c
c
c
c
La gran mayoría de los estudiantes de secundaria opinan que la matemática es
la materia más difícil. Y sienten gran preocupación porque, en su propósito de
seguir adelante con sus estudios en entidades de educación superior, perciben
que casi todas las carreras universitarias incluyen matemáticas, en especial las
ingenierías y de forma complementaria disciplinas como salud y ciencias
sociales donde la matemática juega un papel a través de la estadística y la
probabilidad.
De ahí que sean muy pocos los estudiantes egresados del bachillerato que
decidan ser matemáticos, según lo anota Morris Kline, en 1975, en la crítica
del plan de estudios de la Nueva Matemática, un programa pedagógico
aplicado en los institutos de enseñanza primaria y secundaria de los Estados
Unidos: ³Las nuevas matemáticas se enseñan a alumnos de enseñanza
primaria y secundaria que escogerán las más diversas profesiones, trabajos,
empleos técnicos y salidas o se convertirán ante todo en esposas y madres. De
los niños de la escuela primaria, ni uno por mil serán matemáticos; y en cuanto
a los estudiantes que cursan enseñanza secundaria, ni uno de cada cien
llegará a serlo´ 1.
Esta anotación poco alentadora, sigue sin embargo teniendo validez en nuestra
época y en nuestro entorno, de acuerdo con el escaso número de estudiantes
que culminan la secundaria y se deciden por la carrera de matemáticas. Pero
sobre todo es válida al considerar que la percepción de la dificultad de las
matemáticas se basa en el alto grado de abstracción de esta disciplina.
Carácter que, según la creencia general, hace que la matemática sea sólo un
estudio teórico alejado de la realidad cotidiana y de la tendencia de los jóvenes
a ocuparse de lo que les afecta directamente.
El carácter abstracto de la matemática data desde su florecimiento entre los
años 600 y 300 A.C., cuando los pensadores griegos se dedicaron a la
comprensión de la naturaleza dejando de lado cuestiones prácticas como el
comercio y la navegación. Partieron de verdades evidentes por sí mismas,
como dos puntos determinan una recta, y de estas verdades o axiomas
hicieron abstracciones para obtener conclusiones o teoremas. Pero es hacia el
siglo XVI cuando se enfatiza el carácter abstracto d e las matemáticas con
Francois Vieta quien introdujo el uso de las letras como coeficientes, letras que
pueden representar cualquier número. Por ejemplo: la expresión 3x 2+5x +2 = 0
se generalizó como ax + bx + 2 = 0, donde a, b, c, representan cualquier
número 2.
La matemática es una ciencia deductiva, que maneja abstracciones, por
excelencia. Sin embargo, esto no quiere decir que no necesite de otros
conocimientos para desarrollarse, lo cual se evidencia en las aplicaciones de
las matemáticas en campos como la exploración del espacio, la ciencia
nuclear, las ciencias sociales, psicología, negocios e industria.
El carácter abstracto de las matemáticas se convierte en un problema cuando
en los programas de primaria y secundaria se parte de una vez con las
generalidades o el enfoque abstracto. Entonces los alumnos se desmotivan al
no encontrar sentido en fórmulas y algoritmos alejados del saber y el
pensamiento construidos en la interacción con el mundo.
En conclusión, para desmitificar la complejidad de las ma temáticas en la
educación básica y secundaria se hace necesario incluir un enfoque que
vincule su aprendizaje con la vida real, según se desprende de la historia de las
matemáticas, desarrolladas a partir de observaciones intuitivas, de la
imaginación y la creatividad, hasta llegar al nivel de abstracción propio de esta
ciencia.
Así mismo se requiere fomentar la información, discusión, conocimiento de la
historia de la matemática, igual que su estudio por grupos, para romper con el
mito de que a la matemática sólo la comprenden los cerebros privilegiados.
Notas: 1. Página 28
2. Página 45