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Lacan, Jacques. La Topica de Lo Imaginario, Seminario I, 1954

El documento discute la relación entre lo simbólico, lo imaginario y lo real en el psicoanálisis. Se analiza el caso de un joven sujeto donde estas dimensiones están presentes de manera perceptible. Se argumenta que para comprender plenamente el psicoanálisis es necesario distinguir entre estas tres dimensiones y que comentar un texto psicoanalítico, al igual que un análisis, requiere enfocarse más en lo que no se comprende que en lo que parece coherente.

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Lacan, Jacques. La Topica de Lo Imaginario, Seminario I, 1954

El documento discute la relación entre lo simbólico, lo imaginario y lo real en el psicoanálisis. Se analiza el caso de un joven sujeto donde estas dimensiones están presentes de manera perceptible. Se argumenta que para comprender plenamente el psicoanálisis es necesario distinguir entre estas tres dimensiones y que comentar un texto psicoanalítico, al igual que un análisis, requiere enfocarse más en lo que no se comprende que en lo que parece coherente.

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una suma de conocimientos hasta entonces impenetrable, se atreve a hablarle: hablar a

un ser que, sin embargo, se deja aprehender como alguien que, en el sentido sim bólico del
término, no responde. Está allí como si ella no existiese, como si ella fuese un mueble. Y,
sin embargo, ella le habla. Ella literalmente da nombre a aquello que, sin duda, participa
efectivamente del símbolo pues puede ser inmediatamente nombrado, pero que hasta
entonces no era para ese sujeto, más que una realidad pura y simple.

Allí adquiere entonces su significación el término premaduración que utiliza para decir que
Dick ha alcanzado ya en cierto sentido el estadio genital.

Normalmente, el sujeto da a los objetos de su identificación primitiva una serie de


equivalentes imaginarios que aumentan los engranajes de su mundo: esboza
identificaciones con otros objetos, etc... Cada vez, la ansiedad detiene la identificación
definitiva, la fijación de la realidad. Pero estas idas y venidas proporcionarán su marco a
ese real infinitamente más complejo que es el real humano. Después de esa fase durante
la cual los fantasmas son simbolizados, aparece el estadio llamado genital, en que la
realidad entonces es fijada.

Ahora bien, para Dick, la realidad está bien fijada, pero porque no puede realizar esas idas
y venidas. Está inmediatamente en una realidad que no conoce desarrollo alguno.

Sin embargo, no se trata de una realidad totalmente deshumanizada. A su nivel, ella


significa. Ya está simbolizada pues puede dársele un sentido. Pero como ella es, ante
todo, movimiento de ida y vuelta, no se trata más que de una simbolización anticipada,
inmovilizada, y de una sola y única identificación primaria que tiene nombre: lo vacío, lo
negro. Precisamente, lo que es humano en la estructura propia del sujeto es esa hiancia y
es ella la que en él responde. El sujeto no tiene contacto sino con esa hiancia.

En esa hiancia, sólo cuentan un número muy limitado de objetos, que el niño ni siquiera
puede nombrar, como han podido observar. Ciertamente, dispone ya de cierta aprehensión
de los vocablos, pero no ha realizado la Bejahung: no los asume. Al mismo tiempo, y por
más paradójico que ello parezca, existe en él una posibilidad de empatía mucho mayor La tópica de lo imaginario
que la normal, pues se encuentra perfectamente bien en su relación con la realidad, de 24 de Febrero de 1954
modo no ansiógeno. Cuando ve sobre la blusa de Melanie Klein virutitas de lápiz, resultado
de un destrozo, dice: Poor Melanie Klein.

La próxima vez, abordaremos el problema de la relación entre el simbolismo y lo real


desde su perspectiva más difícil, en su punto de origen. Verán ustedes la relación con lo
Meditación sobre la óptica. Introducción del ramillete invertido. Realidad: el caos original.
que el otro día, en el comentario de Hyppolite, designamos como función de la
Imaginario: el nacimiento del yo. Simbólico: las posiciones del sujeto. Función del mito de
des tructividad en la constitución de la realidad humana. Edipo en el psicoanálisis.

L a pequeña charla que les ofreceré hoy estaba anunciada con el título de La tópica de
lo imaginario. Un tema tan importante como éste llevaría varios años de enseñanza; pero
ya que en el hilo de nuestro discurso han surgido algunos problemas relaciónados con el
lugar de lo imaginario en la estructura simbólica, la charla de hoy puede reivindicar este
título. del estadio del espejo.

Es, según un plan preconcebido, cuyo rigor espero el conjunto les demostrará, que los He señalado a menudo que el estadio del espejo no es simplemente un momento del
guié la última vez hacia un caso especialmente significativo pues muestra de modo desarrollo. Cumple también una función ejemplar porque nos revela algunas de las
reducido el juego recíproco de esos tres grandes términos que ya tuvimos oportunidad de relaciones del sujeto con su imagen en tanto Urbild del yo. Ahora bien, ese estadio del
introducir: lo imaginario, lo simbólico y lo real. espejo, que no podemos negar, tiene una presentación óptica que tampoco podemos
negar. ¿Es acaso una casualidad ?
Nada puede comprenderse de la técnica y la experiencia freudianas sin estos tres
sistemas de referencia. Cuando se emplean estas distinciones muchas dificultades se Las ciencias, en particular las ciencias nacientes como la nuestra, toman prestado
justifican y aclaran. Sucede así con los puntos incomprensibles que la señorita Gélinier frecuentemente modelos a otras ciencias. ¡No imaginan, mis pobres amigos, todo lo que
señaló el otro día en el texto de Melanie Klein. Cuando se intenta elaborar una experiencia deben ustedes a la geología! Si la geología no existiera, ¿cómo pensar entonces que, en
lo que cuenta no es tanto lo que se comprende como lo que no se comprende. El mérito un mismo nivel, puede pasarse de una capa reciente a una capa muy anterior? No estaría
de la exposición de la señorita Gélinier radica precisamente en haber resaltado l o que en mal, lo digo al pasar, que todo analista se comprara un librito de geología. Hubo hace
este texto no ce comprende. tiempo un analista geólogo, Leuba, quien escribió un libro cuya lectura les recom iendo
calurosamente.
Se demuestra así la fecundidad del método de los comentarios. Comentar un texto es
como hacer un análisis. Cuantas veces advertí a quienes están en control conmigo cuando La óptica también tendría algo que decir. No me alejo con esto de la tradición del maestro:
me dicen: Creí entender que él quería decir esto o aquello, les advertí que una de las seguramente más de uno habrá notado en la Traumdeutung, en el capítulo Psicología de
cosas que más debemos evitar es precisamente comprender demasiado, comprender más los procesos oníricos, el famoso esquema en el cual Freud inserta la totalidad del proceso
que lo que hay en el discurso del sujeto. No es lo mismo interpretar que imaginar del inconsciente.
comprender. Es exactamente lo contrario. Incluso diría que las puertas de la comprensión
analítica se abren en base a un cierto rechazo de la comprensión. En su interior, Freud sitúa las distintas capas que se diferencian del nivel perceptivo, a
saber la impresión instantánea: S1, S2, etc., a la vez imagen, recuerdo. Estas huellas
No basta con que un texto parezca coherente. Ciertamente, este texto se sostiene en el registradas son luego reprimidas en el inconsciente. Es un esquema bonito, ya volveremos
marco de las cantinelas que nos son habituales: maduración instintiva, instinto primitivo de a él pues nos será útil. Observen que va acompañado de un comentario que no parece
agresión, sadismo oral, anal, etc. Sin embargo, en el registro que Melanie Klein hace haber llamado la atención de nadie, a pesar de que Freud lo retomó en su casi última obra:
intervenir aparecen algunos contrastes sobre los que volveré a insistir detalladamente. el Compendio de psicoanálisis.

Todo gira en torno a lo que a la Srta. Gélinier le pareció singular, paradójico, contradictorio, Se los leo tal como figura en la Traumdeutung: La idea que así se nos ofrece es la de una
respecto a la función del ego: demasiado desarrollado traba todo desarrollo, pero al localidad psíquica trata exactamente del campo de la realidad psíquica, es decir, de todo lo
desarrollarse vuelve a abrir las puertas de la realidad. ¿Cómo es posible que el desarrollo que sucede entre la percepción y la conciencia motriz del yo- . .. Vamos ahora a prescindir
del ego vuelva a abrir las puertas de la realidad? ¿Cuál es la función propia de la por completo de la circunstancia de sernos conocido también anatómicamente el aparato
interpretación kleiniana, cuyas carácterísticas son las de una intrusión, un enchapado del ahímico de que aquí se trata y vamos a eludir asimismo toda posible tentación de
sujeto? Estas son las cuestiones que hoy tendremos que precisar. determinar en dicho sentido la localidad psíquica. Permaneceremos, pues, en el terreno
psicológico y no pensaremos sino en obedecer a la invitación de representarnos el
Ya han debido darse cuenta que, en el caso de este joven sujeto, real, imaginario y instrumento puesto al servicio de las funciones ahímicas como un microscopio compuesto,
simbólico están allí perceptibles, aflorantes. Les enseñé a identificar lo simbólico con el un aparato fotográfico o algo semejante. La localidad psíquica corresponderá entonces a
lenguaje: ahora bien, ¿no es precisamente en la medida en que, digamos, Melanie Klein un lugar situado en el interior de este aparato, en el que surge uno de los grados
habla, que algo sucede? Por otra parte, ¿cuando Melanie Klein nos dice que los objetos se preliminares de la imagen. En el microscopio y en el telescopio son estos lugares puntos
constituyen mediante juegos de proyecciónes, introyecciónes, expulsiones, ideales; esto es, puntos en los que no se halla situado ningún elemento concreto del
reintroyecciónes de los objetos malos; cuando nos dice que el sujeto, quien ha proyectado aparato. Creo innecesario excusarme por la imperfección de estas imagenes y otras que
su sadismo, lo ve retornar desde esos objetos, y en consecuencia se halla bloqueado por han de seguir. Estas comparaciones no tienen otro objeto que el de auxiliarnos en una
un temor ansioso, no sienten ustedes que nos hallamos en el dominio de lo imaginario? tentativa de llegar a la comprensión de la complicada función psíquica total, dividiéndola y
adscribiendo cada una de sus funciones aisladas a uno de los elementos del aparato. La
Todo el problema reside entonces en la articulación de lo simbólico y lo imaginario en la tentativa de adivinar la composición del instrumento psíquico por medio de tal división no
constitución de lo real. ha sido emprendida todavía que yo sepa. Por mi parte no encuentro nada que a ella pueda
oponerse. Creo que nos es lícito dejar libre curso a nuestras hipótesis, siempre que
Para tratar de aclararles un poco las cosas, he elaborado un pequeño modelo, sucedáneo conservemos una perfecta imparcialidad de juicio y no tomemos nuestra débil armazón por
un edificio de absoluta solidez. Como lo que-necesitamos son representaciones auxiliares iris ven algo totalmente subjetivo. Lo ven a cierta distancia destacándose sobre el paisaje.
que nos ayuden a conseguir una primera aproximación a algo desconocido, nos El no está allí. Se trata de un fenómeno subjetivo. Sin embargo, gracias a una cámara
serviremos del material más práctico y concreto. fotográfica pueden registrarlo objetivamente. ¿Qué es entonces? Ya no sabemos muy
bien¿verdad?-dónde se encuentra lo subjetivo y dónde se encuentra lo objetivo. ¿No será
Ya que los consejos están hechos para que nadie los siga, creo que es inútil aclararles que más bien que estamos acostumbrados, en nuestras cortas entendederas, a establecer una
desde entonces no hemos dejado de tomar el débil armazón por un edificio de absoluta distinción demasiado somera entre lo objetivo y lo subjetivo? ¿Tal vez la cám ara
solidez. Por otra parte, la autorización que nos da Freud para utilizar en la aproximación a fotográfica no sea más que un aparato subjetivo, enteramente construido con ayuda de
un hecho desconocido relaciones auxiliares, me ha incitado a hacer gala de cierta una x y una y que habitan el mismo territorio que el sujeto, es decir el del lenguaje?
desenvoltura en la construcción de un esquema.
Dejaré abiertos estos interrogantes para abordar directamente un pequeño ejemplo que
Vamos a usar hoy algo casi infantil, un aparato de óptica mucho más simple que un intentaré meterles en la cabeza antes de hacerlo en la pizarra, puesto que no hay nada
microscopio complejo, sería divertido continuar con esta comparación, pero eso nos más peligroso que las cosas en la pizarra: quedan siempre un poco chatas.
llevaría demasiado lejos.
Se trata de una experiencia clásica, que se llevaba a cabo en la época en que la física era
Les recomiendo encarecidamente que mediten acerca de la óptica. Cosa curiosa, se ha divertida, en la época de la verdadera física. Nosotros, de igual modo, estamos en la
fundado todo un sistema metafísico en la geometría y la mecánica, buscando en ellas época en que verdaderamente se trata de psicoanálisis. Cuando más cerca del
modelos de comprensión, en cambio, hasta hoy, no se ha sacado todo el partido posible psicoanálisis divertido estemos, más cerca estaremos del verdadero psicoanálisis. Con el
de la óptica. Sin embargo, ella debería prestarse a algunas ensoñaciones, esta curiosa tiempo se irá desgastando, se hará por aproximaciones y triquiñuelas. Ya no se
ciencia que intenta producir mediante aparatos esa cosa singular llamada «imagenes», a comprenderá nada de lo que se hace, así como ya no es necesario comprender nada de
diferencia de las demás ciencias que efectúan un recorte, una disección, una anatomía de óptica para hacer un microscopio. Regocijémonos pues, aún hacemos psicoanálisis.
la naturaleza.
Coloquen pues aquí, en mi lugar, un formidable caldero -que quizá me reemplazaría
Tengan claro que al decir esto no busco darles gato por liebre, ni confundir las imagenes ventajosamente, algunos días, como caja de resonancia-, un caldero lo más parecido
ópticas con las imagenes que nos interesan. Pero, no por casualidad, llevan el mismo posible a una semiesfera, bien pulido en su interior, en resumen un espejo esférico. Si lo
nombre. acercamos casi hasta llegar a la mesa, ustedes no se verán dentro: así, aunque cada tanto
yo me transformase en caldero, el fenómeno de espejismo que se produce cada tanto
Las imagenes ópticas presentan variedades singulares; algunas son puramente subjetivas, entre mis alumnos y yo, no se producirá aquí. Un espejo esférico produce una imagen real.
son las llamadas virtuales; otras son reales, es decir que se comportan en ciertos aspectos A cada punto de un rayo luminoso proveniente de un punto cualquiera de un objeto
como objetos y pueden ser consideradas como tales. Pero aún más peculiar: podemos situado a cierta distancia-preferentemente en el plano del centro de la esfera-le
producir imagenes virtuales de esos objetos que son las imagenes reales. En este caso, el corresponde en el mismo plano, por convergencia de los rayos reflejados sobre la
objeto que es la imagen real recibe, con justa razón, el nombre de objeto virtual. superficie de la esfera, otro punto luminoso: se produce entonces una imagen real del
objeto.
Todavía hay algo aún más sorprendente: la óptica se apoya, totalmente, en una teoría
matemática sin la cual es absolutamente imposible estructurarla. Para que haya óptica es Lamento no haber podido traer hoy ni el caldero, ni los aparatos de la experiencia.
preciso que a cada punto dado en el espacio real le corresponda un punto, y sólo uno, en Tendrán que imaginárselos.
otro espacio que es el espacio imaginario. Es ésta la hipótesis estructural fundamental.
Parece muy simple, pero sin ella no puede escribirse ecuación alguna, ni simbolizarse Supongan que esto sea una caja, hueca por este lado, y que está colocada sobre una
nada; sin ella la óptica es imposible. Aún quienes la ignoran nada podrían hacer en óptica base, en el centro de la semiesfera Sobre la caja pondrán un florero, real. Debajo hay un
si ella no existiese. ramillete de flores. ¿Qué sucede entonces?

Allí también espacio real y espacio imaginario se confunden. Esto no impide que deban
pensarse como diferentes. En materia de óptica, encontramos muchas oportunidades para
entrenarnos en ciertas distinciones que muestran hasta qué punto es importante el resorte
simbólico en la manifestación de un fenómeno.

Por otro lado, en óptica existen una serie de fenómenos que podernos considerar como
totalmente reales puesto que es la experiencia quien nos guía en esta materia y, sin
embargo, la subjetividad está constantemente comprometida. Cuando ustedes ven un arco
inocencia-sus autores no la fabricaron para nosotros-nos seduce hasta en sus detalles
contingentes, el florero y el ramillete.

En efecto, el dominio propio del yo primitivo, Ur-Ich o LustIch', se constituye por clivaje(24),
por distinción respecto al mundo exterior: lo que está incluido en el exterior se distingue de
lo que se ha rechazado mediante los procesos de exclusión, Aufstossung, y de proyección.
De allí que, sin duda, las concepciones analíticas del estadio primitivo de la formación del
yo, colocaron en primer plano esas nociones que son las de continente y contenido. Por
este motivo la relación entre el florero y las flores que contiene puede servir como
metáfora, y de las más preciosas.

Saben que su proceso de maduración fisiológica permite al sujeto, en un momento


determinado de su historia, integrar efectivamente sus funciones motoras y acceder a un
Experiencia del ramillete invertido dominio real de su cuerpo. Pero antes de este momento, aunque en forma correlativa con
él, el sujeto toma conciencia de su cuerpo como totalidad. Insisto en este punto en mi
teoría del estadio del espejo: la sola visión de la forma total del cuerpo humano brinda al
El ramillete se refleja en la superficie esférica, para aparecer en el punto luminoso
sujeto un dominio imaginario de su cuerpo, prematuro respecto al dominio real. Esta
simétrico. Dada la propiedad de la superficie esférica, todos los rayos que emanan de un
formación se desvincula así del proceso mismo de la maduración, y no se confunde con él.
punto dado aparecen en el mismo punto simétrico; con todos los rayos ocurre lo mismo. Se
El sujeto anticipa la culminación del dominio psicológico, y esta anticipación dará su estilo
forma así una imagen real. Observen que en mi esquema los rayos no se cruzan por
al ejercicio ulterior del dominio motor efectivo.
completo, pero así sucede también en la realidad, y en todos los instrumentos de óptica:
obtenemos sólo una aproximación. Más allá del ojo, los rayos continúan su trayectoria, y Es ésta la aventura imaginaria por la cual el hombre, por vez primera, experimenta que él
vuelven a divergir. Pero, para el ojo son convergentes, y producen una imagen real, pues
se ve, se refleja y se concibe como distinto, otro de lo que él es: dimensión esencial de lo
la carácterística de los rayos que impresionan un ojo en forma convergente es la de
humano, que estructura el conjunto de su vida fantasmática.
producir una imagen real. Convergen cuando llegan al ojo, divergen cuando se alejan de
él. Si los rayos impresionan al ojo en sentido contrario, se forma entonces una imagen
En el origen suponemos todos los ellos, objetos, instintos, deseos, tendencias, etc. Se
virtual. Es lo que sucede cuando miran una imagen en el espejo: la ven allí donde no está. trata pues de la realidad pura y simple, que en nada se delimita, que no puede ser aún
Aquí, por el contrario, ustedes la ven donde ella está, siempre y cuando el ojo de ustedes objeto de definición alguna; que no es ni buena ni mala, sino a la vez caótica y absoluta,
se encuentre en el campo de los rayos que ya se han cruzado en el punto originaria. Freud se refiere a este nivel en Die Verneinung cuando habla de los juicios de
correspondiente. existencia: o bien es o bien no es. Aquí es donde la imagen del cuerpo of rece al sujeto la
primera forma que le permite ubicar lo que es y lo que no es del yo. Pues bien, digamos
En ese momento, mientras no ven el ramillete real, que está oculto, verán aparecer, si que la imagen del cuerpo -si la situamos en nuestro esquema-es como el florero imaginario
están en el campo adecuado, un curiosísimo ramillete imaginario, que se forma justamente que contiene el ramillete de flores real. Así es como podemos representarnos, antes del
en el cuello del florero. Como sus ojos deben desplazarse linealmente en el mismo plano, nacimiento del yo y su surgimiento, al sujeto.
tendrán una sensación de realidad sintiendo, al mismo tiempo, que hay algo extraño,
confuso, porque los rayos no se cruzan bien. Cuanto más lejos estén, más influirá el Se dan cuenta, sin duda, que estoy esquematizando, pero el desarrollo de una metáfora,
paralaje, y más completa será la ilusión. de un dispositivo para pensar, exige primero entender para qué sirve. Verán que este
dispositivo posee una capacidad de maniobra tal que es posible imprimirle cualquier tipo
Es éste un apólogo que nos resultará de gran utilidad. Claro que este esquema no
de movimiento. Pueden invertir las condiciones de la experiencia: el florero podría estar
pretende abordar nada que tenga una relación substancial con lo que manipulamos en
abajo y las flores arriba. Pueden, según su capricho, hacer imaginario lo que es real,
análisis: las relaciones llamadas reales u objetivas, o las relaciones imaginarias. Sin siempre y cuando conserven la relación entre los signos, + - + o -+-.
embargo, nos permite ilustrar, de modo particularmente sencillo, el resultado de la estrecha
intrincación del mundo imaginario y del mundo real en la economía psíquica; verán ahora Para que la ilusión se produzca, para que se constituya, ante el ojo que mira, un mundo
de qué modo. donde lo imaginario pueda incluir lo real y, a la vez, formularlo; donde lo real pueda incluir
y, a la vez, situar lo imaginario, es preciso, ya lo he dicho, cumplir con una condición: el ojo
2
debe ocupar cierta posición, debe estar en el interior del cono.
Esta pequeña experiencia me fue favorable. No la inventé yo, es conocida desde hace
Si está fuera de este cono, no verá ya lo que es imaginario, por la sencilla razón de que
mucho tiempo con el nombre de experiencia del ramillete invertido. Así, tal cual es, en su
nada proveniente del cono de emisión le impactará. Verá las cosas tal como son, en su cuenta que conoce su sentido. Melanie Klein insiste en el hecho más sorprendente: este
estado real, al desnudo, es decir el interior del mecanismo y, según los casos, un pobre niño no desea hacerse comprender, no busca comunicarse; sus únicas actividades más o
florero vacío o bien unas desoladas flores. menos lúdicas son emitir sonidos y complacerse con estos sonidos sin significación, con
estos ruidos.
Me dirán: No somos un ojo, ¿qué significa este ojo que se pasea de un lado al otro?
Sin embargo, este niño posee algo de orden del lenguaje, si no Melanie Klein no podría
La caja representa el cuerpo de ustedes. El ramillete son los instintos y los déseos, los hacerse entender por él. Dispone de algunos elementos del aparato simbólico. Por otra
objetos de deseo que se pasean. ¿Y qué es el caldero? Tal vez el córtex. ¿Por qué no? parte, Melanie Klein, desde el primer contacto con el niño, que es tan importante,
Sería divertido: hablaremos de ello otro día. carácteriza su actitud como apática, indiferente. Pero no por ello carece de orientación. No
da la impresión de ser idiota ni mucho menos. Melanie Klein lo distingue de todos los niños
El ojo de ustedes no se pasea en medio de todo esto, está fijado allí, como un pequeño neuróticos que ha examinado antes señalando que, en él, no hay indicios aparentes de
apéndice titilante del córtex. Entonces, ¿por qué les cuento que se pasea, y que es en ansiedad, ni siquiera en la forma velada en que aparece en los neuróticos: explosión o
función de su posición que el dispositivo funciona o no? bien retracción, rigidez, timidez. Algo así no podría escapársele a una terapeuta de la
experiencia de Melanie Klein. Aquí está el niño, como si no pasara nada. Mira a Melanie
Como sucede con frecuencia, el ojo es aquí el símbolo del sujeto. Toda la ciencia se basa Klein como miraría un mueble.
en la reducción del sujeto a un ojo, por eso está proyectada ante ustedes, es decir
objetivada; les explicaré en otra oportunidad este punto. Hubo un año en que alguien Subrayo estos aspectos porque quiero destacar el carácter uniforme que, para él, tiene la
había traído una construcción muy buena de la teoría de los instintos, la más paradójica realidad. Todo le es igualmente real, igualmente indiferente.
que yo jamás haya oído, en la cual se entificaban los instintos. Al final, ni uno quedaba en
pie; en ese sentido era una demostración útil. Sería preciso, para relucirnos por un instante Aquí comienzan las perplejidades de la señorita Gélinier.
a no ser sino un ojo, que nos situásemos en la posición del sabio que puede decretar que
él sólo es un ojo, y colocar un letrero en la puerta: No molestar al experimentador. No El mundo del niño, nos dice Melanie Klein, se produce a partir de un continente-sería el
ocurren así las cosas en la vida pues no somos un ojo. ¿Qué significa entonces este ojo cuerpo de la madre-y de un contenido del cuerpo de esta madre. A lo largo del avance de
que está aquí? sus relaciones instintuales con ese objeto privilegiado que es la madre, el niño se ve
llevado a realizar una serie de relaciones de incorporación imaginaria. Puede morder,
Significa que, en la relación entre lo imaginario y lo real, y en la constitución del mundo que absorber el cuerpo de su madre. El estilo de esta incorporación es un estilo de destrucción.
de ella resulta, todo depende de la situación del sujeto. La situación del sujeto-deben
saberlo ya que se lo repito_está carácterizada esencialmente por su lugar en el mundo El niño espera encontrar en ese cuerpo materno cierta cantidad de objetos que, aunque
simbólico; dicho de otro modo, en el mundo de la palabra. De ese lugar depende que el están incluidos en él, están provistos de cierta unidad, objetos que pueden serle
sujeto tenga o no derecho a llamarse Pedro. Según el caso, estará o no, en el campo del peligrosos. ¿Por qué peligrosos? Exactamente por la misma razón por la cual él es
cono. peligroso para ellos. Los reviste-es oportuno decirlo-en espacio, con las mismas
capacidades de destrucción de las que se siente portador. Acentuará en este sentido su
Aún cuando esto parezca un poco rígido tienen que metérselo en la cabeza para poder exterioridad respecto a las primeras delimitaciones de su yo, y los rechazará como objetos
comprender lo que ha de seguir. malos, peligrosos, caca.

3 Estos objetos serán, desde luego, exteriorizados, aislados de ese primer continente
universal, de ese primer gran todo que es la imagen fantasmática del cuerpo de la madre,
Debemos tomar el texto de Melanie Klein como lo que es: el informe de una experiencia. imperio total de la primera realidad infantil. Sin embargo, siempre se le presentarán
provistos del mismo acento maléfico que habrá marcado sus primeras relaciones con ellos.
Se trata de un muchacho que, nos informan, tiene unos cuatro años, pero cuyo nivel Por eso los re-introyectará, y trasladará su interés hacia otros objetos menos peligrosos.
general de desarrollo está entre los quince y los dieciocho meses. Es éste un problema de Llevará a cabo, por ejemplo, lo que se llama la ecuación heces-orina. Diferentes objetos
definición; nunca se sabe qué se quiere decir con esto. ¿Cuál es el instrumento de del mundo exterior, más neutralizados, se constituirán en equivalentes de los primeros,
medición? Esta aclaración se omite a menudo. Un desarrollo afectivo entre quince y vinculándose a ellos por una ecuación-lo subrayo-imaginaria. De este modo la ecuación
dieciocho meses, esta noción es aún más vaga que la imagen de una flor en la experiencia simbólica que volvemos a descubrir entre estos objetos surge de un mecanismoalternativo
que acabo de presentarles. de expulsión e introyección, de proyección y absorción, vale decir, de un juego imaginario.

El niño dispone de un vocabulario muy limitado, y más que limitado, incorrecto. Deforma Precisamente es este juego el que trato de simbolizar en mi esquema por las inclusiones
las palabras, y la mayor parte del tiempo las emplea mal; otras veces en cambio uno se da imaginarias de objetos reales, o inversamente por las capturas en el interior de un ámbito
real de objetos imaginarios. disposición; objetos marcados con un valor de Gestalt en su Umwelt, objetos delimitados
en sus formas. Melanie Klein subraya la pobreza del mundo imaginario y, al mismo tiempo,
En Dick, observamos un esbozo de imaginarización, si puedo decirlo asé, del mundo la imposibilidad de este niño de establecer una relación efectiva con los objetos en tanto
exterior. Está ahí, a punto de aflorar, pero está tan sólo preparado. estructuras. Correlación que es importante aprehender.

Dick juega con el continente y con el contenido. De modo natural ya ha entificado ciertos Si resumimos ahora todo lo que describe Melanie Klein acerca de la actitud de este niño, el
objetos, por ejemplo el trenecito, ciertas tendencias, incluso ciertas personas; él mismo es punto significativo es simplemente éste: no dirige ningún llamado.
el trenecito en relación a su padre que es el tren grande. Por otra parte , hecho
sorprendente, el número de objetos que son para él significativos es extremadamente El llamado, les recomiendo retengan esta noción. Ustedes pensarán: Por supuesto, el Dr.
reducido; reducido a los signos mínimos que permiten expresar el adentro y el afuera, el Lacan ya va a empezar otra vez con el lenguaje. Pero este niño ya tiene un sistema de
contenido y el continente. Así, el espacio negro es inmediatamente asimilado al interior del lenguaje suficiente. La prueba está en que juega con él. Incluso lo utiliza para dirigir un
cuerpo de la madre en el cual se refugia. Lo que no se produce es el juego libre, la juego de oposición contra los intentos de intrusión de los adultos. Por ejemplo, se
conjunción entre las diferentes formas, imaginaria y real de los objetos. Así, cuando busca comporta en una forma que en el texto es denominada negativista. Cuando su madre le
refugio en el interior vacío y negro del cuerpo materno, los objetos no están allí, para gran propone una palabra que él es capaz de reproducir correctamente, la reproduce de modo
sorpresa de la señorita Gélinier. Por la sencilla razón de que en su caso, el ramillete y el ininteligible, deformado, o inservible. Volvemos a encontrar aquí la distinción necesaria
florero no pueden estar allí al mismo tiempo. Esta es la clave. entre negativismo y denegación, como nos ha recordado Hyppolite, demostrando así no
sólo su gran cultura, sino también que ha visto enfermos. Dick utiliza el lenguaje en forma
El asombro de la señorita Gélinier se debe a que, para Melanie Klein, todo está en un propiamente negativista.
plano de igual realidad- The unreal reality como dice-lo cual, en efecto, no permite concebir
la disociación de los diferentes sets de objetos primitivos. Sucede que para Melanie Klein, En consecuencia, al introducir el llamado no introduzco indirectamente el lenguaje. Más
no hay teoría de lo imaginario, ni teoría del ego. Somos nosotros quienes debemos aún, diría que no sólo no es el lenguaje, sino que ni siquiera es un nivel superior al
introducir estas nociones y comprender que si una parte de la realidad es imaginada la otra lenguaje. Si se habla de niveles, estaría más bien por debajo del lenguaje.
es real; o inversamente, si una es real la otra se convierte en im aginaria. Comprendemos
entonces por qué, al comienzo, la conjunción de las diferentes partes, de los diferentes No tienen más que observar un animal doméstico para ver cómo un ser desprovisto de
sets, no puede lograrse nunca. lenguaje es totalmente capaz de dirigir llamados; llamado para atraer la atención de
ustedes hacia algo que, en cierto sentido, le falta. Al llamado humano le está reservado un
Estamos aquí en la relación del espejo. desarrollo ulterior, más rico, precisamente porque se produce en un ser que ya adquirió el
nivel del lenguaje.
Llamamos a esto el plano de la proyección: ¿cómo señalar el correlato de la proyección?
Habría que encontrar un término diferente al de introyocción. Tal como lo utilizamos en Esquematicemos.
análisis el término introyección no es lo contrario de proyección. Habrán observado que
prácticamente sólo se lo emplea cuando se trata de introyección simbólica. Siempre se Un tal Karl Bühler formuló una teoría del lenguaje, que no es la única ni la más completa,
acompaña de una denominación simbólica. La introyección es siempre introyección de la pero en la que hay algo que no deja de presentar cierto interés: distingue tres etapas en el
palabra del otro, lo que introduce una dimensión muy diferente a la de la proyección. lenguaje. Desgraciadamente las ubica mediante registros que no las tornan demasiado
Mediante esta distinción podrán separar lo que pertenece a la función del ego, que es del comprensibles.
orden del registro dual; y lo que pertenece a la función del superyó. Su distinción no es
gratuita en la teoría psicoanalítica, y no por nada se admite que el superyó, el superyó En primer lugar, el nivel del enunciado como tal, que está a un nivel casi de dato natural.
auténtico, es una introyección secundaria respecto a la función del ego ideal. Me encuentro a nivel del enunciado cuando le digo a alguien la cosa más sencilla, por
ejemplo un Imperativo. Hay que situar en este nivel del enunciado todo lo concerniente a la
Estas son observaciones al margen. Vuelvo al caso descrito por Melanie Klein. naturaleza del sujeto. Un oficial, un profesor, no daran sus órdenes con el mismo lenguaje
que un obrero o un contramaestre. Todo lo que aprendemos a nivel del enunciado, en su
El niño está allí. Dispone de cierta cantidad de registros significativos. Melanie estilo y hasta en sus entonaciones, se refiere a la naturaleza del sujeto.
Klein-podemos seguirla en este punto-hace hincapié en la gran estrechez de uno de ellos:
el registro imaginario. Normalmente las posibilidades de juego, de transposición imaginaria En un imperativo cualquiera hay otro plano: el del llamado. Se trata del tono con el que se
son las que permiten que se realice la valorización progresiva de los objetos en el plano dice este imperativo. El mismo texto puede tener valores completamente diferentes según
comúnmente denominado afectivo, mediante una multiplicación de los engranajes, un el tono empleado. El simple enunciado Deténgase puede tener según las circunstancias
despliegue en abanico de todas las ecuaciones imaginarias que permiten al ser humano valores de llamado completamente diferentes.
ser el único, entre los animales, que posee un número casi infinito de objetos a su
El tercer valor es el de la comunicación: aquello de lo que se trata, y su referencia al
conjunto de la situación. Es lo que ella más tarde llama: haber abierto las puertas de su inconsciente.

Con Dick estamos a nivel del llamado. El llamado cobra su valor en el Interior del sistema ¿Acaso Melanie Klein ha hecho algo que evidencie la más mínima aprehensión de no sé
ya adquirido del lenguaje. Ahora bien, ocurre que este niño no pronuncia ningún llamado. qué proceso que sería, en el sujeto, su inconsciente? Por hábito, lo admite de entrada.
El sistema por el que el sujeto llega a situarse en el lenguaje está interrumpido a nivel de la Vuelvan a leer toda la observación y encontrarán allí una manifestación sensacional de la
palabra. El lenguaje y la palabra no son lo mismo: este niño hasta cierto punto es dueño fórmula que siempre repito: el inconsciente es el discurso del otro.
del lenguaje, pero no habla. Es un sujeto que está allí y que, literalmente, no responde.
Este es un caso donde esta fórmula es absolutamente evidente. No hay en el sujeto
La palabra no le ha llegado. El lenguaje no se ha enlazado a su sistema imaginario, cuyo ningún tipo de inconsciente. Es el discurso de Melanie Klein el que injerta brutalmente, en
registro es extremadamente pobre: valorización de los trenes, de las manijas de las la inercia yoica inicial del niño, las primeras simbolizaciones de la situación edípica.
puertas, del lugar negro. Sus facultades, no de comunicación, sino de expresión están Melanie Klein siempre procede así con sus sujetos, más o menos implícitamente, más o
limitadas a esto. Para él lo real y lo imaginario son equivalentes. menosarbitrariamente.

Melanie Klein debe entonces renunciar aquí a toda técnica. Tiene un material mínimo. Ni En el caso dramático de este sujeto que no ha accedido a la realidad humana porque no
siquiera dispone de juegos: este niño no juega. Cuando toma a veces el trenecito, no hace ningún llamado, ¿cuáles son los efectos de las simbolizaciones introducidas por la
juega, lo hace como si atravesase la atmósfera, como si fuese invisible, o más bien como terapeuta? Ellas determinan una posición inicial a partir de la cual el sujeto puede hacer
si, en cierto modo, todo le fuese invisible. jugar lo imaginario y lo real, y conquistar así su desarrollo. El niño se precipita en una serie
de equivalencias, en un sistema donde los objetos se sustituyen unos a otros. Recorre
Melanie Klein no interpreta nada aquí, y tiene clara conciencia de ello. Parte-dice-de las toda una serie de ecuaciones que le hacen pasar de ese intervalo entre los dos batientes
ideas que tiene, que son conocidas, acerca de lo que sucede en este estadio. Voy de la puerta, adonde iba a refugiarse como si fuera el negro absoluto del continente total, a
directamente y le digo: Dick tren pequeñito, tren grande papátren. objetos que lo sustituyen; la palangana de agua por ejemplo. Despliega y articula así todo
su mundo. Pasará luego de la palangana al radiador eléctrico, a objetos más y más
Entonces, el niño se pone a jugar con su trenecito y le dice la palabra station o sea elaborados. Accede a contenidos cada vez más ricos, y también a la posibilidad de definir
estación. Momento crucial en el que se esboza la unión del lenguaje con el imaginario del el contenido y el no-contenido.
sujeto.
¿Por qué hablar en este caso de desarrollo del ego? Esto es confundir como siempre ego
Melanie Klein le devuelve lo siguiente: La estación es mamá, Dick entrar en mamá. A partir y sujeto.
de ese momento todo se desencadena. Ella sólo hará este tipo de cosas, ninguna otra.
Rápidamente el niño progresa. Es un hecho. El desarrollo sólo se produce en la medida en que el sujeto se integra al sistema simbólico,
se ejercita en él, se afirma a través del ejercicio de una palabra verdadera. Notarán que ni
¿Qué ha hecho Melanie Klein? Tan sólo aportar la verbalización. Ha simbolizado una siquiera es necesario que esta palabra sea la suya. En la pareja momentáneamente
relación efectiva: la de un ser, nombrado, con otro ser. Ha enchapado la simbolización del formada por la terapeuta y el sujeto, aún cuando su forma sea mínimamente afectiva,
mito edípico, para llamarlo por su nombre. A partir de entonces, y después de una primera puede producirse una palabra verdadera. Sin duda no cualquier palabra: en esto radica la
ceremonia, que consistirá en refugiarse en el espacio negro para volver a tomar contacto virtud de la situación simbólica del Edipo.
con el continente, la novedad surge para el niño.
Verdaderamente ésta es la llave, llave en verdad pequeña. Ya les señalé que muy
El niño verbaliza un primer llamado: un llamado hablado. Solicita a su niñera, con quien probablemente existía un manojo de llaves. Tal vez un día de estos dé una conferencia
había entrado y a quien había dejado partir como si nada. Por primera vez, produce una acerca de lo que nos enseña, en este sentido, el mito de los primitivos: no diré de los más
reacción de llamado que no es simplemente un llamado afectivo, mimado por todo e l ser, primitivos, pues no son menos, y conocen acerca de esto mucho más que nosotros.
sino un llamado verbalizado que supone, entonces, una respuesta. Se trata de una Cuando estudiamos una mitología, por ejemplo la que quizá va a ser publicada sobre una
primera comunicación, en el sentido propio, técnico, del término. población sudanesa, vemos que el complejo de Edipo no es para ellos más que una
tontería. Es apenas un detalito de un inmenso mito. El mito permite confrontar una serie de
Luego las cosas se desenvuelven hasta el punto en que Melanie Klein hace intervenir los relaciones entre los sujetos de tal riqueza y complejidad que, en comparación, el Edipo
otros elementos de la situación, ahora organizada; incluso el padre desempeña su papel. parece una versión hasta tal punto abreviada que, finalmente, puede llegar a resultar
Fuera de las sesionesdice Melanie Klein-las relaciones del niño se desarrollan en el plano inservible.
del Edipo. El niño simboliza la realidad que lo rodea a partir de ese núcleo, de esa
pequeña célula palpitante de simbolismo que le ha dado Melanie Klein. Pero qué importa. Hasta ahora, nosotros, analistas, nos hemos conformado con él.

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