Derecho Civil y Matrimonio
Derecho Civil y Matrimonio
62,
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mán, 1959, n9 1. — Pavón, Cirilo, Tratado de la Familia * Por el Dr. LORENZO A. GARDELLA.
PRIMERA PARTE es hueso de mis huesos, y carne de mi car-
ne... Por cuya causa dejará el hombre a su
RÉGIMEN CANÓNICO DEL MATRIMONIO padre y a su madre, y estará unido a su mu-
I. Principios fundamentales jer; y los dos vendrán a ser una sola carne."
1. Concepto canónico del matrimonio. No (Génesis, II, vs. 18 a 24). "Después bendijo
hay en el Código de Derecho canónico Dios a Noé y a sus hijos. Y díjoles: Creced
de 1918 una definición del matrimonio. De y multiplicaos, y poblad la tierra." (Génesis,
cualquier modo, de acuerdo con doctrina IX, v. 1). Por fin, en la Nueva Ley, Nuestro
de rancio abolengo, cabe distinguir dos sig- Señor Jesucristo eleva ese contrato natural
nificaciones principales en ese concepto: de matrimonio a la dignidad de sacramen-
'•matrimonio" en sentido activo, en cuanto to: ver Efesios, v. 32, como también el pa-
acto de casarse, en cuanto "casamiento" saje evangélico de las bodas de Cana (Juan,
(matrimonium in j i e r i ) ; y "matrimonio" en II, vs. 1-11) o aquel otro en que Jesús definió
sentido pasivo, en cuanto estado conyugal la unidad e indisolubilidad del connubio
que es producto del casamiento (matrimo- (Mateo, XIX, vs. 1-9).
nium in iacto esse). Ello en claro, podemos 3. El -matrimonio, ¿contrato o institu-
definir al matrimonio como un contrato le- ción? Se discute actualmente entre los ju-
gítimo entre varón y mujer, cuyo objeto es ristas católicos si el matrimonio puede cali-
el derecho perpetuo y exclusivo sobre los ficarse con propiedad como "contrato", o si
cuerpos, que ambos contrayentes se otorgan más bien habría que considerarlo "institu-
recíprocamente en orden a la procreación; ción". Por más que el planteo agudo de la
contrato que, en tratándose de cristianos, controversia sea más o menos reciente, sus
constituye a la vez sacramento. El matri- raíces tienen remoto origen.
monio implica, en efecto, un contrato, y de Muy sumariamente, consignemos que la
ahí que el consentimiento de los consortes faena de categorización jurídica del matri-
sea elemento esencial del mismo; por lo monio por el Derecho canónico comienza
demás, entre cristianos ese contrato se ha alrededor del siglo xn, a impulsos del rena-
elevado, por disposición de Nuestro Señor cimiento romanista que para entonces flo-
Jesucristo, a la dignidad sacramental; el reció en torno a Bolonia. En esos primeros
objeto de dicho negocio es el ius in corpus pasos, el matrimonio se entendió como un
con carácter perpetuo y exclusivo, y por eso consortium, como status coniugalis, dentro
la indisolubilidad y la unidad aparejan pro- del cual se distinguía entre la traba del
piedades esenciales del matrimonio; deci- vínculo por el consensus (matrimonium in
mos, en fin, contrato "legítimo", para sub- fieri) y el consiguiente régimen de comuni-
rayar que el matrimonio sólo depende de la dad conyugal (matrimonium in iacto esse);
voluntad de las partes en cuanto a la pres- por lo demás, había que añadir la discri-
tación o no del consentimiento, pero que en minación entre el consentimiento de futuro
lo demás se halla sujeto a un régimen o "esponsales", y el consentimiento de pre-
inexcusable de Derecho objetivo (divino, sente o matrimonio sin más: Graciano sis-
eclesiástico, civil), extremo éste que permi- tematizará en su Decretum tres etapas: la
te aludir, más allá del aspecto contractual desponsatio o promesa de futuro, que es
referido, a la "institucionalidad" del connu-
matrimonio initiatum mas no propio ma-
trimonio; el coniugium o consentimiento de
bio. Todas estas consideraciones entiéndan- presente, que tampoco pasa de matrimonium
se aquí a título preliminar; más adelante initiatum; y por último, el matrimonium ra-
las profundizaremos. tum o perfecto, que supone la consumación.
2. Fundamento del matrimonio. El ma- Más adelante, el concepto de contractus
trimonio responda a una patente tendencia aplicado al consentimiento matrimonial de
natural: la unió^x de los sexos para procrear presente se incorporará a las Decretales y
hijos que deben ser educados en el seno de será propiciado por la escuela franciscana
una sociedad estable. En cuanto entidad (San Buenaventura, Duns Scoto), criterio
natural, así pues, el origen del connubio que en cambio manejarán con reserva los
puede fijarse en Dios mismo, autor de la teólogos dominicos (San Alberto Magno,
naturaleza. Pero esa suprema causa del ma- Santo Tomás de Aquino), en razón de la
trimonio se constata no sólo por ley natu- disparidad obvia entre el matrimonio y las
ral, sino también por ley positiva divina: convenciones de contenido económico. Por
'Creó, pues, Dios al hombre... creólos va- otro lado, en cuanto a la eficacia del con-
rón y mujer. Y echóles Dios su bendición, y sensus para hacer el matrimonio, también
dijo: Creced y multiplicaos ..." (Génesis, nacieron las discrepancias: para Graciano,
I, 27-28). Dijo asimismo el Señor Dios: No es ya dijimos, el matrimonium ratum o per-
bueno que el hombre esté solo: hagámosle fecto requería la consumación, de modo que
ayuda semejante a él... Y de la costilla el matrimonio venía a ostentar carácter
aquella que había sacado de Adán, formó el real, no meramente consensual; Pedro Lom-
Señor Dios una mujer ... Y dijo Adán: Esto bardo y la escuela francesa (Pedro Comes-
tor, Pedro de Poitiers) sostendrán en cam- matrimonio satisface la definición de con-
bio que el matrimonio se perfecciona por trato en lo esencial, por más que él posea
el solo consentimiento; esta última tesis, en características muy especiales; y desde lue-
sí correcta, llevó al abuso de les "casamien- go, se hace mérito de la terminología misma
tos clandestinos", por lo cual, a partir de del Códex. La tesis mstitucionalista (Geor-
Alejandro III, se inicia un movimiento ten- ges Renard entre los jusfilósofos, Manuel
diente a imponer algunos requisitos forma- Giménez Fernández entre los canonistas)
les a la expresión del consentimiento nup- afirma que la denominación "contrato", al
cial, propósito que se consolidaría en Trento menos en su sentido dogmático moderno, se
con el capítulo Tametsi; la referida ten- liga demasiado a la noción de autonomía
dencia engendró, empero, por exageración, de la voluntad y se aleja lo bastante del
otro error, esto es, considerar al matrimonio supuesto de un régimen normativo-impera-
contrato "literal", como si el ligamen se tivo, como para convenir con propiedad al
formase por la manifestación exterior y matrimonio; y por eso proponen el concepto
formal del consentimiento con prescindencia "institución", que se corresponde muy cum-
del ánimo interno (p. ei., Guillermo Duran- plidamente con la hipótesis de un sistema
do) . Se cruza con todos estos problemas de derecho de contenido inexcusable, al que
otra controversia: ¿la verdadera "causa" se accede por libre voluntad pero que no se
del matrimonio es la libre voluntad de los rige por dicha voluntad libre.
contrayentes, o la voluntad divina que ha La solución del litigio depende, ante todo,
creado un ordenamiento matrimonial al cual de qué se entienda por "contrato". A decir
deben sujetarse, "velis nolis", quienes quie- verdad, la más reciente evolución en el
ren contraer nupcias? Frente a los defen- Derecho contractual contemporáneo, que se
sores acérrimos de la libertad humana traduce en notables limitaciones al clásico
(p. ej., Duns Scoto) o a sus radicales impug- contractualismo liberal basado en la auto-
nadores (p. ej., Pedro de Tarento), el fran- nomía de la voluntad, quita alguna fuerza
ciscano San Buenaventura enunció la solu- a la tesis institucionalista. Por otro lado,
ción razonable: Dios es causa eficiente empero, forzoso será admitir que las carac-
mediata de todo matrimonio, en cuanto que terísticas singulares del matrimonio deter-
Él es autor del ordenamiento matrimonial minan que, si él es un contrato, ciertamente
básico, y por eso Él es también causa con- lo sea sin identificación posible con los de-
servadora inmediata de todo connubio; pero más negocios convencionales. En efecto, el
la libre voluntad humana constituye la cau- matrimonio poseería carácter contractual
sa eficiente inmediata de cada casamiento en cuanto que en él dos sujetos se ponen
concreto. Esta doctrina apuntaba ya a la de acuerdo en una declaración de voluntad
"institucionalidad" del matrimonio, puesto para arreglar en cierto ámbito sus mutuos.
que subrayaba el hecho de que, por su libre derechos. Mas, por otro lado, a diferencia
consenso, los contrayentes acceden, cuando de los otros contratos, en el matrimonio
casan, a un régimen objetivo sobre el cual ocurre: a) que él es exigido por el Derecho
nada puede la voluntad humana. Sin em- natural y que tiene carácter religioso; b) que
bargo, la categorización del matrimonio sus sujetos deben ser precisamente un varón
como contrato siguió adelante y acabó por y una mujer; c) que el respectivo consen-
ubicarse en primer plano, a raíz de una timiento no puede suplirse por autoridad
circunstancia histórica: la enérgica lucha humana alguna; d) que no opera allí el
llevada por la Iglesia contra el abuso de los principio de la autonomía de la voluntad;
príncipes y de los padres de familia que e) que se trata de un vínculo a perpetuidad,
pretendían imponer matrimonios a subditos no rescindible ni disoluble por mutuo con-
e hijos avasallando la liberta^nupcial; las senso. Desde luego, contractualistas e insti-
exigencias de esa lucha llevaron a los cano- tucionalistas concuerdan en admitir que el
nistas, lógicamente, a destacar con especia- matrimonio se hace por el consentimiento
les relieves el elemento consensual de las libre, pero que una vez otorgado el mismo,
nupcias y, por ende, a catalogar al matri- la libertad subjetiva se esfuma y entra a
monio como un contrato, todo lo sui generis funcionar exclusivamente la normación ob-
que se quisiera, pero contrato al fin. Dicho jetiva. Ambos aspectos se precisan finamen-
criterio se incorporó al Codex mismo, bajo te por Pío XI en la Encíclica Casti Connubii,
la influencia de un ilustre canonista que fue cuando dice: "Aunque el matrimonio sea de
alma de la codificación de 1918, esto es, el institución divina por su misma naturaleza,
cardenal Pietro Gasparri; así, el canon 1012 también la voluntad humana tiene en él su
alude por dos veces al "contrato matrimo- parte, y, por cierto, nobilísima; porque cada
nial", y la misma designación emplea el matrimonio singular, en cuanto es plena
canon 1015. unión entre aquel hombre y aquella mujer,
La controversia sigue en pie, sin embargo. no surge sino del libre y recíproco consen-
Los contractualistas (Gasparri, Cappello, timiento de los esposos; y ese acto libre de
Chelodi, Montero, etc.), observan que el voluntad, por el que cada una de las partes
entrega y acepta el derecho privativo (es 5. Sacralidad y sacramentalidad del ma-
decir, propio y exclusivo) del matrimonio trimonio. El matrimonio, decíamos antes,
(c. 1081, prf. 2), tan necesario es para cons- aun como mero contrato natural (matri-
tituir el verdadero matrimonio que ninguna monio de los no bautizados) posee por su
potestad humana puede suplirlo (c. 1081, origen divino y por sus finalidades un inne-
prf. 1). Sin embargo, esta libertad sólo in- gable carácter sacral, del que dan testimo-
fluye para determinar si los contrayentes nio todas las religiones. Inocencio III y Ho-
quieren o no quieren contraer matrimonio, norio III afirmaron así que el sacramento
y con qué persona; porque, indudablemente, del matrimonio existía entre fieles e infieles,
la naturaleza del matrimonio queda com- empleando desde luego la expresión "sacra-
pletamente fuera de los límites de la libertad mento" en un sentido lato, mas 110 incorrec-
humana; de tal suerte que si alguien ha to; y Pío XII, en su Alocución a la Rota
contraído ya matrimonio se halla sujeto a Romana del 6 de octubre de 1946, explicó
sus leyes y propiedades esenciales", de don- que el matrimonio era "según la voluntad
de resulta, pues, que el matrimonio se cons- del Creador, una res sacra".
tituye "por la voluntad divina a la vez que Mas, aparte de la sacralidad común a todo
por la humana; de Dios son la institución, matrimonio, el connubio cristiano posee sa-
los fines, las leyes, los bienes del matrimo- cramentalidad: "Cristo Nuestro Señor elevó
nio; y con el beneplácito y auxilio de Dios, a la dignidad de sacramento el mismo con-
de los hombres es cada matrimonio parti- trato matrimonial entre bautizados" (canon
cular, con los deberes y bienes establecidos 1012, prf. 1); ambos aspectos, el contractual
conjuntamente por Dios, mediante la gene- y el sacramental, se hallan inevitablemente
rosa entrega hecha a otro de su propia unidos, y "por consiguiente, entre bautizados
persona por todo el tiempo de su vida". Nos no puede haber contrato matrimonial válido
permitimos insinuar que en este texto pon- que por el mismo hecho no sea sacramento
tificio, y en toda la doctrina subyacente al (canon 1012, prf. 2 ) . Así entonces el matri-
mismo, puede apoyarse una solución tran- monio, que hasta el advenimiento de Cristo
saccional a la polémica entre contractualis- se ubicaba en el plano natural (sin perjui-
tas e institucionalistas: el matrimonio sería cio de su aspecto religioso ya anotado), se
un contrato institucional; "contrato" porque eleva por disposición del mismo Cristo al
hay allí un intercambio de consentimientos plano sobrenatural, de la gracia o sacra-
que ubica a las partes en un nuevo ordena- mental (Efesios, V, 32). Cuándo tuvo lugar
miento jurídico; "institucional" porque ese la institución del sacramento del matrimo-
ordenamiento no se subordina a las partes nio es asunto que motiva algunas dudas:
mismas, sino que se basa imperativamente podría ubicarse ese hecho en las bodas de
en el Derecho objetivo. Con lo primero no Cana, o en el episodio en que Jesús alude
sólo viene a salvarse la terminología tradi- a la unidad e indisolubilidad del ligamen
cional hoy incorporada al Codex (incorpo- (ver pasajes evangélicos ut supra citados),
ración que no vemos cómo cabría desdeñar), o bien en los encuentros que tuvo el Salva-
sino que también se contempla la ontología dor con sus apóstoles después de la Re-
matrimonial misma en su causa eficiente surrección.
próxima; con lo segundo vienen a recono- La definición del canon 1012 responde a la
cerse las notas singularísimas del connubio, doctrina secular de la Iglesia. Ella fue rati-
y se previenen los riesgos que originaría el ficada en históricas circunstancias, cuando
contractualismo a secas cuando él opera en la herejía albigense cuestionaba la santidad
ámbitos ajenos a la recta drícrina canóni- del matrimonio. El Concilio de Trento (se-
ca ("matrimonio civil", divorcio vincular, sión XXIV, canon 1) estableció categóri-
etcétera). camente: "Si alguno dijere que el matrimo-
4. El derecho al matrimonio. Todo hom- nio no es verdadera y propiamente uno de
bre tiene derecho natural al matrimonio, y los siete Sacramentos de la ley Evangélica,
nadie está de suyo obligado a contraerlo. instituido por Cristo Nuestro Señor, sino
Respecto de la libertad para contraer nup- inventado por los hombres en la Iglesia, y
cias, ha de entenderse ella dentro del legí- que no confiere gracia, sea excomulgado."
timo orden normativo, el cual podrá vedar Precisamente, Lutero negaba la sacramen-
lícitamente el casamiento en determinadas talidad del matrimonio; Marco Antonio de
circunstancias (p. ej., a quienes carezcan de Dominis (De república ecclesiastica, 1617)
discernimiento bastante), y ello bajo san- afirmaría más tarde un distingo real entre
ción de nulidad inclusive. Por lo demás, contrato y sacramento del matrimonio, sos-
quede aquí una afirmación de suma impor- teniendo que el sacramento era cosa acce-
tancia práctica: son gravemente injustas soria que se adjuntaba al contrato o cosa
las normas estatales que prohiben capri- principal; esta tesis ganó secuaces entre los
chosamente el matrimonio (así, por causa galicanos, así con Jean de Launoy (Regia
de discriminación racial o por motivo de in matrimonium potestas, 1674) y se quiso
enfermedad). aplicar por Richelieu a efectos de la nulidad
del matrimonio celebrado por el hermano un bautizado con un infiel, y supuesto con-
de Luis XIV sin venia real, mas el Papa trato válido, la tesis más probable es que no
Urbano VIII rehusó semejante pretensión; haya sacramento para nadie, en razón de
aun sin llegar a esos extremos, no faltaron que siendo indivisible el matrimonio y sien-
algunos que propugnaban la separabilidad do incapaz de sacramentos el infiel, dicha
de contrato y sacramento, entendiendo que incapacidad repercute sobre la parte bauti-
si los contrayentes casan con intención de zada misma; cuando se contrajo matrimo-
no recibir el sacramento, no se da este últi- nio en la infidelidad, pero luego ambos
mo pero sí el contrato matrimonial. El cónyuges se convirtieron, su contrato ma-
Syllabus de Pío IX (8-XII-1864) da cuenta trimonial deviene automáticamente sacra-
de esos errores al condenar las proposicio- mento, criterio que surge del texto mismo
nes 66 y 73 ("el sacramento del matrimonio del canon 1012, prefacio 3; por fin, si en el
es solamente una cosa accesoria y separable mismo supuesto uno solo de los esposos se
del contrato, consistiendo tal sacramento convierte, no hay sacramento.
en la sola bendición nupcial"; "en fuerza En orden a la licitud, sólo puede ser sujeto
del contrato meramente civil puede existir quien no esté afectado por impedimentos
verdadero matrimonio entre cristianos; y es impedientes u otras prohibiciones legítimas,
falso que el contrato matrimonial de los y se halle en estado de gracia; quien contrae
cristianos sea siempre sacramento, o que pese a dichos óbices, casa válida pero ilí-
sea el mismo contrato nulo, si no hay sacra- citamente y no recibe la gracia propia del
mento") . En resumen, pues, contrato y sa- sacramento, que sólo le llegará cuando re-
cramento se distinguen lógica pero no onto- mueva el obstáculo.
lógicamente; no hay momento alguno en que El sacramento del matrimonio produce
haya contrato sin sacramento o vice versa, efectos que pueden enunciarse sumariamen-
en el connubio cristiano; quien celebra el te así: a) en el orden teológico, la gracia
contrato matrimonial cristiano, automáti- propia para el cumplimiento de los deberes
camente recibe el sacramento del matrimo- conyugales; b) en el orden jurídico, una
nio aunque no tenga intención expresa al firmeza peculiar a las propiedades de uni-
respecto, aunque ignore o yerre acerca de dad e indisolubilidad inherentes a todo ma-
la sacramentalidad; y si alguien pretende trimonio.
casarse pero no recibir el sacramento, co- 6. Fines del matrimonio. De acuerdo con
rresponderá esclarecer cuál es la voluntad el canon 1013, prefacio 1, "la procreación y
dominante (se presume la primera), para la educación de la prole es el fin primario
decidir, respectivamente, si se celebró el del matrimonio; la ayuda mutua y el reme-
contrato y con él el sacramento, o si faltó dio de la concupiscencia es su fin secun-
el sacramento y con él el contrato. dario". Esta norma eclesiástica no hace sino
Como todo sacramento, el del matrimonio ratificar principios de Derecho natural y
debe poseer "materia", "forma" y "ministro". divino-positivo. Desde luego, la validez y lici-
Las antiguas discusiones sobre la "materia" tud del matrimonio no requiere que las par-
y la "forma" matrimoniales, pueden darse tes, al celebrarlo, tengan concretamente en
hoy por resueltas en el sentido de que vista esos fines, pues basta que no los exclu-
"materia próxima" del matrimonio son las yan de manera positiva; de ahí también
palabras o signos por los cuales las partes que sea válido aunque ilícito un connubio
se ofrecen mutuamente el ius in corpus, y en que, sin mediar exclusión de los fines
"materia remota" ese mismo ius, mientras objetiTJs del acto, de cualquier modo el
que la forma consiste en la aceptación que agente se propone fines subjetivos delezna-
en tal sentido se expresan los contrayentes. bles como satisfacer las bajas pasiones, con-
"Ministros" del matrimonio son los mismos seguir una herencia, conquistar poderío po-
contrayentes, ya que ellos celebran el con- lítico.
trato que es inseparable del sacramento; el El fin primario del matrimonio comprende
sacerdote asistente no es ministro del ma- la generación lato sensu, esto es, física y
trimonio sino tan sólo su testigo calificado espiritual, y por ende se desdobla en dos
y, eso aparte, es ministro de las ceremonias aspectos: procrear la prole, y educarla. Am-
rituales que se agregan al sacramento; la bas vertientes del fin primario se fundan
tesis contraria de Melchor Cano y algunos en la naturaleza misma: la procreación,
otros, ha quedado desechada por completo. indispensable para la perduración y desarro-
Para ser sujeto válido del sacramento del llo del género humano, requiere la'ordenada
matrimonio preciso es hallarse bautizado unión de los sexos propia del matrimonio;
y no padecer impedimentos dirimentes. Por por lo demás, no se trata de engendrar tan
lo tanto, cuando casan entre sí dos bauti- sólo al mero nivel biológico, sino de engen-
zados católicos, o dos bautizados acatólicos, drar personas,'y esto supone una prolonga-
o un bautizado católico con otro acatóli- da empresa de educación que justamente
co, hay sacramento; no lo hay, en cambio, incumbe a la familia. Pero, claro está, que
si casan entre sí dos infieles; cuando se liga de los dos aspectos, el segundo (educación)
depende del primero (procreación); de suer- lace será nulo. Por lo demás, la unidad y la
te que, sin negar el carácter primario de indisolubilidad provienen del derecho natu-
ambos, el de la procreación resulta más ral, confirmado por el Derecho divino-posi-
urgente, como se verifica por los cáno- tivo. Aclaremos, empero, que se trata aquí
nes 1082 y 1086, que estudiaremos al tratar del Derecho natural llamado "secundario",
del consentimiento matrimonial. ya que la ausencia de una u otra de esas
En cuanto a los fines secundarios, se seña- propiedades no compromete en forma ab-
lan dos: la "ayuda mutua", esto es, la soluta el fin primario del matrimonio; acla-
comunidad de vida entre los consortes con ración que importa para entender las dis-
los correlativos deberes de amor, respeto, pensas que a las leyes de la unidad y de la
asistencia, cohabitación; y el "remedio de indisolubilidad otorgara el Derecho divino,
la concupiscencia", que recordara San Pablo según veremos en seguida. Por otro lado,
en su Primera Epístola a los Corintios, ca- como lo precisa el canon 1013, prefacio 2,
pítulo Vil, versículo 9?. Éstos son también ambas propiedades cobran una firmeza es-
auténticos fines objetivos del matrimonio, pecial si se trata no de cualquier matrimo-
pero no indispensables para constituirlo nio, sino del connubio sacramental de los
sino tan sólo integrantes, de modo que po- cristianos.
drían faltar sin mengua de la validez del La "unidad" (o "uniparidad") implica que
enlace; en cambio, no ocurre así cuando el matrimonio es ligamen de un solo hombre
alguien pretende unirse en comunidad de con una sola mujer. Se veda en consecuen-
vida con explícita exclusión del fin prima- cia la "poligamia", o sea la pluralidad de
rio; advirtamos, para evitar confusiones, uniones simultáneas, en sus dos especies:
que no se da esa exclusión sólo porque los "poliandria" o unión de una mujer con
contrayentes, de hecho, no estuvieran en varios hombres, "poliginia" o unión de un
condiciones de cumplir los fines primarios hombre con varias mujeres. La poliandria,
(p. ej., personas estériles): en tales casos, desde luego, resulta más gravemente con-
los fines secundarios bastan, especialmente traria al Derecho natural, pues afecta a
la "ayuda mutua", que es lo que sucede por todos los fines del matrimonio tanto pri-
lo común en los casamientos entre personas marios como secundarios; la poliginia aten-
de avanzada edad. Por lo demás, destaque- ta, en cambio, contra los fines secundarios
mos que los fines secundarios lo son no sólo y, en alguna medida, contra el fin primario
en cuanto que no constituyen sino única- respecto de la educación de la prole. La ley
mente integran el matrimonio, sino tam- de la unidad matrimonial fue dispensada
bién en cuanto que están subordinados y en transitoriamente por el Derecho divino an-
función de los primarios, ordenándose a terior a Cristo, por razones circunstanciales;
ellos. pero Jesús la restableció en toda su pureza,
El Santo Oficio, por decreto del 1? de abril según consta por el famoso pasaje de San
de 1944 (De finibus matrimonil), reprobó Mateo (cap. XIX, vs. 5-6); y acerca de esta
algunas opiniones novedosas (las de A. Doms propiedad, el Concilio de Trento declaró
y otros), que negaban a la procreación y (sesión XXIV, canon 2), que "si alguno di-
educación de la prole como fines primarios jere que es lícito a los cristianos tener a un
del matrimonio, o que pretendían indepen- mismo tiempo varias mujeres, y que esto
dizar y elevar de plano a los fines secun- no está prohibido por ninguna ley divina,
darios. Especialmente en cuanto al amor, sea excomulgado".
señalemos que la Iglesia recomienda que él La "indisolubilidad" significa que el ma-
Inspire la elección de consorte y la vi^ trimonio no puede disolverse por voluntad
conyugal entera; amor que, por lo demás, mutua o unilateral de los cónyuges. Se
no debe identificarse con la ciega pasión. proscriben así el "matrimonio de prueba",
Pero la Iglesia no acepta, en cambio, que el el divorcio absoluto o vincular, e institucio-
amor constituya la sustancia misma del ma- nes tales como el antiguo "libelo de repudio"
trimonio; no es posible, en efecto, que una que en el Viejo Testamento se concedió por
institución de tanta trascendencia personal derecho divino a los hebreos, como una
y social dependa de un basamento pura- dispensa transitoria (ver Deuteronomio,
mente subjetivo fincado en la afectividad. cap. XXIV, vs. 1-4). Nuestro Señor Jesucris-
7. Propiedades del matrimonio. Según el to restableció también en su pristinidad
canon 1013, prefacio 2, "la unidad y la indi- originaria el régimen de matrimonio indi-
solubilidad son propiedades esenciales del soluble y abolió en forma expresa el "repu-
matrimonio, las cuales en el matrimonio dio", explicando que el mismo sólo se había
cristiano obtienen una firmeza peculiar por tolerado en la ley mosaica por la "dureza de
razón del sacramento". Ambas se dicen corazón" de los israelitas (Mateo, cap. XXIV,
"propiedades esenciales" en cuanto que de- vs. 3-9). Dicha restauración evangélica de
ben existir para que haya verdadero y per- la indisolubilidad (quod Deus coniungit,
fecto matrimonio, de modo que si alguien homo non separet), abarcó incluso la hipó-
contrae excluyéndolas positivamente, el en- tesis de adulterio, como lo precisara el Con-
cilio de Trento (sesión XXIV, cap. VIII) al cipio del "favor matrimonii", de notable
declarar que "si alguno dijere que la Iglesia trascendencia en el ámbito del Derecho ma-
yerra cuando ha enseñado y enseña, según trimonial canónico; dicho principio se funda
la doctrina del Evangelio y de los Apóstoles, en el Derecho natural, y por ende ampara
que no se puede disolver el vínculo del ma- a todo matrimonio y no sólo al connubio
trimonio por el adulterio de uno de los dos cristiano. El favor matrimonii recibe espe-
cónyuges, y cuando enseña que ninguno de cial aplicación en los casos de duda acerca
los dos, ni aun el inocente que no dio moti- de la validez de un. enlace, como lo especi-
vo al adulterio, puede contraer otro matri- fica el mismo canon 1014 al consagrar el
monio viviendo el otro cónyuge, y que cae tradicional aforismo "in dubio standum est
en fornicación el que casare con otra mujer, pro valore matrimonii"; por ejemplo, si hay
dejada la primera por adúltera, o la que duda razonable acerca de un primer vínculo
dejando al adúltero, se casase con otro va- del que depende uno posterior, este segundo
rón, sea excomulgado". La ley de la indiso- ha de tenerse por írrito, ya que el primero
lubilidad es exigida por los fines propios se presume válido. El favor matrimonii se
del matrimonio; el divorcio contraría no extiende, asimismo, a las dudas sobre el
sólo los secundarios sino también los pri- propio hecho del casamiento, cuando los
marios, por lo menos en cuanto dificulta presuntos cónyuges pueden invocar "posesión
gravemente la educación de la prole. de estado".
El canon 1013, prefacio 2, no menta a la El favor matrimonii se sacrifica, empero,
"sacramentalidad" como propiedad esencial al favor fidei, o "favor de la fe", ya que
del matrimonio, sencillamente porque el ca- así lo exige la jerarquía axiológica; por
rácter de "sacramento" corresponde, no a ejemplo, si media duda insoluble sotare la
todo matrimonie, sino tan sólo al connubio validez de un matrimonio contraído en la
cristiano. Y aún respecto de éste, la "sacra- infidelidad, y uno de los consortes, con-
mentalidad" 110 es atributo esencial, pues vertido, quiere celebrar nuevas nupcias, pue-
no proviene intrínsecamente de la esencia de hacerlo, en cuanto que el primer enlace
de ese objeto, sino de la disposición extrín- deberá presumirse nulo por el '•privilegio de
seca de Nuestro Señor Jesucristo, que elevó la fe" (a la inversa ocurriría de funcionar
el contrato matrimonial a la dignidad de allí el favor matrimonii). Un supuesto es-
sacramento (por eso quien casa queriendo pecífico de "privilegio de la fe", que des-
excluir la sacramentalidad, mas proponién- plaza al "favor del matrimonio", es el "pri-
dose verdadera y primordialmente casarse, vilegio paulino", que estudiaremos a propó-
casado queda). sito de las causales de disolución matrimo-
8. Los "bienes del matrimonio". Se rela- nial.
ciona con el tema de los fines y propiedades 10. Diversas especies de matrimonio. El
nupciales, la famosa enunciación agustinia- canon 1015 precisa la terminología canó-
na de los tres "bienes de matrimonio": "pro- nica en orden al matrimonio.
le", "fidelidad", "sacramento" (proles, fides, a) Ante todo, hay que distinguir entre
sacramentum). El "bien de la prole" estriba "matrimonio válido" y "matrimonio invá-
en engendrar y educar los hijos, conectán- lido". "Matrimonio válido" es aquel que no
dose así pues con el fin primario del matri- padece, en orden a personas, consentimien-
monio; el "bien de la fidelidad" se corres- to y forma, de ningún vicio sancionado con
ponde con la unidad conyugal; y el "bien nulidad por las leyes; él puede ser "lícito"
del sacramento" (no se confunda con la o "ilícito", según que se hayan respetado o
"sacramentalidad" del connubio cristiano), no las presunciones legales no irritantes.
se entendía por San Agustín con referencia "Matrimonio nulo" ("inválido", "írrito") es
a la indisolubilidad de las nupcias. Esta ter- aquel que, por el contrario, falla a propósi-
minología resulta un tanto confusa y no es to de requisitos conminados por el Derecho
en verdad indispensable a la vista del ca- bajo pena de nulidad. El matrimonio nulo
non 1013, que consigna con nitidez fines y será "putativo" cuando "por lo menos uno
propiedades esenciales del matrimonio; sin de los cónyuges ha procedido de buena fe"
embargo, no quisimos omitirla, ya que es de al celebrarlo, y ese carácter se mantendrá
frecuente uso en la jurisprudencia canónica. hasta que ambos consortes conozcan con
9. El "favor matrimonii". Reza el ca- certeza la nulidad (canon 1015, prf. 4<?); de
non 1014: "El matrimonio goza del favor del lo contrario- estaremos en presencia del ma-
Derecho; por consiguiente, en caso de duda, trimonio meramente "atentado".
se debe estar por la validez del matrimonio La institución del "matrimonio putativo"
mientras no se demuestre lo contrario, salvo es obra del Derecho canónico, que así logró
lo que se prescribe en el canon 1127". Agre- conciliar la necesidad de que la invalidez
guemos la transcripción de dicho canon 1127: del matrimonio se decida según criterios ob-
"En caso de duda, el privilegio de la fe goza jetivos, con la justicia y conveniencia de
del favor del derecho". reconocer algunos efectos a las uniones
El canon 1014 enuncia el importante prin- contraídas de buena fe (especialmente le-
gitimidad de la prole). El "matrimonio pu- ciertas vacilaciones terminológicas de la
tativo" supone dos elementos: la buena fe antigua disciplina, resolviéndose la cuestión
y la nulidad. En cuanto a la buena fe, ella en el sentido más propio, ya que, en efecto,
estriba en que ambos o alguno de los con- el distingo entre matrimonio sólo celebra-
trayentes ignoraban la existencia de causa- do y matrimonio consumado, interesa pri-
les de nulidad, propias o de la otra parte mordialmente para saber si el connubio
(por ejemplo, no se sabían primos, o no cristiano ha alcanzado su perfecta indiso-
sabían que ese parentesco dirimía el matri- lubilidad. Desde luego, no hay duda alguna
monio, o uno lo sabía pero el otro no). Acer- de que el matrimonio sólo celebrado o "ra-
ca de la nulidad misma, bien que todos los to", es ya verdadero matrimonio y no mero
canonistas coincidan en que el matrimonio matrimonium initiatum como quería Gra-
putativo exige "color", "figura", "aparien- ciano. En cuanto a la consumación, que nos
cia" de matrimonio, dicho requisito se satis- desplaza del matrimonio sólo "rato" al "rato
face, para algunos, con la sola manifesta- y consumado", ella consiste en la unión se-
ción externa del consentimiento que se xual practicada por los cónyuges después
daría, incluso, en el "matrimonio civil"; de las nupcias y en forma natural, esto es,
para otros, en cambio, y así lo decidió en penetrando el miembro viril en la vagina
definitiva la Comisión Intérprete en su Res- y depositando allí verdadero semen; se ex-
puesta del 26-1-1949, se precisa al menos que cluyen, pues, la unión previa al casamiento
el casamiento se celebre "ante la Iglesia" que hubiera mediado entre los actuales cón-
(coram Ecclesia, in facie Ecclesiae}, de mo- yuges, la inseminación artificial, y todas las
do que no podría ser putativo el matrimonio demás formas antinaturales de relación
civil, y sí en cambio cualquier enlace que sexual. El mismo canon 1015-prf. 2, estable-
teniendo todas las apariencias de "matrimo- ce la presunción inris tantum de que el ma-
nio religioso", resultó nulo no sólo por razón trimonio se consumó si los cónyuges coha-
de impedimentos dirimentes o vicios del bitaron después de las nupcias, esto es,
consentimiento, sino también por defecto permanecieron juntos y solos el tiempo in-
en la forma sustancial no omitida del tocio dispensable.
(ejemplo típico, asiste al matrimonio canó- c) "El matrimonio válido de los no bauti-
nico como testigo calificado no el párroco zados se llama legitimo" (canon 1015-prf. 3).
sino otro sacerdote presuntamente delega- Ese nombre tiene un sentido histórico, pues
do, y la delegación no existía, ignorándolo se basa en la vieja contraposición entre las
los contrayentes). Cabe añadir que el ma- leges (Derecho romano, Derecho común)
trimonio entre infieles será válido o invá- cultivadas por los legistas, y los "cánones"
lido según sus leyes propias; pero nunca estudiados por los canonistas. Hay "matri-
resultará "putativo" porque esto último su- monio legítimo", así pues, cuando contraen
pone, lo anotábamos, un casamiento corara entre sí dos infieles con ajuste a los requi-
Ecclesia. En cambio, es probable que esa sitos inexcusables impuestos por el Derecho
categoría pueda darse respecto de los ma- divino (positivo y natural) y con sujeción
trimonios entre bautizados no católicos a los demás recaudos provenientes de las
exentos de la forma canónica a tenor del leyes civiles. No puede hablarse de "matri-
canon 1099-prf.2; y, sin duda alguna, res- monio legítimo", en cambio, a propósito del
pecto de los matrimonios canónicos dispen- connubio válido entre bautizado e infiel, ni
sados de la forma solemne según el canon menos al casamiento entre bautizados no
1098. Cuando los cónyuges hasta entonces católicos exentos de la forma canónica. El
de buena fe llegan a conocer "con certeza matrimonio "legítimo" deja de serlo, y se
la nulidad" (canon 1015-prf. 4), vale decir, transforma en connubio cristiano o sacra-
sin asomo de duda razonable, cesan para mental, cuando ambos consortes, no uno
ellos los efectos del "matrimonio putativo" solo, se bautizan.
y ya no les es lícito usarlo, debiendo pro- d) Puede hablarse de matrimonio "cató-
curar su convalidación si ello es posible; lico", "simplemente cristiano", "mixto", "de
ocurrido esto último, suele hablarse enton- culto dispar". "Matrimonio católico" es el
ces de matrimonium instauratum. que celebran canónicamente entre sí dos
b) "El matrimonio válido de los cristia- bautizados católicos. ''Matrimonio simple-
nos se llama rato si todavía no se ha con- mente cristiano" el que contraen dos bauti-
sumado; rato y consumado, si entre los cón- zados que no pertenecen ni pertenecieron
yuges ha tenido lugar el acto conyugal, al a la Iglesia Católica y que por ende se hallan
que por su misma naturaleza se ordena el eximidos de la forma canónica. "Matrimo-
contrato matrimonial y por el que los cón- nio mixto" es el que celebran un bautizado
yuges se hacen una sola carne" (canon católico y otro acatólico, con la forma ca-
1015-prf. 1). Esta clasificación, como lo pre- nónica y medie o no dispensa del impedi-
cisa la norma en examen, concierne sólo mento respectivo (que es sólo impediente).
a las uniones cristianas, no a aquellas de "Matrimonio de culto dispar" (que a veces
infieles; de esta manera han desaparecido se incluye en la categoría anterior enten-
dida lato sensu) es el que contrae un bauti- monio civil lato sensu, que para la Iglesia
zado con un infiel, desde luego que con la resulta válido cuando se celebra entre in-
forma canónica y dispensa del impedimento fieles, o entre bautizados exentos de la for-
respectivo si ese bautizado es católico. ma canónica, o entre bautizados sujetos a
e) En la antigua disciplina se aludía al esa forma pero dándose las circunstancias
"matrimonio presunto": aquél que se pre- del canon 1098 (siempre, desde luego, con
sumía luris et de lure existente, por haber referencia al problema de la "forma", y sin
mediado entre las partes relaciones íntimas perjuicio de las nulidades que pudieran pro-
en circunstancias tales que autorizaban a venir de impedimentos dirimentes o vicios
suponer el consentimiento nupcial. Dos de del consentimiento cuando la ley civil y la
estas hipótesis (unión sexual después de los ley canónica no coinciden). Mas stricto sen-
esponsales, o después de matrimonio nulo su suele aludirse, con el concepto de "ma-.
por defecto de edad) habían desaparecido trimonio civil", a aquel que se otorga ante
ya antes del Codex, por el capítulo "Tamet- la autoridad civil y según las leyes respec-
si" de Trento y por la Constitución Consen- tivas, con menoscabo de la jurisdicción ecle-
súa mutuus de León XIII. Y la otra hipóte- siástica: así, entre dos católicos.
sis clásica (unión sexual en matrimonio con Hasta los tiempos modernos el "matri-
condición de futuro pendiente), también ha monio civil" se ignoró en la cristiandad
de juzgarse suprimida, después del Codex; occidental; cuanto más, Guillermo de Ock-
pues lo que ocurre en tal caso es que, de ham y Marsilio de Padua habían postulado
ordinario, la condición se habrá puesto pre- la jurisdicción temporal sobre el matrimo-
viendo ese uso anticipado del matrimonio, nio tan solo en caso de necesidad, sin des-
y en consecuencia ella, por torpe, se tendrá conocer la ordinaria jurisdicción eclesiás-
por no escrita y el casamiento será perfecto tica. Las cosas cambian con la Reforma; por
desde su origen (canon 1092; ver Respuesta una parte, se niega carácter sacramental al
de la S. Congregación de Sacramentos del connubio cristiano (para Lutero, "nadie
30-V-1938); no mediando aquella intención puede negar que el matrimonio es una cosa
inmoral al condicionar el connubio, el uso externa y temporal, como el vestido y la
del mismo "pendente conditione" implica comida, como la casa y el palacio, someti-
simplemente un hecho ilícito, sin consecuen- dos a la autoridad temporal"); por otro
cias jurídicas en cuanto al matrimonio lado, la disidencia religiosa determinó que
mismo. considerables sectores de la población euro-
f ) El matrimonio puede ser "público" pea quedaran de hecho hostiles a la juris-
("solemne" o "menos solemne"), "oculto", dicción de la Iglesia. Y es así como aparece
"secreto", "clandestino". El matrimonio es el "matrimonio civil": por vez primera en
"público" cuando se sujeta a la forma ca- las Provincias Unidas de Holanda y Frisia
nónica y se prepara con las proclamas; Occidental, el l-IV-1580; más tarde lo san-
según medien o no ciertas ceremonias ad- cionaba Oliverio Cromwell en Inglaterra, el
juntas, por ejemplo, la bendición nupcial, 24-VIII-1652. En los países católicos, donde
será "solemne" o "menos solemne". El ma- el carácter sacramental del matrimonio no
trimonio es "oculto" cuando se hace según provocaba dudas, algunos insistieron con
la forma canónica pero con dispensa de las poca prudencia en el distingo lógico entre
proclamas. Y será "secreto" o "de concien- ambos elementos, el contrato y el sacra-
cia" cuando, guardándose siempre la forma mento, distingo que quisieron real las co-
canónica, no sólo se prescinde de las pro- rrientes regalistas y galicanas (Launoy en
clamas, sino que se adoptan otros recaudos 1674, Gerbais en 1690, a quienes ya en 1617
para evitar que trascienda (cánones 1104- se había anticipado De Domiiiis); gravitó
1107). Queda por fin el "matrimonio clan- también aquí, claro está, el filosofismo an-
destino", en que se hace caso omiso de toda tirreligioso del siglo xvni. De ese modo, el
formalidad (los contrayentes intercambian 16-1-1783 José II de Austria (el "Rey Sa-
en privado y sin testigos el consentimien- cristán") regulaba el contrato matrimonial
to) ; contra esta especie reaccionaron el separándolo del sacramento e incluso de-
capítulo Tametsi de Trento, y el Decreto Ne claraba oficial público al sacerdote asisten-
Temeré del 2-VIII-1907; en la actualidad, el te; en Francia, donde los hugonotes, des-
Codex no alude expresamente a esta cate- pués de diversas alternativas, contaban en
goría, y según la técnica del mismo no se vísperas de la Revolución con el matrimonio
trata ya del "impedimento de clandestini- civil facultativo (sanción del 28-XI-1787 de
dad", sino de defecto en la forma sustancial. Luis XVI), la Constituyente revolucionaria
g) El matrimonio es "eclesiástico", "ca- proclamaría que la loi ne considere le ma-
nónico", "religioso" cuando, aparte del de- riage que comme contrat civil (artículo 7?
recho divino (positivo y natural), se go- del título II de la Constitución de 1791), y
bierna por el derecho de la Iglesia; y "civil" por ley del 20-25 de setiembre de 1792 se
cuando su regulación positiva humana pro- instituía el matrimonio civil obligatorio, que
cede del Estado. Este último es el matri- luego pasaría al Code Napoleón y a los ar-
tículos orgánicos añadidos unilateralmente Iglesia reprueba debe juzgarse como un
por Bonaparte al Concordato de 1801; tam- concubinato (Pío IX, Alocución del 27-IX-
bién a Italia llegó el matrimonio civil obli- 1852, y reiterados pronunciamientos ppnti-
gatorio con el Código civil de 1866, mientras ficios de época posterior); por lo demás, a
que en España rigió por el breve lapso que ios católicos que públicamente viven unidos
corre entre 1870 y 1875; en Portugal lo in- en solo matrimonio civil debe rehusárseles
trodujo la ley del 25-XII-1910, después de la Eucaristía (arg. canon 855; y también,
la revolución liberal; y en el imperio alemán aunque esa situación no sea pública, si se
hizo lo propio la ley del 6-II-1875 que per- pide la Comunión en privado); además de-
duró a través del Código de 1900 (pero desde ben ser excluidos de los actos legítimos
antes había matrimonio civil obligatorio en eclesiásticos (arg. canon 2357) y de la se-
Francfort —1350—, en Badén —1869— y en pultura eclesiástica (arg. canon 1240-prf, 1-
Prusia —1874—, como también casamiento n<? 6). Sin embargo, desde el punto de vista
civil facultativo y de necesidad en otros del Derecho matrimonial canónico, no pue-
estados alemanes). Durante el siglo actual de postularse una rigurosa identificación
el "matrimonio civil" se fue extendiendo entre "matrimonio civil" y concubinato
más todavía, presentando las diversas va- (ver Instrucción de la S. Congregación de
riantes que en seguida mencionaremos; hay Sacramentos del 4-VII-1921), y así ocurre
que señalar empero que en algunos países que el "matrimonio civil" puede subsanarse
(por ejemplo Italia y Portugal), el instituto sin necesidad de renovar el consentimiento
evolucionó en sentido menos desfavorable (canon 1139 que estudiaremos oportuna-
para la Iglesia. mente) ; de todas maneras, no hay en el
Desde luego, la Iglesia condenó siempre "matrimonio civil" figura o apariencia de
la unión civil para sus subditos, por consi- verdadero matrimonio, ya que él no se ce-
derarla opuesta a la naturaleza sacramen- lebra coram Ecclesia, de suerte que el mis-
tal de las nupcias cristianas, agraviante a mo nunca podría ser "putativo".
la jurisdicción canónica y lesiva a la liber- Bien que la Iglesia repruebe severamente
tad de conciencia de los cristianos (ver la institución del "matrimonio civil", per-
Constitución Redditae sunt nobis de Bene- mite a sus subditos, en las naciones donde
dicto XIV, del 17-IX-1746; Encíclica Arca- rige ese sistema, que acudan a él para con-
num de León XIII del 10-11-1880; Encíclica seguir garantía de los efectos civiles del
Casti Connubii de Pío XI, del 31-XII-1930. connubio, pero sin la intención de contraer
El "matrimonio civil" se implanta a veces verdadero matrimonio y con la prohibición
como obligatorio para todos, de suerte que de usar del enlace civil mientras no medie
deberá acudir forzosamente a él quien quie- enlace canónico; incluso autoriza a los ca-
ra aparecer como casado para los efectos tólicos para que contraigan "matrimonio
jurídicos (Francia, Alemania, Suiza, Rusia, civil" ante los ministros acatólicos que en
Méjico, Argentina, Uruguay, etcétera). En algunos países se desempeñan como oficia-
otros regímenes es sólo facultativo, de ma- les del Registro, siempre que se trate en
nera que a todos se concede una opción efecto de un acto civil, no religioso. Más
entre matrimonio civil y religioso (Ingla- todavía, el "matrimonio civil" puede ser
terra, E. Unidos, Portugal, Dinamarca, Sue- moralmente obligatorio por razones de ca-
cia, Noruega, etcétera). Y es subsidiario o ridad, vale decir, para evitar males al otro
de necesidad cuando a él sólo pueden acudir cónyuge o a la prole cuyos derechos civiles
quienes hallan óbice para casar por la Igle- se desconocerían de otro modo; en muchas
sia en virtud de un impedimento canónico diócesis, asimismo, el párroco no puede
que el régimen civil ignora ("matrimonio asistir al matrimonio canónico, salvo auto-
civil de : necesidad absoluta", inaugurado rización del ordinario, cuando los contra-
por la ley austríaca del 25-V-1868), o bien yentes no justifican haber celebrado ya las
cuando dicho instituto se abre tan sólo a nupcias civiles (se precave el peligro de que
quienes no pertenecen a la confesión do- los derechos conyugales de una parte que-
minante en el Estado ("matrimonio civil de dan a expensas del puro arbitrio de la otra;
necesidad relativa", ver ley de Austria del además, gravitan consideraciones de paz
9-IV-1870 y régimen actual en España e pública, en vista de que otra solución pro-
Italia). Por supuesto, la segunda suta-especie vocaría un agudo choque entre la Iglesia y
de "matrimonio civil de necesidad", la "re- el Estado). Por fin, la Iglesia no veda a sus
lativa", no es cuestionada por la Iglesia si subditos desempeñarse como oficiales pú-
la respectiva categoría legal se construye blicos que autorizan "matrimonios civiles1',
respetando las leyes canónicas (para lo cual siempre que en su intención no se propon-
no basta atender tan sólo al problema de la gan presidir la celebración de un verdadero
"forma", sino además al consentimiento y matrimonio; inclusive, en zonas de misio-
a los impedimentos, a menos que se trate nes, y con los debidos recaudos, se concede
de uniones de infieles). permiso para tales cargos a los sacerdotes
Moralmente, el "matrimonio civil" que la mismos.
11. Regulación, jurídica del matrimonio. ción de impedimentos canónicos dirimentes
Preceptúa el canon 1016: "El matrimonio de inclusive, régimen de los esponsales, nor-
los bautizados se rige no sólo por el Derecho mas sobre educación de la prole, y demás.
divino, sino también por el canónico, sin Contra el principio que venimos exponiendo
perjuicio de la competencia de la potestad pugnan las tesis que niegan carácter sacra-
civil sobre los efectos meramente civiles del mental al matrimonio (por ejemplo Lute-
mismo matrimonio". Veamos separadamen- ro), o aquellas que separan el contrato del
te las diversas cuestiones aquí implicadas. sacramento reduciendo a éste la jurisdicción
a) La primera regla sobre el derecho que eclesisática (por ejemplo De Dominis, Lau-
gobierna al matrimonio va implícita en el noy, etcétera), o que admitiendo como in-
mismo canon 1016 cuando dice "no sólo por separables contrato y sacramento, conceden
el derecho divino": así pues, y antes que sin embargo potestad propia al Estado para
nada, todo matrimonio, cristiano o no, sa- introducir impedimentos dirimentes a la par
cramento o mero contrato, se rige por el de la Iglesia o, al menos, por concesión de
Derecho divino, tanto positivo como natural. esta última, para fijar los sólo impedientes.
Fundamentos de esa especie tienen los íines En este orden interesa el Syllabus de Pío IX,
y propiedades esenciales del matrimonio, o que condenó las siguientes proposiciones:
ciertas exigencias inexcusables en la pres- "La Iglesia no tiene potestad para estable-
tación del consentimiento, o algunos im- cer impedimentos dirimentes del matrimo-
pedimentos, o los rnás sustanciales derechos nio, sino que tal potestad pertenece a la
y deberes conyugales; y en dicho orden no autoridad civil, la cual debe quitar los hoy
puede interferir ninguna autoridad huma- existentes" (n? 68); "La Iglesia, en el curso
na, ni eclesiástica ni civil, arguyendo po- de los siglos, comenzó a introducir los im-
testad propia. pedimentos dirimentes, no por derecho
Esta primera regla precisa de un comple- propio, sino usando del que le prestó la
mento que se enunciaría así: tanto para autoridad civil" (n<? 6 9 ) ; "Los cánones tri-
bautizados como para infieles, la Iglesia es dentinos que pronuncian censura de ana-
suprema intérprete del Derecho matrimonial tema contra quienes osan negar a la Iglesia
positivo-divino y natural (ver canon 1038- la facultad de establecer impedimentos di-
prf. 1); por eso, cuando la Iglesia declara rimentes, o no son dogmáticos, o deben
que ciertos impedimentos son de Derecho entenderse de la misma potestad prestada"
divino (por ejemplo, consanguinidad de (n? 7 0 ) ; "Las causas matrimoniales y los
primer grado en la línea recta), esa decla- esponsales pertenecen por su naturaleza al
ración suya alcanza a los casamientos entre Tribunal civil" (n<? 74).
infieles. La legislación canónica sobre el matri-
b) He aquí una segunda regla en la ma- monio comenzó prácticamente con los orí-
teria: sin perjuicio del Derecho divino —po- genes mismos de la Iglesia. En los llamados
sitivo y natural— el matrimonio de los bau- "Cánones de los Apóstoles" hay ya normas
tizados se gobierna por el Derecho canónico, de Derecho matrimonial; merecen recordar-
en sí mismo y en todos sus efectos que no se asimismo los primeros preceptos conci-
sean meramente civiles. liares en esta materia, que arrancan del
Este principio concierne, ante todo, al Concilio de Elvira en España (año 306), si-
matrimonio de los bautizados entre sí (cató- guiendo luego los de Arles (314), Ancira
licos o acatólicos); y se funda en el carácter (alrededor del 314), Neocesárea (entre 314
sagrado de cualquier connubio y, particu- y 325), Granges (350), Laodicea (380). Hay
larmente, en el carácter sacramental del que tener presente también, en estos pri-
connubio cristiano. Por lo demás, dicho meros tiempos las magistrales enseñanzas
principio se extiende también a las uniones de San Agustín (siglos iv y v) y la célebre
entre bautizados e infieles, en razón de la Responsa ad consulta Bulganorum del papa
primacía de la sociedad eclesiástica (con Nicolás I (año 866). Al siglo ix pertenece la
jurisdicción sobre los primeros) sobre la más antigua colección de fuentes del Dere-
sociedad estatal (con jurisdicción sobre los cho matrimonial: es el Códice de Frisinga
segundos). Excepcionalmente, los bautizados o de Freising, donde se contienen pasajes
acatólicos que contraen entre sí o con in- pertinentes de las Escrituras, de los Santos
fieles se hallan exentos de la forma canó- Padres y de los Concilios romanos, francos
nica y, en su caso, del impedimento de (Orleans) e irlandeses. Más adelante el
disparidad de cultos del canon 1070. Decreto de Burcardo o Burchardo, obispo
La regulación eclesiástica sobre el ma- de Worms, como también el Decreto y la
trimonio de los cristianos alcanza al matri- Panormia atribuidos al obispo Ivo de Char-
monio mismo y a todos sus efectos, espiri- tres, presentan una valiosa compilación de
tuales y temporales, que no sean meramente normas canónico-matrimoiiiales; en la mis-
civiles: por ejemplo, determinación de los ma línea cabe mentar, poco después, al Lí-
requisitos para un consentimiento válido, ber Sententiarum del monje cluniacense
exigencia de una forma solemne, introduc- Alger de Lüttich. A mediados del siglo xn,
la aparición del célebre Decretum de Gra- sobre procedimiento en las causas matri-
ciano significó un innegable progreso en moniales; Matrimonia (4-XI-1741), que es
cuanto a la sistematización de las fuentes la famosa Declaratio Benedictina sobre ma-
del Derecho matrimonial canónico. La se- trimonios protestantes y mixtos en los Paí-
gunda mitad del sig'lo xn nos muestra a ses Bajos; y Satis vobis (27-XI-1741) sobre
Rolando Bandinelli, más tarde papa Ale- "matrimonio de conciencia". Al mismo Be-
jandro III, como un meritorio maestro en nedicto XIV pertenece la Constitución Red-
las cuestiones que nos ocupan; a esa época ditae sunt nobis del 17-IX-1746 donde se
pertenecen también Bernardo de Pavía con condenó el matrimonio civil; por su parte,
su Summa de Matrimonio, y Gandulfo de Pío VI, con la Bula Auctorem fidei (28-VIII-
Bolonia con el libro IV de sus Sentencias. 1794) reprobaba los errores regalistas del
A comienzos del siglo xni, Roberto Flames- Sínodo de Pistoya. En el siglo xix aludire-
bury encara por vez primera el Derecho mos al Syilabus de Pío IX (8-XII-1864),
matrimonial con un método jurídico, a tra- donde se descalifican diversos errores sobre
vés de su Summa de Matrimonio (año el matrimonio; a la Encíclica Arcanum (10-
1207). El IV Concilio de Letrán (año 1215) II-1880) de León XIII, de suma significa-
implantó en ese orden reformas de impor- ción para nuestro tema; y a la Instrucción
tancia. Las Decretales de Gregorio IX (año del Santo Oficio del 13-V-1868 sotare prueba
1234), el Líber Sextus de Bonifacio VIII de la muerte de los cónyuges. El siglo actual
(año 1298) y las Clementinas de Clemente V se inaugura con los decretos Provida (18-1-
(años 1314 y 1317), dedicarán al matrimo- 1906) y Ne Temeré (2-VIII-1907), del ponti-
nio el cuarto de sus cinco libros. Siguen ficado de San Pío X, el primero de ellos
después dos largos siglos de estancamiento sobre la observancia de la forma canónica
(sólo cabría citar el decreto de Eugenio IV tridentina en el imperio alemán, el segundo
a los Armenios, dado en el Concilio de Flo- sobre el régimen de la forma matrimonial
rencia del año 1439), y arribamos así al y esponsalicia en toda la Iglesia. Pocos años
magno Concilio de Trento, que cumplió en más tarde entraba en vigor el Codex Inris
la esfera matrimonial una obra de enorme Canonici de 1918, que dedicó al matrimonio
trascendencia. En la memorable sesión XXIV el título VII de la primera parte ("De los
(11 de noviembre de 1563), esa histórica sacramentos"), del libro tercero, que versa
asamblea aprobó doce cánones sobre prin- sobre "cosas" (cánones 1012 a 1143), en todo
cipios dogmático-matrimoniales, y san- lo que concierne al Derecho sustantivo; por
cionó diez capítulos donde regulaba la lo que atañe al Derecho procesal, hay que
respectiva disciplina que procedía funda- referirse al título XX del libro cuarto, cuyos
mentalmente del IV Concilio de Letrán: el cánones 1960 a 1992 se ocupan "de las cau-
capítulo primero (el famoso Tametsi) im- sas matrimoniales". El Codex reordenó con
plantó la forma solemne de celebración, notable acierto técnico la antigua disciplina
asestando un golpe durísimo a la plaga de matrimonial canónica, señalándose tres
la clandestinidad; el capítulo segundo res- orientaciones básicas en el nuevo ordena-
tringió el impedimento de parentesco es- miento: a) espiritualización (por ejemplo,
piritual, haciendo lo propio el capítulo ter- cuando se suprime el dato de la unión se-
cero con la pública honestidad, y el cuarto xual como requisito para el impedimento
con la afinidad extramatrimonial; el ca- de afinidad); b) catolización o romaniza-
pítulo quinto confirmó la nulidad del ma- ción (por ejemplo, cuando exime de la
trimonio celebrado dentro de los grados forma canónica en ciertas circunstancias a
prohibidos de parentesco y reguló la res- los cristianos no católicos, o cuando exige
pectiva dispensa; el capítulo sexto versa esa forma en las uniones católicas de rito
sobre el rapto; el capítulo VII se ocupa de latino y oriental); c) cierta aproximación
los contrayentes sin domicilio legal; el ca- al Derecho civil (por ejemplo, cuando se
pítulo VIII trae penas para los concubina- alude en forma expresa al derecho del Es-
rios; el capítulo noveno prevé sanciones tado para regular los efectos meramente
para aquellos que violaran la libertad nup- civiles del matrimonio cristiano, o cuando
cial ajena; el capítulo décimo ratifica la el impedimento canónico por parentesco
prohibición de bendecir solemnemente las adoptivo se armoniza con la respectiva le-
bodas en tiempo vedado. Después de Tren- gislación civil). Después del Codex hay que
to hay que referirse a las Constituciones citar: la notable Encíclica de Pío XI Casti
Altitudo (l-VI-1537) de Paulo III, Romani Connubii (31-XII-1930); las valiosas Alo-
Pontificis (2-VIII-1571) de San Pío V, y cuciones de Pío XII a la Sacra Rota Roma-
Populis (25-1-1585) de Gregorio XIII, sobre na; el Motu Proprio de Pío XII del 1-VIII-
matrimonios de infieles en las Indias, que 1948 sobre la forma canónica (modificación
conservan hoy su vigencia. Recordaremos del canon 1099); el Motu Proprio del mismo
más adelante a Benedicto XIV con tres im- Pío XII Creí/rae allatae sunt del 22-11-1949
portantes constituciones sobre derecho ma- que sanciona la codificación del Derecho
trimonial: Dei miseratione (3-XI-1741) del matrimonio para la Iglesia oriental; y
diversas normaciones de la Sagrada Con- miento de un menor, bajo sanción de per-
gregación de Sacramentos (decreto Catho- derse hasta la mayoridad la administración
lica doctrina del 7-V-1923 y Normas del 27- de los bienes; prohibición a la viuda de
III-1929 sobre procesos por matrimonio rato casarse hasta diez meses después de enviu-
no consumado; decreto Provida Mater Eccle- dar, bajo sanción de pérdida de los benefi-
sia del 15-VIII-1936 sobre causas matrimo- cios testamentarios dejados por el marido
niales de nulidad; Instrucción del 29-VI- difunto. Tratándose empero de matrimonios
1941 sobre investigaciones prematrimoniales cristianos, a la Iglesia pertenece el juicio
a cargo de los párrocos), y del Santo Oficio definitivo sobre la justicia de normas se-
(decreto del l-IV-1944 sobre fines del ma- mejantes.
trimonio; Declaración del ll-VIII-1949 so-
bre matrimonio de los comunistas). II. La promesa de. matrimonio
c) La tercera regla sería ésta: Sin perjui- 1. Antecedentes históricos. Hebreos, grie-
cio del Derecho divino natural y 'positivo gos, romanos, germanos, conocieron la ins-
(regla primera) y con respeto de la juris- titución de los "esponsales" o promesa de
dicción eclesiástica en lo pertinente (regla matrimonio; en el Digesto, siguiendo a Flo-
segunda), corresponde al Estado regular el rentino, se los define como mentio et repro-
matrimonio de los infieles y los efectos me- missio nuptiarum futurarum, "promesa re-
ramente civiles del matrimonio cristiano. cíproca de futuro matrimonio" (L.1,23,1).
Ante todo, pues, compete a la autoridad El Derecho canónico, desde sus primeros
civil fijar normas positivas para las uniones tiempos, acogió también dicho instituto,
entre no bautizados, inclusive implantando entendiendo que el mismo facilitaba una
impedimentos dirimentes, formas solemnes adecuada preparación para el connubio.
de celebración, requisitos para la validez Cabe advertir, de paso, que el término "es-
del consentimiento; todo ello siempre y ponsales" se empleó a veces en la antigua
cuando no se lesione el Derecho divino disciplina como designando al "matrimonio
—natural y positivo— ni se atente contra rato y no consumado", al coniungium initia-
la jurisdicción eclesiástica. Desborda los se- tum de Graciano; más adelante, se precisó
ñalados límites la autoridad civil cuando crea el distingo entre "esponsales de presente",
impedimentos matrimoniales por razones auténtico matrimonio, y "esponsales de fu-
eugenésicas, cuando impone la esterilización turo" o propiamente dichos, mera promesa
a determinados individuos, cuando exige nupcial.
obligatoria e indiscriminadamente el exa- En la actualidad, el cambio de circunstan-
men médico prenupcial. cias sociales ha provocado la decadencia del
Incumbe también al Estado la regulación instituto que nos ocupa. El Codex Inris Ca-
de los efectos "meramente civiles" de todo nonici lo conserva aún, pero con los efectos
matrimonio, del cristiano inclusive. Hay que limitados que surgen del canon 1017, único
distinguir, así, entre "efectos espirituales" concerniente al asunto; para la correcta so-
y "efectos civiles o temporales" del connu- lución de los problemas que en torno a ese
bio; y dentro de los segundos, figuran por canon se planteen, habrá que apelar a los
un lado aquéllos que son inescindibles de la principios de Derecho natural, como asi-
sustancia misma de las nupcias, y aquéllos mismo a los antecedentes de la disciplina
que en cambio pueden separarse de dicha canónica pretérita (en especial, decreto Ne
sustancia. Tratándose de casamiento cris- Temeré del 2-VIII-1907, y títulos I, II, IV, V
tiano, los "efectos espirituales", y los "civiles del libro 4<? de las Decretales).
inseparables" (fundamentalmente, los que 2. Concepto. Los esponsales (del latín
contemplan los cánones 1111-1117 que estu- spondeo, "prometer") constituyen un pac-
diaremos en su oportunidad), competen a tum de contrahendo en orden al matrimo-
la Iglesia; en cambio, los "civiles separables" nio, y pueden definirse como la promesa
o "meramente civiles" corresponden al Es- unilateral aceptada, o bilateral, de contraer
tado (por ejemplo, registración civil del nupcias en el futuro. En el primer caso
matrimonio, régimen económico de la so- —promesa unilateral— es el promitente el
ciedad conyugal, dote, donaciones nupciales, único obligado, mientras que la otra parte
derechos sucesorios de cónyuges, padres e tiene sólo el derecho, no el deber, de admitir
hijos, etcétera). Añadamos que puede tam- o instar al connubio; en la segunda hipóte-
bién el Estado, respecto de uniones cristia- sis —promesa bilateral o esponsales en el
nas inclusive, imponer algunos recaudos en sentido más estricto del término— ambos
circunstancias especiales, siempre que ellos contratantes adquieren el derecho de exi-
sean razonables y no afecten la validez de girle matrimonio al otro y contraen el deber
las nupcias o aparejen penas propiamente de someterse a la recíproca exigencia de la
dichas: por ejemplo, exigencias a militares contraparte.
o diplomáticos de la venia del superior para Ya hemos aludido al antiguo y hoy aban-
contraer enlace, bajo sanciones de tipo ad- donado distingo entre "esponsales de pre-
ministrativo; venia paterna para el casa- sente" y "esponsales de futuro". En cuanto
a la forma, no se admiten ya "esponsales Ya se anticipó que este negocio puede ser
ocultos" o "clandestinos"; hoy todos son condicional. Tratándose de las llamadas
"públicos", ora "oíiciales" si se hacen con "condiciones de presente" y "condiciones de
intervención del párroco u ordinario, ora "no pasado" (el hecho condicionante es preté-
oficiales" si se otorgan ante testigos comu- rito o simultáneo con relación a los espon-
nes. En cuanto al carácter simple o modal sales) , la promesa matrimonial, desde que
del negocio jurídico, hay "esponsales puros" se celebra, es ya firme o ineficaz según se
(sin término, ni condición, ni cargo), "a haya dado o no ese hecho; pero mientras
término", "condicionales", "con cargo". Por la situación no se esclarezca, los promitentes
fin, desde el punto de vista de las garantías no deberán celebrar nuevos esponsales ni
accesorias, los esponsales pueden ser "sim- matrimonio con tercera persona (bajo pe-
ples" si no las poseen, y "confirmados" en na de ilicitud, siempre; y en caso de nuevos
el supuesto contrario de añadírseles jura- esponsales, si resultase que ios primeros
mento, cláusula penal, arras. condicionados eran válidos, bajo pena de
3. Capacidad y consentimiento, a) Sólo nulidad de la segunda promesa). En cuanto
pueden otorgar válidamente promesa de a la condición propiamente dicha o "de fu-
matrimonio quienes tienen capacidad para turo", habrá que discriminar: si es resoluto-
discernir y consentir; no, por lo tanto, los ria, los esponsales obligan desde ya, pero
privados del uso de razón, así los dementes cuando la condición se realice cesarán auto-
o los menores que no han cumplido siete máticamente las obligaciones propias del
años; los menores que han superado esa compromiso; si es suspensiva, pendente
edad pueden celebrar esponsales —de ordi- conditione habrá que abstenerse de nuevos
nario precisarán para la licitud la venia esponsales y de nupcias con tercero, y una
paterna— pero se entiende que dicha pro- vez verificada o frustrada la condición, se
mesa es rescindible al alcanzar la mayoridad consolidarán o cesarán sin más ni más las
nupcial (dieciséis años el varón, catorce la obligaciones ínsitas a la promesa; cuando
mujer) a menos que se hubiese añadido ju- la condición de futuro, resolutoria o suspen-
ramento o que antes mediara unión sexual siva, sea imposible o apareje ilicitud repug-
entre los prometidos. Carecen también de nante a la sustancia matrimonial, los es-
aptitud para celebrar esponsales quienes se ponsales mismos serán nulos; cuando la
hallan afectados por algún impedimento ilicitud no alcanza a ese extremo, la cues-
perpetuo para las nupcias, dirimente o im- tión es controvertida, pues algunos, apli-
pediente, a menos que medie intención si- cando los principios relativos al consenti-
quiera implícita de condicionar el acto a la miento matrimonial, tienen por no puesta
cesación del óbice; tratándose de ligamen, la condición y por válidos como puros y
sería contraria a las buenas costumbres y simples a los esponsales, mientras que otros
por ende nula la promesa de casarse con el distinguen y sostienen que, pendente con-
co-contratante cuando falleciere el cónyuge ditione, habría una acción rescisoria dado
de uno u otro. Por fin, tampoco son válidos el carácter deshonesto del condicionamien-
ios esponsales celebrados por quien ya es- to, mientras que sí quedarían los esponsa-
taba ligado por esponsales anteriores con les a salvo cuando la condición (suspensi-
tercera persona. va) ya se hubiese cumplido; en la hipótesis
b) El consentimiento esponsalicio debe especial de la condición suspensiva de fu-
manifestarse personalmente, o por man- turo "si el superior dispensare", añadida a
datario con poder especial (según la doc- los esponsales entre personas con impedi-
trina dominante); no podrían suplir los pa- mento matrimonial, se discute sobre la va-
dres no apoderados. Se requiere seriedad en lidez del negocio, inclinándose unos por la
dicho consentimiento; no hay esponsales negativa y propiciando otros un distingo:
válidos si, maguer la fórmula externa posi- la condición resulta lícita y posible, de modo
tiva, el ánimo interior es negativo (juego, que no vicia el acto, cuando el impedimento
engaño, etcétera). El consentimiento debe es dispensable y media causa justa de dis-
prestarse con advertencia actual (no, por pensa, pero en cambio es imposible o ilícita
ejemplo, en estado de embriaguez); se vicia cuando se trata de un impedimento no
y anula por error sustancial en cuanto a la dispensable o cuando no hay causa bastante
identidad de la persona o en cuanto al ob- para la dispensación (y entonces la promesa
jeto primordial del matrimonio que se está será írrita).
prometiendo (se aplican aquí los principios Cabe también sujetar a un término los
sobre error en el consentimiento matrimo- esponsales: término que será suspensivo si
nial mismo). La libertad del consentimiento sólo a partir de su cumplimiento la promesa
es otro requisito para la validez de los es- obliga ("desde la Navidad próxima"), o re-
ponsales; éstos se irritan si medió fuerza solutorio si su cumplimiento extingue la
física irresistible; el miedo grave injusta- eficacia de los esponsales ("por cinco años").
mente inferido sólo permite argüir una cau- Puede anexarse también al consentimien-
sa de rescisión. to esponsalicio un "modo" o "cargo"; de
acuerdo con los principios generales, y salvo solidó una genuina costumbre canónica que
imposibilidad o ilicitud, existirá el deber de la Sagrada Congregación del Concilio admi-
cumplir con ese gravamen por parte del tió como válida en una causa famosa (31-1-
obligado, pero sin que el incumplimiento 1880); dicha costumbre se hizo extensiva
enerve la eficacia de los esponsales. Tam- a la América latina por decreto del 1-1-1900
bién con los principios generales hay que de la Congregación de Negocios Eclesiásticos
presumir en la duda la existencia de cargo Extraordinarios, y por fin, el decreto Ne Te-
y no de condición. meré de la S.C. del Concilio (2-VHI-1907)
La promesa esponsalicia puede reforzarse prohibió para la Iglesia Universal ios espon-
con juramento, con cláusula penal, con sales clandestinos y reguló la respectiva
arras. En cuanto al juramento, él añade al forma canónica en términos que hoy tras-
deber ínsito a la palabra empeñada, la cribe el canon 1017-prfs. 1 y 2 del Codex de
obligación propia de la virtud de religión 1918.
que manda cumplir la fe jurada (canon Dicho canon, en su primer párrafo, exige
1317-prf. 1); por lo demás hay que recordar, so pena de nulidad la forma escrita, con
con el canon 1318-prf. 1, que el juramento firma de las partes y del párroco u ordina-
promisorio "sigue la naturaleza y las con- rio (testigos calificados), o en defecto de
diciones del acto al cual se añade", de mo- éstos con firma de dos testigos comunes;
do que, por ejemplo, carecería de eficacia el segundo párrafo del mismo canon 1017
el juramento adjunto a esponsales nulos. añade que si una o las dos partes no saben
Respecto de la cláusula penal, la disciplina o no pueden escribir, se dejará constancia
antigua la tenía por írrita; en la actualidad de ello en la escritura, como requisito de
se discrepa, y autorizados canonistas, por validez, y se agregará un testigo más. El
aplicación de los principios generales, no canon 1017, así pues, comienza por imponer
ven dificultad en que se convenga una pena el otorgamiento documental de los espon-
para el caso de incumplimiento culpable sales; pero no se necesita la forma de ins-
de la promesa esponsalicia. Proceden sí las trumento público, vale decir, celebrado ante
arras, esto es, prendas que los esposos se notario eclesiástico a tenor del canon 1813-
entregan en garantía de su compromiso; si prf. 1, inc. 2?. El referido documento deberá
el matrimonio prometido se celebra, cabe consignar la sustancia del acto; además, de
la recíproca restitución, y lo mismo si los acuerdo con la declaración de la S. C. del
esponsales se frustran por causa justa; en Concilio del 27-VII-1908, so pena de nulidad
caso de incumplimiento culpable de una debe indicarse día, mes y año de otorga-
parte, ésta debe devolver las arras en su miento (la omisión del lugar no sería irri-
poder, mientras que la parte inocente puede tante) ; se requiere la firma de las partes
conservar las que a ella se entregaron. No si saben y pueden escribir, la del testigo
hay que confundir las arras con las meras calificado (párroco u ordinario del lugar del
donaciones entre prometidos, que se dan co- acto), o la de los dos testigos comunes, y
mo muestra de afecto y no en calidad de en caso de que una o ambas partes no se-
garantía; si las nupcias no se realizan, de pan o puedan escribir, deberá mencionarse
ordinario no existe obligación de restituir- ese extremo para que el acto sea válido y
las; exceptúase el caso de donaciones muy habrá que incorporar otro testigo sin que sea
valiosas, pues allí puede presumirse que preciso, cuando actúen tres por ausencia
se tuvo en vista como causa el futuro ma- del párroco y ordinario, individualizar cuá-
trimonio, de manera que ocurrida la frus- les son los dos testigos comunes y cuál el
tración el donatario deberá devolverlas, anexado por aquella circunstancia especial;
salvo que, tratándose de la parte inocente, el ordinario (el papa para toda la Iglesia,
ella retenga a título de indemnización. el obispo residencial, el abad o prelado nu-
4. Requisitos de forma. En la antigua dis- llius, el vicario general, el administrador o
ciplina canónica, incluso después del Con- vicario o prefecto apostólico, el vicario ca-
cilio de Trento, los esponsales constituían pitular) y el párroco no pueden delegar su
un negocio jurídico no formal. Los espon- función de testigos calificados, de modo que
sales clandestinos, empero, originaban es- un delegado suyo sólo valdría como uno de
pinosas cuestiones, y a raíz de ello se fueron los dos testigos comunes; testigo común
reiterando las instancias para que la Santa puede ser cualquier persona que comprenda
Sede los prohibiese; incluso, en un acto de el sentido del acto y pueda firmar, sin que
obvio exceso regalista, Carlos IV de España cuenten las condiciones de edad, sexo, reli-
ordenó que los tribunales no sólo civiles sino gión, aunque se recomienda acudir al testi-
también eclesiásticos denegaran eficacia monio de católicos mayores y probos; es
jurídica a los esponsales que no constasen menester que partes y testigos calificados
por escritura pública (Pragmática del 23- u ordinarios estén simultáneamente pre-
IV-1803, que figura como ley 18 del título sentes en el acto de otorgarse la promesa
II del libro X de la Novísima Recopilación); y en ese mismo acto firmen todos la escri-
sobre la base de esta norma civil, se con- tura (las partes, ya lo sabemos, si saben y
pueden hacerlo, y en su defecto el testigo cho canónico no otorga acción alguna "para
adicional); por último, dijimos ya con la exigir la celebración del matrimonio"; se-
doctrina dominante que los esponsales pue- mejante acción contrariaría la dignidad de
den contraerse por mandato, a cuyos fines la institución matrimonial e, incluso, com-
se precisará poder especial para contratar prometería la validez de las nupcias por
con una persona determinada. defecto del consentimiento así urgido. En
5. Efectos. El efecto primordial de los es- cambio, concede sí el canon 1017-prf. 3 una
ponsales estriba en el derecho de contraer acción indemnizatoria, que comprenderá
nupcias con el co-promitente, y en el corre- los daños materiales y morales provenientes
lativo deber (grave) de aceptar el connubio de la ruptura y que podrá deducirse ante
por parte de éste; derecho y deber que son los tribunales canónicos o ante los civiles si
recíprocos en el caso de promesa bilateral, éstos a la vez la admiten (respuesta ut supra
y que funcionan en un solo sentido cuando citada de la Comisión Intérprete; recorde-
la promesa es unilateral. Como consecuen- mos que el Syllabus de Pío IX condena la
cia, surge otra obligación: la de abstenerse proposición n? 74 según la cual "las causas
de nupcias con tercera persona mientras los matrimoniales y los esponsales pertenecen
esponsales tengan imperio, so pena de ili- por su naturaleza al tribunal civil").
citud. Más todavía, ni siquiera pueden cele- 6. Extinción de los esponsales, a) Cesan
brarse nuevos esponsales con otro sujeto: los esponsales por renuncia del beneficiario
ello so pena de nulidad de la segunda pro- de la promesa unilateral, o por mutuo disen-
mesa, nulidad que no se purgaría por la ul- so si el compromiso es bilateral; no se re-
terior cesación del primer compromiso. Y quiere forma alguna al efecto.
en fin, los esponsales imponen a ambas par- b) Los esponsales se extinguen, cuando
tes el derecho-deber de guardar el correcto son a término resolutorio, por cumplimiento
trato de prometidos; y por ende, el de abs- del mismo; sin embargo, en caso de dilacio-
tenerse de relaciones similares, y a fortiori nes culpables de una de las partes, ésta
de relaciones deshonestas, con otras perso- sigue obligada.
nas. Todos estos deberes van impuestos por c) Cuando la promesa es condicional, ella
la justicia conmutativa, en virtud del pacto; fenece por acaecimiento de la condición re-
si como garantía se añadió juramento, sur- solutoria o frustración de la suspensiva. Ya
giría entonces un nuevo deber, fundado en sabemos que el "modo" o "cargo" distinto
la virtud de religión. de la condición, no hace al consentimiento
Las consideraciones que anteceden pre- esponsalicio mismo; el incumplimiento del
suponen la doctrina, tradicional en la ma- "cargo", así pues, deja en pie los esponsales.
teria, de que la promesa de esponsales d) Desde luego, se extinguen los espon-
constituye un caso de obligación determi- sales por muerte de uno de los novios; o
nada. Sin embargo, no faltan hoy quienes si uno de éstos cae en incapacidad o inha-
sostengan, a la luz del canon 1017-prf. 3 del bilidad para el matrimonio (demencia, apa-
Codex de 1918, que esa obligación es alter- rición de un impedimento dirimente no dis-
nativa', como dicho canon dispone que "de pensable).
la promesa de matrimonio, aunque sea vá- e) También cesan los esponsales cuando
lida y no haya causa alguna justa que ex- uno de los prometidos elige un estado más
cuse de cumplirla, no se origina acción para perfecto que el matrimonial: así, profesión
exigir la celebración del matrimonio; pero en orden o congregación religiosa, recepción
si para exigir la reparación de daños, si hay de sacras órdenes a partir del subdiacona-
lugar a ella", los contrarios a la tesis tra- do, Y es que, por la jerarquía de los valores
dicional arguyen que la promesa de es- en juego, se sobreentiende que el contrato
ponsales implica para el promitente la al- esponsalicio conlleva la cláusula de no obli-
ternativa de casarse o de reparar perjuicios; gar en semejantes hipótesis.
como argumento de refuerzo, destacan que f ) Podemos mencionar también como
no sólo no puede compelerse al connubio causal extintiva la cláusula implícita rébus
prometido, sino que el matrimonio con ter- sic stantibus, de modo que los novios se
cero no tropieza ya con impedimento alguno desobligan cuando ocurre un cambio nota-
(antes había un impedimento impediente ble de las circunstancias en orden a su
de esponsales para casarse con cualquier salud, religiosidad, moralidad, situación so-
tercero; y uno dirimente de pública hones- cial y económica. Podría incluirse aquí el
tidad para casar con los consanguíneos en supuesto de la oposición sobreviniente de
primer grado del prometido), ocurriendo los padres, tratándose de prometidos me-
también que dichas nupcias con tercero no nores de edad, siempre que el contraer nup-
deben suspenderse aunque esté en trámite cias en tal coyuntura aparejase graves da-
la acción de daños del novio desairado (Co- ños y disgustos.
misión Intérprete, Respuesta del 2/3-VI- g) La violación de la fidelidad esponsali-
1918). cia exime de sus promesas al inocente, no
Sea como fuere, lo cierto es que el Dere- al culpable; si hay culpa de ambos, las re-
cíprocas obligaciones subsisten. Se infringe bración" (prf. 1); se exceptúa el caso de
dicha fidelidad cuando uno de los prome- peligro de muerte, en que "basta la afirma-
tidos celebra esponsales o matrimonio con ción jurada de los contrayentes de que es-
tercero, o mantiene con tercero trato des- tán bautizados y no tienen impedimento
honesto, o rehusa el matrimonio prometido, alguno, si es que no hay indicios de lo con-
o lo dilata abusivamente, o se traslada a trario".
lugares lejanos sin probabilidad de pronto Ordinariamente, así pues, habrá que prac-
retorno. ticar una investigación o "expediente matri-
h) Cuando los esponsales se contrajeron monial" para cerciorarse, con prudentes
con error no sustancial pero sí dañino (por preguntas a los novios, acerca de su edad,
ejemplo, ignorancia sobre una grave en- bautismo y confirmación, parroquias de re-
fermedad de la otra parte), o por virtud de sidencia, condición de católicos, carencia de
maniobras dolosas, o en razón de un miedo impedimentos, libertad de consentimiento,
grave injustamente infligido, el acto es vá- e instrucción en la doctrina cristiana a
lido; pero aquí, por aplicación de los prin- menos que esto último sea superfluo por la
cipios generales sobre negocios jurídicos calidad de las personas (ver canon 1020
(cánones 103, 104, 1684, 1685, 1686), se daría • e Instructio, citada de la S. C. de Sacra-
una causal de rescindibilidad. mentos) .
i) Suele afirmarse que los esponsales Dicha encuesta incumbe al párroco a quien
cesan por dispensa que a pedido de una corresponda el derecho de asistir al matri-
parte, por causas graves, y a través de la monio (canon 1020), quien deberá obrar
Sagrada Congregación de Sacramentos, personalmente mientras le sea posible, y
otorga el Sumo Pontífice. En realidad, no antes de terminarse las proclamas; por lo
se trata aquí propiamente de "dispensa", de general se tratará del párroco de la esposa,
"relajación de la ley", ya que la Iglesia, en pero nada impide que si el párroco del es-
principio, no puede desatar vínculos jusna- poso es otro, él se encargue de la indagación
turales como éste de la promesa esponsali- respecto del novio. De cualquier modo, todas
cia; ocurre más bien que el papa, como las constancias se concentrarán en el párro-
intérprete máximo del mismo Derecho na- co de la mujer; los otros párrocos, si per-
tural, declara que se da en el caso, por virtud tenecen a diversas diócesis, remitirán sus
de ese Derecho, una causal de desobligación. documentos a través de la Curia. Cuando
Sobre rescisión y disolución de esponsales se trata de contrayentes de diócesis extra-
conviene advertir que la Comisión Intérpre- ña, corresponde que la Curia de la diócesis
te del Codex, en su recordada Respuesta del de celebración, a la vista de todos los docu-
2/3-VI-1918, declaró que ya no debía admi- mentos del caso, expida el nihil obstat para
tirse más "la acción sobre justa causa de las nupcias.
disolución de los esponsales"; criterio éste Requisito primordial para contra,er ma-
que algunos extienden a la acción rescisoria trimonio canónico es hallarse bautizado; de
por error, miedo o dolo. De todos modos, en ahí la importancia de la prueba del bautis-
la práctica la situación no ofrecerá dificul- mo en los preliminares que venimos exami-
tades para el interesado en invocar la res- nando. Cuando ese sacramento se adminis-
cisión o disolución: él, requerido para el tró en la parroquia donde se celebrará el
matrimonio, podría rehusarse justificado en enlace, el respectivo párroco hará la perti-
conciencia por la causal rescisoria o disolu- nente averiguación en sus archivos; en los
tiva, y no cabría compelerlo judicialmente demás casos, "debe el párroco exigir testi-
a las nupcias; si entonces se lo demandara monio de él a las dos partes, o solamente
por daños, él esgrimiría las defensas de mie- a la parte católica, si se trata de un matri-
do, error, dolo, disolución, que no están monio que va a celebrarse con dispensa del
prohibidas en cuanto que excepciones. impedimento de disparidad de cultos" (ca-
non 1021-prf. 1). Ese testimonio de partida
III. Los trámites prenupciales bautismal no deberá anteceder en más de
Los cánones 1019 a 1034 del Codex Inris seis meses a la fecha del connubio; si viene
Canonici legislan una serie de trámites que de otra diócesis, se requiere visado de la
preceden a la celebración del matrimonio, respectiva Curia; se recomienda, por la Ins-
y que tienden a asegurar la validez, licitud tructio de 1941, no dar crédito con facilidad
y seriedad del acto. Como derecho regla- a la afirmación jurada de los novios acerca
mentario, ha de tenerse en cuenta la im- de no estar bautizados. Añade el canon 1021,
portante Instructio que diera el 29-IV-1941 prefacio 2: "Los católicos que todavía no
la Sagrada Congregación de Sacramentos, han recibido el sacramento de la confirma-
como también la precedente del 4-VÍI-192Í. ción deben recibirlo antes de ser admitidos
1. La indagación matrimonial. Advierte al matrimonio, si es que pueden hacerlo sin
el canon 1019 que "antes de celebrar el ma- incomodidad grave"; pero si se rehusan, aun
trimonio debe constar que no hay duda que sin justificación, de todas maneras no podrá
se oponga a la validez y licitud de su cele- negárseles el matrimonio.
Coadyuvan a las investigaciones prema- las personas no deje el párroco de instruir
trimoniales los fieles que cumplen con su a los esposos acerca de la santidad del sa-
deber de denunciar impedimentos a tenor cramento del matrimonio, de sus obligacio-
del canon 1027: "Todos los fieles tienen obli- nes mutuas y de las obligaciones de los
gación de revelar al párroco o al ordinario padres para con la prole, y exhórteles vehe-
del lugar, antes de la celebración del ma- mentemente a confesar con diligencia sus
trimonio, los impedimentos de que tengan pecados antes de la celebración del matri-
noticia." Este deber de denuncia es grave; monio y a recibir piadosamente la santísima
excusarían el sigilo de la confesión o el se- Eucaristía." Sin embargo, si resultara que
creto profesional (médico, abogado, etc.), o los futuros esposos no se hallan suficiente-
el peligro cierto de daños serios para el mente instruidos en la doctrina cristiana
denunciante, para terceros inocentes o para y ni siquiera aceptan que el párroco los ins-
el bien común. truya en forma sumaria, o si ellos no quieren
En el curso del expediente matrimonial confesarse o comulgar, no por eso podría
pueden hacerse constataciones que afecten rehusárseles el matrimonio.
la viabilidad del enlace, o pueden suscitarse 2. Las proclamas. Pieza fundamental en
dudas. A ese propósito reza el canon 1031: los trámites prenupciales son las "procla-
"Prefacio 1. Si hay duda acerca de la exis- mas", esto es, los anuncios públicos que se
tencia de algún impedimento: 19) Debe el hacen en la iglesia acerca de los próximos
párroco hacer una investigación más a fon- matrimonios, dotando a éstos de adecuada
do, interrogando bajo juramento a dos tes- publicidad y facilitando así la denuncia de
tigos fidedignos por lo menos, siempre que impedimentos que prevé el canon 1027. Im-
se trate de un impedimento de cuya divul- plantadas en 1198 en París bajo el arzobis-
gación no resulte infamia para los contra- pado de Odón de Sully, dispuestas en una
yentes, y si es necesario, a los contrayentes serie de concilios locales de entonces como
mismos. 2?) Si la duda se origina antes de el de Londres de 1200, aplicadas a toda la
haber comenzado o terminado las procla- Iglesia por el IV Concilio de Letrán (1215)
mas, debe hacerlas o terminarlas. 39) Si bajo Inocencio III, y reguladas después por
prudentemente juzga que todavía subsiste el Concilio de Trento (sesión XXIV, capí-
la duda, no debe asistir al matrimonio sin tulo 1), el actual Codex Inris Canonlci enun-
consultar al ordinario. Prefacio 2: Descu- cia su necesidad en el canon 1022: "Los que
bierto un impedimento cierto: 19) Si el van a contraer matrimonio deben ser pro-
impedimento es oculto, debe el párroco ha- clamados por el párroco". Esta obligación
cer o terminar las proclamas y llevar el no se suple por las publicaciones que impon-
asunto al ordinario local o a la Sagrada gan las leyes civiles; no cesa aunque conste
Penitenciaría, pero sin expresar los nom- la ausencia de impedimentos; su omisión
bres. 2?) Si es público y se descubre antes total acarrea falta grave, por más que la
de haber comenzado las proclamas, el párro- validez del matrimonio respectivo quede
co no debe pasar adelante en tanto no haya incólume.
desaparecido el impedimento, aunque le Las proclamas "debe hacerlas el párroco
conste que se ha obtenido la dispensa sola- propio" (canon 1023-prf. 1), esto es, el
mente para el fuero de la conciencia; y si párroco del domicilio o cuasi-domicilio de
se descubre después de la primera o segunda los novios o también, probablemente, el pá-
proclama, el párroco debe terminarlas y lle- rroco de la residencia mensual ante quien
var el asunto al ordinario. Prefacio 3: Final- haya de contraerse el connuoio a tenor del
mente, si no se ha descubierto ningún párroco 1097. Si el novio pertenece a una
impedimento, ni cierto ni dudoso, el párro- parroquia y la novia a otra, en ambas se
co, una vez terminadas las proclamas, debe harán las proclamas; si ellos carecen de
admitir a los contrayentes a celebrar el domicilio o cuasi-domicilio parroquial, pro-
matrimonio." El párrafo 2 de este canon clamarán los párrocos de los lugares donde
(descubrimiento de impedimento cierto) se los novios tengan actual morada. Agrega el
refiere, desde luego, a impedimentos dis- referido canon 1023: "Si alguna de las par-
pensables; porque si no lo son, lo único que tes ha residido en otro lugar por más de seis
corresponde es poner término sin más al meses después de la pubertad, póngalo el
proceso matrimonial. párroco en conocimiento del ordinario, y és-
La indagación prenupcial no sólo se pro- te o exija que se proclame allí el matrimo-
pone esclarecer la previa recepción del bau- nio, u ordene que se recojan otras pruebas
tismo, la libertad del consentimiento y la o conjeturas acerca del estado de libertad,
ausencia de impedimentos en ios novios, según lo dicte su prudencia" (prf. 2); "si
sino que también se endereza, complemen- hay alguna sospecha de que existe impedi-
tariamente, a que el sacramento del matri- mento, debe el párroco, aunque el tiempo
monio se reciba en condiciones espirituales de residencia haya sido más breve, consul-
apropiadas a su dignidad. De ahí el ca- tar al ordinario, y éste no debe permitir el
non 1033: "Según lo pida la condición de matrimonio sin que antes no se haya escla-
recido la sospecha, a tenor del prefacio 2" mente estas situaciones, que hoy contemplan
(prf. 3 del mismo canon 1023). los cánones 1104 a 1107 del Codex de 1918.
"Las proclamas deben hacerse en tres Sólo se permite el matrimonio de conciencia
domingos consecutivos o días festivos de por el ordinario, o por el vicario general
precepto, en la iglesia, durante la Misa, o con poder especial, mediando causas graví-
durante otros oficios divinos en que haya simas y urgentísimas. Este casamiento no
mayor concurrencia de fieles" (canon 1024). tiene proclamas (canon 1104) y no se anota
El número de tres se refiere a las proclamas en los libros parroquiales comunes, sino en
ordinarias; aquellas especiales que prevé el un libro especial que se guardará en el ar-
canon 1023 se harán en el número que el chivo secreto de la Curia Diocesana (ca-
ordinario fije. Los días festivos para las non 1107). Permitido el "matrimonio de
proclamas deben ser consecutivos, de modo conciencia", existe obligación grave de guar-
que no debe interponerse ningún día de esa dar secreto sobre el mismo; deber éste que
especie; se admite empero menor rigor si liga al ordinario y sus sucesores, al sacer-
van seguidas inmediatamente dos o más dote asistente, a los testigos y también a
fiestas. Las proclamas se harán en la misa, cualquiera de los cónyuges mientras el otro
o bien. en. otros oficios más concurridos que no consienta en la divulgación (canon 1105).
la misa. El lugar es la iglesia, no un ora- Cesa el deber de secreto para el ordinario
torio ni siquiera público, a menos que éste cuando "de guardarse el secreto, haya pe-
sirva transitoriamente como templo parro- ligro inminente de escándalo o de injuria
quial. grave contra la santidad del matrimonio"
La fórmula de las proclamas aparece en (p. ej., si uno de los casados en secreto
el Ritual Romano. Ellas contendrán los pretende contraer otras nupcias), "o si los
datos que permitan una adecuada indivi- padres no se preocupan de bautizar a los
dualización de los novios; incluirán una hijos habidos de tal matrimonio, o si los ha-
referencia al grave deber de denunciar im- cen bautizar expresando nombres falsos y
pedimentos que pesa sobre los fieles; y con- no dando cuenta al ordinario, en el plazo
viene se precise si es primera, segunda o de treinta días, de la prole habida y bauti-
tercera proclama. No se expresará en ellas zada y de quiénes son sus verdaderos padres,
nada desdoroso para los novios (p. ej., filia- o si descuidan el darles educación cris-
ción ilegítima); se leerán en forma que tiana".
todos los presentes puedan oírlas; se omi- El ordinario local propio, o su delegado,
tirán cuando se trata de uniones con dis- puede dispensar de las proclamas, aun de
pensa de mixta religión o disparidad de aquellas que habrían de hacerse en otra
cultos, salvo que el ordinario prudentemente diócesis; si son varios los ordinarios propios,
lo permita, y en este caso siempre que se priva el de la diócesis donde se celebrará
haya dado ya la dispensa y no se mencione el enlace (canon 1028). Para la validez de la
la religión del no católico (canon 1026). dispensa (cuya nulidad, de cualquier modo,
Puede el ordinario del lugar sustituir las no irritaría el matrimonio) se precisa "cau-
proclamas por avisos, fijados en las puertas sa legítima", que se apreciará con severidad
de la iglesia durante ocho días al menos proporcionada al número de proclamas que
entre los cuales se contarán dos de precepto se trata de dispensar; pudiendo asimismo
(canon 1025); esta excepción interesa es- atenuarse el rigor cuando consta que no
pecialmente en las ciudades populosas (la hay impedimentos. Entre las causas de dis-
Arquidiócesis de París contaba con privile- pensa mencionaremos: el riesgo de escán-
gio en tal sentido desde 1908). No hay pro- dalo, de grave daño espiritual o material,
clamas en el llamado "matrimonio de con- de infamia; la urgencia de tiempo; el peli-
ciencia" de que trata el canon 1104, según gro de que, por razón de la publicidad, el
el cual "sólo por una causa gravísima y matrimonio sea impedido; la vergüenza de
urgentísima puede permitirse por el ordi- los contrayentes por la disparidad de edades
nario local mismo, con exclusión del Vicario u otras circunstancias.
General sin mandato especial, que se celebre A ser factible, debe mediar un lapso de
matrimonio de conciencia, esto es, que se tres días entre la última proclama y la cele-
celebre el matrimonio sin proclamas y en bración del matrimonio; pero el párroco
secreto a tenor de los cánones que siguen". puede decidir otra cosa si hay causa razo-
El "matrimonio de conciencia" se funda en nable para ello (canon 1030-prf. 1). Si el
la necesidad de mantener por entero ocul- matrimonio no se celebró dentro de los seis
tas ciertas uniones nupciales (p. ej., muy meses de las proclamas, éstas deben repe-
desiguales, o a cuyo respecto mediaran óbi- tirse salvo que el ordinario disponga lo con-
ces políticos, o prohibidas por ciertas leyes trario (canon 1030-prf. 2 ) .
civiles, o dispensadas de algún impedimento 4. Situaciones especiales, a) En el caso
de carácter muy delicado, etc.). Benedic- de matrimonio de vagos, esto es, de quienes
to XIV, por la Constitución Satis vobis dei no tienen en parte alguna domicilio ni
17 de noviembre de 1741, reguló especial- euasi-domicilio (canon 91), el canon 1032
reza: "Excepto en caso de necesidad, jamás non 1035 del Codex Inris Canonici al esta-
debe el párroco asistir al matrimonio de los blecer que "pueden contraer matrimonio
vagos ... sin haber antes llevado el asunto todos aquellos a quienes el derecho no se lo
al ordinario o a un sacerdote delegado suyo prohibe". El principio, asi pues, es la liber-
y haber obtenido licencia para asistir al tad nupcial; la ley eclesiástica viene a reco-
matrimonio." Al parecer, esta norma no nocer acá, sencillamente, un dictado obvio
alcanza a quienes, en el tiempo de su matri- del Derecho natural. Pero esa libertad, des-
monio, resultan ser transitorimente "va- de luego, no puede ser absoluta: y de ahí
gos", pero que no lo fueron antes ni lo serán que el citado canon haga reserva de aquellas
después. La Instructio de la Sagrada Con- prohibiciones que emanan del Derecho, vale
gregación de Sacramentos del 29 de junio decir, los "impedimentos". Ocurre en efecto
de 1941 establece que el canon 1032, por lo que, por excepción, las normas jurídicas
común, se aplica también a los emigrantes impiden el matrimonio, erigiendo en óbice
a América. para el connubio diversas circunstancias
b) En la hipótesis de menores de edad personales de los contrayentes, algunas de
(los que no han cumplido veintiún años, Derecho divino (p. ej., consanguinidad de
canon 88), el canon 1034 dispone: "Exhorte primer grado en línea recta), otras de Dere-
el párroco gravemente a los hijos de fami- cho humano (p. ej., parentesco entre pri-
lia menores de edad a que no contraigan mes) . En estos casos, no es propiamente
matrimonio sin el conocimiento de sus pa- que se mutile el principio de la libertad
dres o con la oposición razonable de ellos; nupcial; se trata, antes bien, de hacer fun-
y si no le atienden, no debe asistir a su cionar ese principio dentro de sus cauces
matrimonio sin consultar antes al ordinario adecuados, poniendo vallas a las uniones
del lugar." El Codex viene a consagrar aquí que, por deshonestas o menos convenientes,
jurídicamente una exigencia de la virtud implicarían el extravío de aquella libertad.
de piedad filial: todos los hijos, y en espe- El término mismo "impedimento", y la
cial los menores, se hallan moralmente obli- discriminación entre "dirimentes" e "impe-
gados a consultar con sus padres a propó- dientes", proceden del Derecho canónico y
sito del matrimonio que tienen en vista, y surgen con posterioridad al Decreto de Gra-
a aceptar la razonable oposición paterna ciano. Cabe advertir, por lo demás, que la
en ese orden. Y tanto así que aun tratándose antigua disciplina, propugnando un concep-
de matrimonio entre cristianos, bien puede to amplio en la materia, entendía por "im-
la ley civil infligir sanciones a los hijos pedimento" todo óbice para el matrimonio,
que se desentiendan de esa consulta y au- proviniese de fallas en el consentimiento,
torización (p. ej., pérdida de todo o parte de vicios de forma o de circunstancias per-
de la herencia; privación de la posesión y sonales de los contrayentes. El actual Codex,
administración de sus bienes hasta la ma- en cambio, distingue con pulcritud esas tres
yoridad, como lo dispone el artículo 13 de especies, reservando el concepto "impedi-
la ley 2393 argentina). Pero eso sí, no com- mento" para la tercera categoría exclusiva-
pete al Estado, acerca de esos matrimonios, mente. Hoy, entonces, incurriría en error
exigir la venia paterna como impedimento técnico-canónico quien hablase del "impe-
dirimente; y tampoco lo hace la Iglesia, dimento de miedo" o del "impedimento de
pues los requisitos del canon 1034 que esta- clandestinidad".
mos examinando, no conciernen a la validez Concretamente, Mans y Puigarnau defi-
del acto. A este último propósito cabe seña- ne a los impedimentos, desde el punto de
lar que ya desde el siglo xn quedó en claro vista formal, como "las prohibiciones lega-
les, fundadas en graves causas y acompa-
que la licencia paterna no era recaudo esen- ñadas de la correspondiente sanción que de-
cial para el matrimonio canónico; categó- termina la ilicitud o la invalidez del matri-
ricamente, el Concilio de Trento condenó monio, impuestas por el Derecho divino o
en su capítulo Tametsi a quienes "falsa- humano, por razón de especiales circuns-
mente aseguran que son írritos los matri- tancias relativas a las personas de los con-
monios contraídos por hijos de familia sin trayentes"; desde el punto de vista mate-
el consentimiento de sus padres". La Iglesia rial, se trataría de "los hechos o circuns-
asumía así el amparo de la libertad nupcial tancias típicos por razón de los cuales se
de los menores, especialmente mujeres, con- imponen las prohibiciones de referencia".
tra el abuso del poder señorial y familiar. Por su lado, Giménez Fernández entiende
IV. LOS IMPEDIMENTOS
por impedimentos "aquellos obstáculos para
la realización del matrimonio, recayentes
1. Normas generales, a) Consta en las en las personas de los contrayentes, en
Decretales que, a propósito del matrimonio, cuanto objeto del matrimonio, y en vir-
Inocencio III proclamó la regla quicumque tud de los cuales el Derecho les prohibe
non prohibetur, per consequentiam admi- contraerlo". De estas definiciones se des-
tatur; criterio que reproduce hoy el ca- prende que si bien los impedimentos se fun-
dan en circunstancias personales de las recho humano (eclesiástico o civil); cuan-
partes, ellos no deben considerarse propia- do hablamos de "impedimentos canónicos"
mente como incapacidades o inhabilidades incluimos tanto los divinos como los huma-
subjetivas, sino como prohibiciones legales no-eclesiásticos. Ejemplos: de Derecho di-
típicas enderezadas a la tutela del objeto vino tanto natural como positivo, el liga-
matrimonial. Sin embargo, otros canonistas men; de Derecho divino natural, la impo-
ven en los impedimentos un claro ejem- tencia; de Derecho eclesiástico, el paren-
plo de ley inhabilitante; así, para Sabater tesco espiritual; de Derecho civil, aquellos
March "impedimento canónico matrimonia! que legítimamente establezcan las normas
es la circunstancia externa al contrato de seculares respecto de matrimonios entre no
matrimonio que hace inhábil a la persona bautizados. Los impedimentos de Derecho
para contraerlo o le priva de contraerlo divino alcanzan a todo el género humano;
lícitamente". los de Derecho eclesiástico, a todo bautiza-
Se asemejan a los impedimentos, pero no do, en principio; los de Derecho civil, a
lo son propiamente, las situaciones de los todo subdito no bautizado.
cánones 1039 y 1065-1066. El primer caso se Se distingue entre impedimentos de De-
refiere a la prohibición no legal, sino por recho público y de Derecho privado: los
precepto particular, dirigida por el ordina- primeros se establecen primordialmente pa-
rio no a toda una categoría de personas, ra el bien común y para la salvaguarda de
sino a una persona determinada, y sin que la institución matrimonial, mientras que los
quepa cláusula irritante. En la segunda hi- segundos miran inmediatamente al bien par-
pótesis tampoco se trata de impedimentos, ticular. La jurisprudencia de la Sacra Rota
sino de prevenciones que la Iglesia adopta Romana ha catalogado únicamente tres
respecto de nupcias poco plausibles (con impedimentos de "Derecho privado": error
individuos que dejaron notoriamente la fe en la condición servil, fuerza o miedo, im-
o adscribieron a sociedades condenadas, o potencia oculta (estrictamente, sólo el úl-
pecadores públicos o incursos en notoria timo es "impedimento"; los demás son "vi-
censura), sin que vaya anexa ninguna san- cios del consentimiento").
ción contra el matrimonio mismo. Desde Hay impedimentos impedientcs e impedi-
luego, tampoco deben confundirse los im- mentos dirimentes: los primeros implican
pedimentos con aquellas circunstancias que una prohibición grave de casarse; pero si
algunos denominan, en defectuosa técnica, de cualquier modo el matrimonio se celebra
"impedimentos subsiguientes" (por ejem- será válido aunque ilícito (canon 1036, pá-
plo, impotencia posterior a las nupcias), ya rrafo 1 ? ); los dirimentes no sólo aparejan
que estos últimos no conciernen a la vali- esa grave prohibición, sino que, más toda-
dez o licitud de la celebración del matri- vía, acarrean la nulidad del matrimonio
monio, sino al lícito uso del connubio bien contraído con dicho óbice (canon 1036, pá-
celebrado. rrafo 29). Ejemplo de los primeros, el voto i,
;
Las nupcias contraídas bajo el Código simple de virginidad; de los segundos, el
actual se rigen por éste en cuanto a im- voto solemne de los religiosos.
pedimentos; por ejemplo, un parentesco es- Los impedimentos son absolutos cuando
piritual nacido en época anterior, cuando obstan a las nupcias con cualquier persona
obstaba al connubio, hoy no tendría ese al- (por ejemplo, impotencia "absoluta"), y re-
cance si actualmente la ley no lo considera lativos cuando las impiden con persona o
impedimento. A la inversa, los matrimonios personas determinadas (por ejemplo, impo-
', anteriores al Codex se gobiernan por la an- tencia "relativa").
tigua disciplina; si a la luz de ella la unión Son perpetuos los impedimentos cuando,
fue nula y se trata de un impedimento que exceptuada la dispensa, no pueden ce¿ar
el Código de 1918 vino luego a suprimir, no jamás (por ejemplo, orden sagrado); tem-
por eso habría convalidación automática porales, cuando pueden desaparecer por di-
(así lo declaró la Comisión Intérprete en versos hechos (la edad, por el curso del
su Respuesta del 23-VI-1918). tiempo; el ligamen, por la muerte del cón-
De acuerdo con el canon 1036, párrafo 3?, yuge, etcétera).
"aunque el impedimento afecte tan sólo a Los impedimentos se llaman dispensadles
uno de los contrayentes, hace, sin embargo, cuando la Iglesia puede en derecho dis-
o ilícito o inválido el matrimonio"; por pensar, y de hecho dispensa (por ejemplo,
ejemplo, defecto de edad en uno solo de consanguinidad en grados lejanos); no dis-
los esposos. Y es que el connubio constitu- pensadles, cuando la Iglesia no puede en
ye un acto indivisible, siendo recíprocos los derecho dispensar (por ejemplo, impoten-
derechos y deberes que de él emergen; no cia) o cuando, siendo competente, de he-
cabe, por ende, que resulte nulo para un cho no acostumbra conceder la dispensa-
cónyuge y válido para el otro. ción (por ejemplo, rapto). También acer-
b) Los impedimentos pueden ser de De- ca de la dispensa importa el distingo entre
recho divino (positivo o natural) y de De- impedimentos "de grado menor" y de "gra-
do mayor". Según el canon 1042, son im- B son realmente primos?), sea de derecho
pedimentos de grado menor: la consangui- (¿el impedimentum impotentiae comprende
nidad en tercer grado colateral; la aíinidad el caso de vasectomía doble del varón?),
en segundo grado colateral; la pública ho- sea de ambos géneros. Esta distinción inte-
nestidad en segundo grado; el parentesco resa a los fines de permitir o detener el
espiritual; el crimen por adulterio con pro- matrimonio en trámite.
mesa o atentación de matrimonio, incluso c) A la máxima autoridad eclesiástica
sólo civil. Añade el mismo canon que todos (el romano pontífice, el Concilio universal
los demás son impedimentos de grado ma- con aprobación del Santo Padre) incumbe
yor. A este propósito, los canonistas diver- interpretar el Derecho divino —positivo o
gen: algunos entienden que se alude allí a natural—, declarando auténticamente los
los demás impedimentos "dirimentes" (así impedimentos matrimoniales de ese origen;
lo preceptúa en forma expresa el Código ma- a la misma autoridad corresponde introdu-
trimonial para la Iglesia oriental, canon 31), cir para todos los bautizados (católicos o
de modo que los "impedientes" serían siem- acatólicos) otros impedimentos impedien-
pre de grado menor aunque no estén enu- tes o dirimentes aparte de los divinos, sea
merados en forma expresa; otros autores por ley general para toda la comunidad, sea
consideran que todo impedimento, dirimen- por precepto particular (canon 1038). Las
te o impediente, que no se cuente en el demás autoridades eclesiásticas no poseen
catálogo referido es de grado mayor, ya que competencia al efecto; el canon 1039 per-
la ley no distingue. La discriminación que mite tan sólo a los ordinarios que emitan
estudiamos interesa a ios fines del canon precepto particular prohibitivo de un ma-
1054 (vicios en el petitorio de dispensa), trimonio concreto de subditos suyos o de
que se estudiará oportunamente. personas que se hallan en su territorio, por
Hay impedimentos públicos e impedimen- tiempo limitado, con justa causa (por ejem-
tos ocultos. En la actual disciplina, propia- plo, las nupcias provocarían graves trastor-
mente es público el impedimento cuando nos públicos o privados), sin que nadie, sal-
se puede probar en el fuero externo, y ocul- vo la Santa Sede, pueda añadir a esta
to en caso contrario (canon 1037); el cri- prohibición una cláusula irritante, pero pu-
terio es aquí "procesal", de modo que debe diendo, sí, anexarle el ordinario otras pe-
considerarse "público" un impedimento que nalidades adecuadas. El Derecho consuetu-
carezca de divulgación (criterio "sociológi- dinario canónico no puede ser fuente de
co"), pero que sea susceptible de aquella nuevos impedimentos: el canon 1041 re-
prueba; en cambio será "oculto" el impe- prueba aquí en forma expresa semejante
dimento cuando nadie lo conozca o cuando costumbre, de modo que ella se presume
lo conozca una persona aislada, ya que la irracional inris et de jure, y jamás podría
prueba testimonial canónica requiere dos prevalecer (canon 27). En cuanto a la au-
testigos; añadamos, por lo demás, que la toridad temporal, ella es competente para
publicidad interesa en cuanto al hecho que establecer impedimentos impedientes o di-
funda el impedimento, aunque la gente que rimentes en matrimonios de no bautizados,
pudiera dar fe del mismo ignore que ese siempre que se respete el Derecho divino
hecho acarrea un óbice legal (Respuesta (natural y positivo) y no se afecte en mo-
del 25-VI-1932 de la Comisión Intérprete). do alguno la jurisdicción eclesiástica; se
Mas, al margen del criterio "procesal" del desborda en cambio la competencia civil
canon 1037, sucede que en orden a las dis- cuando se pretende imponer impedimentos
pensas, sobre todo cuando actúa la Sagrada para bautizados (ambos o uno solo de los
Penitenciaría (dispensas para el fuero in- contrayentes), aunque fuese con mero ca-
terno) , se sigue el criterio "sociológico" de rácter impediente.
la antigua disciplina; de modo que un im- Los mismos principios rigen la abroga-
pedimento conocido por pocas personas, que ción o derogación de impedimentos, diri-
bastarían para probarlo exactamente, de to- mentes o impedientes (ver cánones 1040 y
das maneras se considera "oculto" si no hay 1041). Los de Derecho divino (positivo o
riesgo de divulgación. natural), ni la Iglesia misma podría dejar-
El impedimento puede ser simple o múl- los sin efecto. En cuanto a los eclesiásticos,
tiple: simple, cuando se da una sola vez sólo puede derogarlos el romano pontífice,
el extremo previsto en la hipótesis legal o el Concilio Ecuménico con el papa; los
(por ejemplo, edad); múltiple, cuando ese ordinarios son incompetentes a esos fines;
extremo se da más de una vez (triple con- tampoco tendría eficacia la costumbre ca-
sanguinidad, doble afinidad, etcétera). La nónica; en cuanto a la autoridad civil, sólo
distinción cuenta para la dispensa. puede abolir los impedimentos legítima-
Los impedimentos son ciertos cuando no mente establecidos pr ella (para no bauti-
hay duda de su existencia, ni de derecho zados, pues) y guardando el Derecho di-
ni de hecho; son dudosos cuando media du- vino (natural o positivo).
da razonable al respecto, sea de hecho (¿A y No cesan los impedimentos por la igiio-
rancia del afectado (arg. canon 16); pero mento sea dirimente o impediente); para el
es claro que si se trata de impedimento fuero externo o del Derecho, para el fuero
impediente, y no hay culpa en la ignoran- interno o de la conciencia; proveniente del
cia, el matrimonio así contraído será váli- papa (dispensatio papaus) o del ordinario
do y lícito. Cesan, sí, los impedimentos (dispensatio episcopalis); otorgada por de-
cuando, respecto de toda la comunidad, su recho propio (dispensatio iure propio) o por
observancia acarrea daños graves; y tam- delegación (dispensatio iure delegato); la
bién cuando el daño es sólo particular, si otorgada porque ciertamente se precisa
se refiere al bien del alma (doctrina cier- (dispensatio certa) o tan sólo por precau-
ta en cuanto a impedimentos impedientes; ción (dispensatio ad cautelam).
probable para los dirimentes); por ejemplo, Posee competencia plena para dispensar
el impedimento de disparidad de cultos para el romano pontífice (canon 1040). Desde
un bautizado que vive entre infieles, con luego, el papa no podría dispensar los im-
gran riesgo de incontinencia y sin posibi- pedimentos de Derecho divino "absoluto",
lidades de peticionar la dispensación. No por ejemplo impotencia; pero si se trata de
hay prescripción contra los impedimentos: Derecho divino "condicionado" (la prohi-
un matrimonio nulo por haberse contraído bición divino-positiva o natural supone un
con impedimento dirimente no se convalida acto humano previo, por ejemplo el voto),
por el curso del tiempo. puede el Santo Padre remover ese acto hu-
d) El sabio instituto de la dispensa ("re- mano (así, dispensando el voto), y entonces
lajación de la ley en un caso especial", ca- quedará sin base material la referida pro-
non 80) tiene amplia aplicación en orden hibición. Eso en claro, añadamos que el pa-
a los impedimentos matrimoniales de De- pa se abstiene de dispensar los impedimen-
recho eclesiástico. Durante los primeros tos respecto de los cuales se duda si son
tiempos del cristianismo no se conocieron de Derecho natural, por ejemplo consan-
tales dispensas. En los comienzos del Me- guinidad en línea recta más allá del pri-
dioevo se citan ejemplos que no constitu- mer grado; en cuanto a los impedimentos
yen exactamente dispensas, sino privilegios de Derecho eclesiástico, el Santo Padre
de carácter general que por razones de uti- puede dispensarlos a todos, aunque en la
lidad pública se otorgaban a ciertas nacio- práctica jamás dispense algunos (así, el or-
nes: San Gregorio I en su Carta a San den sacro en grado episcopal) o muy raras
Agustín, para los anglosajones conversos, veces (por ejemplo, el rapto). Salvo hipó-
o San Gregorio II a San Bonifacio, para tesis muy especiales (así, matrimonios de
los germanos evangelizados. El primer ca- monarcas), el papa no actúa personalmente
so de dispensa matrimonial propiamente en la concesión de las dispensas sino por
dicha que se conozca es la que concedió el intermedio de los organismos de la Curia
papa Nicolás II al duque Guillermo II de Romana (para el fuero externo, la compe-
Normandía, que había casado con una con- tencia se distribuye entre las Sagradas Con-
sanguínea (mediados del siglo xi); hay que gregaciones de Sacramentos, del Santo Ofi-
recordar asimismo la otorgada por Inocen- cio, de la Iglesia Oriental, de Religiosos, de
cio III al emperador Otón IV en 1209. Más Propaganda Fide; para el fuero interna
adelante las dispensas se hicieron frecuen- obra la Sagrada Penitenciaría; agreguemos
tes, originándose abusos; de ahí que el Con- que los nuncios, internuncios y delegados
cilio de Trento introdujera rigurosidad en apostólicos cuentan con amplias facultades
este orden (se exigió que las dispensas se delegadas en esta materia). En cuanto a
otorgaran por v azones poderosas y justas, ios ordinarios de lugar (obispo residencial,
previa diligente Investigación, gratuitamen- abad o prelado nullius, vicario general, ad-
te y por causa de gran utilidad). Ya en ministrador o vicario o prefecto apostólico),
nuestro siglo, San Pío X reformó la Curia ellos pueden dispensar: a) cuando hay duda
Romana por la Constitución Sapienti Con- de hecho sobre la existencia del impedimen-
slllo (29-VI-1908), reorganizándose enton- to y se trata de casos en que la Santa Sede
ces la competencia para dispensar; en cuan- suele dispensar (arg. canon 15); ta) a tenor
to al trámite, se dictó el 29-IX-1908 una del canon 1043, "en peligro de muerte, para
detallada Instructio. Las normas generales atender a la conciencia y, si el caso lo pi-
sobre dispensas matrimoniales se contienen de, a la legitimación de la prole", respecto
hoy en los cánones 1040, 1043-1057 y con- de subditos propios o de quienes, no sub-
cordantes del Codex de 1918. Entre las di- ditos, se hallen en su territorio, y acerca
versas especies de dispensas pueden seña- "de todos y cada uno de los impedimentos
larse éstas: dispensatio pro matrimonio de Derecho eclesiástico, tanto públicos como
contrahendo y dispensatio pro matrimonio ocultos, y aun múltiples, exceptuados los
contracto (dispensa para matrimonio por que proceden del sagrado orden del pres-
contraer o ya contraído); para la celebra- bisterado y de la afinidad en línea recta
ción válida y para la celebración lícita del con consumación del matrimonio, evitando
connubio (según que el respectivo impedi- el escándalo, y, si se concede dispensa del
impedimento de disparidad de cultos o de ellos con otro impedimento para el cual no
mixta religión, una vez que se hayan dado hay delegación, debe pedirse a la Santa Se-
las garantías de costumbre" (se requiere de la dispensa de todos, pero puede el de-
sólo "peligro", no "artículo de muerte", y legado dispensar sin más de los impedi-
ello por cualquier causa, incluso parto, sol- mentos incluidos en su delegación si ellos
dados en la guerra, etcétera; "tranquilizar se descubren después de haber logrado de
la conciencia" implica eliminar el riesgo la Santa Sede la dispensa de los otros).
de pecado; la prole a legitimar puede ser Además, de acuerdo con las normas gene-
nacida o concebida, y. tanto natural como rales del Codex, el ordinario puede delegar
incestuosa, pero no adulterina o sacrilega; sus facultades ordinarias para dispensar,
el peligro de muerte o la necesidad de tran- genérica o particularmente; y puede sub-
quilizar la conciencia pueden referirse a delegar sus facultades delegadas, salvo que
uno solo de los contrayentes, incluso al ex- la delegación fuese intuitu personae o que
traño al impedimento; cabe usar de esta la subdelegación estuviera prohibida. Por
facultad aunque pudiera acudirse sin incó- fin, según los cánones 1044 y 1045, párra-
modo a la Santa Sede; en cuanto al requi- fo 3"?, tienen facultad para dispensar el pá-
sito de evitar el escándalo, sólo hace a la rroco, el sacerdote que asiste al matrimonio
licitud de la dispensa, no a su validez); cuando está exceptuada la forma matrimo-
c) en el llamado "caso perplejo" (casus nial ordinaria (canon 1098) y el confesor
perplexus), esto es, "cuando el impedimen- en la confesión y para el fuero Interno,
to se descubre estando ya todo preparado respecto de los siguientes casos: a) en pe-
para el casamiento y éste no puede diferir- ligro de muerte, para atender a la con-
se sin peligro probable de un mal grave ciencia o legitimar la prole; el párroco, res-
hasta que se obtenga de la Santa Sede la pecto de sus subditos donde estén y respec-
dispensa" (canon 1045, prf. 19); debe cum- to de los demás sujetos que se hallen en su
plirse con el canon 1043 en cuanto a evitar territorio, evitando el escándalo, exigiendo
el escándalo, y exigirse las debidas garan- las pertinentes garantías en caso de unión
tías si se trata de unión mixta; "se descu- mixta, excluyéndose de esta facultad los
bre" el impedimento cuando llega a cono- impedimentos de presbiterado y afinidad
cimiento del párroco u ordinario, no inte- en línea recta con consumación de matri-
resando que ya desde antes lo conocieran monio, todo ello siempre y cuando no se
otras personas; está ya "todo preparado" pueda acudir ni siquiera al ordinario sin
para las nupcias cuando se han cumplido grave incómodo; b) cuando el impedimen-
los trámites previos canónicos, pues aquí to se descubre estando ya todo preparado
no se alude a ceremonias civiles o fiestas para el matrimonio y éste no puede dife-
profanas; el peligro en diferir basta que rirse hasta obtener la dispensa de la Santa
sea probable, no cierto, con tal que consista Sede sin peligro probable de mal grave,
en la amenaza de un mal grave de índole ocurriendo que ni siquiera cabe acudir al
moral o material; d) en los casos en que el ordinario local o no es posible hacerlo sin
recurso a la Santa Sede sea difícil y medie peligro de violación del secreto, ello para
siempre peligro de daño grave en la demo- los casos ocultos (se incluyen aquellos im-
ra, pero aquí sólo para dispensas que la pedimentos que por su naturaleza son pú-
Sede Apostólica suele conceder (arg. canon blicos, pero que de hecho están ocultos).
81; en este supuesto no se necesita que esté La concesión de la dispensa requiere una
todo pre "tarado para el casamiento); e) causa justificada y de cierta entidad; la
aparte de* los casos precedentes en que se Iglesia, ayer muy rigurosa en este orden,
trata de potestad ordinaria, los ordinarios hoy procede con más liberalidad en vista
pueden dispensar en virtud de delegación de las nuevas circunstancias sociales. Se-
conferida por la Santa Sede, delegación és- gún se desprende de las normas generales
ta que se halla muy generalizada (cuando del Codex y del canon 1054 en especial, la
se dispensa por esta vía hay que hacer justa causa es imprescindible para la lici-
mención, al dispensar, del indulto pontifi- tud de la dispensa. En cuanto a la validez,
cio respectivo, según manda el canon 1057; hay que distinguir: si el impedimento es
según el canon 1049, quien goza de indulto de grado menor, los vicios de "subrepción"
general para dispensar de un impedimento (callar lo que debía decirse tocante a la
determinado puede dispensarlo aunque se causa) o de "obrepción" (afirmar una cau-
dé en forma múltiple, salvo prohibición ex- sa falsa) no afectan a la dispensa, y ello
presa, y a su vez, quien posee indulto ge- aunque la falsedad se refiera a la causa
neral para dispensar varios impedimentos final única invocada en el ruego; cuando el
de diversa especie puede dispensarlos a to- impedimento es cíe grado mayor, apenas
dos si concurren en un mismo caso; de medie "subrepción" en lo esencial, según el
acuerdo con el canon 1050, si alguien tiene estilo de la Curia, o apenas se incurra en
indulto para dispensar uno o varios impe- "obrepción" en cuanto a la causa final úni-
dimentos públicos, y en un caso concurren ca, se provocará la nulidad. Entre los prin-
cipales justificativos de las dispensas men- Curia Romana (puede que basten, ya sabe-
cionaremos: a) la angustia loci, cuando la mos, el ordinario, el nuncio, etcétera), con-
mujer que vive en una pequeña población viene hacerlo siempre a través de la Curia
no puede encontrar otro esposo de su con- Diocesana, si ello es posible. En el pedido
dición que no sea pariente; b) mujer de de dispensa, si es para el fuero externo, se
edad "superadulta", esto es, veinticuatro individualizarán los novios, se describirá
años cumplidos, y siempre que sea soltera minuciosamente el impedimento, se consig-
y no pase de los cuarenta; c) falta o po- narán las circunstancias del matrimonio
breza de la dote, que impide a la mujer (por celebrarse, ya celebrado de buena o de
casarse con quien no sea pariente; d) mu- mala fe, etcétera) y se fundará la justa
jer en difícil litigio por su herencia o su causa; si el ruego se refiere al fuero in-
dote, respecto del varón pariente que quie- terno, hay que suprimir la identificación de
ra prestarle ayuda indispensable en esas los interesados. La dispensa se concede ge-
circunstancias; e) la viudedad de mujer neralmente por rescripto; puede otorgarse
pobre con hijos, o de mujer joven en peli- excepcionalmente in forma gratiosa, vale
gro de incontinencia; f) bonum pacis, esto decir, aplicándose directamente al intere-
es, cuando el matrimonio pretendido pon- sado por el propio dispensador (por ejem-
drá término a graves querellas públicas o plo, cuando el romano pontífice dispensa a
privadas; g) periculosa familiaritas, con un monarca), y si no, in forma commisoria,
el consiguiente peligro de incontinencia; sea autorizando a un ejecutor para que
h) relaciones sexuales consumadas, respec- dispense o no con conocimiento de causa
to del matrimonio que se proyecta para ("ejecutor voluntario"), sea encargando a
salvar el honor de la mujer y el bien de la otro la mera ejecución de la dispensa que
prole así concebida; i) infamia mulieris, desde ya se concede ("ejecutor necesario"),
cuando la mujer quedó infamada por sos- siendo este último el caso más común. EH
pecharse públicamente su trato sexual con los rescriptos suelen añadirse algunas cláu-
parientes con los cuales mantiene excesiva sulas, que a veces tendrán el carácter de
familiaridad, y ello aunque en los hechos meros "cargos", cuya inobservancia, aunque
no haya mediado ese trato; j) cuando se ilícita, no irritará la dispensa; en otras hi-
procura revalidar un matrimonio contraído pótesis, por el contrario, se tratará de ge-
de buena fe y públicamente; k) peligro de nuinas condiciones para la validez de la
que, si la dispensa no se concede, el peti- dispensación. Tratándose de dispensa de
cionario contraiga matrimonio mixto o an- impedimentos públicos para el fuero exter-
te ministro acatólico; 1) peligro de que, si no, comúnmente su ejecutor será el ordi-
la dispensa se deniega, los recurrentes cai- nario de los interesados; a este propósito,
gan en concubinato incestuoso o contraigan el canon 1055 dispone que "las dispensas
sólo matrimonio civil; 11) remoción de gra- de impedimentos públicos cometidas al or-
ve escándalo, de cualquier especie que sea; dinario de quienes las pidieron debe ejecu-
m) cesación de un público concubinato, in- tarlas el ordinario que dio las letras testi-
cluyéndose aquí a quienes se han unido moniales o que cursó las preces a la Sede
por sólo matrimonio civil; n) excellentia Apostólica, aunque los esposos, en el mo-
meritorum, vale decir, cuando los novios o mento en que se ha de ejecutar la dispensa,
sus familias pueden invocar méritos espe- hayan abandonado el domicilio o cuasi-
ciales por su defensa de la fe, por su gene- domiclio de aquella diócesis y se hayan tras-
rosidad con la Iglesia, por sus doctrinas y ladado a otra con ánimo de no volver más;
virtudes. Este elenco es sólo enunciativo; pero debe avisarse al ordinario del lugar en
cabrían otras diversas causales, que a veces donde desean contraer matrimonio". En
admite la Curia Romana; por ejemplo, ne- cuanto a la dispensa de impedimentos
cesidad de la conservación de un prestigio- ocultos para el fuero interno, su ejecución
so linaje, orfandad o deformidad o ilegiti- se acostumbra encomendarla al confesor
midad de la mujer, varón viudo con hijos, elegido para los suplicantes y aprobado por
y respecto de uno u otro sexo, la enfer- el ordinario. El ejecutor, una vez que com-
medad, la necesidad de mutuo auxilio eco- probó la autenticidad del rescripto de dis-
nómico, el bien de los padres, el grado avan- pensa, debe practicar la llamada precum
zado de los proyectos nupciales. Desde lue- verificatio, esto es, debe efectuar una su-
go, a mayor importancia del impedimento, maria indagación sobre las circunstancias
mayor será el rigor en la apreciación de las que fundan la dispensa y sobre la perdura-
causales de dispensa que se invoquen. ción actual de las mismas; cuando es no-
De ordinario, la dispensa se solicitará, en toria la verdad de las preces, no es menes-
nombre de los contrayentes, por el párroco ter dicha verificación; omitir ésta, por lo
o confesor (desde luego, éstos procurarán demás, no anularía la ejecución de la dis-
antes que nada, en la medida de lo pruden- pensa si de todos modos resulta que las
te, disuadir del matrimonio a quienes se preces eran verdaderas. Después de los trá-
hallan impedidos); cuando se acuda a la mites previos, si ellos no dan pie para de-
tener ia ejecución, se practicará ésta por plo, por error sustancial, fuerza física, mie-
escrito o de viva voz, según los casos. Una do grave injusto), no hay impedimento ma-
vez ejecutada la dispensa, el impedimento trimonial; discuten los canonistas si el vo-
ya cesó para siempre, aunque el matrimo- to debe haberse exteriorizado o si basta el
nio tenido en vista no se celebre. De acuer- voto interno, pareciendo más propio este
do con el canon 1056, "fuera de una peque- último criterio. Por otra parte, se trata
ña retribución a título' de gastos de canci- aquí de voto "simple", definido por el ca-
llería en las dispensas de los que 110 son non 1308, prf. 2<? como aquel que la Iglesia
pobres, no pueden los ordinarios locales ni no reconoce en calidad de "solemne", pero
sus oficiales exigir emolumento alguno en no interesa que sea "privado" o "público''
ocasión de conceder la dispensa, si la Santa (ver canon citado, prf. 19).
Sede no les ha concedido expresamente la Dicho voto comprende cinco especies. La
facultad para esto, quedando reprobada primera es el voto de virginidad, que obli-
cualquier costumbre en contra; y si exigen ga a abstenerse del primer acto sexual per-
algo, están obligados a restituirlo"; en cuan- fecto y que, por ende, obsta a la consuma-
to a la Curia Romana, la Sagrada Peniten- ción del matrimonio; si las nupcias se ce-
ciaría y la Congregación de Propaganda lebran de todos modos, el voto continúa
Fide expiden sus dispensas gratuitamente, con imperio y veda que el obligado solicite
mientras que las demás congregaciones exi- la consumación, aunque deberá aceptar la
gen alguna retribución graduada según las exigencia de la otra parte que casó de bue-
posibilidades del suplicante, eximiéndose de na fe; consumado el connubio, el voto cesa
todo pago a quienes son en extremo pobres. por desaparación de su objeto y no renace
2. Impedimentos impedientes. Como sa- jamás, ni siquiera a los fines de segundas
bemos, los impedimentos impedientes son nupcias. La segunda hipótesis concierne al
aquellos que obstan al matrimonio so pena voto de castidad perfecta, que obliga a pri-
de pecado grave y, eventualmente, de algu- varse de todo placer sexual y que, por lo
na sanción canónica, pero que no acarrean tanto, es obstáculo permanente para el uso
la nulidad de las nupcias. Ellos son: el voto del matrimonio, de modo que el votante
simple; la mixta religión; la adopción, a jamás podrá pedir el acto conyugal, aun-
tenor de la ley civil. * que deberá acceder a la solicitud de la otra
A) Impedimento de voto simple. El ca- parte casada de buena fe; este voto conser-
non 1058 reza: "1. El voto simple de vir- varía su vigor respecto de un nuevo ma-
ginidad, de castidad perfecta, de no casar- trimonio. El tercer supuesto se refiere al
se, de recibir órdenes sagradas o de abrazar voto de no casarse, que impide celebrar en-
el estado religioso es impedimento impe- lace; violado el voto por dicha celebración,
diente del matrimonio. 2. Ningún voto sim- el mismo cesa por pérdida del objeto, de
ple hace nulo el matrimonio, a no ser que modo que cabrá usar normalmente del ma-
esta nulidad la haya establecido por un trimonio; en cuanto a la posibilidad de se-
mandato especial la Sede Apostólica para gundas nupcias, no hay acuerdo entre los
algunos votos". ¿ canonistas.- aunque parece más probable la
Este canon alude al llamado genérica- solución afirmativa. El cuarto caso atañe
mente "voto de castidad", que desde los al voto de recibir órdenes sagradas, esto es,
primeros tiempos de la Iglesia se consideró desde el subdiaconado en adelante; quien
como causante de un "matrimonio espiri- casa con ese voto obra ilícitamente, pero
tual"; de ahí que las nupcias del ligado por luego podrá usar del matrimonio; el voto
dicho voto se reprobaran como una biga- renace con la disolución del connubio, sal-
mia o un adulterio, aunque no fuesen nulas. vo circunstancias especiales (por ejemplo,
En la actual disciplina se distingue: el voto existencia de prole). Y en quinto témino
simple es impedimento impediente, mien- figura el voto de abrasar el estado religioso
tras que el voto solemne dirime. El impe- (en orden o congregación religiosas, no en
dimento impediente que ahora estamos con- sociedades de vida común sin votos, ni tam-
siderando es de Derecho divino, como que poco voto de ingresar a institutos seculares
se funda en el respeto a la virtud de reli- o de llevar en privado una vida similar a
gión: quien ha hecho un voto incompatible aquella de los religiosos); también aquí,
con el estado conyugal, mal podría con- una vez celebrado ilícitamente el matrimo-
traer lícitamente matrimonio; éste tiene nio, puede pedirse y aceptarse el acto con-
por objeto el ius in corpus, y ocurre que yugal; disuelto ese matrimonio, el voto re-
por el voto de castidad ese objeto se ha nace en toda su plenitud salvo situaciones
sacrificado a Dios. tales como la existencia de prole o análo-
Entrando en algunas precisiones, el ca- gas que obsten a la vida religiosa.
non 1058 menciona ante todo a un "voto", El impedimento que venimos consideran-
vale decir, "la promesa deliberada y libre do es entonces tan sólo impediente. Por ex-
hecha a Dios de un bien posible y mejor" cepción, el voto simple de castidad anula
(canon 1307); si el voto es nulo (por ejem- el matrimonio cuando así lo ha dispuesto
la Santa Sede para algunos votos en espe- admitiéndose argüir las necesidades del bien
cial: entonces el voto simple se equipara común (de la Iglesia, del Estado), una seria
al solemne por sus efectos irritantes. La úni- dificultad en el cumplimiento del voto
ca hipótesis que se conoce de voto simple (grandes tentaciones, tenaces escrúpulos,
dirimente es el emitido en la Compañía de conflictos familiares, etcétera), imperfec-
Jesús luego de dos años de noviciado: así ciones en el acto de emisión del voto (lige-
lo estableció Gregorio XIII con sus Cons- reza, algún miedo, etcétera); en caso de
tituciones Quanto fructuosius, del 1-II-1583, duda sobre la suficiencia de la causa, puede
y Ascendente Domino, del 25-V-1584. dispensarse válida y lícitamente. En cuanto
Aparte de la ilicitud del acto, el matri- a los alcances de la dispensa, habrá que
monio contraído sin dispensa de este voto considerar sus términos; como criterios pu-
acarrea algunas sanciones canónicas. Ante ramente generales puede anotarse que si
todo, de acuerdo con el canon 2388, párra- el voto se refiere a un acto único (así, voto
fo 2<?, "los profesos de votos simples per- de virginidad), la dispensa del mismo, ob-
petuos tanto en órdenes como en congre- tenida para un matrimonio, lo extingue de-
gaciones religiosas", si llegan a "contraer finitivamente, de modo que ya no habrá
matrimonio, aunque sólo sea civilmente" (y impedimento para segundas nupcias; en
también la otra parte que "tiene la osadía" cambio, si el voto concierne a un "status"
de prestarse a esas nupcias), caen todos en prolongado, por ejemplo, castidad perfecta,
excomunión latae sententiae reservada al su dispensa para un primer matrimonio no
ordinario. Por otro lado, incurren en irre- sirve a los efectos de un segundo connubio.
gularidad ex delicio para la sacra ordena- B) Impedimento de mixta religión. El ca-
ción (canon 985, 3"?) quienes contraen ma- non 1060 establece el impedimento llamado
trimonio, así sea sólo civil, estando ligados de "mixta religión" (mixtae religionis): "La
por votos religiosos simples (incluso tem- Iglesia prohibe severísimamente en todas
porales) o con mujer en la misma situa- partes que contraigan entre sí matrimonio
ción. Por fin, se considera ipso facto como dos personas bautizadas, una de ellas ca-
dimitentes a los religiosos que atentan con- tólica y la otra afiliada a una secta heré-
traer o que contraen matrimonio así sea tica o cismática; y si hay peligro de per-
sólo civil (canon 646, prf. 1<?, inc. 3<?). versión del cónyuge católico o de la prole,
El impedimento de voto simple cesa por también la misma ley divina prohibe el
todas las causales de cesación del voto mis- casamiento". Esta norma se corresponde
mo que le sirve de presupuesto. Así, por con toda la tradición de la Iglesia, que siem-
cumplimiento del término si el voto fue pre reprobó esas uniones mixtas, por más
temporal, por cumplimiento de la condición que no las juzgase nulas (los cánones 15 y
resolutoria que hubiere.—ftor cambio sustan- 16 del Concilio español de Elvira, años 306,
cial en la materia prometida que hace im- figuran entre los primeros antecedentes);
posible o ilícito el voto (por ejemplo, el in- en la Edad Media llegó a exigirse la abju-
greso en determinada religión, para quien ración de la parte hereje, de modo que no
es rechazado de ella por la competente au- había verdadera dispensa, salvo casos ex-
toridad), por cesación de la causa final cepcionales, pero de todos modos la unión
(por ejemplo, voto de celibato para consa- mixta no se juzgaba írrita (el canon 72 del
grarse plenamente a una investigación cien- Concilio Trullano del año 692 que pronun-
tífica que luego resulta ociosa porque otros ció la nulidad no tuvo acogida en la Iglesia
la han agotado), por irritación a tenor del Universal Latina); más tarde, la Reforma
canon 132 y, en fin, por dispensa. Acerca agudizó el problema, y la Iglesia fue pre-
de este último supuesto, aclaremos que la cisando "garantías" para el otorgamiento
Iglesia no dispensa del impedimento mismo de la dispensa; sin embargo, la aplicación
de voto, que es de Derecho divino, sino tan de ese régimen eclesiástico se verificó muy
sólo del voto, creado por acto de voluntad relativamente en algunos países (Alemania
humana y sobre cuya base se erige el im- por ejemplo), y no faltaron canonistas para
pedimento; éste, así pues, se esfuma cuan- quienes el impedimento de mixta religión
do se ha removido legítimamente el voto (en cuanto que eclesiástico) había caído en
que lo fundaba. Tratándose de voto simple desuso, criterio éste que reprobó Benedicto
público, la dispensa incumbe a la Santa XIV en su Constitución Magnae Nobis del
Sede; respecto de los votos simples priva- 29-VI-1748.
dos, y a tenor del canon 1309, puede dispen- Al prohibir con energía ("severísimamen-
sar el ordinario excepción hecha del voto te", puntualiza el canon 1060) este género
de perfecta y perpetua castidad y del voto de casamientos, la Iglesia no pretende me-
de entrar en religión de votos solemnes (la noscabar a los cristianos no católicos, sino
excepción se da siempre y cuando tales vo- proveer a la salvaguardia de la fe católica,
tos se hayan emitido después de los die- expuesta allí a riesgos obvios; por lo demás,
ciocho años y en forma absoluta). Esta dis- los matrimonios mixtos entre bautizados
pensa requiere para su validez justa causa, constituyen sacramento, de modo que supo-
nen una comunicación en las cosas divinas, rán las garantías del canon 1061 que en
en principio vedada entre católicos y aca- seguida se estudiará y se aplicarán las res-
tólicos; la psicología y la sociología ense- tricciones de los cánones 1102 y 1109 en
ñan, también, que una unión personal tan cuanto a los ritos y al lugar del casamiento.
íntima como el connubio no se facilita pre- El canon 1061 consigna los requisitos para
cisamente cuando media un factor de he- la dispensa del impedimento de mixta reli-
terogeneidad tan serio como éste de la re- gión, en cuanto sea sólo de Derecho ecle-
ligión; por fin, debe anotarse la inferioridad siástico desde luego. Ante todo, se precisan
jurídica del cónyuge católico en orden a la causas no sólo "justas" sino, más aún, "gra-
disolución de las nupcias, pues él no admite ves": por ejemplo, imposibilidad de disuadir
el divorcio que probablemente acepte el aca- de las nupcias al católico, probabilidad de
tólico a tenor de sus propios principios. El conversión del cismático o hereje, conside-
citado canon 1060 precisa, por lo demás, que rable bien público o privado', escaso número
el impedimento rige "en todas partes", in- de católicos en el lugar. Eso aparte, la Iglesia
cluso pues en aquellas regiones donde el exige "garantías": a) al cónyuge acatólico,
catolicismo constituya ínfima minoría. de que no expondrá a peligro la fe del ca-
El impedimento de mixta religión es en tólico (no procurará convertirlo a su secta,
todo caso de Derecho eclesiástico, y en no le dificultará las prácticas del culto ca-
cuanto tal dispensatale. Pero cuando la pre- tólico, no lo instigará a la indiferencia reli-
sunción de riesgo para la fe que le sirve de giosa, etcétera); b) a ambos, de que la prole
base se verifica concretamente, el impedi- futura cualquiera sea su sexo —no la prole
mento pasa a hacerse de Derecho divino y anterior, según lo declaró el Santo Oficio
por ende no dispensable, conservando tal por decreto del 16-1-1942— será bautizada
carácter mientras perdure el "peligro de y educada en el catolicismo únicamente.
perversión del cónyuge católico o de la pro- Estas "garantías" (que en general se darán
le"; cuando esa amenaza cesa, el impedi- por escrito, pero que pueden ser orales e in-
mento torna a ser sólo de Derecho eclesiás- cluso implícitas) condicionan la validez
tico. misma de la dispensa: si se omiten ambas,
La aplicación del canon 1060 supone dos o la primera, o si la segunda se presta por
requisitos en las personas de los contrayen- uno solo de los novios, la dispensa resultará
tes: a) que ambas partes estén bautizadas; nula. Por lo demás, el canon 1061-prf. 1-3?
b) que una de ^las sea católica y la otra quiere que haya "certeza moral" del cum-
pertenezca por afiliación a una secta heré- plimiento de esas cauciones, y ello también
tica o cismática. Respecto del primer requi- se entiende bajo pena de nulidad; a los fi-
sito, señalemos que el bautismo tendrá que nes de conseguir dicha "certeza moral", en
ser válido, apto para incorporar a la Iglesia América Latina el Concilio Plenario Latino-
aunque se imparta por un ministro acató- americano exige el juramento; a su vez el
lico; interesará recordar que el Santo Ofi- Santo Oficio, por decreto del 13/14-1-1932,
cio, en su Respuesta del 28-XII-1949 a ordi- ha determinado que no se prescinda de las
narios norteamericanos, declaró que debe respectivas solemnidades legales en los paí-
presumirse válida inris tantum —supuestas ses donde el Derecho civil hace exigibles
la materia y la forma necesarias— la admi- aquellas garantías. Pensamos que las pro-
nistración del bautismo por los metodistas, mesas meramente simuladas también nuli-
baptistas, ccngregacionalistas, presbiteria- fican la dispensa, y hacen por ende ilícito
nos, discípulos de Cristo. En cuanto al se- el matrimonio así contraído.
gundo elemento, se precisa que mientras El canon 1062 dispone que "el cónyuge
una parte sea católica, la otra esté adscripta católico tiene obligación de procurar con
o afiliada a una secta herética o cismática prudencia la conversión del cónyuge aca-
(no basta, pues, el maro cisma o la simple tólico"; pero el acatamiento de este deber
herejía, aun exteriores); el actualmente no condiciona la dispensa del impedimento
afiliado pudo haber pertenecido antes a la de mixta religión, de modo que no se exigen
Iglesia católica para abandonarla después, garantías de esos finas, salvo normas en
o pudo haber nacido en la herejía o cisma; contrario de derecho particular.
en cuanto a los afiliados al partido comu- Agrega el canon 1063: "Párrafo 1°: Aun-
nista, de la declaración del Santo Oficio del que la Iglesia haya concedido dispensa del
ll-VIII-1949 se desprende que no los al- impedimento de mixta religión, no pueden,
canza el impedimento de "mixta religión", sin embargo, los cónyuges, ni antes ni des-
aplicándose a estos matrimonios las reservas pués de haber contraído matrimonio ante
de los cánones 1065 y 1066 que luego vere- la Iglesia, presentarse también, personal-
mos, pero con la salvedad de que si el co- mente o por medio de procurador, al mi-
munista, aparte de afiliado, hizo profesión nistro acatólico, como ministro de un culto,
externa de las doctrinas anticristianas y ma- para otorgar o renovar ante él el consen-
terialistas del partido, entonces, bien que timiento matrimonial. Párrafo 2<?: Si al pá-
tampoco haya aquel impedimento, se exigi- rroco le consta con certeza que los esposos
han de quebrantar o han quebrantado ya sentimiento matrimonial ante ministro aca-
esta ley, no debe asistir a su matrimonio a tólico, el cónyuge católico incurrirá en ex-
no ser por causas gravísimas, evitando el comunión latae sententiae reservada al
escándalo y consultando antes al ordina- ordinario. En fin, el católico que celebró este
rio. Párrafo 3?: Sin embargo, no se prohibe casamiento sin dispensa deberá procurar
que, si la ley civil lo manda, comparezcan cuanto antes su reconciliación con la Igle-
también los cónyuges ante el ministro aca- sia; no se trata de solicitar una dispensa,
tólico, pero sólo en cuanto que tiene el ca- sino de prestar las garantías consabidas, de
rácter de funcionario civil y con el fin único reparar el escándalo, de obtener la absolu-
de realizar el acto civil y dar efectos civiles ción de las penas en que acaso se hubiera
a su matrimonio". Otorgar o renovar el con- incurrido y de someterse a las penitencias
sentimiento ante un ministro acatólico en que correspondan.
cuanto tal ministro (en una ceremonia re- Complementariamente recordaremos los
ligiosa, en el templo respectivo), supone una cánones 1065 y 1066, que no conciernen al
comunicación in divinis que la Iglesia no matrimonio mixto, pero que en el Codex si-
puede menos que reprobar; de ahí la norma guen a la legislación sobre esa especie
prohibitiva, y de ahí que, si ella se infringió matrimonial. Los referidos cánones no in-
o ha de infringirse, el matrimonio canónico troducen un "impedimento" estrictamente
no se celebrará maguer la dispensa, salvo hablando, vale decir, una prohibición legal
causas muy graves, con evitación del escán- que normalmente sólo se remueve por dis-
dalo y si lo autoriza el ordinario. Pero se pensa; se trata tan sólo de que ciertas
deja al margen el caso de aquellos países uniones se autorizan únicamente por causa
donde los ministros acatólicos actúan como grave previa consulta con el ordinario, res-
jefes de registro civil; entonces, a los solos tricciones éstas que algunos califican como
fines civiles, pueden los católicos compa- "cuasi-impedimentos". El canon 1065 alude
recer ante ellos. Y también la doctrina ca- al matrimonio de católicos con quienes "no-
nónica acepta que el cónyuge católico, a toriamente abandonaron la fe católica, aun-
pedido del acatólico (para tranquilidad de que no estén afiliados a una secta acató-
conciencia de este último, para evitarle per- lica" o con quienes "dieron su nombre a
juicios, etcétera), puede admitir que fuera asociaciones condenadas por la Iglesia", hi-
del templo y sin vestiduras sagradas, el mi- pótesis éstas en que el párroco sólo asistirá
nistro acatólico les dirija alguna exhorta- al matrimonio si el ordinario lo permite por
ción sobre el matrimonio, con tal que no mediar causa grave y urgente, y por juzgar
haya escándalo. que está asegurada la fe del cónyuge cató-
Otras restricciones hay para los matrimo- lico y la educación católica de la prole; el
nios mixtos en orden a las proclamas, a los canon se refiere, en su primer supuesto, a
ritos de celebración y al lugar de casamien- los apóstatas notorios, es decir, a quienes
to; sobre tales asuntos nos remitimos a los abandonaron del todo la fe católica en cir-
respectivos capítulos de este trabajo. Por cunstancias que revisten notoriedad de he-
lo demás, el canon 1064 dirige a los ordi- cho o derecho a tenor del canon 2197; la
narios y demás pastores de almas una se- segunda hipótesis versa sobre los afiliados
rie de recomendaciones acerca de estos a asociaciones contrarias a la Iglesia o a la
matrimonios: procurar que los fieles "co- legítima autoridad civil (masónicas, anar-
bren horror" a esas uniones, cuidar que si quistas, YMCA, etcétera); se ubican aquí,
llegan a celebrarse se observen las leyes ya dijimos, los miembros del partido co-
divinas y eclesiásticas (dispensa, garantías, munista (Declaración del Santo Oficio del
etcétera), velar por el complimiento ulte- ll-VIII-1949), los cuales, si hicieron además
rior de las promesas, y atenerse al canon profesión, defensa o propaganda de las doc-
1102 en cuanto a las ceremonias del casa- trinas materialistas y anticristianas del
miento. comunismo, tornarán exigibles las garantías
Si el matrimonio con impedimento de del canon 1061 (no la dispensa), garantías
mixta religión se celebra sin dispensa váli- éstas que en cambio no corresponden res-
da, el connubio de cualquier modo no es pecto de los demás casos en examen. Por
nulo, y puede usarse de él. Pero, ante todo, lo que atañe al canon 1066, éste quiere en
los contrayentes incurren en pecado grave. lo posible la previa consulta del párroco al
Además, el cónyuge católico queda ipso /acto ordinario, y la causa justa y grave, para
excluido de los actos legítimos eclesiásticos autorizar las nupcias del "pecador público"
(por ejemplo, padrinazgo en bautismo y o del "notoriamente incurso en censura"
confirmación) y de los sacramentales (ca- que antes del casamiento "se niega a con-
non 2375); pena que sólo cesará por dis- fesarse" o a "reconciliarse con la Iglesia";
pensa del ordinario, quien deberá exigir la para los conceptos de "publicidad" y "no-
promesa de educar católicamente a la prole. toriedad" habrá que estar a las definiciones
Por otro lado, si en violación del canon del canon 2197 (ver v° DERECHO PENAL CA-
1063, párrafo 1?, se otorgó o renovó el con- NÓNICO) .
C) Impedimento de adopción. Dos nor- sentido estricto, de modo que la Iglesia no
mas trae el Codex sotare el impedimento de- aceptaría como impedimento canónico el
rivado del parentesco legal o adopción: se- que emanase del derecho consuetudinario
gún el canon 1059, "en los países en donde civil. En cuanto al matrimonio eclesiástico
el parentesco que se origina de la adopción que se celebra en territorio ajeno al país de
hace par ley civil ilícito el matrimonio, éste origen de los contrayentes, se duda si hay
es también ilícito por Derecho canónico"; que estar, para este impedimento, a la ley
de acuerdo con el canon 1080, "los que por territorial o a la ley personal; el canon
la ley civil son inhábiles para contraer en- 1059 más bien alude a la ley territorial ("en
tre sí matrimonio a causa del parentesco los países en donde el parentesco..."), mien-
legal que nace de la adopción, por pres- tras que el canon 1080 más bien apuntaría
cripción del Derecho canónico no pueden a la ley personal ("los que por la ley civil
casarse entre sí válidamente". La Iglesia, así son inhábiles..."). Una posible solución
pues, "canoniza" acá a la ley civil; donde consistiría en examinar si el estatuto per-
ésta no se ocupa de la adopción (por sonal de alguno de los contrayentes implica
ejemplo, Holanda), o no deriva de ella im- impedimento civil dirimente, y en caso afir-
pedimentos matrimoniales (por ejemplo, mativo atenerse al mismo para el orden
Austria), tampoco habrá óbice para el ma- canónico; si la respuesta fuera negativa
trimonio canónico; donde el derecho secular habría aptitud nupcial, sin necesidad de un
impone en la materia un impedimento im- nuevo examen, ahora en la ley territorial,
pediente (así Francia, Alemania, Suiza), para indagar un posible impedimento im-
impediente lo será también para la Iglesia; pediente. Dejando de lado esta cuestión, di-
donde el impedimento civil sea dirimente gamos que en caso de dudarse si la ley civil
(por ejemplo, España, Italia, Brasil), diri- contempla el impedimento de adopción, a
mente será considerado por Derecho canó- los fines canónicos se juzgará que no lo hay;
nico. Por razones de comodidi d expositiva si se duda sobre el carácter impediente o
consideraremos aquí las dos hipótesis posi- dirimente del impedimento civil, se con-
bles del impedimento de adopción (impe- siderará para la Iglesia que es sólo impe-
diente, dirimente), aunque este capítulo diente. Por lo demás, el "Codex" alude a
verse en general sobre los impedientes tan la adopción, no a otros institutos civiles
sólo. parecidos aunque éstos acarreen impedi-
Esta remisión de la Iglesia al Derecho mento matrimonial civil (por ejemplo, la
profano a propósito de la adopción, cuenta "afiliación" de los artículos 87 y 404 y si-
con rancio abolengo. El Derecho romano guientes del Código Italiano de 1942); con-
justinianeo fundó en la adopción una serie signemos que, en cambio, el Código matri-
de impedimentos (paternidad legal, afini- monial para la Iglesia oriental (Motu Pro-
dad legal, fraternidad legal), por aplicación pio "Crebrae allatae" de Pío XII del 22-11-
del principio adoptio naturam imitatur: la 1949, cánones 49 y 71) remite también a la
familia adoptiva era en cierto modo ima- ley civil en cuanto al posible impedimento
gen de la familia según la naturaleza, los derivado de la tutela.
parientes adoptivos en general convivían La legislación civil suele prever tres hi-
con los naturales, y todo esto justificaba el pótesis de impedimento por adopción: la
impedimento matrimonial. La Iglesia aceptó paternidad legal (entre el adoptante y el
el sistema romano, según se desprende de adoptado o sus descendientes); de afinidad
la célebre Respuesta del papa Nicolás I a los legal (entre el adoptante y el cónyuge del
búlgaros (año 866); por más que, durante adoptado, entre el adoptado y el cónyuge
muchos siglos, la interpretación de este im- del adoptante); de fraternidad legal (entre
pedimento diera lugar a serias dificultades el hijo adoptivo y los demás hijos del adop-
ya que, se entendía, la Iglesia había cano- tante, sean legítimos o naturales, o tam-
nizado al derecho justinianeo y no a cual- bién adoptivos). Concretamente, en la Ar-
quier legislación civil sobre adopción: en gentina, el artículo 17 de la ley 13.252 dispone
la práctica, pues, había que esclarecer en que "no pueden contraer matrimonio: a)
cada país si el instituto de la adopción obe- el adoptante con el adoptado o alguno de
decía o no sustancialmente al régimen ro- sus descendientes; b) el adoptado con el
mano, cuestión que podía resultar muy cónyuge del adoptante ni el adoptante con
dudosa y que más de una vez exigió un pro- el cónyuge del adoptado; c) los hijos adop-
nunciamiento interpretativo general de la tivos del mismo adoptante entre sí; d) el
Santa Sede (por ejemplo, para Francia, se- adoptado con un hijo del adoptante". En
gún respuesta de la Sagrada Penitenciaría el respectivo debate parlamentario se ex-
del 17-V-1826). Todos estos problemas que- plicó que el propósito de estos impedimentos
dan eliminados con el actual sistema del era rodear a la familia surgida de la adop-
Codex, que derechamente hace remisión a ción, de las mismas condiciones éticas que
ia ley civil vigente en cada Estado; lo de caracterizan a la familia fundada en los
"ley civil", anotemos, ha de entenderse en vínculos de la naturaleza. La letra del ar-
tículo 17 transcripto, las constancias del mínima nupcial a título de impedimento.
referido debate y la ausencia de toda otra No hay, en cambio, límite máximo; los an-
sanción conectada con el principio del ar- cianos pueden casarse sin óbice alguno en
tículo 18 del Código civil ("los actos prohi- este orden, sin perjuicio, desde luego, de un
bidos por las leyes son de ningún valor si la eventual i:-npeáirrt,cntum imvozeniiae.
ley no designa otro efecto para el caso de El impedimento de edad tiene una com-
contravención"), son todos ellos argumentos pleja historia. El Derecho romano justinia-
decisivos para concluir que estamos aquí en neo lo hacía coincidir con la pubertad, pre-
presencia de impedimentos dirimentes (cfr. sumida iures et de iure a los catorce años
Alberto O. Spota, Tratado de Derecho civil, en el varón y a los doce en la mujer. El
"Derecho de Familia", ed. 1963, nos. 26 y Derecho canónico aceptó el mismo límite,
136). pero entendiendo que mediaba allí una pre-
El impedimento canónico de adopción cesa sunción inris tantum acerca de la existencia
cuando cesa la ley civil que le sirve de base de la madurez de juicio y de la aptitud se-
o cuando, de acuerdo con dicha ley civil, xual; si el matrimonio se celebraba más allá
se extingue el vínculo adoptivo (por ejem- de ese límite, pero sin juicio maduro, se
plo, por emancipación, por transcurso del operaba la nulidad, mientras que si en tal
tiempo cuando es temporal según la ley); coyuntura fallaba la aptitud sexual, sólo
desde luego, dicha cesación rige para los se suspendía el uso del matrimonio; en la
matrimonios canónicos futuros, y no con- hipótesis inversa, se presuponía la cláusula
valida los írritos que antes se hubieran cele- s¿ maliiia non supplst aeiatem, esto es, el
brado. Pero no se olvide que el Codex ha matrimonio de los legalmente impúberes era
"canonizado" a la ley civil; por lo tanto, la sin ftnbargo válido si de hecho había pu-
dispensa de este impedimento en cuanto bertód y madurez de juicio. Pese a las difi-
que canónico incumbe a la autoridad ecle- cultades que en la práctica acarreaba este
siástica; de ahí que cabe la dispensación sistema, él se mantuvo hasta que el Codex
por la Iglesia de un vínculo de adopción que de 1918 innovó con técnica feliz: el límite
seguirá empero subsistente para la ley civil; se corrió dos años más allá de la pubertad
de ahí que, a la inversa, cuando la ley civil legal del canon 88, esto es, se fijó en los
autoriza a la propia autoridad secular la dieciséis años para el varón y en los catorce
dispensa de este vínculo, semejante dispen- para la mujer; cumplida esa edad, la ma-
sación no obligará a la autoridad eclesiás- durez de juicio y la aptitud sexual se pre-
tica. En cuanto a la dispensa por la Iglesia, sumen iures et de iure; antes de ese límite,
que desde luego es factible porque este im- y en la medida en que se respete el derecho
pedimento no proviene del derecho divino, natural en cuanto a la capacidad para con-
interesará recordar la jurisprudencia canó- sentir se está en presencia de un impedi-
nica: se dispensa con dificultades a la pa- mento puramente eclesiástico y por ende
ternidad legal; con menos obstáculo, a la dispensable, pero no juega ya el principio
afinidad legal; más fácilmente, a la frater- "malitia supplet". Dicho impedimento se
nidad legal. funda en razones obvias: el matrimonio, por
3. Impedimentos dirimentes. Explicamos su significación personal y social, no es ne-
ya que los impedimentos dirimentes hacen gocio para niños ni jovencitos; tanto que,
no sólo gravemente ilícito sino también in- aun satisfecho el mínimo legal, así y todo
válido el matrimonio. Son ellos: la edad, la Iglesia recomienda que nadie se case an-
la impotencia, el ligamen, la disparidad de tes de la edad apropiada según los usos de
cultos, el orden sagrado, el voto solemne, el la región (canon 1067 in f i n e ) .
rapto, el crimen, la consanguinidad, la afi- Los dieciséis o catorce años han de ser
nidad, la pública honestidad, el parentesco cumplidos. A tenor del canon 34, el impedi-
espiritual, la adopción, a tenor de la ley mento rige hasta las veinticuatro horas del
civil. día del dieciseisavo o catorceavo cumplea-
A) Impedimento de edad. Preceptúa el ños; sin embargo, en el caso muy singular
canon 1067: "Párrafo 1?: El varón antes de de nacimiento que coincide con el comienzo
los dieciséis años de edad cumplidos y la de un día, el impedimento cesaría al co-
mujer antes de los catorce, también cum- menzar el día del pertinente cumpleaños. El
plidos, no pueden contraer matrimonio vá- impedimentum aetatis rige para los matri-
lido. Párrafo 2<?: Aunque es válido el ma- monios entre bautizados. Acerca de las nup-
trimonio celebrado después de esa edad, cias entre un bautizado con ese impedimen-
procuren, sin embargo, los pastores de almas to y un infiel no impedido por ley civil justa
apartar de él a los jóvenes antes de la edad (la ley canónica no lo alcanza), el primero
en que suele contraerse matrimonio según precisa siempre dispensa so pena de nulidad.
la costumbre de cada región". El Derecho Y en el supuesto contrario de un matrimo-
canónico, así pues, sin perjuicio de los prin- nio entre bautizado no impedido y no bau-
cipios jusnaturales sobre capacidad para tizado impedido por ley civil justa, por más
consentir el matrimonio, implanta una edad que medie controversia parece propio con-
cluir que el connubio no puede celebrarse lado, esa imposibilidad se valora objetiva,
válidamente mientras subsista el referido no subjetivamente, ya que aquí se trata del
impedimento civil (en la Argentina no pue- ius in corpus como objeto matrimonial; por
de plantearse el problema, desde que la ley ende, no interesa que la impotencia se ig-
14.394, artículo 14, hace coincidir la edad nore o no por el paciente o por la otra
nupcial civil con la canónica: dieciséis años parte, o que ésta consienta en casarse pese
el varón, catorce la mujer; en el régimen al defecto conocido.
anterior de la ley 2393, artículo 9<?, en cam- El canon 1068 requiere una impotencia
bio, las edades mínimas eran catorce y doce "antecedente", previa al matrimonio; la im-
años, respectivamente). potencia sotareviniente, sea por edad o en-
El impedimentum aetatis es ejemplo típi- fermedad, sea incluso por mutilación delic-
co de impedimento "temporario", puesto que tiva, sea que provenga de causas anteriores
cesa por el curso del tiempo (pero sin que a las nupcias, no irrita el connubio. Desde
por dicha vía puedan convalidarse las unio- el punto de vista procesal, convendrá ad-
nes contraídas írritamente con dicho im- vertir que si la impotencia aparece inme-
pedimento) . Por lo demás, hasta el límite diatamente después del matrimonio, ella se
tolerado por el Derecho natural en cuanto presume antecedente salvo prueba en con-
a madurez de juicio para el consentimiento trario.
(que se presume inris tantum con la puber- Además, la impotencia debe ser "perpe-
tad), el impedimento de edad es dispensa- tua", no "temporaria". Se entiende por "per-
ble; de cualquier modo, la Iglesia concede petua" aquella que jamás cesará, salvo
con mucha dificultad esta dispensa, por ri- milagro, medios ilícitos o medios lícitos ex-
zones obvias. Cabe advertir por otro lado traordinarios (los que ponen en peligro la
que la actual aptitud sexual no es indispen- vida clel paciente). Si la impotencia puede
sable para que haya connubio válido, de cesar por el curso del tiempo o por una
modo que la Iglesia podría autorizar el ma- operación sin riesgo de muerte, ella no di-
trimonio de quienes, poseyendo madurez de rime; si la intervención quirúrgica supone
juicio, carecen de aquella aptitud; pero ad- ese riesgo, hay nulidad, de modo que la ul-
viértase que, aunque bien casados, esos es- terior operación feliz no convalida automá-
posos deberán vivir completamente sepa- ticamente las nupcias. Moralmente, el cón-
rados o al menos separados de lecho hasta yuge con impotencia temporal debe apelar
que arriben a la aptitud sexual, ya que en a todos los medios ordinarios lícitos para
el ínterin habría peligro próximo de rela- que su afección cese.
ciones íntimas seudo-matrimoniales de evi- Se distingue entre la impotencia "absolu-
dente inmoralidad. ta" y la "relativa": la primera es la ineptitud
B) Impedimento de impotencia. Estable- de este varón para unirse con cualquier
ce el canon 1068: "Párrafo 1°: La impoten- mujer, de esta mujer para unirse con cual-
cia antecedente y perpetua, tanto si es quier varón; la segunda es la ineptitud res-
impotente el varón como si lo es la mujer, pecto de persona determinada (por ejem-
lo mismo si es conocida por el otro cón- plo, varón de miembro demasiado grande
yuge como si no lo es, ya sea absoluta, ya
relativa, dirime el matrimonio por derecho con mujer de vaso demasiado estrecho).
natural. Párrafo 2<?: Si el impedimento de Pero, en cualquier caso, el matrimonio de
impotencia es dudoso, con duda de derecho que se trate será nulo; en efecto, el cónyuge
o con duda de hecho, no puede impedirse relativamente impotente respecto de su
el matrimonio. Párrafo 3?: La esterilidad consorte no podría argüir su potencia res-
no dirime ni impide el matrimonio". pecto de otros individuos, porque de lo que
De este canon se desprende un distingo se trata es del ius in corpus constitutivo del
entre dos especies de impotencia: la impo- objeto de "este" matrimonio, y claro que
tentia coeundi, vale decir, la ineptitud para en el caso ese objeto falla.
la unión sexual, que constituye impedimen- Sólo dirime el matrimonio la impotencia
to; y la impotentia generandi (o, específi- "cierta", no la "dudosa"; se considera "du-
camente para la mujer, impotentia conci- dosa" la impotencia cuando por razones de
piendi), esto es, la ineptitud para la hecho o de derecho no se está seguro, res-
procreación, o "esterilidad", que no apareja pectivamente, de si esta persona padece o
impedimento alguno. El criterio vertebral en no cierto defecto, o de si tal defecto encua-
la materia puede formularse así: dirime el dra en la definición legal. Sea de hecho, sea
matrimonio la imposibilidad antecedente, de derecho, la duda deja en juego el prin-
perpetua y cierta de que el miembro mascu- cipio de la libertad nupcial y el matrimonio
lino penetre y haga efusión de verdadero "no puede impedirse" (canon 1068, párrafo
semen en la vagina; todos los demás defec- 2<?) ni tampoco anularse si ya se celebró.
tos, sean del acceso carnal, sean del proceso Hay que observar, empero, que si alguien
biológico ulterior, de ningún modo implican duda sobre la propia potencia y entabla re-
el impedimento de impotencia. Por otro laciones enderezadas al matrimonio, tiene
obligación moral grave de advertir a la otra la efusión de verdadero semen, pero que en
parte. la práctica suscita dudas, pues parte de la
Concretamente, constituyen impotencia en ciencia médica estima que el defecto sería
el varón todos aquellos defectos, lo mismo remediable (de ser así, se trataría de una
somáticos que funcionales, que le impiden impotencia temporaria, no dirimente; no
cumplir su parte en 1 la unión sexual antes hay que olvidar empero recientes fallos de
descripta, esto es, penetrar el propio miem- la Sacra Rota que afirman el impedimento
bro en la vagina con efusión en ella de cuando la vasectomía es ciertamente irre-
verdadero semen: así, carencia o atrofia o mediable) ; y el segundo supuesto dudoso
anormalidad en dimensiones del miembro; es la extirpación del útero y de ambos ova-
carencia de ambos testículos, no de uno solo; rios a la vez, que a decir verdad no parece
obstrucción o discontinuidad absolutas e susceptible de argüirse como impotencia
irremediables de los canales deferentes; coeundi, pues los referidos órganos concier-
erectibilidad nula o insuficiente, por ana- nen sólo a la generación, pero que en cual-
frodisia, enfermedades nerviosas, enferme- quier caso, si se admite la duda, ella no
dades sexuales, acción de tóxicos, senilidad, obstaría al matrimonio (canon 1068, párra-
etcétera, debiendo anotarse que se dan en go 29).
esta especie casos frecuentes de impotencia El impedimento de impotencia, obviamen-
sólo temporal y por ende no dirimente. En te, se funda en el derecho natural; por lo
cuanto a la mujer, suponen impotencia tanto, la Iglesia no puede dispensarlo. Él
todas las fallas, tanto anatómicas como fun- cesa, cuando es verdadero impedimento, por
cionales, que le impiden cooperar al acto la curación a través de un medio ilícito, o
sexual, o sea ser penetrada su vagina por peligroso para la vida, o sobrenatural; si la
el miembro viril y recibir en ella semen ver- impotencia cesó espontáneamente o con
dadero; así carencia de vagina (se discute recurso a métodos lícitos ordinarios, ella era
mucho el caso de "vagina artificial"); va- sólo temporaria y por ende no constituía
gina oclusa por delante (no por el fondo), genuino impedimento.
atrofiada, anormalmente estrecha. Añada-
mos que la unión sexual debe hacerse por C) Impedimento de ligamen. Estatuye el
medios naturales, de modo que el recurso canon 1069: "Párrafo 1"?: Inválidamente
a la inseminación artificial, aunque el se- atenta contraer matrimonio el que está li-
men provenga del marido, no purga el im- gado por el vínculo de un matrimonio an-
pedimento de impotencia (alocución de Pío terior, aunque éste no haya sido consumado,
XII del 29-IX-1949, en ocasión del Congreso salvo el privilegio de la fe. Párrafo 2<?: Aun-
Internacional de Médicos Católicos); pre- que el matrimonio anterior haya sido nulo
cisemos que, en cambio, no hay impotencia o haya sido disuelto por cualquier causa,
cuando la unión sexual se realiza natural- no por eso es lícito contraer otro antes de
mente, bien que auxiliada por ciertos re- que conste legítimamente y con certeza la
cursos artificiales; por lo demás, según la nulidad o la disolución del primero". He
jurisprudencia de la Rota Romana, se ex- aquí el llamado "impedimento de ligamen"
cluye el impedimento de impotencia apenas o "de vínculo", que procede del Derecho
el ayuntamiento pueda efectuarse suficien- divino (natural y positivo) y que, por ende,
temente con emisión natural de semen en la concierne a todo hombre y no resulta en sí
vagina, aunque no exista penetración total; mismo dispensable por la autoridad de la
asimismo, de acuerdo con la Respuesta del Iglesia. Dicho impedimento se funda en una
Santo Oficio del 3-II-1949, hay verdadero cualidad esencial del matrimonio, la uni-
acceso carnal cuando para realizarlo debe dad, que obsta a la poligamia; de ahí el óbi-
recurrirse a afrodisíacos que perturban por ce del casado para contraer nuevas nupcias
el momento el uso de la razón; agregue- mientras las primeras subsistan. La Iglesia
mos que, si bien la virginidad de la esposa sostuvo siempre ese criterio, bien que en los
permite presumir la ausencia de consuma- primeros tiempos no se juzgase necesario
ción, no hay nulidad por impotencia del formularlo legislativamente. Las normas
hombre si se prueba que la mujer posee más antiguas sobre el asunto aparecen en el
himen "complaciente"; en cuanto a los ra- Concilio de Roma del 826 y luego en el de
ros casos de hermafroditismo, como criterio París del 829; estas disposiciones locales se
general podría señalarse que el matrimonio fueron generalizando, y en el Decreto de
es válido si el hermafrodita puede practi- Graciano ya se menciona el impedimento.
car normalmente la unión sexual con el Alejandro III decidió, por lo demás, que el
otro contrayente. Los canonistas señalan vínculo nacía del consentimiento, no de la
dos casos de impotencia dudosa "de dere- consumación. El principio del impedimentum
cho": el primero es la vaseetomía doble del ligaminis se mantuvo siempre por la Iglesia
varón, vale decir, la sección de los dos con- Católica, incluso a riesgo de contrariar las
ductos deferentes, que en sí misma consti- grandes potencias políticas: recuérdense las
tuiría innegable impotencia porque impide negativas de Clemente IV al Rey de Aragón,
la de Urbano V al rey Carlos V de Francia, rídico de la unidad matrimonial, disuadien-
etcétera. do de actitudes temerarias en ese orden; y
Para que haya "ligamen" se requiere, ante de ella se desprende que mediando tales
todo, la existencia de un primer matrimonio dudas, de derecho o de hecho, el proyectado
válido; no hay "ligamen", pues, si el pri- matrimonio debe detenerse hasta el pleno
mer connubio es nulo por cualquier causa esclarecimiento del asunto. Suponiendo
(vicios del consentimiento, defectos de for- ahora un connubio ya celebrado, si se lo
ma, impedimentos dirimentes); 110 cuenta impugna en virtud de un primer enlace cuya
la buena o mala fe, de modo que quien validez o subsistencia provoca duda posi-
casa creyéndose libre sin serlo, no contrae tiva e insoluble, téngase en cuenta que el
nupcias válidas, y al revés quien casa cre- íavor matrimonii funcionará aquí en pro
yéndose ligado sin estarlo realmente; el del primer casamiento, de modo que se
vínculo nace del consentimiento matrimo- declarará la nulidad del segundo (Respues-
nial expresado en las condiciones de dere- ta del 26-VI-1947 de la Comisión Intérprete
cho, sin que cuente la existencia o no de del Codex); ello sin perjuicio de que, si
ulterior consumación. En segundo término, aquella duda llegara luego a despejarse en
se precisa que el primer vínculo perdure, el sentido de la inexistencia del primer
esto es, que no se haya disuelto por causal vínculo, cabría reabrir la causa para dejar
legítima: muerte, profesión religiosa solem- sin efecto la decisión sobre nulidad de las
ne o dispensa pontificia en cuanto al ma- segundas nupcias. La referida situación,
trimonio rato no consumado de cristianos, por lo que concierne al problema moral del
privilegio de la fe respecto de los matrimo- uso del matrimonio en el ínterin, suscita
nios entre no bautizados. algunas dificultades; digamos sumariamen-
Supuestos estos dos requisitos, el matri- te que si en un cónyuge se suscita una duda
monio contraído por quien se hallaba ligado seria de esa índole, debe él indagar con pro-
por anterior connubio, resulta ser nulo y lijidad, y entretanto no podría exigir el dé-
no se convalida automáticamente por la bito aunque sí le correspondería acceder
disolución de las primeras nupcias. Eso al pedido de la otra parte de buena fe; si
aparte, quien a sabiendas incurre en tal he- pese a la indagación la duda subsiste, al-
cho comete el delito de bigamia del canon gunos moralistas vedan el uso del matrimo-
2356, castigado latae sententiae con la in- nio y otros lo permiten, de modo que en
famia de derecho; además, los bigamos, "si, la práctica podrá seguirse la vida conyugal
despreciando la amonestación del ordinario, ordinaria; desde luego, si llegara a compro-
permanecen en el contubernio ilícito, deben barse la subsistencia de un primer matri-
ser excomulgados o castigados con entredi- monio válido, se impondría la inmediata
cho personal, según sea la gravedad de la separación en cuanto al segundo connubio.
culpa" (canon cit., In fine), correspondien- D) Impedimento de disparidad de cultos.
do considerarlos como pecadores públicos Reza el canon 1070: Párrafo I9. Es nulo el
con las correlativas consecuencias canónicas matrimonio contraído por una persona no
(no admisión a los sacramentos, privación bautizada con otra bautizada en la Iglesia
de sepultura eclesiástica si no se arrepien- católica o convertida a ella de la herejía
ten, etcétera). Por otro lado, de acuerdo o del cisma. Párrafo 2<?. Si una parte, al
con el canon 985, inciso 3?, incurren en irre- tiempo de celebrar el matrimonio, era teni-
gularidad ex delicio para las sacras órdenes da comúnmente como bautizada o su bau-
aquéllos que "osaron atentar la celebración tismo era dudoso, se ha de tener como válido
del matrimonio, o realizar solamente el acto el matrimonio, conforme al canon 1014, has-
civil, bien sea estando ellos mismos ligados ta que se pruebe con certeza que una de las
con vínculo matrimonial... bien sea con partes estaba bautizada y la otra no." Y aña-
mujer... unida en matrimonio válido". Por de el canon 1071: "Lo que sobre matrimo-
fin, adviértase que aquellos que legítima- nios mixtos prescriben los cánones 1060 a
mente casados contraen un nuevo matri- 1064, debe aplicarse también a los matrimo-
monio y lo consuman, caen en la hipótesis nios con impedimento de disparidad de
del canon 1075-1? sobre "impedimento de cultos." Se trata acá, así pues, del llamado
crimen"; la disolución del primer y verda- impedimentum disparitatis cultus, que diri-
dero connubio, así pues, no los dejaría de me el matrimonio entre bautizado católico
por sí libres para regularizar su situación, y no bautizado, y que no debe confundirse
ya que precisarían la dispensa de ese otro con el impedimentum mixtae religionis que
impedimento. hace ilícitas las nupcias entre católicos y
Quien, sin estar cierto de la nulidad o bautizados no católicos. De cualquier modo,
disolución del primer matrimonio, contrae y con la salvedad de que los enlaces que
nuevas nupcias, obra ilícitamente, por más ahora nos ocupan no implican sacramento,
que se verifique luego que no había liga- las razones que justifican el óbice de dis-
men; esta norma del canon 1069, párrafo 2?, paridad de cultos son análogas a las que
custodia complementariamente el bien ju- fundaban la "mixta religión": salvaguardia
de la fe católica, dificultades de una plena tido; c) por fin, también ocurrirá que el
unión conyugal cuando se discrepa en ma- bautismo incorpore a la Iglesia Católica
teria religiosa, y demás. Podrá llamar la cuando así lo declare expresamente el mi-
atención que el impedimento se denomine nistro cristiano acatólico sin que medie
"disparidad de cultos" cuando ocurre ene manifestación en contrario del bautizado
entre un católico y un no bautizado (judío, con uso de razón o de los representantes
musulmán, budista, brahmanista, shintoís- del bautizado incapaz, o cuando se trate del
ta, pagano, etc.), la diferencia es ante todo bautismo de párvulo hijo de infieles por
de fe, secundariamente de rito; pero es qu'j ministro católico, o del bautismo de párvulo
en el orden jurídico cuenta en forma pri- hijo de cristiano acatólico en el peligro de
mordial la actitud externa, y ello explica muerte del canon 750 y siempre por ministro
que sea el "culto", concretado en la admi- católico. La otra hipótesis es la de persona
sión o no del bautismo, el criterio discri- convertida a la Iglesia Católica del cisma o
minatorio que deba emplearse aquí. La Igle- la herejía: se trata aquí de aquellos indivi-
sia siempre desaprobó estos 'casamientos, duos que, incorporados por el bautismo a
fundándose en las categóricas enseñanzas cenfesiones cristianas no católicas, luego
de San Pablo (así Epístolas Segunda a los abjuran del cisma o herejía, se convierten
Corintios, cap. IV, v. 14: "No queráis unciros a la Iglesia Católica y son admitidos a sus
en yugo con los infieles. Porque, ¿qué tiene sacramentos (a propósito de los niños bau-
que ver la justicia con la iniquidad? ¿Y qué tizados en confesiones acatólicas, digamos
compañía puede haber entre la luz y las que su reeducación en el catolicismo luego
tinieblas?"); pero el impedimento dirimente de la conversión de sus padres, seguida más'
no existía en los primeros tiempos, y se fue tarde de la recepción de los sacramentos -•
implantando por el Derecho canónico par- en la Iglesia Católica o de otras manifes-
ticular, hasta que terminó por hacerse cos- taciones de fe católica, permitiría ubicarlos
tumbre universal ya firme en la Alta Edad también en el presente supuesto).
Media. Interesa advertir que en la antigua El segundo requisito para que medie "dis-
disciplina el impedimento de disparidad de paridad de cultos" es que el católico contrai-
cultos revestía alcances más amplios que ga enlace con "persona'no bautizada", esto
en el Codex de 1918: él se refería entonces es, con infiel; de otro modo, si ambos con-
a los matrimonios de cualquier bautizado trayentes son bautizados, no hay "dispari-
(católicos o no) con un infiel, mientras que dad de cultos" sino "mixta religión". Ahora
en la actualidad sólo se trata de uniones bien, pueden surgir dudas acerca de la ver-
entre católicos e infieles. Este impedimento, dadera o de la válida recepción del bautis-
en cuanto no haya peligro para el católico mo, y en tal caso se proponen algunas reglas
o la prole, es de Derecho eclesiástico; mas que consideraremos en lo sustancial. Por lo
si se da tal peligro, la prohibición con pronto, si aún no hay connubio, y se duda
consiguiente ilicitud se entiende de Dere- sobre el bautismo del acatólico, habrá que
cho divino (arg. canon 1060), aunque no los averiguar con cuidado; si la duda persiste,
alcances dirimentes ds la misma, que siem- corresponderá impetrar la dispensa del im-
pre son de solo Derecho eclesiástico. pedimento de mixta religión y, cautelar-
Para que medie "disparidad de cultos" se mente, de disparidad de cultos; en el caso
requiere ante todo una parte católica: con- de que la duda se refiera al bautismo de la
cretamente, bautizada en la Iglesia Católica parte católica, ésta deberá rebautizarse sub
(aunque más tarde la abandonara por apos- conditione. Suponiendo ahora que el casa-
tasía, cisma, herejía) o convertida a ella miento se celebró, hay que estar al ca-
después del bautismo en secta hereje o cis- ñón 1070, párrafo 2<?, según el cual "si una
mática. Se entiende que una persona está parte, al tiempo de celebrar el matrimonio,
bautizada en la Iglesia Católica: a) si se era tenida comúnmente como bautizada o
bautizó con uso de razón, cuando dicha su bautismo era dudoso, se ha de tener
persona declaró expresamente su voluntad como válido el matrimonio ... hasta que se
de incorporarse a esa Iglesia, o en defecto de pruebe con certeza que una de las partes
ello, porque la misma intención se presume estaba bautizada y la otra no"; se trata
en el ministro católico o infiel a quien se aquí de una aplicación del favor matrimonii
pidió el bautismo mientras ese ministro del canon 1014; en la referida duda, hay
nada exprese en contrario; b) si el bauti- que investigar diligentemente, y si nada
zado no tenía uso de razón, porque hicieron resulta de la indagación, el connubio se
declaración expresa en pro de la incorpora- tendrá por válido, mientras que se consi-
ción a la Iglesia Católica los padres u otros derará nulo si surge que una de las partes
representantes (la adhesión notoria a la fe no era bautizada (o su bautismo era nulo)
basta a esos fines), y en defecto de ello, por a la vez que la otra estaba bautizada en el
la intención presumible en el ministro ca- catolicismo o se había convertido a él de la
tólico o infiel al que se pidió el bautismo herejía o del cisma donde se bautizara
si dicho ministro nada declaró en otro sen- válidamente; desde luego, cuando la parte
católica duda sobre el'propio bautismo, de- al II Concilio de Letrán (año 1139), donde
berá rebautizarse sub conditione. se formuló un categórico pronunciamiento
Ya dijimos que el canon 1071 remitía, so- sobre el asunto, reiterado por concilios pos-
bre el impedimento de disparidad de cultos, teriores (Reims, 1148; Mellifort, 1152; Lon-
a todo lo que disponen los cánones 1060 a dres, 1175; Letrán, 1179 y 1215, etcétera).
1064 sobre la mixta religión. Por ende, para Interesa recordar que Pío IX, en su Syllalnis,
la dispensa se requieren causas justas y condenó la propsición n"? 72, según la cual:
graves, y las garantías del canon 1061; ade- "Bonifacio VIII fue el primero en afirmar
más, pesa sobre el cónyuge católico el gra- que el voto de castidad hecho en la ordena-
vamen de procurar prudentemente la con- ción anula el matrimonio."
versión del infiel (canon 1062); se prohibe El canon 1072 del Codex de 1918 se refiere
otorgar o renovar el consentimiento ante el a quienes "han recibido órdenes sagradas".
ministro infiel en cuanto que tal ministro Es ritienester, entonces, una ordenación vá-
(canon 1063), so pena de incurrir la parte lida; quien se ordenó compelido por la fuer-
católica en la excomunión del canon 2319 za física, no está debidamente ordenado;
y demás sanciones canónicas que ya cono- quien lo hizo a impulso del miedo grave,
cemos; rigen aquí las recomendaciones que será reducido al estado laical y quedará
para los ordinarios y demás pastqres de exento de la ley del celibato, a menos que,
almas consigna el canon 1064; en cuanto a libre después del miedo, hubiese ratificado
los ritos y al lugar de celebración de estos su ordenación siquiera tácitamente por el
matrimonios, hay que gobernarse por los ejercicio del orden (canon 214); por fin, se
cánones 1102 y 1109. Sólo habría que añadir precisa que al ordenarse se conociera sufi-
que en orden a las garantías para la dis- cientemente el deber ajeno de guardar cas-
pensa de este impedimento, las normas se tidad (dada la gravedad de dicho deber),
flexibilizan en los países de misión (hay conocimiento que se presume para el fuero
diversas resoluciones del Santo Oficio en externo y que rarísimamente no existirá de
esta materia). Recordemos también un hecho. Ya dijimos, por otro lado, que el
ejemplo de cesación de la ley eclesiástica Codex se refiere a las órdenes mayores, esto
del impedimentum disparitatis cultus por es, sutadiaconado, diaco-nado, presbiterado
onerosidad de su observancia: consultado el (canon 949); las diferencias que en esta
Santo Oficio si dicho impedimento regía a esfera había entre la Iglesia latina y las
propósito de matrimonios entre católicos e diversas Iglesias católicas orientales, se
infieles en China comunista, cuando es im- borraron con la sanción por Pío XII del
posible o difícil gestionar la dispensa y Código matrimonial para los orientales
cuando no cabe dejar o dilatar las nupcias, (Motu Proprio, Crebrae allatae del 22 de
aquella Sagrada Congregación señaló, en febrero de 1949), cuyo canon 62 dispone
su Respuesta del 27 de enero de 1949, que que desde el subdiaconado hay impedimento
eran válidos los matrimonios celebrados con dirimente para el matrimonio.
impedimentos que la Iglesia suele dispensar El subdiácono, diácono o presbítero que
y en las referidas circunstancias. contraigan matrimonio lo contraerán ilícita
E) Impedimento de orden sagrado. "In- e inválidamente. Por lo demás, incurrirán en
válidamente atenían contraer matrimonio irregularidad ex delicio (canon 985, 3?), se
los clérigos que han recibido órdenes sagra- los considerará tácitamente renunciantes
das", preceptúa el canon 1072. Se trata aquí de todos sus oficios (canon 188, 5?), caerán
del llamado "impedimento de orden", que latae sententiae en excomunión simplemen-
se funda en la ley del celibato impuesta te reservada a la Santa Sede (canon 2388),
por el canon 132, párrafo 1?, a quienes han y si no se enmiendan dentro del plazo que
recibido órdenes sagradas mayores; sin per- les fijará el ordinario al amonestarlos, de-
juicio de ese primer fundamento, es posible berá degradárseles; la mujer que "tiene la
que simultánea o complementariamente ac- osadía" de hacerse co-delincuente, también
túe aquí el voto solemne implícito de casti- es alcanzada por la excomunión.
dad que acompaña a la ordenación, por más La Iglesia puede dispensar de este impe-
que si el voto se excluyera positivamente dimento, ya dijimos. De hecho, jamás excu-
por el ordenado, aún así la ley del celibato só a los obispos (Pío VII, en 1801, denegó
y el impedimento matrimonial seguirían en la dispensa al príncipe de Talleyrand, obis-
pie. Ahora bien, siendo la ley del celibato po de Autun antes de la Revolución); con
clerical de origen puramente eclesiástico, muy grande dificultad exime a los presbí-
también lo será entonces el impedimento teros (el mismo Pío VII lo hizo en favor de
de orden; de ahí su dispensabilidad. Desde los sacerdotes que habían casado civilmente
muy antiguos tiempos, la Iglesia había ve- durante la Revolución, para allanar su rein-
nido considerando ilícito el matrimonio de greso a la Iglesia); con menos renuencia a
los ordenados de mayores; pero el impedi- los diáconos; y más fácilmente a los sub-
mento dirimente en esta hipótesis es de diáconos.
época posterior, aunque por cierto antecede F) Impedimento de voto solemne. Dis-
pene el canon 1073: "Asimismo atentan el religioso de votos solemnes que legítima-
inválidamente contraer matrimonio los re- mente pasa a una religión de votos simples
ligiosos que han emitido votos solemnes, o (canonjes 632 a 636), una vez hecha la
votos simples a los cuales, por prescripción nueva profesión ya no está afectado por el
especial de la Sede Apostólica, se les haya impedimento dirimente de voto solemne,
dado la virtud de hacer nulo el casamiento". aunque sí por el impedimento de voto sim-
La, íundamentación de este impedimento es ple. Por otro lado, si bien por Derecho divino
obvia: el ius in corpus, objeto del matrimo- el voto solemne hace ilícito el matrimonio,
nio, no es ya disponible por parte de quien su efecto dirimente proviene sólo del Dere-
lo ha sacrificado en homenaje a Dios me- cho eclesiástico, de 'manera que la Iglesia
diante el voto de castidad propio del estado puede dispensar de dicho efecto; desde lue-
religioso. De todos modos, hay que distinguir go, dicha dispensa deja al religioso fuera
el voto simple que hace ilícito el matrimo- del estado de tal, pues seríf p intrínsecamente
nio, y el voto solemne que lo irrita; del contradictorio el hecho de un religioso dis-
primero nos hemos ocupado ya, de suerte pensado de guardar castidad. La dispensa
que ahora sólo nos concierne el segundo. del efecto dirimente, sólo eclesiástico, po-
El voto es solemne "si fuere reconocido dría otorgarla válida aunque ilícitamente
como tal por la Iglesia (canon, 1308-prf. 2 ) ;
el romano pontífice sin causa alguna; pero
votos religiosos solemnes sólo se emiten en dicha dispensa ha de alcanzar al voto mis-
las Ordenes Religiosas (canon 488, 2<?). Pero mo para que el matrimonio sea lícito, y
hay que recordar que los votos religiosos como aquí juega el Derecho divino, ocurre
simples tienen el mismo efecto dirimente que siempre se precisará causa justa y grave
del matrimonio que los solemnes, cuando para la válida dispensa en su pleno alcance
así lo ha dispuesto un mandato especial de de permitir un connubio válido y lícito. Al
la Santa Sede; ejemplo único, los votos dispensado suele imponérsele la carga de
simples que después de dos años de novicia- severas penitencias.
do se emiten en la Compañía de Jesús G) Impedimento de rapto. Reza el ca-
(Constituciones de Gregorio XIII, Quanto non 1074: "Párrafo 1<?. Entre el varón raptor
fructuosius del 1-II-1583, y Ascendente Do- y la mujer raptada con el fin de casarse
mino del 25-V-1584). Agreguemos que los con ella no puede darse matrimonio mien-
votos religiosos solemnes de la Iglesia orien- tras la mujer esté en poder del raptor.
tal también engendran impedimento diri- Párrafo 2"?. Pero si la raptada, una vez se-
mente, de conformidad con el canon 63 del parada del raptor y hallándose en libertad
Código matrimonial respectivo dado por en un lugar seguro, consiente en aceptarlo
Pío XII en 1949 . por marido, cesa el impedimento. Párra-
Se presupone para que haya impedimento, fo 3? Por lo que respecta a la nulidad del
claro está, una profesión religiosa válida; matrimonio, se equipara al rapto la reten-
cualquier causal de nulidad de la misma, ción violenta de la mujer, la que se verifica
por ende, determinará la ausencia de impe- cuando el varón, a fin de casarse con ella,
dimento matrimonial (ver canon 572; por la retiene por la fuerza en el mismo lugar
ejemplo, defecto de edad, violencia, miedo en donde ella habita o en aquel a donde se
grave, dolo, falta de recepción por superior trasladó libremente." He aquí el impedimen-
legítimo, etcétera); el religoso que casa an- to dirimente de rapto, que en la disciplina
tes de la sentencia que declara la nulidad de las Decretales no existía en cuanto tal
de su profesión obra con ilicitud, aunque sino como posible hipótesis de consenti-
por existir realmente dicha nulidad su con- miento vicioso, pero que a partir del Concilio
nubio fuese válido. de Trento (sesión XXIV, cap. 6, "de reí.
El religioso de votos solemnes que contrae matr.") quedó definitivamente precisado
enlace, aparte de casar ilícita e írritamente, con las características que hoy posee; la
es considerado como dimitente (canon 646), única novedad del Codex de 1918 es la que
incurre en irregularidad ex delicio de acuer- surge del tercer párrafo del canon 1074,
do con el canon 895, 3<? (lo mismo el no vale decir, cuando se asimila al rapto la
religioso que casa con religiosa de votos retención violenta de la mujer. Según la
solemnes), y cae en la excomunión látete Instrucción del Santo Oificio a los Obispos
sententiae reservada simplemente a la San- albaneses del 15 de febrero de 1901, el im-
ta Sede del canon 2388 (igual pena para pedimento de rapto se funda "en la presun-
quienes "tienen la osadía" de hacerse sus ción de ausencia de consentimiento y en el
co-delincuentes). odio a tanta malicia", esto es, la Iglesia
El impedimento cesa por todas las causa- quiere tutelar así la libertad matrimonial
les que extinguen la obligación de los votos impidiendo enlaces sospechosos en cuan-
solemnes o borran su solemnidad: así, el to al consentimiento femenino, sin perjuicio
religioso que obtuvo "indulto de seculari- de expresar también por esa vía su repudio
zación" y se acogió al mismo, "queda libre a tan serio atentado contra el orden jurí-
de los votos" (canon 640, párrafo 1, 2?); y dico; pero esta segunda razón no es la deci-
siva, como lo prueba el hecho de que el tor y en lugar seguro (sea por fuga de la
impedimento cesa apenas la mujer recobra raptada, por obra de terceros que la resca-
su libertad. taron, por espontáneo desistimiento del
Este impedimento es de sólo Derecho ecle- raptor).
siástico; no obliga pues entre infieles, pero Tratándose de un impedimento de origen
a éstos puede alcanzarlos impedimento aná- eclesiástico, el rapto sería dispensable. Sin
logo por ley civil; rige sí el impedimento embargo, y salvo alguna hipótesis extraor-
canónico no sólo en el matrimonio de cris- dinaria en sumo grado, dicha dispensa no
tianos, cualesquiera sea su confesión, sino se dará-, y en efecto no se da en la práctica
también cuando el raptor es bautizado y la canónica: porque el raptor tiene en sus
raptada infiel, o al revés. manos la posibilidad de extinguir el impe-
El rapto supone como autor al varón y dimento con sólo dejar libre a la raptada;
como víctima a la mujer; el varón puede y porque, mientras ello no ocurra, penderá
actuar por sí, o con el auxilio o por inter- una vehemente sospecha contra cualquier
medio de otras personas, entre las cuales consentimiento matrimonial otorgado por
podrían contarse mujeres; el impedimento, la mujer en semejante coyuntura.
de cualquier modo, se establece entre la El canon 2353 sanciona latae sententiaé
raptada y aquél que acomete la empresa en con privación de los actos legítimos ecle-
provecho propio, de ninguna manera con siásticos (p. ej., padrinazgo en el bautismo
los cooperadores. La víctima del rapto será y confirmación), sin perjuicio de otras pe-
cualquier mujer, honesta o no, mayor o me- nas ferendae sententiaé indeterminadas, a
nor de edad, incluso novia del raptor. Éste quien incurre en el delito de rapto, esto es,
debe perseguir "el fin de casarse" con la a quien "con intención de casarse o con el
raptada; no hay rapto cuando los propósi- fin de satisfacer una pasión lujuriosa rapte
tos son otros (lujuria, venganza, lucro, a una mujer contra su voluntad, empleando
afrenta, etc.). La víctima ha de ser tras- violencia o dolo, o a una mujer menor de
ladada del sitio en que se hallaba a otro edad que consiente en ello, pero ignorándolo
moralmente distinto y bajo el contralor del u oponiéndose sus padres o tutores". El tipo
raptor; esto para el rapto stricto sensu, ya penal excede al impedimento en cuanto in-
que la figura asimilada de la "retención cluye el fin lujurioso y la seducción de me-
violenta" sólo exige que la mujer sea rete- nor; y a la inversa es más estrecho en
nida, ahora bajo el poder del varón, en el cuanto excluye la sola "retención violenta"
sitio donde ella habita o a donde se había del canon 1074, párrafo 39. Por lo demás, el
trasladado libremente. Es menester que se canon 2354 se refiere al seglar legítimamen-
use de la fuerza física, o de las amenazas, te condenado (en fuero canónico o civil)
o del dolo; en cuanto a las dádivas, hala- por delito de rapto de impúberes de uno u
gos, etcétera, vale decir, la "seducción", nos otro sexo, declarándolo ipso iure privado de
parece correcta la tesis negativa, por más los actos legítimos eclesiásticos y de cual-
que no falten canonistas que vean "rapto" quier cargo que pueda tener en la Iglesia,
también en este caso; si la mujer consiente sin perjuicio de la reparación de daños; en
en el rapto pero no en los fines matrimo- el mismo supuesto de rapto de impúberes,
niales, hay impedimento; si consiente en agrega el canon 2354 que si el reo es clérigo,
los fines matrimoniales pero no en el rapto, será castigado por el tribunal eclesiástico,
también lo hay; no existe impedimento según la gravedad de su culpa, con peniten-
cuando el consenso de la mujer se refiere cias, censuras, privación de oficio y benefi-
al rapto y al propósito conyugal del actor, cio y dignidad, como también, si el caso lo
a la vez. Sobre estos diversos extremos pue- pide, con la deposición inclusive.
den surgir dudas, que se esclarecerán con H) Impedimento de crimen. El impedi-
presunciones hominls fundadas en la cali- mentum criminis está así legislado por el
dad moral de la mujer, en su edad, en la canon 1075 del Codex Inris Canonici: "No
existencia o no de tratos previos matrimo- pueden contraer matrimonio válidamente:
niales, en la posible oposición de los padres 1"?) Los que durante un mismo matrimonio
al connubio, y demás. En general, digamos legítimo cometieron entre sí adulterio con-
que si se rapta a una mujer sin tratos ma- sumado y se dieron mutuamente palabra
trimoniales previos, se presume el impedi- de matrimonio o atentaron éste, aunque
mento; también se lo presume, aunque me- sólo sea civilmente. 2?) Los que durante el
diaran esos tratos, si la mujer es menor de mismo matrimonio legítimo consumaron
edad; la presunción se invierte, en cambio, entre sí adulterio y uno de ellos mató al
cuando la víctima es mayor de edad y pre- otro cónyuge. 3?) Los que de común acuer-
cedieron relaciones en vistas al connubio. do, cooperando física o moralmente, dieron
El impedimento que examinamos es tem- muerte al otro cónyuge, aunque no haya
porario, pues cesa automáticamente apenas mediado adulterio." Este impedimento se
ha cesado la situación de "rapto", vale de- funda en la necesidad de proteger al ma-
cir, en cuanto la mujer queda libre del rap- trimonio contra los crímenes que conmueven
sus bases primordiales; en el repudio que los conyugicidio sin adulterio. Consideraremos
delitos de adulterio y conyugicidio merecen; por separado las cuatro hipótesis.
y en la consideración de que fallaría la a) Adulterio con promesa de matrimonio.
necesaria santidad de un connubio que fue ("Los que durante un mismo matrimonio
precedido por semejantes desafueros contra legítimo cometieron entre sí adulterio con-
el orden conyugal preexistente. De cualquier sumado y se dieron mutuamente palabra de
modo, no hay que confundir el impedimento matrimonio.") Se trata aquí de dos personas,
de crimen con el crimen mismo: así la casadas ambas o al menos una, que consu-
ignorancia podría ser factor excusante del man adulterio y que, antes o después del
delito y por ende del impedimento, pero en crimen, pero siempre subsistiendo f el matri-
cambio, si el delito se dio con todos sus monio agraviado, se comprometen a casar
componentes objetivos y subjetivos, no sería entre ellos una vez libres. Se requiere pues
del caso alegar ignorancia sobre la ley del un adulterio consumado, lo que ocurre por
impedimento. el acto sexual normal y perfecto; ambas
El impedimentum criminis se fue elabo- partes han de obrar a sabiendas del vínculo
rando entre los siglos ix y xn: el Concilio (si cada uno de ellos, estando casado, igno-
de Meaux (año 845) introdujo la figura del ra el matrimonio del otro, no hay ofensa
Adulterio con conyugicidio; el Concilio de contra "un mismo matrimonio" ni por ende
Tribur (año 895) trató del adulterio con impedimento). Al adulterio debe adelantar-
promesa de matrimonio; Clemente III y se o seguir la promesa de matrimonio; ella
Celestino III añadieron el adulterio con aten- ha de ser seria, libre, expresada por escrito
tación de matrimonio; y por fin, el propio o por palabras o por signos, pura (o si es
Celestino III incorporó la cooperación en el condicional, purificada antes de la disolu-
ción del presente matrimonio); se exige la
conyugicidio sin adulterio. Estas cuatro es- reciprocidad del compromiso, de modo que
pecies pasan de las Decretales a Trento y no basta que el uno prometa y el otro acep-
de Trento al Codex de 1918, sin variantes te, ambos deben prometer y aceptar mu-
sustanciales. tuamente; la promesa tendrá por objeto la
El impedimentum criminis hace ilícito el celebración de un verdadero matrimonio,
matrimonio por derecho natural; pero no esto es, canónico, para después de la muerte
cabe duda que sus efectos dirimentes pro- del cónyuge; se requiere que la promesa se
vienen sólo del Derecho eclesiástico, y de haga con conocimiento del matrimonio que
ahí su dispensabiiidad. Tratándose de ley liga uno o ambos cómplices, pudiendo ocurrir
eclesiástica, ella no alcanza a los no bauti- que hubiera ignorancia al respecto cuando
zados, sin perjuicio de que impedimento se prometió y que luego, con plena adver-
análogo podría obligar a los mismos por ley tencia, se añadiera el otro requisito del
civil; el impedimento canónico rige en cam- adulterio, discrepando entonces los autores
bio entre bautizados, de cualquier confesión; si ello implica tácita ratificación de la pro-
y también para las uniones entre un bauti- mesa y por ende perfeccionamiento del óbi-
zado y un infiel (salvo, en el caso de conyu- ce (en la práctica, por mediar duda de
gicidio con adulterio, que sea conyugicida derecho, se actuará como si no hubiese
el infiel). impedimento); por fin, recordemos un in-
El impedimento presupone en general dos teresante caso ocurrido en Brujas, en que el
extremos: un matrimonio, y un crimen con- marido había cometido adulterio con la cu-
tra el mismo. El matrimonio debe ser váli- ñada y luego, en trance de muerte la esposa,
do, consumado o no. El crimen, aparte de la ésta exige a aquél que prometa casarse, para
tipicidad que estudiaremos en cada caso, el bien de los hijos, con dicha cuñada, juz-
requiere un autor imputable, culpable e in- gándose entonces que no surgió impedimen-,
justificable: no habrá delito, ni tampoco tum criminis, porque se sobreentiende que
impedimento, si se da alguna causa de la promesa de futuro matrimonio ha de im-
inimputabilidad (p. ej., demencia), o de ex- plicar agravio al cónyuge actual, extremo
culpación (p. ej., error), o de justificación que se presume cuando dicho cónyuge igno-
(p. ej., legítima defensa), cuestiones éstas ra la promesa pero que no se da cuando él
que deberán juzgarse según las normas co- mismo insta el compromiso.
munes del Derecho penal canónico. b) Adulterio con atención de matrimonio.
La redacción literal del canon 1075 per- ("Los que durante un mismo matrimonio le-
mitiría considerar tres especies de impedi- gítimo cometieron entre sí adulterio consu-
mentum criminis, la primera con doble mo- mado y . . . atentaron —matrimonio— aun-
dalidad. Pero nada impide, y parece más que sólo civilmente." Esta figura arranca
técnico, desglosar allí cuatro figuras de im- de elementos comunes a la anterior, que no
pedimento: a) adulterio con promesa de precisan más explicación; la diferencia es-
matrimonio; b) adulterio con atentación triba en que el adulterio queda calificado
de matrimonio; c) adulterio con conyugici- no por la promesa de matrimonio, sino por
dio sin cooperación; d) cooperación en el la previa o ulterior atentación de connubio.
Hay ''atentación de matrimonio" cuando se cuando ese auxilio es prescindible, o cuando
contrae de mala fe un matrimonio inválido, sólo se aplaude o encubre el conyugicidio ya
invalidez que en el caso presente deriva del cometido. Por lo demás, se entiende que al
ligamen de una o las dos partes. Se requiere menos uno de los delincuentes debe obrar
que ambos cómplices obren de mala fe, es precisamente con el propósito de casarse
decir, con conocimiento del ligamen (no con el otro; no hay impedimento, por ejem-
surge nuestro impedimento si ignorándose plo, si marido y otra mujer matan a la
el ligamen, se sabía de otros impedimentos esposa para robarla.
que acaso hubiera); el conocimiento puede Quien casa con impedimentum criminis,
brotar a posteriori de la celebración, y ha- contrae ilícito e inválido matrimonio. Por
brá impedimento si pese a dicha noticia se lo demás, los diversos elementos constitu-
persiste en la vida matrimonial atentada. tivos del "crimen" (adulterio, bigamia, ho-
El matrimonio atentado será el canónico o micidio) , acarrean-las respectivas sanciones
el civil, o ante ministro acatólico, e incluso penales: los públicos adúlteros, ferendae
podría consistir en un acto meramente pri- sententiae, se ven privados de los actos le-
vado pero serio en que se intercambie ver- gítimos eclesiásticos (canon 2357); los bi-
dadero consentimiento matrimonial (disien- gamos son ipso facto infames, y si despre-
ten algunos autores). La figura que venimos ciando la amonestación del ordinario no se
considerando es frecuente en los países di- separan, ferendae sententiae, merecen exco-
vorcistas: el matrimonio civil subsiguiente munión o entredicho personal (canon 2356),
al divorcio vincular es, para la Iglesia, "ma- implicando asimismo la bigamia una irre-
trimonio atentado", y el uso de dicha unión gularidad ex delicio (canon 985); los segla-
implica adulterio. res legítimamente condenados por homicidio
c) Adulterio con conyugicidio sin coope- quedan automáticamente privados de los
ración. ("Los que durante el mismo matri- actos legítimos eclesiásticos y de cualquier
monio legítimo consumaron entre si adul- cargo que puedan tener en la Iglesia, sin
terio y uno de ellos mató al otro cónyuge.") perjuicio de la obligación de reparar los
Se supone, pues, que se perpetra un adul- daños (canon 2354), cayendo también en
terio y que, más tarde, el cónyuge inocente irregularidad ex delicio (canon 985).
es muerto por uno de los cómplices. No se El impedimentum criminis no cesa por el
requiere confabulación entre ambos adúl- curso del tiempo, o por el perdón del cón-
teros, dándose el impedimento incluso cuan- yuge ofendido. Se trata de un impedimento
do uno mata con la oposición del otro. No eclesiástico en sus efectos, dirimentes, de
interesa que se mate al propio cónyuge, o al modo que cabe dispensa; respecto del con-
cónyuge del cómplice. Se precisa la consu- yugicidio público, y salvo peligro de muerte,
mación, la muerte, de modo que no cuentan la Iglesia jamás dispensó de él; sí el conyu-
la tentativa y la frustración. No hay impe- gicidio es privado, a veces se dispensa para
dimento en caso de conyugicidio por impru- el fuero interno, mediando causas muy
dencia o preterintencional. El adúltero pue- graves; el adulterio con promesa o atenta-
de matar por sí mismo o encargando la ción de matrimonio se dispensa con más
ejecución a terceros. El delito debe perpe- facilidad (desde luego, hay más rigor en los
trarse precisamente para disolver el ligamen casos públicos; y también, más severidad
que obsta a las nupcias con el cómplice, de para el supuesto de matrimonie atentado
manera que no hay Impedimento si se mata eme Dará la hipótesis de mera promesa)-
por otra causa (p. ej., en duelo al que desa- I) Impedimento de consanguinidad. Es-
fió el esposo agraviado por el adulterio). tablece el canon 1076: "Párrafo !•?. En línea
d) Cooperación en el conyugicidio sin recta de consanguinidad es nulo el matri-
adulterio. ("Los q ue de común acuerdo, monio entre todos los ascendientes y des-
cooperando física o moralmente, dieron cendientes, tanto legítimos como naturales.
muerte al otro cónyuge, aunque no haya Párrafo 2<?. En la línea colateral es nulo
mediado adulterio.") Lo mismo da que el hasta el tercer grado inclusive, pero de tal
marido se confabule con otra mujer para manera que el impedimento matrimonial
matar a su esposa, o que la cónyuge se solamente se multiplica tantas veces cuan-
complete con otro hombre para ultimar a tas se multiplique el tronco común. Párra-
su esposo. Se precisa, como en el caso an- fo 3<?. Jamás debe permitirse el matrimonio
terior, consumación del delito por muerte si hay alguna duda acerca de si las partes
del cónyuge. Es menester que ambos delin- son consanguíneas en algún grado de línea
cuentes sepan que la víctima está casada recta o en primero de línea colateral."
con uno de ellos. La cooperación debe ser La consanguinidad, que se erige en impe-
eficaz, a tenor del canon 2209: coautoría dimento matrimonial por este canon, puede
física, mandato o inducción por uno y eje- definirse como el vínculo por generación
cución por el otro, mandato de ambos a un natural que liga a todos aquellos que pro-
tercero ejecutor, ejecución por uno prestan- vienen de un mismo tronco. Ella se cuenta
do auxilio inexcusable el otro; no en cambio por línea y por grados (canon 96-prf. 1),
entendiéndose por "línea" la serie de con- cos y psíquicos que amenazan a la prole
sanguíneos que proceden del mismo tronco, de consanguíneos.
y por "grado", la distancia entre consan- ¿En qué medida el Derecho natural mismo
guíneos de la misma línea. La línea puede hace de la consanguinidad un impedimento
ser recta o colateral; es "recta" cuando los dirimente para el matrimonio? Sin duda al-
individuos de la serie se ligan unos a otros guna, ello ocurre con el primer grado de la
por generación sucesiva inmediata o me- ílnea recta: es obvio que repugnan a la
diatamente (línea recta "ascendente" cuan- naturaleza las uniones entre padre e hija,
do se mira desde la prole hacia los proge- entre madre e hijo. En cuanto a los demás
nitores, "descendente" cuando se contempla grados de esa misma línea (abuelos con
a la inversa); es "colateral" cuando los nietas, abuelas con nietos, etc.), probab**!-
individuos de la serie se conectan a través simamente se impone la misma solución; y
de un tronco común, pero no directamente otro tanto se diga, muy probablemente, del
entre sí. En la línea "recta" hay tantos gra- primer grado colateral (hermanos entre sí) ,
dos cuantas ^generaciones, o sea cuantas salvo que, por excepción, las -necesidades
personas, descontado el tronco (canon 96- de propagación del género humano no exi-
prf. 2 ) ; así, padres e hijos están en primer jan otra cosa, como sucedió en los oríge-
grado, abuelos y nietos en segundo, bisabue- nes de la Humanidad; en cuanto a los de-
los y biznietos en tercero. En la línea "cola- más grados de la línea colateral, no hay
teral", apartándose del sistema romano que duda de que el impedimento es solo ecle-
en general adoptó el derecho civil moderno, siástico. Agreguemos que el canon 1076-pá-
el derecho canónico ha seguido la inspira- rrafo 3?, al prohibir de manera absoluta
ción del germánico, de modo que los "gra- ("jamás debe permitirse") el matrimonio en
dos" se computan en una sola de las ramas las dos hipótesis ligeramente dudosa que
que llevan al tronco, en la mayor si ambos acabamos de mentar (demás grados de la
son desiguales (canon 96-prf. 3): por ejem- línea recta, primera de la colateral), ha
plo, los hermanos que para nuestro Derecho resuelto en forma práctica la cuestión, con
civil están en segundo grado, para el canó- prescindencia del problema teórico.
nico lo están en primero; los tíos y sobrinos, La antigua disciplina canónica, tal como
para nosotros en tercer grado, el Derecho quedó fijada en la IV Concilio de Letrán
canónico los considera en segundo (se dice, bajo Inocencio III (año 1215), extendía el
para no confundirse con los primos herma- impedimento por consanguinidad colateral
nos, "en segundo mixto con primero"); y hasta el cuarto grado inclusive; además, en
los primos hermanos, para nuestra ley civil dicha disciplina el impedimento se multi-
en cuarto grado; para el Derecho canónico plicaba no sólo por multiplicación de tron-
figuran en segundo (segundo "simple", a cos, sino de vías por las cuales se llegaba a
diferencia dei caso anterior que era "se- esos troncos o al tronco común. El Codex
gundo mixto"). La consanguinidad y el de 1918 atenuó la severidad, reduciendo el
consiguiente impedimento pueden multipli- impedimento en línea colateral al tercer
carse por multiplicación del tronco común grado, y quedándose con el primer supues-
(canon 1076-prf. 2, in f i n e ) ; ello ocurre to de multiplicación.
cuando personas parientes entre sí casan Precisando los alcances del impedimento,
digamos que él puede provenir tanto de fi-
con otras también parientes entre sí, diga- liación legítima como natural (canon 1076-
mos dos hermanos con dos hermanas; o prf. 1); en la línea recta se extiende ad in-
bien, cuando una persona casa sucesiva- finitum; y en la colateral hasta el tercer
mente con otras consanguíneas entre sí, grado inclusive, sea "simple" (hijos de pri-
por ejemplo el marido sucesivo de dos her- mos hermanos por ejemplo), sea "mixto"
manas. ("tercero con primero", "tercero con se-
El impedimento de consanguinidad se fun- gundo") ; anotemos que por privilegio dado
da en tres géneros de razones, que en orden el 18-IV-1897 por León XIII para América
descendente de mérito podrían enunciarse Latina y Filipinas, no se requiere dispensa
así: una razón ético-familiar, la custodia en el tercer grado de consanguinidad co-
del pudor gentilicio, pues se conmovería la lateral respecto de los indios, de los negros
moralidad de la vida hogareña tan íntima, incluso no nacidos en América, de los mes-
si a los convivientes no se les cerrara la po- tizos y de los mulatos. En la medida en
sibilidad del matrimonio; una razón ético- que el impedimento es de derecho natu-
sociológica, la expansión de la caridad y de ral (así entre padres e hijos), él alcanza
la amistad en círculos humanos cada vez más a todo hombre; en cuanto es de Derecho
amplios por vía de la exogenia, evitándose eclesiástico, sólo a las uniones entre bauti-
de ese modo la constitución de sociedades zados (de cualquier confesión) o entre bau-
cerradas y egoístas; y una razón biológica, tizados e infieles; y cuando es probable aun-
que no se ha de exagerar pero que tampoco que no ciertamente de Derecho natural,
debe desdeñarse, esto es, los peligros físi- quedará la duda de si el impedimento nuli-
fica a los matrimonios de infieles que luego el segundo grado inclusive. Párrafo 2?. El
se convierten, y la solución consistirá en- impedimento de afinidad se multiplica: I9
tonces en recurrir a la Santa Sede para que Cuantas veces se multiplica el impedimento
ésta decida . de consanguinidad del que procede; 2? Por
Quien casa con este impedimento, con- la celebración sucesiva de matrimonios con
trae ilícito e inválido matrimonio; además, los consanguíneos del cónyuge difunto."
la consumación de dicho connubio impli- De acuerdo con el canon 97, "la afinidad
cará el delito de incesto, cuya legítima con- se origina del matrnrLonio válido, sea Con-
dena apareja ipso jacto la infamia de dere- traído solamente, sea contraído y consu-
cho, además de otras penas que el ordi- mado", y "existe solamente entre ,él ma-
nario quiera imponer (canon 2357), todo rido y los consanguíneos de la mujer, y
ello si se trata de seglares; cuando son asimismo entre la mujer y_Jtós consanguí-
clérigos mayoristas quienes perpetraron "in- neos del marido", contándose "de manera
- cesto con sus consanguíneos o afines en que los consanguíneos del marido sean
primer grado, debe suspendérseles, decla- también en la misma línea, y grado afines
rárseles infames, privárseles de cualquier de la mujer, y viceversa'" por ejemplo, el pa-
oficio, beneficio, dignidad o cargo que pue- dre del marido, con él en primer grado con-
dan tener, y en los casos más graves, debe sanguíneo recto, está en carácter de suegro,
deponérseles" (canon 2359-prf .2); cuando ligado con su nuera por el primer grado de
los tales clérigos han delinquido de algún afinidad en línea recta; el hermano de la
otro modo contra el Sexto Mandamiento mujer, con ella en primer grado de consan-
—aquí podrían figurar los demás casos de guinidad colateral, se liga como cuñado,
incesto— ellos deben ser castigados con pe- con el esposo de dicha mujer, en el primer
nas que se proporcionen a la gravedad del grado de afinidad en línea colateral. Así
caso, incluso privándoles del oficio o be- pues, la afinidad es un nexo legal de paren-
neficio sobre todo si tienen cura de almas tesco, que en virtud del matrimonio válido
(canon 2359-prf. 3); en cuanto a los cléri- surge entre cada cónyuge y los consanguí-
gos minoristas incestuosos, ellos caen en neos del otro, exclusivamente; la denomi-
el canon 2358 y son pasibles jerendae sen- nación proviene de ad fines ("tocante a
tentiae de las penas que las circunstan- los límites"), ya que por el connubio se
cias reclamen, inclusive expulsión del es- crean entre las familias de ambos esposos
tado clerical, sin perjuicio de la infamia del vínculos que están próximos a aquellos pro-
canon 2357 en que incurrirían "ipso facto" pios de la consanguinidad. Este impedimen-
apenas mediase en su contra legítima con- to se funda en las exigencias de piedad fa-
dena por tal delito. miliar, por razones parecidas aunque menos
El impedimento de consanguinidad, en fuertes que aquellas justificatorias del óbice
cuanto es ciertamente de deercho natural, entre consanguíneos; asimismo, cuenta tam-
no puede dispensarse. En los conocidos ca- bién aquí con la conveniencia de promover
sos de duda de derecho (demás grados de con amplitud la caridad y la amistad entre
la línea recta, primer grado de la colateral), los hombres, disuadiendo de la endogamia.
la Iglesia tampoco dispensa, y ello aunque En la antigua disciplina canónica, el im-
los hechos mismos sean dudosos (canon pedimento de afinidad llegó a hacerse muy
1076- prf. 3), ni siquiera en peligro de muer- extenso. Por lo tanto, la afinidad no sur-
te. Por fin, cuando el impedimento es se- gía precisamente del matrimonio, sino de
guramente de derecho canónico la dispensa la unión sexual lícita e ilícita; por lo de-
cabe, con facilidad que aumenta a medida más, a la afinidad "de primer género" en-
que el grado de parentesco se hace remoto, tre un cónyuge y los consanguíneos del otro
y que disminuye según el grado se hace hasta el séptimo grado, se añadía la de
próximo (el caso que se contempla con me- "segundo género" entre un esposo y los afi-
nos favor es el de tíos con sobrinos). Re- nes del otro hasta el tercer grado, y aun
cordemos aquí, a tenor del canon 1052, la la de "tercer género" entre un cónyuge y
dispensa de la consanguinidad —lo mismo los afines del segundo género del otro has-
de la afinidad— "concedida en algún grado ta el segundo grado. En el IV Concilio de
del impedimento es válida aunque en la pe- Letrán (año 1215), Inocencio III redujo la
tición o en la concesión de la dispensa se afinidad al "primer género", limitándolo allí
haya padecido error acerca del grado, si el al cuarto grado colateral; Trento añadió la
que en realidad existe es inferior a aquél, restricción de la afinidad por cópula ilí-
o aunque se haya ocultado algún otro im- cita, al segundo de los grados colaterales.
pedimento de la misma especie de grado Cabe observar, también que en este régi-
igual o inferior". men había cuatro causas de multiplicación
J) Impedimento de afinidad. Reza el ca- de la afinidad: por cópula con varios con-
non 1077: "Párrafo 1°. La afinidad en línea sanguíneos de la otra parte; por cópula de
recta dirime el matrimonio en cualquier cada una de las partes con consanguíneos
grado; en línea colateral la dirime hasta de la otra; por cópula con persona consan-
guinea múltiple de la otra; por cópula con Además, la consumación de dicho connubio
un mismo consanguíneo, primero ilícita, aparejaría el delito de incesto del ca-
luego licitamente (supuesto discutido). Por non 2357.
fin, el Codex de 1918 introdujo aquí impor- La afinidad es perpetua; no cesa por la
tantes innovaciones: ante todo, deslindó la cesación del matrimonio que la originó, an-
"afinidad" (que se funda en el matrimonio), tes bien, alcanza entonces su virtualidad
de la "pública honestidad" que luego estu- más obvia; ni tampoco por la legítima di-
diaremos, borrándose así la clasificación de solución de dicho matrimonio si fue rato no
afinidad "por cópula lícita" y "por cópula consumado; ni menos por la separación ca-
ilícita"; por otra parte, limitó al segundo nónica o civil, ni por el divorcio civil.
grado ds impedimento en la línea colate- La dispensa de la afinidad se concede eii
ral; por fin, redujo'a dos los casos de mul- circunstancias muy extraordinarias en cuan-
tiplicación. La reforma fue, sin duda algu- to a la línea recta (suegro con nuera,' sue-
na, asaz plausible. gra con yerno, padrastro con hijastra, ma-
El impedimento de afinidad es, desde lue- drastra con hijastro, etc.); en cambio, la
go, de origen sólo eclesiástico; de ahí su dispensación de la afinidad, colateral es re-
dispensabilidad; y de ahí también que no lativamente fácil. Recordemos por lo demás
afecte a las uniones entre infieles (sin per- el canon 1052: lo mismo que en el caso de
juicio de las leyes civiles justas que pue- la consanguinidad, también para la afini-
dan alcanzar a dichas uniones); en cambio, dad sucede la dispensa "concedida en algún
rige sí la afinidad para los connubios entre grado del impedimento es válida aunque en
cristianos (de cualquier confesión), y entre la petición o en la concesión de la dispen-
un bautizado y un infiel. En la Iglesia orien- sa se haya padecido error acerca del grado,
tal la afinidad es más extensa (cánones 67 si el que en realidad existe es inferior a
y 68 del Código matrimonial para orienta- aquél, o aunque se haya ocultado algún otro
les dado por Pío XII en 1949); así pues, para impedimento de la misma especie de grado
el matrimonio entre latino y oriental, ha- igual o inferior".
llándose afectado el último por afinidad que K) Impedimento de publica honestidad,
no contara en la Iglesia Latina, de cualquier Dispone el canon 1078: "El impedimento de
modo se necesitará dispensa. pública honestidad nace del matrimonio in-
La afinidad, de acuerdo con el canon 97 válido, consumado o no, y del concubinato
del Codex Inris Canonicí, procede actual- público o notorio; y dirime el matrimonio
mente de matrimonio válido, sea sólo rato, en primero y segundo grado de línea recta
sea rato y consumado; 110 habrá afinidad, así entre el varón y las consanguíneas de la
pues, si el connubio que podría fundarla re- mujer, y viceversa". He aquí el impedimen-
sulta ser nulo por cualquier causa. El víncu- tum publícete honestitatis, algo así como una
lo se establece entre un cónyuge y los con- "cuasi afinidad" quasi affinitas, que resul-
sanguíneos del otro, no entre un cónyuge ta de situaciones en alguna manera pare-
cidas al genuino matrimonio; su fundamen-
y los afines del otro, o entre los consanguí- to estriba en la decencia pública y en la
neos de cada cónyuge entre sí. La consan- conveniencia de restringir el connubio entre
guinidad a considerar será lo mismo legíti- personas ligadas por vínculos tan especiales.
ma que ilegítima. En la antigua disciplina, lo que hoy llá-
El impedimento comprende todos los gra- manos "pública honestidad" era una hipó-
dos de la línea recta: así un cónyuge no tesis de afinidad" (la "afinidad por cóula
puede casar con los padres, los abuelos, los ilícita"); entonces el impedimento de "pú-
bisabuelos, los hijos, los nietos, los biznie- blica honestidad" se refería, en cambio, al
tos, etc., del otro cónyuge. Y en línea cola- que emanaba de esponsales o de matrimo-
teral se extiende hasta el segundo grado: nio no consumado. El Codex de 1918, al
cónyuge con hermano del otro cónyuge (pri- reformar radicalmente el sistema del im-
mer grado), cónyuge con tío o sobrino del pedimento por afinidad, mudó también sus-
otro cónyuge (segundo grado mixto con pri- tancialmente el de "pública honestidad";
mero) , cónyuge con primo hermano del otro hoy, los esponsales no engendran impedi-
cónyuge (segundo grado simple). Actual- mento, mientras que el matrimonio válido,
mente la afinidad sólo se multiplica: a) consumado o no, produce afinidad; y por
cuando es a su vez múltiple la consanguinf* su parte, la "pública honestidad" se reser-
dad respectiva; b) cuando un esposo casa va para el matrimonio inválido, consumado
sucesivamente con consanguíneos diversos o no, y para el concubinato público y no-
del consorte fallecido, por ejemplo el viudo torio.
que casa con una hermana de la difunta El impedimento que venimos examinando
esposa, resulta ser doblemente cuñado de las es de solo derecho eclesiástico, dispensable
hermanas restantes. por ende; alcanza a las uniones entre cris-
Quien se une con impedimento de afini- tianos (católicos o no) o entre cristianos
dad contrae matrimonio ilícito e inválido. y no bautizados; los infieles, en cambio, son
ajenos al mismo, sin perjuicio de sus leyes sucesivamente concubino de la madre y de
civiles justas. la hija, que quiere casar con la nieta.
Surge la "pública honestidad", ante todo, La "pública honestidad" né cesa por de-
de "matrimonio inválido, consumado'o no". claración de nulidad del matrimonio irrito,
Deberá tratarse, así pues, de una unión que o por terminación del concubinato, o porque
tenga figura de matrimonio pero que falle éste se convierta dé público en oculto. En
por herirla algún vicio sustancial del con- el supuesto de convalidación de aquel ma-
sentimiento, o un defecto sustancial de for- trimonio o de casamiento entre concubinos,
ma, o un impedimento dirimente no dispen- las nuevas y válidas nupcias originarán afi-
sado o írritamente dispensado; no interesa, nidad, que vendrá a superponerse (hasta el
en cambio, que el enlace sea de buena o segundo grado de la línea recta) con la pú-
de mala fe. La Comisión Intérprete declaró blica honestidad previa; se discute si enton-
el 12-111-1929 que del solo casamiento civil ces la pública honestidad desaparece absor-
celebrado por quienes están sujetos a la for- bida por la afinidad y la cuestión es dudo-
ma matrimonial del canon 1099-párrafo !•?, sa, pero en vistas de un matrimonio por
no brota "pública honestidad"; y es que no celebrarse lo propio será denunciar ambos
se da allí el mínimo de "figura de matri- impedimentos y pedir para ambos la dis-
monio". Pero si a dicho casamiento civil pensa.
le sigue la cohabitación (y ésta se presume), La dispensación se concede por causa gra-
nos hallaremos entonces en presencia de ve en primer grado, y más fácilmente en
un concubinato, y podrá funcionar así la se- segundo. Pero tratándose de casamientos
gunda fuente de "pública honestidad". entre el concubino y la hija de la compa-
La aludida segunda fuente es, según el ñera, la Comisión Intérprete declaró el
canon 1078, el "concubinato público o no- 3-VI-1920 que hay que asegurarse con sumo
torio". Por "concubinato" se entiende una cuidado de que las relaciones sexuales con-
unión más o menos. estable entre varón y cubinarias no se aproximan sospechosa-
mujer, que tenga apariencia de vida conyu- mente a la época del nacimiento de la no-
gal, aunque no se exige morar bajo el mis-
mo techo; no hay "concubinato", pues, en via; si hay dudas al respecto la dispensa
virtud de una o varias relaciones sexuales se denegará, pues media el riesgo de auto-
esporádicas. Además, se precisa la "publi- rizar el matrimonio entre un padre y su
cidad" o la "notoriedad" del concubinato, propia hija.
tanto desde el punto de vista material (se L) Impedimento de parentesco espiritual.
conoce el hecho de la convivencia) como Dice el canon 1079: ''Solamente dirime el
formal (se sabe que estos compañeros no matrimonio el parentesco espiritual del que
son esposos). A esos fines hay que remitirse se hace mención en el canon 768", canon
al canon 2197 (V. DERECHO PENAL CANÓNICO) , este último según el cual "el bautizante y
según el cual un delito es público "si ya el padrino contraen por el bautismo paren-
está divulgado, o si fue cometido o se halla tesco espiritual con el bautizado". El bau-
en tales circunstancias, que puede y debe tismo constituye un segundo nacimiento,
juzgarse prudentemente que con facilidad una generación sobrenatural; de ahí que,
habrá de adquirir divulgación"; es "notorio paralelo al parentesco y consiguientes im-
con notoriedad de derecho" una vez que se pedimentos según la naturaleza, la Iglesia
constató por "la setencia de un juez com- contemple el parentesco y correlativos im-
pedimentos según el vínculo sacramental
petente que haya pasado a cosa juzgada", que el bautismo crea entre bautizante, pa-
o por "confesión del delincuente hecha en drino y bautizado. Se trata, claro está, de
juicio a tenor del canon 1750"; y es "noto- un impedimento sólo eclesiástico; por eso
rio con notoriedad de hecho" cuando "es es indispensable. Por la misma razón, di-
públicamente conocido y se ha realizado en cho óbice no alcanza a las uniones entre
tales circunstancias, que no puede ocultarse infieles. Acerca de nupcias entre bautizado
con ningún subterfugio ni puede caber ex- e infiel, no existe posibilidad legal de que
cusa alguna de él al amparo del derecho". surja el impedimento: el bautizado, por de-
El impedimento de "pública honestidad" finición, no es infiel; el padrinazgo no será
alcanza sólo hasta el segundo grado inclu- válido si lo desempeña quien no está bau-
sive de la línea recta: así pues, el varón 110 tizado; por fin, si un infiel bautiza no con-
puede casar con la madre, abuela, hija nie- trae parentesco espiritual. En cuanto a los
ta de la mujer; la mujer no puede casar matrimonios entre bautizados, ambos o uno
con el padre, abuelo, hijo, nieto del varón; de ellos no católicos, téngase en cuenta que
no interesa que la filiación consanguínea no hay pradrinazgo válido para quien per-
sea legítima o ilegítima. La "pública ho- tenece a secta hereje o cismática (ca-
nestidad" se multiplica por multiplicación non 765-2"?); y que, por analogía, hay duda
de matrimonios nulos, o de concubinatos, de derecho sobre el posible parentesco es-
o unos y otros sumados: por ejemplo, varón piritual cuando actúa un ministro acatólico,
de modo que en la práctica ocurre aquí como ces ese ministro no contrae parentesco es-
si no mediase impedimento. piritual ni impedimento. Cuando el minis-
En la antigua disciplina el parentesco es- tro pertenezca a una confesión hereje o cis-
piritual y el respectivo impedimento para mática, ya sabemos que hay duda de dere-
el matrimonio eran muy extensos. Él sur- cho sobre el impedimento, y en la práctica
gía no sólo del bautismo, sino también de se procederá como si no existiera obstácu-
la confirmación; incluso, entre los siglos xi lo alguno. En cuanto al padrinazgo, debe
a xni, se consideró que podía provenir de ser válido; así pues, la falla en cualquiera
la penitencia (entre confesor y penitente). de los requisitos que el canon 765 exige a
Por lo demás, referido al bautismo incluía: los padrinos so pena de nulidad, obstará
la paternidad espiritual entre el bautizante para que surja el impedimento. Cuando, en
y padrinos por un lado, y bautizado por la contravención al canon 764, hubiera un nú-
otra; la fraternidad espiritual, entre bau- mero excesivo de padrinos, pero propiamente
tizado e hijos del ministro o de los padri- tales, dichos padrinazgos serían válidos aun-
nos; el compadrazgo espiritual (compater- que ilícitos; por ende, existirá impedimento
nitas), entre ministro o padrino, y padres matrimonial. La posibilidad de multiplica-
del bautizado; la afinidad espiritual, entre ción del impedimento por parentesco espi-
el bautizado y el cónyuge del padrino; y ritual, que antes abarcaba varias hipótesis,
aun habría que añadir el "catecismo" (ca- hoy queda reducida al supuesto, muy raro
techismus), fundado en el adoctrinamiento de hecho y sólo probable en cuanto a su
previo al bautismo, y en las ceremonias ad- legitimidad, de que una misma persona se
juntas, por más que con alcances sólo irn- desempeñara en un bautismo como ministro
pedientes como terminó por aclararse. El y como padrino (por procuración): enton-
Concilio de Trento simplificó ese régimen, ces dicha persona tendría doble paternidad
limitando el impedimento a la paternidad espiritual con el bautizador.
y al compadrazgo espirituales provenientes El impedimento que examinamos es per-
de bautismo y confirmación. Y por último petuo. Acerca del parentesco espiritual di-
el Codex de 1918 lo redujo más todavía, ci- rimente según la disciplina antigua pero
ñéndolo a la paternidad espiritual fundada no ya en la actual, él no alcanza a los ma-
en el bautismo. trimonios celebrados después del Codex de
El impedimento del canon 1079 se basa, 1918; pero los connubios anteriores no que-
así pues, en el sacramento del bautismo; daron convalidados automáticamente por la
queda excluida la conformación, por más sola reforma del respectivo régimen legal.
de que de ella emane también un parentes- Ya dijimos que se trata aquí de un impe-
co espiritual (canon 797). El bautismo debe dimento de Derecho eclesiástico, por lo tan-
ser válido, lo mismo da solemne que pri- to dispensatale; añadamos que dicha dis-
vado a tenor del canon 737-párrafo 2? in- pensa se otorga con facilidad.
fine. En el caso de duda sobre el bautismo, M) Impedimento de adopción. Este im-
se rebautiza sub conditione, y el canon 763 pedimento es para la Iglesia impediente o
quiere que a ser posible haya identidad de dirimente, según tenga uno u otro carácter
padrinos en ambos actos; pero no dán- para la ley civil. En ambos aspectos nos
dose dicha identidad, no contraen paren- ocupamos ya del mismo, por razones de co-
tesco espiritual, ni por ende impedimento, modidad expositiva, al tratar de los impe-
ninguno de los padrinos (canon cit.), y ello dimentos impedientes. A ese estudio nos re-
aunque más tarde viniera a saberse cuál mitimos, pues.
fue en verdad el bautismo válido. En la
V. EL CONSENTIMIENTO NUPCIAL
misma hipótesis, a propósito del ministro,
nada dice expresamente la ley; pendiente 1. Preliminares, a) Reza el canon 1081-
la duda en tal caso, se discute si ella es párrafo 1*?: "El matrimonio lo produce el
de hecho o de derecho y, por lo tanto, si consentimiento entre personas hábiles se-
corresponde o no pedir dispensa; disipada gún derecho, legítimamente manifestado;
la duda, y a falta de una norma legal aná- consentimiento que por ninguna potestad
loga al canon 763, debe entenderse, a la humana puede suplirse". Allí se enuncia,
luz de la antigua doctrina, que el impedi- ante todo, el principio nuptias consensus
mento ligará a quien resulte haber sido mi- facit, básico en el Derecho matrimonial ca-
nistro del bautismo válido. El óbice surge nónico: para éste, en efecto, el matrimonio
del bautismo propiamente tal; por lo tan- es siempre un contrato, que se anuda por
to, y lo aclara expresamente el canon 762- el consentimiento de las partes; y por lo
párrafo 2? in fine, no queda ligado quien demás, contrato consensual, no real, de ma-
sólo actúa como padrino en las ceremonias nera que el matrimonio queda perfecciona-
complementarias de un bautismo privado. do plenamente con sólo consentir en él las
El ministro del bautismo puede ser, en cir- partes dentro del marco de la ley ("matri-
cunstancias extraordinarias, un infiel, un monium solo consensus perficitur"). El ci-
no bautizado (ver canon 742); pero enton- tado canon precisa que el consentimiento
matrimonial no puede suplirse "por nin- ' canon 1093 importa mucho a los iínes de la
guna potestad humana" esta norma expues- convalidación del matrimonio, como se verá
ta por Pío VI en su Epístola al Obispo de más adelante.
Agrá (ll-VII-1789), apunta especialmente 2. La capacidad para consentir. El con-
a la pretensión de qjie el consenso nupcial sentimiento matrimonial debe expresarse
sea constituido por la llamada "voluntad por sujetos capaces; si dicha capacidad fal-
del ordenamiento jurídico", esto es, tiende ta, no hay consenso alguno. Los defectos de
a descartar, en el área matrimonial ecle- capacidad, por lo tanto, afectan a la exis-
siástica, los principios civiles sobre preva- tencia misma del consentimiento nupcial;
iencia de la declaración externa de volun- ellos, por ende, no deben confundirse con
tad (de ahí, por ejemplo, que el Derecho los impedimentos dirimentes, que sólo hie-
Canónico admita la simulación como vicio ren la eficacia de dicho consentimiento.
del consentimiento matrimonial). a) La capacidad matrimonial "in abstrac-
La doctrina de que el matrimonio era con- to", genérica, falla ante todo en quienes no
trato, y contrato consensual, se profesó en poseen uso de razón; y además, en quienes
la Iglesia, hasta entrada la Edad Media, sin poseyendo uso de razón, carecen de sufi-
dificultad alguna: ella contaba con un apoyo ciente madurez de juicio para el consenso
obvio, el matrimonio de la Virgen María y nupcial.
San José, que fue genuino connubio por el Según se infiere del canon 88-párrafo 3<?,
solo consentimiento. Sin embargo, en los el "infante" (niño antes de cumplir siete
siglos ix y x brota una polémica entre las años) y el "amenté" (la persona habitual-
escuelas de Bolonia y de París, ésta defen- mente privada del raciocinio), no pueden
diendo la tesis clásica, aquélla propugnando otorgar consentimiento alguno, ni por ende
que el mero consentimiento no constituía al consentimiento matrimonial. Acerca del
matrimonio y que sólo por la unión carnal "amenté", no hay duda sobre su incapaci-
se operaba el tránsito del conugium initia- dad cuando la alienación es total o cuando,
tum al coniugium rato o perfecto; la que- siendo parcial, afecta al orden del matri-
rella fue dirimida, en el sentido tradicional, monio (p. ej. ninfomanía). Respecto de la
por el Papa Alejandro III, cuyo criterio pasó amencia parcial ajena a la esfera del con-
a las Decretales. nubio, bien que la jurisprudencia de la Sa-
b) El canon 1081-párrafo 2<? trae una de- cra Rota Romana no la considere incapaci-
finición del consentimiento matrimonial: dad para la prestación del consentimiento
"es el acto de la voluntad por el cual am- nupcial, prestigiosa doctrina canónica se
bas partes dan y aceptan el derecho per- pronuncia en sentido opuesto, arguyendo con
petuo y exclusivo sobre el cuerpo en orden la moderna psiquiatría y con el canon 2201-
a los actos que de suyo son aptos para en- párrafo 2? (se presumen incapaces para de-
gendrar prole". Se trata, pues, de un acto linquir "los que están habitualmente lo-
de voluntad, con sus necesarios elementos cos . . . aunque en ciertos y determinados ra-
internos y su exteriorización; acto que ema- ciocinios o actos parezcan cuerdos ..."). En
na mutuamente de ambos contrayentes; cuanto al matrimonio contraído en inter-
acto, en fin, cuyo objeto es el ius in corpus valo lúcido, resultará válido; pero son ob-
conyugal, vale decir, el derecho perpetuo y vias las dificultades probatorias, ya que de-
exclusivo que para la generación ambos cón- mostrada la amencia, ésta se presumirá
yuges entregan y reciben recíprocamente continua mientras no se demuestre lo con-
sobre sus cuerpos. trario; además, no hay que confundir el
c) Según el canon 1093, "aunque el ma- intervalo lúcido, en que hay plena cordura,
trimonio haya sido inválido por existir al- con el estado de amencia "latente". Por lo
gún impedimento, se presume que persevera que refiere a la "locura progresiva", corres-
el consentimiento otorgado mientras no ponderá a la prudencia del juez, debida-
conste que ha sido revocado". El concepto mente asesorado por los psiquíatras, deci-
"impedimento" hay que entenderlo aquí en dir si el sujeto cuyo consentimiento nupcial
sentido lato, vale decir, incluyendo: a) los se cuestiona ha traspasado o no las fron-
impedimentos propiamente dichos; b) la teras, necesariamente borrosas, que separan
ausencia o el vicio sustancial en el consen- salud y enfermedad mental.
timiento; c) el defecto de forma sustancial. Para el Derecho canónico, no basta em-
La norma del canon 1093 significa, enton- pero el uso de razón, la aptitud intelectual
ces, que se considera vigente, mientras la para discernir sustancialmente entre el
retractación no conste, el consentimiento bien y el mal, a los fines del consentimien-
prestado por quienes padecían un impedi- to en el matrimonio; se precisa, más toda-
mento dirimente (una sola o ambas partes), vía, una cierta madurez del entendimiento,
o por aquel cuya contraparte consintió vi- que el canon 1082-párrafo 1? define dogmá-
ciadamente, o por aquellos que manifesta- ticamente al establecer que "para que pue-
ron ese consentimiento con inobservancia da haber consentimiento matrimonial es
de la forma canónica. El principio de este necesario que los contrayentes no ignoren,
por lo menos, que el matrimonio es una so- duce a la eliminación del dolo como posible
ciedad permanente entre varón y mujer para vicio de consentimiento.
engendrar hijos", y al añadir el párrafo 2<? A) El error. [Link] puede ser de hecho
del mismo canon que "esta ignorancia no o de derecho: de hecho, cuando media igno-
se presume después de la pubertad". Quie- rancia o falsa noción sobre las circunstai -
re ello decir, entonces, que se presume en cías fácticas presupuestas por la norma ju-
cambio dicha ignorancia, y por ende inca- rídica; de derecho, cuando la ignorancia o
pacidad para consentir las nupcias, en los falsa noción se refiere al sentido de la nor-
menores que, proseyendo el uso de razón, ma'jurídica. Veamos cómo inciden una y
aún no llegaron a la edad legal de la pu- otra especie de error en el consentimiento
bertad que es de catorce años en el varón matrimonial.
y doce en la mujer (canon 88-prf. 2<?); cabe a) Error de hecho. Dispone el canon
la demostración de que el impúber conocía 1083: "Párrafo 1?. El error acerca de la per-
el objeto del matrimonio, o de que el púber sona misma hace inválido el consentimien-
lo ignoraba; el conocimiento no ha de abar- to. Párrafo 2?. El error acerca de las cua-
car todos los detalles de la intimidad con- lidades de la persona, aunque él sea causa
yugal sino, tan sólo, el hecho de que la pro- del contrato, lo invalida solamente: 1? Si
creación resulta de algún concurso corporal el error acerca de las cualidades de la per-
de ambos sexos; el mismo conocimiento, en sona redunda en error acerca de la perso-
cuanto al carácter "estable" del matrimo- na misma; 2<? Si una persona libre contrae
nio, no precisa referirse a su indisolubili- matrimonio con otra a la que se cree libre,
dad. En la madurez de juicio defectuosa po- pero que es esclava con esclavitud propia-
drían incluirse también las diversas situa- mente dicha".
ciones que, sin constituir locura propia- Hay que contemplar, ante todo, el "error
mente dicha, se acercan a sus límites; la acerca de la persona misma" (error per-
jurisprudencia de la Sacra Rota ha consi-
sonae), que desde luego es sustancial y por
ende irritante en un contrato como el ma-
derado que la semialienación no invalida el trimonio, donde la persona del cónyuge ja-
consentimiento matrimonial, pero que sí lo más podrá considerarse fungible. Se trata
afectarían perturbaciones mentales más gra- del ejemplo famoso del Génesis-capítulo
ves aunque ellas no alcanzaran la'aliena- XXIX-vease 16/30, cuando Jacob, queriendo
ción perfecta. casar con Raquel, resultó casándose con Lía
b) Un sujeto puede ser habitualmente ca- por fraude de Labán, padre de ambas. Ac-
paz para la prestación del consentimiento tualmente, la posibilidad de este error es
matrimonial, así en abstracto, pero puede remoto; cabría, empero, en las nupcias por
no serlo en concreto, para consentir actual- poder, o cuando casa un ciego. El matrimo-
mente. Se comprenden aquí todas las va- nio así contraído será nulo por defecto de
riadas hipótesis en que falta la delibera- consentimiento aunque pudiera entenderse
ción, como ocurre con la ebriedad completa, que, de saber la sustitución de personas, la
el sonambulismo, las toxicosis, las crisis epi- parte engañada habría igualmente consen-
lépticas y febriles, los estados hipnóticos, tido en casarse con la sustituía; en tal hi-
los arrebatos pasionales que ciegan la ra- pótesis, lo único que cabría es renovar en
3Ón, y demás. Desde luego, ha de tratarse tal forma el consentimiento (lo que ocurrió
de una coyuntura en que el sujeto no se precisamente, en el ejemplo bíblico antes
halle en condiciones de emitir un consenti- citado).
miento computable como acto humano. Se En cuanto al "error acerca de las cualida-
ubica también aquí el miedo terrorífico, des de la persona" (errar qualitatis), ordina-
que priva de toda advertencia. riamente él reviste carácter sólo accidental,
3. Vicios del consentimiento. Los vicios de modo que no vicia el consentimiento,
del consentimiento nupcial contemplados en ni siquiera cuando provocó dicho consenso,
forma autónoma por el Derecho canónico esto es, cuando no habrían mediado nupcias
son: el error (cánones 1083 y 1084), la si- de conocerse las circunstancias reales. Así
mulación (canon 1086-prf. 2?), la fuerza y entonces, en principio, no hay nulidad del
el miedo (canon 1087). En cuanto al dolo matrimonio cuando uno o ambos contrayen-
(esto es, engaño perpetrado por uno de los tes padecieron error sobre la religión, mo-
contrayentes o un tercero para provocar en ralidad, fama, salud, carácter, cultura, li-
la otra parte un error no sustancial, por naje, fortuna, etc., de la contraparte; tam-
ejemplo sobre la posición económica o las poco cuando el esposo se engañó acerca de
cualidades morales), rigen los principios co- la virginidad de la cónyuge. Queda al mar-
munes del canon 103, según el cual no hay gen el caso de que una determinada cuali-
nulidad sino mera rescindibilidad en "los dad fuese puesta positivamente como con-
actos ejecutados... por fraude"; principio dición del consentimiento: pero esto no con-
éste que, tratándose de un negocio jurí- cierne ya a la teoría del error, sino a la teo-
dico indisoluble como el matrimonio, con- ría del consenso condicionado que veremos
más adelante. Hay en cambio dos excep- creyendo en la libertad, sino también cuan-
ciones específicas, previstas por el canon do hubo mera ignorancia al respecto. El
1083, al principio general de que el error connubio es írrito aunque más tarde el
qualitatis no cuenta. Primera excepción: cónyuge esclavo obtenga la libertad; p«fo
"Si el error acerca de las cualidades de la es válido si por el matrimonio mismo la es-
persona redunda en. error acerca de la per- clavitud cesaba. Tratándose de uniones en-
sona misma (error qualitatis redundans in tre infieles, ni rige la excepción en examen,
errorem personae). En verdad, se trata aquí que según ya anotamos es sólo de derecho
de una hipótesis subsumible, sencillamente, eclesiástico. Si casa un bautizado libre con
en el error acerca de la persona: poco o infiel esclavo, sí impera la excepción. En
nada interesa, en efecto, que a la persona el caso inverso (infiel libre y bautizado es-
respecto de la cual se erró se la identificara clavo), los canonistas se hallan divididos;
por su nombre o por alguna cualidad que nosotros nos permitimos opihar que el ma-
sólo a ella convenía. Así pues, cuando se trimonio será válido, ya que la referida ex-
plantea este supuesto, no hay que desbor- cepción se ha puesto en favor de la parte
dar el ámbito del error personae; de otro libre y no siendo ésta bautizada, no puede
modo, se introducirían ilegítimamente como acogerse a la ley mere-eclesiástica que con-
casos de consentimiento viciado, situaciones cede dicho favor.
de mero error sobre las cualidades. Para b) Error de derecho. Error sustancial de
precisar nuestra excepción, digamos que derecho, que por ende hiere de muerte al
ella implica: ante todo, que la cualidad de consentimiento matrimonial, es aquel que
que se trata es tan singular que sólo a una versa sobre el matrimonio mismo conside-
persona conviene (ejemplo clásico, "primo- rado en su elementalísima esencia de "so-
génito de ese rey", pero no "primogénito de ciedad permanente entre varón y .mujer
cualquier monarca") ; y además, que sea para engendrar hijos" (canon 1082, prf. í°).
precisamente esa cualidad la que sirva para Esta norma sólo exige, entonces, no igno-
identificar al sujeto a los fines del matri- rar que el matrimonio es sociedad "perma-
monio (así, no sería nulo el consentimiento nente"; habría, pues, vicio del consenti-
si yo, conociendo personalmente a una mu- miento cuando se creyera que el connubio
jer, creía que ella era primogénita del rey es una unión fugaz, pero no cuando se ig-
y por eso la desposé, resultando después que norase una indisolubilidad. Y se exige tam-
la calidad supuesta no existía verdadera- bién no ignorar que el matrimonio implica
mente) . Desde luego, la hipótesis que exa- unión "entre varón y mujer para engendrar
minamos rara vez se dará. Segunda excep- hijos" entre ellos; de modo que el consen-
ción: "Si una persona libre contrae matri- timiento será vicioso si se cree que el con-
monio con otra a la que cree libre, siendo nubio sólo persigue la recíproca asistencia
por el contrario esclava con esclavitud pro- o el tener hijos sin la mutua cooperación
piamente dicha"; he aquí el llamado "error física, por ejemplo adoptándolos; en cam-
sobre la condición servil" (error conditionis bio, el matrimonio es válido aunque se ig-
servilis). Por supuesto, la Iglesia siempre noren los demás fines del mismo (educa-
consideró válidos los matrimonios entre es- ción de la prole, ayuda recíproca, morige-
clavos o con esclavos; pero, en contacto his- ración de las pasiones), o aunque no se co-
tórico con regímenes esclavistas, debió cui- nozca en qué consiste específicamente la
dar al menos que tales nupcias se contra- cooperación física necesaria entre los cón-
jeran con plena advertencia, y por eso yuges para la procreación, o aunque se ig-
aceptó como causal de nulidad del consen- noren los diversos deberes conyugales.
timiento matrimonial el error conditionis El error de derecho sobre el matrimonio,
servilis, que constituye el único supuesto con los alcances que se vienen de definir,
propiamente dicho de "error qualitatis" es cosa distinta del error de derecho sobre
irritante. Esta excepción es sólo de derecho las propiedades del matrimonio. A este úl-
eclesiástico, no de derecho divino. Ella se timo propósito reza el canon 1084: "El sim-
refiere al matrimonio de libre con esclavo, ple error acerca de la unidad, de la indiso-
no de esclavos entre sí; y concierne al error lubilidad o de la dignidad sacramental del
de la parte libre sobre la condición de la matrimonio no vicia el consentimiento ma-
otra, no al esclavo que casa con otro es- trimonial aunque dicho error sea causa del
clavo creyéndolo libre. Debe tratarse de es- contrato". Quien casa, pues, creyendo erró-
clavitud stricto sensu, vale decir, cuando el neamente que sin perjuicio de ese vínculo
individuo humano es considerado no per- podrá contraer luego otros idénticos (poli-
sona sino cosa, y en cuanto tal susceptible gamia), o suponiendo que el matrimonio,
de negociación (compraventa, donación, al- bien que estable, es disoluble por divorcio
quiler, etc.). El matrimonio es nulo no sólo perfecto, o ignorando que entre bautizados
cuando la parte libre incurrió en error po- el contrato matrimonial es a la vez sacra-
sitivo, esto es, se planteó el problema de la mento, de cualquier modo habría casado de
libertad o condición servil de la otra y casó manera válida. Precisamente por eso, no se
consideran de suyo nulos los matrimonios monio mismo, o todo el derecho al acto con-
de iníieles que practican la poligamia (por yugal, o alguna propiedad esencial del ma-
ejemplo, musulmanes), o los matrimonios trimbnio", hipótesis ésta en que el connubio
de algunos herejes que admiten el divorcio será nulo por defecto de consentimiento.
o niegan la sacramentalidad del connubio Adviértase, por lo demás, que no basta para
cristiano. Por lo demás, adviértase que el la invalidez una mera ausencia de volun-
canon 1084 alude al "simple error", porque tad en orden al matrimonio o sus propie-
si además de error hay acto positivo de vo- dades; se requiere, más estrictamente, un
luntad que excluye del consentimiento al- •'acto positivo" de voluntad dirigido en con-
guna propiedad o derecho esencial del ma- creto a excluir el negocio o sus atributos
trimonio (unidad, indisolubilidad, sacramen- esenciales. De ahí, por ejemplo, que no sean
talidad, débito conyugal), entonces dicho de suyo írritas las nupcias contraídas con
matrimonio será nulo: por ejemplo cuando finalidades ajenas y aun opuestas a los fi-
el contrayente no sólo ignora que el con- nes propios de la institución matrimonial
nubio es por derecho indisoluble, sino que (por lucro, por mera pasión, por interés po-
además excluye positivamente la indisolu- lítico, etcétera), salvo que medie una po-
bilidad en el matrimonio concreto que va sitiva exclusión en los términos que prevé,
a celebrar. el canon 1086, párrafo 2<?. Eso aparte, se-
Añade el canon 1085: "La certeza o la ñalemos que el ánimo interno contradicto-
opinión de que va a ser nulo el matrimonio rio con la declaración exterior puede pro-
no excluye por necesidad el consentimiento venir de uno de los contrayentes, o da am-
matrimonial". La cuestión es la siguiente: bos; incluso puede ser ignorado por uno de
¿prestará verdadero consentimiento nup- ellos, y en tal caso el inocente contará con
cial quien obra con plena creencia, acerta- acción reparatoria (en principio, la repa-
da o errónea, de que está intentando un ración consistirá en renovar válidamente
matrimonio nulo, por ejemplo en virtud de el mismo consentimiento matrimonial; no
un impedimento dirimente real o presunto, siendo ello posible, procederá la indemni-
respectivamente? La respuesta del canon zación pecuniaria). Por otro lado, el referi-
1085 resulta afirmativa: y se explica, por- do ánimo interno, con tal que sea positivo
que una cosa es el consentimiento en cuan- y refiera a las hipótesis del canon 1086, pá-
to tal, y otra distinta su eficacia jurídica. rrafo 29, no precisa más para provocar la
Desde luego, el planteo cambia cuando al nulidad; especialmente, aclaremos que no
otorgar consentimiento en la referida co- se requiere la forma de una condición, bas-
yuntura se añade una voluntad que ex- tando que se trate de una definida inten-
cluye positivamente el matrimonio (por ción. Por fin, digamos que el mismo canon
ejemplo, si alguien, creyendo por error que 1086, en su primer párrafo, dispone que "se
tiene impedimento dirimente con quien ca- presume siempre que el consentimiento in-
sa, sólo consiente de verdad para una ce- terno de la voluntad está en conformidad
remonia civil más para los efectos de un con las palabras o los signos empleados en
genuino matrimonio). El caso de los bau- la celebración del matrimonio"; esta pre-
tizados que, con omisión de la forma canó- sunción se funda en exigencias obvias de
nica, celebran el llamado "matrimonio ci- seguridad jurídica y honestidad, y consti-
vil" suscita algunas dificultades; en la prác- tuye en la práctica un remedio eficaz con-
tica, si quienes así casan son católicos ins- tra el riesgo que para la estabilidad ma-
truidos puede presumirse que ellos no que- trimonial implica el vicio de ficción.
rían otorgar verdadero consentimiento ma- Fijadas estas nociones generales, consi-
trimonial, sino prestarse tan sólo a una ce- deraremos seguidamente las diversas hipó-
remonia civil; la presunción se invierte a tesis específicas de simulación: a) simula-
propósito de católicos poco instruidos y, a ción total; b) simulación parcial por lo que
fortiori, de acatólicos. refiere al débito conyugal; c) simulación
B) La simulación. Hay simulación en el parcial por lo que concierne a la unidad
consentimiento matrimonial cuando la res- del matrimonio; d) simulación parcial por
pectiva declaración externa de voluntad se io que atañe a la indisolubilidad del con-
contradice con el ánimo interno, sea por- nubio.
que este último rechace el matrimonio mis- a) Simulación total. Se da simulación to-
mo (simulación total), sea porque excluya tal del matrimonio cuando detrás de la de-
alguno de sus elementos esenciales (simu- claración externa hay animus non contra-
lación parcial). Pero esta noción, puramen- hendi; vale decir, que estamos en presencia
te genérica y doctrinaria, debe de inme- de un mero simulacro de matrimonio, digo
diato ceñirse al concepto específico y dog- "me caso" pero pienso "no me caso". Tiene
mático del canon 1086, párrafo 2°, que cir- cierto parecido con esta situación, pero no
cunscribe el vicio de ficción al caso de que se identifica con ella, el matrimonio ani-
"una de las partes o las dos, por un acto mus jocandi, que sucede cuando una pare-
positivo de su voluntad, excluyen el matri- ja, con propósito de broma, manifiesta ca-
sarse, o cuando se representan las nupcias se pretende tener hijos por 7 un cierto tiem-
en una escena teatral o cinematográfica; po o hasta -cierto núme/o para luego no
la diferencia estriba en que la simulación prcurarlos más, la presunción sería que se
pretende crear una apariencia de matrimo- rehusó el derecho mismo. Desde luego, nin^-
nio, lo que 110 ocurre en el juego; sin em- guna de estas presunciones ha de tomarse
bargo, si una de las partes actuara por jue- como absoluta, y todaá habrán de valorarse
go sin advertírselo a la otra, el caso sería según las peculiares circunstancias del ca-
de simulación, y según ello el bromista ten- so, en conexión con / los demás matf eriales
dría que probar un acto positivo de volun- probatorios que se hubieran traído a ios
.tad suyo contradictorio con el matrimonio. autos.
Constituye también simulación total la in- c) Simulación en cuanto a la unidad del
tención contraria- a la dignidad sacramental matrimonio. La unidad es atributo esencial
del matrimonio cuando ello significa negar- del connubio; por lo tanto, quien contrae
se al contrato mismo por constituir éste nupcias excluyendo en su intención dicha
sacramento; distinto sería el caso de rehu- unidad cae en el canon 1086, párrafo 2l-J,
sarse la sacramentalidad, pero queriendo cuando éste alude al acto voluntario posi-
el contrato, porque entonces, siendo contra- tivo por el cual se excluye "alguna propie-
to y sacramento entidades inseparables, ha- dad esencial del matrimonio". También aquí
bría lo uno y lo otro pese a la intención del corresponde distinguir entre "derecho en
contrayente. sí" y "ejercicio del derecho": sólo irrita la
b) Simulación parcial en cuanto al dé- intención contraria al primer aspecto, no
bito conyugal. Ocurre esto cuando quiere la que concierne únicamente al segundo.
celebrarse matrimonio pero a la vez se pre- Concretamente, la exclusión de que habla-
tende excluir del contrato un elemento esen- mos mira al deber de fidelidad: uno o am-
cial cual es la mutura entrega del derecho bos contrayentes no aceptan que el matri-
al débito conyugal; exclusión que ha de re- monio ligue a un solo hombre con una sola
ferirse al derecho en sí (ius ipsum), no al mujer, y pretenden que, pese a su vínculo,
mero «so o ejercicio de ese derecho (exerci- mantendrán trato sexual con otras per-
tium inris), ya que en este último caso no sonas.
hay nulidad alguna. Cuando ese propósito de infringir la fide-
En suma, lo que aquí irrita el matrimonio lidad conyugal es perpetuo, debe presumir-
es la intención contraria a la entrega del se que la exclusión atañe al derecho mis-
derecho mismo al débito conyugal; poco mo; cuando tiene carácter temporario, se
interesa que haya a la vez la intención de presume que sólo está afectado el ejercicio
tener hijos, por ejemplo por inseminación de ese derecho.
artificial, o de mantener los esposos rela- d) Simulación en cuanto a la indisolu-
ciones no naturales, o simplemente de guar- bilidad del matrimonio. También aquí está
dar castidad; tampoco cuenta que esa ex- en juego una "propiedad esencial del ma-
clusión sea perpetua o temporaria. trimonio", a tenor del canon 1086, párra-
Pero claro está que el distingo, nítido des- fo 2<?; por lo tanto, quien casa con ánimo
de el punto de vista teórico, entre exclusión positivo de que esa concreta unión que con-
"del derecho mismo" o "del mero uso del trae esa disoluble, celebra matrimonio nulo.
Aquí, desde luego, no hay distingo posible
derecho" acarrea en la práctica arduas di- entre el derecho y su ejercicio.
ficultades. Para solucionarlas, la jurispru- No basta para que haya nulidad, por su-
dencia de la Sacra Rota ha acuñado algu- puesto, demostrar que el contrayente pro-
nas presunciones. Así, cuando se prueba la fesaba teorías divorcistas, pues lo que cuen-
intención de evitar perpetuamente la pro- ta es este matrimonio concreto, no el ma-
le, ha de presumirse más bien que es el trimonio in abstracto; ni tampoco probar
derecho mismo el excluido, de donde ha- algunos vagos propósitos de pedir divorcio
bría nulidad del matrimonio; pero cuando que se hubieran expuesto antes de las nup-
la intención mira, no directamente a ex- cias.
cluir la prole, sino sencillamente a guardar Interesará recordar aquí el famoso caso
mutua castidad para siempre en un matri- "Marconi", por más que en él medió una
monio que se quiere como verdadero, no se verdadera condición, no una mera in-
trata entonces de aquella presunción y no tención, contraria a la indisolubilidad del
hay nulidad. Si el propósito es evitar hijos vínculo. Guillermo Marconi casó en 1905
hasta cierto tiempo (por ejemplo, hasta con Beatriz O'Brien, quien antes lo había
conseguir vivienda, hasta pasados los pri- rechazado por entender que no lo amaba;
meros años del matrimonio, por mera co- el matrimonio se celebró según la Iglesia
modidad, etcétera), la presunción es que só- anglicana de la novia, en la cual Marconi
lo quiso excluirse el uso, no el derecho mis- (bautizado católico) se había educado por
mo, y por ende el connubio sería válido. Por obra de su madre, protestante. Hasta 1918
el contrario, si los planes son al revés, si los esposos convivieron, por más que había
entre ellos serias desaveniencias; por fin se señalara la Sacra Rota en una sentencia
separan, Beatriz se une a otro y Marconi del 8-1-1948, pueda afirmarse qué la men-
consigue divorcio civil en 1924. Deseoso de tada causa canónica de nulidad, "siquiera
contraer nuevas nupcias, decide él plantear genéricamente, se funda en el Derecho na-
la nulidad de su matrimonio ante la Igle- tural", y por más que no falten distinguidos
sia católica; la causa se falló en primera autores que seMnclinen a derechas por la
instancia ante el tribunal arzobispal de tesis jusnaturaiista. Ahora bien, tratándose
Westminster, en 1926, confirmándose dicha entonces aquí de una ley irritante que no es
sentencia por la Rota Romana en 1927. El .seguro pase de eclesiástica, hay que con-
fundamento estribó en que Marconi y su cluir que la misma no alcanza a los matri-
mujer habían condicionado sus nupcias ex- monios entre no bautizados; para ellos, el
cluyendo la indisolubilidad (canon 1086, pá- vicio de miedo nulificante podrá provenir,
rrafo 2?): con la declaración de las partes, en todo caso, de las respectivas leyes civiles
numerosos testimonios y presunciones, pu- justas. Cuando el connubio es entre bauti-
do concluirse que, en efecto, el consenti- zado e infiel, la cuestión ofrece dudas; pa-
miento matrimonial se otorgó en ese caso rece razonable, empero, decidirse siempre
con la condición de que cabría disolver el por la nulidad, provenga el miedo de la par-
connubio si la vida conyugal no podía des- te bautizada o de la infiel; cuando el agen-
envolverse armónicamente. te del miedo es un tercero y la víctima el
C) La fuerza y el miedo. Dispone el ca- contrayente bautizado, también serían írri-
non 1087: "Párrafo 1° Es asimismo invá- tas las nupcias; en fin, cuando ese tercero
lido el matrimonio celebrado por fuerza o hace víctima al contrayente infiel, sin con-
por miedo grave inferido injustamente por nivencia con el bautizado, habría validez.
una causa externa para librarse del cual se b) El miedo vicia el consentimiento nup-
ponga al contrayente en la precisión de cial no sólo cuando por él se compele a
elegir el matrimonio. Párrafo 2? Ninguna un determinado matrimonio, sino también,
otra clase de miedo, aunque él sea causa cuando simplemente se fuerza a casarse,
del contrato, lleva consigo la nulidad del pero con libertad para elegir cónyuge, o
matrimonio". cuando se constriñe al matrimonio con una
La "fuerza" (se trata de la "violencia fí- persona cualquiera dentro de una cierta,
sica irresistible", cuyo principio general se categoría (por ejemplo, "con uno de los hi-
enuncia en el canon 103) consistiría en que jos de NN"). Entiéndese que se da asimis-
el contrayente fuese materialmente cons- mo este vicio, por más que la cuestión sea
treñido a emitir los gestos del consenti- discutida, cuando la víctima del miedo se
miento (así, presionarle la cabeza para que resigna en su interior a prestar en lo posi-
la mueva de arriba para abajo); en tal ca- ble un consentimiento válido, para evitarse
so, desde luego, no hay acto humano de los peligros morales del uso de un matri-
expresión del consentimiento ni, por ende, monio nulo. Por lo demás, si la víctima del
matrimonio válido; ni siquiera se salvaría miedo lisa y llanamente simula consenti-
el acto porque el contrayente así violenta- miento, el caso se desplazaría a los domi-
do aceptase el connubio en su fuero inter- nios de la simulación.
no, ya que el contrato de matrimonio pre- c) El vicio de consentimiento por miedo,
cisa de consentimiento legítimamente ma- estrictamente podría ser dispensado, ya que
nifestado (arg. canon 1081). Pero dejemos en forma inmediata al menos se fundaría
esta hipótesis, en la práctica muy rara, y en el Derecho eclesiástico, o ya que en todo
quedémonos con el tema más importante caso no consta que sea de Derecho natural;
del "miedo". en la práctica, empero, la Iglesia jamás lo
a) Ante todo, conviene destacar la dife- dispensa. La cesación del mismo, así pues,
rente relevancia del "miedo" en los nego- sólo se da cuando, libre ya del influjo ate-
cios jurídicos comunes y en el matrimonio. morizante, la víctima renueva su consen-
Respecto de los primeros no hay nulidad, timiento matrimonial.
sino acción de rescindibilidad (canon 103, La víctima del metus tiene derecho a una
párrafo 2?), ya que al fin de cuentas quien reparación por daños, a la cual está obli-
consiente por miedo, de todos modos con- gado el autor, sea el otro contrayente, sea
siente; para el matrimono, en cambio, como un tercero. Si la víctima, libre ya, quiere
la rescindibilidad no sería compatible con renovar el consentimiento, en justicia no.
el carácter indisoluble de las nupcias, y co- puede rehusarse el otro contrayente que
mo la voluntad nupcial se quiere especial- hubiese causado el miedo, ni siquiera ofre-
mente libre, el Derecho canónico hace una ciendo en cambio una indemnización.
excepción y otorga fuerza irritante al me- La acción de nulidad del matrimonio fun-
tus (canon 1087). Decimos "el Derecho ca- dada en el miedo puede esgrimirla la vic-
nónico", porque en definitiva no consta que tima, y también el otro cónyuge si es ino-
el Derecho natural mismo imponga tal nu- cente; vale decir, si el metus se infligió
lidad (sí la ilicitud), por más que, como lo exclusivamente por un tercero. La prueba
del miedo consistirá en demostrar el hecho sin esos justificativos específicos, porque
externo mismo de la coacción (para cuyos entonces en el ánimo de ¡la víctima están
fines, de ordinario, se acudirá a testigos), gravitando a la vez la reverencia debida al
a lo cual deberán añadirse las diversas pre- autor de la coacción y el desagrado #1 cau-
sunciones resultantes de la condición de la sarle un grave y duradero, disgusto, y mal
víctima, de su repugnancia al matrimonio podría juzgarse libre un \ consentimiento
en litigio y demás. prestado en semejante coyuntura. Cuando
d) El miedo," como causal nulificante del los superiores se reducen a hacerse eco de
connubio, debe ser "grave", según precep- males ajenos a ellos mismos que podrían
túa el canon 1087, párrafo 1?. Este requi- evitarse con las nupcias, tampoco cabe ha-
sito concierne a la posibilidad que el mal blar de "miedo reverencial": por ejemplo,
amenazado tenga de avasallar el ánimo de la madre que, en país xenófobo, insta a la
la víctima; y según eso se habla de mie- hija extranjera a casarse con un nativo pa-
do grave "absoluto" cuando de suyo la ame- ra librarse de los males inherentes a su
naza conmueve a cualquiera, y de miedo condición política. Por fin, se precisa que
grave "relativo" cuando esa conminación el superior ejercite su influjo precisamente
sólo obra eficazmente sobre determinados para constreñir al matrimonio: no hay
sujetos. Cuando el miedo no es "grave", ni "miedo reverencial" si los padres, por ejem-
absoluta ni relativamente, entonces se lo plo, presionan, con insistencia al hijo para
califica como "leve", y él no afecta en modo que mejore su situación económica, mas
algún O' la validez del negocio matrimonial; sin hablarle de matrimonio, y el hijo deci-
por lo demás, todo miedo debe presumirse de casarse entonces con una rica heredera.
"leve" mientras no se acredite su gravedad. Volviendo al metus en general, consigne-
Ordinariamente se entiende que acarrean mos que las amenazas de males que lo pro-
miedo grave las amenazas de muerte, de vocan deben existir realmente; no se ad-
mutilación, de torturas, de pérdida del ho- mitiría argüir "miedo grave" sobre la base
nor o la libertad, de considerables daños de meras conjeturas. Pero, desde luego, bas-
económicos; no, en cambio, un perjuicio tará que el miedo amenazado tenga proba-
pecuniario pequeño, el temor de disgustar bilidad seria de realizarse en el futuro. Tam-
a un amigo, el recelo de la censura social bién es factible que las amenazas sean pre-
fundado en meras razones de decoro. Sin téritas, y aun muy pretéritas, si es que
embargo, lo que es grave para la generali- todavía pesan en el ánimo del destinata-
dad puede no serlo para alguien determi- rio; por supuesto, si alguna vez hubo mie-
nado; por ejemplo, la amenaza de un des- do, pero luego se desvaneció, nada cabría
honor más para quien ya está públicamen- alegar en adelante. Por último, el mal grave
te deshonrado. A la inversa, una amenaza anunciado puede referirse a la persona mis-
poco significante para un hombre maduro ma del contrayente o a personas allegadas
puede resultar avasalladora si se esgrime (familiares, amigos, etcétera).
contra una mujer, contra un anciano, con- e) El canon 1087, párrafo 1°, exige tam-
tra un jovencito. bién que el miedo sea "inferido por una
Merece consideración aparte el llamado causa externa". En general, se denomina
"miedo reverencial", como que es aquí don- "miedo extrínseco" al que proviene de una
de se da prácticamente con más frecuencia causa exterior cualquiera; pero en orden al
el problema del metus. Como su nombre lo matrimonio, metus ab extrínseco es aquel
indica, "miedo reverencial" es aquel finca- que procede de una causa exterior humana
do en el respeto que nos merecen otras per- y libre. Por ende, no nulifica las nupcias
sonas, sea porque ellas ejerzan propiamen- un miedo provocado: por una causa inte-
te autoridad sobre nosotros (padres, tuto- rior, por ejemplo remordimientos, fantasías,
res, etcétera), sea porque así lo impongan temor a la soledad o a la miseria, etcétera;
circunstancias de edad, sexo, trabajo, etcé- por una causa externa no humana, tanto
tera (un hermano menor hacia el primo- natural como sobrenatural, por ejemplo
génito, el beneficiario al bienhechor, etcé- quien en ocasión de una grave epidemia,
tera) . Ahora bien, no puede invocarse "mie- y atemorizado por las penas de ultratumba,
do reverencial" por el solo hecho de que un se decide a cumplir una antigua promesa de
padre, por ejemplo, pida, encarezca y aun matrimonio; por una causa humana no li-
presione sin violencia a su hijo para que bre, así muy probablemente cuando el mie-
contraiga matrimonio; ni tampoco cuando, do es provocado por un insano.
aunque la presión sea más dura, ella se re- f ) Se requiere asimismo un miedo "infe-
lacione con una justa causa para el connu- rido injustamente (canon 1087, prf. 1<?). El
bio; por ejemplo, cuando el progenitor hace miedo es "injusto" cuando no hay derecho
valer insistentemente su autoridad para que alguno a infligirlo (cualquier amenaza con-
el hijo concubinario case con la concubina. tra un inocente), o cuando se inflige con
En cambio, se da sí "miedo reverencial" modalidades injuriosas (como el padre que,
cuando se pasa de las instancias suaves y amenazando de muerte al seductor de la
hija, lo constriñe al matrimonio). Por el rido "para arrancar el consentimiento ma-
contrario, el miedo es justo, y por ende no trimonial".
irrita el connubio, cuando el autor de la 4. Modalidades del consentimiento. Exa-
amenaza obra por entero conforme a dere- minaremos ahora las tres modalidades po-
cho: así, en el ejemplo referido, cuando el sibles en un negocio jurídico, esto es, el
juez legítimo o los padres de quien fue víc- "término", la "condición" y el "cargo", con
tima de una seducción colocan al seductor referencia al matrimonio.
en la disyuntiva, que las leyes penales sue- Por lo que concierne al término, digamos
len prever, del matrimonio reparador o de que él no puede aplicarse al connubio si
la pena. funciona como "resolutorio", ya que ello no
g) El canon 1087, párrafo 1?, reclama se conciliaria con el carácter indisoluble de
también que el miedo grave, extrínseco e las nupcias. Tratándose, en cambio, de un
injusto coloque a la víctima "en la precisión término "suspensivo", él operaría como la
de elegir el matrimonio" para librarse de la condición de la misma especie si es que en
amenaza. Desde luego, esto significa ante realidad hubo intención condicionante.
todo que el metus ha de ser eficaz, ha de En cuanto al cargo, él puede añadirse
ser causa decisiva del matrimonio; cuando al consentimiento matrimonial; desde lue-
el miedo ocurrió en la prestación de un go, no debe confundírselo con la condición,
consentimiento que de todos modos siem- ni tampoco con la intención que anima al
pre se habría prestado, no hay nulidad al- consentimiento. El "cargo", ya se sabe, es
guna. un anexo extrínseco al negocio jurídico que
Pero, eso aparte, la referida fórmula del no compromete la suerte de éste. Por ende,
Codex de 1918 no resultó lo bastante pre- si el "cargo" resulta imposible o torpe, se
cisa como para cortar una vieja polémica tendrá por inexistente, pero el matrimonio
entre dos tesis: una según la cual el metus, será siempre válido. Y si el "cargo" es po-
como causal de nulidad de las nupcias, es sible y lícito (por ejemplo, "me caso con-
aquel que se provocó precisa y directamen- tigo con cargo de que alimentes por vida
te para conseguir el matrimonio ("miedo a mi madre"), él obligará en justicia, pero
directo", metus directus, metus consultus); su inobservancia no conmoverá en modo
otra teoría, en cambio, para la cual cuenta alguno la validez del matrimonio. En la du-
también el miedo indirecto o preterinten- da se entiende que hay "cargo" y no "con-
cional (metus indirectus, metus inconsul- dición". Se consideran "cargo" y no "condi-
tus); vale decir, cuando se inflingió miedo ción" las garantías que en orden a la edu-
para un propósito diverso del matrimonio, cación católica de la prole, exige la Iglesia
pero la víctima, a fin de sustraerse a las para las uniones mixtas.
amenazas, se inclinó por el connubio (por Y nos quedamos, por fin, con la condi-
ejemplo, un hombre, por odio a una mujer, ción, que ha suscitado arduos problemas
la veja insistentemente; la mujer, para li- en el campo del Derecho matrimonial ca-
brarse, propone matrimonio; y el ofensor, nónico. A este propósito reza el canon 1092:
que no se había señalado ese designio, de "La condición una vez puesta y no revo-
cualquier modo acepta). La doctrina domi- cada: 1^ Si versa acerca de un hecho fu-
nante y la jurisprudencia rotal adherían turo y es necesaria, imposible o torpe, pero
antes del Codex de 1918 a la primera tesis, no contra la sustancia del matrimonio, se
esto es, exigían "miedo directo"; y en igual ha de tener por no puesta. 2? Si se refiere
sentido prosiguió resolviendo la Sacra Rota a un hecho futuro contra la sustancia del
con posterioridad, hasta que aparece en matrimonio, la condición lo hace inválido.
1935 una nueva edición del Tratado canó- 39 Si versa acerca de un hecho futuro y es
nico del matrimonio, del cardenal Pietro lícita, deja en suspenso el valor del matri-
Gasparri (presidente de la Comisión redac- monio. 4? Si acerca de un hecho pasado o
tara del Codex), donde se propiciaba el presente, el matrimonio será válido o in-
"miedo preterintencional", provocándose en- válido según que exista o no lo que es ob-
tonces una ruptura en aquella jurispruden- jeto de la condición". Veamos las diversas
cia. Actualmente los canonistas se hallan cuestiones implicadas en esta norma.
divididos, y en una y otra tendencia pue- a) La doctrina del matrimonio canónico
den anotarse nombres de gran prestigio. condicionado se desarrolla durante la Alta
Sin embargo, la teoría que reclama un mie- Edad Media y tuvo acogida en las Decreta-
do enderezado directamente a provocar las les, sin que más tarde Trento introdujera
nupcias y que desestima el mero miedo innovaciones; de cualquier modo, interesa
preterintencional puede hacer mérito hoy señalar que antes del Codex de 1918 el ma-
de un serio argumento nuevo: la sanción trimonio sub conditione sólo se contraía lí-
del Código matrimonial para los orienta- citamente por causa grave y con permiso
les (Motu Propri "Crebrae allatae", dado por del ordinario. En oportunidad de la codifi-
Pío XII el 22-11-1949), cuyo canon 78, pá- cación se contrapusieron dos tesis: una que,
rrafo 1?, exige que el miedo se haya infe- en concordancia con el Derecho civil, ex-
cluía la condición en el matrimonio; otra condición imposible, corresponde aclara.
que la permitía, acabando por imponerse la que ella decae y el matrimonio es válido
última. Por el contrario, la disciplina del cuando la misma se puso animo iocandi o
matrimonio para la Iglesia oriental (Motu con ignorancia de la imposibilidad; pero si
Propio Crebrae allatae de Pío XII, año la imposibilidad se conocía, y no obstante
1949) prohibe en su canon 83 las nupcias se recurrió seriamente a la condición, lo
condicionadas, las cuales serán, en conse- que ocurre es que en el fondo no hay vo-
cuencia, nulas; esta norma alcanza no sólo luntad alguna de consentir en el matrimo-
a los casamientos entre orientales, sino tam- nio, y éste será por ende nulo. Por fin, acer-
bién entre orientales y latinos. ca de la condición ilícita no contraria a la
b) La condición puede ser puesta por sustancia del matrimonio, puntualizaremos
ambos contrayentes o por uno con consen- que ella se dará cuando aquel que pone la
timiento del otro; si uno pone la condición condición prevé la conducta torpe propia,
y el otro la rechaza o la ignora, algunos o provoca la conducta torpe ajena, o ad-
canonistas juzgan que igualmente media hiere a ella ("si logro perpetrar este robo",
matrimonio condicionado, mientras otros "si tú consigues perpetrarlo", etcétera);
consideran que la oposición de la contra- cuando se prevé una conducta torpe aje-
parte apareja ausencia de consentimiento, na sin provocarla o adherirle en modo al-
y que la ignorancia desplaza el problema a guno ("si te despojan injustamente de tu
la órbita de la simulación. Por lo demás, la herencia"), la doctrina dominante conside-
condición puede manifestarse al expresar ra también que la condición cae y que el
el consentimiento, o puede guardarse se- matrimonio queda puro y simple, aunque
creta. Añadamos que el matrimonio con- no faltarían buenas razones para inclinar-
dicionado sólo es lícito si media causa gra- se por la eficacia de dicha condición.
ve y si se cuenta con licencia de la autori- d) Nos toca considerar ahora la condi-
dad eclesiástica (así, la instrucción de la ción de futuro contraria a la sustancia de
Sagrada Congregación de Sacramentos del matrimonio. A este propósito, el canon 1092,
29-VI-1941 exige que en esos casos el pá- inciso 2<?, establece que semejante condi-
rroco consulte previamente con el ordina- ción "hace inválido" al matrimonio mismo;
rio y se atenga a sus mandatos). La con- y mal podía ser de otro modo, cuando in-
dición, mientras no se cumplió, puede re- cluso la mera intención positiva de esa ín-
vocarse, y el matrimonio deviene entonces dole irritaba las nupcias (recordar el canon
puro y simple; la retractación puede ser 1086, prf. 2?). Señalemos, por lo demás, que
oculta si oculto fue el condicionamiento, si la mera intentio debía referirse necesa-
pero requiere noticia al párroco si la res- riamente al "derecho mismo" y no al "mero
pectiva condición se había puesto en la ejercicio del derecho" cuando se trataba del
ceremonia nupcial misma. Por fin, señala- débito y de la fidelidad, semejante distingo
remos que el matrimonio sólo puede suje- no cuenta en orden a la condición: el con-
tarse a condiciones suspensivas; las reso- nubio condicionado es siempre nulo si mira
lutorias, en efecto, no se compadecerían con a un hecho futuro que afecta la sustancia
la indisolubilidad del connubio. matrimonial en cualquiera de sus dimen-
c) Detengámonos ahora en la hipótesis siones (por ejemplo, evitar la prole, usar
de las condiciones de futuro o necesarias o del matrimonio en forma antinatural, per-
imposibles o torpes no contrarias a la sus- mitirse mutuamente el adulterio, divorciar-
tancia del matrimonio, vale decir, aquellas se ad vinculum, etcétera). Respecto del ca-
que supeditan la vigencia del connubio a so especial de la condición de "no coha-
un hecho futuro que es necesario, o que bitar" (o de guardar castidad, virginidad,
resulta física o legalmente imposible, o etcétera), digamos que en cuanto tal con-
que entraña deshonestidad, sin afectarse, dición nulifica el matrimonio, pues cae en
empero, la sustancia matrimonial. Para to- la norma que venimos examinando; distin-
dos estos casos el canon 1092, inciso I9, dis- ta sería la mera intentio si se refiriese
pone que la condición "se ha de tener por sólo al ejercicio del ius in corpus, como
no puesta", de suerte que el matrimonio ocurriría si ambos contrayentes, queriendo
existirá puro y simple de inmediato, como en verdad casarse, acuerdan de todos mo-
si se hubiese celebrado sin condición algu- dos guardar perpetua castidad. Otro caso
na. Respecto de la condición necesaria, hay interesante es la condición de educar a los
que advertir, empero, que si ella se refiere hijos en la irreligión, en la herejía, etcé-
a un evento que se conoce como necesario, tera; también aquí ha de entenderse que
aunque se ignora cuándo ocurrirá, vendría- si hay condicionamiento propiamente tal y
mos a encontrarnos, a la verdad, con un no mera intentio, el matrimonio se irrita.
término suspensivo (por ejemplo, "si mi ma- e) Acerca de las demás condiciones de
dre muere"), que detendría en el ínterin futuro, esto es, condiciones de futuro con-
(a eficacia del consentimiento si realmente tingentes, posibles, lícitas y no contrarias
había voluntad de diferirlo. En cuanto a la a la sustancia matrimonial, el canon 1091,
inciso 3?, preceptúa que ellas dejan "en sus- cumplimiento de la condición ni perfeccio-
penso el valor del matrimonio". Quiere de- namiento del connubio si la promesa tan
cir, pues, que en el Ínterin no hay verda- sólo se fingió.
dero connubio, sino tan sólo una prepara- f ) Restan por último las condiciones de
ción, un inicio de matrimonio, un matrimo- pretérito o de presente, en cuya hipótesis
nio "embrionario" si así quiere hablarse; "el matrimonio será válido o inválido se-
el connubio propiamente tal tan sólo exis- gún que exista o no lo que es objeto de
tirá cuando el consentimiento se purifique, la condición" (canon 1092, inc. 4?). Se tra-
cuando la condición se cumpla; pero en- ta aquí de condiciones en sentido impro-
tonces ese cumplimiento funcionará retro- pio, porque no hay incertidumtare objetiva
activamente, de modo que se considerará alguna, sino tan sólo al nivel subjetivo: el
que hubo matrimonio desde que el consen- hecho previsto ya mismo se dio o debe te-
timiento se había prestado. Pendente con- nerse ya mismo por inexistente, pero lo que
ditione, los contrayentes no son de verdad ocurre es que las partes lo ignoran (por
cónyuges, de manera que no pueden ejer- ejemplo, "me caso si heredé", "me caso si
citar lícitamente los derechos propios del no eres el autor de aquel crimen"). En es-
matrimonio; en el intervalo, el consenti- tos supuesto, desde la prestación misma del
miento puede revocarse e incluso cabe ce- consenso el matrimonio es ya válido o ha
lebrar matrimonio válido, aunque ilícito, de tenerse por definitivamente írrito; tan
con un tercero, pues no media ligamen. sólo falta verificar esos extremos. Desde
Se plantean dudas acerca de algunas con- luego, mientras la mentada verificación no
diciones, como la tan discutida, "si los pa- acontezca, no podrá usarse lícitamente del
dres consienten"; en tal caso, si los pro- matrimonio; pero, en cambio, a diferencia
genitores dan su consentimiento y luego lo de la condición de futuro, si aquél que casó
retractan, de cualquier modo el matrimo- con condición de pasado o de presente re-
nio ya quedó válido; si, a la inversa, los pa- voca el consentimiento y luego se comprueba
dres formularon primero una negativa que que la condición estaba ya cumplida, dicha
luego se rectificó, no siempre habría nuli- revocatoria para nada sirve. Es interesante
dad, pues todo depende del sentido real de destacar también que la condición de pre-
la condición (bien pudo enderezarse ella a térito o de presente puede ser necesaria, im-
la aprobación definitiva de los progenito- posible, torpe (por ejemplo, "me caso con-
res, maguer oposición previa); si los padres tigo si estás esterilizada"); y ello porque
callan ante una formal interpelación, se ya no gravitan aquí los argumentos de irra-
interpreta que otorgan, y por ende el con- cionalidad o inmoralidad que contaban para
sentimiento matrimonial queda purificado fulminar las condiciones de futuro viciosas.
(a menos que la condición se refiérese pre- 5. La manifestación del consentimiento,
cisamente a una conformidad positiva); si Por derecho natural, el consentimiento para
los padres mueren antes de poder pronun- el matrimonio no puede reducirse a la mera
ciarse, la condición deviene imposible, y se intención interna, sino que requiere mani-
tiene por inexistente, de manera que el ma- festación exterior idónea; pero en ese or-
trimonio se perfeccionará. Por lo que con- den normativo nada se exige precisamente
cierne a la condición de tracto sucesivo y acerca de la forma y maneras de dicha ma-
a perpetuidad o por tiempo indefinido ("si nifestación. Estos últimos aspectos corres-
te abstienes de fumar, "si mantienes tu re- ponden al Derecho positivo eclesiástico, que
sidencia en el país"), presupondremos que impuso a la declaración de voluntad nup-
no se la quiso resolutoria (de otro modo se cial formas solemnes, y que reguló todo lo
nulificaría el connubio, por lesionarse la que concierne a la manera de otorgarse la
sustancia matrimonial); así, pues, conside- misma. Respecto de la "forma", nos remiti-
rando esta condición como suspensiva, es mos al estudio que se hará en el capítulo VI
evidente que ella pretende detener sin lími- de esta primera parte en torno a los cánones
te alguno de tiempo la vigencia misma de 1094 y siguientes del Codex Inris Canonici,
las nupcias; en cuyo caso, por su irracio- Nos queda por ocuparnos aquí, entonces, de
nalidad, habrá que juzgarla torpe y por en- las "maneras" en la manifestación del con-
de inexistente; pero conviene advertir que sentimiento connubial: vale decir, presen-
en estos supuestos no es difícil que las par- cia de las partes (canon 1088, prf. 1), expre-
tes se propusieran un mero "cargo", y en- sión verbal o por signos (canon 1088, prf. 2),
tonces las dificultades se esfuman; cabe régimen del matrimonio por poder (cánones
también que la condición consistiese en la 1089 y 1091) o por intérprete (cánones 1090
promesa misma (de no fumar, de 110 ausen- y 1091).
tarse del país, etcétera), y entonces el he- a) Dispone el canon 1088, párrafo 1?:
cho condicionante se cumple y el matri- "Para contraer válidamente matrimonio es
monio vale con la sola prestación sincera preciso que los contrayentes se hallen pre-
de dicha promesa, aunque luego no se la sentes o en persona o por medio de procu-
ponga en obra, mientras que no habría rador". La actual disciplina, así pues, exige
la presencia de los contrayentes, sea íísica dante. Se exige la forma escrita, y más toda^-
por ellos mismos, sea moral por su personero. vía, la firma no sólo del poderdante, sino
Queda en consecuencia excluido el matri- también del párroco u ordinario del lugar
monio por carta, por mensajero o nuntius, de otorgamiento, o de un sacerdote delega-
por telégrafo, por teléfono, por radio, por do por alguno de ellos, o siquiera de dos
televisión; en la disciplina anterior, en cam- testigos. Si el mandante "no sabe escribir"
bio, no había dificultad en el empleo de la se dejará constancia de ello en el mismo
correspondencia postal (el acto se perfec- poder y se añadirá otro testigo que firme el
cionaba cuando la carta del ausente era leí- acto, so pena de nulidad (canon 1089, párra-
da en presencia de los testigos y de la otra fo 2?); a la hipótesis de no saber escribir el
parte, quien a su vez accedía al matrimo- mandante, habría que agregar la de impo-
nio) , como tampoco en el empleo de nuntius, sibilidad ( por ejemplo, por una lesión), por
telégrafo, teléfono. Este requisito concierne más que, no previéndose expresamente el
a la validez del negocio matrimonial, y obli- caso en el canon 1089, párrafo 2?, práctica-
ga también a los bautizados acatólicos, há- mente habría que prescindir de la nulidad
llense o no sujetos a la forma canónica si en tal coyuntura se omiten los recaudos
sustancial (ver Respuesta del Santo Oficio antes referidos. El mandatario debe ser de-
del 18-V-1949). signado por el mandante mismo, no por
b) Reza el canon 1088, párrafo 2?: "Los tercero a quien confiriese la elección dicho
esposos deben expresar verbalmente el con- mandante (ver Respuesta de la Comisión
sentimiento matrimonial; y si pueden ha- Intérprete del 31-V-1948).
blar, no les es lícito emplear otros signos La ley nada dice sobre las cualidades ne-
equivalentes". Este recaudo hace no ya a la cesarias para ser procurador o testigo de la
validez sino tan sólo a la licitud del acto; procuración, de modo que bastarán las co-
y según él, se exige manifestar oralmente el munes para el adecuado desempeño del
consentimiento, salvo que por cualquier cargo; aunque, desde luego, se recomiende
causa se estuviere privado del uso de la acudir a católicos exentos de penas eclesiás-
palabra (mudez, accidente, enfermedad, et- ticas. Tampoco restringe el Codex la posibi-
cétera) ; los demás signos (inclinación de lidad de que sean ambos contrayentes
la cabeza, entrega y colocación de anillos, quienes actúen bajo poder; en consecuen-
unión espontánea de las manos, firma del cia, cabe esa forma de casamiento. El pro-
acta matrimonial, etcétera), bien que bas- curador debe desempeñar "personalmente
ten para contraer matrimonio válido, no se su oficio" (canon 1089, párrafo 4 ) ; a dife-
justifican sino en caso del ya referido im- rencia de lo que acontecía en la disciplina
pedimento para hablar. El mero silencio de pretérita, asi pues, el Codex no admite aquí
un contrayente a la pregunta que se le for- la sustitución o subdelegación, ni siquiera
mule sobre su voluntad de casarse, ha de cuando el mandante hubiese facultado al
interpretarse normalmente como negativa. mandatario para sustituir o delegar (Comi-
La expresión verbal del consentimiento pue- sión Intéprete, Respuesta del 31-V-1948);
de vertirse en cualquier idioma y puede y ello como requisito para la validez del
hacerse en cualquier fórmula suficiente- negocio.
mente significativa. El mandato debe hallarse vigente al tiem-
c) El ya citado canon 1088, párrafo 1°, ad- po de su ejercicio, pues de otra manera sería
mite el matrimonio por poder, cuya regula- nulo el respectivo matrimonio: esto último
ción específica aparece en los cánones 1089 puede ocurrir cuando el mandato era por
y 1091. cierto término, o sub conditione; también
Ante todo, y sin perjuicio de otros porme- cesa el mandato por revocación del man-
nores que pueda arbitrar el Derecho dio- dante (no se requiere forma alguna) o por
cesano, se requiere "poder especial para amencia del mismo, de modo que si el ma-
contraer con una persona determinada, fir- trimonio se celebrara por poder con poste-
mado por el poderdante y además por el rioridad a esos hechos, él resultaría nulo, y
párroco u ordinario del lugar en donde se eso aunque la extinción del mandato fuese
otorga el poder, o por un sacerdote dele- ignorada por el procurador o por el otro
gado por uno de ellos, o al menos por dos contrayente (ver canon 1089, párrafo 3<?).
testigos" (canon 1089, párrafo 1?). Los re- Como requisitos no ya para la validez mas
quisitos de este canon se imponen bajo san- sí para la licitud del matrimonio por poder,
ción de nulidad; los demás que hubiere por el canon 1091 implanta estos tres: a) "causa
derecho diocesano, afectarían sólo a la lici- justa", que ha de entenderse de cierta gra-
tud del acto. De acuerdo con la referida vedad, por ejemplo, considerable distancia,
norma, no bastaría un poder general para prisión, enfermedad seria, etcétera; ta) cer-
celebrar actos jurídicos, por amplio que él tidumbre acerca "de la autenticidad del
fuera; ni tampoco un poder especial para poder", para lo cual habrá que verificar las
matrimonio, sin especificación de la perso- constancias del respectivo documento y los
na a quien se trata de casar con el man- antecedentes personales del presunto per-
OMEBA XIX — 9
señero; c) "licencia del ordinario" ,si hay mania, con su secuela de gravísimos pro-
tiempo para obtenerla sin grave incómodo. blemas y pleitos fácilmente imaginables;
Anotemos, por fin, que el matrimonio por tanto que en las vísperas del Concilio de
poder se perfecciona apenas se intercambia- Trento se clamaba por una reforma de la
ron las respectivas declaraciones de volun- respectiva disciplina canónica. La cuestión
tad el personero y la otra parte; no se pre- se planteó en el Concilio por el Cardenal
cisa, pues, noticia alguna al mandante o de Mantua Hércules de Gonzaga, y motivó
ratificación de éste. arduos debates: los contrarios a la regula-
d) De acuerdo con el canon 1090 "puede ción de la forma matrimonial negaban com-
también contraerse matrimonio por medio petencia a la Iglesia en este orden, señala-
de intérprete". Antes del Concilio de Trento ban que las consecuencias perniciosas de
no había dificultades a este propósito, pero los matrimonios sin forma eran accidenta-
con posterioridad surgieron ciertas dudas, les, y advertían que un sistema contrario
que el Codex de 1918 ha disipado por com- ahondaría el abismo entre católicos y pro-
pleto. También rigen aquí, para la licitud, testantes; los partidarios de una regulación
los requisitos del canon 1091: causa justa, observaban que la Iglesia era competente
certidumbre sobre la fidelidad del intér- para reglamentar en qué condiciones el con-
prete y en lo posible licencia del ordinario. sentimiento matrimonial era válido, y ar-
güían con las deplorables consecuencias de
VI. La forma matrimonial la clandestinidad. Por último, el 11 de no-
1. Antecedentes históricos. Actualmente, viembre de 1563, por ciento treinta y tres
el matrimonio canónico es un acto formal votos contra cincuentinueve, se aprobó el
solemne; él debe revestir ciertas formali- famoso capítulo Tametsi, según el cual:
dades como requisito para la validez misma. "... y considerando que muchos, abando-
No siempre ha sido así, empero, como que nada la primera mujer con quien secreta-
esos recaudos son creación de la dogmática mente contrajeron matrimonio, se casan
positiva canónica, sin que vengan urgidos con otra en público, viviendo con ella en
por el Derecho divino o natural. De Cual- perpetuo adulterio... A los que se atreven
quier modo, dicha regulación eclesiástica a contraer matrimonio de otro modo que
es justifica ampliamente: la trascendencia en presencia de su párroco o de otro sacer-
personal y social del matrimonio exige que dote con licencia del mismo párroco o del
el consentimiento para las nupcias se pres- ordinario, y de dos o tres testigos, el Concilio
te con deliberación y en circunstanciales los declara completamente inhábiles para
tales que el acto pueda adquirir adecuada casarse de ese modo; y decreta que tales
publicidad y pueda después acreditarse sin contratos son írritos y nulos...". El capítulo
dificultades. Tametsi significó en verdad un considerable
Desde los primeros tiempos del cristianis- avance. Mas, por un lado, al interpretarse
mo, bien que manteniendo el principio de que el sacerdote asistente a las nupcias sólo
que el solo consentimiento de los contrayen- podía ser el párroco "propio" de los con-
tes hacia el matrimonio, la Iglesia acostum- trayentes, esto es, el del domicilio o cuasi-
bró añadir al acto la bendición nupcial del domicilio de los mismos, la dificultad en
sacerdote, como puede verificarse por las determinar dicho párroco provocaba no po-
más viejas colecciones canónicas y por mu- cas nulidades matrimoniales. Por otro lado,
chos textos de la Patrística; de cualquier no se había previsto el problema de los
modo, como lo precisó el papa Nicolás I en matrimonios de cristianos no católicos; y
su célebre "Respuesta a la consulta de los de acuerdo con la lógica de los principios,
Búlgaros" (año 866), las ceremonias nupcia- siendo siempre esos cristianos subditos de
les en el templo no eran indispensables, ya la Iglesia, la inobservancia de la forma ca-
que sufficit secundus leges solus eorum con- nónica matrimonial haría nulas sus unio-
sensus de quorum coniunctionibus agitur. nes. En fin, las decisiones tridentinas no
Paulatinamente, la insistencia en el carácter entraron en vigor en algunas naciones por
puramente accidental de las ceremonias re- motivos políticos o religiosos; en estos paí-
ligiosas nupciales y la enérgica afirmación ses, entonces, la clandestinidad no fue co-
de la autonomía de la voluntad en esta es- hibida. La célebre bula Matrimonia dada
fera determinó la proliferación de los "ma- por Benedicto XIV el 4-XI-1741 —Declara-
trimonios clandestinos", que, por oposición tio Benedictina— vino a dispensar del ca-
a aquellos solemnes celebrados in facie Ec- pítulo Tametsi, en forma general, para las
clesiae, consistían en el intercambio privado Provincias Unidas de Holanda (Holanda y
del consentimiento entre los contrayentes; Bélgica), por lo que refiere a los matri-
clandestinidad ésta que, se reconocía, no era monios entre cristianos no católicos o entre
apta para invalidar las nupcias, por más tales cristianos y católicos; posteriores pro-
que semejante celebración se juzgase ilícita. nunciamientos de la Santa Sede, durante
La clandestinidad llegó a constituir así una los siglos xvin y xix, extendieron la Bene-
plaga en países como España, Francia, Ale- dictina a diversas diócesis alemanas y a
Basilea. Para todo el Imperio Alemán, Pío X individuos de la categoría precedente; c ) . a
dictó el 18-1-1906 su decreto Provida sapien- los individuos de las dos categorías anterio-
tique cura, donde establecía: que en ese res, si casan con no bautizados o con bauti-
país, para los católicos, el capítulo Tametsi zados pertenecientes a confesiones distintas
obligaría desde la Pascua de 1906; para los de la católica; d) a los individuos de las
matrimonios entre cristianos no católicos no dos categorías primeras, si contraen connu-
regiría la forma canónica; en cuanto a las bio con católicos orientales. En cambio, de
uniones mixtas, se exigía la forma canóni- conformidad con el mismo canon 1099, no
ca para la licitud, mas no para la validez del están sujetos a la forma canónica del ma-
acto; el privilegio del decreto Provida sólo trimonio: a) los no bautizados, y los bauti-
alcanzaba a los matrimonios celebrados den- zados no católicos jamás convertidos al ca-
tro del Imperio Alemán y por subditos su- tolicismo, cuando casan entre sí; b) los
yos, aclaró la Sagrada Congregación de católicos orientales cuando contraen enlace
Sacramentos el 18-VI-1909. Añadamos que entre sí, o con individuos acatólicos (bauti-
el sistema de Provida se extendió a Hun- zados o no, y de cualquier rito) jamás con-
gría, donde comenzó a regir el 18-VI-1909. vertidos a la Iglesia católica latina.
Entretanto, se habían dado ya pasos defi- Antes de la reforma de 1948 que mencio-
nitivos. La Sagrada Congregación del Con- náramos ut supra, el canon 1099, párrafo 29,
cilio, a propósito de diversas peticiones exceptuaba también de la forma canónica
episcopales sobre esta materia, consideró a del matrimonio a "los hijos de acatólicos",
fondo el problema de la forma canónica esto es, uno de cuyos padres al menos fuese
matrimonial; y el 2 de agosto de 1907 Pío X acatólico, "aunque hayan sido bautizados en
da el decreto Ne Temeré (en vigor desde la Iglesia católica, si desde la infancia fueron
la Pascua de 1908, o sea el 19-IV-1908), cu- educados en la herejía, en el cisma, en la
yas normas pasaron después al Codex Inris infidelidad, o sin ninguna religión, siempre
Canonici de 1918. Con el Código, agregue- que contraigan matrimonio con parte aca-
mos, perdieron vigencia el decreto Provida tólica". Esta norma, desde luego, implicaba
y similares. La última novedad de impor- una mayor libertad, en circunstancias en
tancia a propósito de la forma matrimonial que era razonable concederla; pero fue su-
está constituida por el Motu Proprio del primida por el Motu Proprio de Pío XII del
l-VIII-1948 de Pío XII, que suprimió la úl- l-VIII-1948, en razón de las dificultades que
tima parte del canon 1099, párrafo 2<?. de hecho surgían para esclarecer si alguien
2. Concepto. Reza el canon 1094: "Sola- había sido educado o no desde la infancia
mente son válidos aquellos matrimonios que al margen del catolicismo, con las consi-
se celebren ante el párroco, o ante el or- guientes dudas a propósito de la validez de
dinario del lugar, o ante un sacerdote de- los matrimonios contraídos sin forma ca-
legado por uno u otro, y además ante dos nónica al amparo de ese precepto.
testigos por lo menos, según las reglas esta- 4. La forma canónica en los casos ordi-
blecidas en los cánones que siguen y salvas narios. Ordinariamente, de acuerdo con el
las excepciones contenidas en los cánones canon 1094 que ya conocemos, el matrimo-
1098 y 1099". nio canónico requiere: a) presencia del
El Codex Inris Canonici de 1918, así pues, ordinario o del párroco o de sacerdote de-
ha ratificado el sistema de Tametsi y Ne legado por ellos; b) presencia de otros dos
Temeré: el matrimonio canónico reviste una testigos.
cierta forma ad solemnitatem, una forma Según el canon 1095, párrafo 1?, inciso 21?,
sustancial constitutiva del acto mismo, cuya el ordinario y el párroco con competencia
inobservancia irrita dicho acto. Esa forma para desempeñarse válidamente como tes-
es un elemento de tipo legal que, por auto- tigos calificados del matrimonio son aque-
ridad de la Iglesia, viene a añadirse a los llos del lugar donde el casamiento se cele-
elementos sustanciales de índole objetiva y bra, aunque los contrayentes sean ajenos
subjetiva impuestos por el Derecho natural a dicho territorio (en cambio, con las corre-
(aptitud de los cónyuges para cumplir con lativas dificultades, el capítulo Tametsi exi-
los fines matrimoniales, prestación cons- gía la asistencia del párroco "propio" de los
ciente y libre del consentimiento). contrayentes). Es menester que el ordinario
3. Ámbito. La forma canónica del matri- o el párroco hayan tomado posesión canóni-
monio obliga, de acuerdo con el canon 1099: ca de su beneficio, o hayan comenzado a
a) a todos los bautizados en la Iglesia cató- ejercer su oficio, no bastando pues el mero
lica según el rito latino, aunque después la nombramiento; cesa su jurisdicción cuando
hayan abandonado, cuando casan entre sí cesan en su cargo, o cuando media contra
o con individuos de la categoría que sigue; ellos sentencia condenatoria o declarativa
b) a todos los bautizados en la herejía o el de excomunión, de entre dicho personal o
cisma que luego se convirtieron a la Iglesia de suspensión del oficio (canon 1095, párrafo
católica latina, aunque más tarde la aban- I?, inciso I 9 ), pero no por las solas censuras
donaran, si contraen nupcias entre sí o con latae sententiae o por la suspensión del solo
beneficio. Por "ordinario" se entiende: el trimonio cuando "pidan y reciban el con-
obispo residencial; el abad o prelado nuUius; sentimiento de los contrayentes" (canon
el vicario general, el vicario capitular, los 1095, párrafo 1?, inciso 3?): quedan descar-
administradores, vicarios y prefectos apos- tados pues, categóricamente, ¿os famosos
tólicos. Y se entiende por "párroco": los "matrimonios por sorpresa" (los novios se
párrocos residenciales, los párrocos persona- aparecían al sacerdote, y sin más le espeta-
les (por ejemplo, castrenses); los cuasi- ban su consentimiento matrimonial), que
párrocos misionales en Vicariatos y Prefec- eran válidos según el capítulo Tametsi. Asi-
turas Apostólicas; los vicarios parroquiales mismo resultará nulo el connubio si al ordi-
curados, ecónomos, sustitutos, suplentes; en nario, párroco o sacerdote delegado se ¡os
cuanto a los "vicarios cooperadores" del ca- constriñó a desempeñarse por la fuerza fí-
non 476, se precisará que el Derecho dioce- sica o miedo grave, inflingidos por los con-
sano o el párroco los hayan facultado, trayentes o por terceros (canon 1095, párra-
genéricamente al menos, para asistir a los fo 19, inciso 3"? in fine), y ello aunque me-
matrimonios; los simples rectores de igle- diara injusta negativa de aquéllos. En cam-
sias (por ejemplo, iglesias de un asilo, de bio no se precisa ya el pedido o ruego previo
un hospital, etcétera) de por sí no son com- para que el ordinario, párroco o delegado se
petentes en esta materia; tampoco de suyo desempeñen, requisito éste que erigía el de-
los rectores de seminarios; por fin, recor- creto Ne Temeré. Para que el ordinario o
demos que la Sacra Rota Romana, por fallo el párroco asistan lícitamente al matrimonio
del 22-XI-1927, aplicó el principio error es menester (canon 1097): que les conste
communis facit ius respecto de la asisten- ia libertad de los contrayentes; que les cons-
cia al matrimonio por párrocos o vicarios te que uno de los contrayentes al menos
"putativos". Cabe que el ordinario o el párro- tiene en el lugar del matrimonio su domi-
co deleguen en otro sacerdote: "el párroco cilio o cuasi-domicilio o residencia de un
o el ordinario local que pueden asistir vá- mes, o residencia actual si es un vago (de
lidamente al matrimonio pueden también otro modo, y salvo necesidad grave o caso de
conceder licencia a otro sacerdote para que un vago nómada sin residencia en parte
asista válidamente dentro de los confines alguna, hay que pedir licencia al ordinario
de su territorio respectivo" (canon 1095, o párroco del domicilio, del cuasi-domicilio
párrafo 21?). La delegación debe darse en o de la residencia por un mes de alguno
forma expresa, no tácita (puede ser oral), a de los contrayentes); por lo demás, se pre-
un sacerdote determinado (cabe esta hipó- ferirá siempre al párroco de la esposa, salvo
tesis: "entre los sacerdotes A y Z, el que causa justa, pero en cambio, tratándose de
los novios elijan") y para matrimonio de- novios católicos de rito mixto, priva el párro-
terminado (incluso así: "para los matrimo- co —y el rito— del varón; el párroco que
nios comprendidos en este expediente"), asiste a un matrimonio sin la licencia que
quedando excluidas pues las licencias ge- por derecho correspondía (por ejemplo, de
nerales, salvo aquella de los vicarios coope- domiciliados en ajena parroquia y sin causa
radores que antes mentáramos (canon 1096, grave excusante), "no hace suyos los dere-
párrafo 19); el sacerdote delegado por el chos de estola" (sí los estipendios de la misa
obispo ad universitatem negotiorum no por que acaso acompañe al matrimonio, o las
eso está delegado para asistir a los matri- donaciones que tal vez hubieran), debiendo
monios (Comisión Intérprete del Codex, restituir el importe respectivo "al párroco
25-1-1943), pero puede considerarse que es propio de los contrayentes".
distinto el caso de delegación de jurisdicción Aparte de los testigos calificados (ordina-
episcopal que disponga el obispo (por ejem- rio, párroco, sacerdote delegado), el canon
plo, cuando designa para su ausencia un 1094 exige también, para la validez del ma-
Gobernador del Obispado). En principio, la trimonio, que el acto se celebre en presen-
sutadelegación no procede; es factible, sin cia de dos testigos comunes. Se desempe-
embargo, que la delegación misma contenga ñará válidamente en tal carácter cualquier
cláusula permisiva a ese propósito; y hay persona que pueda darse cuenta del acto
que exceptuar también los ya conocidos ca- que testifica; se excluyen pues los que care-
sos de delegados generales-vicarios coope- cen de uso de razón o de suficiente madurez
radores, gobernadores de Obispados— quie- de juicio, los ciegos, los sordos; actuaría vá-
nes podrían sí subdelegar. El canon 1096, lida, aunque ilícitamente si no media justa
párrafo 2<?, quiere que el ordinario o el pá- causa, un acatólico, un excomulgado, un
rroco no deleguen sino una vez cumplido infame. Se requiere que los testigos comu-
"todo lo que manda el Derecho para com- nes asistan al acto mismo de celebración,
probar el estado de libertad" de los futuros en concurso con los contrayentes y con el
contrayentes; pero esto se entiende para testigo calificado; sería válido el testimo-
la licitud, no para la validez de la delega- nio de aquéllos aunque hubiesen asistido a
ción. El ordinario, el párroco o el sacerdote la fuerza o por engaño, si de cualquier modo
delegado sólo asisten válidamente al ma- pueden y quieren dar fe del acto. La elec-
ción de los testigos comunes incumbe a los quiera contraer matrimonio para tranquili-
contrayentes, no al párroco. Si el matrimo- zar la conciencia o legitimar la prole, pues
nio se celebra sin selección previa de los actualmente la ley no reclama motivación
dos testigos comunes, pero ante el público, alguna; el error excusable en la apreciación
cabría admitir más tarde el testimonio de del peligro, mientras no provenga de fraude,
dos individuos hábiles de esa multitud. no vicia de nulidad al matrimonio contraído
5. La forma canónica en los casos extra- con la forma mínima del canon 1098. Res-
ordinarios. El Codex de 1918, superando en pecto de la segunda excepción, se requiere
esto la disciplina de Trento, ha legislado que, prudentemente, pueda preverse queda
cuidadosamente dos importantes excepcio- imposibilidad o dificultad de conseguir al
nes a la forma ordinaria para la celebración ordinario, párroco o delegado perdurará por
del matrimonio. Reza así el canon 1098: "Si un mes; no es menester que el mes haya
no se puede tener o no se puede acudir, sin transcurrido, basta que aun desde antes
incomodidad grave, a ningún párroco u or- haya certeza moral a ese propósito; si no
dinario o sacerdote delegado que asistan al obstante una prudente previsión el ordina-
matrimonio a tenor de los cánones 1095 y rio, etcétera, aparecieron antes del mes pero
1096: 1? En peligro de muerte es válido y luego del matrimonio, éste es de cualquier
lícito el matrimonio celebrado ante testi- modo válido; cabe aquí el supuesto de au-
gos solamente; y también lo es fuera del sencia física del testigo calificado (caso de
peligro de muerte si prudentemente se prevé quienes viven en regiones remotas adonde
que aquel estado de cosas habrá de durar muy de tanto en tanto va algún sacerdote;
por un mes; 2? en. ambos casos, si hay otro viajes por cualquier motivo en países sin
sacerdote que pueda asistir, debe llamár- curas católicO'S, etc.), como también la hi-
sele, y él debe, juntamente con los testigos, pótesis de ausencia moral (tiempos de per-
asistir al matrimonio, sin perjuicio de la secución en que el ordinario, etcétera, no
validez de éste si se celebra solamente ante pueden actuar sin grave incómodo suyo;
los testigos". Así, pues, la forma canónica leyes civiles que conminan penas graves a
queda aquí reducida a un mínimo: asisten- los sacerdotes que autoricen matrimonios
cia de testigos comunes (dos al menos); si sin previo cumplimiento de ciertos trámites
hay sacerdote a mano —no ordinario, ni pá- moralmente inadmisibles).
rroco, ni delegado de éstos— el canon 1098 6. Normas complementarias, a) Dispone
manda que se recurra también a él, pero el canon 1100 que "fuera de caso de necesi-
como requisito para la licitud, no para la dad, en la celebración del matrimonio deben
validez del acto. observarse los ritos prescritos en los libros
La ley supone que no se pueda contar con rituales aprobados por la Iglesia o introdu-
el testigo calificado "sin incomodidad gra- cidos por costumbres laudables". El rito
ve". Esto significa que el acudir a ese testi- inexcusable consiste en que el ordinario,
go, o el hacerlo venir, impliquen un daño de párroco o delegado reciba ante dos testigos
cierta consideración en la salud, bienes eco- el consentimiento de los novios. Según el
nómicos o fama de uno o ambos contrayen- Ritual Romano, el sacerdote preguntará a
tes, o exijan el empleo de medios extraordi- esos fines en lengua vulgar, primero al no-
narios para el uso local (por ejemplo, avión); vio, después a la novia: "¿Quieres recibir
no habrá excusa cuando, bien que no pue- a..., aquí presente, por tu legítima esposa
da traerse al ordinario o párroco, puede —por tu legítimo esposo— según el ,rito de
acudirse cómodamente al mismo; ni tam- la Santa Madre Iglesia?". Obtenidas las dos
poco cuando, bien que no pueda contarse respuestas afirmativas, el oficiante ordena
con el párroco u ordinario propios, quepa a los novios que junten sus diestras y pro-
acudir cómodamente a otra parroquia o dió- nuncia entonces la siguiente fórmula: Ego
cesis. coniungo vos in malrimonium. In nomine
Ahora bien, dicha "incomodidad grave", Patris et Filii et Spiritus Sancti. Amen ("Yo
que en general no eximiría de la forma or- os uno en matrimonio. En el nombre del
dinaria del matrimonio (de modo que, o se Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
afronta el incómodo, o no hay nupcias), Amen"); fórmula ésta susceptible de algún
excusa sí en dos casos especiales: peligro de reparo, porque no se corresponde exacta-
muerte; previsión de que el incómodo per- mente con el carácter de testigo calificado,
durará un mes al menos. En cuanto al peli- no de ministro, que corresponde al sacerdote
gro de muerte: él puede referirse a uno solo en el matrimonio. A este rito esencial se
de los contrayentes; debe ser próximo aun- acompañan normalmente otras ceremonias
que no inminente ("peligro", "no "artículo de según los libros o costumbres litúrgicas
muerte"); no interesa que proceda de cau- (bendición de las manos unidas, intercam-
sas personales (enfermedad grave, pena bio de los anillos, etc.); cabe también la
capital, etcétera) o generales (batalla, nau- misa, en cuyo curso se imparte la solemne
fragio, etcétera); no se precisa, contra lo bendición nupcial que recomienda el canon
que exigía el decreto Ke Temeré, que se 1101 (misa y bendición que están vedadas
en tiempo de adviento y cuaresma y en día párroco del bautismo (si no coinciden, am-
feriado, salvo que el ordinario las autorice bos) , bien directamente dentro de la dió-
con justa causa y omitiéndose siempre la cesis, bien por medio de la Curia Episcopal
pompa excesiva; en América latina y Filipi- en caso contrario; por fin, tratándose del
nas, por Breve del 30-IV-1929, existe autori- matrimonio con forma canónica mínima
zación general al respecto); en caso de ma- del canon 1098, pesa sobre los contrayentes,
trimonios contraídos en las circunstancias sobre el sacerdote que acaso haya asistido,
extraordinarias del canon 1098, los contra- y si no hubo sacerdote sobre los testigos,
yentes pueden y deben procurar, oportuna- la obligación solidaria de procurar que cuan-
mente, que se celebren a posteriori los ritos to antes se anote ese casamiento en los
nupciales complementarios. libros parroquiales. Hay una única excep-
Pero el matrimonio se reduce al rito esen- ción a estas normas sobre inscripción del
cial de la recepción del consentimiento: I1?) matrimonio: el llamado "matrimonio de
en caso de necesidad; 2<?) en los matrimo- conciencia" de que antes nos ocupáramos.
nios mixtos, salvo que, para evitar mayores En tal caso ya sabemos que no se dispensa
males, el ordinario autorice algunas de las de toda anotación; únicamente sucede que
ceremonias acostumbradas, excluida siem- ella se practica en un libro especial guar-
pre la misa (canon 1102). dado en el archivo secreto de la Curia (ca-
b) Todo tiempo es hábil para la celebra- non 1107).
ción del matrimonio (canon 1108, párrafo Las constancias de los libros parroquiales
19), con prescindencia de que, según ya lo acreditan documentalmente el matrimonio.
explicamos, pueda impartirse o no la ben- Si una pareja afirma estar casada pero no
dición nupcial que no concierne a la esencia logra traer dicha prueba, podrá admitírsele
del rito. Desde luego, salvo casos extremos, el juramento en defecto de otras probanzas
no sería apropiado, pero sí válido, un ma- legales; prestado dicho juramento se la ten-
trimonio en viernes santo o en día de di- drá por casada, salvo en aquellos casos en
funtos. En cuanto a la hora, tampoco hay que se requiere plena prueba, por ejemplo,
restricción, salvo las reglamentaciones dis- cuando está en tela de juicio otro matrimo-
puestas por el ordinario de acuerdo con el nio documentalmente acreditado.
canon 1171.
c) En cuanto al lugar de celebración, VII. Los efectos del connubio
tratándose de matrimonio entre católicos 1. Principios fundamentales, a) Enfoca-
corresponde la iglesia parroquial; para ha- mos aquí al matrimonio como instituto ju-
cerlo en otra iglesia, o en oratorio público o rídico, no como objeto teológico-moral. Por
semipúblico, se precisa licencia del ordina- lo tanto, los efectos connubiales que nos
rio local o del párroco (pero en las iglesias ocuparán son los que atañen al Derecho, no
u oratorios de seminarios o de religiosas, el los que refieren al plano sobrenatural. Acer-
ordinario sólo dará licencia en caso de ur- ca de esto último baste recordar que el sa-
gente necesidad y empleando las oportunas cramento del matrimonio apareja una infu-
cautelas); en algún caso extraordinario, con sión de gracia santificante en los esposos,
causa justa, puede el ordinario permitir las especialmente de la gracia necesaria para
nupcias en casas particulares (canon 1109, que ellos puedan cumplir sus deberes con-
párrafos 1? y 2<?). En cambio, de acuerdo con yugales (ver canon 1110 m f i n e ) ; dicho efec-
el mismo canon, párrafo 39, los matrimonios to queda en suspenso cuando el casamiento
mixtos no se celebrarán en la iglesia a me- se celebró en pecado mortal, y hasta tanto
nos que el ordinario dispense para evitar ese óbice se remueva; de ahí que el canon
males mayores; cabe la celebración en de- 1033 quiera que el párroco exhorte con vehe-
pendencias anexas al templo, pero que no mencia a los futuros contrayentes "a con-
lo integran, por ejemplo, sacristía, oficinas fesar con diligencia sus pecados antes de la
parroquiales. celebración del matrimonio".
d) En cuanto a la prueba de la celebra- b) El acto del casamiento, o matrimonium
ción del matrimonio, ella resulta de la ano- in fieri, da origen, ya lo sabemos, al matri-
tación que debe practicarse en los libros monium in facto esse, que es el estado o
parroquiales a tenor del canon 1103. Dicha institución matrimonial. Ahora bien, este
inscripción incumbe al párroco en cuyo te- último incluye: el vínculo o ligamen mismo;
rritorio se celebró el casamiento; se practica una situación jurídica derivada de ese víncu-
en el libro de matrimonios, consignándose lo; y una comunidad de vida como ámbito
nombre de los cónyuges y de los testigos, donde ordinariamente se desplegará dicha
lugar y fecha del acto, y demás datos que situación.
correspondan según los libros rituales y el Por lo que al vínculo o ligamen concierne,
Derecho diocesano; hay que anotar también podríamos definirlo como la relación jurí-
el connubio en el libro de bautismos, para dica que constituye a los miembros de una
lo cual el párroco del matrimonio deberá pareja en marido y esposa, vale decir, que
comunicar cuanto antes el casamiento al ubica a un hombre y una mujer en el status
de cónyuges. El vínculo es, sin duda, el ele- Este deber de cohabitación se funda en el
mento esencial, constitutivo, sine qua non, Derecho natural, puesto'que, ya dijimos, sólo
del llamado matrimonium in facto esse o es- así podrán satisfacer adecuadamente los fi-
tado matrimonial. A él alude el canon 1110, nes naturales del matrimonio, tanto prima-
primera parte: "Del matrimonio válido se rios (procreación y educación de los hijos)
origina entre los cónyuges un vínculo que es como secundarios (mutuo auxilio, sedación
por su naturaleza perpetuo y exclusivo". de la conscupicencia); además, ese deber
El vínculo crea una situación jurídica, 'es- natural está confirmado por el Derecho di-
to es, da origen a un complejo de mutuos vino-positivo, como resulta de famosos pa-
derechos y deberes de los cónyuges entre sí sajes del Génesis, cap. II, vs. 24, y de San
y de ellos con su prole. Establece el canon Mateo, cap. XIX, vs. 4 a 6. Aclaremos que
1111: "Uno y otro cónyuge, desde el mo- este deber incluye: la habitación en una
mento de la celebración del matrimonio, misma vivienda; el compartir una misma
tienen los mismos derechos y obligaciones mesa (con las atenuaciones razonables
en lo que se refiere a los actos propios de propias de las diversas circunstancias en que
la vida conyugal". Esta norma alude, así se desenvuelven los esposos y sus hijos); y
pues, al plexo de relaciones intersubjetivas el compartir un mismo lecho no en sentido
que el matrimonio determina entre los con- material sino formal, esto es, para los fines
sortes: derecho, y correlativo deber, al débito matrimoniales ("comunidad de tálamo").
conyugal, a la fidelidad, a la asistencia, y La comunión de vida es un derecho-deber de
demás. El canon citado consagra en este justicia en las relaciones interconyugales.
orden la igualdad jurídica de los cónyuges: Pero, más todavía, puede afirmarse que
ambos, marido y mujer, "tienen los mismos ella implica también un deber impuesto a
derechos y obligaciones". Por otro lado, esa ambos cónyuges por el ordenamiento jurí-
situación jurídica nace con la misma "cele- dico, en miras al bien mismo de la sociedad
bración del matrimonio": no existe ya, así cristiana: así, el canon 1128 establece cate-
pues, el llamado "privilegio bimestre" reco- góricamente que "los cónyuges deben hacer
nocido por el papa Alejandro III, que con- en común vida conyugal"; el artículo 27,
sistía en un plazo de dos meses posterior a párrafo 1"? de las normas para el funciona-
las nupcias, durante cuyo curso se permitía miento de la Sacra Rota Romana cataloga
dejar en suspenso el uso del matrimonio a las causas de separación conyugal (don-
para que los esposos deliberasen y optaran de se discute el cese de la comunidad de
entre consagrarse definitivamente a la vida vida) como causas que por su propia natu-
conyugal, o bien elegir el estado religioso; raleza comprometen el bien público; un
en esta última hipótesis, al emitirse la pro- fallo del 6 de agosto de 1930 de ese tribunal
fesión religiosa solemne quedaba disuelto el pontificio califica a la separación como
matrimonio. "cuestión pública"; y recuérdese que la Sa-
En fin, ese conjunto de derechos y debe- grada Congregación del Concilio, por reso-
res propios del connubio, fundados en el lución del 14 de junio de 1884, dijo que "no
ligamen, deberán ejercitarse ordinariamen- sólo conviene al interés público que la socie-
te en el ámbito de la comunidad de vida dad conyugal permanezca para la procrea-
matrimonial. A este propósito reza el canon ción de los hijos, sino también al interés
1128: "Los cónyuges deben hacer en común de la Iglesia, ya por razón del Sacramen-
vida conyugal, si no hay una causa justa to... ya también por el miedo al peligro, no
que los excuse". Dicha comunidad de vida sea que alguno estando el cónyuge ausente
comprende los tres elementos tradicionales: sufra alguna debilidad humana".
habitación, mesa, lecho; de ellos, claro está, 2. Relaciones ínter conyugales. Contem-
es el primero el más relevante para el De- plemos ahora con más detenimiento los di-
recho, ya que los otros conciernen más bien versos derecho-deberes que el matrimonium
a la intimidad del hogar y por lo común in facto esse implica para los cónyuges mis-
no se ventilarán en el fuero externo. La mos entre sí.
comunidad de vida "no pertenece a la esen- a) Cada cónyuge adquiere, por el matri-
cia, sino a la integridad del matrimonio" monio, un derecho perpetuo y exclusivo so-
(sentencia de la Sacra Rota Romana del bre el cuerpo del otro consorte en cuanto
13-V-1932): esto significa que ella sigue a los actos que naturalmente se ordenan a
normalmente a la constitución del vínculo la procreación; correlativamente, cada uno
connubial y es prácticamente inexcusable queda obligado hacia el otro para los mis-
para el cumplimiento de los fines matrimo- mos fines. Es éste el derecho-deber de pres-
nales; pero sin que haga a la esencia del tación del "débito-conyugal", cuya licitud
matrimonio mismo, de suerte que ella podrá siempre defendió la Iglesia (p. ej., Instruc-
excepcionalmente faltar sin que claudique ción del 15-V-716 del Papa Gregorio II con-
el connubio (matrimonio de conciencia; en- tra ciertas desviaciones rigoristas). El débi-
lace celebrado con pacto temporal de no to es exigible siempre por cualquiera de los
cohabitar; separación conyugal de iure). cónyuges, y el otro está siempre obligado a
prestarlo, salvo: que el peticionante haya cio de que la mujer deba ser oída en tales
incurrido en adulterio rio consentido ni pro- decisiones. Habría que decir, a este propó-
vocado ni condonado por el otro; que quien sito, que el marido es primus ínter pares: él
solicita carezca de uso de razón (amencia, es el primero, pero en una pareja compuesta
embriaguez completa, toxicosis, etc.); que por compañeros, no por señor y vasallo. La
el pedido sea en sí mismo ilícito (sodomía, autoridad marital lleva anexas ciertas car-
onanismo, pretensión de que el acto se haga gas para el esposo: atender al sustento del
en público, etc.); que la petición sea de hogar, asumir su defensa, y demás. A la
todo punto inmoderada; que haya grave inversa, la mujer puede exigirle el cumpli-
riesgo para la vida o salud del requerido, o miento de tales cargas al marido, mas debe
riesgo de aborto. Fuera de estas circunstan- respeto a las decisiones del mismo y ha de
cias, no hay derecho a rehusar el débito colaborar en la administración hogareña.
conyugal; en cambio, no existe deber algu- e) Especialmente, señalaremos que de
no de pedirlo, salvo peligro próximo de acuerdo con el canon 1112, "la mujer, en
incontinencia o motivos de caridad (p. ej., cuanto a los efectos canónicos, participa
fomentar una reconciliación); es lícito con- del estado de su marido, a no ser que por
venir en la renuncia al uso total o parcial derecho especial se haya establecido otra
del matrimonio, o practicar con justa causa cosa".
la llamada "continencia periódica" (ver Así según el canon 93, párrafo 1?, "la
Discurso de Pío XII sobre el Apostolado esposa no separada legítimamente del mari-
de las Obstétricas, del 29-X-1951). Comple- do conserva necesariamente el domicilio ds
méntase al derecho-deber del "débito con- éste". Por otro lado, puede la mujer pasar
yugal", con el derecho-deber a los demás al rito del marido en ocasión de contraer
actos corporales entre cónyuges, ordenados matrimonio o más tarde (canon 98-prf. 4 ) .
al mismo débito o a la satisfacción de los Si ella no eligió sepultura, se la enterrará
demás fines matrimoniales, por ejemplo, en el sepulcro del marido (canon 1229-prf. 2 ) ;
mutuo afecto; siempre dentro de los límites en cuanto a la referida elección, la esposa
que la moral señala y que no es del caso no depende en cambio del esposo (ca-
examinar aquí en detalle. Interesa recordar non 1223-prf. 2). Por lo demás, teniendo la
también que la inseminación artificial pro- mujer como domicilio legal al de su marido,
piamente dicha, así sea con semen del mis- participa del fuero de éste (canon 1561).
mo esposo, no se incluye en el ius in corpus f ) El marido ejerce la representación de
matrimonial y debe tenérsela por ilícita la unión conyugal y de la familia, para los
(ver Pío XII, Discurso del 29-IX-1949, en el diversos efectos canónicos: por ejemplo,
IV Congreso Internacional de Médicos Ca- para el ejercicio del patronato familiar (ca-
tólicos; Discurso del 29-X-1951 a las Obsté- non 1449), para pedir al ordinario o al
tricas; Alocución del 19-V-1956 al Congreso párroco una dispensa de ayuno, abstinencia
Mundial de la Fecundidad y la Esterilidad). o días festivos en nombre de toda la fami-
b) Ambos cónyuges están por igual obli- lia (canon 1245), etcétera. Pero tratándose
gados a guardarse mutua fidelidad, sin que no ya de derechos de la familia, sino propios
el adulterio del uno autorice al otro a delin- de la esposa misma, sean espirituales, sean
quir por su parte. Ya estudiaremos más mixtos, el Derecho canónico no confiere ea
adelante, al considerar las causales de se- principio al marido un poder de represen-
paración conyugal, las consecuencias del tación respecto de su mujer; por ejemplo,
adulterio previstas por los cánones 1129 ésta ejerce por sí misma sus derechos de
y 1130 del Codex. patronato (canon 1456).
c) Ambos consortes se deben amor, res- 3. Relaciones paterno-filiales. a) Los pa-
peto y asistencia; y han de cohabitar entre dres ejercen sobre sus hijos menores la
sí, como ya sabemos. Los actos exteriores patria potestad, la cual constituye, más que
que impliquen infracción a estos deberes un derecho, una "función" u "oficio": en
(injurias, sevicias, abandono, etc.), pueden efecto, ella confiere a los progenitores una
fundar una demanda de separación a tenor serie de atribuciones, pero que han de ser
del canon 1131. ejercitadas necesariamente, y que miran en
d) Los dos esposos son iguales en cuanto definitiva al bien de la prole.
que personas (recordar el canon 1111); así, Para la Iglesia, la patria potestad corres-
por ejemplo, el marido no puede coaccionar ponde a ambos progenitores, bien que ordi-
las prácticas religiosas de su mujer mien- nariamente se ejercite por el padre con la
tras no se trastorne caprichosamente el subordinada cooperación de la madre. Cuan-
orden de la familia. Pero la sociedad matri- do el padre muere o está ausente o se inca-
monial, precisamente por ser sociedad, re- pacita o resulta del todo inepto, entonces
quiere una organización jerárquica: en tal pasa a la madre el pleno ejercicio de aque-
sentido, el marido es allí la cabeza, y a él lla función. En defecto de los padres, la
le incumbe el supremo poder de decisión en Iglesia contempla una sucesión legal en la
orden a la comunidad familiar, sin perjui- patria potestad a favor de los abuelos (ver
p. ej., canon 7¡>0-prf. 2) : primero el abuelo los progenitores de hacer bautizar cuanto
paterno, luego el abuelo materno, después antes a sus hijos (canon 770), eligiéndoles en
la abuela paterna, en íin la abuela materna. ese acto un nombre cristiano (canon 761);
Por lo demás, para ampliar la patria potes- de procurarles instrucción catequística (ca-
tad, el Derecho canónico admite asimismo non 1335); de enviarlo en lo posible a es-
la institución de la tutela: ante todo, el cuelas católicas (cánones 1372, 1374 y con-
ordenamiento eclesiástico respeta en dicha cordantes) ; de hacer que reciban la comu-
materia las disposiciones de la ley civil, de nión (cánones 860 y 854-prf. 4) ; adviértase
modo que es al tutor de ese origen al que que los padres que "tienen la osadía de
van referidos cánones tales como el 89 presentar a sabiendas sus hijos a ministros
(los menores se sujetan en el ejercicio de acatólicos para que éstos los bauticen" o que
sus derechos "a la potestad de sus padres "entregan a sabiendas sus hijos para que
o tutores"), 750 (consentimiento de los tu- sean educados o instruidos en alguna reli-
tores para el bautismo del párvulo hijo de gión acatólica" incurren, latae sententiae,
infieles), etcétera; excepcionalmente, el De- en excomunión reservada al ordinario y, en
recho canónico enerva los poderes de la el segundo supuesto, son además "sospecho-
tutela civil, por ejemplo, cuando el ca- sos de herejía" (canon 2319); respecto de la
non 1458 deja en suspenso el derecho de pa- educación en escuelas comunistas, ver nor-
tronato de los menores si los tutores de éstos mas del Santo Oificio del 28 de julio de 1950.
son acatólicos, o cuando el canon 1648, párra- (V. ESCUELAS [D. CANÓNICO] de nuestra En-
fo 2<?, autoriza al juez eclesiástico para ciclopedia.)
designar un curador al menor que se halla También deben proveer los padres, según
en juicio siempre que sus derechos pugnen, sus posibilidades y demás circunstancias, a
con los de su tutor, o siempre que por razón que los hijos adquieran una profesión u ofi-
de la distancia el ejercicio de la represen- cio que los habilite para la vida. En cuanto
tación se haga imposible o dificultosa. Eso a la elección de estado, tratándose de ma-
aparte, existen tutores eclesiásticos: en las trimonio la Iglesia quiere que los menores
causas espirituales o anexas a espirituales, consulten a sus padres, mas por otro lado
en que es parte un menor con uso de razón no exige la venia paterna como requisito de
pero sin catorce años cumplidos, el ordina- validez, y sanciona como nulo al matrimonio
rio puede nombrarle un tutor al efecto (ca- celebrado por temor reverencial (ver cáno-
non 1648-prf. 3). nes 1034 y 1087). Por lo que refiere a la
b) Los padres deben dar la vida a los vocación religiosa de los hijos, los padres
hijos, criarlos, educarlos, proveerles un es- deben respetarla, y a la inversa, se absten-
tado. Todos estos deberes, fundados en el drán ellos de forzarlos a abrazar el sacer-
Derecho natural, los ratifica el canon 1113: docio o el estado religioso (ver cánones 971,
"Los padres tienen obligación gravísima de 2352 y concordancias).
procurar con todo empeño la educación de Los padres representan a sus hijos meno-
sus hijos, tanto la religiosa y moral como res en las causas temporales tratadas en los
la física y civil, y de proveer también a su tribunales eclesiásticos (canon 1648-prf. 1).
bien temporal." En cuanto a las causas espirituales o anexas
El deber de dar la vida, esto es, de engen- a las espirituales, dicha representación pa-
drar y concebir, se complementa con el de terna alcanza sólo a los menores sin uso de
procurar la viabilidad, evitando el aborto razón; más adelante y hasta los catorce años,
o el infanticidio y cuidando para que el el menor actúa mediante el tutor que puede
embarazo es desenvuelva con toda seguri- nombrarle el ordinario o por procuradores
dad. Asimismo, los padres han de criar a los que el menor designe con venia del mismo
hijos, atendiéndoles en sus necesidades de prelado; cumplidos los catorce años, el me-
alimento, habitación, vestido, esparcimiento nor podrá actuar por sí mismo (canon 1648-
y demás. prf. 3).
Y sobre todo, incumbe a los progenitores c) Los hijos deben amor, respeto, obe-
el serio deber de la educación de la prole, diencia y asistencia a sus padres. Los deberes
que se corresponde con su derecho a que el de amor y respeto, permanecen siempre los
Estado no les arrebate sus atribuciones en mismos en todo el curso de la vida; el de
ese orden. Esta educación comprenderá obediencia se va atenuando con la mayor
la religioso-moral, la intelectual necesaria edad del menor y cesa cuando éste alcanza
para el buen desempeño en la vida social, la mayoría legal o se emancipa por matri-
y la física. Los padres educan no sólo ins- monio, sin perjuicio de que si continúa
truyendo, sino también y sobre todo con la conviviendo con sus padres, seguirá sujeto
lección vital del buen ejemplo: por eso cabe a la potestad dominativa de ellos en cuanto
una acción de separación conyugal contra al orden de la casa; por lo que concierne al
el padre o la madre que exhiben ante sus deber de asistencia, nulo o tenue en los pri-
hijos el espectáculo de una vida deshonesta. meros años del hijo, aumenta a través del
Hay que recordar, especialmente, el deber de tiempo. Los menores tienen por domicilio
legal el de sus padres (canon 93-prf. 1), por tivo, y, además, de la demostración de que
mas que pasada la infancia puedan adquirir los respectivos cónyuges tienen el vínculo
cuasi-domicilio propio (canon 93-prf. 2). Se de maternidad o paternidad con el hijo de
hallan sujetos a la patria potestad de sus que se trata. En cuanto al matrimonio, ya
progenitores (canon 89); esta potestad no sabemos que la prueba canónica primordial
alcanza a materias tales como la elección consiste en la respectiva partida. Acerca de
de estado religioso (arg. canon 89, in fine; la maternidad, la duda puede referirse al
id., canon 971); en cuanto al matrimonio, hecho de que este hijo sea o no fruto de esta
los menores deben consultar a sus padres mujer; en tal sentido se admite la prueba
y han de atenerse a la oposición razonable por documentos civiles (canon 1813-prf. 2),
de éstos (canon 1034), aunque, insistimos, sirviendo complementariamente la partida
la venia paterna no condiciona la validez de de bautismo cuyo objeto inmediato es tan
las nupcias. sólo acreditar la recepción de ese sacramen-
d) El Código de Derecho canónico trae to; en defecto de probanza documental el
cuatro cánones (1114 a 1117) sobre filiación, Derecho canónico acepta, como el civil, la
que examinaremos aquí. ''posesión de estado". En fin, el problema
Para la Iglesia, los hijos pueden ser legí- más arduo de la paternidad se resuelve con
timos o ilegítimos. Son hijos legítimos: la clásica presunción "el matrimonio mues-
1<?) los concebidos durante matrimonio ca- tra quien es el padre, a no ser que se com-
nónico válido, siempre que al tiempo de la pruebe lo contrario con razones evidentes"
concepción no les estuviese vedado a los (pater is est quem iustae nuptiae demons-
padres el uso de las nupcias por causa de trant..., canon 1115-prf. 2); se trata aquí
sacra ordenación o profesión religiosa so- de una presunción inris tantum, que caería
lemne (canon 1114); 2?) los concebidos ante la prueba fehaciente de que el marido
durante matrimonio canónico putativo, aun- no tuvo posibilidad de trato íntimo con su
que dicho carácter no perdurase al tiempo mujer dentro del lapso indispensable para
del nacimiento, y con la misma salvedad la concepción. Todo esto aparte, siendo va-
anterior (canon 1114); 3?) los nacidos de riable el período de gestación, puede dudar-
matrimonio canónico válido o putativo, aun- se si un hijo fue realmente concebido du-
que en la época de la concepción no hubiese rante el matrimonio. A estos fines la ley
existido el vínculo nupcial, siempre con la presume que el embarazo no puede durar
misma salvedad (canon 1114); 4?) los con- menos de seis meses ni más de diez; y de
cebidos o nacidos en matrimonio válido o ahí que el canon 1115, párrafo 2?, establez-
putativo no canónico, esto es, entre no bau- ca que "se presume que son legítimos los
tizados o entre bautizados no sujetos a hijos nacidos seis meses por lo menos des-
la forma canónica (principios generales); pués del día de la celebración del matrimo-
5"?) a tenor de la Constitución Redditae nio o dentro de los diez después de la diso-
dada por Benedicto XIV el 5 de diciembre lución de la vida conyugal"; esta segunda
de 1774, se presumirán legítimos los expó- presunción es para algunos canonistas inris
sitos, por más que algunos canonistas sos- et de iure, mientras que otros admiten la
tengan que de hecho la presunción debiera prueba en contrario (así, podría ocurrir que
Invertirse y que en la práctica conviene a los seis meses del connubio nazca un vas-
solicitar la legitimación condicional; 6<?) se tago que según la pericia médica llevó indu-
equiparan a los legítimos, los legitimados dablemente más tiempo de gestación, no
por subsiguiente matrimonio a tenor de los reconociéndolo como hijo suyo el marido; o
cánones 1116-1117, o por rescripto pontifi- bien, que poco antes de cumplirse los diez
cio en la medida en que dicho rescripto lo meses de separación conyugal plena, nazca
provea; 7<?) también se equiparan a los le- una criatura que según los peritos sólo tie-
gítimos, en los límites fijados por la ley civil, ne, por ejemplo, siete meses de gestación,
los hijos adoptivos. Los demás hijos son atacando su legitimidad el presunto padre).
ilegítimos, subdividiéndose éstos en "natu- Se equiparan a los hijos legítimos, decía-
rales" y "espúreos", según que al tiempo de mos, los "legitimados". La •primera especie
la concepción sus padres estuvieran exentos de legitimación es la que se opera por
o gravados por impedimentos dirimentes; subsiguiente matrimonio: "Por el subsi-
entre los "espúreos" se especifican los "adul- guiente matrimonio de los padres, sea ver-
terinos", los "sacrilegos", los "incestuosos", dadero o putativo, tanto si se contrae enton-
los "nefandos", según que el impedimento ces como si se convalida, aunque no llegue
de sus progenitores fuese, respectivamente, a consumarse, se legitima la prole, con tal
el ligamen, el orden sacro o profesión reli- que los padres hayan sido hábiles para
giosa solemne, el parentesco consanguíneo contraer matrimonio entre sí en el tiempo
o afín en línea colateral, el mismo paren- en que aquella fue concebida, o durante su
tesco en línea recta. gestación, o cuando nació". Esta legitima-
La legitimidad depende, así pues, de la ción alcanza ante todo a los hijos "natura-
existencia de un matrimonio válido o puta- les", en cuyo caso basta el matrimonio.
Acerca de los "espúreos", si el impedimento párroco, ante notario eclesiástico o civil,
cesó por dispensa hay que estar con el ca- ante dos testigos, por testamento), o en for-
non 1051, según el cual "por el mismo hecho ma provocada (por vía canónica administra-
de concederse una dispensa de impedimento tiva o judicial); a su vez, el hijo espon-
dirimente en virtud de potestad ordinaria o táneamente reconocido puede impugnar el
en virtud de potestad delegada por indulto reconocimiento, también por vía adminis-
general, y no por rescripto para casos parti- trativa o judicial. Señalemos, en fin, que en
culares, queda también por el mismo hecho la partida de bautismo no debe dejarse
concedida la legitimación de la prole que ninguna constancia sobre el carácter ilegí-
no sea adulterina o sacrilega, si es que aque- timo de la filiación; el padre, la madre o el
llos a quienes se concede la dispensa tienen hijo mismo pueden requerir del ordinario
hijos ya nacidos o en estado de gestación"; que se teste una constancia de esa índole.
si en cambio, tratándose siempre de "espú- La Iglesia, que así facilita el reconoci-
reos", el impedimento cesó por sí solo antes miento de la filiación ilegítima y su eventual
del matrimonio, éste no basta para la legi- legitimación, de cualquier modo insiste en
timación (asi lo decidió la Comisión Intér- que debe mantenerse un distingo entre am-
prete, el 6-XII-1930, a propósito de los im- bas filiaciones, rehusándose a equiparar las
pedimentos de edad y de disparidad de dos categorías de hijos: así lo exige la ins-
cultos). La segunda especie de legitimación, titución misma del matrimonio. El Derecho
que precisamente podrá servir para el caso canónico, por ejemplo, considera irregulares
últimamente citado, es el rescripto ponti- por defecto para la sacra ordenación a los
ficio, que no alcanza ni a adulterinos, ni a hijos ilegítimos, salvo que hayan sido legi-
sacrilegos ni a nefandos. De acuerdo con el timados o hubiesen hecho profesión religio-
sa solemne (canon 984, inc. !•?); ios excluye
canon 1117, "los hijos legitimados por sub- de la dignidad cardenalicia, episcopal o
siguiente matrimonio se equiparan en todo prelaticia nullius, aquí aunque estuviesen
a los legítimos para los efectos canónicos, legitimados por subsiguiente matrimonio
si no se halla expresamente determinada como ya dijimos (cánones 232-prf. 2, 331-
otra cosa"; como excepciones pueden men- prf. 1, 320-prf. 2 ) ; los considera inhábiles
cionarse las normas que excluyen de la dig- para el cargo superior mayor de religiones
nidad cardenalicia, episcopal y prelaticia en los términos del canon 504; no los admi-
nullius, a los hijos legitimados por subsi- te en el Seminario (canon 1363). Desde
guiente matrimonio (cánones 232-prf. 2, luego, estos óbices pueden removerse en ca-
331-prf. 1, 320-prf. 2). Por lo que concierne da caso por dispensa pontificia.
a los alcances de la legitimación por res- 4. Relaciones entre parientes. Los prin-
cripto pontificio, todo depende de las pres- cipios éticos y jurídicos que rigen las rela-
cripciones del mismo rescripto. ciones parterno-filiales pueden extenderse,
El Derecho canónico es sumamente am- con la debida adecuación, a los nexos entre
plio en cuanto a las posibilidades del reco- los demás consanguíneos tanto de línea rec-
nocimiento de la filiación ilegítima. Por lo ta (abuelos, nietos) como colateral (herma-
pronto, ello puede hacerse en el acta de nos principalmente), y aun a los parientes
bautismo, según se desprende del canon 777, políticos. El Código de Derecho canónico
párrafo 2?: "Tratándose de hijos ilegítimos, reconoce implícitamente estos deberes entre
debe consignarse el nombre de la madre, si parientes, cuando en su canon 542-2? consi-
es públicamente conocida su maternidad, o dera válida pero ilícita la admisión al novi-
si ella espontáneamente lo pide por escrito ciado de quienes tienen que socorrer a sus
o ante dos testigos; asimismo, ha de con- ascendientes en necesidad grave, entre ellos
signarse el nombre del padre si él mismo a los abuelos. Claro está que, en general, los
espontáneamente lo pide al párroco por es- aspectos jurídicos de estas relaciones Ínter-
crito o ante dos testigos o si es conocido par en telares se gobernarán por la ley civil;
como padre en virtud de un documento pú- sería posible, empero, que algún caso se
blico auténtico; en los demás casos inscrí- llevase ante los tribunales eclesiásticos, por
base al nacido como hijo de padre o padres ejemplo, acción de alimentos contra una
desconocidos"; agreguemos que, consultada pariente clérigo, a tenor del privilegio del
la Comisión Intérprete si entre los ilegítimos fuero del canon 120.
mentados por este canon se comprendían 5. Relaciones heriles. Tradicionalmente,
también los sacrilegos, adulterinos e inces- como una extensión de la sociedad familiar,
tuosos, ella se redujo a responder el 14 de se ha contemplado a la "sociedad heril",
julio de 1922 que debía evitarse siempre esto es, la que forman los dueños de casa
cualquier ocasión de infamia y que en caso con sus dependientes domésticos; desde lue-
de duda se recurriera a la misma Comisión. go, a medida que el vínculo de servicio
Eso aparte, el reconocimiento de la filiación doméstico ha venido a asimilarse al contra-
ilegítima puede hacerse más tarde, en forma to de trabajo común, amparado por las
espontánea (p. ej., ante el ordinario o el pertinentes normas de Derecho laboral, la
llamada "sociedad heril" ha ido desdibuján- depongan sobre hechos caídos bajo su cono-
dose. Ésta, en realidad, queda reducida a la cimiento y que estén en condiciones de ase-
hipótesis, cada vez rnás rara, de criados que verar el sitio, causa y demás circunstancias
conviven por prolongado tiempo con la fa- del óbito; es preferible que tales testigos
milia, integrándose como un miembro- más sean allegados al difunto, compañeros de
de ella. viaje, socios, camaradas del ejército. Cabe
De cualquier modo, señalemos que los aceptar incluso un solo testigo si no hay
criados deben a sus amos respeto, obedien- más remedio, siempre que su declaración
cia en orden al servicio, prestación fiel del pueda corroborarse con otros elementos de
trabajo. A su vez, los amos deben a sus cria- juicio o, a falta de éstos, siempre que ella
dos buen trato, pago de un justo salario y, merezca plena fe. Puede suceder empero que
en lo posible, cuidado por su educación, es- falten testigos por ciencia propia, y entonces
pecialmente religiosa y moral; sobre esta se permite acudir a testigos de oídas abso-
última materia, recuérdese que el canon 1335 lutamente fidedignos, que sepan la muerte
menciona en forma expresa el deber que por versión de otras personas que ahora no
incumbe a los amos en orden a la instrucción pueden examinarse por deceso, ausencia u
catequística de sus subordinados. otra causa razonable. En defecto de testigos
directos y de oídas, la instrucción concede
VIII. La disolución del matrimonio que el óbito se acredite por un cúmulo tal
Para el Derecho canónico hay una única de presunciones que convenzan a un varón
causa ordinaria de disolución del vínculo prudente. A ese propósito, se señalan a títu-
nupcial: la muerte de alguno de los cónyu- lo sólo enunciativo las siguientes reglas: se
ges. Pero caben tres hipótesis extraordina- practicarán entre parientes, amigos, veci-
rias: la dispensa del matrimonio rato no nos, etcétera, indagaciones sobre la persona
consumado o su disolución por profesión misma del desaparecido (si era de buenas
religiosa solemne; el privilegio paulino; y costumbres y de vida religiosa, si amaba a
algunas situaciones próximas. su cónyuge, si no tenía motivos para ocul-
1. La disolución por muerte, a) Según el tarse, si poseía bienes sólidos o podía espe-
canon 1118, "el matrimonio válido rato y rar adquirirlos, si se ausentó con consenti-
consumado no puede ser disuelto por nin- miento de los suyos y a qué edad y en qué
guna potestad humana ni por ninguna cau- estado de salud, si escribió alguna vez y en
sa, fuera de la muerte". Se alude aquí al su caso desde dónde y si manifestó entonces
matrimonio que han celebrado válidamente deseos de volver, etcétera); también se in-
dos cristianos y que ha tenido consumación, vestigará sotare las causas y circunstancias
(ver canon 1015); este connubio sólo puede de la ausencia (información de las autori-
ser deshecho por la muerte; fuera de dicho dades castrenses cuando el cónyuge se había
extremo, la unión es absolutamente indiso- ausentado en cumplimiento de sus deberes
luble, y ninguna potestad humana, ni ecle- militares; cuando viajó por motivo de nego-
siástica ni civil, puede desatar dicho vínculo cios, habrá que averiguar si iba solo o acom-
sea cual fuere la causa que se arguya. pañado, si ocurrieron calamidades en la
Para dar por disuelto un matrimonio por zona que recorría, etcétera; en caso de viaje
causa de muerte, se requiere que ésta conste por mar —hoy, añadamos, por vía aérea—
por documento auténtico (por lo pronto las habrá que cerciorarse sobre puerto de salida,
anotaciones de los libros parroquiales; en nave, ruta, posibles siniestros, etcétera);
su defecto, lista de difuntos de un hospital también podrá tenerse en cuenta la fama
o del registro militar; en su defecto, partida u opinión pública que dé por muerta a la
de defunción del registro civil). No siendo persona de que se trata, a cuyos fines se
posible esta prueba directa y documental, recurrirá por lo menos a dos testigos fide-
se practicará un proceso administrativo (ex- dignos, que depondrán sobre la existencia
cepcionalmente, judicial) a efectos de reco- de esa fama y sobre el crédito que ella les
ger información bastante que permita afir- merece; inclusive no se omitirá el recurso
mar el óbito con "certeza moral" o con a las publicaciones de prensa, salvo que por
'máxima probabilidad". Este trámite se rige, especiales circunstancias parezca prudente
fundamentalmente, por la instrucción Ma- prescindir de ese medio. Si practicadas cui-
trimonü vinculo ad probandum obitum ali- dadosamente todas estas diligencias el or-
cuius coniugis dada por el Santo Oficio el dinario se persuade del fallecimiento, así lo
13 de mayo de 1868. Dicha instrucción re- declarará; si aún le quedaran dudas, eleva-
chaza, ante todo, la posibilidad de argüir la rá el asunto a la Santa Sede (a la Sagrada
mera ausencia, incluso cuando motivó una Congregación de Sacramentos, si se trata
tramitación civil, como prueba del deceso de autorizar nuevas nupcias, según respues-
(en concordancia, Respuesta de Pío VI el ta de dicha Congregación del 18-XI-1920).
ll-VII-1789 al arzobispo de Praga). Admite Corresponde señalar que de acuerdo con el
en cambio, como probanza supletoria, la canon 1053, "el permiso dado para contraer
declaración de dos testigos fidedignos que nuevas nupcias por muerte presunta del
otro cónyuge" conlleva siempre, en cuanto proclamar la legitimidad de todas las nup-
se necesite, "la dispensa del impedimento cias sucesivas. En la época de Graciano, las
que procede del adulterio con promesa o penas contra los bínubos han caído en de-
atentación de matrimonio", sea que el per- suso; y en las Decretales se permiten las
miso provenga de la Santa Sede, sea que se referidas uniones, por más que siga vedada
haya otorgado por la autoridad diocesana la bendición nupcial de las mismas.
(declaración de la Comisión Intérprete del En el actual Derecho canónico, el ca-
26-111-1952; arg. canon 43 del Código ma- non 1142 enuncia categóricamente la validez
trimonial para orientales). Añadamos, en y licitud de las segundas y demás nupcias
fin, que en ocasión de algunos hechos catas- ulteriores. Añadamos que la nueva unión
tróficos que provocaran grande mortandad, puede celebrarse canónicamente sin ningún
la Sede Apostólica dictó normas particula- lapso de espera, a diferencia de la limita-
res: así el Santo Oficio, el 20 de julio de 1898, ción que traen las leyes civiles respecto del
después de la batalla de Adua, en que las nuevo matrimonio de la viuda (tempus luc-
fuerzas etíopes aniquilaron a las italianas; tus); nada impide, sin embargo, que por
la Sagrada Congregación de Sacramentos, el Derecho diocesano común o por precepto
12 de marzo de 1910, en oportunidad del particular del ordinario, se imponga una
terremoto de Messina, y el 16 de diciembre dilación de esa índole. Por último, señalemos
de 1910 para la guerra ruso-japonesa. que la única restricción impuesta por el
b) Parece oportuno tratar aquí de las Codex de 1918 a las nuevas nupcias es la que
"segundas nupcias", a las cuales dedica el resulta del canon 1143: no puede reiterarse
Codex de 1918 sus cánones 1142 y 1143. De la bendición nupcial solemne de que trata el
acuerdo con el primero, "aunque sea más canon 1108.
honorable una viudez casta, sin embargo 2. Disolución del matrimonio rato no con-
son válidas y lícitas las segundas y ulterio- sumado, a) De acuerdo con el canon 1119,
res nupcias, quedando en vigor lo 1que se "el matrimonio no consumado entre bauti-
prescribe en el canon 1069, párrafo 2 ?", esto zados o entre una parte bautizada y otra
es, siempre y cuando conste legítimamente que no lo está, se disuelve tanto por dispo-
la disolución o nulidad del anterior connu- sición del Derecho en virtud de la profesión
bio; el canon 1143, por su parte, dispone religiosa solemne como por dispensa conce-
que "una vez que la mujer ha recibido la dida por la Sede Apostólica con justa causa,
bendición solemne, no puede ya recibirla en a ruego de ambas partes, o de una de ellas,
nupcias ulteriores". aunque la otra se oponga". La Iglesia, ejer-
Los pueblos antiguos honraron la viude- citando la potestad vicaria que Cristo le
dad y profesaron reservas cuando no franca concediera (Mateo, XVI, 19: "...todo lo que
repulsa contra las segundas nupcias. San desatares sobre la tierra, será también desa-
Pablo, en la Primera Epístola a los Corintios, tado en los cielos ..."), autoriza excepcio-
(cap. VII, vs. 39), aconseja a las viudas nalmente la disolución de matrimonios que,
permanecer tales, aunque les permita ca- si bien válidos ya por el legítimo intercam-
sarse; en la Primera Epístola a Timoteo bio de consentimientos, no habían alcanzado
(cap. III, vs. 2 ) , excluye del obispado al aún su plena perfección por la cópula que
casado en segundas nupcias, y lo mismo torna "una sola carne" a los cónyuges; las
acerca de los presbíteros (Epístola a Tito, aludidas excepciones se fundan en el mayor
I, 6) y en cuanto a las viudas consagradas bien espiritual (profesión religiosa solemne)
al servicio de la Iglesia (I Timoteo, V, 9 ) ; o en circunstancias que demuestran la im-
pero a las viudas jóvenes el apóstol les posibilidad o la inconveniencia de llevar
aconseja el casamiento (I Timoteo, V, 14), y adelante el connubio (dispensa pontificia
en la Epístola a los Romanos (cap. VII, vs. 3), super rato).
se declara inequívocamente que la viuda b) Dejando de lado otros antecedentes
puede contraer nuevas nupcias. Sin embar- anas remotos, recordemos que el decreto de
go, no faltaron en los primeros tiempos Graciano ya admitía que el matrimonio nc
padres de la Iglesia que censuraran las se- consumado se disolviese por profesión re-
gundas nupcias (San Basilio, San Gregorio ligiosa solemne y aun por otras varias cau-
Nacianceno, San Juan Crisóstomo), ni con- sas sin necesidad de que interviniese la
cilios locales, como el de Neocesárea y el de autoridad eclesiástica: no se olvide que pa-
Ancira, que impusieran una moderada pe- ra Graciano, el matrimonio meramente ini-
nitencia a los bínubos, llegando incluso a iiatum, no consumado, no era verdadero
prohibirse la bendición de tales uniones, que connubio. Más tarde Alejandro III perfec-
de cualquier modo jamás se proscribieron. ciona el instituto: el matrimonio no consu-
Por otro lado, recuérdese que el Concilio mado puede disolverse por voto solemne o
Ecuménico de Nicea exigió a los rigoristas por dispensa del papa. Antes de Trento no
herejes novacianos el respeto a las segundas había ya duda alguna de que la profesión
nupcias; y que San Agustín, con su enorme religiosa solemne disolvía el matrimonio;
autoridad, despejó muchas vacilaciones al y el famoso Concilio ratifica ese criterio
por el «anón 6 de su sesión 24^, al condenar imposible restaurar las relaciones conyu-
la tesis de que "el matrimonio rato no con- gales; ver a este propósito "reglas" de la
sumado no se dirime por la profesión reli- Sagrada Congregación de Sacramentos, nú-
giosa solemne de alguno de los cónyuges". mero 11).
En cuanto a la disolución por dispensa pon- d) Supuestos los dos requisitos generales
tificia, fue objeto de mayor debate, por más (matrimonio entre cristianos, o entre cris-
que la tesis afirmativa, que a la postre se tiano e infiel; no consumación), el connu-
impuso entre los canonistas, podía invocar bio puede disolverse por profesión religiosa
en su favor la "praxis" pontificia, por lo solemne o por dispensa pontificia fundada
menos desde los tiempos de Martín V (es- en justa causa.
to es, desde comienzos del siglo xv). Ésa En cuanto a la profesión, ella debe ser la
es la disciplina que vino a ratificarse por "solemne", no la "simple", ni siquiera per-
el Códex de 1918, que dedica a la materia petua; desde luego, tampoco será eficaz una
el ya transcripto canon 1119. Actualmente profesión inválida. Desde el momento que
rigen también en este orden las detalladas se emite la profesión válida, se disuelve el
"reglas que han de observarse en los pro- matrimonio, y el consorte no religioso que-
cesos sobre matrimonio rato y no consu- da libre sin más para contraer nuevas nup-
mado", dadas por la Sagrada Congregación cias. Cuando se sigue ante la autoridad ecle-
de Sacramentos el 7-V-1923; hay que aña- siástica un trámite para verificar dicho es-
dir las "normas" de la misma Congregación tado de libertad, lo que se reclama al órgano
del 27-111-1929 para precaver la sustitución jurisdiccional es, por lo tanto, la sola "de-
dolosa de personas en estos procesos, y tam- claración" de que en efecto existe la pro-
bién el decreto del Santo Oficio del 12-VI- fesión religiosa que, por sí misma, basta
1924 sobre inspección corporal de los cón- para deshacer el matrimonio no consuma-
yuges en las causas super rato. do entre cristianos o entre cristiano e in-
c) El canon 1119 alude a dos requisitos fiel. La prueba de la profesión consistirá
generales para que se opere la disolución: en el testimonio otorgado por la respectiva
existencia de matrimonio entre cristianos, autoridad; en cuanto a la inconsumación,
o entre cristianos e infiel, y ausencia de ella se acreditará a tenor de las "reglas"
consumación. de la Sagrada Congregación de Sacra-
Acerca de lo primero señalemos que se mentos .
comprenden allí las siguientes hipótesis: Acerca de la dispensa pontificia super
matrimonio entre dos bautizados, ambos rato, ella puede solicitarse por ambos cón-
católicos, ambos acatólicos, uno católico y yuges, o por uno solo incluso con la opo-
el otro acatólico; matrimonio entre un bau- sición del otro; en cambio, no procedería
tizado (católico o no) y un no bautizado; ex officio; si un consorte es infiel, sólo
y también matrimonio entre dos infieles, con venia del Santo Oficio podrá capaci-
siempre que antes de la consumación una tarse él para la gestión de esta dispensa.
o ambas partes se bautizaran. Es competente en la causa la Sagrada Con-
Respecto del segundo extremo, se exige gregación de Sacramentos, a menos que
la ausencia de consumación: ésta ocurre, haya consorte acatólico, pues entonces el
ya sabemos, cuando "ha tenido lugar el acto asunto incumbirá al Santo Oficio, pero di-
conyugal, al que por su misma naturaleza chas congregaciones pueden delegar el ca-
se ordena el contrato matrimonial y por so a la Sacra Rota Romana (cánones 247,
el que los cónyuges se hacen una sola car- prf. 3"?, y 249, prf. 3<?). La dispensa requiere
ne" (canon 1015, prf. 1?), hecho que se pre- una justa causa; la falta de causa (sea en
sume inris tantum si medió cohabitación la hipótesis sólo teórica de que la Santa
después de las nupcias (canon 1015, prf. 2<?). Sede obrase a sabiendas, sea en el supues-
Según eso, entonces, no existe consumación to de que medió obrepción o subrepción del
aunque antes del connubio hubiese media- solicitante) hace nula la dispensa. En la
do cópula perfecta entre las partes; tam- "praxis" de la Curia Romana se han admi-
poco cuando después del casamiento sólo tido, entre otras, las siguientes causales pa-
hubo entre ellas actos carnales imperfec- ra la dispensa super rato: impotencia ante-
tos (los actos matrimoniales onanísticos cedente dudosa; impotencia sobrevinienta,
no aparejan consumación; sin embargo, por ejemplo a raíz de un accidente poste-
como repulsa a semejante vicio, la autori- rior al matrimonio y previo a la consuma-
dad eclesiástica rechaza in limine o detie- ción; dudas sobre otros impedimentos di-
ne el curso de la causa super rato, menos rimentes, o sobre la perfección del consen-
que el actor fuese inocente o que, aun sien- timiento nupcial; hechos que se descubren
do culpable, la misma Sagrada Congrega- después del casamiento y que engendran
ción de Sacramentos disponga seguir ade- odio implacable entre los cónyuges; otras
lante a la vista del arrepentimiento y pro- situaciones de discordia entre los consor-
pósito de enmienda expresados por el so- tes, o de éstos con sus familiares; peligro
licitante, para quien por lo demás resulta de otros males si se insiste en el matrimo-
nio; celebración de matrimonio civil con ra meramente como pastor de su grey de
tercero por uno de los cónyuges; obtención Corinto y que su disciplina fuese más tar-
de divorcio civil por una de las partes, con de unlversalizada por la Santa Sede; no
peligro de incontinencia para la otra; en- faltan prestigiosos autores que se pronun-
fermedad grave y contagiosa sobreviniente, cien en ese sentido, por ejemplo Pietro Gas-
riesgo serio para la fe de uno de los con- parri. A su vez, la tesis del carácter divino
sortes; deseo mutuo de deshacer las nup- del privilegio cuenta también con distingui-
cias por motivos honestos. La dispensa se dos defensores: así Wernz-Vidal, Giménez
tramita con ajuste a las "reglas" del 7-V- Fernández y otros; por lo demás, ella pue-
1923 de la Sagrada Congregación de Sacra- de apoyarse en la "praxis" de la Santa Se-
mentos, y se concede directamente por el de (por ejemplo, la declaración del Santo
Romano Pontífice mediante rescripto en Oficio del ll-VII-1886 alude a este privile-
forma graciosa, de suerte que dicho rescrip- gio como "concedido por Cristo y promul-
to surte su efecto resolutivo "desde el ins- gado por el apóstol Pablo", y lo califica de
tante en que el Sumo Pontífice concedió divinum privilegium). En la Iglesia primi-
la dispensa el día de la audiencia, con tal tiva es San Ambrosio el primero que estudia
que en aquel momento fueran verdaderas con cierto detenimiento nuestro asunto, afir-
las preces, así en cuanto a la no consuma- mando que el matrimonio de infieles no se
ción del matrimonio como respecto de las disuelve por el solo bautismo de uno de los
causas alegadas para la dispensa", conlle- contrayentes, pero destacando a la vez que
vando ésta, si menester fuere, aunque no sólo por el sacramento adquiere el matri-
lo diga expresamente y a tenor del canon monio su plena indisolubilidad. San Agus-
1053, la dispensación del impedimento de tín y San Gerónimo fueron restrictivos en
adulterio con promesa o atentado de ma- la materia, pero más adelante se abrieron
trimonio ("reglas" números 102, 103, 104). camino criterios demasiados amplios, y no
La dispensa super rato se anotará cuanto faltó quien pretendiese que al bautizarse
antes en los libros de matrimonios y de uno de los esposos infieles, el connubio res-
bautismos, a cuyos efectos el ordinario ex- pectivo quedaba desde ya deshecho. El de-
pedirá la orden pertinente a los respectivos creto de Graciano inicia una saludable rec-
párrocos ("reglas" número 106). tificación, que fue completada después por
3. El privilegio Paulino, a) Reza el ca- diversos canonistas (entre ellos Bernardo de
tión 1120, párrafo !<?: "El matrimonio legi- Pavía, quien sentó la buena tesis sobre el
timo entre no bautizados, aunque esté con - momento de ruptura del vínculo), recogién-
sumado, se disuelve en favor de la fe por el dose esta corriente en la legislación de Ino-
privilegio Paulino". Dicho privilegio recibe cencio III. En los siglos posteriores no hay
su nombre de San Pablo, quien lo expuso más novedades; tampoco las ofrecerá el
en un famoso pasaje de la Primera epístola, Concilio de Trento. Por el contrario, los
a los corintios (cap. VII, vs. 12 a 16): "Si grandes viajes y descubrimientos de la mo-
algún cristiano tiene una mujer infiel y dernidad, el contacto con pueblos paganos
ésta consiente cohabitar con él, no la re- que practicaban la poligamia, los desplaza-
chace; y si alguna mujer fiel tiene un ma- mientos masivos de un continente a otro
rido infiel y éste consiente en cohabitar por causa de las expediciones marítimas y
con ella, no se separe del varón. Porque del tráfico de esclavos, crearon nuevas si-
santificado es el varón infiel por la mujer tuaciones relacionadas con el privilegio Pau-
fiel, y santificada la mujer infiel por el ma- lino y con la controvertida potestad ponti-
rido fiel; de otro modo, vuestros hijos se- ficia sobre matrimonios de infieles. Así,
rían indignos, y ahora son santos. Pero si Paulo III da la constitución Altitudo el
el infiel se desliga, desligúese, porque ni el l-VI-1537; Pío V sanciona la constitución
cristiano ni la cristiana están sujetos a ser- Romani Pontijicis el 2-VIII-1571, y Grego-
vidumbre en tales casos, ya que Dios nos ha rio XIII dicta la constitución Populis el
llamado para la paz. Porque, ¿sabes tú, mu- 25-1-1585. Complementariamente, recorde-
jer, si salvarás al marido? Y tú, marido, mos que dictaron normas sobre el asunto
¿sabes si salvarás a la mujer?" El funda- Paulo V el ll-VI-1611, Urbano VIII el 20-
mento de este privilegio estriba en que el X-1626 y el 17-IX-1627, y Benedicto XIV
matrimonio no sacramental, bien que en el 16-1-1745, con su Breve In Suprema. El
principio indisoluble por naturaleza, no lo Codex de 1918 condensó en los cánones 1120
es de manera absoluta, de suerte que, in a 1127 la actual disciplina sobre el privi-
favorem fidei, por razones axiológicas su- legio.
periores, él puede disolverse excepcional- b) De acuerdo con el canon 1120, párra-
mente. Los teólogos y canonistas discre- fo !•?, el privilegio Paulino se sefiere al "ma-
pan sobre el carácter divino o eclesiástico trimonio legítimo entre no bautizados, aun-
del "privilegio Paulino": aunque el mismo que esté consumado"; y el párrafo 29 del
figure en un texto de las Escrituras, sería mismo canon aclara que dicho favor "no
posible que San Pablo, al promulgarlo, obra- tiene aplicación en el matrimonio que se
ha celebrado con dispensa del impedimento sa del Creador". Entiéndese violado este úl-
de disparidad de cultos entre una parte timo extremo cuando el infiel (él mismo,
bautizada y otra que no lo está". no sus parientes, amigos o ministros de su
En consecuencia, puede funcionar el pri- culto) agravia al converso por causa de la
vilegio cuando media matrimonio (consu- conversión, o desprecia su fe cristiana, o
mado o no: lo mismo da) entre dos infieles, pone en peligro dicha fe en su cónyuge o
incluso si uno o ambos eran catecúmenos al en su prole, o le acarrea a su consorte ries-
tiempo de casarse (vale decir, se prepara- go de otros pecados graves, o pretende lle-
ban para recibir el bautismo), o si eran per- var una vida conyugal contraria a la digni-
Bonas tenidas públicas, pero erróneamente, dad y santidad del matrimonio (poligamia,
como cristianas. Por el contrario, el privi- concubinato, etcétera). Si el que quedó in-
legio no resulta de aplicación posible: cuan- fiel decide convertirse y bautizarse, no hay
do se trata de connubio entre dos cristianos, privilegio. Y tampoco lo habrá cuando el in-
católicos o acatólicos, o entre bautizado e fiel no acepte el bautismo pero asegure fe-
Infiel, que se celebró con dispensa del im- hacientemente que proseguirá la vida con-
pedimento de disparidad de cultos, o, muy yugal en paz y slne contumelia Creatoñs.
probablemente, entre bautizado e infiel que En cambio, funcionará el privilegio: cuando
casaron válidamente sin dispensa (el bau- el infiel no quiere bautizarse ni cohabitar
tizado no era católico); tampoco cabe in- en las referidas condiciones, o cuando el in-
vocar el privilegio cuando dos católicos . fiel anuncia su propósito de bautizarse mas
apóstatas y entregados a la infidelidad ca- rehusa la pacífica y honesta convivencia,
san entre si, ni menos cuando tal aposta- pero entonces sólo si el privilegio se ejercita
sía es ulterior a las nupcias. antes del efectivo bautismo (por el contra-
c) La recepción del bautismo por uno de rio, si precede el bautismo del infiel no po-
los cónyuges infieles es el extremo primor- drá llevarse adelante el privilegio, a menos
dial para que se ponga en marcha el privi- que el flamante bautizado persista en su
legio Paulino. Dicho bautismo será el cató- negativa a la restauración de una correcta
lico, tanto por ministro ordinario como ex- vida conyugal). Suponiendo que el infiel no
traordinario (éste podría ser un infiel, ya dispuesto a bautizarse hubiera quebrado la
se sabe); y también, probabilísimamente, convivencia, ya sabemos que el privilegio
bastará el bautismo en una iglesia cismá- puede ponerse en marcha; mas si dicho con-
tica o hereje. Se requiere, desde luego, un sorte infiel, antes de fenecer el plazo de las
bautismo válido; mediando duda al respec- interpelaciones, ofrece seriamente restable-
to, no es del caso aplicar el favor fidei del cer la pacifica y honesta comunidad con-
canon 1027, porque ello supondría una pe- nubial, no cabrá pasar más allá. Por otro
tición de principio, sino que ha de estarse lado, según el canon 1124, "el cónyuge bau-
a las normas comunes sobre la materia, tizado, aunque después de su bautismo haya
siendo de recordar que a propósito de bau- hecho de nuevo vida de matrimonio con el
tismos dudosos de herejes la "praxis"' de cónyuge infiel, no por eso pierde el derecho
la Santa Sede siempre negó viabilidad al a celebrar nuevas nupcias con persona ca-
privilegio Paulino y que el Santo Oficio, por tólica, y puede, por consiguiente, hacer uso
decreto del 10-VI-1937, ha ratificado ese de él si el cónyuge infiel, cambiando de
criterio. propósito, se separa después sin causa jus-
d) No basta el bautismo de uno de los ta o no sigue cohabitando pacíficamente sin
dos consortes infieles para que el converso ofensa del Creador".
pueda considerarse desligado de su vínculo e) Para esclarecer la actitud de la parte
conyugal; se requiere, además, que medie infiel, el consorte converso debe practicar
abandono físico o moral por la parte que las interpelaciones que menciona el canon
permanece infiel. En cuanto al abandono 1121 y sobre las cuales legisla más en de-
físico, sólo interesará destacar que el mis- talle el canon 1122. Se controvierte si tal
mo podría originarse en hechos de terceros recaudo es de Derecho divino o meramente
no imputables al consorte infiel, siempre y eclesiástico; mas aunque pueda sustentarse
cuando no medie, desde luego, complicidad la segunda tesis con razones no desdeña-
del cónyuge bautizado. En cuanto al aban- bles, adviértase que para los fines del fuero
dono moral, se da cuando el esposo no bau- externo o jurídico, no el interno o moral,
tizado no desea a su vez bautizarse o, al me- las interpelaciones virtualmente condicio-
aos, no acepta llevar con el converso una narán la validez del segundo matrimonio,
vida matrimonial pacífica y honesta. Así, ya que, omitidas, no podrá demostrarse sa-
según el canon 1121, párrafo 1", es menes- tisfactoriamente, en general al menos, qus
ter que el cónyuge bautizado interpele al las nuevas nupcias fueron precedidas por
no bautizado, requiriéndole este pronuncia- la culpable renuencia de la parte infiel,
miento: "1*? Si... quiere también convertir- desde luego, nadie discute que la omisión
se y recibir el bautismo. 2? Si por lo menos de las interpelaciones acarrea ilicitud. La
quiere cohabitar pacíficamente... sin ofen- interpelación es doble en su contenido: va
referida por un lado al bautismo; por otro, vilegio no actuará. Sucederá lo contrario si
a la convivencia slne contumelia Creatorij. el no bautizado replica negativamente en
Ambas deben practicarse por lo menos una forma expresa, o si se pronuncia tácitamen-
vez; debidamente verificadas, no interesa te en igual sentido, sea porque calla pu-
que medie un intervalo muy breve entre diendo hablar, o porque acude a evasivas
las mismas y el segundo connubio. Por dis- o argucias, o porque asume actitudes desa-
pensa pontificia, que requerirá causa grave, fiantes en orden a la materia misma de la
las interpelaciones podrían ejecutarse aun interpelación Verificada la negativa expre-
antes del bautismo del cónyuge dispuesto sa o tácita, o dispensadas las interpelacio-
a la conversión. nes por declaración pontificia, entonces
En principio, las interpelaciones se harán culmina el privilegio: la parte bautizada
por intermedio de la autoridad eclesiásti- "adquiere el derecho de celebrar nupcias
ca, a tenor del canon 1122, párrafo 1*?: "Las con persona católica, a no ser que ella mis-
interpelaciones deben hacerse ordinaria- ma, después de su bautismo, haya dado a
mente, en forma por lo menos sumaria y la parte no bautizada motivo justificado
extra judicial, con la autoridad del ordina- para que la abondone" (canon 1123) Así,
rio del cónyuge convertido, debiendo este pues, cumplidos los requisitos de referen-
mismo ordinario conceder al cónyuge in- cia, el matrimonio que se contrajera en la
fiel un plazo para deliberar, si es que lo infidelidad, y que en principio era indiso-
pide, pero advirtiéndole que, pasado inútil- luble por Derecho natural, deviene en una
mente ese plazo, se presumirá que su res- unión rescinditale, que se desatará por las
puesta es negativa". El trámite de referen- nuevas nupcias del bautizado. Éste, desde
cia es de jurisdicción voluntaria y compete, luego, puede abstenerse de ejercitar su de-
como se ve, al ordinario del consorte con- recho, y entonces el vínculo con la parte
verso. La parte no bautizada puede peticio- infiel permanece y produce en el ínterin
nar un plazo para decidirse al bautismo, o sus efectos comunes, ya que la disolución
al menos a la pacífica y honesta conviven- no la producen ni el solo bautismo, ni las
cia, y el ordinario está obligado a acceder a interpelaciones, ni la respuesta negativa del
dicho petitorio, determinándose el lapso se- interpelado, ni la dispensa pontificia de las
gún las circunstancias de personas, lugares interpelaciones; tampoco se opera dicha
y demás; en la referida hipótesis, basta el disolución, añadamos, por un matrimonio
transcurso del término sin respuesta algu- ulterior inválido, o por la profesión religio-
na del infiel para que se presuma su ne- sa del consorte converso, o por su ordena-
gativa. ción sacerdotal. En este sentido, recogiendo
Por excepción, el Código admite las inter- una doctrina canónica firme desde Bernar-
pelaciones puramente privadas, esto es, a do de Pavía, el canon 1126 puntualiza que
cargo del cónyuge bautizado mismo o de un "el vínculo del matrimonio anterior cele-
representante suyo; ellas serán válidas y brado en la infidelidad se disuelve en el
lícitas si no era posible practicarlas por vía momento preciso en que la parte bautizada
oficial (canon 1122, prf. 2?); de cualquier celebra válidamente nuevo matrimonio";
modo, la sustitución de una vía por otra sin agreguemos que desde entonces, justamen-
justa causa sería ilícita mas no afectaría el te porque el primer vínculo se esfumó, tam-
válido ejercicio del privilegio. Cuando me- bién la parte que permaneciera infiel es li-
diaron interpelaciones privadas, "para los bre para nuevo connubio. Los cánones 1123
efectos en el fuero externo, debe constar que y 1124 aluden a la disolución del matrimo-
se hicieron por las declaraciones de dos tes- nio por privilegio Paulino a través de nue-
tigos al menos o por otro medio legítimo vas nupcias "con persona católica"; pero
de prueba" (canon 1122, prf. 2?, in fine). se entiende que, mediando especial dispen-
Por último, la Santa Sede puede otorgar sa pontificia, podría haber también matri-
dispensa (el canon 1123 alude a una "de- monio con un cristiano no católico; la po-
claración") de las interpelaciones; por sibilidad de dispensa para nuevo casamien-
ejemplo, cuando ellas acarrearían grave to con otro infiel, virtualmente ha de des-
daño a la parte bautizada o a la comu- cartarse de acuerdo con la "praxis" de la
nidad cristiana, cuando se ignora el domi- Santa Sede. El ya citado canon 1123 prevé,
cilio del infiel, cuando dicho domicilio es empero, una excepción al ejercicio del pri-
prácticamente inaccesible. En este orden la vilegio Paulino, pese al cumplimiento de
Santa Sede suele delegar facultades para todos los requisitos de fondo y forma ya
los territorios de misión. Mediando la alu- estudiados: el supuesto de que, después del
dida dispensa, el privilegio funcionará con bautismo, la parte bautizada diese a la otra
los solos requisitos de fondo consabidos. motivo justificado de abandono; por ejem-
f ) Practicadas las interpelaciones, puede plo, malos tratos o adulterio. En cuanto a
ocurrir que el consorte infiel responda por las causas que hubieran ocurrido antes del
la afirmativa; entonces, si no caben dudas bautismo, ellas no pueden argüirse; por lo
sobre la seriedad de dicha respuesta, el pri- demás, se trata aquí de motivos imputables
a culpa de la parte fiel, de suerte que no pontificia para disolver las uniones de in-
toda causal de separación de cuerpos ener- fieles; sobre este asunto nos reduciremos a
varía el privilegio Paulino (así, no la obs- consignar que, de acuerdo con la doctrina
taría una separación por enfermedad con- consagrada, el romano pontífice posee po-
tagiosa inculpable). testad vicaria en esa órbita, en cuanto lo
g) En presencia de un matrimonio entre exija la defensa de la fe y siempre que no
infieles, uno de cuyos miembros luego se se trate de dos infieles que permanecen
bautizó ciertamente, cualquier duda sobre ambos sin bautizarse o de dos infieles que
la aplicatailidad del privilegio Paulino se de- después de casados se bautizan ambos y con
cidirá en pro del mismo, ya que el favor posterioridad realizan actos de consuma-
fidei domina al favor matrimonü. Ese prin- ción conyugal (en el primer caso fallaría
cipio, anticipado ya por el canon 1014, se todo fundamento para una supuesta potes-
ratifica por el canon 1127: "En caso de du- tad pontificia; en el segundo se daría un
da, el privilegio de la fe goza del favor del matrimonio consumado entre cristianos, ab-
Derecho". Así, contrapuesto un segundo ma- solutamente indisoluble).
trimonio sacramental a un primer matri- Recordaremos ahora, en su sustancia, las
monio en la infidelidad, se estará a la va- tres célebres constituciones aludidas por el
lidez de aquél; también en el sentido de la canon 1125. De acuerdo con Altitudo (Pau-
viabilidad del privilegio Paulino se resol- lo III, l-VI-1537), a propósito de las unio-
verá cuando la duda verse sobre las dis- nes contraídas en la infidelidad por "indí-
posiciones del infiel, sobre la posibilidad de genas de la India occidental y meridional",
omitir las interpelaciones o de sustituir las luego conversos, se dispone que si ellos po-
oficiales por las privadas, sobre la existen- seían varias esposas y no recuerdan cuál
cia de una supuesta causal de separación fue la primera, "tomarán una de ellas, la
provocada por la parte conversa. que quieran, para contraer con la misma
h) De acuerdo con el canon 247, párra- matrimonio por palabra de presente"; pe-
fo 3"?, es la Congregación del Santo Oficio ro si recuerdan cuál tomaron primero, "de-
el órgano competente para entender en to- ben conservar ésta, separándose de las
do lo que concierne al privilegio Paulino, otras". Según Romani Pontificis (San Pío V,
de modo que a ella debe llevarse cualquier 2-VIII-1571), resultando que a los indios
cuestión en ese orden; empero, el Santo bautizados se les ha permitido en la prác-
Oficio puede juzgar oportuno que interven- tica quedarse con la esposa que con ellos
ga en el caso la Sacra Rota Romana u otra se convirtió, aunque no sea la primera, lo
congregación. Se explica obviamente esta cual suscita graves escrúpulos; y siendo por
regla de competencia: el privilegio Paulino lo demás difícil encontrar a la primera mu-
se funda en el favor fidei, y al Santo Ofi- jer, queda establecido entonces "con auto-
cio le incumbe precisamente la salvaguar- ridad apostólica que los indios ya bautiza-
dia de la fe (canon 247, prf. !•?). dos ... y los que en adelante se bauticen
4. Otras situaciones próximas De acuer- pueden permanecer, como con esposa legí-
do con el canon 1125, "las disposiciones re- tima, separándose de las otras, con aquella
ferentes al matrimonio contenidas en las de sus esposas que se haya bautizado o se
constituciones de Paulo III Altitudo, de I9 bautice con ellos, y que tal matrimonio en-
de julio de 1537; de San Pío V Romani Pon- tre ellos es matrimonio firme y legítimo".
tificis, de 2 de agosto de 1571, y de Grego- Por último, la constitución Populis (Grego-
rio XIII Populis, de 25 de enero de 1585, y rio XIII, 25-1-1585) reza: "...Como suce-
que fueron dadas para determinados luga- de frecuentemente que muchos infieles de
res, se extienden también a las demás re- uno y otro sexo, pero sobre todo varones,
giones en las mismas circunstancias". Se procedentes de Angola, Etiopía, Brasil y
generalizan así las normas que, en virtud otras regiones de las Indias, después de
de situaciones creadas en América y África haber celebrado matrimonio en rito gen-
a raíz de los descubrimientos, conquista y til, apresados por sus enemigos, son lleva-
colonización que inauguran los tiempos mo- dos fuera de su patria a regiones muy re-
dernos, se vieran precisados a adoptar al- motas y separados de sus propios cónyuges,
gunos pontífices del siglo xvi. En algunos de tal manera que tanto ellos como los que
casos se trata allí de aplicaciones especia- permanecen cautivos en la patria, si des-
les del privilegio Paulino; en otros de una pués se convierten a la fe, no pueden pre-
especial extensión del principio consagrado guntar a los cónyuges infieles si quieren
por el canon 1119 en orden al connubio no vivir con ellos, como se debe, sin injuria del
consumado de los cristianos; pero de to- Creador, bien sea porque a la sazón no pue-
dos modos, siempre se da el supuesto de den ni siquiera llegar mensajes a aquellas
un matrimonio originado en la infidelidad hostiles y salvajes naciones, bien porque ig-
y del ulterior bautismo de uno de los cón- noran en absoluto una gran dificultad; por
yuges. Por lo demás, el canon 1125 viene a lo tanto, Nos, teniendo en cuenta que di-
suscitar el delicado tema de la potestad chos matrimonios celebrados entre infieles
son ciertamente verdaderos, pero no íirmes, cluso terminológica, con el instituto del di-
hasta tal punto que, aconsejándolo la nece- vorcio vincular civil, ha eliminado dicha
sidad, no puedan disolverse, y compadecién- designación y habla en cambio de "separa-
donos con misericordia de padre de la fla- ción de los cónyuges" en el capítulo X, 1?
queza de esas gentes, con autoridad apos- parte, libro III, legislando allí sobre la "di-
tólica. .. concedemos a todos y cada uno de solución del vínculo" (cánones 1118-1127)
los ordinarios y párrocos de dichos lugares y sobre la "separación de lecho, mesa y ha-
y a los sacerdotes de la Compañía de Jesús bitación" (cánones 1128-1132). Es esta úl-
aprobados por sus superiores para oir con- tima la que ahora nos ocupa: la separación
fesiones y a la sazón enviados a dichas re- conyugal stricto sensu, la separatio corpo-
giones o admitidos en ellas, plena facultad ralis, la separatio quoad thorum, mensam
de dispensar a los fieles de uno y otro sexo et habitationem, también llamada "divor-
que habitando en las expresadas regiones cio imperfecto, relativo, impropio, semiple-
contrajeron matrimonio antes de recibir el no" por contraposición al "divorcio perfec-
bautismo, y más tarde se convirtieron a la to, absoluto, propio, pleno", que acarrea
fe, para que cualquiera de ellos, viviendo ruptura de vínculo.
el cónyuge infiel, y sin pedir su consenti- La "separación conyugal", así circunscrip-
miento o sin esperar su respuesta, pueda ta, puede definirse como un estado en que
contraer matrimonio con cualquier fiel, aun- cesan o se suspenden total o parcialmente
que sea de otro rito, solemnizarlo en la faz los diversos derechos-deberes conyugales
de la Iglesia y permanecer lícitamente en fundados en la cohabitación, con subsis-
él mientras vivan, consumándolo después tencia del vínculo matrimonial.
por la cópula carnal: siempre que conste, c) Hay separación total y separación
aunque sea sumaria y extrajudicialmente, parcial. La primera se da cuando alcan-
que el cónyuge ausente, como se ha dicho, za al lecho, mesa y habitación; la segunda
no puede ser legítimamente interpelado, o sólo se refiere al lecho o a la mesa o a
que, habiéndolo sido, no manifestó su vo- ambos, pero manteniéndose la habitación
luntad dentro del plazo fijado en la misma común. En realidad, al ordenamiento po-
interpelación; decretamos que estos matri- sitivo eclesiástico sólo le interesa, al menos
monios jamás deben rescindirse, sino que directamente, el primer tipo de separación,
serán siempre válidos y firmes, y legítima que tiene relevancia pública; el segundo es
la prole que de ellos se tenga, aunque des- oculto: sólo se conoce en el seno del hogar.
pués se averigüe que los primeros cónyuges De ahí que las especies que examinaremos
infieles no pudieron manifestar su voluntad seguidamente se comprenden todas dentro
por justo impedimento y que también se de la separación total.
habían convertido ya cuando se celebró el d) La separación puede ser de hecho o
segundo matrimonio". de derecho. En la primera ocurre simple-
mente que en la práctica los derechos-de-
IX. La separación conyugal beres conyugales no se ejercitan, pero en
1. Concepto, antecedentes y especies, a) sí mismos ellos quedan en pie, lo que no
La legislación y la doctrina canónicas so- sucede con la separación de iure; además,
bre la separación comenzaron a elaborarse la primera especie funciona con prescin-
a propósito del crimen de adulterio, que se dencia de todo procedimiento legal, mien-
menciona expresamente en el conocido pa- tras que este procedimiento es caracterís-
saje de San Mateo, capítulo XIX, versícu- tico de la segunda especie; por fin, la se-
lo 9; por otro lado, a título de "adulterio paración de derecho produce una serie de
espiritual", se incorporan también la here- efectos jurídicos que no se dan en la sepa-
jía, la apostasía, la incitación a cometer ración de facto.
pecados graves. La teoría de la separación Quedándonos ahora con la separación de
aparece avanzada en el decreto de Gracia- hecho, ella puede ser meramente temporal
no, y se consolida en las Decretales de Gre- o transeúnte, o bien definitiva. La separa-
gorio IX. El Concilio de Trento, por el ca- ción transeúnte es la que acuerdan los cón-
non 8 de la sesión XXIV, reprobó a quienes yuges, o al menos decide uno sin oposición
enseñaban que yerra la Iglesia al admitir del otro, para que rija por un tiempo limi-
diversas causales de separación conyugal tado, por razones diversas (conveniencia es-
por tiempo determinado o indeterminado. piritual, necesidades de la vida material,
b) En las Decretales, bajo el título De etcétera); se exige siempre alguna causa
divortiis (título 19, libro IV), se compren- razonable, como también la evitación del
dían la disolución del vínculo conyugal por escándalo y del peligro de incontinencia;
privilegio Paulino y dispensa super rato, la no ha de prolongársela sin necesidad; en
nulidad de matrimonios írritos y también fin, esta separación carece virtualmente de
la separación de lecho, mesa y habitación. efectos jurídicos (empero, recuérdese que
Pero el Codear luris Canonici de 1918, segu- por virtud del canon 93 la esposa en esa
ramente para aventar toda vecindad, in- situación puede adquirir cuasidomicilio pro-
pió). En cuanto a la separación de hecho to. Dicha separatio puede ser perpetua (cá-
definitiva, puede darse por mutuo acuerdo nones 1129-1130) o temporal (canon 1131).
o por decisión unilateral, y con justa causa La primera se refiere al caso de adulterio
o sin ella, pero ssría siempre ilícita y ca- en que hay atentado contra la sustancia
rente de efectos jurídicos directos, bien por- misma del matrimonio; la segunda atañe,
que no hay causa, bien porque habiéndola no en cambio, a múltiples situaciones que ge-
rnedia procedimiento legal. Se plantea aquí, néricamente podrían encuadrarse como "pe-
empero, el problema de la separación por ligro para el alma o para el cuerpo", las
autoridad privada que permiten los cáno- cuales no lesionan la sustancia matrimo-
nes 1030 y 1031 en las circunstancias que nial misma, pero sí imposibilitan una ar-
más adelante veremos: para algunos cano- mónica vida conyugal; añadamos que la
nistas, éste es un supuesto no de separa- separación temporal puede decretarse por
ción de hecho, sino de derecho; para otros, lapso determinado o indeterminado.
en cambio, se daría aquí un estado "canó- 2. La separación perpetua por adulterio.
nicamente legal de separación de hecho", Reza el canon 1129: "Párrafo 1<? Por el adul-
de modo que ya no podría afirmarse que terio de uno de los cónyuges puede el otro,
toda separación definitiva de hecho sea ile- permaneciendo el vínculo, romper, aun para
gítima. siempre, la vida en común, a no ser que él
e) Pasando ahora al examen de la sepa- haya consentido en el crimen, o haya dado
ración de lure, ella puede ser 'preventiva o motivo para él, o lo haya condonado ex-
definitiva. La separación de lure "preven- presa o tácitamente, o él mismo lo haya
tiva o provisional" es una medida de caute- también cometido. Párrafo 2"? Hay condo-
la que puede dictar el tribunal donde se nación tácita si el cónyuge inocente, des-
tramita la causa de separación definitiva, pués de tener certeza del crimen de adul-
o una causa de nulidad matrimonial, o de terio, convivió espontáneamente con el otro
dispensa super rato; así, por ejemplo, se- cónyuge con afecto marital; se presume la
gún el artículo 63 de la Instructio de la condonación si en el plazo de seis meses no
Sagrada Congregación de Sacramentos del apartó de sí al cónyuge adúltero, ni lo
15-VIII-1936, una vez que se decidió dar abandonó, ni lo acusó en forma legítima".
curso a la demanda de nulidad matrimo- Y añade el canon 1030: "El cónyuge ino-
nial, "debe el tribunal, a instancia del fis- cente, una vez que se ha separado legíti-
cal o de oficio, decretar la separación de mamente, ya sea por sentencia del juez o
los cónyuges si aún viven juntos y, a juicio por autoridad propia, jamás tiene obliga-
del ordinario, hay escándalo grave". En ción alguna de admitir de nuevo al cón-
cuanto a la separación de lure "definitiva", yuge adúltero al consorcio de vida; pero
ella puede adoptar dos formas: la conten- puede admitirlo o llamarlo, a no ser que,
ciosa, que luego veremos a fondo, y la con- consintiéndolo él, haya abrazado un estado
vencional. Esta última no significa, por contrario al matrimonio".
cierto, que las partes puedan pedir a la a) El instituto de la separación conyu-
Iglesia que homologue un acuerdo para vi- gal por causa de adulterio adquirió rápida
vir separados por cualquier causa o sin cau- y fácilmente carta de ciudadanía en el or-
sa alguna, sino que apunta exclusivamente denamiento jurídico-canónico, como que su
a la hipótesis, siempre admitida en la his- fundamentación es de Derecho natural y
toria canónica, de cesar los consortes de divino-positivo. Por una parte, en efecto, a
mutuo acuerdo la vida conyugal para en- la luz de los principios racionales de jus-
tregarse a un estado más perfecto. El Codex ticia, una violación tan seria de la fe em- i
de 1918 no legisla específicamente esa es- peñada en el contrato nupcial justifica que =
pecie de separación, pero a ella miran va- el inocente quede exento del deber de con-
rias normas dispersas sobre admisibilidad vivencia con el culpable, y que éste nada í
de casados a órdenes sacras y estado reli- pueda exigir ecuánimemente en ese mismo i
gioso (cánones 132, 542, 987). En resumen, orden. Por otro lado, el Evangenio, en aquel •
digamos que la separación de lure conven- famoso pasaje de San Mateo, capítulo XIX,
cional supone el mutuo consentimiento de versículo 9, muestra a Nuestro Señor Jesu-
los cónyuges para abrazar el marido la vida cristo aludiendo expresamente al caso de
sacerdotal, para ingresar ambos o uno de adulterio de la mujer como causal que au-
ios consortes en el estado religioso, y la torizaría al marido a separarse de ella.
respectiva dispensa de la Santa Sede, sin b) El canon 1129 alude, sin discrimina-
la cual la profesión religiosa sería nula, y ción entre marido y mujer, al "adulterio de
sin la cual la ordenación sacra, bien que vá- uno de los cónyuges". La Iglesia, en efecto,
lida, no obstaría para que la mujer exigiese siempre equiparó aquí a los dos consortes
el regreso del marido al hogar. contra la tendencia de algunas legislacio-
f ) Y nos quedamos así con la separación nes civiles a un tratamiento privilegiado
de lure "definitiva y contenciosa", la ver- para el hombre. Es cierto que el ya citado
tiente más significativa de nuestro institu- pasaje de San Mateo alude sólo al adulterio
de la mujer: pero es que allí se está tra- cuando medió conocimiento y voluntad en el
tando del instituto mosaico del repudio, que autor del hecho (cuín cognitione [Link]
precisamente se ceñía a esa hipótesis. Por et cum libere volúntate, sentencia de la
lo demás, San Pablo, invocando la ense- Sacra Rota del 6-XII-1929). Así entonces,
ñanza misma del Señor, contempla el de- no hay adulterio formal cuando el autor
recho de separación de la cónyuge en su es inimputable (por ejemplo, por demencia);
Epístola primera a los corintios, capítulo o cuando obró con ignorancia excusable
VII, versículo 11. (así, consorte que fundadamente se creía
c) El concepto de "adulterio" 110 está de- viudo, por ejemplo, porque se cumplieron
finido por el canon 1129, que implícitamen- las investigaciones canónicas para un nue-
te se remite a la tradicional definición doc- vo matrimonio, o porque se obtuvo declara-
trinaria según la cual se requiere que el ción civil de ausencia con presunción de
cónyuge consume consciente y libremente fallecimiento, o por otras circunstancias
unión sexual con un tercero. serias; o también, el clásico ejemplo de la
En cuanto a la unión sexual, ella con- mujer que de buena fe yace con quien frau-
sistiría, en principio, en la llamada "cópu- dulentamente se finge su marido); o cuan-
la perfecta", esto es, penetración del miem- do media violencia física (por ejemplo,
bro del hombre, con efusión de verdadero forzamiento de la mujer casada); en cuanto
semen, en la vagina de la mujer. Según es- a la coacción moral, esto es, cuando se cons-
to, no hay adulterio: cuando sólo media triñe al adulterio bajo amenaza de graves
deseo o propósito en tal sentido, así fuere males, no hay criterio unánime en la doctri-
manifestado exteriormente; cuando sólo se na canónica, excepto el caso, claro está, de
dan actos lujuriosos imperfectos; y estric- provocarse un miedo tal que anulando la
tamente tampoco lo habría cuando el ac- razón torne inimputable al cónyuge ame-
ceso carnal es onanístico, o cuando se ve- nazado.
rifica contra naturaleza (homosexualidad, d) Para que el cónyuge inocente pueda
bestialismo), o cuando median prácticas de separarse por propia autoridad del culpa-
inseminación artificial. Sin embargo, pres- ble, o para que el Tribunal pueda así deci-
tigiosos autores proponen un planteamien- dirlo, se precisa "certeza moral" del adulte-
to más amplio de la cuestión, pues no se rio: vale decir, una convicción que exclu-
está aquí en la órbita de los impedimentos yendo la duda razonable, de cualquier modo
nupciales o de los delitos, donde el tipo le- no elimina en forma absoluta la posibilidad
gal debe observarse rigurosamente. En con- contraria. No bastan, entonces, las conje-
secuencia, se sostiene que a los solos fines turas, las sospechas; tampoco se exige, claro
de la separación conyugal perpetua, hay que está, la prueba directa del ayuntamiento, de
asimilar al adulterio todos los demás cases todo punto impracticable o poco menos;
en que media coparticipación plena del pero se reclama, sí, la acreditación de un
cuerpo, en orden al acceso sexual con otra conjunto tal de circunstancias que no dejen
persona (sodomía, onanismo) o con irracio- margen a una duda seria sobre el adulterio.
nales (bestialitas), o en orden a la g-íre- El mecanismo de la prueba es éste: por un
ración (inseminación artificial). Esta tesis, lado, mediante los medios legales comunes
propiciada en su máxima amplitud por al- (documentos, testigos, etcétera), se demues-
gunos canonistas contemporáneos, por ejem- tran acabadamente ciertos hechos; y en se-
plo, A. Bernárdez Cantón en su reciente guida, de estos hechos se extraen presun-
estudio sobre Las causas canónicas de sepa- ciones vehementes ("violentas", dicen los
ración conyugal, puede juzgarse doctrina canonistas) en orden al adulterio. Por lo
segura en cuanto a la sodomía y el bestia- demás, no hay que extremar demasiado el
lismo; respecto de la sodomía cabe citar rigor probatorio, como si se tratase de juz-
incluso algunos fallos de la Sacra Rota Ro- gar el crimen de adulterio; ya que acá se
mana. Eso aparte, no se olvide que demos- trata, tan sólo, de conceder la separación
trada la cópula ella se presume inris tantu/n al inocente.
perfecta, de modo que algunos de los refe- e) De acuerdo con el ya transcripto canon
ridos problemas vendrán a carecer a la pos- 1129, párrafo 1?, cuatro extremos hay que
tre de significación práctica. Y, desde luego, impiden a un cónyuge separarse del otro
cualquier ofensa a la fe conyugal que, den- por adulterio: consentimiento en ese cri-
tro de la tesis más estricta, no pueda asi- men, motivación del mismo, condonación
milarse al adulterio y no justifique por ende expresa o tácita, compensación de adulte-
la separación perpetua, de cualquier ma- rios por ambas partes.
nera autorizaría la separación temporal El primer caso, así pues, estriba en el he-
dada la amplitud del canon 1131. cho de que el cónyuge inocente consienta
La sola unión sexual, con los alcances re- el adulterio de su consorte, con lo cual se
feridos, de por sí determina únicamente un enervará el carácter injurioso del crimen
adulterio "material". Pero adulterio "for- en cuanto a las relaciones interconyugales
mal", que es lo que cuenta aquí, sólo existe (sin perjuijcio de que permanezca la lesión
del orden público y la descalificación mo- pero nunca anulará ese derecho; a la in-
ral) . Ese consentimiento puede ser expreso, versa, la potestad de condonar no puede
si con palabras o actitudes se manfiesta el negársele al inocente so pretexto de que es
ánimo de tolerar, consentir, aprobar el adul- indigno reconciliarse con el adúltero, salvo
terio; y puede ser tácito, como sucedería si adulterio público rodeado de circunstancias
el esposo inocente, conociendo el crimen de muy excepcionales que presenten como es-
su consorte, no lo impide pudiendo hacerlo candalosa la condonación. La remisión de
sin grave dificultad, o al menos no lo re- que hablamos puede ser expresa, como
prueba. Desde luego, no cuenta el consenti- ocurre cuando se declara formalmente la
miento fingido, por ejemplo, cuando el ma- voluntad de perdonar. Y puede ser también
rido, conocedor de los malos pasos de su tácita, cuando se funda en actitudes que
mujer, y con el objeto de vigilarla fácil- permiten presumir el perdón (muestras de
mente para obtener así una prueba del adul- afecto propias de esposos en buena armo-
terio, aparenta aprobarlo o tolerarlo. nía, trato íntimo conyugal). Otro tipo de
La segunda hipótesis consiste en haber manifestaciones, como por ejemplo las pro-
"dado motivo" para el adulterio, haberlo pias de la vida social (presentación de am-
provocado, haberlo causado (el texto origi- bos esposos en una ceremonia, en una fiesta,
nal del Codex alude precisamente a ese úl- etcétera), pueden excluir sin embargo la
timo concepto: eidem causam dederlt). Se condonación, si se inspiran en meras ra-
catalogan aquí, ante todo, los diversos su- zones de decoro. En cuanto al mantenimien-
puestos de causación directa, cuyo ejemplo to de la convivencia, importa recordar que
típico lo suministra la prostitución de la según el canon 1129, párrafo 2<?, condona
mujer por el propio marido. En cuanto a la tácitamente el cónyuge que conociendo el
causación indirecta, tradicionalmente se en- adulterio del otro, convive espontáneamente
señaba que ella no bastaría, a menos que con él con afecto marital; presumiéndose
tal causa (por ejemplo, abandono, priva- dicho afecto y dicha condonación si pasan
ción de alimentos, malos tratos, negativa del seis meses útiles desde que el adulterio se
débito) se hubiese puesto con el preciso supo sin que el inocente aparte de sí al cul-
ánimo de arrojar al cónyuge al adulterio; pable, o lo abandone, o lo demande civil-
en la doctrina actual, en cambio, no hay mente ante el tribunal canónico por sepa-
unanimidad, pues no faltan prestigiosos au- ración fundada en adulterio; la aludida
tores que asimilen directamente causación presunción es inris tantum, de modo que el
directa e indirecta (por ejemplo, Gasparri cónyuge inocente podrá demostrar que, pese
a partir de la nueva edición 1932 de su Trac- a una convivencia mantenida más de seis
tatus, y también algunas sentencias de la meses, no hubo realmente "afecto marital"
Sacra Rota). Nos permitimos opinar que la entre los cónyuges (por ejemplo, cuando
llamada "causación indirecta" deberá ad- ellos moran bajo un mismo techo pero como
mitirse en aquellos supuestos en que, pon- extraños entre sí). Por lo demás, en térmi-
deradas todas las circunstancias del caso, nos generales, claro está que el conocimien-
el cónyuge no adúltero previo o razonable- to del adulterio es indispensable para que
mente debió prever que sus actitudes ponían haya condonación: más aún, el canon 1129,
concretamente a la otra parte en riesgo párrafo 2?, alude a "certeza", de suerte que
muy próximo de adulterio; y también, desde las conjeturas, sospechas, etcétera, nunca
luego, cuando medió intencionalidad en ese bastarían. Eso aparte, es indiscutible que
sentido; por lo demás, no creemos que con- no hay perdón cuando éste se arranca por
venga aquí ampliar demasiado el criterio la fuerza, o por miedo grave, o explotando
hermenéutico, como que se trata de rehu- la ignorancia del inocente (por ejemplo, éste
sar la separación corporal cuando, al fin presta el débito conyugal al adúltero cre-
de cuentas, se está en presencia de un adul- yendo que está en su deber obrar así pese
terio cuya "causa" genuina será siempre la al adulterio conocido). La condonación pro-
propia conducta del adúltero. duce su efecto aunque el cónyuge adúltero
El tercer supuesto refiere a la condona- no la acepte; y ella ea irrevocable, de modo
ción, remisión o perdón que conceda el ino- que el adulterio perdonado no podrá argüir-
cente a su consorte adúltero. Se trata aquí se más tarde, ni siquiera en vista de nuevos
de un derecho que el inocente ejercitará o adulterios; estos últimos, desde luego, po-
no ad libitum; el culpable no puede exigir drán fundar una demanda autónoma de
el perdón so pretexto de que ya fue absuelto separación. Por fin, recordemos que según
en el sacramento de la penitencia, pues una el canon 1130, después de la separación por
cosa es la culpa moral y otra la situación vía privada o por sentencia judicial, el ino-
jurídica que el adúltero creó; ni siquiera cente no tiene obligación alguna de "admi-
cabría argüir la ley de la caridad cristiana, tir de nuevo al cónyuge adúltero al consor-
pues ésta ciertamente obligará al perdón cio de vida"; pero tiene derecho a hacerlo,
moral e incluso podrá aconsejar a veces que y esta actitud suya, que implica una con-
el derecho a la separación no se ejercite, donación post dívortlum, borrará los efectos
de la separación e impedirá invocar para nos casos la separación temporal se auto-
el futuro el antiguo adulterio. rizará sin que medie culpa alguna de los
El cuarto caso en que no puede deman- consortes. Por lo demás, se advertirá que
darse la separación perpetua, es cuando el legislador ha formulado a través del ca-
media compensación de adulterios, esto es, non 1131 una norma sumamente amplia: no
cuando ambos cónyuges son adúlteros. No se contiene allí, en efecto, un numerus clau-
interesa la gravedad o el número de la íalta sus sino un numerus apertus de causales de
de uno u otro consorte; tampoco impide la separación temporal; así, luego de una serie
compensación, el hecho de que un adulterio de hipótesis específicas más estrictas o más
sea oculto y el otro público. Pero no cabrá amplias ("si uno de los cónyuges da su nom-
argüir la compensación cuando ambos adúl- bre a una secta acatólica", "si educa acató-
teros se reconciliaron y luego reincidió sólo licamente los hijos", "si lleva una vida de
uno de ellos; o cuando uno se enmendó y vituperio o de ignominia", "si es causa de
pidió al otro que lo imitara, mas éste per- grave peligro para el alma o para el cuer-
sistió en su crimen; o cuando siendo uno po del otro", "si con sus sevicias hace la
adúltero, provocó o consintió el adulterio vida en común demasiado díficil"), da cima
del otro; o, según la doctrina dominante, a la enumeración con una causal genérica
cuando el consorte que condonó el adulterio cuyo contenido y límite lo suministra úni-
de su cónyuge, vino a su vez a cometer camente la analogía ("otras cosas seme-
adulterio con posterioridad. La compensa- jantes") .
ción de adulterios puede invocarse aun des- b) La causal que consiste en dar un cón-
pués de la separación por vía privada: si yuge "su nombre a una secta acatólica",
luego de ocurrida ésta el inocente perpetra se funda en el peligro que para la fe del
adulterio, su cónyuge podría compelerlo a consorte católico significará en adelante la
restaurar la comunidad matrimonial. Pero convivencia conyugal, y en la injuria que
tratándose de separación dispuesta por sen- supone conmover en forma tan seria los
tencia, el asunto es muy dudoso, como que presupuestos del casamiento. Advirtamos
distinguidos canonistas se enrolan tanto en que el aludido peligro se presume iuris et
la solución afirmativa como en la tesis con- de iure, de modo que no cabría argüir que
traria. el consorte católico, por la solidez de sus
3. La separación temporal del canon 1131. convicciones y la firmeza de su carácter,
Reza el canon 1131: "Párrafo 1"?: Si uno de no experimentará de hecho riesgo alguno;
los cónyuges da su nombre a una secta aca- y agreguemos que, si este riesgo se da en
tólica; si educa acatólicamente los hijos; si efecto y con vehemencia, es posible que el
lleva una vida de vituperio o de ignominia; cónyuge católico tenga no sólo el derecho
si es causa de grave peligro para el alma o sino más aún el deber de separarse del aca-
para el cuerpo del otro; si con sus sevicias tólico. Se requiere que medie propiamente
hace la vida en común demasiado difícil, incorporación a una sociedad "acatólica",
esto y otras cosas semejantes son todas ellas sea cristiana, sea de religión no cristiana,
causas legítimas para que el otro cónyuge sea ateísta; se entiende que la afiliación al
pueda separarse con autorización del ordi- partido comunista no fundaría esta causal
nario local, y hasta por autoridad propia, si (sin perjuicio de otras que veremos), ya que
le consta con certeza y hay peligro en la ese partido no constituye en estricto sen-
tardanza. Párrafo 2"?: En todos estos casos, tido canónico una "secta acatólica"; aludi-
al cesar la causa de la separación, debe mos, por lo demás, a una "incorporación",
restaurarse la comunión de vida; pero si bien por anotación en los registros, bien por
la separación fue decretada por el ordina- cumplimiento de alguna ceremonia ritual,
rio para un tiempo determinado o indeter- pues no basta el solo profesar doctrinas an-
minado, el cónyuge inocente no está obli- ticatólicas así fuese públicamente. En caso
gado a ello, a no ser que medie un decreto de matrimonio mixto, el hecho de que el
del ordinario o que haya pasado el tiempo". consorte acatólico cambie de secta (por
a) El canon 1131 alude, así pues, a las ejemplo, de anglicano se hace metodista)
causales de "separación temporaria": aque- no autoriza al católico a pedir la separa-
llas que tienen en vista las dificultades de ción por la causal que examinamos; tam-
la vida conyugal armónica, y que sólo po- poco cuando es el esposo católico el que
seerán virtualidad en tanto dichas dificul- da su nombre a secta acatólica, ya que la
tades no se allanen. A diferencia del adulte- norma del canon 1131 tiene en vista el am-
rio, que hiere la sustancia misma del matri- paro a la fe católica únicamente.
monio y que crea por ende una situación en c) Un cónyuge "educa acatólicamente los
principio definitiva, todas estas otras cau- hijos" cuando activamente, no con su mera
sales sólo procuran eximir a los cónyuges pasividad, determina que la prole sea for-
de una convivencia insoportable o peligrosa; mada en principios contrarios a la doctrina
y estrictamente, aquí no se trata de san- teológica y moral del catolicismo o cuando
cionar una conducta culpable, pues en algu- impide a sus vastagos la práctica de la vida
cristiana (por ejemplo, rehusándose a bau- justifica la separación temporaria, no la
tizarlos, obstaculizándoles la asistencia a perpetua; ésta cabía, ya lo sabemos, para
misa o la confesión o la comunión, etcétera); la sodomía extramatrimonial, asimilable al
merece recordarse aquí el Monitum del San- adulterio.
to Oficio del 28-VII-1950, que inflinge san- f ) Otra hipótesis de separación temporal
ciones a los padres cristianos que envían a se da cuando un consorte "es causa de grave
sus hijos a institutos de enseñanza comu- peligro para... el cuerpo del otro". Puede
nistas; en cambio, de por sí no funcionaría incluirse aquí el supuesto de demencia, si
esta causal cuando se mandan los hijos a ella acarrea riesgo serio para el consorte
escuelas neutras, laicas, mixtas. Por lo de- sano (atentados contra su vida o integri-
más, se exige una actitud persistente o sis- dad física, violento estado de odio en el
temática, no un acto aislado: así, la cir- hogar, etcétera; no mera incomodidad), y
cunstancia de que en oportunidades muy siempre que la separación sea el único re-
esporádicas un cónyuge profiera una opi- medio posible (si se trata de un loco pro-
nión anticatólica ante sus hijos, no justifi- piamente tal, susceptible de internación en
caría el pedido de separación. Mas, por otro un instituto frenopático, no cabría deman-
lado, no se precisa que el propósito de edu- dar la separación: bastaría con internar al
cación acatólica de la prole se ponga en esposo amenté, y surgiría así un estado de
obra; la sola formulación de un plan serio separación de hecho con justa causa). Otro
en ese orden encuadraría en el canon 1131, caso estriba en la enfermedad grave y con-
como que la raizo legis de éste es más cau- tagiosa (el ejemplo tradicional es la lepra),
telar que sancionatoria. que autorizaría la separación legal comple-
d) Se menciona asimismo el caso de llevar ta, por el tiempo necesario para que el pe-
un cónyuge ''una vida de vituperio o de ig- ligro se esfume, salvo que la sola separación
nominia" (en la versión original del canon de lecho baste y sea aceptada por el enfermo
1131: si vitam criminosam et ignominiosam o que éste voluntariamente se interne en un
ducat). La ley alude a una "vida", a un nosocomio para curarse; añadamos que, en
comportamiento más o menos habitual, no principio, no podría pedir la separación por
a un hecho aislado, salvo que éste sea de causa de enfermedad el cónyuge que casó
tan enorme gravedad que por sí sólo desca- conociendo a las claras el estado de salud
lifique para siempre a una persona; por otro de su consorte. El caso inverso del propio
lado, no se precisa que esa conducta en- enfermo que exige su separación del cón-
trañe propiamente un peligro físico o moral yuge sano (o, situación análoga, de la esposa
para la otra parte, o un óbice para la con- embarazada que demanda fundándose en los
vivencia, aunque de hecho así ocurrirá siem- riesgos que le acarrean en ese estado las
pre o casi siempre. Incurre en esta causal relaciones íntimas), desde luego que sólo se
el cónyuge que es ladrón o tahúr profesio- planteará cuando la intolerancia del con-
nal, el ebrio consuetudinario, el adicto a sorte con salud, impida solucionar las difi-
las dorgas, el notorio usurero; se señala cultades con una mera separación privada
que la sola condena eclesiástica por delito de lecho; ahora bien, si se diera ese extremo,
que apareje la pena de infamia de derecho, y el enfermo demuestra que la prestación
no basta para considerar incurso al delin- del débito exigida por la otra parte le acarrea
cuente en "vida ignominiosa". grave daño para su vida o salud, se justifi-
e) También cabe la separación temporal caría la demanda de separación. En cuanto
cuando un cónyuge "es causa de grave pe- al peligro de engendrar prole enferma, que
ligro para el alma... del otro". En síntesis, Santo Tomás examinara a propósito del
se trata acá de que un consorte ponga ai matrimonio de leprosos, la respuesta es ne-
otro en peligro serio de cometer algún grave gativa: ese peligro no da pie para la sepa-
pecado (onanismo, sodomía, adulterio, irre- ración. Pero distinto sería el caso de que,
ligión, impiedad, homicidio, aborto, robos o concebida ya la prole, haya grave peligro
estafas de cuantía, etcétera); se requiere de contagio para ella durante la gestación
que medien actos positivos por los cuales se si se mantienen las relaciones íntimas con-
induzca, se provoque al pecado; no basta en yugales; lo mismo cuando dichas relaciones
general alguna tentativa aislada; es menes- aparejan riesgo serio de aborto.
ter que la provocación tenga alguna posi- g) Aludía el canon 1131, asimismo, al su-
bilidad seria de eficacia; no interesa que sea puesto en que un esposo "con sus sevicias
instigador el marido e instigada la mujer hace la vida en común demasiado difícil".
o vice versa; la separación debe funcionar Por "sevicias" se entienden los malos tratos,
aquí como ultima raizo, una vez agotados tanto físicos como morales: entre los prime-
otros medios menos drásticos para conseguir ros mencionemos los golpes, el encerramien-
que cese el peligro moral (ruego, reconven- to, la privación de los alimentos más indis-
ciones, mediación de terceros, etcétera). En pensables o de la asistencia médica inexcu-
el caso particular de la sodomía intramatri- sable, etcétera; entre los segundos enume-
monial, interesa insistir en que ella sólo raremos las palabras afrentosas, las acciones
que hieren la honestidad del cónyuge, la ne- rotal ubican aquí al "odio capital e implaca-
gación injusta del débito conyugal, las rela- ble" (odium capitule ac implacable}, hipó-
ciones equívocas con terceros que no llegan tesis que arranca de una antigua decretal
a tipificarse como adulterio, la ausencia de de Alejandro III. Debe tratarse, así pues, de
aquellas manifestaciones de delicadeza y un odio grave e irreductible, que emane de
cortesía impuestas por el uso, los celos in- uno o de ambos cónyuges y que vuelva in-
fundados y vehementes (sotare sevicias por soportable la convivencia. Como presuncio-
celos, ver interesante fallo de la Rota de la nes de que existe ese odio, la Sacra Rota ha
Nunciatura Española del 6-VII-1962, en la admitido entre otras la acusación criminal
Revista de Derecho Privado, febrero 1963, formulada por un esposo contra su consorte,
págs. 199-205), las actitudes desconsidera- el litigio civil de seria cuantía entre ellos;
das con los familiares próximos del cónyuge, incluso se aceptó que las reiteradas ofensas
la tolerancia de un cónyuge respecto de las que se formularon las partes en el juicio
actitudes desconsideradas de sus parientes mismo de separación, podrían bastar para
contra su consorte, la resistencia del mari- presumir el odium.
do a que la mujer cumpla sus deberes re- También cabría mencionar acá las ame-
ligiosos. Se requiere, desde luego, que las nazas serias de males graves (muerte, muti-
sevicias sean graves, para lo cual deberá lación, deshonra, etcétera) que un consorte
ponderarse el hecho en sí y su gravitación profiera contra el otro; y con mayor razón,
concreta vista la personalidad de los cón- desde luego, cuando dichas amenazas se
yuges; no basta alguna injuria aislada, sino llevaron a la práctica aunque no se com-
que es menester un estado de cosas más o pletara el iter criminis: insidias, maquina-
menos habitual; observemos que, a la postre, ciones, etcétera, en ese orden de cosas, son
la frecuencia puede calificar la gravedad, hechos que para la doctrina canónica pue-
ya que una larga e ininterrumpida serie de den fundar una demanda de separación.
pequeños insultos perturban en tal forma la Otra hipótesis muy interesante y discu-
convivencia conyugal y revelan tal odio o tida se da cuando un cónyuge llegó al ma-
menosprecio por parte del ofensor, que real- trimonio engañado por el otro acerca de
mente configuran sevicia. Por lo demás, se ciertas cualidades personales del mismo: el
exige que las sevicias sean intencionales, ejemplo clásico del marido que cree virgen
que haya animus insaeviendi: esto no ocu- a su mujer, y luego descubre que ella no lo
rrirá cuando, por ejemplo, se haya insultado era, caso que los canonistas y la jurispru-
al impulso de irresistible arrebato del áni- dencia rotal han decidido siempre por la
mo, bien que esta tesis no podría generali- negativa. Sin embargo, planteado el asun-
zarse sin riesgo de conceder patente de to en términos más generales, cabría afir-
indemnidad a los cónyuges consuetudina- mar que la separación será procedente
riamente iracundos; o bien cuando un es- cuando el defecto o vicio ocultado sea serio
poso reacciona, dentro de ciertos límites de y siga gravitando aun después de las nup-
moderación, contra actitudes culpables del cias, al punto de revelar grande peligro-
otro. Añadamos que la separación fundada sidad en el culpable o de crear un estado de
en sevicias no se endereza a castigar las permanente conflicto en la vida conyugal:
ofensas pasadas, sino a prevenir las futuras; entonces, dentro de los términos amplios del
por lo tanto, si hay enmienda del culpable canon 1131, no se advierte qué óbice se opon-
no cabría la separación y, a la inversa, ésta dría a una demanda de divorcio imperfecto.
sería viable cuando una sola injuria del Tal podría ser, por ejemplo, el caso de la
pasado, por sus especiales características, mujer que no sólo carecía de virginidad,
permitiera presumir que se reiterará en el sino que llegó a las nupcias encinta de un
futuro. Por fin, señalemos que la vida ma- tercero, ignorándolo su marido.
trimonial puede hallarse seriamente pertur- La jurisprudencia de la Sacra Rota y la
bada por una serie de actitudes en que doctrina canónica admiten también como
concurre la conducta de ambos cónyuges, causal de separación el "abandono mali-
que se injurian recíprocamente; en tal caso, cioso", que el canon 1131 del Codea; de 1918
que no debe confundirse con la pura y sim- no explícita; cabe observar que el Código
ple "incompatibilidad de caracteres", cual- matrimonial para los orientales (Motu Pro-
quiera de los consortes podrá pedir la sepa- prio "Crebrae allatae" del 22-11-1949), dis-
ración. pone expresamente que "también el cónyuge
h) Por último, ya destacamos que el canon maliciosamente abandonado por el otro
1131, después de enumerar algunas causales puede obtener el decreto de separación de
específicas de separación (las que hemos la jerarquía del lugar por tiempo definido
estudiado precedentemente), remataba en o indefinido" (canon 120). Esta causal sirio
una fórmula genérica muy amplia, "otras to sensu, se configura cuando un cónyuge
cosas semejantes", aliaque id genus, don- se aparta injustamente de su consorte, o
de cabían múltiples causales innominadas. expulsa a éste, con ánimo de deshacer el
La doctrina canónica y la jurisprudencia consorcio matrimonial. El elemento físico
consistirá, así pues, en que un esposo se aleje da por la S. C. de Sacramentos el 15-VIII-
del otro, o lo aleje de sí; también puede 1936, "la esposa si a perpetuidad o por tiem-
ocurrir que un consorte naya partido por po indefinido ha sido separada de su marido
motivos ordinarios, por ejemplo, a raíz de legítimamente, esto es, mediante sentencia
un viaje de negocios, pero que más tarde judicial del Tribunal eclesiástico competen-
haya resuelto no volver; asimismo, habría te o por sentencia del Tribunal civil reco-
materialmente abandono cuando la mujer nocido en virtud de concordato por la Santa
rehusa seguir al marido al domicilio que Sede o por decreto del ordinario, no sigue
éste eligió. Ahora bien, al elemento físico el domicilio del marido"; así pues, la sepa-
referido debe agregarse un factor intencio- ración temporal por lapso determinado no
nal: no hay "abandono malicioso" cuando cuenta, y tampoco cualquier separación por
media separación por mutuo acuerdo, o vía privada. Otro efecto Ínter-conyugal de
cuando el apartamiento del uno es consen- la separatio, digno de recordarse, es el que
tido (no meramente conocido, o tolerado) concierne al consentimiento de un esposo
por el otro; o cuando el cónyuge que aban- para que el otro, con dispensa pontificia,
dona obró sin discernimiento (amencia, abrace estado sacerdotal o religioso: si la
arrebato de ira irresistible luego retractado, separación es temporaria (canon 1131), di-
etcétera); o cuando el apartamiento se fun- cho consentimiento será siempre exigible;
da en razones de necesidad (trabajo urgen- pero tratándose de la separación perpetua
te, servicio militar, persecución por la auto- por causa de adulterio (cánones 1129 y 1130),
ridad pública, cumplimiento de una condena el cónyuge inocente no precisa de venia al-
penal); o cuando quien se aleja puede am- guna, mientras que sí la requerirá, como
pararse en una causa justa de separación, siempre, el cónyuge culpable.
como ocurriría cuando el esposo, advertido b) Acerca de los hijos, reza el canon 1132:
del adulterio de su mujer, la arroja del ho- "Verificada la separación, los hijos deben
gar o él mismo se aparta de la adúltera, o educarse al lado del cónyuge inocente, y si
como sucedería también cuando la esposa, uno de los cónyuges es acatólico, al lado del
constantemente vejada por su marido, se cónyuge católico, a no ser que en uno y otro
retira a otro domicilio para sustraerse a esa caso haya el ordinario decretado otra cosa
vida de oprobio, o como acontecería, en fin, atendiendo al bien de los mismos hijos y de-
cuando la esposa se rehusa con justa causa, jando siempre a salvo su educación cató-
no por capricho, a acompañar al esposo al lica".
domicilio escogido por éste. Por último, ob- Esta norma, de suma prudencia, vértebra
servaremos que la viabilidad de una separa- del régimen de tenencia de hijos en caso
ción por abandono malicioso se esfuma de separación según un principio básico: el
apenas cesa la conducta ilegítima del aban- bien de esos mismos hijos, ante todo el bien
donante; sin embargo, una vez acreditado espiritual implícito en una sólida educación
el abandono con sus elementos físicos e in- católica. A salvo ese principio, el canon 1132
tencionales, hay que presumir que la situa- considera otro extremo digno de pondera-
ción perdurará indefinidamente, trasladán- ción: la inocencia o la culpa en la separatio,
dose al demandado el onus probandi: él de- de suerte que al inocente se le asignará la
berá demostrar su serio propósito de en- prole, cuando él esté al menos en paridad
mienda, y si deja dudas, la acción progre- de condiciones con el culpable en cuanto a
sará. la faena educadora. Desde luego, no hay
4. Los efectos de la separación conyugal. aquí esquema rígido alguno: acaso ocurra
La separación conyugal produce efectos ju- que el culpable reciba los hijos, porque pue-
rídicos respecto de los consortes mismos y de educarlos mejor (caso muy común cuan-
respecto de los hijos bajo su potestad. do los vastagos son muy pequeños y resulta
a) Ya sabemos que el vínculo conyugal culpable de la separación la madre); tam-
permanece y que, por ende, perdura el deber bién puede suceder que la prole quede con
de fidelidad entre los esposos separados; el esposo acatólico pero virtuoso, si la otra
quien quebrantara este deber en esa con- parte lleva una vida pervertida. Por lo de-
yuntura incurriría en adulterio, con todas más, nada impide que la autoridad eclesiás-
las consecuencias civiles y penales del caso. tica confiera la tenencia a un tercero (un
Pero, en cambio, cesa el deber de cohabita- pariente, un instituto asistencial, etcétera);
ción del cónyuge inocente, y el correlativo o bien que se rote alternativamente entre
derecho de la otra parte; en especial, esos ambos cónyuges; o bien que entre ellos se
efectos alcanzan al ejercicio del ius in cor- dividan los hijos. Eso aparte, recuérdase que
pus matrimonial. Respecto del domicilio de el consorte separado que pierde el derecho
la mujer, que normalmente es el del marido de tenencia, adquiere el derecho de visita:
(canon 93, párrafo 1"), ella puede adquirir la misma ley natural reclama, en efecto, que
uno propio después de la separación (canon ningún padre, por culpable que sea, resulte
93, párrafo 2"?), sea inocente o culpable; de privado de algún contacto con sus hijos me-
acuerdo con la Instructio Provida Mater da- nores. En fin, aclaremos que aunque el ca-
non 1132 aluda a las disposiciones que sobre pable ab origine, para rehusarse a restaurar
tenencia arbitre "el ordinario", idéntica po- la convivencia pretendida por la otra parte
testad incumbe al juez si la causa de sepa- que ya no quiere valerse del fallo de sepa-
ración se tramitó no por vía administrativa ración primitivo.
sino judicial. b) El estado de separación perpetua por
Otro problema, que al estudiar la filiación adulterio cesa por voluntad del cónyuge ino-
ya vimos sumariamente, es el que atañe a la cente, quien puede, si le place, admitir o
calidad de los hijos nacidos después de la llamar al culpable, a menos que haya con-
separación conyugal: ¿son ellos legítimos o sentido en que dicho culpable abrazara el
ilegítimos, qué presunciones funcionan en estado religioso o sacerdotal (canon 1130);
el caso? Entendiendo en sentido amplio, co- se trata aquí de un derecho que el inocente
mo parece razonable, el concepto "disolución puede ejercitar o no, y al que jamás cabrá
de la vida conyugal" del canon 1115, párra- compelerlo jurídicamente, ni siquiera cuan-
fo 2<? ("se presume que son legítimos los hi- do la caridad imponga la restauración de
jos nacidos... dentro de los diez meses la vida conyugal. Pero ese derecho se con-
después de la disolución de la vida conyu- vierte en un deber cuando, después de la
gal"), la conclusión será ésta: cuando el separación, el inocente incurre a su vez en
vastago nació antes de cumplirse los diez adulterio: ello es así sin duda alguna, si la
meses de la separación, se presume su legi- separación existía por vía privada; y con
timidad (salvo prueba en contrario, según mucha controversia, ya lo observamos antes,
algunos canonistas); si nació después de esa si se trata de separación judicial.
fecha, se lo presumirá ilegítimo, salvo la En cuanto al estado de separación tempo-
prueba de que, pese al estado de separación, raria por las causales del canon 1131, tam-
los cónyuges habían mantenido entre sí re- bién sucede que la parte inocente no está
laciones íntimas en tiempo hábil. obligada a restaurar la convivencia mien-
5. Mudanza y extinción del estado de se- tras penda el plazo de separación; pero tiene
paración conyugal, a) El estado que crea derecho a prescindir de ese plazo y llamar
la separación conyugal a iure puede experi- a sí al culpable, quien deberá responder
mentar diversas mudanzas. afirmativamente ya que el término no se
Por lo pronto, es posible que la separación ha puesto en beneficio suyo. Por otro lado,
temporaria del canon 1131 se transforme en cuando el período de separación que fijara
perpetua por virtud de los cánones 1129 y la autoridad se cumple, ambas partes deben
1130. En efecto, ya sabemos que pese al di- restablecer la vida conyugal, sin demoras ni
vorcio relativo subsisten el vínculo y el con- excusas. En fin, si la separación judicial o
siguiente deber de fidelidad entre los esposos administrativa fue por tiempo indefinido,
separados. Por lo tanto, si cualquiera de los se precisará una nueva decisión de la res-
cónyuges, el inocente inclusive, incurren pectiva autoridad para que la parte inocente
después de la separación temporaria en un resulte obligada a restaurar la vida en co-
adulterio, será posible ventilar esta nueva mún (canon 1131, párrago 2<?).
causal ante la autoridad eclesiástica y con-
seguir, contra el adúltero, una sentencia o X. La revalidación de las nupcias
decreto de separación perpetua. El Código de Derecho canónico de 1918
La hipótesis inversa también puede darse. regula en sus cánones 1133-1141 el instituto
Es posible, así, que un consorte haya obteni- de la "revalidación del matrimonio" (reva-
do sentencia de separación perpetua por lidatio, convalidatio, redintegratio) en cuya
adulterio del otro, pero que, más tarde, re- virtud viene a darse validez a connubios ori-
nuncie a su derecho y llame a él al otro ginariamente írritos por existencia de impe-
cónyuge; entonces, éste podría rehusarse dimentos dirimentes o defectos de consen-
arguyendo a su vez causales de separación timiento o inobservancia de la forma solem-
temporaria, por ejemplo, el grave riesgo de ne. Los cánones 1133 a 1137 se ocupan de la
actitudes vejatorias por parte de su consorte "revalidación simple"; los cánones 1138 a
que sólo en apariencia habría olvidado el 1141 de una convalidación más eficaz deno-
adulterio. minada "subsanación en la raíz" (sanatio in
Por último, pueden añadirse nuevos títu- radice). El instituto cobra desarrollo sólo a
los de separación temporaria, títulos que partir de la Alta Edad Media; hasta enton-
podrían asistir lo mismo al inocente que al ces, en general, la Iglesia se reducía a tole-
culpable de la primitiva separación: por rar o "disimular" la existencia de nulidades
ejemplo, se decretó divorcio por sevicias, matrimoniales cuya declaración no apare-
y luego ocurre que uno de los cónyuges ad- ciese como necesaria. En el año 1301, Boni-
hiere a confesión acatólica. Esta acumula- facio VIII sanó radicalmente los matrimo-
ción de causales puede interesar al inocente, nios del rey Sancho de Castilla con la reina
que así prolongaría una separación que aca- María y del rey Alfonso de Portugal con una
so por la causal primera debiera fenecer condesa polaca. En 1554, Julio III proclamó
próximamente; y también interesaría al cul- una sanatio generalis para Inglaterra, don-
de al régimen protestante de Isabel había yuges obraran de buena fe, o que uno o
sucedido una restauración católica con la ambos hubiesen casado a sabiendas de que
reina María. Clemente VIII sanó en 1559 existía el óbice.
todos los matrimonios de los griegos que a) Reza el canon 1133: "Párrafo I9: Para
eran nulos por virtud del impedimento de revalidar el matrimonio que ha resultado
consanguinidad en cuarto grado colateral. nulo por la existencia de algún impedimen-
Pío VII otorgó una sanación general para to dirimente, se requiere que cese o sea dis-
Francia el 14-VIII-1801 y el 7-II-1809; Pío pensado el impedimento y que por lo menos
IX hizo otro tanto el 17-111-1856 respecto de la parte conocedora de éste renueve el con-
matrimonios nulos de Austria; y mencione- sentimiento. Párrafo 2?: Esta renovación
mos asimismo a Pío X con el decreto Pró- se requiere por derecho eclesisático para la
vida del 18-1-1906 para el imperio alemán, validez, aunque las dos partes hayan pres-
del 23-11-1909 para Hungría y del 3-VI-1912 tado desde el principio su consentimiento
para toda la Iglesia. y no lo hayan revocado después".
Y es que, en presencia de un matrimonio El primer requisito para que opere en
inválido, no siempre será propio declarar la estos casos la convalidación estriba, así pues,
nulidad; las circunstancias pueden exigir, en en que cese o sea dispensado el impedimento
miras al bien común de la sociedad cristia- dirimente. Casos de cesación: por alcanzarse
na y atendiendo asimismo al interés de los la edad mínima legal; impotencia que des-
cónyuges y de la prole, soluciones de otra aparece por grave operación quirúrgica;
índole. En realidad, si la convalidación es bautismo del infiel en caso de disparidad de
posible, hasta podría afirmarse que existe cultos; muerte del cónyuge, para el impe-
un auténtico deber jurídico de proceder a dimento de ligamen; conclusión de la
la misma, que grava en virtud de los "prin- violencia, acerca del rapto. En cuanto a la
cipios generales" del canon 20 a los cón- dispensa: se presupone que se trata de im-
yuges, en especial al culpable, y cuya juri- pedimentos dispensables, esto es, de mero
dicidad no puede cuestionarse por más que derecho eclesiásticos; y además, que de he-
no haya acción en el caso-: así lo sostiene cho la dispensa sea concedida en el caso.
un prestigioso canonista como J. Sabater Desde luego, si después de la unión írrita
Mareh. Puede ocurrir, sin embargo, que la apareció un nuevo impedimento, la reva-
convalidación resulte imposible (por ejem- lidación sólo procederá si cesan o se dispen-
plo, porque media un impedimento de De- san ambos óbices, el inicial y el sobrevinien-
recho divino) o de todo punto inconveniente te. Si un matrimonio celebrado antes del
(por ejemplo, porque significaría demasia- Código de 1918 resultó nulo por algún im-
das dificultades y consiguientes peligros pedimento que dicho Código vino a supri-
morales para los aparentes cónyuges de bue- mir, de cualquier modo la convalidación
na fe), y entonces la Iglesia puede limitarse simple será necesaria; pero sólo se requeri-
a una "disimulación" que dejaría al connu- rá renovación del consentimiento.
bio como putativo y, por ende, como legítima En cuanto al segundo requisito, consiste
a la prole respectiva. En fin, si los presuntos en la renovación del consentimiento matri-
consortes conocen la nulidad y ésta no pue- monial. Esta exigencia es de Derecho ecle-
de convalidarse, bien que normalmente pro- siástico tan sólo, como que por derecho na-
cederá la respectiva declaración y consi- tural el primitivo consentimiento perdura
guiente separatio, cabrá también en alguna en su eficacia mientras no sea retractada
circunstancia muy especial, según el pru- (recordar el canon 1093). De cualquier
dente juicio de la Iglesia, que se permita a modo, aunque fundada en la sola ley canó-
los implicados la permanencia en la cohabi- nica y por ende dispensable, la referida
tación mas sólo "como hermanos" (uti frater exigencia condiciona la validez de la revali-
et sóror). datio: el canon 1133, párrafo 2?, así lo pre-
1. Revalidación simple. La "revalidación ceptúa inequívocamente. Se trata, por lo
simple" constituye, en realidad, una nueva demás, de una "renovación", de un nuevo
prestación de consentimiento matrimonial consentimiento, no tan sólo de ratificar el
que anuda ex nuc a quienes eran aparentes consentimiento primitivo: "la renovación
cónyuges en virtud de un anterior connubio del consentimiento debe ser un nuevo acto
nulo; y el vínculo conyugal deriva precisa- de la voluntad en orden a contraer un ma-
mente de ese nuevo consentimiento y pro- trimonio que consta fue nulo desde el prin-
duce sus efectos a partir del instante en que cipio" (canon 1134); por ende, se aplican
él se prestó (con la salvedad del efecto re- aquí las normas comunes sobre consenti-
troactivo para la legitimación de la prole, miento matrimonial. ¿Por quién y cómo debe
a tenor del canon 1116). Pueden convalidar- verificarse dicha renovación? El canon 1035
se asi las uniones írritas: a) por causa de distingue aquí según el carácter público u
un impedimento dirimente; b) por falta de oculto del impedimento que provocara la
consentimiento; c) por inobservancia de la nulidad ahora en vías de remediarse. "Si el
forma canónica. No interesa que los cón- impedimento es público, ambas partes de-
ben renovar el consentimiento en la forma la forma debe celebrarse de nuevo en forma
prescrita por el derecho" (canon 1035, párra- legítima". Se comprenden aquí los matrimo-
ío 1?); pero esta regla se aplica estricta- nios "clandestinos", en que la forma canó-
mente tan sólo al caso de impedimento nica solemne se omitió del todo; y también
público por razón de la divulgación que ha aquéllos en que se [Link]ó a dicha forma,
tenido; si se trata en cambio de publicidad pero con vicios sustanciales. En tales hipó-
por razón de la posible prueba, en principio tesis, se exige la nueva celebración en forma
rige la misma regla, pero si de ella se si- legítima; celebración que será pública u
guiese infamia para los implicados, puede oculta, según que el defecto formal haya
permitirse la renovación oculta y aún, sien- tenido o no publicidad; incluso podría acu-
do ello imposible, cabrá recurrir a la Sagra- dirse a la forma extraordinaria del canon
da Penitenciaría para que dispense de toda 1098, si se dan las circunstancias pertinentes.
renovación; por fin, cuando el impedimen- 2. Subsanación en la raíz, a) Preceptúa
to es público de suyo pero por accidente el canon 1138, párrafo 1?: "La sutasanación
ha quedado oculto y no podrá probarse en del matrimonio en la raíz es una revalida-
el fuero externo, entonces se lo asimila a ción del mismo, que lleva consigo, además
impedimento oculto. Pasando pues a la hi- de la dispensa o cesación del impedimento,
pótesis de impedimento oculto: si ambas la dispensa de la ley que impone la renova-
partes lo conocen, ambas deberán renovar ción del consentimiento y la retrotracción
el consentimiento, mas en forma secreta del matrimonio al tiempo pasado, por una
(canon 1035, párrafo 2<?), siendo necesaria ficción del derecho, en cuanto a sus efectos
y suficiente cualquier exteriorización; si el canónicos". Se trata acá, así pues, de una
impedimento oculto es conocido por uno so- revalidación extraordinaria, de alcances
lo de los consortes, "basta que sólo la parte mucho más fuertes que aquellos de la con-
que lo conoce renueve el consentimiento validación ordinaria o simple: por ella que-
en forma privada y en secreto, con tal que da dispensado el impedimento que pudo
persevere el consentimiento prestado por la existir; se dispensa asimismo de la ley ecle-
otra parte" (canon 1035, párrafo 31?), sin siástica que para convalidar exige la reno-
necesidad de advertir a esta otra parte y vación del consentimiento; y además, por
bastando inclusive las manifestaciones tá- .una ficüo inris, el matrimonio se rehabilita
citas, como por ejemplo la realización del retroactivamente para todos sus efectos "ca-
acto conyugal; añadamos que se presume nónicos", esto es, jurídicos. Esta gracia sólo
que el cónyuge ignorante persevera en su la concede la Santa Sede (canon 1141);
propio consentimiento mientras no haya desde luego, la Sede Apostólica puede dele-
manifestado un ánimo contrario. gar facultades al efecto, y de hecho lo hace
b) Establece el canon 1136: "Párrafo !<?: con cierta facilidad en favor de nuncios,
El matrimonio nulo por falta de consenti- ordinarios y autoridades eclesiásticas en
miento se revalida si la parte que no había países de misión.
consentido da ya su consentimiento, siem- b) La sanatio in radice precisa que el con-
pre que persevere el consentimiento dado nubio írrito posea la sustancia natural del
por la otra. Párrafo 2?: Si la falta de con- matrimonio, vale decir, que se haya cele-
sentimiento fue meramente interna, basta brado "con el consentimiento de ambas
que consienta interiormente la parte que partes naturalmente suficiente, pero jurídi-
no había consentido. Párrafo 3<?: Si fue tam- camente ineficaz por existir algún impedi-
bién externa, es necesario que el consenti- mento dirimente de Derecho eclesiástico o
miento se manifieste también exteriormente, por falta de la forma legítima "(canon 1139,
o en la forma prescrita por el derecho, si la párrafo 1°); si ese consentimiento faltó en
falta de consentimiento es pública, o en otra ambas o una de las partes, o fue revocado
forma privada y en secreto, si es oculta". después, no hay sanación posible (canon
Dicha norma se refiere a los matrimonios 1140, párrafo 1?); si no hubo dicho consen-
nulos porque falta o ,ie halla viciado el con- timiento cuando el enlace se celebró, pero sí
sentimiento de una o de ambas partes. En más tarde, entonces la sanación cabría pero
estos casos, la convalidación simple se ope- con retroactividad al tiempo de efectiva
ra por la prestación del consentimiento que prestación del consenso (canon 1040, párra-
faltó o que fallara; debe tratarse de un ge- fo 2?). Estas normas definen a las claras el
nuino consentimiento nuevo (arg. canon sentido del instituto: la sanatio in radice
1134); y se prestará en condiciones simila- redime a un matrimonio naturalmente vá-
res a aquéllas que se explicaron a propósito lido de sus fallas canónicas, removiendo así
del canon 1135, según que la falta de con- todos los óbices que la ley eclesiástica opo-
sentimiento haya sido sólo interna o tam- nía a la eficacia natural de esas nupcias; y
bién externa (en este último supuesto, pú- claro está que la Iglesia puede hacer tal
blica u oculta). concesión, ya que ella es soberana respecto
c) Dispone el canon 1137: "Para revalidar de su. propio ordenamiento. Por lo demás,
el matrimonio nulo por no haber observado "si el matrimonio se celebró con algún im-
pedimento de Derecho natural o divino, la XI. Los procesos matrimoniales (remisión1
Iglesia no lo subsana en su raíz aunque el El Derecho matrimonial canónico com-
impedimento haya cesado después, ni si- prende dos grandes partes, sustancial una,
quiera desde el momento en que cesó" (ca- procesal la otra. En la presente voz, nos re-
non 1139, párrafo 2?). Respecto del consen- duciremos por razones de conveniencia ex-
timiento verdadero prestado en ocasión de positiva de la Enciclopedia, a la primera de
matrimonio civil, señalemos que él podría aquellas dos secciones; los procedimientos
fundar la sanatio in radice (así resulta de canónico-matrimoniales se estudiarán en un
la praxis de la Santa Sede y de la declara- capítulo de la voz PROCESO CANÓNICO.
ción del Santo Oficio del 6-IV-1892).
c) El pedido de subsanación en la raíz SEGUNDA PARTE: DERECHO MATRIMONIAL
pueden formularlo ambas partes, o una sola CONCORDATARIO
de ellas incluso con la ignorancia de la otra;
y hasta cabe que la solicitud provenga de Dedicaremos esta segunda parte de nues-
un tercero, por ejemplo, el confesor, sin tro trabajo al estudio del Derecho matri-
que lo sepan los implicados (canon 1138, monial tal como aparece regulado en los
párrafo 3?). En casos extraordinarios, a concordatos contemporáneos. Nos ocupare-
efectos de la legitimación de la prole, se ha mos con algún detenimiento del régimen
otorgado sanatio después de muerto uno de concordatario italiano de 1929 y del espa-
los cónyuges. ñol de 1953, para añadir sumarias referen-
d) La sanación se concederá si media cias a los concordatos de 1933 con Alemania,
grave y urgente causa, según la estimación de 1933 con Austria, de 1940 con Portugal,
de la autoridad respectiva; prácticamente, y de 1954 con la República Dominicana.
ese requisito se cumple cuando, por las cir- I. El concordato con Italia de 1929. a)
cunstancias del caso, resulta que la sanatio Reza el famoso artículo 34 del concordato
es el único remedio viable para convalidar celebrado entre la Santa Sede y el reino
el matrimonio. de Italia el 11 de febrero de 1929 (y reco-
e) "La revalidación tiene lugar desde nocido por el artículo 7? de la Constitución
aquel momento en que se concede la gracia; republicana de 1947): "El Estado italiano,
pero la retrotracción se entiende hecha has- deseoso de devolver a la institución del ma-
ta el momento de la celebración, salvo que trimonio, que es la base de la familia, una
expresamente se disponga otra cosa" (canon dignidad conforme a las tradiciones cató-
1138, párrafo 29). Así pues, en la sanatio licas de su pueblo, reconoce al sacramento
perfecta, plena o total, bien que el matrimo- del matrimonio, regulado por el Derecho ca-
nio se revalide en el instante en que la nónico, efectos civiles. Las proclamas del
gracia se otorga, no antes ni después, de matrimonio se harán como antes, no sólo
cualquier modo su eficacia se retrotrae al en la iglesia parroquial, sino también en el
tiempo en que las nupcias convalidadas se ayuntamiento. Inmediatamente después de
celebraron inválidamente; pero cabe una la celebración del matrimonio, el párroco
sanación imperfecta o parcial, con efectos explicará a los cónyuges los efectos civiles
retroactivos limitados, sea porque así quiera del matrimonio, dando lectura a los artícu-
concederse la gracia, sea porque ello resulte los del Código civil sobre los derechos y
inexcusable a tenor del canon 1140, párra- deberes de los cónyuges, y redactará el acta
fo 2?, que ya conocemos. Por lo demás, la de matrimonio, de la que, en el término de
retroactividad de que tratamos se entiende cinco días, enviará copia íntegra al ayun-
a los solos efectos jurídicos, por ejemplo, tamiento, a fin de que sea transcrita en los
para considerar legítimos, no meramente registros del estado civil. Las causas sobre
"legitimados", a los hijos de la unión que se la nulidad del matrimonio y la dispensa del
sana en la raíz; pero ella no alcanza al matrimonio rato y no consumado se reser-
plano moral y sacramental, de modo que van a la competencia de los tribunales y
sólo desde la gracia, no ex tune, el matri- curias eclesiásticas. Las decisiones y las sen-
monio resulta sacramento (de ahí que, si 110 tencias sobre estos asuntos, cuando lleguen
median actos posteriores de consumación, a ser firmes, se trasladarán al Tribunal Su-
dicho connubio sea susceptible de la dispen- premo de la Signatura, el cual examinará
sa super rato del canon 1119). si se han respetado las normas del Derecho
f ) La Santa Sede emplea esta fórmula canónico relativas a la competencia del
para la sanación: Ego, auctoritate apostó- juez, a la citación y a la legítima represen-
lica mihi concessa, matrimonium a te con- tación o a la contumacia de las partes. Di-
tractum cum N. in radice eius sano. In no- chas decisiones y sentencias firmes, con los
mine Patris et Filii et Spirtus Sancti; puede decretos a ellas referentes del Tribunal Su-
añadirse o no un texto relativo a la legiti- premo de la Signatura, se trasladarán al
mación de la prole habida o por haber. El Tribunal de Apelación del Estado competen-
ejecutor del rescripto de sanación, atenderá te en el territorio, el cual, por medio de
cuidadosamente a sus términos al ejecutarlo. mandamientos dictados en Salas de Gobier-
no, los hará ejecutivos en cuanto a los eclesiástica las causas respectivas sobre nu-
efectos civiles y dispondrá que se anoten lidad y dispensa super rato. Por último, co-
en los registros del estado civil al margen mo una concesión especial de la Iglesia al
de la partida de matrimonio. En lo referen- Estado, se dejan a la jurisdicción civil las
te a las causas de separación de cuerpos, la causas sotare separación de cuerpos.
Santa Sede consiente que sean juzgadas por b) Se ha discutido si ese matrimonio que,
las autoridades judiciales civiles". Esta nor- gobernándose por el Derecho canónico, debe
ma concordataria se complementa con las ajustarse de cualquier modo a otros requi-
pertinentes disposiciones de la ley 847 del sitos para producir efectos civiles (procla-
27-V-1929 (en vigor desde el 8-VIII-1929); mas municipales previas, lectura por el
el Código civil italiano de 1942 no innovó al párroco de los artículos pertinentes del Có-
respecto, pues su artículo 82 establece que digo civil, transcripción del acta parroquial
"el matrimonio celebrado ante un ministro en el Registro del Estado), sería propia-
del culto católico se regula en conformidad mente un "matrimonio canónico" o si, más
al concordato con la Santa Sede y las le- bien, estaríamos aquí en presencia de una
yes especiales sobre la materia"; añadamos especie matrimonial sui generis que podría
que la Iglesia, por su parte, emitió a través denominarse "matrimonio concordatario".
de la Sagrada Congregación de Sacramen- La primera tesis es la correcta: el concorda-
tos las "Instrucciones a los ordinarios y to y las normas legislativas de aplicación,
párrocos de Italia", del l-VII-1929 y del otorgan efectos civiles al matrimonio canó-
l-VIII-1930, a efectos de la aplicación del nico tal como está regulado por la Iglesia;
nuevo régimen matrimonial concordatario. hay una recepción "formal" de este connu-
Dicho régimen vino a poner término al bio en el ordenamiento civil, a través de
sistema de matrimonio civil obligatorio im- los referidos trámites que tienen carácter
perante en Italia desde el Código civil del externo respecto del matrimonio mismo; en
1? de enero de 1866. Pero quedó ese matri- consecuencia, como principio general, todo
monio, ahora como facultativo; además, la casamiento canónicamente válido posee
ley 1159 del 24-VI-1929 (artículos 79 a 12; efectos civiles para el Estado italiano, salvo
ver artículo 83 del Código civil de 1942), in- excepción expresa, y lo mismo se diga de los
trodujo un tercer tipo de casamiento, aquel actos jurisdiccionales eclesiásticos en las
celebrado ante los ministros de cultos no causas de matrimonio contempladas por el
católicos admitidos por el Estado ("matri- concordato. Para la tesis opuesta, en cam-
monio acatólico"). En consecuencia, impe- bio, se daría una "adaptación" del matri-
ra hoy en Italia el principio llamado de monio canónico, a los fines de su incorpora-
"libertad matrimonial": hay un "matrimo- ción al ordenamiento civil; como conse-
nio civil", un "matrimonio canónico con cuencia práctica, cabría argüir contra la
efectos civiles" (no todo enlace canónico eficacia civil de ese connubio no sólo las
puede gozar de dichos efectos, ya lo vere- expresas excepcionales legales, sino otros
mos) , y un "matrimonio de acatólicos". Con supuestos en que el vínculo canónico apare-
relación a los individuos sujetos a la forma ciese en contradicción con los principios
canónica del connubio (canon 1099, párra- básicos del derecho matrimonial italiano
fo I?), ocurre que ellos, cumpliendo con sus (otro tanto acerca de los pronunciamientos
deberes ante la Iglesia, pueden acudir al eclesiásticos sobre nulidad y dispensa super
matrimonio canónico, que contará con efi- rato).
cacia civil en los términos del artículo 34 del Otra cuestión, pero sin duda más pacífica,
concordato y de la ley matrimonial 847 de es la que concierne a qué derecho matri-
1929; pero si, con infracción de aquellos de- monial canónico ha tenido en vista el con-
beres, se deciden esos sujetos por la cele- cordato de 1929: ¿se trata del Derecho ecle-
bración del matrimonio civil, el Estado no siástico de entonces, o de cualquier nueva
les opondrá óbice alguno. disciplina matrimonial que la Iglesia pudiese
El artículo 34 del concordato se inicia con introducir en el futuro? La respuesta pa-
una mención de los propósitos que inspira- rece obvia: el concordato no formula res-
ron en este orden la solución concordata- tricción alguna, de suerte que el Estado ita-
ria: "devolver a la institución del matrimo- liano deberá respetar siempre el régimen
nio, que es la base de la familia, una matrimonial que la Iglesia tenga por válido
dignidad conforme a las tradiciones católi- y vigente para cada caso.
cas" del pueblo italiano. Y seguidamente se c) ¿Qué matrimonios canónicos pueden
formula el principio básico: el Estado "re- gozar de eficacia civil a tenor del régimen
conoce al sacramento del matrimonio, re- concordatario italiano? El artículo 34 del
gulado por el Derecho canónico, efectos ci- concordato alude al matrimonio canónico
viles". Como aplicación de ese principio, se "cuya acta es transcripta en el Registro del
prevén luego las condiciones en cuya vir- Estado"; y el artículo 5<? de la ley 847 re-
tud el matrimonio canónico gozará de dicha fiere al "matrimonio celebrado ante un mi-
eficacia civil; y se reservan a la jurisdicción nistro del culto católico, según las normas
del Derecho canónico... cuando es trans- monio canónico celebrado bajo condición de
cripto en los registros del estado civil...". futuro autorizada por el ordinario que cons-
En consecuencia, no todo enlace canónico te en el acta respectiva. En cuanto al "ma-
podrá contar con eficacia civil, puesto que trimonio de conciencia", normalmente des-
quedarán excluidos: 19) aquellos casamien- tinado a quedar secreto (canon 1105), puede
tos que no encuadren en la figura legal de perder sin embargo ese carácter en los casos
"matrimonio celebrado ante un ministro del del canon 1106, y entonces cabría su trans-
culto católico"; 2?) aquellos no transcribí - cripción civil.
bles por darse un impedimento al efecto, a d) De acuerdo con el artículo 34 del con-
tenor del artículo 12, ley 847; 3?) aquellos cordato y con el artículo 69 de la ley 847,
que, transcribibles, no quieran transcribirse el matrimonio canónico, para tener efectos
por voluntad de las partes, en la medida civiles, debe ser precedido por publicaciones
que pueda ser eficaz dicha voluntad. Sobre que se harán a la vez en la iglesia parro-
las dos últimas categorías volveremos más quial y en el ayuntamiento. Las primeras
adelante, cuando se estudie el acto de trans- son las proclamas canónicas, que se rigen
cripción; por ahora nos detendremos en la por el respectivo Derecho; si por Derecho
primera. común ellas estuviesen exceptuadas o si se
Así, ss coincide en general en que el ma- solicitara su dispensa eclesiástica, se pedi-
trimonio canónico válido celebrado a tenor rá también la exención para las publicacio-
de la forma extraordinaria del canon 1098, nes civiles, que la respectiva autoridad
19, esto es, con la sola presencia de dos tes- podrá conceder o no. En cuanto a dichas
tigos comunes y sin asistencia alguna del publicaciones civiles, se impetrarán por las
ministro de culto, no sería susceptible de partes y por el párroco en cuya parroquia
transcripción. Este criterio, que surge explí- se haya de celebrar el matrimonio canóni-
citamente de la ley matrimonial, se contem- co (según la Instrucción de la Sagrada Con-
plaría de manera implícita en el mismo ar- gregación de Sacramentos del l-VII-1929,
tículo 34 del concordato, pues éste, al exigir el párroco sólo requerirá las publicaciones
que el párroco explique a los cónyuges los civiles cuando le conste que no hay obstácu-
efectos civiles del connubio "inmediatamen- lo para la válida y lícita celebración del en-
te después de la celebración", descuenta una lace eclesiástico). El oficial del registro civil
celebración asistida por dicho ministro de requerido para las publicaciones, deberá ac-
culto. Sin embargo, la Instructio de la Sa- ceder sin más, salvo que le conste: o la exis-
grada Congregación de Sacramentos del tencia de un impedimento civil-canónico no
l-VII-1929 (nos. 32 a 34), alude a la trans- dispensado por la autoridad eclesiástica; o
cripción civil del matrimonio canónico tam- la existencia de un óbice para la futura
bién en estos casos, para cuyos fines el pá- transcripción del matrimonio canónico. Las
rroco que por virtud del canon 1103, párrafo publicaciones se harán por ocho días como
3?, extienda el acta matrimonial respectiva, mínimo, comprendidos dos domingos suce-
deberá leer los artículos del Código civil a sivos; y si en dicho plazo no consta nada
los esposos siendo ello posible, y luego co- contra el matrimonio y no surge oposición
municará dicha acta al Registro del Esta- alguna ante el oficial del estado civil, éste
do. En realidad, una interpretación amplia expedirá un certificado de nlhil obstat (ar-
del artículo 34 del concordato y de la ley tículo 7: de la ley 847); dicho certificado
matrimonial, permitiría considerar encua- le garantiza a las partes que se hará la
drado en el régimen concordatario a un transcripción civil de su vínculo canónico,
connubio que se celebró con la forma canó- incluso cuando antes de la transcripción
nica extraordinaria del canon 1098, párra- apareciese un óbice para ella (artículo 11,
fo 1*?, pero que más tarde se asentó a tenor ley 847); desde luego, en este último supues-
del canon 1103, párrafo 39. to se procederá a posteriori a anular la
En cambio, no puede haber óbice alguno transcripción, a través del debido procedi-
para la transcribitailidad del matrimonio ca- miento legal. Puede ocurrir, en cambio, que
nónico in extremis de los cánones 1043 y en el plazo de las publicaciones se formule
1044, que se haya celebrado ante ministro oposición al matrimonio; entonces, el ofi-
de culto católico sin testigos. Lo mismo se cial del registro civil se limitará a notificar
diga del matrimonio canónico por poder dicha oposición al párroco, noticia ésta que
(cánones 1089 y concs.), aunque la ley 847 de cualquier modo no impediría la celebra-
quiera que la lectura del Código civil se haga ción del connubio canónico e, incluso, la
a "los contrayentes": dicha lectura tiene el transcripción civil del mismo si no se dan
sentido de una afirmación de la potestad los impedimentos específicos del artículo 12,
estatal sobre los efectos civiles del connu- ley 847; de todas maneras, la Instrucción
bio, no de una instrucción que quiera im- de la Sagrada Congregación de Sacramen-
partirse a los consortes mismos acerca de tos dispone que, mediando esa oposición, el
sus derechos y deberes conyugales. También párroco la comunicará al ordinario y, a
ha de considerarse transcribible, un matri- menos que ella aparezca sin fundamento
alguno, no se celebrarán en el ínterin las do la autoridad eclesiástica rehusa dicha
nupcias, que sólo dicho ordinario podrá au- trasmisión? (por ejemplo, matrimonio de
torizar según su prudente juicio; por lo de- conciencia en que uno de los consortes pre-
más, la oposición será examinada a su vez tenda hacer a un lado el secreto compro-
en sede civil, y si ella no se funda en causa- metido; o bien, connubio con dispensa muy
les que obsten a la futura transcripción, se excepcional que la Iglesia no quiere tras-
dictará fallo de "no ha lugar para delibe- cienda) ; la respuesta a esta pregunta debe
rar", mientras que, en la hipótesis contraria, ser negativa. A la inversa, la voluntad de las
se declarará la existencia de dichas causales, partes, contraria al envío del acta por el
anticipándose por ende que el matrimonio párroco, no sería admitida en sede eclesiás-
canónico en cuestión, si llegara a celebrar- tica, en principio al menos: "los contrayen-
se, no contará con eficacia civil. Por fin, si tes no pueden oponerse regularmente a la
el oficial del registro no recibió oposición, notificación del matrimonio al Municipio
mas por cualquier otra vía (denuncia, in- para los efectos civiles, debiendo hacerla el
formaciones practicadas, etcétera) conoce párroco por razones de oficio" (Instrucción
un impedimento para la transcripción, él se de la S. C. de Sacramentos del l-VII-1929,
abstendrá de otorgar el certificado de nihil nos. 30 y 40).
obstat, expidiendo tan sólo una constancia f ) Y llegamos asi al momento más tras-
de las publicaciones y de los motivos para cendental del mecanismo en examen: a la
la negativa. Señalemos, por lo demás, que transcripción del acta de matrimonio canó-
la omisión de las publicaciones comunales nico en los registros del Estado. Es entonces
previas no impedirá la ulterior transcripción cuando dicho matrimonio obtiene eficacia
del connubio eclesiástico, siempre que se ve- civil, con retroactividad al día de la cele-
rifiquen las publicaciones postmatrimonia- bración (artículo 5"?, ley 847). La transcrip-
les del artículo 13, ley 847 (fijación de avisos ción no constituye, por ende, un mero medio
por diez días en la casa comunal), mediante de prueba o de publicidad; es un acto G
las cuales venga a esclarecerse si median procedimiento esencial, administrativo-es-
o no óbices para dicha transcripción; e in- tatal, del que pende la eficacia civil del
cluso la completa prescindencia de publi- connubio eclesiástico, eficacia ésta que, de
caciones, antes o después del casamiento cualquier modo, se retrotrae a la fecha del
canónico, no invalidará de suyo la trans- acto transcripto: así, por ejemplo, el plazo
cripción civil del mismo, mientras no resulte para presumir la legítima concepción del
que existía alguna causal de "intranscribi- hijo se cuenta desde el día del matrimonio
bilidad". canónico mismo, no desde la fecha de su
e) De acuerdo con el artículo 34 del con- transcripción en el registro civil (excepcio-
cordato y con el artículo 8<? de la ley 847, nalmente, la retroactividad no funcionará
inmediatamente después de la celebración para incriminar una conducta que, en el
del matrimonio canónico el ministro de culto ínterin, no era delictiva: por ejemplo, el
dará lectura a los esposos de los artículos marido según matrimonio canónico no trans-
del Código civil que refieren a derechos y cripto que no alimenta a su esposa, no es
obligaciones conyugales (hoy artículos 143, "marido" para el derecho estatal y no in-
144, 145 del Coligo de 1942); requisito éste curre por ende en el delito de inasistencia
que no puede juzgarse como sustancial y familiar; y no cabe que dicha conducta, no
cuya omisión, por ende, no obstará a la punible cuando se perpetró, resulte luego
transcripción. criminosa por la posterior transcripción del
Asimismo, el ministro oficiante asentará matrimonio canónico en el registro civil).
el matrimonio en dos originales, donde de- Según Del Giúdice, la transcripción apareja
berán constar los datos que exigen los ar- una condicio inris para la eficacia civil del
tículos 9? y 10 de la ley 847 (nombre y ape- matrimonio canónico; verificada la condi-
llido, edad, profesión, lugar de nacimiento, ción, el efecto se produce y con retroactivi-
domicilio o residencia, de los contrayentes; dad. Por su parte, Messineo entiende que
nombre y apellido, domicilio o residencia, de matrimonio canónico y transcripción com-
los progenitores; fecha de ejecución de las ponen, a los fines de la eficacia civil del
publicaciones civiles o del decreto de dis- primero, un "acto complejo" integrado por
pensa; lugar y fecha del matrimonio; nom- dos elementos "conexos aunque distintos".
bre y apellido del celebrante; mención de Una vez que el acta de matrimonio llegó
haberse leído los artículos 143-145 del Có- en tiempo (o sea, dentro de los cinco días
digo civil). de celebración) al oficial del registro civil,
Uno de los referidos originales se trasmi- y supuesto que el documento sea regular,
tirá por el párroco, dentro de los cinco días, dicho oficial procederá a la transcripción
al oficial del estado civil del municipio don- en las veinticuatro horas, dando noticia al
de el connubio se celebró, a efectos de la párroco dentro del mismo lapso subsiguien-
transcripción en los registros del Estado. te; el párroco anotará la constancia de la
¿Poseen las partes alguna acción civil cuan- transcripción, al margen de la respectiva
partida parroquial (Instrucción de la S. C. nial del Estado italiano (el caso típico es-
de Sacramentos); si el párroco no recibe triba en la unión entre afines en línea recta
la mencionada comunicación dentro de las del primer grado, así suegro y nuera, que a
cuarentiocho horas de haber llegado el acta tenor del Derecho canónico puede celebrar-
matrimonial al registro civil, formulará re- se válidamente si media dispensa, mientras
clamación ante el oficial público, y si no que el mismo impedimento es indispensable
obtiene éxito, llevará el asunto al ordinario para el artículo 87 del Código civil italiano).
(Instrucción cit.). Puede ocurrir que al re- Cabe preguntarse, eso aparte, si la trans-
gistro se haya remitido, no el original, sino cripción civil del matrimonio canónico de-
una copia del acta de matrimonio, o que pende o no de la voluntad de los cónyuges:
el original no contenga los requisitos que si ambos o uno de ellos quieren que su con-
ya conocemos; en tal caso, se devolverá el nubio no cobre eficacia civil y quede redu-
documento al párroco para su "regulariza- cido al ámbito eclesiástico, ¿podrá admitirse
ción". Esta "regularización" se entiende sólo ese querer, podrá reconocerse en el caso un
formal, no sustancial: por ejemplo, si se derecho para exigir a la autoridad civil que
leyeron los artículos del Código civil y se no transcriba el acta de matrimonio canó-
olvidó consignarlo, se añadirá una constan- nico? Desde el punto de vista del Derecho
cia al respecto; en cambio, no cabría pro- de la Iglesia, ésta afirma su potestad para
ceder ahora a una lectura que entonces se cumplir de oficio los trámites necesarios
hubiese omitido. Pero ,aunque medie impo- para alcanzar la eficacia civil del matrimo-
sibilidad de "regularización" del acta, no nio canónico salvo situaciones exceptuadas
siempre ocurrirá que resulte imposible la por las propias normas eclesiásticas (así
tanscripción: así, en el ejemplo que hemos surge claramente de la ya citada Instructio
traído de omisión de lectura de los artículos de la S. C. de Sacramentos del l-VII-1929).
del Código civil, la jurisprudencia ha enten- Mas, dentro del ámbito del Derecho italiano,
dido qué dicha formalidad no era esencial, algunos fallos judiciales y algunos prestigio-
ya lo dijimos. sos autores como Del Giúdice o Jemolo, afir-
Cuando el acta que comunicó el párroco man la relevancia de la voluntad de los
al oficial civil resulte "regular" o termine consortes para los referidos fines. Así, Del
por quedar "regularizada", corresponderá Giúdice sostiene que ninguna norma del De-
entonces la ya referida transcripción, a me- recho italiano constriñe a los esposos a pro-
nos que se den las hipótesis de "no transcri- curar la eficacia civil de su connubio
bibilidad" del artículo 12, ley 847: que alguno canónico, u otorga derechos a terceros para
de quienes ahora casan canónicamente, es- tales efectos; y destaca que el principio de
tuviera ligado por un matrimonio civilmen- la libre voluntad conyugal se extiende en
te eficaz (porque habría bigamia); que los general a la transcripción lo mismo tem-
dos que ahora casan canónicamente, estu- pestiva que tardía de los matrimonios post-
viesen unidos ya entre sí por matrimonio concordatarios, a la transcripción de los
civilmente válido (porque de admitirse la matrimonios preconcordatarios e, inclusive,
transcripción, el respectivo régimen matri- a la transcripción de los actos jurisdiccio-
monial hasta entonces civil, sería desplazado nales eclesiásticos que luego veremos (deci-
por el régimen matrimonial canónico); que siones sobre nulidad y super rato). Pero, en
uno de los casados canónicamente, fuese todo caso, esa libre voluntad no podrá
persona interdicta civilmente por enferme- ejercitarse caprichosamente. Para Jemolo,
dad mental (acaso dicho connubio sea na- si el matrimonio se celebró con las previas
tural y canónicamente válido, pues el inter- publicaciones, se labró acta y se remitió és-
dicto pudo haber obrado con uso de razón, ta dentro de los cinco días al oficial del
pero ocurre que el Estado defiende el insti- estado civil, los cónyuges han consentido
tuto de la interdicción, con todas sus con- en la transcripción y no podrían ni siquiera
secuencias; se requiere interdicción por de mutuo acuerdo oponerse a dicho trámite;
sentencia firme, no basta tan sólo un trá- si en el mismo caso no mediaron publicacio-
mite pendiente a esos fines; cabe transcri- nes previas, los contrayentes podrían sí de-
bir el matrimonio canónico de un interdicto, ducir oposición, mas si callan el oficial pú-
según excepción que contempla el artículo blico llevará adelante la transcripción; por
14, ley 847, cuando más adelante la inter- fin, si se trata de transcripción tardía (acta
dicción se levantó y desde entonces los con- remitida después de los cinco días), se re-
sortes convivieron un mes al menos). De querirá una explícita manifestación de vo-
acuerdo con la tesis dominante, esta enu- luntad de los consortes. Del Giúdice, más
meración del artículo 12 de la ley matri- aún, admite siempre la oposición por mu-
monial es taxativa; así, no podría denegarse tuo acuerdo de los cónyuges, aun tratándose
la transcripción a propósito de otros ma- de una transcripción tempestiva y precedida
trimonios canónicos ajenos a los casos pre- por todas las formalidades legales; en cuan-
vistos, con el argumento de que tales con- to a la oposición unilateral infundada, sería
nubios lesionan el orden público matrimo- inadmisible; en cambio, si mediase justa
causa, el juez debería acogerla (por ejem- fiscales, etcétera. Formulada una solicitud
plo, después del matrimonio canónico, mas de transcripción tardía, sea al párroco para
antes de la transcripción, un cónyuge des- que envíe el acta al Registro, sea directa-
cubre la vida infame del otro, y entonces mente por presentación del interesado con
revoca su inicial propósito de otorgar efec- el acta que le haya expedido el párroco,
tos civiles al connubio canónico ya celebra- corresponderá que el oficial público, antes
do) ; acerca de la hipótesis inversa de un de la transcripción, proceda como en el caso
acuerdo de no transcripción, sobre cuya base del artículo 13, ley 847, esto es, disponga
se celebró el matrimonio canónico, Del Giú- publicaciones a efectos de cerciorarse que
dice lo considera eficaz y, por ende, no nada obsta a la transcripción a tenor de
admite que uno de los consortes, retractán- los artículos 12 y 14 que ya conocemos. La
dose de su compromiso, pretenda más tarde transcripción tardía retrotrae sus efectos,
la transcripción civil. Nosotros no hemos de como la tempestiva, a la fecha de celebra-
terciar a fondo en la ardua controversia ción del matrimonio canónico transcripto;
desplegada en torno a la función que pueda pero quedan a salvo "los derechos legíti-
atribuirse a la voluntad de las partes res- mamente adquiridos por terceros" en el ín-
pecto de la transcribibilidad civil del ma- terin (por ejemplo, si en el intervalo uno
trimonio canónico. Tan sólo nos permitire- de los consortes tuvo un hijo con un extraño,
mos observar que, a nuestro criterio, el prin- dicho hijo será para los efectos civiles sim-
cipio general debiera ser el de la transcrip- plemente natural y no adulterino).
ción civil siempre que a ello no obste el De acuerdo con el artículo 16 de la ley 847,
Derecho eclesiástico, porque al fin de cuen- la transcripción ordinaria o tardía puede
tas, la letra y el espíritu del régimen con- impugnarse ante el tribunal civil, arguyendo
cordatario tienden, precisamente, a tratar alguna hipótesis de "no transcribibilidad"
como auténtico matrimonio, para todos los del artículo 12. Si la demanda prospera, se
efectos, al matrimonio de la Iglesia; la vo- anulará la transcripción y el respectivo ma-
luntad de las partes, por lo demás, no pue- trimonio canónico habrá perdido su eficacia
de ser demasiado relevante en una órbita civil; sin embargo, cabe que dicha efica-
institucional como ésta, dominada por la cia se mantenga en el intervalo que corrió
noción de orden público. hasta el fallo anulatorio, por virtud de la
Hemos aludido ya, incidentalmente, a una teoría del matrimonio putativo (desde lue-
"transcripción tardía". En efecto, el artícu- go, la buena fe de los cónyuges se referirá,
lo 14 de la ley 847 prevé que "la transcrip- aquí, a la transcribibilidad civil, no a la va-
ción del acta de matrimonio que por cual- lidez canónica del enlace).
quier causa se haya omitido, puede ser exi- Corresponde ahora una sumaria referen-
gida en cualquier tiempo por quienquiera cia a la transcripción de los pronunciamien-
que tenga interés en ello...". Será menes- tos eclesiásticos sobre convalidación del
ter, a tales fines, que ninguna de las causas matrimonio canónico nulo. La Instrucción
que según el artículo 12 obstan a la trans- de la S. C. de Sacramentos del l-VII-1929
cribilidad, se hayan dado al tiempo de cele- prevé en su número 44: "en el caso de que
brarse el matrimonio o hayan surgido des- un matrimonio no haya sido aún notificado
pués (por excepción, en caso de interdicción y transcripto a los efectos civiles y se des-
por amencia posterior al matrimonio que cubra que es nulo, se procederá de confor-
luego se levantó y que fue seguida de coha- midad con el derecho a la convalidación
bitación por un mes, cabrá la transcripción; ordinaria de él. El párroco trasmitirá al ofi-
para Jemolo, ni siquiera se exigiría dicha cial del estado civil el acta de la segunda
cohabitación. Se discute si cabrá solicitar celebración del matrimonio realizada en la
la transcripción tardía pese a la muerte de forma dicha, esto es, con la renovación del
uno o ambos cónyuges. Parece razonable consentimiento ante el párroco y los testi-
la respuesta afirmativa (cfr. Del Giúdice; gos, previa dispensa de las proclamas si las
contr. Jemolo), esto es, que el cónyuge viu- hechas incurrieron en decadencia"; y en tal
do pueda pedir ese acto, salvo que en vida caso, transcripta esta segunda celebración,
del otro consorte hubiesen acordado ambos desde ella cobrará eficacia civil el connubio.
te. no transcripción; y también podría for- Ahora bien, si se trata en cambio de un
mular una tal solicitud, muertos ambos cón- matrimonio canónico ya transcripto, cabe
yuges, cualquiera que dentro del ámbito fa- que la convalidación simple no se comunique
miliar posea interés legítimo en la eficacia al Registro, dejando las cosas como están, y
civil de ese connubio canónico, por ejem- entonces sólo ocurrirá que la eficacia civil
plo, los hijos, siempre que no conste una de las nupcias respectivas arrancará de fe-
voluntad contraria de los consortes muertos cha anterior a la segunda celebración con-
(para estas reservas respecto de la voluntad validatoria. En cambio, si en ese caso se
de las partes, remitirnos a lo dicho ut su- entiende necesario dar estado civil a la con-
pra); en cambio, no gozarían de legitima- validación, la citada Instructio dispone que
ción para esos fines los acreedores, los entes el ordinario, entretanto se proceda a la re-
validación, "pronunciará... sentencia de Giúdice; contr., Jemolo). A la inversa, tam-
nulidad de aquel primer matrimonio, la cual bién cabe la transcripción civil de los ma-
seguirá el curso establecido para las nece- trimonios canónicos celebrados en Italia por
sarias anotaciones en los registros civiles", extranjeros.
donde más tarde se transcribirá también la g) De conformidad con el artículo 34 del
segunda celebración convalidatoria. Por fin, concordato y con el artículo 17 de la ley
si no cabía la convalidación ordinaria y se 847, las causas concernientes a nulidad de
recurrió a la sanatlo in radice, la Instructio matrimonios canónicos (que con la trans-
preceptúa que "el rescripto de la sanación cripción hayan cobrado eficacia civil) se
en raíz, con la noticia de la nulidad del reservan a la competencia de los tribunales
matrimonio en cuestión, previo el consenti- y demás órganos eclesiásticos, y se gober-
miento del ordinario y si así lo exige el in- narán por el Derecho canónico tanto sus-
terés de las partes, será comunicado por el tancial como procesal. El respectivo pronun-
párroco al oficial del estado civil y se trans- ciamiento (sea que provenga de vía judicial,
cribirá la sanación del matrimonio en el sea que consista en decreto administrativo),
registro civil, al margen de la partida de gozará de plenos efectos civiles para el Es-
matrimonio que se ha sanado en raíz". En tado italiano, y se anotará en el registro
concordancia con estas normas, la circular civil al margen de la partida de que se trate,
número 2232 del guardasellos italiano, del previo cumplimiento de algunos recaudos.
18-VII-1929, ordenó la anotación marginal Este sistema alcanza a todo matrimonio ca-
de las convalidaciones relativas a matrimo- nónico registrado en Italia: no interesa que
nios canónicos nulos previamente transcrip- el mismo se haya celebrado en el país o fue-
tos. Por supuesto, no debe olvidarse que "el ra de él, o que los consortes sean o no ita-
consentimiento de ambas partes natural- lianos; tampoco cuenta que el órgano ecle-
mente suficiente" a que alude el canon 1139 siástico que dictó la decisión tuviera su sede
a propósito de la revalidación in radice, en Italia o en otro Estado (cfr. Del Giúdice
podría consistir en el que se expresó en y jurisprudencia casasoria; contra., Jemolo).
oportunidad de un casamiento civil; y en- A los referidos fines, el pronunciamiento
tonces, claro está que por virtud del artícu- eclesiástico definitivo debe elevarse al órga-
lo 12, ley 847, la sanatio in radice sería civil- no máximo de la magistratura pontificia,
mente ineficaz, pues de otro modo vendría esto es, al Supremo Tribunal de la Signa-
a mudarse el régimen legal a que estaba tura Apostólica (ver cánones 1602 y sigs. del
originariamente sujeto ese matrimonio civil, Codeo:), el cual comprobará si en el caso se
válido para el Estado italiano. respetaron las normas canónicas sobre com-
El artículo 21 de la ley 847 admite que petencia y defensión de las partes, dictando
pueda otorgarse eficacia civil, por transcrip- en su caso un decreto donde conste que así
ción, a los matrimonios "preconcordatarios" se procedió y que se trata de decisión firme.
(precisando: uniones canónicas anteriores El pronunciamiento sobre nulidad, junto con
al 8-VIII-1929, fecha de vigencia de la ley el decreto de la Signatura, se trasmitirán
847), siempre que medien estos requisitos: ex officio a la Corte de Apelación competen-
que al tiempo de la celebración se diesen las te (la del territorio donde está el registro
condiciones exigidas por el Código civil para que contiene la transcripción del matri-
contraer matrimonio; que a posteriori no monio anulado); se entiende empero, según
haya surgido ninguna de las hipótesis del Del Giúdice, que la Corte no entrará en ac-
artículo 12 de la ley 847; que las partes so- tividad sino a petición de parte interesada,
liciten la transcripción a la Corte de Ape- pudiendo así ocurrir que ambos cónyuges
lación competente, y que dicha Corte acceda estén de acuerdo en que no cobre eficacia
una vez verificada la ausencia de óbices. La civil la decisión eclesiástica, salvo los raros
demanda a la Corte debe provenir de ambas casos en que, añade Jemolo, por la índole
partes, de los dos cónyuges (quienes podrán especialísima de la nulidad, la actividad de
obrar conjunta o separadamente, en forma la Corte pueda provocarse por el Ministe-
simultánea o sucesiva); se trata de un de- rio Público.
recho personalísimo, de modo que si algún La Corte de Apelación sólo verificará dos
cónyuge muere antes de la petición nada extremos: si el pronunciamiento eclesiásti-
podrá hacerse, mientras que si el óbito ocu- co concierne a un matrimonio canónico re-
rre abierto ya el trámite, la Corte podrá or- gistrado; si el decreto de la Signatura con-
denar la transcripción. tiene las indispensables referencias al ca-
Por más que el tema no sea pacífico, cabe rácter "firme" de ese pronunciamiento y a
admitir como correcta la tesis que concede la observancia, en el respectivo proceso, de
transcritaibilidad a los matrimonios canó- las normas sobre competencia y defensión
nicos celebrados por italianos en el extran- de las partes. Si este contralor formal da
jero aunque el país de celebración no re- resultado satisfactorio, la Corte debe emitir
conozca efecto civil alguno al connubio sin más la ordenanza sobre ejecutoriedad
canónico, por ejemplo, la Argentina (cfr. Del civil de dicha decisión eclesiástica, dispo-
niendo que se tome nota marginal en la matrimonios no canónicos civilmente váli-
partida de matrimonio; aunque la doctrina dos; la Instrucción de la S. C. de Sacramen-
no sea por entero pacífica, hay que admitir tos del l-VII-1929 establece que, en caso
que la Corte no puede pasar más allá, no de Privilegio Paulino, el trámite para su
puede arrogarse una verificación de fondo transcripción civil se deferirá a la Secreta-
para comprobar si acaso el pronunciamien- ría de Estado de la Santa Sede, que es un
to eclesiástico de nulidad pugna con princi- órgano diplomático, lo cual implicaría reco-
pios del orden público matrimonial italia- nocer que en dicha hipótesis no pueden es-
no (por ejemplo, nulidad fundada en el cum- perarse más resultados que los provenientes
plimiento de una condición de futuro, o en de una negociación entre los dos poderes
disparidad de cultos). (de hecho, ninguno, mientras no se cam-
Interesa observar aquí, asimismo, que rio biara el régimen legal italiano). Los efectos
pasando nunca en absoluta autoridad de civiles de la dispensa super rato, que resul-
cosa juzgada las decisiones eclesiásticas so- tan de la ordenanza de ejecutoriedad, no
bre nulidad matrimonial (ver cánones 1903, operan desde la fecha de esa ordenanza,
1989 y concs.), cabe que en un juicio de sino que se retrotraen; estrictamente, dicha
revisión los tribunales de la Iglesia consi- retroactividad debiera alcanzar tan sólo has-
deren válido un matrimonio cuya anterior ta la época de la dispensa, a tenor del De-
nulidad ya tuvo ejecutoriedad civil; en tal recho canónico; sin embargo, una parte de
supuesto, el nuevo pronuncimiento eclesiás- la doctrina italiana propugna una retroac-
tico deberá admitirse también a los efectos Mvidad plena, asimilando esta hipótesis a
civiles, ya que del concordato y de la ley la de nulidad matrimonial (al menos, según
847 se desprende que el Estado italiano ha algunos autores, para los efectos patrimo-
acogido implícitamente, en caso de matri- niales) ; anotemos, de cualquier modo, que
monios canónicos registrados, el principio la Casación peninsular en pleno, por pro-
de revisibilidad de los fallos anulatorios nunciamiento del 13-IV-1949, ha decidido
(cfr. entre otros Del Giúdice; contr., Jemo- que rige aquí sin más el sistema canónico,
lo). vale decir, que la retroactividad sólo llega
La decisión eclesiástica puede contener, a la fecha del rescripto pontificio (cfr. Je-
aparte del pronunciamiento misino sobre molo).
anulación, otras disposiciones (daños, cos- i) El artículo 22 de la ley 874 dispone que
tas, etcétera); se pregunta, entonces, si estos la decisión eclesiástica que declare la nuli-
otros capítulos del dispositivo eclesiástico dad de un connubio celebrado ante ministro
poseen también eficacia civil una vez cum- católico en época anterior a la vigencia de
plimentados los trámites formales que ya dicha ley, tiene eficacia para invalidar tam-
conocemos. La respuesta, en general, debe bién el matrimonio civil existente entre las
ser negativa: el artículo 34 del concordato mismas partes, siempre que la nulidad se
alude tan sólo a la ejecutoriedad civil del funde en una causal admitida a la vez por
pronunciamiento eclesiástico sobre "nulidad el Código civil. Esta norma se aplica, así
del matrimonio"; lo demás concernirá, así pues, al caso de dos personas ligadas entre
pues, a la jurisdicción civil autónoma en sí por un doble vínculo, canónico y civil,
esta órbita, sin perjuicio de que siempre de- ambos "preconcor datarlos"; no interesa cuál
berá arrancarse, necesariamente, del fallo precedió, y con qué intervalo; tampoco im-
eclesiástico anulatorio. porta que el proceso o el fallo de nulidad
Una vez que la sentencia eclesiástica fue sean anteriores o posteriores al régimen con-
reconocida con ejecutoriedad civil, les efec- cordatario. En cuanto a la coincidencia de
tos de la misma se operarán retroactiva- causales entre la decisión eclesiástica y el
mente a la época de celebración del casa- ordenamiento estatal, se entiende que ella
miento anulado; sin, perjuicio de que, para ha de ser genérica y en abstracto, no espe-
el intervalo, puedan regir los principios so- cífica y en concreto; de otro modo, la eje-
bre matrimonio putativo. cutoriedad civil del pronunciamiento ecle-
h) El mismo régimen que acabamos de siástico requeriría un nuevo juicio ante los
exponer, se aplica a la dispensa pontificia tribunales italianos, extremo éste que, según
super rato, y otro tanto, se entiende, a la resulta a las claras del trámite parlamenta-
declaración eclesiástica que compruebe la rio de la ley 847, el legislador quiso preci-
disolución del matrimonio rato no consuma- samente eliminar (ver Relación Rocco); y
do por virtud de profesión religiosa solemne; así, por ejemplo, bastará que la decisión
todo ello siempre y cuando la dispensa o la eclesiástica anulatoria se funde en "impo-
declaración versen sobre un matrimonio tencia", para que ella goce de ejecutoriedad
propiamente "concordatario", esto es, un civil, porque el Código italiano contempla
enlace celebrado ante ministro de culto ca- también esa causal de nulidad, aunque pu-
tólico y civilmente registrado. Quedan ex- diese suceder que, dada la divergencia de
cluidos, se observa, los supuestos de Privile- la doctrina canónica y civil en ese orden,
gio Paulino y similares en que se trate de acaso el juez eclesiástico haya considerado
como "impotencia", en concreto y específi- troactiva a tenor de los mismos principios
camente, una situación que no sería tal cosa que rigen la disolución de uniones postcon-
para los jueces del Estado. Debe mediar "de- cordatarias; para Jemolo, en cambio, los
manda de una de las partes" (Jemolo, sin efectos sólo correrán desde la providencia
embargo, admite que muerto uno de los con- de la Corte.
sortes pueda accionar un heredero). En j ) Ei artículo 34 del concordato, en su
cuanto al trámite, se aplicarán aquí las párrafo postrero, contiene una excepcional
mismas normas que rigen para las senten- delegación de jurisdicción eclesiástica en
cias y decisiones postconcordatarias: el pro- favor de las autoridades estatales: se prevé
nunciamiento eclesiástico, con la pertinente allí, en efecto, que "en lo referente a las
atestación de la Signatura Apostólica, se causas de separación de cuerpos, la Santa
remitirá a la Corte de Apelación competen- Sede coasiente que sean juzgadas por las
te en el territorio de la comuna donde se autoridades civiles". Como consecuencia, los
celebró el matrimonio civil; dicha Corte pronunciamientos eclesiásticos en ese orden,
se reducirá a examinar si se trata en el caso bien que se comuniquen a la autoridad civil
de un matrimonio ante ministro católico, {Instrucción de la S. C. de Sacramentos del
y de un connubio civil de las mismas partes, l-VII-1929, n<? 54), no tendrán de por sí efec-
anteriores ambos a la vigencia de la ley 847, to alguno en los juicios por separación
como también si es formalmente regular el corporal que se sigan ante los tribunales
decreto de la Signatura, y si media coin- italianos; los pronunciamientos de éstos, en
cidencia de causales de nulidad entre la cambio, son admitidos con efectos canóni-
decisión eclesiástica y el Código civil. En cos por la Iglesia, siempre que ellos no con-
fin, señalemos que en este caso el matrimo- tradigan "las leyes divinas o eclesiásticas"
nio civil quedará invalidado ex tune. (artículo 53, Instrucción cit.), y conciernan
Admite asimismo el artículo 22 de la ley a uniones posteriores o anteriores al con-
847, que en el supuesto de dispensa super cordato (artículo 52, ídem). Desde luego, en
rato de un matrimonio ante ministro cató- las referidas causas de separación de cuer-
lico celebrado antes de la vigencia de dicha pos el juez civil aplicará su propio derecho,
ley, esa dispensa pueda producir, a petición incluso cuando se trate de matrimonio ca-
de ambas partes y cumplidos los recaudos nónico transcripto. La sentencia firme de
que ya conocemos, la disolución del vínculo separación, será comunicada a la autoridad
civil que ligaba a los mismos consortes tam- eclesiástica por el tribunal civil.
bién desde época preconcordataria. Se re- II. El concordato con España de 1953. a)
quiere, pues, que los dos matrimonios hayan De acuerdo con el artículo XXIII del con-
precedido al 8 de agosto de 1929, sin que cordato celebrado el 27 de agosto de 1953
interese cuál se celebró primero; no cuenta, entre la Santa Sede y España, "el Estado
por lo demás, que la dispensa super rato se español reconoce plenos efectos civiles al
haya otorgado antes o después del régimen matrimonio celebrado según las normas del
concordatorio. La Corte de Apelación hará, Derecho canónico". Acerca de esta norma,
como siempre, las pertinentes verificaciones especifica el protocolo final que integra el
formales, a la vista de los testimonios de la concordato: "A) Para el reconocimiento, por
dispensa (lato sensu: también la declara- parte del Estado, de los efectos civiles del
ción de disolución por profesión religiosa matrimonio canónico, será suficiente que el
solemne) y del decreto de la Signatura; en acta de matrimonio sea transcrita en el Re-
cambio, la Corte no puede pasar a un exa- gistro civil correspondiente. Esta transcrip-
men de mérito, por ejemplo acerca de la ción se seguirá llevando a cabo como en el
inconsumación. La norma en examen re- momento presente. No obstante, quedan
quiere el petitorio "de ambas partes" (la convenidos los siguientes extremos: 1. En
jurisprudencia ha admitido la demanda de ningún caso la presencia del funcionario
un solo consorte, si resulta que hay acuerdo del Estado en la celebración del matrimonio
del otro); se trata aquí de un derecho per- canónico será considerada condición nece-
sonalísimo de los cónyuges, que ningún ter- saria para el reconocimiento de sus efectos
cero podrá pretender para sí ni a título per- civiles. 2. La inscripción de un matrimonio
sonal ni en calidad hereditaria (cfr. Del canónico que no haya sido anotado en el
Giúdice; Jemolo admite el derecho de los Registro inmediatamente después de su ce-
herederos; y la jurisprudencia ha permitido lebración, podrá siempre efectuarse a re-
accionar al tutor del incapaz, al curador del querimiento de cualquiera de las partes o
ausente); si ambos consortes accionaron, de quien tenga un interés legítimo en ella.
pero si luego fallece uno pendiente todavía A tal fin será suficiente la presentación en
el trámite ante la Corte, de todos modos el las oficinas del Registro Civil de una copia
requisito de la petición conjunta se ha sa- auténtica del acta de matrimonio extendi-
tisfecho, y ei Tribunal podrá dictar la or- da por el párroco en cuya parroquia aquél
denanza de ejecutoriedad civil. La eficacia se haya celebrado. La citada inscripción
de esta ordenanza, según Del Giúdice, es re- será comunicada al párroco competente por
el encargado del Registro Civil. 3. La muer- nio eclesiástico, y elimina recaudos que
te de uno o de ambos cónyuges no será exigía el concordato italiano, así la lectura
obstáculo para efectuar dicha inscripción. por el ministro de culto de los artículos del
4. Se entiende que los efectos civiles de un Código civil. Por otro lado, hay un recono-
matrimonio debidamente transcripto regi- cimiento más amplio en orden a la actividad
rán, a partir de la fecha de la celebración jurisdiccional eclesiástica en causas matri-
canónica de dicho matrimonio. Sin embargo, moniales: simplificación de los trámites pa-
cuando la inscripción del matrimonio sea ra la eficacia civil de los respectivos pro-
solicitada una vez transcurridos los cinco nunciamientos canónicos, inclusión en esa
días de su celebración, dicha inscripción órbita del Privilegio Paulino, y reserva para
no perjudicará los derechos adquiridos le- la Iglesia de su competencia en los casos
gítimamente por terceras personas. B) Las de separación corporal. Asimismo, adviér-
normas civiles referentes al matrimonio de tase que el Estado español asume la carga
los hijos, tanto menores como mayores, se- de conformar su propio derecho al canónico,
rán puestas en armonía con los cánones en cuanto al casamiento de los hijos y acer-
1034 y 1035 del Código de Derecho canó- ca de los matrimonios mixtos; como también
nico. C) En materia de reconocimiento de se compromete a no introducir impedimen-
matrimonio mixto entre personas católicas tos lesivos del Derecho natural, en la regu-
y no católicas, el Estado pondrá en armonía lación civil del connubio entre no bautiza-
su propia legislación con el Derecho canó- dos. Y por fin, la norma supletoria del
nico. D) En la reglamentación jurídica del artículo 35 del concordato español, es más
matrimonio para los no bautizados, no se favorable para la Iglesia que aquella con-
establecerán impedimentos opuestos a la ley tenida en el artículo 44 del concordato ita-
natural". En cuanto al artículo XXIV del liano: según la primera, "D La Santa Sede
concordato español, él reza: "1) El Estado y el gobierno español procederán de común
español reconoce la competencia exclusiva acuerdo en la resolución de las dudas o
de los Tribunales y Dicasterios eclesiásticos dificultades que pudieran surgir en la in-
en las causas referentes a la nulidad del terpretación o aplicación de cualquier cláu-
matrimonio canónico y a la separación de sula del presente concordato, inspirándose
los cónyuges, en la dispensa del matrimonio para ello en los principios que lo informan.
rato y no consumado y en el procedimiento 2) Las materias relativas a personas y cosas
relativo al Privilegio Paulino. 2) Incoada y eclesiásticas de las cuales no se ha tratado
admitida ante el Tribunal eclesiástico una en los artículos precedentes, serán regula-
demanda de separación o de nulidad, co- das según el Derecho canónico vigente"; en
rresponde al Tribunal civil dictar, a instan- cambio, el artículo 44 del concordato con
cia de la parte interesada, las normas y me- Italia se reduce a prever que si surgiese en
didas precautorias que regulen los efectos lo futuro "alguna dificultad para la inter-
civiles relacionados con el procedimiento pretación del presente concordato, la Santa
pendiente. 3) Las sentencias y resoluciones sede e Italia procederán de común acuerdo
de que se trate, cuando sean firmes y eje- a una solución amistosa de la cuestión".
cutivas, serán comunicadas por el Tribunal b) Asunto básico para el Derecho con-
eclesiástico al Tribunal civil competente, el cordatario español, es la determinación de
cual decretará lo necesario para su ejecu- quiénes se hallan sujetos a la forma matri-
ción en cuanto a efectos civiles y ordenará monial canónica en España y quiénes pue-
—cuando se trate de nulidad, de dispensa den, en cambio, acogerse al matrimonio
super rato o aplicación del Privilegio Pau- civil. Este delicado tema debe examinarse
lino— que sean anotadas en el Registro del en dos zonas jurídicas: el propio concor-
Estado Civil al margen del acta de matri- dato y las normas del Derecho estatal.
monio. 4) En general, todas las sentencias, Se acepta en general que el concordato
decisiones en vía administrativa y decretos consagra el sistema canónico sobre la for-
emanados de las autoridades eclesiásticas, ma para el matrimonio: esto es, que por
en cualquier materia dentro del ámbito de virtud del régimen concordatario deben acu-
su competencia, tendrán también efecto en dir al matrimonio eclesiástico en España,
el orden civil cuando hubieren sido comu- todos aquellos que, a tenor del canon 1099,
nicados a las competentes autoridades del párrafo 1: del Codex, quedan obligados a
Estado, las cuales prestarán, además, el la forma canónica; mientras que el matri-
apoyo necesario para su ejecución". monio civil, meramente subsidiario, sólo ca-
Indudablemente, si comparamos este con- bría para los bautizados acatólicos o para los
cordato con el italiano, la conclusión será no bautizados, cuando contraen entre sí.
que el Derecho matrimonial canónico apa- Se observa, en apoyo de esta tesis, que el
rece más favorecido en el acuerdo con Es- articulo 23 hace remisión a "las normas del
paña. Por lo pronto, el concordato español Derecho canónico" sobre matrimonio; que
trae normas más precisas sobre el mecanis- según el protocolo, corresponde que el Es-
mo para la transcripción civil del matrimo- tado armonice su propia legislación con la
eclesiástica "en materia de reconocimiento siempre sometidos de cualquier modo a la
de matrimonio mixto entre personas católi- forma matrimonial canónica.
cas y no católicas"; que todo el concordato El citado decreto dio la pauta para las
revela el ánimo del Estado español de a jus- normas civiles posteriores, vale decir, las
tar su ordenamiento jurídico al Derecho de sancionadas en 1957 y 1958 que hoy con-
la Iglesia, en las materias de competencia figuran el Derecho español en este orden.
de esta última; que el artículo 35 sobre cri- Así, la ley del 24-IV-1958 reformó el artícu-
terios para solucionar las dudas interpre- lo 42 del Código civil, que quedó redactado
tativas, también coadyuva en ese sentido; de esta guisa: "La ley reconoce dos clases
y que ello surge asimismo del Mensaje del de matrimonios: el canónico y el civil. El
jefe del Estado a las Cortes, a propósito del matrimonio habrá de contraerse canónica-
concordato, cuando se afirmó allí que "co- mente cuando uno al menos de los contra-
rresponde a la potestad de la Iglesia dictar yentes profese la religión católica. Se auto-
leyes y juzgar en las causas referentes al riza el matrimonio civil cuando se pruebe
matrimonio de los bautizados" y se aseveró que ninguno de los contrayentes profesa la
que ambas partes signatarias tienen "coin- religión católica". En sentido concordante,
cidentes posiciones... respecto a esta 'tras- aluden también a la "profesión" del catoli-
cendental institución", de suerte que "hace- cismo la nueva ley de Registro Civil del
mos nuestras las normas de la Iglesia sobre 8-VII-1957 (en vigor desde el 1-1-1959) y el
el matrimonio sacramental". Mas pasemos respectivo Reglamento aprobado por decreto
ahora al Derecho civil español, donde la del 14-XI-1958. Como saldo, resulta que se-
cuestión se presenta más compleja. gún el actual Derecho civil español deben
Sabido es que fue por la ley del 10-VI-1870 casarse por la Iglesia, necesariamente, aque-
que España contó, por vez primera, con ma- llas parejas en que al menos una de las
trimonio civil obligatorio; dicho régimen re- partes profese la religión católica; sólo cuan-
sultó efímero, como que desaparecería con do ambos contrayentes puedan demostrar
el decreto del 9-II-1875 que restituyó "efica- que no profesan el catolicismo, cabrá el ma-
cia civil al matrimonio canónico. El Código trimonio civil. Ello así, no resulta del todo
de 1889, en su artículo 42, establecería: "La fácil calificar categóricamente dicho sis-
tema: la ley del 24-IV-1958, en su preám-
ley reconoce dos formas de matrimonio: el bulo, alude al "carácter supletorio del ma-
canónico, que deben contraer todos los que trimonio civil", y así es, en principio al
profesen la religión católica; y el civil, que menos; pero en la práctica ocurrirá que,
se celebrará del modo que determina este apenas se propicie un criterio amplio a pro-
Código". La ley del 28-VI-1932 de la II Re- pósito del borroso concepto de "profesión
pública reimplantó el matrimonio civil obli- católica", se acabaría por desembocar, vir-
gatorio; pero, a su vez, por la ley del 12- tualmente, en un sistema de matrimonio ci-
III-1938, se volvió al sistema precedente. vil "facultativo", sin duda alguna contrario
Más tarde, la orden del Ministerio de Jus- al concordato de 1953.
ticia del 10-111-1941, dispuso en su artículo c) Pero, ¿cómo se esclarece el requisito
1? que "los jueces municipales no autori- aludido, que condiciona la aptitud de los
zarán otros matrimonios civiles que aquellos contrayentes para el matrimonio canónico
que, habiendo de contraerse por quienes no o para la unión civil?
pertenezcan a la religión católica, se pruebe Tratándose de personas que jamás perte-
documentalmente la acatolicidad de los con- necieron a la Iglesia católica por el bautis-
trayentes, o, en el caso de que esta prueba mo, o por la posterior conversión si había
documental no fuere posible, presenten une, precedido bautismo acatólico, ellas serán
declaración jurada de no haber sido bauti- admitidas al matrimonio civil sobre la base
zados, a cuya exactitud se halla ligada la de su declaración en tal sentido que reúna
validez y efectos civiles de los referidos ma- los requisitos de una confesión judicial y
trimonios". Pero, vigente ya el concordato que se corrobore, si es del caso, con alguna
de 1953, vino a dictarse el decreto del 26-X- otra prueba (testimonios, certificación ne-
1956 que reformó en estos términos el ar- gativa de bautismo católico expedida por
tículo 37 del reglamento del Registro Civil: el párroco del lugar de nacimiento, cons-
"El matrimonio civil será autorizado en el tancia del bautismo en confesión acatólica,
solo caso de que ambos contrayentes prue- etcétera).
ben que no profesan la religión católica". De Más compleja es en cambio la otra situa-
esa manera, se sustituía el concepto de "per- ción: uno o ambos contrayentes son bauti-
tenencia" al catolicismo por el de "profe- zados o convertidos católicos, pero afirman-
sión" de dicha fe; con lo cual quedaba abier- do 110 profesar ya dicha fe, pretenden el
to el matrimonio civil para quienes, bauti- matrimonio civil. Por lo pronto, el concepto
zados o convertidos en la Iglesia católica, de "profesión católica" resulta no poco di-
hubiesen apostatado más tarde, sujetos éstos fuso, ya lo advertíamos; en definitiva, no
que, según la legislación eclesiástica, siguen bastará aducir y demostrar mera indiferen-
cía, desapego, ausencia de prácticas cató- colo del concordato, artículo 23, apartado A,
licas, sino que se requerirá acreditar una ''para el reconocimiento, por parte del Es-
voluntad positiva de desligarse de la Iglesia, tado, de los efectos civiles del matrimonio
o sea, concretamente, una "apostasía". Aho- canónico, será suficiente que el acta de ma-
ra bien, la autoridad eclesiástica es la única trimonio sea transcrita en el Registro Civil
con idoneidad apropiada para asesorar al correspondiente". A tal propósito, el artícu-
poder civil sobre la posible apostasía de un lo 71 de la ley de Registro Civil reza: "Están
bautizado o converso católico; y de ahí el obligados a promover la inscripción del ma-
mecanismo de contacto entre ambas potes- trimonio canónico los propios contrayentes.
tades que para el caso estructuran, de con- A este fin pondrán por escrito en conoci-
suno, el reglamento de la ley española de miento del encargado del Registro compe-
Registro Civil y la circular de la Nunciatura tente, con veinticuatro horas de antici-
de Madrid del 25 de marzo de 1957. De pación, por lo menos, el día, hora y lu-
acuerdo con el artículo 245 del reglamento gar del acto. El encargado dará recibo de
ce Registro Civil, "ratificados los contra- dicho aviso y asistirá, por sí o por dele-
yentes, si se tratara de personas que bauti- gado, a la celebración, al solo efecto de
zadas en la Iglesia católica o convertidas a verificar la inmediata inscripción. En to-'
ella de la herejía o del cisma, hubieren do caso, la inscripción podrá hacerse en
apostatado posteriormente, el encargado ex- cualquier momento, aun fallecidos los con-
pondrá circunstanciadamente el proyectado trayentes, a petición de cualquier intere-
matrimonio a la autoridad eclesiástica dio- sado, mediante la simple presentación de
cesana, la que podrá pedir información su- copia auténtica del acta sacramental o de
plementaria. No se celebrará el matrimonio certificación eclesiástica acreditativa del
en tanto no transcurra un mes desde la matrimonio. La inscripción deberá ser co-
expedición de la comunicación o desde la municada al párroco". Anotemos aquí que
última, si las declaraciones de los contra- según el protocolo concordatario, esa pre-
yentes se presentan a diferentes encarga- sencia del funcionario estatal que prevé la
dos" (por excepción, para el matrimonio legislación civil "en ningún caso... será
civil ¿TI articulo mortis bastará, según el ar- considerada condición necesaria para el re-
tículo 248 del reglamento, "que ambos con- conocimiento de sus efectos civiles" al ma-
trayentes declaren no profesar la Religión trimonio canónico.
Católica; en su caso, en cuanto sea posible, La posibilidad de una inscripción tardía
se hará la previa comunicación a la Autori- surge de las normas concordatarias que ya
dad eclesiástica a través del párroco ..."). consignáramos, y del citado artículo 71 de
Recibida la comunicación civil, "el ordinario la ley de Registro Civil. Cabe formular dicha
u ordinarios interesados tendrán esmerada solicitud en cualquier tiempo, incluso muer-
diligencia en comprobar si resulta efectivo tos ya los cónyuges; posee aptitud al efecto
el abandono de la fe católica ... y en evitar cualquier persona con legítimo interés en la
que realmente alguno se lance a declararse eficacia civil del connubio canónico.
con ligereza no católico" (circular de la Los efectos civiles del matrimonio ecle-
Nunciatura, ap. A ) ; si se verifica que no hay siástico se reconocen por la inscripción en
tal apostasía, comprobándose tan sólo "el el Registro, pero retroactivamente a la fecha
caso de diferencia o incluso de hostilidad a en que el enlace se contrajo, con la salvedad
la práctica de la fe, será de ello informa- de que, si la inscripción se solicitó trans-
da la autoridad civil" (circular cit., ap. O, curridos cinco días del casamiento, no se
incumbiendo a esta última autoridad deci- afectarán los derechos legítimamente ad-
dir en definitiva, ya que la información del quiridos en el ínterin por terceros (proto-
ordinario sólo apareja un asesoramierito; colo, art. 23, ap. A; art. 70 de la ley de Re-
en cambio, si resulta una actitud de apos- gistro Civil).
tasía, la circular de la Nunciatura quiere Respecto del "matrimonio de conciencia",
que los ordinarios procuren disuadir a los el mismo artículo 70 de la ley del Registro
interesados, y manda que "cuando tales Civil dispone que para sus efectos civiles
gestiones resultaren infructuosas al fin de- bastará la inscripción en el libro especial
seado, no se hará notificación alguna a la de matrimonios secretos del Registro Cen-
autoridad civil" (ap. D ) , y entonces esta tral, inscripción que procederá si la solicitan
autoridad podrá presumir sin más que se da ambos contrayentes (art. 78); mas los dere-
el supuesto legal ("no profesión del catoli- chos legítimamente adquiridos por terceras
cismo") indispensable para la procedencia personas no se afectarán sino desde la pu-
del matrimonio civil. blicación de dicho connubio (art. 70), publi-
d) Veamos ahora, sumariamente, cuáles cación ésta que consiste en trasladar el
son los trámites por cuya virtud el matri- asiento del libro de matrimonios secretos
monio canónico adquiere en España plena al Registro Civil correspondiente, y que po-
eficacia civil. drán pedir ambos cónyuges de mutuo acuer-
Ya sabemos que, de acuerdo con el proto- do, o el consorte sobreviviente, o el ordinario
cuando cesa para él la obligación canónica y eficaz y debiera operar per se la nulidad
del secreto (art. 79). del primer enlace; de todas maneras, nos-
Según el artículo 80 de la ley de Registro otros nos hemos limitado a exponer la solu-
Civil, a petición del interesado o del Minis- ción que se entiende más probable a la luz
terio Fiscal, se "anotarán" (no "inscribi- del actual régimen civil español). Por últi-
rán") : Primero: El matrimonio canónico mo, puede ocurrir que dos personas casadas
contraído in articulo mortis o sólo ante tes- civilmente, quieran para tranquilidad de su
tigos, en tanto no se certifique canónica- conciencia celebrar más tarde entre ellas
mente su existencia. Segundo: El civil mien- mismas un connubio canónico; en tal caso
tras no se acredite debidamente que ambos no habrá impedimento alguno, y las nuevas
contrayentes no proíesan la religión cató- nupcias eclesiásticas gozarán de plenos efec-
lica ..." El artículo 271 del reglamento espe- tos civiles a través de la primitiva inscrip-
ciíica: "La anotación del matrimonio canó- ción del enlace civil; para tales fines, debe-
nico in articulo mortis, o sólo ante testigos, rá dejarse constancia del acto canónico al
se practicará en virtud del acta civil, certi- margen de dicha inscripción.
ficación canónica que aun cuando afirme la f ) El artículo 24 del concordato reconoce
celebración ponga en duda su validez, o la exclusiva competencia de los órganos
expediente civil acreditativo de la celebra- eclesiásticos en las causas sobre nulidad del
ción. En la anotación se expreserán las matrimonio canónico y sobre separación de
circunstancias especiales del matrimonio y los cónyuges, en la dispensa super rato y
las menciones de identidad de los testigos. en los trámites del Privilegio Paulino. Las
La cancelación se produce por certificación respectivas sentencias y resoluciones, una
canónica de invalidez"; y añade el artícu- vez firmes y ejecutivas, se comunican por el
lo 272 que "el matrimonio civil contraído sin tribunal eclesiástico al civil, se anotan en
que se acredite debidamente que ambos el Registro y gozan de plena eficacia civil;
cónyuges no profesan la religión católica... corresponderá a las autoridades del Estado
será objeto de anotación, con expresión de proveer las pertinentes medidas ejecutivas,
esas circunstancias, en virtud del título como también las cautelares que se requie-
acreditativo de la celebración. La cancela- ran por parte interesada mientras se siguen
ción se produce si se inscribe sentencia las causas de nulidad o separación. Nos re-
declarando la nulidad del matrimonio". ducimos aquí a estos enunciados generales,
e) De conformidad con el artículo 83, in- para pasar en seguida al estudio en parti-
ciso 59, del Código civil español, no pueden cular de dos de las hipótesis mencionadas,
contraer matrimonio "los que se hallen liga- aquellas que implican innovaciones del con-
dos con vínculo matrimonial"; y agrega el cordato español con _relación al italiano:
artículo 51 que "no producirá efectos civiles Privilegio Paulino, causas de separación
el matrimonio canónico o civil cuando cual- corporal.
quiera de los cónyuges estuviese ya casado g) A tenor de las normas concordantes
legítimamente"; en fin, especifica el artícu- que acabamos de citar, ha venido a admi-
lo 252 del reglamento del Registro Civil que tirse por el Estado español el ejercicio del
"no podrá inscribirse matrimonio canónico Privilegio Paulino de que tratan los cáno-
o civil contraído cuando cualquiera de los nes 1120 y siguientes del CocLex de 1918.
cónyuges estuviera ya casado legítimamen- Según las referidas normas: 1?) se reconoce
te; pero el encargado no suspenderá la ins- la competencia de los órganos de la Iglesia
cripción porque conozca tal circunstancia o "en el procedimiento relativo al Privilegio
cualquiera otra causa de ineficacia, por Paulino"; 2<?) el pertinente pronunciamien-
medios no auténticos, sin perjuicio de que, to firme y ejecutorio del órgano eclesiástico,
una vez practicada, realice las diligencias se comunicará al tribunal civil para que
que proceda". Según esto, el casado canóni- éste lo ejecute a los efectos civiles; dicho
camente no podrá pretender nuevas nupcias, tribunal ordenará que ese pronunciamiento
ahora de carácter civil, con tercera persona; se anote en el Registro Civil al margen de
y a su vez, el casado civilmente que quiera la respectiva acta matrimonial. Por su par-
unirse canónicamente con otro, bien que la te, el artículo 80 del Código civil español
ley civil no lo incapacite al efecto, pues establece: "El conocimiento de las causas...
la regulación del connubio canónico incum- sotare uso y aplicación del Privilegio Paulino
be a la Iglesia, de cualquier modo no conse- corresponde exclusivamente a la jurisdicción
guiría que sus nuevas nupcias gocen de eclesiástica, conforme al procedimiento ca-
eficacia civil mientras subsiste válido el otro nónico, y sus sentencias y resoluciones fir-
enlace (esta segunda hipótesis plantea, em- mes tendrán eficacia en el orden civil a
pero, serias dificultades, y no faltan quienes tenor del artículo 82"; según dicho articu-
juzguen que a tenor del régimen concorda- lo 82, "la jurisdicción civil promoverá ¡a
tario, si el primitivo casamiento civil era inscripción y ejecutrá en todo lo demás re-
canónicamente írrito, la subsiguiente unión lativo a efectos civiles las sentencias y reso-
canónica tendría que admitirse como válida luciones firmes dictadas por la jurisdicción
eclesiástica sobre ... aplicación del Privile- la sustancia conyugal misma (arg. cáno-
gio Paulino. La ejecución se llevará a cabo nes 1016, 1128 a 1131, 1960, 1961, 1971 y
en virtud de comunicación canónica de las concordancias del Codex de 1918); pero la
sentencias o resoluciones, o a instancia de ejecución para los efectos civiles del pro-
quien tenga interés legítimo y presente el nunciamiento que en dichas causas se dicte,
oportuno testimonio"; añadamos que, a te- y las medidas cautelares de la misma índole
nor del artículo 262 del reglamento del Re- mientras penda el trámite, competirán en
gistro Civil, "para inscribir la disolución por cambio a la autoridad estatal.
aplicación del Privilegio Paulino, se requiere De acuerdo con el ordenamiento canónico,
especialmente certificación de inscripción mientras la separación perpetua por adul-
del nuevo matrimonio si no consta en. el terio de los cánones 1129-1130 se ventila
mismo Registro y se hará referencia a este siempre judicialmente, la separación tem-
asiento en el de disolución". poraria del canon 1131 se seguirá en prin-
Así entonces, el mecanismo para la efica- cipio en sede administrativa, ante el ordi-
cia civil del Privilegio Paulino en España nario, salvo que éste de oficio o a pedido de
es éste: 1?) la resolución eclesiástica que parte decida que corresponde la vía judicial
tiene por satisfechos los recaudos de fondo (respuesta de la Comisión Intérprete del
y forma del Privilegio, se anotará al margen 25-VI-1932). Ahora bien, antes del concor-
de la inscripción del matrimonio civil de dato de 1952, y a tenor del texto mismo del
que se trate, con lo cual queda ya prevenido Código civil y de la ley de enjuiciamiento
que este matrimonio se ha hecho disoluble (que aludían a "demandas", "tribunales",
y que el oficial público puede y debe asistir "sentencias"), se entendía por lo común que
a las nupcias futuras que habrán de operar sólo las sentencias canónicas de separación
la efectiva disolución; 2<?) celebradas las strícto sensu, y no los meros decretos guber-
nuevas nupcias canónicas y registradas és- nativos del ordinario, podían gozar de efi-
tas civilmente, se anotará la consiguiente cacia civil en España; sin embargo, poco
disolución del primer matrimonio. antes del concordato, un fallo del Tribunal
El Concordato no prevé expresamente la Supremo del 24 de junio de 1949 y algunos
eficacia civil de las disoluciones de matri- autores, habían propiciado un criterio más
monio operadas en virtud del canon 1125 amplio. A raíz del concordato, la tesis es-
del Codex de 1918, que unlversalizó las nor- tricta fue defendida por canonistas tan
mas de las constituciones Altitudo, Romani prestigiosos como .Miguélez y Maldonado,
Pontificia y Populis de Paulo III, San Pío V haciendo mérito de las locuciones "tribunal",
y Gregorio XIII, respectivamente; tampoco "demanda", "sentencia", que aparecen en el
hay en ese orden específicas reglas civiles. artículo 24; otros canonistas no menos dis-
Para García Cantero, la solución debe ser, tinguidos (Regatillo, Montero), entendieron
entonces, negativa. que el concordato confería eficacia civil tan-
h) Ya dijimos que, de acuerdo con el to a las sentencias como a los decretos ad-
artículo 24 del concordato español, el Esta- ministrativos de separación canónica. La ley
do "reconoce la competencia exclusiva de del 24 de abril de 1958, que reformó el Códi-
los Tribunales y Dicasterios eclesiásticos en go civil y la ley de enjuiciamiento, tam-
las causas referentes... a la separación de bién ha suscitado dudas en la doctrina: para
los cónyuges... Incoada y admitida ante Del Amo, por ejemplo, dicha reforma vino
el Tribunal eclesiástico una demanda de a dejar en claro que gozarán de eficacia
separación... corresponde al Tribunal civil civil en España todos los pronunciamientos
dictar, a instancia de la parte interesada, eclesiásticos sobre separación, lo mismo ju-
las normas y medidas precautorias que re- diciales que administrativos; para Bernár-
gulen los efectos civiles relacionados con el dez Cantón, en cambio, ocurriría lo contra-
procedimiento pendiente. Las sentencias y rio. De cualquier modo, señalemos que la
resoluciones de que se trate, cuando sean circular de la Nunciatura en Madrid al epis-
firmes y ejecutivas, serán comunicadas por copado español, del 2 de agosto de 1958, ha
el Tribunal eclesiástico al Tribunal civil resuelto de hecho la dificultad al establecer
competente, el cual decretará lo necesario que "en vista de las especiales circunstan-
para su ejecución en cuanto a los efectos cias y ateniéndose a la práctica general-
civiles..." Según esto, pues, a diferencia del mente seguida en España, es propósito de
concordato italiano en que la Santa Sede la Santa Sede que, en los casos menciona-
dejó a la competencia civil las causas de dos, se proceda por trámites judiciales, ante
separación corporal, el concordato español el Tribunal eclesiástico competente..."
adopta estrictamente el sistema canónico Promovida la demanda de separación cor-
común en este orden: las referidas causas poral ante el competente tribunal eclesiás-
son de competencia eclesiástica por cuanto, tico, serán necesarias diversas medidas
versando ellas sobre la posible cesación del cautelares (separación provisional de los
deber de cohabitar propio del matrimonio, cónyuges, tenencia provisoria de los hijos,
se trata aquí de aspectos inseparables de alimentos y litis expensas, régimen transí-
torio de los bienes matrimoniales); estas co, que serán obligatorias para todas las
medidas, de acuerdo con el artículo 24 del diócesis (Prelatura Nullius)."
concordato, se requerirán al tribunal civil. IV, El Concordato con Alemania de 1933.
Dictado el pronunciamiento eclesiástico, Dispone el artículo 26 del concordato arre-
la eficacia civil del mismo en orden a las glado el 20 de julio de 1933 entre la Santa
relaciones personales de los cónyuges, a la Sede y Alemania: "Sin perjuicio de un ulte-
tenencia de los hijos, al régimen patrimo- rior y más amplio reglamento de las cues-
nial, etcétera, requiere: que ese pronuncia- tiones de Derecho matrimonial, se está de
miento sea firme (ver cánones 1902, 1903 acuerdo en que el matrimonio religioso pue-
y 1904) ; que se incluya decreto eclesiástico da ser celebrado antes que el acto civil, ade-
ordenando la ejecución (ver canon 1918); y más del caso de enfermedad mortal de uno
que, llegados los testimonios auténticos del de los esposos, que no consienta dilación,
pronunciamiento eclesiástico con el respec- aun en el caso de una necesidad grave mo-
tivo decreto ejecutorio, al tribunal civil com- ral, cuya existencia debe ser reconocida por
petente, los interesados legítimos soliciten la competente autoridad episcopal. En estos
su ejecución, a menos que ella corresponda casos, el párroco está obligado a informar
de oficio como sucedería, por ejemplo, cuan- sin demora en la oficina del Estado Civil".
do el tribunal eclesiástico hubiese resuelto Especifica a este propósito el protocolo fi-
sobre la tenencia de los hijos decidiendo nal: "Se verifica una grave necesidad moral
que era peligroso dejarlos a los padres, cuando dificultades invencibles o que no
III. El Concordato con Austria de 1933, pueden ser superadas sin excesivo incómo-
Reza el artículo 79 del concordato cele- do impiden el poder presentar al debido
brado el 5 de junio de 1933 entre la Santa tiempo los documentos necesarios para la
Sede y la República austríaca: "19) La Re- celebración del matrimonio."
pública austríaca reconoce los efectos civi- V. El Concordato con Portugal de 1940.
les a los matrimonios contraídos según el Preceptúa el artículo 22 del concordato ce-
Derecho canónico. 2?) Las publicaciones de lebrado entre la Santa Sede y Portugal el
estos matrimonios tienen lugar según el De- 7 de mayo de 1940: "El Estado portugués
recho canónico. La República austríaca se reconoce efectos civiles al matrimonio canó-
reserva el ordenar también la publicación nico desde el momento en que el acta de
civil. 3"?) La República austríaca reconoce matrimonio sea transcrita en los competen-
la competencia de los tribunales y de las tes registros civiles. Las amonestaciones y
curias eclesiásticas en las causas concer- publicaciones de matrimonio, además de
nientes a la nulidad del matrimonio, y la hacerse en las respectivas iglesias parro-
dispensa en el matrimonio rato y no consu- quiales, tendrán que realizarse en las ofici-
mado. 4"?) Los proveimientos y sentencias nas del Registro Civil. Los matrimonios in
relativas, cuando sean definitivas, se lleva- articulo mortis, en inminencia de parto o
rán al Supremo Tribunal de la Signatura cuya urgente celebración se autorice expre-
Apostólica. Ésta examinará si se han respe- samente por el ordinario a causa de grave
tado las normas del Derecho canónico rela- motivo de orden moral, podrán contraerse
tivas a la competencia del juez, a la citación sin publicación ni amonestaciones previas.
y a la legítima representación o contumacia El párroco enviará dentro de los tres días
de las partes. Dichos proveimientos y sen- siguientes al matrimonio copia íntegra del
tencias definitivas con los relativos decretos acta de éste a la oficina correspondiente del
del Tribunal Supremo de la Signatura Apos- Registro Civil, para que sea transcripta en
tólica serán trasmitidos a la Corte Suprema él; la transcripción habrá de ser hecha en el
austríaca. Los efectos civiles comenzarán plazo de dos días y comunicada por el fun-
desde que tuviera lugar la declaración de cionario encargado del Registro al párroco,
poder precederse a la ejecución, dictada por dentro del día siguiente a aquel en que
la Suprema Corte austríaca en sesión secre- quedó hecha la inscripción. El párroco que
ta. 5?) Los Tribunales eclesiásticos y civiles sin graves motivos deje de enviar copia del
deberán prestarse auxilio recíproco legal, acta matrimonial dentro del plazo citado
cada uno en la órbita de la propia compe- incurrirá en las sanciones que señala la ley
tencia." orgánica de su servicio". Añade el artícu-
El protocolo adicional añade, acerca del lo 23: "El matrimonio produce todos sus
artículo 7?: "19) La República austríaca re- efectos ciivles desde la fecha de su celebra-
conoce la competencia de las autoridades ción, si su transcripción fue hecha dentro
eclesiásticas también en el procedimiento del plazo de siete días. Si no lo fue, sólo
relativo al privilegio paulino. 2?) La Santa produce efectos en cuanto a terceros, a con-
Sede consiente que las causas matrimoniales tar de la fecha de la transcripción. No obsta
de separación personal sean juzgadas por a la obligatoriedad de la transcripción la
los Tribunales civiles. 39) La Santa Sede muetre de uno o de ambos cónyuges."
proveerá a la publicación de oportunas ins- Una norma de singular interés, que luego
trucciones por parte del episcopado austría- veremos reproducida en el concordato do-
S i g u i e n t e P á g i n a