Le ofrece todo tipo de prendas con
bordados “TENANGOS”
Blusas, vestidos, camisas, guayaberas,
tenis, bolsas, carteras, caminos de mesa,
pies de cama, cortinas, gorras, etc.
Además: ofrecemos sombreros pintados
a mano, servilleteros, alhajeros,
cuadros, etc.
Tenango de Doria, Hidalgo.
Los bordados que conforman el presente catalogo son parte del trabajo
realizado por mujeres artesanas de Tenango de Doria.
El bordado es plasmado en manta cruda, manta pre-lavada, tergal y lino, con
hilo vela o lino e hilo de seda.
Con el material antes mencionado se confeccionan prendas de vestir,
manteles, colchas, caminos de mesa, bolsas, etc. Todo esto basado en nuestra
cultura indígena y tradicional del municipio de Tenango de Doria, Hgo.
Los Bordados Tenangos o Tenancos
Los bordados Tenangos o Tenancos elaborados en el municipio Tenango de Doria,
Hgo., son una expresión artística resultado de la articulación de una cadena
productiva en donde participan artistas dibujantes, bordadores y diseñadoras. Es un
trabajo que difícilmente puede ser elaborado por una sola persona debido a la
complejidad, dificultad, esfuerzo y tiempo de trabajo necesario para cada etapa de
elaboración del bordado.
Actualmente es una actividad económica en crecimiento, que tiene una
funcionalidad de complemento en la economía familiar, principalmente, los y las
artesanas se agrupan en organizaciones desde la unidad domestica o desde la familia
campesina.
Existen diversas teorías sobre el surgimiento de este tradicional bordado, las historias
mas sobresalientes son aquellas que relacionan a los dibujos típicos de los bordados
(flora y fauna del bosque de neblina) con las pinturas antiguas encontradas en una
formación de piedra caliza en el sitio denominado El Cirio, perteneciente a la localidad
de San Nicolas, Hgo., es por ello que dicha localidad lucha por el nombramiento de
“Cuna del Bordado”.
Otra de las historias narrada en San Nicolás tiene que ver con la economía
campesina, los padres de familia salían a trabajar la milpa y tenían que subir cerros
alejados de sus hogares, por lo tanto, sus esposas preparaban almuerzos para que
pudieran comer sin perder tiempo de trabajo; para que sus almuerzos, en especial
las tortillas, no se enfriaran en el camino las esposas los envolvían en servilletas de
tela o manta; sin embargo, para que estos alimentos duraran más tiempo calientes,
ellas bordaban animales y plantas con el objetivo de hacer más térmicas las
servilletas o mantas, de ahí se popularizaron.
Finalmente, otra de las historias tiene que ver con la medicina tradicional otomí de la
sierra. Una señora, esposa de un curandero sale de su casa para juntar leña en el monte, sin
darse cuenta se lleva una botella de un preparado de santa rosa, pensando que era agua y
ya estando en el monte cansada por el trabajo y el caminar bebe un trago del preparado. Se
da cuenta del sabor amargo pero ya había ingerido una buena parte por la sed, al poco rato
la señora se sintió mareada y con sueño, por lo que decidió sentarse debajo de un árbol en
donde se queda profundamente dormida y tiene un sueño en donde mira animales y
plantas de diversos colores que juegan en el monte. Al despertar decide plasmar sus
sueños en un pedazo de tela y así se popularizan estos bordados.
Actualmente existen muchos establecimientos en donde se pueden adquirir estos bordados, en
algún momento hubo un “boom” que expandió los horizontes de estas artesanías tradicionales.
Es por ello, que también se han multiplicado las problemáticas entorno al comercio de estas
piezas, los llamados “coyotes” son aquellas personas o comerciantes que con el afán de lucrar
con el trabajo de las artesanas compran barato y venden caro, aprovechándose de la situación
económica del artesano o artesana que busca siempre estrategias para complementar los gastos
familiares. Contribuye apoyando a estas familias campesinas y artesanas comprando lo
local y asegurando que las ganancias sean realmente para estas familias.