0% encontró este documento útil (0 votos)
149 vistas1 página

Oye

¿Por qué te confundes y te agitas por los problemas de vida? Déjame el cuidado de tus cosas y todo irá mejor. Cuando te abandonas en Mí, todo se resuelve con tranquilidad según mis designios. No te desesperes. No me dirijas una oración angustiada como si quisieras exigirme el cumplimiento de sus deseos. Cierra los ojos del alma y dime con calma “JESÚS, YO CONFIO EN TI”.

Cargado por

lilian
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
149 vistas1 página

Oye

¿Por qué te confundes y te agitas por los problemas de vida? Déjame el cuidado de tus cosas y todo irá mejor. Cuando te abandonas en Mí, todo se resuelve con tranquilidad según mis designios. No te desesperes. No me dirijas una oración angustiada como si quisieras exigirme el cumplimiento de sus deseos. Cierra los ojos del alma y dime con calma “JESÚS, YO CONFIO EN TI”.

Cargado por

lilian
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

¡Oye!

¡Oye!
¿Por qué te confundes y te agitas por los problemas de vida?
Déjame el cuidado de tus cosas y todo irá mejor. Cuando te
abandonas en Mí, todo se resuelve con tranquilidad según mis
designios. No te desesperes. No me dirijas una oración angustiada
como si quisieras exigirme el cumplimiento de sus deseos. Cierra los
ojos del alma y dime con calma “JESÚS, YO CONFIO EN TI”.
Evita las preocupaciones que te afligen y los pensamientos negativos
sobre lo que puede suceder más adelante. No estropees mis planes,
queriendo imponerme tus ideas. Déjame ser Dios y actuar como sé
hacerlo. Abandónate confiadamente en MÍ y deja en mis manos tu
futuro. Dime frecuentemente: “JESÚS, YO CONFÍO EN TI “. Lo
que más daño te hace, es tu razonamiento, tus propias ideas y el
querer resolver las cosas a tu manera.
Cuando me dices: “JESÚS, YO CONFÍO EN TI, no seas como el
paciente que le pide al médico que le cure, pero le sugiere el modo de
hacerlo. Déjate llevar en mis brazos, no tengas miedo. Yo te amo. Si
crees que las cosas empeoran o se complican a pesar de tu oración,
sigue confiando. Cierra los ojos del alma y confía. Continúa
diciéndome a toda hora: “JESÚS, YO CONFÍO EN TI”. Necesito las
manos libres para obrar. No me ates con tus preocupaciones inútiles.
Satanás quiere eso: Agitarte, angustiarte, quitarte la paz. Confía solo
en Mí, abandónale en Mí. Yo obro en proporción del abandono y la
confianza que tienen en Mí. Así que no te preocupes, deposita en Mí
todas tus angustias, todos tus problemas y dificultades, y duerme
tranquilo. Dime siempre: “JESÚS, YO CONFÍO EN TI”, y verás
cómo se va llenando tu vida de paz, de tranquilidad, de amor y de
sosiego.

También podría gustarte