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El Purgatorio: Doctrina y Escrituras

El documento explica las enseñanzas católicas sobre el Purgatorio. Según la Iglesia Católica, el Purgatorio es un lugar intermedio donde las almas salvadas pero aún imperfectas son purificadas antes de entrar al Cielo. El documento cita varios pasajes bíblicos, como Mateo 12 y 1 Corintios 3, que se usan para argumentar la existencia de un lugar de purificación después de la muerte. También discute las interpretaciones del Antiguo Testamento que apuntan al concepto de Purgatorio.
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El Purgatorio: Doctrina y Escrituras

El documento explica las enseñanzas católicas sobre el Purgatorio. Según la Iglesia Católica, el Purgatorio es un lugar intermedio donde las almas salvadas pero aún imperfectas son purificadas antes de entrar al Cielo. El documento cita varios pasajes bíblicos, como Mateo 12 y 1 Corintios 3, que se usan para argumentar la existencia de un lugar de purificación después de la muerte. También discute las interpretaciones del Antiguo Testamento que apuntan al concepto de Purgatorio.
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LECCIONES PRELIMINARES SOBRE EL PURGATORIO

Las Iglesias católica cree que las almas salvadas, pero cuya purificación no está
completa, experimentan una
purificación que no tiene lugar
ni en el cielo ni tampoco en la
morada de los muertos ("de
los justos") denominada en la
Biblia sheol o hades.345 La
Iglesia católica recuerda las
palabras de Jesucristo
referidas en Lucas 12:58-59:
“Cuando vas con tu adversario
a presentarte ante el
magistrado, trata de llegar a un
acuerdo con él en el camino,
no sea que el adversario te
lleve ante el juez, y el juez te
entregue al guardia, y este te
ponga en la cárcel. Te aseguro
que no saldrás de allí hasta
que hayas pagado el último
centavo»”. Se argumenta que
si del Infierno no se puede
salir, debe existir un lugar
donde se cancele esa deuda,
pues además, hablando de la
“Jerusalén Celestial”, el libro
del Apocalipsis dice: “Nada
manchado entrará en ella” (Ap. 21, 27). Luego, con la parábola del funcionario que
no quiso perdonar, en Mateo 18:21-35, Jesús compara el Reino de los Cielos con
alguien que pide perdón pero niega hacerlo; aun así advierte que el hombre puede
cumplir su deuda: “Y tanto se enojó el señor, que lo puso en manos de los
verdugos hasta que pagara toda la deuda. Y Jesús añadió: «Lo mismo hará mi
Padre Celestial con ustedes, a no ser que cada uno perdone de corazón a su
hermano»”(Mateo 18:34-35). Cabe recordar incluso que Jesucristo enseñó a orar
poniendo la condición de ser perdonados, perdonando: “…y perdona nuestras
deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores;” (Mateo 6:12).
Así, como en el cielo no hay “verdugos” que cobren la deuda, el catolicismo
concibe un lugar intermedio donde los salvados purifiquen las deudas pendientes.
Existe otro pasaje en el que Jesucristo habla de la existencia de otro mundo
después de este, donde se perdonan los pecados: "Dios perdonará incluso a
aquel que diga algo contra el Hijo del Hombre; pero al que hable contra el Espíritu
Santo, no lo perdonará ni en el mundo presente, ni en el venidero". (Mateo 12, 32).
En 1 Corintios san Pablo habla más claramente del Purgatorio:
La obra de cada uno se verá claramente en el día del Juicio porque ese día vendrá
con fuego, y el fuego probará la calidad de la obra de cada uno. Si la obra que se
construyó resiste, recibirá su salario. Si la obra se quema, será castigado, aunque
Encontramos un gran número de santos que han experimentado visitas de almas
del Purgatorio, las cuales son permitidas por Dios para que se interceda de una
manera más intensa por ellas tras estos encuentros sobrenaturales. Cabe
destacar que en el Purgatorio existen tantos estadios como personas, quedando
algunas almas en un estadio muy próximo al infierno y otras cercanas al cielo.
LECCIONES PRELIMINARES SOBRE EL PURGATORIO

EL PURGATORIO EN EL ANTIGUO TESTAMENTO


 Entre los lugares del Antiguo Testamento que tanto la
Iglesia copta y la Iglesia católica interpretan como
relacionados con la expiación tras la
muerte en un Purgatorio, están:
 Muchos serán purificados,
emblanquecidos y refinados; los impíos
procederán impíamente, y ninguno de
los impíos comprenderá, pero los
entendidos comprenderán.
Daniel 12,10
 A este tercio lo meteré en el fuego, lo
fundiré como se funde la plata, lo
probaré como se prueba el oro. Él
invocará mi nombre, y yo lo oiré. Yo diré:
'Pueblo mío'. Él dirá: 'Yahveh es mi Dios'.
Zacarías 13,9
 “ P e r o é l p r e
se acuestan en la muerte, de ahí que su inquietud fuera
santa y de acuerdo con la fe. Mandó pues ofrecer ese sacrificio de
expiación por los muertos para que quedaran libres de sus pecados”.
2 Macabeos 12,45

"Un día se verá el trabajo de cada uno. Se hará público en el día del juicio,
cuando todo sea probado por el fuego. El fuego, pues, probará la obra de
cada uno. Si lo que has construido resiste el fuego, será premiado. Pero si
la obra se convierte en cenizas, el obrero tendrá que pagar. Él se salvará,
pero no sin pasar por el fuego". 1Cor 3,13-15.

Notemos dos aspectos fundamentales de lo que san Pablo quiere enseñar


acerca de un creyente en Dios: en primer lugar, afirma que si la obra resiste
al ser examinada la persona se salvará, en este caso se está refiriendo a un
cristiano que va directamente a salvarse, sin necesidad de pasar por una
purificación. Pero, inmediatamente agrega que hay otra situación donde la
obra de la persona no resistió el juicio y no dice que se va a condenar, sino
que ese cristiano tendrá que pagar o ser castigado y se salvará, pero como
quien pasa por el fuego.

Al seguir estudiando la Biblia sobre este tema,


encontraremos que la existencia del
Purgatorio es una consecuencia
lógica de la santidad de Dios,
pues si Él es el tres veces santo
(Isaías 6,3), o sea, la plenitud
de la santidad y perfección,
entonces quienes estén junto
a Él también deben de serlo
(Mateo 5,48). Por eso, quien
es fiel a Dios, pero no se
encuentra en un estado de
gracia plena a la hora de
morir, no puede disfrutar del
LECCIONES PRELIMINARES SOBRE EL PURGATORIO

Cielo porque la misma Biblia dice que en la ciudad celestial: No entrará nada
manchado (impuro). Ap 21,27.

Entonces, de acuerdo con ello, si un cristiano no puede entrar al Cielo por


tener alguna mancha o impureza, ni tampoco sufrir el castigo eterno, es
claro que tendrá que 'pagar' en esta vida o en la otra.6

Aparte de ello, el trasfondo de lo citado en Mateo 5, 25-26 establece una


analogía entre "cárcel" y "estado de pena" transitoria para la persona
deudora: Ponte enseguida a buenas con tu adversario mientras vas con él
por el camino; no sea que tu adversario te entregue al juez y el juez al
guardia, y te metan en la cárcel, Yo te aseguro: no saldrás de allí hasta que
no hayas pagado el último céntimo.

Esta "prisión" o "cárcel" escatológicamente hablando no puede ser


solamente considerada física como tal, y en menor caso como el Infierno,
porque nadie "sale" de él en su condena definitiva, considerándose por
demás otro "estado", en donde se pagarán completamente las deudas de
menor agravio contra el prójimo (pecados veniales).

La Iglesia católica nunca ha enseñado que en el Purgatorio se perdonen


pecados mortales, sino solo veniales que no mudan al creyente del estado
de gracia habitual o santificante, necesaria para salvarse. Pero
principalmente se enseña que en el Purgatorio se realiza la purificación de
las reliquias del pecado.8

Otra cita del Nuevo Testamento con que católicos y coptos explican la
existencia del Purgatorio es Mateo 12, 31-32:
A cualquiera que pronuncie alguna palabra contra el Hijo del hombre se le
perdonará, pero el que hable contra el Espíritu Santo no tendrá perdón ni
en este mundo ni en el otro.

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