DEFINICIÓN DE
ANAMNESIS
El concepto de anamnesis se vincula, de acuerdo a su raíz etimológica que se halla en la lengua
griega, a un recuerdo o a una reminiscencia. En su sentido más amplio, la anamnesis consiste en el
rescate de datos que fueron registrados en el pasado, trayendo la información al presente.
Anamnesis
A partir de este significado, la anamnesis aparece en distintos ámbitos. En el terreno de la
medicina, se trata de la información que un paciente suministra a su médico para la confección de
un historial clínico.
El desarrollo de la anamnesis requiere que el médico realice diversas preguntas al paciente, o
incluso a un familiar o amigo de éste. A partir de las respuestas obtenidas, el profesional logra
elaborar un historial con datos que le son de utilidad para realizar el diagnóstico y decidir qué
tratamiento llevar a cabo.
La anamnesis también se compone de los signos que el médico detecta al revisar al paciente y de
los síntomas que el paciente le refiere. Es importante señalar que las características de las
preguntas y de la información recopilada dependerán de la especialidad del profesional.
Un psiquiatra, por ejemplo, no buscará la misma anamnesis que un gastroenterólogo. Mientras
que el primero puede recabar datos sobre la infancia o la conducta del paciente, el segundo estará
interesado en su alimentación y en cómo desarrolla el proceso digestivo.
De todos modos, podemos decir que a grandes rasgos la lista de datos que busca recolectar el
médico por medio de la anamnesis es la siguiente:
* personales: si bien parece evidente y poco relacionado con las ciencias de la salud, es importante
para el profesional contar con un marco cultural en el cual ubicar a sus pacientes para darles las
mejores indicaciones en cada caso. Algunos de los datos puntuales dentro de esta categoría son
nombre y apellido, número de documento, edad, raza, estado civil, ocupación, domicilio, nivel de
escolaridad, número de teléfono y persona de referencia;
Anamnesis* motivo de la consulta: esto se expresa al principio del encuentro, y se trata del
momento en el cual el paciente expone un dolor, una molestia, la sospecha de tener una
enfermedad en particular, o bien le comenta al médico las razones específicas de su visita si ha
sido referido por otro profesional (por ejemplo, cuando alguien se dirige al consultorio de un
cirujano porque un médico clínico le recomendó que se hiciera extraer un quiste);
* enfermedad actual: este punto de la anamnesis está relacionado con el anterior, o bien se
desprende de él, ya que si el paciente se encuentra en pleno tratamiento de una enfermedad en
particular, el médico debe dejar constancia de esto y hacer anotaciones tales como el estado de
evolución y los nombres de los medicamentos que está consumiendo;
* antecedentes personales: si ha sufrido alguna enfermedad, si tiene alergia a determinados
medicamentos o si ha recibido intervenciones quirúrgicas, por ejemplo;
* antecedentes familiares: aquí entran las enfermedades relevantes que hayan sufrido los padres;
* revisión por sistemas: esta parte de la anamnesis surge de una exploración física que el médico
le realiza al paciente. La misma se denomina céfalo-caudal, ya que comienza por la cabeza y
desciende, y se compone de cuatro partes bien definidas, que son la inspección, la palpación, la
percusión y la auscultación.
En el terreno de la religión, la anamnesis se vincula al acto recordatorio que se realiza durante la
eucaristía. En las misas del cristianismo, dicho momento de la celebración lleva a recordar la
última cena de Jesucristo y a repetir las palabras que quedaron registradas en la Biblia. En el
evangelio de San Lucas se encuentra la cita de Jesús «haced esto en memoria mía», y así la religión
cristiana celebra su pasión, su resurrección y su ascensión.