ORDENACIÓN DIACONAL DE ADALBERTO ANTONIO
CUETO ZUMAQUÉ
01 DE JULIO DE 2017
CATEDRAL MARÍA MADRE DE LA IGLESIA- PUERTO GAITÁN- META
CANTOS PARA LA EUCARISTÍA DE ORDENACIÓN DIACONAL
Canto de entrada
¡QUÉ DETALLE, SEÑOR!
¡Qué detalle, Señor, has tenido conmigo!:
cuando me llamaste, cuando me elegiste;
cuando me dijiste que Tú eras mi amigo.
¡Qué detalle, Señor, has tenido conmigo!
Te acercaste a mi puerta, pronunciaste mi nombre,
yo temblando te dije: “Aquí estoy, Señor.”
Tú me hablaste de un Reino, de un tesoro escondido.
De un mensaje fraterno que encendió mi ilusión.
Yo dejé casa y pueblo por seguir tu aventura.
Codo a codo contigo comencé a caminar;
han pasado los años y aunque aprieta el cansancio,
paso a paso te sigo sin mirar hacia atrás.
¡Qué alegría yo siento cuando digo tu nombre!
¡Qué sosiego me inunda cuando oigo tu voz!
¡Qué emoción me estremece cuando escucho en silencio,
tu Palabra que aviva mi silencio interior!
Canto penitencial
KIRIE ELEISON
Te alabamos Señor, Tú nos das agua viva, Señor, ten piedad.
//Ki-i-i-rie// eleison
Te alabamos Señor, Tú nos abres los ojos, Cristo ten piedad.
//Chri-i-i-stie// eleison
Te alabamos Señor, Tú nos das vida eterna, Señor, ten piedad.
//Ki-i-i-rie// eleison
Aclamación del Evangelio
/La Palabra, hecha vida, viene a visitarnos, quiere darse a nosotros,
escúchenle/
//Aleluya// Aleluya
Momento de revestimiento
GRITA PROFETA
Has recibido un destino
de otra Palabra más fuerte;
es tu misión ser profeta:
palabra de Dios viviente.
Tú irás llevando la luz
en una entrega perenne
que tu voz, es voz de Dios
y la voz de Dios no duerme.
Ve por el mundo:
grita a la gente
que el amor de Dios no acaba,
ni la voz de Dios se pierde
Sigue tu rumbo, profeta
sobre la arena caliente.
Sigue sembrando en el mundo
que el fruto se hará presente.
No callarán esa voz
a nadie puedes temerle
que tu voz, es voz de Dios
y la voz de Dios no muere.
Ve por el mundo
grita a la gente
que el amor de Dios no acaba
ni la voz de Dios se pierde.
Momento de saludo y felicitación
PESCADOR DE HOMBRES
Tú has venido a la orilla,
no has buscado ni a sabios ni a ricos,
tan solo quieres que yo te siga.
Señor, me has mirado a las ojos
sonriendo, has dicho mi nombre
en la arena, he dejado mi barca
junto a Ti, buscaré otro mar.
Tú necesitas mis manos,
mi cansancio que a otros descanse,
amor que quiera seguir amando.
Señor, me has mirado a las ojos
sonriendo, has dicho mi nombre
en la arena, he dejado mi barca
junto a Ti, buscaré otro mar.
Canto de ofertorio
NO TE TRAIGO, SEÑOR
/No te traigo, Señor/ un corazón cansado,
/No te traigo, Señor/ unos labios resecos.
/No te traigo, Señor/ la pasión de los hombres,
/sino mi corazón, que ha aprendido a querer,
que ha aprendido a rezar./
Pude haber encontrado,
para amar mil maneras,
pero solo Tú entiendes
de mi amor anhelos.
Y por eso yo quiero,
conocer tus senderos:
//para hacer de mi vida/
un preludio de cielo./
Santo
Santo, santo, santo es el Señor, Dios del universo.
Llenos están el cielo y la tierra
de tu gloria, ¡Hosanna!
/Hosanna, hosanna, hosanna, en el cielo/
Bendito el que viene en Nombre del Señor
¡Hosanna en el cielo, Hosanna!
/Hosanna, hosanna, hosanna, en el cielo/
Cordero
CORDERO DE DIOS
/Cordero de Dios/, que quitas el pecado
del mundo, /ten piedad de nosotros/
/Cordero de Dios/, que quitas el pecado
del mundo, /danos la paz/
Canto de comunión
MI HISTORIA
Mi historia es la de un muchacho como tú
un corazón siempre lleno de inquietud
de los labios de mi madre le escuché
la palabra tan hermosa de Jesús.
Pasó el tiempo y descubrí en mí la pasión
Por mil rutas extravié mi corazón.
/¡Qué tarde te amé!/ Hermosura siempre antigua,
Hermosura siempre nueva,
¡Qué tarde te amé! /¡Cuánto sufrí!/, cuando yo anduve fuera
Y Tú estabas muy dentro de mí, ¡qué tarde te amé!
Me preguntaba por el sentido de la vida,
Contemplando la belleza de las cosas
Ellas me hablaban de tu amor para conmigo,
Pero yo no quería escuchar;
Y largo tiempo anduve perdido, lejos de Ti.
/¡Qué tarde te amé!/ Hermosura siempre antigua,
Hermosura siempre nueva,
¡Qué tarde te amé! /¡Cuánto sufrí!/, cuando yo anduve fuera
y Tú estabas muy dentro de mí, ¡qué tarde te amé!
Caminando en un huerto escuché,
la voz de un niño que gritaba conversión,
¡Toma y lee la Palabra del Señor!
y leyendo el pasaje encontré
que la verdad era Cristo salvador,
desde entonces mi camino descubrí.
/¡Qué tarde te amé!/ Hermosura siempre antigua,
Hermosura siempre nueva,
¡Qué tarde te amé! /¡Cuánto sufrí!/, cuando yo anduve fuera
Y Tú estabas muy dentro de mí, ¡qué tarde te amé!
Les pregunté a los seres de la mar,
¿Dónde mora la mora la Verdad? ¿Dónde?
Ellos me hablaron de tu amor para conmigo
Y aún estaba perdido ¡qué tarde te amé!
/¡Qué tarde te amé!/ Hermosura siempre antigua,
Hermosura siempre nueva,
¡Qué tarde te amé! /¡Cuánto sufrí!/, cuando yo anduve fuera
Y Tú estabas muy dentro de mí, ¡qué tarde te amé!
Canto de salida
MADRE DEL REDENTOR
/Madre del Redentor, Virgen fecunda
puerta del cielo siempre abierta,
Estrella del mar, ven a librar,
Al pueblo que tropieza y se quiere levantar./
1° voz: Ante la admiración de cielo y tierra
2° voz: Engendraste a tu Santo Creador
1° voz: Y permaneces siempre virgen
2° voz: Engendraste a tu Santo Creador
1° voz: Recibe el saludo del ángel Gabriel
2° voz: Engendraste a tu Santo Creador
/Y ten piedad de nosotros /pecadores/
//Virgen Madre, Virgen Madre//