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Taller Constitución y Derecho Público

La Corte determinó que la Registraduría vulneró los derechos a la nacionalidad y personalidad jurídica de los hijos de padres venezolanos migrantes al no considerar el riesgo de apatridia. La Corte revocó las sentencias previas y ordenó registrar a los niños con anotación válida para reconocer su nacionalidad, tutelando así sus derechos.

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La Corte determinó que la Registraduría vulneró los derechos a la nacionalidad y personalidad jurídica de los hijos de padres venezolanos migrantes al no considerar el riesgo de apatridia. La Corte revocó las sentencias previas y ordenó registrar a los niños con anotación válida para reconocer su nacionalidad, tutelando así sus derechos.

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Taller Marzo 10

Daniel Alejandro López Sánchez

De acuerdo con lo visto en la clase de hoy, se solicita identificar la problemática de la sentencia de


tutela T-006/20, los implicados y cuál fue el veredicto por parte de la Corte ante dicha situación
específica.

Contexto:

El asunto particular de este caso fue el derecho a la nacionalidad de niños hijos de venezolanos
migrantes en situación irregular. Esta acción de tutela fue promovida por Aron, como representante
de su hija Sara y por Pedro, representando a su hijo Yoel frente a la Registraduría Nacional del Estado
Civil.

De acuerdo con el relato de Aron, su hija nació el 19 de junio del 2018 en Bogotá, en el hospital de
Engativá. En ese momento, afirma que residía en una vivienda con su familia, además de un trabajo
formal. También asegura que le fue otorgado un permiso especial de permanencia PEP el 6 de
febrero del 2018.

Después de esto y al momento de registrar a su hija, se le anotó como “no válido para demostrar la
nacionalidad”. La entidad fundamentó su decisión con la Circular No. 168 del 22 de diciembre de
2017 acerca de la acreditación del domicilio.

Aron argumenta que su hija está en alto riesgo de apatridia. Una persona apátrida, de acuerdo con
la Agencia de la ONU para Refugiados, NO son consideradas como nacionales suyos por ningún
Estado según su legislación. Una persona queda en esta situación por situaciones como la
discriminación en las leyes de nacionalidad (raciales, religiosas o de género), el conflicto y los vacíos
en las leyes de nacionalidad y la sucesión de Estados. En el caso de Aron, el Consulado de Venezuela
en Colombia exige un documento de Visa o Cédula de Extranjería legal para reconocer su
nacionalidad. Pero con lo único que cuenta este hombre es un PEO, documento insuficiente para
obtener la nacionalidad.

El expediente T-7.245.483 contiene un caso similar de Pedro y Devora, pareja venezolana que
impuso una acción de tutela contra la Registraduría Nacional. Su situación fue sumamente similar:
Pedro obtuvo un PEP en mayo del 2017. Trabajó con contrato verbal indefinido en Medellín. Devora
visitó y quedó embarazada de Pedro en agosto del 2017. El 24 de marzo reingresó a Colombia
(ambas ocasiones de forma regular) en busca de una mejor oportunidad de vida, y dio a luz el 18 de
abril del 2018 en el Hospital San Vicente de Paul. Luego, el 20 de abril intentaron registrar a su hijo
Yoel, pero no se indicó si el documento era válido para acreditar su nacionalidad colombiana.
Problema: Posibilidad de apatridia de los niños implicados ante la negativa por parte de la
Registraduría para reconocer su nacionalidad o facilitar su trámite con el estado venezolano.

La Registraduría argumenta con lo siguiente:

- El procedimiento para el registro de nacimiento de niñas y niños de padres extranjeros en


Colombia se estipula en el numeral primero del artículo 44 del Decreto Ley 1260 de 1970
que dispone que se inscribirán en el registro civil los nacimientos que ocurran en el territorio
colombiano.
- De acuerdo con el artículo 96 de la Constitución, en concordancia con el artículo 1º de la
Ley 43 de 1993 y con el artículo 38 de la Ley 962 de 2005, es necesario que al menos uno de
sus padres demuestre que para la fecha del nacimiento de su hijo (a), se encuentre
debidamente domiciliado en Colombia. Esto permitió la expedición de la Circular Única de
Registro Civil e identificación de 2018, en la que se impartieron las directrices necesarias a
tener en cuenta por parte de los funcionarios registrales al momento de inscribir el
nacimiento de personas hijas de padres extranjeros a efectos de demostrar la nacionalidad
de los nacidos.
- Finalmente, cuando no se logra demostrar la calidad del domicilio de alguno de los padres
para la fecha del nacimiento de su hijo (a), se hará la inscripción en el registro civil de
nacimiento, pero el titular no gozará de la nacionalidad colombiana hasta que sea posible
determinar el domicilio. En consecuencia, no podrá tramitarse ningún documento de
identidad que certifique la nacionalidad colombiana como lo es la cédula de ciudadanía, la
tarjeta de identidad o el registro civil de nacimiento.

Respecto al PEP, afirmó que no constituye residencia, toda vez que fue concebido como un
mecanismo de facilitación migratoria para los ciudadanos venezolanos.

Con el caso de Aron y su hija Sara, en diciembre de 2018 el Juzgado 63 Penal Municipal con Función
de Control de Garantías de Bogotá declaró improcedente la acción de amparo al considerar que no
se acreditó el domicilio de los padres de la menor como requisito indispensable para acceder al
derecho a la nacionalidad colombiana. Afirmó que no se le están negando los servicios de salud a la
menor para que sea necesario activar el amparo constitucional reiterando lo establecido en la
sentencia T-210 de 2018. Con todo esto, consideró que la actuación de la entidad obedecía a
lineamientos legales y no a actuaciones caprichosas, enfatizando el hecho de que la acción de
amparo no puede ser utilizada para el fin exclusivo referido al reconocimiento de la nacionalidad, la
cual está precedida por el reconocimiento de requisitos que no fueron acreditados y que ahora
pueden ser actualizados.

Solución por parte de la Corte:

Después de la intervención de varios agentes como el Ministerio de Relaciones Exteriores, la


Defensoría del Pueblo, y hasta la UNHCR ACNUR de la ONU, se hace hincapié en el Artículo 96 de la
Constitución acerca de los nacionales colombianos con énfasis en:

1. Por nacimiento:
a) Los naturales de Colombia, que con una de dos condiciones: que el padre o la madre hayan sido
naturales o nacionales colombianos o que, siendo hijos de extranjeros, alguno de sus padres
estuviere domiciliado en la República en el momento del nacimiento y;

b) Los hijos de padre o madre colombianos que hubieren nacido en tierra extranjera y luego se
domiciliaren en territorio colombiano o registraren en una oficina consular de la República.

Ningún colombiano por nacimiento podrá ser privado de su nacionalidad. La calidad de nacional
colombiano no se pierde por el hecho de adquirir otra nacionalidad. Los nacionales por adopción
no estarán obligados a renunciar a su nacionalidad de origen o adopción.

Quienes hayan renunciado a la nacionalidad colombiana podrán recobrarla con arreglo a la ley.

Con base en todo lo anterior y la información completa del caso, se determinó que “La entidad
demandada vulneró los derechos de los accionantes a la nacionalidad y la personalidad jurídica
de hijos de los accionantes al omitir considerar el riesgo de apatridia en el que se encontraban los
niños en el momento del nacimiento”.

La decisión final por parte de la corte, fue la siguiente:

1. LEVANTAR la suspensión de términos de los procesos de la referencia que se ordenó a través del
auto del 6 de junio de 2019. En consecuencia, ejecutoriada esta decisión, se contabilizarán los
términos a partir de la instancia procesal en la que se encontraba al momento de la suspensión.

2. REVOCAR la sentencia del 21 de diciembre de 2018 proferida por el Juzgado Sesenta y Tres (63)
Penal Municipal con Función de Control de Garantías de Bogotá, mediante la cual negó el amparo
solicitado por el señor Aron en representación de su hija Sara. En su lugar, TUTELAR los derechos a
la nacionalidad y personalidad jurídica. (Expediente T-7.206.829).

3. REVOCAR la sentencia del 13 de diciembre de 2018, proferida por el Tribunal Superior de Medellín
que confirmó la sentencia del Juzgado Séptimo de Familia de Oralidad de Medellín, mediante el cual
negó el amparo deprecado por el señor Pedro en representación de su hijo Yoel. En su lugar,
TUTELAR los derechos a la nacionalidad y personalidad jurídica. (Expediente T- 7.245.483).

4. ORDENAR a la Registraduría Nacional del Estado Civil que en un término no mayor a 24 horas a
partir de la notificación de esta providencia incluya, si aún no lo ha hecho, la anotación válida para
el reconocimiento de la nacionalidad en el registro civil de nacimiento de los niños Sara (Expediente
T-7.206.829) y Yoel (Expediente T- 7.245.483) de conformidad con lo expuesto en esta providencia.

5. Finalmente, LIBRAR la comunicación a que se refiere el artículo 36 del Decreto 2591 de 1991.
Conclusión:

Estos son 2 de los muchos casos existentes, no solo en Colombia con ciudadanos venezolanos, sino
también en el resto del mundo. Es por esto por lo que las personas siempre deben conocer sus
derechos, las entidades legales y leyes que los amparan y permiten que luchen por sus derechos. El
Estado debe estar al servicio de sus habitantes, y aunque muchas decisiones no sean del agrado de
todos, y afecten momentáneamente algunos casos, está en la obligación de revisar minuciosamente
y escuchar la defensa de quienes afirman haber sido vulnerados.

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