ANT CRHum MEEMES
ANT CRHum MEEMES
DE TAMAULIPAS, A.C.
ANTOLOGÍA
COMUNICACIÓN Y RELACIONES HUMANAS
Tampico, Tamps.
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INDICE
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OBJETIVO GENERAL DE LA ANTOLOGÍA
La presente antología se ha compilado para que el alumno pueda consultarla como una
guía de aprendizaje, ya que en ella se han reunido de manera sintética los contenidos
necesarios para que al finalizar, a través de un acercamiento a las teorías de la
comunicación y las relaciones humanas sea capaz de reconocer, manejar, aplicar y
valorar una comunicación eficaz, así como los diversos comportamientos del ser humano
haciéndolo crítico del actuar y su importancia en el actuar con los demás en su práctica
educativa. Todo ello con la visión de formar profesionales aptos para cumplir la misión del
INSTITUTO DE CIENCIAS Y ESTUDIOS SUPERIORES DE TAMAULIPAS, A.C.
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UNIDAD I
LA COMUNICACIÓN
Sin duda, necesitamos modelos. Podemos ser sujetos activos o pasivos de este cambio
que nos sucede; nuestra identidad podemos construirla por nuestra acción o por simple
omisión; podemos tratar de imitar lo que vemos, que no necesariamente es la realidad.
Así estaremos abdicando de nuestra responsabilidad frente a nosotros mismos y ante los
otros.
La experiencia de definirme es válida para todos, cualquiera que sea su condición. Cada
uno lo hace según su historia personal, sus posibilidades, sus circunstancias, su tiempo,
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su cultura. Definirse es un desafío, pero es el verdadero camino hacia la madurez y la
salud psicológica. El proceso de definición es difícil porque debemos superar diversos
obstáculos que encontramos desde nuestro nacimiento, hasta el final de nuestros días; y
a menudo la educación, focalizada en las normas no siempre nos ayuda a buscar las
respuestas por nosotros mismos. Por eso, el proceso de crecimiento consistirá a menudo,
según la propia experiencia, en desaprender lo que no es nuestro y aprender lo que
conscientemente podemos asumir como propio. (Pavez, 2000)
1.2 Conceptos
La capacidad del ser humano para comunicarse con sus semejantes a un nivel superior
es una de las diferencias radicales con el resto de las especies, si bien la diversidad de
teorías sobre comunicación refleja la dificultad para establecer una definición unitaria del
concepto. Cada una de estas teorías estudia los procesos de la comunicación desde
diferentes puntos de vista, arropada por una serie escogida de conceptos afines que le
dan unidad en el conjunto.
Por otra parte, es preciso destacar que los procesos de comunicación son cada vez más
sencillos dentro de la creciente complejidad de las nuevas tecnologías y de los problemas
que atraviesan las organizaciones humanas, y principalmente la empresa. Desde la
implantación de una red interna hasta la resolución de un conflicto de comunicación
interpersonal, el concepto y resortes de la comunicación actúan casi con los mismos
esquemas básicos: emisor-receptor-mensaje-información de retorno, obedeciendo a un
objetivo común, que es mejorar la situación de partida. (Ongallo, 2008)
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El concepto de comunicación es difícil de establecer. Existen, según citan Dance y
Larson, más de ciento veintiséis definiciones de comunicación. No existe ningún estudio
comparativo de los diferentes conceptos en español, si bien el Diccionario de la Lengua
Española incluye once acepciones del vocablo “comunicación”. Han sido muchos los
significados dados al término comunicación. Es en los años setenta cuando se produce
una explosión de obras y estudios acerca del concepto, apoyada por el auge de los
medios de comunicación de masas, que tanto han influido en la delimitación de los
elementos comunicativos y en la aparición de estudios ad hoc.
Previamente el propio Dance, que es el primer autor que trata de aclarar los matices del
concepto de comunicación, establece quince componentes distintos en las diversas
definiciones estudiadas por él. Según puede deducirse de las anteriores bases
conceptuales, la comunicación es, ante todo, un proceso de intercambio, que se completa
o perfecciona cuando se han superado todas las fases que intervienen en el mismo.
Mailhiot postula que la comunicación humana no existe en verdad sino cuando entre dos
o más personas se establece un contacto psicológico. No basta que seres con deseos de
comunicación se hablen, se entiendan o incluso se comprendan. La comunicación entre
ellos existirá desde que (y mientras que) logren encontrarse. Para Moles, la comunicación
es la acción por la que se hace participar a un individuo situado en una época, en un
punto dado, en las experiencias o estímulos de otro individuo (de otro sistema) situado en
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otra época, en otro lugar (E), utilizando los elementos de conocimiento que tienen en
común. (Ongallo, 2008)
Desde el punto de vista de esta investigación, se pueden dar las llamadas cuestiones
elementales del proceso de la comunicación:
El para quién, que puede ser catalogado, con matices, como receptor.
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El con qué efectos, que está en estrecha relación con la intencionalidad de la
emisión del mensaje. (Ongallo, 2008)
Las reservas pueden venir dadas por la involuntariedad de la recepción por una parte y
por las barreras a la comunicación. En ciertos casos, el destinatario final del mensaje no
es quien realmente lo recibe. Desde los diversos elementos de la comunicación aparecen
ruidos que dificultan o incluso pueden aislar el proceso.
Dichos ruidos pueden afectar al elemento emisor y sus concomitantes tanto como al
receptor, y no solo de forma abrupta (como es el caso de no percibir el mensaje en
absoluto), sino también como distorsiones, malentendidos y desvíos de contenido,
provocados por las partículas ambientales antes referidas. (Ongallo, 2008)
a) Comunicación verbal:
Oral y escrita: La comunicación verbal puede realizarse de dos formas: oral: a través
de signos orales y palabras habladas o escrita: por medio de la representación gráfica
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de signos. Hay múltiples formas de comunicación oral. Los gritos, silbidos, llantos y
risas pueden expresar diferentes situaciones anímicas y son una de las formas más
primarias de la comunicación.
Comunicación oral
Utiliza el canal auditivo, pues uno percibe las palabras a través del oído.
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desplazamientos y distancias; gestos, tonos de voz, uso de apoyo visual y
elementos tecnológicos, entre otros.
Comunicación escrita
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En muchas ocasiones actúa como reguladora del proceso de
comunicación, contribuyendo a ampliar o reducir el significado del
mensaje.
b) Por nivel
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mensajes que son una respuesta a los mensajes que han sido elaborados por la
otra o las otras personas implicadas en la conversación.
Comunicación pública: Todo acto por el cual una pluralidad de personas pueda
tener acceso a la obra sin previa distribución de ejemplares a cada una de ellas.
No se considerará pública la comunicación cuando se celebre dentro de un ámbito
estrictamente doméstico que no esté integrado o conectado a una red de difusión
de cualquier tipo. (Bueno & Garrido, 2012)
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UNIDAD II
COMUNICACIÓN EDUCATIVA
2.1 El diálogo
La utilización con fines estratégicos de esta estratagema retórica, en efecto, ahonda sus
raíces en la historia de la civilización. Ya el significado etimológico de diálogo, día - logos,
«inteligencia a dos, intercambio de inteligencias o encuentro de inteligencias», hace
referencia a un acto de comunicación a través del cual se consigue un conocimiento
nuevo, se descubre conjuntamente algo más de lo que se puede descubrir solo. En sus
variadas formas, el diálogo representa el artificio retórico, quizá, más utilizado en la
historia del pensamiento humano y de su divulgación. No por casualidad es la forma de
exposición que más se repite en las disertaciones científicas, religiosas y filosóficas, tanto
en el mundo occidental como en el oriental.
El secreto residía en evitar contrastar las convicciones que se querían construir con contra
afirmaciones; guiando, en cambio, al interlocutor a descubrir las alternativas a través de
preguntas sabiamente propuestas. De esta manera, este se convencía de que las tesis
sobre las que al final estaba de acuerdo eran un descubrimiento suyo, no propuestas o
imposiciones. (Nardone & Salvini, 2000)
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2.2 Tipos de diálogo
En primer lugar, comenzaremos haciendo una primera clasificación muy básica según los
emisores. Así, podemos decir que el discurso verbal puede adoptar dos formas
fundamentales:
Además, desde el punto de vista lingüístico podemos hablar de tres tipos diferentes de
diálogos:
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2.3 Actos verbales e intención comunicativa
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(EDI) o estímulos-signo: alteraciones en el sistema de percepción sensorial (vista, oído,
olfato) que desencadenan una pauta de acción fija (PAF).
La diferencia fundamental entre la explicación etológica animal de las PAF y las propias
de la etología humana radica en el factor cultural. La cultura, entendida como el repertorio
de creencias, actitudes, normas y valores que presenta una población humana en un
determinado punto histórico, constituye el mayor elemento de sesgo en cualquier
averiguación científica sobre el ser humano. (De Miguel, 2010)
Muchas de las conductas no requieren la presencia de otro sujeto para exhibirse. En ese
sentido, se puede decir que el ser humano “no puede no comunicar”, siguiendo un
enunciado de Paul Watzlawick, dado que nuestra programación genética nos avoca a la
transmisión de información sobre los estados (físicos y emocionales) internos como un
factor potenciador de nuestra supervivencia.
De igual modo, la relación anterior de PAF evidencia que la práctica totalidad de las
conductas comunicativas que desplegamos carecen de reglamentación lingüística.
Muchos etólogos humanos han reconocido que cerca del 65% de nuestro comportamiento
está desprovisto de código verbal que lo regule, aunque también es cierto que el
complemento fonético de las PAF es otra constante (reciente) de nuestras conductas
frente a otros individuos. (De Miguel, 2010)
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2.4 ¿Qué veo en la televisión?
De acuerdo con Sarah Trenholm, los medios de comunicación de masas (mass media)
son únicos en, al menos, tres de sus particularidades:
Uno de los trabajos más conocidos al respecto es del sociólogo Charles Wright que,
ampliando el también célebre modelo de Harold Laswell, identifica cuatro funciones de los
medios: vigilancia, correlación, transmisión cultural y entretenimiento. La primera de esas
funciones es la de vigilancia: recoger y diseminar información. (De Miguel, 2010)
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Además de informar sobre la realidad circundante, los medios afectan a los receptores
con sus interpretaciones de los hechos noticiosos y sus análisis de los problemas
sociales. Mediante el seguimiento de las noticias, los comentaristas se hallan en
disposición de comprender plenamente los eventos que suscitan la historia noticiable y de
ofrecer opiniones relevantes acerca de los problemas sociales. La función de correlación
es la más común de las páginas editoriales de los periódicos, en los programas de análisis
de noticias y en los artículos de revistas que analizan los asuntos de la actualidad
informativa.
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2.5 Oigo y compro
Como resultado del creciente interés por asentar un corpus teórico autónomo de la
comunicación de masas, o si se prefiere una protodisciplina científica diferenciada de las
ciencias sociales, se ha registrado un desarrollo análogo de los métodos y técnicas de
investigación empírica destinados específicamente a aportar evidencias científicas
contrastables sobre el contenido de los mensajes que se difunden a nivel social.
La mayor parte de estos estudios tienen como objetivo fundamental clarificar las
intenciones (muchas veces ocultas) de los emisores, asistir en la interpretación de las
funciones sociales y los efectos potenciales de los mensajes, comprobar su impacto en
los cambios políticos y sociales, así como arrojar algo de luz al carácter y la configuración
de la opinión pública. (De Miguel, 2010)
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Al tenor de los resultados cosechados en estas indagaciones, se deduce que los
mensajes que emiten los medios de masas portan siempre una carga suplementaria de
datos connotativos aneja a la información supuestamente denotativa e imparcial.
En la práctica cotidiana del periodismo, se aprecia a simple vista esta inclinación, cuando
se deforma sistemáticamente cualquier significado objetivo, con la intención de preservar
o incrementar la rentabilidad económica de los contenidos emitidos, espectacularizando
las dimensiones y los elementos del acontecimiento, como ya han puesto de manifiesto
numerosos analistas del discurso.
De acuerdo con Stuart Hall y colaboradores, los medios juegan un papel muy activo en la
estigmatización de los grupos sociales marginados, desviados o extremistas (antisistema),
al equiparar su problemática, en términos de trascendencia informativa, a la de las crisis
económicas o los problemas internos que, en realidad, constituyen mayores fuentes de
amenaza para la estabilidad del sistema político y social.
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UNIDAD III
RELACIONES HUMANAS
Objetivo de la unidad: privilegia las relaciones interpersonales como medio para lograr
mejorar y crear ambientes de trabajo colaborativo en el aula.
3.1 Concepto
Para que haya buenas relaciones humanas se necesita buena comunicación, en el ámbito
laboral las relaciones entre compañeros de trabajo con énfasis en las asignaciones deben
ser claras y concisas, debe haber sentido de compañerismo, trabajo en equipo, liderazgo
y una serie de elementos esenciales.
En el ambiente social o digámoslo en nuestras vidas debe haber una buena relación con
calor humano en el que no debe faltar la comunicación, hoy, en nuestra actualidad nos
hemos visto afectados por los recursos mal aprovechados como los celulares y las redes
sociales, aunque se pueden incluso aprovechar. Ya se dan reuniones a través de video
conferencias en las que no es necesario salir de casa, este último punto es importante
recalcarlo “no salir de casa” ¿acaso no afecta esto nuestro diario vivir?
Socializar es uno de los puntos más importantes en la vida de cada individuo, cuando no
socializamos ya sea en nuestro trabajo o si no pertenecemos a ningún círculo social, nos
vemos afectados emocionalmente por lo que es necesario relacionarse con las personas
de nuestro entorno. (Rodríguez, Relaciones humanas. Vol. 2 , 2013)
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pequeña, aldea o pueblo y que permite a las personas relacionarse de una manera cordial
y amistosa, ya que se basan en reglas aceptadas por las mismas personas. Están
basadas principalmente en los vínculos sociales que entablan las personas y son básicas
en el desarrollo individual e intelectual de los seres humanos. Es el nombre dado al
conjunto de interacciones que se da en los indivisos de una sociedad, la cual tiene grados
de órdenes jerárquicos.
Las relaciones humanas se basan principalmente en los vínculos existentes entre los
miembros de la sociedad. gracias a la comunicación, que puede ser de diversos tipos:
visual o comunicación no verbal, lenguaje icónico o lenguaje de las imágenes, que incluye
no solo la apariencia física, imagen corporal sino también los movimientos, las señales,
lingüística, chat, comunicación oral, afectiva, y también, los lenguajes creados a partir del
desarrollo de las sociedades complejas: lenguaje político, económico, gestual, etc.
Felipe Saucedo dice que se llama así a la acción que realizan dos personas para describir
situaciones a quien delante lo más detalladamente posible y afirma que las relaciones
humanas consisten en las acciones y actitudes que surgen a partir del contacto de dos
personas o un grupo de ellas. (Rodríguez, Relaciones humanas. Vol. 2 , 2013)
Las relaciones humanas comienzan por el propio individuo. Tanto los directivos como los
trabajadores deben saber que para tener éxito en el campo laboral hay que reunir dos
condiciones:
Saber relacionarse bien con todas las personas que intervienen, directa o
indirectamente, en el proceso laboral.
Tanto si es empresario, directivo o trabajador, la primera relación humana que tiene que
dominar es la que establece con su propia persona. Jamás podrá resultar un jefe
simpático para sus empleados si por las mañanas, cuando se mira al espejo, desea estar
en el cuerpo de otro. Su ascenso profesional se verá dificultado si los jefes saben que
tiene un "carácter imposible". (Barro & Jiménez, 2010)
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Muchas personas titubean o divagan si se les pregunta de improviso por su carácter,
puesto que nunca se han puesto a pensar en cómo son. Otras dominan con maestría el
arte de "representar" papeles -todos ellos, falsos según el medio donde se encuentren:
jefe paternal, esposo amantísimo, padre exigente o amigo leal. Otro grupo sabe muy bien
cómo es, pero piensa que los demás son los que tienen que adaptarse o cambiar.
Cada ser humano tiene muchos "rostros". A modo de prueba, piense en cómo se
relaciona con estas personas:
Sus padres
Su cónyuge
Su jefe
Un extraño
Un amigo
Un cliente
Sus hijos
Sus empleados
Para algunos de ellos, usted se mostrará tal como es en realidad; para otros, tratará de
mostrar sólo su mejor lado o el que más le conviene. No obstante, hay una persona a la
que no puede engañar y que le conoce a la perfección: es usted mismo. Aunque no sea
consciente de ello, usted tiene una opinión sobre su propia persona: es la imagen.
Si usted piensa que carece de simpatía, por más esfuerzos que haga por agradar a los
empleados, fracasará. La razón es que siempre habrá una vocecita que le estará
diciendo: "Muéstrate simpático (aunque no lo seas). Haz un chiste (aunque no tengas
gracia para contarlo). Dile algo agradable (aunque te importe un rábano su situación)". El
subconsciente no le permitirá ignorar el concepto que usted tenga de su persona. (Barro &
Jiménez, 2010)
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3.2 Raíces de comportamiento
Las pruebas surgidas de investigaciones hechas por psicólogos sociales en los últimos
sesenta años indican claramente que la pertenencia a grupos afecta de manera
diferencial a la conducta: o por decirlo de otro modo, el ser humano como individuo no se
comporta igual cuando está solo que cuando está en presencia de otros.
Los primeros intentos sistemáticos por describir el modo en que la conducta individual se
ve afectada por otros resultan bastante ingenuos. Allport se preocupaba de averiguar si la
presencia de otros individuos facilitaba el desempeño de un sujeto o interfería con éste;
descubrió que la cantidad y el vigor de las respuestas aumentaban cuando el individuo
trabajaba en presencia de otros, pero al mismo tiempo afectaba la calidad del trabajo.
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Tienen tremenda importancia factores como las relaciones entre los participantes. Se han
resumido las variables que afectan la conducta en las situaciones sociales:
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3.3 Personalidad
La frase de Burham «todo el mundo sabe lo que es personalidad, pero nadie puede
expresarlo con palabras», resume uno de los primeros problemas que nos encontramos
cuando intentamos dar una definición científica de personalidad: hay casi tantas
definiciones como autores han escrito sobre la misma. No vamos a traer aquí las distintas
definiciones utilizadas, sino que nos vamos a centrar en aquellos aspectos que
entendemos deben estar presentes en un adecuado entendimiento de la personalidad.
Sólo con una lectura de estos elementos de tan enorme relevancia para predecir, explicar
y entender la conducta, nos es fácil imaginar el enorme reto que los psicólogos de la
personalidad deben afrontar y que de alguna manera justificaría los numerosos modelos
teóricos y la ingente investigación que este campo ha generado en sus aproximadamente
75 años de existencia formal. Estos elementos serían:
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La personalidad abarcará, pues, tanto la conducta manifiesta como la experiencia
privada, es decir, incluye la totalidad de las funciones y manifestaciones
conductuales.
La conducta será fruto tanto de los elementos más estables (ya sean psicológicos
o biológicos) como de los aspectos más determinados por las influencias
personales (percepción de la situación, experiencias previas), sociales o
culturales.
Una conceptuación completa debería hacer mención a cuatro ideas clave que son las
siguientes:
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predecir la clase de persona que uno será en el futuro, pero no anulan las
posibilidades de cambio de la persona.
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El mesosistema es el conjunto de microsistemas y todas aquellas interrelaciones que
se producen entre ellos. Comprende las interacciones que se producen entre los
diferentes microsistemas en las que la persona se desarrolla. Estas interacciones
entre entornos de desarrollo influyen en el niño ya que pueden favorecer o dificultar
sus procesos de adaptación social a cada entorno. Algunos ejemplos de mesosistema
para un niño serían las relaciones que haya entre su familia y la escuela o entre su
familia y su grupo de amigos. Cuanto mejores sean estas interacciones y mayor
cercanía y sintonía existan entre ambos microsistemas, más efectivo será el desarrollo
del niño.
Uno de los conceptos que propone este enfoque ecológico y que define la esencia de los
cambios en y entre personas y contextos es el concepto de transición ecológica.
Bronfenbrenner define la transición ecológica como las modificaciones que se producen
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en la posición que ocupa una persona en su ambiente ecológico como consecuencia de
un cambio de rol, de entorno o de ambos a la vez.
Cuatro siglos antes de la era cristiana, Aristóteles definió al hombre como un zoon
politikón, es decir, como un animal social. A lo largo de los siglos, la historia humana ha
sido un tejido complejísimo de comunicaciones. Eminentes antropólogos atribuyen el
mérito de la cultura y la civilización al lenguaje. Éste, en sus diferentes formas, al permitir
una comunicación cada vez más refinada, ha creado una brecha y un abismo entre el
Homo sapiens y los simios de los bosques y de los parques zoológicos.
Los animales no tienen historia porque no tienen relaciones personales. Podría llamar la
atención que siendo las relaciones humanas el pan de cada día y el aire que respiramos,
sólo recientemente se haya suscitado un movimiento de estudio y promoción de estas
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relaciones. Se han conjugado muchos factores para ponerlas en el centro de todos los
escenarios y para extremar su trascendencia.
Con mucha frecuencia buscamos a una persona, no por ella misma, sino por el servicio
que nos presta. Por ejemplo, me duele una muela en una ciudad donde me encuentro de
paso; me recomiendan al dentista Pérez y lo voy a ver; pero no me interesa el Dr. Pérez,
sino mi muela. Soy el paciente frente al médico. Nada más y nada menos. Estas
relaciones que son de función a función y de papel a papel, son secundarias. Otros
ejemplos: las relaciones en términos exclusivos de taxista-pasajero, comprador-vendedor,
profesor-alumno, peluquero-cliente, policía- automovilista y juez-acusado. (Rodríguez,
Relaciones humanas. Vol. 2 , 2013)
Las relaciones primarias, en cambio, son aquellas en las que se trata a la persona por la
persona misma y no por su función o porque nos preste determinados servicios. Un
criterio práctico para diferenciarlas es que las secundarias son substituibles y las
primarias no. Si invito a mi hermana y a su familia a que vengan a pasar conmigo el fin de
semana y me dice: “yo no podré ir, pero te enviaré a algunos vecinos en mi lugar”, mi
reacción será de sorpresa y de disgusto. ¿Cuál de los dos tipos es el más importante?
Desde luego, ambos son necesarios. La sociedad está hecha de modo que todos somos
“madejas de necesidades”, y que los unos podemos, queremos y necesitamos ser
satisfactores para los otros, y así nos ganamos la vida. Pero la vida moderna, con sus
dimensiones macroscópicas, ha originado una “hipertrofia” de las relaciones secundarias,
y va reduciendo, y hasta marginando las relaciones primarias. Esto crea desequilibrio.
Porque en el fondo todos ansiamos la relación primaria: ser buscados por nosotros
mismos, no sólo por lo que podemos dar. Nos cuesta trabajo evitar el sentimiento de que
en la relación secundaria se nos usa. Por fortuna, ambos tipos no son mutuamente
exclusivos: una relación que empezó como secundaria puede irse “tiñendo” con el paso
del tiempo más y más de la relación primaria, sin dejar de ser también secundaria. Basta
para comprender esto, apelar a nuestra experiencia. (Rodríguez, Relaciones humanas.
Vol. 2 , 2013)
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Las relaciones humanas no se realizan en abstracto, sino en circunstancias muy
concretas de raza, edad, sexo, jerarquía, ideología, normas sociales, épocas históricas,
tradiciones culturales, situaciones ecológicas y expectativas personales. Cada relación
humana es única. Mi relación con la persona X en el lugar Y y en el día Z es irrepetible.
Cada relación humana podría repetir la célebre expresión de Ortega y Gasset: “Yo soy yo
y mis circunstancias”.
Una misma broma en una comida campestre entre colegas, puede ser una ocurrencia
feliz, y en el despacho del director una detestable majadería. Todo en la comunicación
humana es situacional. Brota un corolario de extrema facilidad lógica, pero de gran
dificultad operativa: para las relaciones humanas no hay recetas; no hay reglas
matemáticas y de aplicación universal.
Tal vez por esto nadie tiene éxito total en sus relaciones. Y quien dijera lo contrario de sí
mismo, mentiría o se engañaría. Una ayuda para ubicarnos en este mare mágnum es
distinguir las grandes esferas del existir y del actuar: la familia, el trabajo, las actividades
sociales; y analizarlas —en un examen de conciencia— por separado. Toda comunicación
además de un contenido determinado, incluye determinada información sobre cómo debe
tomarse dicho contenido. (Rodríguez, Relaciones humanas. Vol. 2 , 2013)
3.6 Autoestima
Hasta cierto punto, es natural que importe tanto la autoestima, puesto que atañe a la
dignidad de la persona y hace referencia a la índole del yo. En cualquier caso, ¿qué
significado tiene su magnificación?, ¿es que estamos acaso en una etapa cultural de
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acendrado individualismo y reafirmación del yo?, ¿puede tal vez reducirse lo que la
autoestima es y significa a sólo la autoexaltación del yo?, ¿constituye este concepto, por
el contrario, un modo de enriquecimiento cultural, en servicio de la dignidad de la
persona?, ¿cuál es su fundamento?, ¿añade algo o completa en algún aspecto la
formación de la persona?
La sociedad se ha vuelto demasiado acrítica respecto del significado inicial del concepto
de autoestima, del que en buena parte es deudora la acepción actual, tal y como en la
actualidad se emplea. El término autoestima tiene una larga historia y un breve pasado,
ambos inscritos en el ámbito casi exclusivo de la Psicología. Por lo general, cuando un
término escapa del ámbito científico de donde procede, hace fortuna cultural y se instala
en la prensa de cada día, es frecuente que se tergiverse o que su significado pierda el
rigor y la precisión que tenía. De ahí que sea razonable admitir una cierta sospecha
acerca del buen o mal uso que de él se hace. Nos encontramos ante un término un tanto
ambiguo y complejo. (Polaino, s/f)
Algo parecido puede afirmarse respecto del modo en que son estimadas por los demás.
De ahí que la autoestima, a pesar de ser un valor socialmente en alza, no sea en verdad
apreciada –la mayoría de las veces– ni familiar ni institucionalmente. Ahora bien,
conocerse no es lo mismo que estimarse.
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personas tienen de sí mismas suele estar equivocada o ser inexacta. Esto pone de
manifiesto lo difícil que es el conocimiento personal, el conocerse a sí mismo con
propiedad. En realidad, esta es probablemente la causa principal de que los problemas de
autoestima se hayan multiplicado. (Polaino, s/f)
William James hace mención de este término en el capítulo dedicado a la conciencia del
yo. El autor hace allí consideraciones que todavía hoy resultan de mayor alcance,
pertinencia y relevancia que algunas de las reseñadas en ciertas publicaciones recientes.
James distingue, por ejemplo, entre tres tipos de autoestima:
La autoestima es, en definitiva, un concepto que muy poco o nada tiene que ver con la
bondad o maldad de lo que uno hace (comportamiento ético) y que sólo depende, al
parecer, de lo acertado o desacertado de las acciones emprendidas por la persona
conforme a unos determinados criterios relativos a una especial productividad
(comportamiento instrumentalizado).
La autoestima se nos ofrece, así como una mera consecuencia de los resultados del
hacer –cuantificables, por lo general, según una mera dimensión económica y de prestigio
social–, pero no del bien o mal realizados, que son los que, en última instancia, hacen que
la persona se experimente a sí misma como buena o mala y, en consecuencia, se estime
o desestime por ello. El ser y el tener, lo objetivo y lo subjetivo, el yo y los resultados por
él obtenidos se confunden aquí, sin que apenas puedan diferenciarse o distinguirse. Y
ello, a pesar de que tal modo de proceder sea contrario a la común y generalizada
experiencia empírica personal. (Polaino, s/f)
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3.7 Camino al éxito
Aquí el yo social se manifiesta a través de la relación con otros y con el medio. Nadie se
realiza solo, sino a través de otro, de razonar frente a otro y con otro; sin él no habría
espejo, reflejo, ni quién mostrara otra forma de ver la realidad. Es aquí donde se ve más
claro ese darse cuenta; es más fácil ver las fallas en el otro que en sí mismo. Es más fácil
“culpar” al otro, que darse cuenta y preocuparse por lo propio.
Según la autoestima, así van a ser las relaciones con los demás; autoestimarse lleva a
estimar a los demás. En muchas religiones y filosofías se encuentra: “Ama al prójimo
como a ti mismo”, “Haz con los otros lo que quieras para ti”, “No hagas a otros lo que no
quieras para ti”, etc. Es en sus respuestas y actitudes como se va conociendo la persona;
a través de todos los papeles que vive es cómo tiene que ir descubriendo, conociendo,
aceptando, respetando, así como lo hace consigo misma. Todo esto la hace crecer, ya
que tiene la oportunidad de desarrollar su persona y comprensión.
Es terrible pensar que hay gente que muere sin haberse dado cuenta de todos sus
talentos, sin descubrirlos ni incrementarlos. Al descubrir y desarrollar los talentos que le
han sido dados al ser humano, la autoestima se acrecienta, motivando los demás cambios
positivos. Según sea la autoestima de una persona así será la imagen que tenga de sí
misma, la comunicación, abierta o cerrada, consciente o inconsciente, positiva o negativa.
Como la persona se perciba a sí misma percibirá a los demás. Algunas veces verá en el
otro lo que crea o lo que sienta de sí misma.
La persona que se valora y está consciente de su proceso, está tan ocupada en sí misma,
de lo que sale de sí, de ir escogiendo y “quedando bien con uno mismo”, que no tiene
tiempo de fijarse en los errores de los demás. Quizá piense: “Yo también estoy en ese tú y
de mí depende darte algo de lo mío; cubrirte alguna necesidad, enseñarte algo que te
haga sentir feliz, apreciarte y pedirte lo que a ese yo, que también eres tú, sólo tú puedes
darle”.
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empezará por resolverlos mediante un aprecio crítico y honesto de sí mismo. Debe
reconocerse lo que uno se reserva como: temores, alegrías, dudas, sentimientos, etc.,
haciéndose responsable de ellos para que no interfieran en la relación con los demás.
(Rodríguez, Pellicer, & Domínguez, 2000)
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BIBLIOGRAFÍA Y FUENTES CONSULTADAS
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