Introducción:
El presente informe está enfocado en analizar la importancia del currículum y de que
cómo se vio afectado a través de las reformas. Además, caracterizarlo a medida del desarrollo
de dicho informe. En un principio se hablará de distintos conceptos acerca del currículum,
mostrando las similitudes en cada una de ellos. Si bien, uno de los enfoques al hablar, hace
referencia a España; se busca un punto intermedio, para hablar del currículum
homogéneamente.
Al hablar de estos aspectos generales se ven remitidos hablar de otros tópicos, como por
ejemplo, la diferenciación de concepciones de currículum como programa, currículum
sistema, entre otros. Mostrando que, muchas veces, es confundido este concepto por algunas
características que lo ponen en discusión. Así de ese modo, como ya se mencionó
anteriormente se buscará hablar de un currículum homogéneo, porque hay muchas
concepciones de lo que puede o no llegar a ser un currículum y eso desbordaría el objetivo
principal.
Para llevar a cabo la realización de dicho informe se necesitarán los enfoques teóricos de
Dussel, Sanjurjo, Trillo, entre otros.
Desarrollo:
Un primer concepto a conocer sobre el currículum es su base etimológica la cual hacía
referencia a una “carrera”, que más adelante esta “carrera” iba a ser aplicada al ámbito de la
educación en los contenidos a enseñar.
Se habla que el término currículum comenzó a divulgarse a partir de 1981, pero este
término hacía referencia a una mirada reduccionista de la enseñanza, la cual no se tenía en
cuenta todas las ciencias de la educación tales como la pedagogía o la didáctica. Pero a
medida del paso del tiempo estas concepciones fueron cambiando paulatinamente.
“Con el concepto currículum se nos abrieron progresivamente los ojos; si queríamos
entender los procesos de enseñanza y aprendizaje comprendimos que teníamos que mirar
mucho más allá de lo que nos encontrábamos” (Trillo, Sanjurjo, 2008, p.31).
Hay que hacer una aclaración en este punto, el currículum resultaba ajeno a los sistemas
educativos y sociales en los que se inscribían y se determinaban. Entonces surgía la necesidad
de expandir las concepciones acerca del currículum en donde pasaran a un primer plano los
sistemas educativos y sociales, a partir de esa necesidad surgen las reformas acerca del
currículum.
“Quizás lo más importante es salirse del lenguaje técnico y pensar al currículum como
parte de un debate más amplio, que, aunque tiene concreción teórica especifica debe ser
asumido por el conjunto en sociedad” (Dussel, 2006, p. 1).
El sistema educativo toma las riendas del debate, enfatizando que la sociedad debe
repartirse entre saberes haciéndolo por medio de un currículum, implicando una selección de
contenidos provenientes de una cultura, diciendo lo que es más importante y lo que se debe
excluir.
Como por ejemplo, se van incluyendo el marco de las investigaciones psicológicas de cómo
aprende el sujeto, interviniendo varias formas de llevar a cabo el aprendizaje, tomando así
una mirada homogénea acerca de este punto.
El primer currículum que se conoce es el currículum humanista, el cual se basó en una
base enciclopedista considerándose síntesis democrática cultural. Tenía una mirada Europea,
y se introducían en el plan de estudios ciencias, (como el latín), que con el pasar del tiempo
mostraban que no influían de la manera que debía hacerlo en el mundo educativo. A partir de
este currículum comienzan las reformas o intentos de reformas ya que ninguna se llegó a
completar por complicaciones o fundamentos inconclusos a los que se buscaban.
La primera propuesta quería cerrar con varios colegios y proponer para los que quedaran
un plan de estudios estrictamente literario, aunque no se llevó a realizar ya que la sociedad
atacaba con la base de que se impedía el acceso a la universidad y la formación
humanista. Esta propuesta tenía un discurso social, conservador y además autoritario como
sus fundamentos.
La segunda propuesta a ver, buscaba crear una escuela intermedia, con fundamentos
psicológicos, el problema con esta propuesta fue que no se fomentaba con la propuesta
educativa del radicalismo, la cual defendía la tradición humana. Esta propuesta se basó en
una legitimación científica y psicológica, siendo parte de un impulso modernizador, ligado a
las innovaciones técnicas y sociales del período, aunque también de corte autoritario.
La tercera reforma y la más importante se ponía como centro al individuo, el cual rompía
en varios puntos el currículum humanista. Cambiando el concepto de formar hombres para el
trabajo a hombres intelectuales y moralmente emancipados. Cambiando la imitación de
estudios superiores por la “continuación de las escuelas primarias”. Introduciendo además
aspectos de la cultura contemporánea, esta propuesta estuvo inspirada por la pedagogía de
Dewey, con una psicología orientada por cuestiones filosóficas-políticas como la
emancipación, la democracia, la libertad del individuo, etc.
“Estas tres propuestas trajeron al debate temas como la ciencia, el progreso, la
democracia, el trabajo, la relación con el mundo” (Dussel, 2006, p. 7). Criticaron al
currículum humanista pero no fueron capaz de desarmar las jerarquías y cambiar el orden y
las secuencias del mismo.
No sólo porque no triunfaron si no que, queriendo o no, copiaron asignaturas del mismo.
Con el correr del tiempo algunas cosas se fueron concretando acerca del currículum,
miradas para que el docente pueda desarrollar su enseñanza, de cómo debe moverse en un
contexto incierto tratando de anticipar y orientar a su alumno, llevándolo por el camino de la
reflexión.
“El currículum establece las reglas del juego, su contenido, su lugar y su ubicación, aunque
el desarrollo del juego dependerá también de lo que hagan los jugadores y del azar”. (Dussel,
2006, p. 2).