Nómadas[editar]
Artículo principal: Prehistoria
Pastores nómadas cerca del lago Namtso, en el Tíbet central (2005).
La Prehistoria constituye el tiempo nómada por excelencia. Dicho factor permitió que todos
los continentes fueran poblados ante el avance gradual del hombre primitivo en búsqueda de
nuevos alimentos para su supervivencia o por alteraciones de fenómenos naturales
(migración de las especies animales preferidas, extinción de las mismas, cambios geológicos
y climáticos). Así, poblaciones de seres humanos se han adaptado a cambios climáticos como
una glaciación y a territorios con pocos recursos como el desierto.
La diseminación humana se calcula comenzó hace unos dos millones seiscientos mil años
desde África. Hace 1 800 000 años se encontraba en el Medio Oriente. Hace 1 millón de años,
se encontraba en Asia y en Europa. Hace 50 000 años, llegó a América y hace unos 40 000
años, a Oceanía. Estos dos últimos continentes son los de más reciente población humana.
Por lo tanto, el poblamiento del planeta se dio en un tiempo muy largo y de manera muy lenta.
Por ejemplo, para que el ser humano pasara de África al Medio Oriente tardó 800.000 años.
Las formas de vivir, el desarrollo, la cultura y otros muchos detalles del ser humano
prehistórico siguen llenos de misterios y son objeto de permanente estudio. Lo que se sabe de
cómo vivió la humanidad prehistórica es en parte gracias a los pocos
rastros arqueológicos dejados y a la observación del comportamiento de aquellos pueblos
nómadas que han seguido fieles a esta milenaria forma de supervivencia.
Todos los pueblos de la prehistoria fueron nómadas antes de desarrollarse la agricultura y
la ganadería, y muchos lo continuaron siendo aún después. Cazadores y recolectores que
viajaban constantemente tras los animales de los cuales se alimentaban, guiados
principalmente por su intuición. Si se considera que la Prehistoria es el tiempo más largo de la
humanidad, se puede decir que el ser humano ha vivido más tiempo como nómada que
como sedentario. Sin embargo, numerosos pueblos de la Tierra se asentaron después del
desarrollo de la agricultura desde que el clima se volvió más estable a principios
del Holoceno (hace aproximadamente 10 000 años).