Definición
Un pluviómetro es un dispositivo que se emplea para calcular las precipitaciones
que caen en un cierto lugar durante una determinada cantidad de tiempo.
Para qué sirve un pluviómetro
Sirve para medir las precipitaciones meteorológicas a través de la lluvia, la
llovizna, el granizo, la nieve y el aguanieve.
Quién lo inventó
El primer pluviometro fue ideado por Jang Yeong-sil en el siglo XV. Tras este
llegaron los pluviometros de Benedetto Castelli y Christopher Wren. Por
último, Gustav Johann Georg Hellmann inventó en el año 1886 el pluviometro
moderno.
Cómo funciona
Se coloca el artefacto en un lugar elevado, en el cual a la hora de la lluvia no se
vea afectado por ningún obstáculo a la hora de medir, el recipiente va a ir
almacenando el agua paulatinamente y al terminar, según las medidas que tiene
marcadas se determinará la precipitación.
Características del pluviómetro
Las principales características del pluviómetro son:
Es un artefacto meteorológico.
Mide lluvia, llovizna, granizo, nieve y aguanieve.
No mide ni neblina, ni rocío.
Es cilíndrico, y una de sus partes posee forma de embudo.
Tipos
Pluviómetro manual
Este se distingue por ser el estándar y uno de los más comunes, siendo de esta
manera un indicador simple de la caida de la lluvia, suele estar conformado por
un recipiente cilíndrico especial con una escala graduada marcada, la altura del
agua alcanzada en el interior del cilindro es equivalente a la precipitación y se mide
en milímetros.
Pluviómetros totalizadores
Este tipo de pluviómetros son los más precisos y recogen el agua mediante un
embudo, el cual dirige el liquido a un recipiente graduado, los pluviómetros
totalizadores tienden a colocarse a una determinada altura del suelo y un
encargado registra cada 12 horas la caída de agua; el único defecto de este tipo
de pluviómetro es que no se puede determinar la hora en la que llovió.
Pluviografo de sifón
Con este se conoce con exactitud la precipitación en el tiempo, este equipo
posee un tambor giratorio que rota a una velocidad constante, el cual consta con
un papel graduado y una pluma en sun interior que flota verticalmente por el agua
que contiene; si no llueve la pluma marca una línea recta horizontal, ya que no
existen cambios en el nivel del agua del tambor.
Pluviografo de doble cubeta basculante
Tras ir recogiendo mediante un embudo el agua colectada, este instrumento la
conduce a una pequeña cubeta triangular doble que puede ser de metal o plástico
y que posee una bisagra en un punto medio en equilibrio; este sistema conduce el
agua de una cubeta a otra según se llenan, y cada vez que alcanza la precipitación
esperada, usualmente 0.2 milímetros, se produce un cambio por equilibrio a la
otra cubeta, mientras la primera vuelve a contar.
Partes
Entrada de agua o boca del pluviómetro.
Embudo conductor del agua recolectada.
Depósito o colector de agua que suele estar directamente graduado para
facilitar la medición del agua recogida.
Cómo hacer un pluviómetro casero
Se toma un envase o recipiente cilíndrico, lo ideal es que sea transparente y de
plástico, ya que cortaremos su parte superior para hacer una especie de boquilla
perpendicular, es importante que la apertura principal sea del tamaño del resto
del envase, de esta manera la lectura del agua será verídica, se le puede colocar
una especie de regla posicionando el 0 con la base del cilindro, si se quiere utilizar
este recurso se recomienda que la escala o regla sea metálica, ya que el sol
puede deteriorarlo con el tiempo.
A este cilindro se le colocara una base en forma vertical, que nos permita colocarlo
en una zona despejada para que la caída del agua no sufra interferencias.
1. Recorta la parte superior de la botella. Usa un par de tijeras para recortar
cuidadosamente la parte superior de la botella. Corta justo debajo de la parte
angosta de la botella. Es mejor que escojas una botella de plástico de bebida
gaseosa. Asegúrate de quitar la etiqueta de papel completamente.[1]
2.
2
Coloca piedras en la parte inferior. Vierte las piedras en la parte inferior de
la botella. Las botellas de bebida gaseosa nunca son planas. Vierte las piedras
para nivelar la parte inferior y evitar que el pluviómetro se voltee si hay viento
o el volumen de la lluvia es demasiado pesado.[2]
3.
3
Convierte la parte superior de la botella en un embudo. Quita la tapa de la
parte superior de la botella y ponla boca abajo. Colócala boca abajo sobre la
parte inferior de la botella para que la parte superior mire hacia abajo. Asegura
el embudo en su lugar alineando los bordes cortados y pegando las dos mitades
juntas con cinta adhesiva.[3]
Asegúrate de que la mitad superior esté firme y en su lugar.
4.
4
Crea una línea de medición. Corta un pedazo largo de cinta multipropósito y
colócala sobre la parte lateral del pluviómetro para crear una línea vertical
recta desde la parte inferior de la botella hacia la parte superior. Toma un
marcador y una regla de borde recto para dibujar una línea horizontal sobre las
piedras. Esa es la parte inferior del pluviómetro.[4]
Usa cinta multipropósito por sus fuertes propiedades
adhesivas. La cinta de enmascarar u otras formas de cinta
adhesiva pueden aflojarse si se mojan.
5.
5
Delimita intervalos de medio centímetro o media pulgada. Toma una regla
y colócala contra la cinta multipropósito para que el 0 se alinee con la línea
inferior que ya marcaste anteriormente. Usa un marcador para delimitar cada
medio centímetro o media pulgada a lo largo de la cinta multipropósito hasta
que llegues a la parte superior. Etiqueta los centímetros o las pulgadas desde la
parte superior hasta la inferior. Debes asegurarte de que las medidas sean
fáciles de leer a lo largo de la duración del experimento.[5]
No es necesario que etiquetes cada mitad del intervalo.
Etiqueta cualquier marca comenzando con la segunda marca
como 1 pulgada o 1 centímetro. Las marcas entre cada etiqueta
tienen la mitad de la medida. Asegúrate de esperar hasta que el
marcador se seque en la cinta antes de colocar tu pluviómetro
en la lluvia. No uses marcadores lavables ni apliques marcas
mientras llueva. Si debes aplicar nuevamente la cinta adhesiva
o nuevas marcas a lo largo del experimento, tus resultados
podrían considerarse inválidos.
Puedes usar cualquier unidad de medida que sea adecuada para
tu experimento. Puedes marcar cualquier cuarto u octavo de
pulgada o un centímetro.
6.
6
Coloca el pluviómetro en una ubicación óptima. Coloca el pluviómetro
sobre una superficie nivelada. Asegúrate de que no esté obstruida por cualquier
rama o en medio de un camino transitado. Vierte un poco de agua en la parte
inferior hasta alcanzar el marcador 0 y en ese momento estarás listo para
recoger la lluvia.[6]
También puedes usar gelatina de colores en lugar de agua para
que obtengas un punto de referencia desde dónde puedas
comenzar a medir. No uses otro líquido que no sea gelatina o
podría disolverse y mezclarse con el agua, lo cual podría
arruinar tu medición. Estas botellas no tienen una forma
uniforme sobre la parte inferior, así que puedes contar con esto
para establecer un punto de partida.
Asegúrate de que el pluviómetro se encuentre en un área
protegida. Debes asegurarte de que el viento, los restos o
cualquier cosa que podría bloquear o evitar que la lluvia
ingrese, (como una rama o un cable de luz) interfieran con el
experimento.
7.
7
Presta atención al clima. Verifica el pronóstico de la lluvia. Asegúrate de que
el agua sobre la parte inferior no se haya evaporado debajo de la marca 0.
Llena nuevamente el agua si no se encuentra en la marca 0. Verifica el
pluviómetro exactamente 24 horas después de ver la altura que la lluvia haya
alcanzado. En ese momento sabrás cuánta lluvia ha caído.[7]
Verifica cuánto se acercan las medidas a las oficiales leyendo
noticias o información en línea para que conozcas las medidas
de la lluvia en tu área durante el día.
8.
8
Haz las mediciones nuevamente. Puedes continuar midiendo la lluvia durante
7 a 14 días o hasta que tu curiosidad se haya detenido. Si se trata de un
experimento que tu maestro te asignó, asegúrate de seguir cada perímetro y
tomar medidas hasta que te diga que te detengas.[8]