ANTROPOLOGIA SOCIAL: EL ESTRUCTURALISMO Y EL
ESTRUCTURACIONISMO
Este enfoque antropológico apareció a comienzos del siglo XX, se orienta en
el estudio de las sociedades como estructuras sociales. La teoría funcionalista
estructuralista1 fue inspirada por las obras del sociólogo Emile Durkheim 2 y quien
llevó a las ciencias sociales a su forma moderna y más mecánica.
Al hacer referencia a la teoría funcional-estructuralista3 es necesario hablar
inicialmente de Émile Durkheim Durkheim ya que fue quien concibió la existencia
de estructura en las sociedades, la cual esta compuesta de fenómenos
específicamente sociales ("hechos sociales"), que constituyen unidades de estudio
que solo pueden ser abordadas a través de técnicas específicamente sociales. Los
“hechos sociales” fueron definidos por Durkheim en Las reglas del método
sociológico como: ..."modos de actuar, pensar y sentir externos al individuo, y que
poseen un poder de coerción en virtud del cual se imponen"4.
Durkheim también dijo que la sociedad era algo que estaba fuera y dentro del
hombre al mismo tiempo gracias a que este adoptaba e interiorizaba los valores y la
moral de la sociedad, de esto también deriva que unos se vean obligados a ciertos
parámetros y limites de los que ellos no están de acuerdo y tienden a se rebelarse
ante ella5. Dichos hechos existen con anterioridad al nacimiento de un individuo en
determinada sociedad; por lo tanto, son exteriores a él. Son hechos colectivos porque
son parte de la cultura de la sociedad, y son coercitivos porque los individuos se
educan conforme a las normas y reglas de ella sólo por el hecho de nacer en aquélla.
Durkheim afirmó: "si existían antes es que existen fuera de nosotros" y menciona
como ejemplos a la lengua natal, la escritura y el sistema monetario.
1
La teoría funcionalista vio a la cultura como un elemento para satisfacer las necesidades del
individuo en la sociedad. Mientras la estructuralista no puede decirse claramente que sea una
escuela, sino más bien un enfoque metodológico para las ciencias humanas, como la
antropología cultural, la lingüística, la historia... sin embargo, el método tiene derivaciones
filosóficas de consideración (ver Sartre, Hegel).
2
Las reglas del método sociológico, el suicidio, etc
3
En la antropología funcional-estructuralista predominan tres conceptos: proceso, función y
estructura.
4
Durkheim 1895
5
Ibid
El hecho social se diferencia del individual por su fuerza coercitiva sobre la
conducta individual y su causa misma debe de buscarse siempre entre los hechos
sociales precedentes. De todo este entramado surgirá finalmente el alma colectiva,
expresión final de la consciencia colectiva social, es decir, para Durkheim los hechos
sociales serán representaciones colectivas expresadas en las mentes y en la conducta
de los miembros individuales del grupo social.
Por tal, los hechos sociales (representaciones concientes y acciones
concientes) proponen que la vida social está hecha toda ella de representaciones
tanto en sociedades “más especializadas” como en sociedades “menos
especializadas”, de acuerdo a las maneras de cooperación (solidaridad) que se
manifiesten en ellas6.
Sin embargo, fue Claude Leví-Strauss7 quien hizo trascendental la teoría
estructuralista de Emile Durkheim, pensaba que los fenómenos sociales ofrecen el
carácter de signos8 y que cualquier sociedad puede ser estudiada como un sistema de
signos, en las que se puede considerar por ejemplo las reglas del matrimonio y los
sistemas de parentesco como una especie de lenguaje, un conjunto de operaciones
destinadas a asegurar entre los individuos y los grupos cierto tipo de comunicación.
Es decir, una sociedad puede ser considerada como un juego de signos, de lenguaje o
de comunicación, aunque a diversos niveles: comunicación de mujeres (prohibición
de incesto, exogamia), comunicación de bienes o servicios, comunicación de
mensajes. El método para su estudio será descubrir la estructura o sistema de ese
juego. Dado que, en cualquier caso, se trata siempre de fenómenos sociales que
pueden ser considerados como signos, la metodología puede ser la misma que la
empleada por la lingüística estructural.
6
DURKHEIM, Emile, 1993
7
Leví-Strauss institucionalizó la Antropología en Francia.
8
El estructuralismo de Leví-Strauss se inspira especialmente en la lingüística de Saussure
quien distinguió entre "lengua" y "habla" considerando la lengua como un "sistema de
signos" independiente del uso que de él hace el individuo y así propuesto la creación de una
nueva ciencia.
Las teorías sociales establecidas por Lévi-Strauss como el parentesco y la
lengua no solo formaron vínculos con antropologistas estadounidenses (Franz Boas)
e ingleses (Radcliffe-Brown); sino también fueron trascendentales en la formación de
la antropología moderna.
En el libro Antropología Estructural (1958) Lévi-Strauss expone sus teorías
estructuralistas, donde considera la cultura un sistema de comunicación simbólica
sugiere investigar con métodos que otros han utilizado más en relación con la
literatura, la política, los deportes o la filmografía. La clave para él estaría en
organizar datos sencillos del modo más simple.
Influido por Durkheim y Mauss, preconiza la aplicación del método
estructural de las ciencias humanas. Asevera que el análisis científico para ser
autentico debe ser explicatorio y simplificativo, y que los análisis fonéticos revelan
características reales, de manera que los usuarios de la lengua pueden reconocerlas y
responder ante ellas, por ello muchos aspectos de este tipo de análisis serían
aplicables a la investigación en Antropología.
Lévi-Strauss afirman que las diferentes culturas de los seres humanos, sus
conductas, esquemas lingüísticos y mitos revelan la existencia de patrones comunes a
toda la vida humana. Realizó varios estudios sobre relaciones de parentesco y otras
relaciones humanas y sus repercusiones en todo el colectivo. Para él, la importancia
del estudio antropológico debe centrarse en las demandas de orden social. Y gracias
a él, hoy se tiende a rechazar los enfoques etnocentristas en la investigación
etnológica humana a favor de los estudios orientados a comparar las tecnologías de
los pueblos otrora primitivos en oposición a Occidente.
Post guerra mundial o en la segunda mitad del siglo XX, es Pierre Bourdieu
uno de los científicos sociales más relevantes quien redefinirá el método
estructuralista. Sus ideas son de gran notabilidad en la teoría social, especialmente en
la sociología de la cultura, de la educación y de los estilos de vida. Destaca por hacer
un intento de superar la dualidad tradicional entre las estructuras sociales y el
objetivismo ("fisicalismo"), por un lado, frente a la acción social y el subjetivismo
(hermeneútica), por otro lado. Para ello se dota de dos conceptos nuevos, el habitus y
el campo, así como reinventa uno ya establecido, el capital9.
En su trabajo empírico destaca especialmente toda su labor de crítica de la
cultura, mostrando que la distinción cultural no es más que una forma encubierta de
dominación, a la que denominó complicidad ontólogica entre el campo y el habitus.
Desde esa perspectiva la teoría de Bourdieu encaja perfectamente en la
explicación y analisis de los hechos sociales a través de los individuos que
transforman y disfrazan la estructura social en los pueblos del altiplano paceño;
considerando el fenómeno migratorio contemporáneo con destino a las ciudades
(Spedding y Llanos 2000) y el impacto social de la migración de retorno en el lugar
de origen (Llanos 1998).
Asimismo, resultó relevante para la investigación la teoría de la
estructuración10 desarrollada por Anthony Giddens. Esta teoría está constituida
alrededor de la idea del carácter fundamentalmente repetitivo de la vida social y
diseñada para expresar la dependencia mutua de la estructura y el individuo en
términos de espacio-tiempo. Ello significa que las prácticas sociales ubicadas en un
espacio y tiempo se hallan en la raíz de la constitución tanto del sujeto como del
objeto social.
Uno de los principales aportes de de la visión estructuracionista a la teoría
social es su propuesta de ruptura con el dualismo acción-estructura. Esta teoría
propone el rechazo de todo dualismo que implique la separación u oposición de
acción y estructura. Giddens prefigura en este sentido una nueva concepción de la
relación acción-estructura, en la que los términos en cuestión aparecen como parte de
una dualidad y no de un dualismo.
9
Ver marco conceptual (conceptos teóricos)
10
Giddens
Esta teoría de la estructuración propone dar cuenta de la reproducción de las
relaciones sociales, teniendo como marco la dualidad de la estructura e incorporando
una explicación de cómo las reglas intervienen en las prácticas sociales; lo que
permite abordar el tema de la estructuración de las prácticas en los sistemas sociales
que se manejan en las sociedades del altiplano paceño.
Giddens critica fuertemente al funcionalismo y el estructuralismo como
teorías accionalistas que considera que las primeras dejan poco espacio a la acción
transformando a los individuos en meros soportes de las estructuras, mientras las
segundas privilegian al actor pero olvidan los condicionamientos de las propiedades
estructurales de los sistemas sociales11.
2.2 CONCEPTOS TEORICOS
La estratificación de grupos sociales en la organización andina vista desde la
teoría estructuracionista debe tener conceptos precisos y puntuales para el análisis
dinámico de los resultados.
Giddens define la estructura social como la articulación de reglas y recursos
implicados de manera recursiva en la producción de las prácticas sociales. Por lo
tanto, la estructura es a la vez un instrumento utilizado por actores en contextos
especificables y el resultado de la reproducción de las prácticas. Asimismo, sostiene
que las propiedades estructurales existen sólo en la medida en que la conducta social
es reproducida recurrentemente en el espacio y el tiempo. Las instituciones son los
rasgos más duraderos de la vida social; así, hay formas institucionales que se
extienden por inmensos recorridos de espacio y tiempo conformando sistemas
sociales.
La capacidad explicativa del funcionalismo como del estructuralismo se ve
disminuida al atribuir a la estructura social una eficacia propia al margen de los
actores. Ambos enfoques comparten que el supuesto de que la realidad social
11
Ibid
cambia, en virtud de procesos objetivos que se imponen a los individuos como
restricciones. Mientras que la perspectiva de la teoría estructuracionalista propone
una dualidad estructura-accion, que es el fundamento principal de la continuidad de
la reproducción social y supone dar cuenta de los ejes o dimensiones de la
estructuración.
"Grupo de élite" es aquel conjunto de individuos que ocupan posiciones de
autoridad formal a la cabeza de una organización o institución social, en este sentido
se puede hablar de una élite deportiva compuesto por los jugadores sobresalientes,
una élite política, una élite artística, una élite religiosa y así sucesivamente. La élite
tiene dos formas de reclutamiento: abiertas y cerradas. Las formas cerradas se
relacionan con un predominio de status adscrito, mientras las formas abiertas es por
medio de la membresía. Las formas abiertas tienen una gama amplia de personas
que los puede satisfacer12.
ÉLITES LOCALES CAQUIAVIREÑAS
(“ESTAR A LA CABEZA DE ALGO”)
ÉLITE ÉLITE ÉLITE
DECADENTE ESTABLECIDA EMERGENTE
+ +
CAPITAL CAPITAL CAPITAL
SOCIAL ECONÓMICO POLÍTICO
- SOCIAL -
CAPITAL POLÍTICO CAPITAL
ECONÓMICO ECONÓMICO
POLÍTICO SOCIAL
VECINOS RESIDENTES, VECINOS
NOTABLES VECINOS PUEBLERINOS,
CONOCIDOS COMUNARIOS
12
(Giddens 1973/1979:135-145 en Colque y Spedding s/f:6)
La ‘circulación de las élites’ refiere a la persistencia de los mismos grupos
sociales en la posición de élite a través de las décadas o las generaciones o su
reemplazamiento por otros grupos. Dependiendo del tiempo-espacio se encuentran
las siguientes categorías de élite:
1. Élite decadente es el grupo que como consecuencia de los procesos de
reemplazo y renovación (p.e. derrocamiento de una élite en una revolución) que
suelen ser más o menos rápidos y abruptos, ha perdido el liderazgo en la región
que dominaba. La élite decadente tiende a mantener sus bases por tradición y el
recuerdo, aunque estas ya no están vigentes.
En Caquiaviri las familias que gozaban de prestigio social en la época de las
haciendas, formaban una élite establecida en esa época. Estos eran los dueños de
las haciendas, sus mayordomos vivían en el pueblo de Caquiaviri y el pueblo de
Corocoro, y el resto en la ciudad de La Paz. Los que residían en los pueblos eran
vecinos notables quienes hacían de autoridades, arxatiris (defensores, tinterillos),
a este grupo se les llamaba Wiracochas (señores de respeto) y poseían buen
capital social, político y económico. Después de la Revolución de 1952 esta élite
fue desplazada. Actualmente son residentes en la ciudad de La Paz, aunque
algunos de sus miembros de mayor edad están regresando al pueblo en busca de
una vida menos agitada.
2. Élite establecida, están los grupos que tienen mejores posibilidades de ocupar las
posiciones de liderazgo en el momento actual. Son familias residentes exitosas y
familias vecinas conocidas que tienen gran capital económico y facilidades para
conseguir capital social y político. Sus componentes son comerciantes exitosos:
dueños de locales de fiestas, dueños de transportes (buses, camiones),
propietarios de tiendas de abarrotes, ropa, o electrodomésticos, etc.; algunos
tienen grandes extensiones de tierras y otras tienen varios miembros que son
profesionales y comerciantes exitosos en la familia. Estas personas son los que
financian las fiestas patronales grandes y pequeñas como prestes y asumen
padrinazgos de bautizo y matrimonio.
3. Élite emergente, aspira a la posición que ocupa la élite establecida. Ocupan
cargos públicos (en el municipio, Junta Vecinal) o patrocinan pequeñas fiestas
patronales. Su capital económico es menor al de la élite establecida, pero poseen
un mejor capital político ya que se sacan tiempo para postularse a los cargos
cívicos y municipales del municipio. Es un grupo heterogéneo tanto en el origen
social (vecinos pueblerinos, ex comunarios, residentes conflictivos, migrantes de
regreso) como en la profesión a nivel técnico.
La élite no es homogénea y en cualquier momento puede incluir fracciones de
una élite decadente, establecida o emergente; es decir miembros cuya posición deriva
de la participación de una élite anterior o nueva.
Para comprender mejor a los actores sociales de las élites que existen en las
estructuras sociales se manejará los conceptos bourdienos de: habitus, campo y
capital.
Por habitus entiende las formas de obrar, pensar y sentir que están originadas
por la posición que una persona ocupa en la estructura social.
En cuanto al campo, es el espacio social que se crea en torno a la valoración
de hechos sociales tales como el arte, la ciencia, la religión, la política, etc. Esos
espacios están ocupados por agentes con distintos habitus, y con capitales distintos,
que compiten tanto por los recursos materiales como simbólicos del campo. Estos
capitales, aparte del capital económico, están formados por el capital cultural, el
capital social, y por cualquier tipo de capital que sea percibido como "natural", forma
ésta del capital que denomina capital simbólico.
Los agentes, con el habitus que es propio dada su posición social, y con los
recursos de que disponen, "juegan" en los distintos campos sociales, y en este juego
contribuyen a reproducir y transformar la estructura social.
2.3 LOS ACTORES SOCIALES
Para una mejor comprensión conceptual de los actores sociales, estos han sido
clasificados en grupos diferenciados por el tipo y lugar de la residencia.
2.3.1 GRUPOS SOCIALES QUE RESIDEN EN EL CAMPO: LOS VECINOS
Y LOS COMUNARIOS
Los términos vecinos y comunarios –comuneros en el Perú- son de frecuente
uso entre la gente del Altiplano boliviano y la sierra peruana (Gose 2001:16) para
referirse a dos grupos sociales reconocidos en los pueblos rurales. Los comunarios
son las personas quienes mayormente viven de recursos obtenidos de la misma
comunidad, del trabajo de la tierra que complementan con otros productos obtenidos
fuera de la comunidad, como ropa, artefactos electrónicos, frutas o verduras de otras
áreas ecológicas. En Caquiaviri los pobladores que viven fuera del área urbana local
se denominan ‘comunarios’. Después de la Ley de Participación Popular, los
términos originarios y ayllu originario aparecieron como sinónimo de comunario y
comunidad. Ahora, cuando un comunario cumple cargos políticos locales como
autoridad representante de su comunidad, se autodenomina ‘originario’.
Las personas que habitan en el área urbana local, en los pueblos y viven
principalmente de actividades no agrícolas, se denominan vecinos. En este grupo,
según Llanos (2001) se encuentran los vecinos pueblerinos y los vecinos notables.
Los vecinos notables son familias que gozan de buen capital social y generalmente
también buen capital económico, y han vivido en el pueblo durante una o mas
generaciones. Mientras los vecinos pueblerinos son personas con poco capital
económico o ex comunarios. Históricamente, el término vecino tiene origen ibérico
y refería a las personas que ocupaban instituciones aldeanas, estas costumbres fueron
transplantadas al Nuevo Mundo13. Actualmente, ni los comunarios, ni los vecinos
tienen connotación peyorativa alguna.
13
En la época colonial el término vecino era reservado solo para españoles. Una vez fundada
la Republica este termino y sus privilegios fueron a pertenecer a las autoridades
administrativas y políticas de los pueblos rurales indígenas (Abercombie 1998:305)
‘Comunario’ u ‘Originario’ denomina a la persona que trabaja y posee tierra y
mantiene relaciones sociales y ecomómicas con otras familias de similar posición.
Varios de los comunarios de Caquiaviri tienen documentación de propiedad desde
sus ancestros de la época liberal. El Padrón poblacional de 1883 muestra la
existencia de indígenas que residían en las áreas urbanas con trabajos artesanales (los
varones) y domésticos (las mujeres). Antes de la Reforma Agraria, varios
comunarios de las comunidades colindantes llegaron a tener casas en el pueblo, las
comunidades poseían un canchón llamado ‘utanka’ donde llegaban para las fiestas
patronales. La división social entre vecinos y comunario viene desde la época
colonial. Pero la división entre vecino importante o notable y vecino humilde o
pueblerino ha ido marcándose con el tiempo. Los ‘vecinos importantes’ que tienen
buen nivel económico y social, solían pertenecer a familias de pequeños propietarios
(Rivera 1978b) y comerciantes. Por ejemplo, en el periodo anterior a la Reforma
Agraria de 1953, algunas mujeres vecinas tenían tiendas de abasto mientras sus
esposos se dedicaban a ocupar puestos burocráticos en el pueblo (Guillén Pinto
1945). Podían contratar a un paisano o conocido (comunarios y/o los vecino
pueblerino) para que los ayude en las actividades agrícolas.
Antes de la Revolución de 1952 eran los vecinos notables quienes tenían más
posibilidades de mandar a sus hijos a estudiar a La Paz, alojandose donde un pariente
o conocido establecido en la ciudad. Algunos de esos niños Pre Reforma Agraria,
educados en la ciudad, formaron el Centro de residentes por la década de 1940 (ver
3.6.1). Casi todos los hijos de los ‘vecinos pueblerinos’ estudiaron en la escuela
UTAMA en Caquiaviri, y pocos fueron a la ciudad a especializarse; de esos pocos la
mayoría regresó como profesores normalistas.
Después de la Reforma Agraria, los vecinos notables fueron desapareciendo
del pueblo al igual que la época de las haciendas y ese espacio social fue ocupado
por vecinos pueblerinos y campesinos que habían adquirido terrenos cerca del área
urbana. Pero esa movilidad ascendente no cambió rápidamente el capital social de los
comunarios, ya que eran vistos como recién llegados o recién salidos de las
comunidades por los vecinos ya establecidos, la aceptación fue lenta y diferenciada.
ACTORES SOCIALES
(CLASIFICADOS SEGÚN RESIDENCIA)
VECINOS COMUNARIOS
CAMPO
MIGRANTES DE REGRESO
MIGRANTES ESTACIONALES
DOBLE RESIDENCIA
CIUDAD RESIDENTES
EXITOSOS
DEPENDIENTES
CONFLICTIVOS
2.3.2 GRUPOS SOCIALES QUE RESIDEN O RESIDIERON EN LA
CIUDAD: RESIDENTES Y MIGRANTES
Para una mejor comprensión del concepto migrante, éste ha sido subdividido
dependiendo de su éxito en la inserción tanto económica como social en su lugar de
destino.
La búsqueda de otros ingresos económicos genera la movilidad espacial, por
tal dentro de las unidades domésticas comunarias se forman estrategias migratorias
que dan lugar a varias categorías de migrantes, diferenciados según la relación
(económica, social y temporal) que mantienen con su lugar de origen durante y
después de la migración.
No es fácil establecerse en un lugar nuevo, si no se tiene contactos. La
migración de retorno aminora el impacto cultural, social y económico que el
migrante experimenta en su traslado. La migración de retorno es una estrategia
familiar para sobrevivir la hostilidad de la ciudad y de esa forma efectivizar la
inserción al lugar de destino (Altamirano 1998:138-150). Aunque, la definición de
migrantes de retorno que Altamirano plantea resulta ser amplia y perdería
capacidad analítica sino es desglosada, por tal, para una mejor comprensión del
concepto se lo ha dividido en subcategorías, basadas en las categorías de migrantes
trabajadas en No hay Ley para la Cosecha (1999).
La migración inicialmente es estacional, los migrantes estacionales salen de
su comunidad por algunos meses y en las mismas épocas para obtener dinero
realizando otras actividades laborales. Esto sucede en temporadas cuando el
esquema productivo comunal tradicional no precisa de su participación, después el
migrante regresa al lugar de origen. Hoy en día, también, corresponde a las
vacaciones de colegio, sobre todo de verano. Este tipo de migración puede ser el
primer paso para posteriormente lograr una doble residencia, aunque esto dependerá
de las relaciones y contactos que el migrante estacional tenga con parientes
establecidos en la ciudad o lugar destino.
Hay dos categorías de migrantes llamadas transicionales (Llanos y Spedding
1999), la primera son los migrantes con doble residencia donde uno o más de los
miembros se traslada a la ciudad y establece una unidad doméstica; en Chari,
normalmente es el padre, en Chulumani es la madre, mientras en Caquiaviri es
indiferente, va el que tiene mejores posibilidades de establecimiento ya que casi
siempre se logra con la cooperación de parientes residentes. Por ejemplo, hay casos
en Caquiaviri donde los hijos mayores van con el padre para que le ayuden y
acompañen; una vez en la ciudad, el padre intenta que sus hijos asistan a centros de
educación para ‘que no se perjudiquen en sus estudios’. Mientras la madre se queda
en la comunidad con los más pequeños, para mantener la otra parte de la unidad
doméstica, la economía agropecuaria y las obligaciones comunales que cumple en
lugar del marido; pero los casos cuando la madre va a la ciudad que dan en la
indiferencia.
La otra categoría de migrante transicional es la de migrante no definido.
Son jóvenes de ambos sexos que por su posición en el ciclo de vida son
económicamente dependientes y con perspectiva de vida poco definida, su residencia
no está definida sea en la comunidad de origen o en el lugar de destino. En la ciudad
ofrecen su mano de obra a parientes o padrinos quienes también ofrecen hacerles
estudiar, pero a veces se aburren rápido o se ‘vuelven rebeldes’ y la familia los
devuelve a sus padres o su comunidad. Debido a esta inestabilidad pasan estudiando
un año en colegio rural y el siguiente año en colegio fiscal en la ciudad. Los varones
suelen trabajan de voceadores de minibuses, cuidadores de tiendas (de ropa o
electrodomésticos, etc), aprendiz de todo. Las mujeres habitualmente van al rubro
denominado ‘trabajadoras del hogar’, niñeras o hilanderas de residentes
caquiavireñas que trabajan como comerciantes de mantas y mantillas de vicuña y
alpaca. Estos jóvenes generalmente asisten a colegios nocturnos. A veces, ni siquiera
la conclusión de la educación secundaria define su residencia y cuando no consiguen
empleo (fuera de lo que sus parientes les ofrece) y/o recursos para continuar estudios
superiores retornan a su lugar de origen. Normalmente, este tipo de migrante se
dedica a trabajos eventuales y es atraido por la vida nocturna de los bares y
discotecas hasta que por medio del matrimonio defina su residencia.
Los migrantes de regreso (Llanos y Spedding 1999:31) corresponden a
residentes que han vivido cierto tiempo en la ciudad u otros lugares del país o el
extranjero y se ven forzados a regresar a su lugar de origen por motivos familiares
(deceso o enfermedad de un progenitor, matrimonio con una paisana) o económicos
(falta de empleo o falta de residencia segura). También son los residentes de
avanzada edad quienes prefieren la vida tranquila y familiar del campo a la agitada
vida de la ciudad. La experiencia cultural y social conseguida en el lugar de destino
afecta su percepción del mundo rural. Los jóvenes varones buscan espacios alternos a
la economía agrícola local (como talleres de artesanías, cargos en la Alcaldía o
instituciones educativas) y las mujeres se dedican al comercio, aunque ambos no
desechan por completo las bases de la economía agropecuaria. Las personas de
avanzada edad consiguen un puesto en la feria para vender cachivaches o también
abren una tiendita de abarrotes en su casa. En Caquiaviri esta categoría no es fácil de
identificar ya que gran parte de los comunarios (en su mayoría varones) visita la
ciudad de vez en cuando o han pasado temporadas allí; por tal la única diferencia en
capital cultural seria la capacidad de manejar el castellano en las relaciones sociales.
El migrante que ha logrado establecerse en el lugar de destino adquiere hábitos
urbanos y tiene más oportunidad de mostrarlos y diferenciarse a través de ellos en su
lugar de origen. Este migrante pondrá su versión de lo urbano ante sus paisanos
alterando incluso las normas establecidas; de esa manera logra mostrar su nuevo
status social, que es el de residente (Albó, Greaves y Sandoval 1983).
Los migrantes permanentes, mejor conocidos como residentes que tienen
residencia estable en la ciudad, no conforman una categoría homogénea, se dividen
en subcategorías como los residentes exitosos que son quienes han logrado
establecerse económica y culturalmente en los lugares de destino, aunque no siempre
en lo social por tratarse de una sociedad segmentada (Rivera 1998). En la mayoría
de los casos, se desligan de su lugar de origen y no participan del esquema
productivo familiar, dado que sus ingresos provienen de los lugares de destino. Si
poseen tierras las alquilan a un pariente o ahijado; a veces contratan un cuidador o las
mantienen con la modalidad de al partir. Finalmente, terminan deshaciéndose de sus
tierras a través de la venta, pero mantienen una pequeña propiedad donde construyen
una casita con ‘nuevos detalles de prestigio’ (como un segundo piso, un revoque,
ventanas, garaje o cielorraso) aunque la mayor parte del año estará vacía. El status
social que han formado en la ciudad hace que sus visitas a la comunidad sean a
manera de vacaciones o en las fiestas patronales, pero invierten poco en estas
actividades sociales, prefieren ser los invitados donde pueden destacarse ingresando
con grandes cantidades de cerveza. Son más dados a aceptar padrinazgos (de
bautismo, colitas recordatorias, cotillón, la orquesta, etc) Las visitas infrecuentes y
ausencia de vínculos con el sistema productivo les genera buena relación con los
comunarios. Décadas atrás en Caquiaviri se encontrabaN pocos residentes exitosos,
ya que se necesita de un buen tiempo para lograr esta posición, pero actualmente el
crecimiento de este grupo social ha influido notoriamente en la fiesta patronal del
pueblo.
A nivel económico, en el otro extremo están los residentes dependientes que
son aquellos que no han podido encontrar ingresos económicos estables en la ciudad,
esto no les permite consolidarse y requieren de los bienes que aún mantienen en la
comunidad de origen y de la colaboración de sus parientes. Su situación les obliga a
participar del sistema productivo local, cultivando la tierra de manera directa o
indirecta a través de sus familiares cercanos. Retorna con frecuencia a la comunidad
a ocuparse de estos trabajos. Aunque participan en actividades de su comunidad, pero
por el momento no pretenden asumir cargos o roles protagónicos en las fiestas
locales por falta de recursos económicos. Generalmente buscan padrinazgos con
parientes u otras personas de mejores ingresos económicos y buen capital social.
En medio de estos dos grupos en términos económicos, están los residentes
conflictivos, menos necesitados que los residentes dependientes, pero aún sin éxito
en establecerse en las ciudades (o sus lugares de destino). Desean conseguir ingresos
en su lugar de destino para desvincularse de la estructura productiva de su
comunidad de origen, al igual que los residentes exitosos. Se los define como
conflictivos debido a las actitudes de apatía o desprecio que asumen frente a la
estructura productiva tradicional y las autoridades locales. Estos residentes no
escatiman esfuerzos para aprovechar ventajas, sobre todo, económicas, aún a costa de
afectar los intereses comunes (Llanos 2001:57-62).
La definición de los residentes pudientes y ricos en la década de los 80 hecha
en Chukiawu14 se acerca a la categoría de los residentes conflictivos, no tanto así a
los exitosos. Los residentes exitosos no están dispuestos a mantenerse dentro la
estructura comunal, prefieren desvincularse por completo para consolidar su
actividad económico-social en los lugares de destino, ya no cabalgan entre dos
14
“...El residente rico no necesita de su comunidad para vivir pero sí para potenciar su poder
económico y su status social. Estos residentes ricos no son muchos pero son los que más
imponen relaciones de explotación, dominación y discriminación; son los que más fomentan
la distancia social y cultural a partir de su poder y de la influencia ideológica de los sectores
dominantes de la ciudad. Son los que según la expresión de sus paisanos campesinos, ya se
hacen los q’aras” (Sandoval, Albó y Greaves 1987:79)
mundos. Por ello, los residentes exitosos tienden a invertir los recursos obtenidos en
los lugares de destino ahí mismo.
Los residentes conflictivos viven conflictos culturales causados por su
inseción a lo urbano y sienten la necesidad de figurarse entre sus paisanos a manera
de desahogo. Siguen mostrando ambigüedades como exigir garantías de leyes
estatales al estilo urbano y confundir las disposiciones de la autoridad comunal. Por
otro lado asisten a las fiestas patronales para demostrar sus logros delante de sus
antiguos conocidos. “Insisten en distinguirse participando en todas las actividades
sociales que se le presenten, mientras los residentes exitosos comparten sin tanto
alarde, porque su status es bastante firme para no ser puesto en duda por la
participación intermitente al estilo campesino” (Spedding y Llanos 1999:34-35)