JUECES NATACIÓN
La misión de los jueces de natación es asegurar que todos los nadadores tengan una equitativa
oportunidad de actuación, garantizando la realización de competencias lo mas justas y limpias
posibles, aplicando con criterio las reglas de FINA y las disposiciones especiales de cada
competencia expresadas en las convocatorias, misión que cumplen desarrollando funciones y
tareas administrativas, de juzgamiento y arbitraje.
En la natación no hay una sola persona encargada de controlar que todo se desarrolle bajo las
normas que rigen este deporte. De hecho, hay varios árbitros en cada prueba y cada uno de ellos
tiene una función particular. De este modo, podemos diferenciar:
- Árbitro: es el responsable general de la fiscalización. Emite las señales con un silbato para
que los nadadores se alisten y tomen sus posiciones en la grilla de partida o en el agua.
Una vez que todo esto está hecho, extiende su brazo y delega la responsabilidad en el juez
de salida.
- Juez de salida: como su denominación indica, es el responsable de ordenar y controlar el
comienzo de cada carrera. Se coloca a un lado de las plataformas y es quien da la orden
para ejecutar la salida, además de decidir si ha sido válida.
- Inspectores de vueltas: hay uno por carril en cada extremo de la piscina, esto quiere decir
que puede llegar a haber 16 de ellos. Su tarea es controlar que los competidores hagan el
recorrido total y que los virajes se realicen correctamente.
- Jueces de estilo: acompañan al nadador en su trayecto. Controlan que se cumpla con los
requisitos y la técnica de cada estilo y también ayudan a los jueces de vuelta con los
virajes.
- Jueces de llegada: pueden estar o no, ya que este aspecto puede automatizarse. Su
función es supervisar la llegada de los nadadores a la meta.