TENED FE EN DIOS
Presentación
Dios los bendiga hermanos les saludo en el nombre del Señor Jesucristo
abramos nuestras biblias en el libro de San Marcos cap. 11, verso 20 al
23:
20 Y pasando por la mañana, vieron que la higuera se había secado
desde las raíces.
21 Entonces Pedro, acordándose, le dijo: Maestro, mira, la higuera
que maldijiste se ha secado.
22 Respondiendo Jesús, les dijo: Tened fe en Dios.
23 Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte:
Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere
que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho.
Oración
Desarrollo
En esta noche con la ayuda de nuestro Señor Jesucristo les traigo la
reflexión del tema “Tened Fe En Dios”.
Hemos sido enseñados en la bendita Palabra de Dios que la fe viene por el
oír y el oír por la Palabra. La fe es una experiencia y muchas veces la fe se
obtiene por medio de una experiencia previa que la hace aumentar. La fe es
la sustancia de las cosas que se esperan. La evidencia de las cosas que no se
ven. Allí es donde mucha gente falla en darse cuenta del verdadero
significado de lo que es la fe.
Muchos creen que la fe es una sensación o una emoción, pero la Biblia dice
que la fe es la sustancia de las cosas que se esperan; otros creen que es una
concepción mental de la Palabra, pero eso no es correcto, la fe es una
sustancia, la fe no es un mito, la fe es una sustancia de las cosas que se
esperan. La fe no es algo que Ud. se imagina es algo que Ud. ya tiene, algo
que Ud. posee en su propio ser y ¿qué es? Es la evidencia de las cosas que
Ud. espera, la evidencia de las cosas que Ud. todavía no tiene, pero tiene de
parte de Dios la autoridad para decir que ya las posee, es una evidencia,
algo que Ud. Tiene en su corazón.
La fe es algo tan calmado y asentado como pudiera ser. Es aceptar a Dios
en Su Palabra y tener la seguridad en su corazón que Dios es capaz de
guardar y hacer aquello que dijo que haría. Me he dado cuenta en muchas
oportunidades que la gente piensa que se debe orar por ellos y eso está
correcto, deberíamos orar los unos por los otros; otros creen que algún
ministro, un evangelista debería poner sus manos sobre ellos, eso está
correcto, eso produce un contacto de fe, pero la verdadera fe sin adulterio
es aceptar a Dios en Su Palabra, eso es lo principal.
En las reuniones del hermano Branham nunca ha llegado a decirle a la
gente que hay algo especial que Dios le ha dado para sanarlos, eso es un
error, Dios no le ha dado ningún poder especial para sanar a nadie, la
sanidad viene sólo por la fe y la fe es una obra que ya ha sido hecha y
finiquitada cuando Cristo murió en el Calvario. Es algo como si yo me
estuviese muriendo de hambre y un pedazo de pan salvara mi vida y Ud.
pasara por allí y me viera muriendo de hambre y me dijera: “Hermano
Branham ¿tiene hambre?” Yo le diría: “Dentro de poco voy a morir porque
no tengo pan”. Ud. se mete la mano al bolsillo y me da veinticinco
centavos y me dice: “Hermano Branham aquí tiene el poder para comprarse
un pedazo de pan”. Yo estiro mi mano y recibo los veinticinco centavos,
pero si Ud. me dice eso y yo imagino que tengo los veinticinco centavos
me estoy engañando a mí mismo, tengo que tener los veinticinco centavos
en mi poder.
Los veinticinco centavos son la fe que Ud. necesita tener. Ahora los
veinticinco centavos no son el pan, pero son el poder para comprar el pan.
Después que haya recibido los veinticinco centavos puedo contentarme
tanto con ellos como si ya tuviese el pedazo de pan en mi mano, puedo
regocijarme tanto porque tengo el poder para comprar el pan y sé que hay
bastante pan en venta. Cuando yo tengo fe que Dios va a guardar Su
Palabra aún cuando en el momento no esté sano, yo sé que Dios tiene el
suficiente poder Sanador y yo tengo la fe para traerlo.
Debo estar contento con la fe que dice: “Vas a mejorar”. Como si ya lo
estuviera, eso no hace ninguna diferencia porque Ud. ya lo tiene, la fe es
una sustancia, no una creencia manufacturada sino algo que Ud. tiene no en
su mano sino en la posesión de su corazón, Ud. tiene el poder para comprar
su sanidad. Con estos veinticinco centavos yo pudiera caminar muchos
kilómetros para comprar el pan y mientras camino me pongo más débil,
pero me contento porque sé que pronto llegaré al lugar donde voy a
comprar el pan.
Quizás tenga que atravesar una colina, caminar entre la maleza, cruzar un
río o pasar sobre troncos de árboles y cada vez me de más hambre hasta
que sienta calambres en mi estómago, pero me gozo todo el tiempo aún
cuando esté peor, más débil, con más hambre, me estaré regocijando
porque tengo en mi posesión el poder para comprar ese pan. Cuando un
hombre mira a Dios con una fe sin adulterio y con la fe de que Dios es
capaz de guardar lo que ha prometido puede gozarse, no importa si está
enfermo o se pone peor, no importa lo que siente, no importa si han orado
por él o no, para él ya es un asunto concluido cuando recibe la fe.
Si se dan cuenta Jesús nunca dijo: “Cualquiera que dijere a este monte
quítate y échate a la mar rápidamente...” Sino: “Si dijeres a este monte:
Quítate, y échate en la mar, y no dudare en su corazón, más creyere que
será hecho lo que dice, lo que dijere le será hecho”. (Marcos 11:23).
Cuando Ud. se acercará a la montaña y le dijera: “Monte, quítate y échate
en la mar”. Luego dice: “Oh, no sucedió. Supongo que no tengo fe”. Pero
cuando Ud. dice: “Quítate y échate a la mar” y su objetivo está correcto,
tiene motivos correctos, quizás no vea ninguna diferencia en ese monte, tal
vez un granito de arena se cayó cuando Ud. dijo eso, pero ya comenzó a
moverse, no importa cuán pequeño sea, ya está sucediendo.
Si Ud. tiene fe en su corazón de que Dios va a guardar Su Palabra todas
esas dolencias y sombras no sirven de nada. Ud. lo cree en su corazón que
ya es suyo, que Dios guarda su palabra y no hay nada que pueda sacarlo de
Ud.. Es suyo. Es un don que Dios le ha dado, la seguridad bendita que Ud.
ha pedido y El puede hacerlo porque ya lo ha prometido, eso es fe
verdadera, eso es lo que se necesita para vencer.
Cuando Ud. levanta su mano a Cristo y dice: “Te recibo como mi Sanador,
creo que Tu me vas a sanar”, puede que no haya ninguna señal física pero
dentro de Ud. está sucediendo algo porque Dios dijo que sucedería. Ud. no
puede imaginárselo, tiene que creerlo, que está sucediendo. ¿Cómo lo cree
Ud.? Mire quien lo dijo, Cristo lo dijo.
Conclusión
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