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Método racionalista de Descartes

1. René Descartes fue un filósofo racionalista francés que desarrolló un método filosófico basado en la duda metódica y la razón para establecer certezas. 2. Propuso cuatro reglas para este método: la evidencia, el análisis, la síntesis y la enumeración. 3. La máxima más famosa de Descartes es "pienso, luego existo", que estableció la conciencia como fundamento de la certeza filosófica.

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Método racionalista de Descartes

1. René Descartes fue un filósofo racionalista francés que desarrolló un método filosófico basado en la duda metódica y la razón para establecer certezas. 2. Propuso cuatro reglas para este método: la evidencia, el análisis, la síntesis y la enumeración. 3. La máxima más famosa de Descartes es "pienso, luego existo", que estableció la conciencia como fundamento de la certeza filosófica.

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Descartes es un filósofo racionalista que parte de la idea de que si la razón es única, la verdad

es única y habrá un único método para encontrarla.

Es necesario encontrar un método para estar seguros de que si lo seguimos llegaremos a una
verdad inapelable. Para ello lleva a cabo un análisis de la razón. Ésta se presenta mediante la
intuición (ideas simples y evidentes, claras y distintas) y la deducción que es una cadena de
intuiciones. Una vez señaladas las dos formas de actuar la razón, Descartes se dispone a
construir un método, que será modelo del método matemático, influenciado por Galileo. Este
método propuesto consta de diferentes reglas que se deben seguir para alcanzar de manera
correcta el conocimiento.

La primera es la evidencia, que consiste en no admitir como verdadera cosa alguna que no
reconociese con evidencia como tal; para que algo sea evidente se nos tiene que presentar de
manera clara y distinta.

La segunda regla es el análisis, que consiste en dividir cada una de las dificultades en tantas
partes como se pueda ya que para alcanzar una certeza verdadera se debe partir de lo simple
para proporcionar seguridad y evitar falsedades.

La tercera, es síntesis, es decir conducir ordenadamente los pensamientos comenzando por los
más simples y fáciles para ir ascendiendo hasta los más complejos; este proceso se realiza
mediante la deducción, es decir, el método por el cual se procede lógicamente de lo universal
a lo particular; e implica una sucesión de intuiciones; esta regla tiene una cierta influencia
platónica debido a la jerarquización de ideas que realiza.

La cuarta regla del método es la enumeración que consiste en realizar una revisión y recuento
de las verdades obtenidas para asegurarse de que son verdad y no hay ningún error.

La duda es un mecanismo que Descartes decide emplear, de forma voluntaria, “decidí fingir”
“rechazara como falso todo lo que pudiera generar la menor duda”, para poder analizar desde
cero todos los conocimientos que hasta ahora tenía como ciertos, y poder así ver si existe algo
realmente verdadero. Se ve inducido a emplear este método debido a la incertidumbre de los
datos sensoriales “nuestros sentidos nos engañan algunas veces”, dudando de la veracidad de
conocimiento que nos proporcionan nuestros sentidos; debido también a los errores de
razonamiento que el hombre puede tener, cometiendo paralogismos, “existen hombres que se
equivocan al razonar”, a la dificultad de distinguir el sueño de la realidad “pensamientos que
tenemos estando despiertos, pueden venirnos también estando dormidos”; y debido también,
por último, a la hipótesis de la existencia de un genio maligno que nos haga ver con evidencia
algo que no lo es.

La duda de Descartes tiene las siguientes características: es una duda metódica, es decir, su
finalidad es alcanzar la certeza, por lo tanto es diferente a la duda escéptica, que creía
imposible el conocimiento. Es más, Descartes emplea esta duda para superar el escepticismo y
encontrar una proposición que resista absolutamente cualquier duda imaginable. La duda es
consecuencia de la primera regla del método, ya que se debe admitir como verdadero solo
aquello que se presente con absoluta claridad y distinción, y por lo tanto con evidencia. Esta es
una de las máximas expresiones del racionalismo ya que para esta corriente filosófica, solo se
puede admitir como ciertas aquellas creencias que han sido revisadas por la razón.

Además esta duda es temporal, ya que se debe abandonar en el momento en que


encontremos una proposición evidente.
PENSAMIENTOS FILOSOFICOS DE DESCARTE

“Tengo un cuerpo al que estoy estrechamente unido; sin embargo, puesto que por una parte
tengo una idea clara y distinta de mí mismo, según la cual soy sólo algo que piensa y no
extenso y, por otra parte, tengo una idea distinta del cuerpo, según la cual éste es una cosa
extensa, que no piensa, resulta cierto que yo, es decir, mi pensamiento, por el cual soy lo que
soy, es entera y verdaderamente distinto de mi cuerpo pudiendo ser y existir sin el cuerpo.” 

“Pienso luego existo.

Descartes, es sin duda, una alternativa contundente para generar juicios y “verdades”. Nuestra
visión de la realidad mejoraría, se eliminarían espejos y neblina.

Rene Descartes pasa, como he dicho, por ser el padre de la filosofía moderna y
contemporánea. El artífice de convertir la subjetividad humana en el baremo de lo que es real
y no es real, de lo que es verdadero y lo que no es verdadero. Ese baremo que antes estaba en
la divinidad o en la tradición o en la autoridad de los antiguos, él lo lleva al campo de la
subjetividad. En otras palabras, esa comprensión que tenemos de nuestro movimiento
espiritual y sus dudas, pero también de la búsqueda de la verdad, es la que va a establecer lo
que existe y no existe, lo que es y no es verdadero. A partir de Descartes, nace el idealismo, la
búsqueda de la ciencia en el sentido moderno del término. Probablemente, la filosofía
propiamente cartesiana, las Meditaciones, incluso las aportaciones en torno al discurso del
método pueden parecemos un poco obvias o, tal vez, pasadas de moda. Algunas de sus
aportaciones matemáticas siguen siendo válidas en sus campos, pero otras no. Se equivocó en
el campo de la física, al hablar por ejemplo de los torbellinos. Descartes proponía una «teoría
de los torbellinos» según la cual el éter formaba vórtices alrededor del sol y las estrellas,
siendo esos torbellinos los que explicaban el movimiento de los planetas.

Fue Isaac Newton el que tuvo la razón frente a Descartes en casi todo. Incluso Descartes
cometió equivocaciones en el mundo de lo psicológico cuando dijo que el alma y el cuerpo se
unían en la glándula pineal (lo que hoy llamamos hipófisis), esa parte del cuerpo que en ese
momento no se sabía para qué servía. Todo esto hoy no funciona, no es operativo. Pero sí el
planteamiento de la subjetividad humana como centro y único referente del pensamiento.
Esta aportación, con sus derivaciones y las múltiples consecuencias que tuvo, sigue
absolutamente vigente y, por lo tanto, Descartes es una referencia inexcusable del
pensamiento moderno.

INFLUENCIA Y CONTINUACION DEL CARTECIANO:

La economía se razona desde hace casi un siglo desde las coordenadas cartesianas, como
forma de razonamiento que ha evolucionado en la sociedad.  Ha permito comprender un
modelo de realidad. Pero ahora no vale. Hay una dualidad entre dos pensadores, científicos,
matemáticos,  entre René Descartes y Blaise Pascal.

En El sistema educativo español ni se le nombra a nivel de filosofía. Y sin embargo es muy


interesante para comprender la realidad cambiante.  Tal como
analiza Jean Mernard, Descartes hace surgir la totalidad del saber de una primera verdad,
indudable y de absoluta seguridad, es su famosa frase “pienso, luego soy“: “es tan firme y
segura está verdad que lo escépticos no eran capaces de conmoverla, juzgué que podía
aceptarla sin escrúpulos como primer principio de la filosofía que buscaba“.
Descartes no sólo quiso descubrir un fundamento para establecer un método de razonar, sino
que pretendió pensar por sí mismo y salir del férreo control del pensamiento  que ejercieron
los escolásticos, de manera que un principio le permitiera  contrastar las opiniones y teorías de
las autoridades. Su fundamento supuso un adelanto en el cálculo geométrico y matemático,
pero sirvió para una realidad estable, o establecida, sobre la que introdujo el razonamiento.
Superó el modelo aristotélico del silogismo, cuyo modelo parte de principios generales
alcanzados por la fe o fundados en una autoridad, como la de Aristóteles. De esta manera fue
imposible descubrir nuevas verdades.

Su contemporáneo Pascal, con quien Descartes mantuvo un arduo debate, entendió que el


progreso depende de la acumulación de descubrimientos científicos. Su planteamiento
concibe que hay que buscar la verdad a partir de principios diversos y mediante una
multiplicidad de métodos. Lo que da lugar a una cadena de deducciones, dotadas de igual
solidez y permite plantear conclusiones contradictorias, lo que origina la posibilidad de
encontrar nuevos principios. En su obra “En busca del tiempo perdido”, IV tomo, Marcel
Proust lanza la pregunta “¿Por qué es perturbador Pascal?”.

Encontramos, pues, un germen de la dialéctica en este pensador. Su pensamiento permite


superar teorías y realidades cerradas en sí mismas. Actualmente el pensamiento económico
desarrollado sobre el modelo cartesiano  se estanca en una serie de errores irreparables que
no puede ver dentro de ese modelo y aplicando una lógica construida sobre una realidad
pretérita.

El modelo cartesiano llevó a errores ante nuevas realidades  e interpretó mal fenómenos
físicos por mantener un principio único como fundamento. Por ejemplo, Pascal, verificó la
hipótesis de Torricelli sobre el vacío y admitió, por lo tanto la existencia de tal.

Descartes, junto  a Noël,  unos jesuitas, lo negaron, pues va en contra del principio en que se
construye su pensamiento o creencia. Más aún como  según su lógica es imposible que exista
el vacío explicaron que un misterioso éter era lo que había en la probeta y no el vacío. Y tal fue
la opinión dominante.  Descartes tampoco admitió que la tierra gira sobre el sol.  Para
mantener que la tierra está fija y admitir los datos que empezaban a aparecer, estableció que
un torbellino de éter es lo que gira alrededor del sol y no la tierra.
- René Descartes se educó en el colegio jesuita de La Flèche (1604-1612) Filósofo y matemático
francés. Después del esplendor de la antigua filosofía griega y del apogeo y crisis de la escolástica en la
Europa medieval, los nuevos aires del Renacimiento y la revolución científica que lo acompañó darían
lugar, en el siglo XVII, al nacimiento de la filosofía moderna.

BIBLIOGRAFIA -El primero de los ismos filosóficos de la modernidad fue el racionalismo; Descartes, su iniciador, se


propuso hacer tabla rasa de la tradición y construir un nuevo edificio sobre la base de la razón y con la
eficaz metodología de las matemáticas.

-Su «duda metódica» no cuestionó a Dios, sino todo lo contrario; sin embargo, al igual que Galileo, hubo
de sufrir la persecución a causa de sus ideas.
D
E -En el Discurso del método (1637), Descartes manifestó que su proyecto de elaborar una doctrina basada
en principios totalmente nuevos procedía del desencanto ante las enseñanzas filosóficas que había
S recibido.

C -Pienso, luego existo.-La duda, razona entonces Descartes, es un pensamiento: dudar es pensar. Ahora
bien, no es posible pensar sin existir
A PENSAMIENTO -observa que las representaciones de nuestro pensamiento son de tres clases: ideas «innatas», como las
R de belleza o justicia; ideas «adventicias», que proceden de las cosas exteriores, como las de estrella o
caballo; e ideas « ficticias», que son meras creaciones de nuestra fantasía.
T -Descartes hace una excepción cuando se trata del hombre. Dado que está compuesto de cuerpo y alma,
E y siendo el cuerpo material y extenso (res extensa), y el alma espiritual y pensante (res cogitans), debería
haber entre ellos una absoluta incomunicación
S
-el filósofo alemán  y el holandés  establecieron formas de paralelismo psicofísico para explicar la
comunicación entre cuerpo y alma. Spinoza, de hecho, fue aún más lejos, y afirmó que existía una sola
sustancia, que englobaba en sí el orden de las cosas y el de las ideas, y de la que la res cogitans y la res
INFLUENCIA extensa no eran sino atributos, con lo que se llegaba al panteísmo.
-Desde un punto de vista completamente opuesto, los empiristas británicos  y  negaron que la idea de
una sustancia espiritual fuera demostrable; afirmaron que no existían ideas innatas y que la filosofía
debía reducirse al terreno de lo conocido por la experiencia. La concepción cartesiana de un universo
mecanicista, en fin, influyó decisivamente en la génesis de la física clásica, fundada por Newton

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