La Gestalt
La Gestalt
Agradecimientos
Antonio Martínez, Marina Varas, y Gabriel Traverso, actuales colegas en las aulas de este centro,
terapeuta gestáltico.
A todos los que directa o indirectamente aportaron a la confección del siguiente trabajo,
otorgando ideas, textos, y promoviendo reflexiones teóricas, además de apoyarme para mantener
la energía necesaria para continuar, entre ellos Ênio Brito Pinto, Efraín Flores, Fernando Ponce,
Mayra Campos, David Picó, Miriam Krämer, Emilio Romero, Sergio La Rosa, Lorena
compartir este proceso aportaron novedades teóricas para sustentar el presente trabajo.
A mi familia, especialmente a mis abuelos que ya no están, pero que siguen en presentes
en todo lo que hago y en todo lo que soy. A mis padres por su apoyo constante, desinteresado y
afectivo.
A Paula, por su paciencia a toda prueba, por su amor incondicional, y por su apoyo
TABLA DE CONTENIDOS
TABLA DE CONTENIDOS 2
1 INTRODUCCIÓN 5
2 CONTEXTUALIZACIÓN DE LA INVESTIGACIÓN 8
2.4 JUSTIFICACIÓN 12
2.5 FACTIBILIDAD 12
3 METODOLOGÍA 13
4 MARCO TEÓRICO 15
4.2 EL DIAGNOSTICO 61
3.1.1 Origen del concepto de diagnóstico 61
3.1.2 El diagnóstico desde la perspectiva médica-psiquiátrica 63
3.1.3 El diagnóstico psiquiátrico-fenomenológico 67
3.1.4 El diagnóstico en psicología 73
3
5.1 Síntesis comparativa de las distintas miradas del diagnóstico en psicoterapia gestalt 213
5.1.1 Descripción histórica; los tres momentos del diagnóstico en psicoterapia gestalt 213
5.1.1.1 Primer período: el antidiagnóstico 214
5.1.1.2 Segundo período: Incorporación de otras perspectivas teóricas 216
5.1.1.3 Tercer período: apertura hacia el diagnóstico en psicoterapia gestalt 218
5.1.2 ¿Qué diagnosticamos en psicoterapia gestalt? 220
5.1.2.1 Comparación de los modelos en relación a la teoría de base 220
5.1.2.2 Comparación en base a influencia de otras teorías 225
5.1.2.3 Comparación a nivel epistemológico 226
5.1.3 ¿Cómo diagnosticamos en psicoterapia gestalt? 228
5.1.3.1 La fenomenología 229
5.1.3.2 La perspectiva procesal 232
5.1.3.3 Apreciación de las funciones del self 233
5.1.3.4 La perspectiva intrapsíquica versus la perspectiva relacional 235
5.1.4 ¿Para qué diagnosticamos en gestalt? 238
5.1.4.1 Diálogo con sistemas diagnósticos formales 238
5.1.4.2 El diagnóstico para la aplicación diferencial de la terapia 241
5.1.4.3 La utilidad de realizar un diagnóstico 242
6 DISCUSIÓN 273
7 BIBLIOGRAFÍA 288
8 ANEXOS 306
5
1 INTRODUCCIÓN
perspectiva integradora”, se propone realizar una revisión teórica tendiente a reflexionar sobre el
uso del diagnóstico en la gestalt, así como profundizar en las principales aproximaciones teóricas
en la psicoterapia gestalt con el fin de proponer una pregunta de investigación, así como una
los alcances de la investigación, así como las fuentes de información, y la forma en que analizará
la información.
recorrido amplio sobre la psicoterapia gestáltica, desde sus inicios fundados en la psicología
gestalt Alemana, para luego pasar al origen de la psicoterapia gestáltica propiamente tal, el
aporte de Fritz Perls, Laura Perls y Paul Goodman, así como de los principales conceptos de esta
contacto y formación de la neurosis, para finalizar con una revisión de los principales puntos
conceptualización básica de este término, así como las clases de diagnóstico, profundizando en la
El desarrollo del marco teórico continúa con una descripción teórica de las formas de
concebir el diagnóstico para las principales escuelas de psicoterapia, tales como el psicoanálisis,
Al finalizar esta sección se describe una visión histórica del diagnóstico en gestalt, para
estableciendo una distinción entre la llamada “escuela del Este”, la “escuela del Oeste”, y la
escuela que incluyen la “teoría del self”, incluyendo las distintas formas de concebir el
diagnóstico, tales como las polaridades, Eneagrama, las interrupciones del ciclo del contacto, el
diagnóstico procesal, el diagnóstico intrínseco de base estética, así como los test y cuestionarios.
Continuadamente, se realiza una propuesta del tesista que incluye la comparación entre
modelo diagnóstico en gestalt con sus especificaciones y la descripción de cinco niveles con su
2 CONTEXTUALIZACIÓN DE LA INVESTIGACIÓN
un área de debate y de posiciones diferenciadas entre los teóricos de la gestalt, ya que en los
interés en rescatar la individualidad y la heterogeneidad del ser humano a través del método
modelo médico-psiquiátrico.
En ese contexto, la psicología humanista aparece como contraposición a las dos escuelas
causalismo y con una antropología que mantiene un énfasis en el determinismo ambiental, y que
por lo tanto deja de lado la capacidad de elección del sujeto, así como la importancia a la libertad
Desde ese punto de vista, hubo claras diferencias entre los llamados gestálticos del
“Oeste” en relación a los llamados del “Este”; siendo los primeros formados principalmente por
autorregulación, la experiencia a partir del trabajo en el presente. Por otro lado, los segundos,
seguidores de Laura Perls y en la escuela de Nueva York, quienes tenían como base la teoría del
fundamentación de una teoría sólida y coherente con las bases del enfoque.
Por otra parte, encontramos que el contexto actual de salud mental se caracteriza por la
clínicos, en lo referente a los modos de aproximación vincular, setting, uso de técnicas, cantidad
especialmente ante los usuarios que posee trastornos de personalidad o desórdenes de carácter,
En ese sentido, la actual praxis clínica, se constituye en una tarea en que confluyen
múltiples saberes, así como el trabajo interdisciplinario, con diversos profesionales de la salud
mental, lo que configura un contexto que demanda un diálogo, e incluso el uso de un lenguaje
tradicional que tiene como base el método científico y que busca la homogeneidad en el ser
10
Los objetivos específicos del siguiente trabajo por ende residen en la imperiosa necesidad
de conocer los elementos que fundamenten el uso del diagnóstico en la psicoterapia gestáltica,
incorporando los aportes de la fenomenología clínica, los aportes de Perls, así como base la
teoría del self y los esbozos de la psicopatología descrita por Paul Goodman en 1951 en el libro
incorporando la psicología de los eneatipos de Claudio Naranjo, así como lo autores que
Se profundizará sobre los aporte algunos de los principales teóricos de la “escuela del
self”, destacando en los Estados Unidos a Norman Shub y Gordon Wheeler, Jean Marie Robine,
siguiente pregunta de investigación. ¿Cómo, por qué y para qué se efectúa el proceso diagnóstico
desde las distintas perspectivas teóricas en la terapia gestáltica, y como ello puede contribuir a la
psicoterapia gestalt.
2.4 JUSTIFICACIÓN
e incluso antagónicas sobre el tema del diagnóstico desde la perspectiva gestáltica, sin que
existan lineamientos integradores que mantengan una base teórica consistente sobre el tema, por
lo que el presente trabajo buscar articular y plantear una visión integradora sobre el diagnóstico
en la psicoterapia gestáltica.
2.5 FACTIBILIDAD
El siguiente estudio es posible llevarlo a cabo, debido a que se cuenta con la literatura
específica y actualizada en relación a los desarrollos teóricos de la psicoterapia gestalt. Por otro
lado, se cuenta con el apoyo de los docentes vinculados a la problemática, así como asesoría
3 METODOLOGÍA
clásica referida a la psicoterapia gestalt y la visión del diagnóstico desde otros enfoques,
colocando especial énfasis en los libros, artículos contemporáneos frente al tema, incorporando
traducciones libres, textos en otros idiomas (inglés, italiano, portugués), así como apuntes del
Magister en Psicoterapia gestáltica de la Universidad Mayor cursado entre los años 2008 al 2010,
Contemporánea del “Istituto di Gestalt de Italia” distribuido en cuatro módulos entre los años
2013 al 2015.
14
utilizados, con el propósito final de poder incluir una propuesta técnica propia frente al tema del
4 MARCO TEÓRICO
para la presente investigación profundizar sobre sus conceptos centrales, sus principales
postulados, así como los autores que le otorgan fundamentación a esta teoría.
Esta corriente se inicia en Alemania alrededor de 1910 por los investigadores Max
Wertheimer, Wolfang Köhler y Kurt Koffka, quienes estudiaron las configuraciones y patrones
naturales que aparecen en la experiencia directa, lo que representaba una respuesta a la llamada
asociativa y cuyo objeto de estudio era el análisis de la mente y sus elementos básicos mediante
Los psicólogos de la gestalt estudiaron primero las formas visuales y las configuraciones;
más tarde ampliaron sus investigaciones y conceptos a otros fenómenos psicológicos como el
manera, podemos entender una progresión en los investigadores desde la percepción a visual y
(1998), “es un término Alemán que no tiene equivalente al español. Designa una entidad de
como una totalidad psíquica que posee las propiedades de la “sobresumatividad” del todo, y de la
analizándolos, lo que destruye la configuración o unidad del mismo, esta explicación encierra la
frase coloquial más conocida de la gestalt “el todo es más que la suma de las partes”.
En ese sentido, se puede afirmar que la psicología gestalt nace como una protesta, así
como una respuesta tanto hacia el conductismo, como hacia las teorías más estructuralistas que
Para Castanedo (1988), “el nacimiento de la psicología gestalt se sitúa en el año 1912 con
Wertheimer y sus colaboradores Köhler y Koffka y sus experimentos sobre la percepción” (p.
42).
Dentro de estos investigadores Wertheimer aportó con sus estudios del fenómeno phi,
Castanedo este fenómeno “consiste en presentar visualmente dos puntos en serie, algo distantes
entre sí; se da un interestímulo que los hace aparecer como si estuvieran en movimiento” (1988,
p. 43).
Desde una perspectiva tradicional este mismo fenómeno hubiera sido explicado como una
ilusión debido a sensaciones locales independientes que eran entendidas como el verdadero
campo perceptivo del sujeto, es decir, como un error en la percepción de dos elementos distintos,
visión que como veremos más adelante es profundamente contraria a los fundamentos de la
psicología gestalt.
De esta manera, Wertheimer (1925), señaló que “la percepción tiene un carácter de
totalidad, y que una configuración, una gestalt se destruye en el mismo momento en que se
Otro de los estudiosos de la psicología gestalt alemana fue Köhler, que dirigió una
Tenerife. “En ese lugar investigó con chimpancés e ideó el concepto de aprendizaje por
discernimiento” (insight), (Castanedo, 1988, p. 43). Es decir, realizó una crítica a las teorías de
aprendizaje clásico, que entienden que se puede aprender por partes, y fue un paso más allá de la
correcta, la cual depende de la “estructuración del campo”, o formación del a gestalt (Castanedo,
1988, p. 44). De esta forma este autor intenta comprender cómo una conducta aprendida se puede
repetir en otros contextos distintos de buena manera debido a esta capacidad de “insight del
aprendizaje” que es una postura contraria a la llamada “por ensayo y error” de corte conductista
significado, ya que lleva consigo una cualidad estructural que no puede reducirse a las partes que
la componen, debido a esta razón principalmente la psicología gestalt para algunos autores es
Castanedo señala “un todo organizado, como una figura siempre será o llegará a ser tan regular,
simétrico, simple y estable como lo permitan las condiciones prevalentes” (1988, p. 45). Este
19
punto considera que cada figura o situación tiende a cerrarse, el organismo intentará cerrar una
situación “lo mejor que pueda”, teniendo en cuenta sus actuales recursos.
arbitraria ni casual debido a la estructura que posee. Además ésta tiende hacia un estado ideal y
de orden y simplicidad, lo que junto a las subleyes del agrupamiento dan lugar leyes de la
cual hay un foco o centro de interés que se conoce como figura, mientras que el resto del campo
que se encuentra indiferenciado se conoce como fondo, dicho de otra manera el fondo es todo lo
que no es figura. A medida de que cambia nuestro interés se va modificando la figura y por lo
Otro de los conceptos relevantes es el de “isomorfismo”, que intenta dar cuenta de una
psíquico.
iniciales realizados por los teóricos de la psicología gestalt, y ésta “amplió la mirada inicial que
era la percepción a otros campos, tales como el aprendizaje, la conducta social y el pensamiento”
(p. 42).
20
No obstante, no fue hasta la emergencia de Perls que se logran traslapar e integrar las
Castañedo (1988), “las percepciones externas estudiadas por Wertheimer, Köhler y Koffka la
terapia gestalt añade la percepción figural de las Gestalten que se forman en el cuerpo y en la
fenomenológico-existencial fundada por Frederick (Fritz) y Laura Perls en la década de los 40”.
influencias sintetizadas por sus creadores, tanto en el ámbito filosófico, psicológico y religioso.
21
Pese a lo anterior, se pueden apreciar las relevancias teóricas que se plasman de forma
consistente desde nuestro punto de vista en 1951 con la publicación del texto “Terapia Gestalt,
1947, con la publicación del libro “Ego, hambre y agresión: una revisión de la teoría y método de
Freud “, en que Perls incorpora ideas contrarias al psicoanálisis clásico e integra influencias de la
psicología gestalt, y del holismo de Jan Smutz adquiridas en su periplo por Sudáfrica en cuanto a
psicoterapia gestalt:
El psicoanálisis fue el punto de partida de Frederick y Laura Perls (…) sin embargo, los
conceptos como metabolismo mental, formación de figura, Gestalt/Gestalten, equilibrio
organísmico, punto cero, holismo, teoría de campo, terapia de concentración, terapia frente
a frente, terapia centrada en el presente, atención a lo real, deshacer retroflexiones,
concentración corporal, experiencia y experimento marcaban la separación de psicoanálisis
(Citado en Ansel y Woldt, 1997, p.6).
En esta primera etapa de Perls (en se aprecia su formación como psicoanalista), se realiza
una nueva manera de entender el yo, en que se aprecia la influencia de Otto Rank, al describir su
rol activo y con primacía de lo actual. En cuanto a los mecanismos de defensa, estos son
Por otro lado, resulta relevante y el rol del trabajo en el aquí y ahora en contraposición al
determinismo en las fijaciones infantiles del psicoanálisis ortodoxo, para Perls el foco es el
presente y por esta razón incluso en vez de llamarse terapia gestáltica se pensó en llamar “terapia
de la concentración”.
Existen en Perls además influencia de la obra de Wilhelm Reich, quién además fue su
Al respecto Auer (1998), señala que “Perls aprendió que es más fecundo participar en una
experiencia, que hablar de ella. Y tomó de él la técnica de inversión de roles, entre protagonista y
antagonista, lo que permite apreciar lo que puede sentir el otro” (p. 354).
que fue una respuesta a la visión atomista, reinante en la psicología de la época. Bowman
Uno de los pensadores que no ha sido profundizado por los gestálticos pese a su
importancia para Perls es Salomón Friedlaender, quién con su teoría de la indiferencia creativa
aportó la base teórica de diversos temas que Perls utilizó en el desarrollo de las técnicas que
creativo inherente al punto medio de los polos y el proceso de integración consecuente de dichos
trabajos.
fenómeno es el contraste, la diferencia, que puede llegar hasta los extremos” (Frambach, citado
realidad, la que asimila al corazón subjetivo del mundo, lo que se contradice a la visión clásica
taoísmo, se puede mencionar que la terapia gestalt reconoce la unidad de la forma y del fondo,
Para Auer (1998), esta unidad está próxima a la idea china del ying y del yang: el
constante es el cambio (p. 333), lo que se relaciona con los conceptos de aquí ahora, dinámica
gestáltica entrega una nueva visión del ser humano, que es visto de una forma holística,
Perls fue el primero en hacer un intento serio y profundo de integrar estos dos conceptos
–cuerpo y psique- , que durante tanto tiempo habían sido estudiados y tratados por
separado. No se puede hablar de psiquismo sin que quede incluido lo físico, porque lo
que lo uno contiene a lo otro sin posibilidad de separación” (2006, p. 32).
integración creativa de diversas corrientes y técnicas que en este apartado hemos revisado de
forma concisa. La profundización de la base filosófica merece una sección que será desarrollada
de forma posterior.
en dos corrientes que sientan las bases teóricas y metodológicas del enfoque.
existencial de psicoterapia, siento la terapia gestalt aún hoy el único sistema que combina dicho
enfoque con una orientación exclusivamente centrada hacia lo concreto” (p. 58).
25
fenomenología y el existencialismo.
La fenomenología es una doctrina filosófica que tiene sus inicios en la crisis del
subjetivismo y del irracionalismo a fines del siglo XIX y a comienzos del siglo XX, manteniendo
como sus principales a Husserl, Heidegger, Merleau-Ponty por citar algunos, y que se ha
“en primer lugar en dejar atrás una cultura, una historia, en retomar todo el saber remontándose a
Lo anterior implica como decía Husserl “volver a las cosas mismas”, y colocar el foco del
significa apariencia, lo que sale a la luz, es decir lo que se muestra, lo que aparece, y desde otro
punto de vista, fenómeno se refiere a aquello del mundo tal y como lo experimentamos” (p. 121).
Husserl era de una tener una ciencia rigurosa basada en la fenomenología, en la que se pudiera
acceder a las cosas mismas mediante la suspensión de los juicios y saberes previos, es decir
conciencia no es un lugar, sino un movimiento que lleva a la persona fuera de sí, la conduce a la
Parafraseando a Yaqui Martínez (2011), “la palabra intencionalidad proviene del latín, de
la unión de los vocablos in=hacia y tendere=estar tendido, estar tendido hacia” (p. 131). Desde
este punto de vista entonces, la intencionalidad tiene una dirección hacia un objeto y por ende
hacia el mundo.
27
En relación a los actos de conciencia Husserl cree que están conformados por dos polos
correlacionados y separables solamente desde la teoría, “al primero de ellos lo llamó noema o
captación intuitiva, y se compone por aquello que es experimentado, tal como es experimentado
realiza una “reducción fenomenológica”, en que se realiza una epojé, y consiste en “enfocar la
atención al noema (captación intuitiva), en este punto el foco es el objeto que aparece a la
observado, y por ende desconectarse con los significados previos otorgados por el mundo
El segundo paso, llamado “reducción eidética”, al contrario del primer momento se centra
ahora en “la fuente de la conciencia enfocando la mirada hacia el sí mismo y hacia el ego
trascendental”, (Van Deurzen, 2000, citado en Martínez, 2005, p. 10). Es decir, implica volver al
existir del ser humano que es el Dasein, por lo tanto, se buscará una comprensión directa del ser
o del fenómeno. En ese sentido, se colocará más acento a la comprensión y la hermenéutica, más
concepto de fenomenología tal como lo había intentado Husserl. Siguiendo al filósofo García
Astrada:
Al profundizar sobre el concepto del Dasein, podemos mencionar que éste es un ser-en-
el-mundo, y que posee una relación que no es objetivable, el Dasein se considera abierto debido
forma para acceder al Dasein 1 se relaciona con “dar espacio”, para que se muestre el fenómeno y
de esta forma interpretarlo y con posterioridad llegar a una comprensión. En este punto se
aprecia una diferencia con Husserl, ya que para éste intentamos dejar entre paréntesis el mundo
mediante un método, en cambio para Heidegger resulta imposible realizar una epojé completa
del mundo.
derrotero propio. A juicio de Martínez (2011; 2014), se podría señalar en tres pasos la aplicación
Primeramente, “la regla del epojé”, que se relaciona con dejar de lado las concepciones y
prejuicios de las cosas para focalizar los datos a la experiencia y como se dan, es decir dar
espacio a que el fenómeno se muestre, lo que va a implicar que el terapeuta mantenga apertura
hacia sí mismo, con el fin de dejarse impresionar por lo que llega del otro.
La segunda, se relaciona con “la regla de la descripción” que se vincula con describir en
vez de explicar, y a que el terapeuta no intente llegar a ninguna conclusión sobre la experiencia
1
De acuerdo a Martin Heidegger, Dasein se refiere al ser-ahí, y lo utilizaremos en este trabajo con mayúscula,
respetando la obra original y de sus principales traductores al español.
30
con el fin de llegar a realizar un examen descriptivo de las variables subjetivas que colorean la
específicos al cliente, los que apunten a la descripción más completa posible de sus experiencias.
punto “no se debe colocar jerarquía inicial al significado sobre la importancia de los diferentes
mayor o menor importancia a ciertos aspectos, ya que podría llevar a una comprensión menos
profunda de la experiencia.
del hombre y que se centra en el tema de la vida humana y el sentido, alzándose como una
las cosas. Se considera como una forma de ser típica del hombre. Desamparado, solo ante la
nada, arrojado hacia una realidad incomprensible” (p. 45). De esta manera, adquiere valor el
tema de la elección, del hombre como ser libre, y de la responsabilidad como factores que son
cada paso tenemos que elegir esto o aquello y a cada paso tenemos también que elegirnos en
cada elección que hacemos. Estamos, pues, abandonados a nuestra posibilidad: ¿Qué camino
Destacan en esta filosofía una serie de autores los cuales revisaremos brevemente con el
gestáltica.
la verdad. Para él “era importante conocer la verdad subjetiva” (Martínez, 2011, p. 69).
indisociable de la existencia, que aparece como consecuencia de la libertad y el riesgo que ésta
conlleva, lo que implica que la existencia sea un dilema ligado a la libertad y el miedo.
Otra importante influencia, radica en la obra de Martín Buber, quién fue un filósofo de
origen judío que centra su obra en cuanto al principio dialógico del ser humano y hacia la
dualidad del ser humano que es entendido como un hecho existencial que nos conduce a una
En ese sentido Quitmann señala que “la actitud orientadora está dirigida hacia la
existentes, el atrevimiento el peligro y el riesgo son las propiedades de esta actitud” (1989, p.
53).
Además en su libro Yo-Tú, publicado en 1923, Buber expresa que el hombre mantiene
dos formas de relacionarse con el mundo, siendo la primera de ellas, la relación Yo-Ello de
manera funcional, mientras que la relación Yo-Tú presenta las condiciones de un encuentro
auténtico y existencial, debido a que para Buber el yo ser humano solo es capaz en relación.
En palabras de Martínez (2011), “la relación es anterior al Yo, todo aislamiento del Yo es
siempre un fenómeno posterior a la realidad primaria de la unidad con el otro” (p. 288).
este proceso aprende a conocer sus límites. Es decir en estas llamadas “situaciones límites”, el
en palabras de Quitmann (1998), “en esta libertad de decir sí o no, el hombre puede
filósofo Francés Jean Paul Sartre, quién es considerado el principal representante del
existencialismo ateo. Este autor otorga especial relevancia a la libertad en el ser humano, ya que
a su juicio “estamos condenados a la libertad”, lo que desde su punto de vista nos obliga a elegir
constantemente. “El ser humano se encuentra determinado por un propósito, una meta, una
Sartre expresa que es el futuro es muy importante, debido a que el ser humano se
encuentra en una situación de inexistencia (un futuro), lo que lo obliga a elegirse y a repetirse de
nuevo, por lo tanto, esta vinculación con el no ser por lo tanto es la condición más importante de
significación de éste, lo que sólo puede realizarse en el futuro. En sus palabras refiere, “cuando
me proyecto hacia mis metas me llevo el pasado conmigo y decido a través de mis actos sobre su
Para este pensador el ser humano es capaz de preguntarse por su existencia y esta
condición le permite estar en contacto con los otros seres humanos y con el mundo en su
Lo expuesto se relaciona con que el Dasein da cuenta de que el ser humano se encuentra
siempre en el mundo, por esta razón su frase de que el hombre es un ser-en-el-mundo con los
guiones que unen estas palabras denota que resulta imposible entender al ser humano sin relación
con el mundo, “no podemos estar en el aislamiento, si soy, necesariamente soy en algún lugar y
en algún tiempo, es imposible ser sin esas dimensiones” (Martínez, 2011, p. 155).
Para Heidegger, una de las condiciones del ser, es que éste se encuentra arrojado hacia la
muerte, debido a que es algo que sabemos con certeza que va a ocurrir, por lo que estamos
confrontados desde el inicio con la muerte. En ese sentido se encuentra el “ser humano
individual como existencia, arrojado al mundo y confrontado, desde el principio con el hecho de
futuro respecto del que se pueden ordenar respectivamente el presente y el pasado” (Quitmann,
1998, p. 300). De esta forma, se entiende el tiempo, como un fenómeno unitario, en el que el
Otra de las ideas interesante para concluir esta breve exposición de la vasta obra de
que podemos maravillarnos solamente por percibir que las cosas sean. Del modo contrario la
inautenticidad se encuentra relacionada con una conciencia disminuida del Dasein, como una
debido a que la posibilidad de ambos estados está siempre presente. De tal forma que “no existe
2011, p. 174).
A partir de las idea de totalidad pregonadas por los psicólogos de la gestalt, Perls
“entender que el organismo es una unidad en continua relación con el ambiente y dejar de lado la
36
teoría de los instintos promulgada por el psicoanálisis. Por lo tanto organismo y ambiente son
que el organismo busca el equilibrio de sus necesidades internas) ha sido preferentemente usado
los procesos internos, sino al contacto con el entorno y abarca las necesidades sociales, afectivas
No obstante, hay que tener en cuenta que la autorregulación organísmica no es una teoría
de los instintos, sino como refiere Joel Latner se considera “una representación holística de un
proceso biológico complejo” (1994, p. 25). A Juicio de este autor, el proceso de autorregulación
se relaciona con el organismo sano, ya que es la forma en que se encuentra de forma espontánea
aparición de figuras sobre fondos, lo que significa que la necesidad más fuerte o vigente tiene
2
Es importante hacer esa distinción, ya que el restringir la tendencia al equilibrio sólo a lo fisiológico e individual,
puede llevar a la confusión de que el proceso de autorregulación nos remite solamente a las necesidades del
individuo, dejando el campo en tu totalidad que incluye todos los aspectos relacionales.
37
como “la tendencia de una fuerte tensión a destacar muy a la vista en el campo y a organizar la
De esta forma, la dominancia moviliza los esfuerzos para que exista una satisfacción de la
necesidad, y si ésta es satisfecha se diluye en el fondo y emerge una nueva figura, dando cuenta
de una jerarquía de las necesidades o valores. Este es un proceso continuo, en que nunca la
en el ciclo satisfacción de las necesidades y por lo tanto la patología o neurosis será examinada
Otro concepto importante, radica en “el campo” que surge desde Kurt Lewin en su
aplicación a las ciencias sociales. Respecto a éste, y con el propósito de mantener su doctrina
de la psicoterapia gestáltica.
38
entender como una totalidad. Parafraseando a Yontef (1997), “el campo es interactivo,
Lo anterior nos sirve para entender la mutua influencia que existe entre el organismo y el
entorno, y por ende la relación así como la afectación existente entre un terapeuta y un cliente,
“el terapeuta gestalt define los problemas personales en términos de la totalidad interactiva que
considera a la persona y su mundo” (Wollants, 2015, p.3). De esta manera los fenómenos que
ocurren en una sesión no pueden comprenderse sino a partir de la totalidad del campo co-creado.
personalidad humana” 3, escrito por Frederick Perls, Ralph Hefferline y Paul Goodman
encontramos las bases de la llamada “Teoría del self” 4, la que ha sido la base del desarrollo de la
llamada gestalt del “Este” derivada del trabajo de Laura Perls, Isadore Fromm y Paul Goodman.
Dicho libro, fue traducido al español por Carmen Vásquez Bandín en el año 2002, y
encuentra enfocado a ejercicios prácticos. Por otro lado, el volumen dos es principalmente
3
En general esta obra es conocido dentro de la comunidad gestáltica como el PHG, no obstante, para efectos de la
formalidad del presente trabajo se citará de acuerdo al formato APA.
4
Usaremos en el texto la palabra self escrita con minúscula y cursiva denotando su carácter procesal ya que no
vemos como un sustantivo estático que dé cuenta de una reificación, tal como es usado en la comunidad gestáltica
internacional.
39
teórico y está escrito por Paul Goodman. Además incluye un prólogo Isadore From y Michael
preferentemente en Europa y representada por Carmen Vásquez en España, Jean Marie Robine
en Francia, y la escuela Italiana cuyos principales exponentes son Margherita Spagnuolo Lobb y
Gianni Francesetti. Por otro lado, en estados unidos, la teoría del self ha guiado a distintos
terapeutas como Lynne Jacobs, Dan Bloom o Phillip Lichtenberg cuya formación estuvo a cargo
En cuanto al texto fundador Sichera señala que “el texto se desarrolla en una serie de
círculos concéntricos que empujan el lector a tomar una postura activa más que pasiva” (2001, p.
19, citado en Spagnuolo Lobb, 2013, p. 94). Es decir, su lectura implica reflexiones y aperturas
a nuevas significaciones, lo que iba en contraposición de los textos tipo manuales, o “hágalo
Spagnuolo Lobb (2013), menciona cinco líneas teóricas provenientes de la lectura del
experiencia del contacto retirada del contacto; 4) las perturbaciones del funcionamiento del self;
libro fundacional como “el sistema de contactos en cualquier momento (…) el self es la frontera-
40
contacto en actividad; su actividad consiste en formar figuras y fondos” (Perls et al., 2006, p.
15).
dinámica existente entre los procesos de ajuste y los que implican la creatividad para tomar del
campo la novedad.
De acuerdo al libro fundador, el ajuste creativo es una función del self, y permite que
llega al caos o a una fantasía loca sino a una gestalt capaz de resolver un problema real” (Perls, et
Lo novedoso del concepto del self de acuerdo a los creadores de la terapia gestalt es que
contacto, por lo que puede ser comprendido sólo desde una postura fenomenológica.
41
Spagnuolo Lobb (2002), refiere de una hermosa manera que “la teoría del self en terapia
El modo medio que caracteriza el funcionamiento del self es coherente con la posición de
frontera, ya ésta une y separa al mismo tiempo al organismo con el entorno. Dentro de esta
asimilación de la novedad, como del crecimiento del organismo que se expresa en la función del
Los autores del libro fundador refieren que el self posee distintas propiedades que están
que a medida que avanza se va desarrollando, pero que a medida que avanza el proceso temporal
La segunda propiedad del self es que posee una voz media, ya que implica lo pasivo de la
percepción pero también lo deliberado de nuestra capacidad para manipular el entorno, pero esto
En relación a esta idea Spagnuolo Lobb (2002) menciona que “se utiliza el concepto del
modo medio de funcionamiento del self, para indicar la posición de frontera en el cual es
colocado nunca solamente del lado del organismo, ni tampoco solamente del lado del entorno,
La última propiedad del self es que se encuentra comprometido con la situación, se refiere
orientación en el campo.
Perls y sus colaboradores (2006), plantean que el self crea estructuras concretas para
Desde esta mirada, el self posee tres funciones parciales, que no son otra cosa de formas
pulsiones, las necesidades, y los instintos e incluye primeramente una serie de contactos
También se incluye en esta función las necesidades fisiológicas que dan cuenta de la
excitación del organismo de la que uno no es consciente y que los autores de la terapia gestalt
b. Función Yo: Podemos mencionar que esta función es activa y se contacta con el
entorno por lo que encontramos la voluntad, así como la capacidad para deliberar de forma
plano motor, y por lo tanto la excitación como la espontaneidad pasan a un segundo plano en un
estado difuso.
c. Función personalidad: Es la estructura del self que dice relación con las
hacemos de nosotros mismo en base a nuestras preferencias y la serie de contactos que hemos
organismo de contactar el entorno sobre la base de la definición que da de sí mismo” (p. 115).
Esto tiene relación con la forma en que nos definimos verbalmente a través de la pregunta “quién
soy” y nos otorga de esta manera elementos que dan cuenta de nuestra historicidad.
Para Yontef (1997), “el darse cuenta es una forma de vivenciar. Es el proceso de estar en
contacto alerta con la situación más importante del campo ambiente individuo, con un total
Podemos decir entonces que el darse cuenta es un proceso global y organísmico, que
requiere que el individuo se contacte con su necesidad dominante que debe a su vez estar
energizada.
45
En términos de Daan Van Baalen (1999), el darse cuenta es un concepto que involucra
campo de la conciencia reflexiva (consciousness) del participante del campo que se está
Además, es importante mencionar que la terapia gestalt ha dividido el darse cuenta en tres
zonas, “la primera es el darse cuenta del mundo o zona externa, que se relaciona con el contacto
sensorial. Nos permite ponernos en contacto con los objetos y acontecimientos del mundo que no
rodea” (Santa Cruz, 2004, p. 44). Esta zona Incluye por ejemplo lo que oímos, olemos y los
Luego encontramos la zona interna, que se relaciona con las sensaciones o sentimientos
que ocurren en nuestro interior, tales como sentimientos, emociones, sensaciones de liviandad o
pesadez.
mental, es decir pensar, imaginar, planificar, recordar. Para Perls, esta etapa se encuentra
relacionada con la neurosis, debido a que las explicaciones se alejan del aquí y el ahora.
(Martínez, 2012).
Continuemos este segmento con el contacto. Lo primero que podemos mencionar es que
destruyendo en una dinámica específica entre la figura y el fondo, que por ende comprende
del contacto es el viaje que define el self, que lo lleva a la frontera de contacto con el entorno y
que, después de la plenitud del encuentro, lo hace retirar del mismo” (p. 118).
En palabras de Jean Marie Robine (1989) este contacto “ha sido caracterizado por Perls y
Goodman a través de cuatro fases que se han llamado pre-contacto, contacto, contacto final y
Es importante mencionar que la energía que mueve al organismo e inicia la actividad del
self es siempre tanto del organismo como del entorno (Spagnuolo Lobb, 2002, p. 119). Lo que
nos indica el carácter integral del proceso, y es concordante con la epistemología de los
creadores de la terapia gestalt en que se supera la dualidad histórica existente entre lo interior y
lo exterior.
que realiza para identificar las figuras con la que ha tomado forma en el pre-contacto.
47
coloca el acento en las actividades deliberadoras del self, y principalmente participa la función
ya que la figura está en contacto en una acción espontánea y unificada. “En esta fase ocurre el
intercambio nutritivo con el entorno, con la novedad. Ésta una vez asimilada contribuirá al
Podemos referir igualmente que durante el contacto final la dinámica figura/fondo existe
pasa al fondo.
una disminución del self para poner en marcha dicho proceso, retirándose de la frontera de
contacto.
proceso se pasa desde el acto consciente (fase de contacto y contacto final) al post-contacto,
pathos profundo la figura de contacto efectivamente, llenaba el mundo era la excitación (…). El
self continúa de manera espontánea para inmediatamente extinguirse a sí mismo (Perls et al.,
Para los fundadores de la terapia gestalt cobra especial importancia en esta dinámica la
voz media de la espontaneidad, debido a que el self requiere estar disminuido para que se logre la
asimilación y por ende el crecimiento del organismo. En palabras de los autores citados, si el
“self hubiera estado meramente activo (…) sólo habría proyectado; si hubiera sido meramente
pasivo, no hubiera podido crecer, habría sufrido una proyección” (Perls et al., 2006, p. 250).
Las llamadas interrupciones del contacto, han sido generalmente vinculadas a la pérdida
defensa propuestos por el psicoanálisis, otorgando una importancia especial al proceso del
algunos elementos de una psicopatología. En este texto se refiere que existe primeramente con la
perturbación del self espontáneo. Estas ideas son retomadas por Marcos y Rosane Müller-
49
Granzotto (2009), llamando “sufrimiento ético-político” cuando existe una perturbación ligada a
la función Personalidad. Luego vendría la psicosis relacionada con las dificultades de la función
Ello, mientras que la neurosis propiamente tal, se encontraría entre las dos, y estaría
Desde esta perspectiva, encontramos que dichos autores intentan establecer una relación
entre las funciones parciales del self con las interrupciones del contacto, para configurar los
distintos cuadros psicopatológicos, dando algunas pistas de los posteriores desarrollos teóricos de
la psicoterapia gestalt.
beneficio de la fisiología secundaria como hábitos no disponibles” (Perls et al., 2006, p. 263).
Esta definición se relaciona con la huida de la excitación que surge de una forma espontánea,
pero también con la presencia de hábitos, de actitudes sensoriales, y motoras que surgen de
El desmedro de las funciones del Yo habituales, genera que no se puedan realizar ajustes
creativos en el proceso de contacto, debido a la represión de las situaciones inacabadas, las que
retroflexión y egotismo. 5
permite diferenciar, por lo tanto todo queda en el fondo, y no puede surgir la figura, no
Una definición sencilla señala que “estamos en confluencia con todo aquello de lo que
experiencia” (p. 90), como una especie de pegamento, describiendo a la confluencia como una
interrupción que puede aparecer en cualquier fase del ciclo del contacto, y que cuando es
5
Los mecanismos de evitación del contacto expuestos corresponden a los presentados en el libro “Terapia Gestalt,
excitación y desarrollo humano”, aunque hay autores que han agregado otros como la desensibilización, deflexión,
proflexión que por motivos de espacio no profundizaremos en este trabajo.
51
interrupción del contacto que revisaremos, aparece en la primera subfase del contacto
(orientación), y se caracteriza por que el individuo adopta normas, reglas, o formas de ser del
rígido. “Se convence a sí mismo de que lo que no quiere es bueno para él, que es lo que
realmente desea, etc. Pero lo coge sin degustarlo ni masticarlo” (Perls et al., 2006, p. 288).
introyectando valores o normas impuestas, no se enfrenta con la propia energía el entorno, sino
hacia el entorno, pero cargado de excitación que no es capaz de soportar, ya que generalmente se
vincula con aspectos negados o rechazados, por lo que se busca reducir la tensión.
52
Perls y sus colabores escriben al respecto: “El proyectador neurótico, sin embargo, sigue
sin identificar como suyo el sentimiento flotante; más bien lo concreta adjudicándoselo al otro, lo
que puede llevarle a errores grotescos o trágicos” (Perls et al., 2006, p. 290).
interrupción que aparece en la tercera subfase del contacto (acción), cuando el organismo se
encuentra preparado para el contacto pleno se bloquea debido al miedo, y se usa a sí mismo
como campo.
entorno tangible del retroflectador está formado únicamente por sí mismo, y echa sobre sí mismo
las energías que ha movilizado” (Perls et al., 2006, p. 292). En ese sentido, encontramos que en
el entorno.
2006, p.293).
53
la soledad, pero se puede ganar en la reafirmación, una reafirmación sin un contacto con lo
Para finalizar, es necesario consignar que Perls, Hefferline y Goodman, creen que una
persona puede mostrar mezclas de las distintas formas interrupciones, las que pueden aparecer en
distintos momentos y que el objetivo no es crear una clasificación neurótica. (Perls et al., 2006).
autores contemporáneos han aportado a la discusión teórica (Dreitzel, 2010; Francesetti y Gecele
2010; Francesetti, Gecele y Roubal 2014; Robine, 1987; Shub, 2005; Spagnuolo Lobb, 2014;
particularidades, sin que por supuesto implique una reflexión definitiva frente a este tema.
psicología humanista imperante entre los años cincuenta y sesenta. La gestalt se mantuvo
54
vinculada a los ideales de la tercera fuerza, es decir, promoviendo una visión positiva de la
naturaleza humana y colocando como centro el rol de la autorregulación del organismo, y en los
aspectos positivos y sanos del ser humano más que en lo psicopatológico (Spagnuolo Lobb,
2013).
define “la enfermedad como la ausencia del libre funcionamiento” (p. 94), es decir, la
Posteriormente, a partir de los desarrollos teóricos de la teoría del self que mantienen
como base las ideas desarrolladas por Goodman, el foco intrapsíquico cambia hacia lo relacional,
Por otra parte, se ha puesto en evidencia que “en gestalt existe un continuum, sin
Gecele, Roubal, 2014, p.75.) Dicha falta de delimitación teórica, nos coloca en la necesidad de
revisar que entendemos por sano, y que aspectos podrían ser característicos de una
Francesetti, Gecele y Roubal (2014), “es un proceso de contacto con la novedad presente como
una potencialidad en el entorno, esto implica una co-desestructuración que haga la novedad
Este punto se vincula con la capacidad del organismo para nutrirse de las novedades del
Desde la gestalt es importante que desarrollemos una serie de puntos claves que se deben
significaciones.
relacional, es decir como un fenómeno de campo y que pertenece al llamado “entre” Buberiano o
Zwischenheit.
En palabras de Francesetti y Gecele (2010), “lo que sufre es la relación entre el sujeto y
(p.2).
56
sólo desde una concepción intrapsíquica, individual, y aislada como lo ha hecho la psiquiatría o
algunas corrientes de la psicología, sino desde una visión de campo, la que pretende comprender
el sufrimiento siempre en relación a un otro, lo que traducido en teoría gestáltica implica situarse
señala que “la relación da significado al tiempo, a través del tiempo se da significado a la
Así se crea una historia común, singular, extraña, atípica, que no se parece a ninguna y
que sin embargo contiene a todas las otras, a las del pasado, pero también a las historias
por venir que aún están en lo no conocido aunque ya estén en gestación (2008, pp. 426-
427).
Por otra parte, autores como Dan Bloom (s.f.), así como Marcos y Rosane Müller-
torno a aplicación práctica, y los segundos en torno a la lectura de conceptos tales como el de
Notables ejemplos de ellos son las bases filosóficas del pensamiento de Merleau-Ponty, o desde
la gestalt el aporte de Adriana Schnake (2007) y su “enfoque holístico”, que se puede resumir en
la siguiente cita:
58
Con una visión holística, nuestra primera tarea es restituir la integridad de la mirada
hacia el cuerpo, que es un cuerpo-para-otro, en el cual puede estar ocurriendo algo que lo
limita y que él permitió que se adueñara de todo el escenario y actuara como protagonista
(p. 23).
contacto, existiendo una fijación en las gestalts producida por la disminución de ajustes como es
el caso de la neurosis, donde se pierde las funciones yo, y prevaleciendo las gestalt fijas que van
situación determinada, por lo tanto una lectura de la psicopatología en gestalt es situacional. “La
psicopatología o para proteger a una persona de ella misma” (Robine 2011, citado en Francesetti
orientada hacia el next 6 (lo siguiente). Esto quiere decir que se debe tener claridad hacia donde
está orientada la persona, ya que indica una dirección de la terapia, lo que se vincula con partes
que no han sido expresadas en el pasado, y que en la relación terapéutica en curso deben ser
6
Utilizamos la palabra en inglés, debido a que en la comunidad gestáltica internacional, next se relaciona con la el
apoyo a la intencionalidad del contacto del paciente por parte del terapeuta. Para Spagnuolo Lobb, consiste en El
ahora-para-lo-siguiente (2013).
59
expresadas, “el next de la relación terapéutica es proporcionar las condiciones para hacer que
surja esa parte como una necesidad relacional” (Francesetti et al., 2014, p. 95).
7
Otro punto importante, es incorporar la perspectiva estética para comprender la
psicopatología, lo que implica partir de la base que estar sano significa ser capaz de crear una
figura de contacto que cualidades que nos lleguen armónicamente a los sentidos. Al respecto el
Estos criterios estéticos e intrínsecos de acuerdo a Carmen Vásquez son “los únicos
válidos cuando queremos hablar de salud (…) estos criterios están referidos siempre a la
gracia, carente de energía, (una gestalt débil), podemos asegurar que hay una falta de contacto”
(Perls et al. 2006, p. 11). Lo que va a indicar que en este caso el organismo no se encuentra en
7
Cuando hablamos de perspectiva estética nos referimos a lo que es percibido a través de nuestros sentidos como
terapeutas. De acuerdo a Francesetti “aisthesis en griego antiguo significa sensación, y por lo tanto estética es el
conocimiento a través de los sentidos” (2012, p.7).
60
Entonces, resulta relevante enfatizar que desde la perspectiva estética se demanda la total
permite definir claramente los límites e intenta clarificar lo que es patológico y lo que no lo es,
mientras que lo dimensional se “distingue por colocar los fenómenos del sufrimiento a lo largo
de un continuum en el que es imposible establecer una frontera clara y definida entre salud y
enfermedad” (APA, 1994; Barron, 1998, citado en Francesetti et al., 2014, p. 96).
concordante comprender el sufrimiento humano con una visión que enfatice una perspectiva
relacional y contextual, amparada por una mirada fenomenológica, lo que es plasmado en las
Esta psicopatología sólo puede ser una psicopatología de los movimientos del campo y de
sus flexiones, es decir una psicopatología del contactar, una psicopatología de la
presencia en el mundo, una psicopatología de las modalidades del vínculo con el otro y
con el mundo (2012, p 120).
investigar y profundizar los cimientos de la teoría gestáltica, con el fin de brindar una mayor
4.2 EL DIAGNOSTICO
Resulta complejo poder realizar una definición única de la palabra diagnóstico para los
fines de este estudio debido a que es utilizada de diversa forma tanto desde el modelo médico-
psiquiátrico tradicional, como desde diversas líneas teóricas en la psicología, algunas de las
psicología, y específicamente en las psicoterapias, pero éstas tiene sentido dentro de una
psicopatología particular y desde una antropología o visión de hombre específica desde donde se
No obstante, merece la pena hacer una revisión conceptual a grosso modo del
diagnóstico, para posteriormente especificar sus diferencias tanto como para el modelo médico,
así como para las diversas corrientes psicopatológicas, que nos servirá posteriormente como base
deriva del griego “diagnosis” el cual implica “distinguir o conocer a través de”. El diccionario de
analizar datos para evaluar datos de diversa naturaleza (…) determinar el carácter de una
62
enfermedad mediante el examen de sus signos” (Real Academia Española, 2001, citado en Santa
que de acuerdo a Capurro y Rada (2004) posee tres elementos que es importante determinar:
Dentro de este modelo se llevan a cabo una serie de operaciones que implican por
Por otro lado, dentro de la medicina cobra gran relevancia los exámenes, como una forma
de precisar y verificar el diagnóstico, “ya que constituyen nueva información, ya sean síntomas,
Estas acciones van a permitir incorporar datos objetivos, que puedan incorporar “datos
numéricos o indicadores (por ejemplo en examen de sangre, o de orina), y por ende el clínico
podría eventualmente refinar las hipótesis diagnósticas realizadas en primera instancia, ya sea
63
diagnosticando una cierta enfermedad, o descartando la presencia de ésta con una mayor
confiabilidad.
como el modelo médico en términos generales, sin embargo no abarca otros tipos de
concepciones del diagnóstico que revisaremos más adelante en la presente investigación y que
por Hipócrates al introducir el concepto de patología de los humores básicos y afianzado por
organicista parte del presupuesto que el mismo modelo nosológico aplicado a la patología
Dicha concepción, señala Vallejo (1998), va a incorporar entre sus postulados la idea de
que “las disfunciones mentales son consecuencia de un deficiente o anormal funcionamiento del
64
(p.23).
incluye un pronóstico y que permite realizar un tratamiento biológico que incidirá en la etiología
Este punto de vista requirió también la necesidad de ordenar las enfermedades mentales, es
por esto que para Caponni (2002), “la clasificación de Kraepelin lleva el sello de la disciplina
Resulta importante para esta perspectiva otorgar a la psiquiatría un status científico, y por
esta razón el diagnóstico así como la clasificación buscan realizar estudios de validación así
De acuerdo a Pérez (1998) “el diagnóstico implica el uso una clasificación médica que se
denomina nosología y los términos que se aplican a las categorías o entidades psicopatológicas
“antipsiquiatría”, compuesto entre otros por Basaglia, Laing, Cooper y Szasz, quienes criticaron
De acuerdo a Vallejo la antipsiquiatría señala que “la locura es ponderada como una
forma natural y positiva de enfrentarse a esta patología del medio que hace del enfermo una
las hipótesis derivadas de los marcadores somáticos como causantes de la enfermedad mental y
biologicista.
Este autor señala que “un trastorno mental no puede determinarse formalmente mediante
el estudio del cerebro del paciente, sino por la realización del acto social del “diagnóstico”, 8que
sistemas clasificatorios. De acuerdo a Lolas (s.f.) “un sistema diagnóstico puede concebirse
8
Si bien no es el objetivo de este trabajo realizar una acabada revisión del modelo médico-psiquiátrico y de sus
críticas actuales, podemos señalar que para Berrios (2011), el diagnóstico es un “acto social previo” (p. 21). Esta
visión nos permite comprender la importancia de enfocarse en los aspectos sociales y epistemológicos detrás de la
enfermedad mental.
66
como una explicación de un orden teórico aplicado a un conjunto de acaeceres relacionados con
y del dominio del pensamiento sobre otro incluyendo factores técnicos, políticos culturales y
Desde esta perspectiva anteriormente descrita, es que se han creado entonces diversos
De esta manera, es que posteriormente surgen los diagnósticos multiaxiales, los que
global.
internacional, para que de esta forma sirvan a los clínicos para que puedan “entenderse unos a
otros, compartir los resultados de sus investigaciones y perfeccionar y unificar las estrategias de
los sistemas de clasificación como una manera de tener un lenguaje común, estableciendo que
los diagnósticos han aportado a la investigación, así como a la mantención de un status científico
de la disciplina.
práctico en la historia de la psiquiatría mediante diversos autores (Berrios, 2008; Capponi, 2000;
Dörr, 2002; 2008, Jaspers, 1913; Minkowsky, 1927; Kimura, 2000; 2005).
intento de rescatar las vivencias subjetivas de los pacientes, y como una manera de otorgar un
valor de sujeto al paciente, debido a que generalmente era visto como un objeto desde el modelo
Una de las principales contribuciones de este autor fue la distinción entre la comprensión
la categorización de la sintomatología.
Será entonces, a través del análisis fenomenológico de las vivencias, como llegaremos a
describir los “hechos “psíquicos normales”, es decir la psicología y, a través del análisis
fenomenológico de las vivencias perturbadas, llegaremos a describir “los hechos
psíquicos perturbados”, o sea la psicopatología (2000, p.45).
Otto Dörr por su parte señala que es importante distinguir la fenomenología de la mera
descripción de los síntomas, señala que “la fenomenología no se queda, entonces, en lo que está
ahí delante (lo ob-vio), sino que intenta, por medio de la epoché, llegar hasta la intimidad de su
colocar entre paréntesis el saber previo, y dar espacio para que el síntoma se muestre en su
Otra de las premisas de esta visión es que “no tenemos acceso directo a las experiencias
subjetivas del otro, por lo que las dos vías directas para observar en los pacientes son la
expresión corporal y el lenguaje” (2000, Caponni, p. 45). Esto va a implicar una observación de
Por ende, además de lo que emerge del paciente, comienza a cobrar importancia la
experiencia del observador, situación que desde el modelo médico no es relevante, ya que el otro
establecida, por ejemplo, depresión mayor con síntomas psicóticos o trastorno de estrés
Por otra parte, también encontramos el diagnóstico dimensional, que se caracteriza por
largo de su vida. Caponni (2000) describe que “Freud con una base dinámica 9 describió tres
dimensiones que son fundamentales: activo-pasivo, yo-mundo externo, placer-dolor”. (p. 52).
apreciar para el clínico la biografía, es decir la dialéctica de los polos a lo largo de su trayectoria
vital.
Ahora bien, en cuanto al aporte de Caponni es necesario consignar que desprendemos del
Caponni señala que para que exista una adecuada descripción fenomenológica existen
condiciones referidas al paciente relacionadas grosso modo, con que el relato de éste sea veraz, y
con un intento por parte del clínico en captar la intencionalidad, promover descripciones
introspección esté deformada por limitaciones propios de la misma enfermedad”. (1998, p. 46).
Por otro lado existen condiciones en cuanto al terapeuta, tendientes a no tener prejuicios,
así como dejarse tocar por sus propias experiencias subjetivas, dando espacio para que se
9
Para algunos autores, como Otto Dörr, la fenomenología psiquiátrica que incluye las teorizaciones sobre el objeto
intencional abrió la puerta a la psiquiatría a los enfoques de corte psicodinámico. Pero en este trabajo
profundizaremos aquellos aspectos más cercanos a las psicoterapias de base humanista-existencial como la gestalt.
71
Siguiendo una línea que va más allá de lo expresado por Caponni, nos parece necesario
precisar el aporte de Otto Dörr, quién desde nuestra perspectiva desarrolla elementos
enfática el uso de los sistemas categoriales, y señalando además sus reparos a los sistemas
dimensionales.
El autor hace una diferencia entre la fenomenología entendida como la descripción de las
enfermedades más visibles de una enfermedad, lo que podríamos llamar síntomas (que se pueden
Podemos suponer que la visión de este autor subyace una fenomenología que integra una
que apunta a la esencia o “eidos” del fenómeno, así como a los actos intencionales de la
conciencia.
interpersonal, en el “entre”, y que por esta razón también requieren una hermenéutica, es decir,
un sentido, un significado, en un contexto relacional dado, lo que por supuesto amplía, la visión
Siguiendo la visión de Dörr, éste señala que “el empleo de categorías absolutas ya es
diagnóstico” (Dörr, 2008, p. 10). Es decir, no existe un examen que pudiéramos llamar
“objetivo” que nos confirme el diagnóstico, ya que éste se realiza fundamentalmente en base a la
entrevista clínica.
Dicho autor coloca en el foco de sus reparos los trastornos de personalidad, en los que
“no existe ningún estudio empírico que haya podido establecer una clara distinción, entre la
Por otro lado, los diagnósticos de tipo dimensional en los trastornos de personalidad si
bien intentan describir matices, pueden ser difíciles de cuantificar en la práctica clínica, ya que
heterogénea, ya que existen autores que se identifican con la mirada descriptiva como Caponni
Complementando esta visión, encontramos a Otto Dörr, quién entrega una visión de
No obstante todos estos puntos, pareciera que el tema del diagnóstico fenomenológico en
desligarse completamente de una psicopatología enfocada en los aspectos categoriales del ser
humano.
El diagnóstico en psicología es un tema amplio y con diversas posturas, que pasan desde
la definición misma del término, así como de lo que es objeto que diagnóstico. Encontramos por
utilización del diagnóstico de aspectos específicos en relación a alguna teoría en particular, por
Por otro lado, encontramos diferencias en cuanto al paradigma que sostiene su uso,
debido a que en el diagnóstico más tradicional, la tarea del psicólogo es a través de “pruebas
En cuanto a los objetivos de este tipo de diagnóstico Barbieri señala “el diagnóstico es un
paso anterior a la psicoterapia, tiene como objetivo investigar los recursos y dificultades del
Pimentel, 2003).
Este tipo de diagnóstico, define que el mismo proceso de diagnosticar tiene un carácter
terapéutico, lo que se puede hacer tanto en la aplicación de pruebas, como en las sesiones de
Pimentel señala que desde esta mirada “el profesional respeta los significados atribuidos
por el propio cliente a sus comportamientos” (2003, p. 16). Esto también conlleva la idea de que
elementos cualitativos más que el énfasis en el elemento predictivo, que es propio del
10
El diagnóstico interventivo en la terapia psicoanalítica implicó que durante la aplicación de pruebas, por ejemplo
el TAT, o el TRO se realizaran interpretaciones. Por otro lado, en las terapias fenomenológico-existenciales de
acuerdo a Pimentel (2003), se debe establecer entre el terapeuta y cliente una “comprensión conjunta y compartida”
(p.16).
75
Otra de las discusiones, es que el diagnóstico en psicología ha estado bajo el alero de los
manuales psicopatológicos basados preferentemente del modelo médico. No obstante, vemos que
esta situación puede causar confusión a los clínicos, ya que en términos generales, el diagnóstico
está vinculado con la visión de salud y enfermedad que tenga desde una línea terapéutica
particular, sin que el tema esté exento de discusiones y críticas. (Barbieri, 2010: Moreira, 2001).
Asimismo Virginia Moreira (2001), señala que el modelo médico en salud mental “ha
La autora refiere que el foco del diagnóstico ha estado centrado por ende en la
sintomatología del paciente más que en los procesos terapéuticos. Siguiendo esta idea, resulta un
contrasentido que los psicólogos hemos seamos formados y entrenados en relación a una
tener un lenguaje común para entendernos en base a clasificaciones que formen partes de la
comunidad científica.
comprensión del paciente en su mundo, así como al éxito de la psicoterapia” (Moreira, 2001, p.
300).
76
Tenemos entonces una forma de mirar lo patológico del ser humano imperante que
desconoce su carácter holístico, lo que lleva a perder la persona detrás de una etiqueta, o bien
entender cada comportamiento de una persona con cierto diagnóstico a través del prisma de su
psicopatología.
categorización y despersonalización del paciente, puesto que se trata como un objeto, como si la
argumentan:
Los criterios psiquiátricos utilizados para distinguir salud enfermedad son cuestionados,
ya que dependen de una nomenclatura taxonómica y clasificatoria, que se focaliza en la
enfermedad, y no en el enfermo como ser humano, no en un cuerpo o una biografía, sino
que una patología” (Citado en Moreira, 2001, p. 301).
diversos niveles diagnósticos, los que relacionan aspectos tales como nomenclatura
más usados, como el caso actualmente del DSM V, o el CIE 10, y permite la utilización de un
lenguaje común.
77
“las conclusiones sobre la naturaleza o las causas de un problema” (Ávila y Maganto, 2008, p.8).
Este tipo de diagnóstico se encuentra estrechamente ligado por ende a la explicación del
Y el tercero es llamado “proceso diagnóstico” que aún más amplio que la formulación
diagnóstica, se vincula preferentemente a los “procedimientos de obtener datos, las fuentes de los
mismos, la manera en que los profesionales los combinan e integran y las inferencias que se
del diagnóstico en las principales teorías psicológicas, en las que se realizará una breve
descripción del enfoque y sus postulados, visión de hombre, modelo de la salud y enfermedad,
continuando con la manera en que se utiliza el diagnóstico y los instrumentos que usan para este
efecto.
78
derrotero simple. Se ha forjado con diversos aportes los cuales dificultan una comprensión lineal
una combinación de técnicas, muchas de las cuáles tiene su origen en los modelos del
2005, p.15).
Si bien este enfoque tiene alguna de sus bases teóricas del modelo conductista clásico, ha
emotiva de Ellis, la terapia multimodal de Lazarus, y la terapia cognitiva de Beck como ejemplos
sobre el condicionamiento clásico de Pavlov, la teoría del aprendizaje de Thorndike, los aportes
79
cuantificable, restando importancia a la llamada “caja negra”, que es lo que mediaba entre el
Continuadamente, como una manera de dar cuenta de la complejidad del ser humano,
aparece la teoría del aprendizaje social de Bandura que “se basa en la suposición de que el
advenimiento de la llamada “revolución cognitiva”, que colocó relevancia a la forma en que las
Entre sus conceptos principales, encontramos la idea que los contextos, las disposiciones,
(p.12).
Caro, 2011), “refiere que las terapias conductuales encierran una visión del hombre como rata,
esto es, la negación de aquello que sonase como inobservable, como los son los aspectos
actual, la metáfora se acerca más a una visión del “hombre como un computador”, que acepta el
rol activo del ser humano en el procesamiento y la construcción de sus significados, dejando de
A partir de los cambios de la década del sesenta surgen los modelos cognitivos, los cuales
rescatan y recuperan los procesos mentales como su aspecto central. Esto ha sido fuente de
marco inicial de la terapia conductual más clásica, dando origen a las terapias cognitivo-
conductuales.
Para Caro (2011), aparecen bajo este título variadas tradiciones y enfoques, sin embargo
todas éstas tienen en común en “comprender cómo adscribimos significado los seres humanos a
nuestras experiencias y mediante qué tipo de procesos o estructuras de conocimiento tiene lugar
este aporte de significado, y cómo influye todo ello en nuestro bienestar” (p. 19).
Estos modelos amplían los sentidos de la terapia cognitiva-conductual, por lo cual surge
en los modelos nuevos conceptos tales como memoria, conocimiento o mente. Esto tiene
particular impacto en todas las propuestas que surgen posteriormente, todas las cuales –incluso-
especial importancia a las distorsiones en los procesos cognitivos, los que generan
2008, p. 75).
82
En cuanto al tema del diagnóstico en la línea conductual, podemos señalar que se basa en
el proceso de evaluación conductual. Si bien existe una gran gama de pasos para la realización de
este proceso, revisaremos de forma general la propuesta de Antonio Godoy en el texto clásico
Inicialmente existe una fase llamada “análisis del motivo de consulta”, en que el
que se hace diferencia entre los resultados finales metas finales y los resultados instrumentales.
Las relacionadas con los objetivos finales, o “goals” hacen énfasis en determinar aquellas
metas o efectos finales que deberían aparecer cuando finalice el tratamiento. Por otro lado las
la conducta o del contexto en que ésta sucede y sobre las que se enfoca el tratamiento” (Godoy,
las demandas y las quejas del paciente, con el fin de objetivarlas en respuestas específicas a un
operacionales.
83
Tras esa situación, Evans, (1985, citado en Godoy, 1999) propone una diferenciación de
por “la construcción positiva de una nueva forma de ser y comportarse, de relacionarse con el
medio, incluso cambiar el medio, o de cambiar de medio” (Goldiamond, 1974; 1984, citado en
Como vemos, esta elección de enfoque modifica drásticamente las fases de la evaluación:
por una parte en el enfoque eliminativo, definiría a “los trastornos comportamentales, más que
como etiquetas diagnósticas, sino como excesos o déficit” (Kanfer y Saslow, 1969, citado en
Esto implica que las líneas conductuales deben atender a parámetros objetivos de
objetivos terapéuticos”, en que deben elegirse primero cuáles son estas conductas a las que debe
Por otro lado, aparece la “estrategia diagnóstica”, en función de factores etiológicos que
causan la enfermedad: como tal, “en base a los trastornos, se asocia un tratamiento que se
encuentre más adecuado”. Autores como Nelson y Hayes (1986, citado en Godoy, 1999),
De tal manera, el uso de determinada estrategia, variaría según las situaciones, esto es,
ante una etiología biológica clara, una estrategia diagnóstica; análisis funcional, ante trastornos
Finalmente aparecen otros dos puntos que incluyen los “criterios para la elección del
Aspectos anteriores, nos indican una discusión planteada (y aún vigente) entre la
encubiertos y subjetivos. Como tal, esto ha implicado nuevas discusiones respecto a reintroducir
Así surgen modelos de líneas conocidas como cognitivas tales como los planteados por
Albert Ellis y Aaron Beck, para citar a dos emblemáticos autores. Ambos de formación inicial en
mecanismos de cambio.
Según Caro (2009), un autor destacado como Ellis busca una filosofía más racional de la
Por otro lado, Beck, otro precursor del modelo cognitivo, busca cambiar el procesamiento
distorsionado de la información. Sobre este modelo, surgen proposiciones tales como los
esquemas, estructuras cognitivas relativamente estables, que dictan cursos de acción y formas de
86
interpretar las situaciones, constituyendo creencias centrales; junto con ello aparecen distorsiones
Como tal, Beck (1976, citado en Caro, 2009) destaca que estos modelos cognitivos
suponen una teoría comprensiva de la psicopatología, que sea flexible para permitir el desarrollo
de nuevas técnicas; una guía de técnicas psicoterapéuticas relacionadas con ese modelo; basarse
Así, aparecen nuevos modelos cognitivos, tales como la terapia cognitiva analítica de
bien surgen recientes modelos, tales como las Técnicas de la Conciencia Plena (Mindfulness).
del paciente de pensar sobre sí mismo, y sus propias maneras de afrontamiento, sus esquemas y
paciente tratado en particular y resulta relevante la formulación de casos que “cae en una
Finalmente, hacia la década de los noventa, aparece un nuevo paradigma o nuevos modelos
modelos planteados por Mahoney, Guidano y Liotti, Kelly, Gonçalves, entre otros.
Estos modelos se plantean a sí mismos como una superación de los modelos cognitivos y
racionalistas. Entre los supuestos compartidos, aparece una visión de las personas como seres
individuación.
alrededor de emociones e identificado más que por contenidos, sino por ser un proceso. Por ello
se plantea alejado de sistemas taxonómicos como el DSM, revisando los síntomas más bien
Gonçalves (Caro, 2009), la cual descansa primordialmente sobre las narraciones, en la que la
vida.
88
como señala esta autora, ambas terapias esbozadas, plantean la identidad de la persona está dada
suma, tal como plantea Mahoney, la meta de la evaluación constructivista está en ayudar al
cliente a saber cómo se experiencia a sí mismo y al mundo (2005, citado en Caro, 2009).
conductista más radical, cuyo foco se centra en la valoración de los aspectos observables del
esquemas que subyacen las patologías, y que configuran una “cierta manera de percibir el
mundo”.
diagnóstico que incluye por ejemplo en la obra de Guidano elementos procesales especificadas
En este apartado revisaremos la visión del diagnóstico en primer lugar desde el enfoque
experiencial, encabezada por Eugene Gendlin, que si bien se constituyó como una evolución de
Tiene como una de sus bases la noción de “no dirección”, colocando énfasis a las
suficientes” para la terapia, que fueron descritas por este autor en 1957.
De forma general, Auer (1997), refiere que la comprensión empática, “implica una
especie de identificación profunda con el otro (…) el terapeuta llega a captar instante a instante
En ese sentido, la empatía es una actitud que intenta captar el marco de referencia del
aprecio hacia el cliente por el hecho de ser persona. Rogers al respecto señala:
El hecho de que el asesor aprecia al cliente de una manera total, en vez de condicional.
No acepta alguno de sus sentimientos y desaprueba otros, pero siente un aprecio positivo
e incondicional por esa persona; es un sentimiento positivo que aflora sin reservas, ni
evaluaciones e implica no juzgar (1980, p. 97)
Por último, tenemos a la congruencia, que es una actitud que le compete al terapeuta y se
relaciona con mantener una concordancia entre lo éste piensa, siente y lo que hace. De acuerdo
a Auer esta actitud se relaciona con “que el terapeuta sea él mismo, sin parapetarse en una
fachada, sin representar un papel, que consciente de lo que vivencia y siente (…) es decir que
ser humano a desarrollarse cuando existen las condiciones interpersonales adecuadas, mediante
de todas las potencialidades del individuo, así como una especial relevancia a la sabiduría
organísmica.
91
Desde este enfoque la salud se encuentra primeramente vinculada con una congruencia
relacionan con una mayor incongruencia entre la noción del yo y la experiencia del individuo.
“no dirección” como una actitud distintiva, la que básicamente se relacionaba no dirigir, no
desacuerdo con realizar un diagnóstico como lo hacían las otras líneas terapéuticas, al entender
Una de las colaboradoras de Rogers, la Belga Marian Kinget, expresaba sus ideas de la
siguiente manera; “según él, el diagnóstico psicológico, tal como se entiende correctamente, es
decir, como una operación diferente y previa no es necesario para un tratamiento y puede,
incluso dificultar los progresos y los resultados del proceso” (Rogers & Kinget, 1969, p. 266).
Además de realizar una crítica a este punto, Rogers pensaba que el diagnóstico tradicional
se contradecía con la antropología del enfoque centrada en la persona, la que colocaba siempre el
acento en la experticia del cliente sobre sí mismo “debido a que se hace en base a criterios
externos ajenas a la experiencia del sujeto, este tipo de operación corre el riesgo de reforzar la
Lo anterior se relaciona además con uno de los aspectos principales de la terapia centrada
que por ende, el rol del profesional de ayuda no es diagnosticar, sino promover el desarrollo
autónomo de la persona.
persona consideró inútil el diagnóstico, pero en las últimas décadas hubo también intentos de
persona.
Interesantes ejemplos que ilustran esta idea son las concepciones de Prouty y la preterapia
con clientes esquizofrénicos, con retardo mental u organicidad, (2001,2004, 2007,2008), o los
trabajos de Margaret Warner con su forma de entender a los clientes que padecen trastornos de
personalidad borderline como “procesos frágiles” (1991), o “procesos disociativos” que también
sistema genuinamente centrado en la persona” (Citado en Segrera et al., 2014, p. 242), por lo
que el diagnóstico desde la terapia centrada en el cliente debiera mantener inicialmente un foco
“la escala de proceso de psicoterapia”, desarrollada por Carl Rogers, y que describe a modo de
diagnóstico, distintos elementos que dan cuenta de los cambios producidos por los clientes,
especificada en siete etapas, que van desde “la fijeza al flujo, de un punto próximo al extremo
rígido del continuo a otro más cercano al extremo movimiento” (Rogers, 1996, p. 122).
Si bien no vamos a describir cada una de las etapas, resulta importante mencionar que en
el análisis de este proceso continuo Rogers y sus colabores (Rogers, Gendlin, Truax, 1997, pp.
120-121) describieron a su vez en siete variables que se expresan de forma distinta es cada una
de estas etapas:
Las cualidades de la expresión del cliente que Rogers alcanzó a distinguir son siete: (1)
Sentimientos y significados personales, (2) Manera de experienciar, (3) Grado de
incongruencia, (4) Comunicación del sí mismo, (5) La manera en que la experiencia es
construida, (6) La relación con los problemas y (7) La manera de relacionarse con los
demás (Citado en Barbato, 2001, p.20).
Revisemos ahora la psicoterapia experiencial, que es enfoque creado por Eugene Gendlin,
antiguo colaborador de Rogers, y que le otorga una especial importancia a la experiencia que es
comparte por ende sus influencias, pero además entre sus influjos incorpora además los aportes
Para poder comprender la importancia del cuerpo en psicoterapia experiencial, bien vale
Desde esta base teórica Gendlin crea el concepto de la “sensación sentida” para dar
directamente. Una de las definiciones realizadas de este término señala que “es una integración
de componentes fisiológicos (sensación real localizada en alguna parte del cuerpo), afectivos
11
Hacemos referencia que términos como “experiencing” o “felt-sense” en la literatura de psicoterapia experiencial
pueden ir en español o inglés.
95
Pero sin duda, una de las mayores contribuciones de este autor fue crear una manera de
tener acceso a la sensación sentida, mediante la técnica del enfoque corporal, llamado “focusing”
o focalización. La principal utilidad de esta técnica de acuerdo a Barbato (2001) es que “la
persona descubre aspectos sentidos de su experiencia que hasta ese entonces desconocía o sólo
A modo de resumen, esta técnica en su forma clásica posee seis pasos específicos, que
abarcan un “despeje de espacio” para poder contactarse con la sensación sentida, luego la
“búsqueda de un asidero” o imagen que concuerde con esa globalidad sentida, luego una etapa
llamada “resonar” en la que se contrasta varias veces la sensación sentida con el asidero.
sensación sentida.
nosología propia, no obstante, se señalan aspectos referidos a los matices en el proceso del
valores ajenos, sin haber estado nunca en contacto con la vida que fluye dentro de cada uno, sin
haber sentido la complejidad de la propia experiencia de donde surgen las alternativas” (Gendlin
En ese sentido, para Gendlin (1973) tanto la neurosis y la psicosis implican básicamente
distintos grados de la “progresiva estrechez del proceso experiencial” (Citado en Alemany, 1997,
procesales, como es el caso de la “escala experiencial”, desarrollada en 1969 por Gendlin y sus
colaboradores Klein, Mathieu y Kiesler, para dar cuenta del proceso experiencial del sus clientes,
y que además como una forma de mejorar la escala de Rogers debido a las imprecisiones que
En esta escala que contiene siete niveles, se intenta describir el proceso experiencial de
un cliente, que va desde el nivel I, en que tanto el contenido, como la forma de expresión
resultan impersonales (propio de estados disociativos o psicóticos), pasando por distintos matices
cliente es capaz de moverse libremente en los sentimientos, es decirlo logra darse cuanta
1996, p.37).
procesamiento, los aspectos no verbales, las cualidades del contacto, y que el foco de las
acciones que el terapeuta emprenda van a estar siempre dependiendo de la experiencia del cliente
Edgardo Riveros (2008), para quién el proceso psicodiagnóstico tradicional implica una
“simbología muerta”, es decir un “símbolo muerto que sintetiza una creencia interna que explica
que algo no funciona dentro de sí mismo”, (p. 136), y que por ende, la persona integraría
Este autor invita a complementar el diagnóstico tradicional, conformado por los aspectos
no funcionantes, tal y cual como señalan las distintas pruebas psicométricas, no obstante, cree
necesario integrar los aspectos “implícitos”, y funcionantes de la persona, así como los aspectos
98
contextuales, lo que permitiría, “tener una visión más completa y más esperanzadora del futuro
Cabe mencionar, sin embargo, que Riveros, no describe de forma operativa su modo de
diagnosticar, sino más bien, algunos aspectos filosóficos implicados, y que complementarían
experiencial, hubo inicialmente una visión contraria y negativa hacia el diagnóstico tradicional,
al verlo emparejarlo con el modelo médico, por el contrario, desde estos enfoques el diagnóstico
no es un proceso previo, sino que se inicia desde el primer contacto con el cliente.
Podemos referir además, que en estos enfoques no existe una nosología específica, y se
mediante la descripción de escalas que den cuenta de etapas del proceso terapéutico, o de los
esquemas emocionales en el cliente, y el rol más directivo del terapeuta en guiar sus
teórico como centro, pero se diferencia de éste en varios puntos relacionados con la flexibilidad
del modelo, lo que permite además integrar diversas formas de intervención en la praxis clínica.
El psicoanálisis tiene un corpus teórico con entidad propia y una técnica muy específica
(el tratamiento psicoanalítico convencional) mientras que bajo la etiqueta de modelo
psicodinámico se da la convergencia de modelos teóricos explicativos de base
psicoanalítica, en los que el psicoanálisis es el marco conceptual básico, pero no la única
teoría conceptual explicativa (p.1).
tener una intervención más focalizada que el modelo más tradicional, e integra distintas técnicas
posee un encuadre más flexible, de acuerdo a Lobos (2001), “el terapeuta puede tomar contacto
con los familiares, disminuir o aumentar la frecuencia de las sesiones de común acuerdo con el
paciente (…) también puede hacer interconsultas para medicar al paciente o hacerlo él mismo, si
infancia como una instancia de estructuración del aparato psíquico es uno de los postulados
100
esenciales del enfoque psicodinámico, esto se refleja en la obra de diversos psicoanalistas como
Algunos de los aportes que dan cuenta de la importancia de la infancia como instancia
estructuradora, incluyen a Lacan, y sus conceptualizaciones en torno al estadío del espejo, que
permite la diferenciación del yo y del otro en el niño, configurando una instancia de creación de
En el mismo sentido, Maganto y Ávila (1999), señalan que “en la infancia está el origen
Destacan además, los aportes de Winnicott (1965), que realzan la “la construcción del
genera para el desarrollo” (Maganto y Ávila, 1999, p. 3), y los aportes de Klein, especificados en
la aparición de los sentimientos de envidia en el niño, los que son previos al complejo de Edipo.
complejo de Edipo, como instancia estructuradora. Maganto y Ávila, señalan que “la función
materna y paterna (no el padre y la madre reales) intervienen en su devenir, el hijo como función
de ambos es el tercer elemento, y la función falo-poder (no el pene, ni el clítoris, ni ningún otro
sexualidad infantil en la formación de la estructura psíquica, y por ende también como causa de
la neurosis.
Otro de los elementos teóricos relevantes, lo constituye el tema del inconsciente y de los
Respecto a la idea de entender el síntoma como una metáfora, Maganto y Ávila (1999)
señalan que el síntoma “expresa un deseo inconsciente que encuentra su vía de salida a través de
la disfunción en el cuerpo, el pensamiento, el aprendizaje, las relaciones sociales, los hobbies, los
proceso terapéutico.
Podría definirse como “la actualización en el aquí y el ahora (con el profesional) de los
determinismo intrapsíquico en la visión que mantiene del ser humano, manifestado a partir de la
incidencia del inconsciente regulado por pulsiones, y determinado por traumas infantiles que
enfermedad se relaciona tanto con la estructura del sujeto, y con la tipología, es decir con los
mecanismos de defensa que expresa, los que van desde los más primitivos a los más elaborados,
cantidad de controversias, a modo de ejemplo Rubinstein (1999), señala que “para algunos
posiciones más cerradas, valorando el proceso de diagnosticar, pero con ciertas precisiones.
La primera de las ideas, dice relación con entender el diagnóstico como conclusión
(Gómez-Franco, 1996, citado en Maganto y Ávila 1999), esto significa que el diagnóstico
implica un conocimiento para llegar a éste, y que se entiende que los síntomas no son
103
concluyentes, ya que no se toman de forma literal, sino que expresan una estructura, que en
que facilita entender al sujeto específico en su posición en una estructura, ya que se “trabaja con
la idea de una estructura de personalidad que sostiene los síntomas” (Maganto y Ávila, 1999, p.
8).
principio del proceso, sino de cierta forma la vinculación se va a desarrollar desde el inicio hasta
el fin de la terapia.
diagnóstico de la estructura, que si bien ha tenido diversas diferencias teóricas a los largo de la
historia del psicoanálisis, “trata de determinar cuáles son los dinamismos y estructuras mentales
con los que funciona el individuo, lo que implica necesariamente tener un modelo estructural de
Uno de los autores que ha desarrollado este tema es Otto Kernberg, quien posee como
base conceptual la teoría de las relaciones objetales. Al respecto Molina (2004) señala que este
relaciones objetales. Para él, la estructura de personalidad se concibe como una organización
104
autor para evaluar la estructura de personalidad. Para Molina (2004), la entrevista estructural
debe permitir identificar “1) una constelación sintomática típica, 2) empleo de operaciones
Esta herramienta clínica, puede ser utilizada en combinación con la entrevista psiquiátrica
tradicional, tomando además como elementos importantes el contacto con la realidad, y el tipo de
identidad expresada por el paciente, sin embargo, de acuerdo a Kernberg (1991), su utilidad es
amplia ya que “no sólo agudiza el diagnóstico diferencial, sino también revela información con
psicótica”. (p.23).
105
investigadores, que nace producto de la “insatisfacción reinante con los sistemas clasificatorios
limitados para los terapeutas de orientación psicodinámica” (Grupo de trabajo OPD, 2008,
p.41).
Este instrumento tiene dos versiones, la primera, que ha sido presentada en 1996, llamada
OPD-1, ha puesto su foco en el diagnóstico mismo, y la segunda versión diez años después,
Este tipo de diagnóstico se realiza en entrevistas de una a dos horas, y aporta sugerencias
prácticas del proceso terapéutico, ya que permite estimar los recursos del paciente o
especificaciones en torno al proceso terapéutico en cuanto a los focos de conflicto del paciente.
Si bien no es el objetivo de este trabajo, presentar todo el sistema OPD, revisaremos los
cinco ejes que incluye este sistema de clasificación, con el fin de proporcionar una idea general
El eje II, llamado “relacional”, es donde entran en juego los elementos psicoanalíticos
vincula con cómo el paciente vivencia sus relaciones en dos dimensiones, primeramente como es
habitual del paciente y las formas habituales de reaccionar de sus compañeros sociales” (p.109).
Una segunda dimensión evaluada son las reacciones típicas de otros, expresada en la
del paciente hacia él? ¿Cómo se percibe el terapeuta a sí mismo en relación al paciente?
aspectos del sujeto tales como la dependencia, la culpa o la identidad entre otros. “En la
clasificación se destacan los opuestos y las áreas problemáticas del vivenciar y actuar que no son
El eje IV, es el “estructural”, es uno de los ejes más importantes junto al del conflicto en
autorregulación, defensa, percepción del objeto, comunicación y apego (Pérez et al., 2009,
p.272).
107
se relacionan. Además, vale la pena consignar que existen indicadores específicos para cada eje a
gran importancia al diagnóstico, y ha realizado también una crítica a los sistemas clasificatorios
entrevista estructural de Kernberg muy utilizada para especificación de las estructuras limítrofes
diagnóstico, tales como estructura, conflictos, diagnostico relacional, y cuya utilidad práctica se
108
centra en precisar los focos y planificación del proceso terapéutico, los recursos del paciente, así
Frankl, y corresponde un los desarrollos de Alfried Längle, uno de sus colaboradores más
directos, quién amplia la clásica motivación de la voluntad del sentido sumando otras tres para
cuyo objetivo es ayudar a la persona a alcanzar un vivenciar libre (mental y emocional), tomas
de posición auténticas y un trato responsable consigo mismo y con su mundo” (Längle, 2007,
p.9).
Este enfoque entonces, presenta como base la logoterapia desarrollada pro Frankl, a la
relación del paciente consigo mismo, pero también con el mundo, integrando la idea del ser-en-
del ser humano, a través del concepto de “persona”, en que se agregar una dimensión personal,
existencial personal. Pasaremos a revisar brevemente cada uno de estos elementos teóricos.
mundo fáctico o concreto, y se refiere a “poder ser y estar en el mundo; a la necesidad de cierta
seguridad ante eventuales amenazas a nuestros diversos ámbitos de la existencia” (2011, p.121).
Una dificultad en esta motivación puede traer consigo problemas ligados a la ansiedad y a la
angustia.
La segunda motivación fundamental, está vinculada con el gusto por la vida y por las
instancia a la más profunda conexión con la vida, a las relaciones y a los sentimientos” (p.123).
110
Por esta razón, un déficit en la conexión con la vida suele provocar problemas relacionados con
la depresión.
legitimidad de ser como uno es, con el fin de tener una identidad propia. De los problemas en
esta motivación se desprenden las patologías vinculadas al self, como los trastornos de
principalmente a la búsqueda del sentido, de forma tal que se despliegue el sentido existencial en
el mundo, del cual recibo una especie de llamado, y permite proyectarme. El déficit en esta
suicidio.
que es llamado por Längle “análisis existencial personal” (AEP), y que se considera el principal
método mediante el que la persona toma decisiones auténticas, “busca reposicionar a la persona
el primero de los pasos (AEP1), se relaciona con la impresión, de cómo esa información externa
El segundo de los pasos (AEP2), se relaciona con comprender esas impresiones, con el
propósito de realizar una toma de posición personal respecto a la situación mediante una
acciones concretas, de los pasos previamente detallados. De acuerdo a Silvia Längle “Esta
psicopatología como bloque del diálogo consigo mismo y/o el mundo (Längle 1992). Este
(AEP)” (Croquevielle y Traverso, 2011, p. 131). Es decir, existiría una etiología de los
trastornos, que tiene como base el déficit en una, o varias de las motivaciones fundamentales
descritas anteriormente.
elemento importante ya que ha sido profundizado e incluso, es señalado por autores como
Desde esta línea, Längle refiere que es importante diagnosticar cuatro puntos; desde el
nivel antropológico, desde el nivel estructural, desde el nivel procesal, y desde una nosología
específica.
poder precisar en qué área se ubica el trastorno, si éste es limitado a elementos somáticos, o sus
momento actual del paciente, ya que eso va a incidir en el tipo de intervención que se realice.
escalón procesal de la elaboración está afectado? (Längle, 2011, p.34). En ese sentido, este tipo
de diagnóstico va a implicar identificar en que parte del proceso del análisis existencial personal
perturbación, y puede ser importante para diferenciar entre una neurosis, un trastorno de
personalidad o una psicosis. En este nivel de diagnóstico se pueden utilizar los manuales
especie de dialéctica, entre los tres primeros tipos de diagnósticos que son parte de la teoría de
este enfoque, con el diagnóstico nosológico, que es el de los manuales consensuados por la
comunidad científica.
Ahora bien, en términos de proceso diagnóstico, Längle señala un ciclo de seis pasos, en
el que se incorporan los elementos definidos anteriormente, pero va integrando tanto la teoría
El paso uno alude a la concepción tridimensional del ser humano, es decir se intenta
describir en cuál de las dimensiones descritas por Frankl está situado preferentemente el
problema (somática, psíquica, personal). Este primer paso “clarifica si se deberían utilizar otros
métodos (p. ej. Interconsulta a otras disciplinas y otros exámenes, adicionales a la psicoterapia
la situación. Längle (2005) refiere que “la apertura dialógica se puede perturbar en tres niveles:
el nivel de input, el nivel de proceso, y el nivel de output” (p.3), y que resulta importante
distinguir los bloqueos para relacionarse consigo y con el mundo, como un elemento que permite
que se realiza luego de comprender la situación existencial del paciente, y da cuenta del
114
“sufrimiento específico de éste y sus conexiones causales” (Längle, 2005, p. 3). En este punto se
indagar sobre cuál es la explicación que el paciente otorga a su padecimiento, así como sus
Un cuarto paso se relaciona con descubrir los recursos personales del paciente, con el fin
de tener una base para iniciar la terapia. De acuerdo a Längle (2005) “se reconocen las
habilidades propias del paciente (…) tanto en términos de recursos psicológicos, somáticos,
económicos, y profesionales” (p. 3). Este tipo de evaluación es apoyada por el análisis de las
motivaciones fundamentales, observando tanto los desarrollos como los bloqueos, como en el
aspecto procesal provisto por el análisis existencial personal, otorgando valor pronóstico.
evaluación que hace el terapeuta, y en el que se aprecia por ejemplo, si existe un conflicto
familiar, o de pareja que revista mayor importancia que el individual, y además este momento
(Längle, 2005, p. 4). Se relaciona entonces también con un punto de vista ético, y va a implicar
existencial, se desarrolla el diagnóstico extrínseco, que tiene como objetivo servir como
“correctivo para diagnósticos metodológicos específicos y así revelar puntos ciegos sobre las
bases de la antropología y la metodología y hacer uso del amplio rango experimental dentro de la
Alfried Längle y sus colaboradores integra el diagnóstico como un aspecto importante dentro del
proceso terapéutico, ya que guía las intervenciones, permite discriminar las técnicas a utilizar o
las que podrían incluso ser iatrogénicas para ciertos pacientes, e incluso dar importancia a tener
lo abstracto y lo concreto como parte del proceso diagnóstico. Por otro lado, existe una
antropología que va de la mano con una sistematización en términos del proceso y la postura
ampliación de los postulados de la llamada “tercera fuerza”, configurándose como una “cuarta
discípulo Ouspensky, así como de diversas disciplinas y filosofías orientales tales como el
hinduismo, el taoísmo y el budismo zen, las que fueron representadas por maestros que tuvieron
“aquello que se halla más allá (trans) del ego o lo condicionado (persona o máscara). Es decir,
quién o qué es el ser en lo esencial” (Celis, 1998, p. 12). Entonces, se amplía el paradigma de la
autorregulación organísmica, por un foco más amplio del ser humano, que incluye los aspectos
Este punto de inicio por ende, trae consigo una antropología particular, caracterizada por
naturaleza del yo o del ego, hasta el punto de concebirlo como una ilusión. Esta ilusión a su vez
sería la generadora de nuestra experiencia dual que vendría a ser el mayor impedimento en el
intento de acceder a unidades superiores de actualización, dado que somos el Todo” (Thomas,
2005, p. 2).
sino que es más bien un elemento que genera enfermedad. De acuerdo a Celis (1998) “la
personalidad es uno de los aspectos del ser, estimándose que la salud implica principalmente un
mente condicionada por los elementos culturales, que oscurece el ser esencial, pero que se
configura como una solución neurótica. Para poder comprender esta dinámica, uno de los
aceptación de que hay una amplitud de los estados de conciencia, “existiría un estado de
consciencia superior que posee todas las propiedades y potencialidades de los estados inferiores
más algunas adicionales” (Ornstein, 1975, citado en Celis, 1998, p. 15). Lo anteriormente
señalado implica la validez incluso de los llamados fenómenos “paranormales” como parte de la
como Thomas señalan que debería colocarse atención en cuatro aspectos fundamentales; “la
sus respectivos desafíos y tipo de tratamiento recomendado, incorporando por cierto los niveles
transpersonales y que incluyen las llamadas metapatologías, como parte de un continuo que va
De acuerdo a este autor, los niveles de conciencia inician desde el más básico que es el
fundamentalmente farmacológico.
119
representacional, regla/rol, reflexivo/formal nivel existencial, los que van a involucrar los planos
que generalmente son los ámbitos de acción de la psicología de corte más tradicional.
son el nivel psíquico, el nivel causal y el nivel sutil, en que se sugiere realizar el camino del
yogui, del sabio o del santo respectivamente, y que serían territorio de los maestros espirituales,
elementos transpersonales.
obra del psiquiatra John Nelson (1996), quién siguiendo a Wilber en el tema del Equívoco pre-
trans sugiere en torno al uso clínico del diagnóstico: “necesitamos más diagnósticos, y no menos.
Necesitamos expandir nuestras categorías hacia el ámbito de la conciencia superior e incluir los
De esta manera, este autor intenta realizar un sistema diagnóstico que conjugue las
clasificaciones tradicionales, con el modelo jerárquico de los siete chakras del yoga tántrico, con
Para Thomas (2005), los chakras “son concebidos como centros energéticos concretos
situados en lugares específicos del cuerpo y son un vortex que acumula prana o energía vital
120
desde la fuente universal” (p. 10), lo que es asimilado para Nelson a estadios, o niveles de
desarrollo.
En este tipo de diagnóstico, comprendido por siete niveles de conciencia, se inicia desde
el chakra raíz, y va avanzando hasta el chakra sexual, chakra del poder, chakra del corazón,
El segundo de los temas abordados es el condicionamiento, que tiene que ver con
identificar los aprendizajes que se han ido cristalizando en el individuo y que disminuyen su
a experiencias pasadas significativas, que aporten en dirección a una descripción confiable del
eneagrama uno de los elementos más utilizados para dar cuenta de ésta, debido a su trasfondo
filosófico, y su visión del ego, entendido por una “organización defensiva, arraigada en el
una particular visión desde esta línea, ya que cobra especial relevancia los aspectos
inconscientes, que son representados por nuestro paciente, para poder diferenciar la falsa
verdadero ser y que incluyen una conciencia limitada. Al respecto Walsh y Vaughan (2008)
señalan que “es probable que las ideas y creencias constituyan los operadores y algoritmos que
En ese sentido, uno de los aportes del diagnóstico transpersonal, se ha relacionado con el
tema de que los terapeutas puedan diferenciar entre los estados de emergencia espiritual, que
clasificaciones psiquiátricas, con igual interés como el que mantienen por los estados
transpersonales” (p. 15). Existe en esta autora una crítica explícita a la falta de interés y
tradicional.
diagnóstica enfatizan descripciones más allá del ego, ya sea por el eneagrama, o desde el nivel de
conciencia de Wilber, o por la teoría de los chakras de Nelson, lo que ha brindado elementos
modelo de “Terapia Sistémica breve centrada en las soluciones”, el modelo de Palo Alto o
123
Mental Research Institute (MRI), desarrollado entre otros por Jackson, Bateson y Watzlawick, y
por la llamada “Escuela de Milán”, conformada entre otros por Boscolo, Bertrando y Cecchin.
Podemos en términos generales señalar que estos enfoques mantienen elementos comunes
referidos a una base teórica constituida por las ideas provenientes de la teoría general de
del ser humano, e intenta comprender al individuo, no como un ente aislado, sino en constante
interacción con otros sistemas, como puede ser una pareja, una familia, o como parte de una
Sistemas” fue creada por von Bertalanffy en los años cincuenta, y mantenía la pretensión de que
relaciones entre sí, que mantienen al sistema directo o indirectamente unido de modo más o
menos estable y cuyo comportamiento global persigue, normalmente algún tipo de objetivo”
sumatividad”, lo que significa que un sistema no puede ser comprendido desde un punto de vista
Otra idea importante es la “circularidad”, que implica que “las pautas de causalidad no
son nunca lineales (…) sino circulares en el sentido que B refuerza retroactivamente la
proceso en el cual “"puede alcanzarse el mismo estado final, la misma meta, partiendo de
Otra de las influencias del enfoque sistémico es la cibernética, que intenta describir los
mediante los cuales un sistema abierto recoge información sobre los efectos de sus decisiones
internas en el medio” (Arnold y Osorio, 1998, p. 47). Este mecanismo, además permite regular la
proceso en el cual una totalidad se regula a sí misma, lo que puede ser definido como aquellos
procesos que “operan ante variaciones de las condiciones del ambiente, corresponden a las
compensaciones internas al sistema que sustituyen, bloquean o complementan estos cambios con
importantes cambios en la práctica clínica llevada a cabo por los terapeutas adscritos al modelo
sistémico.
realizar analogías entre el funcionamiento de las máquinas y el ser humano, integrando distintos
la desorganización.
El punto de vista mecanicista, que subyace la cibernética de primer orden, trae consigo a
un nivel epistemológico, la separación sujeto/objeto, por ende, existiría una realidad externa que
Por otro lado, la cibernética de segundo orden, que es iniciada por Heinz von Foerster, le
otorga una mayor importancia al ambiente en cuanto a su relación con el organismo, además de
126
adscribir aun constructivismo a un nivel epistemológico, en el que no existe una realidad objetiva
Para dar cuenta de la complejidad de los seres humanos como sistemas, cobran relevancia
conceptos tales como recursividad, entendida como un “proceso que hace referencia a la
1998, p. 46).
Asimismo, para otorgar bases a la idea de la biología como estructura, aparecen los
aportes de Humberto Maturana, quien señala que los seres humanos estamos estructuralmente
comunicación, en que existe la premisa a partir de diversos axiomas como de que es “imposible
Por otro lado, la teoría comunicación implica incorpora otras perspectivas de análisis, al
considerar no sólo el nivel semántico de la comunicación, también llamado nivel digital, sino
hombre como un ser social y relacional, ampliando de esta manera la visión del hombre al
que incorpora al individuo en los sistemas en que participa, sea familia, comunidad, y sociedad.
Esto quiere decir que la salud se encuentra vinculada por “el equilibrio para la demanda
de satisfactores y la posibilidad de responder de forma adecuada para los mismos (…) para que
necesidades en el contacto con los sistemas más amplios, pero subyace una visión positiva ya
Ahora, bien las definiciones anteriores son generales y los diversos enfoques sistémicos
pueden focalizar lo patológico en distintos aspectos. A modo de ejemplo, podemos señalar que
Minuchin define el sistema en función de las fronteras y organización jerárquica, Murray Bowen
sistema en términos de estructura de poder, Norman Paul busca zonas de duelo no resueltos, y
de lo que se considere sano y patológico, así como de los supuestos teóricos y epistemológicos
Milán, quienes tuvieron un cambio importante al pasar desde una epistemología basada en la
Un ejemplo de esta visión, es la posterior obra de Mateo Selvini (2008), que habla de
“diagnosis sistémica”, y que intenta especificar doce dimensiones que de acuerdo a este autor
“apunta sus reflectores sobre todo al aquí y ahora de la familia (aspecto sincrónico) (…) teniendo
en cuenta algunos hechos fundamentales que marcan la historia de esa persona y de esa familia
base a la ausencia, nivel intermedio o ausencia en base a polos. Revisaremos las dimensiones
específicas.
2008, p.5).
La tercera es la “dimensión del control” se relaciona con las reglas de las familias, y
cómo son tomados los límites por parte de sus integrantes, esto puede desembocar por ejemplo
en familias en que existe un hipercontrol de los padres, una falta de control, o bien un continuo
vinculada a especificar si las familias son capaces de expresar el conflicto, o si por el contrario,
éste se encuentra inhibido, además de poder conocer cuáles son los recursos de la pareja, o de la
La sexta es la “dimensión de la empatía y del calor”, tiene que ver con la evaluación de
aceptación de los otros desde el afecto, o por el contrario, cuánto hay de hostilidad hacia algún
comunicar, así como la forma en que ésta se expresa, como pudiese ser de “confirmación,
rechazo, desconfirmación, doble vínculo, claridad, confusión, etc.” (Selvini, 2008, p. 12).
relacionada con el contacto de la familia con otros en el área social (amigos, familiares,
comunidad). Este contacto puede fluctuar desde una familia con énfasis en la clausura, lo que
incide en el pronóstico negativo, u otra con una mayor apertura hacia el exterior, lo que a su vez
evaluación del polo situado entre la adultización versus la infantilización de los miembros de un
sistema familiar.
percibida por los integrantes de un sistema familiar. De acuerdo a Selvini (2008) es una
dimensión importante debido a que “se estima que quien sufre una injusticia relacional corre más
que se relaciona con las ideas disfuncionales compartidas que poseen los miembros de la familia,
las que pueden incluso ser distorsiones de la realidad en los casos más graves.
de la visión sobre el diagnóstico en la escuela de Milán, representando por las visiones de autores
considerarlo insuficiente e incluso dañino en ocasiones. “El terapeuta sistémico no cree en las
132
hipótesis que hace como si fueran la realidad, sino que las considera como una de las posibles
1998, p. 2).
sufrimiento humano: “lo que nosotros hacemos es poner un signo de interrogación junto a todas
las definiciones de patología que nos llegan, y así pasamos del diagnóstico a la hipótesis”
El grupo de Milán actualmente intenta superar las clásicas dicotomías, como mente-
mediante los sistemas diagnósticos más conocidos, con el fin de abordar desde distintos puntos
diagnóstico no sólo permitirá dialogar con colegas de orientación diferente, sino que impedirá
Otro de los aspectos relevantes es que el diagnóstico empieza a la par con la terapia,
existe una relación “recursiva” entre ambos procesos, cada definición que hace el terapeuta
133
cambia la situación terapéutica, y por el contrario cada intervención terapéutica, cambia las
Esta visión conlleva superar la idea de la enfermedad “totalizadora” del ser humano, en la
realizando una clara transición entre una epistemología que busca descripciones de las dinámicas
psicopatologías, siendo un ejemplo de esto las doce dimensiones descritas por Mateo Selvini.
señalando los riesgos que conllevan la objetivación o reificación del otro, y desarrollando una
propuesta teórica innovadora que invita a despatologizar al ser humano, buscando utilizar un
psicoterapia gestalt, debido a que se pensaba que era un modo de etiquetar a las personas
también llamada la “tercera fuerza”, que al ser parte de un movimiento contracultural más
amplio iba en contraposición a las tendencias predominantes de la época. Por una parte. el
psicoanálisis con su énfasis en los aspectos inconsciente y los aspectos patológicos del ser
humano, y por otro lado, el conductismo que pregonaba una alta valoración de lo medible u
objetivable.
Al respecto Gary Yontef, refiere que “en el movimiento humanista había una marcada
antipatía por el modelo clásico psicoanalítico y médico, antipatía a poner a las personas en
De esta forma, la gestalt comenzó a dar un alto énfasis a los procesos de autonomía
teórico, estableciendo contacto con otras corrientes imperantes o adaptarse a los sistemas
Estos temas quedaron un segundo plano, siendo más relevantes para un gran grupo de
emocional por medio de la catarsis, eran tiempos que corresponden al Perls en Esalen.
(Perls et al., 2006, p. 284). En este punto, ya encontramos una diferencia importante con otros
enfoques que requieren de un período de “diagnóstico, o “evaluación”, para marcará las pautas
del tratamiento y en el que incluso se pueden aplican test psicométricos, los que suponen un
trabajo.
136
Otro tema importante referente al tema del diagnóstico en este primer período, es que
posterior al libro de 1951, no se encuentran en los escritos de Perls mayores referencias a este
tema, sino más bien sus textos, son transcripciones de sus demostraciones y conferencias en que
integrantes de la llamada gestalt del “Este”, que comenzó a colocarse en relevancia, las
deficiencias de la psicoterapia gestalt. Estos puntos ciegos a nivel teórico, fueron inspiración
para terapeutas como Isadore From que comenzaron a profundizar sobre los pacientes con
psicoterapia gestalt, comprendido a partir de los años ochenta. Uno de los primeros en referirse a
los límites teóricos de la terapia gestáltica, y por ende de la perspectiva del diagnóstico fue Gary
Yontef (1997), quién es uno de los mayores representante de la corriente del “Este” y pensaba
que un diagnóstico gestáltico no era necesariamente una categorización objetivante que dejara de
Para dicho autor, hubo una excesiva crítica a los diagnósticos en los primeros gestálticos,
e incluso considera esta tendencia “un refugio para alumnos que desean un aprendizaje rápido, y
en un fácil blanco para la falta de respeto, de consideración, polémica y crítica” (Yontef, 1997, p.
370).
137
gestalt parecía tan firmemente sujeta” (Citado en Francesetti et al., 2014, p. 785).
Incluso para esta autora, hubo un desfase, comparado las otras teorías, que profundizaron
a partir de los años ochenta en el estudio de las patologías más graves, mientras la terapia gestalt,
recién estaba buscando profundizar una epistemología. (Spagnuolo Lobb, citado en Francesetti et
al., 2014).
Siguiendo lo anteriormente expuesto, Robine (2012), señala que “hubo que esperar hasta
los años ochenta para que los terapeutas gestálticos se plantearan de forma seria el tema de la
psicopatología y del diagnóstico, y que esto implicó que los terapeutas se aferraran a otros
En este segundo período, es entendible que los terapeutas gestálticos recurrieran a otras
pacientes en los dispositivos de salud mental, y claramente debido los vacíos teóricos de la
psicoterapia gestalt, siendo uno de los ejemplos más representativos el mismo Gary Yontef al
a partir de los años noventa que configurarían un tercer período, en el que ya existen terapeutas
138
gestalt en todo el mundo a favor del diagnóstico y se han realizado discusiones y propuestas al
respecto (Brito, 2014; Dreitzel, 2010; Francesetti, 2010; Melnick y Nevis, 1997; Swanson y
Al contrario que para Yontef, quien ve como positiva la asimilación de otras perspectivas
teóricas, el terapeuta gestáltico Noruego Dan Van Baalen (1999), indica que el tema de utilizar
Ahora bien, desde nuestro punto de vista, la introducción del diagnóstico en gestalt, fue
refiere:
actualmente si bien pregonan que son ateóricos y que no poseen una filosofía determinada. No
obstante, los alcances de los manuales tienen como propósito de favorecer la categorización, la
fenomenológica.
De acuerdo a este mismo autor “mientras los terapeutas gestálticos no quieran estudiar
Estas propuestas nos incitan, y nos muestran un camino actual interesante, ya que nos
empujan a desarrollar no sólo las vertientes prácticas de nuestra disciplina, sino también a pensar
nuestra praxis desde sus bases, epistemología, y conexiones con otras disciplinas como la
psiquiatría, pero también a apreciar la posibilidad de sentar las bases de una psicopatología
gestáltica que nos permita utilizar también los manuales diagnósticos existentes.
Ahora bien, cuando nos referimos a un diagnóstico gestáltico, podemos mencionar que es
necesario hacer distinciones en lo que debemos distinguir para diagnosticar, ya que éste:
140
En este punto del trabajo, concierne plantearse ciertas interrogantes que pueden aportar a
la discusión, ¿es necesario hacer una psicopatología propiamente gestáltica?, ¿cuáles son los
puentes de una psicopatología gestáltica con los actuales sistemas de clasificación?, ¿es posible
compatibilizar dos paradigmas tan diferentes?, ¿Cómo podemos llevar a la praxis la idea de Perls
Hefferline y Goodman de que diagnóstico y terapia son parte del mismo proceso?
En la actualidad, en este tercer momento del desarrollo histórico del rol del diagnóstico
de la psicoterapia gestalt, no existe un consenso sobre el tema de los patrones que debería ver el
diversas herramientas que nos pueden ser útiles. De acuerdo a Roubal, Gecele y Francesetti
1. La dinámica figura/fondo
2. El Self y sus funciones: función yo, ello, personalidad
3. La intencionalidad y la interrupción del contacto (estilos de contacto y secuencia del
contacto.
4. Las etapas del ciclo de vida
5. Los temas existenciales y espirituales
6. El ground de la relación y la historia (familia, pareja, sociedad)
7. El paso inmediatamente siguiente en el contacto y la relación: ¿Qué experiencia
relacional es el asunto al que hay que dirigirse? (Citado en Francesetti et al., 2014, p.
114).
Pese a las pistas que entregan estos autores, cualquiera de estos elementos que
condiremos para hacer un diagnóstico gestáltico debería revisarse con cautela, teniendo en
141
cuenta siempre los principios epistemológicos propios de la gestalt como es la comprensión del
individuo en relación.
Otro de los temas que es interesante sumar a la reflexión, es el hecho de si basta utilizar
las propuestas diagnósticas expuestas por Perls, Hefferline y Goodman, o bien podemos tomar
otros marcos de referencia a modo de complementar, lo que será un tema que se profundizará en
En las ideas venideras se esbozarán los lineamientos generales en base a las principales
escuelas 12 de la Gestalt, primeramente la de la costa Oeste que lideró Perls, luego la de la costa
Este que quedó a cargo de Laura Perls y sus colaboradores, entre ellos Goodman e Isadore From.
Luego se profundizará la línea fundamentalmente europea que tiene como base la teoría
del self, para continuadamente desarrollar la perspectiva latinoamericana, y finalizar con aquella
Como una manera de exponer de forma ordenada la información, vamos a integrar en este
apartado las ideas de los terapeutas gestálticos que han seguido las ideas originarias de Fritz
Perls desarrolladas en Esalen, las que intentaron respetar el espíritu original de gestalt como una
12
Entendemos que esta clasificación apunta a un propósito didáctico, con el fin de establecer con mayor claridad la
exposición de las miradas particulares del diagnóstico. Actualmente la escuela Este se encuentra mayormente
representada por Cleveland, y la escuela de New York más cercana teóricamente a lo que denominé escuela del self.
142
ateórico”.
contestatario, y anti-intelectual de los años sesenta, en el que Perls, fue capaz de expandir a la
gestalt por medio de las demostraciones en contextos grupales, el énfasis en el uso de técnicas, y
manera:
Yo tengo para mí que “el vuelve a los sentidos, abandona tu mente”, es una indicación
que emana del método de trabajo que es la terapia gestalt conciencia, presencia,
responsabilidad, contacto, atención, integración, experiencia, observación, flujo, son
parámetros que definen el interior del campo de trabajo gestáltico”. (Elizalde, 2004,
Citado en Naranjo, p. 180).
Se aprecia de forma implícita un énfasis en el trabajo aquí y ahora, así como una
Además, existe una apertura a otras corrientes que pueden nutrir a las ideas gestálticas
originarias por intermedio de otras disciplinas, como por ejemplo las terapias corporales como la
psicología transpersonal entre otras, las que constituyen actualmente pilares de las formaciones
Encontramos en la literatura dos temas, que aunque no son explícitos, dan cuenta de
intentos de diagnosticar la experiencia de los pacientes como una evolución de esta línea.
Agresión” de 1947, y que ha sido desarrollado además por autores como Zinker, que se presenta
como un autor que resulta complejo adscribirlo a claramente a la línea del Oeste o del Este, ya
Por otro lado, tenemos el Eneagrama, como una manera muy utilizada por los terapeutas
que tiene como base la línea del Oeste, en el que vale hacer la salvedad que es una modalidad
que integra posteriormente por Claudio Naranjo, sin que haya sido previamente estudiado o
El tema de las polaridades, ha sido una de las maneras más tradicionales de comprender
el ser-en-el-mundo del paciente desde la psicoterapia gestalt del Oeste, y es una manera realizar
un diagnóstico o valoración del sufrimiento del paciente para posteriormente guiar las
psicoterapia gestalt. Esta mirada da cuenta de “la lucha entre opuestos” y de la fuerza creativa
Perls en su obra, otorga importancia a las polaridades a través de su tradicional “top dog”
o perro de arriba o “mandón” y el “under dog” llamado perro de abajo o “mandado”, entrega las
bases para poder comprender el conflicto interno del paciente, mediante la lucha entre una parte
propio ser, y luego la proyecta sobre otro: es más fácil ver lo malo en el otro que en lo propio (p.
164).
Siguiendo a este autor, podemos entender que intervienen en este punto los mecanismos
de introyección y de proyección en esta dinámica polar, que es una especie de “pelea interna”.
De acuerdo a Castanedo (1988), el concepto de polaridades “nos facilita las bases para
una explicación de las neurosis y psicosis, facilitando el sendero que conduce a resolver
problemas por medio de la integración” (p. 232). De esta manera es posible desprender que el
puntos de conflicto.
145
La solución neurótica, implica negar aspectos propios del organismo y así va apareciendo
un “yo idealizado”, versus un “yo negado” que se manifiesta en una polarización del
organismo en su intento neurótico de solucionar el conflicto. Esta polarización implica
que hay aspectos (capacidades o características) de ese organismo que la persona va a
permitirse usar y otras que no (p. 15).
Entendemos entonces que el trabajo con las polaridades nos entrega una especie de mapa,
que da cuenta de lo que sobrevaloramos y negamos en la relación con el mundo, por lo que el
trabajo del terapeuta gestalt se relaciona con la guía de un fenómeno importante en el proceso de
psicoterapia.
Chile refiere que “la polaridad es la forma en que se expresa el ser en el mundo, y existe una
polaridad central y otras que son ramificaciones, o son secundarias” (Martínez, 2012). Es decir,
existiría un conflicto central expresado en la polaridad principal, que es aquello que “no me
permito ser”, pero también existen polaridades secundarias que también pueden ser trabajadas en
psicoterapia.
Siguiendo este razonamiento, entendemos que la polaridad, al ofrecer una visión del
modo de ser del paciente, además es la guía para ir trabajando, utilizando diversas técnicas,
146
individuales, y grupales, tales como el “diálogo de polaridades” los “roles en grupo”, la “danza
de polaridades”
que consta desde su punto de vista en “poner en contacto los sub-sí mismos de la persona,
indicándole que represente sus partes de forma alternada y haga hablar esos personajes” (2006, p.
109).
de las polaridades a través de los “roles en grupo”. En la que luego de un trabajo de darse cuenta
en la interacción con los otros integrantes del grupo, se va paulatinamente vivenciando la parte
negada.
tema en el libro de Marina Varas (2011) sobre terapia de grupo quien señala que “es un modo
están desechando, junto con la característica rechazada (…) es un excelente modo de modificar
En la misma línea Eduardo Carabelli (2012), nos describe de forma muy clara la
Integrar es adquirir conciencia de parte, que cada una de ella pertenece a un todo mayor
(…) integrar nos lleva a renombrar las partes, resignificarlas y a contextualizarlas de una
manera nueva. Cualquiera de nuestras características psicológicas puede ser sumamente
rechazada hasta que es descubierta en su verdadera función y utilidad para el organismo
(p. 130)
En resumen, el diagnostico basado en las polaridades no posee una relación con los
manuales más utilizados actualmente por la psicología o psiquiatría, Representa más bien, una de
las principales formas de trabajo en los terapeutas gestálticos que se adscriben a la llamada
gestalt del Oeste, y el grado de patología se vincula fundamentalmente con la rigidez de los
introyectos y proyecciones que constituyen las partes negadas por el sujeto en su relación con el
mundo.
guía del trabajo clínico, fundamentalmente a través del diálogo de polaridades o la dramatización
de las polaridades, con el fin de lograr la integración de dichos aspectos, restablecer el darse
“informal”, no encontrándose en el presente estudio literatura que relaciones las polaridades con
los sistemas diagnósticos más utilizados en el ámbitos de la salud mental como el CIE-10 o el
DSM-V.
148
4.1.2.2 El Eneagrama
psicoterapia gestalt que tiene como base la escuela del Oeste. Ha sido principalmente
desarrollada por el psiquiatra chileno Claudio Naranjo (2004, 2009, 2012), y ha tenido una
En este tema, se encuentra explícitamente un foco teórico que sitúa a la gestalt en una
línea transpersonal, principalmente por la definición que se realiza del ego, asociada a las
Sheldon, así como del psicoanálisis de Horney, Fairbain, Winnicott y Reich, colocando énfasis
en el concepto de carácter.
El carácter, de acuerdo a este autor entonces es: “la suma total de los condicionamientos,
la suma total de las respuestas adaptativas aprendidas en la infancia y que no son
verdaderamente nuestros sí mismo y que ahora no son adecuadas para la vida en el
presente (…) el carácter es aquel subsistema dentro de la siquis que no está abierto al
control organísmico (Naranjo, 2009, p. 244).
Se desprende de esta definición que el carácter es una especie de estructura, y que tiene
Desde esta perspectiva, Naranjo cree que los diagnósticos tradicionales son poco
confiables, y revaloriza las experiencias de terapeutas como Reich y su discípulo Lowen, quienes
intentaban describir los patrones corporales de los pacientes, asociándolos a diversas estructuras
Para este mismo autor, carácter “viene derivado del griego charaxo que significa grabar.
“Carácter” hace referencia a lo que es constante en una persona (…) es decir a los
Naranjo, para dar cuenta a esta mirada, alude al concepto “protoanálisis”, que es desde su
las ideas sicológicas del Cuarto Camino, siendo una palabra inicialmente usada por Oscar
Ichazo, en base a las enseñanzas de Gurdjieff, y que al ser aplicada al estudio de la personalidad
y el desarrollo personal incluye la idea de un mapa que abarca la totalidad del ser humano.
De acuerdo a Riso y Hudson (2001) “la palabra ennea-grama, viene del griego ennea que
significa nueve y grammos que significa figura. Significa figura de las nueve puntas” (p. 8). Por
esta razón el Eneagrama incluye nueve personalidades, con sus respectivas cogniciones,
expresadas en ideas fijas, y emociones, caracterizadas por tener una “pasión dominante” o
En ese sentido, la visión del Eneagrama discrepa incluso con los gestaltistas clásicos que
El núcleo del carácter, tal como lo expondré aquí; tiene una doble naturaleza: un aspecto
motivacional en interacción con un prejuicio cognitivo, una “pasión”, asociada a una “cognición”
No es parte del presente trabajo dar cuenta de la descripción de cada uno de estos
“Carácter y Neurosis”, dicho autor intenta hacer una homologación entre los Eneatipos y las
encuentran: rabia, orgullo, envidia, avaricia, gula y lujuria. (Pimentel, 2003, p. 66).
A su vez, cada uno de estos Eneatipos, va a tener una particularidad dependiendo del tipo
Queda en evidencia para este autor, la importancia de la habilidad del terapeuta para
poder apreciar aspectos estructurales de los pacientes como núcleos de la neurosis, ya que se
pienso que el carácter –la base de la compulsión a repetir- es el asunto más fundamental en
cualquier psicoterapia que busca ser profunda y completa (Naranjo 2009, p. 244).
Desde su punto de vista, tiene una importancia terapéutica crucial y puede ser desde este
autor, un punto de vista complementario a la psicoterapia gestalt, debido a que indicaría ciertas
pautas para trabajar con los pacientes de forma transversal, una vez que se ha identificado el
eneatipo correspondiente.
152
autoanálisis, ya que el paciente es capaz de avanzar en su proceso al descubrir sus propios rasgos
En palabras de Pimentel (2003), Naranjo propone una lectura de un material de base, “un
autoestudio, y la elaboración de una autobiografía (…) esta es la primera etapa de la cura que se
En resumen, podemos señalar que el Eneagrama, si bien no ha sido creado desde la teoría
contextos institucionales, o bien con pacientes de mayor complejidad, aunque puede rescatarse el
esfuerzo por utilizar nomenclatura psiquiátrica que permita el diálogo e intercambio con los
demás profesionales de los equipos de salud mental, aunque este diálogo con los diagnósticos
Iniciaremos esta sección señalando que la llamada “escuela del Este” se relaciona con los
colaboradores de Laura Perls, que paulatinamente se fueron desmarcando de Fritz con el fin de
153
otorgar una base teórica sólida a la gestalt, donde encontramos por ejemplo los aportes de Paul
Desde esta mirada se fueron incorporando elementos clínicos, así como la profundización
del existencialismo y fenomenología como bases filosóficas, además de un énfasis teórico que
iba en contra del slogan tradicional de “vuelve a tus sentidos” propuesto por Perls en pos de una
visión más relacional, existencial, y basada en el apoyo más que en la confrontación directa hacia
el paciente.
En palabras de Gary Yontef (1997) la escuela del Este tiene una serie de características
distintivas:
Los cambios en nuestro trabajo clínico (…) han significado una actitud más suave y
receptiva, abierta y directa hacia el paciente y su fenomenología; un enfoque de la terapia
como una aventura cooperativa entre terapeuta y paciente; una presencia y visibilidad
más personal y vulnerable del terapeuta; mayor importancia en la continuidad de la
relación terapéutica; un fuerte énfasis en el desarrollo del carácter total de cada persona;
un interés en las variables históricas (…) y una mayor sofisticación y atención en el
diagnóstico. (pp. 104-105)
llamada “Escuela de Cleveland”, en la que destacan la obra de Joseph Zinker, Joseph Melnick,
Sonia Nevis y Gordon Wheeler, sobretodo en relación al ciclo de la experiencia, o ciclo de las
necesidades, como una manera de dar cuenta del proceso de contacto, mediante un diagnóstico
Por otro lado, encontramos además los aportes de Norman Shub, referidos principalmente
el presente”, en la que además incluye el análisis de algunas de las funciones parciales del self.
diagnóstico gestáltico y fue desarrollado principalmente por Joseph Zinker en los años setenta,
trabajo con parejas y familias (Zinker, 2013), y también se ha vinculado con los diagnostico del
describiendo sus diversas etapas o fases tanto en el individuo saludable, así como las
En ese sentido Wheeler argumenta (2002), “las interrupciones o trastornos del ciclo
resistencia según el punto concreto del ciclo en donde la rotura o distorsión se da de un modo
Si bien Zinker, parte de la idea del ciclo de autorregulación del organismo, cree que el
hombre al mantener una posición existencial, no sólo opera a través del hedonismo sino también
que:
Las fases del ciclo de la experiencia se pueden dividir de la siguiente manera, sensación,
conciencia, movilización de energía, acción, contacto, retraimiento o retirada. Cada una de estas
relaciona con las necesidades en un nivel preconceptual, es decir que se encuentra lejos de la
conciencia, en terminología gestáltica podemos hablar que aún es parte del fondo. En palabras de
Castanedo (1998) en esta fase encontramos “la experiencia sensorial del mundo” (p. 79).
156
necesidad, lo que implica que se va diferenciando desde el fondo una figura definida.
Luego tenemos la etapa de “movilización de energía”, en que esta figura (necesidad) que
acciones posteriores.
manipulación del ambiente, con el propósito de dirigirse hacia la necesidad, utilizando la energía
Luego, viene el “contacto” propiamente tal, que es la etapa en que estamos en total
comunión con la necesidad, es decir somos “uno con la necesidad”. En esta etapa además
ha satisfecho la necesidad, se vuelve al estado de reposo, lo que va a permitir que aparezca una
una fluidez en cada una de las etapas del proceso. Desde esta perspectiva se asume que la
El terapeuta gestáltico se interesa particularmente por salvar los bloqueos del ciclo
del ciclo pueden ser relacionadas con la psicopatología, según describe la terminología
éstas sirven como una especie de planilla que guía la forma específica en que el terapeuta va a
intervenir.
Una vez expuestas las fases del ciclo, revisemos las distintas interrupciones que se dan
que ver cuando las personas no son capaces de conectarse con sus sensaciones. Zinker, lo
relaciona con los estados de disociación, o los estados indiferenciados de esquizofrenia, debido a
conexión con el cuerpo, “el terapeuta creativo debe hallar una manera de insertarse en aquella
158
parte de la experiencia personal que aún está viva, que aún se mantiene en pie (…) dirigiendo su
“pudiendo describirse neurosis de conversión (es decir una histeria clásica) o incluso psicosis
dolores, calambres, rigideces, sumadas a una conciencia empobrecida, por lo que es muy
En esta etapa Nevis y Melnick (1997), son incluso más específicos, situando el trastorno
disminuida capacidad de procesar y organizar las emociones, entendiendo que estas personas “no
pueden mantener una respuesta emocional estable sea esta interna o externa (…) para usar una
resultando en una incapacidad para tolerar la más mínima estimulación” (p. 100).
Los autores citados con anterioridad, señalan como objetivos terapéuticos modular las
emociones, ya sea para tomar conciencia, o bien para disminuir la inundación de éstas, lo que
en esta etapa la persona ha sido capaz de organizar sus sensaciones, pero se interrumpe su
capacidad para excitarse en el momento es que se energetiza la figura, por lo que existe un
Respecto a esta interrupción Zinker (2008), la relaciona con la depresión y señala que el
concuerda con que el cuadro característico es la depresión, señala que el mecanismo más
decir la persona no es capaz de llevar la figura energizada a la acción con el fin de movilizarse
hacia el contacto. De acuerdo a Zinker este tipo de bloqueo se relaciona fundamentalmente con
fundamental asociado a esta interrupción es la retroflexión, este último autor expresa que la
“energía ya movilizada por la necesidad se desvía de su objeto natural y se vuelve hacia el self”
(p. 153).
con el fin de realizar los comportamientos concretos que anteceden al contacto, enfatizando el
movimiento.
capacidad de la persona de hacer un contacto profundo. En este apartado Zinker señala que se
encuentra la histeria; “sus sentimientos son difusos; habla mucho y hace muchísimo, pero no
Por otro lado, Nevis y Melnick (1997), expresan que en esta etapa encontramos el
estas personas para un encuentro íntimo, lo que implica la creación de un “nosotros” con
sintonizada al ambiente.
Un ejemplo que entregan estos autores es el de “un abrazo que posee poca energía o no es
Desde este punto de vista, el trabajo del terapeuta es que los pacientes mejoren su
capacidad de tener darse cuenta y de bajar el ritmo y energía emocional, con el fin de que sean
progresivamente más conscientes del medio ambiente, lo que va a generar por añadidura un
En sexto lugar, tenemos la interrupción entre “contacto y retirada”, estas son llamadas por
Zinker las “perturbaciones del ritmo”, y también incluyen las interrupciones entre contacto y
sensación.
Este tipo de interrupciones se relaciona con la dosificación del contacto, cuando nos
acercamos o retiramos con otros, y también con nosotros mismos, y además por el respeto de
nuestros ciclos naturales, como podría ser el sueño y la vigilia, la actividad y la pasividad, el
tiene como objetivo la asimilación de la experiencia, lo que en general “ha sido ignorada por la
Estas autores, sitúan el trastorno por estrés postraumático en esta etapa y como una forma
de profundizar la práctica clínica, refieren que la etapa de desmovilización a su vez posee cuatro
pérdida, lo que va a requerir conectase con el propio ritmo, así como de un apoyo externo ya que
solamente auto-sostenerse puede ser complejo debido a la inclinación natural de dirigirse hacia
experiencia que requiere tiempo y paciencia también para los terapeutas para poder apoyar este
relación con la falta de interés y sentimiento de vacío que viene luego de los procesos de
cambio de vida, siendo capaz además de relacionarse con el ambiente de una manera diferente y
profunda.
163
A modo de resumen; llama la atención que Zinker, no utilice incluya en sus explicaciones
los sistemas parciales del self para dar cuenta de las interrupciones, otorgando una perspectiva
diálogo con el DSM-IV, aunque hace falta una descripción que incluya como el trabajo con las
interrupciones se ve reflejado en psicoterapias de más largo alcance, lo que nos parece que se ha
Ohio Central.
Como base de su desarrollo teórico, este autor realiza una revisión y reformulación de
algunas ideas de Perls, Hefferline y Goodman del libro fundacional de la gestalt, enfatizando que
éstos no toman en cuenta lo que sucede cuando el self no está integrado, por lo que se requiere
- De manera que puedan compartir un lenguaje común para compartir un lenguaje común
para discutir sonríe el self no integrado
- Para que las partes no integradas del self puedan describirse claramente, así como para
ubicar los bloqueos del contacto (Shub, 2004, p. 70)
estado de reposo, es decir implica una diferenciación, lo que permite dar cuenta de diversas
Las tres funciones de Perls del self son partes del self integrado. “Cuando los aspectos no
interactúan con fluidez y utilizan la energía disponible del self, entonces se da la ocurrencia de
Por otro lado, Shub señala que la actualización del self va a implicar energía orientada
hacia el crecimiento, y expresada a través de las “funciones de contacto”, que son oler, gustar,
importancia de la auto-actualización como expresión del proceso del Self al considerar que las
Además, se enfatiza el aspecto procesal y de fluidez del self en su contacto con el mundo,
así como ese aspecto existencial, responsable, que permite dotarnos de sentido y de diversas
significaciones.
La base teórica descrita brevemente permite pensar a este autor que el diagnóstico
particulares.
En primer lugar, se enfatiza que “todos los aspectos del self deben ser experimentados en
el presente (…) el paciente debe ser capaz de experimentar en el momento un aspecto particular
del self en cuestión” (Shub, 2004, p. 82). Esta afirmación se relaciona con la necesidad de
del funcionamiento presente deben ser “observables en el momento (…) este concepto de
observabilidad permite que se desarrolle la relación terapeuta con paciente” (Shub, 2004, p. 82).
En este apartado lo importante es cómo tanto el paciente como el terapeuta observan juntos
Un tercer tema relevante para este autor es que los bloqueos del funcionamiento self
proceso en constante flujo, evidenciando una visión optimista de la psicopatología, así como un
diagnóstico que puede modificarse a medida que avanza la terapia, aunque el autor señale que
166
existen patrones de funcionamiento particulares y que nos permitan distinguir una forma de
Para Shub, en términos operativos, el funcionamiento del self puede dividirse en; self
neurótico, self caracterológico, self borderline, self fragmentado o disociado y self psicótico, los
se caracterizan por ser “fenómenos discretos que ocurren en el self y que se relacionan con la
dinámica del sistema introyección/proyección y los patrones de resistencia” (Shub, 2004, p. 86).
Shub (2004), sostiene que cada una de estos tipos de self neurótico tiene patrones
de las introyecciones incluyen ideas que se relacionan con no estar a salvo, o estar asustado,
mientras que en los depresivos tienen introyectos relacionados con el estar solo y no ser
valorado. De acuerdo a este autor “la persona depresiva se siente desconectada y perdida,
dependiendo de los introyectos que formaron su depresión” (p. 86). Finalmente en los neuróticos
obsesivos-compulsivos, lo que predominan son los patrones de resistencia muy complejos que
En términos generales, este autor señala que los problemas para el self neurótico se
relacionan con el bloqueo producto de la ansiedad neurótica generada por las introyecciones y las
proyecciones específicas, por lo que los objetivos de la terapia son “comprender y trabajar
resistencia, las frontera de resistencia y las resistencias introyectadas para que la persona logre
relaciona con un carácter rígido del paciente, es decir, un estilo específico de esta persona y que
disminuye de forma significativa la fluidez y posibilidades con que se relaciona con el ambiente.
A diferencia del self neurótico, en que el problema está centrado en los introyectos, en el
self caracterológico de acuerdo Shub (2004), “el self entero está amurallado y definido
profundamente por esta fuerza poderosa del self que ayuda a organizar y bloquear el contacto
Por lo tanto el principal trabajo en la terapia es ayudar a flexibilizar el carácter, para esto
primeramente hay que identificar los patrones, y los núcleos en los cuales se organizan estas
ambiente.
168
El tercer grupo se relaciona el self fragmentado, que pude ir desde una ligera disociación
hasta el desorden de personalidad múltiple. Lo característico se relaciona con que el “el self se
fragmenta en numerosas partes que se han disociado del self adulto y no están accesibles como
parte del funcionamiento total” (Shub, 2004, p. 89). Un tema importante, es que tanto el carácter
Shub recalca que la meta de la psicoterapia poder integrar las partes del self, no obstante,
enfatiza la dificultar para trabajar cuando cada una de las partes fragmentadas, tiene sus propios
creación de dos sistemas de introyección/proyección, lo que causa “la escisión como defensa en
Estos sistemas tienen distintos sistemas de introyecciones que pueden llegar a ser
contradictorios, lo que crea un caos interno e inestabilidad en sus percepciones, así como una
En términos clínicos también el self borderline está dotado de rigidez, por lo que puede
confundirse con el self caracterológico, no obstante, esta capa debe ser también trabajado en el
funciones de contacto, por lo que la percepción y la capacidad para experimentar del mundo se
ve distorsionada.
En palabras de Shub “a medida que las funciones de contacto cesan, el self es menos y
menos apto para hacer contacto satisfactorio (…) la frontera de contacto queda tan borrosa en un
estado psicótico agudo que no se puede lograr ningún contacto” (2004, p. 91).
La meta terapéutica para este tipo de self una vez estabilizada la psicosis se relaciona con
mejorar el contacto con el propósito que vaya emergiendo el carácter, lo que va a posteriormente
crear que el paciente deba confrontarse con la realidad, situación que Shub describe como un
En resumen, este autor realiza innovaciones teóricas, tales como la importancia del self en
resistencias y habilidades de contacto, más que a una descripción de las variaciones que ocurren
en la psicopatología de las tres sistema del self como son el Yo, el Ello, y la Personalidad.
positivamente las claves que entrega en términos de pautas, o guías de acción para realizar las
Este apartado alude a la obra de Gary Yontef, quien ha sido una figura muy relevante
para la apertura de algunos terapeutas gestalt al diagnóstico, ya que de acuerdo a este autor,
Para este autor, resulta importante estar abierto a las investigaciones, y a la apreciación de
patrones generales del paciente, para tener un conocimiento más profundo, y por consecuencia,
Tal como refiere el título de este apartado, para Yontef (1997), el diagnóstico se relaciona
con la búsqueda de significado, que no es otra cosa que el significado proveniente de la relación
entre la figura y el fondo. La apreciación de este proceso permite al terapeuta ver el “insight de la
Estas distinciones, que también provienen para Yontef desde el psicoanálisis, permiten
realizar diagnósticos diferenciales, lo que se traduce en las actitudes terapéuticas y en las formas
emocionalidad, cambios durante la sesión, procesos de darse cuenta, patrones durante la sesión,
del paciente, “su postura corporal, movimientos su tono de voy” (Yontef, 1997, p. 382). Esta
debe incorporar también ver la “iniciativa” que tiene el paciente en su contacto con el terapeuta.
se relaciona con la energía que tiene el paciente, sus tonalidades, cambios bruscos, o ausencia.
Yontef nos dice respecto a este punto; “¿Cuál es la calidad de la energía? ¿Es plana?
¿Totalmente plana como un alejamiento psicótico? O tal vez plana como un efecto depresivo”
importantes. Por otro lado, el terapeuta debe observar los “cambios durante la sesión”, en
Coherente con la postura fenomenológica cobra relevancia “dejar que emerja la figura” y
al relato del paciente, ya que esto también aporta al diagnóstico. Al respecto Yontef (1997),
Es vital que los terapeutas se den cuenta de sus propias decisiones para que asuman la
responsabilidad de ellas, se centren, pongan entre paréntesis y eviten contaminación
inadvertida de sus intervenciones. Además, para poder entablar un diálogo, es
absolutamente esencial conocer la propia reacción y de donde viene. También es
importante conocer las reacciones por su propio valor diagnóstico (p. 384).
historia del paciente en el desarrollo de la sesión, sobre todo para los tratamientos a personas con
Otros temas que son objeto de interés son el “nivel de apoyo”, en que se “discrimina con
interpersonales y del trabajo del paciente, como una manera de ir complementando los aspectos
identificados anteriormente.
diálogo y el encuentro terapéutico con algunas perspectivas psicoanalíticas que permitan realizar
En esta sección del presente trabajo abordaremos los aportes del diagnóstico gestáltico,
provenientes de la escuela del self, en el que incluiremos principalmente a los teóricos Europeos
que tiene como base de sus reflexiones el libro fundacional de la psicoterapia gestáltica, “Terapia
Este grupo, tuvo gran influencia por parte del grupo fundador del instituto de New York,
especialmente a Laura Perls, Paul Goodman e Isadore From, intentando dotar de bases teóricas
por Gianni Francesetti, Margherita Spagnuolo Lobb del “Istituto di Gestalt”, Giovanni Salonia y
Antonio Sichera del “Istituto di gestalt therapy HCC Kairós”. Por otro lado, encontramos a
Carmen Vásquez Bandín del “Centro de Terapia y Psicología (CTP)” de Madrid-España y Jean
Cercanos a esta línea de desarrollo encontramos además a Dan Bloom, Lynn Jacobs,
Philip Lichtenberg, Philip Brownell de Estados Unidos, Dan Van Baalen de Noruega, Hans Peter
práctica clínica la importancia de realizar investigaciones, y han tendido puentes con las
174
neurociencias, la teoría del desarrollo de Daniel Stern, y la teoría de campo, rescatando además
Como consecuencia del trabajo, han podido dar relevancia al tema de la psicopatología y
del diagnóstico, desarrollando literatura gestáltica contemporánea, y que han sido concretadas en
publicado en Español el 2014, y que incluye el trabajo de una gran cantidad de psicólogos y
psiquiatras gestálticos que comparten las ideas en torno a la teoría del self.
En los siguientes escritos, profundizaremos la idea del diagnóstico extrínseco o mapa, así
como los elementos distintivos del diagnóstico intrínseco o estético, y las relaciones que se dan
Para el desarrollo teórico que presentamos, debemos tener en cuenta que el diagnóstico en
que han sido trabajados por los teóricos de la escuela del self.
reflexionar sobre las bases epistemológicas que los subyacen, así como sus implicancias y
consecuencias prácticas.
175
quiere situar desde el punto de vista tradicional, es decir, de los síntomas de un sujeto.
entre un fenómeno y un modelo de un fenómeno” (p.11). Esto quiere decir que aquello que
ejemplo, “el paciente mantiene una estructura limítrofe” desde un modelo psicoanalítico
estructural, o por otro lado decir “un trastorno por estrés post-traumático” en que se compara el
Por supuesto que esta visión, que implica un cierto tipo de epistemología de base, y que
ha sido discutida por cierto en la historia de la psiquiatría y por las distintas escuelas de
psicología, nos entrega la idea de que existen muchos tipos de mapas, y por ende que podemos
utilizar distintos tipos de mapas, pero es importante comprender que “el acto diagnóstico traza
La escuela del self, se hace parte de esta discusión a nivel epistemológico, ya que esta
tipos de mapas deberíamos usar y sobre cómo nos pueden servir en nuestra práctica clínica.
Uno de los temas importantes a especificar, es que los mapas tienen limitaciones.
pero que no es el fenómeno en sí, pero que sirve en el sentido de que “puede ser útil para la
orientación y para calmar la ansiedad que surge en los encuentros con lo desconocido” (Salonia,
Por otra parte, es importante comprender que la psicopatología tiene límites difusos, ya
que puede fijarse en el individuo, la familia o la sociedad, y que está condicionada por elementos
históricos, sociales, e incluso políticos, por lo que deberíamos tener en cuenta que los mapas
naturalistas y hermenéuticas, siendo las primeras aquellas que cosifican y que corresponden al
modelo médico “implica una relación cosificadora que no está orientada al contacto
intersubjetivo (…) el clínico sitúa un mapa de los síntomas y después utiliza este mapa para el
del otro, así como la unicidad de la relación. Este tipo de conocimiento es el que se construye en
Otro de los temas relevantes desde esta perspectiva, es comprender que se pueden hacer
distintos tipos de diagnósticos, las que en la práctica constituyen diferentes ángulos desde donde
se observa un fenómeno, y que de acuerdo a Francesetti, Gecele y Roubal (2014), existen tres
perspectiva de contexto y la perspectiva de la co-creación, las que como hemos descrito podrían
psiquiatría, y dice relación con categorizar lo que no está funcionando en las personas. Se
previamente y que es necesario que los terapeutas gestálticos conozcan y utilicen, pero teniendo
significaría salirnos de nuestro contexto (…) los terapeutas necesitan conocer el diagnóstico
médico para ser capaces de mirar más allá de él. El conocimiento previo es a la vez un límite y
Lo anteriormente señalado, se condice con la idea de que la perspectiva del síntoma sea
generalmente poco usada por los terapeutas gestálticos. En contrapartida a esto, se entiende que
esta visión deba usarse de forma pertinente y flexible, teniendo en cuenta las limitaciones propias
Al respecto Francesetti y Gecele (2014) señalan: “La ventaja de un enfoque así es que el
terapeuta obtiene una imagen clara y nítida de las características de riesgo y limitantes del
sufrimiento del paciente por ejemplo tendencias suicidas, comportamiento dependiente, historia
Estos mismos autores, nos entregan algunas claves interesantes para trabajar con nuestros
Algunas interrogantes en ese sentido podrían tentativamente indagar; “¿Cuáles son las
opinión de ellas? ¿Qué piensas sobre porque has tenido esas perturbaciones? ¿Cómo comprendes
contexto, la cual se centra en las interacciones y en los papeles que el paciente cumple a un nivel
social.
179
diferentes sistemas (la familia de origen y la actual, el trabajo etc.) (Francesetti et al., 2014, p.
125).
fenomenología del paciente (…) ¿Cómo le ha servido? ¿De qué le ha protegido? ¿Qué
el tipo de comunicación del paciente, y como referíamos anteriormente en los tipos de preguntas
sufrimiento, o esta forma específica de relacionarte que has descrito, te ayuda en la vida? ¿Cuál
es su origen? ¿Cuál es su contribución actual? ¿A qué precio?” (Francesetti et al., 2014, p. 126).
180
que trabaja con los fenómenos que ocurren en la frontera de contacto, y que es la más usada por
incluyendo lo que ocurre en el llamado “entre” Buberiano. Mediante una hermosa metáfora
encontramos esta idea por parte de Lynn Jacobs (2008), ilustra esta perspectiva: “se organiza a sí
mismo como una especie de danza que surge de la interacción de dos coreografías originales en
la que también algunos nuevos pasos únicos podrían aparecer (Jacobs, citado en Francesetti et
el campo, y el terapeuta tendrá una actitud activa, en la observación los patrones que aparecen en
la relación aquí y ahora con el paciente, pero también sobre su propia contribución en la
Algunas preguntas sugeridas que apuntas a la apreciación de las peculiaridades del campo
podrían ser las siguientes “¿te das cuenta de los temas relacionales que te perturban tu vida aquí
en la terapia, en nuestra relación? ¿Cómo crees que estoy contribuyendo a ello? ¿Qué hago para
incorporando las vivencias del terapeuta, que está incluido en el campo, y que facilita que el
181
paciente vaya cambiando sus habituales configuraciones, dicho de forma concisa “el terapeuta
elemento importante, y que si se usa desde el punto de vista hermenéutico, se puede constituir en
Podemos incluso hablar que este mapa tiene como otro de sus objetivos brindar apoyo a
la relación terapéutica, y “nace de la necesidad del terapeuta para orientarse, para leer la
experiencia co-creada del paciente, y para evitar la confluencia con la experiencia” (Francesetti
Además tiene la ventaja de que no solamente es usado en la sesión, sino también, este
tipo de mapa puede ser usado ante peticiones de derivación o requerimientos externos, reuniones
clínicas, o supervisión, formación del terapeuta, por lo tanto el diagnóstico extrínseco puede
Ahora bien, la pregunta que inevitable surge luego de revisar las distintas perspectivas, y
Vale considerar, que como hemos visto en el apartado en que revisamos la historia del
diagnóstico en la terapia gestalt, hay diversos elementos teóricos que han sido usados para este
182
propósito. Una de las posibilidades en este punto es el desarrollado por Carmen Vásquez, y sus
Esta autora, siguiendo los aportes de Perls Hefferline y Goodman, hace una diferencia
entre “estructura” que estos autores definen como algo cambiante, y “patrón”, asociado a rigidez
Los bocetos o caracteres que vamos a ofrecer son un puente en la terapia de la situación
presente y las concepciones del terapeuta. Estos caracteres y sus mecanismos no son tipos
de personas, sino que tomados como un todo, son una descripción del “yo” neurótico en
proceso (Perls et al., 2006, p.284).
En ese sentido Vásquez (2014), define los patrones de contacto como la “La repetición en
contacto que tienen que ver con patrones de experiencia neurótica” (p. 401).
Los patrones o estilos de contacto definidos por Carmen Vásquez son: el patrón o estilo
contacto verborreico, cada uno los cuales iremos detallando en los siguientes párrafos (Vásquez,
2014).
que corporalmente el paciente se muestra “sin contorno y desvitalizado, con los músculos flojos
183
e hipotónicos” (Vásquez, 2014, p. 415). Este tipo de personas no se conectan con la excitación,
pero se diferencia en la diferencia en lo que hace, dice, o piensa el otro, sin tener iniciativas para
que el trabajo lo haga el otro, es decir “el ajuste creativo es adoptar y aprender de otro que sirve
dificultad para entablar un diálogo real con el otro, debido a que el deseo o excitación del
paciente ha sido reemplazo por el deseo de otra persona, es decir por los criterios externos o
En este tipo de patrón, prevalece una autoexigencia, perfeccionismo y las ideas obsesivas,
y se hace necesario trabajar corporalmente para que pueda soportar el paso de la excitación y en
ningún caso intentar cambiar los introyectos, esto permitiría pasar de las sensaciones a las
184
tiene dificultad para “poder sentir su propia presencia y su propio valor ante el otro y dejarse
Este tipo de personas tiñe el campo con los sentimientos de los cuales no puede hacerse
cargo, por lo que la terea de la terapia consiste fundamentalmente en que el paciente sea
contacto.
encuentra caracterizado de acuerdo a Vásquez (2014), por “la dificultad de poder llegar al otro y
sentir al otro como alguien que puede entrar en su mundo” (p. 423), existiendo un cuerpo con
Este tipo de personas ven el apoyo del campo como algo peligroso, por lo que se hace
Luego tenemos el patrón o estilo de contacto egotista, en que predomina “la falta de
espontaneidad y la sensación de que todo tiene que estar medido o controlado” (Vásquez, 2014,
p. 424).
Encontramos en este estilo, a personas con un alto tono muscular, competitivas, que se
van colocando metas, incluso de forma ilusoria, por lo que puede ser complejo que acudan a
corporal y a las sensaciones, así como el apoyo y el autoapoyo” (Vásquez, 2014, p. 425).
original de Carmen Vásquez, y se podría decir que es un subtipo del estilo introyectado, pero que
se caracteriza por “la imposibilidad de ir más allá de las palabras, utilizadas como cortina de
En estas personas el cuerpo está rígido y tenso, y es muy importante trabajar los silencios
y sostenerlos, así como que el paciente pueda comprender en el diálogo con el terapeuta, que su
singularidad, no depende sólo del uso que tenga de las palabras, que le han servido para sustituir
el contacto real.
perspectiva del síntoma, contextual y co-creada como mapas que puede utilizar el terapeuta
ejemplificado con la novedosa perspectiva de Carmen Vásquez sobre los patrones de contacto.
El segundo tipo de diagnóstico desarrollado por la escuela del self corresponde al llamado
fenómeno con un modelo, no ocupa un modelo externo, sino que realiza una evaluación del
Carmen Vásquez, expresa este fenómeno de una hermosa manera; “Los criterios estéticos
nos hablan más allá de la reflexión consciente, del misterio del uno y de la multiplicidad del yo y
tú hecho nosotros, de la soledad que al ser compartida se vuelve unión” (2013, p. 375).
187
Debemos aclarar que lo estético es entendido de una forma más amplia de lo que
coloquialmente se restringe a las obras de arte, y que ha sido un tema recurrentemente abordado
por diversos pensadores en muchos ámbitos del conocimiento humano como la filosofía, la
Esta autora señala que las cualidades estéticas que posee una obra de arte, incluyen las
cualidades sensoriales, ligadas a como nos llegan a los sentidos (textura, sonido, colores en una
pintura). Luego se encuentran las cualidades formales ligada a la asociación de los elementos de
finalmente las cualidades vitales relacionas con las “ideas, sentimientos o vivencias que
Entendemos que en psicoterapia gestalt, la experiencia tiene una naturaleza estética, y por
ende en el encuentro dado a través del contacto implica que la “creatividad es intrínseca a la
inventar del proceso de contacto” (Bloom, 2003, p. 1). Por ende el encuentro terapéutico posee
una ética intrínseca, propia del encuentro, que no está dada por juicios externos, por lo que
La perspectiva estética, se relaciona con las propiedades de la figura, y cómo éstas nos
llegan a nuestros sentidos, Para Francesetti, Gecele y Roubal (2014), la palabra viene de
“aesthesis, que en griego significa, percibir a través de los sentidos” (p. 104).
188
Por otro lado Carmen Vásquez amplía la definición refiriendo que “es el dominio de la
filosofía que estudia los criterios estéticos y las cualidades de lo estético, como la belleza, la
De esta manera, la evaluación se realiza en base a criterios estéticos que se relacionan con
las cualidades de la figura tal y como lo señalan Perls, Hefferline y Goodman; “Existen, por
ejemplo algunos criterios para definir el buen contacto, como la unicidad, la claridad, el cierre de
interés por las cualidades ligadas a la fluidez de la figura, como ante aquellas cualidades ligadas
a la rigidez y a la interrupción, tal cual como lo haría un músico pendiente de las notas
desafinadas, o un experto en danza, alerta de las rigideces o la falta de gracia en los danzantes.
mucha información del terapeuta que es pre-conceptual, y que no es utilizada desde el área
cognitiva. Para dar cuenta de dicho proceso, Francesetti y Gecele (2010) lo ilustran de la
siguiente manera:
A diferencia del diagnóstico extrínseco, que se podía realizar antes, durante, o incluso
relación terapéutica.
proveer la sensación de dirección, y como terapeutas nos va exigir una apertura externa e interna.
Requiere “estar consciente, con los sentidos activo y, al mismo tiempo relajados, permitiéndose a
sí mismo ser tocado por lo que ocurre” (Spagnuolo Lobb, 2004, citado en Francesetti y Gecele,
2010, p.18).
intuición del terapeuta, y alude a elementos pre-cognitivos, por lo que es como una brújula que
ayuda a no perderse en el caos relacional propio del encuentro terapéutico. (Francesetti et al.,
2014, p. 104).
principales aportes de la escuela del self, ya que al incorporar los valores estéticos como criterios
clínicas.
Resta en este capítulo poder desarrollar algunos puntos relacionados con la articulación
hermenéutica.
intrínseco o estético, se hace necesario tender un puente que haga conectar la teoría del self con
la práctica clínica.
para dar significado a nuestra experiencia” (Francesetti et al., 2014, p. 134), es decir que de
forma explícita o implícita tenemos como terapeutas ciertas pautas, o guías que nos orientan en
las intervenciones.
Los terapeutas de la escuela del self enfatizan que los mapas pueden ser necesarios, pero a
mayor experticia pueden requerirse en menor medida; “todos los viajeros necesitan mapas para
orientarse, pero también es cierto que cuanto mayor experiencia tienes como viajero, puedes
contextual y de la de co-creación dentro de los mapas extrínsecos, ya que nos permiten organizar
191
la información de modo que sea significativa, tanto para la comunicación con otros
Entonces, de estas reflexiones se desprende que podemos utilizar los mapas en forma
hermenéutica, y podemos manejar más de uno de éstos, ya que nos sirve como una tercera parte,
como un “ground”, que sostiene el diagnóstico intrínseco, que es realizado momento a momento,
en la estética de la relación terapéutica, y guiados por nuestra intuición, ya que todos los
Es así como se establece una dialéctica que nos permite articular la teoría y la praxis, los
131).
Otro punto muy importante, es que mantener esta visión amplia, nos permite que la co-
El diagnóstico debería ser multidimensional, para guiar de un modo fiable, a través del
complejo territorio en el que un terapeuta entra cuando se encuentra con un paciente.
Hacer un diagnóstico multidimensional disminuye el riesgo de tratar nuestro propio
concepto, en lugar de estar plenamente implicados con una persona viva: nos posibilita
escuchar las necesidades del paciente con respecto a las diferentes dimensiones de su vida
(del desarrollo, relacional, actual, espiritual, psicosomática, etc. Apoya el buen contacto.
(2014, p.119).
Puede ser relevante entonces entender a este diagnóstico extrínseco o mapa, como una
especie de base o de anclaje, que sirve como un piso seguro, a los aspectos relacionales del
un apoyo sólido que nos guíe, en momentos de incertidumbre, duda o cuando nuestra sintonía y
Lo importante para estos autores, radica en el hecho de conocer las funciones y límites de
los diferentes tipos o niveles de los diagnósticos, así como las formas de trabajarlos con los
pacientes desde una perspectiva gestáltica, con el propósito que más que transformase una
especificidades.
El objetivo de este capítulo es realizar una breve revisión histórica del concepto de
Universidad SEK del año 2004, a cargo de Sebastián Santa Cruz llamada “aproximación al
terapeutas gestálticos.
En ese estudio se concluye que “el tema del diagnóstico no ha sido abordado de manera
sistemática desde la teoría Gestáltica, o sea, no hay una gran producción teórica al respecto, sólo
esfuerzos individuales o de grupos más vinculados al quehacer intelectual” (Santa Cruz, 2004,
p.147).
Algunas de las características que debería tener el diagnóstico de acuerdo a Santa Cruz
(2004), debería ser que “es siempre una experiencia en el presente, descriptiva y no
interpretativa, que intenta captar además de signos y síntomas, la experiencia subjetiva del
Posterior a esta tesis, aparece un artículo el año 2006, que aborda el tema del “el
diagnostico en terapia gestáltica” de Pablo Lazcano junto Sebastián Santa Cruz, recopilan
algunos antecedentes teóricos de la escuela del Este, e intenta mostrar los elementos que debiera
reconocer pautas y procesos del paciente y del terapeuta y por ende actualizar la relación
194
terapéutica (…) También permite al terapeuta saber que secuencia, intervenciones y tiempo usar
gestalt, y la importancia del diagnóstico incluida en el prólogo del libro de Gary Yontef “Proceso
y diálogo en terapia gestáltica”, a cargo del Psiquiatra Rolando Pihan Vyhmeister que refiere:
Se nos hace evidente que los terapeutas deben disponer de: un claro marco de referencias
conceptuales, un sistema de diagnóstico que permita reconocer pautas y procesos del
cliente, y suficiente entrenamiento en las técnicas de intervención. Caso contrario, la
terapia se transforma en una intervención azarosa y con real peligro (Yontef, 1997, p.
xviii).
incluye explícitamente la idea del diagnóstico en su propuesta teórica, sino más bien la
identificación de las polaridades, como núcleo de la neurosis, a partir del trabajo del diálogo de
órganos.
En el vecino país de Argentina, encontramos en la década del setenta, los libros del
psiquiatra Fernando Taragano, quien realiza una integración de la gestalt con elementos del
Desde el punto de vista de este autor “la tarea fundamental del investigador consiste, en
primer lugar, en captar la estructuración gestáltica de la personalidad del paciente para, desde allí
descubrir cómo concibe el mundo y como se percibe a sí mismo” (Taragano, 1989, p.16).
Taragano (1989), señala que lo que el terapeuta debe investigar, y diagnosticar se realiza
en base a tres estructuras; “La Policausalidad genética, lo que el paciente cuenta, la pluralidad
físicas, psíquicas, familiares, sociales y universales que actúan sobre el individuo, y se hallan en
(Taragano, 1989, p. 51). De esta manera, el análisis de estas variables ayuda a entender los
entendido en base a la comprensión de los “instrumentos relacionales del individuo”, es decir del
efecto, los pensamientos, el cuerpo, y los roles, en su modo particular de expresión, y que
de conductas relacionales, tanto evolutivas como defensivas que emplea el individuo en el logro
Taragano (1989) enfatiza que no basta con el diagnóstico de los hechos anecdóticos, sino
que es importante el “cómo” esto se manifiesta en una personalidad particular, otorgando una
o de exclusión, así como a los tipos de “estrategias defensivas que pueden ser esquizoides,
Para este autor, no basta con la nosología psiquiátrica ya que es estática, sino que se debe
diagnosticar, “el conjunto de síntomas o conductas como organizadas en torno a una estrategia
relacional defensiva que el sujeto utiliza para defender su existencia” (Taragano, 1989, p. 161).
al trabajo de Perls o sus colaboradores, sino más bien se utiliza nociones provenientes de la
psicología gestalt, las que son complementadas con la perspectiva psiquiátrica, psicoanalítica y
encontramos los aportes de varios autores, tales como Rosane y Marcos Müller-Granzotto,
quienes al realizar una novedosa integración entre la obra fundamental de Perls, Hefferline y
psicoanalítica Lacaniana.
197
Estos autores, concordando con la obra fundacional de la terapia gestalt, refieren que
y que este proceso implica diferenciar entre tres tipos de sufrimientos o ajustes del self, siendo el
primero el ajuste neurótico, el segundo el segundo psicótico, y el tercero el ajuste ético político,
que se configura como un tercer tipo de sufrimiento derivado del contexto social e histórico
Los autores, señalan la importancia de que estas distinciones sirvan al clínico para guiar
sus intervenciones y no son clasificaciones estáticas, sino que un mismo “consultante”, puede a
lo largo de la sesión tener distintos tipos de ajustes. “se trata de ofrecer al clínico un panorama
amplio sobre los ajustes, un panorama que favorezca el trabajo de la frustración habilidosa de
Otra de las autoras de Brasil que se han referido al tema del diagnóstico, es Lilian Meyer
Frãzao, que desde su punto de vista prefiere no hablar de un diagnóstico entendido como un
rótulo limitante y general, sino de “pensamiento diagnóstico procesal”, diferenciando éste debido
a que implica lo singular, es decir enfatiza “comprender la relación de la persona con su historia
pasada y presente, una vez que la configuración presente está relacionada a cómo la persona
vivió sus experiencias, y cómo fue afectada por ella o cómo todavía lo es” (s.f., Frãzao, p. 9).
Frãzao, cree que diagnostico y terapia van de la mano, y que comprender la relación
entendido como un fondo y su relación con lo que se muestra como figura en el aquí y ahora ya
diálogo entre figura y fondo del paciente se encuentran; aquello que impacta, las omisiones, las
asociaciones espontáneas, las repeticiones y los síntomas, lo que pasaremos a revisar de forma
acotada.
autora es una “actitud respetuosa de curiosidad” (Frãzao, s.f., p. 9). Se relaciona con tener
apertura fenomenológica y sensorial, para observar la apariencia, los tonos de voz, la energía y la
significación.
Luego encontramos “Las omisiones”, que son percibidas en relato del paciente por el
terapeuta, y que pueden ser un dato muy importante para tener el cuadro completo del otro, ya
relacionan con aquellas asociaciones que hace el cliente y que muchas veces no se da cuenta, y
que con el diálogo con el terapeuta, revelan relaciones en las significaciones figura/fondo.
199
Frazão (s/f), refiere también prestar atención a las “Repeticiones”, ya que “señalan
repeticiones pueden ser escuchadas literalmente como re-peticiones, un pedir de nuevo” (p. 11).
Por esta razón, resulta muy importante resignificar en la relación terapéutica ese “pedido de
sufrimiento humano, “es un grito silencioso de socorro que necesita ser cuidadosa y
respetuosamente escuchado (…) revela una de las muchas paradojas humanas; la de que evitar
forma simultánea, y permiten hacer hipotesis y discriminar, pero también resalta que se hace
Siguiendo con los autores brasileños encontramos la excelente obra de Adelma Pimentel,
sobre la forma en que se realiza el diagnóstico gestáltico en Brasil, incluyendo una revisión
teórica, y entrevista a 14 terapeutas brasileños de diversas regiones del país, en que se les
consulta sobre temas teóricos de la terapia gestalt tales como su visión del organismo saludable y
existencial al paciente, y que éste no es una “función aislada, ya que es practicada como un
proceso que ocurre dentro de la psicoterapia, y que es acreditada como una función específica de
terapeutas en Brasil recurren a diversas fuentes teóricas en la realización del diagnóstico, como
neurolingüística.
científicas, que cubran las fisuras teóricas que podría tener la psicoterapia gestáltica, señalando
como en el esfuerzo contemporáneo es amplia, pero ha sido una riqueza poco aprovechada en la
Esta misma situación, ha generado que no exista un sistema de diagnóstico claro desde la
gestalt, por lo que Pimentel (2003), concluye que podría ser necesaria una “orientación
un individuo fijó una gestalt, intervenir el flujo de energía o dinámicas de comportamiento” (p.
240).
multiplicidad de influencias e integraciones con las que se ha mezclado la gestalt, y que han
podido hacer dudar de que exista un conocimiento sólido que de la importancia requerida al
proceso diagnóstico.
Finalizando a los autores brasileños, está la interesante obra de Ênio Brito Pinto, y su
“compresión diagnóstica procesal”, en la que este autor otorga una gran importancia a la
del DSM, “mi intención es posibilitar al gestaltista una comprensión del DSM en sus propios
términos, de modo que se pueda comunicar mejor con los profesionales del área” (Brito, 2014, p.
72).
El autor, teniendo en cuenta el ciclo de contacto de otro autor brasileño, Ribeiro, adapta
las interrupciones del ciclo de contacto, señalando ocho tipos de personalidad, como se presentan
esquizotípica, y se encuentra al principio del ciclo del contacto, tienden a negar el contacto con el
202
“los desensibilizados, tienden a ser pasivos y a tener poco contacto con sus sensaciones de placer
del DSM, y se encuentra caracterizada por una alta sensibilidad hacia el ambiente, Brito (2014)
constante de compañía, e incluso una dificultad para la vivencia de soledad y de quietud” (p. 82).
obstante, tienden a contactos superficiales con los otros, lo que dificulta la profundidad y
duración de sus interacciones, por lo que la terapia debe ser lenta y cuidadosa, y debe procurar el
de los manuales diagnósticos, y que “tienen una tendencia a sentirse humillados, lo que provoca
una soledad como defensa” (Brito, 2014, p. 89). Este tipo de personas, son ansiosas, asustadas, y
pesimistas, ya que están en una tensión constante por el miedo que tienen a ser rechazados.
vergüenza, y por otro lado el deseo del cliente de sentirse aceptado, y de agradar, por lo que
puede mostrarse como el terapeuta desee que se muestre. Posteriormente, se hace necesario que
203
el cliente tenga una posición crítica a sus introyectos, y logre asimilar formas alternativas de ver
especificidad más llamativa de estas personas, es cierta rigidez, fruto de una actitud de
desconfianza hacia el mundo (…) se trata de un individuo en constante estado de atención hacia
para el terapeuta trabajar la confianza con paciencia y de forma paulatina, ya que puede tornarse
labilidad emocional e impulsividad, “tienden a ser tomadas por impulsos que no consiguen (o
tienen dificultad de) controlar, por eso presentan (…) comportamientos temerarios hacia ellos o
También aparecen en la clínica, las dificultades de identidad, las vivencias de vacío, y los
traumas de infancia, lo que al generar una falta de autosoporte, por lo estas personas tienden a
buscar el apoyo en la relación dependiente con los otros, pudiendo llegar a la manipulación.
204
que demanda una alta estabilidad del terapeuta, debido a la relación ambivalente que buscan
pensar mucho, pudiendo llegar a la rumiación de las ideas; lucha siempre por alcanzar lo mejor
de cada situación, que finalmente en cierta dificultad para relajarse” (Brito, 2014, p. 108).
relacionado también con otras patologías, como la depresión unipolar, el trastorno de pánico, así
(Brito, 2014, p. 109). Por otro lado, si bien valoran el trabajo corporal, hay que tener cuidado
con provocar grandes catarsis, pero ir promoviendo que vayan ampliando su capacidad de
libertad.
narcisista o antisocial, debido que una de sus características principales dominar para demostrar
su potencia, y en los casos más severos una “dificultad para vivenciar sentimientos, sobre todo
Este tipo de personas son competitivos, y quieren ser vistos por el resto como perfectos,
pero a diferencia del retroflector que “lucha consigo mismo para hacer y ser siempre el mejor, a
diferencia del egotista que lucha con el mundo para ser visto de esa forma” (Brito, 2014, p.117).
En términos terapéuticos, el foco debería ser ampliar la empatía, aunque vale considerar
que estas personas pueden probar que el terapeuta esté a su nivel, por lo que éste requerirá un
profesional con una buena autoestima y que no compita con el paciente, ya que tienden a generar
personalidad dependiente del DSM. Para Brito (2014), “acostumbran unirse generalmente en
relaciones asimétricas, con personas con quién se sienten útiles o necesarias” (p. 124). Esta
otros.
los temas principales a tratar es la soledad. Por otra parte, una de las más complejas tareas radica
en el hecho de poder cerrar el proceso de psicoterapia, ya que estas personas tienden a idealizar
Se puede concluir respecto a la obra de Pinto Brito, que posee una base teórica coherente,
y concordante con la escuela de Cleveland y enriquecida con los aportes de Ponciano Ribeiro, en
relación al uso del ciclo de la experiencia y de sus interrupciones. De esta forma se transforma en
206
un mapa diagnóstico que guía las intervenciones del terapeuta, enfatizando la idea de que “la
de transitar todos los estilos” (Brito, 2014, p.133), por lo que la tipología sólo apunta a ser una
elabora el “ciclo gestalt de Salama (CGS)”, basado en el clásico ciclo de la experiencia gestáltico
Un octograma donde podemos encontrar y explicar varios elementos como las fases, las
frases, los bloqueos, (…) mediante las cuales pueden identificarse los bloqueos del
mismo en el aquí y ahora y dar un psicodiagnóstico creíble en el tiempo presente del
paciente (Salama, 2012, p. 39).
ciclo gestalt de Salama presenta ocho fases; reposo, sensación, formación de figura, movilización
Para este autor, existen bloqueos, definidos como “una acción del Pseudo-yo que impide
el fluir de energía” (Salama, 2012, p. 42), y que existen autointerrupciones que son conscientes.
Los bloqueos se realizan en ciertos puntos del ciclo gestalt de Salama, y los pasaremos a revisar
a continuación.
207
que ver con no tomar cierto asunto o necesidad, lo que no permite tener una continuidad en el
proceso de contacto.
de la fase de sensación. Aquí se presenta una negación del contacto sensorial entre el organismo
figura y se relaciona con atribuir a alguien del entorno algo que nos pertenece.
incorporar actitudes, ideas y creencias que no fueron asimiladas por el organismo y son
distónicas al yo” (Salama, 2012, p. 43), dando a entender que estos elementos son extraños a la
agresiva generalmente, que en ver de expresarla en el contacto con el ambiente, es devuelta hacia
sí mismo.
acuerdo a Salama (2012) implica “el organismo evita enfrentar al objeto relacional dirigiendo su
208
energía a objetos alternativos y no significativos” (p. 44), lo que puede entenderse como un
desvío de la energía.
relaciona con que el individuo no tiene claridad en los límites, pudiendo llegar incluso a
postcontacto, y tiene que ver con “la necesidad de no poder retirarse del contacto” (Salama,
2012, p. 44), señalando que estos patrones pueden manifestar de forma rígida en la conducta del
individuo.
A modo de conclusión, llama la atención al revisar los textos de Salama, su escaso énfasis
teórico, así como las nulas citas del libro fundador de la psicoterapia gestalt o de gestaltistas
psicoterapia que enfatiza el proceso derivado del diálogo, la fenomenología, y la unicidad del
encuentro terapéutico.
Para finalizar, resulta interesante de este recorrido histórico y teórico considerar el poco
como la heterogeneidad de los puntos de vista aquí expuestos, debido en gran parte a la
aquellos autores que han desarrollado instrumentos que intentan medir procesos base teórica de
la psicoterapia gestáltica.
Celedonio Castanedo, quién señala que los instrumentos de base gestáltica son útiles en las
La evaluación psicológica gestáltica puede resultar algunas veces de gran utilidad para
determinar el progreso que obtiene el cliente en el proceso terapéutico, además de que
este psicodiagnóstico también es especialmente útil para efectos de investigación, lo que
se lleva a cabo comparando los resultados obtenidos por el cliente o el grupo con un
instrumento de medición antes y después de finalizado el encuentro terapéutico (2008, p.
320).
En uno de sus libros, señala un listado de los instrumentos gestálticos más conocidos:
mundo sea el test psicodiagnóstico gestáltico de Salama, y que tiene como base el ciclo gestáltico
210
del mismo autor, que ha sido utilizado como una forma de identificar los bloqueos en el paciente,
Este instrumento, creado en el año 1992 por Héctor Salama, y de acuerdo a Descalzo
(2010), sirve para tener “un método de supervisión más objetivo para comprender las actitudes
Entre los antecedentes de este test se cuenta que el trabajo previo a implicó un proceso de
Se realizó un estudio piloto durante todo el año de 1991, aplicándolo a 100 alumnos de
ambos sexos, entre los 24 y 54 años de edad con grado universitario y a 100 sujetos que
asistían al Centro Gestalt de México en calidad de pacientes bajo tratamiento
psicoterapéutico, quienes estaban comprendidos entre los rangos de 12 a 70 años de edad y
pertenecían a ambos sexos y diferentes estratos socioeconómicos y culturales, todos de
zona urbana. (p. 57).
Ahora, en cuanto a las especificidades del test, se puede mencionar que este instrumento
test puede ser aplicado a personas de entre 14 a 65 años de edad, y las contraindicaciones se
encuentran vinculadas con la aplicación a personas que estén atravesando procesos de duelos,
Consta de 40 ítems los que deben ser contestados sí o no, y se hace el alcance que las
respuestas deben hacerse claramente en relación a lo que a la persona le pasa “aquí y ahora”. De
211
estos ítems, 5 son nulos y los restantes 32 están divididos en 8 grupos de 4, correspondiendo
cada grupo a cada uno las 8 de los bloqueos que pueden ocurrir en el ciclo Gestalt de Salama.
A modo de resumen, los resultados se vacían en una plantilla, en la cual se identifican los
bloqueos predominantes, es decir las áreas sanas, y aquellas en la energía se interrumpe, lo que
Si bien como hemos visto, existen test y cuestionarios que refieren una base gestáltica, se
puede también avanzar en la discusión sobre el uso de los mismos, como método para
debido a que se podría a priori reflexionar sobre su pertinencia para intentar “medir” fenómenos
subjetivos, procesales y únicos. O bien por otro lado defender la posición que los test son parte
DEL TESISTA
La siguiente sección de este trabajo consta de una primera parte, en la que se realizará
una síntesis comparativa de las distintas maneras de concebir el diagnóstico, iniciando con la
mediante una serie de preguntas guía, ¿Qué diagnosticamos en psicoterapia gestalt?, ¿Cómo
frente al tema del diagnóstico en gestalt, incluyendo las características específicas del modelo
clínicas que subyace el modelo diagnóstico presentado, tanto en la relación terapéutica, como en
el proceso terapéutico.
psicoterapia gestalt
Como veremos en las próximas líneas, el tema del diagnóstico en psicoterapia gestalt es
objeto en la actualidad de discusión debido a las variadas discrepancias entre los teóricos,
existiendo diversas posturas al respecto. Algunos autores que rechazan de plano el diagnostico en
todas sus vertientes, mientras que otros abogan por la construcción de un diagnóstico
dar cuenta de la evolución del diagnóstico en terapia gestáltica, cada uno con sus particularidades
contextuales, sin que este tema involucre en la actualidad una discusión cerrada.
Un primer momento entre los años setenta y ochenta, se vincula a una actitud
antidiagnóstico, relacionado con un contexto social específico, que incluye una suerte de actitud
214
menos teórica, que estaba en contra de cualquier tipo de categorización del ser humano,
Un segundo momento, a partir de los años ochenta hasta los años noventa, se relaciona
patologías de mayor gravedad en salud mental que no habían sido objeto de atención para la
Un tercer momento, extendido desde los años noventa hasta la actualidad, está
relacionado con la apertura hacia el tema del diagnóstico por parte de la comunidad gestáltica, lo
validarse en la psicoterapia.
En próximo apartado, veremos con detalle cada uno de estos períodos, incluyendo sus
El primer momento que surge en los años sesenta hasta finales de los setenta se vincula
con un periodo que llamaremos antidiagnóstico, que se encuentra asociado en gran parte a un
espíritu menos dogmático, e incluso marcadamente anti-teórico impulsado a la luz de las ideas
Quizá el ícono de esa etapa pudiese encontrarse en el estilo catártico realizado por Fritz
Spagnuolo Lobb, nos señala la importancia en este período de una actitud antisistema, y
que no veía positivamente la categorización del ser humano ya que “tenían por común el deseo
autonomía personal para ir en contra de sistemas sociales rígidos es que se produce muy poca
referencias al tema del diagnóstico, señalando algunas pistas referidas a entender que el
diagnóstico y la terapia son procesos simultáneos, haciendo hincapié en la idea de que la salud
involucra un criterio intrínseco en vez de uno comparativo, y que éste se puede valorar en base a
Pese a estas primeras ideas, en los posteriores textos de Perls, no existen mayores
menciones, sobre la forma de contactar de los pacientes borderline, fueron hechas por Isadore
216
From, al señalar que éstos tenían un boceto de self, y que las intervenciones debían ser distintas
Quizá uno de los aportes hacia finales de los años setenta es un texto de Fagan (2005), en
el que señala que entre las tareas del terapeuta gestalt debe estar hacer un “pautamiento” del
intuitiva, en interacción con el material y las demandas del ambiente” (Fagan y Shepherd, 2005,
p. 94).
El segundo período, que se inicia a partir de los años ochenta, y se extiende hasta
diagnósticas diversas, desde otras líneas terapéuticas como el del psicoanálisis como una manera
estaban asociadas a la psicoterapia gestáltica. Spagnuolo Lobb nos señala que durante ese
separado de la vida cotidiana, los locos vivían en hospitales psiquiátricos” (citado en Francesetti
No obstante, a partir de los años ochenta, los cambios sociales existentes trajeron como
psicopatología y la gravedad de sus problemáticas de salud mental, como de las exigencias hacia
el clínico.
Esta situación trajo una suerte de desfase en la psicoterapia gestalt, ya que ésta aún estaba
cimentando sus bases teóricas, o bien simplemente la visión que se tenía de la gestalt era
antiteórica por naturaleza, por lo que hubo propuestas de utilizar herramientas de otras líneas
terapéuticas.
De acuerdo a Spagnuolo Lobb, “le debemos Yontef la necesidad de dejar atrás el patrón
antidiagnóstico, al que la terapia gestalt estaba fuertemente sujeta” (citado en Francesetti et al.,
2014, p. 785).
Siempre hemos tenido un marco integrador. Es una de las cosas que me gustan de la
terapia gestáltica. No es necesario partir de cero. Obtenemos lo que necesitamos del
campo total (…) los últimos avances en tratamientos exigen el tipo de descripciones
caracterológicas y evolutivas que proporcionan algunos enfoques psicoanalíticos nuevos.
Son extremadamente valiosos para conocer mejor a los pacientes (Yontef, 1997, p. 242).
puede vincular primeramente a la falta de teoría consensuada por parte de los gestaltistas para un
contexto social distinto, pero sobre todo debido a la creciente complejidad y a las demandas
institucionales de las que eran objeto los terapeutas, cuya práctica ya no estaba restringida a
contemporánea, se inicia aproximadamente a partir de los años noventa y se relaciona con una
propiamente gestálticos (Brito, 2014; Dreitzel, 2010; Francesetti, 2010; Melnick y Nevis, 1997;
Swanson y Lichtenberg, 1998; Van Baalen, 1999; Yontef, 1997). No obstante, todas estas
219
iniciativas, aún no hay un consenso entre los teóricos al respecto, debido a la heterogeneidad de
Asimismo, se ha propuesto un diálogo con los sistemas diagnósticos más utilizados como
son el CIE-10 y el DSM-V, siendo uno de los más novedosos el propuesto por el Canadiense
Gilles Delisle (2000), en torno a las categorías asociadas a los trastornos de personalidad del eje
relaciones objetales integradas además con las polaridades de Millon y con algunos elementos de
En esta nueva etapa han existido estudios interesantes, y una fecunda sistematización
distintos tipos de sufrimiento humano, como es el caso de la depresión (Francesetti, 2014), los
psicoterapia gestalt demanda un análisis con mayor especificidad frente al tema del diagnóstico.
Para este efecto haremos tres preguntas, que nos servirán como guía para nuestro análisis
comparativo, en la que cada una abordará temas específicos que serán comparados.
220
Debido a las divergencias encontradas en la literatura, es que surge una primera pregunta;
¿Qué es lo que diagnosticamos en psicoterapia gestalt?, las respuestas a esta interrogante nos
base, y específicamente a cómo distintas líneas teóricas dentro de la gestalt definen lo que es
Luego se realiza la comparación de los modelos que presentan otras bases teóricas, ya
que como hemos visto, algunas de las maneras de concebir el diagnóstico se han forjado con
aportes de otras líneas terapéuticas como puede ser el psicoanálisis, o incluso mediante la
considera que la enfermedad es la interrupción del proceso de creación de figuras, pero orientado
221
dificultad para satisfacer las necesidades sanas del organismo. Por lo tanto desde esa perspectiva,
una mayor salud mental se relaciona con un mayor contacto con los procesos de autorregulación
organísmicos.
la identificación de polaridades, utilizada por la escuela del Este en estados unidos (Zinker,
2008), y popularizada también en Latinoamérica (Carabelli, 2009). Desde este punto de vista lo
que diagnosticamos es “la polaridad emergente” que incluye las característica que paciente
sobrevalora de sí mismo, y por otro lado “la polaridad negada” que incluyen las características
Estas abstracciones teóricas dan cuenta del conflicto de base que subyace a la dinámica
psíquica. Es decir, “como soy en el mundo, y como no me permito ser, porque si soy así muero
puede ser “el diálogo de polaridades” o el “trabajo de roles”, como técnicas cuyo propósito
Para continuar con esta comparación, podemos dar cuenta que algunos modelos de base
colocan en su foco en el proceso de satisfacción de necesidades, y es por esta razón que se crea el
222
identificación de las “interrupciones del contacto”, es decir, en que etapas del ciclo nuestro
paciente va a poder avanzar, lo que va a traer consigo ciertos procedimientos específicos (Brito,
2014; Salama, 2012; Zinker, 2008), y también ciertas patologías del DSM IV, asociadas a
Esta forma de entender lo patológico puede correr el riesgo de ser mecanicista, ya que se
puede tender a asociar algún tipo de interrupción con alguna técnica específica para superar
México, debido a que sugiere ejercicios específicos por cada tipo de bloqueo 13, sin dar cuenta de
los procesos globales asociados al contacto, o al campo propio del encuentro terapéutico.
por ejemplo por Gabriel Traverso en Chile, y que cambia el concepto de “ciclo funcional” por el
llamado “ciclo interpersonal”, otorgando énfasis a las bases existenciales de la gestalt, y a los
Claudio Naranjo, va a mirar el proceso diagnóstico como “una identificación del carácter”,
13
Generalmente estos bloqueos han sido determinados previamente en la aplicación del Test psicodiagnóstico
gestáltico de Salama.
14
En el artículo de Gabriel Traverso, “Consideraciones existenciales sobre el ciclo gestalt de la experiencia: Ciclo
Funcional vs. Ciclo Interpersonal“, permite comprender no solamente restringido a necesidades de orden fisiológico,
sino a procesos decisionales de mayor complejidad en el contacto con el entorno.
223
personalidad. Para el trabajo, el mapa utilizado es el eneagrama, que consta de ocho eneatipos en
que se identifica al paciente, cada una con su dinámica, y que contiene claves que guían el
posterior tratamiento.
Una observación que podemos realizar a este tipo de sistema, es que su mirada del
transpersonal, es decir, se sitúa el acento al desarrollo más allá del ego, dejando de lado por
Resulta muy importante en la escuela del Oeste, apreciar la forma en que el paciente
presente, que incluyen los debeísmos, acercadaísmo, y en general lo que Perls llamó Bullshit y
Goodman, pero complementando su descripción con las estructuras parciales del self y sus
interacciones.
224
Spagnuolo Lobb (2013), se relaciona con los “patrones de contacto”, es decir se encuentra
basado en diagnosticar una forma de contacto del paciente que es rígida y estereotipada, y que
estás además se han relacionado con las habilidades del desarrollo 15, por lo que dejarían de ser
Vásquez (2014) además de ser un mapa extrínseco, le permite al terapeuta “no sólo saber lo que
puede hacer, sino lo que no tiene que hacer (…) ya que el objetivo de la terapia es flexibilizar
Otros autores como Shub, plantean en primer término requieren de la identificación del
tipo de self del paciente, con el fin de estructurar las intervenciones siguientes, por lo que realiza
la distinción entre el self neurótico, self caracterológico, self borderline, self fragmentado o
disociado, y self psicótico, cada uno con sus particularidades y estableciendo por ende un
tratamiento diferencial.
diagnóstico en las funciones del self, señalando que las perturbaciones de la función Ello se
relacionan con la psicosis, las de la función Yo vinculada con la neurosis, y el sufrimiento ético
15
Debemos a Spagnuolo Lobb una acabada revisión de cómo se desarrollan las habilidades de contacto en tu “teoría
polifónica de los dominios” (2013), la que es considerada una de las primeras teoría de desarrollo a la luz del
contexto contemporáneo.
225
político con la función Personalidad, pero sin que éstas sean categorías absolutas, sino para de un
Además de los modelos antes mencionados, existen algunos que poseen diversas
humano, como puede ser el caso del psicoanálisis del yo, la teoría de las relaciones objetales, la
bioenergética, o el eneagrama.
Otro de los modelos que no se encuentra adscrito a ninguna escuela, debido a que tiene
diversas influencias, ha sido desarrollado por el Canadiense Gilles Delisle, quien influido por su
formación con Erving y Miriam Polster se centra en las funciones de contacto (la mirada, la
las relaciones objetales del psicoanálisis, con el fin de comprender los psicodinamismos del
Quizá el mayor problema del modelo presentado por Delisle, es el poco desarrollo teórico
que incluye de forma explícita la asimilación de perspectivas psicoanalíticas, sobre todo para
Quizá uno de los casos más llamativos es el desarrollado por Taragano en su llamado
“psicoanálisis gestáltico” (1974, 1989), quién incorpora algunas ideas aisladas de la psicología
Otro tema general importante a revisar en este segmento radica en la epistemología base
para entender el diagnóstico, podríamos encontrar en primer término a aquellos gestaltistas que
sus interrupciones como una manera de poder guiar las posteriores intervenciones (Castanedo,
independiente del observador, es decir, supone que podemos objetivar algunos fenómenos como
por ejemplo los procesos de contacto y las interrupciones patológicas de dicho proceso.
No obstante, el inconveniente sería como hacer compatible esa visión ya que contacto
involucra un proceso efímero, que se engloba en una perspectiva de campo, y que se sustenta en
Un segundo grupo en términos epistemológicos permite agrupar a los teóricos del self,
que mantiene como una base epistemológica concordante con las terapias postmodernas,
Lobb (2002), “la teoría del Self en psicoterapia gestalt está fundada en la paradoja de teorizar lo
En este grupo, sustentados por la teoría del self en el que se adscriben Robine, Vásquez,
Spagnuolo Lobb, Sichera, Salonia y Francesetti ente otros, el diagnóstico va a ser entendido
como una co-construcción, entre terapeuta y paciente, con sus respectivos procesos de
hermenéutica de Gadamer.
228
Para puntualizar esto Sichera nos señala, “la delineación y la elección de la epistemología
hermenéutica nos ha parecido como lo más coherente para dar la razón a la distancia que separa
2002, p. 26).
El mismo autor señala que la teoría clásica gestáltica de Perls, Hefferline y Goodman,
puede tener una relectura en base a la hermenéutica de Gadamer, que emerge en las
Finalmente, vale la pena ampliar esta reflexión, situarla en el ámbito del diagnóstico,
decir las explicaciones y las comprensiones en torno al sufrimiento humano. Pareciera que este
tema nos demanda la tarea de una dialéctica, y de la búsqueda de un punto medio indiferenciado
diagnóstico en psicoterapia gestalt, es que surge una segunda pregunta clave referida a ¿Cómo
diagnosticamos?, lo que nos remite a los instrumentos que tenemos disponibles y los elementos
Revisaremos algunos puntos que parecen cruciales para llevar a cabo esta tarea.
proceso diagnóstico.
características teóricas.
Luego se hará una revisión sobre el rol de las funciones del self en la visión del
diagnóstico según distintos autores, y la forma en que el análisis de éstas se ha integrado, o bien
5.1.3.1 La fenomenología
Entre éstos encontramos a Gary Yontef (1997), para quién el diagnóstico gestáltico es
230
fenomenológico, colocando por un lado énfasis a lo que aparece del otro, pero también con un
Cada vez que puedo comienzo cualquier interacción clínica centrándome y poniéndome
entre paréntesis, de modo que al estar con el paciente pueda permitir que lo obvio (lo
dado) me impresione. ¿Qué veo y escucho? ¿Cuál es la calidad y el camino del contacto?
¿Cómo funciona el proceso de darse cuenta del paciente? ¿Qué observo y cómo me
afecta? (p. 382).
Por otro lado, Norman Shub (2004), asigna especial relevancia debido a que en un
Esta característica es importante para la concepción del diagnóstico de Shub, ya que éste
tiene que ser revisado, y no sería una entidad rígida e inmodificable, sino más bien, aludiría a un
En la teoría del self, encontramos a Francesetti y Gecele (2010), quiénes dan cuenta de la
relacionan a juicio de estos autores con “la comprensión de la experiencia vivida. La experiencia
vivida, bajo este enfoque, está plenamente dada por sentada y tiene validez y dignidad
incondicional” (p.7).
231
gestáltico le otorga una gran importancia del conocimiento otorgado en nuestros sentidos, y en
menor medida a las teorías explicativas que nos hacemos del sufrimiento de nuestro paciente.
En nuestro continente, una de las profundizaciones más relevantes está constituida con
Marcos y Rosane Müller-Granzotto, que realizan una relectura de los textos de Perls, Hefferline
propia experiencia” (Müller-Granzotto, 2009, p. xv), que no es otra cosa que el proceso de
terapéuticas orientadas al énfasis del momento presente. Parafraseando a Naranjo (2006) “el
asunto de la actualidad no sólo se relaciona con la valorización del tiempo presente, y el lugar
Otro elemento que aparece bastante transversal en los teóricos de la gestalt es la llamada
perspectiva “procesal”, lo que va a implicar que el foco en la experiencia vivida por el paciente
que señalamos anteriormente, involucra además una serie de teorizaciones en torno al llamado
específicos del “proceso de contacto” (Dreitzel, 2010; Müller-Granzotto, 2009; Perls et al., 2006;
Robine, 2005; Spagnuolo Lobb, 1990, 2002, 2013), o el “ciclo de la experiencia” (Brito, 2014;
interrupciones del proceso de contacto, y en un tipo de apoyo específico por parte del terapeuta.
Para esta autora existe la “necesidad de tener instrumentos precisos de diagnóstico que permitan
al terapeuta orientarse sobre el tipo de apoyo que debe dar” (1990, p. 3).
Lo procesal del diagnóstico, también apunta a perspectivas distintas. Por ejemplo Brito
(2014), prefiere hablar de “comprensión diagnóstica” para dar cuenta de la importancia de que el
diagnóstico no sea visto como algo estático, sino que debe ser constantemente “repensado,
obligando al terapeuta a estar atento a cada nueva configuración que el cliente hace en su vida
los ajustes neuróticos, permite al clínico conocer el tipo de lazo que intenta establecer el paciente
200). En cada uno de estos casos el terapeuta debería establecer una “frustración habilidosa”
En ese sentido, encontramos que Yontef no integra mayormente aspectos del proceso de
Por otra parte, en la escuela del Oeste, no se aprecian mayores referencias a la perspectiva
procesal, sino que el diagnóstico es más bien la identificación de una determinada estructura de
carácter o eneatipo.
En relación al uso de las funciones del self para realizar un diagnóstico en gestalt, existe
una gran concordancia en los autores para utilizar estos conceptos en la lectura de la
2009; Spagnuolo Lobb, 2013; Swanson y Lichtenberg, 1998; Vásquez, 2005, 2014).
234
funciones del self es muy importante, ya que permite ubicar la patología en la función Yo , la
función Ello, y la función Personalidad, que dan cuenta consecutivamente de un ajuste neurótico,
solamente debería orientar al clínico en el tipo de demanda que tendrá del paciente, y en ningún
200).
las funciones del self es importante. Ellos creen que el primer paso consiste en apreciar cual es la
interrupción que más se repite en las primeras sesiones en el proceso de contacto, pero luego,
señalan la importancia de “comprobar si una interrupción del contacto pertenece más claramente
interrupción permitirá posteriormente dar cuenta de que en momento del proceso de contacto
ocurre (precontacto, inicio de contacto, contacto final, o postcontacto), y luego las regularidades
Por su parte, Jean Marie Robine, cree que en una psicopatología de base gestáltica es
relevante identificar las “disfunciones de los modos de experiencia ligados a estructuras”. En ese
Siguiendo con este tema, Shub (2004), amplía el foco de observación ya que cree que se
debe complementar las funciones del self (Yo, Ello y Personalidad), e integrar una formulación
más gestáltica que incluya el self en reposo, así como “de las funciones de contacto, el sistema
estructuras del self, debido a que no corresponden a la base teórica que sustenta su praxis
terapéutica.
el punto de vista intrapsíquico y relacional, debido a que es un tema que tiene múltiples posturas,
elaboraciones contemporáneas ha sido realizada por Gianni Francesetti (2010, 2012, 2015),
psicopatología, como el diagnóstico aludiría a un sufrimiento relacional, lo que implica pasar los
Estas ideas se sustentan bastante con lo señalado por Robine referido al paso del campo a
la situación (2005, 2012), en cuanto a la comprensión de la terapia como una situación específica
y más precisa que el concepto de campo, la que puede cimentar en términos teóricos una
Robine (2005), señala que la terapia gestalt al adoptar una perspectiva de campo, se
encuentra en una especie de punto medio entre lo intrapsíquico y los niveles sistémicos. Con
relación a este tema señala; “El encuentro terapéutico es el encuentro de dos campos
organismo/entorno (…) cada uno es parte del entorno del otro, probablemente parte privilegiada.
Cada uno tiende a construir la totalidad de su campo ampliando su experiencia como organismo”
(p. 194).
Pero el tema del campo es aún más preciso, y es por esto que Robine en sus escritos
posteriores comienza a hablar de situación, “ya que el campo no es una entidad fija, es que no
existe, salvo como un ahora, un sin cesar constante, es decir, una situación. (Robine, 2012, p.
108).
Otro de los teóricos que apoya esta idea es Dan Van Baalen, quien señala que “en terapia
gestalt vamos a intentar ver a través de campos o dinámicas. No nos preocupamos demasiado por
los individuos aislados” (1999, p. 6) Entendemos entonces que se otorga una gran importancia a
237
la dinámica existente entre terapeuta y paciente, y por ende a los principios organizadores del
self.
situación actual, y no a una cadena de causa-efecto que se supone ha ocasionado la situación” (p.
65). Siguiendo en la misma línea, este autor enfatiza que el diagnóstico se construye
gestálticos, ya que por ejemplo las ideas de Zinker o Carabelli sobre la identificación de las
terapéutica o de campo.
y Nevis (1997), que desarrolla su psicopatología solamente en relación a las interrupciones que
acontecen en algún momento del ciclo de la experiencia, las que corresponderían a algún
En la misma línea, la idea del eneagrama de Claudio Naranjo, demanda que se identifique
en la terapia ciertos rasgos o puntos de conflicto que dan cuenta de un determinado eneatipo,
La tercera pregunta que podríamos hacer frente al tema del diagnóstico en psicoterapia
gestalt se relaciona con su utilidad ¿Para qué diagnosticamos en gestalt? ¿Cuáles son las algunas
Para responder a estas interrogantes nos adentramos en asuntos que involucran aspectos
prácticos, iniciando con la forma en que han dialogado y que se han criticado las vinculaciones
un diagnóstico.
Este punto es quizá uno de los más polémicos frente al tema diagnóstico de la
psicoterapia gestalt ya que tenemos distintas posturas ante el diálogo con los diagnósticos
239
estrictamente gestáltico (Robine, 1989, 2014), mientras que otros señalan la importancia de tener
una visión más integradora (Brito, 2014; Delisle, 2005; Francesetti, 2014; Van Baalen, 1999;
Vásquez, 2014).
Dentro de los más radicales se encuentra Jean Marie Robine, quien critica el uso de los
referencias clínicas en espacios (…) cada vez más inciertos como la pseudo psiquiatría
Para este autor, debería bastarnos con afinar nuestros propios instrumentos diagnósticos,
dejar de lado otras nosologías y clasificaciones de otra líneas terapéuticas, ya que la “terapia
con la propuesta de Brito (2014), Melnick y Nevis (1997), que suponen ubicar un diagnóstico del
Para otros autores, como Van Baalen, “es necesario que los terapeutas gestálticos sepan
Para este efecto cree que es importante crear un sistema diagnóstico propiamente
gestáltico que sea compatible con el DSM-IV y el CIE-10, pero señala que no se puede hacer un
diagnóstico quedando al margen del fenómeno que se diagnostica, “el campo que está formado
por quien va a ser diagnosticado y el diagnosticador puede evolucionar a una totalidad más
Por su parte, Francesetti y Gecele (2010), poseen una visión más integradora y destacan
que es importante que los terapeutas gestálticos logren comprender los límites de los
respecto señalan:
Para este se hace una clara distinción entre aquellos diagnósticos extrínsecos, propios de
los sistemas formales de clasificación, como el DSM-V o el CIE-10, o que impliquen algún
“modelo de comparación” externo con la experiencia del paciente, por otro lado aquel
En cuanto a la gestalt del Oeste, Claudio Naranjo (2012) y su psicología de los eneatipos,
supone que cada uno de estos tipos de personalidad o caracteres subyacentemente corresponde a
terapia gestalt los ejemplos más claros se encuentran en los textos de Yontef, y su clásica
aplicación a pacientes limítrofes y borderline, y más actualmente a Norman Shub (2004, 2007),
quien ha insistido en la necesidad de realizar un trabajo específico y muy distinto entre pacientes
Yontef (1997), señala que este primer paso en el diagnóstico mejora en la efectividad en
De acuerdo a este autor, una evaluación del nivel de funcionamiento global es vital, ya
que “sin una comprensión adecuada, en el mejor de los casos el tratamiento de estos pacientes
marcha sin rumbo, es decir sin un foco en lo esencial, sin el necesario sentido de secuencia y
Complementando estas ideas, Shub dice que “trabajar desde una perspectiva humanista
con una persona con desordenes de carácter, requiere que el terapeuta tenga un enfoque diferente
y tal vez cambie la metodología del tratamiento” (Shub, 2007, p. 11). Esto nos sugiere por lo
tanto que la psicoterapia no es la misma frente a este tipo de paciente, sino que presenta
particularidades.
Shub (2004), específicamente refiere “una definición del trabajo de donde está el self del
paciente en el presente le da al terapeuta una visión general de hacia dónde dirigir la terapia y
Por otro lado, encontramos que Marcos y Rosane Müller-Granzotto (2009), al diferenciar
entre los ajustes neuróticos, ajustes psicóticos y los ajustes éticos-políticos (aflicción), señalan
que el diagnóstico marcará distintos caminos clínicos, por ejemplo, en la neurosis, el foco se
centra en las sutiles relaciones entre el organismo y el ambiente (lazo social) que en definitiva
crean los llamados ajustes psicóticos, o bien el sufrimiento social presente en los ajuste ético-
político.
Iniciaremos esta sección señalando que para aquellos teóricos que intentan realizar un
aspecto del paciente, como pueden ser por ejemplo las interrupciones del contacto mediante un
cuestionario (Salama, 2012), por lo tanto, el diagnóstico tiene una utilidad tendiente a identificar
algún aspecto del paciente para posteriormente guiar las sucesivas intervenciones.
Dreitzel, quién menciona que ayuda a discriminar si se requiere por ejemplo psicoterapia o
Por otro lado Melnick y Nevis (1998), apoyan la idea de que el diagnóstico, ayuda a
organizar la información, a que el terapeuta controle su propia ansiedad, permite unir la terapia
gestáltica a otras investigaciones, además de incluir la dimensión del pasado y del futuro en la
Finalmente, Joyce y Sills (2013), creen aparte del diagnóstico propiamente gestáltico, un
credibilidad (…) esto es crucial si es necesario reenviar al cliente a otro terapeuta, médico de
Quizá el tema a modo de conclusión, sea tener claridad teórica y epistemológica sobre los
límites y alcances de los distintos tipos de diagnóstico, aunque por cierto todos estos temas aún
se encuentran en reflexión y construcción, que siente la base para un diálogo más fecundo por
que actúa como mapas, y en los que el fenómeno se compara con algún modelo psicopatológico.
que no puede separarse sujeto y objeto. En términos gestálticos, incluye el diagnóstico intrínseco
en el extremo superior los manuales diagnósticos más utilizados como el CIE-10 o el DSM-IV o
DSM-V, que intentan ser ateóricos, pero mantienen una clara epistemología objetivista.
Situamos luego los test y cuestionarios de base gestáltica, que intentan objetivar algún
aspecto del paciente, para luego guiar una determinada técnica o procedimiento específica frente
comparación de un determinado “carácter” (el fenómeno) de una persona con modelo específico,
en este caso, el modelo del eneagrama que considera la presencia de nueve eneatipos, con sus
sino, porque se propone el autoanálisis, sin que necesariamente exista una relación terapéutica
previa.
Las polaridades como una manera de diagnosticar en gestalt, son representadas por autores
los aspectos negados de una persona, frente a una modelo teórico dado por una dinámica polar.
Norman Shub, para quien la determinación de éstos, resulta crucial para la posterior terapia. No
obstante, hace el alcance que en ningún caso el diagnóstico del self es algo definitivo. En este
caso igualmente se realiza una comparación extrínseca del fenómeno con una teoría que
Otra de los focos diagnósticos, que encontramos más cerca del polo de la subjetividad a
nivel epistemológico radica en la apreciación de las funciones del self, lo que es abordado por
ejemplo por Dreitzel, aquí si bien existen también definiciones de la las funciones del self,
Spagnuolo Lobb y Carmen Vásquez, quienes apuntan a las reiteraciones de una determinada
Dentro ya del nivel procesal encontramos el diagnóstico del ciclo de contacto, propuesto
por ejemplo por Brito, Melnick, Nevis, y Zinker, en que existe una apreciación de las
donde encontramos a Francesetti, Spagnuolo Lobb, Robine, Swanson y Lichtenberg, Van Baalen
y Vásquez.
diagnostico que ocurre momento a momento en la sesión de la terapia, que también ocurre en la
“frontera del contacto”, enfatizando los elementos relacionales, de campo o situacionales, los que
Otro punto a señalar radica en que algunos autores colocan énfasis en varios de estas
formas de entender el diagnóstico, y que los hemos intentado ordenar en relación al foco teórico
presentado.
psicoterapia gestalt podemos señalar en la actualidad la mayoría de los terapeutas usan algún tipo
Presentamos en este apartado algunas ideas base que características comunes que ayuden
la literatura aparecen importantes, y que además han sido utilizadas en la práctica clínica
institucional.
248
par, superando el enfoque más tradicional en que se realizaba un periodo de evaluación, cuyo
resultado final era un diagnóstico preciso, el que generalmente incluía aplicación de test y que
El tipo de diagnóstico señalado presenta una postura media que permita integrar por una
parte una mirada del diagnóstico propiamente lograda a través de los instrumentos teóricos de la
gestalt, lo que alude a un diagnóstico “informal”, pero que puede ser complementada en la
práctica con los diagnósticos de tipo “formal” que son referidos a los manuales diagnóstico de
uso común, constituyendo de esta forma una mirada comprensiva, e integradora del proceso
diagnóstico que pudiese facilitar la fluidez de la información al interior de los equipos clínicos.
Para este efecto, resulta importante integrar los aportes teóricos que dividen con claridad
los diagnósticos de tipo extrínsecos, que son los que implican una comparación con un modelo
externo, y aquel diagnóstico intrínseco, propio de la terapia gestalt y acorde a una epistemología
sintomatológico, hasta abstracciones precisas y teóricas, como es el caso del eneagrama, patrones
249
Cada uno de estos mapas externos o extrínsecos, puede ser utilizado por los terapeutas
gestálticos, como una especie de “guía” o referencia, y los terapeutas pueden tener conocimiento
de varios mapas, pero debemos utilizarlos de manera de apoyar al proceso del paciente.
Francesetti y Gecele nos dicen; “se puede utilizar cualquier sistema diagnóstico extrínseco por
Esto quiere decir que no basta con colocar una etiqueta diagnóstica de un modelo
necesariamente va a involucran una acción cosificadora, sino que puede ser algo positivo, si es
Ahora bien, tenemos que precisar que el foco principal debe ser siempre lo que sucede en
la situación terapéutica en el aquí y ahora, y en la estética propia del contacto, por lo que cobra
indispensable, ya que desde mi punto de vista, el trabajo terapéutico no es posible sin una
racional”, como una hipótesis para trabajar en las sesiones mediante técnicas, o a través el
retroflectado, de “guardarse todo”, “vivir la pena sola”, sin embargo, el camino terapéutico va a
estar dada por lo específico de la relación terapéutica, los tiempos, los matices, lo que emerge del
Ahora bien, este diagnóstico integral incluso puede incluir categorías diagnósticas
“formales” con el fin de discriminar si esa paciente necesita algún tipo de apoyo farmacológico,
se requiere su ajuste, o brinda pistas acerca de algún patrón afectivo o comportamental, sin
embargo, en el modelo propuesta los diagnósticos son provisorios, y en ningún caso tendrán un
carácter definitivo para nuestro consultante, por lo que deben ser siempre puestos a prueba, para
Esto puede complementarse con otros diagnósticos extrínsecos, por ejemplo los
diagnósticos “formales” ya sea para establecer ciertas distinciones (por ejemplo si el paciente
tiene un cuadro depresivo grave, o un trastorno afectivo bipolar) lo que puede ayudar a un
médico-psiquiatra, o bien mediante otros diagnósticos extrínsecos como lo son las polaridades, el
eneagrama, patrón de contacto, siempre y cuando esto se haga desde el punto de vista
251
gestálticos entrenados en su uso, otorgan importantes caminos clínicos, tanto en los focos
la que puede ser utilizada por el clínico tanto como para llevar elementos del proceso terapéutico,
5.2.2.1 La fenomenología
experiencia subjetiva del otro, lo que implica la descripción de los elementos que emergen del
otro en el plano corporal, discursivo, e incluye lo que nos impresiona, lo nos parece coherente,
Puede ser un ejemplo de esto, una paciente que acude con una presentación personal muy
cuidada, pelo alisado, uñas coloreadas, no obstante, en su ficha registra diagnósticos previos de
depresiones e intentos autolíticos; ¿Qué nos llega con eso que se muestra (imágenes,
sensaciones)?, ¿Cómo nos impresiona esa discrepancia?, pudiesen ser preguntas que apuntan en
esa dirección.
5.2.2.2 Procesal
proceso de contacto del otro, esto nos provee de una dirección que mirar para dar cuenta de la
sentir responde con un “no sé”, es decir permanece en el precontacto. Este tipo de paciente
seguramente requerirá una forma de trabajo distinta, que aquel que mantiene un marcado
Quizá un tema muy relevante de precisar, es que si bien la teoría emanada desde la
perspectiva procesal puede guiarnos, volvemos a reiterar que el corazón de la terapia gestáltica
psicoterapia.
253
Sin embargo, esto requiere una actitud especial por parte del terapeuta; “el terapeuta no
está desorientado, sino presente. No está despreocupado, está preparado para unirse al baile que
5.2.2.3 Integrador
Esto incluye un tercer punto relevante que constituye reconocer que el diagnóstico
gestáltico debe ser integrador, es decir, va a incluir la comprensión totalidad de las perspectivas o
mapas utilizados. Esto constituye coherencia con uno de las bases de la psicoterapia gestalt que
Por ejemplo, para Brito, una comprensión diagnóstica es un proceso integrador, ya que
“no puede ser sólo un diagnóstico del cliente: debe hacerse con la situación terapéutica y la vida
del cliente en su conjunto (…) tener en cuenta tanto los aspectos intrapsíquicos como los
Esta actitud de apertura, y de revisión constante de los límites paradigmáticos por parte
del clínico, facilita el diálogo con otros profesionales, y permite responder a demandas formales
de otras instituciones, como pueden ser la presentación clínica a otros dispositivos de salud
5.2.2.4 Relacional
relacional y por ende en lo que es co-creado a través del diálogo entre terapeuta y paciente en la
“frontera de contacto”, cobrando como ya hemos señalado una gran importancia la información
Por esta razón por ejemplo es necesario que el terapeuta tenga un alto darse cuenta de la
situación global, y una actitud que permita la co-creación de la aclaración del motivo de
terapéutica.
Una vez demarcadas las coordenadas en que se situará nuestra propuesta nos encontramos
que en el plano propiamente operativo, podríamos definir cinco niveles diagnósticos que
255
pudiésemos ordenar desde el más subjetivo e intrínseco, hasta el más teórico, comparativo y
extrínseco en que los mapas debieran ser usados siempre de forma hermenéutica para poder
El primer nivel es fenomenológico, dada por lo que se muestra a un nivel obvio, implica
surge en el terapeuta frente a la presencia del paciente, dejando de lado todo el saber previo, y
Un ejemplo podría ser una paciente, que llamaremos C. de 46 años, señala en una sesión,
“la verdad es que mi esposo abusaba de mí, tenía relaciones prácticamente sólo, yo lo dejaba que
terminara, pero no creo que eso tenga que ver con cómo yo lo veo ahora” (cuando lo dice, cruza
Luego refiere que “no cree que tiene que ver una situación con la otra y que no quiere
hablar del tema”. Con posterioridad, el terapeuta le muestra algunos elementos de su discurso
para colocar en evidencia la “me impresiona como usted me cuenta que su marido la abusaba, y
La fenomenología además requiere de una apertura interna del terapeuta para que esto
que impresiona sea contrastado internamente, dejando de lado los saberes previos, realizando una
depresión severa, que lloraba profusamente durante una sesión, no obstante, su llanto no me
llegaba, no me conmovía mayormente. Podía sentir corporalmente que no había alguna parte en
Luego de la sesión, pude darme cuenta que pese a que a conmoverme es parte importante
de mi praxis terapéutica, y me permite sintonizar con el sufrimiento del otro, con ella había un
“sabor o cualidad especial” que no tenía que ver con mi historia, ni con el ground de las
experiencias de terapia. El tener claridad de mis propios procesos, pudo hacerme consciente de
Por lo tanto, este tipo de diagnóstico, que es el más básico, corporal, o sentido, también
terapéutica en el presente, ¿De qué manera construimos esto? ¿Qué he podido hacer yo, que hace
que surja esa vergüenza en ti?, aluden a preguntas que ejemplifican fenómenos de campo.
proceso de contacto que es observado por el terapeuta durante el diálogo propiciado por el
257
figura a un nivel estético, teniendo en cuenta como mapa la temporalidad del proceso de contacto
distintos momentos de la sesión, por lo que el diagnóstico en esta etapa se realiza momento a
momento.
Un ejemplo respecto a esta mirada podría ser un paciente, de 28 años, que nombraremos
E., quién además tiene un diagnóstico psiquiátrico de trastorno de pánico, que habla de su pena y
soledad; al referirse a esto se hunde en la silla, su voz se hace más tenue, dando cuenta de una
darse cuenta de su necesidad de ser visto, se brinda apoyo a la interrupción, llora y recuerda su
niñez caracterizada por abandono y soledad por parte de sus padre, esto permite que se pueda
tenues, fluidos, su rostro está descongestionado y mantiene una tenue sonrisa. Noto como la
planta de sus pies tocan el suelo de un modo más determinado, más seguro.
258
contacto del paciente, y la descripción de las funciones del self. En primer término permite dar
cuenta de aquellos aspectos más rígidos y que atentan contra la fluidez del proceso de
aprecia solamente en una sesión, sino que apunta a regularidades del paciente en su proceso de
contactar.
Una situación terapéutica que ejemplifica este aspecto del diagnóstico podría ser una
paciente que durante varias sesiones se aprecia contenida, corporalmente pálida, rígida, y al
las sesiones, en las que se muestra hipertónica, poco espontánea, y genera en el terapeuta una
jugamos con los pies, y con la distancia entre yo y ella. Veo que es capaz de entregarse al
contacto, a abandonarse de su necesidad de control. Sus movimientos aparecen más fluidos, tiene
distintos modelos abstractos , tendientes a mostrar el conflicto principal en el paciente, puede ser
259
por ejemplo una polaridad, o un eneatipo específico los que son mapas extrínsecos utilizados en
gestalt, y que denotan coordenadas específicas, o hipótesis sobre el sufrimiento del paciente.
En relación a este punto un ejemplo pudiese ser el de una paciente, M. de 26 años, quien
durante varias sesiones reconoce “tener dos partes peleadas en ella”, y al trabajar en el diálogo,
ella le coloca a una “la cartucha”, y la negada “la loca”, configurando sus “aspectos polares”, que
En sesiones posteriores, los aspectos negados estaban en clara relación con proyecciones
hacia su hermana, vista como “suelta, buena para lesear”, e introyectos del tipo “debes ser seria”
o “debes ser señorita” y “debes ser el pilar de la casa”, configurando dos aspectos en conflicto en
referimos es que no bastaba mencionarle a la paciente su polaridad aunque fuera obvia para el
terapeuta incluso desde las primeras sesiones, sino co-construirla en la relación terapéutica,
darle un sentido juntos, que ella misma eligiera como le colocaba a cada uno de sus polos,
¿Cómo era el sentimiento o la vivencia cuando se nombraba así? ¿Qué significa para usted
asociado a los manuales diagnósticos “formales” tipo CIE-10 y DSM-V, nos provee de cierta
información útil, ya sea para conocer el riesgo de suicidio, necesidad de hospitalización, posibles
Este último punto en el trabajo clínico, se puede ejemplificar con una paciente, M. de 35
años, que había tenido diversos episodios depresivos sin tratamientos adecuados, y con una
Pensamos que los primeros dos niveles obedecen al diagnóstico intrínseco propios del
diagnóstico extrínseco o comparativo, que puede incluir revisar previamente antecedentes del
continuación como este tipo de metodología influye tanto en la clínica, como en el proceso
encontrarse en el Anexo 2.
261
orientado a los síntomas, y a lo que se muestra externamente, y que apunta a una visión
determinado de la sesión, cuando requiero dirección, o focalizar algún aspecto. Además pueden
en psicoterapia gestalt.
orientado por la intuición, la sensibilidad, y los aspectos relacionales y propios del campo.
Observamos las propiedades estéticas de la figura, y como esta nos llega a través de nuestros
sentidos, intentado dejar de lado todo saber previo para dejarnos impresionar.
262
interrupciones del proceso de contacto, es decir cuáles son las interrupciones, y en qué momento
del proceso ocurren. Al igual el primer nivel, adquiere importancia el momento terapéutico
presente.
En tercer lugar señalamos el nivel de patrones de contacto y funciones del self, en que se
contacto. Además, buscamos describir las funciones del self desde un punto de vista
fenomenológico. En este nivel no solamente importa el momento presente, sino también las
específico (eneagrama, polaridad, tipo de self), comparándolo con la experiencia del paciente.
diagnósticos psiquiátricos de manuales como el DSM-V, o el CIE-10, que son los que más se
intentan acercar al mundo de lo objetivación del sufrimiento, y que por ende es la que tiene
mayor riesgo de cosificación del otro, por lo que debemos conocer sus limitaciones
epistemológicas. Estos mapas no pueden orientar sobre necesidad de otros tratantes o discriminar
dispositivos de salud mental así como evaluar el riesgo de determinado paciente en su contexto.
263
Dentro del marco metodológico encontramos que el diagnóstico debe ser siempre algo
modificable, por lo que se hace en distintas etapas del proceso terapéutico, no constituye en
estéticos.
Para apreciar todo el proceso diagnóstico desde este modelo lo ilustraremos mediante un
caso práctico. Una paciente de 28 años, a la que llamaremos C., acude derivada desde atención
nivel fenomenológico. C. acude a su primera sesión con varios minutos de anticipación, cubre su
rostro con un gorro, y se queda a un costado de la sala de espera (en penumbras). Impresiona con
mirada hacia el suelo, sobre todo cuando la miro. Me llama la atención su aspecto infantil, su
ropa holgada, usa guantes. Me genera una sensación de soledad, de dificultad para expresar una
A un nivel procesal, describiré algunas de mis impresiona a lo largo del proceso a modo
frente a varios temas, pero señala su dificultad de “confiar” y de que “la puedan ayudar”. En la
misma sesión, enfatiza que “no quiere dar problemas” a su familia, ya que debido a su historia
familiar, y que tiene que “ser fuerte”, ya que cuando su madre se va la casa, “tuvo que apoyar a
su padre” (introyección). Hacemos hincapié que durante el proceso hubo variadas interrupciones,
del Self, encontramos de forma repetitiva en las sesiones un “patrón introyector”, regido por el
deber ser, y por introyectos que aparecen durante la psicoterapia como “estar siempre bien”, “no
de sus necesidades corporales (función Ello), y en el contacto que establece a nivel social,
familiar, y que se despliega con el terapeuta, “yo siempre necesito tener el control con mi
cabeza”, generalmente pienso lo que voy a conversar con usted, es raro terminar hablando de
otras cosas”. Por otro lado, una descripción de las funciones del self, podría ser especificada de la
siguiente manera:
En cuanto a la función Ello, existe una seria dificultad para contactarse con sus
necesidades fisiológicas, tales como sexuales, que son vividas como “peligrosas”, y de apetito,
mismo es difuso, con poca continuidad, ha tenido dificultades para asimilar experiencias
traumáticas, se vive como una persona solitaria, con dificultad para confiar, y por ende de buscar
apoyo relacional.
En cuanto a la función Yo, que constituye su voluntad, se encuentra interrumpida por los
(egotismo).
polaridad central relacionada con una parte “obediente” (polaridad emergente) y una “porfiada”
(polaridad negada), que se encuentran en constante conflicto, ya que por una parte intenta regirse
por el “deber”, es sumisa, racional, e intenta no dar problema a los otros, pero no obstante, “la
entre terapeuta y paciente en varias sesiones, y abre una gran cantidad de posibilidades
terapéuticas.
bipolar tipo II, con un tratamiento psiquiátrico previo que había sido interrumpido de forma
abrupta hace cuatro años. En la evaluación psiquiátrica más reciente se ratificó el trastorno
266
extrínsecos) por lo que había sido derivada al dispositivo de atención secundaria desde la
especializado.
En la sesión, revisamos cada uno de estas etiquetas, intentando develar el significado que
ella confería a cada una de ellos, y en qué momento de su vida habían sucedido, los afectos, y las
La parte final de este apartado, tiene como objetivo lograr una comprensión diagnóstica,
consiste en una co-construcción entre diagnóstico extrínseco y extrínseco, en que se integran los
distintos saberes, y por ende, esta dialéctica intenta una comprensión global que integre los
distintos niveles diagnósticos, así como el trabajo de distintos profesionales. Por ejemplo, la
significativa baja de masa corporal, que desde el punto de vista médico involucra una posibilidad
de hospitalización, fue conversada en una reunión clínica, que se convirtió entonces en una
familiares al proceso, posibilidad que había sido negada terminantemente por la paciente en el
sesión, esta serie de acciones por parte del equipo, se reflejó en un mejor contacto, y una apertura
conocimientos, y que remite a dos aspectos importantes; primero constituye un ground para el
otorga solidez frente a las diferentes manifestaciones del sufrimiento humano. En segundo lugar,
otorga seguridades al paciente en términos de especificidad del tratamiento, sobre todo ante
marca en sí una dirección diferente del modo tradicional puesto que cuenta con el alero de la
fenomenología y la hermenéutica.
268
como guía el proceso de contacto del paciente, Si bien nos resulta necesario afianzar y mejorar
diagnósticos más cercanos al plano objetivo y que son compartidos por la comunidad
percepción del otro. Desde nuestra perspectiva el clínico debe saber las implicancias y
necesidad de otros familiares en las sesiones), lo que en última instancia se relaciona con la
bajo una lectura gestáltica, de una forma amplia y pragmática, lo que puede ser de utilidad para
Tercero, permite que de cierta forma ayudamos a que el paciente tenga la claridad que es
visto en su sufrimiento, esto muchas veces genera un alivio, y aumenta el nivel de awareness,
269
abriendo nuevos temas que anteriormente no habían sido considerados por el paciente como
que el tener un lenguaje común, hace posible la derivación de casos, o bien que distintos
profesionales puedan aportar al proceso terapéutico del paciente, sobre todo en los casos de
mayor gravedad, que revistan por ejemplo una visita domiciliaria, o en casos agudos que se
requiera una hospitalización. Una propuesta de ficha de diagnóstico gestáltico desde este modelo
nivel familiar, relacional, incluyendo el motivo de consulta explicitado por el paciente, pero
también los objetivos terapéuticos que son co-construidos, y que van cambiando durante el
proceso terapéutico.
sido las soluciones intentadas por el paciente, lo que nos va a dar cuenta de sus recursos y niveles
diagnósticos “formales”.
en términos corporales, gestuales, la voz, intentado dar cuenta de especificidades y matices que
Luego esta primera descripción, señalamos las interrupciones (cuáles son, en que
momento ocurren del proceso del contacto), y los puntos de conflicto en el proceso de contacto
del paciente, así como el nivel de insight, y la descripción de las funciones del self (Yo, Ello,
Personalidad).
contacto, a modo de mapa extrínseco. Finalizando esta parte con los diagnósticos “formales” de
En términos prácticos, esta parte final de la ficha, puede ser muy útil para situar el
proceso desde una tercera parte, que es la supervisión, lo que en último término puede ayudar a
Comunitario, enmarcado del nivel de salud secundario algunos puntos de la forma en la que
vista transitorio, facilita el foco en los recursos del paciente, es decir en aquellos aspectos
visión sin duda ayuda a disminuir la estigmatización de nuestros pacientes, colocando los
significación a éste, e identificar además cuál o cuáles son los aspectos en que el terapeuta podría
ayudar mediante un proceso terapéutico, o si necesita de otros tratantes en su proceso. Este tema
272
farmacológicos también deben considerarse como parte del campo terapéutico total.
Un tercer punto, muy relacionado con el anterior, dice relación con el tema de las metas y
expectativas de cambio. Afirmamos que al ser el diagnóstico un proceso constante, eso incluye
una revisión de las metas y expectativas frente al tratamiento, las que pueden ir cambiando
dinámicamente.
Un cuarto punto se relaciona con el uso de las técnicas, creemos que en ocasiones las
técnicas propias del enfoque gestáltico se realizan sin tener algún conocimiento aproximado de
los alcances y las consecuencias que podría tener en el proceso, pudiendo incluyo ser una forma
en que el terapeuta no permanece en la situación de forma real con el otro. En este contexto
consideramos que las técnicas son secundarias, y son dependientes absolutamente del proceso
terapéutico.
273
6 DISCUSIÓN
6.1 Síntesis
Desde la revisión de la literatura hemos señalado que existen miradas heterogéneas para
encontrar un cuerpo teórico único, e incluso en el encuentro de una mirada común de lo que es la
Creemos que el diagnóstico ha sido abordado desde distintos puntos de vista en virtud de
En un primer periodo que concuerda con los años setenta, existía un juicio negativo al
autorregulación, y que generalmente estaba destinada a tratar pacientes en grupos, por lo que no
existía más una valoración de tipo fenomenológica, sin encontrar mayor teoría o diálogos con los
confrontada con exigencias clínicas, y con pacientes de mayor gravedad, lo que lleva a integrar
diversas fuentes teóricas como es el psicoanálisis, o de la filosofía oriental como es el caso del
eneagrama.
En un tercer periodo, a partir de los años noventa, la mayoría de los terapeutas gestálticos
realizan algún tipo de valoración o diagnóstico y han existido diversas formas de diagnosticar
dependiendo de las escuelas en psicoterapia gestalt, las que con un fin meramente didáctico
hemos separado en escuela del Oeste, escuela del Este, y la escuela del self.
América Latina, y que se muestra como una abstracción teórica, que da cuenta de la conflictiva
interna (polo emergente y polaridad negada), y que guía los pasos de la intervención
definición de uno de los ocho eneatipos, y que conforma la determinación de cierta estructura de
Otro gran grupo de gestálticos está representado por la escuela del Este, existiendo
psicoanalítica.
275
Por otro lado Shub, señala la importancia del diagnóstico centrado en el presente,
En un sentido distinto, teóricos como Zinker, Melnick, Nevis, y Brito, colocan como eje
Agrupamos a otros gestálticos en la escuela que tiene como base la teoría del self como
Robine, Francesetti, Spagnuolo Lobb y Carmen Vásquez, cuya forma de diagnosticar ha incluido
una exhaustiva revisión epistemológica y la división clara entre los diagnósticos extrínsecos o
contacto.
Como un punto aparte, encontramos a teóricos que intentan dar cuenta de procesos a
través de test o cuestionarios de base diagnóstico, como es el caso de los estudios de Celedonio
Castanedo en España y de Héctor Salama en México, con su test del psicodiagnóstico de Salama.
276
otros situando la patología a un nivel estructural, como es el caso del eneagrama y su visión
por lo que resulta muy contradictorio el intento de objetivar los procesos de contacto a través de
los test y cuestionarios, ya que corremos el riesgo de objetivar un proceso imposible de objetivar.
podemos señalar que la fenomenología aparece como un tema bastante común, sobretodo en
Yontef, y todos los teóricos del self, no obstante, se totalmente ausente por ejemplo en la obra de
Salama, quién coloca énfasis en la aplicación de su test para dar cuenta del proceso de contacto
del paciente.
277
Naranjo, que no incorpora el proceso de contacto descrito Perls, Hefferline y Goodman del libro
fundador. Los teóricos del self por su parte, colocan foco en las interrupciones, y la vinculan con
de contacto.
Otro de los puntos claves corresponde al análisis de las funciones del self, que si bien es
compartido por varios autores como Dreitzel, Francesetti, Spagnuolo Lobb, es ampliado por
autores que se enfocan en el ciclo de la experiencia, ya que obedece más bien a un proceso
individual, no obstante, esto es precisado por los teóricos del self para quienes claramente la
plano relacional.
¿Para qué diagnosticamos? En cuanto al diálogo con los sistemas diagnósticos más formales
psiquiátrica, mientras que otros teóricos como Dreitzel, Francesetti, Joyce y Sills, Vásquez, entre
otros, sugieren que pueden utilizarse, siempre y cuando se tengan los recaudos a nivel
La propuesta del presente estudio intenta ser integradora, por lo que intenta dar cuenta del
proceso diagnóstico en terapia gestalt con el fin de adecuarse tanto a las exigencias teóricas,
Hacemos hincapié en que abogamos por una postura media en la que el tema del
diagnóstico debe ser tratado con cautela ya que puede centrarse solamente en los aspectos no
hacerse siempre con claridad epistemológica y teniendo en cuenta los límites que otorga.
Dividimos para este efecto aquellos diagnósticos extrínsecos o comparativos, como los
manuales formales, psicoanalíticos estructurales, u otros de uso común en los gestaltistas como
el eneagrama y las polaridades, con el diagnóstico intrínseco o estético que deviene de las
Proponemos para este efecto cinco niveles diagnóstico que permiten integrar los saberes
subjetivos con aquellos que suponen objetividad, con el propósito de que permitan al clínico
gestáltico comunicarse por otros profesionales de distinta línea, pero sin dejar de lado el punto
contacto y las propiedades estéticas de la figura, así como sus interrupciones en el aquí y el
ahora.
contacto, que se hacen repetitivos y en la sesión y que podría ser una forma habitual de contacto
diferentes manuales diagnósticos más usados como es el caso del DSM-V y el CIE-10, esto nos
provee de un medio consensuado para comunicarnos con otros profesionales de la salud mental.
implicancias clínicas en diversos aspectos asociados tanto en el ámbito práctico como al teórico,
psicoterapia gestáltica, lo que facilita especificar distintas posturas terapéuticas, encuadre, foco
integrador, provee de una visión amplia para poder sugerir la inclusión de diversos profesionales
discriminación de en qué pacientes, y en qué momento una determinada técnica, puede resultar
valiosa, o por otra parte hacer daño a un paciente. Desde esta perspectiva cualquier técnica
Otra de las implicancias dice relación con la comunicación, es decir, el que podamos
tener un mapa conocido, consensuado en un lenguaje común, nos permite dejar de trabajar en
forma aislada, y amoldarnos en ese sentido a los requerimientos institucionales y del paciente, lo
que es crucial dentro del trabajo en red, al interior de los diversos dispositivos de salud mental.
En esa misma línea, nos permite organizar la información de una forma sistemática y
Otra implicancia relevante es que la visión del diagnóstico presentada tiene a la base la
idea de que las valoraciones realizadas tienen un carácter transitorio, enfatizando una constante
revisión del mismo a los largo del proceso terapéutico. Esa visión va en contra de la
Creemos además que una comprensión del sufrimiento de una forma integradora, puede
ayudar a aliviar al paciente, otorgar expectativas realistas, y ayudar a focalizar metas y objetivos
específicos de tratamiento, los que siempre debieran estar enmarcados dentro de la perspectiva
6.2 Conclusiones
diagnóstico en psicoterapia gestalt puede ser una importante herramienta cuyo propósito es
de coordenadas que faciliten tener seguridades en tanto a la relación terapéutica, expectativas del
tratamiento, riesgos asociados, coordinación con otros profesionales, permite un ground que nos
evitando realizar acciones terapéuticas o de uso de técnicas que pudiesen ser iatrogénicas para
éstos.
El poder otorgar a los terapeutas una amplitud paradigmática, permite conocer las
limitantes del diagnóstico, y por ende los riesgos que conlleva la cosificación del otro a partir de
una etiqueta. No obstante, dicha amplitud posibilita también la confianza en los recursos de los
consultantes, así como la validación de las acciones terapéuticas al interior de los equipos de
integre tanto los elementos propios de la psicoterapia gestalt y conciliarlos con las demandas
formales, que finalmente son datos cuantitativos que sirven para la administración de las horas
6.2.2 Limitaciones
acceder a textos actualizados de psicoterapia gestalt en español, ya que la mayoría de los libros y
inglés, italiano o francés. Por otro lado, la bibliografía en español existente generalmente
Existe una gran cantidad de literatura que apunta a aspectos prácticos y experienciales,
con escasa referencia a lo teórico, especialmente a la psicopatología y el rol del diagnóstico, por
284
lo que este trabajo se considera un primer esbozo y aproximación a la comprensión del uso del
En ese mismo sentido, se presenta una gran dificultad en poder encontrar bases teóricas y
la práctica clínica, así como la integración con otros de otros enfoques psicoterapéuticos, como
Otro de los aspectos a considerar en las limitaciones de este trabajo se vincula con la
específicas sobre terapia gestalt en Chile, lo que dificulta poder generalizar los textos extranjeros
incorporados, y por ende, vincular de una forma más confiable las prácticas terapéuticas
praxis en contextos de mayor complejidad en salud mental, tales como la atención primaria de
salud, los centros de salud mental comunitario, hospitales de día, y los hospitales psiquiátricos en
Por otro lado, pareciera que existe un menor interés en los aspectos teóricos asociados a
nuestra práctica profesional, así como una gran cantidad de prejuicios o generalizaciones
base teórica difusa que puede mezclarse con una gran diversidad de enfoques, con predominio de
técnicas, y que parece alejada, e incluso contraria a la praxis clínica más convencional, lo que
nuestra teoría, asumiendo que existen diferentes enfoques dentro de la gestalt, pero también que
hay existen elementos comunes que deben ser revisados y sistematizados teóricamente. Este
desarrollo teórico, puede servir como base para las distintas investigaciones que se realicen al
intervención con la llamada patología mental grave, y realizar estudios de efectividad, uso de
286
entendiendo que en los primeros pudiesen cobrar relevancia mayor relevancia los diálogos,
reflexiones, con los distintos agentes de la salud mental que utilizan los sistemas nosológicos
Para este efecto, podrían resultar importantes los estudios de caso que incorporen los
distintos niveles diagnósticos, así como la descripción de una manera sistemática y detallada de
los procesos terapéuticos, teniendo como sustento la teoría asociada a la psicoterapia gestalt.
técnicas, posturas del terapeuta, encuadre, duración y frecuencia de sesiones por ejemplo.
Una futura investigación que resultaría interesante, y además pudiese brindar una
del uso del diagnóstico por parte de distintos terapeutas gestálticos en Chile (énfasis teórico y
sociocultural.
El desafío de próximos estudios además puede pasar por colocar en la discusión los
la teoría de campo, e incluso en su forma más radical las ideas que colocan a la psicopatología
predominante.
farmacológico, como parte del campo terapéutico total (terapeuta/paciente/fármaco), por ejemplo
cómo podría influir en el proceso de contacto del paciente, en el uso de técnicas, o cómo afecta la
Un último tema que pudiese ser foco de estudios y que se encuentra en relación con el
marco psicoterapéutico brindado por la psicoterapia de la gestalt, entendiendo este tema como un
elemento global que brinda información sobre los factores predisponentes de un problema y el
criterios de alta).
288
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8 ANEXOS
CIE-10/DSM-V
ENEAGRAMA (Naranjo)
BASADO EN LA FENOMENOLOGÍA Y LA
HERMENÉUTICA
307
gestalt.
NIVEL SINTOMÁTICO-CATEGORIAL
CARACTERÍSTICAS
DEL MODELO
NIVEL DE PSICODINAMISMOS
- FENOMENOLÓGICO
NIVEL DE PATRONES DE CONTACTO Y
- PROCESAL FUNCIONES DEL SELF
- INTEGRADOR
NIVEL PROCESAL
- RELACIONAL
NIVEL FENOMENOLÓGICO
RELACIONAL
IDENTIFICACIÓN
Nombre : Edad :
Ocupación: Religión:
ANTECEDENTES GENERALES
Motivo de consulta: (textual, y que servirá como base para la co-construcción de los objetivos
terapéuticos).
PERSPECTIVA PROCESAL
Diagnósticos formales: (acá debe incluirse categorías del DSM-V y el CIE-10, incluyendo
preferentemente un diagnóstico multiaxial).
310
PERSPECTIVA DE CAMPO
Heidegger's exploration of temporality significantly influences existential psychotherapy by viewing time as a unified phenomenon where future possibilities inform present actions, entwined with past experiences. This perspective fosters an understanding of the human condition as being 'thrown' into a temporal existence, where individuals are compelled to navigate their being towards death. It illuminates how clients perceive their past and shape their future within therapy, emphasizing the continuous potential for redefining life's meaning and direction .
Heidegger's concepts of authenticity and inauthenticity are crucial in understanding human existence as they address the individual's relationship with their true self and societal influences. Authenticity involves embracing one's being and confronting existential realities, like death, leading to genuine self-awareness and growth. In contrast, inauthenticity arises from avoidance and conformity, resulting in a diminished awareness of the self. These concepts help frame the existential struggle and potential for self-discovery in psychotherapy .
In Gestalt therapy, the concept of contact refers to the engagement between the self and the environment, organized through four phases: pre-contact, contact, contact final, and post-contact. Pre-contact involves initial awareness and selection of figures from the background. Contact involves active engagement and decision-making regarding these figures. Contact final represents the peak of interaction, assimilation, and nourishment from the environment. Post-contact involves withdrawal as the organism processes and integrates the experiences gained from the interaction .
Interruptions in the contact process in Gestalt therapy are seen as variations of classical defense mechanisms, linked to psychopathology when they interfere with healthy functioning. These interruptions disrupt the cycle of experience, preventing the assimilation of new experiences and maintaining unfinished business. Forms of interruption, such as confluence, deflection, and retroflection, hinder creative adjustments, leading to anxiety and habitual maladaptive patterns, fulfilling roles akin to neurosis in traditional psychological models .
Integrating diagnostic processes in Gestalt therapy with conventional psychiatric nosology requires balancing the objective criteria of psychiatric models with the Gestalt emphasis on phenomenological, individually-tailored encounters. This can be achieved by adopting a flexible diagnostic stance, using psychiatric categorizations as a framework for understanding broad patterns while focusing on immediate experiential phenomena in therapy. This integration encourages collaboration with other medical professionals, ensuring comprehensive treatment plans while respecting the Gestalt therapy ethos of non-objectifying client interactions .
The psychodiagnostic process in Gestalt therapy evolved through three distinct historical periods. The first period was marked by an 'antidiagnostic' stance, where diagnosis was largely rejected. The second period saw the integration of other theoretical perspectives to enrich the diagnostic process. Finally, the third period involved a more definitive openness to diagnostic practices, incorporating a Gestalt-specific approach. Each period reflects changes in how the diagnosis is perceived and utilized in Gestalt therapy .
Sartre posits that humans are 'condemned to be free,' meaning that even when not actively choosing, individuals cannot escape the reality of making choices. This profound emphasis on freedom influences existential psychotherapy by highlighting that individuals are constantly sculpting their existence through choices, thus fostering a sense of responsibility and potential for transformation in therapy. The focus on personal agency and the existential reality of choice underpin the therapeutic exploration of meaning and self-understanding .
The clinical implications of using an integrative diagnostic model in Gestalt therapy include enhancing the therapeutic process by combining formal diagnostic tools with Gestalt-specific interventions. This approach allows therapists to draw from various theoretical models while maintaining a focus on the client's present experience. The integration aids in tailoring therapeutic interventions to individual needs, fostering a more comprehensive understanding of the client's issues and enhancing communication among clinical teams .
The phenomenological approach in Gestalt therapy diagnosis emphasizes understanding the client's experiences from their own perspective, focusing on present experiences rather than past events. It aims to appreciate the immediate phenomena presented by the client in the therapeutic context, thus facilitating a non-objectifying, co-constructed diagnostic process. This approach is integral in appreciating the nuances of individual experiences within the therapeutic encounter .
The transpersonal approach in psychotherapy distinguishes itself by focusing on the spiritual dimensions of the human experience, transcending traditional humanistic frameworks that emphasize self-actualization and organic self-regulation. It considers the individual as part of a larger consciousness, integrating spiritual and altered states of awareness as fundamental aspects of mental health. This approach challenges the ego's primacy, viewing it as a barrier to higher states of awareness and introducing tools like the enneagram for exploring these deeper aspects of self and consciousness .