anamnesis
Se denomina anamnesis el proceso mediante el cual el profesional obtiene información por
parte del paciente del paciente a través de un diálogo en que el profesional ha de obtener
la información básica del trastorno o problema del paciente, sus hábitos de vida y la
presencia de antecedentes familiares para poder establecer un diagnóstico del problema a
tratar o trabajar.
Se trata de la primera etapa del proceso diagnóstico, imprescindible para que el psicólogo
sea capaz de comprender la situación vital del individuo, su problema y la forma en que
este afecta o es afectado por los acontecimientos y la historia personal.
El desarrollo posterior de la anamnesis permite al profesional detectar síntomas y
signos, observándose no sólo qué se dice sino lo que se evita mencionar, la reticencia o
facilidad para expresarse y elaborar determinadas temáticas. No se trata de observar solo lo
que se dice, sino también el cómo se expresa y la comunicación no verbal que realiza.
En general la anamnesis se realiza al sujeto a tratar o usuario final, mas en ocasiones resulta
recomendable hacérsela también a familiares, personas allegadas o incluso profesores,
como en el caso de diferentes patologías infantiles.
La anamnesis no se circunscribe únicamente al ámbito de la psicología clínica, sino que
también se utiliza para el diagnóstico de problemas tanto en otras ramas de la psicología (es
extrapolable a nivel de psicología educativa, por ejemplo) como en otras disciplinas como
la medicina. Sin embargo el uso de este término suele aplicarse especialmente en el ámbito
clínico.
Principales elementos a tener en cuenta en una anamnesis
El diálogo establecido durante la anamnesis ha de reunir información diversa, siendo
fundamental que aparezcan reflejadas en ella determinados aspectos fundamentales,
concretamente las siguientes.
1. Identificación
Se trata de los datos básicos de la persona, tal como nombre, sexo, edad o dirección.
Asimismo resulta imprescindible establecer un mecanismo de comunicación, como un
número de contacto.
2. Motivo de consulta
Aunque puede resultar obvio, el motivo por el cual el sujeto acude a consulta, que le
produce una problemática o la demanda que quiere realizar es una de las informaciones
principales a obtener en la anamnesis.
3. Historia de la problemática actual
El motivo de consulta es un conocimiento primordial, mas para comprender enteramente
la situación el psicólogo o profesional que realiza la anamnesis precisa conocer cómo y
cuándo ha aparecido en la vida del paciente, en que situación o situaciones aparece, qué
causas considera el sujeto que lo han provocado, qué síntomas padece y cuáles le parecen
más relevantes.
4. Afectación en la vida habitual
Las problemáticas presentadas por los sujetos tienen un efecto en su vida cotidiana,
generalmente produciendo una disminución en su calidad de vida en ámbitos como las
relaciones sociales, laborales o familiares. Conocer esta información puede ayudar a
encaminar el tipo de estrategias a emplear, dirigiendo los objetivos terapéuticos tanto a la
resolución del problema en sí como a los efectos de estos sobre la vida cotidiana.
5. Historia psicosocial
La historia vital del individuo que acude a consulta suele estar muy vinculada a la
aparición de determinados fenómenos y problemáticas. El tipo de educación recibida, el
proceso de socialización del sujeto, los eventos que han marcado o configurado su
personalidad y los elementos que el propio individuo asocia con el inicio o mantenimiento
de un problema pueden ser gran utilidad.
6. Antecedentes personales
En ocasiones las personas que acuden a consulta lo hacen por problemas derivados de
fenómenos, sucesos o enfermedades anteriores o cuyos efectos han producido un cambio
en la propia vida. En este sentido resulta de utilidad conocer la existencia de problemas
previos.
7. Antecedentes familiares y situación familiar
Conocer la presencia o ausencia de antecedentes familiares de un problema o como la
familia está estructurada puede permitir afinar el diagnóstico y centrarse en unas estrategias
de intervención o en otras. Puede ser relevante de cara a observar factores de riesgo, efectos
o causas de determinadas problemáticas.
8. Expectativas respecto a los resultados de la intervención
Este apartado resulta relevante en el sentido de explicitar qué espera el paciente que
suceda, la presencia de motivación para seguir un tratamiento y que considera que puede o
no lograr con ayuda profesional. Al margen de conocer sus expectativas con respecto al
funcionamiento de la terapia y sus resultados, también permite ver la visión del usuario con
respecto a su propio futuro y la existencia de sesgos cognitivos que infra o sobrevaloren lo
que el tratamiento puede lograr (pueden tener expectativas poco realistas o provocar
una profecía autocumplida), pudiéndose trabajar en la propia terapia estas cuestiones.
Consideraciones
La realización de la anamnesis es, como hemos mencionado, de gran importancia para el
ejercicio de la profesión. Sin embargo, esta no puede realizarse sin tener en cuenta una
serie de consideraciones.
Valoración de la extensión y exhaustividad de la anamnesis
Puede ser tentador considerar la idea de obtener la máxima información posible por parte
del paciente desde el inicio con el fin de establecer una estrategia firme a seguir a partir de
esta. Sin embargo, aunque es evidente de que la adquisición de información respecto al
caso es imprescindible.
Una anamnesis demasiado exhaustiva puede resultar aversiva en extremo para el
paciente, pudiendo éste sentirse incómodo y reducir la emisión de información e incluso
abandonar la búsqueda de ayuda. No hemos de olvidar que estamos ante un primer paso en
el proceso diagnóstico, necesitándose del establecimiento de una buena relación terapéutica
con el fin de maximizar la adquisición de información. Los datos recabados en la
anamnesis deben ser suficientes para hacerse una idea de la situación del paciente, su
problema y su estado vital, pero no se debe realizar esta recopilación como un
interrogatorio.
En determinados casos puede además ser necesario abreviar o incluso postergar su
realización, como en el caso de pacientes con ideación suicida.
Inmodificabilidad de la información recibida
También se ha de considerar que la información obtenida durante la anamnesis no tiene
porque ser inmodificable. El paciente puede no saber exactamente qué le pasa, necesitar
más tiempo para reflexionar sobre cómo afecta a su vida o incluso precisar de sentirse más
cómodo con el terapeuta como para confiarle determinada información.
Respetando límites éticos
La recolección de datos e información por parte del profesional es un punto fundamental e
imprescindible del proceso terapéutico. Sin embargo, la anamnesis o recolección de
información no puede hacerse de forma indiscriminada.
Se ha de tener en cuenta que el paciente debe tener derecho a conservar la intimidad,
intentado circunscribirse al fenómeno causante de malestar o al motivo de consulta o, en su
defecto, a aspectos de la vida del paciente que se considere afectan a éste y al cumplimiento
de la terapia.