República Bolivariana de Venezuela
Ministerio del Poder Popular para la educación
U.E.N. Manuel Cedeño
Yaritagua - Yaracuy
Termorregulación en:
La tierra
Hombre
Animales
Plantas
Alumno: Lucia Sánchez Profesora: Maidana Biangoni
C.I. 12.726.075 Fecha: 5- 04-2020
6to periodo
Termo regulación: Corresponde a la capacidad de los organismos de regular y
mantener su temperatura corporal, dentro de ciertos rangos bajo los cuales el
organismo puede funcionar, aunque la temperatura ambiental sea muy diferente. La
temperatura corporal normal de los seres humanos, oscila entre los 36,5 y los 37,2 °C,
con variaciones que dependen de la actividad física o de la condición fisiológica que el
organismo presente.
Es de vital importancia, mantener la temperatura corporal de un organismo estable,
ya que, una temperatura corporal interna muy alta, podría inactivar las proteínas del
cuerpo, e inclusive podría modificar su estructura, provocando una desnaturalización
de las mismas, inhibiendo su funcionamiento. Mientras que, una temperatura
demasiado baja puede provocar arritmias,
Procesos de transferencia de calor: hay dos mecanismos de intercambio de calor
entre el cuerpo de un animal, incluido el humano, y el ambiente: pérdida evaporativa
de calor e intercambio de calor no evaporativo. El intercambio de calor no evaporativo
representa la suma de los flujos de calor debidos a radiación, convección y conducción.
Como el calor fluye a favor del gradiente de temperatura, el calor del cuerpo se disipa
al ambiente siempre que el ambiente este más frío que el cuerpo. La temperatura
corporal de los endotermos, como el humano, es generalmente superior a la
temperatura ambiental, por lo cual la mayor parte del calor que producen estos
organismos se pierde por radiación, conducción o convección. Es importante tener en
cuenta que la efectividad relativa de estas rutas de intercambio de calor depende de
las condiciones ambientales.
Radiación: como todo cuerpo con temperatura mayor que 0 K, los seres vivos
también irradian calor al ambiente por medio de ondas electromagnéticas. Es el
proceso en que más se pierde calor: el 68%. La radiación es la propagación de energía
a través del espacio vacío, sin requerir presencia de materia. De esta manera, el Sol —
que está mucho más caliente que los planetas y el espacio de alrededor— trasmite su
energía en el vacío.
Conducción: la conducción es la transferencia de calor por contacto con el aire, la
ropa, el agua, u otros objetos (una silla, por ejemplo). Este proceso de transferencia se
produce debido a la interacción entre las moléculas que conforman los cuerpos, así
aquellas moléculas que están a mayor temperatura vibran con mayor rapidez
chocando con aquellas menos energéticas (con temperaturas más bajas) transfiriendo
parte de su energía.
Convección: Este proceso, que ocurre en todo fluido, hace que el aire caliente
ascienda y sea reemplazado por aire más frío. Así se pierde el 12% del calor. La tela
(ropa) disminuye la pérdida. Si existe una corriente de aire (viento o ventilador
mecánico) se produce una convección forzada y la transferencia es mayor. Si no hay
aire más fresco para hacer el reemplazo el proceso se detiene. Esto sucede, por
ejemplo, en una habitación pequeña con muchas personas.
Evaporación: para pasar de la fase líquida a la gaseosa del agua es necesaria energía.
Cuando eso se produce en la superficie del cuerpo se pierde energía en forma de calor.
La evaporación se produce por dos mecanismos: por evaporación insensible o
respiración y por transpiración perceptible o sudoración. En cierta medida, la
evaporación insensible se produce continuamente en las superficies cutánea y
respiratoria. La pérdida de calor respiratoria se produce a través de convección y
evaporación. La pérdida de calor conectiva se origina cuando el aire frío inhalado se
calienta a la temperatura corporal en los pulmones y en el tracto respiratorio superior,
y posteriormente es exhalado al ambiente. El componente evaporativo se origina
cuando el aire inhalado, calentado y saturado con agua, es liberado al ambiente
durante la espiración. Por lo tanto, la pérdida de calor respiratoria depende de las
propiedades físicas del aire inspirado (temperatura, presión de vapor) y de la
frecuencia respiratoria del individuo.
Termorregulación en los animales:
La termorregulación o regulación de la temperatura es la capacidad que tiene un
organismo para modificar su temperatura dentro de ciertos límites, incluso cuando la
temperatura del medio es muy diferente.
El término se utiliza para describir los procesos que mantienen el equilibrio entre
ganancia y pérdida de calor.
Los organismos endotermos: controlan la temperatura corporal mediante la
producción interna de calor, y mantienen habitualmente dicha temperatura por
encima de la temperatura ambiental, como las aves y los mamíferos. Los organismos
ectotermos dependen, para regular su temperatura corporal, fundamentalmente de
una fuente de calor externa, como los invertebrados, peces, anfibios y reptiles
En los animales ectotermos: la regulación de la temperatura corporal depende
de la capacidad para regular el intercambio de calor con el ambiente. Esta capacidad se
relaciona con la capacidad del tegumento para transferir calor entre el animal y el
ambiente. Estos organismos adquieren y mantienen la temperatura corporal a través
de la radiación solar directa o indirecta, como posarse sobre piedras o sustratos
calientes
La termorregulación de los insectos:
Es el proceso por el cual los insectos mantienen su temperatura corporal dentro de
ciertos límites. Tradicionalmente, los insectos han sido considerados como ectotermos
o poiquilotermos (animales con temperaturas corporales variables y que dependen de
la temperatura ambiental) para diferenciarlos de los homeotermos, condición que se
encuentra en varios vertebrados. Aunque muchos insectos son ectotermos (es decir,
adquieren calor principalmente del medio ambiente), otros pueden producir calor por
procesos bioquímicos dentro de sus cuerpos (condición conocida como endotermia u
homotermia). Estos insectos que presentan endotermia son mejor descriptos como
heterotermos, debido a que no generan calor constantemente y, cuando producen
calor, diferentes temperaturas son mantenidas en distintas partes del cuerpo (por
ejemplo, hay polillas o mariposas nocturnas que generan calor en el tórax pero el
abdomen se mantiene casi a temperatura ambiente)
Termorregulación durante el vuelo: Para que un animal pueda volar, éste
necesita que sus músculos del vuelo sean capaces de producir altos niveles de energía,
que, a su vez, debido a las ineficacias bioquímicas del tejido muscular, terminan
produciendo grandes cantidades de calor. De esta manera, un insecto volador produce
calor que, siempre y cuando no exceda un determinado límite superior letal, será
tolerado por el organismo. Sin embargo, si el insecto está expuesto a fuentes externas
de calor (como, por ejemplo, a radiación solar) o la temperatura ambiental es
demasiado alta, éste debe ser capaz de regular su temperatura corporal y permanecer
en un rango de temperatura tolerable.
Mecanismos en endotermos
A través del plumaje o pelaje que actúan como aislante térmico, la grasa corporal, la
producción de calor metabólico, por medio de una hiperactividad, y por el aumento
del aporte energético por medio de los alimentos, los animales pueden aumentar su
temperatura, cuando la del medio es inferior. Cuando la temperatura del medio es
muy alta, los animales disipan el calor por evaporación, jadeo, transpiración, aunque
algunas especies no transpiran, comprende la evaporación cutánea del líquido
proveniente de las glándulas sudoríparas, diseminando saliva, como algunos roedores
y marsupiales que esparcen saliva sobre sus extremidades, tórax u otras superficies
corporales, la evaporación tiene lugar en la superficie del pelaje.
Termorregulación en las plantas
Hace más de doscientos años Jean-Baptista Lamarck observó que, durante la
secuencia de floración, las flores del aro europeo, probablemente Arum italicum, se
calentaban.
La termorregulación en las flores, inflorescencias o estróbilos de varias familias de
plantas espermatofitas primitivas. Estas plantas poseen flores grandes y carnosas que,
a menudo, son polinizadas por escarabajos, abejas o moscas. La generación endógena
de calor se asocia usualmente con mamíferos y aves, sin embargo, también ocurre en
algunas flores y constituye una adaptación que aumenta la tasa de polinización a
través de la liberación de atrayentes químicos, que proporciona una recompensa de
calor a los insectos polinizadores, o que puede estar asociada con el desarrollo floral o
con la protección a las bajas temperaturas.
Los árboles usan una estrategia diferente: Mantienen sus hojas a una
temperatura constante únicamente mediante la manipulación de procesos físicos
como evaporación del agua y reflejo de la luz.
Cuando hace calor, las hojas liberan agua, que las enfría a medida que se evapora de
su superficie; Efectivamente, sudan. Las hojas también pueden colgar en ángulos bajos
donde capturan menos del sol, o rebotan parte del calor lejos con pelos reflectantes.
En condiciones más frías, los árboles tienden a juntar más sus hojas, lo que reduce la
velocidad a la que las hojas individuales pierden calor. Es el mismo principio que hace a
las manoplas más abrigadoras que los guantes y los pingüinos acurrucados entre sí más
calentitos que los vagabundos solitarios.