración es Sa2 = 1, 6 · 0, 3g = 4, 84 m/s2 .

Con estos valores de aceleración se puede calcular la aceleración máxima en ambos


pisos.
v
u 2 " #
uX 4, 4
ẍmax
i =t βk ϕik (Sa )k ⇒ ẍmax = (m/s2 )
9, 6
k=1

Ejemplo: Vibración libre en edificios. 3 Grados de libertad

La Figura 6.45a muestra el esquema estructural de un edificio de tres pisos construido


en hormigón. Los pisos tienen alturas H1 , H2 y H3 según el esquema. Cada piso
está sustentado por dos pilares separados una distancia b. Los pilares en cada piso
presentan secciones rectangulares de ancho b y canto h. Los pilares sustentan forjados
cuya superficie A es igual en todos los pisos variando el espesor ti , i = 1, 2, 3, en cada
uno de ellos.

Determinar las frecuencias propias y los modos naturales de vibración del edificio y
dibujar estos últimos. Hallar además los factores de participación de cada modo de
vibración.

Frente a una excitación sı́smica el espectro de respuesta se muestra en la Figura 6.45b


en el que la velocidad máxima crece linealmente hasta un valor v0 que se alcanza para
un periodo Tc , con un valor para la máxima aceleración del suelo de 0.3g. Determinar
mediante análisis modal la respuesta máxima del edificio en cuanto a desplazamientos,
aceleraciones, cortantes y momentos flectores máximos.

Datos: A = 100 m2 , t1,2,3 = 0, 40; 0, 35; 0, 30 m, γh = 23, 5 kN/m3 , H1 = 3, 5 m,


H2 = 3 m, H3 = 2, 5 m, b = 5 m, secciones (b/h) 40/60 cm, 40/40 cm, 30/30 cm,
Eh = 25 GP a, v0 = 0, 5 m/s, Tc = 1, 0 s.
6.7. ANÁLISIS SÍSMICO DE EDIFICIOS 311

Figura 6.45: Esquema de un edificio de tres pisos y espectro sintético de respuesta

La masa de los pilares se calcula a partir del peso especı́fico del hormigón γh y el
volumen de material en cada forjado, que para una superficie A constante y un espesor
variable ei da lugar a una masa de cada forjado calculada como

mi = γh Ati

La distribución de masas en los forjados es la siguiente:

m1 = 940, 0 · 106 kg m2 = 822, 5 · 106 kg m3 = 705, 0 · 106 kg

La inercia de cada pilar se determina a partir de las dimensiones ancho/canto de cada


sección. Al tratarse de pilares biempotrados en los que no se produce giro en los
extremos, la rigidez de cada pilar es

12EIi
ki =
Hi3

Finalmente, la rigidez de cada piso es la suma de las rigideces de los pilares que lo
sustentan (vs A.5.4) ki = 2kpilar,i . La Tabla 6.9 muestra los resultados obtenidos.
312 CAPÍTULO 6. DINÁMICA DE ESTRUCTURAS

Magnitud 1◦ piso 2◦ piso 3◦ piso Unidades


Sección (ancho/canto) 0,4/0,6 0,4/0,4 0,3/0,3 [m]
Inercia (Ii ) 7,2 2,1 0,7 −3
[10 m4 ]
Altura (Hi ) 3,5 3,0 2,5 [m]
Rigidez pilar (kpilar,i ) 50,4 23,7 13,0 6
[10 N/m]
Rigidez piso (ki ) 100,8 47,4 25,9 [106 N/m]

Tabla 6.9: Cálculo de las rigideces para cada piso

Para el estudio del edificio se adopta un sistema con 3 grados de libertad horizontales
x1 , x2 y x3 en orden creciente con los pisos. El sistema de ecuaciones diferenciales a
resolver es:
       
0, 940 0 0 ẍ1 148, 2 −47, 4 0 x1 0
106  0 822, 5 0   ẍ2 +106  −47, 4 73, 3 −25, 9   x2  =  0 
       
0 0 705, 0 ẍ3 0 −25, 9 25, 9 x3 0

Resolviendo el problema de autovalores se obtienen las frecuencias naturales, periodos


naturales de vibración y modos de vibración ortonormales asociados de la estructura
además del factor de participación de cada modo. Estos resultados se resumen en la
Tabla 6.10.

Magnitud 1◦ modo 2◦ modo 3◦ modo Unidades


Autovalor (ωm2 ) 15,2 79,3 189,1 (rad/s)2
Frecuencia propia (ωm ) 3,892 8,905 13,752 rad/s
Periodo (Tm ) 1,614 0,706 0,457 s
1 1 1
Modo de vibración (ϕm ) 2,825 1,553 -0,624 -
4,805 -1,343 0,151
Factor participación (βm ) 0,280 0,303 0,417 -

Tabla 6.10: Descomposición modal

Los modos de vibración del edificio se representan en la Figura 6.46 a partir de los
autovectores normalizados a su primera componente.
6.7. ANÁLISIS SÍSMICO DE EDIFICIOS 313

Figura 6.46: Modos de vibración del edificio

Conocidas las frecuencias y los modos propios de vibración, junto con los factores de
participación de cada modo, se realiza un análisis modal de la respuesta del edificio.
Para ello, en primer lugar se determinan los valores espectrales de desplazamiento (Sd ),
velocidad (Sv ) y aceleración (Sa ) a partir del espectro de respuesta en velocidades dado.
Los valores de Sv dependen del periodo natural en cada modo de vibración (Tm ). Los
valores espectrales Sd y Sa se calculan a partir del anterior empleando la frecuencia
natural (ωm ) de cada modo de vibración (o equivalentemente, su periodo Tm ).

En la primera parte de la Tabla 6.11 se consignan los valores de referencia Sd , Sv , Sa


necesarios para la determinación de la máxima respuesta del edificio mediante análisis
modal.

Los valores máximos de desplazamientos y aceleraciones se determinan mediante las


expresiones presentadas en 6.7.3.

En la segunda parte de la Tabla 6.11 se presentan las contribuciones de cada modo a la


respuesta máxima en desplazamientos y aceleraciones en cada piso xmax
i,m y, finalmente,
max
los valores máximos para la respuesta igualmente en cada piso xi .

En la tercera parte de la Tabla 6.11 se presentan los resultados del análisis modal en
esfuerzos. En primer lugar se determina la contribución en cada piso i de cada modo m
a las fuerzas sı́smicas Fi,m . A partir de estos valores se determinan los cortantes Qi y los
momentos flectores Mi,m , ası́ como los correspondientes valores Qi,m y Mi,m , obtenidos
componiendo las contribuciones modales, según las expresiones de 6.7.3. Nótese la
contribución determinante del primer modo en los esfuerzos máximos obtenidos.
314 CAPÍTULO 6. DINÁMICA DE ESTRUCTURAS

Magnitud Und’s 1◦ modo 2◦ modo 3◦ modo Máximos


Frecuencia natural (ωm ) (rad/s) 3,892 8,905 13,752
Periodo natural (Tm ) (s) 1,614 0,706 0,457
Fc. participación (βm ) - 0,280 0,303 0,417
Sd = Sv /ωm (m) 0,128 0,040 0,017
Sv (m/s) 0,500 0,353 0,228
S a = S v ωm (m/s2 ) 1,946 3,142 3,142
0,036 0,012 0,007 0,039
Desplazamientos (mm) 0,101 0,019 -0,004 0,103
0,173 -0,016 0,001 0,173
0,54 0,95 1,31 1,71
Aceleraciones (m/s2 ) 1,54 1,48 -0,82 2,28
2,62 -1,28 0,20 2,92
512 783 924 1315
Fuerzas sı́smicas (kN) 1445 1216 -577 1975
2459 -1051 139 2677
4416 947 487 4542
Cortantes (kN) 3904 165 -438 3932
2459 -1051 139 2677
33 313 1 182 738 33 342
Momentos flectores (kNm) 21 039 -2 577 -1 115 21 226
48 345 4 847 4 867 48 831

Tabla 6.11: Valores máximos obtenidos mediante análisis modal

Los valores máximos en cada magnitud se emplean para el diseño y comprobación del
edificio frente a acción sı́smica, tanto en rotura como en deformación
A Fórmulas y desarrollos matemáticos

A.1 Análisis estructural

A.1.1 Distribución más desfavorable de cargas para momentos flectores


positivo y negativo en una viga continua de dos vanos

Sea una viga continua de dos vanos simplemente apoyados, de longitudes l1 y l2 que
soportan cargas distribuidas de valor q1 y q2 respectivamente, como muestra la Figura
A.1. Se supone por simplicidad que l1 ≥ l2 sin pérdida de generalidad del problema,
asumiendo que el estudio de los efectos más desfavorables se da en el vano de mayor
longitud.

Figura A.1: Distribución de cargas distribuidas sobre viga continua de dos vanos

Se calculan las reacciones y los valores máximos de la ley de momentos flectores para
el caso general. Se definen para ello dos constantes para la relación de longitudes y de
cargas como
l1 q2
α := β := (A.1)
l2 q1

En cada caso se particulariza el resultado para el caso habitual de vanos iguales (l1 = l2
o α = 1).

315
316 APÉNDICE A. FÓRMULAS Y DESARROLLOS MATEMÁTICOS

Las reacciones en los tres apoyos de la viga son:


q1 l1 4 + 3α − βα−2 q1 l
V1 = = (7 − β) (A.2a)
8 1+α 16

l1 =l2
q1 l1  5q1 l
V2 = 4 + α + βα−2 (1 + 4α) = (1 + β) (A.2b)
8 l1 =l2 8
q1 l1 α2 − 4β − 3βα−1 q1 l
V3 = − =− (1 − 7β) (A.2c)
8 1+α 16

l1 =l2

La ley de momentos flectores presenta dos tramos parabólicos con dos máximos flectores
positivos. En el primer vano la ley de momentos es M12 (x) con un valor positivo máximo
max,(+)
M12 situado en xmax
12 :
2
q1 l12 4 + 3α − βα−2 q1 l 2

max,(+)
M12 = = (7 − β)2 (A.3)
128 1+α 512


l1 =l2
 
−2
 
max 1 α + βα 1 1+β
x12 = l1 − = l1 − (A.4)

2 8 (1 + α) 2 16

l1 =l2

En el segundo vano la ley de momentos es M23 (x) con un valor positivo máximo
max(+)
M23 situado en xmax
23 :
2
q1 l12 −4 − 3α−1 + β −1 α2 q1 l 2

max,(+) 2
M23 = = 7 − β −1 (A.5)
128 1+α 512


l1 =l2
−1

3 1 1 + β −1
  
max 1 1+β α
x23 = l1 + l2 + = l1 + l2 + (A.6)
2 8 (1 + α) 2 16

l1 =l2

El resultado muestra que el valor del máximo flector positivo en el vano mayor (12)
es decreciente con el valor de β con lo cual el valor máximo se da cuando β = 0 es
decir cuando q2 = 0 por tanto sin carga en el segundo vano. Nótese igualmente que el
máximo valor del flector positivo siempre se da en el vano más cargado, es decir cuando
β > 1.
El máximo momento flector negativo se da sobre el apoyo central con un valor
q1 l2 α + βα−2 q1 l 2
M max,(−) = − 1 =− (1 + β) (A.7)
8 1 + α l1 =l2 16

Contrariamente al caso anterior, el momento flector negativo es creciente con β por lo


que el valor máximo se da cuando éste sea máximo por tanto la carga q2 en el segundo
vano es desfavorable.
A.1. ANÁLISIS ESTRUCTURAL 317

A.1.2 Distribución más desfavorable de cargas para flecha en una viga


continua de dos vanos

Para estudiar la máxima flecha es necesario realizar una serie de consideraciones. La


ley de momentos en ambos vanos es de parabólica lo que implica que la ley de flechas es
un polinomio de orden cuatro y su derivada la ley de giros es una función cúbica. Tales
funciones pueden obtenerse integrando la ley de curvaturas y aplicando las correspon-
dientes condiciones de contorno y de continuidad en el apoyo central. La posición del
máximo requiere por tanto resolver una ecuación de tercer grado.
A los efectos de identificar la distribución de cargas más desfavorable es suficiente
analizar la flecha en el centro de cada vano. En este caso la flecha depende únicamente
del momento en el apoyo y la carga repartida en el vano i = 1, 2 según la expresión

M max,(−) li2 5qi li4


f max(i) = − (A.8)
16EI 384EI

siendo la flecha positiva en sentido ascendente. La carga repartida aplicada en el vano


correspondiente es desfavorable en cuanto a la flecha, mientras que el momento en el
apoyo central disminuye la flecha, por lo cual la situación más desfavorable para la
flecha implica el valor mı́nimo de M max,(−) que se da para β = β min es decir con el
vano contiguo descargado.
318 APÉNDICE A. FÓRMULAS Y DESARROLLOS MATEMÁTICOS

A.2 Estructuras funiculares

A.2.1 Funciones hiperbólicas

Las funciones hiperbólicas y sus derivadas son las siguientes:

ex − e−x ex + e−x
sinh(x) = cosh(x) = (A.9)
2 2
d d
[sinh(x)] = cosh(x) [cosh(x)] = sinh(x) (A.10)
dx dx

Relación fundamental entre funciones hiperbólicas

cosh2 (x) − sinh2 (x) = 1 (A.11)

A.2.2 Aproximación de una función mediante un desarrollo en serie de


Taylor

Sea una función f (x) n-derivable en el entorno de x = a. La aproximación de f (x)


mediante un desarrollo en serie de Taylor es el siguiente:

X d(n) f (a) (x − a)n f 0 (a) f 00 (a)
f (x)|x=a = = f (a) + (x − a) + (x − a)2 + . . . (A.12)
dxn n! 1! 2!
n=0
A.3. INESTABILIDAD 319

A.3 Inestabilidad

A.3.1 Constantes propias de la formulación del problema de inestabilidad

En la formulación del problema de análisis de segundo orden se emplean los siguientes


parámetros: En la formulación del problema de análisis de segundo orden se emplean
los siguientes parámetros:
r
N EIπ 2 Ncr N kl
k := NE := 2
τ := ρ := β := (A.13)
EI l NE NE 2

A.3.2 Solución de una ecuación diferencial ordinaria de segundo orden

La solución del problema de análisis de segundo orden en estructuras reticuladas somti-


das a flexión supone la resolución de una ecuación diferencial ordinaria de segundo orden
de la forma
d2 y(x)
+ Cy(x) + f (x) = 0 (A.14)
dx2
siendo C una constante y f (x) una función de x continua cuya derivada cuarta es nula
en todo su dominio, tı́picamente un polinomio de grado igual o menor que 3.
Una solución particular de dicha ecuación diferencial puede calcularse como
f (x) f 00 (x)
yp (x) = − + (A.15)
C C2

La solución de la ecuación diferencial (A.14) es la combinación de la solución general


de la ecuación homogénea yg (x) y una solución particular yp (x) descrita anteriormente:
√  √  f (x) f 00 (x)
y(x) = Asin Cx + Bcos Cx − + 2
(A.16)
| {z } | C {z C }
yg (x) yp (x)

A.3.3 Matriz de rigidez aproximada por el método de Rayleigh-Ritz

En el capı́tulo 3 se ha obtenido la matriz de rigidez para el análisis de segundo orden,


integrando la ecuación equilibrio. Esta matriz se ha obtenido de forma exacta mediante
unas funciones de estabilidad y de forma aproximada, mediante un desarrollo en serie
de Taylor de primer grado, que supone una aproximación lineal en ρ, es decir en N ,
para la matriz de rigidez.
Alternativamente, se puede aproximar la matriz de rigidez K0 mediante el método de
Rayleigh-Ritz, que se basa en determinar la configuración de equilibrio minimizando
320 APÉNDICE A. FÓRMULAS Y DESARROLLOS MATEMÁTICOS

la energı́a potencial de la pieza, según se explica en 3.5.3. Este método aumenta la


versatilidad de la aproximación ya que permite escoger la función de aproximación
para la flecha v(x). La solución será tanto más precisa cuanto más lo sea la forma
empleada en dicha aproximación.
El potencial de energı́a para el problema de flexión, considerando el efecto de una carga
distribuida q(x) sobre la pieza, es:

1 l 1 l
Z Z Z l
00
2 0
2
Π= EI v (x) dx − N v (x) dx − q(x)v(x)dx = 0 (A.17)
2 0 2 0 0

La condición de equilibrio basada en la minimización de la energı́a pontencial, deriva en


una ecuación integral en la que la función de flecha v(x) es precisamente la incógnita.
Esta función no puede obtenerse directamente de la condición de equilibrio por lo que
es preciso suponer una función de aproximación parametrizada que permita establecer
la condición de equilibrio.
Se considera una función cúbica para la deformada v̂(x) de la viga compatible con los
criterios clásicos y que permite satisfacer la concordancia entre el cortante constante y
el momento flector lineal.

v̂(x) = C0 + C1 x + C2 x2 + C3 x3 (A.18)

La función v̂(x) viene caracterizada por los cuatro coeficientes del polinomio de tercer
grado que quedan determinadas en función de los movimientos perpendiculares a la
directriz y los giros, en ambos extremos de la viga d0 = {v1 , θ1 , v2 , θ2 } entendidos
como condiciones de apoyo y que constituyen los parámetros incógnita de la función
de aproximación. La expresión de la deformada en términos de los movimientos y los
giros d0 en los extremos a, b es la siguiente:
   
3(va − vb ) 2θa + θb 2 θa + θb 2(va − vb )
v̂(x) = va + θa x − + x + + x3 (A.19)
l2 l l2 l3

La solución para la deformada v̂(x) ası́ como su primera derivada – ley de giros θ(x) –
y su segunda derivada – ley de curvaturas χ(x) – pueden expresarse matricialmente en
función del vector de movimientos en los extremos (d0 ).

v̂(x) = C(x)d0 (A.20a)


ˆ = C0 (x)d0
θ(x) (A.20b)
ˆ = C (x)d
χ(x) 00 0
(A.20c)
A.3. INESTABILIDAD 321

siendo C, C0 y C00 vectores cuyas componentes son expresiones polinómicas dependi-


entes de la coordenada x y la longitud de la viga l según se explicita a continuación:

 
v10
h
3x2 2x3 2x2 x3 3x2 2x3 x3 x2
i θ1 
v̂(x) = C(x)δ 0 = 1− + x− + − −
 
l2 l3 l l2 l2 l3 l2 l v20
 
 
θ2
(A.21)

 
v10
dv̂(x) h
6x2 3x2 6x2 3x2
i θ 
 1 
θ̂(x) = = C0 (x)δ 0 = − 6x
l2
+ l3
1− 4x
l + l2
6x
l2
− l3
− 2x
l + l2
 0 
dx  v2 
θ2
(A.22)

 
v10
d2 v̂(x) 00 0
h i θ1 
χ̂(x) = = C (x)δ = − l62 + 12x
− 4l + 6x 6
− 12x
− 2l + 6x  
dx2 l3 l2 l2 l3 l2 
 0
v2 

θ2
(A.23)

Sustituyendo la función de aproximación en el potencial de energı́a se obtiene

 Z l Z l Z l 
1 1
Π = d0T C00 (x)T EIC00 (x)dx − N C0 (x)T C0 (x)dx − d0T q(x)C(x)dx d0
2 0 2 0 0
(A.24)

La derivada del potencial con respecto al vector de parámetros d0 proporciona la


condición de equilibrio de la viga:
Z l Z l Z l 
∂Π
=0→ C00 (x)T EIC00 (x)dx − N C0 (x)T EIC0 (x)dx − q(x)C(x)dx d0 = 0
∂d0 0 0 0

La condición de equilibrio puede expresarse matricialmente de la siguiente forma:

K00 − N K0G d0 = f 0

(A.25)

siendo N el axil en la pieza, supuesto negativo de compresión, K00 la matriz de rigidez a


flexión, K0G la matriz de rigidez geométrica y f 0 el vector de fuerzas externas, expresados
322 APÉNDICE A. FÓRMULAS Y DESARROLLOS MATEMÁTICOS

en ejes locales
Z l
K00 = C00 (x)T EIC00 (x)dx (A.26a)
0
Z l
K0G = C0 (x)T C0 (x)dx (A.26b)
0
Z l
f0 = q(x)C(x)dx (A.26c)
0

Para la función de aproximación adoptada (A.19) la expresión de la matriz de rigidez


elástica K00 es

EA
− EA
 
l 0 0 l 0 0
12EI 6EI
 0
 l3 l2
0 − 12EI
l3
6EI
l2


6EI 4EI
0
 0
l2 l 0 − 6EI
l2
2EI
l

K0 =  EA (A.27)
 
 − l EA 
0 0 l 0 0 
− 12EI − 6EI 12EI
− 6EI
 
 0 0 
l3 l2 l3 l2
6EI 2EI
0 l2 l 0 − 6EI
l2
4EI
l

En la expresión de K00 se han añadido las filas y columnas correspondientes a la defor-


mación por axil, que son lineales.
Por su parte, la matriz de rigidez geométrica K0G es

 
0 0 0 0 0 0

 0 − 5l6 1
− 10 0 5l6 − 101 

1 2l 1 l
0
 0 − 10 − 15 0 10 30 

KG = N  (A.28)


 0 0 0 0 0 0 
0 5l6 1
0 − 5l6 1
 
 
10 10
1 l 1 2l
0 − 10 30 0 10 − 15

Estas expresiones coinciden exactamente con las obtenidas en 3.6.1.2


A.4. CÁLCULO DE PLACAS 323

A.4 Cálculo de placas

A.4.1 Series de Fourier

Sea f (t) una función de variable real integrable en el intervalo [t0 − T /2, t0 + T /2]. En
este caso puede obtenerse el desarrollo en serie de Fourier de dicha función f (t) como

∞     
a0 X 2nπ 2nπ
f (t) ≈ + an cos t + bn sin t (A.29)
2 T T
n=1

siendo a0 , an y bn los coeficientes de Fourier para la función f (t) calculados como

Z T /2 Z T /2 Z T /2
2 2 2
a0 := f (t)dt an := f (t)cos (wn t) dt bn := f (t)sin (wn t) dt
T −T /2 T −T /2 T −T /2
(A.30)
2nπ
donde wn := T es la frecuencia asociada a cada armónico.

A.4.2 Fórmulas trigonométricas

Funciones trigonométricas aplicadas a la suma de ángulos:

sin(a + b) = sin(a)sin(b) + cos(a)cos(b) (A.31a)


cos(a + b) = cos(a)cos(b) − sin(a)sin(b) (A.31b)

Aplicaciones especı́ficas:

cos(a − b) − cos(a + b) = 2sin(a)sin(b) (A.32)


h mπ i h mπ i  mπ   mπ 
cos (b0 − ) − cos (b0 + ) = 2sin b0 sin  (A.33)
b b b b

Relaciones aplicables al cálculo de placas:


 α  1 − cos α
tan = (A.34)
 2π  sin α
m−1
sin m = (−1) 2 m impar (A.35)
2
sin(k)
lim =1 (A.36)
→0 k
324 APÉNDICE A. FÓRMULAS Y DESARROLLOS MATEMÁTICOS

A.4.3 Integrales polinomio-trigonométrica

 a
a cos mπ x
Z  mπ 
a a 2a
sin x dx = − = (1 − cos(mπ)) = , m impar (A.37)


0 a a
mπ mπ
0
a2
Z  mπ 
x sin x dx = (−1)m+1 (A.38)
a mπ
Z
e −at
e−at sin(bt)dt = − 2 [asin(at) + bcos(bt)] (A.39)
a + b2

A.4.4 Integrales polinomio-logaritmo

Primitiva de una función producto de un polinomio por una función logarı́tmica

rk+1
Z  
k 1
r ln rdr = ln r − (A.40)
k+1 k+1

En particular son habituales en el cálculo de placas circulares las integrales con k = 0, 1:

Z
Para el caso k=0 → ln rdr = r (ln r − 1) (A.41a)

r2
Z  
1
Para el caso k=1 → rln rdr = ln r − (A.41b)
2 2

Cálculo del lı́mite de una expresión polinomico-logarı́tmica aplicando la regla de L’Höpital

ln r r−1 1 rk
lim rk ln r = lim = lim = lim = lim − =0 (A.42)
r→0 r→0 r −k r→0 −kr −k−1 r→0 −kr −k r→0 k
A.4. CÁLCULO DE PLACAS 325

A.4.5 Transformación de coordenadas cartesianas a polares

Las transformaciones de variables entre coordenadas cartesianas y polares son las sigu-
ientes:
( ( p
x = rsinϕ r = x2 + y 2
(x, y) ≡ ⇒ (r, ϕ) ≡ (A.43)
ϕ = arctan xy

y = rcosϕ

Las derivadas de las coordenadas cartesianas con respecto a las coordenadas polares
son las siguientes:
∂r ∂r ∂ϕ ∂ϕ
∂x = cosϕ ∂y = sinϕ ∂x = − 1r sinϕ ∂y = 1r cosϕ (A.44)

Realizando la transformación de variables, las derivadas de la flecha con respecto a las


coordenadas cartesianas son,
" # " #" #
∂w(x,y) 1 ∂w
∂x cosϕ − r sinϕ ∂r
∂w(x,y) = 1 ∂w (A.45)
∂y
sinϕ r cosϕ ∂ϕ

Las subsiguientes derivadas segundas son,


 
∂w
  ∂r
∂ 2 w(x,y) 
1 1
 ∂w
2
cos2 ϕ − 1r sin2ϕ 1
sin2 ϕ

∂x2 r sin ϕ r2
sin2ϕ r2 ∂ϕ
 
 ∂ 2 w(x,y)   1 2 1 2 1 1 2  ∂2w


∂y 2
=
r cos ϕ − r2 sin2ϕ sin ϕ r sin2ϕ r2
cos ϕ   ∂r2


∂2w
 
1
∂ 2 w(x,y) − 2r sin2ϕ − r12 cos2ϕ 1
2 sin2ϕ 1
r cos2ϕ − 2r
1
2 sin2ϕ 
∂r∂ϕ

∂x∂y
 
∂2w
∂ϕ2
326 APÉNDICE A. FÓRMULAS Y DESARROLLOS MATEMÁTICOS

A.5 Cálculo dinámico

A.5.1 Función exponencial imaginaria

En la solución de la ecuación diferencial que modela el movimiento vibratorio, en el caso


de oscilación inframortiguada, la solución se constituye como una combinación lineal
de funciones exponenciales con exponente imaginario. Dicha solución se transforma en
una combinación lineal de funciones trigonométricas a través de la identidad de Euler:

eα+iβ = eα (cosβ + i · sinβ) (A.46)

La demostración de la fórmula anterior se basa en el desarrollo en serie de Taylor de la


función exponencial imaginaria. Sean los desarrollos en serie de Taylor de las funciones
exponencial, sinoidal y cosenoidal según se detalla a continuación;
∞ ∞ ∞
sx
X (sx)n X (−1)n x2n+1 X (−1)n x2n
e = sin (x) = cos (x) = (A.47)
n! (2n + 1)! (2n)!
n=0 n=0 n=0

Partiendo del desarrollo en serie de la función exponencial imaginaria se tiene


∞ ∞ ∞
ix
X (ix)n X (ix)2n X (ix)2n+1
e = = + =
n! (2n)! (2n + 1)!
n=0 n=0 n=0
∞ n 2n ∞
X (−1) x X (−1)n x2n+1
= +i = cos(x) + i · sin(x) (A.48)
(2n)! (2n + 1)!
n=0 n=0

En el segundo paso se han separado los términos con exponente par (2n) e impar (2n+1)
sin variar el contador lo que no supone pérdida de generalidad en el desarrollo.
Ambos sumatorios se identifican con el desarrollo en serie de Taylor de las funciones
cos(x) y sin(x) respectivamente definidas al principio.

A.5.2 Relaciones entre constantes de integración

La solución para una ecuación diferencial ordinaria suele presentarse en forma de


función sinusoidal dependiente de dos parámetros (A, ϕ) con la siguiente forma:

Asin (ωt + ϕ) (A.49)

Mediante sencillas operaciones trigonométricas esta solución puede presentarse de di-


versas formas, pero siempre dependiente de dos constantes de integración lo cual no
resta generalidad a la solución propuesta en cada caso.

Asin (ωt + ϕ) = (Acos ϕ) sin (ωt) + (Asin ϕ) cos (ωt) = C1 sin (ωt) + C2 cos (ωt) (A.50)
A.5. CÁLCULO DINÁMICO 327

Las correspondencias entre ambas expresiones son inmediatas:

C1 = Acos ϕ C2 = Asin ϕ (A.51a)


C2
tan ϕ = A2 = C12 + C22 (A.51b)
C1

A.5.3 Método de reducción de orden para EDO’s de segundo orden

En el caso de amortiguamiento crı́tico el polinomio caracterı́stico derivado de la ecuación


del movimiento tiene un única solución r1 con multiplicidad 2 lo que da lugar a una
solución del tipo x1 (t) = Ae−rt = Ae−β . El espacio de soluciones de la ecuación
diferencial es de dimensión 2 por lo que es necesario encontrar una función linealmente
independiente de x1 (t) que complete el sistema fundamental de soluciones x2 (t). Esta
función se halla mediante el método de reducción de orden.

Sea x1 (t) una solución de la ecuación diferencial de segundo orden homogénea del tipo

ẍ + p(t)ẋ + q(t)x = 0 (A.52)

Se define x2 = u(t)x1 (t) siendo u(t) una función continua y derivable en el intervalo
de definición. Derivando sucesivamente la función x2 (t) y sustituyendo en la ecuación
diferencial se obtiene la expresión para u(t) que permite definir x2 (t):
R
e− p(t)dt
Z
u(t) = dt (A.53)
x21 (t)

El Wronskiano de ambas funciones obviando las constantes de integración es

x1 (t) x2 (t) x1 ux1 0 2


R
− p(t)dt
= = u x 1 = e (A.54)
x01 (t) x02 (t) x01 u0 x1 + ux01

Se verifica por tanto que el Wronskiano de las funciones x1 (t) y x2 (t) es no nulo en
todo el dominio de definición de las funciones, por lo que ambas funciones conforman
un sistema fundamental de soluciones para la ecuación diferencial.

En el caso de la ecuación del movimiento en un problema vibratorio libre no amor-


tiguado p(t) = 2β y q(t) = ω 2 por lo que la función x2 (t) resulta ser

x2 (t) = u(t)x1 (t) = te−βt (A.55)


328 APÉNDICE A. FÓRMULAS Y DESARROLLOS MATEMÁTICOS

A.5.4 Cálculo de la rigidez de un pórtico para un desplazamiento horizon-


tal del dintel

Sea un pórtico formado por dos pilares de altura h con inercias I1 , I2 separados por
un forjado de ancho l de inercia If , sometido a una carga P horizontal sobre el forjado
asumiendo éste como inextensible, según se muestra en la Figura A.2.

Figura A.2: Esquema del pórtico

El sistema de ecuaciones que relaciona fuerzas y movimientos es el siguiente:


4EIf 2EIf
    
4EI1 6EI1
+ 2 φ 2 0
 h 2EIf l 4EIf
l
4EI2
h
6EI2
  φ3  =  0  (A.56)
   
 l l + h h2
P h3
EI1 h EI2 h 2E (I1 + I2 ) u 6

Definidas los siguientes parámetros


I1 I2 If
α1 = α2 = β= (A.57)
h h l

la relación entre la carga P y el desplazamiento horizontal delta obtenido, es decir la


rigidez del sistema, se expresa como
  
2α1 α2 2α2 α1
12E (I1 + I2 )  3 I1 − I2 −
K= 1−   β β+α2 +  β β+α1 
h3 2 I1 + I2 4 1 + α1 − β I1 + I2 4 1 + α2 − β
β β+α2 β β+α1
(A.58)
Cuando la inercia del forjado tiende a infinito se cumple
αi β
β→∞ →0 → 1 i = 1, 2 (A.59)
β + αi β + αi
A.5. CÁLCULO DINÁMICO 329

En estas condiciones, y asumiendo que ambos pilares tienen la misma sección transversal
y por tanto I1 = I2 = I, la rigidez del sistema es

24EI
K= (A.60)
h3
330 APÉNDICE A. FÓRMULAS Y DESARROLLOS MATEMÁTICOS
B Tablas

VIGAS EN VOLADIZO
CARGAS yB (+ ↑) φB (+ ) ELÁSTICA y(x) ( + ↑)

P l3 P l2 P
− − (x3 − 3lx2 )
3EI 2EI 6EI

pl4 pl3 p
− − − (x4 − 4lx3 + 6l2 x2 )
8EI 6EI 24EI

pl4 pl3 px2 x3


 
− − − 2
2l(l − x) + x −
30EI 24EI 24EI 5l

M x2
0≤x≤a
Ma Ma 2EI
(2l − a)
2EI EI
Ma
(2x − a) a≤x≤l
2EI
Tabla B.1: Flechas y giros en vigas en voladizo

331
332 APÉNDICE B. TABLAS

VIGAS BIARTICULADAS
CARGAS GIROS (+ ) ELÁSTICA y(x) ( + ↑ )
P ab
φA = − (l + b)
6EIl P bx 2
− (l − b2 − x2 ) 0 ≤ x ≤ a
P ab 6EIl
φB = (l + a)
6EIl
pl3
φA = −
24EI px
− (x3 − 2lx2 + l3 )
24EI
pl3
φB =
24EI
3pl3 px
16x3 −24lx2 +9l3

φA = − − 384EI
128EI 0 ≤ x ≤ l/2
pl
8x3 −24lx2 + + 17l2 x − l3

− 384EI
7pl3
φB = l/2 ≤ x ≤ l
384EI
pl3
φA = −
45EI pl3 x

x2 x4

− 7 − 10 2 + 3 4
360EI l l
7pl3
φB =
360EI  
b2 x2
M l b2 −M lx
6EI 1 − 3 l2 − l2
φA = (3 − 1)
6EI l2
h0 ≤ x ≤ a i
M l(l−x) a2 l−x 2

Ml a2 6EI 1 − 3 l2 − l
φB = (3 − 1)
6EI l2 a≤x≤l
Ml
φA = −
6EI Mx 2
− (l − x2 )
Ml 6EIl
φB =
3EI

Tabla B.2: Giros y deformada en vigas en vigas biapoyadas


333

VIGAS BIEMPOTRADAS
CARGAS M0AB (+ ) M0BA (+ )

P ab2 P a2 b

Pl Pl
2
= − 2 =−
l
a=b 8 l a=b 8

pl2 pl2

12 12

pl2 pl2

20 30

5pl2 5pl2

96 96


Mb M Ma M
2
(2a − b) = 2
(2b − a) =
l a=b 4 l a=b 4

6EI 6EI
∆ ∆
l2 l2

Tabla B.3: Momentos de empotramiento en vigas biempotradas


334 APÉNDICE B. TABLAS

VIGAS EMPOTRADO-ARTICULADAS
CARGAS (M0AB )∗ (+ ) φB (+ )

P a2 b P l2

Pb 2 2
3P l
2
(l − b ) = =
2l
a=b 16 4EIl a=b 32EI

pl2 pl3
8 48EI

pl2 pl3
15 120EI

5pl2 5pl3
64 384EI


M 2 2
 M 2 2

l − 3b = l − 4lb + 3b =
2l2 a=b 4EIl a=b

M Ml
= =−
8 16EI

3EI 3∆
∆ −
l2 l

Tabla B.4: Momento de empotramiento y giro en vigas empotrado-apoyadas


335

Múltiplos y submúltiplos en el SI
Prefijo Sı́mbolo Factor multiplicativo
tera T 1012 = 1 000 000 000 000
giga G 109 = 1 000 000 000
mega M 106 = 1 000 000
kilo k 103 = 1 000
hecto h 102 = 100
deca da 101 = 10
deci d 10−1 = 0,1
centi c 10−2 = 0,01
mili m 10−3 = 0,001
micro µ 10−6 = 0,000001
nano n 10−9 = 0,000 000 001
pico p 10−12 = 0,000 000000 001

Tabla B.5: Múltiplos y submúltiplos en el SI

ALFABETO GRIEGO
A α Alpha I ι Iota P ρ Rho
B β Beta K κ Kappa Σ σ Sigma
Γ γ Gamma Λ λ Lambda T τ Tau
∆ δ Delta M µ Mu Υ υ Upsilon
E  Epsilon N ν Nu Φ φ Phi
Z ζ Zeta Ξ ξ Xi X χ Chi
H η Eta O o Omicron Ψ ψ Psi
Θ θ Theta Π π Pi Ω ω Omega

Tabla B.6: Alfabeto griego


336 APÉNDICE B. TABLAS
Bibliografı́a

[1] K. J. Bathe. Finite Element procedures. Prentice Hall, Pearson Education, Inc.,
2nd edition, 2014.

[2] Neal B.G. The plastic methods of structural analysis. Chapman & Hall, 3rd edition,
1977.

[3] J. Blaauwendraad. Plates and FEM. Surprises and Pitfalls. Springer, 2010.

[4] M. Cervera and E. Blanco. Mecánica y Resistencia de materiales. Ediciones


CIMNE, 2012.

[5] M. Cervera and E. Blanco. Mecánica de estructuras. Ediciones CIMNE, 2014.

[6] F. Y. Cheng. Matrix Analysis of Structural Dynamics: Applications and Earth-


quake Engineering. CRC Press, 2000.

[7] Anil K. Chopra. Dynamics of structures. Theory and Applications to Earthquake


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Common questions

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La respuesta dinámica de un pórtico de hormigón ante vibraciones libres y amortiguadas se determina considerando varios parámetros clave: la frecuencia natural del sistema, el amortiguamiento, y la respuesta espectral. La frecuencia natural se obtiene a partir del periodo de oscilación y la rigidez de la estructura . El grado de amortiguamiento, que afecta la reducción de las vibraciones, generalmente se expresa como un porcentaje del amortiguamiento crítico y depende del tipo de material y las conexiones estructurales . Para evaluar la respuesta bajo excitaciones dinámicas, se utilizan espectros de respuesta, que indican desplazamientos máximos, velocidades y aceleraciones relativas al movimiento del suelo debido a un evento sísmico . La solución de la ecuación diferencial del movimiento, que incluye fuerzas de inercia y amortiguamiento, permite predecir la respuesta del sistema bajo vibraciones libres . En la práctica, se adoptan modelos simplificados como espectros de diseño para evaluar las acciones sísmicas .

La frecuencia natural es crucial en la planificación de estructuras dinámicas porque influye directamente en su respuesta ante cargas variables, como las sismos. Las estructuras exhiben una respuesta máxima cuando la frecuencia de la carga es cercana a su frecuencia natural, lo que puede llevar a fenómenos de resonancia, aumentando significativamente las amplitudes de vibración . Además, en la práctica, solo un número limitado de modos de baja frecuencia tienen una contribución significativa en la respuesta estructural, permitiendo simplificar el análisis modal . La correcta identificación y consideración de la frecuencia natural es fundamental para diseñar estructuras seguras y funcionales al minimizar los riesgos de resonancia y garantizar que soporten las cargas dinámicas durante su vida útil .

El momento flector y el esfuerzo cortante en las secciones A y B de una viga continua de dos vanos se determinan utilizando las líneas de influencia y las condiciones de carga aplicadas. Para la sección A, la línea de influencia del momento flector es MA = 15V2 = 0,75 (30 − x) y el esfuerzo cortante es TA = −V2 = x − 30 / 20 para 0 < x ≤ 15. Para la sección B, el esfuerzo cortante cuando la carga está en el voladizo es igual a la unidad, y el momento flector es MB = 10 − x, mientras que en el vano central ambos son nulos . Para obtener estos valores, se consideran las condiciones de equilibrio de la viga, donde las reacciones en los apoyos se equilibran con las cargas aplicadas, y estos esfuerzos extremos se maximizan según las posiciones de carga más desfavorables utilizando las envolventes de esfuerzos . Además, en vigas hiperestáticas es importante considerar la plasticidad para determinar si se alcanzan las condiciones de colapso, influenciando así la distribución de los momentos flectores a lo largo de la estructura . El cálculo del momento flector y del esfuerzo cortante también se beneficia del uso de matrices de rigidez y métodos incrementarles donde las secciones críticas pueden plastificar y convertirse en rótulas plásticas, permitiendo redistribuir el momento a otras secciones hasta alcanzar el estado de colapso . Este enfoque se fundamenta en la superposición de patrones de carga incrementales y en el análisis de puntos de rótula para definir la ley de momentos flectores a través de los vanos .

El criterio para seleccionar el modelo de análisis límite plástico en estructuras reticuladas con respecto a los mecanismos de colapso se basa en la identificación de los mecanismos que presentan menores cargas últimas de colapso. Se deben determinar las secciones susceptibles de formar rótulas plásticas y elegir aquellos mecanismos de colapso elementales o combinados que activen un número suficiente de éstas para inducir el colapso de la estructura . La carga de colapso se calcula mediante el principio de trabajos virtuales, eligiendo la carga mínima entre los mecanismos evaluados . El modelo de análisis asegura que la carga última de colapso es mayor o igual a la carga última de la estructura, cumpliendo el teorema cinemático y verificándose con el teorema estático .

El proceso de formación de un mecanismo de colapso en el análisis plástico de estructuras reticuladas implica varias etapas. Primero, se identifican las secciones donde pueden desarrollarse rótulas plásticas, que generalmente incluyen apoyos, nudos y puntos de aplicación de cargas . A medida que las cargas aumentan, las rótulas plásticas empiezan a formarse en estas secciones críticas hasta que se alcanzan al menos n+1 rótulas para provocar el colapso en estructuras con un grado de hiperestatismo n, lo que se conoce como un mecanismo completo . Este proceso de formación de rótulas se realiza mediante la redistribución de momentos flexores, manteniendo constante el momento plástico MP en las secciones donde ya se ha alcanzado . Para cada posible mecanismo de colapso identificado, se calcula la carga última utilizando el principio de los trabajos virtuales y se mantiene como carga última de colapso la menor de todas las calculadas . Finalmente, se verifica si la carga última calculada cumple el teorema estático, asegurando que la sumatoria de momentos flexores en todas las secciones no supera el valor de MP .

La estabilidad de una viga sometida a un esfuerzo axial, según la teoría de Euler, se evalúa mediante el cálculo de la carga crítica de pandeo, conocida como carga crítica de Euler (NE). Esta carga se determina considerando la longitud de la viga, la rigidez a flexión (EI) y las condiciones de apoyo. La ecuación diferencial de equilibrio y las condiciones de apoyos determinan la forma de la curva de pandeo y el valor de la carga crítica en diferentes configuraciones de la viga (articulada, empotrada, biempotrada, etc.). Para una viga biarticulada, la carga crítica se expresa como NE = π²EI/l² . Cuando la carga axial aplicada (N) alcanza o supera NE, la viga experimenta inestabilidad, manifestada como pandeo, es decir, una deformación lateral significativa sin un incremento adicional en la carga aplicada . La carga crítica no depende de cargas transversales sino del axil aplicado y las condiciones de apoyo .

La carga distribuida uniformemente afecta el cálculo de momentos flectores en una viga continua con voladizo al generar un momento negativo máximo en la sección del apoyo y un momento positivo máximo en el vano, dependiendo de la longitud del voladizo relativo al vano . Para una viga compuesta por un vano de longitud l y un voladizo de longitud αl bajo carga q, la ubicación y magnitud de los momentos flectores máximos varían con α. El colapso puede ocurrir por la aparición de una rótula plástica en el vano o en el apoyo, con momentos dependientes de α. El momento máximo positivo Mmax,(+) se sitúa en el vano mientras que el negativo Mmax,(−) se sitúa en el apoyo, con cargas de colapso dadas por la relación entre estos momentos y el momento plástico de la sección MP .

El análisis dinámico de estructuras difiere entre sistemas no amortiguados y amortiguados principalmente en la consideración de las fuerzas de amortiguamiento. En un sistema no amortiguado, las ecuaciones de movimiento incluyen solo la fuerza elástica y la de inercia, resultando en oscilaciones sostenidas a la frecuencia natural del sistema, sin pérdida de energía . En contraste, un sistema amortiguado incorpora una fuerza adicional proporcional a la velocidad del sistema, que disipa la energía vibratoria del sistema, haciendo que las oscilaciones disminuyan gradualmente con el tiempo . El efecto del amortiguamiento es crucial para prever una disminución de la amplitud de las oscilaciones, afectando así el análisis y diseño estructural, particularmente en la respuesta sísmica . Un sistema amortiguado es más representativo de las condiciones reales donde siempre existe alguna forma de pérdida de energía .

La teoría de Euler se aplica al diseño de columnas esbeltas bajo cargas de compresión calculando la carga crítica de pandeo, la cual es aquella a la que una columna larga se vuelve inestable y falla lateralmente antes de que el material alcance su resistencia máxima. La carga crítica de pandeo está relacionada con la esbeltez de la columna, su longitud y sus condiciones de apoyo. Columnas más esbeltas son más propensas al pandeo antes de agotar el material . El fenómeno ocurre dentro del rango elástico, lo que significa que, al retirar la carga, la columna puede volver a su forma original .

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