LA ACTUACIÓN DE LA FUERZA:
CONSIDERACIONES SOBRE EL EJERCICIO DE LA FUERZA
POR JOSÉ ENRIQUE FOJÓN LAGOA
El militartiende a la concepciónde un conflictoperfectamentedefinidoy en
términos puramentemilitares,pero la realidadque está delantede nosotros
es el reto de comoenfrentarun conflictocon restriccionespolíticasy milita
res. No vamosa combatirde nuevo en una SegundaGuerraMundial....No
se va a volver a emplearla fuetza militarcomo el únicoárbitro de los acon
tecimientos...
Teniente GeneralBernardE. Trainor USMC(Ret)
Naval War CollegeReview.Agosto1986
Una perspectiva
La evoluciónde los conflictosdesde la SegundaGuerra hasta nuestros
dias, presentaciertos rasgosdiferencialescon el pasado.Anteriormente,
la confrontación, entreestadoso coaliciones,la claridadde los objetivosa
conseguiry la búsquedade unaclaravictoriamilitarcomo mediode alcan
zar el fin político,dejabannítidamenteen evidenciacualeseran lós intere
ses nacionalesque se defendían.El hechoque desde1.945gran partedel
periodo haya estado determinadoestratégicamentepor el álto gradode
amenaza de destrucciónnuclearmutua,pareceque ha influidoen el resul
tado de la mayoríade las guerrasque han tenido lugardesde entonces,
alejándoseéste de la «victoriatotal» que, tradicionalmente,se venía pre
conizando comofin de la estrategia.
La GuerraFriapropiciósituacionesquehandesembocado en conflictosque
parecen no tenersolucióncomopuedenserCorea,OrienteMedioy Chipre,
o que se hanprolongadoen el tiempo,comolas Guerrasde Indochina.
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A partirde la caiday desmembración del imperiosoviético,muchosde los
conflictos que están teniendolugarponende manifiestouna decadencia,
en preeminencia y poder,de la nación-estado,en tantoque el origende los
enfrentamientoshay que buscarloen motivacionesétnicas, culturaleso
sociales. Todoello dificultael diseñotradicionaldel resultadodel conflicto
y, por lo tanto, de la finalidadde las operaciones,lo que aparentemente
erosiona la racionalidadde la estrategiatal como hasta ahora se venia
entendiendo.Enmuchosaspectosescomosi se volviesea tiemposquese
considerabansuperados.El futurode la modernidadpareceque será una
recreaciónde lo ocurridoen el pasado.
Diversos tratadistascreenver en todo ello una transformaciónen la natu
raleza de la guerra,y se abre pasola teoriaquenos adentramosen lo que
algunos denominan«Cuartageneraciónde la Guerra»donde la famosa
«trinidad» de Clausewitz:pueblo, ejércitoy gobierno,ya no formaránla
base racionaldel hecho bélico. Pero algunasmanifestacionespujantes,
aunque no novedosas,comoson,entreotras,la condenadel hechobélico,
el empleodel terrorismocomo formade acciónpolíticao la necesidadde
un respaldointérnacionalpara el empleode la fuerza militar,no son sufi
cientes paramodificarlos rasgosdefinitoriosde la naturalezade la guerra
que siguen vigentes.Aunque se pretenda negar, y por perversa que
resulte, la guerrasigueexistiendoy continuautilizándose,como un medio
para la consecuciónde interesespolíticos,por la denominada«comunidad
internacional»,los estados,gruposnacionalessin estadou otroscohesio
nados por vínculosreligiosos,culturaleso étnicos.
El empleo de la violencia,la esenciade hecho bélico,es un rasgo que
mantiene su vigencia, aunque sus manifestacionescambien y, actual
mente, su aplicaciónindiscriminaday total, de la impresiónque no va a
conseguir los efectosque tuvo en otrostiempos.
La decisiónde utilizarla violencia,en la formade empleode fuerzasmili
tares, un recursoextremo,tradicionalmente, ha venidodeterminadapor la
necesidad de defenderunosinteresesquelas sociedadesconsideranvita
les para su propia existenciay bienestar.Aunque esto goza de plena
vigencia, lo que sin dudaalgunaha sufridouna transformaciónen los últi
mos tiemposes la percepción,por partede las sociedades,de cualesson
sus interesesy la forma en que están,o puedenverse amenazadosy,
como consecuencia,ha tenidolugaruna modificaciónde las motivaciones
para tomarla decisiónde cuando,cómo y de que manerase deberecurrir
al empleode la fuerza militarpara defenderlos.
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Uno de los rasgosque caracterizaal periodo que sustituyóa la Guerra
Fría, a lo que el PresidenteBushse refiriócomo«NuevoOrdenMundial»,
aunque podría ser más apropiadala denominaciónde Rudyard Kipling
«Salvajes Guerras de Paz», es la situación de desorden internacional
generalizadoy la consiguienteespontaneidad,localización,descontroly
baja intensidadmilitar de la mayoríade los conflictosque se producen.
Estos hechosno permitenaplicarel calificativode guerra,en el sentidoen
que vienesiendoentendido,paradefinircon claridady precisiónlo que en
realidad constituyela esenciade la mayoriade estassituaciones,pueslos
otros tres Jinetesdel Apocalipsistambiéncabalganen ellas.Teniendoen
cuenta que los rasgosmáscaracterísticosde estassituacionesde inesta
bilidad son crimen,genocidio,hambruna,epidemias,terrorismo,insurgen
cia etc, el término«conflicto»es el más apropiadopara definirsu natura
leza y, por lo tanto, para referirnosa ellas.
Otra circunstancia,la globalizaciónde las comunicaciones,se ha conver
tido en un factor de granimpactoen cualquiersituaciónque se produzca,
ya que permiteque la violenciay sus consecuenciasse difundan,practi
camente en tiemporeal, en toda su crudeza,medianteimágenes,dismi
nuyendo la probabilidadde que existan «guerrasolvidadas».El consi
guiente impacto emocional en la opinión pública internacional, se
transforma en presiónpara «quese hagaalgo»,o lo que es lo mismo,la
llevan a reclamarla intervención,incluidoel empleode la fuerza militar,si
es preciso,para modificarla situación,sin sopesar,en ese momento,las
consecuenciasque ello pueda producir y su relacióncon los intereses
nacionales. El mismoimpactode las imágenespuede provocarel efecto
opuesto, comodemuestrael hechode que, una vez producidala interven
ción, la publicaciónde la mismaclase de escenasen la que se ven impli
cados cooperanteso miembrosde las fuerzaspropias,provocaun estado
de opiniónque demandael cesede la intervención.
El caso de Somaliaes paradigmatico.La visiónde multitudesvictimasde
la hambrunalevantóun clamorfavorablea la intervención,que setomó en
abandonismoante las escenasen que cadáveresde soldadosamericanos
eran arrastradospor la multitudy el hechode que un cabecillade una de
las faccionesenfrentadastuviesecomo prisioneroa un pilotoamericano,
modificó el objetivode la operación.Es lo que se ha venido a denominar
«efecto CNN»,pretendiéndosede este modo resaltartanto la incidencia
del factoremocionalal forzaruna decisión«precipitada»,como el hecho
de que dichosefectos,más allá de la evoluciónnormalde los aconteci
mientos que se desarrollanen el marcodel conflicto,puedanser volunta
riamente inducidospara provocarsu expansión,normalmentela interna
cionalización,con lo que estosuponepara su futurodesarrollo.
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Una forma inicial de intervención,que en principio pretende evitar el
empleo directode la fuerza,es la imposiciónde embargos.Los casos de
Irak y Yugoslaviademuestranhastaque puntoeste modode empleode la
violencia, que podríamosdenominar«indirecto»,produceefectosindese
ados, cuyasconsecuencias,en la mayoriade los casos,son muchomás
perdurablesque las derivadasdirectamentede las accionesmilitares..Las
ruinas económicasde Serbia,la RepúblicaSparskao partesde Irak, pro
ducidas por los embargosdecretadospor las NacionesUnidas,producen
a sus poblacionesenormessufrimientosque, en muchoscasos,superan
con muchoel mal que se pretendeevitar.
La necesaria«injerencia»que debeefectuarseen lo que hastaahora han
venido considerándoseasuntosinternosde los estados,paraque se lleve
a cabo la intervenciónmilitar, hace necesariolegitimar el empleo de la
fuerza mediantela tutelainternacional,lo que normalmentese produceen
forma de mandatode las NacionesUnidas.Estaes una de las causaspor
la que se consideraa las unidadesmultinacionalescomo el instrumento
idóneo para la intervenciónya que, independientemente de representar
más ampliamentea la ComunidadInternacional,se consigueel efectode
evitar que recaigansobre un sólo estadolas consecuenciasnegativasdel
empleo de la fuerza. Entérminosprácticosestosuponeque es la Comu
nidad Internacionalla que asume,formalmente,el papel de «gendarme
internacional»,cometidoque,tradicionalmente, venianejerciendodetermi
nadas potencias.
En los últimostiempos,el necesario«trámite»de la legitimacióninterna
cional, lejosde restringirel recursoal empleode la fuerza militar,ha facili
tado su uso al poner de manifiestoque, más allá de la posibilidadpara
desarrollar violenciacontrolada,las unidadesmilitaresaportan, con su
organización,disciplinay medios,capacidadesúnicasque las convierten
en el instrumentoadecuadopara controlarla mayoriade los conflictos
actuales. La organizaciónmilitartienecapacidadpara reconstruirpuentes
y carreteras,prestar ayudasanitaria, repartiralimentos,construir aloja
mientos, transportarpersonas,controlardesplazados,prestarprotección,
y un largoetcétera.Su actuación,en formade ayudahumanitaria,apoyo
en desastresnaturales,misionesde interposición,accionesde vigilancia
de embargos,etc.,ha contribuido,de manerasustancial,a la consecución
de las condicionesnecesariaspara alcanzarsolucionesa los conflictos,
mitigar los efectosde la violenciao evitarsu extensión.
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Todo lo anteriorpodriallevarnosa sedimentarla creenciaque,en el futuro,
la mayoriade los conflictosvan a perteneceral ámbitode la baja intensi
dad, con la proliferaciónde los cometidoscitadosanteriormentey que, por
lo tanto, la fuerzano va a tener que emplearse,o al menosno en grandes
proporciones.Las probabilidadesde que, en las condicionesestratégicas
actuales, tengalugar un enfrentamiento generalizado,con peligrode gue
rra nuclear,o de grandescontingenciasregionales,ha disminuidode forma
significativacon respectoa décadaspasadas,pero nadahacepensarque
situacionescomo las de la Guerradel Golfono puedanvolver a repetirse.
Este últimoes él tipo de conflictoen que la teoríay estrategiamilitartradi
cionales tienensu aplicaciónmásracionalen la búsquedade un resultado
«claro» y, a causade ello,dondeel empleode la violenciatiene másposi
bilidades de verseabocadoa la escalada.La alta probabilidadde empleo
de armas de destrucciónmasiva hace más incontrolablela situación y
entre sus funestasconsecuenciashay que añadirel posibleimpactoeco
lógico queextenderiasus efectosmásalláde la duracióndel conflictoy de
la zona dondese ha desarrollado.
Aunque en situacionesde alta y media intensidadel uso de la violencia
también está sometidoa control,el tipo y cantidadde las armas emplea
das posibilitaque los efectosno deseadosrevistangran gavedady, por lo
tanto, que su impactoen la opiniónpúblicatengaconsecuenciasque afec
ten al desarrollode las operacionesen curso,comoel provocado,durante
la Guerra del Golfo, por el bombardeodel bunkerAl Fidros en Bagdad
identificado como un centro de comunicacionesmilitaresy que resultó
estar ocupado también por personalcivil o el bombardeocon misiles
SCUD de zonas pobladasde Israelo ArabiaSaudí.
El «otro»tipo de conflicto,el de baja intensidad,es el que tiene lugarcon
mayor frecuencia,hasta el punto de que pareceposeer el carácter de
«permanente»dadoque constantementeen algún lugardel mundotiene
lugar algunoy en el que, sitematicamente,ha intervenidodirectamentela
Comunidad Internacional.Somalia, Bosnia, Rwanda, Kurdistán, Haití,
Albania, etc, son ejemplosmuy recientesy es, en ese ambiente,donde el
empleo de la violenciapor partede las unidadesmilitaresse ve sometido
a restriccionesmásestrictas,a causadel fin políticoquedeterminala natu
raleza de las operaciones.Para referirsea estetipo de situaciones,en el
lenguaje diplomáticoy militar se empleandenominacionéscomo Opera
ciones de Paz, Otras OperacionesMilitares,Guerra sin Estados,etc., la
denominaciónno es un asuntobaladí,pues a veces se pierde lá referen
cia de la verdaderanaturalezadel conflicto. Doctrinalmentese conocen
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como Operacionesno Bélicas u Operationsother than War (OOTW).
Desde un puntode vistatécnicoparecemáscorrectoesta últimadenomi
nación que la de Operacionesde Paz,dadoque el estadode paz es el fin
último de cualquiertipo de operacionesy por ello a todas las guerrasse
les podría haberaplicadoesta denominación.Con todo ello se pretende
abarcar, para su sistematización,un amplio campode supuestosopera
cionales en los que las actividadesde las unidadesmilitaresse emplean
en cometidosdiferentespara los que han sido primariamenteconcebidas,
equipadas y tradicionalmenteempleadas:el combatea gran escala.Otro
rasgo característicode esta situaciónes que partede las accionesmilita
res se desarrollan,directao indirectamente,en apoyodel elementocivil,
bién sea haciala propiapoblación,autoridadesy administraciónterritoria
les, OrganizacionesRegionalesde Seguridad,Organizacionesno Guber
namentales(ONGs),Cruz Roja Internacional,etc.
El marco
La proliferaciónactual de la Operacionesno Bélicaspareceque marcala
tendencia predominanteen el futuro próximo.A lo largode su desarrollo,
el foco de la acciónse transferiráde unasituaciónen la que las operacio
nes militarestenganla preponderancia,a otraen que los aspectosno mili
tares, tales como la ayudahumanitariao la reconstrucción,adquieranel
protagonismocomo elementofundamentalpara la solucióndel conflicto,
permaneciendola fuerza militar, durantetodo el proceso,como compo
nente y factorposibilitantede la solución.Por todo ello las FuerzasArma-
das necesitanestarpreparadasy dispuestaspara actuaren esas circuns
tancias, no sólo en los aspectostácticosy operacionales,tambiénen los
otros y enfrentarlos aspectoslegalesque surgiráncomo consecuencia
directa del cúmulo de circunstanciasde esta naturalezaque genera el
empleo de las capacidadesmilitaresen un marcorestrictivoen el que, nor
malmente, la confrontaciónno tiene lugar entre estados, donde se
emplean formacionesmultinacionales, los objetivospolíticosquedandeter
minados por un mandatointernacionaly la imparcialidades el criteriode
conducta que tendráque presidirla mayoriade las accionesmilitares.
Tradicionalmente,la estanciade fuerzasmilitaresextranjerasen territorio
de un pais tenia lugar,normalmente,como resultadode una irrupciónfor
zada a la que seguíauna ocupación,todo elloen el contextode una con
frontación entreestadoso coaliciones.El ordenjurídicoquese aplicabaen
el pais ocupadoera el impuestopor la «justiciadel vencedor»y el resul
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tante de la aplicacióndel denominadoDerechode la Guerra.Como resul
tado, en la mayoríade los casos,la «conquista»traia comoconsecuencia
la novacióndel marcojurídicodel territorio«ocupado».Estasituaciónpre
senta algunasdiferenciascon la que se viene produciendoactualmente,
en la queunidadesmilitaresintervienenen el territoriode otroestadopara
llevar a cabo una misióncomoconsecuenciade un mandatode la Comu
nidad Internacional,a donde,normalmente,se desplazany permanecen,
con el consentimientoo autorizacióndel estadoal que perteneceel terri
torio dondese producela intervención,o de unade las partesen conflicto,
o por el simplemandatointernacionalcuandono existeestructuraestatal.
En este caso,la fuerza militarinternacionalserá,con toda probabilidad,el
único elementocapaz de imponer el orden y el respetoa los derechos
humanos en el territorio.Este últimoaspectoes, en la actualidad,la causa
que se admite parajustificary desencadenarla intervenciónde la Comu
nidad Internacional,al considerarseque se violan preceptosde vigencia
universal.
Es, en este ambiente,donde el empleode la fuerza por parte de las uni
dades militaresse verá sometidoa restricciones,en muchasocasiones
dificiles de concretar,entre otrascausaspor tener quedesarrollarsus acti
vidades en estrechocontactocon la poblacióncivily siendolos elementos
hostiles difícilesde identificar,lo que aumentalas posibilidadesde que se
provoquen efectosno deseados,o lo que es lo mismo,de la mismanatu
raleza de los que se pretendeevitar.Eneste marco restrictivo,las conse
cuencias políticasde las accionesmilitaresestándirectamenterelaciona
das con aspectosjurídicosque no se presentabanen los conflictosdel
pasado.
Todo lo anteriorquedareflejadoen lo que el GeneralCollin Powell,enton
ces Presidentede la Juntade Jefesde EstadoMayorde los EstadosUni
dos, poniade manifiesto,en el FinalReportto CongressQnthe conductof
the PersianGuIf War,al señalarquedurantela guerrapor la liberaciónde
Kuwait:. «Las decisiones,a todos los niveles, estuvieronintensamente
influidas por aspectoslegales...». Es previsibleque, si los rasgosesen
ciales que presentanlos conflictosen cursose mantienenen el futuro,los
aspectos legalestendráncadavez un mayorpeso específicoen todos los
niveles y en cadaaspectode las operaciones.Entreotros puedencitarse
los derivadosdel empleode unidades,normasde enfrentamiento,estatuto
de fuerzas,crímenesde guerra,daños,reclamacionese indemnizaciones,
etc. a los que hay que añadirlos derivadosdel funcionamientointernode
las Fuerzasdebidoa su caráctermultinacional.
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La maneraen que se puso fin a las hostilidadesen Bosniapuede ser un
buen ejemplopara describirla complejanaturalezade estassituaciones.
La ONU encargóa una organizaciónregional,la OTAN,las tareas nece
sarias para acabarcon las hostilidadese iniciar un procesoque consoli
dase la paz.Las Fuerzasde la Alianza,encuadrandoa otrasde paisesaje
nos a ella, se trasladaronal territorioen virtud de los Acuerdosde Pazde
Dayton, suscritosentre la OTAN,los gobiernosde Yugoslavia,Croaciay
representantesde Bosnia.A este acuerdose llega por la aplicaciónde la
fuerza, primeromediantela imposiciónde un embargoa las partesen con
flicto y la prohibiciónde sobrevuelodel teritorio.Posteriormente
se llevaron
a cabo ataquesaéreospara imponerdeterminadasrestriccionespuestas
por la ONU a los contendientesy mantenerla paridadde fuerzas entre
ellos y, de esta forma, impedir que cualquierade ellos gozase de la
superioridad militarque les capacitasepara poderllevar a cabo acciones
ofensivas.
Los Acuerdoscrearonun marcojurídicoque permitióel desplieguede las
unidades multinacionalesencargadasde ponerlosen práctica.Las condi
ciones de entrada,estanciay tránsito de personal,unidades,materialy
abastecimientos,en los territoriosde Bosniay en los de los otrosestados
signatarios estabanreguladas.Tambiénse expresabaque los miembros
de IFORquedaban,»entoda circunstanciay momento»sujetosa la «juris
dicción exclusivade los elementosnacionalesrespectivos,por lo que a la
comisión de cualquierfalta o delitose refiere»,o, lo que es lo mismo,no
estaban sometidosa la jurisdicciónpenalvigenteen los diferentesestados
signatarios de los Acuerdosde Dayton.
El la verificaciónde las actividadesde desmovilización,
desarmey control
de actividadesmilitaresdelas antiguaspartescombatientes,la posibilidad
del empleode la fuerzaarmada,por partede las unidadesde la Fuerzade
Implementaciónde la Alianza(IFOR)siempreestuvo presente.La misma
presencia de la FuerzaInternacionalcreó las circunstanciasque permitie
ron que se incrementasenlas actividadesde ayudaa la poblacióny se
tomasen las primeras medidas para alcanzar una solución duradera
mediante la celebraciónde eleccionesbajo los auspiciosde la Organiza
ción para la Seguridady Cooperaciónen Europa(OSCE)parala formación
de las institucionesestatales.
Una vez que se consideranimplantadoslos acuerdos,se inicia una fase
de estabilización.La presenciade la fuerza militarse sigueconsiderando
el factorposibilitantedel procesode pacificación,aunquese ha dadopaso
— 150 —
a un mayor protagonismode las actividadesciviles.Todo ello aporta un
ejemplo elocuentede lo que se entiendepor Operacionesdiferentesde la
Guerra (OOTW).
Aunque la solucióndefinitiva del conflicto de Bosnia-Herzegovinaestá
lejos de alcanzarse,por la complejidadde las causasque lo motivarony
las secuelasque ha producido,el marcoconsecuenciade los Acuerdosde
Dayton es una buena referenciapara analizarun gran númerode aspec
tos de la actuaciónde las unidadesmilitaresen unasituaciónde conflicto
como la que tiene lugaren los territoriosde la antiguaYugoslavia.
La aplicación de la violencia.
Las vigenciay aplicacióndel denominadoDerechode la Guerra hay que
enmarcarla en el contexto del ambiente general actual donde, normal
mente, se autorizala intervenciónmilitarmediantemandatode la Comuni
dad Internacionaly se justificapor la defensade principiosa los que se le
atribuye validezuniversaly dondela confrontación,o el conflicto,se desa
rrolla cadavez con másfrecuencia,en un marcosupraestatal.
Los principiosque informaneste Derecho:necesidad militar,proporciona
lidad en la accióny evitaciónde sufrimíentos innecesarios,
son perfecta
mente compatiblescon los fundamentosque deben presidirel empleode
la fuerza militar que han sido historicamenteaceptadospor las naciones,
ya que existeel convencimientode que su contenidohumanitarioactuaen
el beneficiogeneral. La toma en consideraciónde estos principios,no
necesariamentetiene que constituir un factor restrictivopara el planea
miento y desarrollode las operacionesmilitares,antesbién, su aplicación
correcta se convierteen un factor legitimadordel empleode la violencia,y
por lo tanto,de las accionesque se emprendany de sus resultados.
El respaldopor la ComiJnidadInternacionalde la intervenciónmilitar,
aporta un plus de refuerzoa la naturalezajúridicade las operaciones,lo
que hace necesario,como un requisitoparasu eficacia,la integraciónen
su planeamientode los aspectoslegalesrelacionadoscon el empleode la
violencia en el marcoque se autoriza.La ausenciade estasconsideracio
nes en el planeamientoy ejecuciónde la operacionesmilitarespuedepro
vocar situacionesque creen la apariencia,y consiguienteestado de opi
nión, de que constituyenverdaderosactosde agresión.Lasviolaciones,o
la sensaciónde que se producen,del Derechode la Guerra,aunquesean
esporádicas,tales como el maltratode prisioneros,o personalcivil, o la
— 151 —
&
provocaciónde los denominados«dañoscolaterales»,puedengenerarun
efecto «deslegitimador» paraquien las produce,con el resultadode inva
lidar, o minimizar,todo lo meritorioy positivoque, con gran esfuerzo,se
haya conseguidocon anterioridad,pudiendoponeren peligroel apoyode
la opiniónpública,creandola desconfianzaentre aliadoso generandola
hostilidad de la poblaciónen cuyo beneficiose actua.
De esta forma,el controlde los efectosdel empleode las armas se confi
gura como un elementoesencialen el planeamientoy desarrollode las
operaciones. Desdeeste puntode vista, la aplicacióndirectade la fuerza
puede contemplarsebajo dos ampliossupuestos.Unode ellostiene lugar
cuando, debidoa la precisiónde los mediosempleadosen una determi
nada situación,los efectosde la violenciase puedencontrolar directa
mente al másalto nively, por lo que, dichosefectos,constituiránun ele
mento de planeamiento;y aquel otro en que el grado posiblede control
sobre los efectoses mástenuea causade la necesariadescentralización
de las acciones,del ambienteconfusodonde se desarrollany de la proli
feración de armas presentesen las acciones,lo que aumenta,de forma
significativa,la probabilidadque se produzcanefectosno deseados.
En el primer supuestose puedenincluir las accionesde una campaña
aérea. Dado que la tecnologiapermiteun alto gradode precisiónde las
armas, aumentael controlde sus efectos,con la consiguientedisminución
de las probabilidadesparaque se produzcanlos ya aludidos«efectoscola
terales», entendiéndoseestoscomoaquellasconsecuenciasnocivasderi
vadas de la acciónmilitar,que afectana peréonasno combatienteso que
se produzcanfuera del objetivomilitar,bienpor no aplicarsesobreéste o
por habersedesencadenadoun excesode violencia.
En este sentido, la guerra en Bosnia nos presenta,de nuevo, buenos
ejemplos. Las accionesaéreasde la Alianzacontraobjetivosmilitaresser
bio-bosnios se planearonde tal formaque, por la inteligenciadisponible,
las característicasdel armamentoempleado,la modalidadde ataquey el
horario elegido,se minimizasela probabilidadde dañosno deseados.Las
imágenes difundidaspor las cadenasde televisiónde los misilesaire-tie
rra impactandodirectamenteen susobjetivos,transmitieronuna sensación
de «limpiezaquirúrgica»que sosegóa la opiniónpública. No obstante,
durante los ataques,las autoridadesde Paletrataronde imputara losAlia
dos la destrucciónde instalacionessin interésmilitary las consiguientes
bajas entrela poblacióncivil para desligitimizarlas acciones.Comoqueda
patente, todas las partestenianmuypresentela trascendenciapúblicade
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los resultadosde la violenciay sus consecuenciasjuridicas y políticas,
sabiendo que, más allá de los resultadospuramenteoperacionaleso tác
ticos, el efectode sus consecuenciasen la opiniónpública era un factor
determinantede su eficacia.Hay que recordarque el detonantede la deci
sión para autorizarlos bombardeosde los avionesde la AlianzaAtiantica,
fué el impactoemocionalde las imágenesde una matanzade civilesen las
calles Sarajevoy no el conocimientociertode otroshechosque afectaban
directamenteal desarrollodel conflictocomola liquidaciónde milesde per
sonas a causade la limpiezaétnica.En el mismocapítulode alta posibili
dad de control de los resultadosde la aplicaciónde la fuerza, pueden
incluirse las accionesde los buquesde la OTANy UEOque efectuaronen
el Adriáticopara poneren prácticael embargoa los territoriosde la anti
gua Yugoslavia.Los mediosdisponiblespor un buquede guerraparadete
ner a un buquemercantepermitenactuardesdeun umbralbajo de violen
cia.
Diferente es el caso de la mayoríade las actividadesde las unidadesen
algunos tipos de accionesterrestres.Normalmente,en una situaciónde
confrontación localizadadonde se produceuna intensidadde violencia
«local intensa»,los casos de «empleoincorrecto>’ de la violenciaqueda
rán minimizados,precisamente,por los efectos de esa misma violencia
recíproca. El problemasurge cuandolas accionesse desarrollanen un
ambiente dondeuno de los elementoshostilesno son fácil, ni claramente,
identificableso cuandoexiste una situación,normalmentede granfluidez,
donde la actuaciónmilitarse desarrollacon la presenciahabitualde no
combatientes.Enestoscasoses dondees másperentoriala necesidadde
disponer de un instrumentoválidoy eficazparael controldel desarrollode
la violenciay sus efectos,susceptiblede poderemplearseen una amplia
gama de supuestosy, qúe por lo tanto,debe estarcotituido por instruc
ciones clarasy de sencillapuestaen práctica.
Entre los instrumentosque disponeel Mandopara controlarel desenca
denamiento y aplicaciónde la fuerza militar, y delimitar los efectosdel
empleo de la violencia,puedenincluirseel establecimientode nivelesde
alerta parael personal,y unidades,y de estadosde alistamientodel arma
mento, asi como la promulgacióny puesta en práctica de Reglas de
Enfrentamiento,lo que, en el lenguaje militar se conocen como ROEs,
acronismo derivadode la denominacióninglesaRulesof Engagement.
Desde una prespectivatécnica, las ROEs son directivasemitidaspor el
Alto Mandode la Operaciónparacontrolarel empleode la fuerzapor parte
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de las unidadespropiasen su actuacióncontra los elementosdel poten
cial militarenemigo,evitar bajaspor el fuegoy prevenirinterferenciaspro
pias. No deben entenderseque están orientadasunicamentea regular
situaciones de autodefensa,su finalidadtiene como referenciael cumpli
mento de la misióny la eficaciageneral.Con ello tambiénse pretendelle
var a caboel cometidosin quese produzcansufrimientos,pérdidasy des
trucciones innecesarias,tantopropiascomodel adversario.Juridicamente,
para los componentesde las unidadesque las recibencomoorden,cons
tituyen la referenciaparael empleolegítimode la violencia.
La importanciade las ROEsderivade su doble condiciónde ser un ele
mento técnicoparaalcanzarlos fines de la operacióny de referenciajurí
dica para la legitimaciónde la acción.En su definición,para cualquiertipo
de operación,debentenersepresentelos objetivosestratégicosy opera
cionales que se pretendenconseguiry la necesariaproteccióndel perso
nal, equipoe instalacionespropios,en basea los principiosde necesidad
y proporcionalidad en el empleode la fuerza
Por necesidadde empleode la fuerzase entiendela existenciade un acto,
o intención,hostilque constituyenunaamenazay se oponena la conse
cución del objetivomilitar.El actohostiltienelugarcuandomediaunaagre
Sión física sobre la unidad,o elementosde ella, por parte de individuoso
unidades. La existenciade intenciónhostiles más difícil.de apreciar,se
necesita percibirla inminenciade la agresiónmediantela constataciónde
que estáteniendolugarla secuenciade actosnecesariosparaque se pro
duzca, incluyendola ctisposición,o despliegue,de personalo mediosde
todo tipo, por parte de los potencialesagresores,capacesde actuarcon
tra las unidadeso mediospropios.
El uso proporcionadode la fuerzaimplicasu adecuacióna la amenazaen
localización, intensidady duración.Con ello se pretenderepelerla agre
sión, o anular la acciónpeligrosa,,empleandoel nivel de violencianece
sario y suficienteparagarantizarla anulaciónde la amenaza,minimizando
la probabilidadde producciónde dañosinnecesarios.
Para ilustraresta dos característicastomemoscomo ejemplosdos suce
sos, que tuvieronlugar,en un ambientede conflictode baja intensidad,
durante el trascursode la operación«RestoreHope»en Somaliaque, bajo
los auspiciosde las NacionesUnidas,se desarrollócon la finalidadde per
mitir el repartode ayudahumanitariay en los quese vieronimplicadossol
dados de los EstadosUnidos.En una ocasiónun soldadoestadounidense
disparó con su fusil a un muchachosomalíquese habíaacercadoal vehí
— 154 —
culo dondeestabay le arrebatólas gafasde la cara. En otro lugar,un civil
somalí que se acercóa un vehículonorteamericano portandouna pequeña
caja de cartón,fue tiroteadodesdeel vehículopor un soldadoque lo creia
portador de una bomba.
En ambossupuestospareceque puede admitirsela existenciade propor
cionalidad entre la amenazaprecibiday el medioempleadopara contra
rrestarla. Percepciónde inminenciade ataque y defensa mediante el
empleo del arma individual,con producciónde efectoslimitadosal agente
agresor. No obstante,cadasupuestotuvo parasu autor diferentesconse
cuencias. En el primer caso el soldadoque disparó fué condenadopor
homicidio, al no apreciarsela existenciani de acto ni de intenciónhostil
que representaseunaamenaza.La sustracciónde las gafas,no constituia
un acto que pusieseen peligrosu seguridadpersonalni la de sus compa
ñeros. En el segundocaso seapreciaronelementossuficientespara,en el
contexto que se produjoel hecho,acreditarla presunciónde intenciónhos
til, al constatarseque en parecidascircunstancias,anteriormente,esos
actos constituyeronataquescon bombay, en concecuencia,el soldado
autor del disparofué absuelto,apreciándoselegítimadefensay conside
rándose el hecho como un desgraciadoaccidente consecuenciadel
ambiente de tensióny violenciaen que tuvo lugar.
El valor de estosejemplosse acrecientapor el hechoque, en las situacio
nes en quetuvieronlugar,la apreciaciónde los elementosnecesariospara
desencadenarla aplicaciónde la violenciarecayóen los escalonesmás
bajos de la jerarquiamiltar.Elloponede manifiestola necesidadde que las
ROEs, ademásde ser tecnicamenteposibles,sean sencillasde aplicary
estén claramenteexpresadas,para restringiral máximola posibilidadde
interpretacionesincorrectasy debenser adecuadasal ambientedonde se
tengan que poneren práctica.
Esos mismosejemplosnos ilustranel otro aspectode las ROEs:son un
instrumento del Estado,que proporcionalas fuerzas, para posibilitarla
actuación dentro de las pautasde la legitimidadinternacional.La jurisdic
ción que entendióamboscasos fué la militarestadounidensey encausóa
sus nacionalespor la actuaciónen el territoriode otro estado,para llevar
a cabo una resoluciónde las NacionesUnidas.Esto pone de manifiesto
que es la autoridadque emite las ROEs la que se responsabilizade su
cumplimentoy que tambienes el derechointernode los estados,que con
tribuyan con personal,o unidades,a las FuerzasInternacionaleso actuen
en virtud de un mandatode la ONU, el que se aplicaráa sus nacionales
por las infraccionesderivadasdel empleode la fuerza.
— 155 —
En la definiciónde las ROEspuede seguirseun criteriopermisivoo res
trictivo, en cuantoa la discrecionalidad de empleode las armasa emplear
o efectosa conseguir.Normalmenteen ambientesde alta y mediaintensi
dad, se consentiráuna mayorpermisividad,por el contrario,en ambientes
de baja intensidadimperará el criterio de empleo «mínimo uso de la
fuerza». En el primercaso,se entiendeque ante las agresioneso amena
zas, o para alcanzarun objetivomilitar,se podráemplearcualquierarmao
procedimientode que se dispongaadecuadoa la situación.En el caso de
aplicarse el criteriorestrictivo,se limitael empleode armas y métodosde
acción a autorizaciónexpresarelacionadacon las circunstanciasy, nor
malmente se requiereautorizaciónexplicita.Este últimosupuesto,que es
el normalen las operacionesque proliferanen la actualidad,es el más
complejo y el que requiereun mayorniveltécnicopara su aplicación.
Debido a su trascendenciaoperacionaly jurídica,las ROEsconstituyenun
factor determinantede la formade actuaciónde las unidadesmilitaresen
combatey en otrassituacionesen queestépresentela amenaza.Unaope
ración puedetener éxito o fracasardependiendode como se hayandise
ñado, interpretadoy aplicadolas ROEs.Paraquese puedaponeren prác
tica su contenidodebenenunciarseen términosmilitares,con referenciaa
acciones, circunstanciasy mediosconcretos,desproveyéndolas de toda
connotaciónlegalistaque, al alejarsedel ambitoprofesonalaumentaríala
posibilidad de error.Todoello, además,permitiráintroduciren el adiestra
miento criteriosque capacitasenla aptitudde individuosy unidadespara
ponerlas en práctica,teniendoen cuentaque la fluidezde las operaciones
hará que las ROEscambiencuandono se adaptena la situación.
Con caractergeneral,se hace necesarioestablecerdesdetiempode paz
un conjuntode ROEsque las FuerzasArmadasemplearíanen determina
das situaciones,a faltade promulgaciónde otrasespecíficasy que, por lo
tanto, serviriancomo referenciapara el adiestramiento.Los criteriosbási
cos que podrían emplearsepara el diseño de lo que constituiríanlas
Reglas de Enfrentamiento«standard»,que se emplearianpor «defecto»a
falta de otrasespecíficas,los siguientes:
— Autorizaciónde accionesde autodefensapara contrarrestaruna agre
sión o unaamenazaciertae inminente.
— Empleo estrictode la violencia,en basea los criteriosde necesidady
proporcionalidad,paraasegurarel cumplimientode la misióno para la
protección de vidashumanas.
— Emplear la violenciacon efectosletalesúnicamentepara protegerla
vida humanay aquelloselementosconsideradoscomo esenciales.
— 156 —
Este esquema,de marcadocarácterrestrictivo,tienesu máximaaplicación
en las MOOTWdonde,comoya se ha indicadoanteriormente,el empleo
de la violenciase ve sometidoa las mayores limitacionesaunque, sin
duda, puedeservir comoelementodereferenciapara situacionesde con
flictos de mayorintensidaddadoque, en la actualidad,la transiciónde paz
a guerrano es clara, las situacionesvariancon gran rapidezy la presen
cia de personalcivil no combatienteen las zonasde actuaciónmilitarserá
una constante.
De estaforma, las ROEsadecuadasa cada situacióndebenser el resul
tado de un equilibrioentre necesidades:las derivadasde la protecciónde
la fuerzay las de alcanzarlos objetivosdeterminadospor el Mandoque
dirige la operación.
Para su confeccióndebentomarsecomo baselas restriccionesimpuesta
por la AutoridadSuperiory aquelloscriteriosestablecidospor el Mandode’
la Operación.Su promulgaciónes una responsabilidad del Mandoy en su
diseño y formulacióndebende tomarpartetantoel personalde Operacio
nes como el AsesorJurídico,y recibiren el planeamientoun tratamiento
similar al diseñoy evaluaciónde las Líneasde Acción.
La protección del medio ambiente.
En cualquierestudioactualsobreel desarrollode las operacionesmilitares
no puedenobviarsesus efectossobre el medioambiente.En las opera
ciones, el impactoecológicode las accionesmilitaresse ha convertidoen
un factorque condicionael empleode la violenciay de las unidadespara
el cumplimientode la misión
Al recorrerlas carreterasde Bosniamuchosmesesdespuésdel cese de
las hostilidades,lo que más llama la atenciónes la enormecantidadde
desechos de todo tipo queexistenen prácticamenteen todo el territorio,si
a ello unimoslas zonasde terrenoinutilizadascomo consecuenciade las
minas y las devastadaspor los incendiosprovocados,podemostacilmente
hacernos la ideade la magnitudque, duranteel conflictoadquirióla agre
sión al medioambiente.
No es exageradoafirmarque la visiónde ampliaszonasde litoraldel Golfo
Pérsico cubiertasde crudo,o la enormehumaredaproducidapor el incen
dio de cientosde pozosde petróleo,durantela Guerradel Golfo,causó un
profundo impactóen la opiniónpúblicamundialy, lo que es peor, las con
— 157 —
secuencias de estos desastresafectarona amplias zonas del planeta,
sobrepasandoampliamentela zona de operaciones,y sus efectosperdu
raron más alla de la duracióndel conflicto. SaddamHusseinempleó el
desastre naturalcomoarmade guerra.
El recursono es nuevoen la historiamilitar,las táticasde «tierraquemada»
se han empleadotradicionalmente como arma de guerra.En el ambiente
actual, donde proliferanlas Operacionesdiferentesde la Guerra,el pro
blema sigueplanteándoseen toda su amplitud.Veamos algúnejemplo.
A finalesde Agostode 1996,unidadesitalianasencuadradasen la Fuerza
de la AlianzaAtlánticapara la puestaen prácticade los Acuerdosde Day
ton en Bosnia (IFOR),descubrieronunos polvorinesdel EjércitoSerbio-
bosnio en Margetici,RepúblicaSparka,que conteniancentenaresde tone
ladas de municionesy explosivos que no habían sido previamente
declarados a IFOR.Se decidióeliminarel arsenaly, dadasu magnitud,el
método elegidoparaello fué la voladura.Se puso en prácticala denomi
nada «OperaciónVulcano».El primerposibleinconvenientesurgióal com
probarse la posibilidadde contaminaraguassubterráneas,al tener que
habilitar grandeshornillospara efectuarlas explosiones.Esta posibilidad
de contaminaciónse intentóexplotar informativamentepor el liderazgo
serbobosnio,paradeslegitimizarla acciónde las fuerzasinternacionalesy
minar su prestigio,dadoel gran impactoque un asuntode estetipo pro
vocaria en la opiniónpública.
Con los ejemplosanterioresse han queridopresentarlos dos supuestos
genéricos que puedendarsecon relaciónal medioambientey las opera
ciones militares:la provocaciónde dañoscomoarma de guerray la agre
Sión al medio como consecuenciadirectade la mera ejecuciónde activi
dades militares.Ya se ha señaladoque no se tratade algo nuevo,pero lo
que es novedosoes su percepciónpor gran parte de la opinión púbica
mundial, sin duda alguna consecuencia de la sensibilidad general
existente haciala conservaciónde?medioy el riesgoque paraello supone
el movimientode grandesunidades,con su capacidadpara contaminar,y
el empleode todo tipo de armas,sobre todo las de destrucciónmasiva,
con un alto poderde contaminación,como son las nucleares,biológiasy
químicas.
En cuantoa las armasde destrucciónmasiva.Las experienciasde las dos
guerras mundialeshan conducidoa la firma de variosTratadosy Conven
ciones paralimitary prohibirdichotipo de armas.No obstante,los usos de
la guerratambiénse pueder aplicara la defensadel medioambiente.
— 158 —
Al igualque los principiosque informanel Derechode la Guerrasirvende
gula parafundamentarlas ROEs,necesidad,proporcionalidady evitación
de sufrimientosinnecesarios,también servirán como base para hacer
compatiblelas accionesmilitaresy la defensadel medioambiente.
La V Convenciónde Ginebradel año !949,que trata de la protecciónde
civiles, al referirsea la propiedadpública,prescribeque, si existe necesi
dad militar,un beligerantepuede utilizarla,destruirlao confiscarla.Quiere
decirse que si no se produceesta necesidad,las tácticasde «tierraque
mada» no estánamparadaspor el Derechode la Guerra.Casosconcretos
como son la contaminacióno envenenamiento de lagos,nos u otrasfuen
tes de agua,encuentranregulaciónespecíficaen el Art.23.a.del Anexoal
IV Conveniode la Hayade 1907.
La necesidadmilitar, única causa admisiblepara provocarun daño al
medio, hay que hacerlacompatiblecon el controlde los efectosque pror
duzca másallá de esa necesidady es en este puntodonde se presentan
las dificultades.Los principiosde necesidady proporcionalidadno siempre
son facilmentecompatibles.¿Dondeacaba la necesidadmilitarde vertir
toneladas de petroleoal Golfo Pérsicopara impedir,o dificultar,un asalto
ánfibio, y donde empiezanlos «efectoscolaterales»en forma de grave
contáminación?.El problemase presentaporquequien produceel desas
tre, en estecaso el quevierte el petroleo,no puedecontrolarsus efectos
y, a causade ello, la alegadanecesidadmilitarse trasformaen una reac
ción desproporcionada, lo que da lugar a una pura y simple agresiónal
medio ambiente,con consecuenciasmuygravesy perdurables.
Los criteriosgeneralesdel Derechode la Guerra,en cuantoa su aplica
ción a la proteccióndel medio,han sidoampliadosporotrosconveniosque
tratan el temade formaespecífica,concretamenteel Protocolo1 a la Con
vención de Ginebrade 1949y la Convenciónde 1977sobrela Prohibición
del empleomilitareso cualquierotro uso hostil de tecnicaspara modificar
el medio ambiente más conocidainternacionalmente
, como Convención
de ModificaciónMedioambiental(ENMOD)
El Protocolo1 contiene varios preceptosreferentesa la limitacióndel
empleo de mediosy métodosde guerraen relacióncon la proteccióndel
medio ambiente.El Art. 35(3) prohibea uno de los bandosel empleo de
medios o formasde guerraque tiendana, o puedan,provocardaños,gra
ves, persistentesy amplios,al medioambiente,y el Art. 55(1) insta a los
contendientesa evitarcausardañosgravesal medioambienteen amplias
— 159 —
zonas o quesus efectossean de largaduración.El conceptode lo que se
entiende por daños graves, persistentesy amplios,no viene específica
mente definidoen el Convenio.
Otros preceptosdel Protocolointentanregularlas accionesde «tierraque
mada». Así, el Art. 54 prohibela destrucciónde recursosnaturalesa dis
posición de la poblacióncivil, tales como alimentos,cultivose infraestruc
tura de aguapotable.Sólopodránser sometidosa ataquesen el caso que
se sirvande ellosdirectamentefuerzasmilitares,y en ningúncaso deben
ser dañadassi su propósitoes negarsu utilizaciónpor la poblacióncivil.
El contenidodelArt. 54,sólo permitelas tácticasde «tierraquemada»para
defensa de una invasióndel territoriopropio aún bajocontrol. Por el con
tenido del Art. 56, se protejenlas presas hidráulicas,diques y centrales
nucleares, a menosquese utilicenparaapoyarde formacontinua,directa
y substanciala las actividadesmilitaresdel oponentey en tal caso,sólo si
se da la circunstanciaque el ataquesea el únicomedioposiblede negar
al enemigosu empleo.
La Convenciónde 1977,en su Art. 1 prohibea los contendientesel empleo
de técnicasde modificaciónmedioambientalcomo métodode ataque, si
con ello se producenefectos graves, persistentesy amplios. El Árt. 2
define las «técnicasde modificaciónmedioambiental» como cualquierade
las que mediantela manipulacióndeliberadadel procesonatural,cambie
la dinamica,composicióno estructurade la Tierra. Esto es aplicablea la
bioesfera, litosfera,hidroesferay espacioexterior.Estastécnicas,algunas
actuales y otrasposiblesen el futuro,podríanconsistiren quemade bos
ques o defoliaciónde grandes zonas,alteracióndel ciclo climáticopara
producir lluviaso sequias,la ¡ntroduccciónde plantasque afectena culti
vos tradicionalesy procedimientosparaprovocardesastresgeológicos.
Esta normatambiénconcretael significadode los conceptosde gravedad,
persistenciay amplitud.Porgrave se entiendeun daño o perjuiciosignifi
cativo para la vida humanay para recursoseconómicoso naturales.Un
daño se calificade persistentecuandolos efectosperdurenpor meseso al
menos por unaestación.Cuandolos efectosse extiendenen una zona de
yaros cientos de kilómetroscuadrados,estamos ante el concepto de
efecto amplio.La mayorconcreccióntécnicade esta normapermitedispo
ner de unas definicionesque puedenemplearsepara la interpretaciónde
otra normatvarelacionadacon el medio.
— 160 —
El caminohaciaadelante.
El contextodescritohastaahoraes el marcodonde,con granprobabilidad,
tendrán que actuarlas FuerzasArmadasespañolasen el futuroy hay que
prever las implicacionesde todo ordenque ello traeráconsigoy, entre las
de mayorimportancia,las de carácterjurídico.
Cualquier unidadmilitar españolaque se trasladea territorio extranjero
para cumplirunamisiónlo hace paraaportarsuscapacidadesen el marco
de las operacionesen curso y, aunque se trate de una «Operaciónde
Paz», su capacidadpara desarrollary aplicarviolenciaes una posibilidad
que siemprepodrá concretarsepara influir en la situación.Baste poner
como ejemplola actuaciónde los avionesF-18españoles,como parte de
las fuerzasde la OTAN,en Bosnia.Su actuaciónen misionesde bombar
deo plantealos problemasinherentesa unaacciónde guerra.
En el supuestoactualmentemáscorriente,aquelen que las unidadesmili
tares actúan en virtud de un mandatode la ComunidadInternacional,los
aspectos legalesque se derivaránde su actuaciónserán complejos.La
pertenenciaa unacoalicióno la actuaciónen el marcode unafuerzaONU,
la entradaforzosao pacíficaen el territorioen el que se van a desarrollar
las operaciones,la existenciao carenciaen ese territoriode unaestructura
estatal operante,la naturalezay duraciónde las operacionesa desarrollar,
son algunasde las circunstanciasqueconfiguraránel marcojurídicoen el
que se llevaráa cabo la operación.
De todos los aspectoslegales,los relacionadoscon la permanenciade la
fuerza en el territorio,susceptiblede emplearla violenciaen ese mismo
territorio, serán los máscomplejos,pues es un ámbitoque no se presta a
regulación por acuerdo.
Los Acuerdosde Dayton pueden servir como ejemplo para analizar el
supuesto en el que exista un marcode acuerdoentre las partes para el
desarrollo de las operaciones.El del ApéndiceB al Anexo 1-A,al Acuerdo
entre la Repúblicade Bosniay Herzegovinay la Organizacióndel Tratado
del AtlánticoNorte,relativoa la condiciónde la OTANy de su personal,en
el Art. 7, estableceque «el personalmilitarde la OTANestarásometido,en
todo momentoy circunstancia,a la jurisdicciónexclusivade su respectivo
componente nacional,en lo que a los delitos y faltas disciplinariasse
refiera, que pueda habercometidoen el territoriode la Repúblicade Bos
nia y Herzegovina», y en el Art. 8 que «el personalde la OTAN,en su cali
dad de expertosen misión,disfrutaráde inmunidadrespectode arrestoy
— 161 —
detención’>.ElArt. 15 regulael procedimientode reclamaciónde dañosen
el sentido que «las solicitudesde indemnizaciónpor daños o perjuicios
causados al personalo las propiedadesdel Gobiernoo privadasde la
República de Bosniay Herzegovinadeberánpresentarsea los represen
tantes de la OTANdesignadosa tal efectopor conductode las autoridades
de la República».
Estas disposiciones,consecuenciade la aplicaciónal personalde la OTAN
de la Convenciónsobre Prerrogativase Inmunidadesde la NacionesUni
das, de 13 de Febrerode 1946,relativasa los expertosen misión,pueden
servir paracubrirlos supuestosderivadosdel empleode la violencianece
saria para el cumplimientode lo estipuladoen acuerdos,aunquesu finali
dad primaria,en el caso de los aludidosAcuerdosde Dayton,se orientea
regular situacionesno relacionadasdirectamentecon las operacioneso de
las consecuencias«colaterales»derivadasdirectamentede las acciones
militares.
Hasta el presente,han sido las jurisdiccionesnacionalesrespectivaslas
que han entendidode los delitosy faltascometidospor el personalmilitar
durante el transcursode las operaciones,aún en el caso que se vean
implicadas personascon nacionalidaddiferenteal encausado.En caso
contrario, aquel en el que se desconociese,o hubieseque determinara
«posteriori» la jurisdiccióncompetente,la inseguridadresultantese con
vertiría en un factorque dificultaríala cohesiónde las unidadesal, entre
otras circunstancias,socavarsela legitimidaddel eercicio de la potestad
disciplinaria,base del sistemajerárquicoestablecidoen las unidades,y no
establecersecertezadel alcancede conductasque podríanconstituirdeli
tos, de índole militar o comunes,diferentesa los reconocidospor cada
estado. A ello hay que añadirlas dificultadesderivadasdelcaso en que en
los hechos estuviesen implicadosmiembrosde distintos paises de la
misma coalicióno naciónalesdel paísen cuyo territoriose desarrollanlas
operaciones,circunstanciaen que se presentaríaun problemade jurisdic
ciones.
En el aspectode los daños,los acuerdosde Daytonregulan,de formamuy
general, la reclamaciónpor ellos,al reconocerla posibleresponsabilidad
de las fuerzasinternacionales
por su actuaciónen el territoriobosnio.Este
aspecto puedecubrirtantolos dañosa elementosdel patrimoniopúblicoo
privado, como al medioambiente.Es de esperarque no sólo los paises
cuyas fuerzas causen los daños sean los responsablesde aportar la
indemnización,también la organizacióninternacionalque patrocina la
intervencióndebede resarcirlos daños.
— 162 —
Otro supuestomuy diferentese producecuando,sin existir un marco de
acuerdo con las partésdel conflicto,es necesarioemplearla violenciapara
el cumplimientodel mandatointernacional.Enestecasodebenserde apli
cación los preceptosdel Derechode los ConflictosArmados,aún cuando
se trate de una «Operaciónde Paz».
A modode resumen
Las actuacionesde las FuerzasArmadasEspañolasen misionespatroci
nadas por la ComunidadInternacionalpresentanmultitud de aspectos
novedosos,destacandolos de índolejurídicay de ellos, los derivadosdel
empleo de la violencia.
Muchos de los asuntosde índolejurídicaderivadosde la estanciay actua
ción del personaly unidadesen territorioextranjero,en diferentescircuns
tancias, puedenplasmarseen un Estatutode Fuerzas,perola mayorparte
de las consecuenciasderivadasde las operacionesno son regulablespor
acuerdo.
De las accionesde guerra,tomandoel hechobélicoen sus diversasacep
ciones segúnla tipologiaactualen uso,se derivanconsecuencias jurídicas
sólo regulables,en la mayoriadeloscasos,por el Derechode los Conflic
tos Armados,o Derechode la Guerracomotradicionalmente se le conoce.
Este conjuntode principios,normas,prácticasy usos,conformael «Esta
tuto Básico»a que la fuerzamilitardebeajustarsu actuaciónen operacio
nes.
Las Reglasde Enfrentamiento (ROEs)son,para todosaquellosquetienen
que cumplimentarlas, la referenciapara el empleolegítimode la violencia.
Aunque su formulacióny promulgaciónpueda correspondera una autori
dad internacional,son las autoridadesnacionales las encargadasde
ponerlas en prácticay de enjuiciarlas consecuenciasde ello.
La proteccióndel medioambientese convierteen un factor determinante
en el paneamientodel empleode la fuerza,tanto por el daño emergente
que producencomo por las responsabilidadesy consecuenciaspolíticasa
que puedendar lugar.
El mundodel futuro parececonformarsebajo los postuladosenunciados
por SamuelHuntington,un ambientede conflictoentre culturasy civiliza
ciones, lejos del.idílicomundoque FrancisFukuyamapreconizabaen «El
fin de la Historia».El fenómenobélico es una constanteque estará pre
— 163 —
sente en el porvenir,las FuerzasArmadasdeben prepararseparaafrontar
una evolucióndonde los aspectosjurídicosadqueriranuna importancias
sin precedentes.
— 164 —