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Proyecto Del Senado 71 (PS71)

Proyecto del Senado 71, radicado por el senador independiente y por el presidente del Senado, José L. Dalmau Santiago. La medida busca prevenir las muertes por sobredosis de opioides en Puerto Rico.

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Proyecto del Senado 71, radicado por el senador independiente y por el presidente del Senado, José L. Dalmau Santiago. La medida busca prevenir las muertes por sobredosis de opioides en Puerto Rico.

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GOBIERNO DE PUERTO RICO

19 na Asamblea 1ra Sesión


Legislativa Ordinaria

SENADO DE PUERTO RICO

P. del S. 71
2 de enero de 2021
Presentado por los señores Vargas Vidot y Dalmau Santiago
Referido a la Comisión

LEY

Para crear la “Ley para la Prevención de Muertes por Sobredosis de Opioides de


Puerto Rico” a los fines de establecer ciertas protecciones para personas
sufriendo una sobredosis que pidan asistencia médica de emergencia; establecer
ciertas protecciones para personas pidiendo asistencia médica de emergencia
para una persona sufriendo una sobredosis; establecer ciertas protecciones para
el uso de naloxona por parte de personas que no sean profesionales de la salud;
viabilizar y establecer requisitos para crear un Programa para la Prevención de
Sobredosis de Opioides; establecer ciertas protecciones para recetarios y
dispensarios de naloxona; y para otros fines.

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS
La sobredosis es un evento fatal o no fatal que resulta del uso problemático de
una o varias tipos de sustancias tóxicas. La misma está estrechamente ligada tanto al
uso de drogas ilícitas como al abuso de medicamentos recetados, ya que ambas
tendencias les presentan a las personas maneras de introducir en su cuerpo las
cantidades nocivas de sustancias necesarias para precipitar una sobredosis.

Basta con ver las estadísticas relacionadas a la sobredosis para entender la


crisis oculta de salud pública que representa la sobredosis en Puerto Rico1. En el

1
COLÓN, HM, DEREN S, ROBLES SS, KANG SY, CABASSA M, SAHAI H. A COMPARATIVE STUDY OF MORTALITY
AMONG PUERTO RICAN INJECTION DRUG USERS IN EAST HARLEM, NEW YORK, AND BAYAMÓN, PUERTO RICO”, J
URBAN HEALTH, 2006, NOV; 83(6): 1114-26.
2

2017, murieron 70,237 personas en los Estados Unidos por sobredosis, de las cuales
47,600 fueron por opiáceos. Y de esos 47,600, 28,000 fueron a causa de opiáceos
sintéticos.2 En el 2018, murieron 67,367 personas por sobredosis.3 El porcentaje de
muertes por sobredosis de opiáceos sintéticos como el fentanilo o el tramadol,
aumentaron un 10% entre 2017 a 2018. En un dato que ilustra la enorme crisis de
salud, entre 1999-2017 casi 400,00 personas murieron por sobredosis de opiáceos en
los Estados Unidos y 770,000 en total de muertes por sobredosis.

En el caso de Puerto Rico, debemos enfatizar en la ausencia de datos y


estadística confiable relacionada a las sobredosis. Descansando en información
recogida por aparts de prensa, en el año 2015 el Negociado de Ciencias Forenses
(NCF) reportó 72 muertes por intoxicación de opioides, 58 muertes en el 2016, 45
muertes en el 2017 y 13 muertes en el 2018.4 Sin embargo, la experiencia y la
información que recogen las organizaciones, quienes son la primera línea de defensa
ante esta crisis, lamentablemente dista mucho de los referidos datos
gubernamentales. La razón de esto puede responder a una falta de adecuada
identificación, falta de recursos, la falta equipo, pero principalmente la falta de una
política pública concertada para atajar esta situación que tantas vidas afecta.

Ante este panorama amenazador, esta Asamblea Legislativa entiende que ha


llegado el momento de tomar una acción afirmativa y progresiva para prevenir,
contener y erradicar las muertes relacionadas a las sobredosis.

Como se desprende de los datos anteriormente expuestos, entre los casos de


sobredosis de drogas podemos destacar las sobredosis de sustancias derivadas del
opio, conocidas como opioides, como uno de los tipos de sobredosis más comunes y
más letales. Sin duda, la reducción de las incidencias y muertes por sobredosis de

2
DRUG OVERDOSE DEATHS. CENTER FOR DISEASE CONTROL AND PREVENTION.
https://www.cdc.gov/drugoverdose/data/statedeaths.html
3
Id.
4
ACTIVA ASSMCA ANTE ALERTA POR SOBREDOSIS DE OPIÁCEOS. METRO PUERTO RICO.
HTTPS://WWW.METRO.PR/PR/NOTICIAS/2019/07/17/ACTIVA-ASSMCA-ANTE-ALERTA-SOBREDOSIS-OPIACEOS.HTML
3

opioides debe ser punta de lanza en la política pública para atender el problema de
la sobredosis en Puerto Rico.

Afortunadamente, las ciencias médicas modernas ya nos brindan


herramientas importantes para enfrentar los casos de sobredosis de opioides en
Puerto Rico. Desde su creación en la década de los sesenta, el medicamento
hidrocloruro de naloxona, comúnmente conocido como “naloxona”, se ha utilizado
para contrarrestar los efectos nocivos de una sobredosis. La naloxona es un
antagonista puro de opioides, cuyo propósito es neutralizar los efectos de los
opioides sin tener efectos psicoadictivos ni presentar potencial alguno de abuso5.
Por esta razón, el uso de la naloxona es un método efectivo de revertir los efectos de
una sobredosis sin el potencial de prestarse para algún otro tipo de propósito o
abuso. Tal es la efectividad de este medicamento que la Organización de las
Naciones Unidas recomienda su uso en el Informe Mundial Sobre las Drogas (2014)6
y la Organización Mundial de la Salud lo ha incluido en su Lista de Medicamentos
Esenciales.7 La naloxona, a pesar de ser una herramienta importante para combatir la
sobredosis de opioides, no es la solución para resolver esta crisis social. Puerto Rico
necesita iniciativas sociales para atender este problema. En el caso de la sobredosis
de opioides, es imperativo un cambio de perspectiva hacia la persona que se
encuentra sufriendo la sobredosis: enfatizando en el enfoque salubrista, no así en el
enfoque criminal. Para poder prevenir, controlar y eliminar el problema de las
muertes por sobredosis de opioides es necesaria una nueva estrategia que
igualmente reconozca el enorme potencial que tiene la comunidad y las
organizaciones comunitarias para combatir el uso problemático de sustancias, ya sea

5
CENTERS FOR DISEASE CONTROL AND PREVENTION (CDC), NATIONAL CENTER FOR HEALTH STATISTICS. CDC
WONDER ONLINE DATABASE, 2012; BMJ EVIDENCE CENTRE. TREATMENT OF OPIOID OVERDOSE WITH
NALOXONE. BRITISH MEDICAL JOURNAL. UPDATED OCTOBER 23, 2012. La naloxona sin embargo, pudiese tener
efectos relacionados con la aparición abrupta del síndrome de retirada que al fin y al cabo es el objetivo
terapéutico del uso de la misma.
6
UNITED NATIONS. "RECENT STATISTICS AND TREND ANALYSIS OF THE ILLICIT DRUG MARKET." WORLD DRUG
REPORT: 2014. NEW YORK: UNITED NATIONS, 2014. 4. PRINT.
7
WORLD HEALTH, ORGANIZATION. "ANTIDOTES AND OTHER SUBSTANCES USED IN POISONINGS." WHO MODEL
LISTS OF ESSENTIAL MEDICINES: ADULTS. 18TH ED. GENEVA: WORLD HEALTH ORGANIZATION, 2013. 4. PRINT.
4

de forma ilícita o el abuso de prescripciones médicas. Los tres pilares de esta nueva
estrategia deben ser: 1) una política salubrista, contrario a penalista, hacia las
personas que sufren un evento de sobredosis, indistintamente de la procedencia de
la sustancia 2) la prevención como prioridad de esta política pública y 3) la
importancia de los individuos y organizaciones en envolverse como entes de cambio
positivo para sus comunidades.

Importante reconocer que tan latente y seria es la crisis de opioides que, en


octubre del 2017, el Presidente Trump declaró una emergencia por una epidemia de
opiáceos.8 De igual forma, en 2019 el Departamento de Salud Federal (HHS, por sus
siglas en inglés) anunció la disponibilidad de 1,800 millones de dólares para
combatir la crisis de opiáceos. 9

En Puerto Rico, el Departamento de Salud adoptó la Orden Administrativa


402 que permite que las farmacias en Puerto Rico vendan a adultos el medicamento
Narcan sin necesidad de receta. Por su parte, la Administración de Servicios de
Salud Mental y Contra la Adicción (ASSMCA) anunció en junio de 2019 varias
iniciativas para la promoción y educación sobre el uso del Narcan (Naloxone por su
nombre genérico). En el más reciente esfuerzo por parte del Gobierno de Puerto Rico,
en el mes de agosto de 2020, el Departamento de Salud anunció un grant o
financiamiento mediante propuestas para prevención de sobredosis. No obstante,
esta asignación solo eran de unos noventa mil dólares ($90,000.00).10

Si bien es cierto que el Gobierno de Puerto Rico ha establecido algunas


iniciativas para enfrentar esta crisis de salud pública, no es menos cierto que queda

8
HIRSCHFELD DAVIS, JULIE. TRUMP DECLARES OPIOID CRISIS A “HEALTH EMERGENCY” BUT REQUEST NO FUNDS.
THE NEW YORK TIMES. (26 de octubre de 2017). https://www.nytimes.com/2017/10/26/us/politics/trump-opioid-
crisis.html
9
TRUMP ADMINISTRATION ANNOUNCES $1.8 BILLION IN FUNDING TO STATES TO CONTINUE COMBATIN OPIOID
CRISIS. U.S. DEPARTENTE OF HEALTH & HUMAN SERVICES. (4 de septiembre de 2019)
https://www.hhs.gov/about/news/2019/09/04/trump-administration-announces-1-8-billion-funding-states-
combating-opioid.html
10
DEPARTAMENTO DE SALUD DE PUERTO RICO. PUERTO RICO OVERDOSE DATA TO ACTION (OD2A),
COMMUNITY PREVENTION GRANT OPPORTUNITY. http://salud.gov.pr/Dept-de-
Salud/Secretar%C3%ADa%20Auxiliar%20de%20Planificaci%C3%B3n%20y%20Desarrollo/Pages/Public-
Notices.aspx
5

mucho por hacer. Especialmente en la Asamblea Legislativa, quien tuvo la


oportunidad de adoptar varias medidas legislativa, incluyendo el Proyecto del
Senado 341, proyecto predecesor de este, y la misma no actuó dejando pasar la
oportunidad de salvar cientos y quizás miles de vidas. No obstante, en esta ocasión,
esta Asamblea Legislativa se crece ante la crisis de salud pública y propone adoptar
esta Ley como punta de lanza de una política salubrista y de vanguardia para la
prevención de las muertes por sobredosis.

En ese sentido, entre los millones de puertorriqueños y puertorriqueñas con


capacidad de ayudar a vencer la crisis de sobredosis de opioides, tres grupos se
destacan: las propias víctimas de una sobredosis, los testigos de una sobredosis y las
organizaciones sin fines de lucro de naturaleza salubrista o comunitaria. Cada uno
de estos grupos enfrenta dificultades particulares a la hora de actuar para prevenir
una muerte por sobredosis de opioides.

El testigo de una sobredosis se ve en una posición difícil de querer ayudar a la


víctima, pero se topa con la incertidumbre ante la posibilidad de que su gestión
tenga repercusiones criminales sobre su persona, ya sea por la de delitos
relacionados a la posesión de sustancias controladas, o por la muerte de la persona.
Ante esto, el testigo puede verse obligado a no intervenir, propendiendo esto a que
la víctima sufra en silencio o fallezca. La falta de protección a aquellos que prestan
ayuda les hace escoger la inacción por encima de la incertidumbre y fomenta una
sociedad cínica donde hay sólo víctimas sin buenos samaritanos. Ésta situación
impide que incluso los ciudadanos que más preparados están para socorrer, nuestros
médicos y enfermeros, puedan intervenir con un acto de bondad profesional por
miedo a repercusiones negativas.

Entretanto, el usuario de opioides, la posible víctima de una sobredosis, se ve


en una posición doblemente precaria comparada con la de un testigo. El usuario se
encuentra vulnerable a ésta reacción generalmente letal y a su vez está expuesto a la
radicación de cargos criminales por la posesión de sustancias controladas. Sufre
6

doblemente por cualquier transgresión ya que la sustancia que le corre por el cuerpo
y le intoxica es evidencia de que, para las autoridades, la persona debe de estar
confinada. Aun cuando la sintomatología de una sobredosis sitúa a la víctima en un
estado abrupto de sopor o semi-inconsciencia en la que le resultaría difícil reconocer
la severidad de su condición, podría darse el caso en donde el usuario pudiera pedir
ayuda. El usuario entonces se encuentra ante una encrucijada: pedir ayuda y
permanecer los próximos años confinado o dejar su vida a la suerte.
Desafortunadamente, la respuesta a la pregunta de cuál opción es preferible no
siempre queda clara y esto causa que la persona le tema a la mera idea de solicitar
ayuda médica. Sabemos que la criminalización del usuario no solo es inefectiva
como método de rehabilitación, sino que resulta contraproducente al causar que este
vea al estado y hasta su misma comunidad como un enemigo del cual necesita huir.

Por último, es común que las organizaciones comunitarias encuentren


dificultades, tanto financieras como procesales, a la hora de procurar materiales de
naturaleza médica. Éstas dificultades se multiplican si la intención de las
organizaciones es facilitar su distribución a la comunidad en general. En el caso de la
naloxona, tales restricciones representan un obstáculo innecesario que limita el
acceso y la efectividad de un medicamento que debe de ser accesible a todos los que
lo necesitan. El gobierno de Puerto Rico y específicamente la Administración de
Servicios de Salud Mental y Contra la Adicción o su equivalente en ley sucesora,
debe de empoderar a estas organizaciones y tratarlas como organizaciones aliadas
para que continúen su gestión comunitaria.

Es la intención de esta Ley remover esos obstáculos que impiden que cada
una de estas personas actúe a favor del bien de su comunidad. La Ley les provee
protecciones tanto a víctimas como a testigos de sobredosis de opioides, para así
propiciar la acción a favor de la vida de una persona sufriendo de la misma.
Además, al crear el Programa para la Prevención de Sobredosis de Opioides, esta
7

Ley busca facilitar el acceso de los individuos y comunidades al medicamento


naloxona para cumplir con su propósito de salvar vidas.

Varias jurisdicciones de Estados Unidos ya han implementado programas


exitosos para prevenir la sobredosis de opioides mediante la educación y
distribución amplia de la naloxona. En el estado de Massachusetts, por ejemplo, el
gobierno estatal ha implementado un programa para educar y empoderar a
organizaciones comunitarias de modo que sirvan como agentes de cambio en sus
comunidades. El programa ha tenido mucho éxito y es prueba contundente de que
programas de educación y distribución de naloxona son métodos efectivos de
prevenir muertes por sobredosis de opioides.11 La efectividad del programa en gran
parte ha sido acreditada al modelo de orden permanente (“standing order”), la cual le
permite a personas no-profesionales de la salud distribuir y administrar antídotos de
opioides. Programas similares han sido exitosos en Nueva York y California. Es
tiempo que Puerto Rico se una a estas jurisdicciones que han puesto en vigor
políticas públicas de avanzada y han tenido éxito.

El Gobierno de Puerto Rico asume con suma seriedad el desafío salubrista que
representa la sobredosis. La cooperación y ayuda por parte de los testigos, las
víctimas mismas de sobredosis y las organizaciones comunitarias es indispensable
para prevenir que personas en riesgo sufran y fallezcan a raíz de esta condición. Con
el fin primordial de impedir que esta crisis continúe cobrando vidas, esta Asamblea
Legislativa adopta esta Ley extendiendo una protección a aquellos testigos y
víctimas de sobredosis, y las organizaciones comunitarias que en buena fe
intervengan para ayudar a las víctimas de sobredosis, ya sea de manera directa al
administrar un antídoto de opioide, tal como la naloxona, o al solicitar ayuda a los
servicios de emergencia.

DECRÉTASE POR LA ASAMBLEA LEGISLATIVA DE PUERTO RICO:

11
OPIOID OVERDOSE RATES AND IMPLEMENTATION OF OVERDOSE EDUCATION AND NASAL NALOXONE
DISTRIBUTION IN MASSACHUSETTS: INTERRUPTED TIME SERIES ANALYSIS; BMJ 2013;346:F174.
8

1 Artículo 1.- Título.

2 Esta Ley se conocerá como la “Ley para la Prevención de Muertes por Sobredosis de

3 Opioides de Puerto Rico”.

4 Artículo 2.- Declaración de Política Pública.

5 El Gobierno de Puerto Rico reconoce el papel indispensable que desempeñan las

6 víctimas y testigos de una situación de sobredosis de opioides para salvar vidas. Se

7 declara como política pública del Gobierno de Puerto Rico la protección de aquellas

8 personas sufriendo una sobredosis de opioides y de testigos y organizaciones

9 comunitarias que, de buena fe, soliciten ayuda médica de emergencia; y la protección

10 de aquellos profesionales de la salud y adiestrados para administrar un antídoto contra

11 la sobredosis de opioides para impedir ésta. El Gobierno de Puerto Rico afirma,

12 además, que la distribución y el uso de naloxona, como antídoto contra la sobredosis de

13 opioides, es una manera simple y efectiva de ayudar revertir los efectos de éstas.

14 Artículo 3.- Definiciones.

15 A fines de esta Ley, las siguientes palabras y frases tendrán el significado que a

16 continuación se indican:

17 (1) “Administrador”- Administrador(a) de ASSMCA.

18 (2) “ASSMCA”- Administración de Servicios de Salud Mental y Contra la

19 Adicción.

20 (3) “Programa” - Programa para la Prevención de Sobredosis de Opioides.

21 (4) “Sobredosis de Opioides”- Significa una condición severa que resulta del

22 consumo excesivo de uno o varios tipos de sustancias controladas conocidas


9

1 como opioides. Incluye síntomas fisiológicos tales como dificultad

2 respiratoria, intoxicación, pérdida de conciencia, entre otros síntomas, que

3 una persona ordinaria pudiera reconocer como que requieran asistencia

4 médica y que pudieran causar hasta la muerte.

5 (5) “Asistencia médica”- Significa servicios médicos que se le proveen a una

6 persona experimentando una sobredosis de opioides. Los mismos son

7 administrados por un profesional de la salud, actuando dentro de su

8 capacidad legal, e incluyen servicios de salud mediante el sistema de

9 emergencias 911.

10 (6) “Antídoto contra la sobredosis de opioides”- Se refiere a la naloxona o

11 cualquier otro tipo de droga similar aprobada por la Administración de

12 Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos para el tratamiento de

13 sobredosis de opioides.

14 (7) “Profesional de la salud”- Se refiere a un médico, enfermero, o cualquier

15 otro individuo debidamente certificado o cuya práctica profesional sea

16 regulada por la Junta de Licenciamiento y Disciplina Médica y/o la Junta

17 Examinadora de Enfermeras y Enfermeros y que, basada en su autoridad

18 profesional, pueda recetar y/o despachar un antídoto contra la sobredosis de

19 opioides.

20 (8) “Participantes”- Incluye una persona que no está en riesgo de sobredosis

21 pero que pudiera estar en posición de asistir a otro individuo sufriendo una

22 sobredosis, y que ha recibido orientación sobre los síntomas de una


10

1 sobredosis de opioides tal y como estipulado por el Artículo 5 de esta Ley en

2 cuanto a los indicios de una sobredosis y la administración de un antídoto

3 contra la sobredosis de opioides.

4 (9) “Standing Order”- Se referirá a una orden permanente médica,

5 estandarizada, que autoriza la administración de antídoto condicionado a

6 que se experimente una sobredosis de opioides. La misma tiene un uso

7 limitado a la naloxona.

8 Artículo 4.- Protecciones e Inmunidad de Responsabilidad en Ciertos Casos,

9 para Personas Pidiendo Asistencia Médica para una Persona Experimentando una

10 Sobredosis de Opioides.

11 (a) Una persona que, de buena fe, procure asistencia médica para cualquier persona

12 experimentado una sobredosis de opioides no será:

13 (1) Arrestada, acusada, enjuiciada, ni declarada convicta por poseer, usar o

14 estar bajo los efectos de sustancias controladas tal y como aparece en el Artículo

15 401(a) de la Ley Núm. 4 del 23 de junio de 1971, según enmendada, conocida

16 como la Ley de Sustancias Controladas de Puerto Rico;

17 (2) Arrestada, acusada, enjuiciada, ni declarada convicta por adquirir u

18 obtener sustancias controladas mediante gestiones engañosas tal y como aparece

19 en el Artículo 403(a)(3) de la Ley Núm. 4 del 23 de junio de 1971, según

20 enmendada, conocida como la Ley de Sustancias Controladas de Puerto Rico;

21 (3) Arrestada, acusada, enjuiciada, ni declarada convicta por adquirir u

22 obtener sustancias controladas indirectamente o de forma no conforme a la


11

1 receta u orden profesional original tal y como aparece en el Artículo 404(a) de la

2 Ley Núm. 4 del 23 de junio de 1971, según enmendada, conocida como la Ley de

3 Sustancias Controladas de Puerto Rico;

4 (4) Arrestada, acusada, enjuiciada, ni declarada convicta por introducir,

5 distribuir, dispensar, administrar, poseer o transportar para fines de

6 distribución, vender, regalar, entregar en cualquier forma, o simplemente poseer

7 cualquier sustancia controlada tal y como aparece en el Artículo 411a de la Ley

8 de la Ley Núm. 4 del 23 de junio de 1971, según enmendada, conocida como la

9 Ley de Sustancias Controladas de Puerto Rico;

10 (5) Arrestada, acusada, enjuiciada, ni declarada convicta por poseer o

11 utilizar los tipos de parafernalia relacionada con sustancias controladas descritos

12 en el Artículo 412(a)(11) y (12) de la Ley Núm. 4 del 23 de junio de 1971, según

13 enmendada, conocida como la Ley de Sustancias Controladas de Puerto Rico;

14 (6) Sujeta a que se le revoque su libertad condicional o probatoria basado

15 exclusivamente en la comisión de los delitos descritos en los subincisos (a)(1) a

16 (4) de este Artículo. Sin embargo, las circunstancias del caso sí podrán ser

17 tomados en consideración para establecer o modificar los términos de

18 supervisión de libertad condicional o probatoria.

19 (b) Las provisiones del inciso (a) sólo aplicarán si:

20 (1) La persona procura atención médica por otra persona quien está

21 experimentando una sobredosis de opioides y tiene necesidad de asistencia

22 médica, y
12

1 (2) Si la evidencia para un arresto, cargo, enjuiciamiento, convicción o

2 revocación fue obtenida como causa directa y resultado de procurar asistencia

3 médica.

4 (c) Ninguna parte de esta sección será interpretada de modo que limite la admisión

5 de evidencia ligada a la investigación o enjuiciamiento de un crimen relacionado a un

6 acusado que no cualifique para las protecciones de esta Ley, o ligada a otros crímenes

7 cometidos por una persona que cualifique para las protecciones provistas en esta Ley.

8 (d) Ninguna parte de esta sección será interpretada de modo que limite la

9 incautación legal de evidencia o contrabando.

10 (e) Ninguna parte de este Artículo será interpretada de modo que limite o

11 disminuya la autoridad de un oficial de la Ley para detener o llevarse bajo custodia a

12 una persona durante el trascurso de una investigación o efectuar su arresto por

13 cualquier ofensa, salvo aquellas provistas en el inciso (a) de esta sección.

14 (f) Ninguna parte de este Artículo será interpretada de modo que limite,

15 modifique, o elimine la inmunidad de responsabilidad que pueda cobijar a entidades

16 públicas o empleados públicos al presente.

17 Artículo 5.- Protecciones para Ciertas Personas Experimentando Una Sobredosis

18 de Opioides.

19 (a) Una persona que esté experimentando una sobredosis de opioides y procure

20 asistencia médica, o sea sujeto de una intervención médica de buena fe tal y como

21 estipulado en el Artículo 4 de esta Ley no será:


13

1 (1) Arrestada, acusada, enjuiciada, ni declarada convicta por poseer, usar o

2 estar bajo los efectos de sustancias controladas tal y como aparece en el Artículo

3 401(a) de la Ley Núm. 4 del 23 de junio de 1971, según enmendada, conocida

4 como la Ley de Sustancias Controladas de Puerto Rico;

5 (2) Arrestada, acusada, enjuiciada, ni declarada convicta por adquirir u

6 obtener sustancias controladas mediante gestiones engañosas tal y como aparece

7 en el Artículo 403(a)(3) de la Ley Núm. 4 del 23 de junio de 1971, según

8 enmendada, conocida como la Ley de Sustancias Controladas de Puerto Rico;

9 (3) Arrestada, acusada, enjuiciada, ni declarada convicta por adquirir u

10 obtener sustancias controladas indirectamente o de forma no conforme a la

11 receta u orden profesional original tal y como aparece en el Artículo 404(a) de la

12 Ley Núm. 4 del 23 de junio de 1971, según enmendada, conocida como la Ley de

13 Sustancias Controladas de Puerto Rico;

14 (4) Arrestada, acusada, enjuiciada, ni declarada convicta por introducir,

15 distribuir, dispensar, administrar, poseer o transportar para fines de

16 distribución, vender, regalar, entregar en cualquier forma, o simplemente poseer

17 cualquier sustancia controlada tal y como aparece en el Artículo 411a de la Ley

18 de la Ley Núm. 4 del 23 de junio de 1971, según enmendada, conocida como la

19 Ley de Sustancias Controladas de Puerto Rico;

20 (5) Arrestada, acusada, enjuiciada, ni declarada convicta por poseer o

21 utilizar los tipos de parafernalia relacionada con sustancias controladas descritos


14

1 en el Artículo 412(a)(11) y (12) de la Ley Núm. 4 del 23 de junio de 1971, según

2 enmendada, conocida como la Ley de Sustancias Controladas de Puerto Rico;

3 (6) Sujeta a que se le revoque su libertad condicional o probatoria basado

4 exclusivamente en la comisión de los delitos descritos en los subincisos (a)(1) a

5 (4) de este Artículo. Sin embargo, las circunstancias del caso sí podrán ser

6 tomadas en consideración para establecer o modificar los términos de

7 supervisión de libertad condicional o probatoria.

8 (b) Las provisiones del inciso (a) de esta sección aplicarán solo si la evidencia

9 requerida para arrestar, acusar, enjuiciar y declarar convicta o efectuar una revocación

10 fue obtenida como causa directa y resultado de procurar asistencia médica.

11 (c) Ninguna parte de esta sección será interpretada de modo que limite la admisión

12 de evidencia ligada a la investigación o enjuiciamiento de un crimen relacionado a un

13 acusado que no cualifique para las protecciones de esta Ley, o ligada a otros crímenes

14 cometidos por una persona que cualifique para las protecciones provistas en esta Ley.

15 (d) Ninguna parte de esta sección será interpretada de modo que limite la

16 incautación legal de evidencia o contrabando. Ninguna parte de este Artículo será

17 interpretada de modo que limite o disminuya la autoridad de un oficial de la Ley para

18 detener o llevarse bajo custodia a una persona durante el trascurso de una

19 investigación o efectuar su arresto por cualquier ofensa, salvo aquellas provistas en el

20 inciso (a) de esta sección.


15

1 (e) Ninguna parte de este Artículo será interpretada de modo que limite,

2 modifique, o elimine la inmunidad de responsabilidad que la Ley provee actualmente a

3 entidades públicas o empleados públicos.

4 Artículo 6.- Programa para la Prevención de Sobredosis de Opioides.

5 (a) El Administrador o directivo equivalente en ley sucesora, establecerá un

6 “Programa para la Prevención de Sobredosis de Opioides” para autorizar a ciertas

7 organizaciones sin fines de lucro, cuyo propósito sea de naturaleza salubrista o

8 comunitaria, a actuar en nombre de la ASSMCA o agencia equivalente en ley sucesora,

9 que tenga la responsabilidad primaria de llevar a cabo programas de prevención,

10 atención, mitigación de los problemas de adicción o dependencias a sustancias

11 controladas.

12 (b) Los objetivos del programa incluirán:

13 (1) Capacitar a organizaciones gubernamentales o sin fines de lucro, cuyo

14 propósito sea de naturaleza salubrista o comunitaria, de modo que puedan

15 orientar efectivamente al público sobre la sobredosis de opioides y el uso

16 problemático de sustancias;

17 (2) Facilitar y agilizar el acceso de aquellas organizaciones debidamente

18 autorizadas y que cumplan con los requisitos establecidos por la ASSMCA o

19 agencia equivalente en ley sucesora, mediante el Programa para la Prevención

20 de Sobredosis de Opioides a antídotos de opioides, tal como la naloxona, para

21 que así sean distribuidos a participantes.

22 (c) Requisitos del Programa:


16

1 (1) La ASSMCA o agencia equivalente en ley sucesora, organizará un taller

2 de orientación que simultáneamente sirva para autorizar a aquellas

3 organizaciones que deseen participar del Programa. El taller durará no más de

4 un día e incluirá los siguientes temas:

5 (i) La identificación y prevención de la sobredosis de opioides;

6 (ii) El uso apropiado de los antídotos contra la sobredosis de opioides,

7 incluyendo la administración y dosificación de los mismos;

8 (iii) La importancia de llamar a los servicios de emergencia 9-1-1 para

9 solicitar ayuda en casos de sobredosis de opioides;

10 (iv) El trato adecuado de una víctima de sobredosis de opioides luego

11 de ser administrada un antídoto contra la sobredosis de opioides; y

12 (v) Los síntomas o efectos secundarios de la naloxona.

13 (2) La ASSMCA o agencia equivalente en ley sucesora, será responsable de

14 facilitar y agilizar el acceso de organizaciones autorizadas a antídotos contra la

15 sobredosis de opioides, ya sea gratuitamente o mediante un acuerdo

16 colaborativo con la organización autorizada.

17 (3) La ASSMCA será responsable de mantener actualizado un registro

18 abierto al público de toda organización autorizada para participar en el

19 Programa.

20 (d) Elegibilidad de Organizaciones Participantes.


17

1 (1) Las siguientes organizaciones serán elegibles para ser denominadas

2 como “Organización Autorizada por la ASSMCA bajo el Programa para la

3 Prevención de Sobredosis de Opioides”:

4 (i) Oficinas regionales de la ASSMCA;

5 (ii) Instituciones correccionales y policiacas, hospitales y

6 universidades;

7 (iii) Programas de metadona y de buprenorfina; y

8 (iv) Organizaciones operando uno o varios de los siguientes

9 programas:

10 1. Programas comunitarios,

11 2. Programas de abuso de sustancias controladas,

12 3. Programas de acceso a jeringas,

13 4. Programas de reducción de daño,

14 5. Otros programas de naturaleza salubrista o comunitaria

15 relacionados al uso problemático de sustancias.

16 (e) Responsabilidades de las Organizaciones Autorizadas Participantes.

17 (1) Como parte del programa, las organizaciones autorizadas participantes

18 tendrán las siguientes responsabilidades:

19 (i) Educar y adiestrar a participantes sobre la sobredosis de opioides

20 y la drogodependencia; y
18

1 (ii) Facilitar el acceso a la naloxona a aquellos participantes que hayan

2 sido adiestrados sobre el manejo sobredosis de opioides, tal y como aparece

3 en el Artículo 6 de esta Ley.

4 (2) Como responsabilidad del profesional de la salud, el mismo debe de

5 mantener códigos de identificación para aquellos participantes del programa.

6 (f) El Administrador queda facultado para promulgar un reglamento que

7 establezca el proceso mediante el cual las organizaciones autorizadas participantes

8 puedan adquirir naloxona con el propósito de distribución a pacientes mediante orden

9 permanente médica (“standing order”). Dicho reglamento debe ser presentado en el

10 Departamento de Estado conforme a las disposiciones de la Ley 39-2017, según

11 enmendada, conocida como “Ley Procedimiento Administrativo Uniforme del

12 Gobierno de Puerto Rico” y entrará en vigor en o antes de noventa (90) días luego de la

13 aprobación de esta Ley.

14 (g) El Administrador quedará facultado para crear acuerdos interagenciales con

15 entidades públicas; tales como las fuerzas de ley y orden, los servicios de emergencia y

16 los servicios de primera respuesta; para reducir las muertes por sobredosis de opioides.

17 Artículo 7.- Orientación Sobre Sobredosis de Opioides.

18 (a) Una organización o profesional de la salud que recete o despache un antídoto

19 contra la sobredosis de opioides se asegurará de que el participante reciba información

20 sobre la misma. En caso de que el participante previamente no haya recibido

21 orientación sobre la sobredosis, la organización o profesional de la salud deberá de

22 proveerle al participante una orientación básica sobre la misma.


19

1 Esta orientación debe de incluir:

2 (1) La identificación y prevención de la sobredosis de opioides;

3 (2) La administración y dosificación de un antídoto contra la sobredosis de

4 opioides;

5 (3) La importancia de llamar a los servicios de emergencia 9-1-1 para

6 solicitar ayuda en casos de sobredosis de opioides; y

7 (4) El trato adecuado de una víctima de sobredosis luego de ser

8 administrada un antídoto contra la misma.

9 Artículo 8.- Inmunidad de Responsabilidad para Profesionales de la Salud.

10 (a) Un profesional de la salud o farmacéutico quien, actuando de buena fe,

11 directamente o mediante receta médica, despache un antídoto contra la sobredosis de

12 opioides a un participante quien sea capaz, a juicio del profesional de la salud, de

13 administrar dicho antídoto en caso de emergencia, no será sujeto a ninguna

14 responsabilidad civil o criminal, o ninguna acción disciplinaria profesional por parte de

15 la Junta de Licenciamiento y Disciplina Médica y/o la Junta Examinadora de

16 Enfermeras y Enfermeros, como causa directa y resultado de los actos u omisiones del

17 profesional al recetar y despachar un antídoto contra la sobredosis de opioides tal y

18 como estipulado en esta Ley.

19 (b) En caso de emergencia, una persona que no sea profesional de la salud puede

20 administrar, sin compensación, un antídoto contra la sobredosis de opioides, si tal

21 persona ha recibido información de dicha sobredosis relacionada a los acápites (i) al

22 (iv) del subinciso (c)(1) del Artículo 6 de esta Ley y cree de buena fe que esa persona
20

1 está experimentando una sobredosis de opioides. Dicha persona no será sujeta a

2 ninguna responsabilidad civil o criminal como resultado de sus actos u omisiones al

3 administrar un antídoto contra la sobredosis de opioides tal y como estipulado en esta

4 Ley. De igual manera, la inmunidad que proveen los Artículos 4 y 5 de esta Ley

5 también aplicarán a una persona actuando de manera tal y como estipulada en estos

6 Artículos, siempre y cuando se cumplan con los requerimientos de los Artículos 4 y 5.

7 (c) Un miembro de las fuerzas de ley y orden, los servicios de emergencia o los

8 servicios de primera respuesta puede en caso de emergencia administrar, sin

9 compensación, un antídoto contra la sobredosis de opioides, si tal miembro ha recibido

10 información de dicha sobredosis relacionada a los acápites (i) al (iv) del subinciso (c)(1)

11 del Artículo 6 de esta Ley y cree de buena fe que esa persona está experimentando una

12 sobredosis de opioides. Dicho miembro no será sujeto a ninguna responsabilidad civil o

13 criminal como resultado de sus actos u omisiones al administrar un antídoto contra la

14 sobredosis de opioides tal y como estipulado en esta Ley. La inmunidad que proveen

15 los Artículos 4 y 5 de esta Ley también aplicarán a una persona u organización

16 actuando de manera tal y como estipulada en este Artículo 8, siempre y cuando se

17 cumplan con los requerimientos de los Artículos 4 y 5.

18 Artículo 9.- El Artículo 6 de esta Ley entrará en vigor noventa (90) días luego de

19 la aprobación de esta Ley. Los Artículos 1 al 5, 7 y 8 entrarán en vigor inmediatamente

20 después de su aprobación.

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