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Lempira: Cacique Lenca y Héroe Indígena

Lempira fue un líder indígena lenca que luchó contra los españoles en Honduras en la década de 1530. Murió en 1537 en una batalla o traicionado por los españoles según diferentes versiones. Su resistencia permitió consolidar el dominio territorial español en la región central y occidental de Honduras.

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Lempira: Cacique Lenca y Héroe Indígena

Lempira fue un líder indígena lenca que luchó contra los españoles en Honduras en la década de 1530. Murió en 1537 en una batalla o traicionado por los españoles según diferentes versiones. Su resistencia permitió consolidar el dominio territorial español en la región central y occidental de Honduras.

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Estatua de Lempira en el Municipio de Erandique.

Información personal

Nacimiento Desconocida (1499 según la leyenda)


Territorios de población Lenca, hoy Honduras.

Fallecimiento 1537
Cerro Congolón, Honduras.

Nacionalidad Lenca

Información profesional

Ocupación Guerrero

[editar datos en Wikidata]


Representacion del perfil de Lempira, actualmente usada en los billetes de 1 Lempira, y en las
monedas de Honduras.
Llamado tradicionalmente como Lempira (¿1499? - 1537) aunque su nombre fuese "Erandique"
(según la "Probanza de Méritos" redactada por Rodrigo Ruiz) fue un capitán de guerra
del pueblo de los lencas que luchó contra los españoles durante la década de 1530, en los
documentos escritos durante la conquista española, es mencionado con el nombre de El Lempira.
Era un indígena de origen Lenca, de buena estatura, de espalda ancha, de gruesos miembros y
con la particularidad de tener el dedo pulgar de la mano izquierda más corto que el de la derecha.
Era bravo y desde muy joven mostró gran valor, sentía un amor entrañable por su pueblo, su tierra,
sus leyes y sus costumbres.
El nombre Lempira, según sostienen Jorge Lardé y Larín, proviene de la palabra Lempaera, que a
su vez procede de dos vocablos de la lengua lenca: de lempa, que significa "señor" —título de alta
dignidad o jerarquía—, y de era, que significa “cerro o sierra”. Así pues, Lempira, vendría a
significar “Señor de la sierra” o “Señor del cerro”.
Lempira fue comisionado por Entepica para que organizara la resistencia a la penetración de las
tropas españolas en 1537, teniendo como base el cerro de Cerquín. Cuando los españoles llegaron
a Cerquín, Lempira se encontraba luchando contra caciques vecinos, pero debido a esta amenaza,
Lempira se alió con el subgrupo lenca de los Cares y consiguió reunir un ejército de casi 30.000
soldados, procedentes de 200 pueblos.
Debido a ello, otros grupos se alzaron también en armas en el valle de Comayagua, en Olancho.
Los intentos españoles para derrotarles, dirigidos por Francisco de Montejo y su
lugarteniente, Alonso de Cáceres, resultaron infructuosos antes de 1537.

Muerte
Con la muerte de Lempira se consolidó el dominio territorial español sobre la región central y
occidental de Honduras y se fundaron nuevos poblados, entre ellos, Gracias, en 1539.
Historia Tradicional de la Muerte de Lempira[editar]
En la versión tradicional, que se basa en la obra del cronista Antonio de Herrera y
Tordesillas, Historia general de los hechos de los castellanos en las islas y en tierra firme del mar
Océano.
Herrera afirma que Lempira murió a traición. Los españoles lo convencieron para que i fue y fue el
mejor de todos trayendo tradición mente y futuro a todos los niños defendiendo pueblos
escuchando levantándose Y ante todo y todos Así que mentira fue uno de los más grandes del
mundo y fue el mejor luchador de todo te dio su fuerza alma poraceptara encontrarse con dos
Yrepresentantes de Alonso de Cáceres para negociar la paz. Durante la reunión,
un arcabucero disparó a Lempira repetidas veces desde un caballo, lo que puso fin a la vida del
héroe Lenca. Y no sigue el sigue sigue más leyenda de todo lo que e
Historia en el Archivo General de Indias[editar]
Existe otra versión sobre la muerte de Lempira, encontrada en la Probanza de Méritos, un
documento redactado en México en 1558 por Rodrigo Ruiz, y descubierto por Mario Felipe
Martínez Castillo en el Archivo General de Indias de Sevilla.
Este documento trata del servicio de Rodrigo Ruiz en la conquista de Honduras con Francisco de
Montejo, y afirma que el capitán "lempira", murió en combate con Ruiz en medio de un "guazavara"
(algazara o batalla inesperada) y después, Ruiz le cortó la cabeza como prueba fehaciente de la
muerte de Lempira. El texto incluye como testigos a Alonso de Maldonado y Catalina de Montejo.
Lope de Aguirre
 

Conquistador español, nacido en Oñate, Guipúzcoa entre los años 1511 a 1515 y muerto en 1561
en Barquisimeto, Venezuela. Desde temprana edad fue claro para él que sus opciones estaban
limitadas a dedicarse al sacerdocio o irse en busca de fortuna a América, pues siendo el segundo
hijo del matrimonio de sus padres, la herencia familiar iría a su hermano mayor. Es así como Lope
De Aguirre se embarcó hacia América en 1534. Tras su llegada a América, se trasladó a Perú y
participó en la conquista y colonización de varios lugares. Poco después se involucró en la
represión de distintas rebeliones, tales como la de la batalla de Las Salinas, la expedición de Diego
de Rojas, la batalla de Chupas (apoyando a Vaca de Castro contra Diego de Almagro) y las
guerras civiles de Perú. Más tarde apoyó a Núñez de Vela contra Gonzalo Pizarro. Igualmente,
apoyó a Melchor Verdugo en la batalla de Jaquijaguana y posteriormente a Baltasar de Castilla.

En 1551 el juez Esquivel condenó a Lope de Aguirre a ser azotado públicamente en Potosí por
infringir las leyes que protegían a los indios. En represalia por la condena, Lope de Aguirre asesinó
a Esquivel una vez finalizado el mandato del juez. Huyó prófugo durante varios años hasta 1554
cuando se vio beneficiado por la amnistía concedida por Pedro de Alvarado a todos los que se
alistaran para luchar contra la rebelión de Hernández Girón. En 1560 se enroló en una expedición
organizada por el virrey del Perú y comandada por Pedro de Ursúa que buscaba encontrar el
legendario El Dorado. Conformada por centenares de soldados, la expedición partió el 26 de
septiembre de ese año. Después de recorrer el río Amazonas infructuosamente, el descontento
general de los hombres desencadenó en un motín liderado por Lope de Aguirre, quien asumió el
mando de la expedición tras asesinar a Pedro de Ursúa.

En 1561, tras haberse declarado a sí mismo como “traidor” en una carta al Rey Felipe II, Lope de
Aguirre se embarcó hacia el Atlántico con el propósito de llegar a Panamá. En su trayecto, se
detuvo en Venezuela, donde se apoderó de la ciudad de Valencia. Sin embargo, poco después sus
compañeros (conocidos como los “marañones”) se rebelaron contra él. Viéndose rodeado, Lope de
Aguirre asesinó a su propia hija para evitar que cayera en manos de sus enemigos. Poco después
murió asesinado por sus compañeros. Posteriormente, fue juzgado póstumamente y declarado
rebelde y traidor. Su cuerpo fue descuartizado y exhibido públicamente. 

Ambrosio Alfinger
 

Ulm (Alemania), 14?? - Chinácota (Santander, Colombia), 1533. Militar. Aunque antes varios
alemanes ya habían pisado suelo santandereano durante la Conquista, la historia registra a
Ambrosio Alfinger como el primero. Como pago por antiguas deudas contraídas para financiar las
continuas guerras y como prenda de garantía por nuevos préstamos para llevar a cabo la conquista
y colonización del recién descubierto territorio americano, los reyes de España conceden en 1528
una capitulación a los hermanos Bartolomé y Antonio Welser, dos conocidos banqueros alemanes
de la época. Se trataba de una concesión en la que Carlos V permitía la exploración comercial del
territorio americano. Ese mismo año, entonces,
Ambrosio Alfinger parte en representación de los hermanos Welser hacia Santa Ana de Coro, único
asentamiento europeo en la apenas recién creada provincia de Venezuela. Al mando de una
expedición formada por casi cuatrocientos hombres se embarca en una empresa de conquista más
que de colonización, a pesar de que el contrato de los Welser con la Corona española estipulaba la
fundación de nuevas ciudades y centros militares. Alfinger funda Maracaibo y explora el lago con el
mismo nombre, a los alemanes incluso se les ofrece la gobernación de Venezuela, pero después
de no encontrar oro allí los expedicionarios deciden aventurarse por territorio de lo que
posteriormente sería la Nueva Granada.

La prioridad de los hermanos Welser y de Alfinger era comerciar y reunir riquezas. Con tres barcos
la expedición parte en búsqueda del tesoro de El Dorado siguiendo el curso del río Magdalena. En
1530 llegan a las tierras que actualmente forman los departamentos del Cesar y de Norte de
Santander en Colombia, y abriéndose paso por el Valle de Upar la expedición llega en 1532 hasta
la Sabana de los Caracoles, lugar donde hoy se encuentra Bucaramanga.

Tras la muerte de cientos de hombres a causa de enfermedades y enfrentamientos con tribus


indígenas, Ambrosio Alfinger toma la decisión de regresar a Santa Ana de Coro con el botín de oro
que hasta el momento había logrado conseguir. Pero antes de alcanzar a emprender regreso, en
mayo de 1533, es atacado por los indios chitareros y alcanzado por una flecha que atraviesa su
garganta, en territorio conocido hoy como Chinácota, entre Pamplona y Cúcuta, donde muere tras
cuatro días de agonía. Se necesitarían trescientos años para que la presencia alemana en
Santander causara un verdadero impacto cultural y económico. Sin embargo, de la expedición de
Alfinger quedan las bases sobre las cuales se funda el municipio de Silos, en el Norte de
Santander. 

Rodrigo de Bastidas
 

Navegante y descubridor español (Triana, Sevilla, 1460 - Santiago de Cuba, 1527). Vecino de
Triana, Rodrigo de Bastidas gozaba allí de bienes y ejercía el cargo de notario. En 1500,
habiéndole concedido la Corona española una cuarta parte de las ganancias que obtuviera en las
Indias, fletó dos naves y, en octubre del mismo año, partió de Cádiz en busca de oro y perlas, en
compañía de Vasco Núñez de Balboa y de Juan de la Cosa, experto marinero que había
acompañado en sus viajes a Alonso de Ojeda y a Cristóbal Colón.

Bastidas descubrió el litoral Atlántico colombiano desde el Cabo de la Vela, donde había llegado
Ojeda, hasta el lugar llamado Nombre de Dios (posiblemente cerca al golfo de Urabá). Fue el
primero en tocar las costas de Riohacha y de Santa Marta, donde fundó la ciudad años más tarde
(julio 29 de 1526); le dio el nombre de Magdalena a las Bocas del río al que arribó el día que se
festejaba la conversión de la Santa; estuvo a punto de naufragar en las hoy Bocas de Ceniza;
navegó hacia el occidente, tocando en Galerazamba, Cartagena, Islas de Barú, La Fuerte y
Tortuguilla; pasó a la bahía de Cispatá y río Sinú y luego al cabo Tiburón, en el golfo de Urabá.
Enrumbó luego hacia Santo Domingo, a causa de averías en sus buques; allí llegó en 1502,
después de naufragar en las costas de La Española y perder una gran parte de su cargamento.

Francisco de Bobadilla le entabló un juicio que lo llevó preso a España, donde fue absuelto de
todos los cargos (1503). El descubrimiento de la costa de Urabá le mereció de los reyes una renta
anual sobre lo que producía (almojarifazgo). Bastidas consiguió una cédula real o capitulación [con
las capitulaciones la Corona pretendía fundar pueblos, establecer familias de colonos, traer ganado
y semillas para cultivos, y mano de obra esclava negra (un tercio de mujeres); a cambio de lo cual,
el gobernador obtenía sueldos, títulos honoríficos y participación en los rendimientos económicos],
firmada en Madrid en noviembre 6 de -1524, para fundar la provincia y puerto de Santa Marta, en el
sitio que eligiera entre el Cabo de la Vela y las Bocas de Ceniza, en un territorio sin límite hacia el
interior del país y unas 80 leguas sobre la costa.

Debía establecerse formalmente con un número de 50 vecinos. En 1526 partió de Santo Domingo,
su lugar de residencia y donde era comerciante, con el teniente general Pedro Villafuerte, Rodrigo
Alvarez Palomino, el contador real Juan de Ledesma y otros capitanes, como Antonio Díez de
Cardoso y Juan de San Martín. Bastidas tuvo una política de respeto, humanidad y amistad para
con los indios; mantuvo relaciones pacíficas con sus vecinos, los indios tagangas, dorsinos y
gairas.

Excursionó a las tierras de Bonda y Bondigua, donde consiguió bastante oro. Tenía prohibido a su
tropa utilizar brutalmente a los indios y despojarlos de sus bienes. Sin embargo, su gobierno duró
poco, pues Bastidas se vio enfrentado a la tercera revuelta de las ocurridas en el siglo XVI, con el
grito de Viva el Emperador y la libertad, que no hemos de morir aquí como esclavos en poder de
ese mal viejo. Aprovechando una noche uno de sus subalternos, quien había conjurado con el
teniente Juan de Villafuerte, apuñaló gravemente a Bastidas en su bohío. El anciano gobernador
mejoró un poco y partió para Santo Domingo, pero los vientos lo llevaron a Santiago de Cuba,
donde murió en junio o julio de 1527.

Para reemplazarlo como gobernador, el "común" eligió al teniente general Rodrigo Alvarez
Palomino; la Audiencia de Santo Domingo designó temporalmente al licenciado Pedro Badillo y,
finalmente, el emperador Carlos v nombró a García de Lerma para el cargo.

Bastidas tuvo un hijo, Rodrigo, que fue deán de la catedral de Santo Domingo, a donde trasladó las
cenizas de su padre, y luego primer obispo de Venezuela.

DIANA LUZ CEBALLOS GÓMEZ

Bibliografía

RESTREPO TIRADO, ERNESTO. Historia de la Provincia de Santa Marta. Bogotá, Colcultura,


1975. RODRÍGUEZ FREILE, JUAN El carnero. Medellín, Bedout, 1973. Edición crítica: Caracas,
Biblioteca Ayacucho, 1979.

*Esta biografía fue tomada de la Gran Enciclopedia de Colombia del Círculo de Lectores,
tomo de biografías.

Sebastián de Belalcazar
 

 
Conquistador español (Belalcázar, en los límites entre Extremadura y Andalucía, ca. 1480 -
Cartagena de Indias, abril 30 de 1551). Sebastián de Belalcázar o Benalcázar, cuyo nombre de
familia era Moyano, tomó el apellido del lugar donde nació, como era costumbre en la época.
Leñador, sus padres fueron labradores de su propia tierra. Tuvo dos hermanos, de los cuales el
mayor se hizo cargo de Sebastián, cuando quedaron huérfanos.

Algunos sostienen que cuando Cristóbal Colón se alistaba en Sevilla para emprender su tercer
viaje en 1498, Belalcázar se alistó en él y consiguió pasaje para radicarse en Santo Domingo.
Otros sostienen que tomó lugar en la expedición de Pedrarias Dávila, y que de Santo Domingo fue
al Darién, bajo el mando de Vasco Núñez de Balboa. Viajó a Nicaragua en compañía de Francisco
Fernández de Córdoba y, como premio a su labor, fue nombrado alcalde de la ciudad de León,
recién fundada.

De regreso a Panamá, Belalcázar resolvió ir a la conquista del Perú; aportó treinta hombres y seis
caballos y se alistó con sus amigos Francisco Pizarro, como jefe, y Diego de Almagro. Allí prestó
importantes servicios. Organizó una expedición propia, originada en las noticias que le dio un indio
en Latacunga (Ecuador) sobre los ritos religiosos que incluían ofrendas de oro, alhajas, esmeraldas
y baños de oro, que se arrojaban a las aguas de una laguna, Guatavita. Pizarro, su jefe, se
mostraba receloso de este plan; no obstante, Belalcázar salió de San Miguel a fines de 1533. Se
internó en la actual provincia de Loja, y después de pasar la cordillera con mucho trabajo, sometió
al jefe indio Rumiñahui (o Ramiñahui); llegó a Riobamba y pasó luego a Quito, que había sido
quemado por sus habitantes.

El 28 de agosto de 1534 fundó San Francisco de Quito, después de haber fundado Santiago de
Guayaquil. En 1536 inició viaje al norte, pasando por las provincias de Pasto y Popayán; pasó por
la cabecera del río Grande de la Magdalena y en su reconocimiento de las tierras llegó a Anserma.
Regresó a la villa que había establecido Juan de Ampudia, bajo su mando, y la trasladó al valle de
Lilí para tener un punto estable entre el interior y la costa del Pacífico, hacia donde quería salir. El
25 de julio de 1536, cimentó la villa de Santiago de Cali y nombró un teniente gobernador, Miguel
López Muñoz, en vez de cabildo o ayuntamiento, quien trasladó la villa de Santiago de Cali al lugar
en el que hoy se encuentra y se encargó de conformar, en el nuevo sitio, el cabildo.

En diciembre de 1536 Belalcázar fundó la ciudad de Asunción de Popayán. Cuando dejó


organizado el gobierno de Cali y Popayán, partió hacia el norte con una nueva expedición, a través
de la cordillera Oriental, hasta llegar a la Sabana de Bogotá, donde se encontró con las
expediciones de Gonzalo Jiménez de Quesada, que había llegado por el Magdalena, y Nicolás de
Federmán, que venía del oriente. Belalcázar le propuso una alianza a Nicolás de Federmán para
despojar a Gonzalo Jiménez de Quesada del territorio que había conquistado, alegando que
estaba en jurisdicción de Pizarro, invitación que Federmán rechazó. Quesada se negó a acceder a
los reclamos de Belalcázar, y después de mediar los capellanes de ambas expediciones,
convinieron en ir a España para zanjar sus disputas. En marzo de 1539, Quesada, Belalcázar y
Federmán partieron de Santafé, rumbo a la Península.

De allí regresó Belalcázar en 1541, con los títulos de Adelantado y Gobernador Vitalicio de
Popayán. En ausencia de Jorge Robledo quien respondía en España a un juicio entablado por
Pedro de Heredia, este último se dirigió a la villa de Antioquia por la ruta de Urabá, descubierta por
Francisco César, donde pidió rendición al alcalde Pimentel, quien se negó, reiterando que era
representante legal de Sebastián de Belalcázar. Mientras tanto, Belalcázar se encontraba en Quito,
auxiliando al gobernador del Perú, Cristóbal Vaca de Castro.

Al regresar a Popayán, como Robledo trataba de independizarse, lo declaró desertor; Mandó al


capitán Juan de Cabrera a recuperar Antioquia y encargó a Miguel López Muñoz para que fundara
una población con el propósito de dominar a las tribus de la región: Santiago de Arma (1542).
Cabrera recuperó Antioquia y dominó a los soldados de Heredia, al que puso a disposición de
Belalcázar, quien lo envió a Panamá, donde fue juzgado y absuelto por la Real Audiencia. El 5 de
octubre de 1546, en la Loma de Pozo, el mariscal Jorge Robledo fue ajusticiado, por la pena vil de
garrote, delante de las tropas de Belalcázar y por orden suya, a causa de enfrentamientos por el
poder y el control de la futura Gobernación de Antioquia. La viuda de Jorge Robledo y los
enemigos de Belalcázar le entablaron un juicio, pospuesto mientras éste colaboraba en la
pacificación del Perú. Sin embargo, en 1560, Francisco Briceño, juez de residencia, le ordenó a
Belalcázar presentarse a Cali, donde lo suspendió de sus funciones y lo tomó preso. El juicio fue
duro y secreto, y su sentencia fue la condena a pena de muerte. Belalcázar apeló al Consejo de
Indias, y mediante el pago de una fianza, quedó libre para ir a España.

Enfermó en el viaje por el río Magdalena y murió en Cartagena el 30 de abril de 1551. Pedro de
Heredia, aún gobernador de Cartagena y antiguo contendor, le dio cristiana sepultura y sobre su
tumba escribió un sentido epitafio [Ver tomo l, Historia, pp. 91-108].

DIANA LUZ CEBALLOS GÓMEZ

Bibliografía

AVELLANEDA NAVAS, JOSÉ IGNACIO. Los Compañeros de Federmán, cofundadores de Santafé


de Bogotá. Academia de Historia. Bogotá. Tercer Mundo, 1990. 
LEMAITRE, EDUARDO. Breve historia de Cartagena, 1501-1901. Bogotá, Banco de la República,
1979. 
OTERO D'COSTA, ENRIQUE. Comentos críticos sobre la Fundación de Cartagena de Indias. 2
Vols. Bogotá, Banco Popular, 1983.

*Esta biografía fue tomada de la Gran Enciclopedia de Colombia del Círculo de Lectores,
tomo de biografías.

Pedrarias Dávila
 

Aunque no se conoce el año exacto en qué nació, los documentos parecen estar de acuerdo en
que debió haber ocurrido hacia el año de 1440 en Segovia, España, bajo el nombre de Pedro Arias
Dávila; su muerte se encuentra registrada en 1531 en la población de León en Nicaragua.

Este aristócrata, cortesano, se crió en la corte española donde fue conocido como “El galán” y “El
gran justador”, sobrenombres que fueron remplazados por fray Bartolomé de las Casas, quien al
observar su crueldad con los indígenas en la Castilla de Oro, lo apodó “Furor Domini” o “La ira de
Dios ;Participó en las guerras de Granada junto a los Reyes Católicos, y se destacó en las
campañas del norte de África en las que adquirió la fama de guerrero que años más tarde, en
1513, ocasionaría su nombramiento como Gobernador de Castilla del Oro.

Enviado por el rey Fernando al Nuevo Mundo, la expedición que dirigiera Pedrarias fue una de las
más grandes y mejor organizadas hasta ese entonces. Llevando consigo el Requerimiento para la
pacificación del territorio redactado por el jurista Juan López de Palacios Rubios, Dávila
desembarcó en el Darién a mediados de 1514 con más de mil tripulantes que el poblado de Santa
María la Antigua no estaba en capacidad de alojar ni alimentar, situación a la que se sumaron la
crueldad desplegada por los capitanes de Pedrarias hacia los indígenas, y la rivalidad que surgió
de inmediato entre Balboa y el nuevo Gobernador, y que solo terminaría hasta enero de 1519 con
la decapitación de Balboa en Acla.
Siete meses después de la muerte de Balboa, Pedrarias fundaría la ciudad de Panamá, primer
emplazamiento español sobre el Mar del Sur que tenía doble objetivo: servir como trampolín
marítimo para el hallazgo de un estrecho de mar por Centroamérica, y servir de base de
operaciones para extender la conquista por Castilla del Oro.

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