UNIVERSIDAD ABIERTA PARA ADULTOS
(UAPA)
ESCUELA DE CIENCIAS JURÍDICAS Y POLÍTICAS.
ESCUELA DE DERECHO.
TEMA: III
Estudio Individualizado sobre la Pena.
ASIGNATURA:
La Penología
ELABORADO POR:
Jairo Luis Meléndez Ovales
MATRICULA:
16-4052
FACILITADOR(A):
Mena Colón M.A.
SANTIAGO DE LOS CABALLEROS, REP. DOM. 29 DE SEPTIEMBRE 2020.
1
Introducción
En el presente trabajo acerca del Estudio Individualizado sobre la Pena.
Conoceremos aspectos importantes con relación a la pena, ha sido definida por
Leoncio Ramos como la reacción de la sociedad contra el criminal, o como un
sufrimiento impuesto por el Estado al culpable de una infracción penal, en
ejecución de una sentencia.
Las penas privativas de libertad son aquellas que tienen por finalidad reducir al
infractor a prisión como a prisión como una medida de seguridad social y con la
finalidad de reeducarlo. Las penas privativas de libertad son la reclusión, la
detención, la prisión correccional y la prisión de simple policía.
El artículo 15 de (131) del Proyecto del Código Penal, define las penas privativas o
restrictivas de libertad como: las sanciones que privan o restringen al condenado
del ejercicio de su derecho de libertad, conforme se define en este código,
respecto de ciertas infracciones graves y menos graves".
Más adelante veremos de manera amplia otros aspectos de interés.
2
Desarrollo
1- 1- Rinda un informe de lectura sin obviar el mas minimo detalle de la
unidad No. 5, del programa de la asignatura. No incluya el tema del foro
académico No. 1.
a. Estudio individualizado de las Penas.
Las penas privativas de libertad son aquellas que tienen por finalidad reducir al
infractor a prisión como a prisión como una medida de seguridad social y con la
finalidad de reeducarlo. Las penas privativas de libertad son la reclusión, la
detención, la prisión correccional y la prisión de simple policía.
Para el cumplimiento de las penas privativas de libertad, la Ley No.224 del 26 de
junio de 1984, crea varios establecimientos donde deben ser cumplidas.
En República Dominicana está claro que, tal clasificación, sólo existe en la ley,
porque la realidad es que en un mismo establecimiento se aloja a todos los
reclusos, sin tomas en cuenta ningún tipo de criterio, Esta bien claro que en
nuestro país las penas se cumplen sin observar las más mínimas condiciones.
Incluso en el penal se cumplen sanciones que no fueron impuestas por la
sentencia, contraviniendo así el espíritu de la nueva penología, que procura que el
condenado cumpla únicamente las sanciones impuestas por la sentencia, que en
esencia, es impedir la movilidad del condenado.
El artículo 15 de (131) del Proyecto del Código Penal, define las penas privativas o
restrictivas de libertad como: las sanciones que privan o restringen al condenado
del ejercicio de su derecho de libertad, conforme se define en este código,
respecto de ciertas infracciones graves y menos graves".
1. La pena de muerte.
Esta pena eliminatoria, tiene por finalidad, no reeducar al condenado, sino
eliminarlo físicamente, porque se entiende que su vida en sociedad no es posible,
debido al peligro que representa para la sociedad, y que de esa manera se
intimidarían a los que en el futuro pensaren delinquir. Sin embargo, en los países
3
donde está contemplada la pena de muerte, el índice de criminalidad no ha
disminuido, por el contrario, aumenta, lo cual debe preocupar a toda la humanidad.
La pena de muerte, puede ser definida como la privación de la vida establecida
como castigo por la comisión de ciertos delitos. También se define, como el mal
que el Estado causa a un ciudadano que ha cometido un crimen castigado con
dicha pena, si es que se le puede llamar pena, mediante la cual se le destruye la
vida, a través de un procedimiento previamente establecido por el legislador.
Hay que tener bien claro que cuando a una persona es condenada a sufrir la pena
de muerte, se le destruye la vida aunque la sanción le sea conmutada, debido a la
tortura psicológica a que es sometido aquél que se encuentra en el pasillo de la
muerte.
La finalidad de las penas eliminatorias consistente en la pena de muerte, el cual
no es reeducar al condenado, si no eliminarlo físicamente, porque se entiende que
su vida en sociedad no es posible.
Existen dos corrientes que tratan de fundamentar el derecho que tiene el Estado
de imponer la pena de muerte:
Abolicionista
Montícola.
a. Corriente Abolicionista
Los partidarios de esta corriente, afirma que la pena de muerte es estéril para
resolver el problema de la criminalidad, y arguyen que la función intrínseca de la
pena consiste en la función reparadora y reintegradora del derecho violentado.
Para esta corriente la abolición de la pena de muerte es beneficiosa, porque de
esa manera se respeta la vida del ser humano, además los abolicionistas plantean
que el problema de la pena de muerte consiste en el peligro de la inocencia en
caso de errores de judiciales, los cuales abundan por doquier.
4
b. Corriente Montícola
A diferencia de los abolicionistas, estos entienden que la pena de muerte es útil y
necesaria para la sociedad, por su acabado cumplimiento de sus fines
intimidatorios. Los doctrinarios de esta corriente, rebaten los postulados de la
corriente abolicionista, arguyendo que la inviolabilidad de la vida hay que
compararla con la violación que hace la medicina del organismo, cuando algún
miembro del cuerpo s hace estéril para éste.
La pena de muerte en República Dominicana.
Desde el 27 de Febrero de 1844, fecha en que se proclamó la independencia,
hasta la constitución política proclamada en 1908, se aplicó la pena de muerte en
República Dominicana, por lo que por vía de consecuencia el derecho a la vida no
estaba garantizado en la Constitución. La pena de muerte fue abolida con la
promulgación de la Ley No. 64 del 189 de noviembre de 1924.
Un punto muy importante es que la Constitución dominicana, consagra el derecho
de inviolabilidad de la vida, lo que quiere decir que no es posible aplicar la pena de
muerte, porque la misma Constitución lo prohíbe.
Penas Privativas de derechos.
Las penas privativas de derechos en la legislación penal dominicana se clasifican
de la manera siguiente:
a) Las que son una consecuencia de la indignidad que sufre el condenado
b) Las que tienen por objeto mantener la igualdad de la pena entre los
condenados, y de otro lado proveer al ejercicio de ciertos derechos que la
ejecución de la pena pone a los condenados en la imposibilidad de ejercer.
Entre las primeras aparece la degradación cívica y en las segunda la
interdicción legal.
Igualmente las penas privativas o restrictivas de derechos, son definidas por el
articulo 16 (131) del Proyecto del Nuevo Código Penal, de la siguiente manera:
"las sanciones que privan o limitan al condenado del ejercicio de algún derecho,
5
conforme se define en este código, respecto de ciertas infracciones graves, menos
graves y leves o contravencionales.
La pena de degradación cívica.
Esta pena es criminal infamante, accesoria siempre, principal excepcionalmente y
tiene un carácter político. Se encuentra en el artículo 32 del Código Penal,
modificado por la Ley No. 224 del 26 de junio de 1924 y 46-99 de 20 de mayo de
1999, el cual reza de este modo:
La degradación cívica consiste:
1ro. en la destitución o exclusión de los condenados de todas las funciones,
empleos o cargos públicos;
2do. en la privación del derecho de elegir y ser elegido; y en general, en la
de todos los derechos cívicos y políticos;
3ro. en la inhabilitación para ser jurado o experto, para figurar como testigo
en los actos, y para dar testimonio en juicio, a no ser que se declare para
dar simple noticias;
4to. en la inhabilitación para formar parte de ningún consejo de familia, y
para ser tutor, curador, protutor o consultor judicial, a menos que no sea de
sus propios hijos, y con el consentimiento previo de la familia. 5to. En la
privación del derecho de porte de armas, del pertenecer a la guardia
nacional, de servir en el ejército Dominicano, de abrir escuelas, o de
enseñar, o de ser empleado en ningún establecimiento de instrucción en
calidad de profesor, maestro o celador."
De todo ello se concluye que las personas condenadas a la degradación cívica,
prácticamente son muertos por que la pena los inhabilita para casi todas las
actividades de la vida civil, política y militar.
Como ya se ha dicho la degradación cívica es una pena criminal e infamante,
accesoria en principio, ya que a veces es principal. Un aspecto muy importante de
esta pena es que el indivisible, lo cual significa que el juez no puede fallar un caso
6
diciendo que el condenado solo sufrirá algunas de las caducidades del artículo 32
del Código Citado.
Según prevé el artículo 28 del Código Penal toda persona condenada a reclusión
mayor, detención o reclusión menor, de pleno derecho sufrirá la pena de
degradación cívica, pero a partir de aquél día en que la sentencia se hizo
irrevocable; en la caso de condena en contumacia, desde el día de la notificación
en estrados.
Penas que acompañan o sustituye a la degradación cívica.
De acuerdo con el artículo 32 del Código, toda vez que la degradación cívica se
pronuncie como pena principal, podrá acompañarse con la de encarcelamiento,
que no podrá ser mayor de 5 años. Siempre que el culpable fuere un extranjero, o
un dominicano que hubiere perdido su nacionalidad, la pena del encarcelamiento
debe pronunciarse siempre.
La pena de degradación cívica ha sido objeto de múltiples críticas, entre las cuales
se señalan.
Es desigual: porque al ser pena privativa de algunos derechos, no
afecta a algunos individuos, pero afectara a otros de manera
considerable.
Es ineficaz: porque a algunas personas puede que las resulten
incomodo no pertenece ni servir al ejército, pero a otros no les
importara.
Es injusta: porque una persona condenada a esta pena no puede
servir de testigos, ni de perito, y podría suceder, que ese condenado,
sea clave para determinar la culpabilidad o la inocencia de otro
imputado.
La privación de ciertos derechos civiles y de familia.
7
Esta pena es privativa no del goce, sino del ejercicio de ciertos derechos cívicos,
civiles y de familia. Está reglamentada en el artículo 42 del Código Penal el cual
reza así:
"Los tribunales que conozcan de los negocios en materia correccional podrán en
ciertos casos, privar al condenado de una parte o de la totalidad de sus derechos
cívicos, civiles y de familia siguiente:
1ro. del de votación y elección; 2do. del de elegibilidad; 3ro. del de ser
jurado o nombrado para ejercer otras funciones públicas, o para los
empleados de la administración; 4to. del porte de armas; 5to del de votación
o sufragio en las deliberaciones de familia; 6to. del de ser tutor o curador de
otras personas que no sean sus propios hijos, y con el consentimiento de su
familia; 7mo. Del de ser experto o servir como testigo en los actos públicos;
y 8vo. del de prestar declaración en juicio, a no ser que se reciba como
simple noticia.
Diferencia de la pena de degradación cívica con la privación de ciertos derechos
cívicos, civiles y de familia.
La primera es una pena criminal, la cual puede ser tanto principal como accesoria.
Se sufre de pleno derecho en ciertos casos criminales y con carácter de
perpetuidad; mientras la segunda es correccional y siempre complementaria. Solo
se pronuncia cuando la misma ley lo autoriza, es decir, no se pronuncia de pleno
derecho.
La interdicción legal.
Esta pena privativa de derechos se encuentra reglamentada en el Código Penal
en los artículos que van del 29 al 31. El primero de esos artículos se refiere a que
toda persona condenada a detención, reclusión menor o mayor, mientras dure la
pena deberá permanecer en estado de interdicción, por lo que se le nombrará un
tutos o protutor que cuidara y administrará sus bienes. Ese nombramiento deberá
hacerse conforme a las disposiciones de Código Civil Dominicano relativo a los
tutores y protutores.
8
El artículo 30 prevé que los bienes del condenado le serán devueltos con
posterioridad al cumplimiento de la pena, y el tutor le dará cuenta de su
administración. El artículo 31 prescribe que mientras dure la pena, no podrá
entregársele ninguna suma, ni hacerle ninguna asignación, ni darle ninguna parte
de sus rentas.
La supraindicada disposición encuentra su fundamento en la Constitución
Dominicana, la cual establece que todo condenado de manera irrevocable a pena
criminal, pierde los derechos de ciudadanía hasta que no haya obtenido la
rehabilitación, y también que el individuo interdicto judicialmente no puede
administrar sus bienes; sino que debe estar provisto de un tutor o protutor que los
administrara.
Fundamentos de la interdicción legal
Ramos sostiene que el legislador no ha dicho cuál es el fundamento de esta pena.
Por ello dicha tarea ha tocado a la doctrina. En ese sentido se dice:
"Que si el condenado a penas criminales no estuviere interdicto, podría valerse de
los medios que su fortuna le ofrece, para mejorar su situación, y de ese modo
quedaría destruido el principio de la igualdad de las penas
Que si el detenido tuviese la administración y libre de disposición de sus bienes,
podría conseguir por medio del soborno, facilidades para evadirse y evitar la
ejecución de la pena
Que la capacidad del condenado sería compatible con su situación, pues mientras
se está privado de libertad, no se puede tener en hecho, la administración de la
fortuna y de ese modo, se le conservaría en derecho, una capacidad que no
podría ejercer y, en tales condiciones, su patrimonio, privado en hecho de un
administrador, estaría expuesto a sufrir pérdidas.
El fundamento que expone Ramos, en relación a la interdicción legal, puede que
tenga su razón de ser; pero, la verdad, es que la mayoría de las personas que
sufren el rigor de la prisión en República Dominicana, viven en estado de
indigencia; y en el penal se convierten en entes improductivos, razón por la cual se
9
les dificulta sobornar a las autoridades del establecimiento penitenciario, aunque
se dice que algunos presos que tienen ciertas posibilidades económicas salen del
penal a hacer vida nocturna, y, hasta logran burlar la custodia del penal.
Interdicción legal y judicial
Estas dos instituciones podría decirse tiene el mismo propósito, asegurar la
administración de los bienes de una persona que no tiene capacidad para hacerlo
por sí sola. Por eso se puede decir que ambas tienen la misma naturaleza porque
establecen una incapacidad; pero difieren en que la interdicción legal, además de
ser una medida de protección, es también una medida penal, de ahí las
consecuencias siguientes:
"Al condenado no puede serle entregadas las rentas ni el producto de la venta de
sus bienes (art. 30 Código Penal); que como la incapacidad del condenado no se
refiere sino a la administración y disposición de sus bienes, y no al ejercicio de
todos sus derechos civiles, puede ejercer sus derechos puramente personales,
como son por ejemplo: el de casarse, testar o reconocer a un hijo; y los actos de
administración o de disposición realizadas por el condenado, están afectados por
una nulidad radical absoluta, la cual, por ser orden público, puede ser invocada
por toda parte que justifique tener interés.
La duración de la pena de interdicción legal, depende de la duración de la pena
principal, porque se trata de una pena accesoria, por lo que si la pena principal se
extingue ésta también desaparece.
Penas restrictivas de libertad
Estas penas no privan al condenado totalmente de su libertad. Tal es el caso del
destierro, que conlleva una prohibición de residir en República Dominicana. Así lo
prevé el artículo 37 del Código Penal, cuando establece que todo condenado a
destierro será llevado, por orden del gobierno, fuera del territorio de la Republica.
La duración del destierro no podrá exceder de tres años ni bajar de uno. El
destierro es una pena correccional pero se convierte en criminal cuando el
individuo retorna al país antes del vencimiento de término de la pena.
10
En cuanto al confinamiento, consiste en que el condenado tiene por obligación
residir en un lugar del país señalado por la sentencia.
Penas pecuniarias
Las penas pecuniarias son aquellas cuya consecuencia directa e inmediata es
producir una disminución del patrimonio de una persona a título de castigo a causa
de un delito. Dentro de las penas pecuniarias se distinguen las que hacen al
Estado propietario de un objeto en naturaleza, y las que le hacen acreedor de una
suma de dinero. Las segundas se refieren a las multas y las primeras se refieren a
la confiscación especial del cuerpo del delito.
La multa
Es una pena pecuniaria. Debe pagarse en dinero en efectivo. Se argumenta que
ésta pena tiene un carácter de desigualdad, pues afecta más al insolvente que a la
persona adinerada. Esta pena no tiene un carácter regenerativo, sino más bien se
trata de una sanción por lo que el Estado percibe cierta suma de dinero. Esta pena
parece muy útil, pero en la legislación penal dominicana debe ser revisada, porque
el Código Penal contiene multas que no se corresponden con la realidad
económica del país. El Código aún tiene multa de un peso. También es importante
destacar que la Ley No-24-97 de 1997, que introdujo algunas modificaciones al
Código Penal, traen multas muy excesivas, hasta de doscientos mil pesos, y
prisión muy elevad, lo cual tampoco se corresponde con la realidad dominicana,
por lo que si la multa es muy elevada la pena debe ser minina.
Clasificación de las multas: penal, civil, fiscal y administrativa.
a. La multa penal.
Se impone como consecuencia de una infracción penal: crimen, delito o
contravención de simple policía.
Siendo la multa una pena, debe estar prevista expresamente en el texto de ley, y
sólo se debe imponer si el imputado es declarado culpable. Aunque no siempre
11
que el imputado resulte culpable se debe imponer la pena, ya que cuando la ley
señala pena de prisión y multa, a veces el legislador deja a discreción del juez
imponer las dos sanciones o una sola a la vez.
La multa tiene un carácter individual, lo que significa que cuando hay más de una
persona siendo juzgada, se deben aplicar tantas multas como autores y cómplices
resulten responsables del hecho incriminatorio.
La multa no puede ser impuesta contra menores y enajenados mentales, ya que
son inimputables.
1. La multa fija
En la mayoría de los casos fija el mínimo y el máximo de las multas, por lo que el
juez no puede imponer otras que no sean las que expresamente el legislador,
previo a la comisión del hecho, haya establecido.
2 La multa proporcional
En la mayoría de los casos el legislador establece el mínimo y el máximo de la
multa, con lo cual se quiere evitar que se apliquen multas de manera arbitraria. A
pesar de eso, hay infracciones donde tanto el mínimo como el máximo, es
proporcional, como es el caso previsto en la parte in fine del artículo 172 del
Código Penal, que sanciona el desfalco, establece que la multa a imponer no será
inferior a la suma desfalcada y no mayor de tres veces dicha cantidad.
En algunos casos el legislador combina la multa proporcional con la
determinación, en tal caso el máximo será proporcional y el mínimo invariable. Un
ejemplo de ello, lo constituye las disposiciones de los artículos 177, 423, 430 y
457.
3. Muerte de la persona condenada a multa.
Si el condenado muere y no ha pagado la multa, puede ser cobrada a los
herederos, pero sobre esto existe división en la doctrina.
12
Sobre lo planteado, lo correcto es que si el condenado muere y no ha pagado la
multa, ésta no debe ser cobrada a los herederos, ya que la muerte es una manera
de extinguir la pena.
b. La multa civil.
La multa civil es diferente a la multa penal. A veces no es fácil distinguir una y
otra, ya que la multa es civil o penal, no por la jurisdicción que la imponga, si no
por su naturaleza.
La multa civil no es la consecuencia de la comisión de un hecho criminógeno,
como ocurre con las multas penales.
El artículo 413 del Código Civil, respecto del Consejo de Familia, contiene una
multa civil, al disponer que "Todo pariente, afín o amigo que haya sido convocado
y no comparezca, sin tener para ello excusa legítima, sufrirá una multa que no
excederá de diez pesos.
El citado texto legal, se refiere evidentemente a la incomparecencia para integrar
un consejo de familia.
El artículo 50 del mismo Código Civil, establece que cuando el oficial del Estado
Civil, dejare de cumplir las disposiciones contenidas en los artículos 34 a 50 del
Código, se sancionará con una multa no mayor de treinta pesos.
El articulo 56 numeral 7 de la Ley No. 659 sobre actos del Estado Civil, del 17 de
julio de 1964, contiene una multa con carácter penal. Se establece que:
"los funcionarios civiles encargados de solemnizar matrimonios, que hayan
procedido a la celebración de matrimonio de hijos o hijas de familia, menores de
edad, sin que en el acta o en certificado de matrimonio se menciones el
consentimiento de los padres, abuelos o del consejo de familia en los cosos
correspondiente, serán, a instancia de las partes interesadas o del fiscal, hecha al
13
tribunal de Primera Instancia del lugar en que el matrimonio se haya celebrado,
condenados a una multa no menor de R. D 200 ni mayor d RD 600."
La multa civil, no es una pena, por lo tanto no se puede compensar con prisión
como ocurre con la multa penal.
c. La multa fiscal.
La multa fiscal se impone no para castigar un acto contrario a la moral, sino
cuando se ha cometido un acto que perjudica al fisco, al que se le priva de percibir
sumas de dinero para la satisfacción de las necesidades sociales; como es el caso
de las violaciones a las leyes aduanales, Código Tributario y cualquier otra ley
fiscal.
La multa que impone la administración pública, parece tener un carácter mixto, es
decir, penal y civil, criterio que no es compartido por algunos sectores de la
doctrina, entre ellos.
El carácter dudoso de la multa fiscal, en cuanto puede ser civil o penal, se pone de
manifiesto, por el hecho de que cuando un notario o un alguacila registran un acto
fuera del plazo establecido por la ley, es sancionado con una multa, la cual, no es
fiscal, porque no se trata de un tributo debido, no es penal, porque no es la
consecuencia de una violación a la ley penal, donde encajaría más fácil es en lo
civil, ya que se trata de la inobservancia a una ley de carácter especial, Esas
multas deben ser aplicadas por el juzgado de paz.
Las multas fiscales no pueden ser compensadas con prisión, en caso de que el
deudor no quiera o no pueda pagar. En tales casos se devengara el interés
moratorio establecido en el artículo 27 del Código Tributario.
d. La multa administrativas.
Esta multa la impone algunas instituciones del Estado, independientemente de
otras sanciones que puedan imponer los tribunales. Una muerta de ello lo
constituye las disposiciones de la No. 64-00 del 25 de julio de 2000, sobre Medio
14
Ambiente y Recursos Naturales, la cual prevé que la Secretaria de Estado de
Medio Ambiente y Recursos Naturales pueda facultada para imponer multas
desde medio salario mínimo hasta tres mil (3,000) salarios mínimos vigentes en la
fecha en que se cometió la infracción, tomando en cuenta la magnitud del daño y
la capacidad económica de la persona física o jurídica que haya causado daños al
medio ambiente de manera culposa, por acción u omisión.
Consecuencia jurídica del carácter penal de la multa
La multa debe estar establecida previamente por el legislador y debe ser la
consecuencia de la violación a la ley penal. Además la misma debe ser
pronunciada por el juez, cuando el imputado haya sido encontrado culpable.
Ramos, subraya que de acuerdo a los artículo 9, 11 y 464 del Código Penal la
multa es una pena y en ese sentido:
a) debe ser pronunciada únicamente con los autores y cómplices de la
infracción;
b) no puede ser pronunciada sino, en aquellos casos en que la ley lo
autoriza;
c) se extingue por la prescripción, en el plazo determinado para cada
categoría de infracciones;
d) está sometido, pero sólo en materia criminal y correccional, a la
aplicación de la regla de no cúmulo de penas, salvo cuando se trata de
materia fiscal.
De todo lo anterior se deduce, que la multa se extingue por las mismas causas
que las penas privativas de libertad, y que tiene, además, un carácter personal,
Por tener este carácter, no puede ser impuesto a la persona civilmente
responsable, ni tampoco a los herederos.
Funcionario encargado del cobro de la multa
15
Conforme a lo que establece el artículo 4 de la Ley No. 674 de fecha 25 de abril de
1934 sobre el procedimiento para el cobro de multas impuestas por los tribunales
corresponde a:
"Los Procuradores Generales antes las cortes de Apelación, los Procuradores
fiscales ante los juzgados de Primera Instancia, el Abogado del Estado ante el
Tribunal de Tierras, los Presidentes de los Consejos de Aduanas antes éstos y los
Oficiales de la Policía que ejercen el ministerio Público por otras leyes, están
encargadas del cobro de las multas impuestas por los tribunales respectivas en
cualquier materia, de perseguir su ejecución por las vías de derecho, y son, en
consecuencia, directamente responsables de su recaudación, para cuyo control se
regirán por los reglamentos que dicte el Presidente de la Republica".
Algunos de los inconvenientes que presentan las penas de multas, es que si el
monto es muy elevado, sería difícil de pagar para aquellos que no cuentan con los
recursos suficientes lo que las hace un poco injustas porque a veces no se
corresponde con el poder adquisitivo del condenado, o se convierten en multas de
valor insignificantes, debido a que la realidad económica es otra.
Procedimiento sobre la ejecución de la multa.
Por principio general, la pena de multa se puede sustituir por otros mecanismos,
siendo la conversión de la multa en privación de libertad la extrema a aplicar, en
virtud del estatuto de libertad, de conformidad con el artículo del Código Penal.
Si el condenado no paga la multa fijada en la sentencia condenatoria dentro del
plazo fijado es citado ante el Juez de la Ejecución de la pena, para que se acoja a
una de las siguientes alternativas:
Sustituir la multa por trabajo comunitario;
Solicitar plazo para pagarla;
Entregar bienes suficientes que alcancen a cubrirla;
Pagarlas en cuotas, en cuyo caso el Juez de la Ejecución puede autorizarlo:
16
Si el condenado no se acoge a una de las citadas alternativas, el Juez ordenara, si
es necesario, el embargo y la venta pública de los bienes embargados, conforme a
las reglas del Código de Procedimiento Civil.
Sustitución de la multa por prisión.
El articulo 22 (131) del Proyecto del Nuevo Código Penal, prescribe que "En caso
de insolvencia del condenado o de su negativa al pago de la pena de multa
impuestas, el tribunal de la ejecución de la pena de acogerá a lo previsto en el
artículo 446 del Código Procesal Penal.
Cuando sea necesario transformar la multa dejada de pagar por prisión, el tribunal
de la ejecución de la pena fijara la modalidad y el monto de la compensación,
conforme a lo dispuesto en el artículo 446 del código procesal penal.
No obstante, la prisión impuesta en estas circunstancias no podrá exceder en
ningún caso de los dos (2) años de prisión".
Si es necesario sustituir la multa por prisión, el Juez de la Ejecución, según el
procedimiento de los incidentes, cita al Ministerio Publico, al imputado y a su
defensor, oye a quienes concurran y decide, terminada la audiencia, por decisión
motivada. Sustituida la multa por prisión, ordena el arresto del condenado, si
estuviera en libertad.
Carácter de la resolución.
Como la sustitución de la multa por prisión, es decidida de manera contradictoria,
es apelable ante la Corte de Apelación correspondiente, y no es suspensiva de la
ejecución de la pena, salvo disposición contraria de la Corte.
Solidaridad en la Multa.
De conformidad con el artículo 55 del Código Penal todas las personas
condenadas por un mismo crimen o delito, son solidariamente responsables de las
multas, restituciones, daños y perjuicios y las cosas que se pronuncien.
17
Resulta antijurídico que un condenado esté obligado a pagar la multa que le
correspondía a otro imputado, cuando éste no quiere o no puede pagarla, ya que
eso atentaría contra el principio de la personalidad de las penas establecida en el
Código Penal, en la Constitución de la Republica y en Pactos Internacionales de
los cuales la Republica Dominicana, es signataria. Por lo que no es posible que
uno de los condenados sufra un día de prisión por cada peso dejado de pagar por
otro condenado, ya que la compensación de la pena es personal, no solidaria.
En relación con lo planteado se debe tomar en cuenta lo siguiente:
La solidaridad legal, no puede aplicarse a las multas, restituciones, daños y
perjuicios y costas, en materia de contravención y simple policía;
No puede aplicarse a las reparaciones civiles debidas por los coautores de
un delito o de un cuasidelito o de un delecto civil, o de una infracción penal,
que ha sido amnistiada;
La solidaridad se aplica a los coautores y cómplices de una infracción
calificada crimen o delito que son juzgados por el mismo hecho o hechos
conexos;
Si la multa es individual, los tribunales deben pronunciar tantas multas,
como persona hayan sido declarado culpables, ya que cada condenado
estará obligado a pagar la multa que directamente le ha sido impuesta, pero
no a las condenaciones impuestas a otra persona.
En caso de que la sentencia acuerde restituciones y daños y perjuicios a la
víctima y los condenados por el mismo crimen o delito eran varios, se
aplicaran las reglas del artículo 55 del Código Penal.
Ventajas de la multa
No degrada al que sufre, es intimidatoria y correctiva, es remisible, divisible y
reparable, ni implica infamia para quien la sufre, y se evita sufrir el ambiente
perverso y corruptor de la cárcel.
La confiscación
18
La confiscación es una pena o una medida de policía mediante la cual el Estado
expropia una cosa mueble o inmueble a su legítimo propietario, sin que se cumpla
las leyes o reglamentos establecidos para la expropiación por causa de utilidad
pública o porque así lo reclama el interés social.
La confiscación puede ser general o especial.
En el primer caso se aplica a todos los bienes del condenado y el segundo caso
se aplica a determinados bienes que pertenezcan o no al imputado. Hay que
destacar que cuando la confiscación se aplica como una medida de policía, puede
ser pronunciada aún en caso de descargo, muy particularmente cuando la cosa
confiscada es perjudicial para la seguridad pública. Tal es el caso de productos
comestibles, pasados de fecha.
El artículo 11 del Código Penal, autoriza la confiscación del cuerpo del delito, en
los casos siguientes:
Cuando es propiedad del condenado.
Cuando se trate de cosas producidas por el delito.
Cuando se trate de cosas que sirven para la comisión del delito.
Las cosas destinadas al fin del delito.
La confiscación como pena está sometida a los principios de legalidad de las
penas y personalidad. Por tanto sólo se puede imponer esta pena cuando la ley lo
ordena. La sentencia que ordena la confiscación debe expresar el fundamento
legal, de lo contrario, la sentencia seria nula.
La confiscación como medida de policía se puede ordenas, aunque la cosa a
confiscarse no pertenezca al imputado. Se puede ordenar contra la persona
civilmente responsable, contra los herederos, y cualquier desconocido. En estos
casos no se aplica el principio de la personalidad de las penas, porque en realidad
no es una pena, sino una medida de seguridad.
Como la confiscación como medida de policía no es una pena, se puede ordenar
aunque el imputado sea descargado de los hechos que se les atribuyen. Pero
19
igual que la confiscación como pena, sólo puede imponerse en los casos que de
manera específica señala la ley.
La confiscación fiscal
Esta confiscación por lo regular se aplica en materia de aduanas y contribuciones
indirectas. Su carácter no es tan fácil de determinar, ya que parece tener un
carácter de pena como reparación civil debida al Estado, y parece una medida de
seguridad cuando se aplica a cosas prohibidas.
Si se admite como pena, debe tener por fundamento la comisión de una infracción
previamente establecida en la ley, y que sea constatada, pero no es necesario que
el imputado sea condenado.
Conclusión
Durante el desarrollo de este tema Fundamento del Estudio Individualizado sobre
la Pena, hemos podido conocer detalladamente acerca de la multa penal que se
impone como consecuencia de una infracción penal: crimen, delito o
contravención de simple policía. La multa civil es diferente a la multa penal. A
veces no es fácil distinguir una y otra, ya que la multa es civil o penal, no por la
jurisdicción que la imponga, si no por su naturaleza. La multa fiscal se impone no
para castigar un acto contrario a la moral, sino cuando se ha cometido un acto que
perjudica al fisco, al que se le priva de percibir sumas de dinero para la
satisfacción de las necesidades sociales; como es el caso de las violaciones a las
leyes aduanales, Código Tributario y cualquier otra ley fiscal. Así también la multa
administrativas la impone alguna institución del Estado, independientemente de
otras sanciones que puedan imponer los tribunales.
20
Bibliografía
1) Camacho Hidalgo, Ignacio P., Introducción al Derecho Penitenciario,
Editora Manatí, 2da., ed., 2005.
2) Código Penal de la República Dominicana.
3) Constitución de la República Dominicana.
4) Hernández Ramos, Pedro Pablo. Curso Práctico de Penología y Derecho
Penitenciario. Santo Domingo: Ediciones UAPA, Santiago de los
Caballeros, 2011.
5) Las Leyes 224 del 26 de junio del 1984 y 46-99 del 20 de mayo del 1999.
21
22