El agua embotellada está viva?
Lo está cuando se puede mover en vórtice.
¿...?
Se trata del patrón de movimiento circular que usa el universo para mantenerse vivo. De
hecho, un átomo, desde lord Kelvin hasta la física cuántica, es definido como un vórtice
con un 1% de masa.
¿Es el movimiento de la naturaleza?
Desde los átomos hasta las galaxias, el ADN, la sangre que bombea el corazón, el agua de
los océanos, los tornados, los huracanes, la Vía Láctea o el agujero negro que hay en su
centro; todo lo vivo necesita el vórtice para mantenerse vivo. El agua está viva si donde
está almacenada puede moverse en vórtice.
¿Y qué implica que se mueva en vórtice?
Implica el segundo patrón, el de orden, que en el caso del agua es una estructura molecular
hexagonal. Gracias al movimiento en vórtice, el agua puede mantener esa estructura y todo
lo que tiene en disolución de forma uniforme.
Aunque no podamos verla, la energía
se mueve en vórtices, como el agua o
los huracanes”
¿Y si no se mueve en vórtice?
En el universo todo está formateado, como en el mundo digital, y si la estructura es la
adecuada, la información está bien distribuida; pero si se ha perdido la estructura, está
informe.
¿Pura física?
Sí. En 1827, Robert Brown descubrió que las moléculas de agua se están moviendo
constantemente y de forma espontánea a unos 1.600 km por hora. Albert Einstein lo
confirmó en 1905. La pregunta que me surgió tras trabajar quince años en el sector del
agua fue: ¿qué pasa dentro de una botella si el agua se está moviendo a esa velocidad?
¿Y qué pasa?
En cualquier bebida envasada en una botella cuadrada o de paredes ovales y fondo plano,
las moléculas de agua sólo pueden moverse linealmente. El puzle lo completé observando
cómo la naturaleza guardaba la vida.
¿Cómo?
En la forma ovoide, lo vemos en la mayoría de las frutas, las semillas y los óvulos.
Aunque no podamos verla, la energía se mueve en vórtices, como el agua o los huracanes.
¿Así nació su botella en forma de huevo?
Sí, pero hay más: la naturaleza elige la forma ovoide y elige también una proporción para
desarrollarse, la proporción phi.
Presente en nuestro ADN.
...Y en las galaxias. Es el patrón de crecimiento de las ramas de los árboles, las hojas de
lasplantas, el organismo humano… Diseñé unabotella teniendo en cuenta ambos
principios.
¿Tecnología que copia la naturaleza?
Exacto, de esa manera llegué a la conclusión de que el envase para guardar el agua,
cualquier bebida, liquido cosmético o farmacéutico, no debe ser un simple contenedor.
...Debe guardar la proporción phi en una forma ovoide.
Exacto. El agua es entre el 70% y el 90% de cualquiera de estos líquidos y debe poder
comportarse como lo hace en la naturaleza para preservar sus características. El agua que
bebemos debe estar viva.
Pero el agua está previamente almacenada en garrafas que no son ovoides...
En cuanto la vuelves a introducir en un contenedor ovoide se estructura, digamos que
recupera la memoria. En un futuro todos los envases tendrán forma ovoide, mi botella es
simplemente una expresión más de la geometría de la vida que podemos incorporar a
nuestra vida cotidiana organizando entornos más ergonómicos, sostenibles, saludables y
armónicos.
Antiguas vasijas romanas ya eran ovoides.
Sí, y muchos productores fermentan sus vinos en tanques ovoides porque así consiguen
que el vino tenga la misma calidad en todo el tanque. Y la ingeniería está utilizando la
forma ovoide para los grandes depósitos de reciclaje de agua, lo vemos en Alemania,
Japón y [Link].
No existe un modelo de computación
tan complejo como para ser capaz de
replicar la danza de una gota de agua”
¿Por qué?
Se han dado cuenta de que el gasto energético es mucho menor porque el movimiento en
vórtice hace que los microorganismos fermenten de manera uniforme.
¿Cómo llegó a interesarse por el agua?
Distribuyendo una marca de equipos de tratamiento de agua norteamericana descubrí la
tremenda sofisticación del agua.
Todavía guarda misterios para la ciencia.
Supe que una gota de agua tiene 4.000 trillones de moléculas de H2O que cada cien
millonésimas de segundo cambian sus enlaces de hidrógeno, fenómeno que en biología se
conoce como la danza del agua. No existe un modelo de computación tan complejo como
para ser capaz de replicar la danza de una gota de agua.
Entiendo su entusiasmo.
Me enamoré del agua y me asombró que el secreto de la vida esté guardado en el elemento
que nos constituye a nosotros y al planeta en un 70%. Entendí que somos seres líquidos y
que el agua es un elemento vivo; que si queremos sentirnos bien debemos tener en cuenta
que el agua está en el principio de todo.
¿Qué andaba buscando?
Poder aportar en la última etapa de mi vida algo que fuera significativo y que tuviera muy
poco coste. Pero no he inventado nada, sólo he observado. Si construimos nuestras
tecnologías respetando los patrones de orden, crecimiento y movimiento que utiliza el
universo para crear, tendremos un mundo más sostenible y más eficiente, y eso es algo que
se puede aplicar a una botella, a un edificio o a una ciudad.