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Cómo Se Crea Una Estrategia de Operaciones

La estrategia de operaciones se crea trabajando simultáneamente desde perspectivas teóricas y prácticas. Se basa en diferenciar decisiones estructurales e infraestructurales, conocer buenas prácticas, y asegurar un buen diseño de la cadena de suministro, comunicación al personal, recursos adecuados y capacidad de adaptación.

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Cómo Se Crea Una Estrategia de Operaciones

La estrategia de operaciones se crea trabajando simultáneamente desde perspectivas teóricas y prácticas. Se basa en diferenciar decisiones estructurales e infraestructurales, conocer buenas prácticas, y asegurar un buen diseño de la cadena de suministro, comunicación al personal, recursos adecuados y capacidad de adaptación.

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¿Cómo se crea una Estrategia de Operaciones?

La estrategia de operaciones se propone como objetivo tomar una serie de decisiones a


medio y largo plazo para encontrar una ventaja competitiva, apreciada por el cliente y
sostenible en el tiempo. Debe considerar los recursos disponibles en la actualidad y los que
necesitará en el futuro. La estrategia responde al “cómo”, al proceso que debe seguir la
producción de un bien o la prestación de un servicio para lograr esa variable única que
diferenciará a la empresa de su competencia.

Una buena estrategia de operaciones es un elemento fundamental para cualquier empresa,


ya que le ayudará a encontrar una ventaja competitiva sostenible para alcanzar los
objetivos fijados.

Todas las acciones contempladas en el plan estratégico se dirigen a generar valor a través


del proceso productivo de bienes o servicios, con el fin de aumentar la calidad del producto
o la satisfacción del cliente, por ejemplo.

Como te puedes imaginar, algo tan importante para la empresa no es fácil de preparar. Hay
que conocer los tipos de estrategias de operaciones que existen, los objetivos que queremos
conseguir con nuestra estrategia y cómo organizar el departamento de operaciones para que
todo funcione correctamente.

Elementos clave de la estrategia


Son cinco los elementos clave en los que se basa la variable competitiva: coste, calidad,
flexibilidad, servicio o innovación. Tradicionalmente, las variables de coste y calidad eran
las que primaban. Las empresas buscaban la máxima eficiencia en costes, procurando
mantener una calidad razonable, y las economías de escala eran prácticas habituales. A día
de hoy, la situación ha cambiado, y bastante. La globalización de los mercados, la
conectividad mundial, la escasez de determinadas materias primas y la gestión del talento,
por citar algunos de los factores desencadenantes, han generado nuevas demandas. Ahora,
los clientes piden un mejor servicio y más personalizado, una mayor flexibilidad, cercanía e
información de calidad.

La estrategia y los objetivos de la empresa, que se desarrollan en cada una de las áreas
funcionales, deben contemplar el proceso evolutivo, desde el modelo actual al modelo
futuro de negocio. Por tanto, el área de operaciones y las decisiones estratégicas que allí
se tomen deben estar siempre alineadas con la estrategia corporativa y la visión de la
compañía.
¿Cómo se crea una estrategia de éxito?
Una estrategia se crea desde un enfoque teórico con una metodología determinada,
pero también desde una perspectiva práctica mediante el uso de modelos de
simulaciones. La metodología de Hayes y Wheelwright es la que se recomienda en el
máster por su eficacia y utilidad. Se basa en diferenciar dos categorías de decisiones: las
estructurales y las infraestructurales. Las primeras se caracterizan por tener un impacto a
largo plazo, por precisar una inversión elevada para llevarlas a cabo, modificarlas y/o
ampliarlas y afectan a la capacidad del sistema productivo, localización de fábricas y
centros logísticos, configuración de la red de aprovisionamiento y diseño del proceso
operativo. Las segundas tienen un impacto a corto plazo y será donde radicará la diferencia
competitiva en las operaciones de la empresa. Se relacionan con asuntos de planificación y
control, calidad, organización interna del trabajo, recursos humanos o desarrollo de nuevos
productos y servicios.

A su vez, conocer las buenas prácticas que han funcionado en otras empresas y
sectores es una herramienta eficaz para establecer estrategias de operaciones exitosas. Una
mención especial merece la aplicación de buenas prácticas en empresas de servicios, un
campo cuyo gran potencial está todavía por explorar en muchos de los casos.

Al final, los factores de éxito en las operaciones son fundamentalmente cuatro: un buen diseño y
despliegue en la cadena de suministros; una clara y entusiasta comunicación al personal del área
de operaciones, con el objeto de obtener su compromiso; una adecuada asignación de los
recursos humanos, materiales y financieros necesarios para su implantación; y que la estrategia
sea capaz de adaptarse a las continuas modificaciones del entorno.

¿En qué consiste una estrategia de operaciones?


La estrategia de operaciones es un plan a largo plazo en el que se enmarcan las acciones
a realizar, necesarias para alcanzar los objetivos fijados. Se basa en el uso adecuado de los
recursos de la empresa, requiere de un análisis del entorno y del mercado, y su cometido es
el de mejorar la competitividad de la compañía.

El objetivo principal de la estrategia de operaciones es el de encontrar una ventaja


competitiva sostenible para la empresa. Las acciones contempladas en el plan estratégico se
dirigen a generar valor a través del proceso productivo de bienes o servicios para aumentar
la calidad, la productividad, la satisfacción del cliente y rebajar los costes.
¿Qué es una estrategia operativa de una empresa?
El término “estrategia” se refiere siempre a un proceso a largo plazo que se enfoca en
fomentar la adaptación de los recursos de la organización a los cambios constantes del
entorno para mantener o incrementar su competitividad. Se compone de un plan de
acción o táctico que permita ir logrando unos objetivos determinados y permanentes,
cuantitativos, específicos y medibles, en un contexto de circunstancias variable.

Las capacidades operativas se perciben como un abanico de recursos disponible que se


adaptan a los requerimientos variables de los productos ofrecidos en el mercado y a las
necesidades cambiantes de los clientes o consumidores.

En cambio, las operaciones se definen como aquellas acciones que permiten


transformar unas entradas (materias primas, información o mano de obra, por poner
algunos ejemplos) en productos acabados con un valor añadido y que responden a una
demanda del mercado. Se trata de actividades relacionadas y secuenciadas que siguen un
proceso como, por ejemplo, la fabricación, embalaje y control de calidad cuando se trata de
un producto; o la facturación, embarque y vuelo en un servicio de transporte aéreo.

Por eso, en las empresas industriales, las operaciones se refieren tradicionalmente a las
actividades de manufactura. En las compañías de servicios, las operaciones implican a
prácticamente todas las áreas de la empresa porque el concepto de servicio es más
abstracto y no se refiere a un producto físico concreto. Sin embargo, en la actualidad, esta
distinción clásica se diluye. Las empresas industriales deben ser igual de hábiles a la hora
de cuidar la calidad tangible de su producto como la de los servicios que éste lleva
asociados.

¿Cómo se elabora la estrategia corporativa de


operaciones?
La estrategia de operaciones se construye de manera personalizada para cada empresa,
en función de sus características intrínsecas, recursos, sector, mercado y otras variables
singulares. Es la herramienta que permite definir la ventaja competitiva de la
organización en cuestión.

Sin embargo, como el entorno económico, político y social son factores que influyen en
la elaboración de la estrategia, es posible que en una época determinada las
organizaciones se orienten hacia estrategias que contengan elementos coincidentes entre sí.
Por ejemplo, tras la Segunda Guerra Mundial, las compañías estadounidenses se enfocaron
en estrategias de producción masiva de productos estandarizados para cubrir una gran
demanda insatisfecha. Y Japón, con la intención de abrir nuevos mercados fuera de sus
fronteras, se alineó para producir artículos de calidad a un menor coste.

Corresponde a la dirección de operaciones definir la estrategia de operaciones, una


estrategia funcional que plantea y desarrolla objetivos para el área de operaciones, pero
que, necesariamente, debe estar alineada con la estrategia general de la compañía. Su
plan de acción y objetivos deben reforzar la estrategia corporativa y complementarse de
forma coherente con los del resto de áreas funcionales, como marketing, recursos humanos
o finanzas. Y este modelo es igualmente válido para empresas manufactureras como para
compañías de servicios.

¿Cómo se crea una estrategia de operaciones?

Una estrategia de operaciones se crea trabajándola simultáneamente, tanto desde una


perspectiva teórica metodológica, como práctica, con los modelos de simulaciones.

6 claves para una estrategia de operaciones de éxito

La estrategia de operaciones de la empresa puede ser determinante en los resultados de la


compañía. La planificación de esta estrategia debe cumplir una serie de premisas para su
éxito en las operaciones y la logística.

Para que las organizaciones cumplan las principales claves de éxito en sus estrategias de
operaciones, éstas deben presentar las siguientes características:

 Estar encuadradas en la estrategia empresarial. La estrategia de operaciones


debe entenderse dentro del contexto de la estrategia empresarial global de la
compañía. Debe existir una coordinación entre ambas, para la consecución de los
objetivos tanto de una como de otra.
 Ser congruentes con el resto de la empresa. La fortaleza de la estrategia será
mayor en aquellas compañías en las que las distintas áreas estén mejor coordinadas,
de manera que su trabajo conduzca a esos objetivos planteados por la organización.
 Estar monitoreadas y controladas. El alcance de esos objetivos debe respaldarse
en un seguimiento y control, que puede efectuarse mediante indicadores y
mecanismos como el Cuadro de Mando Integral o Balanced Scorecard.
 Presentar una previsión de los recursos necesarios. Los recursos necesarios con
los que cuenta la compañía deben ser previstos para el futuro correcto desarrollo de
la estrategia de operaciones.
 Estar formadas por un equipo integrado y empoderado. Las empresas con
equipos con miembros altamente implicados y con poder de decisión presentan una
estrategia de operaciones competitiva.
 Perseguir la ventaja competitiva. Esa ventaja competitiva debe ser consistente y a
largo plazo, basada en prioridades que atienden a la fijación de los objetivos a largo
plazo de la empresa.

Casos de éxito en estrategia de operaciones


Son innumerables los ejemplos de compañías en los que su estrategia de operaciones ha
influido de forma clara en su éxito empresarial: Mercadona, Dell, Inditex, Toyota, Ikea o
Amazon son algunos de los más conocidos. Sin embargo, otros muchos casos merecen una
especial atención, como el de Vueling, Minute Clinic, Ritz-Carlton, BonÀrea, Subway o
McDonald’s, por citar algunos.

Caso Vueling
Éste es el ejemplo de una empresa que está incrementando su facturación de forma
espectacular en los últimos tiempos. Aunque se trata de una compañía low cost como lo es
Ryanair, las diferencias entre una y otra son sustanciales. Vueling consigue ofrecer un
servicio adecuado a un coste competitivo y no se centra sólo en el precio, mientras que
Ryanair se enfoca sólo en costes. Esta estrategia la traslada a sus operaciones: a pesar de
que las decisiones llevan un componente importante de coste, cuida también aspectos de
servicio, en especial aquéllos que aportan valor al cliente a un coste asumible. Por ejemplo,
la mejora de la atención al pasajero por parte de azafatas y personal de tierra. Esta es una
decisión que corresponde al área de operaciones y que va alineada con la estrategia
corporativa.

Ahora, Vueling comienza a orientarse también hacia la flexibilidad. La aerolínea ha


encontrado un nicho de mercado nuevo: los pasajeros que se han quedado sin vuelo en el
aeropuerto, aun habiendo contratado el servicio con otra compañía. Este grupo de
potenciales clientes, descontentos con el trato recibido, van a agradecer que otra compañía
encuentre una solución a su problema
Caso Minute Clinic
Minute Clinic es una cadena de clínicas que funciona en los Estados Unidos, y que presta
servicio en más de 25 estados. En estos centros de salud, se trata una reducida gama de
dolencias muy comunes en la población y con un claro diagnóstico, sin necesidad de cita
previa y en un tiempo breve de unos quince minutos. Esta compañía ha descubierto un
nicho de mercado que no cubren las mutuas privadas. Aprovecha una serie de cambios en
los estilos de vida de las personas en que el tiempo es oro, se vive a un ritmo frenético, las
personas buscan una satisfacción inmediata de sus necesidades y se da una preocupación
creciente por el bienestar y la salud. Además, el precio es un factor que influye en muchas
decisiones de consumo. En el marco de una asistencia sanitaria no universal y sólo
asequible para las clases más pudientes, Minute Clinic ha encontrado una discontinuidad en
el mercado donde situarse con sus servicios médicos.

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