Bonsái
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Bonsái (盆栽 bonsái ) es una palabra de origen japonés que significa
?
literalmente bon = "bandeja" + sai = "cultivar" (aunque etimológicamente
procede del término chino 盆栽, penzai, que significa pén = "cuenco" + zāi =
"planta") y consiste en el arte de cultivar árboles y plantas, normalmente
arbustos, controlando su tamaño para que permanezca de un tamaño muy
inferior al natural, mediante técnicas, como el trasplante, la poda, el alambrado,
el pinzado, etc., y modelando su forma para crear un estilo que nos recuerde
una escena de la naturaleza. Es indisociable de la maceta, ya que el bonsái se
entiende como el conjunto que conforman árbol y maceta.
Arce tridente (Acer buergerianum).
Un bonsái de estilo Moyogi
Índice
1Origen
2Diseño
3Cultivo
o 3.1Riego
o 3.2Abono
3.2.1Nutrientes del suelo
o 3.3Poda
o 3.4Defoliado
o 3.5Trasplante
o 3.6Musgo
4Clasificación general
5Clasificación por estilo
6Jin y Shari
7Colecciones públicas de Bonsái
o 7.1España
o 7.2Europa
o 7.3América
o 7.4Asia/Oceanía
8Véase también
9Referencias
10Bibliografía
11Enlaces externos
Origen[editar]
Bosque de Ginkgo en el Jardín Botánico de Montréal.
El arte del bonsái se originó en China hace unos dos mil años, en donde se
conoce como Penjing, como objeto de culto para los monjes taoístas. Para
ellos era símbolo de eternidad, el árbol representaba un puente entre lo divino y
lo humano, el cielo y la tierra.
Durante siglos la posesión y el cuidado de los bonsáis estuvo ligado a los
nobles y a las personas de la alta sociedad. Según la tradición, aquellos que
podían conservar un árbol en maceta tenían asegurada la eternidad. Así fue
como los monjes disponían los árboles pequeños en vasijas a lo largo de las
escaleras de los templos y hasta eran fuente de culto.
Sugata-ishi (Suiseki con forma humana). Complemento utilizado en las exposiciones de bonsái.
En el sur de China, este arte consistía en transmitir todas las características de
un árbol desarrollado en la naturaleza a un árbol pequeño cultivado en maceta.
Se buscaba reproducir estos árboles según los existentes en las altas
montañas por lo cual utilizaban solo especies que existían en los montes y que
ya poseían formas especiales en su intensa lucha contra las adversidades
climáticas.
Fue llevado a Japón hace unos 800 años, donde se interpretó desde la
concepción Zen de "belleza de una austera severidad", lo que llevó a los
paisajes miniaturizados en maceta, nativos de China, a ser condensados en
árboles únicos e ideales que representaban el universo.
Diseño[editar]
Un bonsái no es una planta genéticamente empequeñecida, sino que se
mantiene pequeña dándole forma, podando el tronco, las hojas y las raíces
cada cierto tiempo, dependiendo de la especie. Si se cultiva adecuadamente,
sobrevivirá el mismo tiempo que un árbol normal de la misma especie, pero si
se hace de forma incorrecta, probablemente morirá.
En general, cualquier especie arbórea o arbustiva puede ser cultivada como
bonsái, pero las más apreciadas por los aficionados son aquellas que poseen
las hojas pequeñas de forma natural y además son resistentes al cultivo en
maceta, como por ejemplo, las especies de los
géneros: Acer (arce), Pinus (pino
silvestre), Ulmus (olmo), Rhododendron (azalea), Ficus (higuera), Olea (olivo),
Juniperus (enebro), Pyracantha (espino de fuego), etc.
El árbol tiene que ir en consonancia con la maceta. Así, un árbol que tenga ya
mucha edad debería ir en una maceta que también tenga una presencia y porte
correspondiente. Asimismo, a determinadas especies o estilos se le
corresponden normalmente unos determinados tipos de macetas, como por
ejemplo, una conífera irá normalmente en una maceta sin esmaltar y un arce
irá en una maceta normalmente ovalada y baja, amplia y esmaltada.
Un bonsái suele exponerse en un tokonoma acompañado de un cartel
(kakemono) y una planta de acento (shitakusa) o un suiseki (piedra-paisaje
japonesa), aunque en este caso lo apropiado sería denominar a esta piedra
como tenseki, ya que solo se trata de piedras que representan la estación del
año (invierno, primavera, verano u otoño) con relación al bonsái y no
necesariamente tienen las características propias de un suiseki. En el caso de
árboles caducifolios se suelen exponer cuando han quedado desnudos de
hojas, para que se pueda apreciar la perfección de la ramificación.
El bonsái tiene un frente visual, y la escuela tradicional japonesa de diseño se
basa en una serie de conceptos que deben seguirse para conseguir la
perfección estética:
- Conicidad del tronco: siempre será más ancho en su base que en la parte
superior.
- Triangularidad: el conjunto de las ramas y hojas deben tener un perfil
triangular desde el frente, pero también lateralmente e incluso vistos desde
arriba. Esta forma triangular se mantiene hasta en composiciones de varios
árboles, donde cada uno debe disponer de su propia triangularidad y todas
entre sí, en conjunto, deben mantener este perfil triangular.
- Ramas: deben estar situadas en los exteriores de las curvas del tronco, de
forma alternante (se debe evitar que dos ramas salgan del mismo punto), y
siendo más gruesas las más cercanas al suelo que las situadas más arriba del
tronco. La distancia entre ramas también disminuye conforme se asciende por
el tronco.
Lo que se busca con el diseño del bonsái es aparentar mayor vejez en el árbol
de la que tiene realmente. Así, el ápice (atama) suele ser achatado, tal como
presentan los árboles muy maduros. También se busca que las raíces, en su
zona más cercana al tronco (nebari), formen un sistema radicular visible.
Bonsái en estilo cascada
Actualmente existen otras escuelas de diseño, como la europea, en donde
estas reglas tradicionales varían algo.
Cultivo[editar]
Artículo principal: Cultivo y cuidado del bonsái
Hay que cultivarlos en el exterior durante todo el año. No obstante, en el caso
de las especies tropicales y subtropicales, estos han de protegerse de las
temperaturas bajas durante la época más fría, protegiéndolos en un
invernadero frío muy bien iluminado. En todo caso, si no disponemos de un
invernadero frío y se cultiva en el interior de casa, el bonsái debe estar lejos de
fuentes de calor, junto a una ventana muy luminosa y solo durante la época fría
del año (otoño/invierno).
Riego[editar]
Se ha de regar cuando la superficie de la tierra comienza a secarse y de forma
abundante, es decir, hasta que salga por el drenaje. Esto suele suceder
dependiendo de muchos factores (época del año, clima de la zona, actividad
del árbol, situación, etc.) y, por tanto, el riego puede ser necesario varias veces
al día en verano o cada dos o tres días en invierno.
Se debe emplear una regadera de agujeros finos, para así aportar más
oxígeno, evitar degradar el sustrato y no alterar su granulometría ni el drenaje
del mismo. La primera vez, se riega para humedecer la tierra por encima y una
segunda vez al cabo de unos minutos, a fondo, hasta que el agua salga por los
agujeros de drenaje de la maceta, evitando el encharcamiento de la tierra.
La mejor agua que se puede utilizar es la de lluvia, ya que es la que absorben
las raíces de los árboles en su estado natural. Al utilizar agua de uso corriente
se recomienda dejarla reposar como mínimo 24 horas, ya que de este modo
gran parte del cloro y demás elementos químicos nocivos quedan en el fondo
del recipiente. También es recomendable el uso de agua con un pH de 6,5.
La pulverización de las hojas solo debe emplearse cuando se haya aplicado un
tratamiento fungicida preventivo en primavera y otro en otoño, de lo contrario
aparecerán los hongos, especialmente si el cultivo es en interior o invernadero.
Si la maceta está muy seca, o el agua no penetra bien en el suelo, es
conveniente sumergir la maceta en agua y dejarla reposar unos minutos. No
obstante, este sistema de riego solo se debe utilizar en caso de emergencia y
nunca como un método habitual de riego.
Abono[editar]
El más adecuado es el abono orgánico sólido (hechos con harinas, de soja, de
sangre o huesos). Hay que abonar especialmente durante los períodos de
crecimiento y formación de yemas (primavera y otoño). Si se usa fertilizante
químico líquido se deberían seguir las instrucciones del fabricante, ya que si se
utiliza en exceso se pueden quemar las raíces. En período de reposo
vegetativo, es preciso dejar de abonar, salvo que su cultivo sea en interior. No
se deben abonar plantas débiles o enfermas, ni durante los treinta días
posteriores a un trasplante o poda.
Las plantas verdes necesitan tres tipos de nutrientes esenciales para florecer:
nitrógeno, fósforo y potasio. Muchos abonos lo contienen en diversas
proporciones y diferentes concentraciones.
En la lista de contenido donde las bolsas de fertilizantes se puede observar las
iniciales N (nitrógeno), P (fósforo) y K (potasio) seguidas de tres números.
Estos indican la relación entre los tres nutrientes y la fuerza relativa de los
fertilizantes. El número mayor señala la concentración más alta de nutrientes.
Por ejemplo, NPK 6:6:6 es un abono equilibrado de fuerza moderada, mientras
que NPK 20:5:5 es un abono elevado en nitrógeno que se usa en el césped.
El paquete debe mostrar una lista detallada de disolución y tasa de aplicación.
Es importante seguir estas instrucciones. Si se utiliza una dosis menor de la
recomendada, la utilidad del fertilizante disminuye. Si se usa una dosis mayor,
se podría llegar a «quemar las raíces», lo que perjudica al bonsái. En cualquier
caso, es mejor usar una dosis inferior de la recomendada. Muchos fabricantes
aconsejan aplicar la mitad de la dosis y usarla con más frecuencia que ocupar
una dosis grande y con menor frecuencia.
Como complemento a los tres nutrientes básicos, las plantas necesitan añadir
otros elementos macro y micronutrientes esenciales para que la planta crezca.
Los suelos fértiles contienen pequeñas cantidades de tales elementos, pero los
componentes inertes de muchos suelos de bonsáis no. Algunos abonos
orgánicos proporcionan unos cuantos como magnesio, cinc y hierro, pero estos
no son todos los que las plantas necesitan. Muchos abonos químicos contienen
estos elementos, en cuyo caso deben figurar en la lista de contenido. Si se
prefieren los nutrientes orgánicos, hay que buscar en los catálogos de los
viveros para encontrar los aditivos específicos. Muchas personas suelen estar
tentadas a utilizar compuestos o estiércol de granjas para abonar sus bonsáis,
pero es solo recomendable para árboles bien enraizados, ya que para un árbol
que inicia su proceso de enraizamiento o recién trasplantado, esto implicaría
introducir agentes patógenos a un árbol confinado a un espacio tan pequeño.
Nutrientes del suelo[editar]
N, nitrógeno: El nitrógeno es responsable del
desarrollo de los brotes y del follaje, y en definitiva,
del crecimiento. Poco nitrógeno puede conducir al
declive de la planta; las hojas se vuelven
pequeñas, deformes y con aspecto desvaído. Si no
hay nitrógeno en el sustrato, la planta morirá en
pocos meses. Demasiado nitrógeno, en cambio,
podría resultar en un crecimiento desmedido, con
grandes hojas y brotes hinchados de agua lo que,
en consecuencia, los hará muy quebradizos y
delicados.
K, potasio: Este elemento es el más importante
para el crecimiento de frutos y flores. Incrementar
el aporte de potasio en la dieta de los manzanos y
las azaleas que tienen pocos frutos o florecen
pobremente, hará que aumenten su número en la
primavera siguiente. El potasio también ayuda a
consolidar el crecimiento lento para preparar la
planta para el invierno. Una insuficiencia de
potasio en las especies que no florecen tiene como
consecuencia la muerte en el invierno.
P, fósforo: El fósforo es esencial para el desarrollo
y buen funcionamiento de las raíces. Se usa
habitualmente en concentraciones altas en plantas
recién plantadas y planteles comerciales. Además
facilita el engrosamiento de los troncos y las
ramas. Ayuda a establecer las condiciones
apropiadas para la producción del follaje y de los
brotes de flor. También mejora la resistencia de las
plantas al estrés y a las enfermedades. Un
crecimiento débil y el color pálido pueden ser el
resultado de un aporte excesivo, o incluso de
carencia de fósforo.
Oligoelementos: Conocidos también como
micronutrientes que resultan esenciales para las
plantas. Son hierro, cinc, cobre, boro,
magnesio, cloro, calcio, molibdeno, azufre y manga
neso. Todos ellos contribuyen a la salud general
de los árboles y la falta de estos nutrientes se
refleja carencia de lustre en la apariencia y un
desarrollo lento. El follaje estará pálido y crecerá
débil. Entre ellos, el azufre, el magnesio y el calcio
son macronutrientes y se necesitan en mayores
cantidades que los otros, que son los llamados
micronutrientes.
Poda[editar]
Tijeras de doble filo para pinzar
Se realizan de dos clases:
Pinzado: también conocido como poda de
mantenimiento, sirve para formar poco a poco el
bonsái y para acentuar las formas deseadas. Para
hacerlo se podan las ramitas cuando tienen 7 u 8
pares de hojas, cortando por encima de los 2 o 3
primeros pares de hojas. Se han de quitar las
hojas amarillas y los brotes del tronco.
Poda drástica o de formación: consiste en podar
drásticamente para darle la forma deseada. La
forma de poda más drástica es la que se realiza a
los ejemplares en escoba: cuando se quiere crear
este estilo se debe cortar el tronco con una navaja
afilada en bisel o de forma cóncava para que las
ramas que surjan lo hagan desde el mismo punto.
Y para que estas crezcan hacia arriba conviene
rodear el corte con un cartón opaco que
sobresalga unos 5 cm para que las ramitas se
dirijan hacia arriba disimulando la cicatriz. La
herida del corte se debe untar con una pasta
cicatrizante.
Defoliado[editar]
El defoliado consiste en desprender al bonsái de forma total (o parcial) de sus
hojas. El defoliado solo debe efectuarse en aquellos bonsáis que muestran
buena salud y con ello se consigue favorecer el desarrollo de ramas más finas
y con el entrenudo más corto y hojas más pequeñas, si se realiza como
complemento de otras técnicas (poda, pinzado, etc.) y con un cultivo expuesto
al máximo de luz solar.
Trasplante[editar]
Cuando la tierra se haya agotado (cada 2 o 3 años) es necesario trasplantarlos,
dependiendo de la especie y situación de cada ejemplar. Se ha de recortar a la
vez parte de las raíces y podar las ramas en una proporción similar. En
general, suele hacerse al comienzo de la primavera, justo cuando las yemas
están hinchadas pero los brotes aún no han abierto, cortando entre 1/3 y 2/3 de
las raíces, aunque puede haber casos en los que no sea necesario. Hay dos
clases de raíces: las de sostén y las de alimento. Se deben cortar las primeras.
Estas pueden reconocerse porque son largas y más gruesas. Las de alimento
son más finas y con pequeños filamentos parecidos a cabellos. Estas no se
deben cortar. Esta operación es delicada y si no se está seguro de que el
bonsái sobreviva es mejor no podar las raíces o consultar con un profesional.
En cualquier caso, el volumen de raíces que dejemos debe ser 1/3 superior al
volumen de copa o parte aérea.
Musgo[editar]
El musgo es una parte decorativa opcional que aporta una textura sedosa a la
superficie del suelo, aunque también es útil para mantener más la humedad en
la tierra durante la época seca.
No obstante, aunque el musgo resulta agradable visualmente, es necesario que
no cubra más del 50% de la superficie de la maceta para que las raíces puedan
respirar adecuadamente y se pueda realizar un riego correcto observando la
situación en la que se encuentra la superficie de la tierra. En ningún caso se
debe cubrir parte del tronco.
Clasificación general[editar]
Generalmente, los bonsái son clasificados de acuerdo a su tamaño, apariencia,
el número de troncos que crecen en una sola raíz, número de árboles
plantados en un grupo o por el tipo de base en la que han sido plantados.
La clasificación por tamaños reconoce el hecho de que los bonsái pueden
crecer donde sea, desde solo unos pocos centímetros hasta 90 - 120
centímetros (no habitual) o más. Podrás leer que existen distintas categorías
con nombres en japonés, aunque siempre pueden variar dependiente del país.
A continuación la clasificación por medida:
Shito o Keshitsubu bónsai miniatura por debajo
de los 5 centímetros.
Mame: entre 5 y 15 centímetros.
Shohin menos de 25 centímetros.
Komono o Kotate Mochi: entre 15 y 31
centímetros.
Chumono: entre 30 y 60 centímetros.
Omono: entre 60 y 120 centímetros.
Hachi-Uye: bonsáis de más de 130 centímetros.
Clasificación por estilo[editar]
Árboles Bonsái con variedad de diferentes estilos en Sídney, Australia.
Juniperus recurva.
La forma y posición del tronco es otra forma de clasificar a los bonsái. Muchos
de ellos pueden caer en las siguientes cinco clasificaciones: vertical formal
(chokkan), vertical informal (moyogi), inclinado (shakan), semicascada (han-
kengai), y cascada (Kengai). Formal e informal vertical, son los comúnmente
estilizados.1
Chokkan (直幹 ) - Es el clásico estilo vertical formal
?
de tronco recto, con la usual silueta triangular.
Moyogi (模様木 ) - Estilo vertical informal donde se
?
reconoce la silueta triangular pero el tronco es
sinuoso.
Shakan (斜幹 ) - Estilo de tronco inclinado no más
?
allá de 45°, reconocible la silueta triangular.
Kengai (懸崖 ) - Cascada, el ápice del tronco se
?
encuentra claramente bajo el borde de la maceta.
Es equivalente a un estilo vertical puesto cabeza
abajo.
Han Kengai (半懸崖 ) - Semicascada, el ápice del
?
árbol se encuentra debajo del límite superior del
vaso pero por encima del fondo de este.
Fukinagashi (吹流し ) - "Barrido por el viento". En
?
este estilo se simula los árboles que han crecido
en la cima de una montaña dominada por vientos
fuertes que soplan siempre en la misma dirección.
Toda la masa del árbol se encuentra inclinada
hacia a un costado.
Neagari (根上り ) - Raíces expuestas, usando
?
cualquiera de los estilos de tronco descritos pero
donde las raíces del árbol se encuentran visibles,
usualmente sobre una roca (conociéndose como
Ishitsuki en este caso). El tridente que se muestra
en la primera imagen de este artículo corresponde
a este estilo.
Bunjin (文人 ) - Busca simular la caligrafía oriental,
?
es de origen chino y se caracteriza por tener un
tronco muy esbelto y una copa casi nula
(solamente en el ápice del mismo). También
conocido como "Literati".
Sokan - Estilo de doble tronco, uno más
preponderante que el otro, o padre-hijo.
Ikadabuki - Estilo balsa, son varias ramas que
nacen de un mismo tronco semi-enterrado en el
suelo longitudinalmente , y se trabajan como si
fueran un conjunto de árboles.
Yose-Ue - Plantación en bosque de varios
ejemplares, siempre en número impar (excepto si
son dos árboles únicamente). Todos los árboles en
conjunto respetan las reglas de la triangularidad,
pero también por separado deben mantenerla.
Kabudachi - Tronco múltiple que nacen de un solo
nebari, y se trabaja como si fuera un bosque.
Hokidachi - Estilo "en escoba". Las ramas parten
de un mismo punto del tronco y se disponen como
en abanico hacía arriba.
Sekijoju - El árbol o árboles se plantan sobre las
oquedades de una roca.
Chokkan
Moyogi
Kengai
Han Kengai
Fukinagashi
Bunjin
Jin y Shari[editar]
Uno de los efectos más llamativos que se puede dar a un bonsái para hacerle
aparecer como un árbol viejo, es mediante el uso de las técnicas de trabajar la
madera muerta del árbol, usando el Jin o el Shari. Estos se corresponden,
respectivamente, al retiro de la corteza, el floema y el cámbium de una rama o
de un parte del tronco para crear un área de madera muerta, la que idealmente
debe ser tratada con una solución de polisulfuro de calcio para evitar el ataque
de hongos y proporcionar un aspecto blanco-plata. Otra técnica de madera
muerta es la del Sabamiki, en donde el tronco se ahueca e incluso se divide
como si se hubiera partido en dos.
Colecciones públicas de Bonsái[editar]
Colecciones de bonsái abiertas para todo público, en ciudades de todo el
mundo.
España[editar]
Arce en otoño
Vivero de Bonsái
Azalea satsuki en primavera.
Exposición de Bonsáis
Bonsái Juniperus con Jins
Cataluña: Mistral Bonsai, ubicada en Camarles
(Tarragona), alberga la mayor exposición de
bonsáis de Europa.
Cataluña: El Museo del Bonsái, en Les Cloquelles
del mas Cornell (Gerona), dispone de una
exposición de bonsáis y cerámica.
Castilla y León: Museo del Bonsái, Villagonzalo
Pedernales es el primer museo permanente de
Bonsái de Castilla y León.
Comunidad Autónoma de Andalucía: Jardín-
Museo del Bonsái en Almuñécar (Granada).
Comunidad Autónoma de Canarias: el Centro de
Bonsái el Valle (Gran Canaria) situado
en Teror es un centro que cuenta con árboles
propios en exposición.
Comunidad de Madrid: Bonsái Colmenar, de
Carlos Lázaro, en Colmenar Viejo, en la
Comunidad de Madrid, con una exposición con
más de un centenar de especies diferentes. La
entrada es libre y se pueden hacer fotos pidiendo
permiso al dueño.
Comunidad de Madrid: Bonsaikido, de José
Manuel Blázquez, tienda y escuela de bonsái en
pleno centro de la capital, en Madrid, con
exposición de los bonsáis que se pueden cultivar
en la Comunidad de Madrid.
Comunidad de Madrid: Bonsáis La Perla,
en Villarejo de Salvanés, exposición permanente
de bonsái. Gran cantidad de especies tanto
mediterráneas como japonesas y tropicales.
Comunidad de Madrid: David Benavente Estudio
de Bonsái dispone de 1500 m² dedicados al
bonsái en Galapagar.
Comunidad de Madrid: el Museo del Bonsai de
Parla posee una exposición Municipal y jardín.
Comunidad de Madrid: el Museo Municipal de
Bonsáis de Alcobendas gestionado por Luis
Vallejo con una de las mejores colecciones de
Europa.
Comunidad de Madrid: el Real Jardín Botánico
de Madrid posee una exposición de bonsáis.
Comunidad Valenciana: Medibonsai, Germán
Gómez en La Pobla Llarga de Valencia tiene una
gran colección de bonsáis.
Galicia: Kingii, en Bembibre A Coruña, propiedad
de Alberto Baleato, dispone de tienda y una
colección de bonsái autóctonos y de importación.
País Vasco: Bonsái Center Sopelana de Beti
Andrés, en Sopelana, Vizcaya.
País Vasco: Escuela de Bonsái David Quintana,
en Nanclares de la Oca dispone de una gran
colección de bonsáis autóctonos.
País Vasco: Irún Bonsái, ubicada
en Irún (Guipúzcoa), de Javier Lumbreras dispone
de una exposición y tienda permanente de
bonsáis.
Europa[editar]
Alemania: Centro Bonsái Heidelberg exhibición
permanente desde 2000.
Bélgica: Museo Bonsái en el Centro Gingko, en
Larne organiza competiciones internacionales y
workshops.
Italia: la firma Crespi Bonsái tiene una competición
internacional, la Copa Crespi, cada año en el
Museo Bonsái en Milán.
Reino Unido: los Jardines Botánicos e
Invernáculos de Birmingham tienen una colección
rotativa de 25 bonsái por vez, y ocasionalmente
ofrecen talleres de cuidados para bonsái.
América[editar]
Argentina: Jardín Japonés de Buenos Aires.
Canadá: el Jardín Botánico de Montreal tiene una
bellísima colección de interior de bonsái.
Chile: existen dos jardines japoneses en la ciudad
de Santiago, uno donado por la embajada de
Japón en ese país.
Colombia: el centro comercial San Diego,
en Medellín, realiza cada año en la Feria de las
Flores una exposición de bonsái.
Ecuador: Jardín Botánico de Guayaquil y Jardín
Botánico de Quito.
México: Museo de Bonsái Tatsugoro (Fortín de las
Flores, Veracruz).
México: Museo Tanryu-ji (Puebla).
México: Palacio Municipal de la ciudad de Tijuana
(Baja California).
México: Jardín Botánico de Culiacán (Culiacán,
Sinaloa).
República Dominicana: el Jardín Botánico Nacional
realiza anualmente una exposición de bonsáis.
Honduras: Plantas Tropicales de Honduras.
(Tegucigalpa y San Pedro Sula)
Uruguay: Jardín Japonés, detrás del Museo Blanes
(Montevideo).
Venezuela: La Sociedad Venezolana de Bonsái,
con 40 años, la más antigua de Latinoamérica.
Asia/Oceanía[editar]
Australia: admisión gratis en el Jardín Botánico
Brisbane, la Casa Bonsái tiene 100 árboles,
algunos de 80 años.
China: Jardines Botánicos en Beijing.
Corea del Sur: el Jardín de bonsái más grande del
mundo, Bunjae Artpia, muy atractivo en Cheju
Island, con una muestra de 2000 bonsáis.
Indonesia: Centro Pluit Bonsái en Yakarta enorme
centro de ventas y mercadeo para jardineros.
Japón: En la ciudad de Omiya, cerca de Tokio, hay
una villa de artesanos del bonsái con más de
media docena de viveros de bonsái, en los que se
pueden ver más de 10 000 bonsái.
Singapur: miles de bonsái se muestran en Jardines
Chinos y Japoneses en dos islas en el Lago
Jurong.
Véase también[editar]
Cultivo y cuidado del bonsái
Museo del bonsái
Referencias[editar]
1. ↑ David E. Clark, ed. (1981). Bonsai,Illustrated Guide to an
Ancient Art (en inglés). The bonsai styles: Lane Publishing
Co. p. 10.
Bibliografía[editar]
John Yoshio Naka (1991/2006). Técnicas del
bonsái. Barcelona: Ediciones Omega.
1. Técnicas del bonsái I. ISBN 978-84-282-0782-9.
2. Técnicas del bonsái II. ISBN 978-84-282-0876-5.
Carlos Lázaro Díez y José Manuel Blázquez
Delgado (2015). Bonsái - Arte y Naturaleza.
Madrid: Ediciones Oberon. ISBN 978-84-415-3711-8.
Enlaces externos[editar]
Wikimedia Commons alberga una categoría
multimedia sobre Bonsái.
Proyectos Wikimedia
Datos: Q64365
Multimedia: Bonsai
Identificadores
BNE: XX527706
Control de
autoridades BNF: 11965527q (data)
GND: 4007684-2
LCCN: sh85015592
NDL: 00560858
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Esta página se editó por última vez el 5 mar 2021 a las 16:12.
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