Celebración de la palabra de la Cena del Señor
El sagrario debe estar completamente vacío, si el lugar cuenta con sagrario.
Monición de Entrada.
C:/ Reunidos como Iglesia para peregrinar hacia la salvación, nos disponemos para
celebrar esté sagrado Triduo Pascual, por medio del cual hacemos memoria, a la
institución de los sacramentos de la Eucaristía, el orden sacerdotal y el mensaje del
mandamiento del Amor. Pidamos a Dios que, por la acción de su Espíritu Santo, seamos
renovados en cuerpo y espíritu para así resucitar con Cristo a una vida nueva.
Iniciemos con esta celebración.
Canto de entrada:
Invocación inicial.
C:/ En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
R:/ Amén.
Antífona de entrada.
C:/ Nosotros hemos de gloriarnos en la cruz de nuestro Señor Jesucristo: en él está
nuestra salvación, vida y resurrección. Él nos ha salvado y liberado. 1
Acto penitencial.
C:/ El señor ha dicho:
El que esté sin pecado, que tire la primera piedra.
Reconozcámonos, pues, pecadores
y perdonémonos los unos a los otros
desde lo más íntimo de nuestro corazón.2
Se hace una breve pausa en silencio.
Después el ministro idóneo, dice la siguiente invocación.
C:/ Tú que has sido enviado a sanar los corazones afligidos: Señor, ten piedad.
R:/ Señor, ten piedad.
C:/ Tú que has venido a llamar a los pecadores: Cristo ten piedad.
R:/ Cristo, ten piedad.
C:/ Tú que estás sentado a la derecha del Padre para interceder por nosotros: Señor, ten
piedad.
R:/ Señor, ten piedad.
1
Misal Romano, Misa Vespertina de la Cena del Señor, Antífona de entrada (Cfr. Ga 6,14), p. 161.
2
Misal Romano, Ordinario de la Misa, Formulario 3, p. 342.
Todos concluyen
R:/ Dios todopoderoso
tenga misericordia de nosotros,
perdone nuestros pecados
y nos lleve a la vida eterna.3
R:/ Amén
A continuación, se canta o se dice el himno de Gloria:
R:/ Gloria a Dios en el cielo,
y en la tierra paz a quienes ama el Señor.
Por tu inmensa gloria
te alabamos, te bendecimos,
te adoramos, te glorificamos,
te damos gracias,
Señor Dios, Rey celestial,
Dios Padre todopoderoso.
Señor, Hijo único, Jesucristo.
Señor Dios, Cordero de Dios,
Hijo del Padre;
tú que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros;
tú que quitas el pecado del mundo,
atiende nuestra súplica;
tú que estás sentado a la derecha del Padre,
ten piedad de nosotros;
porque sólo tú eres Santo,
sólo tú Señor,
sólo tú Altísimo, Jesucristo,
con el Espíritu Santo
en la gloria de Dios Padre.4
R:/ Amén.
Oración Colecta.
Antes de la oración, no se dice Oremos
3
Misal Romano, Ordinario de la Misa, Formulario 3 - invocación, p.343.
4
Misal Romano, Ordinario de la Misa, Himno de Gloria, p. 350.
C:/ Al congregarnos, oh Dios,
para celebrar esta sacratísima Cena,
en la cual tu Unigénito,
cuando iba a entregarse a la muerte,
encomendó a la Iglesia el sacrificio nuevo y eterno
y el banquete de su amor,
concédenos, te rogamos,
que por la celebración de tu sagrado misterio
obtengamos la plenitud del amor y de la vida.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu hijo,
que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo
y es Dios por los siglos de los siglos.5
R:/ Amen.
Monición de la Palabra.
LITURGIA DE LA PALABRA
5
Misal Romano, Misa Vespertina de la Cena del Señor, Oración colecta, p. 162.
Primera lectura
Prescripciones sobre la Cena Pascual.
Lectura del Libro del Éxodo (12, 1-8. 11-14).
En aquellos días, dijo el Señor a Moisés y a Aarón en tierra de Egipto:
—Este mes será para vosotros el principal de los meses; será para vosotros el primer mes
del año. Di a toda la asamblea de Israel: el diez de este mes cada uno procurará un animal
para su familia, uno por casa. Si la familia es demasiado pequeña para comérselo, que se
junte con el vecino de casa, hasta completar el número de personas; y cada uno comerá
su parte hasta terminarlo.
Será un animal sin defecto, macho, de un año, cordero o cabrito.
Lo guardaréis hasta el día catorce del mes y toda la asamblea de Israel lo matará al
atardecer. Tomaréis la sangre y rociaréis las dos jambas y el dintel de la casa donde lo
hayáis comido.
Esa noche comeréis la carne, asada a fuego, y comeréis panes sin fermentar y verduras
amargas.
Y lo comeréis así: la cintura ceñida, las sandalias en los pies, un bastón en la mano; y os lo
comeréis a toda prisa, porque es la Pascua, el Paso del Señor.
Yo pasaré esta noche por la tierra de Egipto y heriré a todos los primogénitos del país de
Egipto, desde los hombres hasta los ganados, y me tomaré justicia de todos los dioses de
Egipto. Yo, el Señor.
La sangre será vuestra señal en las casas donde habitáis. Cuando yo vea la sangre, pasaré
de largo ante vosotros, y no habrá entre vosotros plaga exterminadora, cuando yo hiera al
país de Egipto.
Este será un día memorable para vosotros y lo celebraréis como fiesta en honor del Señor,
de generación en generación. Decretaréis que sea fiesta para siempre. 6
Palabra de Dios.
R:/ Te alabamos Señor.
Salmo Responsorial
R:/ El cáliz que bendecimos es la comunión de la sangre de Cristo.
6
[Link]
¿Cómo pagaré al Señor
todo el bien que me ha hecho?
Alzaré la copa de la salvación,
invocando su nombre.
R:/ El cáliz que bendecimos es la comunión de la sangre de Cristo.
Mucho le cuesta al Señor
la muerte de sus fieles.
Señor, yo soy tu siervo, hijo de tu esclava;
rompiste mis cadenas.
R:/ El cáliz que bendecimos es la comunión de la sangre de Cristo.
Te ofreceré un sacrificio de alabanza,
invocando tu nombre, Señor.
Cumpliré al Señor mis votos,
en presencia de todo el pueblo.
R:/ El cáliz que bendecimos es la comunión de la sangre de Cristo.
Segunda lectura
Cada vez que coméis del pan y bebéis del cáliz, proclamáis la muerte del Señor
Lectura de la primera carta del Apóstol San Pablo a los Corintios (11, 23-26).
Hermanos:
Yo he recibido una tradición, que procede del Señor y que a mi vez os he transmitido:
Que el Señor Jesús, en la noche en que iban a entregarlo, tomó un pan y, pronunciando la
Acción de Gracias, lo partió y dijo: «Esto es mi cuerpo, que se entrega por vosotros. Haced
esto en memoria mía.»
Lo mismo hizo con la copa, después de cenar, diciendo: «Esta copa es la nueva alianza
sellada con mi sangre; haced esto cada vez que bebáis, en memoria mía.»
Por eso, cada vez que coméis de este pan y bebéis de la copa, proclamáis la muerte del
Señor, hasta que vuelva.7
Palabra de Dios.
R:/ Te alabamos Señor.
Canto proclamación de la Palabra
Santo Evangelio
Los amó hasta el extremo.
7
[Link]
Lectura del santo Evangelio según San Juan (13, 1-15).
Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado la hora de pasar de este
mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el
extremo.
Estaban cenando (ya el diablo le había metido en la cabeza a Judas Iscariote, el de Simón,
que lo entregara) y Jesús, sabiendo que el Padre había puesto todo en sus manos, que
venía de Dios y a Dios volvía, se levanta de la cena, se quita el manto y, tomando una
toalla, se la ciñe; luego echa agua en la jofaina y se pone a lavarles los pies a los discípulos,
secándoselos con la toalla que se había ceñido.
Llegó a Simón Pedro y éste le dijo:
—Señor, ¿lavarme los pies tú a mí?
Jesús le replicó:
—Lo que yo hago, tú no lo entiendes ahora, pero lo comprenderás más tarde.
Pedro le dijo:
—No me lavarás los pies jamás.
Jesús le contestó:
—Si no te lavo, no tienes nada que ver conmigo.
Simón Pedro le dijo:
—Señor, no sólo los pies, sino también las manos y la cabeza. Jesús le dijo:
—Uno que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies, porque todo él está limpio.
También vosotros estáis limpios, aunque no todos. (Porque sabía quién lo iba a entregar,
por eso dijo: «No todos estáis limpios.»)
Cuando acabó de lavarles los pies, tomó el manto, se lo puso otra vez y les dijo:
—¿Comprendéis lo que he hecho con vosotros? Vosotros me llamáis «El Maestro» y «El
Señor», y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Maestro y el Señor, os he lavado los pies,
también vosotros debéis lavaros los pies unos a otros: os he dado ejemplo para que lo que
yo he hecho con vosotros, vosotros también lo hagáis. 8
Palabra del Señor
R:/ Gloria a ti Señor, Jesús.
Después de la proclamación del Evangelio, el ministro idóneo pronuncia la homilía o
reflexión en la que se expone los sagrados misterios que en este día se renuevan, a
saber, la institución de la Sagrada Eucaristía y del orden Sacerdotal y también el
mandamiento del Señor sobre la caridad fraterna.
Reflexión:
LAVATORIO DE LOS PIES
8
[Link]
Terminada la reflexión, donde sea recomendable por motivos pastorales se procede al
lavatorio de los pies.
Entre tanto se hará cantos apropiados.
Oración Universal.
C:/ En esta tarde santa, cuando Cristo nos dejó el memorial de su pasión; y después de
lavar los pies a sus discípulos, nos dio el mandamiento del amor, oremos, hermanos a Dios
nuestro padre, diciendo:
R:/ Te rogamos señor:
1. Por la Santa Iglesia de Dios para que, por la renovación de los misterios
santos, alcance la unidad y la paz. R:/
2. Por los presbíteros y diáconos para que permaneciendo fieles al Señor,
realicen su ministerio en la fe y en el amor. R:/
3. Por cuantos se preparan al sacerdocio para que perseveren en su vocación
y aumente el número de los ministros del pueblo santo. R:/
4. Por todos los hombres para que desaparezcan las guerras, y vivamos todos
en paz y concordia. R:/
5. Por los enfermos, los pobres y afligidos, para que encuentren en nuestro
amor ayuda y consuelo. R:/
6. Por quienes estamos aquí reunidos, para que celebrando en la fe este
misterio de amor, vivamos unidos en caridad. R:/
C:/ Dios, Padre de bondad, que nos amaste hasta entregarnos a tu hijo; escucha la oración
de tu pueblo y concédenos misericordiosamente los auxilios temporales y eternos.
Por Jesucristo nuestro Señor.9
R:/ Amen.
LITURGIA EUCARISTICA
Padre nuestro.
9
C:/ Ahora todos vamos a elevar al Padre Celestial, la oración que Jesús nos enseñó, para
pedir que el mundo viva el sacramento de la Eucaristía ahí donde se celebra y para
suplicar bendiciones de Dios para el Papa, los obispos y Sacerdotes, en este día
Sacerdotal.10
R:/ Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.11
Se hace genuflexión, toma el pan consagrado y, sosteniéndolo un poco elevado sobre
sus manos, lo muestra al pueblo diciendo:
C:/ Este es el Cordero de Dios,
que quita el pecado del mundo.
Dichosos los llamados a la cena del señor.
R:/ Señor no soy digno de que entres a mi casa,
pero una palabra tuya bastará para sanarme.12
El ministro idóneo comulga, y cumpliendo los protocolos de bioseguridad da la
comunión en la mano al resto de la asamblea.
Terminada con la distribución de la comunión, se deja sobre el altar el Copón con las
Hostias consagradas para la comunión del Viernes Santo, luego el ministro idóneo dice
la oración después de la comunión.
Canto de Comunión
Oración después de la Comunión.
Antes de la oración, no se dice Oremos
C:/ Concédenos, Dios todopoderoso, que de la misma manera como nos alimentas en la
cena de tu hijo, en esta vida, podamos ser saciados también en la eternidad.
10
11
Misal Romano, Ordinario de la Misa, Rito de la Comunión, p.463.
12
Misal Romano, Ordinario de la Misa, Rito de la Comunión, p.466.
Por Jesucristo, nuestro señor.13
R:/ Amen.
En caso de que halla monumento, se organiza la procesión para llevar por la capilla o
lugar adecuado el Santísimo Sacramento hasta el lugar de la reserva debidamente
preparado.
No hay bendición.
Hora Santa
Monición de Entrada.
13
Misal Romano, Misa vespertina de la Cena del Señor, Oración después de comunión, p.171.
C:/ Hermanos: Reunidos en este momento, alrededor y a los pies de Nuestro Señor
Jesucristo presente en el santísimo sacramento del altar, presentemos a Él, pan vivo
bajado del cielo, nuestro sentimiento de gratitud por los bienes que nos concede y por
permitirnos estar con Él. De igual manera, con gran confianza entreguemos a Él nuestras
fragilidades para que con su Santo Espíritu nos dé el don de la Fortaleza.
Con fe, esperanza y devoción participemos de este solemne encuentro con Jesús
Eucaristía.
Canto.
Invocación inicial.
C:/ En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
R:/ Amén.
MOMENTO DE PERDÓN
TEXTO BIBLICO
«Quédate con nosotros, porque atardece y el día ya ha declinado.»
Lectura del santo Evangelio según San lucas (24, 28-31).
Al llegar cerca del pueblo al que iban, hizo como que quisiera seguir adelante, pero ellos le
insistieron diciendo: «Quédate con nosotros, ya está cayendo la tarde y se termina el día.»
Entró, pues, para quedarse con ellos. Y mientras estaba en la mesa con ellos, tomó el pan,
pronunció la bendición, lo partió y se lo dio.
En ese momento se les abrieron los ojos y lo reconocieron, pero él desapareció. 14
Palabra del Señor
R:/ Gloria a ti Señor, Jesús.
Después de la proclamación del texto Bíblico, el ministro idóneo pronuncia la homilía o
reflexión.
Reflexión:
Canto:
MOMENTO DE ADORACIÓN
TEXTO BIBLICO
« en que los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad.»
Lectura del santo Evangelio según San Juan (4, 23-24).
“Pero la hora se acerca, y ya ha llegado, en que los verdaderos adoradores adorarán al
14
[Link] Evangelio según San Lucas.
Padre en espíritu y en verdad, porque esos son los adoradores que quiere el Padre.
Dios es espíritu, y los que lo adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad”. 15
Palabra del Señor
R:/ Gloria a ti Señor, Jesús.
Después de la proclamación del texto Bíblico, se hace la invitación a guardar silencio,
para una reflexión personal, si el ministro idóneo considera oportuno y necesario se
pronuncia una breve homilía o reflexión.
Canto:
MOMENTO DE ACCIÓN DE GRACIAS
TEXTO BIBLICO
« Cuándo te invoqué, Señor, me escuchaste.»
Salmo 138.
Te doy gracias, Señor, de todo corazón, te cantaré en presencia de los ángeles.
Me postraré ante tu santo Templo, y daré gracias a tu Nombre por tu amor y tu fidelidad,
porque tu promesa ha superado tu renombre.
Me respondiste cada vez que te invoqué y aumentaste la fuerza de mi alma.
Que los reyes de la tierra te bendigan al oír las palabras de tu boca, y canten los designios
del Señor, porque la gloria del Señor es grande.
El Señor está en las alturas, pero se fija en el humilde y reconoce al orgulloso desde lejos.
Si camino entre peligros, me conservas la vida, extiendes tu mano contra el furor de mi
enemigo, y tu derecha me salva.
El Señor lo hará todo por mí. Señor, tu amor es eterno, ¡no abandones la obra de tus
manos!16
Después de la proclamación del texto Bíblico, se hace la invitación a guardar silencio,
para una reflexión personal, si el ministro idóneo considera oportuno y necesario se
pronuncia una breve homilía o reflexión.
Canto:
Con esto se da finalización o culminación a la Hora Santa.
15
[Link] Evangelio según San Juan.
16
[Link] Salmo 138.