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Este documento presenta un análisis crítico del proceso civil guatemalteco y la necesidad de crear juzgados de admisibilidad de demandas en materia civil para garantizar la celeridad procesal. La autora argumenta que el proceso civil actual se ve afectado por demandas que carecen de requisitos, lo que genera procesos incidentales y retrasos. Propone que juzgados especializados en admisibilidad podrían depurar las demandas y agilizar los procesos. El objetivo es lograr un sistema de justicia civil más efectivo que

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Este documento presenta un análisis crítico del proceso civil guatemalteco y la necesidad de crear juzgados de admisibilidad de demandas en materia civil para garantizar la celeridad procesal. La autora argumenta que el proceso civil actual se ve afectado por demandas que carecen de requisitos, lo que genera procesos incidentales y retrasos. Propone que juzgados especializados en admisibilidad podrían depurar las demandas y agilizar los procesos. El objetivo es lograr un sistema de justicia civil más efectivo que

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UNIVERSIDAD DE SAN CARLOS DE GUATEMALA

FACULTAD DE CIENCIAS JURÍDICAS Y SOCIALES

ANÁLISIS CRÍTICO JURÍDICO DEL PROCESO CIVIL GUATEMALTECO Y LA


NECESIDAD DE CREAR UN JUZGADO DE ADMISIBILIDAD DE DEMANDAS DEL
RAMO CIVIL PARA GARANTIZAR LA CELERIDAD PROCESAL

CINTIA JEANETH HERRARTE CONCOBÁ

GUATEMALA, NOVIEMBRE DE 2014


UNIVERSIDAD DE SAN CARLOS DE GUATEMALA
FACULTAD DE CIENCIAS JURÍDICAS Y SOCIALES

ANÁLISIS CRÍTICO JURÍDICO DEL PROCESO CIVIL GUATEMALTECO Y LA


NECESIDAD DE CREAR UN JUZGADO DE ADMISIBILIDAD DE DEMANDAS DEL
RAMO CIVIL PARA GARANTIZAR LA CELERIDAD PROCESAL

TESIS
Presentada a la Honorable Junta Directiva
de la
Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales
de la
Universidad de San Carlos de Guatemala.
Por

CINTIA JEANETH HERRARTE CONCOBA

Previo a conferírsele el grado académico de

LICENCIADA EN CIENCIAS JURÍDICAS Y SOCIALES

y los títulos profesionales


de

ABOGADA Y NOTARIA

Guatemala, noviembre de 2014


HONORABLE JUNTA DIRECTIVA
DE LA
FACULTAD DE CIENCIAS JURÍDICAS Y SOCIALES
DE LA
UNIVERSIDAD DE SAN CARLOS DE GUATEMALA

DECANO: MSc. Avidán Ortiz Orellana


VOCAL I: Lic. Luis Rodolfo Polanco Gil
VOCAL II: Licda. Rosario Gil Pérez
VOCAL III: Lic. Juan José Bolaños Mejía
VOCAL IV: Br. Mario Roberto Méndez Alvarez
VOCAL V: Br. Luis Rodolfo Aceituno Macario
SECRETARIO: Lic. Luis Fernando López Díaz

TRIBUNAL QUE PRACTICÓ EL EXAMEN


TÉCNICO PROFESIONAL

Primera Fase:

Presidente: Lic. René Siboney Polillo Cornejo


Vocal: Lic. Edwin Noel Peláez Cordón
Secretaria: Licda. Blanca María Chocochic Ramos

Segunda Fase:

Presidente: Licda. Mirza Eugenia Irungaray López


Vocal: Lic. José Dolores Bor Sequén
Secretario: Lic. Rodolfo Giovani Celis López

RAZÓN: “Únicamente el autor es responsable de las doctrinas sustentadas y contenido


de la tesis”. (Artículo 43 del Normativo para la Elaboración de Tesis de
Licenciatura en Ciencias Jurídicas y Sociales y del Examen General Público).
DEDICATORIA

A DIOS: Porque en este proceso, él ha sido mi luz, mi amigo, mi


consuelo, mi guía y mi esperanza; el hizo posible que lo que
era un sueño hoy sea una realidad, su amor y misericordia
me sostuvieron cada vez que quería darme por vencida; lo
amo sobre todas las cosas.

A MI MADRE: Dora Cóncoba (t), por tu amor, entrega, dedicación y


entusiasmo, porque hoy soy la mujer que tú formaste, me
siento orgullosa y feliz de regalarte este éxito; tú eres mi
inspiración. TE AMO.

A MI PADRE: Héctor Herrarte, mi maestro, mi guía, mi amigo; hoy te doy


gracias por el sacrificio, esfuerzo, dedicación, y empeño para
mi formación profesional; tus enseñanzas, consejos y
palabras, las llevo en mi corazón; en este camino fuiste mi
luz, DIOS te bendiga por siempre, has cumplido con la tarea
que te encomendaron… ¡Eres el mejor! TE AMO.

CON GRATITUD: A Maritza Muñoz García, un agradecimiento especial, mi


respeto y admiración, como mujer y futura profesional, en
este camino jamás me sentí sola, porque personas como
usted estuvieron siempre a mi lado. Gracias por ser parte de
mi vida.

A MI ESPOSO: Cristian García, porque soñé compartir contigo este triunfo,


hoy mi sueño se hace realidad, gracias por alegrar mis días
con tu presencia y apoyarme en todo momento, DIOS me ha
bendecido con tu vida, eres un hombre excepcional. TE
AMO.

A MIS HERMANOS: Lisbeth Olivia, Héctor Alexander y María Isabel, porque


juntos hemos recorrido el camino de la vida, hoy les quiero
transmitir mi alegría y exhortar a que luchen por sus sueños,
por sus metas y sus anhelos. Los amo.

A MI FAMILIA: Abuelitos, tíos, primos, sobrino, por ser parte importante de


mi vida, gracias por compartir conmigo esta alegría.
EN ESPECIAL: A Francisco García y Mayra Ramírez, porque en el momento
justo han tenido palabras de apoyo, de aliento y de ánimo,
gracias por abrir las puertas de sus hogares y brindarme un
espacio en sus vidas.

A MIS AMIGAS: Mercedes, Julissa, Alejandra, Maytte, Nancy, Yessenia, Vilma


y Verónica. Hoy les dedico este triunfo porque han compartido
conmigo alegrías y tristezas en la lucha para alcanzar esta
meta. Las quiero mucho.

EN ESPECIAL: Adela Menendez, Leticia Cerritos, Ingrid Velásquez, Brendy


Palacios, Francis Martínez, Fredy López y Sandra Santos,
eternamente agradecida por los conocimientos transmitidos, han
sido parte fundamental en este camino; cada desvelo,
cansancio, tristeza, incertidumbre, hoy sé que valieron la pena
para alcanzar mi meta. Mi admiración total para ustedes,
como profesionales y seres humanos. Los quiero mucho.

A: LA UNIVERSIDAD DE SAN CARLOS DE GUATEMALA, mi


casa de estudios, es un honor egresar de ésta Gloriosa y
Tricentenaria Universidad.

A: LA FACULTAD DE CIENCIAS JURÍDICAS Y SOCIALES, que


me abrió las puertas de sus aulas y me vio avanzar poco a
poco hasta alcanzar mi objetivo.

A: Mis catedráticos, compañeros de semestre, compañeros de


estudio, y a todos aquellos que continúan en la lucha por
alcanzar el éxito.
PRESENTACIÓN

La presente investigación es de tipo cualitativa, en el sentido de ahondar e insistir

en la creación de juzgados de admisibilidad de la demanda en materia civil; uno de

los fines que busca esta investigación, es coadyuvar con el sistema de justicia,

para la correcta aplicación y cumplimiento de cada uno de los principios

procesales en que se basa el actual proceso civil guatemalteco.

La investigación que a continuación se desarrolla pertenece al ramo civil; para

hacer una breve comparación de la efectividad y funcionalidad que presentaron,

se tomó como base y ejemplo la modificación de la competencia de 2 juzgados en

materia laboral a juzgados de admisibilidad de la demanda en materia laboral,

cuya competencia a partir de la modificación, es exclusivamente la de conocer las

primeras solicitudes; depurando, corrigiendo y haciendo más efectivo y rápido el

trabajo a los juzgados que conocen y tramitan posterior a ellos.

El objeto del presente trabajo es buscar el fiel cumplimiento del principio de

celeridad procesal en cada una de las actuaciones del proceso civil guatemalteco;

con la materialización de ésta idea se pretende aportar como estudiante y futura

abogada y notaria, una inquietud para lograr un avance a la modernización y

actualización en materia de justicia civil, con la creación de juzgados que se

dediquen con exclusividad a conocer, tramitar y resolver los primeros escritos de

demanda en materia civil, se daría paso a un nuevo sistema de recepción de

demandas, y se cumpliría con la celeridad procesal.


HIPÓTESIS

El actual proceso civil guatemalteco, se caracteriza por un riguroso formalismo,

que se ve reflejado en los requisitos que se deben cumplir para su tramitación, de

no existir o a falta de uno de ellos es imposible llevarlo a cabo, con la excepción

de que si así fuera, el mismo se puede redargüir de nulidad por la parte opositora;

esto conlleva a una serie de etapas y procedimientos que se deben cumplir para

obtener la sentencia, sea esta de carácter condenatorio o absolutorio; para iniciar

el proceso civil guatemalteco, la primera fase del mismo es la interposición de la

demanda, en la actualidad la misma se presenta en el Centro de Servicios

Auxiliares de la Administración de Justicia del Organismo Judicial, éste en orden y

atendiendo a los procedimientos señalados en los acuerdos de la Corte Suprema

de Justicia para el efecto, asigna la demanda al juzgado de primera instancia o de

paz civil de conformidad con la cuantía del proceso; la hipótesis en el presente

trabajo de investigación se enfoca en la problemática que genera que un escrito

de demanda se interponga erróneamente y carezca de los requisitos señalados en

la ley; al ocurrir esto se lleva a cabo un proceso accesorio en la vía incidental, para

plantear las excepciones que correspondan, generando con ello que el proceso

civil se torne lento desde su inicio, ¿por qué? debido al número elevado de

demandas que se plantean de igual manera, y al no abastecimiento de los

juzgados de la materia para resolver los procesos incidentales, generando un

atraso en el proceso principal; en virtud del formalismo con que se debe tramitar,

se debe respetar y cumplir con los plazos señalados para cada una de las etapas,

siendo en el caso de las demandas planteadas incorrectamente, el proceso

incidental de excepciones previas.


COMPROBACIÓN DE LA HIPÓTESIS

Al finalizar la presente investigación, se determinó que en efecto, existe una

problemática en el sistema de justicia civil en Guatemala, derivado del mal uso

que algunos abogados litigantes le han dado al planteamiento de excepciones

previas dentro del proceso civil.

El objetivo de interponer una excepción previa, por ejemplo, de demanda

defectuosa, es la presentación de una demanda en condiciones intachables,

fundamentada en derecho y documentando fehacientemente su pretensión; sin

embargo, en la actualidad, la institución de las excepciones se utiliza con el único

fin de alargar el proceso principal, vulnerando el principio de celeridad, incidiendo

en la economía de las partes y congestionando los tribunales de justicia.

Con lo anterior descrito se comprueba que la problemática en los tribunales de

justicia es certera, y se propone como solución a la misma, la creación de un

juzgado de admisibilidad de la demanda del ramo civil, para garantizar la celeridad

en el proceso civil guatemalteco.


ÍNDICE Pág.

Introducción…………………………………………………………………….… i

CAPÍTULO I

1. Derecho civil.…………….....……………….…...................…………........ 1
1.1. Historia………...…....……………………………………………………. 1
1.2. Historia del derecho civil guatemalteco……………………………….. 6
1.3. Definición……………………………….………………………………... 8

CAPÍTULO II

2. Proceso civil………………………………..,..……...……………………….. 11
2.1. Historia…………..…….………………..……………………………….. 11
2.2. Definición………..……………………..………………………………… 11
2.2.1. Sujetos procesales……………………………………………… 15
2.3. Importancia y finalidad...………………….……………………………. 20
2.4. Contenido………………………………………………………………… 24
2.4.1. Procesos de conocimiento….………..………………………... 24
2.4.2. Procesos de ejecución……..…………………………………... 31
2.4.3. Procesos especiales……………………………….……………. 38
2.5. Principios...………………..……………………………………………... 40
2.5.1. Definición…………………………………………………………. 40
2.5.2. Clasificación……………………………...………………………. 42
CAPÍTULO III Pág.

3. La demanda……….………………………………………………………….. 51
3.1. La demanda civil….………………………..…………….……………… 51
3.1.1. Efectos materiales...………………..…………………………….. 52
3.1.2. Efectos procesales….……….....…..………….…………………. 53
3.2. Instituciones que se deben tomar en cuenta para la interposición
de la demanda……………………………………………………….….. 54
3.2.1. Justificación de personería…………………………………….… 54
3.2.2. Representación común…………………………………………... 54
3.2.3. Representación judicial…………………………………………... 55
3.3. Forma y contenido……………………………………………………… 55
3.4. Partes…………….……………………………………………………… 56
3.4.1. Introducción…………………………..………………………….. 56
3.4.2. Cuerpo……………………………………………………………. 56
3.4.3. Cierre……………………………………………………………... 57
3.5. Requisitos…………………………………………..…………………… 57
3.6. Clasificación……..……………………………………………………… 61
3.6.1. Oral…………………..……………………………………………. 61
3.6.2. Escrita…………………….………………………………………. 61

CAPÍTULO IV

4. Las excepciones………………………………………………………..……. 63
4.1. Definición………………………..…………….………………………… 63
4.2. Clasificación……………………………………………………………... 66
4.2.1. Previas…………...…..……………………………………………. 67
4.2.2. Perentorias…………..……………………………………………. 75
Pág.
4.2.3. Mixtas………...……..……………………………………………... 76
4.3. Trámite………………….………………………………………………… 78
4.3.1. Clasificación de los incidentes………………………...………… 79
4.3.2. Resolución de los incidentes…………………………………….. 80
4.4. Análisis crítico del proceso civil y la interposición de excepciones
previas…………………………………………………………………. 81

CAPÍTULO V

5. La necesidad de creación de un juzgado de admisibilidad de


demandas en materia civil, para garantizar el principio de celeridad
procesal …………….…………………………………………………………. 85
5.1. Planteamiento del problema……….………………….……….….... 85
5.2. Antecedentes de creación de juzgados de admisibilidad de
demandas en materia laboral……….……………………..………...… 85
5.3. Problemática actual en los juzgados de primera instancia en
materia civil ………….…………………………………………………. 87
5.4. Limitación del derecho de petición y tutela judicial efectiva
garantizados por la Constitución Política de la República de
Guatemala……..………………………………….………………….…… 90
5.4.1. Derecho de petición………………………………..……………... 91
5.4.2. Derecho a una tutela judicial efectiva…………………...……… 91
5.4.3. Postura de la Corte de Constitucionalidad.…………………….. 92
5.5. Inobservancia del principio de celeridad procesal por la
inexistencia de un juzgado civil de admisibilidad de
demanda……………………………………………………………......… 94
5.5.1. Principio de celeridad procesal…………………………………..
94
Pág.
5.6. Ventajas de la creación de un juzgado civil de admisibilidad
de demandas……………………………………………….…………….. 95
5.6.1. Evitar la interposición de excepciones previas fe
mala fe………………………….………………………….. 95
5.6.2. Descongestionamiento y optimización de trabajo
en los juzgados civiles……………………….…………... 96
5.7. Consideraciones jurídicas para la creación e implementación
de un juzgado civil de admisibilidad de demandas……………..……. 97

CONCLUSIÓN DISCURSIVA………………………………………………….. 101


BIBLIOGRAFÍA…………………………………………………..……………… 103
INTRODUCCIÓN

En materia laboral, los juzgados de admisibilidad de la demanda coadyuvan a la


justicia laboral, aportando celeridad, economía y sencillez al proceso, evita el
planteamiento de excepciones previas de mala fe, cuyo fin es retardar el proceso;
en virtud que los juzgados primero y segundo de admisibilidad de la demanda de
trabajo y previsión social se dedican exclusivamente a depurar y corregir la
demanda, de existir errores de fondo o de forma señalan el plazo de 3 días para
subsanar la misma.

Se toma como antecedente los juzgados laborales, para dar a conocer la


funcionalidad y el notorio avance dentro del proceso. En materia civil en la
actualidad no existen juzgados que tengan la competencia exclusiva de conocer el
primer escrito, dejando la pauta, para interponer las excepciones que se consideren
necesarias, tornando lento el proceso, por las incidencias que estas representan; ello no
significa que el proceso se torna lento explícitamente por eso, existen otras
razones, pero una de ellas es el planteamiento de excepciones.

Mediante la doctrina de diferentes autores y el análisis de la ley correspondiente,


se comprobó la hipótesis siguiente: La no existencia de un juzgado que se dedique
exclusivamente al conocimiento de los escritos de demanda, para recibir, ordenar
y subsanar la misma, tiene como consecuencia la poca rapidez del proceso, en virtud
del planteamiento de excepciones que buscan la depuración del proceso, con el
fin de corregir la demanda, limitando el principio de celeridad procesal.

El objetivo general de la investigación fue: Realizar un análisis crítico jurídico del


proceso civil guatemalteco, para determinar la necesidad de la creación de un
juzgado de admisibilidad de demandas del ramo civil, para garantizar la celeridad
procesal.

(i)
Los objetivos específicos fueron: Determinar la eficacia de los juzgados de
admisibilidad de la demanda, a través de breves comparaciones, con los juzgados
en materia laboral. Analizar las excepciones previas como mecanismos de
defensa de los demandados para depurar el proceso. Analizar los principios de
celeridad y economía procesal. Proponer la creación de un juzgado de
admisibilidad de la demanda en el ramo civil, como solución a la problemática
actual en el proceso civil guatemalteco, en relación al incumplimiento de los
principios de celeridad y economía procesal.

La presente investigación consta de cinco capítulos: el primero trata del derecho


civil, se define, se hace un bosquejo histórico y se analiza el derecho civil
guatemalteco; el segundo se refiere al proceso civil guatemalteco, se analiza su
historia, se define, se estudia su importancia y finalidad, su contenido, principios y
clasificación; el tercero se desarrolla sobre la demanda, principalmente la civil,
forma, contenido y clasificación; el cuarto analiza las excepciones, definiéndolas y
analizando las previas, perentorias y mixtas; y, el quinto, es el estudio de la
necesidad de creación de un juzgado de admisibilidad de demandas en materia
civil, para garantizar el principio de celeridad procesal.

Los métodos de investigación utilizados fueron: Analítico: Mediante éste se hizo un


análisis de las ventajas y desventajas que presenta la creación de los juzgados de
admisión de demandas en materia civil. Deductivo: Al hacer la investigación de la
creación de los juzgados de admisión de demandas en el ramo civil y hacer el
análisis de los temas de la presente investigación se llegó a concluir que la
creación de los juzgados mencionados son la solución para que la justicia sea
pronta y cumplida. La técnica de investigación utilizada fue la documental.

( ii )
CAPÍTULO I

1. Derecho civil

1.1. Historia

A continuación, se desarrollará la doctrina del elemento real del derecho civil, como una

de las grandes ramas del derecho; haciendo énfasis en el tema, es necesario señalar la

importancia que tiene conocer el antecedente histórico de esta rama, conocida como la

madre del derecho, tomando en cuenta que la historia de la misma es la base para

conocer e interpretar el derecho civil.

La disciplina que tiene por objeto estudiar cómo se hace efectiva la garantía

jurisdiccional de las normas jurídicas de que habla Calamandrei, es precisamente el

derecho procesal, en sus orígenes confundidos con las leyes de fondo.

En lo que se refiere a ésta materia, según indica Alsina, “es en la legislación española

donde encontramos un principio de separación, porque en el fuero juzgo, en el fuero

viejo de castilla y en las leyes de partidas, ya existen capítulos especiales. En la

ordenanza francesa de 1667 adquiere perfiles propios hasta que se dicta el Código de

Procedimiento Civil Francés de 1806, que constituyó la guía para las legislaciones

europeas y la fuente de las nuestras”1.

1
Aguirre Godoy, Mario. Derecho procesal civil. Pág. 15.
1
“En el clasicismo jurídico, por derecho civil se entendía, de modo especial, en el

derecho romano, dentro del mismo, el “jus civiles” significó primeramente el conjunto de

reglas y soluciones prácticas de los jurisconsultos ante el derecho vigente

consuetudinario o surgido de las leyes votadas de las asambleas populares. Luego, la

totalidad del ordenamiento jurídico que constituían esas mismas decisiones de los

jurisperitos, más las propias costumbres y leyes; todo, con excepción del edicto del

pretor. Más adelante, el derecho de los ciudadanos, romanos, oposición al de los

extranjeros o peregrinos, el derecho de gentes.

Por último, derecho vigente entre el pueblo romano, por oposición al derecho natural, en

cuyo sentido comprendía el tradicional derecho de los ciudadanos, el derecho pretorio y

el de gentes”2.

“En el derecho romano la expresión ius civiles se utilizó con cuatro significados

totalmente distintos:

a) Como derecho nacional: En éste sentido fue famosa la definición en las Escuelas de

Justiniano: “El derecho que cada pueblo constituye exclusivamente para sí y que es

propio de los individuos de cada ciudad”.

b) Como derecho privado strictu sensu formando parte del derecho en general, que

abarca el natural, el de gentes y el civil.

2
Cabanellas, Guillermo. Diccionario enciclopédico de derecho usual. Pág. 577.
2
c) Como conjunto de leyes, plebiscitos, senadoconsultos, decretos de los príncipes y

autoridad de los jurisconsultos. En este tercer sentido el derecho Civil se oponía al

derecho pretorio, introducido, como es sabido, por los Edictos del Pretor.

d) Finalmente, se llamó así a aquel derecho que no podía recibir una denominación

especial”3.

“La acepción que más pesó en un principio dentro de este cuádruple significado es la

que contrapone el ius civiles – propio de los ciudadanos –al ius gentium –común a todos

los pueblos. Sin embargo, extendida en el año 212, por el Edicto de Caracalla, la

ciudadanía a todos los habitantes del imperio romano, esta acepción,

fundamentalmente política, del derecho civil, cayó en desuso a lo que constituyó no

poco el ius gentium, iniciándose un proceso de “privatización” del derecho civil que

continúa en etapas ulteriores de su evolución histórica”4.

Durante la Edad Media, el término ius civile ya no se refiere a un mero derecho nostrae

civitatis, sino que para a ser un sinónimo del derecho romano. Ser civilista era ser

romanista. El derecho civil engarzaba directamente con el derecho romano que

aparecía como una legislación universal y común en cada pueblo. A ella se oponía el

llamado derecho real introducido y creado por los pueblos mismos en su ordenación

particular especialmente por las Pragmáticas de los Reyes.

3
Puig Peña, Federico. Compendio de derecho civil español. Pág. 17
4
Ibid.
3
“A finales de la edad media y principios de la era moderna sigue el derecho civil

comprendiendo tanto el derecho público como el privado; pero pronto y en base a la

potestad legislativa de la iglesia, adquiere autonomía propia el derecho canónico, y ya

muy cerca de la época de la codificación, merced a un proceso de costumbres ya

apuntado en la Escuela de Bolonia, continuado por los glosadores y definitivamente

confirmado después de la recepción del derecho romano. Queda el término ius civile

circunscrito exclusivamente al campo del derecho privado”5.

En la revolución francesa y en el movimiento científico inmediatamente posterior a ella,

se consagra de una manera definitiva la total privatización del derecho civil que pasa a

hacerse sinónimo del derecho privado de cada pueblo en particular. Así lo reconoció la

Ley fundamental austríaca de 1810, en su Artículo primero, al decir: que “constituye el

derecho civil el conjunto de leyes que determinan los derechos y obligaciones privadas

de los habitantes del Estado entre sí”.

Las Cortes de 1811 emplearon como usual la acepción moderna de la palabra derecho

civil, y la constitución de 1812 al consagrar el principio de la unidad legislativa, se

orientó también en el mismo sentido. Desde entonces en España esta acepción

corriente es la que ha prevalecido y triunfado de una manera definitiva al igual que en

los restantes países europeos y americanos, excepto quizá sólo los anglosajones, en

los que todavía la expresión ius civile sigue haciendo referencia al derecho romano.

5
Ibid.
4
Del tronco del derecho privado se desgajan el derecho mercantil, el derecho agrario, el

inmobiliario, registral o hipotecario -que sin independizarse estos últimos totalmente del

derecho civil, del que constituyen una mera parte o aspecto, gozan de una cierta

autonomía-, el mismo derecho de familia, que Cicu y otros autores pretenden

sistematizar sobre bases autónomas, con una construcción afín a la del derecho

público.

Pascual Quintana, mencionado por Puig Peña, indica que “el derecho civil está en

crisis, que agoniza e incluso que ha muerto. Pero esto no es cierto: el derecho civil

sigue vivo con una vigencia y vigor absolutos. Los que ocurren es que al producirse un

desgajamiento se resiente todo el sistema; pero tiene tal poder y tan formidable

capacidad vital que enseguida se rehace y puede permitir la formación de nuevos

desgajamientos.

Pero no por ello el derecho civil pierde una pujanza y vitalidad pues aparte de aquel

fenómeno de apartenogéneis, si observamos a fondo los procesos de desgajamiento

producidos, veremos que muchos de ellos no han hecho más que eliminar materia que

en definitiva son extrañas a un ámbito y que sólo por circunstancias historias del

alcance cultural les acompañaron formando en ocasiones un bagaje pesado.

Eliminadas estas materias extrañas queda convertido el derecho civil en un derecho

privado común o general. Así tuvo que, necesariamente, reconocerlo el Artículo 2° del

Código de comercio al decir que, en efecto en sus disposiciones y de los usos de

5
comercio, se aplicará a los actos mercantiles el derecho común, es decir, el derecho

civil”6.

1.2. Historia del derecho civil guatemalteco

El derecho civil de Guatemala se ha inspirado fundamentalmente en las ideas del plan

romano – francés, con determinadas variantes, los códigos civiles promulgados hasta la

fecha (el primero en 1877 y los subsiguientes en 1926 –libro I-, 1933 y 1963),

distribuyen su contenido en disposiciones relativas a las personas y a la familia, a las

cosas o bienes y modo de adquirirlos, y a las obligaciones y contratos.

Entonces la codificación (códigos que han antecedido al actual), queda así:

a. 1877

b. 1933

c. 1963

El Código Civil de Guatemala tiene cinco libros, cuyos nombres son los siguientes:

1. Libro I de las personas y de la familia

2. Libro II de los bienes de la propiedad y demás derechos reales

3. Libro III de la sucesión testamentaria

4. libro IV del Registro de la Propiedad

5. libro V del derecho de obligaciones

6
Ibid.
6
“El Código Civil de 1877 estaba dividido así: Libro I (De las personas), que se quiso

sustituir el 30-06-1926 mediante el decreto número 921, lo cual no ocurrió; Libro II (De

las cosas, del modo de adquirirlas y de los derechos que las personas tienen sobre

ellas); y, Libro III (De las obligaciones y contratos).

El Código Civil de 1933 estaba dividido así: Libro I (Personas); Libro II (Los bienes);

Libro III (Modos de adquirir la propiedad); y, Libro IV (De las obligaciones y contratos),

que no era más que el Libro III del Código de 1877 que quedó íntegramente vigente.

El Código Civil de 1963, que actualmente nos rige, está dividido así: Libro I (De las

personas y de la familia); Libro II (De los bienes, de la propiedad y demás derechos

reales); Libro III (De la sucesión hereditaria); Libro IV (Del Registro de la Propiedad); y,

Libro V (Del derecho de obligaciones – de las obligaciones en general y de los contratos

en particular–)”7.

La palabra codificación encierra dos conceptos:

1. Reunión de todas las leyes de un país, como un concepto amplio.

2. Reunión de las disposiciones legales relativas a una determinada rama jurídica,

obedeciendo a un mismo criterio expresado en determinada época. (Concepto

estricto).

El Código Civil de Guatemala, también se le conoce como Decreto Ley 106. Este

Código fue promulgado durante el Gobierno de Facto del Coronel Enrique Peralta

7
es.scribd.com/doc/50411296/Resumen-de-Derecho-Civil-guatemalteco‎
7
Azurdia, a los catorce días del mes de septiembre de mil novecientos sesenta y tres,

quien era el Jefe de Gobierno de la República de Guatemala en esa época.

1.3. Definición

Luego de hacer un breve comentario sobre la historia del derecho civil y el derecho civil

guatemalteco, se procede a definir al derecho civil, fundamentándome para ello en la

doctrina, como fuente formal del derecho, para concluir con una definición personal. “El

derecho civil ha sido definido como el conjunto de preceptos que determina y regula las

relaciones jurídicas entre los miembros de una familia y las que existen entre los

individuos de una sociedad, para la protección de los intereses particulares,

concernientes a sus personas y sus bienes.

Admite la consideración del punto de vista positivo o normas vigentes; de la historia de

sus instituciones, de la disciplina científica que lo estudia en todos sus aspectos, y de

las obras en que se concreta el pensamiento de los civilistas, los especializados en esta

compleja rama del derecho y más aún aquellas obras generales, como los Tratados, en

que se vislumbra el panorama general de la materia”8.

Los civilistas franceses suelen formar un concepto del derecho civil a base de la

descripción particularizada de todos los apartados de su contenido, ya que, dada la

multiplicidad de materias que forman el derecho civil en casa país, no puede existir un
8
Cabanellas, Guillermo. Diccionario enciclopédico de derecho usual. Pág. 677.
8
elemento común característico que permita verificar una síntesis alrededor de la cual se

construya una definición de tipo cualitativo, es decir, que lo que se busca es una

definición que sea acertada en cuanto a su descripción sentido legal que lleve al

estudioso a identificar el sentido legal del derecho civil.

Este criterio fue mantenido por Sánchez Román, mencionado por Puig Peña, que

definió el derecho civil diciendo que es “el conjunto de preceptos que determinan y

regulan las relaciones de asistencia, autoridad y obediencia entre los miembros de una

familia, y las que existen entre los individuos de una sociedad para la protección de sus

intereses particulares”9.

Con el deseo de buscar una fórmula cualitativa, Hernández Gil, mencionado por Puig

Peña, lo define como “el derecho privado general que tiene por objeto la regulación de

la persona en su estructura orgánica, en los derechos que le correspondan como tal y

en las relaciones derivadas de su integración a la familia y de ser sujeto de un

patrimonio dentro de la comunidad”10.

Más sintéticamente, Castro lo define como “El derecho que regula de modo inmediato el

puesto y significado jurídico de la persona y de la familia en la ordenación de la

Comunidad”11.

9
Puig Peña, Federico. Compendio de derecho civil español. Pág. 22.
10
Ibid.
11
Ibid.
9
Desde este orden de ideas, el derecho civil son las regulaciones que determinan las

relaciones entre la autoridad y la obediencia de las personas, es una protección de sus

intereses, la anterior es una definición en sentido estricto; en sentido amplio el derecho

civil se define como el conjunto de normas jurídicas, teorías, doctrinas, principios e

instituciones que estudia, analizan e interpretan a la persona sea esta individual o

jurídica, a la familia, a los derechos de la propiedad y derechos reales, al Registro de la

Propiedad y al derecho de obligaciones, dividiendo este último en obligaciones en

general y contratos en particular.

10
CAPÍTULO II

2. Proceso civil

2.1. Historia

“En lo que se refiere al proceso civil, según indica Alsina, es en la legislación española

donde encontramos un principio de separación, porque en el Fuero Juzgo, en el Fuero

Viejo de Castilla y en las Leyes de Partidas, ya existen capítulos especiales.

En la ordenanza francesa de 1667 adquiere perfiles propios hasta que se dicta el Código

de Procedimiento Civil Francés de 1806, que constituyó la guía para las legislaciones

europeas y la fuente de las nuestras”12.

Actualmente la autonomía del derecho procesal es reconocida y sus particularidades

pueden estudiarse, institucionalmente, como aplicable a las diferentes ramas del

derecho (civil, penal, administrativo, etc.), aunque la naturaleza de las normas materiales

da significación propia al tipo de proceso que debe corresponder con dichas ramas.

2.2. Definición

Proceso es el “Instrumento esencial de la jurisdicción o función jurisdiccional del Estado,

que consiste en una serie o sucesión de actos tendientes a la aplicación o realización

del derecho en un caso concreto”13.

12
Aguirre Godoy, Mario. Derecho procesal civil. Pág. 15.
13
Fundación Tomás Moro. Diccionario jurídico Espasa. Pág. 802.

11
Mauro Chacón Corado y Juan Montero Aroca, definen el proceso, en forma general,

como “acción de ir hacia delante; transcurso del tiempo; conjunto de las fases sucesivas

de un fenómeno”14.

Emelina Barrios López, indica que “El proceso se constituye en una institución de

carácter público porque a través del mismo, deben resolverse todos los litigios que

puedan surgir y además, porque es una actividad que se le atribuye al Estado, desde

tiempos remotos mediante la intervención de un órgano jurisdiccional competente”15.

Por otra parte, Mario Gordillo, al referirse al proceso, señala “Por la acción, el sujeto

afirma la existencia de un derecho, que asume que le corresponde y que pretende que

se le declare y que conocemos como pretensión, debiendo en consecuencia afirmar y

demostrar su derecho y por su parte el sujeto pasivo en el ejercicio de su legítima

defensa, alega las circunstancias modificativas de la acción, defensa que conocemos

como excepción. El juez por su parte en el ejercicio de la jurisdicción, le corresponde

conocer del asunto, recibir las pruebas y aplicar el derecho al caso concreto. La serie de

actos a que he hecho relación, que corresponde tanto a las partes como al juez, es

lo que constituye el proceso”16.

Por su parte Mauro Chacón, afirma “Todo proceso se constituye por una relación

jurídica que surge entre los sujetos o partes que jurídicamente lo van a integrar, para

ello es necesario que se produzca el acto de alegación respectivo, -de acción- que se

14
Chacón Corado, Mauro. Derecho procesal civil. Pág. 117.
15
Barrios López, Emelina. El proceso civil. Pág. 133.
16
Gordillo Galindo, Mario. Derecho procesal civil. Pág. 5

12
origina a través de la demanda, de acuerdo con el principio dispositivo que priva para

que las partes, a quienes única y exclusivamente les corresponde formular alegaciones

procesales”17.

“Proceso es el conjunto de actos que en el orden y forma establecidos por la ley, realiza

el órgano jurisdiccional para hacer justicia y las partes para obtenerla. O para que se

examine y decida si una demanda es o no fundada, o para que se dicte una sentencia

sobre un derecho incierto, insatisfecho, negado o violado”18.

Mario Gordillo, al referirse el derecho procesal indica “Lo podemos definir como el

conjunto de normas jurídicas relativas al proceso o conjunto de normas que ordenan el

proceso, que regulan la competencia del órgano jurisdiccional, la capacidad de las

partes, los requisitos y eficacia de los actos procesales, las condiciones para la

ejecución de las sentencias, en general regula el desenvolvimiento del proceso”19.

José Castillo Larrañaga y Rafael de Pina, indican que “negar la existencia de la relación

jurídica procesal y oponerse a la existencia de una situación jurídica procesal constituye

un doble error, máxime aún que la existencia de la relación jurídica procesal es

evidente, y en cuanto a la situación procesal no se puede afirmar la existencia de una

situación jurídica en el proceso, sino de situaciones varias que se deducen

17
Chacón Corado, Mauro. Ob. Cit. Pág. 1.
18
Nájera Farfán, Maro Efraín. Derecho procesal civil. Pág. 98.
19
Gordillo, Mario. Ob. Cit. Pág.. 1.
13
precisamente de la existencia de la relación jurídica procesal, y que se suceden dado su

dinamismo, sufriendo cambios a medida que el proceso avanza hacia su meta final; es

decir que las ideas de relación jurídica y situación jurídica no se excluyen, lo que es

innegable es que en el proceso no existe una sola situación procesal, lo que sería

incompatible con la dinámica que lo caracteriza, sino situaciones varias y distintas, que

se suceden hasta el fin, lo cual presupone la presencia de una relación que tampoco

es única en el proceso, sino plural”20.

Sin el proceso el derecho no podría alcanzar sus fines, porque es el conjunto de actos

que se suceden cronológicamente y en forma que no puede verificarse cada uno de

ellos sin antes realizar el que debe precederle; es la sucesión de estos actos lo que

constituye en sí el procedimiento.

Después de estudiar la doctrina en relación al proceso y mencionar algunas definiciones

de autores reconocidos en el campo del derecho, es necesario emitir una definición

personal, para ello se considera indispensable hacer énfasis en la palabra proceso

como tal, definiéndolo como el conjunto de etapas, ordenadas y concatenadas que

tienen como objetivo la obtención de un fin determinado, en el ámbito del derecho

procesal este fin se denomina sentencia. El vocablo proceso significa acción de ir hacia

delante, desenvolvimiento, es una secuencia de actos o etapas que persiguen un fin

determinado. Definido el proceso hay que diferenciarlo del procedimiento, en virtud que

este es la forma en que se lleva cada una de las etapas para realizar el proceso.
20
De Pina Vara, Rafael. Principios del derecho procesal civil. Pág. 209.
14
Al terminar de definir el proceso, hay que definir al proceso civil de la siguiente manera:

serie de etapas progresivas que persiguen la resolución de un conflicto, dicho en otra

forma es el conjunto de actos procesales por medio de los cuales el actor pone en

movimiento al sistema de justicia, por medio de una acción procesal, para obtener del

demandado una pretensión, obligando al sistema de justicia emitir una sentencia, de ser

esta favorable para el demandado, hacer efectiva la pretensión, y obligar al actor al

cumplimiento de la misma.

El proceso civil contiene las normas que regulan el camino por el cual tendrá que

dilucidarse la situación de las partes en conflicto, es una sucesión coordinada de

acciones que llegarán a la conclusión de una acción, donde el juzgador tendrá el papel

preponderante para resolver la situación y para establecer quien de las partes tiene la

razón en el caso planteado.

Por lo tanto el proceso civil conlleva como fin recorrer el orden que establece el

procedimiento para llegar a un fallo justo y cumplido el debido proceso.

2.2.1. Sujetos Procesales

El sujeto oficial del proceso es el juez. Los sujetos no oficiales del proceso, son las

partes. En un proceso pueden intervenir, y normalmente intervienen, otras personas,

pero las únicas que tienen la calidad de sujetos procesales son el juez y las partes,

porque son los únicos entre quienes se desenvuelve el derecho en litigio. El juez lo

15
conoce, decide y ejecuta. Las partes lo pretenden, lo afirman o lo niegan, y se someten

a la decisión del juez. De estas nociones primarias, se deduce que para la existencia de

un proceso, es indispensable el concurso de dos personas frente al juez: la que reclama

un derecho y aquella contra quien se reclama. La que reclama lo hace por medio de

una demanda y por eso se llama demandante. Contra quien se reclama soporta la

demanda y por eso se le llama demandado. Demandante y demandado reciben el

nombre común de partes.

En sentido sustancial, partes son los sujetos activo y pasivo de una relación jurídica

material. El Código Civil emplea esa denominación para identificar a las personas que

celebran un contrato o que son titulares activa y pasivamente de un derecho subjetivo

material.

Entre esas partes media una relación de crédito y débito: hay un acreedor y hay un

deudor. Existe un vínculo contractual por el que una parte se obliga al cumplimiento de

una prestación a favor de la otra. Si esta prestación no se satisface, el acreedor puede

exigir que se obligue judicialmente al deudor a que la cumpla. Y entonces, surge un

proceso. A partir de ese momento, las partes en sentido sustancial, adquieren la calidad

de partes en sentido formal o procesal. Pero bien pueden ser que quien exige el

cumplimiento de la prestación, no sea efectivamente el titular activo de ella, o que el

derecho no exista o que de quien se pretende no sea el titular pasivo de la obligación

reclamada, y sin embargo, sin ser partes legítimas del derecho material, lo son en

16
sentido procesal. Esto indica que para precisar el concepto de parte, debe

prescindirse del derecho civil, porque aquel es un concepto de carácter puramente

procesal.

Para el derecho procesal son partes los sujetos activo y pasivo de la relación procesal

que se constituye mediante la demanda judicial, así gocen o no aquellos sujetos de la

titularidad del derecho que da origen al proceso puesto que ella no será reconocida, sino

hasta que se dicte sentencia. “Se es parte dice CALAMANDREI por el solo hecho, de

naturaleza exclusivamente procesal, de la proposición de una demanda ante juez; la

persona que propone la demanda y la persona contra quien se le propone, adquieren sin

más, por este solo hecho, la calidad de partes del proceso que con tal proposición se

inicia; aunque la demanda sea infundada, improponible o inadmisible (circunstancias

todas ellas que podrán tener efecto sobre el contenido de la providencia), basta ella para

hacer que surja la relación procesal cuyos sujetos son precisamente las partes… en el

momento en que se inicia el proceso, el derecho y la legitimación son simples

afirmaciones, no todavía hechos comprobados, y el procesal se instruyen precisamente

para llegar a comprobar si existe el derecho afirmado y si el sujeto activo del proceso

está o no legitimado para hacerlo valer… la calidad de parte se adquiere

independientemente de la efectiva existencia del derecho y de la acción: aun quien

propone una demanda sobre una relación sustancial inexistente o sobre una relación

ajena frente a la cual está el desprovisto de legitimación activa, o contra una persona

que no es legitimo contradictor en orden a aquella relación, da vida a una relación

procesal en la cual, independientemente de la que habrá de ser la decisión de mérito,

17
adquieren sin más la calidad de parte quien propone la demanda y la persona contra al

cual se la propone…”21.

Resumiendo, son partes los sujetos particulares del proceso que actúan en él como

demandante y como demandado e independientemente de su número. Demandado,

como dice CHIOVENDA, “el que demanda en nombre propio o en cuyo nombre se

demanda una actuación de ley. Y demandado, como dice ENRICO REDENTI, aquel que

es necesariamente llamado en el proceso para funcionar en nombre propio como

contradictor”22.

Obsérvese que dice necesariamente llamado y no necesariamente contradictor, porque

para ser parte no es forzoso contradecir. Basta ser el sujeto contra quien se propone la

demanda, o que por virtud de la misma habrá de sufrir las consecuencias de la decisión

judicial. Esto explica porque de las personas que intervienen en un proceso, únicamente

son parte el demandante y el demandado. No lo son el perito, el testigo, el abogado, el

mandatario, el tutor, entre otros, sencillamente porque no pretenden para sí ninguna

providencia jurisdiccional o porque esa providencia carece de toda repercusión jurídica

para ellos.

21
Nájera Farfán, Mario Efraín. Derecho procesal civil. Pág. 163.
22
Ibid.

18
En la terminología jurídica, son varios los vocablos que se emplean para designar a las

partes, actor a quien inicialmente actúa en el proceso; demandado, contra quien se

dirige la acción. Litigantes a ambos, por su posición en el proceso. Ejecutante y

ejecutado; apremiante y apremiado, acreedor y deudor, si son partes de un juicio

ejecutivo. Apelante y apelado, durante la fase de apelación; recurrente y recurrido, o

interponente y oponente, en la fase de casación; Litisconsortes y tercero según sea el

objeto de su intervención en el proceso. En el Código Procesal Civil y Mercantil, el

Capítulo VI, Título II del Libro Primero, se intitula las partes. Y en el curso de su

articulado emplea instintivamente las denominaciones de actor, demandante,

demandado, litigante, parte interesada, parte legítima, parte principal, parte contraria,

ejecutante, ejecutado, tercero opositor, tercero excluyente, tercero coadyuvante,

apelante, entre otros.

A pesar que el proceso está instituido por las partes, que ellas son las que lo hacen,

que sin partes no hay proceso y que de la determinación de su concepto depende la

solución de muchos problemas procesales (identificación de acciones, litispendencia,

competencia, acumulación, efectos de la cosa juzgada, entre otras), aquel concepto no

se precisa en los códigos posiblemente por la tendencia dominante de evitar las

definiciones que si por lo general no definía al actor como la persona que pretende un

derecho real o personal, y al demandado, como aquel contra quien se reclama. El

Capítulo IV del código mencionado, se intitula las partes, pero lo único que en él se

regula es lo relativo a su capacidad, personería y sustitución. Es en el subsiguiente

título con el encabezado del ejercicio de la pretensión procesal, en el que se encuentra

19
el Artículo 51, del que se puede deducir que parte es la persona que ante juez pretende

se le haga efectivo un derecho o que se declare que le asiste; que la que lo pretende es

el demandante y que contra quien se pretende es el demandado. La calidad que de

parte se adquiere por presentar una demanda o por ser demandado, no es suficiente

para realizar actos procesales con eficacia jurídica. Para comparecer o estar en juicio, es

indispensable gozar de legitimación procesal (legitimatio ad processum) de la que es

presupuesto la capacidad jurídica o legitimatio ad causam.

2.3. Importancia y finalidad

“Se dijo en un principio que el fin del proceso es la solución de un conflicto, de un litigio,

de una controversia y esa es su razón de ser. Ese fin del proceso es tanto de naturaleza

privada como pública. Es de naturaleza privada, en cuanto sirve a la persona del actor,

como instrumento para obtener, mediante la decisión de un juez, la satisfacción de una

pretensión. Es para la persona del demandado una garantía en contra de cualquier

abuso de la autoridad del juez o de su demandante”23.

Couture afirma “La primera de toda las concepciones sobre la naturaleza jurídica del

proceso, debe ser pues, una concepción eminentemente privada: el derecho sirve al

individuo, y tiende a satisfacer sus aspiraciones. Si el individuo no tuviera la seguridad

23
Almagro Nosete, José. Derecho procesal. Pág. 146.
20
de que existe en el orden del derecho un instrumento idóneo para darle la razón cuando

la tiene y hacerle justicia cuando le falta, su fe en el derecho habría desaparecido” 24.

También, el fin del proceso es de naturaleza pública, pues más allá de la satisfacción

personal del individuo, la suma de esas satisfacciones personales, persigue la

realización del derecho y el afianzamiento de la paz social. El debido proceso es una

garantía constitucional y así lo recoge el Artículo 12 de la Constitución Política de la

República de Guatemala “Nadie podrá ser condenado, ni privado de sus derechos, sin

haber sido citado, oído y vencido en proceso legal ante juez o tribunal competente y

preestablecido”.

El proceso civil es el que contiene los principios y normas que regulan el procedimiento

civil. “Generalmente se le califica como pleito o litigio, siendo la concepción más

completa y que nos da su imagen, la que lo concibe como aquel proceso que decide

acerca de una acción civil, donde se controvierte un interés de los particulares, ya sea

sobre la reclamación de una cosa o derecho, sobre el cumplimiento de una obligación,

sobre la indemnización de daños y perjuicios o sobre las cuestiones relativas al

estado y capacidad de las personas”25.

24
Ibid.
25
Vargas Betancourt, Jorge. El juicio ejecutivo común. Pág. 11.
21
El derecho procesal civil regula las controversias que puedan existir entre las personas,

quienes exigen que se cumpla con una obligación pactada, que se haga valer el

derecho que les corresponde, es decir, que para la realización del derecho se valen de

las facultades que la ley civil les otorga para que un juez imparcial decida o falle sobre

las pretensiones de las partes.

Chiovenda, mencionado por Maximiliano Antonio Araujo, divide el derecho procesal civil

en dos partes: el oral y el escrito; pero indica además, que ninguno de los dos puede ser

puramente oral o escrito, sino que tienen un carácter mixto 26.

En el proceso oral las partes actúan de viva voz o sea verbalmente, en el escrito las

actuaciones y las partes comparecen en forma escrita ante el tribunal o juzgado

competente para dilucidar sus diferencias, mientras que en el proceso mixto, las

actuaciones tendrán una parte escrita y otra oral.

Con relación al derecho procesal civil, Couture indica “Es la relación jurídica, en cuanto

a que varios sujetos, investidos de poderes determinados por la ley, actúan hacia la

obtención de un fin; los sujetos son el actor, el demandado y el juez; los poderes son

26
Antonio Araujo, Maximiliano. El proceso civil español. Pág. 19.
22
las facultades que la ley confiere para la realización del proceso; su esfera de actuación

es la jurisdicción; y el fin es la solución del conflicto de intereses”27.

El derecho procesal civil es el conjunto de normas que estipula el procedimiento civil,

para que las partes diluciden sus diferencias ante un órgano jurisdicción competente

probando los hechos expuestos por ellos.

Una síntesis de la importancia del proceso civil es que por medio de este se ventilan los

conflictos suscitados entre particulares, por ello el proceso civil pertenece al derecho

procesal civil, que a su vez es una rama del derecho privado, en donde el Estado actúa

únicamente como ente fiscalizador de los actos que existen entre ambos (actor y

demandado), y su finalidad la obtención de una sentencia, sea esta favorable o

desfavorable para el demandado, que le asista el derecho a quien corresponde, que se

dé fiel cumplimiento a la sentencia dictada y que el Estado, como ente fiscalizador,

brinde a cada uno de los ciudadanos del país el derecho a acudir a los tribunales de

justicia y la protección total para llevar a cabo cada una de las etapas del proceso civil

como corresponde, respetando plazos, principios, y sobre todo que este sea rápido y

económico para las partes.

27
Couture, Eduardo. Fundamentos de derecho procesal civil, naturaleza de la venta jurídica. Pág.122.

23
2.4. Contenido

El ordenamiento procesal civil guatemalteco distingue varias clases de procesos,

enmarcados dentro de los límites legales que para el efecto se estipulan, estableciendo

normas, plazos y formalismos para su iniciación hasta su fenecimiento.

Los procesos que regula el Código Procesal Civil y Mercantil, Decreto Ley 107, son los

siguientes: Procesos de conocimiento: Juicio ordinario, Juicio oral, Juicio sumario;

Procesos de ejecución: Ejecutivo en la vía de apremio, Ejecutivo; Procesos especiales:

asuntos de jurisdicción voluntaria.

2.4.1. Procesos de Conocimiento

- Juicio Ordinario

En esta clase de procesos se ventilarán las contiendas que no tengan señalada

tramitación especial regulada en el Código Procesal Civil y Mercantil. En este tipo de

procesos se puede fijar una audiencia de conciliación de oficio o a instancia de las

partes. Si en la audiencia de conciliación las partes llegan a un acuerdo, se levantará el

acta correspondiente, dictándose la resolución declarando terminado el juicio. En el

juicio ordinario se emplaza al demandado por el plazo de nueve días para que conteste

la demanda. Si no comparece, se tendrá por contestada la demanda en sentido

negativo y se seguirá el juicio en rebeldía, a solicitud de parte. Dentro de los seis días

de emplazado el demandado podrá hacer valer las excepciones previas que tuviera

contra las pretensiones del actor, pero en cualquier estado del proceso puede

interponer las excepciones de litispendencia, falta de capacidad legal, falta de

24
personalidad, falta de personería, cosa juzgada, transacción, caducidad y prescripción.

El trámite de las excepciones será por la vía incidental; tal y como lo estipula el Artículo

120 del Código Procesal Civil y Mercantil y los Artículos 135 al 140 de la Ley del

Organismo Judicial.

Las excepciones perentorias se harán valer al momento de contestar la demanda de

conformidad con el Artículo 118 Código Procesal Civil y Mercantil. Siendo las

excepciones una forma de defensa, las partes pueden interponerlas haciendo una

argumentación y probando sus pretensiones.

En el juicio ordinario el plazo de prueba es de treinta días, concluido este período se

señalará día y hora para la vista, tal y como lo estipula el Artículo 196 del Código

Procesal Civil y Mercantil.

Previo a dictar sentencia el juez fijará día y hora para la vista, en la cual las partes

podrán presentar sus alegatos escritos para convencer al juez de sus pretensiones,

asimismo pueden solicitar que la vista sea pública, la cual se realizará dentro de un

plazo de quince días de finalizado el período de prueba. La sentencia se dictará en un

plazo de quince días, de conformidad con el Artículo 196 Código Procesal Civil y

Mercantil. Puede el juez dictar un auto para mejor fallar, el cual tendrá un plazo no

mayor de quince días, tal y como lo estipula el Artículo 197 del Código Procesal Civil y

Mercantil. El auto para mejor fallar da más luz al juzgador para dictar una sentencia

25
justa y apegada a derecho, ya que por medio de dicho auto se efectuarán las pruebas

que por alguna razón no se realizaron durante el período de prueba.

- Juicio Oral

Una de las particularidades de este juicio, denominado también juicio oral civil, es que en

este prevalecen algunos principios procesales, más que en otro tipo de juicio, algunos de

éstos son: concentración procesal, audiencia, oralidad, preclusión, inmediación,

judicación, publicidad, economía y celeridad, siendo los dos últimos citados la razón de

ser de la presente investigación, la cual busca una solución para el cumplimiento de los

mismos.

El juicio oral civil es aquel que se lleva a cabo poniendo en movimiento a los órganos

jurisdiccionales a través de un escrito de demanda, realizando sus actuaciones por

medio de audiencias, para la obtención de determinado fin. En la tramitación de este tipo

de juicio prevalece la oralidad en las audiencias, ya que en esta se centra el mayor

número de etapas procesales, con el fin de que el proceso sea más rápido, siendo esta

una ventaja para tramitarlo por esta vía, en virtud que al ser rápido, también se vuelve

económico para las partes; cabe mencionar que debido a la limitante que el Código

Procesal Civil y Mercantil le da a este proceso, al señalar cuáles son los asuntos que se

pueden tramitar por ésta vía, se ven en desventajas otros procesos en los cuales los

plazos y las formalidades son diferentes.

26
El Juicio oral es aquel que se tramita con la presencia de las partes ante el juez

competente, su substanciación se hace a viva voz, pudiendo comparecer las partes y

sus abogados.

En juicio oral se tramitarán:

a. Los asuntos de menor cuantía;

b. Los asuntos de ínfima cuantía;

c. Los asunto relativos a la obligación de prestar alimentos;

d. La rendición de cuentas por parte de todas las personas a quienes les impone

esta obligación la ley o el contrato;

e. La división de la cosa común y las diferencias que surgieren entre los

copropietarios en relación a la misma;

f. La declaratoria de jactancia; y,

g. Los asuntos que por disposición de la ley o por convenio de las partes deban

seguirse en esta vía.

La demanda podrá presentarse verbalmente o por escrito, aclarando que el espíritu de

este tipo de juicio es la oralidad, volviéndose así un medio más práctico e informal de

presentar la demanda. Si se le da trámite a la demanda el juez fija día y hora para que

las partes comparezcan a juicio oral, en dicha audiencia deberán presentar sus

pruebas.

27
Si en esta audiencia no les fuere posible rendir todas las pruebas, se señalará nueva

audiencia dentro de un plazo que no exceda de quince días. Asimismo, el juez, en

forma extraordinaria puede señalar una tercera audiencia, si a las partes no les fue

posible adjuntar toda su prueba, esta audiencia se señalará en un plazo de diez días, de

conformidad con el Artículo 206 del Código Procesal Civil y Mercantil.

Al contestar la demanda el demandado puede oponerse a las pretensiones del actor,

señalando expresamente los hechos en que funda su oposición, pudiendo reconvenir al

demandante en la audiencia oral señalada, si no comparece se seguirá el juicio en

rebeldía, así lo señala el Artículo 119 Código Procesal Civil y Mercantil.

Al momento de contestar la demanda o reconvenir al actor podrán interponerse todas las

excepciones que tuviere el demandado, sin embargo las nacidas con posterioridad y las

de cosa juzgada, caducidad, prescripción, pago, transacción y litispendencia, se podrán

interponer en cualquier momento del proceso mientras no se haya dictado

sentencia en segunda instancia. El juez resolverá en la primera audiencia las

excepciones previas.

Si el demandado se allanare o confesare los hechos se dictará sentencia al tercer día. Si

el demandado no asistiere a la audiencia, se fallará siempre que se hubiere recibido la

prueba por parte del demandante. Si la audiencia se efectuare con la presencia de las

partes se dictará sentencia dentro del quinto día a partir de la última audiencia, tal y

como lo estipula el Artículo 208 del Código Procesal Civil y Mercantil.

28
- Juicio Sumario

Es el último de los procesos de conocimientos, cuyo trámite y asuntos se encuentra

regulado en el Decreto Ley 107, Código Procesal Civil y Mercantil, se define como el

proceso de conocimiento que se caracteriza por sus plazos cortos, cuyo fin es resolver

controversias, que culminan en la declaración de un hecho. El vocablo sumario tiene su

origen en la palabra sumar cuyos sinónimos son resumir, acortar, achicar. En palabras

sencillas se entiende que el juicio sumario se compone de etapas similares a las del

juicio ordinario, con la diferencia que los plazos son diferentes, por ser más cortos,

implicando esto nuevamente como se menciono en el juicio oral, celeridad y economía

para las partes.

Asuntos que se ventilan en el juicio sumario:

 Arrendamiento y desocupación

 Entrega de bienes muebles que no sean dinero

 Las rescisión de contratos

 Deducción de responsabilidad civil contra funcionarios y empleados públicos

 Interdictos y

 Los que por disposición de la ley o por convenio de las partes, deban seguirse en esa

vía.

29
Uno de los elementos objetivos de este tipo de proceso es que el mismo sea rápido,

sencillo y económico para las partes, como se indicó en el juicio oral civil. El Código

Procesal Civil y Mercantil limita los asuntos que se pueden tramitar en la vía sumaria,

según lo establece el artículo 229 del cuerpo legal antes citado, reduciendo así la

posibilidad a otros asuntos para que se puedan tramitar en un plazo más corto. El

trámite del juicio sumario tiene muchas similitudes al trámite del juicio ordinario, lo que

varía y diferencia uno de otro son los plazos, ya que estos son en el último caso más

cortos, esto de conformidad con el Artículo 230 del Código Procesal Civil y Mercantil,

doctrinariamente en este Artículo descansa el principio de aplicación supletoria,

regulando que en cuanto no se oponga a lo preceptuado en el título correspondiente al

juicio sumario, serán aplicables todas las disposiciones del juicio ordinario. El

demandado dentro del segundo día de emplazado puede presentar las excepciones

previas que considere necesarias, de conformidad con el Artículo 232 del Código

Procesal Civil y Mercantil. Así mismo, tiene un plazo de de tres días para que conteste

la demanda, siendo este el momento procesal oportuno para plantear las excepciones

perentorias que tuviere contra la pretensión del actor. Las partes (actor y demandado)

tienen un plazo de quince días para aportar al proceso toda la prueba que consideren

necesaria y pertinente para probar según sea el caso lo que a cada uno corresponda. La

vista, doctrinariamente conocida como el momento procesal oportuno para presentar los

últimos alegatos en defensa del demandado o fortaleciendo la demanda del actor, tiene

un plazo en este tipo de juicios de diez días para presentarse, cumplido este plazo

se dicta sentencia en el plazo de cinco días.

30
2.4.2. Procesos de Ejecución

- Ejecutivo en la vía de apremio

“Los juicios ejecutivos en nuestra legislación ofrecen dos modalidades perfectamente

diferenciables una de la otra: el ejecutivo en la vía de apremio y el ejecutivo común, y

cuya distinción entre uno y otro la determina el título que ampara el derecho que se hace

valer y según el cual se usa una u otra. Su característica individual está determinada

por los términos que señala la ley para cada vía, siendo la de apremio la más corta”.28

El ejecutivo en la vía de apremio se encuentra regulado en el Libro Tercero, Título I, del

Código Procesal Civil y Mercantil, regulado en los Artículos del 294 al 326, que son

aplicables también para el juicio ejecutivo, siempre que no se opongan a las normas

de este juicio.

Para que se pueda iniciar el proceso ejecutivo en la vía de apremio es necesario que

traiga aparejada la obligación de pagar cantidad de dinero, líquida y exigible. Los títulos

ejecutivos son los siguientes:

1o. Sentencia pasada en autoridad de cosa juzgada.

2o. Laudo arbitral no pendiente de recurso de revisión.

3o. Créditos hipotecarios.

28
Vargas Betancourth, Jorge. El juicio ejecutivo común. Pág. 12.

31
4o. Bonos o cédulas hipotecarias y sus cupones.

5o. Créditos prendarios.

6o. Transacción celebrada en escritura pública.

7o. Convenio celebrado en juicio.

- Juicio ejecutivo

Llamados también de ejecución forzosa. En ellos no se declara derecho alguno sino la

realización de un hecho, en virtud de que existe de antemano un derecho preestablecido

que asiste a la parte actora y únicamente se pretende que el demandado cumpla con su

obligación. El Código Procesal Civil y Mercantil lo regula en el Libro Tercero, Título II,

comprendiendo los Artículos del 327 al 335.

En este juicio debe haber la obligación de pagar cantidad de dinero líquida y exigible, y

además un título ejecutivo que ampare el derecho de la parte actora; este juicio se

resuelve por medio de sentencia ejecutiva que obliga al demandado a pagar la cantidad

debida, teniendo como medida coercitiva el embargo y el arraigo principalmente. Los

títulos ejecutivos que regula la ley son los siguientes:

i. Los testimonios de las escrituras públicas.

ii. La confesión del deudor prestada judicialmente; así como la confesión ficta

cuando hubiere principio de prueba por escrito.

32
iii. Documentos privados suscritos por el obligado o por su representante y

reconocidos o que se tengan por reconocidos ante juez competente, de acuerdo

con lo dispuesto en los Artículos 98 y 184 del Código Procesal Civil y Mercantil,

Decreto Ley número 107; y los documentos privados con legalización notarial.

iv. Los testimonios de las actas de protocolación de protestos de documentos

mercantiles o bancarios, o los propios documentos si no fuere legalmente

necesario el protesto.

v. Acta notarial en la que conste el saldo que existiere en contra del deudor, de

acuerdo con los libros de contabilidad llevados en forma legal.

vi. Las pólizas de seguros, de ahorros y de fianzas, y los títulos de capitalización,

que sean expedidos por entidades legalmente autorizadas para operar en el país.

vii. Toda clase de documentos que por disposiciones especiales tengan fuerza

ejecutiva.

- Ejecuciones especiales

Se encuentran reguladas en el Libro III, Título III, del Código Procesal Civil y Mercantil,

comprendiendo los Artículos del 336 al 339. Entre las ejecuciones especiales se puede

mencionar:

1. Ejecución de obligación de dar: Ésta es la que recae sobre cosa cierta o

determinada o en especie, si hecho el requerimiento de entrega el ejecutado no

33
cumple, se pondrá en secuestro judicial, resolviéndose en sentencia si procede la

entrega definitiva.

2. Ejecución de obligación de hacer: Si el título contiene obligación de hacer y el actor

exige la prestación del hecho por el obligado, el juez, atendidas las circunstancias,

señalará un término para que se cumpla la obligación; si no se cumpliere se embargarán

bienes por los daños y perjuicios, fijando provisionalmente por el juez el monto de ellos.

Si alguna de las partes se opusiere al valor fijado por el juez, se procederá conforme lo

dispuesto en el Artículo 136 del Código Procesal Civil y Mercantil.

3. Ejecución de obligación de escriturar: Si la obligación consiste en el otorgamiento

de escritura pública, al dictar sentencia habiendo lugar a la ejecución el juez fijará al

demandado el término de tres días para que la otorgue.

4. Ejecución de obligación de no hacer: Si se quebrantare la obligación de no hacer,

el juez fijará un término para que se repongan las cosas al estado anterior, si esto

fuese posible. Si no se cumpliere, se embargarán bienes por los daños y perjuicios,

fijando provisionalmente el juez el monto de ellas, y garantizando con el embargo de

bienes suficientes para responder por los daños y perjuicios causados.

34
Las ejecuciones especiales se diferencian de los juicios ejecutivos común y en la vía de

apremio; en que estos traen aparejada la obligación de pagar cantidad de dinero líquida

y exigible; mientras que aquéllas su característica específica es la obligación de cumplir

con una obligación contractual que se ha dejado de cumplir, cuando no se ventila

cantidad de dinero.

- Ejecución de sentencias

Regulada en el Libro Tercero, Título IV, del Código Procesal Civil y Mercantil,

comprendiendo los Artículos del 340 al 400.

Estas ejecuciones se dividen en:

1. Ejecución de sentencias nacionales.

2. Ejecución de sentencias extranjeras.

Para la ejecución de sentencias nacionales son aplicables las normas establecidas para

la vía de apremio y las especiales previstas en las ejecuciones especiales; así como lo

dispuesto por la Ley del Organismo Judicial.

Si en virtud de sentencia debe entregarse al que ganó el litigio alguna propiedad

inmueble; se procederá a ponerlo en posesión: para el efecto, el juez fijará al ejecutado

un término que no exceda de diez días, bajo apercibimiento de ordenar el lanzamiento a

su costa.

35
Las sentencias dictadas por tribunales extranjeros tendrán en Guatemala, a falta de

tratado que determine expresamente su eficacia, el valor que la legislación o la

jurisprudencia del país de origen asigne a las sentencias dictadas por tribunales

guatemaltecos.

Es competente para ejecutar una sentencia dictada en el extranjero, el juez que lo

sería para conocer del juicio en que recayó.

Presentada la ejecución en el juzgado competente, traducida al castellano, autenticadas

las firmas, concedido el pase legal y solicitada su ejecución, se procederá como si fuere

sentencia de los tribunales de la República.

- Ejecución colectiva

Regulada en el Libro III, Título V del Código Procesal Civil y Mercantil, comprendiendo

los Artículos del 347 al 400.

Éstas se clasifican en:

1. Concurso voluntario de acreedores.

2. Concurso necesario de acreedores.

3. Quiebra.

36
4. Rehabilitación.

En el concurso voluntario de acreedores, las personas naturales o jurídicas, sean o no

comerciantes, que hayan suspendido o estén próximos a suspender el pago corriente de

sus obligaciones, podrán proponer a sus acreedores la celebración de un convenio.

Podrán hacerlo también, aun cuando hubieren sido declarados en quiebra, siempre que

ésta no haya sido calificada judicialmente de fraudulenta o culpable.

Procede el recurso necesario de acreedores:

a. Cuando ha sido rechazado por los acreedores o desaprobado judicialmente el

convenio previo propuesto por el deudor.

b. Cuando hay tres o más ejecuciones pendientes contra el mismo deudor y no hubiere

bienes suficientes y libres para cubrir las cantidades que se reclaman.

Se procede a declarar la quiebra, en los casos en que no se apruebe el convenio

previo, ni se llegue en el concurso necesario a un avenimiento entre el deudor y sus

acreedores en cuanto a la administración y realización de los bienes y el pago del

pasivo.

La persona que a consecuencia de su estado de quiebra quedare privada de sus

derechos e incapacitada de ejercer determinadas funciones, recobra su anterior

situación jurídica mediante la rehabilitación.

37
La ley civil guatemalteca regula una serie de procesos para solucionar los litigios a que

se someten las personas jurídicas o individuales. Se considera que el Código Procesal

Civil guatemalteco es ambiguo en muchas de sus partes, porque su vigencia data del 19

de diciembre de 1963, teniendo 49 años de ser una ley en uso.

Por medio de la ley civil se regulan los procesos que dan origen a la formación de un

procedimiento, en el cual el juzgador debe actuar conforme a lo estipulado en la

normativa civil y en los principios constitucionales y procesales para dar transparencia

jurídica a las acciones que se regulan legalmente y teniendo como base la Constitución

Política de la República de Guatemala.

2.4.3. Procesos Especiales

- Procesos voluntarios o de jurisdicción voluntaria

En estos procesos su fin es pedir la intervención del juez por disposición de ley o por

voluntad de las partes, sin que esté promovida ni se promueva cuestión alguna entre

las partes de conformidad con el Artículo 401 del Código Procesal Civil y Mercantil.

Las solicitudes se harán por escrito al juez competente, y cuando fuere necesaria la

audiencia de alguna persona, se le notificará para que, dentro del tercer día la

evacue. Si a la solicitud se opusiere alguien que tenga derecho, el juez declarará el

asunto contencioso, se inhibirá de seguir conociendo, para que las partes acudan

a donde corresponda a deducir sus derechos.

38
En este caso el juicio se vuelve contencioso y la parte actora tendrá que demandar en la

vía correspondiente y siguiendo la tramitación que señala la ley para hacer valer su

derecho.

Entre los juicios voluntarios se pueden distinguir:

1. Disposiciones relativas al matrimonio:

a. Modo de suplir el consentimiento para contraer matrimonio.

b. Divorcio y separación.

2. Disposiciones relativas al estado civil:

a. Reconocimiento de preñez y parto.

b. Cambio de nombre.

c. Identificación de persona.

d. Asiento y rectificación de partidas.

e. Patrimonio Familiar.

f. Subastas voluntarias.

g. Procesos Sucesorios:

 Sucesión testamentaria.

 Sucesión intestada.

 Sucesión vacante.

La jurisdicción voluntaria se encuentra regulada de los Artículos 401 al 515 del Código

Procesal Civil y Mercantil. La jurisdicción voluntaria se promueve por las partes cuando

39
no haya un juicio contencioso, es por voluntad de las mismas, por acuerdos entre ellos o

por disposición de la ley.

2.5. Principios

2.5.1. Definición

Los principios generales de derecho son aquellos “Criterios fundamentales que informan

el origen y desenvolvimiento de una determinada legislación que, expresados en reglas

y aforismos, tienen virtualidad y eficacia propia con independencia de las formuladas en

el plano positivo”29.

Su carácter de criterios fundamentales deriva de expresar principios de justicia de valor

elemental y naturaleza objetiva. Y su condición de fuente informativa del ordenamiento

explica que pueden adoptar peculiaridades, que, sin romper su tónica general y

abstracta, disciplinan la estructura jurídica de determinado grupo humano y social. No

son, ciertamente, verdades absolutas, pero su más pura esencia responde a una general

aspiración que se traduce, en la órbita jurídica, en una política de desenvolvimiento y

realización de su contenido, que es lo que les da utilidad.

“Su independencia respecto de las normas concretas positivas hacen que informen al

ordenamiento sin necesidad de que sean matizados. Singularmente, cuando el

legislador se presta a la labor de organizar normativamente la vida de un país, responde

en su esquema y parte siempre de unos principios. Y realizada la legislación, ahí y aún

29
Fundación Tomás Moro. Ob. Cit. Pág. 793.
40
quedan principios, que sirven para enriquecer y actualizar, completando la norma

concreta”30.

Los principios procesales serán aquellos que se visualizan para que el proceso seguido

llene los requisitos y legalidades formales para que durante el mismo no se den vicios en

el procedimiento y las partes puedan tener la certeza que su proceso fue llevado en la

forma que estipulan las leyes y que se llenaron los requisitos esenciales para llegar a

dictar una resolución, fallo o una sentencia, además de darle todas las oportunidades a

las partes para que puedan participar en el proceso dentro del marco legal.

La palabra principio proviene del vocablo latín principium que significa “Primer instante

del ser, de la existencia, de la vida. Razón, fundamento, origen. Causa primera. Máxima

norma, guía”31.

En este sentido, se puede decir que los principios jurídicos son los que le dan vida al

derecho, al proceso, a determinado procedimiento, son la guía para el desenvolvimiento

del procedimiento, son las normas máximas para que el proceso se efectúe con el fiel

desempeño teniendo un fundamento legal que será el que velarán los juzgadores

para su cumplimiento.

Los principios procesales son los métodos lógicos y ordenados creados por el legislador

para conducir una decisión judicial justa y razonada y establecer por esos medios el

orden jurídico del procedimiento. Los principios y garantías procesales se encuentran

30
Cabanellas, Guillermo. Ob. Cit. Pág. 381.
31
Ibid.
41
regulados en la Constitución Política de la República de Guatemala, en el ordenamiento

procesal civil, penal y en la Ley del Organismo Judicial.

Mario Gordillo, manifiesta “La estructura sobre la que se construye un ordenamiento

procesal, es decir, la base previa para estructurar las instituciones del proceso y que

además constituyen instrumentos interpretativos de la ley procesal, son los principios

procesales, su numeración no es cerrada, puesto que no en todos los tipos de

procesos aplican los principios básicos”32.

2.5.2. Clasificación

Entre los principios generales más importantes están:

a. Principio dispositivo: Conforme a este principio, corresponde a las partes la

iniciativa del proceso, este principio asigna a las partes, mediante su derecho de acción

y al juez la iniciación del proceso. Son las partes las que suministran los hechos y

determinan los límites de la contienda. En este sistema dispositivo únicamente se

prueban los hechos controvertidos y aquellos que no lo son o son aceptados por las

partes, el juez los fija como tales en la sentencia.

b. Principio de concentración: Por este principio se pretende que el mayor número de

etapas procesales se desarrollen en el menor número de audiencias, se dirige a la

reunión de toda la actividad procesal posible en menor cantidad de actos con el objeto

de evitar su dispersión. Este principio es de aplicación especial en el juicio oral

regulado en el título II del Libro II del Decreto Ley 107. Efectivamente conforme lo

32
Gordillo, Mario. Ob. Cit. Pág. 7.
42
estipulado en el Artículo 202 del Código Procesal Civil y Mercantil, si la demanda se

ajusta a las prescripciones legales el juez señala día y hora para que comparezcan a

juicio oral y conforme a los Artículos del 203 al 206, las etapas de conciliación,

contestación de la demanda, reconvención, excepciones, proposiciones y

diligenciamiento de prueba, se desarrollan en la primera audiencia, relegando para una

segunda o tercera audiencia, únicamente el diligenciamiento de aquella prueba que

material o legalmente no se hubiere diligenciado.

c. Principio de celeridad: Pretende un proceso rápido y se fundamenta en aquellas

normas que impiden la prolongación de los plazos y eliminan los trámites innecesarios,

este principio se encuentra plasmado en el Artículo 64 del Código Procesal Civil y

Mercantil que establece el carácter perentorio e improrrogable de los plazos y que

además obliga al juez a dictar la resolución, sin necesidad de gestión alguna.

d. Principio de inmediación: Este es uno de los principios más importantes del

proceso, de poca aplicación real en nuestro sistema, por el cual se pretende que el juez

se encuentre en una relación o contacto directo con las partes, especialmente en la

recepción personal de las pruebas. De aplicación más en el proceso oral que en el

escrito. El Artículo 129 del Código Procesal Civil y Mercantil contiene la norma que

fundamenta este principio, al establecer que el juez presidirá todas las diligencias de

prueba, principio que de aplicarse redundaría en la mejor objetividad y valoración de los

medios de convicción.

43
La Ley del Organismo Judicial lo norma también al establecer en el Artículo 68 que los

jueces recibirán por sí todas las declaraciones y presidirán todos los actos de prueba.

Para que se dé una mejor aplicación de la justicia es necesario que tanto las partes

como el juzgador tengan conocimiento directo de la prueba producida, por lo que las

partes y los jueces deben conocer personalmente el principio a fin de cuáles son las

pruebas rendidas en el juicio.

Este principio es importante para el juicio, en virtud que con el mismo se garantiza que

las partes tengan pleno conocimiento de la prueba producida y lo que haya apreciado el

juzgador de la participación de las partes y sus pruebas.

e. Principio de preclusión: El proceso se desarrolla por etapas y por este principio el

paso de una a la siguiente supone la preclusión o clausura de la anterior, de tal manera

que aquellos actos procesales cumplidos quedan firmes y no puede volverse a ellos. El

proceso puede avanzar pero no retroceder.

f. Principio de eventualidad: La eventualidad es un hecho o circunstancia de

realización incierta o conjetural. Este principio se relaciona con el preclusivo y por él se

pretende aprovechar cada etapa procesal íntegramente a efecto de que en ella se

acumulen eventualmente todos los medios de ataque y de defensa y en tal virtud, se

parte de la base que aquel medio de ataque o de defensa no deducido se tiene por

renunciado. Por este principio las partes han de ofrecer y rendir todos sus medios de

prueba en el momento procesal oportuno, han de hacer valer en su demanda todos los

fundamentos de hecho de la acción que ejercitan, oponer el demandado todas las

excepciones que tenga, acompañar a la demanda y contestación los documentos que

44
funden su derecho. Es importante que existen excepciones a este principio, por ejemplo

el relativo al término extraordinario de prueba, la interposición de excepciones previas no

preclusión, la modificación de la demanda, las excepciones supervenientes o sea las

que nacen después de contestada la demanda.

g. Principio de adquisición procesal: Tiene aplicación sobre todo en materia de

prueba y conforme al mismo, la prueba aportada, prueba para el proceso y no para

quien la aporta, es decir la prueba se aprecia por lo que prueba y no por su origen. El

Artículo 177 del Código Procesal Civil y Mercantil, recoge claramente este principio al

establecer que el documento que una parte presente como prueba, siempre probará en

su contra y el Artículo 139 del Código procesal Civil y Mercantil al establecer que las

acciones contenidas en su interrogatorio que se refiere a hechos personales del

interrogante (articulante) se rendirán como confesión de éste.

h. Principio de igualdad: También llamado de contradicción, se encuentra basado en

los principios del debido proceso y la legítima defensa, es una garantía fundamental para

las partes y conforme a este, los actos procesales deben ejecutarse con intervención de

la parte contraria, no significando esto que necesariamente debe intervenir para que el

acto tenga validez, sino que debe dársele oportunidad a la parte contraria para que

intervenga. Todos los hombres son iguales ante la ley, la justicia es igual para todos de

conformidad con el Articulo 57 de la Ley del Organismo Judicial.

i. Principio de economía procesal: Tiende a la simplificación de trámites y

abreviación de plazos con el objeto de que exista economía de tiempo, de energías y

45
de costos, en la legislación guatemalteca es una utopía, aunque algunas reformas

tienden a ello, las de la Ley del Organismo Judicial que establecen que la prueba de los

incidentes se recibe en audiencias y que el auto se dicta en la última, podría ser un

ejemplo del principio de economía procesal.

j. Principio de publicidad: Se funda en el hecho de que todos los actos procesales

pueden ser conocidos inclusive por los que no son parte del litigio. La Ley del

Organismo Judicial en su Artículo 63 establece que los actos y diligencias de los

tribunales son públicos, los sujetos procesales y sus abogados tienen derecho a estar

presentes en todas las diligencias o actos, pueden enterarse de sus contenidos. El

Artículo 29 del Código Procesal Civil y Mercantil norma también en parte este principio al

establecer como atribución del secretario expedir certificaciones de documentos y

actuaciones que pendan ante el tribunal. El Artículo 30 de la Constitución Política de la

República de Guatemala, señala que todos los actos de la administración son públicos.

Los interesados tienen derecho de obtener, en cualquier tiempo, informes, copias,

reproducciones y certificaciones que soliciten y la exhibición de los expedientes que

deseen consultar, salvo que se trate de asuntos militares o diplomáticos de seguridad

nacional, o de datos suministrados por particulares bajo garantía de confidencialidad.

El Artículo 63 de la Ley del Organismo Judicial, estipula que los actos y diligencias de los

tribunales son públicos, salvo los casos en que por mandato legal, por razones de moral,

o por seguridad pública, deban mantenerse en forma reservada.

k. Principio de probidad: Este principio persigue que tanto las partes como el juez

actúen en el proceso con rectitud, integridad y honradez. La Ley del Organismo Judicial

46
fundamenta este principio, al indicar que los derechos deben ejercitarse conforme a las

exigencias de buena fe.

l. Principio de escritura: En virtud del cual la mayoría de los actos procesales se

realizan por escrito. Este principio prevalece actualmente en la legislación procesal civil.

El Artículo 61 del Código Procesal Civil y Mercantil regula lo relativo al escrito inicial. Es

importante recordar que no existe un proceso eminentemente escrito, como tampoco

eminentemente oral, se dice que es escrito cuando prevalece la escritura sobre la

oralidad y oral, cuando prevalece la oralidad sobre la escritura.

m. Principio de oralidad: Contrario al de la escritura, conforme a este principio

prevalece la oralidad en los actos procesales, más bien que un principio es una

característica de ciertos juicios que se desarrollan por medio de audiencias en las que

prevalecen los principios de concentración e inmediación. En el proceso civil

guatemalteco el Artículo 201 del Código Procesal Civil y Mercantil, establece la

posibilidad de plantear demandas verbalmente ante el juzgado, caso en el cual es

obligación del secretario faccionar el acta respectiva. Conforme a las disposiciones del

título II, capítulo I, Artículos del 199 al 228 del Código Procesal Civil y Mercantil, en el

proceso oral prevalece la oralidad a la escritura, circunstancia que permite, que la

demanda, su contestación e interposición de excepciones, ofrecimiento y proposición de

los medios de prueba e interposición de impugnación, pueda presentarse en forma

verbal. Es importante recordar que en los procesos escritos no se admiten peticiones

verbales, únicamente si estuviere establecido en la ley o resolución judicial, Articulo 69

Ley del Organismo Judicial. Mario Aguirre Godoy, al referirse al principio de oralidad,

47
señala que “Este principio más bien es una característica de ciertos juicios, que se

desarrollan por medio de audiencias en forma oral, con concentración de pruebas y

actos procesales, de todo lo cual se deja constancia por las actas que se levantan.

El proceso civil guatemalteco es predominantemente escrito como se hace ver antes,

pero sí ha habido tendencia a introducir el sistema oral en los procedimientos”33.

La oralidad significa fundamentalmente, un medio de comunicación: la utilización de la

palabra hablada, no escrita, como medio de comunicación entre las partes y el juez,

como medio de expresión de los diferentes órganos de prueba.

Para Alberto Binder, la oralidad “es la utilización de la palabra hablada, no escrita, como

medio de comunicación entre las partes y el juez, como medio de expresión de los

diferentes órganos de prueba”34.

El Artículo 64 de la Ley del Organismo Judicial estipula “En todas las vistas de los

tribunales, las partes y sus abogados podrán alegar de palabra. Además podrán

presentar alegatos escritos”. Como fundamento de la oralidad es la palabra hablada, es

la expresión verbal de desarrollar el proceso, en la cual las partes se manifiestan ante el

juzgador sobre sus alegatos, refutaciones y promueven la prueba, es la esencia del

juicio oral.

33
Aguirre Godoy, Mario. Ob. Cit. Pág. 44.
34
Binder Barsizza, Alberto. El juicio oral. Pág. 72.
48
El principio de oralidad es una forma de estar más en contacto con la prueba y con las

partes, es el hecho de que el juzgador y las partes puedan estar en comunicación

directa, es una forma de que el juzgador conozca en forma personal los alegatos y

argumentos que presenten las partes, es lo contrario del sistema escrito donde el

juzgador se basa en el dicho de las partes que en forma escrita le presentan sin estar en

contacto directo con ellas y sin conocer personalmente los alegatos que se le presentan.

En el principio de oralidad también se encuentran concentrados los principios de

inmediación, concentración de la prueba, la identidad física del juzgador y el principio

de contradicción, es decir, que para que exista la oralidad deben conjugarse los

principios antes mencionados.

n. Principio de legalidad: Conforme a este principio los actos procesales son válidos

cuando se fundan en una norma legal y se ejecutan de acuerdo con lo que ella

prescribe, la Ley del Organismo judicial Artículo 4 preceptúa que los actos contrarios a

las normas imperativas y a las prohibitivas expresas son acto nulos de pleno derecho.

o. Principio de la verdad real: Este es el conocimiento del proceso y la prueba

presentada en el mismo, es la realeza del procedimiento, es la averiguación de la

verdad.

49
Cuando se llega a alcanzar la verdad formal, se lleva a un buen término el proceso por lo

que la razón la tiene aquel a quien la ley la otorga.

p. Principio de identidad del juzgador: El juzgador debe estar plenamente identificado

y debe refrendar con su firma y nombre las resoluciones, oficios, actas, disposiciones y

sentencias que dicte. “El factor primordial de este principio es la identidad física del

juzgador y significa que la sentencia debe ser dictada por el juez que intervino en la

audiencia, porque sólo él experimentó las vivencias de la audiencia en forma personal,

forma directa”35

q. Principio de autonomía: El Artículo 203 de la Constitución Política de la República

de Guatemala, establece que los magistrados y los jueces son independientes en el

ejercicio de sus funciones y únicamente están sujetos a la Constitución Política y las

leyes.

Por su parte el Artículo 52 de la Ley del Organismo Judicial estipula que “para cumplir

sus objetivos, el Organismo Judicial no está sujeto a subordinación alguna, de ningún

organismo o autoridad, sólo a la Constitución Política de la República y las leyes. Tiene

funciones jurisdiccionales y administrativas, las que deberán desempeñarse con total

independencia de cualquier otra autoridad”.

35
Barrios López, Emelina. El proceso civil. Pág. 72.
50
CAPÍTULO III

3. La demanda

3.1. La demanda civil

La demanda es el acto primario de la iniciación del juicio, es iniciada por la parte actora o

demandante para exponer al juez las razones de su gestión y pedir al mismo que al

concluir el juicio declare que el derecho le asiste. Guillermo Cabanellas, indica que la

demanda: “Procesalmente, en su acepción principal para el derecho, es el escrito por el

cual el actor o demandante ejercita en juicio civil una o varias acciones o entabla

recurso en la jurisdicción contencioso administrativa”.36

“La demanda constituye el comienzo del juicio, que requiere una parte, la actora, que

pide en justicia lo que a su derecho corresponde”.37

“El juicio civil principiará por demanda, en la cual, expuestos sucintamente y numerados

los hechos y los fundamentos de derecho, se fijará con claridad y precisión lo que se

pide y la persona contra quien se proponga la demanda. También se expresará la clase

de acción que se ejercite cuando por ella haya de determinarse la competencia”.38

36
Cabanellas, Guillermo. Ob. Cit. Pág. 614.
37
Ibid.
38
Ibid.
51
El Artículo 106 del Código Procesal Civil y Mercantil, estipula que: En la demanda se

fijarán con claridad y precisión los hechos en que se funda, las pruebas que van a

rendirse, los fundamentos de derecho y la petición…”

De acuerdo al Artículo 110 del Código Procesal Civil y Mercantil, podrá ampliarse o

modificarse la demanda antes de que haya sido contestada. Al ser contestada la

demanda, proseguirá su trámite normal. De acuerdo al Artículo 111 del Código Procesal

Civil y Mercantil, presentada la demanda en la forma debida, el juez emplazará a los

demandados, concediéndoles audiencia a todos ellos.

La notificación de la demanda produce los siguientes efectos:

3.1.1. Efectos materiales

- Interrumpe la prescripción;

- Impedir que el demandado haga suyos los frutos de la cosa desde la fecha del

emplazamiento, si fuere condenado a entregarla;

- Constituir en mora al obligado;

- Obligar al pago de intereses legales aun cuando no hayan sido pactados; y,

- Hacer anulables la enajenación y gravámenes constituidos sobre la cosa objeto del

proceso, con posterioridad al emplazamiento. En bienes inmuebles, este efecto

sólo se producirá si se hubiese anotado la demanda en el Registro de la Propiedad.

52
3.1.2. Efectos procesales

- Dar prevención al juez que emplaza;

- Sujetar a las partes a seguir el proceso ante el juez emplazante, si el demandado no

objeta la competencia; y,

- Obligar a las partes a constituirse en el lugar del proceso.

Si transcurrido el término del emplazamiento el demandado no comparece, se tendrá por

contestada la demanda en sentido negativo y se le seguirá el juicio en rebeldía, a

solicitud de parte. El demandado también puede allanarse a la demanda, en cuyo caso

el juez, previa ratificación, fallará sin más trámite.

De acuerdo con el Artículo 114 del Código Procesal Civil y Mercantil, desde el momento

en que el demandado sea declarado rebelde podrá trabarse embargo sobre sus bienes,

en cantidad suficiente para asegurar el resultado del proceso. Compareciendo el

demandado después de la declaración de rebeldía, podrá tomar el procedimiento en el

estado en que se encuentre.

Podrá dejarse sin efecto la declaración de rebeldía y el embargo trabado, si el

demandado prueba que no compareció por causa de fuerza mayor insuperable.

También podrá sustituirse el embargo, proponiendo otros bienes o garantías suficientes

53
suficientes a juicio del juez. La petición se sustanciará como incidente, en pieza

separada y sin que se suspenda el curso del asunto principal.

3.2 Instituciones que se deben tomar en cuenta para la interposición de la

demanda.

3.2.1. Justificación de personería

De conformidad con el Artículo 45 del Código Procesal Civil y Mercantil, las personas

que comparecen en una demanda en representación de otra, deberán justificar su

persona en la primera gestión que realicen acompañando el titulo de su representación

debidamente registrado en la institución correspondiente. Los tribunales de justicia

tienen la facultad de rechazar las demandas en la cuales no se acredite debidamente la

personería o que la misma no se encuentre debidamente registrada.

3.2.2 Representación común

Cuando sean varios los demandantes o demandados que representen a un mismo

derecho, están obligados a unificar su personería; si no lo hicieren, pasado el término

que el juez les señalare a solicitud de parte, se designara de oficio al representante

común. Los términos serán comunes y correrán para los representados desde que se

notifique a la persona nombrada para representarlos, de conformidad con el Artículo 46

del Código Procesal Civil y Mercantil.

54
La omisión de la representación común no implica que el tribunal deba rechazar la

demanda, al contrario tiene la facultad de nombrarlo de oficio de conformidad con la ley.

3.2.3 Representante judicial

El Artículo 48 del Código Procesal Civil y Mercantil faculta a las personas que puedan

designar a un representante judicial, cuando falte la persona a quien corresponda la

representación o la asistencia, y existan razones de urgencia, podrá nombrarse un

representante judicial o a la unión, asociación o comité no reconocidos hasta que

concurra aquel a quien corresponde la representación o la asistencia.

3.3. Forma y contenido

La persona que pretenda hacer efectivo un derecho, o que se declare que le asiste,

puede pedirlo ante los jueces en la forma que lo prescribe el Código Procesal Civil y

Mercantil. Para interponer una demanda, es necesario tener interés en la misma, de

conformidad con lo establecido en el Artículo 51 del Código Procesal Civil y Mercantil.

Con lo anterior se deduce que la persona que pretenda demandar debe hacerlo ante

juez competente y llenando los requisitos que establece el Código Procesal Civil y

Mercantil. Además, el demandante debe tener interés en hacer que se cumpla la

obligación por el demandado.

55
Nadie puede ser obligado a demandar sino es los casos de jactancia y cuando se tenga

acción o excepción que dependa del ejercicio de la acción de la otra persona.

3.4. Partes

La demanda debe contiene 3 partes fundamentales que son:

3.4.1. Introducción

En esta parte se va a indicar, la designación del tribunal a quien se dirige la demanda,

datos de identificación de la parte actora, el lugar donde puede ser notificada y el

nombre de la parte demandada así como el lugar donde puede ser notificada.

3.4.2. Cuerpo

En el cuerpo se van a establecer la relación de los hechos a que se refiere la petición,

los cuales deben ser fijados con claridad y precisión, el fundamento de derecho en que

se apoya la solicitud, el ofrecimiento de los medios de prueba permitidos por nuestro

ordenamiento jurídico y la petición en los términos precisos, la cual debe ser congruente

con los hechos.

56
3.4.3. Cierre

El cierre deberá contener la cita de leyes en las cuales se fundamenta la demanda, el

lugar y fecha y la indicación del número de copias que se acompañan a la demanda así

como la firma del solicitante, y la del abogado que lo auxilia.

3.5. Requisitos

Según el Artículo 61 del Código Procesal Civil y Mercantil manifiesta que la primera

solicitud deberá contener los siguientes requisitos:

1. Designación del juez o tribunal a quien se dirija: este se refiere a la indicación del

tribunal según la competencia delegada por la Corte Suprema de Justicia, en virtud que

hay diversas pretensiones las cuales pueden ser resueltas en los diversos procesos que

el Código Procesal Civil y Mercantil señala, por ejemplo: atendiendo competencia por

razón de territorio, competencia por razón de la cuantía, competencia por razón de

domicilio, entre otras.

2. Nombre y apellido completo del solicitante o de la persona que lo represente, su

edad, estado civil, nacionalidad, profesión u oficio, domicilio e indicación del lugar para

recibir notificaciones: es importante identificar en el escrito inicial los datos de

identificación de la parte actora para establecer que no sea una persona ficticia la que

está acudiendo ante un tribunal y así mismo indicar cuál es el lugar para recibir

notificaciones de la parte demandada con el objeto de que el tribunal al momento de

dictar una resolución la notifique en el lugar indicado para recibir notificaciones.

57
3. Relación de los hechos a que se refiera la petición: este requisito es fundamental para

la interposición de la demanda; en el se detallarán los hechos cronológicamente por el

actor, en ellos se determinará cual es el origen del conflicto, el cual afecta los intereses

de la parte demandada. Los hechos deben concretamente relacionados con la demanda,

y deben ser congruentes atendiendo a lo preceptuado en el Artículo 26 del Código

Procesal Civil y Mercantil.

4. Fundamento de derecho en que se apoya la solicitud, citando las leyes respectivas:

en relación a los hechos aludidos anteriormente, la parte actora deberá fundamentar su

pretensión a la normativa jurídica vigente, indicando que derecho considera afectado o la

violación acaecida.

5. Nombre, apellido y residencia de las personas de quienes se reclama un derecho, si

se ignora la residencia, se hará constar: este requisito se refiere a la indicación correcta

del nombre del demandado o demandados, y señalar el lugar en donde puede ser

notificado.

6. La petición en términos precisos: la petición o petitum es una característica esencial

de la pretensión del actor la cual debe de ir específicamente en la demanda,

concretando cada punto que se solicita al tribunal para que este pueda resolver de

conformidad con lo pedido.

7. Lugar y fecha; y

8. Firma del solicitante y del abogado colegiado que lo patrocina, así como el sello de

éste. Si el solicitante no sabe o no puede firma, lo hará por él otra persona o el abogado

que lo auxilie: este requisito indica la importancia del auxilio profesional de

58
un abogado colegiado así como el sello de éste para que la demanda no sea rechazada.

Pero así mismo la ley faculta a aquellas personas que carecen de recursos para litigar,

por razón de su pobreza, lo cuales son exonerados de este requisito, para poder optar a

ese beneficio se debe seguir el procedimiento regulado en los Artículos 89 al 94 del

Código Procesal Civil y Mercantil.

Los requisitos señalados anteriormente únicamente son aplicables a las primeras

solicitudes, las demás solicitudes únicamente deberán indicar el proceso de que se trate,

e ir auxiliadas por el abogado director.

Otro requisitos esencial que debe contener la demanda es el estipulado en el artículo 63

del Código Procesal Civil y Mercantil, de todo escrito y documento que se presente

deben entregarse tantas copias claramente legibles, en papel común o fotocopia, como

partes contrarias hayan de ser notificadas, a cuya disposición quedaran desde que sean

presentadas, además de presentar una copia adicional debidamente firmada, que

utilizara el Tribunal para reponer los autos en caso de extravío. En los escritos se hará

constar el número de copias que se acompañe. Sin esta indicación la demanda se

rechaza por el tribunal que conoce la demanda.

59
Cada procedimiento regulado en el Código Procesal Civil y Mercantil, requiere además

de los requisitos formales indicados anteriormente, requisitos esenciales que están

regulados en el apartado respectivo.

Por ejemplo, en el proceso ordinario, más conocido como proceso tipo, en el Artículo

106 del Código Procesal Civil y Mercantil indica, en la demanda se fijaran con claridad y

precisión los hechos en que se funde, las pruebas que van a rendirse, los fundamentos

de derecho y la petición.

Así mismo, el Artículo 107 del Código Procesal Civil y Mercantil, estipula: “El actor

deberá acompañar a su demanda los documentos en que funde su derecho. Si no los

tuviere a su disposición los mencionará con la individualidad posible, expresando lo que

de ellos resulte, y designará el archivo, oficina pública o lugar donde se encuentren los

originales”.

Si los documentos, en que el actor funde su derecho, no se presentan con la demanda,

no serán admitidos con posterioridad, salvo que no los haya presentado por

impedimento justificado. Los jueces tienen la facultad de rechazar de oficio las

demandas que no contengan los requisitos establecidos por la ley, indicando cuales

requisitos son los omitidos por la parte actora

60.
Lo que busca el derecho procesal civil moderno es hacer más ágil y dinámico el trámite

del proceso, y con la observancia de la pronta y cumplida administración de justicia.

3.6. Clasificación

3.6.1. Oral: La demanda se puede presentar en forma oral, tal es el caso del juicio oral

civil.

3.6.2. Escrita: Otra forma de presentar la demanda es en forma escrita, cumpliendo con

las formalidades y requisitos que la ley establece, tal como lo regulan los Artículos 50,

61, 79, 106, 107 y 108 del Decreto Ley 107, Código Procesal Civil y Mercantil.

61
62
CAPÍTULO IV

4. Las excepciones

4.1. Definición

En términos generales: “Las excepciones constituyen la oposición que, sin negar el

fundamento de la demanda, trata de impedir la prosecución del juicio, paralizándolo

momentáneamente o extinguiéndolo definitivamente”.39.

En este sentido, se puede decir que la excepción es un medio de defensa que se

interpone para negar el hecho concreto, y según su tramitación y los elementos del juicio

interpuestos puede paralizar el procedimiento principal, hasta que se llegue a resolver

sobre el fondo, o extinguirlo en forma definitiva.

En sentido amplio, la excepción es un medio de defensa que se interpone contra las

pretensiones deducidas por la parte contraria; también se puede definir a la excepción

como una actitud del demandado, un proceso accesorio, paralelo a un principal, cuyo fin

es depurar el proceso, destruir la pretensión del actor y atacar la falta de un presupuesto

procesal.

39
López M., Mario R. La práctica procesal penal en el procedimiento preparatorio. Pág. 20.

63
Para Caravantes, mencionado por Mario López, la excepción: “Proviene de excipiendo

o excapiendo, que en latín significa destruir o desmembrar; porque la excepción le

hace perder a la acción toda su eficacia o parte de ella”.40 Chiovenda, mencionado por

Barrientos Pellecer, considera a la excepción: “Un contra derecho frente a la acción,

consistente en la contraposición al hecho constitutivo de la acción de hechos impeditivos

o extintivos que la anulan”.41 Chiovenda estipula que: “La excepción es un contra

derecho que tiene el demandado para impugnar y anular el derecho de acción, se sitúa

dentro de los actos de impugnación y por ello es una acto potestativo similar y que por

consiguiente es un recurso”.42

Desde este punto de vista Chiovenda considera que la excepción es: Un recurso que

tiene como fin impugnar o anular la acción emprendida por el actor. Es decir, que si para

Chiovenda la excepción es un recurso lo estaría situando dentro de las acciones

judiciales que tienden a variar, anular o extinguir la acción, refiriéndose al procedimiento

penal, y, en nuestro caso, aplicado al proceso civil.

Manuel Ossorio, indica: “Excepción en sentido lato equivale a la oposición del

demandado frente a la demanda. Es la contra partida de la acción”43

40
López M., Mario R. La practica procesal penal en el procedimiento intermedio. Pág. 21.
41
Barrientos Pellecer, César Ricardo. El derecho procesal guatemalteco. Pág. 8.
42
Revista del Colegio de Abogados y Notarios de Guatemala. No. 32. Pág. 82.
43
Ossorio, Manuel. Diccionario de ciencias jurídicas, políticas y sociales. Pág. 301.

64
Entonces se tiene que, en sentido amplio, la excepción es la oposición a las

pretensiones del actor o demandante; y su fin principal es oponerse total o parcialmente,

como un medio de defensa ante la acción emprendida. En sentido estricto, será la

oposición, como un medio de defensa, cuyo fin principal es anular, variar, desvirtuar o

extinguir las pretensiones de la parte actora, o en su caso del demandado, para el

supuesto de la reconvención.

Hugo Alsina, mencionado por Pallarés, señala que: “La palabra excepción tiene tres

acepciones:

1. En sentido amplio, designa toda defensa que se opone a la acción;

2. En sentido más restringido, comprende toda la defensa fundada en un hecho

impeditivo o extintivo de la acción; y,

3. En sentido estricto, es la defensa fundada en un hecho impeditivo o extintivo que

el juez puede tomar en cuenta únicamente cuando el demandado lo invoca“.44

Mauro Federico Chacón Corado, expresa que: “Una excepción o reparo, forma

los presupuestos de una denominada contranorma, que paraliza la norma

fundamentadora del derecho, la llamada norma fundamental, y hace surgir distintas

consecuencias jurídicas, con lo cual hace que aparezca como infundada la demanda.

La contranorma se configura por tener las mismas características que la norma

44
Pallarés, Eduardo. Derecho procesal civil. Pág. 290.
65
fundamental, pero además por poseer uno o varios caracteres que originan el efecto

contrario”.45

Por lo tanto la excepción es un medio de defensa que utiliza el demandado para

contradecir las pretensiones del actor, o bien, es la defensa que utiliza el demandado

para hacer concluir el proceso por hechos que hacen que la demanda no prospere por el

motivo de tener, la misma, infracciones que, en el caso concreto, están reguladas en el

ordenamiento procesal guatemalteco.

Además, la excepción, en algunos casos, no hará fenecer el proceso pero sí hará variar

el fondo de la demanda, que la modificará por tener el demandado razones justas,

valederas o legales, que harán retardar el proceso y modificará las pretensiones de la

parte actora, ajustándola a las prescripciones legales.

4.2. Clasificación

Las excepciones en el proceso civil pueden clasificarse en:

a. Previas

b. Perentorias

c. Mixtas

45
Chacón Corado, Mauro Federico. Las excepciones en el proceso civil guatemalteco. Pág. 5.
66
4.2.1. Previas

Las excepciones previas, llamadas así en el ordenamiento procesal civil, y dilatorias, en

otras legislaciones, son aquellas que tienden a dilatar o postergar la contestación de la

demanda, por defectos de forma o de contenido. Devis Echandía distingue dos clases de

excepciones previas, a saber: “Las relativas o temporales y las absolutas o definitivas,

según que permitan la continuación del mismo proceso o le pongan fin. Ejemplo de la

primera, la demanda inepta por falta de requisitos formales, que en el Código Procesal

Civil y Mercantil sería la demanda defectuosa. De la segunda la falta de jurisdicción (de

competencia en nuestro sistema procesal civil) y la de compromiso arbitral”.46

Las excepciones previas, también llamadas dilatorias, son las que tienden a detener el

curso del proceso, y deberán ventilarse por la vía de los incidentes, regulados del

Artículo 135 al 140 de la Ley del Organismo Judicial. En este tipo de excepciones se

dilucidan las cuestiones que por motivos especiales hacen que primero se definan con

lugar o sin lugar las mismas para poder continuar el trámite procesal, pues son tan

importantes que pueden hacer fenecer el proceso si son declaradas con lugar, y dicha

declaratoria afectar el fondo del asunto.

46
Devis Echandía, Hernando. Compendio de derecho procesal. Pág. 184.

67
El Código Procesal Civil y Mercantil regula las excepciones previas en el Artículo 116,

siendo taxativamente, como numerus clausus, las siguientes:

1o. Incompetencia.

2o. Litispendencia.

3o. Demanda defectuosa.

4o. Falta de capacidad legal.

5o. Falta de personalidad.

6o. Falta de personería.

7o. Falta de cumplimiento del plazo o de la condición a que estuviere sujeta la

obligación o el derecho que se hagan valer.

8o. Caducidad.

9o. Prescripción.

10. Cosa juzgada.

11. Transacción.

1º. Incompetencia: La incompetencia es la inhabilidad, la incapacidad legal o la

carencia de competencia que tiene un tribunal determinado de conocer los hechos

planteados o la demanda interpuesta, sin incurrir en responsabilidad y nulidad de lo

actuado.

68
El juez está obligado a examinar de oficio su competencia, o bien hacerlo ante la

excepción interpuesta; y por ello el Artículo 6 del Código Procesal Civil y Mercantil

estipula que: Es obligación de los tribunales conocer de oficio de las cuestiones de

jurisdicción y competencia, bajo pena de nulidad de lo actuado y de responsabilidad del

funcionario, salvo aquellos casos en que la competencia de los jueces puede ser

prorrogada, por tratarse de competencia territorial.

El Artículo 62 de la Ley del Organismo Judicial, regula que: “Los tribunales sólo podrán

ejercer su potestad en los negocios y dentro de la materia y el territorio que se les

hubiese asignado, lo cual no impide que en los asuntos que conozcan puedan dictar

providencias que hayan de llevarse a efecto en otro territorio”.

2º. Litispendencia: La excepción de litispendencia existe cuando se da la identidad de

las partes, causa y objeto; y también cuando sin existir las cualidades mencionadas se

trata de impedir que se divida la contingencia de la causa bajo juzgamiento.

Bajo el tema de investigación, habrá litispendencia cuando en un proceso, en el mismo o

diferente tribunal, se litiga sobre un asunto donde comparecen las mismas partes, el

juicio trata sobre el mismo objeto, y las circunstancias por virtud de las cuales ha sido

promovido son las mismas.

69
Por lo tanto, la litispendencia se refiere a la igualdad de los procesos.

3º. Demanda defectuosa: Ésta excepción se interpone cuando la demanda no reúne los

requisitos que la ley exige, es el efecto que consiste en la falta de requisitos formales

para el planteamiento de la demanda. En conclusión es la presentación de la demanda

sin observar los requisitos que la legislación regula para dar trámite a la misma.

4º. Falta de capacidad legal: Ésta excepción se interpone cuando la persona es

incapaz para ser parte en el proceso, es decir que la persona no tiene la facultad de

adquirir derechos y contraer obligaciones; y por lo tanto la capacidad legal la tendrán las

personas que se encuentren en el pleno goce de sus derechos civiles y facultades

legales. El Artículo 8 del Código Civil estipula que: “La capacidad para el ejercicio de

los derechos civiles se adquiere por la mayoría de edad. Son mayores de edad los que

han cumplido dieciocho años. Los menores de edad que han cumplido catorce años son

capaces para algunos actos determinados por la ley.” Los mayores de edad que

adolecen de enfermedad mental que los priva de discernimiento, deben ser declarados

en estado interdicción. Pueden asimismo ser declarados en estado de interdicción, las

personas que por abuso de bebidas alcohólicas o de estupefacientes, se exponen ellas

mismas o exponen a sus familias a graves perjuicios económicos; (según párrafo

primero del Artículo 9 del Decreto Ley 106).

70
5º. Falta de personalidad: Ésta excepción se interpone cuando la persona no es apta

para ser sujeto pasivo o activo en la relación jurídico procesal, o bien cuando el sujeto no

goza de la facultad para hacer valer el derecho; además se puede hacer valer cuando el

sujeto no es el titular del derecho o de la obligación a que se refiere el litigio. Solamente

las personas a las que les asiste el derecho pueden interponer una demanda, en ningún

momento podrá persona diferente actuar cuando la titularidad del derecho no le

corresponde, salvo en los casos de los mandatarios, tutores o representantes de la

persona legitimada para hacer valer su derecho.

6º. Falta de personería: Ésta es la falta de representación de una persona, cuando

actúa en nombre de otra; es decir, cuando una persona se atribuye una representación

careciendo del título justificativo necesario para acreditar la misma. El Artículo 15 del

Código Civil estipula cuáles son las personas jurídicas; y si bien éstas siempre actuaran

a través de sus representantes, según el caso, también se puede alegar la falta de

personería cuando la persona representa a personas individuales, en calidad de

mandatario con representación, etcétera. En el caso de las personas jurídicas, la

excepción de falta de personería únicamente puede alegarse en contra de sus

personeros y no en contra de la persona jurídica, pues el personero es a quien

legalmente le corresponde representarla.

71
7º. Falta de cumplimiento del plazo o de la condición a que estuviere sujeta la

obligación o el derecho que se hagan valer: Ésta se hará valer cuando el plazo de la

obligación no se ha vencido, o bien las condiciones de la misma no se han cumplido tal

como lo estipularon las partes al contraerla. Por lo tanto, verbigracia, si no hay

incumplimiento del contrato respectivo, la parte activa no puede hacer valer un derecho

que se está cumpliendo o que puede ser cumplido dentro del plazo establecido para tal

efecto con anterioridad.

8º. Caducidad: Mario Aguirre Godoy, señala que la caducidad es: “El decaimiento de

una facultad procesal que no se ejercita dentro de determinado plazo, como sucede por

ejemplo cuando no se interpone un recurso en tiempo o cuando no se ejercita una

acción dentro del lapso fijado por la ley. Entendida en términos generales la caducidad

tiene íntima relación con todos aquellos plazos llamados preclusivos, o sea que los actos

procesales deben realizarse precisamente durante su transcurso, ya que de otra manera

se produce la preclusión con su efecto de caducidad”.47 Sobre esta excepción, en

particular, resulta pertinente mencionar que en oportunidades se le tiende a confundir a

la misma por los litigantes, con el modo excepcional de terminar un proceso, regulado en

el Libro V, Título V, Capítulo II, del Decreto Ley 107, consistente en la caducidad de la

instancia.

47
Aguirre Godoy, Mario. Ob. Cit. Pág. 156.
72
Al respecto, el Artículo 588 del Código Procesal Civil y Mercantil, estipula que: “Caduca

la primera instancia por el transcurso de seis meses sin continuarla; y que la segunda

caduca por el transcurso de tres meses. Estos plazos son continuos y en ellos se

incluyen los días inhábiles”.

9º. Prescripción: Esta excepción tiene como fin hacer fenecer el proceso iniciado,

cuando ha transcurrido determinado tiempo sin que el interesado haga valer su

derecho. A través de esta excepción previa se le pone fin al derecho de la parte

demandante, por no hacerlo valer en el tiempo preestablecido por la ley. Existe cierta

similitud entre la prescripción y la caducidad, toda vez que ambas atienden al transcurso

del tiempo, radicando la diferencia sustancial en que a través de la excepción de

prescripción se tiende a poner fin a un derecho que la ley entiende que ha sido

abandonado por su titular, al no haberlo ejercido durante un lapso de tiempo, es decir,

mediante la prescripción se alega que la parte actora no ha hecho valer su derecho en el

tiempo que estipula la ley, y por lo tanto cuando interpone su demanda, ésta puede ser

refutada de prescripción.

El Código Civil, Decreto Ley 106, regula la prescripción extintiva, negativa o liberatoria,

en sus Artículos del 1501 al 1516.

Un caso especial en el que opera la prescripción es el concerniente a los procesos

ejecutivos, determinado por el Artículo 296 del Código Procesal Civil y Mercantil, al

mencionar que: Los títulos ejecutivos pierden su eficacia a los cinco años, si la

73
obligación es simple y a los diez años si hubiere prenda o hipoteca; debiéndose contar

dicho plazo desde el vencimiento de la obligación, o desde que se cumpla con la

condición, si en su caso la hubiere.

10º. Cosa juzgada: La excepción de cosa juzgada se interpone cuando ha recaído

sentencia firme sobre un juicio y, por lo tanto, no se puede iniciar uno nuevo por la

mismas circunstancias; por ya haberse conocido y decidido al respecto. El Artículo 155

de la Ley del Organismo Judicial preceptúa que: “Hay cosa juzgada cuando la sentencia

es ejecutoriada, siempre que haya identidad de personas, cosas, pretensión o causa o

razón de pedir. Por lo tanto, si una sentencia judicial ha recaído sobre objetos, cosas,

pretensiones, y las mismas personas, hay cosa juzgada; siempre y cuando la sentencia

ya se encuentre firme y debidamente ejecutoriada.”

11º. Transacción: Ésta excepción se da cuando las partes han llegado a un acuerdo

sobre el hecho litigioso, ya sea antes, durante o después de haberse iniciado el juicio. El

Artículo 2151 del Código Civil estipula que: “La transacción es un contrato por el cual las

partes, mediante concesiones recíprocas, deciden de común acuerdo algún punto

dudoso o litigioso, evitan el pleito que podría promoverse o terminan el que está

principiado” Cada una de las excepciones previas individualizadas se hará valer en el

plazo que cada uno de los procesos civiles impone para su planteamiento. Todas las

excepciones previas aludidas se tramitarán por la vía incidental. El auto resolutivo será

apelable, salvo excepciones establecidas por la ley.

74
Asimismo, dentro de estas excepciones previas se tienen las que le ponen fin material al

juicio promovido, tales como las excepciones de prescripción, de cosa juzgada, de

caducidad y transacción.

4.2.2 Perentorias

Como se indicó anteriormente, las excepciones son un medio de defensa que

legalmente puede hacer valer el demandado, frente a la acción del actor. Mauro Chacón

Corado señala, al referirse a las excepciones perentorias: “Es otra de las formas de

ejercitar el derecho de defensa y son las que se fundan en el derecho material, buscan

hacer ineficaz la pretensión de la parte actora. Son todos los hechos que se dirigen

contra lo substancial del litigio, para desconocer el nacimiento de un derecho o la

relación jurídica, o para afirmar la extinción o para pedir que se modifique”.48

Las excepciones perentorias no son defensa sobre el proceso sino sobre el derecho

propiamente dicho. En virtud de que no procuran la depuración de elementos formales

del juicio, sino que constituyen la defensa de fondo sobre el derecho cuestionado.

Normalmente no aparecen enunciadas en los códigos, y toman su nombre de los hechos

extintivos de las obligaciones, en los asuntos de ésta índole; verbigracia: pago,

compensación, novación, etcétera.

48
Chacón Corado, Mauro. Ob. Cit. Pág. 14.
75
Este tipo de excepciones se plantearán al contestarse la demanda, o la reconvención, y

no paralizarán el proceso, ya que se resolverán en la sentencia. Estas excepciones no

obstaculizan el procedimiento, es decir, no son dilatorias, pues el proceso continúa su

curso normal y el juzgador las va a conocer y decidir al momento de dictar sentencia, en

la cual deberá declarar con lugar o sin lugar dichas excepciones. Las diferencias entre

las excepciones perentorias y las excepciones previas son básicamente las siguientes:

a. Las perentorias no están enumeradas en la legislación, mientras que las previas la

ley las enuncia taxativamente, enumerándolas y nominándolas.

b. Las excepciones perentorias se pueden interponer con la contestación de la

demanda, y las nacidas con posterioridad en cualquier instancia; mientras que las

previas solamente en los plazos estipulados por la ley.

c. Las perentorias se resuelven en la sentencia, las previas se resuelven por la vía

incidental, con antelación al pronunciamiento de la misma.

d. Las perentorias no obstaculizan la prosecución del procedimiento, mientras las

excepciones previas paralizan el proceso hasta que se hayan resuelto.

e. Las perentorias no son apelables, salvo en el supuesto de que se apele la sentencia

dictada, en donde se resolvieron tales excepciones; las previas sí son apelables,

salvo excepciones expresamente señaladas por la ley.

4.2.3. Mixtas

“Esta clase de excepciones que no en todos los países regulan los códigos, viene a

introducir una categoría intermedia (tertium genus) entre las previas y las perentorias; lo

que los franceses, según Couture y Véscovi, son las excepciones y las defensas

76
que aquellos denominan como “Fins de non recevoir”, que constituye todo medio que

tiende a hacer declarar inadmisible la demanda sin examen de fondo, por ausencia del

derecho de acción, como la falta de calidad, de interés, la prescripción, la caducidad (le

délai préfix), la cosa juzgada”49

En estas excepciones no hay conflicto de fondo, sino lo que existe es un obstáculo

definitivo a la acción que ha sido ejercitada por la parte actora, y estas excepciones se

constituyen en un medio de oposición a la demanda, que no se basa, como en las

excepciones previas (en objeciones formales procesales), pero tampoco se refieren al

fondo del derecho, propiamente considerado.

Eduardo Couture, al referirse a las excepciones mixtas, esgrime que: “Se trata de decidir

el conflicto por razones ajenas al mérito de la demanda. Tienen la forma de dilatorias y el

contenido de las perentorias. Lo que tienen de estas últimas es su eficacia, y no la

esencia. Ponen fin al juicio, pero no mediante un pronunciamiento sobre la existencia o

inexistencia del derecho, sino merced al reconocimiento de una situación jurídica que

hace innecesario entrar a analizar el fondo mismo del derecho”.50 Estas excepciones

pueden oponerse en cualquier estado del proceso, siendo estas, de acuerdo al Artículo

120 del Código Procesal Civil y Mercantil, las de: Litispendencia, la falta de capacidad

legal, falta de personalidad, falta de personería, cosa juzgada, transacción,

caducidad y prescripción.

49
Chacón Corado, Mauro. Ob. Cit. Pág. 13.
50
Couture, Eduardo J. Ob. Cit. Pág. 178.

77
La importancia básica de las excepciones mixtas consiste en que tienden a decidir el

conflicto por razones que son ajenas a las pretensiones del actor en su demanda, o en

su caso del demandado cuando plantea su reconvención.

En este sentido, la parte demandada actuará planteando las excepciones que hacen

destruir la demanda sin entrar a consideraciones de fondo sobre las pretensiones del

actor señaladas en su demanda, y el juez resolverá tomando en cuenta los

fundamentos, argumentos y alegaciones que haga el demandado para basar sus

excepciones, y la manifestación correspondiente del actor. Las distintas excepciones,

como un medio de defensa, serán interpuestas por el demandado en el momento

oportuno para detener o poner fin al proceso incoado; en ese sentido tenemos las

excepciones previas, perentorias y mixtas.

El presente trabajo de investigación, tiene como fin primordial, la posibilidad de la

apelación, sin condición alguna, ante la resolución de la excepción previa de demanda

defectuosa (por ejemplo), en la parte demandante, derivado de ello se hizo necesario

realizar un análisis sobre las excepciones previas.

4.3 Trámite

En el caso de las excepciones previas y dilatorias, este será por la vía de los incidentes,

según lo dispone el artículo 120 del Decreto Ley 107, Código Procesal y Mercantil,

78
una definición de incidente es la siguiente: es un proceso accesorio, paralelo a un

principal, que resuelve la incidencia, nunca el fondo del asunto principal. El trámite de los

incidentes tiene su fundamento en el Decreto 2-89 del Congreso de la República, Ley del

Organismo Judicial, específicamente en los artículos del 135 al 140 del cuerpo legal ya

mencionado.

4.3.1 Clasificación de los incidentes

Los incidentes se clasifican de la siguiente manera:

4.3.1. De derecho: es todo aquello que está regulado en la ley, la cuestión de derecho

no se prueba, en virtud que únicamente se invoca el derecho, un claro ejemplo es en el

caso de las excepciones previas y dilatorias, con mencionar el artículo 116 del Código

Procesal Civil y Mercantil se tiene por probado que existen, esto significa que con

invocar el artículo el fundamento legal se tiene por probado. Una excepción a las

cuestiones de derecho son: el derecho extranjero y la costumbre; en el primer caso, para

probar el derecho extranjero es requisito indispensable obtener los pases de ley e

incorporarlos al proceso como prueba documental, el fundamento legal se encuentra en

el artículo 35 del Decreto 2-89 del Congreso de la República, Ley del Organismo

Judicial; en el segundo caso, el ordenamiento jurídico guatemalteco reconoce a la

costumbre como fuente del derecho, en defecto de ley aplicable o por delegación de la

ley, indicando el artículo 2 de la Ley del Organismo Judicial: siempre que no sea

contraria a la moral o al orden público y que resulte probada.

79
El trámite de un incidente por cuestión de derecho es el siguiente: 2 días de audiencia y

3 días para resolver, fundamento legal, artículos 138 y 140 de la Ley del Organismo

Judicial.

4.3.2. De hecho: es todo aquello que no está en la ley, la cuestión de hecho debe

probarse, para tener valor probatorio en un proceso, por ejemplo: si una persona quiere

probar su estado civil en relación al matrimonio, no puede probarlo invocando un artículo

de alguna ley, la única forma de probarlo es con una certificación de matrimonio,

extendida por el Registro Nacional de las Personas, por lo tanto previo a indicar su

estado civil en relación al matrimonio debe probarlo.

El trámite de un incidente por cuestión de hecho es el siguiente: 2 días de audiencia, 8

días para prueba y 3 días para resolver, fundamento legal, artículos 138 al 140 de la Ley

del Organismo Judicial.

4.3.2 Resolución de los incidentes

La resolución que se dicta en un incidente que conoció de alguna excepción previa, es

un auto, según lo regula el artículo 135 de la Ley del Organismo Judicial, ésta resolución

puede ser apelable, de conformidad con lo preceptuado en el artículo 602 del Decreto

Ley 107, Código Procesal Civil y Mercantil.

80
4.4. Análisis crítico del proceso civil y la interposición de excepciones

previas

El proceso civil pertenece al derecho privado; se define como el medio por el cual una

persona pone en movimiento un órgano jurisdiccional a través de un primer acto

denominado demanda para hacer efectiva una pretensión. En la tramitación de todas

las fases del proceso civil deben respetarse cada uno de los principios procesales que lo

instruyen, y dar fiel cumplimiento a los requisitos señalados en la ley para cada etapa;

finalizadas las etapas del proceso civil se procede al acto final, consistente en la emisión

de la sentencia debidamente fundamentada.

El proceso civil guatemalteco se caracteriza por ser eminentemente formalista, lo que

implica un fiel cumplimiento de los principios y requisitos del proceso, y por ende, de sus

procedimientos y actos procesales, presupone las reglas del juez con apego a la ley

para la actuación de las partes procesales y terceros, para garantizar la seguridad y

certeza jurídica; se delimitan las actuaciones dentro del proceso, con el exclusivo

propósito de conseguir orden y transparencia en su sustanciación. En la práctica los

jueces requieren que los memoriales de demandas civiles cumplan con cada uno de los

requisitos establecidos en la ley, y su calificación es rigurosa, pues no se permite obviar

u omitir alguno de ellos; lo cual obliga a los jueces a actuar conforme a derecho,

debiendo señalar previos que deben ser subsanados o bien rechazar los escritos de

demanda.

81
No obstante el formalismo que caracteriza al proceso civil guatemalteco, en ningún

momento debería implicar la inobservancia de sus principios, especialmente en cuanto a

celeridad procesal se refiere, pues de ahí radica su transparencia y especialmente la

consecuente resolución eficaz y efectiva de la litis sometida a decisión del órgano

jurisdiccional competente por los particulares, sean personas individuales o jurídicas.

El presente trabajo de investigación enfoca la necesidad de evitar actos que pretendan

por las partes procesales, el retardo de la resolución del conflicto, especialmente cuando

el planteamiento de una demanda, interposición de excepciones previas y de recursos,

entre otros, implique un actuar de mala fe; por lo tanto, se afirma que en la medida en

que cada una de las etapas del proceso civil se tramite con celeridad procesal, se

lograría la correcta aplicación del ordenamiento jurídico guatemalteco, cumpliendo los

plazos establecidos en la ley adjetiva y llegando a una solución rápida y que realmente

se alcance el fin principal y teleológico de un proceso civil, como lo es mantener la paz

social.

Por el contrario, se considera que en la actualidad y en la praxis social, el proceso civil

guatemalteco, se ha enfocado más en un riguroso formalismo, en detrimento de la

aplicación estricta del principio de celeridad procesal, el cual es de suma primordial

importancia; como bien es sabido, y se ha explicado, el demandante acciona y el

demandado excepciona; y es precisamente en ese actuar de las partes procesales en

los que las personas que acuden a las instancias jurisdiccionales civiles, o en su caso,

82
sus abogados, actúan de mala fe, interponiendo una demanda civil improcedente o

planteando excepciones previas para retardar el proceso, desviándose así de los fines

primordiales del proceso civil.

En cuanto a la presentación de demandas civiles es necesario que se califique su

procedencia por la vía que se pretende, y la fundamentación de la pretensión en la ley

sustantiva y adjetiva; y por su parte, en cuanto a la interposición de excepciones previas,

esto implica que se desvíe el proceso principal, y se inicie uno incidental, cuyo objeto en

la mayoría de las casos es la dilatación maliciosa del mismo, causando como efecto en

primer lugar el saturar de trabajo los órganos jurisdiccionales, y en segundo lugar

retardar la aplicación de la justicia civil.

Analizados en forma crítica y objetiva aspectos puntuales del proceso civil guatemalteco,

se afirma que en la presente investigación se determinó que ante la obligatoriedad de

observar el formalismo del proceso civil sin detrimento de la aplicación del principio de

celeridad procesal, surge la necesidad de la creación de juzgados de admisibilidad de

demandas que se encarguen con exclusividad de calificar el cumplimiento de requisitos

de forma y de fondo en los primeros escritos de demandas civiles para evitar rechazos o

previos en los juzgados de instancia que conocerán el proceso, constituyéndose en una

solución efectiva y funcional.

83
De tal cuenta que los juzgados de admisibilidad de demandas se encarguen de la

depuración las demandas, fijando plazos breves para la subsanación de requisitos, y

una vez depurada la misma, el sistema de gestión civil asigne el juzgado de instancia

competente para el conocimiento, tramitación y fenecimiento del proceso

correspondiente

La ventaja de la creación de este juzgado presupone la agilidad con la que se

conocerían y depurarían las demandas, en virtud que la competencia de este juzgado

sería única y exclusiva.

84
CAPÍTULO V

5. La necesidad de creación de un juzgado de admisibilidad de demandas en

materia civil, para garantizar el principio de celeridad procesal

5.1. Planteamiento del problema

Después de haber analizado el proceso civil guatemalteco, se debe encuadrar el

problema actual por el rechazo o la no admisibilidad de la demanda, debido al

formalismo que lo caracteriza. El incumplimiento de la celeridad dentro del proceso civil

se debe a la carga de trabajo en los tribunales de justicia, ya que éstos a través del

Centro de Servicios Auxiliares de la Administración de Justicia de Guatemala, buscan

una asignación equitativa y aleatoria de las demandas, entre los juzgados respectivos,

los mismos que al revisar los escritos de demanda, las rechazan o las in-admiten,

provocando con ello el planteamiento de una excepción previa, retardando el proceso, y

vulnerando el principio de justicia pronta y cumplida.

5.2. Antecedente de creación de juzgados de admisibilidad de demandas en

materia laboral

En materia laboral, la Corte Suprema de Justicia, mediante el Acuerdo número 31-2011

modificó la competencia de los Juzgados Décimo Quinto y Décimo Sexto de Trabajo y

Previsión Social a Juzgado Primero y Segundo de Trabajo y Previsión Social,

específicamente para la Admisión de Demandas y así garantizar a los habitantes de la

República los principios de celeridad y economía procesal; lo cual dio lugar a que toda

85
demanda sea depurada para estos juzgados. Dentro de las funciones que fueron

destinadas para estos juzgados son:

a) La recepción de las demandas que se interpongan en forma oral o por escrito,

dentro del departamento de Guatemala, debiendo observar los requisitos previstos

en el Código de Trabajo. En caso se establezca que la demanda no contiene los

requisitos legales deberá ordenar la notificación correspondiente señalando el plazo

de tres días para la subsanación respectiva.

b) Una vez admitida la demanda deberá emitir la resolución de trámite correspondiente,

resolviendo lo relativo a las medidas precautorias solicitadas cuando sea procedente,

debiendo en todo caso señalar día y hora para que las partes comparezcan a juicio

oral, conforme a la Agenda Única de Audiencias del Sistema de Gestión de

Tribunales, resolución que deberá ser remitida al Centro de Servicios Auxiliares de la

Administración de Justicia Laboral, para las notificaciones correspondientes y

asignación del órgano jurisdiccional competente para conocer el asunto.

La creación de Juzgados de Admisibilidad de demandas en materia laboral y su

efectividad constituyen un antecedente importante para considerar que su aplicabilidad

en materia civil resultaría positivo, con la imperativa reflexión de las diferencias

procesales y sustanciales de ambas materias.

86
Una clara ventaja de la creación de los Juzgados de Admisibilidad de demandas en

materia laboral es la celeridad en el proceso laboral. Con la creación de éstos juzgados

en materia civil se busca cumplir con los fines del derecho, buscar la solución a los

conflictos, pero, tomando en cuenta que no ocurra la prescripción del derecho subjetivo

que se pretende hacer valer, como consecuencia de que no toda la población conoce

sus derechos; respetando lo regulado en el artículo 3 del Decreto 2-89 del Congreso de

la República: “Contra la observancia de la ley no puede alegarse ignorancia, desuso,

costumbre o práctica en contrario”

5.3. Problemática actual en los juzgados de primera instancia en materia civil

El Organismo Judicial como uno de los tres órganos del Estado cuya potestad exclusiva

es la de impartir la justicia, juzgar y promover la ejecución de lo juzgado, a través de los

órganos jurisdiccionales preestablecidos, de conformidad con el artículo 203 de la

Constitución Política de la República de Guatemala y el artículo 51 de la Ley del

Organismo Judicial, se constituyen en el eje fundamental para garantizar los derechos,

principios y garantías constitucionales y procesales.

En materia civil, ante la necesidad de resolver conflictos surgidos, las personas

individuales y jurídicas acuden ante los órganos jurisdiccionales en ejercicio de los

derechos constitucionales de petición y de acción con la pretensión de obtener una

sentencia que resuelva la litis planteada, declarando un derecho; imponiendo el

87
cumplimiento de una obligación; creando, modificando o extinguiendo un estado jurídico

o bien ejecutando una obligación.

Se puede afirmar que tal pretensión se plantea con la finalidad de obtener una solución

pronta al conflicto; no obstante, en la actualidad un porcentaje elevado de demandas

civiles planteadas ante los órganos jurisdiccionales son rechazadas al estimarse por el

juez competente que no cumplen con los requisitos legales aplicables, y en ese sentido

se limita el derecho de petición, considerando el volumen de trabajo de los juzgados

civiles, ya que transcurre demasiado tiempo desde que se recepciona la demanda hasta

que la parte actora es notificada de la resolución que resuelve el rechazo de su

demanda, retardando así el proceso civil correspondiente, en detrimento de los

derechos, principios y garantías constitucionales y procesales que el ordenamiento

jurídico guatemalteco regula.

De tal cuenta que, existe en los juzgados civiles una imposibilidad material para

garantizar una tutela judicial efectiva; lo cual se considera es atribuible a diferentes

causas, entre ellas, la acumulación de trabajo por procesos civiles en trámite, la falta de

filtros y controles en la admisibilidad de demandas, la falta de un juzgado cuya función

exclusiva sea dicho control de admisibilidad, entre otras causas, que limitan la celeridad

en la tramitación de los procesos civiles.

88
En ese sentido, la desproporcionalidad entre la cantidad de trabajo, demandas recibidas

y la capacidad de los juzgados civiles para su admisión y tramitación es innegable e

incongruente, lo cual implica la no satisfacción de las necesidades de los usuarios del

sistema judicial civil quienes además deben asumir los gastos y costos que implican. En

la actualidad no existe un juzgado en materia civil cuya competencia sea la de conocer

de todas las demandas y primeras solicitudes que se planteen, velando porque la

administración de justicia sea pronta y cumplida, en aras de brindar una eficaz solución

al incremento de demandas en materia civil. Al rechazar de plano la demanda por

incumplir con los requisitos señalados en la ley, se vulnera en cierta forma los derechos

de las personas al acceso a la justicia, pero ante todo se vulneran los principios que

sustentan el proceso: celeridad procesal, o el mismo lema de los tribunales de justicia,

muy triado por cierto: justicia pronta y cumplida, otros principios que se pueden vulnerar

al rechazar la demanda.

Con la institucionalización de los juzgados laborales, como un buen medio para agilizar

la demanda, para los asuntos civiles también generaría un avance, el cual daría mayor

acceso a la justicia, mayor celeridad, sin que se deje de observar los requisitos exigidos

por la ley.

89
5.4. Limitación del derecho de petición y tutela judicial efectiva garantizados por

la Constitución Política de la República de Guatemala.

Es importante indicar que una errónea aplicación de las leyes por parte de los órganos

jurisdiccionales ha generado violación a los derechos y garantías constitucionales y

procesales establecidos en la Constitución Política de la República de Guatemala y en la

legislación ordinaria; específicamente porque el rechazo in limine de las demandas

civiles genera una limitación al derecho de petición y al derecho a una tutela judicial

efectiva.

Dicho aspecto disminuiría considerablemente con la creación de un juzgado de

admisibilidad de demandas, al garantizarse los derechos constitucionales relacionados y

evitando la carga de trabajo tanto en los tribunales de justicia civil como en la Corte de

Constitucionalidad; en primer lugar porque los juzgados civiles exclusivamente

tramitarán los procesos cuyas demandas hayan sido previamente admitidas, y en

segundo lugar porque disminuirán las acciones constitucionales de amparo por rechazos

de demandas cuando existen consideraciones fácticas y jurídicas que permitan su

admisión y que se utilicen otras vías para subsanar las deficiencias en las demandas

planteadas.

90
5.4.1. Derecho de petición

Es obligación de los órganos jurisdiccionales tramitar y resolver las solicitudes que les

son formuladas. De conformidad con lo que regula el artículo 28 de la Constitución

Política de la República de Guatemala, los habitantes de la República de Guatemala

tienen derecho a dirigir, en forma individual o en forma colectivamente, peticiones a la

autoridad, quien tiene la obligación constitucional de tramitarlas y resolverlas conforme

a la ley.

La violación a este derecho constitucional y la negativa injustificada de la resolución

dentro del plazo establecido en la ley a las peticiones solicitadas por los habitantes de la

República a los órganos jurisdiccionales civiles, causa agravio y únicamente puede ser

alegado a través de la acción constitucional de amparo.

5.4.2. Derecho a una tutela judicial efectiva

Los órganos jurisdiccionales deben garantizar a todos los habitantes de la República el

ejercicio de sus derechos e intereses legítimos y en ningún caso se les puede dejar en

estado de indefensión.

Este derecho se encuentra inmerso en el artículo 29 de la Constitución Política de la

República de Guatemala el cual regula el libre acceso a los tribunales y dependencias

del Estado, de la siguiente manera: “toda persona tiene libre acceso a los tribunales,

91
dependencias y oficinas del Estado, para ejercer sus acciones y hacer valer sus

derechos de conformidad con la ley”.

En este aspecto, resulta importante citar únicamente a manera de referencia, la Gaceta

numero 46 expediente 1434-96 de fecha 10-12-1997 de la Corte de Constitucionalidad

en la que se indica “(…) en efecto, rechazar de plano las demandas, escritos y demás

peticiones por parte de las oficinas públicas y tribunales de justicia, por no cumplir con

un requisito de índole tributaria que, normalmente, no pesa sobre los justiciables si no

que el profesional que los patrocina, constituye una abierta contravención a los artículos

28 y 29 de la Constitución por cuanto condiciona irresponsablemente los derechos de

petición y/o de libre acceso a las oficinas y entidades del Estado. Adicionalmente, ese

condicionamiento se traduce en una restricción a la libertad que conforme a la Ley

Fundamental todo guatemalteco tiene para poder hacer sus peticiones y constituye un

ablandamiento inaceptable de la obligación que tiene la autoridad de resolverlas como

corresponde”.

5.4.3. Postura de la Corte de Constitucionalidad

En la actualidad, el excesivo trabajo que ha revelado la Corte de Constitucionalidad a la

imposición de amparos solicitados para garantizar el derecho de petición y el derecho

de libre acceso a los tribunales de justicia, se ha generado por la mala aplicación de los

órganos jurisdiccional de las leyes del país.

92
El problema principal se debe al excesivo formalismo aplicado por los órganos

jurisdiccionales para la calificación de las demandas, dejando a los habitantes de la

República en estado de indefensión.

La Corte de Constitucionalidad ha sentado doctrina constitucional al respecto, reiterando

su criterio en varias sentencias, por lo que se considera importante consultar los

expedientes 2830-2012 de fecha catorce de marzo de dos mil trece y expediente 18-

2013 de fecha dieciséis de enero de dos mil catorce, en los cuales se puede analizar y

reflexionar que se ampara a los accionantes en aras de la aplicación del Principio Pro-

Actione el cual significa el derecho que tiene toda persona de ser oído por un juez o el

derecho de audiencia y garantiza el no rechazo de demandas o recursos que sean poco

razonables o restrinjan injustificadamente el derecho de libre acceso a los tribunales de

justicia. También puede explicarse como el deber de interpretar las normas procesales

en el sentido más favorable a la admisibilidad de la acción, lo que por ende obliga a

evitar todo pronunciamiento de inadmisibilidad por defectos que pueden ser subsanados

sin dar la oportunidad de hacerlo.

Con la implementación de un juzgado de admisibilidad de demandas se asegura que

puede disminuirse y progresivamente anularse el rechazo de demandas civiles sin

fundamentación jurídica pues el personal podrá ser capacitado en cuanto a los criterios

constitucionales y garantistas de los derechos de petición, libre acceso a la justicia, a los

tribunales y por ende a una tutela judicial efectiva.

93
5.5. Inobservancia del principio de celeridad procesal por la inexistencia de un

juzgado civil de admisibilidad de demandas

Dentro de los principios fundamentales del proceso civil, se encuentra el de celeridad

procesal, mismo que debe ser aplicado y observado en la tramitación de los procesos

civiles y se considera que ante la falta de un juzgado cuya función exclusiva sea el

control de la admisibilidad de demandas civiles por una parte se retarda la solución de

los conflictos planteados por las personas individuales y jurídicas y por otra parte se

generan gastos y costos tanto para las partes procesales como para el Estado mismo.

A continuación se describen brevemente el principio de celeridad procesal, enfocado en

su funcionalidad dentro del proceso civil.

5.5.1. Principio de celeridad procesal

“Este principio pretende un proceso rápido y se fundamenta en aquellas normas que

impiden la prolongación de los plazos, regulado en el Artículo 64 del Código Procesal

Civil y Mercantil, que preceptúa el carácter perentorio e improrrogable de los plazos.

Artículos 61, 62, 63 y 201 del Código Procesal Civil y Mercantil, además, obliga al juez a

dictar la resolución, sin necesidad de gestión alguna”51.

51
Gordillo, Mario. Ob. Cit. Pág. 8.
94
En el proceso civil guatemalteco aún cuando prevalece la escritura sobre la oralidad,

salvo ciertas excepciones, esto no implica que los procesos deban ser lentos pues como

se ha explicado anteriormente se busca la solución de una controversia que demanda

ser resuelta de conformidad con las pruebas aportadas en el proceso, leyes aplicables

en congruencia con los fundamentos doctrinarios del asunto que se trate.

5.6. Ventajas de la creación de un juzgado civil de admisibilidad de demandas

Al realizar el presente trabajo de investigación se determinó que las ventajas principales

de la creación de un juzgado civil de admisibilidad de demandas son por una parte evitar

interposición de excepciones previas con evidente mala fe y por la otra,

descongestionar los juzgados civiles existentes. Las cuales se describen a continuación.

5.6.1. Evitar la interposición de excepciones previas de mala fe

Las excepciones previas se han utilizado de mala fe por las partes procesales que

intervienen en el procedimiento civil pretendiendo la prolongación del proceso por tiempo

indefinido.

Desde el momento en que se interpone una excepción previa, ésta se debe tramitar por

la vía incidental, lo que lleva un trámite especial regulado por los Artículos del 135 al

140 de la Ley del Organismo Judicial, paralizando el proceso principal hasta que

95
termina el trámite del incidente, siendo el auto que lo resuelve apelable por la parte que

se considere perjudicada, lo cual es aprovechado de mala fe, e inclusive posteriormente

se plantean acciones constitucionales de amparo con el único fin de retardar el trámite

de los juicios civiles.

Con la creación de un juzgado de admisibilidad de demanda civil, éste reduciría el

retardo del proceso civil por la interposición de excepciones previas, tomando en cuenta

que la función primordial de éste órgano jurisdiccional será depurar la demanda a fin de

que sobre la misma no se interpongan excepciones previas que hagan retardar el

procedimiento principal, fijando plazos para su admisión y subsanación de previos si

fuera el caso, lo que daría eficacia al proceso aplicando y garantizando la celeridad

procesal.

5.6.2. Descongestionamiento y optimización de trabajo en los juzgados civiles

Es necesario agilizar la recepción y trámite de las primeras solicitudes sobre asuntos

que se ventilen en la justicia civil lo cual se logrará con la creación de un juzgado del

ramo civil, cuyo objeto y función se enfoque en la admisibilidad de demandas,

observando los preceptos constitucionales, normas ordinarias, principios, y doctrina

constitucional aplicables a efecto de garantizar los derechos de petición, de defensa, de

acceso a la justicia, y de una tutela judicial efectiva.

96
Por lo tanto, los juzgados civiles competentes y ya existentes, se circunscribirán

funcionalmente a seguir tramitando las demandas ya depuradas por el juzgado de

admisibilidad de demandas, obteniendo así mejores resultados, optimizando su labor y

funcionalidad; toda vez, que deberán concretarse en resolver el asunto principal del

juicio civil garantizando una justicia pronta y cumplida para resolver eficazmente el

incremento de demandas en materia civil.

5.7. Consideraciones jurídicas para la creación e implementación de un juzgado

civil de admisibilidad de demandas

El Artículo 203 de la Constitución Política de la República de Guatemala, regula en su

parte conducente: “Independencia del Organismo Judicial y potestad de juzgar. La

justicia se imparte de conformidad con la Constitución y las leyes de la República.

Corresponde a los tribunales de justicia la potestad de juzgar y promover la ejecución de

lo juzgado.

Los otros organismos del Estado deberán prestar a los tribunales el auxilio que requieran

para el cumplimiento de sus resoluciones. La función jurisdiccional se ejerce, con

exclusividad absoluta, por la Corte Suprema de Justicia y por los demás tribunales que

la ley establezca.”

97
Así también el Artículo 205 del mismo cuerpo legal, establece “Garantías del Organismo

Judicial. Se instituye como garantías del Organismo Judicial las siguientes: a. La

independencia funcional; b. La independencia económica; c. La no remoción de los

magistrados y jueces de primera instancia, salvo los casos establecidos por la ley; y d.

La selección del personal.”

Analizados en congruencia con lo regulado en la Ley del Organismo Judicial en el

Artículo 54 incisos a) y f): “Corte Suprema de Justicia. Son atribuciones administrativas

de la Corte Suprema de Justicia: a) Ser el órgano superior de la administración del

Organismo Judicial... f) Emitir los reglamentos, acuerdos y órdenes ejecutivas, que le

corresponden conforme la ley, en materia de funciones jurisdiccionales confiadas al

Organismo Judicial, así como en cuanto al desarrollo de las actividades que le confiere

la Constitución Política de la República de Guatemala, y esta ley. Los reglamentos y

acuerdos deben ser publicados en el diario oficial”.

Así también el artículo 94 del mismo cuerpo legal, el cual preceptúa “Competencia. La

Corte Suprema de Justicia determinará la sede y distrito que corresponda a cada juez

de primera instancia y en donde hubiere más de uno, les fijará su competencia por razón

de la materia, de la cuantía y del territorio.”

98
Considerando los fundamentos jurídicos ya citados se afirma que para la creación de un

juzgado civil de admisibilidad de demandas, con funciones específicas para agilizar la

recepción y trámite de las primeras solicitudes y demandas sobre asuntos que se

ventilen en la vía civil, se hace necesario el dinamismo de la Corte Suprema de Justicia

para la creación del Acuerdo respectivo, con el fin de dar cumplimiento al principio de

celeridad procesal en el proceso civil; a efecto también de consolidar una administración

de justicia civil, que refleje los valores y principios plasmados en la Constitución Política

de la República de Guatemala, y en las leyes del país, desde una óptica constitucional,

jurídica y social, en congruencia con lo que demandan los usuarios del sistema judicial

de la materia.

99
100
CONCLUSIÓN DISCURSIVA

En la actualidad se hace necesaria la implementación de un juzgado civil de

admisibilidad de demandas, con el fin de agilizar los procesos, y garantizar la celeridad

dentro del proceso civil guatemalteco; como antecedente se hace énfasis en el Acuerdo

de la Corte Suprema de Justicia número 31-2011, para señalar la efectividad y

funcionalidad que tiene en materia laboral.

Una de las razones por la que se plantean una o más excepciones previas dentro del

proceso civil, es buscar el retardo del mismo, de tal manera que al no limitar la ley el

número de veces que se puede interponer una excepción, algunos profesionales cuando

patrocinan a su cliente dentro de un proceso, hacen abuso desmedido de estas

excepciones con el único fin de alargar el proceso.

Como solución a la problemática antes planteada, el presente trabajo de investigación

propone la creación o regulación de un juzgado civil de admisibilidad de demandas; la

existencia de éste juzgado es con el único fin de lograr objetivos concretos, entre ellos:

el descongestionamiento de trabajo en los tribunales, el cumplimiento del principio de

celeridad procesal, garantizar la tutela judicial efectiva, velar por el fiel cumplimiento del

derecho de petición y la principal, brindar un mejor servicio a las partes en el proceso

civil guatemalteco.

101
102
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