El caballo y el asno
Un caballo y un asno vivían en una granja y compartían, durante años, el mismo
establo, comida y trabajo que consistía en llevar fardos de heno al mercado de la
ciudad. Todos los días practicaban la misma rutina y seguían por una carretera de
tierra llevados por su dueño hasta la ciudad.
Un día, sin darse cuenta, el dueño puso más carga a la espalda del asno que a la
espalda del caballo. En las primeras horas nadie se dio cuenta del error del dueño,
pero con el pasar del tiempo, el asno empezó a sentirse muy cansado y agotado. El
asno empezó a sudar, a sentirse mareado, y sus patas empezaban a temblar.
Cuando el asno ya no podía más, se paró y pidió a su amigo caballo:
- Amigo, creo que nuestro dueño se equivocó y puso más carga a mi espalda que en la
tuya. Estoy agotado y ya no puedo seguir, ¿será que podrías ayudarme a llevar algo de
mi carga?
El caballo haciéndose el sordo no dijo nada al asno. Le miró y siguió por la carretera
como si nada hubiera pasado.
Minutos más tarde, el asno, con cara de pánico y visiblemente decaído, se desplomó
al suelo, víctima de una tremenda fatiga, y acabó muriéndose allí mismo.
El dueño, apenado y disgustado por lo que había pasado con su asno, tomó una
decisión. Echó toda la carga que llevaba el asno encima del caballo. Y el caballo,
profundamente arrepentido y suspirando, dijo:
- ¡Qué mala suerte tengo! ¡Por no haber querido cargar con un ligero fardo ahora
tengo que cargar con todo!
MORALEJA: Cada vez que no tiendas tu mano para ayudar a tu prójimo que
honestamente te lo pide, sin que lo notes en ese momento, en realidad te estás
perjudicando a ti mismo.
1. ¿Dónde vivían es asno y el caballo?
2. ¿Qué hacían el asno y el caballo todos los días?
3. ¿Qué error ha cometido su dueño?
4. ¿Qué pidió el asno al caballo?
5. ¿Cuál fue la reacción del caballo a la petición del asno?
7. ¿Qué más te ha gustado de esta lectura?
8. ¿Qué has aprendido con esta lectura?