EFECTOS DE UNA VERDADERA ALABANZA
2 crónicas 20: 21 Y habido consejo con el pueblo, puso a algunos que
cantasen y alabasen a Jehová, vestidos de ornamentos sagrados,
mientras salía la gente armada, y que dijesen: Glorificad a Jehová,
porque su misericordia es para siempre. 22 Y cuando comenzaron a
entonar cantos de alabanza, Jehová puso contra los hijos de Amón, de
Moab y del monte de Seir, las emboscadas de ellos mismos que
venían contra Judá, y se mataron los unos a los otros.
Causa y efecto. Según la filosofía, se dice que a través de la
experiencia, se conoce que ningún fenómeno surge sin causa, "de por
sí”, sino que lo engendran el desarrollo precedente de dicho fenómeno
u otros fenómenos. De la nada no surge nada. Todo fenómeno tiene
su origen, lo que lo engendra. Es precisamente lo que se llama
“causa”. Lo que crea, produce o da vida a otro fenómeno y lo antecede
en el tiempo recibe el nombre de causa. Lo que surge bajo la acción
de la causa se denomina efecto. La ley de causa y efecto se basa en
la idea de que toda acción provoca una reacción, una consecuencia o
un resultado
Efecto: origen en el término latino effectus, la palabra efecto presenta
una amplia variedad de significados y usos, muchos de ellos
vinculados a la experimentación de carácter científico. Su acepción
principal presenta al efecto como a aquello que se consigue como
consecuencia de una causa.
Las palabras “alabanza” y “adoración” cubren toda nuestra respuesta
de amor y aprecio al Señor. Resumen nuestra razón de vivir. Is 43:21.
Este pueblo he creado para mí; mis alabanzas publicarán.
Deberíamos agradecer a Dios por lo que nos ha dado. Deberíamos
alabar a Dios por lo que ha hecho por nosotros. Deberíamos adorar a
Dios por quien es para nosotros.
(Juan 4:23-24) Pues Dios es Espíritu, por eso todos los que lo adoran
deben hacerlo en espíritu y en verdad.
En esta conversación, la mujer discutía los lugares de adoración con
Jesús; ella preguntó por qué los judíos querían que se adorase a Dios
en Jerusalén, pero los samaritanos decían en el Monte Gerizim (v. 19-
20).
La lección que Jesús le trajo a la mujer samaritana fue sencilla: la
adoración a Dios no se debe limitar a una localización geográfica o
necesariamente regulada por las provisiones temporeras de las leyes
del antiguo testamento. Al llegar Jesús, la separación entre judío y
gentil no era relevante. La adoración se convirtió en un asunto del
corazón (no acciones externas)
¿Qué es nuestro “espíritu”?
Esa parte inmaterial de nosotros que cubre nuestras emociones,
nuestro carácter y nuestros pensamientos. Por lo tanto, una adoración
como Jesús la describió requiere una sintonía y armonización de todo
lo que somos dirigido a un solo propósito: agradarlo a Él con todos los
aspectos de quiénes somos.
Quiere decir que cuando estamos adorando en espíritu no estamos
siendo dominados por las emociones.
Es posible que en el día hayamos tenido un sentimiento de tristeza por
alguna perdida, pero en el momento en que llegamos a adorar a Jesús
ese sentimiento se va, yo no nos domina.
¿Qué es “en verdad”?
“En verdad” significa que nuestra adoración está correctamente
informada. No podemos adorarlo a él si no tenemos conocimiento de
quien es Él, conocimiento sobre el Dios que adoramos (Sus atributos,
Sus obras y Sus promesas)
Cuando adoramos en verdad, nos colocamos en el centro de la
realidad sobre quién es Él, el conocimiento de lo que ha hecho y la
confianza de lo que ha dicho.
Mientras más conocemos sobre Dios, más aspectos de Su grandeza
podemos adorar. Mientras más conocemos, más profunda será
nuestra adoración. Mientras más profunda nuestra adoración, Dios es
más glorificado.
¿Qué es la alabanza?
El conocimiento de Dios me debe llevar a:
Reconocer quién es Dios (Sal 104:1-35. Bendice, alma mía, a
Jehová. Jehová Dios mío, mucho te has engrandecido. Te has vestido
de gloria y de magnificencia… A Jehová cantaré en mi vida; A mi Dios
cantaré salmos mientras viva. 34 Dulce será mi meditación en él; Yo
me regocijaré en Jehová.
Reconocerlo por todo lo que ha hecho por nosotros (Is 25:1).
Jehová, tú eres mi Dios; te exaltaré, alabaré tu nombre, porque has
hecho maravillas; tus consejos antiguos son verdad y firmeza.
Ensalzar a Dios (Sal 34:3; Sal 99:5). Engrandeced a Jehová conmigo,
Y exaltemos a una su nombre.
Exaltad a Jehová nuestro Dios, Y postraos ante el estrado de sus pies;
Él es santo.
Ensalzar: Alabar a una persona o una cosa resaltando mucho sus
cualidades o méritos.
Honrar a Dios (Dn 4:34-37). Yo Nabucodonosor alcé mis ojos al cielo,
y mi razón me fue devuelta; y bendije al Altísimo, y alabé y glorifiqué al
que vive para siempre, cuyo dominio es sempiterno, y su reino por
todas las edades… 37 Ahora yo Nabucodonosor alabo, engrandezco y
glorifico al Rey del cielo, porque todas sus obras son verdaderas, y
sus caminos justos; y él puede humillar a los que andan con soberbia.
Honrar: Mostrar respeto y consideración hacia una persona. Enaltecer
o premiar [el mérito, la memoria, etc. De otro.
Apocalipsis 4:10-11 describe una escena en el cielo: "los veinticuatro
ancianos se postran delante del que está sentado en el trono, y…
echan sus coronas delante del trono, diciendo: Señor, digno eres de
recibir la gloria y la honra y el poder".
Con el testimonio, Con el cuerpo, Con los dones y talentos, Con las
palabras, Con el servicio, Con el tiempo, con mis bienes. Así como los
ancianos se postran y ponen sus coronas a sus pies, así le
entregamos lo más preciado a Dios.
Magnificar a Dios (Lc 1:46; Hch 10:46). Entonces María dijo:
Engrandece mi alma al Señor;
Magnificar: Exagerar, elogiar excesivamente. Aunque nunca
alcanzaremos a definir lo que es Dios con nuestras palabras. Nunca lo
será exageración los halagos a Dios.
Maravillarse de Dios (2ª Tes 1:10). Cuando se manifieste el Señor
Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder…cuando venga en
aquel día para ser glorificado en sus santos y ser admirado en todos
los que creyeron (por cuanto nuestro testimonio ha sido creído entre
vosotros).
Maravillarse: Percibir con asombro o gran admiración; experimentar
intensa impresión ante algo por parecer extraordinario o muy
sobresaliente.
Isaías 52:15 Ciertamente El asombrará a muchas naciones, los reyes
cerrarán la boca ante El; porque lo que no les habían contado verán, y
lo que no habían oído entenderá
Maravillados como cuando vieron que calmó la tempestad. Mateo 8:27
Y los hombres se maravillaron, diciendo: ¿Quién es éste, que aun los
vientos y el mar le obedecen?
Dios a cada rato hace maravillas, estamos inundados de cosas
asombrosas que hace Dios todos los días, lo que pasa es que no las
vemos porque nos falta capacidad de observar, de darnos cuenta, de
maravillarnos con todo lo que él hace.
Estamos perdiendo la capacidad de sentir; y el que está perdiendo la
capacidad de sentir es porque se está muriendo.
Glorificar a Dios (Ap 15:4; Sal 29:1). Los que habían alcanzado la
victoria sobre la bestia… cantan el cántico de Moisés siervo de Dios, y
el cántico del Cordero, diciendo: Grandes y maravillosas son tus
obras, Señor Dios Todopoderoso; justos y verdaderos son tus
caminos, Rey de los santos. 4 ¿Quién no te temerá, oh Señor, y
glorificará tu nombre? pues sólo tú eres santo; por lo cual todas las
naciones vendrán y te adorarán, porque tus juicios se han
manifestado.
Gloria: significa 'fama', 'honor', esplendor' y 'buena reputación'
Descubrimos que glorificar a Dios significa reconocer su grandeza y
darle el honor alabándolo y adorándolo, principalmente porque él y
solo él, merece ser alabado, honrado y adorado.
Glorificar a Dios comienza cuando estamos de acuerdo con todo lo
que él dice.
Cuando se hace de verdad, la verdadera alabanza trae un efecto:
La alabanza trae consolación en los momentos difíciles
Nm 21:16-17. 16De allí vinieron a Beer: este es el pozo del cual
Jehová dijo a Moisés: Reúne al pueblo, y les daré agua.
17Entonces, cantó Israel este cántico: Sube, oh pozo; a él
cantad;
El pueblo de Israel estaba en medio del desierto y Jehová dirige
a Moisés a reunir el pueblo en el pozo y el pueblo empezó a
alabar a Dios y trajo un refrescar a cada corazón. Quizá estas
pasando en medio de un desierto, las cosas se han puesto
difíciles, no ves resultados o sientes que todo está en tu contra,
eso significa que en estos tiempos de tensiones, ansiedad o
depresión, debes reunirte como lo hicieron los israelitas, se
reunieron y alabaron a Dios.
La alabanza trae saciedad en momentos de resequedad
En esto encontramos 3 verdades bíblicas:
La instrucción divina: “Reúne al pueblo”. En la unión hay
poder y solidaridad.
La promesa divina: “Les daré agua (vida)”.
Nuestra responsabilidad: “sube, oh pozo, a él cantad”.
La alabanza tiene un poder unificador capaz de llenar toda la casa
2 Cr 5:13. 13cuando sonaban, pues, las trompetas, y cantaban
todos a una, para alabar y dar gracias a Jehová, y a medida que
alzaban la voz con trompetas y címbalos y otros instrumentos de
música, y alababan a Jehová, diciendo: Porque él es bueno,
porque su misericordia es para siempre; entonces la casa se
llenó de una nube, la casa de Jehová.
Los trompetistas y cantores eran como si fueran uno.
Hacían sonar sus instrumentos en agradecimiento y
alabanza a Dios.
La presencia de Dios llenó toda la casa.
Hacían sonar sus instrumentos en agradecimiento y alabanza a
Dios y no a ellos mismos, no perdamos el sentido, el enfoque
que debemos tener como ministerio al entregar nuestra alabanza
a quien realmente la merece.
La alabanza trae bendiciones y satisfacciones
Sal 63:1-5 1 Dios, Dios mío eres tú; De madrugada te buscaré;
Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela, En tierra seca y árida
donde no hay aguas, 2 Para ver tu poder y tu gloria, Así como te
he mirado en el santuario. 3 Porque mejor es tu misericordia que
la vida; Mis labios te alabarán. 4 Así te bendeciré en mi vida; En
tu nombre alzaré mis manos. 5 Como de meollo y de grosura
será saciada mi alma, Y con labios de júbilo te alabará mi boca.
La alabanza tiene el poder de destruir el problema
2 crónicas 20. La Victoria de Josafat sobre Moab y Amón
V 15: Jehová os dice así: No temáis ni os amedrentéis delante
de esta multitud tan grande, porque no es vuestra la guerra, sino
de Dios.
La gente hoy hace al revés. Cuando tiene el problema, se queda
en la casa y no busca de Dios.
Hay un mandato: 18 Entonces Josafat se inclinó rostro a tierra, y
asimismo todo Judá y los moradores de Jerusalén se postraron
delante de Jehová, y adoraron a Jehová. 19 Y se levantaron los
levitas de los hijos de Coat y de los hijos de Coré, para alabar a
Jehová el Dios de Israel con fuerte y alta voz.
Levántate y alaba a Dios con fuerte y alta voz. Esa expresión de
alabanza tiene que notarse por fuera, en el cuerpo.
Mientras adoras, el problema se destruye. V 22. Cuando
comenzaron a cantar y a dar alabanzas, el Señor hizo que los
ejércitos de Amón, de Moab y del monte Seir comenzaran a
luchar entre sí y fueron derrotados.
Mientras cantamos, Dios actúa, pone su mano sanado, aclara
nuestro pensamiento, soluciona problemas, derrama su E.S
El valle que parecía de guerra y de muerte, se convierte en valle
de bendición.
La alabanza abre las puertas de la cárcel (Victoria)
Realmente me impresiona cuando Pablo y Silas están una cárcel
en Filipos, luego de ser azotados. Una vez que están dentro, en
medio del dolor quizá pudieron reclamarle a Dios el porqué de
esta situación, pero sabes, de su boca salió una alabanza a
Dios, yo los imagino alabando y cantando a Dios: “El Señor es
mi pastor, nada me faltará… aunque ande en valle de sombra de
muerte no temerá mal alguno… porque tu estarás conmigo”
Hch 16:25-34
25Pero a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a
Dios; y los presos los oían. 26Entonces sobrevino de repente un
gran terremoto, de tal manera que los cimientos de la cárcel se
sacudían; y al instante se abrieron todas las puertas, y las
cadenas de todos se soltaron. 27Despertando el carcelero, y
viendo abiertas las puertas de la cárcel, sacó la espada y se iba
a matar, pensando que los presos habían huido. 28Mas Pablo
clamó a gran voz, diciendo: No te hagas ningún mal, pues todos
estamos aquí. 29El entonces, pidiendo luz, se precipitó adentro,
y temblando, se postró a los pies de Pablo y de Silas; 30y
sacándolos, les dijo: Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo?
31Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y
tu casa. 32Y le hablaron la palabra del Señor a él y a todos los
que estaban en su casa. 33Y él, tomándolos en aquella misma
hora de la noche, les lavó las heridas; y en seguida se bautizó él
con todos los suyos. 34Y llevándolos a su casa, les puso la
mesa; y se regocijó con toda su casa de haber creído a Dios.
“La alabanza que se dirige a Dios abre las puertas de la cárcel,
convierte al hombre, salva a la familia y pone fin a la cautividad
satánica”