Concepto Derecho Romano.
Se llama al derecho romano el ordenamiento jurídico que rigió a los ciudadanos de
roma.
El derecho romano se dividía en dos tipos:
Derecho privado: son las leyes que regulan las transacciones comerciales.
Derecho público: se refiere a todas las leyes creadas para proteger a los
ciudadanos.
Se llama, Corpus iuris civilis a la reunión de las leyes romanas, formada bajo el
reinado y según las órdenes del emperador Justiniano. Se puede destacar el
mérito histórico, legal y filosófico de esta colección de leyes o cuerpo de Derecho
Romano. Es una de esas obras en la que los legisladores posteriores a su
publicación durante los trece siglos posteriores tuvieron como fuente, utilizando
sus decisiones y preceptos.
El derecho romano (reunido en el Corpus Iuris Civilis) se convirtió en el texto legal
más relevante de la historia y sirvió de base para la creación de ordenamientos
jurídicos en todo el mundo. Además, fue un punto de referencia para la evolución
de las ciencias del derecho.
Tradicionalmente se compone de cuatro partes:
• Codex (Vetus) (529): En esta obra se concentran las constituciones
contempladas en los códigos Hermogeniano, Gregoriano y Teodosiano, así como
constituciones posteriores. Esta obra no ha llegado a nosotros.
• Digesto o Pandectas (533): obra en cincuenta libros, síntesis de fragmentos de
las obras de grandes jurisconsultos romanos, que reunía iuras (textos escritos que
recopilaban los antiguos precedentes del Derecho Romano).
• Institutas o Instituciones (533): manual de estudio de Derecho en cuatro libros,
que sigue el modelo de Instituciones de Gayo.
• Código de Justiniano (534): recopilación de constituciones imperiales desde la
época de Adriano hasta Justiniano.
• Novelas: son constituciones imperiales dictadas con posterioridad del 534.
Redactadas en latín y griego.
El derecho romano tiene tres principios, formulados por el jurista Domicio
Ulpiano (consejero pretoriano durante el mandato del emperador Alejandro Severo
(222-235):
Primero: vivir honestamente (Honeste vivere): se trata de llevar una vida
pública honesta y transparente, porque lo contrario a ello implica violar las
leyes y, por tanto, ser susceptible a sanciones.
Segundo: no dañar a nadie (Alterum non laedere): si se hace daño a
terceros, entonces se hace obligatorio restituir de alguna forma el agravio
físico, material o moral a través de la aplicación de la ley.
Tercero: dar a cada uno lo suyo (Suum cuique tribuiere): si se cumplen
los acuerdos, entonces cada uno recibirá lo que le corresponde según lo
pactado. El incumplimiento de un convenio implica un acto de desigualdad
para una de las partes, por lo tanto se hace necesaria administración de
justicia.
2. Es tradicionalista
Aunque la forma de administrar la ley cambiara, las instituciones y las leyes
fundamentales se mantenían, o en todo caso, se preservaba una parte. El derecho
romano podía evolucionar, pero la creación jurídica se afianzaba en las tradiciones
que le antecedían.
3. Es formal
Se refiere a la rigidez del acto jurídico. Esto se manifiesta en la creación de
modelos o fórmulas que pudiesen ser aplicadas en diferentes casos, evitando
interpretaciones discrecionales de la ley.
El formalismo también se expresa en la solemnidad que rodea al acto de
administrar justicia.
4. Es realista
Cuando las leyes escritas no servían para resolver un caso, se recurría a lo que
decía la tradición (mores maiorum) para ajustar la ley a la realidad del momento.
5. Es individualista
Se refiere a la separación de los significados jurídicos dependiendo de su campo
de aplicación, por lo cual se hacía una clara diferenciación entre ámbito social,
moral y jurídico.
6. Es sencillo
Se refiere a la facilidad o naturalidad para aplicar la ley y solucionar casos
actuales, basándose en cómo se aplicó la ley en el pasado.
Período arcaico (754 a. C - 450 a. C)
Es la etapa que corresponde a la fundación de Roma, cuando las leyes eran
costumbres y tradiciones orales llamadas “costumbres de los ancestros” (mores
maiorum).
Estas leyes no escritas eran administradas por los pontífices y contemplaban 5
derechos esenciales para los ciudadanos romanos:
Derecho al matrimonio civil (Ius connubii).
Derecho al voto (Ius sufragii).
Derecho al comercio (Ius commercii).
Derecho al desempeño de cargos públicos (Ius honorum).
Período clásico (130 a.C - 230 d. C)
Esta etapa se caracterizó por la aplicación de la Ley de proceso formulario (Lex
Aeubutias), un nuevo sistema legal basado en fórmulas.
Las partes esenciales de la fórmula eran:
Designatio: designación de juez.
Demostratio: demostración de hechos a través del relato.
Intentio: el accionante (la persona que demanda justicia) expresa qué
pretende conseguir.
Condemnatio: según lo expresado en la intentio, el juez decide si condena
o absuelve.
La finalidad de la Ley de proceso formulario era sistematizar la administración de
justicia para disminuir las posibilidades de interpretación injusta.
Período postclásico (230 d. C - 527 d. C)
Esta época está caracterizada por un control absoluto del emperador en todas las
esferas del poder, incluyendo las leyes. Esto se tradujo en una invisibilización de
la ciencia de derecho, ya que la aplicación de justicia se hacía desde el poder, con
las desigualdades que esto implicaba.
Constituciones imperiales
Los emperadores dictaban las leyes a través de las llamadas constituciones
imperiales, que se podían promulgar de cuatro formas:
Edicto: normas sobre cuestiones generales que posteriormente alcanzarían
rango de leyes.
Mandado: instrucciones del emperador para los gobernadores.
Decreto: sentencias dictadas por el emperador al finalizar un juicio.
Rescripto: respuestas del Emperador sobre cuestiones relativas al
derecho.
Se llama al derecho romano el ordenamiento jurídico que rigió a los ciudadanos de
roma.
El derecho romano se dividía en dos tipos:
Derecho privado: las leyes que regulan las transacciones comerciales.
Derecho público: todas las leyes creadas para proteger a los ciudadanos
Se llama, Corpus iuris civilis a la reunión de las leyes romanas, formada
bajo el reinado y según las órdenes del emperador Justiniano
El derecho romano (reunido en el Corpus Iuris Civilis) se convirtió en el texto legal
más relevante de la historia y sirvió de base para la creación de ordenamientos
jurídicos en todo el mundo
se compone de cuatro partes:
• Codex (Vetus) (529): En esta obra se concentran las constituciones
contempladas en los códigos Hermogeniano, Gregoriano y Teodosiano, así como
constituciones posteriores. Esta obra no ha llegado a nosotros.
• Digesto o Pandectas (533): obra en cincuenta libros, síntesis de fragmentos de
las obras de grandes jurisconsultos romanos, que reunía iuras (textos escritos que
recopilaban los antiguos precedentes del Derecho Romano).
• Institutas o Instituciones (533): manual de estudio de Derecho en cuatro libros,
que sigue el modelo de Instituciones de Gayo.
• Código de Justiniano (534): recopilación de constituciones imperiales desde la
época de Adriano hasta Justiniano.
• Novelas: son constituciones imperiales dictadas con posterioridad del 534.
Redactadas en latín y griego.
El derecho romano tiene tres principios, formulados por el jurista Domicio
Ulpiano (consejero pretoriano durante el mandato del emperador Alejandro Severo
(222-235):
Primero: vivir honestamente (Honeste vivere): se trata de llevar una vida
pública honesta y transparente, porque lo contrario a ello implica violar las
leyes y, por tanto, ser susceptible a sanciones.
Segundo: no dañar a nadie (Alterum non laedere): si se hace daño a
terceros, entonces se hace obligatorio restituir de alguna forma el agravio
físico, material o moral a través de la aplicación de la ley.
Tercero: dar a cada uno lo suyo (Suum cuique tribuiere): si se cumplen
los acuerdos, entonces cada uno recibirá lo que le corresponde según lo
pactado. El incumplimiento de un convenio implica un acto de desigualdad
para una de las partes, por lo tanto se hace necesaria administración de
justicia.